Foto cedidaOle Jorgensen, director de inteligencia artificial de Generali Investments
Generali Investments ha anunciado el nombramiento de Ole Jorgensen como director de Inteligencia Artificial, un paso significativo en la estrategia del grupo para acelerar el crecimiento y el avance tecnológico mediante una adopción responsable y coordinada de la inteligencia artificial en toda su plataforma global de inversión.
En su cargo, Jorgensen supervisará la integración de las capacidades de IA en la plataforma multiafiliada de gestión de activos de Generali Investments. Será responsable de definir e impulsar una estrategia unificada de IA, garantizando que las iniciativas orientadas a mejorar la productividad se desarrollen de forma colaborativa entre las distintas gestoras, al tiempo que se mantienen sólidos estándares de gestión de riesgos y gobernanza.
Este nombramiento refleja el compromiso de Generali Investments con la innovación. Dará impulso a la organización en un momento en el que el ritmo del cambio tecnológico se acelera, fomentando la disciplina y la colaboración, sin perder de vista la creación de valor a largo plazo.
«La aceleración exponencial de la inteligencia artificial transformará profundamente la industria de la gestión de inversiones, y estamos abrazando esta evolución. Estamos elevando el desarrollo de capacidades de IA a una prioridad estratégica en toda nuestra plataforma, con la ambición de construir una base sólida de IA que mejore los resultados de inversión, la eficiencia operativa y el servicio al cliente”, ha señalado Woody Bradford, CEO y director general de Generali Investments.
Por su parte, Ole Jorgensen, director de Inteligencia Artificial de Generali Investments, ha añadido: “Nuestra visión es integrar un enfoque de IA compartido y sinérgico en toda nuestra plataforma global, donde la tecnología amplifique las capacidades humanas y la colaboración entre afiliadas impulse la productividad, el rendimiento y la ventaja competitiva. Con la contribución activa de nuestras personas, aspiramos a posicionar a Generali Investments como una organización unificada y de alto rendimiento, ágil y preparada para prosperar en un futuro impulsado por la IA”.
Ole Jorgensen aporta una profunda experiencia en la intersección entre la inteligencia artificial y la gestión de activos. Antes de su nombramiento, trabajó durante 12 años como director de Investigación en Global Evolution Asset Management, una de las gestoras afiliada de Generali Investments, donde contribuyó al crecimiento de la compañía y lideró la integración de técnicas de IA en el proceso de inversión. También ha ocupado cargos sénior en el Banco Mundial y fue presidente del Comité Asesor de los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas (PRI) sobre ESG en calificaciones crediticias. Es doctor y máster en macroeconomía internacional y ha ejercido como profesor de Economía. Jorgensen ha completado dos programas estratégicos de IA en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y un Executive Program en Singularity University, en Silicon Valley.
El año 2026 se perfila como un período desafiante para los mercados financieros y, en especial, para la renta
fija. Tras un 2025 favorable en términos de retornos, el nuevo escenario combina un punto de partida distinto,
con rendimientos aún atractivos en términos históricos, pero con un entorno macroeconómico y financiero más
complejo.
La mayor volatilidad, la persistencia de tensiones geopolíticas y los desequilibrios fiscales acumulados en las principales economías modifican las reglas de juego para los inversores en bonos. En este contexto, la renta fija deja de ser una simple ancla defensiva del portafolio y pasa a exigir un enfoque más analítico, dinámico y selectivo.
Uno de los cambios más relevantes del ciclo actual es la transformación del rol tradicional de los bonos soberanos globales. Durante décadas, la deuda gubernamental de economías desarrolladas ofreció protección en episodios de estrés, gracias a su baja o incluso negativa correlación con los activos de riesgo. Sin embargo, en el nuevo entorno esa función se ha vuelto menos confiable. Algunos episodios recientes muestran que los bonos soberanos pueden sufrir correcciones significativas al mismo tiempo que otros activos de riesgo, en especial, cuando los movimientos de mercado están impulsados por shocks inflacionarios, cambios abruptos en las expectativas de política monetaria o cuestionamientos sobre la sostenibilidad fiscal.
Este comportamiento no es meramente circunstancial. Existen factores estructurales que explican por qué la volatilidad en los mercados de bonos ha aumentado de forma persistente. El elevado nivel de endeudamiento público, junto con necesidades de financiamiento cada vez mayores, hace que los tramos largos de la curva sean sensibles a cualquier variación en el apetito de los inversores. Lo ocurrido de forma reciente con los bonos soberanos de Japón ha demostrado cómo los cambios en la política fiscal o en la dinámica de emisión pueden gene
rar ajustes abruptos en los rendimientos, con efectos que se propagan de manera rápida a nivel global.
En Estados Unidos, de manera similar, los repuntes en las tasas de largo plazo reavivan el debate sobre la deuda y actúan como un freno natural a políticas económicas más agresivas.
Desde el punto de vista macroeconómico, el año 2026 plantea, a su vez, límites más claros al potencial de apreciación de los precios de los bonos. Con rendimientos iniciales más bajos que en ciclos previos y una curva que podría empinarse de forma gradual, el margen para obtener retornos significativos vía caídas adicionales de tasas parece acotado. Al mismo tiempo, la inflación continúa como un factor de incertidumbre central. Si bien se ha moderado respecto de los máximos observados tras la pandemia, su reciente resistencia a seguir descendiendo im-
plica que cualquier sorpresa al alza podría traducirse en ajustes rápidos y desordenados en las tasas, que afecta en mayor medida a los activos de mayor duración.
