A pesar del creciente uso de herramientas digitales de inversión, los inversores continúan confiando en el asesoramiento financiero humano, según revela la última edición de CerulliEdge — U.S. Advisor Edition. Incluso entre los inversores más jóvenes y familiarizados con la tecnología, la demanda de asesoramiento formal se mantiene firme.
Las herramientas en línea facilitan el seguimiento de presupuestos y la gestión de inversiones, pero los inversores aún muestran reticencia a delegar completamente sus decisionesfinancieras a estas plataformas. La investigación de Cerulli indica que solo el 25 % de los inversores en sus 50 años, y apenas el 9% de los que tienen 70, prefieren un asesor exclusivamente enlínea.
Aunque los hogares más jóvenes son más proclives a optar por la interacción digital, solo el 36% de quienes consideran esenciales las herramientas en línea para seguir sus objetivos financieros también prefieren asesoramiento exclusivamente digital. Por el contrario, el 46% afirma que prefiere contar con un asesor humano como parte de su relación financiera.
“Los inversores afluentes continúan valorando tener a un profesional financiero capacitado a su lado, con quien puedan discutir sus planes y metas. Además, los inversores minoristas otorgan gran importancia a que su proveedor financiero disponga de un sitio web sólido, que permita acceder fácilmente y visualizar toda su situación financiera”, comentó John McKenna, analista senior de la consultora.
Entre las herramientas más valoradas, la agregación de cuentas destaca como clave. Este recurso, fundamental en los programas de planificación financiera para integrar activos externos, es considerado importante por el 72 % de los inversores afluentes. No solo se percibe como esencial para la relación con el asesor, sino que también se utiliza activamente: el 63 % de estos inversores afirma haber empleado herramientas en línea para comprender mejor su situación financiera.
Los asesores financieros que integren de manera efectiva estas herramientas digitales, usadas habitualmente por sus clientes, estarán mejor posicionados para retenerlos y fortalecer sus relaciones. “Es fundamental que los asesores aseguren que su tecnología sea completa y fácil de usar, permitiendo conversaciones profundas con los clientes y generando información accionable y rastreable”, concluyó McKenna.
El dato de nóminas privadas del mes de enero ha sorprendido al alza con 130.000 nuevos empleos. La cifra queda muy por encima de lo que esperaba el mercado, por debajo de 40.000, y también del consenso de economistas, situado en 65.000. Sin embargo, la revisión metodológica del BLS ha recortado de manera significativa la narrativa de creación de empleo en 2025: se pasa de más de 584.000 empleos nuevos a 181.000, lo que equivale a una media mensual de apenas 15.000.
La composición de los nuevos empleos es preocupante. El 100% del empleo neto de 2025 fue generado por el sector salud y asistencia social, segmentos impulsados por la demografía y el gasto público a través de programas como Medicare y Medicaid. Esta dependencia se mantiene en enero de 2026: de los más de 130.000 empleos nuevos, en torno a 82.000 corresponden a salud y más de 42.000, a asistencia social.
El empleo privado mejora, especialmente en construcción, con 33.000 puestos adicionales. No obstante, el avance se concentra en el segmento no residencial, probablemente vinculado a los centros de datos. Aun así, el perfil de creación de puestos de trabajo sigue siendo débil y dependiente de sectores de baja remuneración. En términos macro, este mix aporta entre un 35% y un 45% menos de renta disponible al conjunto de la economía.
En paralelo, la tasa de ahorro de los hogares estadounidenses se sitúa en el 3,5%, su nivel más bajo desde 2022, lo que limita el margen para sostener el consumo en caso de debilidad futura. Aunque la propensión al consumo de los trabajadores en estos sectores es elevada, su impacto agregado es limitado por el bajo ingreso medio y por un patrón de gasto menos orientado a consumo discrecional, viajes, vivienda de alta gama o servicios financieros que el de la media de los estadounidenses.
Implicaciones para la política monetaria
Pese a la solidez del dato de enero, los inversores siguen descontando dos recortes de tipos en 2026. La curva ha pasado de anticipar un recorte acumulado del 0,45% a uno del 0,6%. El bear flattening ha sido limitado. La revisión a la baja de las cifras de empleo de 2025 refuerza la visión de un mercado laboral más débil de lo que parecía, lo que respalda la narrativa de intervención preventiva por parte de la Fed para salvaguardar la estabilidad del mercado laboral.
La Reserva Federal, con Powell aún al frente, se enfrenta a un dilema: actuar pronto para proteger el empleo o esperar a evidencias más concluyentes de deterioro. Con elecciones legislativas en noviembre y presión política para sostener el ciclo, la balanza parece inclinarse hacia la acción. El riesgo de recorte de tipos se percibe hoy más al alza que a la baja.
Inflación y perspectivas de precios
La inflación sigue en tendencia bajista. El índice Truflation, con un coeficiente de correlación del 94% respecto al IPC oficial, apunta a una posible caída más rápida hacia el objetivo del 2%. La combinación de desaceleración salarial, debilidad en el empleo cíclico y desinflación estructural vía IA apoya esta hipótesis.
