Aranceles y Oriente Medio: la geopolítica vuelve a ganar protagonismo

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En las previsiones de las gestoras internacionales de cara al segundo semestre del año, la palabra geopolítica se repetía con insistencia, y con razón. Lo ocurrido durante las últimas dos semanas en términos de conflictos bélicos y política comercial son un claro ejemplo de que la geopolítica será un factor a tener en cuenta.

De hecho, la semana acabó con los mercados financieros globales cerrando una jornada marcada por una intensa volatilidad geopolítica y macroeconómica, impulsada por la escalada del conflicto en Oriente Medio, los continuos enfrentamientos y ataques en el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz, y los renovados temores sobre el suministro energético que mantienen al petróleo rondando niveles elevados, a pesar de que los precios del crudo registraron un respiro temporal con el WTI cayendo hacia los 88 dólares y el Brent cediendo hasta los 91 dólares. 

Este escenario de tensiones se vio complementado por el anuncio de la administración de Donald Trump sobre nuevos aranceles globales de entre el 10% y el 12,5% aplicados a 60 socios comerciales, lo que reaviva las fricciones comerciales, mientras que en el frente de deuda el rendimiento del Tesoro estadounidense a 30 años se disparó hasta el 5,19%, su nivel más alto en 19 años, elevando los costos de financiamiento global y tensionando a las economías. 

«Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos, y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias”, señala Mark Haefele, director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management.

¿Hacia dónde vamos?

En opinión de Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quants,la jornada del viernes reflejó un punto de inflexión donde los mercados están comenzando a descontar de forma simultánea el coste real de un choque energético prolongado y una política monetaria restrictiva anclada en tasas de largo plazo históricamente altas. 

“Los intentos de buscar rutas comerciales alternativas como la proyectada ola de endeudamiento de los países del golfo para sortear el estrecho de Ormuz, el aparente apoyo de China y la volatilidad intermitente del crudo demuestran que la geopolítica es actualmente el principal fuerte de la economía global. De cara a los próximos días, la atención de los inversores se mantendrá hiperactiva ante cualquier señal de escalada bélica o intervención militar en Oriente Medio y la respuesta de los bancos centrales, por lo que el sesgo de los mercados seguirá siendo defensivo, priorizando la liquidez y castigando los múltiplos excesivos en tecnología ante el temor de una estanflación inducida por la energía”, explica la experta.

Las gestoras miran hacia delante y destacan que seguimos ante una brillante temporada de resultados. Según la visión de Darrell Spence, economista de Capital Group, el crecimiento de la economía mundial está acusando la presión derivada del conflicto en Oriente Próximo, el aumento de los precios del petróleo y las disputas comerciales. Sin embargo, considera que hay un factor capaz de contrarrestar con creces estas presiones: la inversión relacionada con la inteligencia artificial.

“El auge de la inteligencia artificial es tan fuerte que, incluso en un escenario de actividad cero en el resto de los sectores, el crecimiento económico se mantendría en terreno positivo, sobre todo en Estados Unidos. Sigo siendo más bien prudente en lo que respecta a las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense, pero es posible que el PIB se mantenga muy por encima de lo esperado, en torno al 2,5% o incluso más. Así es cómo la carrera por la inteligencia artificial está eclipsando al resto de las áreas de la economía”, afirma. 

Según su visión, mucho dependerá de la estabilización en Oriente Próximo, del aumento de las presiones inflacionistas, del deterioro de los fundamentales de consumo y de si el auge de la inteligencia artificial mantiene su impulso o acaba perdiendo fuerza. “La economía se encuentra sometida a fuerzas contrapuestas, y podría pasar algún tiempo antes de que una de ellas acabe imponiéndose con claridad”, matiza.

Tikehau Capital anuncia el cierre final de la sexta generación de su estrategia de Direct Lending europeo

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Tikehau Capital, gestora global de activos alternativos, ha anunciado hoy el cierre final de la sexta edición de su estrategia de préstamos directos europeos (European Direct Lending) por un importe de 5.200 millones de euros (excluyendo apalancamiento), lo que supone un crecimiento de casi el 60 % respecto a su fondo anterior. Este cierre marca un nuevo hito relevante para la plataforma de Crédito de Tikehau Capital y pone de manifiesto la continua confianza de su base de inversores en el enfoque de inversión a largo plazo del Grupo en el mercado mediano (middle market) europeo.

El periodo de inversión del fondo comenzó en marzo de 2024. Desde entonces, la estrategia ya ha completado 30 transacciones y ha realizado cuatro desinversiones generando rentabilidades de doble dígito, lo que demuestra la capacidad de la plataforma para desplegar capital de forma selectiva y ofrecer resultados favorables.

A día de hoy, el fondo ya ha invertido el 44 % de su capital en empresas europeas con modelos de negocio consolidados y una sólida posición competitiva, lo que refleja tanto una originación disciplinada como un proceso de análisis y selección sumamente riguroso. La cartera se ha construido con un firme enfoque en la diversificación, con una exposición media por sector del 10 %. El apalancamiento inicial en el momento de la entrada se limitó a 4,0 veces la deuda neta sobre el EBITDA y actualmente se sitúa en 3,5 veces, respaldado por la sólida evolución de las empresas en cartera.

El fondo ha contado con el respaldo de una base de inversores institucionales amplia y diversificada; la mayoría del capital captado procede de inversores de fuera de Europa, incluyendo un 18 % de Norteamérica y un 28 % de Asia y Oriente Medio.

