Foto cedidaTaller de planificación financiera PUENTE Uruguay
Como parte de su compromiso de seguir informando a sus actuales y potenciales clientes sobre el mercado de inversiones, PUENTE realizóun taller de planificación financiera hecho especialmente por y para mujeres. Andrea Chocrón, Financial Advisor, y Denisse Toledo, Head of Sales & Trading, ambas de PUENTE Uruguay, respondieron a algunas de las preguntas más comunes a la hora de empezar a invertir, como cuál es la manera de construir la confianza financiera, cómo funciona el mercado o cómo planificar la economía personal. Ambas fueron presentadas por Fiona White, representante de Diderot.Art en el país.
“El dinero quieto pierde valor”, comenzó diciendo Toledo, a través de un comunicado, acercando a la realidad un caso “muy uruguayo”, en el que se suele ahorrar sin tener en cuenta que los pesos o los dólares guardados no valdrán lo mismo mañana. Por este motivo, surge la opción de invertir y, para hacerlo, lo más importante es contar con autoconocimiento.
“¿Cuánto tenemos para invertir? ¿En qué horizonte lo vamos a hacer? ¿Cuál es el objetivo? Toda inversión comienza haciéndose ese tipo de preguntas. El autoconocimiento es fundamental. También es importante hablar con nosotros como asesores e informarse, porque hay mucha información sobre el mercado y es algo que cambia todo el tiempo”, aclaró Chocrón.
A partir de este paso, se puede definir el perfil inversor tomando en cuenta los objetivos, el capital, los riesgos que se está dispuesto a asumir y la experiencia de cada persona. Se trata de un perfil que no es estático, ya que estas características pueden ir cambiando con el tiempo.
Este perfil define los instrumentos de inversión que se van a utilizar, ya sean de renta fija, que suelen ser más estables y previsibles; de renta variable, que implica mayores riesgos, pero también tiene potencial para obtener mayores rendimientos; entre otras alternativas.
“El perfil conservador suelen ser personas que buscan estabilidad, priorizando la preservación de capital. Generalmente buscan bonos de calidad conocidos y cercanos”, explicó Chocrón.
En el siguiente nivel, se encuentra el perfil moderado, compuesto por personas que “están dispuestas a asumir un poco más de riesgo por obtener más retorno”.
En tanto, el perfil agresivo “busca potenciar el retorno y como suele tener más experiencia como inversor, tiene menos miedo al riesgo si eso le hace aumentar su capital en el futuro”.
Para finalizar, Toledo explicó el fondo de inversión de PUENTE, con el que la compañía busca que “los clientes tengan una liquidez diaria, dando la flexibilidad justa para que invertir sea más fácil”. Se trata de una inversión en Letras de Regulación Monetaria emitidas por el Banco Central, consideradas un activo de bajo riesgo y de corto plazo.
“Lo que hace el fondo es captar distintos inversores que quieren estar en pesos e ir justamente al mercado primario y al secundario buscando las mejores rentabilidades disponibles”, explicó la Head of Sales & Trading de PUENTE Uruguay. Con este producto se garantiza a los inversores que el dinero puede ser retirado en cualquier momento, sin estar atados a plazos.
Mediante esta charla, PUENTE confirmó su compromiso de ofrecer cada día más información sobre el mundo financiero.
CFA Society Chile informó recientemente que Javier García Riesco dejó la presidencia de la organización, para asumir un nuevo desafío de alcance regional: su elección como Presidents Council Representative (PCR) de la región Atlantic Islands & Latin America de CFA Institute, cargo que ejercerá a partir de septiembre de 2026. El nombramiento constituye un importante reconocimiento a la trayectoria y al compromiso del profesional con la comunidad CFA, tanto en Chile como a nivel regional, señalaron en un comunicado.
García se conviertió así en el primer profesional chileno en asumir como PCR de esta región, representando a las 13 CFA Societies que la integran: Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, México, Perú, Brasil, Islas Caimán, Bermuda, Bahamas, Trinidad y Tobago, Jamaica y Barbados.
El Presidents Council Representative es un rol de liderazgo dentro de la estructura global de CFA Institute. Actúa como un puente entre las CFA Societies de una región y CFA Institute, promoviendo la colaboración entre las distintas organizaciones, facilitando el intercambio de ideas y experiencias, y representando las perspectivas, necesidades y prioridades de los mercados locales ante la institución global. Asimismo, contribuye a impulsar iniciativas comunes y fortalecer el desarrollo de la profesión de inversiones en la región.
“Asumir este rol representa un gran honor y una enorme responsabilidad. Espero poder contribuir a fortalecer la colaboración entre las Societies de nuestra región y a representar sus intereses y necesidades ante CFA Institute.”, señaló García en la nota de prensa.
Durante su período como presidente de CFA Society Chile, lideró la organización con el objetivo de fortalecer su presencia en la industria financiera local, profundizar el vínculo con sus miembros y continuar promoviendo estándares de ética, profesionalismo y excelencia en la gestión de inversiones.
A partir de este cambio, Pablo Urzúaasumirá como presidente de CFA Society en el país andino, dando continuidad al trabajo desarrollado por el directorio y reforzando el compromiso de la organización con sus miembros y con el desarrollo del mercado de capitales chileno.