Otro aspecto central del actual entorno es la compresión de los diferenciales de crédito. Si bien las tasas nominales ofrecen niveles atractivos de ingreso, los spreads se encuentran ajustados en muchas categorías, lo que reduce el margen de error para el inversor. En este contexto, la búsqueda de valor se vuelve más compleja y el riesgo de selec
cionar erróneamente una posición individual aumenta de manera significativa. La combinación de spreads estrechos y mayor volatilidad implica que episodios adversos pueden traducirse rápidamente en pérdidas
desproporcionadas para carteras mal posicionadas.
Frente a este panorama, diversificar de forma activa las carteras se vuelve una prioridad. Optimizar la construcción de portafolios requiere ir más allá de la simple asignación entre clases de activos y considerar factores como la duración, calidad crediticia, exposición geográfica y sensibilidad a variables macro. En este sentido, algunas áreas de la renta fija ofrecen características diferenciadas. La deuda de mercados emergentes en moneda local, por ejemplo, presenta fundamentos macroeconómicos más sólidos en varios países, con políticas monetarias creíbles, anclas fiscales relativamente más firmes y una participación extranjera aún por debajo de niveles históricos. A ello se suma una narrativa de debilitamiento del dólar, que podría actuar como viento de cola
adicional.
En este marco, la gestión activa adquiere una relevancia central. La heterogeneidad de riesgos y la rápida rotación de narrativas de mercado hacen que las estrategias pasivas resulten menos eficaces para navegar la complejidad actual. La capacidad de ajustar exposiciones, rotar entre sectores, gestionar la duración y seleccionar emisores con
criterios sólidos se vuelve clave para preservar capital y capturar oportunidades. Elegir gestores activos con procesos robustos, disciplina en la gestión del riesgo y una visión integral del mercado es, por lo tanto, una decisión estratégica.
En síntesis, el año 2026 se perfila como un año exigente para los inversores en renta fija. Las tasas actuales ofrecen una base atractiva, pero los riesgos asociados a la volatilidad, la compresión de spreads y la positividad de las correlaciones de los bonos con otras clases de activos obligan a un enfoque más sofisticado. En este nuevo régimen,
la diversificación bien entendida y la selección cuidadosa de gestores activos con estrategias robustas no son solo herramientas tácticas, sino los cimientos sobre los cuales construir retornos estables y consistentes en el largo plazo.
Desde una perspectiva práctica, este diagnóstico se traduce hoy en una preferencia clara por segmentos de la renta fija que permitan equilibrar ingreso y control de riesgos. Se ve valor en crédito corporativo, grado de inversión, con preferencia en vencimientos intermedios, en particular en el rango de cinco a diez años, y con cupones atractivos que permitan capturar ingreso sin asumir una duración excesiva. Dentro del universo high yield, la recomendación se concentra en emisores con calificación BB, evitando los tramos más largos de la curva y priorizando vencimientos no superiores a entre cinco a siete años, donde la relación riesgo-retorno resulta más favorable.
En mercados emergentes se encuentran oportunidades interesantes, en especial, en América Latina, una región que combina rendimientos elevados con mejoras graduales en los fundamentos macroeconómicos. En este segmento, la preferencia se orienta hacia emisores con calificaciones entre BBB y BB y plazos que no superen los siete a diez años, que buscan limitar la exposición a shocks externos y a episodios de volatilidad. Para acceder a otros mercados emergentes fuera de la región, se considera más eficiente hacerlo a través de fondos mutuos especializados, que permiten reducir el riesgo idiosincrático de cada emisor y mitigar problemas de con-
centración, así se mantiene al mismo tiempo una adecuada diversificación geográfica y sectorial.
La evolución de los clientes internacionales, la creciente sofisticación patrimonial, la presión sobre los modelos tradicionales de comisiones y la importancia de la cultura organizacional marcaron la discusión del panel integrado por líderes del negocio de gestión patrimonial internacional durante una conferencia especializada del sector en el marco de la primera edición del Funds Society Leaders Summit en colaboración con CFA Society Miami.
El panel estuvo conformado por Paula Alvis, Branch Manager at Snowden Lane; Marlen López, Senior Wealth Advisor at the López Private Wealth Group, part of Excelsis Global Private Wealth; Nicolas Terlonge, Branch Manager at Raymond James y Jesus Valencia, Director at Florida International Market at UBS.
La moderación estuvo a cargo de Jonathan Schumann, Head of International at Thornburg Investment Management.
Durante la apertura, Schumann señaló que los participantes son responsables del crecimiento de ingresos, rentabilidad, supervisión regulatoria, reclutamiento y cultura corporativa dentro de sus organizaciones, describiéndolos como los “CEOs” de sus respectivas franquicias locales.
Cambio generacional y nuevas prioridades del cliente
Uno de los principales temas abordados fue la transformación de la base de clientes en el negocio global de wealth management.
Marlen Lopez destacó que, tras 25 años en la industria, observa una transición generacional relevante dentro de las familias empresarias y de alto patrimonio. Según explicó, las nuevas generaciones muestran una mayor disposición hacia el crecimiento y una menor aversión al riesgo en comparación con generaciones anteriores.
“La generación anterior operaba muchas veces desde una mentalidad de escasez o miedo a perder el patrimonio. Los jóvenes hoy buscan crecimiento y están abiertos a distintos tipos de inversión”, afirmó Lopez.
La ejecutiva añadió que, para conectar con este nuevo perfil de clientes, su firma ha integrado herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en la operación diaria. En particular, mencionó el uso de Jump AI para analizar conversaciones y profundizar en los objetivos patrimoniales de las nuevas generaciones familiares.
Por su parte, Jesus Valencia señaló que las familias de alto patrimonio son hoy “más globales y sofisticadas que nunca”, con una creciente demanda de asesoramiento holístico y capacidades institucionales.
Valencia destacó además dos tendencias estructurales: la feminización del patrimonio y la digitalización de los servicios financieros. Explicó que, para responder a estas necesidades, UBS se apoya en especialistas internacionales en estructuración patrimonial, soluciones de lending, gestión de liquidez y servicios de family office.