Tikehau Capital sigue aprovechando sus consolidadas capacidades de originación y sus relaciones con patrocinadores (sponsors) en toda Europa. Su equipo de deuda privada, compuesto por 30 profesionales de la inversión, busca de forma activa oportunidades en el segmento clave del mid-market europeo junto a patrocinadores de capital privado de primer nivel con los que el Grupo ha forjado estrechas relaciones a lo largo de sucesivas añadas.

A través de esta última edición, Tikehau Capital reafirma su compromiso de ofrecer soluciones de financiación a medida a empresas europeas de alta calidad, manteniendo al mismo tiempo un riguroso enfoque de análisis financiero y priorizando la preservación del capital y la diversificación de la cartera.

España tiene potencial inversor: el 83% se plantea invertir, pero solo 4 de cada 10 lo hacen

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España tiene potencial inversor, pero algo lo frena. 8 de cada 10 personas están abiertas a invertir. Sin embargo, solo 4 de ellas lo hace realmente. ¿Qué ocurre con el resto? La falta de dinero, el miedo a perderlo y la necesidad de mantener liquidez son las principales barreras, según el «Barómetro Mintos 2026: El Mapa de la Inversión en España», un estudio elaborado por Mintos en colaboración con Sapio Research, que radiografía los hábitos, actitudes y obstáculos de los españoles frente a los productos financieros. La investigación revela que el inversor más habitual es un hombre de entre 35 y 44 años, residente en una gran ciudad como Madrid o Barcelona, con un nivel de conocimiento financiero todavía limitado y una actitud cautelosa frente al riesgo.

El ahorro disponible refuerza ese retrato. El 46% de los inversores actuales cuenta con entre 1.000 y 19.999 euros ahorrados, lo que indica que hay capacidad para invertir, pero también una sensibilidad muy alta ante cualquier pérdida potencial. Solo el 21% se describe como bastante conocedor del mundo de la inversión, lo que apunta a una base de alfabetización financiera todavía en construcción.

«Los datos muestran que en España hay interés por invertir y que se valora mucho la confianza, la seguridad y la claridad a la hora de poner a trabajar el dinero. Pero hay una brecha entre la intención y la materialización de esa intención. Por ello, en Mintos defendemos una inversión que esté al alcance de todos, sin importar grandes patrimonios y a través de una plataforma regulada y fácil de entender como la nuestra», señala Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos.

La brecha también tiene una dimensión generacional relevante. Los españoles de entre 25 y 34 años son el grupo más activo, con un 56% que invierte actualmente, desmontando el mito de que invertir es una práctica reservada a etapas más avanzadas de la vida.

Del interés a la acción

Entre quienes no invierten, el estudio identifica un patrón de bloqueo bastante transversal, aunque con algunos matices territoriales y socioeconómicos. El principal freno declarado es la percepción de no disponer de dinero suficiente (35%), seguido del miedo a perder lo ahorrado (28%) y de la necesidad de mantener liquidez para gastos corrientes (27%). En cuarto lugar, aparece la falta de confianza en el propio conocimiento financiero (24%). Estas barreras reflejan que más allá de las limitaciones económicas, hay también una necesidad clara de acompañamiento, educación financiera y herramientas más simples para facilitar la toma de decisiones.

El análisis territorial confirma que estos frenos son transversales, pero con matices. El miedo a perder dinero está más extendido en Andalucía y Cataluña (donde lo expresa el 32% de los no inversores en ambos casos) que en Madrid, donde ese porcentaje baja al 27%. En las tres comunidades, alrededor de 1 de cada 3 no inversores afirma que el dinero disponible es insuficiente, una percepción que apunta no solo a una percibida limitación económica, sino también a una cuestión de confianza y preparación.

“Cuando se les pregunta qué les motivaría a dar el paso, los españoles son claros. Hablan de alcanzar mayor seguridad e independencia financiera, de ahorrar para la jubilación u objetivos a largo plazo y de comprender mejor cómo funciona la inversión”, matiza Martins Sulte.

España, preparada para una nueva ola de inversión

“Los datos expuestos anteriormente apuntan a un escenario de transición en el que España es un mercado en fase de activación. El alto nivel de interés, combinado con la capacidad de ahorro existente y el hecho de que los grupos más jóvenes muestren una mayor propensión a invertir, sugiere una base sólida para el crecimiento de la inversión particular en los próximos años”, señala Sulte.

En este contexto, Mintos se posiciona como una plataforma diseñada para facilitar ese paso entre la intención y la acción. Su propuesta se centra en ofrecer acceso a oportunidades de inversión diversificadas, con un enfoque en la transparencia, la gestión del riesgo y la simplicidad del proceso, con el objetivo de ayudar a más personas a empezar a invertir con confianza. A partir de 50 euros se abre camino hacia la inversión en productos financieros diversificados, de forma sencilla y directa a través de un móvil u ordenador.

Portobello Capital incorpora a Diego de San Román de Simón a su equipo de inversión

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Portobello Capital, gestora independiente de capital privado centrado en el middle market, ha anunciado que amplía su equipo de inversión con una nueva incorporación. Según ha publicado en su perfil de redes sociales, ha contratado a Diego de San Román de Simón para este equipo, quien se une a la firma como vicepresidente.

