Foto cedidaAntoine Flamarion y Mathieu Chabran, cofundadores de Tikehau.
Para Tikehau Capital sus resultados del primer semestre de 2026, en los que registró un beneficio neto de 165 millones de euros, suponen “un periodo que marca un primer paso relevante en la fase de materialización de valor del Grupo”. En concreto, los activos bajo gestión alcanzaron los 53.500 millones de euros a 30 de junio de 2026, un 5% más que un año antes, mientras que los activos generadores de comisiones aumentaron un 7%, hasta 43.500 millones de euros.
“En un entorno macroeconómico volátil y un contexto de mercados privados más selectivo, hemos seguido ejecutando nuestra estrategia con disciplina, centrándonos en mejorar la rentabilidad. El primer semestre de 2026 marca un avance definitivo para Tikehau y el primer paso en nuestra fase de desinversión, a medida que buscamos traducir de forma creciente la solidez de nuestro modelo en rentabilidad y beneficios”, han afirmado Antoine Flamarion y Mathieu Chabran, cofundadores de Tikehau.
Ambos defienden que la mejor manera de entender a Tikehau es analizando de forma independiente sus dos motores de creación de valor: una franquicia de gestión de activos generadora de comisiones, ahora totalmente reagrupada y operativa, y un balance propio que invierte junto a sus clientes. “Esto ofrece una visión más clara del poder de generación de ingresos recurrentes de nuestra plataforma de gestión de activos, diferenciándolo de las rentabilidades generadas por nuestro propio capital. Miramos al futuro con confianza, respaldados por un modelo más simplificado, un balance más sólido y nuestra capacidad para transformar la ejecución en resultados”, añaden.
Motores de crecimiento
Según explican, la mejora de la rentabilidad de Tikehau Asset Management -la plataforma de gestión de activos del grupo, que agrupa sus estrategias de crédito, activos reales, private equity y mercados de capitales-, fue uno de los principales motores del semestre. “La evolución del semestre refleja la traslación de la actividad inversora y del crecimiento de la plataforma a una mayor rentabilidad y generación de resultados”, afirman. Según indican, el EBIT de Asset Management alcanzó los 78 millones de euros, un 22% más, con un margen del 39%.
La captación del semestre se compara con una base especialmente elevada en el primer semestre de 2025, periodo que incluyó la captación de 1.000 millones de euros para Egis y los cierres de las principales estrategias de Direct Lending y Credit Secondaries. Destaca que en Direct Lending, la sexta generación de vehículos complementarios captó aproximadamente 230 millones de euros adicionales, elevando el tamaño total de la estrategia a 5.200 millones de euros, alrededor de un 60% por encima de su predecesora. Las estrategias de descarbonización y aeroespacial y defensa alcanzaron, respectivamente, 2.600 millones y 700 millones de euros en activos bajo gestión.
Desde la firma añaden que esta evolución pone de manifiesto el apalancamiento operativo de una plataforma más integrada y simplificada, y una mayor capacidad para convertir el crecimiento de la actividad en beneficios recurrentes.
El segundo motor de creación de valor fue la cartera de inversiones del Grupo. Según los datos presentados, Tikehau Capital registró 637 millones de euros en retornos de capital y desinversiones durante el semestre. Los ingresos totales de la cartera se duplicaron, hasta 222 millones de euros, mientras que los ingresos realizados alcanzaron los 310 millones de euros. Esta evolución estuvo impulsada principalmente por la rotación activa de la cartera y por la plusvalía de 217 millones de euros generada con la venta de la participación en Schroders.
“La combinación de una mayor rentabilidad en Asset Management y la materialización de valor desde el balance permitió que el beneficio neto atribuible al grupo alcanzase los 165 millones de euros, el doble que en el primer semestre de 2025”, destacan desde la firma.
Mercado ibérico
Según indican, en Iberia, el semestre estuvo marcado por la actividad de inversión y desinversión en varias áreas. En primer lugar, en deuda privada, la actividad inversora se mantuvo diversificada geográficamente, con operaciones de Direct Lending en España, además de Francia, Italia y Países Bajos.
Además, Tikehau Capital completó la venta a inversores externos de su coinversión desde balance en EYSA, realizada inicialmente junto con su estrategia de Private Equity dedicada a la descarbonización.
CaixaBank ha completado con éxito una transacción de pagos transfronterizos en euros utilizando depósitos tokenizados y reservas tokenizadas de bancos centrales. Esta operación, según explican desde la entidad, forma parte de la fase de pruebas de valor real (RVT) del Proyecto Agorá, una iniciativa colaborativa que explora el futuro de los pagos transfronterizos mayoristas mediante la tokenización.
La operación consistió en la transferencia de 10.000 euros a CaixaBank, enviada desde una cuenta del Lloyds Banking Group en Deutsche Bank. La liquidación se completó utilizando reservas tokenizadas en el Eurosistema a través de Banque de France, demostrando un caso práctico de uso para la gestión de liquidez de los bancos, demostrando que la tokenización puede mejorar los pagos mayoristas internacionales, subrayan desde CaixaBank.
Los fondos fueron posteriormente devueltos desde CaixaBank a Lloyds a través de la misma infraestructura, siguiendo la senda de liquidación inversa y validando la capacidad end-to-end de la plataforma. La prueba formaba parte del programa más amplio de pruebas de valor real, que reunió a 28 instituciones del sector privado y bancos centrales para ejecutar transacciones de un valor conjunto aproximado de CHF 800.000 (861.000 euros) en múltiples divisas. Los participantes han probado 17 escenarios de transacciones, con valores de transacciones individuales que han oscilado entre los 9.000 CHF y 125.000 CHF, o su equivalente en moneda local. CaixaBank fue la única entidad española involucrada en estas pruebas.
Una prueba exitosa para avanzar con los depósitos y reservas tokenizados
Los resultados de las pruebas de valor real han puesto de manifiesto las ventajas prácticas de la tokenización y la liquidación atómica. El tiempo medio desde el inicio del pago hasta la liquidación en estas pruebas ha sido de aproximadamente 1 minuto y 20 segundos. Los participantes también han informado de importantes beneficios en la mejora de la transparencia, incluyendo la visibilidad end-to-end del estado del pago y la información de routing, así como la capacidad de soportar el procesamiento de pagos corporativos directamente en la plataforma.
«Esta operación exitosa demuestra el potencial de los depósitos tokenizados y el dinero tokenizado de los bancos centrales para mejorar la eficiencia, la transparencia y la resiliencia de los pagos transfronterizos. Con la participación en esta iniciativa pionera, CaixaBank continúa explorando tecnologías innovadoras que pueden ayudar a configurar el futuro de la banca internacional y la gestión de la liquidez», han destacado desde la entidad.
El Proyecto Agorá tiene como objetivo investigar cómo la tokenización puede mejorar la banca de corresponsales y los pagos transfronterizos mediante la integración de dinero de bancos comerciales y dinero de bancos centrales en plataformas interoperables. Los resultados del programa de pruebas de valor real proporcionan una valiosa evidencia de los potenciales beneficios de este enfoque para el sistema financiero global.