Los inversores anticipan que la inflación podría sorprender positivamente en los próximos meses, habilitando más espacio para flexibilización monetaria si se confirma la debilidad en los indicadores de empleo.
IA: entre motor económico y amenaza para el mercado
La inteligencia artificial continúa siendo una fuente de inversión y mejora de productividad, pero también se ha convertido en un riesgo para los mercados financieros:
En primer lugar, el debilitamiento en las “Siete Magníficas”. En lo que va del año, el grupo cae alrededor de un 6%, mientras el S&P 500 permanece plano. Las empresas están revisando al alza sus planes de CapEx, lo que erosiona el flujo de caja libre y amenaza los márgenes a futuro. Los modelos “asset-lite” y con poca deuda están migrando hacia estructuras intensivas en inversión y depreciación. Un 51% de los componentes del Nasdaq cotiza ya más de un 20% por debajo de sus máximos de los últimos doce meses.
En segundo lugar, la disrupción transversal. El temor a que la IA desplace modelos tradicionales está arrasando sectores enteros: software, servicios profesionales, gestión de patrimonios, datos financieros y real estate. El impacto es sistémico.
Y tercero, unos costes tecnológicos al alza. El aumento del precio de la memoria (alimentado por la demanda de IA) afecta los márgenes de los fabricantes de hardware. Informes de Qualcomm, Cisco, Lenovo y comentarios de Apple lo confirman.
Escenario político y sensibilidad de mercado
La caída en la tasa de ahorro, el elevado apalancamiento público (por encima del 120% del PIB) y la elevada sensibilidad del consumo al mercado de renta variable plantean desafíos adicionales. Para mantener el impulso económico y evitar un giro negativo en el S&P, Trump podría verse obligado a:
Estimular el crédito y abaratar el coste de la vivienda.
Reducir el coste de vida con incentivos fiscales o subsidios.
Asegurar estabilidad en los mercados financieros.
El entorno sigue siendo frágil: una recuperación macro moderada, con inflación contenida y un mercado laboral que ofrece señales ambivalentes. La disrupción tecnológica y la incertidumbre política elevan el riesgo de error de política monetaria.
La narrativa de desinflación y estímulo monetario permanece intacta, pero las señales mixtas del empleo obligan a mantener una postura táctica en construcción de carteras. La IA es motor de crecimiento, pero también está alimentando una rotación de riesgos en los mercados. El sesgo sigue siendo favorable a la reducción de tipos en 2026, aunque cada vez con mayor cautela y necesidad de discriminación sectorial.
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser solo una herramienta de apoyo para convertirse en un interlocutor clave entre marcas y consumidores, impulsando lo que algunos expertos denominan “Machine Marketing”. Este enfoque, promovido por la firma global de Marketingy Corporate Affairs LLYC, plantea que las empresas deben diseñar estrategias no solo para las personas, sino también para los algoritmos que median la información.
Estudios recientes muestran la magnitud del cambio. El 60% de los consumidores ya utiliza IA en su experiencia de compra, y uno de cada cinco clientes modifica su decisión tras consultar con una IA, según la iniciativa de IA generativa del MIT publicada en Science. Los visitantes que llegan a un sitio mediante búsquedas mediadas por IA convierten 23 veces más que aquellos provenientes del SEO orgánico clásico, mientras que el 70% de los esfuerzos de marketing online y offline pasan desapercibidos por los procesos de recomendación de los motores de modelos de lenguaje. Google AI Overviews alcanzó los 1,500 millones de usuarios mensuales en el primer trimestre de 2025, equivalente al 26.6% de los internautas a nivel global.
Según Federico Isuani, Partner y Marketing Solutions Americas Lead de LLYC, “Durante más de dos décadas, los motores de búsqueda canalizaron el tráfico hacia los sitios web. Hoy entramos en una lógica de ‘respuesta directa’, donde los modelos conversacionales median la información y entregan respuestas inmediatas a los usuarios”. El impacto de esta transición es evidente: las reseñas generales o respuestas generadas por los motores de búsqueda han reducido los clics a sitios web en casi un 35%, lo que significa que gran parte del esfuerzo en sitios web o publicidad digital ya no llega directamente al consumidor.
Este escenario redefine las reglas del marketing. Ya no solo importa lo que la marca diga de sí misma, sino lo que la IA diga de la marca. La interpretación algorítmica se convierte en un portavoz no autorizado de las compañías, y el reto consiste en aprender a hablar dos idiomas al mismo tiempo: el del consumidor y el de la máquina. La inteligencia artificial no solo altera la comunicación, sino que transforma toda la cadena de valor, desde el descubrimiento y la interacción con clientes mediante agentes conversacionales, hasta el monitoreo y la optimización de operaciones de marketing.
Expertos coinciden en que la clave no está únicamente en la tecnología, sino en la calidad del contenido que se proporciona a la IA: datos confiables, mensajes consistentes y narrativas alineadas con la identidad de la marca. “Estamos ante una disrupción comparable a la llegada de internet o de las redes sociales. Esta vez, las máquinas pueden convertirse en portavoces de nuestras marcas sin pedir permiso. Por eso, las empresas deben aprender a gestionar no solo lo que comunican a las personas, sino también lo que aprenden los algoritmos de ellas”, concluye Isuani.