Nicolas Terlonge coincidió en que las estructuras familiares y patrimoniales se han vuelto significativamente más complejas.
“Los días de estructuras estáticas han terminado”, aseguró el ejecutivo de Raymond James, al señalar que hoy es común encontrar estructuras domiciliadas en una jurisdicción mientras los beneficiarios viven en distintas partes del mundo, lo que exige mayor flexibilidad regulatoria y operativa por parte de las plataformas de inversión.
Presión sobre comisiones y mayor valor del asesoramiento
En el bloque dedicado a la economía del negocio de gestión patrimonial, los participantes coincidieron en que la industria atraviesa una fuerte transformación derivada de la compresión de comisiones y el creciente valor del asesoramiento especializado.
Jesus Valencia resumió el fenómeno señalando que “la beta se está abaratando mientras el asesoramiento se vuelve más valioso”.
El directivo de UBS explicó que los clientes muestran mayor disposición a pagar por propuestas diferenciadas y sofisticadas, particularmente en segmentos como capital privado, crédito privado y bienes raíces, donde el componente de asesoramiento tiene un peso más relevante.
“El negocio se está alejando del producto para centrarse en la relación”, sostuvo.
Nicolas Terlonge agregó que las firmas compiten hoy por la “misma cuota de atención” del cliente, especialmente en el mercado offshore, donde los asesores estadounidenses compiten directamente con actores locales en los países de origen de los inversionistas.
Además, indicó que existe una creciente demanda por soluciones de financiamiento y lending, lo que obliga a las firmas a evolucionar constantemente para mantenerse competitivas.
Marlen Lopez explicó que su práctica ha migrado hacia un modelo predominantemente fee-based, que actualmente representa 95% de su negocio. Asimismo, detalló que están transitando de una estructura fija basada en activos bajo gestión (AUM) hacia un esquema escalonado o tier-based, con el objetivo de competir de manera más eficiente en el segmento ultra high net worth (UHNW).
Cultura y talento, factores estratégicos
En materia de reclutamiento y desarrollo de talento, Paula Alvis sostuvo que la cultura corporativa y la autenticidad son elementos fundamentales para atraer profesionales adecuados.
“El talento comienza con la cultura y la honestidad sobre quiénes somos”, comentó la ejecutiva de Snowden Lane, quien destacó la importancia de reconocer al personal de apoyo y construir equipos alineados no solo con objetivos corporativos, sino también humanos.
Nicolas Terlonge definió el reclutamiento como un “deporte de contacto de tiempo completo” y enfatizó que el encaje cultural debe tener prioridad sobre las habilidades técnicas.
“Prefiero contratar a la persona y enseñar la habilidad”, afirmó.
El ejecutivo también subrayó la relevancia de acompañar el desarrollo profesional desde etapas tempranas, particularmente en áreas operativas, donde pequeños gestos de reconocimiento pueden generar un impacto significativo en la retención y motivación del talento.
Recomendaciones para nuevas generaciones
Al abordar los consejos para jóvenes profesionales que buscan ingresar al negocio de wealth management global, Jesus Valencia recomendó desarrollar tanto capacidades técnicas como inteligencia emocional.
“Es difícil competir al más alto nivel sin un equilibrio entre análisis y coeficiente emocional”, afirmó.
También sugirió obtener rápidamente licencias regulatorias como la SIE (Securities Industry Essentials) y Serie 66 (Uniform Combined State Law Examination), además de desarrollar redes de contacto y mantener paciencia en una industria que describió como meritocrática.
Paula Alvis, por su parte, llamó a las nuevas generaciones a mantenerse auténticas, conocer todos los procesos operativos del negocio y asumir nuevos retos antes de caer en zonas de confort.
Cultura organizacional como ventaja competitiva
En la parte final del panel, los participantes coincidieron en que la cultura interna se ha convertido en un diferenciador estratégico para las firmas de gestión patrimonial.
Marlen Lopez explicó que en su organización impulsan iniciativas enfocadas en el equilibrio entre vida profesional y personal, incluyendo retiros anuales fuera de la oficina para fortalecer vínculos entre colaboradores.
Nicolas Terlonge sostuvo que la cultura no puede “tercerizarse” a oficinas centrales y debe construirse diariamente en cada mercado local. Añadió que el liderazgo debe reflejarse en detalles cotidianos como la puntualidad, el profesionalismo y la cercanía con los equipos.
Jesus Valencia reforzó esa idea al señalar que los líderes deben intervenir cuando detectan conductas inadecuadas. “Donde permites, promueves”, afirmó.
Finalmente, Paula Alvis resumió su visión señalando que “la cultura es difícil de explicar, pero fácil de sentir”, y aseguró que su objetivo es construir organizaciones basadas en conexión humana y sentido de pertenencia.
Foto cedidaVoluntaria en el centro Munti, Khanimambo
En el sector financiero se habla constantemente de impacto al abordar temas como la rentabilidad, el crecimiento o la generación de valor. Sin embargo, hay otro tipo de impacto que no siempre aparece en los informes trimestrales: el que cambia vidas. Las firmas de inversión tienen cada vez más presente que su impacto debe ser integral y han encontrado en la creación de fundaciones un modelo para articular esta convicción. El caso de AltamarCAM y la Fundación AltamarCAM es un claro ejemplo de ello.
“Los beneficios generados por la firma deben tener un impacto positivo más allá de la creación de riqueza y empleo, con el objetivo de promover valores de servicio a la sociedad y destinar recursos humanos, organizativos y económicos hacia proyectos sociales sostenibles”. Este compromiso, lanzado por los fundadores de AltamarCAM hace más de 20 años, explica el día a día de la Fundación AltamarCAM.