Gracias al fuerte impulso de los clientes en el primer semestre, DWS ha aumentado las entradas netas a largo plazo y ha alcanzado nuevos máximos tanto en los flujos netos totales de los primeros seis meses, como en los activos bajo gestión. Con unos buenos resultados financieros en el segundo trimestre, DWS ha logrado sus mejores resultados financieros en un primer semestre hasta la fecha. La empresa aumentó las comisiones de gestión y los ingresos totales, al tiempo que mantuvo los costes estables, lo que se tradujo en un mayor beneficio antes de impuestos y también en términos netos, así como en una mejora del ratio de costes sobre ingresos en comparación con el primer semestre de 2025.
Además, desde la compañía destacan unos flujos netos a largo plazo (excluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento) de 11.600 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un total de 18.200 millones de euros en el primer semestre de 2026. Incluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento, los flujos netos totales ascendieron a 24.800 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 y a 35.800 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un nuevo récord semestral para DWS.
Por otro lado, DWS ha conseguido unos ingresos de 773 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 821 millones de euros), lo que supone un descenso del 6% respecto al trimestre anterior, debido a un efecto temporal previsto relacionado con una comisión de rendimiento por infraestructuras contabilizada en el primer trimestre. En el primer semestre, los ingresos aumentaron un 6% respecto al mismo periodo del año anterior.
Los costes ascendieron a 468 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 444 millones de euros), lo que supone un aumento del 5% respecto al trimestre anterior, impulsado principalmente por los gastos relacionados con el crecimiento del negocio y el aumento del precio de las acciones de DWS, mientras que los costes de remuneraciones y prestaciones se redujeron; en el primer semestre se mantuvieron estables respecto al mismo periodo del año anterior.
La entidad ha conseguido un beneficio antes de impuestos de 305 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 377 millones de euros), lo que supone un descenso del 19%; en el primer semestre, un aumento del 16 % interanual, además el beneficio neto atribuible a los accionistas del Grupo DWS ha sido de 237 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 264 millones de euros), lo que supone un descenso del 10%; en el primer semestre, un aumento del 21% interanual.
Por otra parte, el coeficiente de gastos sobre ingresos (CIR) se situó en el 60,5% en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 54,1%); en el primer semestre descendió 3,5 puntos porcentuales interanual hasta el 57,2%, en línea con las previsiones de DWS para 2026.
Por último, el total de activos gestionados alcanzó un nuevo récord de 1.190.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 1,093 billones de euros; cuarto trimestre de 2025: 1,085 billones de euros); Los activos gestionados a largo plazo se sitúan en 1,049 billones de euros, lo que supone un aumento de 82.000 millones de euros respecto al trimestre anterior y de 86.000 millones de euros en comparación con el cierre de 2025.
“DWS volvió a acelerar su crecimiento en el segundo trimestre, impulsada por los cambios estratégicos que llevamos a cabo a principios de año. Los activos gestionados alcanzaron un nuevo récord, nuestros flujos mejoraron significativamente y logramos el mejor primer semestre de la historia de DWS”, declaró Stefan Hoops, CEO de la compañía.
Por su parte, Markus Klober, CFO de DWS, destacó que “el éxito en la gestión de activos se basa en una planificación disciplinada de los recursos y en la capacidad de aumentar los ingresos de forma orgánica. En el segundo trimestre, continuamos por esta senda, con un aumento de las comisiones de gestión del 5% respecto al trimestre anterior y del 13% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que impulsó un crecimiento del beneficio por acción del 21% y un ratio de costes sobre ingresos del 57,2% en el primer semestre”.
Los fondos open-end y los fondos cotizados en bolsa (ETFs) europeos, excluidos los fondos del mercado monetario, captaron 188.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un descenso respecto a los 203.000 millones de euros del primer trimestre, según datos de Morningstar. La escalada de tensiones en Oriente Medio lastró el apetito de los inversores por el riesgo y fue la principal causa del descenso, a juicio de la firma.
Por clases de activos, los fondos de renta fija desbancaron a la renta variable como líder en el segundo trimestre, al captar 84.100 millones de euros frente a los 75.700 millones del primer trimestre, mientras que las entradas en fondos de renta variable se moderaron hasta los 72.400 millones de euros. Los fondos de asignación (allocation funds) registraron su tercer trimestre consecutivo por encima de los 20.000 millones de euros.
Por su parte, los fondos de activos reales volvieron a registrar entradas por valor de 3.700 millones de euros, por lo que lograron revertir casi por completo las salidas de 4.100 millones de euros registradas en los dos trimestres anteriores: los inversores se decantaron por el petróleo y el gas, e incluso por el oro, a medida que se reducían los suministros debido al cierre casi total del estrecho de Ormuz, tal y como justifican en Morningstar.
Inversión pasiva vs activa
La tendencia hacia la inversión pasiva se mantuvo durante el segundo trimestre, y las estrategias pasivas representaron el 75% de las entradas netas. Los fondos pasivos captaron 128.500 millones de euros, liderados por los ETFs con 94.600 millones de euros, mientras que los fondos activos captaron 59.400 millones de euros, principalmente en vehículos tradicionales open-end.
La renta variable sigue siendo la clase de activo predilecta de la gestión pasiva: la renta variable indexada registró un aumento de 89.900 millones de euros, mientras que la gestión activa perdió 17.800 millones en flujos. En el caso de la renta fija, la situación es diferente: la gestión activa lideró con 47.500 millones de euros, frente a los 36.500 millones de euros de la gestión pasiva.
Tras haber diversificado sus carteras alejándose de la renta variable estadounidense durante el primer trimestre, en un contexto de preocupación por la inflación y las valoraciones, los inversores volvieron con fuerza en el segundo trimestre: las categorías de renta variable global y de gran capitalización mixta de Estados Unidos captaron en conjunto 88.200 millones de euros, más del doble de la cifra total del primer trimestre, gracias a los sólidos resultados empresariales y al entusiasmo por la inteligencia artificial.
Los sólidos resultados y los avances en inteligencia artificial también impulsaron una entrada de 11.700 millones de euros en los fondos tecnológicos durante el segundo trimestre, el mejor trimestre desde el primero de 2021, revirtiendo así las salidas de 5.400 millones de euros registradas en el primer trimestre. Este dato coincidió con la salida a bolsa de SpaceX en junio, que, según recoge la firma en su informe, “generó una demanda notable”.
Los fondos de infraestructuras captaron 3.800 millones de euros, frente a los 1.800 millones del primer trimestre. La razón de este interés reside, según Morningstar, en un elevado gasto en infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial, como la construcción de centros de datos y proyectos eléctricos. El sector también destacó por su protección natural frente a la inflación, gracias a activos físicos que generan ingresos más predecibles.
Asimismo, tras un primer trimestre espectacular, con unos flujos de 6.500 millones de euros, los fondos centrados en los recursos naturales registraron un interés más moderado en el segundo trimestre, con un retiro de fondos de 1.100 millones de euros en un contexto de frágil tregua entre Estados Unidos e Irán que provocó que los precios del petróleo bajasen desde sus máximos, por encima de los 100 dólares, hasta los 80 dólares por barril al final del trimestre, a pesar de que el tráfico en el estrecho de Ormuz se mantuvo escaso durante todo el periodo.