La irrupción de la IA marca un antes y un después en el marketing. Aquellas compañías que no adapten su estrategia corren el riesgo de quedar invisibles para los consumidores, ya que la IA podría no hablar de ellas o hacerlo con información incompleta o negativa.
Esta semana, el dólar amplió sus caídas tras unos datos decepcionantes de ventas minoristas en EE.UU. En opinión de los expertos de las firmas de inversión, es previsible que el debilitamiento del dólar continúe, más en un contexto de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).
Tim Murray, estratega de Mercado de Capitales en la División Multi-Activos de T. Rowe Price, argumenta cuatro razones por las que considera que la divisa estadounidense probablemente continuará debilitándose después de casi 16 años de apreciación constante: “La reciente caída refleja una combinación de factores estructurales y cíclicos, lo que sugiere que el movimiento podría tener más recorrido, en lugar de representar solo una corrección a corto plazo. En primer lugar, las preocupaciones fiscales están ejerciendo cada vez más presión sobre la moneda. En segundo lugar, las expectativas de política monetaria se están convirtiendo en un claro obstáculo. En tercer lugar, la dinámica política está influyendo en la demanda extranjera de activos denominados en dólares. Y, finalmente, los flujos de capital globales están actuando como un factor adicional de presión”, señala Murray.
Sin embargo, desde el punto de vista de valoración, este experto considera que el dólar sigue elevado en relación con su propia historia y frente a la mayoría de las principales monedas. “Incluso después de su reciente debilidad, sigue siendo caro según los estándares históricos”, matiza.
La previsión de Axel Botte, jefe de estrategia de mercado en Ostrum AM (firma afiliada de Natixis IM), es similar: “El billete verde probablemente se enfrentará a vientos en contra estructurales durante los próximos años. El carry del dólar frente al euro caerá hasta alrededor de 100 puntos básicos y pasará a ser negativo frente a la libra esterlina y el dólar australiano este año”. Para Botte el estatus del dólar como activo refugio está en entredicho y puede caer al mismo tiempo que las acciones y los bonos estadounidenses.
“Este es el fenómeno conocido como ‘sell America’, que ha demostrado que el dólar ya no es la moneda refugio por excelencia. El excepcionalismo estadounidense también será puesto a prueba a medida que el auge de la IA se someta a un mayor escrutinio por parte de los inversores. Los flujos de cobertura del dólar podrían aumentar y las métricas de valoración sugieren que el billete verde tiene margen para ajustarse a la baja”, apunta Botte.
Las opciones del inversor
Si esta previsión se cumple, en consecuencia, la ventaja de tipos del dólar frente a otras divisas se erosionaría, además los esfuerzos de los inversores globales por diversificar podrían añadir más presión en contra y abriría oportunidades tácticas en divisas de mayor rendimiento. “Con la debilidad del dólar probablemente prolongándose, los inversores deberían revisar sus asignaciones en divisas y considerar los beneficios de la diversificación. Para quienes tengan afinidad por el oro, consideramos adecuada una asignación de hasta un porcentaje de un dígito medio dentro de una cartera diversificada”, apunta Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management.
En opinión de Murray, para los inversores que consideran formas de cubrirse potencialmente contra un dólar más débil, la opción es aumentar la exposición a activos fuera de EE.UU., ya que puede ofrecer beneficios de diversificación. “Los bonos de mercados emergentes y de moneda local pueden beneficiarse directamente de la depreciación del dólar, mientras que las acciones internacionales ofrecen tanto retornos de renta variable como posibles ganancias por tipo de cambio. Tras años de fortaleza del dólar que llevaron a algunos inversores a reducir su exposición internacional, un periodo sostenido de debilidad podría incentivar una reasignación hacia los mercados globales.
Pero sin duda, la gran tarea de los gestores y de los inversores será seguir vigilando el comportamiento del dólar. Desde la gestora de fondos estadounidense Muzinich & Co recuerdan que, “en el ámbito macroeconómico, el indicador clave a seguir será el dólar estadounidense, ya que una moneda soberana suele verse como un barómetro tanto de la salud de la economía como de la confianza en la administración que la dirige”.
Los presupuestos de las gestoras de inversión para datos alternativos seguirán aumentando este año, consolidando el fuerte crecimiento de los últimos dos años, según un nuevo estudio de Exabel y BattleFin, dos plataformas especializadas big data. En concreto, alrededor del 85% de las gestoras de inversión y analistas encuestados en el estudio global afirman que sus presupuestos aumentarán este año, y un 33% prevé un crecimiento sustancial, según el informe «Alternative Data Buy-side Insights & Trends 2025» de Exabel y BattleFin.
Este incremento se suma a la reciente expansión de los presupuestos. El estudio, que incluyó gestoras de fondos en EE.UU., Reino Unido, Hong Kong y Singapur con un total de 820.000 millones de dólares en activos bajo gestión, reveló que el 43% de los encuestados reportaron un aumento del presupuesto de entre 50% y 75%, mientras que el 36% indicó que sus presupuestos crecieron entre 25% y 50% en el período analizado.