“Su paso por Merrill Lynch y AZ Capital le ha permitido trabajar en un entorno altamente exigente y adquirir una visión integral del mercado. Estamos convencidos de que su incorporación contribuirá a seguir impulIsando el crecimiento de Portobello y de las compañías con las que trabajamos”, indica en su publicación. 

Diego de San Román de Simón, CFA, es licenciado en Economía y Finanzas por la Universidad Autónoma de Madrid. Inició su carrera profesional en AZ Capital, para posteriormente trabajar en Bank of America Merrill Lynch y GPF Partners.

Los efectos de El Niño Costero siguen impactando la economía peruana

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Como uno de los países más afectados por el fenómeno de El Niño, no sorprende que la situación climática esté dejando una huella en la actividad económica en Perú. Según un análisis del BCP, el mayor banco del país andino, El Niño Costero en particular impactó las métricas del segundo trimestre de este año.

En la última versión de su Reporte Semanal Macroeconómico y de Mercados, el Área de Estudios Económicos de la firma financiera estimó que el PIB primario registró una fuerte contracción debido al fenómeno climático, iniciado en marzo.

Esto se produjo a raíz de una caída en la pesca, de 73% interanual. Tras la interrupción de la primera temporada de anchoveta –que sólo alcanzó capturas por medio millón de toneladas, frente a una cuota de 1,9 millones–, la industria registró su peor resultado en seis años.

Este fenómeno, agregaron, también afectó a la manufactura primaria vinculada al procesamiento pesquero, con una contracción de 42% entre junio de este año y junio de 2025.

Desde BCP recalcaron que las condiciones climáticas adversas también están afectando al sector agropecuario. En mayo, la actividad agrícola cayó un 0,6% interanual, reflejando menores rendimientos en diversos cultivos, entre ellos aceituna (-96%), cebolla (-38%), paprika (-27%), cacao (-11%) y palta (-4%).

Los analistas del banco peruano sostuvieron que, hacia adelante, la persistencia de un evento de intensidad fuerte o extraordinaria podría generar mayores disrupciones durante la segunda mitad del año. En este contexto, la probabilidad de que El Niño Costero se extienda hasta el verano de 2027 ha aumentado significativamente y constituye el principal riesgo a monitorear, indicaron.

El Niño, en combinación con El Niño Global, podría afectar la segunda temporada de anchoveta y comprometer el desarrollo de cultivos relevantes como arroz, papa, palta, arándanos, espárragos y uva. En este contexto, el BCP estima una caída del PIB agrícola y pesquero en torno al 4% en 2026, algo mayor a lo observado en 2023.

El crédito privado representa un cuarto del financiamiento de data centers

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Con el telón de fondo del boom de la inteligencia artificial, los data centers se han ubicado en el centro de una intensa ola de inversión asociada con el auge de la demanda de esta tecnología. Esperando que el furor se mantenga, los inversionistas están mirando con atención la evolución de esta tendencia. Pero no son sólo los fondos de infraestructura. Otra clase de activos alternativa está ganando protagonismo en esta tendencia: el crédito privado, que es cada vez más importante en el financiamiento de estos proyectos.

Para Wellington Management, una de las tendencias estructurales que está dándole forma al mercado de crédito privado es una mayor conexión entre los mercados de deuda público y privado. Y un ejemplo de esto es el financiamiento de centro de datos.

Un análisis de la gestora –en base a datos de Pitchbook– identificó un universo de 330 transacciones de financiamiento de este tipo de proyectos, de enero de 2024 a junio de este año. Midiendo por número de operaciones, el crédito privado representa un 24% del financiamiento de data centers.

Esto complementa un 34% de recursos provenientes de la banca y un 31% de los mercados de valores públicos. El 11% restante es capital de distintas fuentes.

En un comentario de mercado reciente, la firma enfatizó en que esto da cuenta de necesidades de financiamiento complejas, que decantan en “un set de fuentes de capital más diverso e interconectado”. Para los gestores, agregó, “esto puede aumentar la importancia de la originación cross-market, el análisis de valor relativo, la disciplina con la documentación y la selección de riesgo”.

La ventaja de la flexibilidad

Desde la industria destacan la flexibilidad que tiene la industria de deuda privada como prestamista, complementando el mix de fondeo de los proyectos de centros de datos. El desarrollo de este tipo de activo, cabe destacar, es bastante intensivo de capital.

Desde Wellington hacen hincapié en la variedad de las opciones para posicionarse en esta tendencia. “Hay distintas oportunidades. Entonces, en vez de tener FOMO y sólo mirar un tipo de negocio, hay distintas formas en las que podemos participar”, dijo Liz Perenick, Head de Portfolio Management de Investment Grade Private Credit de la gestora, en un panel difundido por el canal de Youtube de la gestora.

“Es importante recordar que todas estas transacciones son diferentes”, con términos y documentación a la medida del negocio, recalcó.

A esto se suma el factor del tamaño de las operaciones, lo que genera distintas necesidades de financiamiento y, por consiguiente, distintas respuestas por parte de la industria financiera. Según un análisis de Principal Asset Management, a medida que los tamaños de las transacciones siguen creciendo, se espera que aumente la brecha entre las transacciones de centros de datos large-cap y las del mercado medio.

“Las oportunidades de middle market probablemente se van a inclinar más por inversiones grupales, más personalizadas”, indicaron en un reporte, agregando que “las transacciones de mayor capitalización van a requerir la participación de firmas de todo el espectro de mercado de capitales”.