Urzúa es Country Manager Chile y Head of SURA US de SURA Investments, y cuenta con una extensa trayectoria en la industria financiera, particularmente en las áreas de wealth management y asesoría de inversiones. Es ingeniero comercial de la Universidad Diego Portales y Master in Finance de la Universidad de Chile, y posee la certificación CFA, además del Sustainable Investing Certificate, la certificación Advanced Private Wealth Management de CFA Institute y la certificación CAIA.
El profesional forma parte del directorio de CFA Society Chile desde 2020 y ha participado activamente en distintas iniciativas de la organización, contribuyendo especialmente al desarrollo de contenidos, educación continua y vinculación con los profesionales de la industria.
“Es un gran desafío y un privilegio asumir la presidencia de CFA Society Chile. Agradezco la confianza del directorio y de nuestros miembros, y espero seguir fortaleciendo el trabajo que hemos desarrollado durante estos años, generando mayor valor para nuestra comunidad y contribuyendo al desarrollo de un mercado financiero cada vez más profesional, transparente y orientado a las mejores prácticas internacionales.”, señaló Urzúaen la nota.
En el marco de la celebración de los 250 años de EE.UU., el equipo de estrategia de inversión de Neuberger Berman, liderado por su Dirección de Inversiones (CIO), ha analizado las lecciones que dejan los últimos 50 años de historia bursátil. Desde la gestora concluyen que, aunque el entorno actual comparte ciertos paralelismos con el de 1976 debido a las tensiones geopolíticas y la volatilidad macroeconómica, la estructura del mercado ha cambiado de forma radical, obligando a los inversores a reestructurar la construcción de sus carteras.
Uno de los principales cambios señalados por la firma es la metamorfosis de la renta variable. En 1976, replicar el índice S&P 500 significaba invertir mayoritariamente en sectores industriales y energéticos muy vinculados al ciclo económico. En la actualidad, el selectivo está fuertemente ponderado por gigantes tecnológicos impulsados por la inteligencia artificial. “La inversión pasiva no es una opción neutral; replicar un índice ponderado por capitalización implica asumir, de forma implícita, decisiones de asignación sectorial con un nivel de concentración sin precedentes”, advierten los analistas de Neuberger Berman.
A esto se suma la democratización de las alternativas de inversión. Hace cinco décadas, mercados como el capital privado, el crédito privado, la deuda emergente o las estrategias líquidas alternativas no estaban al alcance del inversor institucional. Hoy, según subrayan los expertos de la gestora, estos activos constituyen una pieza fundamental en la asignación global para mitigar la volatilidad y generar rentabilidad descorrelacionada en un contexto de tipos de interés más elevados.
Por último, el estudio remarca la transformación en la gestión de la información. Mientras que en los años 70 la ventaja competitiva residía en conseguir el dato antes que el resto del mercado, la inmediatez actual y el auge de la IA trasladan el valor añadido hacia la capacidad analítica. En palabras del equipo de inversión de Neuberger Berman, “el diferencial del inversor ya no radica en el acceso prioritario a la información, sino en la disciplina analítica necesaria para interpretar los datos y abstraerse del ruido de corto plazo”.
Cuando Moderna y MSD anunciaron que su vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma había cumplido sus objetivos en fase 3, el mercado no esperó la letra chica. En cuestión de horas, ambas compañías sumaron decenas de miles de millones de dólares en valor bursátil, sin que existiera todavía una publicación científica revisada por pares ni un desglose completo de eficacia y seguridad. Funds Society consultó a tres gestoras de fondos con exposición al sector salud –Candriam, BNP Paribas AM y Groupama AM– para entender qué está descontando exactamente ese precio, y qué tendría que pasar para que la apuesta se sostenga.
«Los inversores están asignando valor a la posibilidad de que este enfoque pueda funcionar en varios tipos de tumor y contextos de tratamiento», resume Sara Torrecilla, analista sénior de Biotecnología en Candriam, sobre una suba que en su pico sumó unos 90.000 millones de dólares en valor combinado y se estabilizó en torno a 60.000 millones netos. Es, en sus palabras, una señal de alerta tanto como de entusiasmo: las estimaciones de ventas máximas que ya circulan en el mercado, por decenas de miles de millones de dólares, «deben verse como supuestos de mercado, no como evidencia clínica».
Groupama AM, gestora del fondo Global Disruption, llega a un diagnóstico parecido desde otro ángulo. «La subida del precio de las acciones de Moderna y Merck refleja una revalorización de ambas empresas gracias a una reducción histórica del riesgo de la plataforma de ARNm, considerada ‘first-in-class‘», explica Julia Kung, portfolio manager y analista de bonos convertibles y acciones internacionales de la gestora. El mercado, agrega, «también apuesta por que esto podría ampliarse más allá del melanoma a otros tumores, como el cáncer de pulmón no microcítico, el de vejiga, el de riñón y otros tipos de cáncer», aunque lo único publicado hasta ahora es «un resumen provisional de los resultados sobre dos criterios de valoración» sin el conjunto completo de datos de riesgo, confianza estadística y seguridad. Las cotizaciones bursátiles, recuerda, «siempre miran ‘hacia el futuro'», y reaccionaron así por tratarse del primer éxito en fase III de una terapia individualizada con neoantígenos y de cualquier tratamiento oncológico basado en ARNm.