El informe de Exabel, que fue adquirida por BattleFin en diciembre del año pasado, identificó que una de las áreas clave de crecimiento en los presupuestos probablemente sea la inversión en sistemas de software de terceros para el análisis de datos. Actualmente, el 66% de las empresas encuestadas utilizan software de terceros como parte de sus soluciones, en comparación con el 51% que usa sistemas desarrollados internamente y el 51% que emplea sistemas proporcionados por proveedores de datos. Sin embargo, la investigación también reveló que el 59% de los encuestados todavía utiliza herramientas básicas y sistemas heredados, como Excel y Tableau, para analizar datos alternativos.
Este panorama parece estar cambiando: el 85% de los encuestados predice que su uso de sistemas de terceros aumentará en los próximos cinco años, y un 15% espera un incremento drástico en su adopción para el análisis de datos. La razón principal es su mayor rentabilidad, mencionada por el 87% de los encuestados. Además, el 62% considera que estos sistemas ofrecen una forma más consistente de trabajar con distintos tipos de datos, mientras que el 52% los considera más efectivos que los sistemas internos.
De hecho, la alta dirección de las firmas encuestadas respalda el aumento de los presupuestos: el 98% se declara muy o bastante comprometida con el uso de datos alternativos para la investigación de inversiones. Asimismo, el 84% cuentan con un responsable de datos alternativos en sus equipos, mientras que sólo un 11% admite no tenerlo.
Al asignar presupuestos para la adquisición y gestión de datos alternativos, la encuesta reveló que aproximadamente el 62% de las empresas destina entre el 25% y el 50% de sus recursos a la compra de datos, mientras que el 45% señala que su firma asigna entre 25% y 50% del presupuesto a tecnología y software. Y el 49% indicó que sus empresas destinan entre el 10% y el 25% del presupuesto a la contratación de personal para analizar y gestionar los datos alternativos.
A la luz de estos resultados, Tim Harrington, CEO de BattleFin & Exabel, comentó: «La demanda de datos alternativos sigue creciendo a nivel global, con las gestoras de inversión aumentando sus presupuestos año tras año tanto para adquirir como para gestionar una creciente variedad de conjuntos de datos. Los principales desafíos incluyen la asignación de recursos, la estandarización de datos entre distintas fuentes y el uso de herramientas de análisis de terceros. Estamos comprometidos a aprovechar el poder de los datos alternativos para ofrecer información procesable y generar valor. En el entorno de mercado dinámico actual, acceder a datos de alta calidad es crucial para obtener una ventaja competitiva y desbloquear alfa”.
A continuación, se presenta una tabla que muestra cómo las empresas encuestadas distribuyen sus presupuestos para la adquisición y gestión de datos alternativos.
Los activos globales de pensiones alcanzaron un récord de 68,3 billones de dólares en 2025, tras crecer un 9,6% interanual. Este crecimiento estuvo liderado por el avance de los planes de aportación definida, según el último Global Pension Assets Study del Thinking Ahead Institute (TAI), promovido por WTW. El año 2025 mostró una recuperación sostenida en los mercados globales con un fuerte sentimiento inversor y una volatilidad relativamente contenida, que culminó en la creación de 6 billones de dólares en valor de activos de pensiones.
“2025 mostró ganancias generalizadas en los mercados globales, con la mayoría de las principales clases de activos ofreciendo retornos positivos. Las acciones tuvieron un rendimiento especialmente bueno, mientras que la renta fija también registró ganancias a la luz de los recortes globales de tasas y el estrechamiento de los diferenciales de crédito. Las perspectivas para 2026 probablemente estarán determinadas por decisiones políticas, innovación tecnológica y dinámicas globales cambiantes. El apoyo fiscal y la inversión relacionada con la IA deberían seguir siendo impulsores importantes del crecimiento. Las tendencias de inflación y las acciones de los bancos centrales serán clave, particularmente en EE.UU., donde el fuerte gasto de capital y la política fiscal de apoyo pueden seguir impulsando el crecimiento y mantener los rendimientos relativamente elevados», explica Jessica Gao, directora del Thinking Ahead Institute.
Según su opinión, ahora más que nunca, adoptar un enfoque que siga las directrices del Total Portfolio Approach (TPA) es importante porque el entorno de inversión es más incierto, complejo e interdependiente que los modelos de gobernanza en los que muchos fondos han confiado. «El cambio tecnológico, así como los riesgos políticos y sistémicos más prominentes, exigen marcos que puedan operar con menos certeza y una estabilidad de modelo más débil. El TPA aborda esto al permitir decisiones más rápidas y coordinadas respaldadas por mejores datos, tecnología y una perspectiva organizacional amplia”, concluye la experta.
Visión por regiones
De los siete principales mercados globales de pensiones –EE.UU, Canadá, Japón, Reino Unido, Australia, Países Bajos y Suiza– los planes de aportación definida ahora constituyen el 63% de todos los activos, con Australia y EE.UU. fuertemente inclinados hacia este tipo de asignación con un 90% y 72%, respectivamente, seguidos por Canadá con un 44%.
