State Street ha anunciado el lanzamiento de su plataforma de activos digitales. Según explica, se trata de «una infraestructura segura y escalable para activos tokenizados que posiciona estratégicamente a la firma como el puente entre las finanzas tradicionales y las digitales, así como como punto de conexión entre plataformas de activos digitales para sus clientes». Esta base es fundamental para habilitar las ambicionesdigitales de State Street y desarrollar productos clave para sus clientes, incluidos fondos del mercado monetario tokenizados, ETF, activos tokenizados y productos de efectivo como depósitos tokenizados y stablecoins.
La plataforma incluye capacidades de gestión de carteras, custodia y efectivo, y está diseñada para respaldar el desarrollo de productos tokenizados en distintas jurisdicciones, abarcando tanto redes blockchainprivadas como públicas con permisos. Sustentada por controles reforzados de seguridad, operativos y de cumplimiento normativo tanto fuera como dentro de la cadena, e integrada con los sistemas existentes, la plataforma ofrece a los clientes institucionales un acceso seguro y escalable, proporcionando una interfaz fluida entre los servicios digitales y los tradicionales.
“Este lanzamiento marca un paso significativo en la estrategia de activos digitales de State Street. Estamos yendo más allá de la experimentación hacia soluciones prácticas y escalables que cumplen con los más altos estándares de seguridad y cumplimiento. Al combinar la conectividad blockchain con controles sólidos y experiencia global en servicios, permitimos que las instituciones adopten con confianza la tokenización como parte de su estrategia central junto a una organización en la que pueden confiar”, ha afirmado Joerg Ambrosius, presidente de Investment Services en State Street.
Por su parte, Donna Milrod, directora de Producto de State Street, ha añadido: “Los clientes buscan una infraestructura fiable que haga que los activos digitales sean prácticos, no experimentales. Esta plataforma proporciona esa base de una forma segura, interoperable e integrada, para que las instituciones puedan escalar con confianza. Está construida sobre un modelo de colaboración con los clientes que garantiza una evolución continua alineada con las necesidades del mercado y las expectativas regulatorias, reduciendo la complejidad y abriendo la puerta a la innovación en un panorama financiero digital en rápida evolución”.
Este lanzamiento refleja el compromiso de State Street de apoyar a sus clientes en la navegación del cambiante sector de los activos digitales. Su enfoque unificado de la innovación digital reúne la experiencia de equipos de todo el banco y de State Street Investment Management para ofrecer soluciones integradas, seguras y escalables a clientes institucionales.
Foto cedidaManuel Mendívil, CEO único del área de gestión de activos de Arcano Partners.
Tras cerrar 2025 como un año récord en captación, la división de gestión de activos de Arcano Partners, que gestiona y asesora más de 13.500 millones de euros desde el inicio de su actividad, inicia una nueva etapa de crecimiento. En este contexto, Manuel Mendívil, hasta ahora co-CEO y CIO de la gestora, asume el liderazgo como CEO único, manteniendo sus responsabilidades como CIO y reforzando la continuidad de la estrategia de inversión.
El cambio llega tras la marcha de José Luis del Río Galán, Managing Partner y co-CEO de Arcano hasta ahora, que sale de la firma. «José Luis del Río cierra su etapa en Arcano Partners, tras una contribución clave al desarrollo y consolidación de la División de Gestión de Activos», explican en Arcano.
Del mismo modo, y como parte del refuerzo del equipo directivo, Adrián Rubio ha sido nombrado Chief Operating Officer (COO) del área de gestión de activos. Cuenta con más de 15 años de trayectoria en Arcano, donde ha desarrollado íntegramente su carrera profesional inicialmente en el equipo de private equity y posteriormente liderando iniciativas de crecimiento y apoyando la expansión y consolidación del grupo en general, y de la gestora en particular.
Junto a ello, han sido promocionados a socios este año Alessandro Pellegrino y Miguel Cacho. Alessandro trabaja en Arcano desde 2017 y cuenta con 15 años de experiencia y es una figura clave en el equipo de inversión de crédito líquido y renta fija europea, reconocido con algunos de los premios más importantes del sector, como AAA Citywire, 5 estrellas Morningstar, Lipper Fund Award Winner. Por su parte, Miguel Cacho se unió en 2023 para liderar la estrategia de inversión en Aviation. Es un referente en financiación de activos y aviación, y artífice del primer fondo de aviación en España.