Esta organización sin ánimo de lucro vinculada a la gestora homónima fue creada con la misión de contribuir a una sociedad mejor, aprovechando sus recursos para atender las necesidades de las comunidades en las que vive y trabaja su equipo. “Sin embargo, no fue hasta 2018 cuando la fundación dio un giro estratégico y se consolidó como una herramienta al servicio de proyectos de educación y salud, orientada a impulsar el voluntariado corporativo, fomentar la sensibilización y asegurar una plena alineación entre la misión de la fundación y la de la firma”, explica Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM.
Hoy, la institución se ha consolidado como un brazo social activo, estratégico y profundamente alineado con la cultura de la gestora. Según Fernández de Córdova, es el vehículo a través del cual la entidad extiende sus valores y capacidades más allá de su actividad inversora diaria. “Su misión y visión están alineadas con los valores corporativos de la gestora y ésta hace una gran contribución a la fundación, no solo económica, sino en horas de trabajo de los voluntarios y colaboradores, y en prestación de servicios e instalaciones. Actúa como su brazo social: moviliza talento, voluntarios y recursos económicos hacia iniciativas con un impacto positivo en la educación y salud de personas vulnerables”, destaca.
La Fundación AltamarCAM es el vehículo a través del cual la firma extiende sus valores y capacidades más allá de su actividad inversora diaria
Compartir talento
Tal como ha apuntado su responsable, desde hace ocho años, la organización centra su actividad en generar un impacto positivo mediante un mejor acceso a la educación y a la salud de personas en situación de vulnerabilidad. “Consciente del talento del equipo de la gestora, la fundación se pone al servicio de proyectos promovidos por otras organizaciones, que pueden ser fundaciones o empresas con impacto social. Nuestros empleados comparten sus conocimientos en educación financiera, sus habilidades profesionales y sus conocimientos sobre inversión con una amplia gama de públicos, que van desde niños becados para estudiar inglés hasta personas en exclusión social que buscan un empleo, pasando por emprendedores que quieren sacar adelante un proyecto empresarial con impacto social. La firma apoya estas causas con horas pro-bono y con la actividad de voluntarios y colaboradores, que es muy intensa, así como con acciones de sensibilización”, relata su presidenta.
De hecho, en los últimos años, ha reforzado su trabajo a través de alianzas con entidades especializadas, lo que le ha permitido responder de forma más eficaz a la evolución de las necesidades sociales. Su enfoque y perseverancia les ha permitido llegar a más de 6.000 beneficiarios, realizar más de 400 horas de voluntariado, contar con 88 empleados que realizan experiencias de voluntariado y con otros 280 colaboradores asiduos.
AltamarCAM apoya causas con horas pro-bono y con la actividad de voluntarios y colaboradores, así como con acciones de sensibilización
“Apoyamos proyectos en aquellos países donde el equipo de la firma está presente, y además tenemos un proyecto global en Mozambique, que involucra a todas las oficinas. Son los propios equipos locales quienes identifican y proponen los proyectos, siempre en coherencia con los criterios de selección definidos en la política de la fundación”, afirma Fernández de Córdova, quien destaca algunos de los proyectos que realizan fuera de España.
Por ejemplo, en Chile, desde hace cuatro años, la fundación colabora con DaleProfe, una plataforma que permite a docentes de todo el país financiar proyectos educativos específicos para sus aulas, con especial alcance en zonas remotas y vulnerables: todo el equipo selecciona mensualmente los proyectos que quieren financiar. En Nueva York, el equipo participa todos los meses en programas de formación para inmigrantes recién llegados, en colaboración con Literacy Partners, con el objetivo de facilitar su proceso de integración.
En Alemania, la Fundación apoya a DKMS, organización internacional dedicada a la lucha contra el cáncer de sangre, lo que ha contribuido a un aumento significativo del número de donantes dentro del equipo. Por último, en Mozambique, la Fundación apoya su principal proyecto internacional impulsado por la Fundación Khanimambo, centrado en educación y desarrollo sostenible, con una visión de largo plazo y un alto impacto social, añade.
Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM y Equipo de la Fundación AltamarCAM visitando el centro Munti
Aldara Fernández de Córdova (Fundación AltamarCAM): “Apoyamos proyectos en aquellos países donde el equipo de la firma está presente, y además tenemos
un proyecto global en Mozambique, que involucra a todas las oficinas”
Su labor también se desarrolla dentro de España. Por ejemplo, en Barcelona, profesionales especializados en venture capital ponen su conocimiento al servicio de startups de impacto social, apoyándolas en la estructuración de sus modelos de negocio desde fases tempranas. Según explica la responsable, en todos los casos, los proyectos se seleccionan por su alineación con las áreas estratégicas de la fundación, la solidez de los socios locales y la búsqueda de un impacto sostenible y medible.
Voluntariado corporativo: el empleado comprometido
Cuando Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM, habla en nombre de la institución y de la gestora no es ajena a sus propias palabras. No se trata de una narrativa sobre la identidad y actividad de la firma, sino de las conclusiones de su propia experiencia. Ella misma ha participado en los proyectos de la fundación a través del voluntariado.
“Ser coach de una estudiante en un proyecto de Fundación Exit de ayuda a jóvenes en riesgo de abandono escolar me ha abierto mucho los ojos, personalmente, sobre la necesidad de apoyar estas iniciativas y su complejidad”, comparte.
Cuando se le pregunta por su experiencia como catalizadora dentro de la organización, reconoce que el proyecto que hicieron con la Fundación Integra, con la ayuda de Caixa, supuso un punto de inflexión. “Fue un inicio del programa de voluntariado a lo grande y el feedback de la gente fue impresionante. Fue muy bonito todo el proceso de ayudarles a innovar en la propia gestión del proyecto, buscar la forma de entender y mejorar el impacto generado en los beneficiarios a través de todas las entrevistas personales pre y post y, por supuesto, los voluntarios: participaron unos 40. Fue el primer proyecto con tantas horas de voluntariado y el que empezó a calar en el equipo”, relata.
