Funds Society lanzó la X edición de su Asset Manager’s Guide 2026 U.S. NRI (Non-Resident Investor), una herramienta de referencia para los profesionales de la gestión patrimonial en el negocio offshore. La guía ofrece un mapeo actualizado del mercado de asset management no residente en Estados Unidos, con foco en soluciones de inversión UCITS.
La publicación reúne a más de 115 gestoras internacionales que operan en el segmento NRI a través de su oferta UCITS, incluyendo información de contacto clave para banqueros privados, asesores financieros y otros profesionales del wealth management.
Además, la guía incorpora contenidos exclusivos de 12 gestoras, que detallan su propuesta de valor y estrategia de negocio para la región de las Américas, aportando una visión más profunda sobre su posicionamiento y enfoque comercial.
Los productos de inversión en activos digitales experimentaron una marcada desaceleración en reembolsos en la última semana, tras un inicio de año de fuertes desinversiones. En la semana con cierre el 6 de febrero, la salida de flujos totalizó 187 millones de dólares, muchos menos que los 1.700 millones de desinversión registrados en cada una de las dos semanas anteriores, según cifras de CoinShares. Los cambios en el ritmo de las salidas, históricamente, sugieren puntos de inflexión en la confianza de los inversores. Por lo tanto, la reciente desaceleración de las salidas podría significar un posible punto mínimo en el mercado.
La última corrección de precios ha hecho que el total de activos gestionados (AuM) baje hasta los 129.800 millones de dólares, el nivel más bajo desde el anuncio de los aranceles estadounidenses en marzo de 2025, que también coincidió con un mínimo local en los precios de los activos. La actividad fue excepcionalmente intensa, con un volumen de ETPs que alcanzó un récord de 63.100 millones de dólares durante la semana, superando el máximo anterior de 56.400 millones de dólares establecido en octubre del año pasado.
Otro movimiento que da a entender que el universo cripto da signos de estabilización reside en la reciente actividad del mayor ETF de bitcoin al contado del mundo, el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock. Este fondo cotizado registró el jueves 5 de febrero más de 10.000 millones de dólares en volumen negociado y 284 millones de participaciones, estableciendo un nuevo récord diario desde su lanzamiento hace más de dos años, según citan en eToro. Además, la actividad en el mercado de opciones sobre IBIT se disparó, con más de 2,33 millones de contratos negociados y 900 millones en primas pagadas, la mayor cifra en un solo día hasta la fecha.
Algunos analistas citados por la plataforma atribuyen este repunte de actividad a hedge funds que se vieron obligados a liquidar sus posiciones al romperse niveles clave en el precio del bitcoin. “Con esta capitulación en IBIT aparentemente superada, algunos observadores apuntan a que podríamos estar cerca de un suelo de mercado, dado que la presión vendedora asociada a las salidas en los ETFs estaría remitiendo”, aseguran en la firma.
El perfil de largo plazo, intacto
Desde CoinShares apuntan que la salida masiva de inversores de los productos financieros vinculados a criptoactivos es una combinación de factores, entre ellos, el nombramiento de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, un perfil menos dovish de lo que temía el mercado a raíz de las presiones del presidente Donald Trump para bajar los tipos de interés; la venta continuada de grandes volúmenes (“ballenas”) asociada al ciclo de cuatro años y el aumento de la volatilidad geopolítica. Desde los máximos alcanzados en octubre de 2025, los activos totales gestionados (AuM) han caído en más de 70.000 millones de dólares estadounidenses.
Desde la plataforma Kraken aseguran que la tesis de largo plazo del bitcoin no ha cambiado de forma sustancial a pesar de la reciente volatilidad de estas semanas. La plataforma explica que los periodos de distribución no alteran las propiedades esenciales que convierten a la mayor criptomoneda del mundo en una forma de dinero especialmente robusta: su oferta fija, su emisión programada y su arquitectura descentralizada permiten a particulares e instituciones tomar decisiones financieras con mayor certidumbre en horizontes temporales largos, comentan.
T. Rowe Price ha anunciado la puesta en marcha del ETF T. Rowe Price Innovation Leaders (TNXT), diseñado para proporcionar una exposición diversificada a empresas identificadas como líderes en innovación en sectores como la tecnología, la sanidad y las finanzas. Ha comenzado a cotizar en el Nasdaq.
El ETF T. Rowe Price Innovation Leaders aprovecha la plataforma de análisis global de la firma para combinar el análisis top down de las tendencias de innovación con el análisis bottom up de valores individuales, con el fin de invertir en líderes de mercado de todos los sectores.
También mantiene la flexibilidad de invertir fuera de estas áreas para adaptarse a las nuevas innovaciones en diferentes industrias. Con una previsión de entre 150 y 250 participaciones, el ETF mantiene una cartera dinámica, diseñada para adaptarse a las condiciones del mercado y a las tendencias de innovación emergentes, al tiempo que mantiene una gestión disciplinada del riesgo.
TNXT está gestionado activamente por dos gestores de cartera de la división Multi-Asset de T. Rowe Price: Sean McWilliams, que también gestiona el ETF T. Rowe Price Hedged Equity, y Som Priestley, director de Global Investment Solutions, América. Con este lanzamiento, la lista de ETFs activos de T. Rowe Price asciende a 31, incluidos 21 fondos cotizados de renta variable y 10 de renta fija.
Tim Coyne, director global de fondos cotizados en bolsa, asegura que el ETF Innovation Leaders “ofrece a los inversores acceso a algunas de las empresas más disruptivas que están dando forma al futuro en los sectores de la tecnología, la sanidad, las finanzas y otros”. Asimismo, añadió que gracias al análisis multisectorial y a la gestión activa con visión de futuro de T. Rowe Price, “podemos descubrir ideas de inversión diferenciadas para los clientes que buscan aprovechar los temas de innovación a largo plazo en un panorama de mercado en rápida evolución”.
El mercado de crédito de titulización entra en 2026 con un tema claro: un conjunto de oportunidades en crecimiento y ampliación para los inversores europeos, impulsado por la alineación regulatoria y las tendencias globales de emisión. Esta evolución está creando margen para globalizar las carteras, capturar valor relativo y acceder a nuevas oportunidades en los mercados primarios, en un contexto macroeconómico volátil.