Durante los últimos 10 años, los tres mercados con mayor peso en aportación definida han visto un crecimiento superior al promedio, con Australia creciendo un 6,6% anual, EE.UU. un 7,7% y Canadá un 5,3%. Dentro de los 22 principales mercados analizados, Corea del Sur, Suiza y Hong Kong crecieron más del 8% anual durante la última década. Por su parte, EE.UU. sigue siendo el mayor mercado individual de pensiones, constituyendo ahora el 66% del Top 22 a nivel mundial. Canadá, por su parte, ha superado por primera vez a Japón para convertirse en el segundo mayor mercado, debido a un crecimiento interanual del 12%.
Por el contrario, en España, los activos de pensiones alcanzaron en 2025 los 166.000 millones de dólares, apenas un 0,2% del total del Top 22, manteniendo al país en la última posición del ranking. La proporción sobre el PIB sigue siendo reducida (sobre el 8%), evidenciando la fuerte dependencia del sistema público y el escaso desarrollo de los pilares complementarios. Aunque los activos crecieron a un ritmo del 3,9% anual entre 2015 y 2025, la evolución estructural sigue detrás de otros mercados comparables.
“El estudio muestra a España como un mercado con amplio margen de crecimiento en volumen. Para ello, será clave reforzar el papel de los sistemas complementarios y acelerar su desarrollo con incentivos adecuados, así como una mayor implicación de empresas y trabajadores. Solo así podremos aspirar a un sistema más sostenible, competitivo y alineado con los estándares internacionales”, apunta Raúl Mateos, director de Investments en WTW España.
Observando los siete mayores mercados, durante los últimos 20 años, la asignación general a renta variable ha caído nueve puntos porcentuales, hasta el 48% del total de activos, mientras que los bonos y otras clases de activos han subido 3% y 6%, respectivamente, hasta el 31% y el 19% del total. La asignación agregada actual se parece más a la de hace 15 años.
La financiación garantizada (secured finance) alcanzó un volumen pendiente de 12,2 billones de dólares (trillones, en términos americanos) al cierre del cuarto trimestre de 2024, con transacciones anuales por 6,5 billones de dólares, según el 2025 Secured Finance Market Sizing Study publicado por la Secured Finance Network (SFNet).
El informe subraya que este segmento se ha convertido en una pieza central de la infraestructura financiera estadounidense, respaldando directa o indirectamente más de una quinta parte de los 29 billones de dólares (trillones, en términos americanos) que conformaron el PIB de Estados Unidos en 2024.
En un contexto marcado por estándares bancarios más exigentes, realineamientos en las cadenas de suministro y volatilidad macroeconómica, el secured finance ha ganado protagonismo como fuente alternativa de liquidez para empresas medianas.
Desde 2022, el volumen pendiente creció 35%, reflejando la expansión del crédito basado en activos, factoring y otras soluciones estructuradas para financiar capital de trabajo, adquisiciones y crecimiento orgánico.
“Secured finance ya no es un segmento de nicho; es un pilar fundamental del sistema financiero”, afirmó Richard Gumbrecht, CEO de SFNet.
Siete segmentos sostienen el crecimiento
El estudio abarca siete grandes categorías: asset-based lending, factoring, supply chain finance, equipment finance and leasing, leveraged lending, cash-flow lending y asset-backed securitization.
Principales datos de 2024:
Equipment finance y leasing: 4,7 billones de dólares pendientes
Leveraged lending: 4,37 billones de dólares pendientes
Cash-flow lending: 1,76 billones de dólares pendientes
Supply chain finance: 2,56 billones de dólares en volumen anual
Según Ian Fredericks, de Hilco Global, el estudio permite dimensionar cómo el financiamiento basado en colateral se ha convertido en “infraestructura esencial para la economía moderna”.
El reporte, elaborado junto a Keybridge Research y basado en encuestas a prestamistas y datos públicos, ofrece la radiografía más completa hasta la fecha del ecosistema de financiación garantizada en Estados Unidos.
El mercado de crédito de titulización entra en 2026 con un tema claro: un conjunto de oportunidades en crecimiento y ampliación para los inversores europeos, impulsado por la alineación regulatoria y las tendencias globales de emisión. Esta evolución está creando margen para globalizar las carteras, capturar valor relativo y acceder a nuevas oportunidades en los mercados primarios, en un contexto macroeconómico volátil.
Globalización de las carteras: la adaptación de la normativa libera la escala
Uno de los desarrollos más significativos es el aumento de la emisión de titulizaciones conformes con la UE procedentes de jurisdicciones no europeas. La capacidad de los inversores con sede en Europa para crear carteras de titulización verdaderamente diversificadas a nivel mundial se vio muy disminuida tras la aplicación del Reglamento Europeo sobre Titulizaciones en 2019. Sin embargo, los emisores globales de titulización reconocen cada vez más las ventajas que puede aportar estructurar sus operaciones para cumplir los requisitos europeos al ampliar el alcance y profundidad de su base de inversores.