Nuevas realidades: educación y salud
Desde su experiencia, la fundación considera que el contexto socioeconómico actual plantea desafíos complejos que exigen respuestas coordinadas y sostenibles en los dos campos en los que desarrolla su actividad. “En el ámbito de la educación, uno de los principales focos ha sido el abordaje del abandono escolar. Han ganado peso los programas de mentoría, orientación y apoyo personal, en los que los voluntarios de AltamarCAM aportan la experiencia personal de sus profesionales y conocimiento especializado, como en educación financiera, que ha cobrado especial relevancia en los últimos años ante la importancia de saber gestionar adecuadamente los primeros ingresos. Las necesidades han evolucionado: ya no se trata solo de acceso a la educación, sino de educación de calidad, que no se limite a la transmisión de contenidos, sino que trabaje la motivación, autoestima y permanencia en el sistema educativo, personalizada y adaptada a realidades sociales complejas, así como de la integración social de personas en situación de exclusión”, reconoce Fernández de Córdova.
Voluntarios y beneficiarios del Proyecto Coach con Fundación Exit
En su opinión, las prioridades pasan por combatir el abandono escolar temprano y la falta de expectativas entre jóvenes, reducir las desigualdades de origen que condicionan el acceso y el éxito educativo, y fomentar competencias transversales como los idiomas, las habilidades sociales o el pensamiento crítico que refuercen la empleabilidad futura. “También es importante la educación de adultos que necesitan apoyo para integrarse en la sociedad. Todo ello requiere un acompañamiento que vaya más allá del ámbito académico e integre el desarrollo personal y vocacional”, añade.
Respecto al área de la salud, la fundación ha observado avances significativos en la investigación médica, lo que refuerza la importancia de apoyar iniciativas con alto potencial de impacto, principalmente en investigación. En este sentido, desde hace años apoyan a Cris contra el cáncer, que acaba de anunciar resultados importantes en la investigación del cáncer de páncreas. “Las prioridades se centran en garantizar un acceso equitativo a la atención sanitaria y al acompañamiento, especialmente para los colectivos más vulnerables, así como impulsar la investigación y la innovación como herramientas clave para abordar enfermedades complejas, apoyar iniciativas que mejoren la calidad de vida del paciente y reforzar proyectos que integren a las familias como parte activa del proceso de cuidado”, comenta la presidenta de la fundación.
Cultura inversora al servicio del impacto
Uno de los elementos diferenciales de la fundación es que aplica la misma disciplina que caracteriza a la gestora. “La experiencia de AltamarCAM como gestora de inversión aporta a la fundación una forma de trabajar basada en el rigor, las relaciones a largo plazo y la evaluación constante de resultados. Gracias a ese rigor, que está en la cultura de la casa, hemos incorporado herramientas de medición, como la Teoría del Cambio, para evaluar resultados y eficiencia. Asimismo, aplica criterios de escalabilidad y sostenibilidad en la selección y seguimiento de los proyectos y apuesta por el desarrollo de alianzas estratégicas que refuercen el impacto social, manteniendo los mismos estándares de disciplina y compromiso que guían la actividad de la firma. Por otro lado, la inversión es un negocio de personas, y la fundación se sostiene por el compromiso personal de socios y empleados”, afirma Fernández de Córdova.
Según Fernández de Córdova, la experiencia de AltamarCAM como gestora de inversión aporta a la fundación una forma de trabajar basada en el rigor, las relaciones a largo plazo y la evaluación constante de resultados
Justamente, la medición de impacto se ha convertido en uno de los principales objetivos de la fundación para este año. Según explica, quieren seguir profundizando en la medición y el análisis del impacto social de los proyectos que apoyan, un ámbito al que han dedicado un esfuerzo significativo en los últimos años. “Creemos que contar con un entendimiento riguroso del impacto generado es imprescindible para mejorar la eficacia de las iniciativas y para acompañar a las organizaciones en el fortalecimiento de sus propios procesos de medición”, reconoce.
De forma complementaria, señala que la inversión de impacto constituye otro de los grandes focos estratégicos de la fundación: “Tras años de participación en el Fondo de Fundaciones y después de haber elaborado y presentado, junto a SpainNAB y otros colaboradores, un informe sobre fundaciones e inversión de impacto, nos hemos marcado como objetivo posicionarnos como referentes en este ámbito y apoyar a otras fundaciones que deseen invertir en proyectos sociales alineados con su misión”.
Voluntario en Tajamar
Ahora bien, uno de los aspectos que más empodera a esta organización es trasladar sus esfuerzos, desvelos y triunfos a sus clientes. “AltamarCAM traslada la actividad de la fundación a sus clientes a través de la Memoria Anual de la Fundación y de la propia gestora, así como mediante una presentación de los mayores hitos en la Junta Anual de Inversores. Además, utiliza sus canales de comunicación habituales y reuniones ad hoc para compartir avances e iniciativas concretas. Este diálogo se completa con la participación de los clientes en eventos patrocinados por la fundación”, concluye Fernández de Córdova.
Bolton Global Capital anunció la incorporación de Luiz Ottoni, un experimentado ejecutivo con más de 35 años de experiencia en los mercados financieros globales, como parte de su estrategia de fortalecimiento de capacidades en gestión patrimonial y asesoría internacional.
La firma destacó que Ottoni cuenta con una amplia trayectoria en construcción de portafolios, estrategias de inversión discrecional y asignación multi-activos, tanto en mercados desarrollados como emergentes. A lo largo de su carrera ha administrado capital para clientes de alto patrimonio, family offices e instituciones financieras, con un enfoque centrado en estrategias macroeconómicas y manejo disciplinado del riesgo.