Creciente demanda

A medida que se espera que el uso de inteligencia artificial transforme la economía global en todos los niveles, la apuesta de la industria es el desarrollo de data centers para poder captar este entusiasmo.

Además de la deuda, donde las gestoras internacionales han desarrollado una variedad de soluciones de inversión relacionadas con el auge de la infraestructura digital, también se ha visto un aumento en el interés en fondos de infraestructura y vehículos de capital privados orientados al sector.

Con el apoyo de todas estas fuentes de financiamiento, sumadas al fondeo bancario tradicional y los mercados públicos, entre otros, la expectativa es que la demanda se acelere. Estimaciones de McKinsey & Company apuntan a que la demanda de data centers podría casi triplicarse de aquí al cierre de la década, aumentando de alrededor de 82 gigawatts en 2025 a unos 220 gigawatts en 2030.

Este auge, explicaron en un reporte, está íntimamente ligado a la IA. Mientras que la demanda de centros de datos no relacionados con esta tecnología –aquellos dedicados a la computación en la nube, por ejemplo–, la consultora espera que la demanda crezca 1,7 veces en los próximos cuatro años. En contraste, la demanda ligada a IA crecería unas 3,5 veces.

La línea entre los mercados de criptoactivos y las finanzas basadas en blockchain se difumina

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A simple vista, los activos digitales siguen pareciendo sometidos a una presión considerable. Los mercados han mejorado desde que tocaron mínimos históricos a finales de febrero, pero los precios de las criptomonedas siguen estando lejos de los récords del año pasado y la confianza de los inversores es notablemente más baja que durante el último ciclo.

Sin embargo, más allá de la volatilidad, una transición estructural más importante sigue acelerándose.

En nuestra opinión, el avance determinante en los activos digitales hoy en día es el despliegue constante de una infraestructura financiera basada en blockchain. El debate se está alejando cada vez más de si los activos digitales son importantes para centrarse en la rapidez con la que las entidades financieras pueden adaptarse a la transición de la infraestructura que ya está en marcha.

Ese cambio es más visible en la tokenización.

Durante los últimos dos años, los activos del mundo real tokenizados se han multiplicado aproximadamente por 27 hasta superar los 33.000 millones de dólares a nivel mundial, abarcando productos del Tesoro, deuda corporativa no cotizada, materias primas y, cada vez más, acciones. Aunque su tamaño sigue siendo reducido en comparación con los mercados de capitales tradicionales, la trayectoria de crecimiento es más importante que el tamaño absoluto en esta fase de adopción.

Avances normativos y transición de la infraestructura

Los avances normativos han contribuido a acelerar el impulso institucional. La Genius Act supuso un paso importante para establecer un marco integral en Estados Unidos para las stablecoins, mientras que la SEC y la CFTC han aclarado el tratamiento de varios tokens importantes de blockchain como materias primas digitales. Más recientemente, la SEC autorizó a Nasdaq a facilitar la negociación y la liquidación de acciones y ETFs tokenizados, reforzando la tendencia hacia unos mercados de capitales habilitados por blockchain.

Es importante destacar que la tokenización está evolucionando ahora más allá de la simple digitalización de activos hacia lo que muchos actores del mercado describen como “capital componible”, es decir, un entorno financiero en el que los activos tokenizados pueden moverse con mayor fluidez entre la negociación, las garantías y la tesorería.

Sin embargo, las finanzas tokenizadas no pueden aumentar su escala sin liquidez tokenizada. Por lo tanto, consideramos que la siguiente fase de la tokenización se centrará en la infraestructura de liquidez que rodea a esos activos.

Las entidades financieras reconocen cada vez más que las soluciones de efectivo digitales no pueden sacrificar las variables económicas en aras de la comodidad. A medida que más actividad financiera migra a la cadena de bloques, las soluciones de liquidez tokenizada que combinan la liquidación en tiempo real con la negociación 24/7 pueden acabar convirtiéndose en el tejido conectivo que une los mercados de capitales tradicionales con los ecosistemas de activos digitales.

Aquí es también donde la distinción entre “criptomonedas” y “tokenización” comienza a difuminarse.

Si bien la tokenización se ha convertido más bien en un discurso institucional, las redes blockchain son la capa de infraestructura que permite el movimiento de valor digital, liquidez y garantías a través del ecosistema. En muchos aspectos, las criptomonedas están evolucionando de un mercado impulsado principalmente por los precios a un middleware financiero.

Esa transición sigue siendo desigual, pero hay indicios de una utilidad creciente en determinados criptoactivos. Ethereum sigue siendo la capa de infraestructura dominante para los activos tokenizados y la actividad de las stablecoins debido a la profundidad de su red, su ecosistema de desarrolladores y sus integraciones institucionales. Otras redes blockchain, como Solana, siguen ganando terreno al competir de forma más agresiva en rendimiento y eficiencia de las transacciones, aunque la adopción institucional se encuentra todavía en una fase relativamente temprana.

La dinámica de las stablecoins también pone de relieve el papel creciente de las redes blockchain más allá de la actividad de negociación, especialmente en los ámbitos de los pagos, la liquidación y la movilidad de las garantías.

Desde el episodio de desapalancamiento de finales de 2025, la capitalización de mercado de las stablecoins se ha mantenido cerca de máximos históricos, por encima de los 300.000 millones de dólares, a pesar de que la capitalización total del mercado de las criptomonedas ha descendido. Esto sugiere que, aunque el optimismo se ha enfriado, una parte significativa del capital permanece en la cadena de bloques en lugar de salir del ecosistema por completo.