Globalización de las carteras: la adaptación de la normativa libera la escala
Uno de los desarrollos más significativos es el aumento de la emisión de titulizaciones conformes con la UE procedentes de jurisdicciones no europeas. La capacidad de los inversores con sede en Europa para crear carteras de titulización verdaderamente diversificadas a nivel mundial se vio muy disminuida tras la aplicación del Reglamento Europeo sobre Titulizaciones en 2019. Sin embargo, los emisores globales de titulización reconocen cada vez más las ventajas que puede aportar estructurar sus operaciones para cumplir los requisitos europeos al ampliar el alcance y profundidad de su base de inversores.
Una jurisdicción que se ha beneficiado de esto es Australia, un gran mercado de titulización en relación con el tamaño de su economía con una normativa menos restrictiva que Europa. A pesar de ello, la mayoría de sus emisores optan por cumplir con la normativa europea y la jurisdicción se ha beneficiado de un crecimiento continuo y, este año en particular, de una importante compresión de los diferenciales. Después de batir el año pasado el récord de emisiones de la crisis financiera mundial (GFC), los mercados de titulización australianos registraron otro año fuerte de emisiones en 2025 (1*). Se trata de un ámbito en el que llevamos mucho tiempo trabajando, ya que nuestra plataforma global cuenta con recursos locales específicos y relaciones duraderas con los emisores. De hecho, se trata de un sector en el que hemos invertido considerablemente en los últimos años, mientras nuestros competidores no tenían asignación o apenas empezaban a tenerla. Todavía tenemos una visión constructiva, aunque menos dada la rápida compresión diferencial experimentada a lo largo de 2025.
Para los inversores europeos, esta expansión de las emisiones elegibles significa que las carteras pueden ir cada vez más allá de las restricciones regionales impuestas por la normativa hacia una diversificación verdaderamente global, maximizando al mismo tiempo el valor y la escalabilidad relativos. Por ejemplo, rotando de ABS australianos, donde ahora hay menos valor relativo, a RMBS no de agencia estadounidenses, que en los últimos años también ha comenzado a cumplir los requisitos europeos y actualmente se destaca como un valor relativo convincente. Nuestra plataforma global de titulizaciones proporciona la experiencia en profundidad y las relaciones locales que nos permiten acceder de manera eficiente a estos mercados, lo que permite la optimización de los perfiles de riesgo / rendimiento y la diversificación fundamental que ofrece el crédito titulizado.
Además, los reguladores europeos están adoptando medidas proactivas para corregir el desequilibrio de las normativas de titulización excesivamente restrictivas, lo que cabe esperar que empiece a mejorar aún más la dinámica del mercado a futuro/contrato de futuro.
Emisión de titulizaciones: una fuerte oferta acompañada de una fuerte demanda
Tras un fuerte 2024, los niveles de emisión siguen siendo elevados en 2025, habiendo alcanzado ya un récord posterior a la crisis financiera mundial de 151.000 millones de euros, que se espera que vuelva a superar en 2026 en 175.000 millones de euros (2*). En general, esta oferta se ha absorbido eficazmente, como demuestran las constantes entradas de capital en medio del creciente interés de los inversores por las estrategias de titulización, lo que respalda los diferenciales de crédito.
Dentro de Europa, España ha sido un punto destacado, ya que su economía se ha beneficiado de estar entre las más fuertes de la región, con un aumento notable en las emisiones, particularmente de plataformas bancarias con transacciones full equity stack. Por el contrario, Alemania ha tardado más en recuperarse, aunque el rendimiento de los ABS de consumo alemanes ha empezado a estabilizarse. El estímulo fiscal previsto vinculado al gasto en rearme podría respaldar una mayor mejora a partir de mediados de 2026. El año que viene, esperamos seguir viendo este tipo de tendencias de emisión procedentes de perfiles de consumidores y plataformas relacionadas con la banca en Europa.
Encontrar value relativo en los mercados primarios
Los mercados primarios se han mostrado activos al ofrecer pilas de capital completas; gran parte de esta situación se ha debido a que los bancos europeos han recurrido a la titulización para conseguir alivio de capital. En nuestra opinión, estas ofertas de los bancos son favorables, dado su positivo historial, su sólida gobernanza y su largo historial de datos transparentes. Los bonos mezzanine ofrecen un mayor carry en relación con los tramos senior; Su creciente disponibilidad en algunos sectores ha sido una característica notable de 2025, que podría continuar el próximo año. Dicho esto, los diferenciales mezzanine se han comprimido significativamente, por lo que se justifica la cautela al descender en la estructura de capital.
Los CMBS europeos han dado señales de vida con emisiones que alcanzaron casi los 8.000 millones de euros (3*), una proporción ínfima del mercado, pero la segunda más alta en total anual desde la crisis financiera mundial. Afortunadamente, la variedad de patrocinadores de alta calidad está aumentando, al igual que la calidad de los activos. Esto ha añadido una diversificación muy bienvenida a niveles atractivos y una emisión más completa de capital. Esperemos que esto sea el comienzo de un círculo virtuoso para este sector, con un aumento adicional de la emisión previsto para el próximo año.
Sortear la volatilidad: correlación con el crédito corporativo
Esperamos que los mercados de titulización continúen rastreando los mercados de riesgo generales con cierto grado de retraso y beta en 2026, ya que persisten la volatilidad macroeconómica y la incertidumbre política. La volatilidad de los tipos, la persistencia de la inflación y las tensiones geopolíticas probablemente se transmitirán a los diferenciales. Sin embargo, los activos de titulización ofrecen resiliencia estructural en este entorno.
Los cupones flotantes amortiguan la volatilidad de la rentabilidad total, mientras que la exposición a conjuntos específicos de garantías/colaterales, como préstamos para automóviles, cuentas por cobrar de consumo e hipotecas, ofrece oportunidades de diversificación fundamental por región, jurisdicción y clase de activos. Estas características sitúan al crédito titulizado como una asignación defensiva generadora de ingresos en medio de la incertidumbre. Creemos que los inversores deberían permanecer diversificados dentro de sus carteras de renta fija durante todo el ciclo de tipos de interés, siendo la exposición a los tipos de interés flotantes un componente clave de una cartera bien diversificada.