Por el contrario, las acciones de crecimiento de gran capitalización a nivel mundial y las de Europa registraron reembolsos de 21.200 y 4.600 millones, respectivamente, como consecuencia del aumento de los costes de los insumos, la mayor inflación energética y la consiguiente subida de los tipos de interés por parte del BCE, lo que lastró las valoraciones de las empresas de crecimiento.
Renta fija
Respecto a la renta fija, los fondos de bonos indexados a la inflación registraron sus mejores trimestres consecutivos desde la tendencia de reflación de 2021, captando 1.900 millones de euros en el primer trimestre y 2.500 millones de euros en el segundo. Los fondos indexados atrajeron 2.500 millones de euros de ese total, frente a los 1.800 millones de euros de los fondos activos.
Los fondos temáticos registraron resultados positivos —900 millones de euros en el segundo trimestre, la primera subida desde el primer trimestre de 2023—, impulsados por un cambio de tendencia de 3.700 millones de euros en el sector tecnológico.
Los fondos temáticos registraron entradas netas de 900.000 euros en el segundo trimestre —el primer trimestre positivo de la categoría desde el primer trimestre de 2023—, impulsados por un repunte de 3.700 millones de euros en los fondos tecnológicos. El repunte del sector tecnológico fue generalizado: la inteligencia artificial y el big data lideraron las entradas con 1.900 millones de euros, como parte de una tendencia más amplia centrada en la infraestructura de IA que llevó a los ETFs de semiconductores a superar al sector de la defensa en cuanto a flujos acumulados en lo que va de año durante este trimestre.
Los fondos relacionados con la actividad aeroespacial registraron su séptimo trimestre consecutivo de entradas, que se duplicaron con creces hasta alcanzar los 1.300 millones de euros, ya que la salida a bolsa de SpaceX en junio avivó el interés de los inversores y atrajo a varios nuevos participantes de emisores como Global X, VanEck y WisdomTree.
Los fondos de defensa, que reunieron 9.300 millones de euros a lo largo de 2025 hasta convertirse en la inversión temática dominante del año, registraron un saldo negativo por primera vez en más de dos años en el segundo trimestre (600.000 millones de euros).
Tampoco tuvieron un buen trimestre los fondos del sector social, que volvieron a registrar salidas (3.000 millones de euros). El sector temático general prolongó su racha ininterrumpida de pérdidas a lo largo de los tres años, con reembolsos de 1.400 millones de euros.
Entidades punteras
BlackRock encabezó la clasificación de flujos en el segundo trimestre con 36.400 millones de euros, destinados en su mayor parte a su gama de fondos pasivos de la marca iShares. De hecho, salvo Pimco y Natixis, el resto de las diez entidades que más flujos captaron tienen un factor común: una sólida oferta de productos pasivos.
La gestora ASR registró salidas por valor de 8.300 millones de euros en el segundo trimestre, dato que Morningstar justifica por el cierre de algunos de sus fondos, según recoge la base de datos de la firma. La mayor parte de las salidas de los proveedores que ocupan los 10 últimos puestos afectó a los fondos activos.
Cuando se habla de inversiones, a menudo se recurre al símil de la navegación: ahora, las aguas se parecen poco a las de una piscina cristalina y más bien se asemejan a una mala mar persistente, con olas azuzadas por conflictos geopolíticos que amenazan naufragios, aunque el temporal siempre puede amainar; en cualquier circunstancia, resulta clave una gestión profesional que pueda guiar el barco a buen puerto. Tampoco son siempre plácidas las aguas de la Patagonia argentina y chilena, surcadas por el navío Ventus Australis en su ruta Ushuaia-Punta Arenas y viceversa, que navega por pasos que conectan los océanos Pacífico y Atlántico como el Canal Beagle o el Estrecho de Magallanes y por zonas influenciadas por las poco “pacíficas” aguas del océano así bautizado.
Pero la agilidad de la nave y la destreza del equipo que lleva el timón, formado por siete marinos timonel que se turnan por horas para dirigir el barco –con el capital Omar Galindo al mando-, se encargan de suavizar la travesía, neutralizar los riesgos y evitar desembarcos cuando no se dan las condiciones de seguridad máxima, meciendo al viajero en un placentero vaivén de gastronomía local, conocimiento e historia y, sobre todo, de una belleza paisajística que corta la respiración, con los fiordos y los glaciares de la Cordillera Darwin en primer plano. La mayor rentabilidad o alfa que se puede obtener al emprender un viaje.
En esta travesía por los confines más australes del planeta –que, evitando el invierno, Australis ofrece de septiembre a abril-, la naturaleza es protagonista indiscutible, sin actores secundarios: con la excepción de Ushuaia (la ciudad más austral del globo, en la parte argentina de la isla Tierra de Fuego, con 80.000 habitantes) y de Punta Arenas (capital de la Patagonia chilena con unos 150.000 pobladores), este crucero de lujo configura su ruta atravesando paisajes deshabitados, donde la impronta humana dejó de estar presente hace tiempo, tras la desaparición de los pueblos indígenas que otrora los ocuparon. Su carácter inhóspito se intuye antes de aterrizar en Ushuaia: las cumbres montañosas dejan paso a una pequeña urbe que, una vez embarcados, va cediendo protagonismo, sin poner objeción, a la naturaleza que la rodea. Aquí empieza el fin del mundo.
El aura de lo humano
Lo humano subyace, eso sí, en la denominación de los paisajes: naturalistas, exploradores y aventureros –Charles Darwin, Alberto de Agostini, Robert Fitz Roy, Francis Drake o Fernando de Magallanes- se cruzan en la historia de esta ruta, aunque la batalla de los nombres no siempre es justa, y en ocasiones acaba imperando el del más poderoso o presente en los mapas.
También esa huella se siente en el manejo del barco, que conduce a otra realidad: la presencia de la armada. La tripulación utiliza cartas de navegación en papel para surcar las aguas al sur del Canal Beagle –no hay cartas digitales porque el trazado de esas costas data de 1984-, proporcionadas por las autoridades militares chilenas, que desvelan los secretos costeros de forma controlada, y se reutilizan en cada travesía (excepto la del Cabo de Hornos, nueva en cada viaje). Para navegar el resto del territorio sí se utilizan cartas electrónicas pero con poca definición, más allá de grandes trazados curvilíneos.
La militarización se explica tanto por el interés estratégico de la zona como puerta de entrada a la Antártida como por las heredadas disputas por el territorio entre Chile y Argentina, avivadas a finales de los años 70. Con ambos países inmersos en regímenes dictatoriales, la intervención del Papa Juan Pablo II, a través del cardenal Samoré, ayudó a controlar la situación. El Ventus Australis podría cruzarse en su travesía con embarcaciones militares, más allá de algún otro barco turístico o velero privado, o algún centollero, aunque apenas ocurre: la imagen imperante es la del barco solo ante la naturaleza, rodeado de cordilleras, glaciares, ballenas y saltarines delfines chilenos.