Una jurisdicción que se ha beneficiado de esto es Australia, un gran mercado de titulización en relación con el tamaño de su economía con una normativa menos restrictiva que Europa. A pesar de ello, la mayoría de sus emisores optan por cumplir con la normativa europea y la jurisdicción se ha beneficiado de un crecimiento continuo y, este año en particular, de una importante compresión de los diferenciales. Después de batir el año pasado el récord de emisiones de la crisis financiera mundial (GFC), los mercados de titulización australianos registraron otro año fuerte de emisiones en 2025 (1*). Se trata de un ámbito en el que llevamos mucho tiempo trabajando, ya que nuestra plataforma global cuenta con recursos locales específicos y relaciones duraderas con los emisores. De hecho, se trata de un sector en el que hemos invertido considerablemente en los últimos años, mientras nuestros competidores no tenían asignación o apenas empezaban a tenerla. Todavía tenemos una visión constructiva, aunque menos dada la rápida compresión diferencial experimentada a lo largo de 2025.
Para los inversores europeos, esta expansión de las emisiones elegibles significa que las carteras pueden ir cada vez más allá de las restricciones regionales impuestas por la normativa hacia una diversificación verdaderamente global, maximizando al mismo tiempo el valor y la escalabilidad relativos. Por ejemplo, rotando de ABS australianos, donde ahora hay menos valor relativo, a RMBS no de agencia estadounidenses, que en los últimos años también ha comenzado a cumplir los requisitos europeos y actualmente se destaca como un valor relativo convincente. Nuestra plataforma global de titulizaciones proporciona la experiencia en profundidad y las relaciones locales que nos permiten acceder de manera eficiente a estos mercados, lo que permite la optimización de los perfiles de riesgo / rendimiento y la diversificación fundamental que ofrece el crédito titulizado.
Además, los reguladores europeos están adoptando medidas proactivas para corregir el desequilibrio de las normativas de titulización excesivamente restrictivas, lo que cabe esperar que empiece a mejorar aún más la dinámica del mercado a futuro/contrato de futuro.
Emisión de titulizaciones: una fuerte oferta acompañada de una fuerte demanda
Tras un fuerte 2024, los niveles de emisión siguen siendo elevados en 2025, habiendo alcanzado ya un récord posterior a la crisis financiera mundial de 151.000 millones de euros, que se espera que vuelva a superar en 2026 en 175.000 millones de euros (2*). En general, esta oferta se ha absorbido eficazmente, como demuestran las constantes entradas de capital en medio del creciente interés de los inversores por las estrategias de titulización, lo que respalda los diferenciales de crédito.
Dentro de Europa, España ha sido un punto destacado, ya que su economía se ha beneficiado de estar entre las más fuertes de la región, con un aumento notable en las emisiones, particularmente de plataformas bancarias con transacciones full equity stack. Por el contrario, Alemania ha tardado más en recuperarse, aunque el rendimiento de los ABS de consumo alemanes ha empezado a estabilizarse. El estímulo fiscal previsto vinculado al gasto en rearme podría respaldar una mayor mejora a partir de mediados de 2026. El año que viene, esperamos seguir viendo este tipo de tendencias de emisión procedentes de perfiles de consumidores y plataformas relacionadas con la banca en Europa.
Encontrar value relativo en los mercados primarios
Los mercados primarios se han mostrado activos al ofrecer pilas de capital completas; gran parte de esta situación se ha debido a que los bancos europeos han recurrido a la titulización para conseguir alivio de capital. En nuestra opinión, estas ofertas de los bancos son favorables, dado su positivo historial, su sólida gobernanza y su largo historial de datos transparentes. Los bonos mezzanine ofrecen un mayor carry en relación con los tramos senior; Su creciente disponibilidad en algunos sectores ha sido una característica notable de 2025, que podría continuar el próximo año. Dicho esto, los diferenciales mezzanine se han comprimido significativamente, por lo que se justifica la cautela al descender en la estructura de capital.
Los CMBS europeos han dado señales de vida con emisiones que alcanzaron casi los 8.000 millones de euros (3*), una proporción ínfima del mercado, pero la segunda más alta en total anual desde la crisis financiera mundial. Afortunadamente, la variedad de patrocinadores de alta calidad está aumentando, al igual que la calidad de los activos. Esto ha añadido una diversificación muy bienvenida a niveles atractivos y una emisión más completa de capital. Esperemos que esto sea el comienzo de un círculo virtuoso para este sector, con un aumento adicional de la emisión previsto para el próximo año.
Sortear la volatilidad: correlación con el crédito corporativo
Esperamos que los mercados de titulización continúen rastreando los mercados de riesgo generales con cierto grado de retraso y beta en 2026, ya que persisten la volatilidad macroeconómica y la incertidumbre política. La volatilidad de los tipos, la persistencia de la inflación y las tensiones geopolíticas probablemente se transmitirán a los diferenciales. Sin embargo, los activos de titulización ofrecen resiliencia estructural en este entorno.
Los cupones flotantes amortiguan la volatilidad de la rentabilidad total, mientras que la exposición a conjuntos específicos de garantías/colaterales, como préstamos para automóviles, cuentas por cobrar de consumo e hipotecas, ofrece oportunidades de diversificación fundamental por región, jurisdicción y clase de activos. Estas características sitúan al crédito titulizado como una asignación defensiva generadora de ingresos en medio de la incertidumbre. Creemos que los inversores deberían permanecer diversificados dentro de sus carteras de renta fija durante todo el ciclo de tipos de interés, siendo la exposición a los tipos de interés flotantes un componente clave de una cartera bien diversificada.