Desde BNP Paribas AM, el gestor sénior Christian Fay coincide en que la reacción está justificada, aunque pone el acento en la necesidad médica de fondo: los datos provisionales mostraron mejoras «estadísticamente significativas y clínicamente relevantes» frente al tratamiento solo con Keytruda, en un tipo de melanoma —el cutáneo resecado de alto riesgo— donde la necesidad médica no cubierta sigue siendo alta. «Estos resultados refuerzan nuestra convicción de que la medicina personalizada y dirigida puede ser una estrategia especialmente eficaz para tratar determinados tipos de cáncer, como el melanoma», señala Fay.
Merck, Keytruda y la lectura defensiva
Hay una segunda capa en la historia que tiene que ver puntualmente con Merck. Kung, de Groupama, observa que, al combinarse la vacuna con Keytruda, «esta colaboración genera una narrativa de posible dominio del mercado no solo en el ámbito del melanoma, sino también en otros tipos de cáncer en los que se utiliza Keytruda». Y va más allá: «el repunte del precio de las acciones de Merck puede interpretarse como una narrativa defensiva exitosa: que Merck puede proteger y ampliar la franquicia de Keytruda mediante combinaciones, y también transmite confianza en la capacidad de Merck para crecer más allá de Keytruda». En otras palabras, parte de lo que festeja el mercado no es solo la vacuna en sí, sino la posibilidad de que Merck haya encontrado una forma de extender la vida útil comercial de su producto estrella.
¿Revolución o escalón intermedio?
Es en la magnitud de la promesa donde las miradas empiezan a distanciarse. Kung admite que, a largo plazo, esto «podría resultar ‘revolucionario’ y, por así decirlo, marcar el inicio real del mercado de las ‘vacunas contra el cáncer'». Pero matiza: «en la actualidad, se caracteriza mejor como un punto de inflexión a nivel de plataforma, análogo al primer inhibidor de cinasas que validó la terapia dirigida, más que como una reestructuración inmediata del liderazgo farmacéutico». La razón es doble: el melanoma adyuvante es «una indicación relativamente restringida», y la fabricación personalizada a gran escala —producir un tratamiento distinto para cada paciente— «sigue siendo compleja desde el punto de vista operativo y costosa».
Candriam encuadra la misma cautela desde su mandato específico de oncología: las vacunas personalizadas de ARNm deben «evaluarse con la misma disciplina que otras modalidades de tratamiento», en un panorama terapéutico cada vez más multimodal donde otras innovaciones —los conjugados anticuerpo-fármaco, las terapias dirigidas— ya encontraron su lugar según el tipo de tumor. Torrecilla amplía el radar más allá de las farmacéuticas: la cadena de suministro de ciencias de la vida —secuenciación tumoral, fabricación de ARNm, nanopartículas lipídicas— sumó unos 50.000 millones de dólares en valor de mercado el día del anuncio, según estimaciones de Jefferies. Pero aclara el límite de esa tesis: «ningún proveedor externo ha sido confirmado públicamente como socio directo de fabricación o secuenciación», así que conviene no adelantarse a asignarle ese valor a compañías concretas todavía.
BNP Paribas, sin un fondo temático de salud dedicado, resuelve el dilema de otra manera: capturando la tesis desde carteras diversificadas que en conjunto superan los 5.000 millones de dólares, con exposición a compañías de salud y biotecnología que, según Fay, funcionan como «motores de innovación» para las grandes farmacéuticas. El telón de fondo, explica, es estructural: cerca de 200.000 millones de dólares en ventas de las grandes farmacéuticas quedarán expuestos a la pérdida de exclusividad de patentes en los próximos años, lo que mantendrá elevada tanto la innovación como la actividad de fusiones y adquisiciones, porque la I+D interna de las grandes compañías no alcanza para reponer ese hueco.
El próximo examen real de todo esto llega en octubre, con el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por su sigla en inglés), que se realizará del 23 al 27 en Madrid. Se trata de uno de los encuentros más influyentes del calendario oncológico mundial. y allí se compartirán los datos completos del ensayo.
Según Kung, «la discrepancia entre los datos generales y los detallados es donde se concentra el riesgo de valoración a corto plazo». Torrecilla lo dice en términos parecidos: «El mercado se centrará en la magnitud del beneficio», tanto para confirmar la oportunidad comercial en melanoma como para ganar confianza en que el enfoque se extienda a otros tumores.
En tanto, cada gestora sigue su propia lista de catalizadores. Groupama monitorea la presentación y revisión por parte de la FDA de la solicitud de licencia biológica para melanoma adyuvante, los resultados en cáncer de pulmón no microcítico, que consideran «la oportunidad de expansión más seguida, dado su mercado potencial, considerablemente mayor», las señales sobre precios y reembolsos —porque «la producción a medida para cada paciente supone una limitación comercial importante» y las entidades pagadoras «establecerán el límite máximo de ingresos»— y el ensayo de BioNTech en cáncer de páncreas con cevumerán autógeno, que «indicará hasta qué punto el concepto se puede generalizar a distintos tipos de tumores». Candriam suma a esa lista los datos de fase 1 en cáncer de páncreas y el resultado en carcinoma de células renales esperado hacia fin de año. BNP Paribas, por su parte, sigue de cerca también otros eventos como -entre otros- la JP Morgan Healthcare Conference, ampliando la mirada a otras áreas de innovación en salud donde detecta oportunidades similares.
Foto cedidaWill Ballard y Giles Parkinson, gestores de renta variable global de Mirabaud AM.