Y es que esa aura histórica, estratégica y militar está al servicio de lo natural. El paisaje cobra vida por sí mismo, especialmente cuando los routers se apagan. En este viaje la desconexión es obligada, no hay pantallas de Bloomberg ni acceso a Internet para wasapear o instagramear: las stories y la vida transcurren en el barco y, sobre todo, afuera, en las aventuras vividas en los dos desembarcos diarios ofrecidos al intrépido galope acuático de sus zodiacs.
Cabo de Hornos: en el fin del mundo
Tras embarcar en Ushuaia, con el atardecer como decorado al zarpar y la promesa de abandonar territorio argentino pocas horas después, la navegación nocturna transcurre ya por Chile a lo largo del Canal Murray hasta la isla de Hornos (descubierta por los holandeses Schouten y Le Maire en 1616, que debe su nombre a la mala traducción de su poblado), una zona de gran importancia comercial a finales del siglo XIX, no exenta de tragedias pasadas: sus agitadas aguas han engullido a 800 barcos y a más de 10.000 personas. Cuenta la tripulación del Australis que en febrero de 2025 el oleaje superó los 8 metros, con rachas de viento de 240 kilómetros/hora, uno de los momentos “más movidos” de su historia. La navegación utiliza la información de la única carta nueva que la armada chilena entrega certificada antes de cada partida, y que se subasta el último día entre los viajeros, con sus marcas intactas de posicionamiento, cada 20 minutos, a golpe de lapicero.
El Parque Nacional del Cabo de Hornos es el punto más austral del mundo antes de la Antártida, a solo 954 kilómetros. Por su faro, en activo y de control militar, desfilan familias que se instalan durante periodos de un año, extensible a dos. La actual lleva pocos meses inmersa en una soledad solo interrumpida por el desembarco de turistas. Les espera un invierno más oscuro, ya sin visitantes humanos, surcado por el aleteo de los cóndores, la húmeda respiración de las ballenas y el aullar de un viento que puede alcanzar los 200 kilómetros/hora y provocar sensaciones propias de un seísmo.
Tras la visita a Hornos, el buque pone rumbo al norte por Bahía Nassau hacia Isla Navarino, la tercera más grande de Chile, para tomar las costas de Bahía Wulaia, donde se accede a un mirador con “hermosas” vistas, su significado en lengua yámana. El pueblo yámana o yagán, los nómadas más australes del mundo, habitaron estos bosques durante 6.000 años y, entre leyendas salvajes y bulos de canibalismo, fueron diezmados por las fuerzas eclesiásticas y colonizadoras. Se dice que la última mujer yámana murió de COVID en 2020.
Pero jugaron un papel clave en el fracasado intento de colonización británica de la Patagonia chilena en 1833, cuando, antes de su viaje a Galápagos y en su ruta patagónica, el navío Beagle, con el naturalista Charles Darwin y el capitán Fitz Roy a bordo, depositaron allí a tres indígenas educados en su lengua y costumbres, tras ser llevados a Inglaterra tres años antes. Entre ellos, el rebautizado Jemmy Button, amante de los botones de nácar y retratado en el cine.
La geografía de la zona ha tomado nota de la historia, que puede recordarse -desembarco de Darwin destacado- en el museo que Australis tiene en Bahía Wulaia, antigua radioestación de la armada, presencia que testifica también la carrera entre Argentina y Chile por poblar los confines del planeta y su conflicto por algunas islas y rutas en el Canal Beagle que permitieran a Buenos Aires una salida hacia la Antártida. El tratado de paz, firmado en 1984, daba a Chile la soberanía de las islas en disputa y a Argentina ciertos derechos de navegación. El edificio sirve también como correo del barril: se depositan postales escritas a uno mismo con la esperanza de que algún visitante anónimo las reenvíe. El otro destino para esos automensajes es el abandono eterno en ese edificio de cemento de 1930 cuya presencia desentona en los confines del mundo.
La Cordillera Darwin: paraíso de glaciares
Una expedición neozelandesa del Taranaki Alpine Club, en 1970, realizó la primera travesía documentada por la Cordillera Darwin. Ahora, es casi el día a día del Ventus Australis: volviendo por el Canal Murray y adentrándose en Beagle, el crucero comienza a explorar la belleza de sus fiordos. Tras una apacible noche de navegación, se amanece contemplando la belleza del glaciar Pía: en el desembarco, toman forma el esplendor del hielo y los bramidos de una fuerza natural que no conoce el estatismo, con sus desprendimientos de bloques acompañando la furia de cada sonido. El silencio, el rugido del glaciar y el chapoteo del hielo golpeando sobre el agua marcan los ritmos de la excursión, sucedida por las imponentes vistas, unas horas más tarde, del glaciar Porter.
La visita de cada glaciar viene unida a certezas como su dinamismo -que modifica el entorno de forma inexorable, rodeando, cubriendo o empujando montañas para abrirse paso, o retrocediendo y dando forma a canales acuáticos-, pero también a incógnitas como su estado de retroceso o avance (determinado por el movimiento más poderoso). Contemplando Pía, que pierde volumen, cuesta pensar que en la última era glaciar, hace 10.000 años, todo el espacio por el que nos movemos estuviera ocupado por materia helada que un día comenzó a retroceder, dejando visibles los signos de su lucha, como rasguños desesperados, impresos en la roca. Los musgos que se aferraron a ella, junto a los líquenes arrastrados por el agua salada del mar vía Beagle, fueron colonizando la piedra y dando forma al bosque que hoy lo enmarca, como un paciente acompañante que aguardó durante años el repliegue del hielo y la llegada de la vida, en un proceso de sucesión ecológica. En la otra vera se abre paso Sinus, otro glaciar más oscuro debido a la acumulación de rocas arrastradas en su interior.
El campo de hielo patagónico es la mayor masa helada del hemisferio sur fuera de la Antártida: Chile cuenta con más de 26.000 glaciares, el 84% de los existentes en Suramérica y el 14% del mundo, y se enfrenta al reto de equilibrar su conservación con su actividad de explotación minera centrada en metales como el cobre o el litio. El calentamiento global está acelerando el retroceso de los glaciares que, aunque avanzan en invierno, retroceden de forma más fuerte en épocas cálidas. Su número está aumentando, a costa de su división y pérdida de tamaño.
Tras tomar conciencia de esta realidad, la noche más movida espera en el barco, por el camino de Beagle hacia el Canal Ballenero y rodeando la península Brecknock –cuyas aguas sufren la influencia del Pacífico-, para más tarde tomar el Canal Gabriel y llegar al Fiordo de Agostini, también dentro de la cordillera Darwin y generoso en glaciares y gélidos paisajes por los que, con un poco de suerte, se cuela la luz del arcoíris. Esta vez visitamos los glaciares Águila y Cóndor. Este último, llamado formalmente Vergara, muestra un movimiento cambiante: si bien ha retrocedido 2,8 kilómetros desde 1945, desde 2020 a 2022 avanzó unos 90 centímetros, en un baile de fuerzas que no acaba de definirse.