Steve Preskenis, director ejecutivo de Bolton Global Capital, afirmó que la llegada de Ottoni fortalece la red internacional de asesores de la firma gracias a su visión global y experiencia en inversiones.
“Su perspectiva internacional, la profundidad de su experiencia y su enfoque disciplinado de inversión lo convierten en una incorporación estratégica para nuestra creciente red de asesores. Luiz representa el tipo de profesional de alto nivel que prospera en un entorno independiente y genera un valor significativo para los clientes”, señaló Preskenis.
Ottoni seguirá enfocado en el diseño de soluciones de inversión personalizadas, apoyándose en su experiencia en renta fija, renta variable, productos estructurados y derivados, con una especialización destacada en mercados latinoamericanos.
La flamante adquisición de Bolton Global Capital señaló que la independencia y el alcance global de la empresa fueron factores determinantes para sumarse a la organización.
“El compromiso de la firma con una verdadera independencia, junto con su sólida plataforma y presencia internacional, crea un entorno excepcional para atender a los clientes con flexibilidad y enfoque estratégico”, comentó Ottoni.
Antes de integrarse a Bolton Global Capital, Ottoni se desempeñó como Director y Banquero Privado en Banco BTG Pactual en Miami, donde lideró estrategias globales de asignación de activos y asesoró a clientes de alto patrimonio, administrando alrededor de 400 millones de dólares en activos.
Su trayectoria también incluye posiciones relevantes en Safra National Bank of New York y Genesis Investment Advisors, además de funciones de liderazgo en Itaú BBA. Inició su carrera profesional en Banco Sul América.
Bolton Global Capital indicó que mantiene su estrategia de expansión mediante la incorporación de asesores con experiencia internacional, en un contexto donde la demanda por soluciones patrimoniales personalizadas y acceso a mercados globales continúa creciendo.
Fundada en 1985, Bolton Global Capital es una firma independiente de broker-dealer y gestión patrimonial enfocada en clientes internacionales y estadounidenses. La compañía cuenta con una fuerte presencia entre inversionistas latinoamericanos y europeos y administra 19 mil millones de dólares en activos, con cifras al cierre de octubre de 2025.
Dos Mares Credit Investors SL, firma boutique de asesoramiento crediticio, y Debita by Neitec, plataforma tecnológica para deuda privada y financiación respaldada por activos, han firmado un acuerdo de colaboración estratégica para ampliar la originación de deuda y acelerar el crecimiento comercial de la plataforma Debita.
En virtud del acuerdo, Dos Mares aportará su profundo conocimiento de los mercados de crédito latinoamericanos, mientras que Debita proporcionará la infraestructura digital que conecta a compañías que buscan liquidez con inversores institucionales y privados.
Combinando experiencia financiera con tecnología
La colaboración se centrará en identificar oportunidades de financiación para compañías que requieran estructuras de capital flexibles, incluyendo: Asset-Based Lending (ABL) — financiación respaldada por activos corrientes y activos fijos-; direct lending — préstamos para proyectos de crecimiento y capital de trabajo-; y deuda mezzanine — soluciones híbridas para optimizar la estructura de capital.
“Esta alianza representa un paso natural en nuestra evolución. La agilidad tecnológica de Debita y la transparencia que ofrece a los inversores, combinadas con nuestro enfoque en el ecosistema de pymes latinoamericanas, nos permitirán ofrecer soluciones de financiación a compañías que operan en un entorno que exige tanto flexibilidad como disciplina”, ha señalado Alfredo Mordezki, director de Dos Mares Credit Investors, SL.
Por su parte, Julio Ferrón, CEO de Debita, ha añadido: “Dos Mares aporta una combinación poco habitual de capacidad de originación y rigor desde la perspectiva del inversor. Su disciplina en el análisis crediticio garantiza que los activos originados en nuestra plataforma mantengan los más altos estándares de calidad, algo esencial a medida que ampliamos nuestra presencia comercial y consolidamos nuestra posición en el crédito privado digital”.
Ibercaja Gestión lanza su nuevo fondo Ibercaja Deuda Pública 2029, una estrategia centrada en emisiones de deuda pública soberana, con vencimiento en la primera parte de 2029.
Con este vehículo, la gestora busca ofrecer una solución atractiva para clientes que quieran protección frente al escenario de inestabilidad generado por el conflicto de Oriente Medio, sin renunciar a sus objetivos de ahorro en el medio y largo plazo.
La directora general de Ibercaja Gestión, Lily Corredor, destaca: “Se trata de una solución óptima para clientes conservadores que quieran rentabilizar su ahorro, con una estrategia de deuda pública, con foco en la zona euro, que aprovechará el actual repunte de la curva de tipos para lograr rentabilidades atractivas”.
Según Corredor, “hoy es posible comprar deuda pública de países como España, Francia o Italia con vencimiento dentro de tres años (abril de 2029) y rentabilidades en el entorno del 2,8%. En el último mes ha habido un repunte de 50 puntos básicos que se acabará revertiendo conforme se vaya aclarando la situación en Oriente Medio”.
La situación presente no debe cambiar los planes de futuro
La guerra en Oriente Medio ha cambiado la dinámica del mercado en las últimas semanas, también para la renta fija. Aunque se pueda intuir que el final está cada día más próximo, la inestabilidad actual no puede cambiar el rumbo de los objetivos de ahorro.
Miguel López, director de Negocio de Ibercaja Gestión, señala: “Tras los movimientos observados en las curvas de tipo soberanas en el último mes, es buen momento para aprovechar tácticamente los tramos medios de la curva que presentan ahora rentabilidades atractivas, sin olvidar otras soluciones de gestión activa, con mayor diversificación y carácter global, que nos permitirán en el medio plazo aspirar a mayores rentabilidades”.