Una regla para el futuro

La idea general es que, aunque la tokenización pueda ser cada vez más el discurso institucional, las redes blockchain son algo más importante que eso: la capa de infraestructura que sustenta el movimiento del valor digital a través del ecosistema. Los criptoactivos están evolucionando gradualmente hacia componentes de una arquitectura financiera más amplia que, en última instancia, podría redefinir la forma en que se emiten, transfieren, garantizan y liquidan los activos a nivel mundial.

Para las instituciones que llevan a cabo la implementación, es importante recordar una serie de cosas en esta etapa.

En primer lugar, que no existen atajos. En el caso concreto de la tokenización de fondos, estamos rediseñando de forma efectiva las funciones que históricamente desempeñaban los agentes de transferencia, los administradores de fondos, los depositarios y los distribuidores, reconfigurándolas en torno a datos en cadena y flujos de trabajo programables. Ese cambio requiere socios en todas esas funciones con una capacidad genuina para operar en la cadena de bloques, respaldada por procesos y controles de nivel institucional.

En segundo lugar, la nueva infraestructura debe ser revisada y verificada. Las entidades deben evaluar si la infraestructura es segura, resistente y conforme a la normativa, y si puede integrarse de forma sostenible en el ecosistema financiero general. Debe ofrecer una experiencia de alta calidad a los inversores institucionales que vaya más allá de la funcionalidad técnica.

Esto exige un grado adicional de cuidado por parte de todos los implicados. La tokenización introduce un entorno multipartito en el que la gobernanza, la rendición de cuentas y la alineación operativa se vuelven fundamentales para evitar lagunas de supervisión.

Es poco probable que los ganadores a largo plazo se determinen simplemente por quién tokeniza los activos primero, sino por quién resuelve de manera más eficaz las ineficiencias reales de los inversores y del mercado. Los modelos operativos nativos digitales cobran cada vez más importancia porque permiten funcionalidades que la infraestructura tradicional tiene dificultades para ofrecer de manera eficiente, incluyendo la liquidación en tiempo real, la movilidad de las garantías, la programabilidad y la liquidez continua.

Al mismo tiempo, la interconexión entre activos tokenizados, stablecoins, billeteras, bolsas y redes blockchain se está volviendo más crítica que nunca. Los sistemas fragmentados y los componentes aislados limitan en última instancia las mejoras de la eficiencia que la tokenización está diseñada para lograr, pero el mero hecho de que ahora estemos examinando e implementando esta infraestructura a este nivel sugiere claramente que, aunque el mercado pueda parecer todavía cíclico en la superficie, en el fondo la transición hacia las finanzas basadas en blockchain sigue avanzando.

Por qué las plataformas patrimoniales offshore son la próxima frontera de las inversiones alternativas

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Los mercados patrimoniales offshore están atravesando la misma curva de adopción de alternativos que el wealth management privado de Estados Unidos experimentó en la última década. La diferencia es que los mercados offshore lo están haciendo más rápido, de manera más selectiva y con una mirada mucho más precisa puesta en la eficiencia de la distribución transfronteriza. Para los gestores que están atentos, eso no es una historia paralela. Es un indicador adelantado.

El canal offshore ya está en movimiento. La brecha que se está cerrando ahora no es de demanda. La demanda ya existe. La brecha real es de infraestructura, educación y diseño de distribución. Los gestores y plataformas que entiendan esto a tiempo serán quienes definan cómo los mercados privados llegan a la riqueza internacional durante la próxima década.

Por qué los asignadores offshore sub asignaron históricamente

Durante años, las plataformas patrimoniales offshore —los bancos privados, intermediarios internacionales y family offices multifamiliares que atienden clientes en América Latina, Asia y Medio Oriente— mantuvieron a los alternativos en los márgenes de sus carteras. Las razones eran estructurales: entornos regulatorios fragmentados, acceso limitado a gestores de nivel institucional y procesos de suscripción diseñados para compradores institucionales y no para intermediarios patrimoniales.

El resultado fue una brecha persistente entre el interés de los clientes y el despliegue efectivo de capital. Los clientes querían acceso. Los asesores necesitaban mejores herramientas. Las plataformas carecían del marco operativo para distribuir mercados privados de manera eficiente. Los gestores, enfocados principalmente en los canales institucionales y RIA de Estados Unidos, no estaban construyendo para una audiencia que todavía no comprendían. Eso está cambiando.

Qué ha cambiado

Varias fuerzas han convergido para cerrar esa brecha y acelerar la curva de adopción.

Los mercados privados se democratizaron a nivel de producto. El crédito privado, la infraestructura, los secundarios, el private equity evergreen y las estructuras semilíquidas se diseñaron para expandir el canal patrimonial. Hoy están apareciendo en los mercados offshore con un impulso real. Los inversores offshore buscan exposición de calidad institucional a través de envoltorios amigables para el canal patrimonial, y ese menú de productos ya existe.

Al mismo tiempo, las plataformas internacionales han madurado. La infraestructura fintech es mejor. El apetito regulatorio y la sofisticación de los asesores en los principales hubs offshore alcanzaron un nivel donde la distribución a escala es operativamente viable de una manera que simplemente no lo era hace cinco años.

El mercado no apareció de repente. Siempre estuvo ahí. La “plomería” finalmente empezó a alcanzarlo.