Mirabaud Asset Management (MAM), la división de gestión de activos del Grupo Mirabaud ha incorporado a Will Ballard y Giles Parkinson como gestores de renta variable global con sede en Londres, reforzando sus capacidades de inversión activa de cara al lanzamiento de una nueva estrategia.
Will Ballard y Giles Parkinson se incorporaron a MAM el 1 de septiembre, y ambos reportan a Andrew Lake, director de inversiones (CIO). Will procede de Border to Coast Pensions Partnership, donde ocupaba el cargo de responsable de renta variable y lideraba el equipo de inversión en renta variable, supervisando 15.000 millones de libras esterlinas repartidas entre diversas estrategias. Giles se incorpora desde TrinityBridge, donde era responsable de renta variable y gestionaba 6.000 millones de libras esterlinas repartidas entre carteras de renta variable y multiactivo. Ambos trabajaron anteriormente en Aviva Investors, donde desarrollaron una filosofía de inversión común, antes de emprender sendas profesionales independientes y exitosas, en las que cada uno de ellos ha construido un sólido historial institucional a largo plazo.
Ahora, reunidos de nuevo en Mirabaud Asset Management, combinarán esta experiencia para desarrollar una estrategia de renta variable global en torno a una convicción compartida: la rentabilidad activa debe venir impulsada por las empresas en las que se decide invertir, y no por apuestas macroeconómicas no intencionadas. La nueva estrategia adoptará un enfoque basado en los índices de referencia para la renta variable global, con el objetivo de centrar el riesgo activo en la selección de valores individuales, al tiempo que gestiona cuidadosamente las exposiciones no deseadas a sectores, países y estilos. Invertirá en empresas de alta calidad con ventajas competitivas duraderas y fundamentos en mejora, respaldadas por un proceso de inversión sistemático y disciplinado.
A raíz de este anuncio, Umberto Boccato, CEO de Mirabaud Asset Management, ha señalado: “Will y Giles aportan una amplia experiencia institucional y una filosofía de inversión compartida que encaja perfectamente con el enfoque activo y a largo plazo de Mirabaud. Su nombramiento contribuye a la optimización de nuestra gama de productos de renta variable y permite reunir capacidades complementarias para desarrollar una estrategia de renta variable global focalizada y atractiva para los Clientes”.
Por su parte, Will Ballard, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha comentado: “Mirabaud nos pareció el destino natural para nosotros. Su combinación de tradición suiza, independencia y visión a largo plazo refleja claramente nuestra forma de entender la inversión. Nos brinda la oportunidad de aunar la experiencia de nuestras respectivas trayectorias profesionales y desarrollar una estrategia en torno a lo que consideramos más importante: invertir en grandes empresas, asumir los riesgos adecuados e invertir con disciplina”.
Y Giles Parkinson, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha añadido: “Es el momento de reconocer que la estructura de los mercados de renta variable ha cambiado. La concentración de los índices ha aumentado y las acciones que los componen se han vuelto más volátiles. Incorporarnos a Mirabaud nos ofrece la oportunidad de desarrollar una estrategia capaz de abordar estos retos y responder a las necesidades de los inversores actuales”.
La nueva estrategia se posicionará como una asignación core de renta variable global dentro de la gama de renta variable de Mirabaud AM y se lanzará el próximo 1 de octubre de 2026.
La emisión de bonos vinculada a la IA y la tecnología se ha vuelto más difícil de ignorar para los inversores de crédito, dada la magnitud de la oferta reciente y los episodios de volatilidad. Lo que empezó en gran medida como una historia de grado de inversión estadounidense se está ampliando a otras regiones y a todo el espectro de calidad crediticia. Aquí analizamos el dilema que esto plantea para una estrategia flexible centrada en la generación de rentas, y explicamos por qué actualmente mantenemos una exposición limitada al sector.
Puntos clave
Muchos grandes emisores tecnológicos combinan una elevada calidad crediticia, balances sólidos y un valor bursátil sustancial, al tiempo que ofrecen diferenciales atractivos frente a los bonos gubernamentales.
El rápido crecimiento del capex en centros de datos y de la emisión de deuda no tiene un precedente histórico claro, mientras que las rentabilidades finales de la inversión en IA siguen siendo difíciles de cuantificar. Históricamente, los sectores que han experimentado el crecimiento más rápido de la deuda a menudo han registrado posteriormente un peor comportamiento.
En lugar de tomar exposición simplemente porque la tecnología representa una proporción creciente de los índices de crédito, buscamos rentabilidades comparables o superiores en otras áreas del crédito global. Esto respalda una exposición limitada a la tecnología mientras siga siendo elevada la incertidumbre en torno a la emisión, los retornos de la inversión y los posibles ganadores y perdedores.
A favor
Desde hace tiempo defendemos el concepto de «rentabilidad segura» en renta fija. Aunque persisten las dudas sobre los balances y la disciplina fiscal de los mercados desarrollados, no cabe duda de que algunos de los créditos de mayor capitalización y mejor calidad del mundo se ven penalizados por tener que valorar sus bonos con un diferencial sobre el tipo «libre de riesgo», pese a contar con balances mucho mejores que los de los soberanos frente a los que se valoran. En ese contexto, recibir alrededor de 50-100 pb sobre los Treasuries o los Bunds, por ejemplo, por créditos sin apalancamiento con calificación AA o A es, en teoría, una buena propuesta para los inversores de rentabilidad total.