Es importante destacar que, si bien la beta del mercado influirá en los diferenciales, el rendimiento de las garantías/colaterales subyacentes permanece anclado en los fundamentos de los bienes de consumo y los activos reales. Esta vinculación reduce la sensibilidad al riesgo corporativo específico, que hemos visto que refuerza los argumentos a favor del crédito titulización como fuerza estabilizadora dentro de las carteras diversificadas.
Capturar la seguridad estructural en 2026
El crédito titulizado en 2026 ofrece una exposición escalable y de alto carry con mitigantes de volatilidad incorporados, en un momento en que los diferenciales de la renta fija son ajustados y la susceptibilidad a la volatilidad se vislumbra en el horizonte. Dado el creciente conjunto de oportunidades globales bajo marcos conformes con la UE, los inversores europeos en titulizaciones han ampliado sus propios horizontes con la clase de activos posicionada para ofrecer resiliencia y valor relativo en el próximo año. Con sólidos factores técnicos, emisiones sólidas y mercados primarios que ofrecen puntos de entrada atractivos, creemos que el crédito de titulización se destaca como una asignación estratégica para 2026.
Tribuna de opinión firmada por Ian Bettney, gestor de carteras en Janus Henderson Investors.
El más reciente Public Pension Private Markets Report 2025 Review and Outlookelaborado por Dakota ofrece algo más interesante que una simple fotografía de actividad: revela cómo los grandes fondos públicos están redefiniendo la asignación de recursos en mercados privados bajo un marco cada vez más estructurado y programático.
De acuerdo con la firma especializada en inteligencia de mercado institucional, en 2025 los planes públicos estadounidenses comprometieron más de 192.000 millones de dólares en mercados privados. Sin embargo, el dato verdaderamente relevante no es el volumen, sino la forma en que ese capital fue distribuido.
Tres motores claramente diferenciados
La asignación observada refleja un diseño de portafolio más funcional que oportunista:
Private Equity (35%) continúa como el principal motor de crecimiento de largo plazo.
Real Assets (29%) cumplen una función clave de duración y diversificación.
Private Credit (25%) emerge como el gran estabilizador, con un rol cada vez más
estructural.
Venture capital y hedge funds permanecen como asignaciones más contenidas. Este esquema confirma una transición: los mercados privados ya no se gestionan como apuestas tácticas, sino como pilares permanentes con funciones definidas dentro del portafolio total.
Private equity: crecimiento, pero con disciplina
Private equity sigue siendo el principal destino de capital, pero con un sesgo claro hacia middle market buyouts y re-ups con gestores existentes. El mensaje es contundente: continuidad y eficiencia operativa pesan tanto como el potencial de retorno. El uso creciente de coinversiones y estructuras evergreen también refleja una mayor sofisticación en la implementación. No se trata de incrementar riesgo, sino de optimizar despliegue y control de exposición.
Private credit: el verdadero cambio estructural
Si hay un protagonista silencioso en el reporte es el crédito privado. Más allá del volumen comprometido, lo relevante es su función: generar ingresos estables y servir como herramienta de gestión de liquidez. En un entorno donde las realizaciones en private equity siguen siendo menos predecibles, el crédito privado se consolida como la principal herramienta para calibrar el ritmo de compromisos, permitiendo mantener el programa de alternativos sin generar tensiones de flujo. Esto sugiere que el crecimiento futuro en asignaciones podría inclinarse marginalmente hacia crédito, no por una visión táctica, sino como consecuencia natural de una construcción de portafolio más estructurada.
Real assets: ajuste fino más que expansión
Infraestructura y Real Estate mantienen peso relevante, pero la tendencia no apunta a una expansión agresiva del segmento. Más bien, se observan ajustes en el mix interno: mayor énfasis en infraestructura digital y estrategias value-add en bienes raíces. Es una evolución cualitativa, no cuantitativa.
Concentración y capacidad: el tamaño importa
Un dato clave del reporte es que los diez mayores planes representaron casi la mitad del capital desplegado. Esto tiene implicaciones profundas: la capacidad del gestor para absorber tickets grandes se vuelve tan importante como su track récord. La pregunta ya no es únicamente “¿es atractiva la estrategia?”, sino “¿puede escalar institucionalmente sin perder disciplina?”. Este enfoque favorece plataformas consolidadas, mandatos amplios y relaciones de largo plazo.
Secundarios: herramienta, no protagonista
Aunque el mercado secundario mostró mayor actividad y ayudó a mejorar la liquidez del ecosistema, no aparece como categoría dominante de asignación. Su rol es táctico dentro del marco de herramientas institucionales: rebalanceo, eficiencia y manejo de concentración.