Todos estos paisajes móviles conforman el Parque Nacional Alberto de Agostini, en honor al misionero y explorador italiano que escribió sobre los indígenas de la zona, buscando el entendimiento en lugar de la imposición. Escaló parte de la cordillera y dio nombre a diversos glaciares, dejando una extensa impronta geográfica, étnica y cultural. En estos tramos anexos a la Cordillera Darwin, vigilar la profundidad de navegación es clave, puesto que la zona ha sido erosionada por el hielo a distintas profundidades.
Isla Magdalena: monumento natural a los pingüinos
Por el Cabo Froward, el punto más austral de la Chile continental, y a través del estrecho de Magallanes, el Ventus Australis afronta su recta final, poniendo rumbo a Isla Magdalena, que alberga una colonia de 70.000 pingüinos visibles de septiembre a abril, en la temporada de reproducción. Hacia el otoño, cambian su plumaje y migran hacia zonas más cálidas.
En las inmediaciones del faro que da vida a la isla, los pingüinos magallánicos, más pequeños que sus homólogos rey (con una estatura de entre 50 y 70 centímetros) chapotean en las gélidas aguas del estrecho, ajenos a los visitantes, alardeando de sus 42 grados de temperatura interior. Mientras, nuestro crucero, también orgulloso, navega por dos de los tres pasos interoceánicos australes existentes, Beagle y Magallanes -además del de Drake- en su travesía por el fin del mundo.
INTERNET, RUTINA Y UNIDAD EN EL FARO DEL FIN DEL MUNDO
Carolina Romero y su marido Rudi aceptaron el reto de vivir en el fin del mundo con una condición: vivir con Internet, clave para la educación de sus tres hijos –Diego, de 12 años, y sus gemelas de 7-, algo que no han tenido sus predecesores, pues la conexión es reciente. Su otra preocupación fue el visto bueno de su hijo mayor, en plena preadolescencia. Una vez superadas las dudas, todo fueron certezas: la familia solicitó vivir una experiencia única que le aportará cercanía y contacto con la naturaleza. “Es una oportunidad que se nos ha dado. Un año pasa volando”, dice Carolina, que trabaja para CONAF, la Corporación Nacional Forestal chilena.
Además, cuenta, “esto también nos da la posibilidad de acercarnos como familia”, tras años de lejanía con su marido, perteneciente al cuerpo naval. Su experiencia pasada en Puerto Williams, al norte de Isla Navarino, hace que no tema al clima, pero sí a la oscuridad y al viento que acechan con el invierno: “Los días pasados tuvimos rachas de 130 km y la casa se movía como si hubiera un temblor de grado 3”. A lo que no temió fue a la extirpación del apéndice, obligatoria para todos al ser una urgencia médica de atención inmediata.
Desde Puerto Williams, la armada les provee de alimentos cada dos meses, con los que afrontan el día a día. “El día pasa muy rápido: empezamos encendiendo el generador del faro y luego hago pan; estoy perfeccionando la técnica para conservar alimentos. Me ocupo de la casa y me gusta tejer. Los niños se conectan a clases y, tras el almuerzo, tienen una hora obligatoria de lectura”. Para superar el aislamiento, la rutina sirve de ancla a la familia que ilumina a los navegantes del fin del mundo.
USHUAIA Y PUNTA ARENAS, UN ORIGEN Y DESTINO COMPARTIDOS
A lo largo de los años, Chile y Argentina han pugnado por poblar las zonas más australes del mundo. Pequeñas ciudades como Puerto Williams, que data de los años 50, son prueba de ello. Entre las grandes despuntan Ushuaia y Punta Arenas, puntos de origen y destino de nuestro viaje, ambas fundadas con presidiarios.
Aunque Magallanes descubrió el estrecho en 1520, los españoles fracasaron en establecerse. Tuvieron que pasar 300 años hasta que los primeros pioneros chilenos, ayudados por sus buenas relaciones con los indígenas, construyeran el Fuerte Bulnes; su acercamiento a un punto de agua dulce propició el nacimiento, en 1848, de Punta Arenas. Ante las duras condiciones de vida, la ciudad albergó primero a prisioneros, al igual que otras zonas sureñas de Argentina y Australia, pero las autoridades crearon un programa de inmigración, ofreciendo tierras y dinero a europeos, cuya presencia explica el colorido de sus casas.
Con ellos llegó José Menéndez, asturiano que hizo fortuna en Chile con el negocio ballenero primero y el ovino después. Otrora visionario, nombrado rey de toda la Patagonia, la cabeza de su estatua en la plaza de Armas de Punta Arenas acabó rodando en las protestas por las subidas de precios de 2019. En la estatua que mandó construir, en honor a Magallanes, destaca también un indio “patagón”, llamado así en las crónicas de los exploradores por su imponente altura (1,80 metros), que da nombre a toda la región. La leyenda dice que si tocas su pie, volverás. ¿Te animas?
El patrimonio en fondos de inversión cerró julio con un ajuste en su volumen de activos, debido tanto al ligero comportamiento negativo de los mercados financieros como por los flujos netos registrados en el mes. Según los datos provisionales publicados por Inverco, en julio, el patrimonio de fondos de inversión disminuyó en 2.665 millones de euros, un 0,6% respecto al mes anterior, situándose en 476.678 millones de euros. En lo que va de año, el patrimonio acumula un incremento de 25.567 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,7%.
Un dato llamativo es que, en el mes, el 18% de la reducción del volumen de activos se debió a los flujos de salida registrados, mientras que el 82% restante se debió a las correcciones en las carteras por efecto de mercado. Pese a esta tendencia, cabe destacar que más de la mitad de las categorías experimentaron aumentos en sus activos. En particular, los fondos de rentabilidad objetivo incrementaron su patrimonio en 439 millones de euros debido principalmente a las suscripciones registradas. Los fondos mixtos también aumentaron su patrimonio en 116 millones de euros en su conjunto por flujos positivos. Mientras que en el caso de los fondos de renta variable nacional el incremento de 75 millones de euros se explica tanto por las rentabilidades positivas como por las aportaciones de los partícipes que “en el conjunto lideran en términos porcentuales (16,4%) los incrementos en sus activos”, indican desde Inverco.
La otra cara de la moneda estuvo protagonizada por los fondos de renta fija, que sufrieron un descenso en su volumen de activos de 2.888 millones de euros debido en su mayor parte a los flujos de salida habidos en el mes. Según muestran los datos de Inverco, los fondos monetarios disminuyeron sus activos en 208 millones de euros debido principalmente a los reembolsos. A las salidas de dinero en estas categorías se suma también los fondos de rentavariable internacional y global, con descensos de 316 millones de euros en su conjunto explicado, según Inverco, por “ajustes en sus valoraciones por efecto de mercado, compensados casi en su totalidad por las suscripciones registradas.
Suscripciones y reembolsos
Los datos de Inverco muestran que, en julio, los fondos de inversión registraron reembolsos netos de 475 millones de euros y que, en el conjunto del año, las suscripciones netas alcanzan los 10.168 millones, lo que demuestra que los fondos siguen siendo un vehículo fundamental para los inversores. Ahora bien, el comportamiento de los flujos fue positivo en la práctica totalidad de las categorías.