Los mercados offshore necesitan un empaquetado distinto

Aquí es donde muchos gestores se equivocan. Asumen que un producto que funciona en el canal patrimonial estadounidense viajará offshore con ajustes menores y una nueva presentación. Rara vez es así.

Los distribuidores offshore evalúan los productos alternativos con una mirada distinta: compatibilidad regulatoria entre jurisdicciones, estructuras feeder adaptadas a los marcos legales locales, ventanas de liquidez calibradas a las expectativas de los clientes, materiales multilingües e integración fluida con las plataformas que sus asesores ya utilizan.

Los montos mínimos de inversión importan. La complejidad de la suscripción importa. Los estándares de reporte importan. La menor fricción operativa puede convertirse en la razón por la que un producto nunca logra tracción.

El mejor producto alternativo no siempre gana offshore. El producto más fácil de distribuir, con frecuencia, sí lo hace. Los gestores que entiendan ese principio a tiempo construirán relaciones de distribución que se acumulan con el paso del tiempo.

La educación es el verdadero cuello de botella de la distribución

En muchos canales offshore, los alternativos todavía se venden; no se compran. La fluidez de los asesores en crédito privado, infraestructura o secundarios sigue siendo desigual, no por falta de interés, sino porque estas clases de activos evolucionaron más rápido que la infraestructura educativa a su alrededor.

Los gestores que lideran únicamente con datos de rendimiento sistemáticamente quedarán por debajo de sus expectativas de distribución. Los ganadores incorporarán la educación directamente en su estrategia de salida al mercado: materiales estructurados, capacitación para asesores, explicaciones simples y soporte continuo que les permita a los asesores hablar con confianza. Explicar qué hace realmente un fondo evergreen, cómo funcionan los mecanismos de rescate, o por qué la infraestructura ofrece protección contra la inflación, no es una función de marketing. En los mercados offshore, es una función de distribución, y a menudo la más importante.

La tecnología definirá a los ganadores

Cada paso manual en un proceso de suscripción, cada brecha en el reporte, cada cuello de botella en el KYC es una razón para que un asesor recomiende otro producto la próxima vez. La digitalización de la suscripción, los flujos automatizados de cumplimiento, los data rooms integrados y el reporte transparente de cartera ya no son un lujo en el canal patrimonial offshore. Son la base mínima para las plataformas que esperan crecer.

El mercado offshore escala cuando la complejidad operativa desaparece. Los gestores y plataformas que invierten hoy en esa infraestructura no solo están mejorando su eficiencia. Están construyendo una posición competitiva que será muy difícil de replicar más adelante.

Las firmas que ganarán construirán ecosistemas, no productos

La oportunidad de los alternativos offshore no será capturada solo con lanzamientos de producto. Las firmas que definan este mercado en la próxima década serán aquellas que construyan ecosistemas: estrategias de inversión combinadas con plataformas educativas, infraestructura de distribución, tecnología y relaciones de largo plazo con los gatekeepers que se ubican entre los gestores y el capital. Funcionarán simultáneamente como gestores de inversión, motores de contenido, socios operativos y facilitadores de capital.

Ese modelo ya está tomando forma a nivel institucional. Está llegando a la riqueza privada offshore a continuación. Para los gestores dispuestos a adaptar su modelo de distribución a las realidades de este canal —en lugar de intentar exportar un playbook que nunca fue diseñado para él—, la oportunidad es mucho mayor de lo que la mayoría cree.

El capital está ahí. Los clientes están ahí. El próximo capítulo lo definirán las firmas capaces de combinar acceso, educación, tecnología y ejecución en un modelo de distribución construido para las realidades del wealth management offshore.

 

 

Tribuna firmada por Mario Murillo, Regional Director para US de  LYNK Markets

La regulación como modelo de negocio: diez años de transformación financiera

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Revista Funds Society Junio 2026

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No habíamos vivido una etapa regulatoria tan intensa desde 2008, pero, a diferencia de aquella, centrada en reforzar la estabilidad financiera, la regulación de los últimos diez años ha sido mucho más transversal, y ha dejado de preocupar únicamente a las unida des de cumplimiento normativo para considerarse un elemento estructural del modelo de negocio de las entidades, que condiciona el producto, la política comercial y la propuesta de valor. La coincidencia de este repaso con el décimo aniversario de nuestro despacho nos da una buena excusa para repasar cómo ha cambiado un sector que ha tenido que situar la regulación en el centro de su actividad y de la relación con el cliente. 

MIFID II: Punto de Partida 

Aunque MiFID II queda fuera del perímetro temporal de estos diez últimos años (se aprobó en 2014), sería difícil hacer un balance de la transformación del sector sin incluirla, pues muchos de los grandes cambios se originan en esta reforma. Su aplicación obligó a las entidades a revisar en profundidad su modelo de relación con el cliente y uno de los cambios más relevantes, y controvertidos, fue el régimen de incentivos. Tras mucho debate, esta directiva no prohibió las retrocesiones, pero condicionó el cobro a que contribuyeran a mejorar la calidad del servicio al cliente. Esto cambió los modelos de prestación de servicios al impulsar que muchas entidades pasasen de la mera comercialización al asesoramiento e incluso a la gestión de car teras, que ha ganado peso impulsada en parte por estos cambios normativos. 

El debate sobre las retrocesiones no se cerró con MiFID II y sigue muy presente en la Retail Investment Strategy: cómo asegurar que esa remuneración no distorsiona la recomendación al cliente y que el servicio prestado puede explicarse y justificarse ante el inversor y ante el supervisor.