2026: más compromisos, no necesariamente más riesgo
Con el buen desempeño de los mercados públicos, muchos planes enfrentan el llamado “efecto denominador”: para mantener el mismo porcentaje en privados deben comprometer mayores montos nominales. Este incremento no implica necesariamente mayor riesgo, sino mantenimiento de exposición estratégica. En este contexto, private credit tiende a captar primero los nuevos compromisos, seguido por private equity donde existan desviaciones frente a los objetivos de política.
Una etapa más madura del ciclo
La conclusión es clara: los fondos públicos en Estados Unidos están en una fase más madura de su ciclo en mercados privados.
Menos oportunismo.
Más programación.
Menos expansión temática.
Más disciplina en el ritmo de compromisos.
El foco ya no está en “qué asignar este año”, sino en “cómo mantener el diseño estratégico del portafolio a lo largo del ciclo”.
Para los inversionistas institucionales en América Latina, y particularmente para las AFORES, la señal es inequívoca: la asignación a mercados privados ya no puede evaluarse únicamente en función del retorno esperado. La conversación global se está desplazando hacia liquidez, gobernanza, capacidad de ejecución y disciplina en el ritmo de compromisos.
Para los gestores que buscan capital institucional, el entorno también ha cambiado. En un mercado donde los grandes planes priorizan estabilidad operativa y absorción eficiente de capital, la diferenciación ya no depende solo del track record, sino de la capacidad de integrarse dentro de una arquitectura estratégica más amplia.
Los mercados privados no están en retroceso; están madurando. Y en esa madurez, la sofisticación operativa pesa tanto como la ambición de crecimiento. La próxima etapa no será de expansión desordenada, sino de diseño institucional.
Foto cedidaJose Franco, Head of Investment Offering & Structuring en Itaú International, y Marco Bizzozero, Head of International y miembro del Comité Ejecutivo de iCapital.
iCapital, Banco Itaú International y Banco Itaú(Suisse) SA -denominados conjuntamente como Banco Itaú- han anunciado una expansión significativa de su alianza estratégica existente para ofrecer una experiencia totalmente digitalizada de inversión en mercados privados para la base de clientes de Banco Itaú.
“En los últimos años, hemos construido una plataforma de inversión única, que ofrece a nuestros clientes acceso exclusivo a gestores líderes en el ámbito de los mercados privados. Nuestra colaboración ampliada con iCapital refuerza nuestra capacidad de brindar a nuestros clientes una experiencia superior al invertir en estos productos: estamos elevando el listón en transparencia, escalabilidad y acceso a lo largo de todo el ciclo de vida del mercado privado. Al combinar una oferta de productos de primer nivel con una infraestructura digital avanzada, estamos creando un recorrido más fluido y fiable para los inversores. Las colaboraciones estratégicas que mejoran nuestras capacidades tecnológicas desempeñan un papel importante para acelerar la innovación dentro de la banca privada y garantizar que nuestros clientes se beneficien de soluciones modernas, seguras y escalables”, ha destacado Jose Franco, Head of Investment Offering & Structuring en Itaú International.
Por su parte, Marco Bizzozero, Head of International y miembro del Comité Ejecutivo de iCapital, destaca que esta alianza estratégica con Banco Itaú establece un nuevo estándar de eficiencia operativa, gestión de datos y experiencia global del cliente en los mercados privados, reforzando el compromiso de ambas organizaciones con la innovación y la excelencia. “Esta alianza reforzada subraya aún más la confianza que los gestores patrimoniales depositan en iCapital y refleja un compromiso compartido para ampliar el acceso a los mercados privados mediante una solución digital totalmente integrada, de extremo a extremo, para los asesores y sus clientes”, ha comentado.
Los detalles de la colaboración
Según explican, en el núcleo de esta colaboración se encuentra la plataforma tecnológica de iCapital, diseñada específicamente para optimizar todo el ciclo de vida de las ofertas de inversión alternativa de Banco Itaú. Integrada sin fricciones en los sistemas bancarios de Banco Itaú y en su administrador interno, la plataforma proporciona a los gestores de relaciones, especialistas y equipos de operaciones una interfaz intuitiva para gestionar todos los aspectos del proceso de inversión alternativa, desde los flujos de trabajo de marketing y suscripción hasta la gestión documental centralizada y el reporting, análisis y elaboración de informes específicos por cliente.
Una innovación clave que complementa la plataforma tecnológica de iCapital es el nuevo iCapital Vault™ propietario, una solución diseñada para reforzar aún más la protección de la información del cliente y, al mismo tiempo, habilitar procesos de inversión totalmente integrados. Con esta implementación, Banco Itaú se convierte en el primer cliente de gestión patrimonial en desplegar iCapital Vault™, lo que permite a sus centros de booking utilizar plenamente toda la plataforma integral de iCapital de extremo a extremo. Según indican, de forma crucial, iCapital Vault™ está diseñado para que los datos que identifican al cliente permanezcan bajo control dentro del ecosistema de Banco Itaú, estableciendo un nuevo referente en gestión de datos.
Además de digitalizar la experiencia del cliente, Banco Itaú continuará ofreciendo de manera selectiva a sus clientes fondos de inversión en mercados privados gestionados por iCapital, complementando su ya sólida oferta propia con acceso a inversiones alternativas adicionales de calidad institucional.