Janus Henderson: Claves para entender los cambios en la metodología de las agencias de rating para los CLOs
| Por Cecilia Prieto | 0 Comentarios

El mercado de obligaciones garantizadas por préstamos (CLOs) ha crecido sustancialmente en Europa y Estados Unidos desde la Crisis Financiera Mundial (CFM). Este crecimiento se ha visto respaldado por rendimientos atractivos en términos de riesgo-rentabilidad y un amplio espectro de instrumentos con rating que atrae a diversos tipos de inversores. El refuerzo de la suscripción de riesgos, las protecciones estructurales y la supervisión reglamentaria han estado respaldando el crecimiento del sector después de la CFM.
A medida que el mercado ha madurado, las agencias de rating han acumulado un conjunto de datos mucho más profundo de la experiencia en materia de impago y recuperación del que se disponía cuando se desarrollaron por primera vez muchas de sus metodologías CLO existentes. La Figura 1 muestra la experiencia real en materia de impagos de los CLO. Con este telón de fondo, tanto Moody’s como Fitch han propuesto o implementado recientemente cambios en sus metodologías de rating para los CLO que se espera que se traduzcan en mejoras de rating en los mercados estadounidense y europeo.


Fuente: S&P Global rating Credit Research & Perspectivas y CreditPro de S&P Global Market Intelligence. IG = Investment Grade. SG = Speculative Grade. Datos a finales de 2025. La rentabilidad histórica no predice las rentabilidades futuras.
Aunque algunos inversores puedan percibir inicialmente con escepticismo las mejoras de rating, creemos que estos cambios deben considerarse mayormente como una recalibración de los supuestos del rating para reflejar mejor la rentabilidad histórica observada, en lugar de una flexibilización de los estándares de suscripción.
¿Qué ha cambiado?
Según Fitch, estos han revisado sus hipótesis de recuperación para reflejar mejor las recuperaciones históricas de los préstamos subyacentes de CLO. Mayor hincapié en características como la senioridad, el instrumento colateral, la jurisdicción y la rentabilidad de recuperación histórica a la hora de estimar las recuperaciones.
En cuanto a Moody’s, incorporaron un conjunto de datos históricos de impago más amplio en su análisis y llegó a la conclusión de que las carteras de CLO reales han experimentado tasas de impago más bajas de lo que se había supuesto anteriormente. Mayor énfasis en las características de la cartera subyacente real en lugar de basarse principalmente en los límites de la cartera y las hipótesis de la documentación.
¿Qué resultado cabe esperar?
Fitch estima que entre el 5% y el 15% de los rating de sus CLOs podrían mejorarse, y que la mayoría de las mejoras serían de entre 1 y 2 escalones. Por su parte, Moody’s estima que en torno al 33% de los tramos CLO por debajo de AAA podrían recibir una mejora de la calificación de 1 a 2 escalones. Se espera que la mayor migración de rating se produzca en los tramos investment grade por debajo de AAA (AA, A y BBB), aunque los tramos AA parecen tener el mayor potencial para migrar al alza. Algunos tramos mezzanine más bajos también podrían beneficiarse en función de la transacción específica y la metodología aplicada.
Un factor técnico positivo para los CLOs
Para los inversores, las implicaciones probablemente serán predominantemente técnicas y no fundamentales. Unos rating más altos pueden favorecer unos diferenciales más estrechos, una mayor liquidez del mercado secundario y una base de inversores elegibles más amplia, especialmente cuando los mandatos de inversión, los requisitos de capital o los marcos regulatorios están vinculados a los rating crediticios. Ciertos tramos que migran a categorías de rating más altas pueden beneficiarse de una mayor demanda por parte de esos inversores con limitaciones de rating.
Cabe destacar que los cambios en la metodología están respaldados por pruebas. En general, los CLOs han mostrado mejores resultados en materia de impago y recuperación que los que reflejan muchas de las hipótesis de los modelos de rating más antiguos. Las agencias buscan, por tanto, alinear mejor los rating con la rentabilidad, en lugar de redefinir el riesgo en sí mismo.
El historial a largo plazo de la clase de activos también ofrece un contexto útil. Los rating de los CLOs han demostrado históricamente una considerable estabilidad, respaldados por protecciones estructurales, un riesgo idiosincrático limitado y una diversificación considerable. Desde la creación del mercado de CLOs a finales de los años 90, alrededor del 95% de los tramos con calificación AAA han mantenido su rating hasta el vencimiento.1
Como inversores activos, consideramos que los rating son solo un punto de referencia. El análisis fundamental de la calidad del colateral, del comportamiento del gestor del CLO, de las estructuras de las operaciones y de la construcción de la cartera siguen siendo fundamentales. Seguiremos atentos a las decisiones de rating a medida que Fitch vaya resolviendo su población en revisión y Moody’s vaya finalizando sus actualizaciones metodológicas.
A medida que surjan más decisiones de rating, el mercado debería adquirir una comprensión más clara de qué mejoras son realmente atribuibles a las metodologías revisadas y cuáles reflejan la evolución normal de la maduración, el desapalancamiento y la rentabilidad que se producen a lo largo del ciclo de vida de un CLO. En última instancia, creemos que estos avances representan un reconocimiento constructivo de la resiliencia histórica de la clase de activos.
Tribuna firmada por John Kerschner, director global de Securitised Products, el gestor de carteras Denis Struc y la analista Zhulin Chen