El fondo Ibercaja Deuda Pública 2029, cuya estrategia vence el 30 de abril de 2029, se encuentra en comercialización hasta el 30 de septiembre de 2026, o hasta alcanzar un volumen de 300 millones de euros, cerrándose en ese momento para nuevas aportaciones. El fondo no tiene comisiones de reembolso, lo que permitirá a los partícipes contar con liquidez diaria a precios de mercado, sin penalizaciones.
Con este fondo, Ibercaja completa su gama de fondos, aprovechando tácticamente la oportunidad que está dando el mercado de renta fija, tras los últimos repuntes, para volver a reactivar la gama de fondos con objetivo de rentabilidad a vencimiento.
Los fondos de inversión volvieron a crecer en abril, como consecuencia del buen comportamiento de los mercados financieros junto con las nuevas suscripciones, permitiendo compensar en su totalidad el ajuste de marzo. Según los datos provisionales de Inverco, en el mes, el patrimonio aumentó en 11.537 millones de euros, lo que supone un 2,5% más con respecto al mes anterior, situándose en 464.955 millones de euros. En lo que va de año, el patrimonio acumula un incremento de 14.083 millones de euros, equivalente al 3,1%.
La totalidad de las categorías experimentaron aumentos en sus activos con especial intensidad en aquellas con mayor exposición a renta variable. Y es que tanto los mercados como los flujos ayudaron.
En abril, los fondos registraron suscripciones netas de 1.238 millones de euros, elevándose a 6.528 millones el acumulado en el año, y volviendo a la senda positiva, interrumpida en marzo.
Casi la totalidad de las categorías registraron captaciones netas positivas. Así, los fondos de renta variable internacional fueron los que mayores flujos de entrada registraron (432 millones de euros), centradas en el continente europeo y EE.UU. Los monetarios y rentabilidad objetivo destacaron por reflejar más de 400 millones de euros en cada categoría.
Los de renta variable mixa y fondos índice también registraron suscripciones (88 millones entre las dos categorías). Mientras, los de renta fija mostraron un comportamiento más plano en cuento a suscripciones mensuales, si bien esta categoría ya acumula en el año 3.765 millones de euros.
Por el lado de los reembolsos, únicamente los fondos de renta fija mixta y globales registraron reembolsos en el mes (165 millones de euros). A pesar de ello, estas categorías ya acumulan 1.550 millones de euros en el año.
Rentabilidades a flote
A fecha de elaboración del informe, los fondos experimentan en el mes una rentabilidad media positiva del 2,42%, situándose en el 1,84% en el acumulado del año. A falta de incorporar las valoraciones de los últimos días del mes, todas las categorías obtuvieron rendimientos positivos en abril.
Las mayores rentabilidades se observaron en los fondos de renta variable internacional (8,8%), seguidos por los fondos índice (6,5%) y los de renta variable nacional (6,2%).
Asimismo, los fondos globales y renta variable mixta registraron aumentos del 3,8% y 3,1% respectivamente. En los segmentos más conservadores, los fondos de renta fija mixta y renta fija obtuvieron rentabilidades del 1,2% y 0,5% respectivamente, mientras que los monetarios mantuvieron un rendimiento del 0,14%.
SpainNAB publica hoy el informe “Diagnóstico sectorial de prácticas de medición y gestión del impacto en fondos españoles”, donde analiza los marcos de evaluación y gestión de la inversión de impacto en España, poniendo de manifiesto los avances y retos del sector hacia la convergencia metodológica.
El estudio, elaborado junto a Management Solutions, pone de manifiesto que la red española de inversión de impacto avanza hacia una mayor convergencia en el uso de marcos comunes, aunque persisten diferencias relevantes en su aplicación práctica, especialmente en ámbitos como la definición de indicadores, los modelos de gobernanza, la verificación del impacto o la medición de la adicionalidad. El informe se basa en el estudio de 12 entidades de referencia del sector − Creas, Ship2B Ventures, GAWA Capital, Mago Equity, GSII, Suma Capital, Impact Bridge, Q-Impact, Zubi Capital, Fundación Repsol, COFIDES (FIS) y Fondo Bolsa Social − a través de cuestionarios estructurados, entrevistas en profundidad y revisión documental.
La jornada de presentación del jueves, 30 de abril, será inaugurada por Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB, y contará con la presentación técnica de los hallazgos por parte de Soledad Díaz, partner en Management Solutions. Por su parte, Carlos Ballesteros, director de la Cátedra de Impacto Social de Universidad de Comillas, moderará una mesa redonda donde María Cruz Conde (GSI), José Moncada (Fondo Bolsa Social) y Carlos González (Suma Capital), compartirán su visión sobre la realidad actual de la medición de impacto.
Este análisis llega en un contexto de creciente consolidación del sector, en el que la medición del impacto se ha convertido en un elemento fundamental para la toma de decisiones, la rendición de cuentas y la canalización de capital hacia iniciativas con impacto social y medioambiental. El informe señala la necesidad de avanzar hacia una mayor armonización que facilite la comparabilidad entre fondos sin perder la especificidad de cada cartera, proponiendo para ello un lenguaje común de indicadores y modelos de reporting adaptados. Los hallazgos reflejan un sector en proceso de maduración, en el que la consolidación de prácticas más homogéneas será clave para reforzar la transparencia, la credibilidad y el crecimiento de la inversión de impacto en los próximos años.
Convergencias y desafíos
El estudio identifica una convergencia en el uso de marcos como IMP, OPIM o IRIS+, aunque con diferencias en su operativización. Los fondos tienden a definir indicadores con un enfoque pragmático, priorizando la materialidad y la capacidad de medición, si bien difieren en la combinación de estándares y métricas propias.