Es importante destacar que, si bien la beta del mercado influirá en los diferenciales, el rendimiento de las garantías/colaterales subyacentes permanece anclado en los fundamentos de los bienes de consumo y los activos reales. Esta vinculación reduce la sensibilidad al riesgo corporativo específico, que hemos visto que refuerza los argumentos a favor del crédito titulización como fuerza estabilizadora dentro de las carteras diversificadas.
Capturar la seguridad estructural en 2026
El crédito titulizado en 2026 ofrece una exposición escalable y de alto carry con mitigantes de volatilidad incorporados, en un momento en que los diferenciales de la renta fija son ajustados y la susceptibilidad a la volatilidad se vislumbra en el horizonte. Dado el creciente conjunto de oportunidades globales bajo marcos conformes con la UE, los inversores europeos en titulizaciones han ampliado sus propios horizontes con la clase de activos posicionada para ofrecer resiliencia y valor relativo en el próximo año. Con sólidos factores técnicos, emisiones sólidas y mercados primarios que ofrecen puntos de entrada atractivos, creemos que el crédito de titulización se destaca como una asignación estratégica para 2026.
Tribuna de opinión firmada por Ian Bettney, gestor de carteras en Janus Henderson Investors.
Con la mirada de los inversores puesta en 2026, se espera que una serie de temas clave —de las políticas de estímulo a escala mundial a la geopolítica, pasando por la IA— configuren las condiciones macroeconómicas y del mercado. En EE.UU., el entorno normativo favorecerá el crecimiento económico por medio de recortes de tipos y estímulos fiscales, en particular, en el primer semestre. Del mismo modo, se prevé que Europa, China y Japón llevarán a cabo programas de estímulos fiscales y puede que surjan oportunidades en los activos de crecimiento dentro de los países que apliquen estas medidas. Mientras tanto, puede que los riesgos geopolíticos afecten a los mercados: la disociación económica entre EE.UU. y China sigue redefiniendo las cadenas de suministro, mientras que la carrera mundial por la supremacía en el segmento de la IA y el auge de las políticas populistas añaden complejidad al entorno. Las naciones occidentales se enfrentan a retos crecientes en materia de deuda y déficit, lo que afecta a las políticas fiscales. Desde MFS Investment Management, el equipo de comentarios sobre mercados recomienda «considerar la diversificación y el énfasis en las empresas resilientes». A continuación, desgranan los principales temas de inversión que han identificado para 2026.
El año de los estímulos políticos en todo el mundo.
En Estados Unidos se prevé que haya una política monetaria expansiva y estímulos en materia fiscal en 2026. La principal carga recaerá sobre la Fed, con varias bajadas de tipos en el horizonte. Sin embargo, el aspecto fiscal de la combinación de políticas también contribuirá a los estímulos, en especial en el primer semestre. De hecho, la próxima primavera, se estima que unos 60.000 millones de dólares en devoluciones de impuestos llegarán a las arcas de los hogares estadounidenses en virtud de la ley «One Big Beautiful Bill Act» (una ley grande y hermosa u «OBBBA», por sus siglas en inglés), que vaticinamos que respaldará el consumo estadounidense. Las devoluciones más elevadas provendrán de un límite de deducción SALT más elevado, deducciones por horas extras y propinas, una deducción fiscal para personas mayores y un aumento de la bonificación fiscal por hijos. Para las empresas, la ley ofrece apoyo principalmente por medio de la amortización acelerada y los gastos de I+D, entre otras ventajas fiscales menores.
Sin embargo, es probable que las perspectivas fiscales se rodeen de una mayor incertidumbre en el segundo semestre. El impacto de los aranceles sigue siendo el mayor freno para la economía. Por ahora, aguardamos la decisión del Tribunal Supremo estadounidense sobre la validez de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) como base de muchos de los aranceles del presidente Trump, y no está muy claro si el tipo arancelario efectivo se fijará por debajo de los niveles actuales. A ello se suman que algunos consumidores también tendrán que enfrentarse a retos como los recortes en Medicaid, los cambios en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), los ajustes en los requisitos para obtener préstamos estudiantiles y la reanudación del cobro de préstamos impagados.
Gran parte del resto del mundo hará lo propio. En Europa, la política fiscal está sustituyendo al BCE como principal fuente de políticas de apoyo al crecimiento, gracias al «arsenal» fiscal de Alemania. Sin embargo, no olvidemos que la zona euro podría seguir beneficiándose del efecto retardado de las bajadas de tipos anteriores. Otro país que destaca en el radar de los estímulos políticos globales es China, donde es probable que se utilicen tanto medidas monetarias como fiscales en un esfuerzo por estimular una economía que sigue expuesta a riesgos de deflación. Por último, en Japón se espera un endurecimiento moderado de la política monetaria, pero la recién elegida primera ministra, Sanae Takaichi, está priorizando el crecimiento económico mediante un ambicioso plan plurianual de gasto público, que debería traducirse en una combinación de políticas favorables.
Sortear los riesgos geopolíticos
Disociación entre China y EE. UU. La actual disociación económica entre EE. UU. y China sigue afectando a la economía mundial y obliga a muchos países a hacer frente a las consecuencias de este giro. Las recientes medidas de control de las exportaciones de minerales de tierras raras y de tecnologías relacionadas adoptadas por China, aunque ahora suspendidas, han acelerado los esfuerzos de los países occidentales por diversificar las cadenas de suministro de estos recursos estratégicos. Para reforzar la seguridad nacional y económica, los gobiernos están reduciendo los riesgos en sectores industriales críticos como los semiconductores, los productos farmacéuticos, la energía nuclear y la tecnología. Aunque la tregua comercial de un año entre EE. UU. y China supone un alivio temporal, puede no ser suficiente para reestructurar por completo las cadenas de suministro, lo que podría provocar un aumento de los costes de los insumos, al priorizarse el acceso frente a la asequibilidad.