También vemos un gran valor en la relación deuda/valor de empresa como indicador útil del riesgo crediticio global. A menudo, esta métrica puede aportar mucha más información que otras más tradicionales, como deuda/EBITDA o flujo de caja libre/deuda. La deuda/valor de empresa ofrece una indicación inequívoca de cuánto valor atribuye el mercado a valores que están —al menos en teoría— subordinados a las reclamaciones que los acreedores tienen sobre los activos y los flujos de caja de la compañía. Por tanto, independientemente de lo que los hiperescaladores destinen a la IA durante los próximos años, su valor bursátil combinado de 13 billones de dólares probablemente significa que los acreedores no tienen que preocuparse por un deterioro del capital.
Las valoraciones actuales son convincentes. No cabe duda de que el sector tecnológico aparece como «barato» desde múltiples puntos de vista: valor relativo sectorial, diferencial por unidad de apalancamiento y diferenciales ajustados por calificación, por citar algunos.
¿Qué nos frena?
La velocidad y la magnitud del despliegue de la IA son tan enormes que empequeñecen cualquier comparación histórica digna de tal nombre. Que el capex en centros de datos avance hasta superar el 3% del PIB estadounidense en 2027 y añada 1,7 puntos de PIB en solo dos años representa el boom de capex más rápido de todos los tiempos (como ha señalado Apollo). Eso significa que su financiación también se está produciendo a una escala que nunca se ha puesto a prueba. Además, al ser un contribuyente tan importante al crecimiento del PIB, si el impulso se ralentizara o se revirtiera podría convertirse en un factor negativo significativo para la economía en su conjunto.
La rentabilidad derivada de la IA —tanto para los actores que acometen el capex como para los clientes que invierten en la tecnología— sigue siendo difícil de cuantificar. La financiación circular está ayudando a que el despliegue avance, pero los márgenes de beneficio de la economía fuera del sector tecnológico, así como los márgenes de los propios constructores, aún no han experimentado el tipo de cambio estructural que necesitamos ver para justificar la enorme cantidad de capital invertido.
La historia no respalda un comportamiento superior de los sectores con un elevado crecimiento de la deuda. Los sectores en los que la deuda ha crecido con mayor rapidez normalmente han quedado rezagados frente al mercado en horizontes clave, a menudo con consecuencias muy negativas —en particular tecnología/TMT en 2001, financieros/inmobiliario en 2007 y shale/energía en 2014—.
Hasta ahora, parece que el mercado de crédito ha optado por clasificar la mayor parte del riesgo en este ámbito como relacionado con la oferta, más que con un riesgo fundamental de crédito. De hecho, la oferta superior a la prevista ha sido sin duda un importante motor del peor comportamiento reciente de los bonos. Por tanto, el anuncio de Google de que no emitirá más deuda este año —en dólares—, así como cualquier otra señal de que el ritmo de la oferta podría estar moderándose, debería ser un factor materialmente positivo para un mercado que se resiente bajo el peso de la oferta tecnológica que ha llegado este año.
¿Qué implica esto para el posicionamiento en nuestras estrategias?
En primer lugar, como inversores agnósticos respecto al índice, podemos adoptar una perspectiva ligeramente distinta a la de los gestores relativos al índice. Los inversores referenciados a un índice deben centrarse en el tamaño de los sectores dentro de sus índices y en el tracking error correspondiente asociado a cada uno, para tener las mejores posibilidades de generar alfa. Un inversor sin restricciones, en cambio, puede tomarse el tiempo necesario para valorar si el sector en su conjunto y cada nombre en particular merecen o no su atención.
En segundo lugar, podemos encontrar rentabilidades equivalentes o incluso superiores a las del sector tecnológico en otras partes del mercado global de crédito, que no presentan el mismo conjunto de factores de riesgo. Eso puede implicar asumir riesgos en otras áreas, como una menor calidad crediticia (BB), riesgo de subordinación (financieros europeos e híbridos corporativos), riesgo de estructuración (CLOs) o riesgo cíclico (como inmobiliario o autos).
En tercer lugar, normalmente nos hemos centrado en emisores más grandes, con una larga trayectoria en los mercados de capitales y nombres conocidos, ya que creemos que, por lo general, esto se traduce en un menor riesgo de dificultades financieras e impago con el tiempo. Aunque el despliegue de la IA es real y su potencial económico es verdaderamente transformador, creemos que habrá ganadores y perdedores en esta revolución y que, en igualdad de condiciones, eso podría implicar una tasa de impago más elevada, especialmente en algunas de las estructuras más nuevas, pequeñas y especulativas que están llegando al mercado.
Tribuna elaborada por Izzi Halewood, especialista sénior de inversión en renta fija de Fidelity International y James Durance, gestor de renta fija de Fidelity International.
Lombard Odier, gestora global de patrimonio y activos, publica hoy su nuevo informe The Next [Gen] Chapter of Philanthropy, basado en los resultados de una encuesta realizada a 260 personas de alto patrimonio (HNWI) en Suiza, Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido. El informe revela cómo las generaciones más jóvenes están influyendo en la evolución de la filantropía en el contexto de la mayor transferencia de riqueza de la historia, y analiza las motivaciones de los donantes, sus formas de contribuir, los desafíos a los que se enfrentan, el apoyo que buscan y cómo la innovación y el surgimiento de nuevos vehículos filantrópicos moldean sus donaciones.