«En concreto, los fondos de renta variable internacional concentraron el mayor volumen de captaciones del mes, con 783 millones de euros con mayor intensidad en aquellas con mayor exposición a EE.UU. Esta categoría ya acumula cerca de 4.200 millones de euros en el año”, matizan desde Inverco. Por su parte, los fondos globales registraron entradas netas por valor de 487 millones de euros, seguidos por los fondos de rentabilidad objetivo que acumularon captaciones netas próximas a los 410 millones de euros.
Adicionalmente, los fondos mixtos registraron en su conjunto captaciones netas de cierta intensidad próximas a los 446 millones, y los de retorno absoluto y renta variable nacional presentaron flujos positivos, aunque de menor intensidad (74 millones de euros entre las dos categorías). “En sentido contrario, los reembolsos se concentraron principalmente en los fondos de renta fija (2.417 millones de euros) derivados de una operación de traspaso a una IIC Internacional. Los fondos monetarios también reflejaron salidas de 267 millones de euros”, indican desde Inverco.
Rentabilidad
Respecto a la rentabilidad de los vehículos, a fecha de elaboración del informe, los fondos de inversión experimentan en el mes una rentabilidad media ligeramente negativa del -0,5%, situándose en el 3,7% en el acumulado del año. Según los datos provisionales de Inverco, las mayores rentabilidades se observaron en los fondos de renta variable nacional (1,5%) que ya acumulan en el año una rentabilidad superior al 12%, seguidos por los fondos índice (0,4%).
“En el lado contrario, los fondos de renta variable Internacional registran una rentabilidad negativa del -1,4% con especial incidencia en la renta variable internacional emergentes. No obstante, en el conjunto del año, los fondos de renta variable internacional acumulan una rentabilidad positiva media del 12,4%”, indican desde Inverco.
Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, concluye en un estudio elaborado a partir de la serie histórica del comercio exterior español entre 2000 y 2025 que la exposición de las empresas españolas al riesgo de tipo de cambio en sus importaciones ha aumentado un 27% durante el último cuarto de siglo. Según el análisis, el peso de las compras realizadas a países fuera de la zona euro ha pasado del 45,7% en el año 2000 al 57,9% en 2025, lo que refleja un profundo cambio estructural en el patrón de aprovisionamiento de la economía española. Mientras hace veinticinco años la mayor parte de las importaciones procedía de países de la zona euro, hoy casi seis de cada diez euros destinados a comprar bienes en el exterior se dirigen a economías que operan con otras divisas.
Para Ebury, esta transformación ha incrementado la exposición de las empresas españolas al dólar y a monedas asiáticas, convirtiendo la gestión del riesgo de cambio en un factor cada vez más relevante para proteger los márgenes empresariales. «El comercio exterior español ya no se parece al de hace 25 años. España sigue exportando mayoritariamente en euros, pero compra cada vez más en dólares y otras divisas. Esa transformación obliga a las empresas a gestionar el riesgo de tipo de cambio con mucha más atención que hace dos décadas», afirma Luis Merino, director general de Ebury en España.
Las exportaciones siguen siendo europeas; las importaciones, cada vez más globales
El estudio muestra que las exportaciones españolas mantienen un perfil mayoritariamente europeo. En 2025, el 53,2% de las ventas al exterior se dirigieron a países de la zona euro, frente al 59,7% registrado en el año 2000, un descenso moderado de 6,5 puntos porcentuales. El cambio ha sido mucho más acusado en las importaciones. La cuota de compras procedentes de la zona euro ha descendido del 54,3% al 42,1%, mientras que las realizadas fuera del área monetaria común han aumentado en la misma proporción, hasta representar ya el 57,9% del total. Según Ebury, esta evolución ha generado una creciente asimetría monetaria en muchas empresas españolas: una parte significativa de sus ingresos exteriores continúa denominada en euros, mientras que una proporción creciente de sus costes depende del dólar y de otras divisas internacionales.
Asia impulsa el cambio del mapa comercial
El estudio identifica a Asia como el principal motor de esta transformación. En los últimos 25 años, el continente ha pasado de representar el 13,5% al 22,3% de las importaciones españolas, mientras que Estados Unidos ha incrementado su peso del 5,2% al 6,8%. Solo China concentra ya el 11,3% de todas las compras españolas al exterior. Para Ebury, este desplazamiento geográfico supone que un número creciente de empresas debe gestionar pagos en monedas distintas del euro, especialmente en sectores como la industria, la tecnología, la energía o las cadenas internacionales de suministro. Por último, para concluir, Luis Merino habla sobre el riesgo en el tipo de cambio y su importancia «El riesgo de tipo de cambio ha dejado de ser una variable coyuntural para convertirse en un factor estructural de competitividad. En una economía que compra cada vez más fuera del euro, gestionar adecuadamente la exposición a las divisas resulta clave para preservar la rentabilidad y mejorar la capacidad de competir en los mercados internacionales».
Durante años, la infraestructura ocupó un lugar marginal en las carteras patrimoniales privadas: una asignación de nicho para grandes instituciones con horizontes largos y tolerancia a la iliquidez. Ese enfoque ha sido superado por la realidad. La infraestructura se ha movido al centro de la conversación, y las fuerzas que impulsan ese cambio son estructurales, no cíclicas.
Los números respaldan esta afirmación. Según el 2026 Market Outlook de iCapital, la brecha global de infraestructura podría alcanzar los USD 15 billones para 2040 solo en Estados Unidos, abarcando rutas, puentes, sistemas energéticos y escuelas.¹ Si se suma la construcción global de centros de datos necesaria para sostener el desarrollo de la IA —estimada en USD 5,3 billones hasta 2030 según JP Morgan²—, la escala se vuelve difícil de ignorar. Estas proyecciones reflejan déficits que ya existen y demandas que ya están aquí.
Tres megatendencias, una sola tesis estructural
Lo que distingue a la infraestructura de otras clases de activos privados es que su demanda proviene de múltiples fuentes simultáneas, y no de un único tema.
La primera es la digitalización. La revolución de la IA funciona sobre infraestructura física: centros de datos, redes de fibra, capacidad de generación de energía y sistemas de transmisión. Las exigencias eléctricas de la próxima generación de cómputo están tensionando redes que fueron construidas para otra época.³
La segunda es la descarbonización. La transición energética está generando demanda de activos solares, eólicos, hidroeléctricos, nucleares y de almacenamiento a una escala que requiere capital privado. Los presupuestos públicos no pueden cubrir esta brecha por sí solos, y los fondos de infraestructura privada están asumiendo cada vez más ese rol.
La tercera es la desglobalización. La relocalización de las cadenas de suministro industriales, acelerada por la política arancelaria y la tensión geopolítica, está canalizando inversión hacia puertos, infraestructura logística y capacidad de manufactura doméstica. Esta tendencia está redefiniendo silenciosamente hacia dónde fluye el capital de infraestructura.
En conjunto, estas tres fuerzas producen una tesis estructural que se mantiene sólida a través de distintos entornos de política y ciclos de tasas.
Lo que la infraestructura aporta a una cartera
Más allá del potencial de retorno, el argumento más convincente para la infraestructura está en sus propiedades de construcción de cartera.