«Estos nombramientos reflejan el compromiso de Arcano con el desarrollo del talento interno y nuestra apuesta decidida por las personas, base de su crecimiento y cultura», explica la entidad.
Singular Bank ha presentado en Madrid su informe «Perspectivas 2026: La gran reconfiguración», un análisis en el que advierte de un profundo cambio en el escenario económico y geopolítico global. La entidad señala que 2026 marcará un punto de inflexión hacia un nuevoordenmundial aún en formación, caracterizado por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el uso estratégico del poder económico y tecnológico y un entorno de elevada incertidumbre que exigirá una gestión activa y prudente de las inversiones.
El pulso geoeconómico entre Estados Unidos y China
Durante 2025, el uso del poder económico, comercial y tecnológico como instrumento central de política exterior se ha intensificado, especialmente por parte de Estados Unidos y China. La Administración Trump ha profundizado en el empleo de aranceles y restriccionescomerciales para reforzar su soberanía estratégica, mientras que el Gobierno de XiJinping ha afianzado su influencia mediante el control de exportaciones críticas, como las tierras raras y los semiconductores.
Aunque la reciente tregua comercial temporal entre ambas potencias ha contribuido a contener parcialmente estas tensiones, Singular Bank anticipa que este pulso geoeconómico seguirá condicionando el acceso a suministros estratégicos, la organización de las cadenas de valor y la competitividad global.
En este contexto, Alicia Coronil subrayó durante la presentación que “2026 marca el fin de la configuración económica y geopolítica creada tras la II Guerra Mundial, aunque todavía no se ha definido un nuevo equilibrio estable”. En su opinión, “nos encontramos en el epicentro de una reconfiguración geoeconómica que marcará las próximas décadas”, impulsada por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el auge del Sur Global y el creciente peso de nuevas potencias intermedias.
El informe identifica 2026 como un año clave para Europa, que deberá reafirmar su peso geoeconómico, profundizar en su integración y acelerar su desarrollo en ámbitos estratégicos como la industria, la energía, la defensa y la tecnología. Este proceso se producirá en un contexto de recuperación gradual de Alemania, apoyada en la inversión pública, y de un mayor dinamismo de la economía española, que volverá a crecer por encima del conjunto de la Eurozona gracias al comportamiento de la demanda interna.
Inteligencia artificial y ciclo inversor
En el ámbito de la innovación, Singular Bank destaca que el avance de la inteligenciaartificial y de otras tecnologías disruptivas seguirá impulsando un cicloinversor de gran magnitud, acompañado de una creciente demanda de energía, infraestructuras, hardware y talento especializado. Este fenómeno abre oportunidades relevantes en sectores como software, consultoría, salud, biotecnología, electrificación e infraestructuras vinculadas a la transicióndigital y energética.
Según explicó Roberto Scholtes, “No esperamos un año de grandes rentabilidades generalizadas, sino un ejercicio que exigirá mayor disciplina y ajustes tácticos”. En los mercados financieros, la entidad prevé que 2026 será un ejercicio de transición, con retornos más moderados que en años anteriores y con políticasmonetarias avanzando hacia niveles próximos a la neutralidad.
El banco identifica valor en la rentafija, especialmente en activos de mayor calidad, mientras que la renta variable afrontará un entorno en el que la solidez de los beneficios empresariales convivirá con valoraciones exigentes, en particular en el sector tecnológico.
Roberto Scholtes además destacó que “Entramos en un año donde la gestión activa será más determinante que nunca. La combinación de crecimiento moderado, valoraciones ajustadas y divergencias entre sectores exige una aproximación selectiva y diversificada. Las oportunidades existen, pero requieren un análisis riguroso y una lectura estratégica de los grandes vectores que transforman la economía global”.
Las 5Ds como brújula estratégica
Singular Bank reafirma su convicción en el marco estratégico de las 5Ds —digitalización, descarbonización, demografía, desglobalización y desorden geopolítico— como guía para identificar oportunidades estructurales de inversión a largo plazo. “Este enfoque, que establecimos en 2022, demuestra hoy más vigencia que nunca en un mundo que se reconfigura a gran velocidad”, recoge el informe.
2025 será recordado como el año en que la sostenibilidad dejó de ser una etiqueta amable para convertirse en un territorio de batalla político, ético y financiero. El año en que el capitalismo de impacto tuvo que mirarse al espejo y responder una pregunta incómoda: ¿Estamos financiando un futuro más humano o sólo maquillando los riesgos del presente?