LA DIGITALIZACIÓN HA CONSOLIDADO LOS ROBOADVISORS, LAS PLATAFORMAS DIGITALES DE INVERSIÓN, LOS MODELOS HÍBRIDOS DE ASESORAMIENTO Y LOS SERVICIOS FINANCIEROS ONLINE


SOSTENIBILIDAD: DE CERO A CIEN EN MUY POCO TIEMPO 

La apuesta de la Unión Europea por las finanzas sostenibles ha sido una de las decisiones regulatorias más ambiciosas y es el ámbito regulatorio que más rápido ha evolucionado en la última década. No se ha tratado solo de mejorar la transparencia, sino de utilizar la regulación financiera como palanca para orientar capital hacia actividades más sostenibles y acelerar la transición de la economía europea. Hace no tanto, hablar de factores ambientales, sociales y de gobernanza en el sector financiero era aludir a un posicionamiento reputacional o a inversores con una sensibilidad específica. Hoy es hablar de transparencia e integración de riesgos, de clasificación de productos y de gobernanza. 

El problema es que esta evolución ha sido muy rápida y sin que, en muchos casos, se disponga de datos completos y fiables. Como muestra, el reglamento sobre divulgación de finanzas sostenibles (conocido como SFDR) ha obligado a las entidades a reclasificar su gama de productos, de tal manera que, hoy, los “fondos sostenibles” representan alrededor del 59% del mercado europeo de fondos de inversión. La incorporación de las preferencias de sostenibilidad al test de idoneidad de MiFID II dificultó el diseño de los productos para adaptarse a ellas y complicó la comercialización, pues obliga a preguntar a los clientes por cuestiones técnicamente complicadas y a traducir las respuestas a decisiones concretas de asesoramiento. Esto ha exigido un enorme esfuerzo de formación de las redes comerciales, no solo para cumplir formalmente con la obligación, sino para evitar que el diálogo sea demasiado técnico o sencillamente incomprensible. 

DIGITALIZACIÓN: EFICIENCIA, ESCALA Y NUEVOS RIESGOS 

En estos diez años, la digitalización ha consolidado los roboadvisors, las plataformas digitales de inversión, los modelos híbridos de asesoramiento y los servicios financieros online. Pero también ha cambiado el mapa de riesgos: las entidades dependen cada vez más de proveedores tecnológicos, de servicios en la nube o de soluciones de otras entidades. La normativa sobre la resiliencia operativa digital (DORA, en siglas inglesas) responde precisamente a esa realidad y obliga a las entidades financieras a reforzar la gestión de los riesgos tecnológicos. La inteligencia artificial abrirá una nueva fase. Aplicarla al asesoramiento, a segmentar los clientes, a monitorizar operaciones, a prevenir mejor los riesgos o a generar documentación aporta eficiencia, pero también plantea preguntas complejas sobre explicabilidad, sesgos, trazabilidad y supervisión humana. La cuestión será en qué condiciones se puede usar la inteligencia artificial, con qué controles y cómo explicar sus resultados. 


LA REGULACIÓN DE LA ÚLTIMA DÉCADA HA SIDO MUCHO MÁS TRANSVERSAL Y HA PASADO A CONSIDERARSE UN ELEMENTO ESTRUCTURAL DEL MODELO DE NEGOCIO DE LAS ENTIDADES


LO QUE VIENE: SIMPLIFICACIÓN, INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y TOKENIZACIÓN 

La próxima década no parece que vaya a ser más tranquila, aunque los organismos de la Unión Europea insistan cada vez más en el objetivo de simplificación regulatoria. La Brújula de la Competitividad, construida sobre el diagnóstico de los informes Letta y Draghi, refleja bien este cambio de tono: tras años de producción normativa muy intensa, se asienta la idea de que la competitividad exige también profundizar el mercado único, movilizar mejor el ahorro hacia la inversión productiva, reducir cargas administrativas y simplificar la aplicación de ciertas normativas. La simplificación, sin embargo, no significa en absoluto menos regulación, sino un enfoque distinto: más orientado a eliminar solapamientos, racionalizar y compaginar la protección del inversor con la innovación y el crecimiento de las entidades. La Retail Investment Strategy refleja bien esta tensión. 

Su objetivo es mejorar el acceso de los inversores minoristas a los mercados de capitales, pero sin rebajar el nivel de protección. Por eso seguirán los debates sobre incentivos, value for money, simplificación documental y calidad del asesoramiento. No se trata solo de reducir cargas, sino de revisar si la regulación actual ayuda realmente al inversor a decidir mejor o si, en algunos casos, genera una complejidad contraproducente. En paralelo, la tokenización, los criptoactivos, el registro distribuido y la inteligencia artificial serán básicos en los próximos años y difuminarán las fronteras entre producto financiero, tecnología, infraestructuras de mercado y servicios digitales. Como se puede deducir de este rápido repaso, el esfuerzo de las entidades financieras para ajustarse a la regulación de estos años es enorme y digno de encomio, a pesar del coste que conlleva y las dudas de que consiga los fines previstos. Integrar la regulación en los modelos de negocio y en las culturas corporativas de forma inteligente es la mejor vía para continuar progresando en el futuro.