Supremacía de la IA. La carrera mundial por el liderazgo en inteligencia artificial está llamada a transformar numerosos sectores. La capacidad de producir energía abundante y a bajo coste para alimentar centros de datos avanzados será un factor clave y puede obligar a los países a replantear sus compromisos climáticos. Al mismo tiempo, el aumento de las ciberamenazas más sofisticadas exige medidas firmes para protegerse frente a agentes maliciosos.
Política populista. Los desacuerdos tradicionales entre los partidos de centroizquierda y centroderecha están dejando paso a un escenario político cada vez más polarizado. El descontento económico, la pérdida de confianza en las instituciones y el efecto amplificador de las redes sociales están impulsando este cambio. Casos recientes, como la elección de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York o el liderazgo del Partido por la Independencia del Reino Unido en las encuestas, reflejan esta tendencia, que podría traducirse en una mayor volatilidad en la formulación de políticas.
Deuda y déficits. Las principales economías occidentales, incluida Estados Unidos, afrontan un aumento sostenido de la deuda pública en un contexto de fuerte resistencia social a las políticas de austeridad. Alemania ha relajado su tradicional disciplina fiscal para priorizar el gasto en defensa e infraestructuras, mientras que Japón, pese a su elevado ratio de deuda sobre PIB, mantiene un programa económico claramente expansivo. Aunque resulta difícil anticipar cuándo podría producirse una crisis de deuda, la trayectoria actual de las cuentas públicas genera una preocupación creciente.
¿Es demasiado alta la prima por la IA?
A pesar de algunas incertidumbres importantes, las valoraciones actuales no arrojan señales de alarma significativas en nuestra opinión. No estamos en 1999. Los ratios precio/beneficio (PER) de las mayores empresas tecnológicas actuales siguen estando muy por debajo de los máximos observados durante la burbuja de las «puntocom». Por ejemplo, el PER previsto de Nvidia es de aproximadamente 28 veces, frente a las 126 veces de Cisco en 2000. Aunque los indicadores de valoración han subido, no han alcanzado un nivel que indique un riesgo inminente de corrección, especialmente considerando las sólidas perspectivas de beneficios. Además de los indicadores de valoración elevados, los fundamentales de las grandes empresas tecnológicas actuales son mucho más sólidos que hace un cuarto de siglo, con balances robustos, flujos de caja positivos y alta rentabilidad. El reciente aumento del gasto de capital relacionado con la IA aún no ha llegado a niveles que puedan constituir un motivo de preocupación económica generalizada.
La IA supone una transformación total, en nuestra opinión. La inteligencia artificial promete mejorar la productividad e impulsar la innovación en múltiples sectores, incluidos la atención sanitaria, la industria farmacéutica, la fabricación, los vehículos autónomos, la robótica y la logística. Es probable que los cambios estructurales que la IA genere en estructuras de costes y modelos de negocio aumenten la rentabilidad de los ganadores.
Pero hay que estar alerta. Existe el riesgo de que las previsiones sobre la adopción de la IA sean demasiado optimistas, lo que plantearía dudas sobre si la demanda se materializará tan rápidamente como se espera y podría provocar una caída de las inversiones y un fuerte impacto en los beneficios. Según nuestro equipo de inversión, OpenAI se perfila como un actor decisivo en el aumento actual del gasto de capital; por lo tanto, será crucial seguir de cerca la trayectoria de sus ingresos. La empresa prevé alcanzar los 200.000 millones de dólares en 2030, frente a los 15.000 millones actuales, pero incluso este extraordinario crecimiento podría no ser suficiente para satisfacer sus necesidades de financiación si su salida a bolsa no se lleva a cabo con éxito. Asimismo, los acuerdos de financiación circular dentro del ecosistema de IA de fabricantes de chips e hiperescaladores han suscitado muchas dudas, aunque algunos analistas sugieren que están justificados como una forma de crear demanda cautiva y hacer frente a la competencia.
2026 se presenta como un año de equilibrios. Los mercados globales cabalgan esta semana entre riesgos electorales, datos de inflación en EE.UU. y los debates geopolíticos sobre seguridad, mientras que los resultados empresariales y las señales de los bancos centrales se suman a un horizonte repleto de focos de atención.
En opinión de Christian Gattiker, Head of Research de Julius Baer, los mercados arrancan la semana gestionando una densa combinación de acontecimientos políticos, datos macroeconómicos y resultados empresariales. En concreto, considera que los inversores estarán especialmente atentos a la evolución de la inflación en EE.UU. y a los desarrollos geopolíticos: “La atención macroeconómica se centra en el informe del IPC de EE.UU. del viernes, que servirá como indicador clave para evaluar si la inflación continúa moderándose de forma gradual. Los mercados siguen sensibles a cualquier sorpresa al alza que pueda poner en duda las expectativas de una continuidad en la relajación monetaria más adelante este año”.
Según Gattiker, “estas publicaciones ayudarán a determinar si los fundamentales corporativos pueden seguir sosteniendo el sentimiento del mercado en un contexto de persistentes incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas”.
“El informe sobre la situación de empleo de EE.UU. en enero de esta semana será importante para orientar la opinión de los inversores sobre la trayectoria del mercado laboral de la primera potencia económica mundial después de que los datos difundidos la semana pasada fueron más flojos de lo esperado. La expectativa general es que el empleo no agrícola crezca en 70.000 puestos, frente a los 50.000 de diciembre, que la tasa de desempleo se mantenga estable en el 4,4%, y que el crecimiento de los ingresos medios por hora se moderare ligeramente hasta el 3,7% interanual. Los mercados estarán muy pendientes de las cifras de empleo no agrícola dada la débil creación de puestos de trabajo desde mayo”, reconoce Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard.
Para Hans-Jörg Naumer, Global Head of Capital Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors, aunque la política mundial se define cada vez más por los cambios en las esferas de influencia, los mercados financieros están mirando más allá de los riesgos geopolíticos que acaparan los titulares, como la reciente agitación en torno a Irán y Groenlandia, y se centran en los datos macroeconómicos, los beneficios empresariales y los factores que impulsan los rendimientos a medio plazo.