A diferencia de la percepción de que existe una brecha generacional, el 80% de los encuestados afirmó que las generaciones más jóvenes y las de mayor edad comparten los mismos valores y motivaciones en el ámbito de la filantropía. No obstante, los donantes más jóvenes están transformando la forma en que esta se lleva a cabo: es casi tres veces más probable que esta generación considere el impacto medible como una prioridad (19% frente al 7%) y más del doble de probable que priorice la innovación (27% frente al 13%).
Este cambio también está impulsado por la creciente concentración de capital filantrópico en un pequeño grupo de donantes, aun cuando el volumen total de donaciones alcanzó niveles récord en 2025. A medida que la riqueza pasa a la siguiente generación, las donaciones se vuelven más estructuradas, intencionales y basadas en evidencias. Los donantes más jóvenes tienden a utilizar nuevas herramientas y datos, explorar diversos mecanismos de donación y plantear interrogantes más exigentes sobre la gobernanza, los resultados y el impacto a largo plazo.
Cada mercado tiene sus propias tradiciones, cultura e infraestructura filantrópica
El informe revela que, si bien el deseo de donar es firme y constante en todos los mercados, no existe un modelo único para la filantropía de la próxima generación. Más allá de los factores biográficos que influyen en las decisiones individuales de donación, el enfoque de cada mercado viene determinado por la cultura local, la dinámica familiar y el grado de madurez de la infraestructura filantrópica de cada país. No obstante, hay un denominador común en los cuatro casos: la próxima generación desea donar con mayor intencionalidad.
En primer lugar, la filantropía en Suiza evoluciona mediante el perfeccionamiento más que a través de la reinvención. Sustentada en una cultura de donación consolidada, los donantes perciben cada vez más la filantropía como parte de la planificación patrimonial familiar a largo plazo; de hecho, el 50% señala la integración de la filantropía en las estrategias de patrimonio familiar como el principal servicio que esperan de los gestores de patrimonio.
En el caso de Singapurcombina la sofisticación digital con un marcado interés por la innovación. El 60% de los encuestados prevé utilizar nuevos o diferentes mecanismos e instrumentos de donación en el futuro, lo que pone de manifiesto su disposición a adoptar nuevos enfoques para lograr un mayor impacto. Por su parte, en los EAU, la filantropía sigue profundamente arraigada en la fe, la familia y la responsabilidad humanitaria, pero los donantes buscan un enfoque más estructurado. El país registra la mayor demanda de apoyo para desarrollar estrategias filantrópicas con indicadores clave de desempeño (KPI) (57%), lo que pone de relieve una tendencia hacia un impacto más medible.
Y, por último, el Reino Unido cuenta con una sólida cultura de donaciones orientadas a la comunidad, pero los donantes reconocen cada vez más el valor de la colaboración. Si bien el 80% de los encuestados expresa interés en colaborar con otros filántropos, solo el 8% lo hace actualmente, lo que pone de manifiesto una oportunidad para transformar la generosidad en un mayor impacto colectivo.
«La filantropía entra en la segunda mitad de esta década arrastrando una contradicción aún no resuelta. Si bien el volumen total de las donaciones nunca ha sido tan elevado, la base de personas que donan se está reduciendo rápidamente. A medida que la riqueza pasa a la siguiente generación, la filantropía se vincula cada vez más a un debate de mayor envergadura sobre la sucesión, la gobernanza, los valores familiares y el propósito a largo plazo. En este contexto, los donantes más jóvenes no están abandonando los valores de las generaciones anteriores, sino que se plantean cómo un enfoque más profesional puede transformar esos mismos valores en un impacto más duradero. Esta evolución está transformando el tipo de apoyo que requieren las familias. La filantropía ya no puede abordarse como una cuestión aislada; esta nueva generación de filántropos demanda un enfoque integral que articule estas diversas facetas, combinando estructuras organizativas con ambiciones de mayor alcance para traducir sus aspiraciones en cambios concretos y medibles», ha destacado Maximilian Martin, director global de filantropía del Grupo Lombard Odier.
Los rendimientos de los bonos públicos de la zona del euro han seguido subiendo lentamente, y esta tendencia ya no puede explicarse únicamente por los precios de la energía. La ola de ventas inicial a principios de este año fue sencilla de entender. El aumento de los precios de la energía tras el conflicto con Irán impulsó al alza las expectativas de inflación y llevó a los mercados a descontar una postura más restrictiva por parte del Banco Central Europeo (BCE). Aunque los mercados energéticos han recuperado desde entonces una parte significativa de esa caída, los rendimientos de la deuda soberana no lo han hecho. De hecho, los rendimientos de la zona del euro se sitúan ahora por encima de sus máximos de primavera, lo que sugiere que hay otras fuerzas en juego. Vemos tres factores detrás de este movimiento.
1 Repercusiones de las tendencias mundiales
Los mercados de bonos no funcionan de forma aislada, y la revalorización de la duración a nivel mundial se ha extendido inevitablemente a Europa. El aumento de los rendimientos en EE. UU., el Reino Unido y Japón ha ejercido una presión al alza sobre los costes de financiación de la zona del euro, independientemente de los fundamentos económicos internos de la región. Para Europa, esto supone un endurecimiento importado de las condiciones financieras, lo que resulta especialmente difícil para las zonas más frágiles del bloque.