Tribuna firmada por Úrsula García, Socia de finReg360

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Swisscanto apuesta por emergentes y electrificación para mantenerse invertidos en la segunda mitad de 2026

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Swisscanto defiende que los inversores deben mantener la exposición a los mercados, pero con un enfoque cada vez más selectivo. La firma, que presentó recientemente sus perspectivas para el segundo semestre de 2026, articula su visión estratégica en torno a tres grandes temáticas: el renovado impulso de los mercados emergentes, el fin de los rendimientos reales positivos y el auge de la tecnología con un claro foco en la calidad, una combinación con la que la entidad busca identificar las oportunidades estructurales que marcarán los próximos meses.

Firme apuesta por la deuda emergente

Para Gonzalo Ramón Borja Álvarez de Toledo, Country Head para España de Swisscanto, la clave para navegar el entorno actual pasa por mantener la calma y no deshacer posiciones precipitadamente: «Nuestra filosofía no es time the market, sino time in the market. Hay que estar dentro del mercado y hay que estar invertido», resume.

Dentro de la renta fija, la entidad sitúa a la deuda emergente como una de sus principales convicciones de inversión. El directivo rechaza la idea de que se trate de una clase de activo nueva o desconocida y recuerda que muchos mercados emergentes llevan años registrando un crecimiento económico superior al de las economías desarrolladas, al tiempo que ofrecen «unos rendimientos reales muy atractivos».

Además, destaca la enorme transformación que ha experimentado este universo de inversión. Mientras que hace años el mercado invertible se limitaba a 14 países, actualmente supera los 75, lo que, a su juicio, permite construir carteras globales de renta fija mucho más diversificadas.

Pese a su creciente relevancia económica, considera que la deuda emergente sigue estando infrarrepresentada en las carteras. Según explica, los mercados emergentes generan ya el 60 % de la contribución al PIB mundial, mientras que en el índice Global Aggregate su peso ha aumentado desde el 5 % de hace una década hasta aproximadamente el 16 %. Sin embargo, advierte de que la mayor parte de esa representación corresponde a deuda china. «No me sirve usar un índice global de renta fija en mi cartera para que me dé posición a todo el mercado emergente cuando luego al final lo que tengo es principalmente riesgo China«, explicó.

Desde el punto de vista macroeconómico, Swisscanto considera que los emergentes afrontan un contexto especialmente favorable. El experto sostiene que sus bancos centrales reaccionaron antes que los de las economías desarrolladas al repunte de la inflación tras la pandemia, lo que ha permitido que actualmente sus niveles de inflación sean similares a los de los países desarrollados. A su juicio, ello reduce la necesidad histórica de recurrir a devaluaciones de sus divisas para ganar competitividad y fortalece su posición relativa.

Otro de los argumentos que refuerzan esta tesis es el cambio de modelo comercial de China. Según explica, el gigante asiático está redirigiendo cada vez más sus exportaciones hacia otros mercados emergentes, lo que contribuirá a moderar sus presiones inflacionistas. «China va a ser de alguna forma una especie de motor deflacionario», señala.

Pese a estos sólidos fundamentales, Swisscanto considera que la valoración de estos activos sigue siendo atractiva y estima que existe una brecha de descuento de entre el 25 % y el 30 % respecto a los mercados desarrollados.

Electrificación, una oportunidad más amplia que la IA

Aunque la inteligencia artificial continúa protagonizando los mercados, Antonio Feito, Vice President Sales de Swisscanto, considera que la verdadera transformación económica es mucho más amplia y tiene como eje la electrificación de la economía.

Según explica, el mundo está transitando desde un modelo intensivo en petróleo hacia otro mucho más dependiente de la electricidad, en un contexto en el que tanto las economías desarrolladas como las emergentes afrontan un creciente desequilibrio entre oferta y demanda energética. En este escenario, la inversión en toda la cadena de valor de la electrificación adquiere un papel protagonista, abarcando desde la generación de energías renovables hasta las redes eléctricas, el almacenamiento, la eficiencia energética y el consumo industrial.

La gestora lleva más de 15 años invirtiendo en esta temática y, según Feito, su estrategia ha obtenido durante los últimos diez años rentabilidades superiores a la media del mercado. A su juicio, invertir en electrificación supone apostar por compañías capaces de ofrecer soluciones a necesidades estructurales, desde la escasez de recursos hasta la digitalización industrial o la transición energética.

La inteligencia artificial constituye uno de los grandes catalizadores de esta tendencia. Feito recuerda que ya aporta alrededor del 2% del PIB estadounidense y que las compañías vinculadas a esta temática representan cerca del 40% de la capitalización tanto del MSCI World como del MSCI Emerging Markets. Sin embargo, advierte del creciente riesgo de concentración: si hace una década el sector tecnológico suponía aproximadamente el 20% del MSCI Emerging Markets, hoy son únicamente tres compañías las que ya representan ese mismo 20% del índice.

Calidad y gestión activa para afrontar un mercado más concentrado

Ante un entorno marcado por la volatilidad, la concentración de los índices y la aparición de nuevas oportunidades estructurales, ambos expertos insistieron en que Swisscanto defiende un enfoque basado en la inversión en compañías de calidad, capaces de generar un crecimiento rentable y sostenible a largo plazo. La gestora apuesta por combinar la gestión activa del riesgo con una selección rigurosa de activos a través de las distintas estrategias de su gama que se beneficien de tendencias de largo recorrido, como la electrificación, la digitalización o la transición energética, sin perder de vista los criterios de sostenibilidad como elemento central de su proceso de inversión.