“Tras los buenos resultados obtenidos en 2025, los mercados de renta variable comenzaron el año con un impulso muy positivo. Las materias primas también ampliaron sus ganancias, y el oro y la plata continuaron su tendencia alcista durante gran parte de enero, antes de que surgiera una mayor turbulencia en los mercados. Por el contrario, los mercados de renta fija registraron un rendimiento más diferenciado. Los bonos del Estado europeos se beneficiaron de la caída de los rendimientos, mientras que los soberanos de Reino Unido y Estados Unidos estuvieron bajo presión”, añade Naumer.
Política y geopolítica
Ciertamente, el trasfondo político sigue siendo protagonista, marcado por unas elecciones anticipadas en Japón, junto con unas elecciones generales en Tailandia; y cuyos resultados podrían influir en la orientación de la política regional y en el sentimiento inversor en Asia. En el caso del país nipón, la aplastante victoria del Partido LIberal Democrático (PLD) de la primera ministra Sanae Takaichi le proporciona un mandato firme para imponerse en materia legislativa. “En las primeras operaciones del día, el yen parece no haber variado con respecto al cierre del viernes en Nueva York. El foco de atención de los inversores será la magnitud de la expansión fiscal. En particular, se seguirá de cerca la evolución de la reducción temporal del impuesto sobre los alimentos prometida durante la campaña electoral”, señala Sree Kochugovindan, economista investigadora sénior de Aberdeen Investments.
Además, mirando la agenda de la semana, la geopolítica añade otra dimensión, ya que es probable que la Conferencia de Seguridad de Múnich intensifique el debate sobre la perspectiva estratégica de la OTAN y la guerra en Ucrania, subrayando la persistente incertidumbre en materia de seguridad global.
Bancos centrales: foco en la Fed
Uno de los motores que está moviendo el mercado tiene que ver con los bancos centrales. Según los expertos de MSCI, la confianza del mercado en la independencia de la Reserva Federal podría resultar decisiva en 2026. “Con la inflación aún por encima del objetivo y señales incipientes de un mercado laboral más débil, la presión para flexibilizar la política corre el riesgo de chocar con el mandato de la Fed. Las citaciones del gran jurado al presidente de la Reserva Federal añadieron además complejidad a un contexto de política monetaria ya de por sí delicado. Cuando se erosiona la credibilidad de un banco central, la inflación puede persistir incluso cuando el crecimiento se desacelera, lo que genera estanflación, un escenario en el que los bonos dejan de diversificar frente a la renta variable”, explican.
“Por otra parte, la Fed mantuvo los tipos de interés sin cambios, como se esperaba, en su reunión de política monetaria de enero, con los gobernadores Miran y Waller en desacuerdo a favor de una bajada de 25 puntos básicos. La incertidumbre en torno a la independencia de la Reserva Federal se intensificó a principios de mes tras la noticia de que el Departamento de Justicia citó a la Fed y a su presidente, Jerome Powell, en relación con la renovación del edificio del Fed. La situación se ha extendido al Senado, donde el senador Thom Tillis, miembro destacado del Comité Bancario, ha indicado su intención de bloquear las confirmaciones de la Fed hasta que se resuelva la investigación”, añade Marco Giordano, investment director en Wellington Management, sobre el ruido que acorrala a la Fed y que mantiene la atención de los inversores.
Las oportunidades de inversión
En este contexto las firmas de inversión también hablan de oportunidades. Por ejemplo, es inevitable fijarse en cómo la renta variable japonesa subió con fuerza el lunes después de que la coalición de la primera ministra Takaichi lograra una supermayoría histórica, lo que desbloquea un nuevo impulso para el llamado “Takaichi trade”.
En este sentido el mensaje es claro: con estabilidad política y catalizadores de reforma en juego, los inversores deberían estar atentos a un mayor potencial alcista, así como a episodios de volatilidad a corto plazo en los bonos y en el yen.
“Mantenemos nuestra calificación de atractivo para la renta variable japonesa y vemos margen para nuevas subidas, especialmente en sectores que se benefician de las políticas domésticas (defensa, bancos, inmobiliario y servicios de TI) y de temáticas globales (energía, centros de datos, automatización y algunos valores del sector automóvil). En cuanto al dólar/yen japones, las autoridades ya han señalado un elevado grado de urgencia respecto a los movimientos de la divisa, lo que debería ayudar a contener las presiones”, sostiene Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management.
En Capital Group ponen el foco en cómo los mercados emergentes se están convirtiendo en el motor de la transformación industrial a escala mundial, gracias a las fuertes inversiones en vehículos eléctricos (VE), robótica y fabricación relacionada con la inteligencia artificial, incluidos los semiconductores. “La región se prevé que de aquí a 2035 aporte casi el 65% del crecimiento de la economía mundial. Sin embargo, la ventaja competitiva de los mercados emergentes a largo plazo no solo depende de la excelencia en el segmento del hardware, sino también de su capacidad para avanzar hacia la innovación en software y sistemas”, argumentan desde la gestora.
Por último François Rimeu, estratega sénior de Crédit Mutuel Asset Management, retoma uno de los temas estrella de la semana pasada: el oro. Los metales preciosos han estado en el punto de mira en las últimas semanas debido a los movimientos excepcionales observados en los precios: un aumento del 25% entre finales de año y el 28 de enero, seguido de una caída de más del 13% en el caso del oro. La situación es aún peor para la plata, que ha perdido un tercio de su valor después de haber subido más de un 60%.
“Desde nuestro punto de vista, el repunte del oro (y, en menor medida, de la plata) está impulsado por varios factores, algunos más relevantes que otros. El factor clave parece ser la continuidad de las políticas fiscales expansivas desde la crisis del Covid y la guerra entre Rusia y Ucrania. Por otro lado, la inestabilidad geopolítica actual actúa como otro factor de apoyo para los precios del oro y, una vez más, los acontecimientos recientes no apuntan, en nuestra opinión, a un descenso”, explica Rimeu.