2 La incertidumbre política aumenta las primas de riesgo
El segundo factor es de carácter político. El debate fiscal en Francia sigue sin resolverse, y los inversores exigen cada vez más una compensación por el riesgo de que las finanzas públicas sigan deteriorándose de cara al ciclo electoral de 2027. La incertidumbre política también está aumentando en otros lugares de Europa.
Aunque esto dista mucho de ser una repetición de la crisis de deuda soberana de la zona del euro, los riesgos políticos persistentes mantienen las primas de riesgo en niveles más altos.
3 Una zona del euro resistente ofrece buenas perspectivas de crecimiento
El tercer factor, y posiblemente el más importante, es más constructivo. Más allá de un flujo de noticias generalmente negativo, los datos económicos de la zona del euro han mejorado discretamente. El crecimiento se ha estabilizado, las encuestas se han recuperado de su debilidad tras la guerra de Irán, y Alemania está mostrando por fin señales más convincentes de salir de varios años de estancamiento. Los beneficios empresariales se están acelerando. La columna vertebral de esta recuperación es el cambio macroeconómico de Europa hacia la reflación interna y la inversión.
Esto se aprecia sobre todo en los beneficios de los sectores que se encuentran en el centro de este cambio y que tienen margen para recuperarse después de que la deflación frenara los beneficios durante la década posterior a la crisis de la deuda soberana europea.
El aumento de los rendimientos podría apuntar hacia un contexto atractivo a largo plazo
Unos rendimientos más altos pueden reflejar un crecimiento económico más sólido, una mayor inflación o que los inversores exijan una compensación adicional por el riesgo de que la deuda pública se vuelva menos sostenible. Esta distinción es importante a la hora de determinar cómo construimos las carteras e identificamos oportunidades de alfa.
El aumento actual de los rendimientos no se debe simplemente a un riesgo fiscal o a presiones de mercado importadas. También es un reflejo de una economía más resistente de lo que muchos esperaban. Esto puede mantener la presión al alza sobre los rendimientos a corto plazo, pero también está creando un contexto más atractivo para los inversores en renta fija a largo plazo. Unos rendimientos más altos significan mayores ingresos, un carry más sólido y un mayor margen para beneficiarse del aplanamiento de la curva. Tras años de búsqueda de rentabilidad, a los inversores se les vuelve a recompensar por poseer bonos. La cuestión no es si invertir en renta fija, sino cómo hacerlo para aprovechar el entorno de rendimientos más altos durante más tiempo.
En busca de oportunidades con un enfoque activo y multiestrategia
Seguimos apostando por un enfoque activo, con oportunidades tácticas y de valor relativo por países en los tipos de interés básicos, en lugar de grandes posiciones direccionales en duración.
En el ámbito de los tipos de interés europeos, nuestro posicionamiento refleja actualmente dos temas clave. En primer lugar, tras haber aplicado ya una subida inicial de tipos y con los mercados descontando ahora más de 50 puntos básicos de endurecimiento adicional, el BCE destaca por tener una valoración agresiva en comparación con otros bancos centrales importantes. En segundo lugar, Alemania se está embarcando en una senda de aumento sustancial de la emisión de deuda para financiar su paquete fiscal a gran escala. En este contexto, vemos valor en los bonos del Estado en euros a corto plazo frente a los bonos del Tesoro de EE. UU. Al mismo tiempo, la dinámica relativa de la emisión nos lleva a mantener una infraponderación en los Bunds alemanes de plazo ultralargo en comparación con los Gilts británicos y los bonos emitidos por la Unión Europea.
En cuanto a las asignaciones estratégicas, nos decantamos por el crédito europeo de alta calidad con calificación de inversión, que ofrece atractivos rendimientos totales, donde el carry sigue proporcionando tanto una fuente convincente de ingresos como un colchón frente a la volatilidad del mercado.
Más allá de Europa, seguimos viendo ventajas en un enfoque global de renta fija multiestratégico que busque la resiliencia y el alfa en todos los sectores, regiones y primas de riesgo. La diversificación sigue siendo un valioso amortiguador, especialmente durante períodos de elevada incertidumbre.
Tribuna de Jenny Zeng, directora de inversiones (CIO) de renta fija de Allianz Global Investors
Foto cedidaJohn O’Toole, nuevo director de Inversiones (CIO) de Amundi para Asia.
Amundi ha anunciado varios nombramientos en Asia, reforzando aún más sus capacidades de inversión para prestar servicio a sus clientes a nivel local y seguir captando oportunidades de crecimiento en la región, en línea con su plan estratégico. Desde principios de año, Amundi ha reforzado su centro de inversión en Asia mediante el traslado y el nombramiento de líderes clave de inversión en la región.
John O’Toole es la piedra angular de esta iniciativa como nuevo Director de Inversiones (CIO) para Asia, al tiempo que conserva sus responsabilidades globales actuales como Director Global y CIO de la plataforma de Soluciones de Amundi. John tendrá su sede en Hong Kong.
Junto al nombramiento de John, otros profesionales senior de la inversión han asumido nuevos cargos en la región asiática aportando una dilatada experiencia. En el caso de Andriy Boychuck, es el Subdirector Global de Renta Fija de Mercados Emergentes (con sede en Singapur desde mayo de 2026). Vinculado a Amundi desde 2007, aporta más de 20 años de experiencia en mercados emergentes y crédito High Yield. Previamente, ocupó puestos de alta responsabilidad en la sede de Londres, incluyendo la co-dirección de Corporativos de Mercados Emergentes.