En términos de gobernanza, se observan modelos diversos, desde estructuras internas hasta esquemas que incorporan expertos independientes. Mientras, la verificación del impacto presenta distintos niveles de profundidad y frecuencia, mientras que la adicionalidad se evalúa de forma generalizada − principalmente desde un enfoque cualitativo − y la atribución cuantitativa sigue siendo menos habitual.
El informe propone la creación de un “diccionario de familias” que funcione como estándar del sector, junto con un modelo de reporting en capas que facilite la comparabilidad. Este enfoque permitiría mejorar la transparencia y la coherencia del sector sin necesidad de modificar los sistemas internos de medición, sino mediante su adaptación a un marco común.
El objetivo del estudio es evaluar métodos, métricas y su integración en la gestión, con el fin de elaborar un diagnóstico sectorial sobre el grado de armonización de las prácticas. Los resultados, agregados y anonimizados, deben interpretarse con proporcionalidad, al basarse principalmente en información autodeclarada contrastada mediante entrevistas y documentación de soporte cuando ha estado disponible.
Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB: “Estamos ante un sector que ya ha dado pasos firmes, y tiene ante sí el reto de consolidar estándares que faciliten la comparabilidad y la confianza entre inversores. La armonización de prácticas no implica homogeneizar el sector, sino dotarlo de un lenguaje común que permita crecer con mayor transparencia y solidez”.
Foto cedidaFernando Pinto Hernández, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, y María Luisa Medrano García, profesora de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Rey Juan Carlos.
El tercer informe de DIZA Market, elaborado por DIZA Consultores, analiza la evolución del mercado residencialprime de Madrid entre 2014 y el primer trimestre de 2026. El estudio concluye que el precio medio por metro cuadrado ha aumentado un 153,7%, mientras que la accesibilidad real se ha reducido un 59,5%.
12 años del prime madrileño
DIZA Consultores ha presentado el tercer informe de DIZA Market, titulado “Mercado residencial prime de Madrid 2014 – Q1 2026: accesibilidad, revalorización e impacto geopolítico”, elaborado bajo la dirección técnica de Fernando Pinto Hernández, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, y María Luisa Medrano García, profesora de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Rey Juan Carlos.
El informe analiza la evolución del mercado residencial prime madrileño durante los últimos doce años, a partir de una muestra integrada por 20 zonas de referencia: seis municipios del área metropolitana, diez códigos postales prime de Madrid capital y cuatro urbanizaciones premium. El período estudiado abarca desde 2014 hasta el primer trimestre de 2026.
Una de las principales conclusiones del estudio es que el mercado prime de Madrid ha vivido una transformación estructural. En 2014, un inversor con un millón de euros podía adquirir de media 2,88 viviendas tipo en las zonas analizadas. En 2026, esa cifra se ha reducido a 1,17. Esto supone una caída del 59,5% en la accesibilidad real. Al mismo tiempo, el precio medio por metro cuadrado se sitúa en 6.445 euros, con una revalorización acumulada del 153,7% respecto a 2014.
Para medir esta evolución, DIZA Market utiliza el DIZA IAR, un índice propio de accesibilidad real que permite responder a una pregunta sencilla: cuántas viviendas tipo pueden adquirirse con un millón de euros en cada zona. El indicador se calcula a partir del precio medio por metro cuadrado y de la superficie media transaccionada, lo que permite ir más allá del dato unitario del precio y aproximarse al esfuerzo real de entrada en cada micromercado.
El informe muestra que la pérdida de accesibilidad ha sido prácticamente generalizada. En 2026, 9 de las 20 zonas analizadas exigen ya más de un millón de euros para acceder a la vivienda tipo, frente a ninguna en 2014. Entre ellas se encuentran La Moraleja, Recoletos, Castellana-Lista, Ciudad del Campo, Aravaca, Nueva España, La Finca, Plaza Castilla-Cuatro Torres e Ibiza-Niño Jesús.
El estudio también permite diferenciar entre precio y accesibilidad. El precio por metro cuadrado sigue siendo una referencia relevante, pero no siempre explica por sí solo la barrera real de entrada. Algunas zonas con precios unitarios más moderados pueden exigir tickets medios elevados debido al mayor tamaño de la vivienda tipo. Por ello, el DIZA IAR desplaza el análisis desde el precio por metro cuadrado hacia la vivienda efectivamente adquirible.
Desde el punto de vista de la revalorización, el informe identifica incrementos muy relevantes en el precio por metro cuadrado entre 2014 y 2026. Destaca especialmente 28009 Ibiza-Niño Jesús, con una subida acumulada del 195,1%, seguida de 28001 Recoletos, con un 186,3%, y 28046 Plaza Castilla-Cuatro Torres, con un 184,6%.
En 2025, el mercado prime madrileño volvió a mostrar una fuerte presión de precios.Aravaca lideró la subida anual, con un incremento del 23,6%, seguida de 28002 Prosperidad, con un 22,2%, y de 28004 Justicia e Ibiza-Niño Jesús, ambas con un 19,0%.
El informe concluye que la evolución del mercado prime madrileño no responde únicamente a factores coyunturales, sino a una tendencia estructural de largo plazo. La escasez de oferta, la limitada disponibilidad de suelo en enclaves consolidados, la presión de la demanda nacional e internacional y la consolidación de Madrid como capital patrimonial de referencia en el sur de Europa explican la persistente elevación de las barreras de entrada.
“Madrid prime ha dejado de ser solo un mercado caro para convertirse, de forma creciente, en un mercado más selectivo. El dato relevante no es únicamente cuánto han subido los precios, sino cuánto se ha reducido la capacidad real de acceso para el comprador con un presupuesto de referencia”, destacan los codirectores técnicos del informe.