Su principal conclusión es que los catalizadores que han estado presentes durante los últimos tres años siguen vigentes y que la reciente corrección es, en última instancia, saludable, ya que contribuye a eliminar las inversiones más especulativas.
Banco Azteca, una de las instituciones de mayor desarrollo en los años recientes en el ecosistema bancario mexicano, hizo un sorpresivo anuncio este martes 10 de febrero mediante la irrupción al mercado de fondos del país, así lo señaló su director general Tonatiuth Rodríguez.
Con la distribución de su fondo de inversión Azteca1, este banco que cuenta con una base de clientes de aproximadamente 26 millones, entra al mercado de fondos del país con la intención de «democratizar el acceso a las inversiones», explicó su principal directivo.
«Este nuevo fondo de inversión, Azteca1, tendrá una composición mixta, con instrumentos de deuda del gobierno federal y acciones de empresas privadas de alta calidad crediticia en el país», dijo Tonatiuh Rodríguez al referirse al fondo que puso a disposición de sus clientes.
«Nosotros creemos que podemos captar ahorro de nuestro público por alrededor de 5.000 millones de pesos (alrededor de 285,7 millones de dólares) en el transcurso de un año, con una tasa pagada que será superior a la que ofrece el gobierno federal en su instrumento líder, Cete, a plazo de 6 meses», abundó el directivo.
«Queremos democratizar el acceso a las inversiones, hace 23 años cuando se fundó el Banco Azteca la visión de inclusión financiera era fundamental, hoy vemos los resultados y sabemos que fue acertada. Esperamos en unos años voltear la mirada y constatar que lo que hoy anunciamos, que para nosotros es histórico, fue lo correcto, las inversiones en este país deben de dejar de ser un privilegio para convertirse en oportunidades», dijo Tonatiuh Rodríguez.
Alto potencial
El mercado mexicano de fondos de inversión ha registrado un crecimiento acelerado en los años recientes, al grado de que el año pasado terminó con un saldo histórico de 4,9 billones de pesos en activos gestionados (alrededor de 280.000 millones de dólares según el tipo de cambio promedio vigente), y poco más de 16 millones de clientes.
«Estas son cifras que parecen muy relevantes y lo son, pero visto como proporción de todos los mexicanos que podríamos tener acceso a este mercado, todavía es poco; por eso en Banco Azteca queremos impulsar la inclusión en la industria de fondos de inversión, para millones de nuestros clientes», dijo por su parte Gabriela Hernández, directora ejecutiva de captación y afiliación en Banco Azteca.
«El fondo Azteca1 es el primer paso que damos en Banco Azteca para incorporar, dar acceso, a millones de mexicanos al mercado de fondos de inversión. Y por eso también es que hacemos las cosas bien, es muy importante señalar que Banco Azteca cuenta con la plena autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) como distribuidor de acciones de fondos de inversión», dijo la directiva.
«Esta solidez y transparencia nos permite ofrecer a nuestros clientes nuestro primer fondo, el Azteca1, que estará disponible por medio de nuestra app, preponderantemente, ya que no podemos olvidar que nuestro banco nació y creció en la era digital, somos y seremos un banco 100% digital. La adquisición del fondo y su operación estará disponible para nuestros clientes a tan solo tres clics», dijo Gabriela Hernández.
En este sentido, la app será una de las principales herramientas de venta para el fondo de inversión, ya que según la directiva mantendrá la misma línea de operación del banco para hacerlo sencillo y accesible para sus clientes.
Pero también, el banco contará en todas y cada una de sus más de 2.000 sucursales repartidas a lo largo y ancho del país con asesores especializados que estarán a disposición de los clientes de lunes a domingo de 9 de la mañana a 9 de la noche para resolver todas las dudas que tengan.
Gabriela Hernández concluyó señalando que el banco espera aprovechar lo que hoy considera que es una oportunidad inmejorable para impulsar la inclusión, el ahorro y la consolidación del patrimonio financiero de los mexicanos.
Los pilares de la inversión del fondo Azteca1
Azucena Aguilar, directora de fondos de inversión e inversiones en Banco Azteca, destacó por su parte lo que el banco ha definido como «los pilares de la inversión» para su nuevo fondo.
La sencillez de la inversión será determinante, ya que al pretender democratizar el acceso a la inversión lo último que se quiere es complicar el proceso, solamente así se logrará la inclusión en este mercado.
Adicionalmente tenemos dos factores igualmente determinantes para nosotros y nuestros clientes: el monto y el plazo de la inversión.
«No existe un monto mínimo de inversión, nuestros clientes podrán invertir desde un peso (aproximadamente 0,06 centavos de dólar al tipo de cambio actual), aunque pretendemos que las cifras crezcan con el tiempo. Pero no habrá un monto mínimo. Tampoco existe un plazo forzoso, tenemos que adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes, tendrán la liquidez que necesiten cuando así lo requieran», dijo Azucena Aguilar.
«Sin duda, dado que somos el banco que más se ha enfocado en la inclusión financiera, otro de nuestros pilares será el de la cultura financiera, en donde pondremos mucho énfasis», dijo la directiva de Banco Azteca.
«Invertir en fondos de inversión en Banco Azteca será extremadamente sencillo. El primer paso es simplemente contar con nuestra app, el segundo paso es tener una cuenta en el banco, en donde se pueda disponer de los recursos y depositar; finalmente el tercer paso consistirá en realizar la inversión por parte del cliente, con el monto que elija y sin un plazo forzoso», señaló.
Este nuevo jugador del mercado de fondos, además de contar con una base de 26 millones de clientes, tiene más de 2.000 sucursales y, a decir de sus directivos, la institución que más presencia tiene en todo el país, estando presente en alrededor de 800 de los poco más de 2.000 municipios que conforman a la república mexicana.
Con la mira puesta en profundizar la profesionalización y seguridad del mercado de capitales local, la Asociación Chilena de Administradoras de Fondos de Inversión (Acafi) publicó su nueva «Guía para la Valorización de Fondos de Inversión en Chile: Gobernanza y Mejores Prácticas». El documento el acento en la importancia de la transparencia en la industria de fondos.