Por su parte, Ray Jian, es el Director de Renta Fija para el Norte de Asia ex-Japón y Director de Estrategias Agregadas de Deuda de Mercados Emergentes (Hong Kong, julio de 2026). Con 19 años de trayectoria en el sector, se unió a Amundi en 2013 tras su paso por el Bank of China. Hasta ahora, lideraba las estrategias agregadas de deuda desde Londres.
Nick McConway, es el Director de Renta Variable de Mercados Emergentes para Asia ex-Japón (Singapur, septiembre de 2026). Acumula más de 25 años de experiencia en renta variable asiática. Forma parte de Amundi desde 2017 y lidera este perímetro desde 2020, supervisando a los equipos de Londres, Hong Kong y Kuala Lumpur.
Por último, Siddharth Sanghvi, es el Gestor Senior de Carteras de Renta Variable de Mercados Emergentes (Singapur, septiembre de 2026). Cuenta con más de 20 años de experiencia inversora y lleva ligado a la firma desde 2008, donde llegó a ser promovido a Director de Análisis de Renta Variable de Mercados Emergentes en 2019.
Estos nombramientos refuerzan el compromiso de Amundi con sus clientes en toda Asia, consolidando un equipo con un profundo conocimiento de los mercados locales y globales.
Foto cedidaCongreso Regional Mercado de Capitales 2026, organizado por nuam y Asobolsa
La creciente adopción de activos alternativos en las carteras de inversión –de todo tipo y magnitud– es una tendencia innegable, que incluye a los inversionistas latinoamericanos. Sin embargo, si bien se ha visto un desarrollo general de este tipo de estrategias en la región, todavía hay un rezago en los vehículos locales, respecto a la experiencia internacional. Y para remediarlo, la visión de la industria es que los inversionistas retail jueguen un papel clave. Por lo mismo, profesionales del rubro llaman a desarrollar el mercado de fondos alternativos listados.
En la última versión del Congreso Regional Mercado de Capitales, organizado por nuam y Asobolsa –y celebrado en Cartagena de Indias–, representantes de tres grandes casas de inversión latinoamericanas delinearon el asunto, poniendo énfasis en la dinámica favorable entre capitales más masivos, asesores independientes y bolsas.
El caso de Brasil, el mercado más grande y desarrollado del vecindario, es emblemático, trazando una hoja de ruta para otras jurisdicciones. En el país, explicó Camilo Aristizabal, socio y CIO de BTG Pactual Colombia, “el tema de alternativos y mercado público está evolucionando de una forma de una forma muy interesante”. Y la clave son los inversionistas retail.
Para el profesional, las abundantes necesidades de capital en la región resalta la importancia de crear vehículos que puedan atraer a estos inversionistas. En esa línea, recalca que el éxito del caso brasileño viene del auge de los asesores independientes en el país y una estructura regulatoria que favorece la creación de productos financieros listados.
Esto amplía el acceso a los mercados privados, que actualmente cuentan con un universo de negocios atractivos que eclipsa a los mercados públicos, en volumen. “El mundo alternativo, en los últimos quince años, ha ganado mucho espacio versus el mundo tradicional”, destacó Carlos Rojas, CEO de la gestora CAPIA SAFI y presidente de la Asociación de Fondos de Inversión del Perú. En un contexto en que las empresas se están tomando mucho más tiempo en optar por el IPO –si es que lo hacen–, el ejecutivo advirtió que el valor se está inclinando más por los alternativos que por los mercados tradicionales.
El potencial de listarse en bolsa
Para ampliar el acceso a estas estrategias, una herramienta fundamental es la masificación del listado de estrategias alternativas. Haciendo eco de la experiencia en Chile –uno de los mercados de fondos alternativos más sofisticados de la región–, el Head Trader de LarrainVial Asset Management, Iván Tovar, destacó el rol que han jugado los beneficios tributarios y la arquitectura abierta de distribución en el desarrollo de este fenómeno en el país.
En ese sentido, actores del rubro ven potencial de sinergias en el proceso de integración que están impulsando las principales bolsas de valores de Chile, Perú y Colombia actualmente. “El listado de productos alternativos en los mercados integrados va a generar un montón de cosas positivas”, auguró Rojas, incluyendo sinergias en temas tributarios y de liquidez. Usando el ejemplo de las Fibras, en México, el profesional recalcó que la “conversión de un activo ilíquido a líquido hace magia”.
“Tenemos que empezar a construir más, más empaquetamientos de activos alternativos para llevarlos a la bolsa. Y ojalá no todos sean inmobiliarios. Ojalá podamos empaquetar otras cosas”, agregó Aristizabal. Considerando las necesidades de liquidez efectiva que tiene el segmento retail, el profesional mira con optimismo cómo esta variable “está empezando a evolucionar de una forma impresionante” en la región.
Para que esto suceda, es clave reducir las fricciones. Tovar puso el énfasis en los costos y la facilidad de crear este tipo de vehículos, además de crear un entorno más variado de vehículos, de todos los tamaños. “Debemos buscar listar los fondos y que haya una negociación de esos fondos en la bolsa, pero también tenemos que, como cultura, buscar que los fondos puedan ser de 50 millones de dólares”, dijo, generando las condiciones para que fondos de menor tamaño sean viables.