Los activos de infraestructura tienen baja correlación con los mercados públicos. Sus flujos de caja suelen estar respaldados por contratos de largo plazo con contrapartes solventes, como gobiernos y entidades reguladas. Estos flujos de ingresos pueden representar un componente significativo del retorno total, particularmente en estrategias core y core-plus, mientras que las inversiones value-add introducen una capa adicional de apreciación de capital.
La naturaleza esencial de los servicios que se prestan sostiene la demanda incluso en períodos de estrés de mercado, mientras que la base de activos tangibles ofrece una capa adicional de protección a la baja. Muchos también incorporan mecanismos contractuales de ajuste por inflación, lo que los convierte en una de las coberturas más efectivas disponibles en un entorno donde persiste la incertidumbre inflacionaria.⁴
Desde una perspectiva de diversificación, la infraestructura ha mostrado históricamente baja correlación con clases de activos tradicionales como acciones, renta fija y otras alternativas, lo que la convierte en un componente relevante dentro de un marco más amplio de construcción de cartera.
La conversación con los clientes debe evolucionar en consecuencia. De qué fondo de infraestructura elegir, hacia qué rol juega la infraestructura en la cartera global. Dentro de la clase de activo, las estrategias van desde core y core-plus, enfocadas en generación de ingresos y preservación de capital, hasta enfoques value-add y opportunistic que buscan mayores retornos a través de creación activa de valor.
La selectividad importa más que nunca
Oportunidad estructural y retorno uniforme son cosas distintas. Los cambios de política, los marcos regulatorios y la evolución tecnológica pueden impactar de manera desigual a los distintos segmentos. La infraestructura digital —centros de datos, fibra y activos de energía— aparece bien posicionada dada la naturaleza estructural de la demanda impulsada por la IA. Los activos de transición energética requieren un análisis más cuidadoso de jurisdicción, estructura contractual y timing. La infraestructura tradicional —transporte, agua, activos sociales— ofrece estabilidad con un potencial de retorno más limitado.
La selección de gestores y la disciplina estructural importan aquí tanto como en otras áreas de los mercados privados. El acceso a la clase de activo se ha ampliado considerablemente; el desafío es asignar de manera efectiva dentro de ella.
La conclusión
La infraestructura hoy refleja las realidades de un mundo que atraviesa una transformación digital, energética e industrial simultánea. Para las carteras patrimoniales privadas que buscan ir más allá del modelo tradicional 60/40, ofrece algo poco común: potencial de retorno de largo plazo anclado en activos de los que el mundo genuinamente no puede prescindir.
La brecha es real. Para quienes estén dispuestos a lidiar con la complejidad, ahí está la oportunidad.
Tribuna de opinión firmada por José Quijano, Director de Estrategia en LYNK Markets.
Foto cedidaJorge Quiroz, ministro de Hacienda de Chile, presentando en el seminario de Moneda Patria Investments. Jorge Quiroz, ministro de Hacienda de Chile, presentando en el seminario de Moneda Patria Investments
Reuniendo una variedad de profesionales de las inversiones, tanto de Chile como del otros países latinoamericanos, la gestora Moneda Patria Investments celebró su tradicional seminario anual en Santiago. Ante un auditorio repleto, en el hotel W, la casa de inversiones presentó un abanico de perspectivas y visiones sobre Chile, América Latina y el mundo, incluyendo temas de manejo económico del país andino, las tensiones geopolíticas y las oportunidades que se abren en medio de la turbulencia.
Uno de los temas principales, haciendo honor a la sede, es el devenir de la economía chilena. En un contexto en que el gobierno tiene el relevante desafío de revertir una década de letargo económico. La bandera con la que la administración de José Antonio Kast está abordando este asunto es la megarreforma económica que se tramita actualmente en el Congreso nacional.
Este proyecto, uno de las iniciativas emblema de La Moneda, incluye una variedad de medidas que apuntan a incentivar cosas como la inversión privada, la construcción y la competencia, entre otros. Por el lado tributaria, una de las aristas que más se ha comentado es la rebaja del impuesto corporativo.
Este proyecto ha sido recibido como positivo por parte del mundo financiero, interpretado como una señal concreta de que el crecimiento está dentro de las prioridades del gobierno. “Chile hoy tiene una oportunidad única de volver a crecer”, dijo en su discurso de apertura el socio fundador y Chairman de Moneda Patria, Pablo Echeverría.
Y el encargado de presentar los avances y el alcance proyectado de la megarreforma ante la audiencia de Moneda Patria fue el ministro de Hacienda de Chile, Jorge Quiroz.
La ambición de recuperar el crecimiento
“Se requieren cambios no marginales”. Ese fue el diagnóstico de Quiroz ante el auditorio, remarcando la fuerte caída en la inversión que se ha registrado desde 2014. “Es esto lo que queremos revertir”, señaló el ministro de Hacienda.
Según señaló el titular, el gobierno está anclando su política económica en tres ejes de acción: la facilitación regulatoria, con el objetivo de atacar el dilema de la llamada “permisología” (el exceso de burocracia en proyectos de inversión); la competitividad tributaria; y la consolidación fiscal, la que describió como “una obligación”.
En el corazón de este esquema de políticas, la megarreforma –titulada proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social– aborda estas tres aristas. Y, según relata Quiroz, la aprobación del ambicioso paquete de medidas está a la vuelta de la esquina. “Está virtualmente aprobado”, aseguró el ministro, celebrando la tramitación del documento en 90 días y el margen de votos con el que lograron aterrizar el proyecto.
“Nuestro objetivo es generar un boom de inversión en Chile”, dijo Quiroz, y agregó que ya han visto señales positivas, con los prospectos de inversión quinquenal más altos en una década, en 76.267 millones de dólares. “Queda mucho por hacer. Estamos en eso, y con mucho empeño”, concluyó.
El redescubrimiento de América Latina
No es sólo Chile el que tiene la oportunidad de recuperar el dinamismo. Una de las temáticas centrales que recorrió el seminario de Moneda Patria fueron las oportunidades que se abren para los mercados latinoamericanos en un mundo de creciente fragmentación.
Según Pablo Guedes, ex ministro de Economía de Brasil –que lideró la cartera entre enero de 2019 y enero 2023, bajo la presidencia de Jair Bolsonaro–, este período marca “el fin del orden mundial liberal”, con características que abren “una gran oportunidad para la región”.
Con el telón de fondo del “desorden global”, Estados Unidos ha estado impulsando el llamado near-shoring o friendly-shoring. No es coincidencia, según el profesional, que el presidente Donald Trump está poniendo énfasis en designar a las Américas como área de interés. “Vamos a ser redescubiertos”, dijo el economista brasileño, describiendo a América Latina como “la próxima frontera”.
En su propia presentación, Sebastián Edwards, economista chileno y profesor de Economía Internacional de UCLA, expresó el mismo pensamiento: “Nos están redescubriendo, porque estamos pasando al sentido común”, indicó en el hotel W, con un ciclo político general de corte más pro-mercados. “Estoy extremadamente optimista con América Latina”, agregó.
El poder de los activos reales
Una pieza relevante de los buenos prospectos para la región es el auge que están viviendo las materias primas. “Nuestra región tiene muchos de los recursos que demanda el mundo”, dijo Echeverría.