Según detallaron en un comunicado, esta nueva versión de la guía –desarrollada en conjunto con la auditora PwC– responde a la sofisticación de un mercado donde los activos alternativos equivalen al 70% del patrimonio administrado actualmente. Dada su naturaleza, estos vehículos requieren metodologías de valoración más sofisticadas y una infraestructura interna sólida para velar por una adecuada determinación de las cifras.
En esa línea, señalaron desde el gremio, el documento pone especial énfasis en la implementación de una gobernanza independiente, promoviendo comités técnicos que aseguren una supervisión objetiva y experta de los activos más complejos del portafolio. Además, el documento profundiza en el uso del “valor razonable” (fair value) y establece jerarquías de fuentes de precios, priorizando datos observables de mercado y regulando el uso de modelos internos para activos complejos.
Con todo la guía propone un marco de trabajo basado en la gobernanza, la gestión de riesgos y la protección al inversionista, recomendando la creación de comités de valorización y la separación estricta entre las funciones de inversión y valorización.
Eduardo Aldunce, director de Acafi, afirmó que el propósito central es entregar lineamientos que complementen el marco legal de la Ley Única de Fondos (LUF), mediante la autorregulación y la adopción de estándares internacionales. Así también, destacó que desde la entidad buscan promover la transparencia y el rigor técnico. Por eso, dicen, esta actualización promueve la autorregulación, mitiga riesgos y reduce conflictos de interés, fortaleciendo así la integridad del mercado de capitales chileno.
“La confianza del inversionista nacional e internacional depende de la previsibilidad y la seguridad jurídica. Al alinear nuestras prácticas con los estándares internacionales, estamos hablando el mismo lenguaje que otros mercados más desarrollados. Esta guía promueve que los procesos de valorización en Chile son justos, consistentes y están sujetos a una gobernanza robusta”, destacó en la nota de prensa.
Por su parte, el Valuation & Modelling Advisory Director de PwC Luxemburgo, Rafaël Le Saux, hizo énfasis en las características particulares de los alternativos. “Con el mayor peso de activos alternativos –más intensivos en juicio y con menos precios observables–, cualquier brecha en el proceso puede generar asimetrías, riesgos y pérdida de credibilidad. Por eso, avanzar en prácticas y regulación más robustas reduce sesgos, eleva la comparabilidad, refuerza la disciplina técnica y alinea a Chile con mercados más desarrollados”, sostuvo.
La SEC (Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos) considera que los activos digitales son una realidad imparable, pero coincide con el resto de reguladores en la necesidad de dar respuesta normativa a su crecimiento y evolución. Uno de los ámbitos donde más está trabajando y convirtiéndose en referencia es en la tokenización de activos.
En este sentido, la institución considera que un valor tokenizado es un instrumento financiero incluido en la definición de “valor” (security) conforme a las leyes federales de valores, que se emite en formato de criptoactivo o está representado por un criptoactivo, cuando el registro de titularidad se mantiene, total o parcialmente, en o a través de una o varias redes de criptoactivos.
Dicho así suena complejo y es complejo. Ahora bien, con fin de aportar mayor claridad sobre la aplicación de las leyes federales de valores a los criptoactivos, la División de Finanzas Corporativas, la División de Gestión de Inversiones y la División de Trading y Mercados han expuesto sus criterios sobre las taxonomías asociadas a los valores tokenizados.
Según explican, existen diversos modelos para tokenizar valores y varían en cuanto a su estructura y a los derechos que confieren a los tenedores. “En general, los valores tokenizados se encuadran en dos categorías: valores tokenizados por el emisor o en su nombre; y valores tokenizados por terceros no afiliados al emisor. Esta declaración pretende ayudar a los participantes del mercado a cumplir con las leyes federales de valores y a prepararse para presentar las inscripciones, propuestas o solicitudes de actuación adecuada que sean necesarias ante la Comisión o su personal”, aclaran.
La tokenización: dos categorías
Un punto relevante de partida sobre la interpretación que hace la SEC es justamente las dos categorías que establece. Por un lado explica que un emisor puede tokenizar un valor emitiéndolo en formato de criptoactivo. “Para ello, el emisor (o su agente) integra la tecnología de registro distribuido (DLT) en los sistemas que utiliza para registrar a los titulares del valor (el “archivo maestro de titulares de valores”), de modo que la transferencia del criptoactivo en la red cripto se traduzca en una transferencia del valor en el archivo maestro de titulares”, explica.
En este sentido es relevante que, en consecuencia, la única diferencia entre un valor emitido de este modo y los valores emitidos en formato tradicional es que, en lugar de mantener el archivo maestro mediante registros convencionales en bases de datos offchain, “el emisor (o su agente) mantiene el archivo maestro en una o varias redes cripto, que funcionalmente son registros en bases de datos onchain”.
Por otro lado, la SEC establece valores tokenizados patrocinados por terceros. “Los modelos que utilizan los terceros para tokenizar valores varían, y los derechos, obligaciones y beneficios asociados al criptoactivo pueden o no diferir de forma material de los del valor subyacente. Asimismo, el criptoactivo puede o no representar un interés de propiedad o una obligación contractual del emisor del valor subyacente y, por tanto, puede o no conferir al tenedor del criptoactivo derechos como titular del valor subyacente. Además, los tenedores del criptoactivo pueden quedar expuestos a riesgos respecto del tercero (por ejemplo, insolvencia), a los que un titular del valor subyacente no necesariamente estaría expuesto”, explican.
Sobre ello matizan que han identificado dos modelos en los que un tercero tokeniza valores emitidos por otra persona: valores tokenizados en custodia y valores tokenizados sintéticos. “En el primer modelo, el tercero emite un criptoactivo que representa el valor subyacente, como un derecho tokenizado sobre valores; y el valor subyacente se mantiene en custodia y el criptoactivo acredita el interés de propiedad del tenedor (directo o indirecto) sobre el valor subyacente custodiado. En el segundo modelo, el tercero emite un criptoactivo que representa un valor propio que proporciona una exposición sintética al valor subyacente, como un valor tokenizado vinculado o un swap tokenizado basado en valores”, aclara.
