La Banca Privada de BBVA en España, incluyendo BBVA Patrimonios, ha superado antes de lo previsto los principales objetivos de crecimiento marcados en su plan estratégico. A cierre de agosto de 2026, la entidad cuenta con 201.435 clientes, frente al objetivo de alcanzar los 200.000 que se había marcado alcanzar a cierre del ejercicio 2026. Otro objetivo que la entidad ha alcanzado antes de lo previsto es el de superar la cifra de 150.000 carteras de inversión.
Este crecimiento se acompaña de un aumento del patrimonio gestionado. A cierre de agosto, Banca Privada y BBVA Patrimonios alcanzan un volumen bajo gestión de 174.428 millones de euros, un 9,14% de crecimiento en los ocho primeros meses del año.
“Los objetivos que nos habíamos marcado para el cierre de 2026 eran ambiciosos, pero podemos decir que algunos de los más relevantes los hemos alcanzado antes de lo previsto. Unos datos que avalan el éxito de nuestro modelo, y que los clientes valoran por ser cercano, especializado y apoyado en todas las capacidades de BBVA. Nuestro objetivo es acompañarlos en la gestión global de su patrimonio y ofrecerles soluciones adaptadas a sus necesidades”, ha señalado Fernando Ruiz, director de Altos Patrimonios, de Banca Privada y Banca Personal de BBVA en España.
Un modelo centrado en el asesoramiento integral
La evolución de Banca Privada se apoya en un modelo que combina el acompañamiento del banquero privado, el asesoramiento especializado y la tecnología. BBVA cuenta con una amplia gama de soluciones de inversión, en la que destacan las carteras asesoradas y de gestión discrecional como producto más adecuado para los clientes, con diferentes niveles de servicio, pensadas para adaptarse a los objetivos, el perfil de riesgo y las preferencias de cada cliente.
El objetivo es el verdadero asesoramiento integral: ir más allá del ámbito financiero, con propuestas en todas las áreas que puedan necesitar los clientes para una completa planificación financiera y patrimonial. Junto al crecimiento del negocio, BBVA ha ampliado su propuesta para dar respuesta a necesidades patrimoniales cada vez más diversas
En esta línea, destacan los avances realizados en la inversión en mercados privados, con nuevas alternativas que permiten incorporar a las carteras activos como capital riesgo, deuda privada, infraestructuras o inmobiliario. La entidad también ha ampliado su oferta con soluciones de terceros y nuevos vehículos propios especializados en este tipo de inversiones.
En los últimos meses, BBVA Banca Privada también ha dado pasos relevantes con una nueva gama de tarjetas de crédito para los segmentos de BBVA Patrimonios, Banca Privada y Banca Personal. También destaca el lanzamiento en junio del nuevo Plan EstarSeguro Platino, que ofrece un ahorro del 5% desde la contratación del primer seguro y aumenta sucesivamente la bonificación, hasta alcanzar el 20% para aquellos clientes que agrupen diez o más pólizas.
A ello se suma el lanzamiento en España del servicio de Multi-Family Office, dirigido a familias con grandes patrimonios y necesidades de planificación más complejas. El servicio permite abordar, de forma coordinada, aspectos financieros, empresariales, fiscales, inmobiliarios y sucesorios, así como la transmisión del patrimonio entre generaciones.
En los últimos meses, el banco también ha incorporado nuevas capacidades digitales para facilitar una visión más completa del patrimonio. Los clientes de Banca Privada y Patrimonios pueden visualizar desde la ‘app’ y la web de BBVA sus carteras de inversión, incluyendo las que mantienen en otras entidades financieras. De esta forma, pueden consultar y analizar sus inversiones de manera global desde un mismo espacio.
La evolución de estos últimos meses permite a BBVA afrontar la siguiente etapa poniendo el foco no solo en crecer, sino también en ampliar la relación con sus clientes. La apuesta pasa por conocer cada vez mejor sus necesidades y acompañarles en decisiones que, en muchas ocasiones, van más allá de la inversión financiera.
Todo ello teniendo en cuenta que el papel del banquero privado sigue siendo central. La tecnología permite disponer de más información y simplificar la gestión, pero el objetivo es que el cliente mantenga un interlocutor cercano que conozca su situación y pueda apoyarle a medida que cambian sus necesidades patrimoniales.