La dinámica de los “activos duros”, refiriéndose a los commodities físicos, y las oportunidades de inversión que presentan en el contexto de fragmentación global tuvo su propio bloque dedicado. El encargado de sondear la temática fue el experto en materias primas Jeff Currie, co-presidente ejecutivo de Abaxx Markets, la rama de infraestructura de mercados de Abaxx Technologies.
“Los activos duros son donde quieres estar”, dijo el profesional en el evento de Moneda Patria, remarcando a los commodities como el activos con mejor rendimiento de la década. Parte relevante de estos buenos resultados es la dinámica positiva que han mostrado varios mercados de metales, incluyendo el cobre y el oro.
Para Currie, hay tres grandes motores para los activos duros. En primer lugar está la desglobalización, donde la reciente reactivación de los conflictos en el Medio Oriente tiene a los inversionistas al borde del asiento, sin pausa. “Hay que entender la magnitud de lo que enfrentamos actualmente”, indicó, agregando que los mercados están ignorando esto.
En segundo lugar está la electrificación, que también está relacionado con el contexto geopolítico. “Lo que estamos descubriendo es que, si quieres dominar militarmente, necesitas baterías”, señaló Currie, además de la creciente importancia de la llamada seguridad energética y las necesidades de la carrera de la inteligencia artificial.
La tercera tendencia está relacionada con la redistribución, donde dos fenómenos tensionan la situación. Por un lado, indicó el experto en materias primas, la desigualdad está aumentando con fuerza. Por el otro, una mayor distribución de recursos llevaría a una mayor demanda de bienes físicos, generando presión inflacionaria.
HMC Capital y Arch Capital completaron el first close del programa de inversiones de 247 Data Centers, una plataforma brasileña dedicada al desarrollo, construcción y operación de centros de datos orientados a grandes proveedores globales de computación en la nube.
La ronda contó con aportes de Just Climate, Kinea Investimentos y un selecto grupo de multi y single-family offices brasileños, como G5 Partners, Ekho Family Office y One, a través de un vehículo estructurado específicamente para la operación, mediante un FIP estructurado por Arch.
“Esta captación muestra un cambio estructural relevante en la visión de los inversores globales y locales. La infraestructura digital en general y los centros de datos, en particular, dejaron de ser una clase más de activos alternativos para convertirse en infraestructura crítica, al mismo nivel que la energía, el saneamiento y las telecomunicaciones. Esta captación refleja esa realidad. La combinación de inversores institucionales internacionales con algunos de los principales wealth managers brasileños converge hacia una clase de activos que sostiene la economía digital y que debería ser tratada con esa prioridad estratégica”, explicó Roberto Miranda de Lima, CEO de Arch Capital, en un comunicado enviado por la empresa a Funds Society.
Según Guilherme Sousa, socio ejecutivo de HMC Capital, contratada como capital advisor y responsable de conectar a Arch Capital con una base calificada de inversores, la tesis surgió a partir de un trabajo iniciado por Arch hace aproximadamente cinco años para identificar las brechas de infraestructura en el mercado brasileño de centros de datos.
“Brasil, básicamente, tiene tres players más organizados e institucionales de centros de datos para hyperscalers. Ya existía una demanda de procesamiento de datos que no era atendida al 100% en Brasil. Arch identificó esa brecha, desarrolló una tesis y fundó 247 Data Centers”, afirmó en una entrevista con el portal. La plataforma fue estructurada para atender a empresas como Google, Amazon y otras grandes compañías tecnológicas.
De acuerdo con Sousa, la compañía reunió un equipo especializado en el desarrollo de centros de datos en América Latina e inició la captación de recursos para ejecutar un plan estimado en 650 millones de dólares de capital propio.
En el first close, además de los inversores ancla Just Climate y Kinea, el FIP reunió a un grupo de family offices brasileños. Según el ejecutivo, esta primera etapa de la captación ya permite que la compañía avance en la implementación del proyecto.
“La compañía ya aseguró terrenos en áreas estratégicas para los hyperscalers y energía para esos terrenos. Con este primer closing, queda capitalizada, con terrenos y energía asegurados, y muy cerca de obtener los primeros contratos de largo plazo con los hyperscalers”, señaló.
La elección de Just Climate como inversor estratégico también está relacionada con el perfil energético de la operación. Según Sousa, la matriz eléctrica brasileña representa una ventaja competitiva para la instalación de centros de datos. “La tesis de Twenty Four Seven es climática porque Brasil tiene una matriz energética limpia. La alternativa sería construir un centro de datos en Estados Unidos, que cuenta con una matriz mucho más intensiva en carbono”, afirmó.
Según la compañía, Twenty Four Seven ya dispone de terrenos ubicados en áreas prioritarias para los hyperscalers y acceso asegurado a más de 150 MW de capacidad energética, factores considerados esenciales para atender la demanda de infraestructura digital en el país.
La captación continuará durante los próximos 12 meses
HMC Capital estima que el proceso de captación concluirá a lo largo de los próximos 12 meses, con nuevas rondas de inversión.
“El plan comercial debería tomar aproximadamente un año más. El primer cierre siempre requiere más trabajo porque es el primer capital que ingresa. A medida que la compañía ejecuta su plan, el nivel de riesgo va disminuyendo”, afirmó Sousa. En esta primera fase, el foco estuvo en inversores brasileños, especialmente family offices. Según el ejecutivo, inversores internacionales también participarán en las próximas rondas.
“En los closings posteriores, durante los próximos 12 meses, también deberían incorporarse inversores de fuera de Brasil”, señaló.
Consultado sobre la participación de fondos de pensiones, Sousa afirmó que el perfil de la inversión terminó limitando el interés de ese segmento. “Estamos hablando de una tesis de un solo activo. Es una compañía que tendrá múltiples sitios de centros de datos, pero sigue siendo una sola empresa. Para muchos fondos de pensiones, eso terminó siendo una barrera”, explicó.
La demanda de infraestructura respalda la tesis
En la evaluación de HMC Capital, la combinación entre la oferta limitada de operadores independientes y el crecimiento de la demanda de infraestructura para inteligencia artificial y servicios en la nube sostiene el potencial del proyecto.
“Twenty Four Seven surgió como el cuarto player en firmar los Master Supply Agreements con los hyperscalers y es el único player independiente. Creemos que es un activo que tendrá un importante valor de escasez”, afirmó Sousa. Según él, el proceso de due diligence realizado por los inversores fue uno de los principales desafíos de la operación, ya que el segmento de centros de datos todavía es relativamente reciente para muchos inversores institucionales brasileños.
“Fue una tesis que exigió mucho estudio, mucho trabajo previo y un tiempo de maduración. Conseguimos reunir a un grupo muy sofisticado de family offices, que realizó una due diligence profunda tanto de Arch como de la tesis”, indicó.
Sousa añadió que la compañía ya superó parte de los principales desafíos operativos de la fase inicial. “Con el first close realizado, la compañía capitalizada y con terrenos y energía asegurados, esos eran los obstáculos más difíciles. Ahora continúa el trabajo para captar el capital remanente necesario para ejecutar el plan”, concluyó.