Esta última diferenciación resulta bastante relevante. En el caso de los valores tokenizados en custodia, la SEC aclara que un tercero puede tokenizar un valor emitido por otra persona creando un derecho sobre valores en formato de criptoactivo. “De manera similar al modelo patrocinado por el emisor descrito anteriormente, el tercero puede lograrlo integrando DLT en los sistemas que utiliza para registrar a los titulares de esos derechos, de modo que la transferencia del criptoactivo suponga la transferencia del derecho sobre valores en los registros del tercero. En este modelo, el criptoactivo representa el interés indirecto del tenedor en el valor subyacente a través del derecho sobre valores. El formato en el que se emite el derecho sobre valores no afecta a la aplicación de las leyes federales de valores”, apuntan desde la SEC.
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Al entrar en 2026, unas señales fiscales y monetarias más claras respaldan una perspectiva más favorable al riesgo, ya que la inteligenciaartificial, el créditoprivado, el oro, la India y las criptomonedas se reajustan para ofrecer oportunidades más atractivas.
Conceptos clave
La mejora de la disciplina fiscal y una Fed menos activa respaldan unas perspectivas más claras y con mayor apetito por el riesgo para 2026.
Las ventas masivas de IA a finales de 2025 reajustan las valoraciones, mejorando las oportunidades en IA y temas relacionados, como la energía nuclear.
Tras un 2025 difícil, las BDC y gestoras como Ares ofrecen ahora rendimientos más atractivos.
El oro sigue resurgiendo como activo monetario global, y los retrocesos ofrecen mejores puntos de entrada.
La India sigue siendo una historia de crecimiento de gran convicción, mientras que las criptomonedas son alcistas a largo plazo, pero mixtas a corto plazo.
A medida que avanzamos hacia 2026, los mercados operan en un entorno con algo que los inversores no han tenido en años: visibilidad. Esa claridad en torno a la política fiscal, la orientación monetaria y los principales temas de inversión respalda una postura más constructiva y de mayor apetito por el riesgo, aunque la selectividad sigue siendo fundamental.
Menos sorpresas fiscales y monetarias en el horizonte
Uno de los acontecimientos más importantes para los mercados es la mejora gradual de la situación fiscal de Estados Unidos. Aunque los déficits siguen siendo elevados, están disminuyendo en porcentaje del PIB desde los máximos históricos alcanzados durante el periodo de la COVID. Esta estabilización fiscal está contribuyendo a afianzar los tipos de interés a largo plazo y a reducir los riesgos extremos.
Al mismo tiempo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha articulado una nueva filosofía de la Reserva Federal menos activa y más moderada. Sus comentarios sugieren que el próximo proceso de nombramiento del presidente de la Fed en mayo debería ser fluido, lo que aliviaría los temores de una perturbación institucional o una política monetaria politizada.
En cuanto a los tipos, la caracterización de Bessent de los niveles actuales de interés como «normales» es reveladora. Los mercados no deben esperar recortes agresivos o desestabilizadores de los tipos a corto plazo en 2026. En cambio, las perspectivas apuntan a una política estable, ajustes modestos y menos perturbaciones, lo que contribuye a mejorar la visibilidad.
La burbuja de la IA ha estallado, creando una buena configuración
Tras la fuerte caída de determinadas acciones relacionadas con la IA a finales del año pasado, el comercio de IA parece hoy más atractivo que en los niveles «vertiginosos» observados en octubre. Es importante destacar que la corrección se ha producido a pesar de que la demanda subyacente de computación, tokens y ganancias de productividad sigue siendo fuerte.
Temas adyacentes, como la energía nuclear vinculada a la demanda de electricidad impulsada por la IA, también han experimentado una revalorización significativa. En nuestra opinión, este reajuste mejora el perfil de riesgo-rentabilidad para los inversores con un horizonte a medio plazo.
Las acciones nucleares se corrigieron en el cuarto trimestre
Fuente: Bloomberg. Datos a 31 de diciembre de 2025. Las rentabilidades pasadas no garantizan los resultados futuros. La rentabilidad del índice no es indicativa de la rentabilidad de la estrategia. No es posible invertir directamente en un índice
Las BDC vuelven a ser el centro de atención
Las empresas de desarrollo empresarial (BDC) atravesaron un 2025 difícil, pero esa corrección ha creado oportunidades. Con unos rendimientos que siguen siendo atractivos y los temores crediticios ampliamente descontados, las BDC parecen ahora más interesantes que hace un año.
Lo mismo ocurre con las empresas gestoras que hay detrás de ellas, como Ares, que ahora cotizan a valoraciones mucho más razonables en relación con su capacidad de generar beneficios a largo plazo y su historial.
El oro: un activo monetario global
El oro sigue resurgiendo como una de las principales monedas mundiales, impulsado por la demanda de los bancos centrales y un mundo cada vez menos centrado en el dólar. Aunque el oro parece algo sobrevalorado desde el punto de vista técnico, consideramos que los retrocesos son oportunidades para aumentar la exposición. El argumento estructural sigue intacto.
El oro por encima del mínimo, pero la demanda no desaparece
Fuente: Bloomberg. Datos a 31 de diciembre de 2025. El rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros.
Oportunidades en la India y las criptomonedas
Más allá de los mercados estadounidenses, la India sigue siendo una oportunidad a largo plazo muy prometedora, respaldada por reformas estructurales y una dinámica de crecimiento duradera.
En cuanto a las criptomonedas, el ciclo tradicional de cuatro años del bitcoin se rompió en 2025, lo que complica las señales a corto plazo. Aunque nuestra visión a corto plazo es mixta, seguimos siendo optimistas a largo plazo, reconociendo tanto la volatilidad como las tendencias estructurales de adopción que están en juego.
Tribuna de Jan van Eck, director ejecutivo de VanEck
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Este contenido está destinado únicamente para fines educativos. Tenga en cuenta que la disponibilidad de los productos mencionados puede variar según el país, y se recomienda verificar con su bolsa de valores local.