Estados Unidos: el retroceso social como amenaza sistémica
La segunda Administración Trump ha puesto en marcha un desmontaje acelerado de los avances sociales de las últimas décadas: recorte de derechos civiles, eliminación de políticas DEI y restricción de libertades fundamentales para colectivos vulnerables. La ofensiva se extiende a la migración con deportaciones aceleradas y uso militarizado de la frontera, generando fuertes impactos en derechos humanos. La regresión afecta también a mujeres y niñas, con un efecto global documentado por organizaciones internacionales.
Incluso el mundo académico (espacio para el pensamiento crítico y la innovación social) se ha visto presionado, y hemos asistido a la inédita congelación de miles de millones en financiación, ni más ni menos que a Harvard, por rechazar supervisiones políticas.
Pese al caos político, las inversiones en renovables siguen creciendo, alrededor de un 10% sobre el año anterior, incluso tras la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, paralizando permisos eólicos en tierras federales.
Pero la industria ESG muestra fatiga, con menos lanzamientos, más escrutinio y mayor coste del capital. La política polarizada por desgracia está moviendo el suelo de nuestros pies más rápido que una tendencia económica y social estructural como es la inversión en un mundo más sostenible.
Defensa y sostenibilidad: el dilema más profundo del año
2025 marcó el año en el que las grandes gestoras levantaron su veto histórico al sector de la defensa. UBS abrió la puerta a fabricantes de armas en vehículos “sostenibles”. Allianz hizo lo propio, incorporando también actividades nucleares bajo ciertas condiciones. El argumento: sin seguridad no hay prosperidad.
El problema es que cuando la seguridad se convierte en negocio, aparece la espiral perversa: más armas – más tensión – más guerra – más ingresos – más armas. Si el retorno depende del conflicto, ¿qué incentivo real existe para la paz?
Los gobiernos deben proteger la seguridad colectiva, garantizar derechos y diplomacia, y evitar que el armamento se convierta en motor económico. Los inversores, mientras tanto, debemos reflexionar acerca del tipo de mundo que estamos financiando, quién gana cuando hay guerra y qué perdemos cuando hay violencia.
Invertir en defensa puede proteger fronteras. Pero la inversión sostenible debe proteger la dignidad humana. Y no hemos de olvidarnos que la paz es infraestructura esencial, por no decir la más esencial. El ajuste no está siendo homogéneo, algunas gestoras han mantenido la coherencia, otras han retrocedido posiciones éticas para no quedarse atrás en rentabilidad. Los fondos más puros siguen evitando el sector militar, mientras otros reclasifican su universo sostenible. El mercado se está segmentando: entre los que no venden sus principios y los que los ponen en precio de mercado.
Por el lado positivo, el debate sobre la sostenibilidad empieza por fin a desprenderse de los blancos y negros que lo han marcado en los últimos años. La sostenibilidad es un fin, no un camino único, y cada persona la interpreta desde su realidad: su contexto cultural, su historia, sus vivencias y sus prioridades. Esto implica aceptar que no existe un “decálogo moral” universal que pueda aplicarse por igual a todos los inversores.
Ahí es donde la figura del asesor se vuelve esencial: alguien capaz de traducir los principios y valores individuales en decisiones de inversión coherentes, diseñando carteras que representen realmente lo que cada cliente quiere defender con su capital.
Cambio climático: la urgencia que no entiende de geopolítica
La crisis ambiental no espera. Cada año sin acción multiplica los costes futuros. Se necesitan inversiones masivas en infraestructuras resilientes, sistemas energéticos limpios, ciudades adaptadas y alimentación sostenible, entre otros. Si no se abordan estas inversiones, la rentabilidad financiera de hoy se traducirá en pérdidas aseguradas mañana.
El “2026 Sustainability Outlook – Insights in Motion: See the Big Picture” de S&P Global lo cuantifica de manera muy clara: el coste anual del riesgo físico climático para las empresas del S&P Global 1200 alcanzará 1,2 billones de dólares en 2050, incluso en un escenario con mitigación, siendo los fenómenos más costosos el calor extremo y el estrés hídrico, y los sectores más afectados, utilities, energía y financieros.
Y lo más alarmante de todo esto es que sólo el 35% de las empresas del mundo cuentan con planes de acción climática.
Cohesión social: cuando la verdad se fragmenta, las sociedades se rompen
2025 también nos deja otra amenaza silenciosa pero devastadora: la fractura del tejido social. Vivimos en un mundo cada vez más polarizado, donde el diálogo se sustituye por trincheras, y donde el relato importa más que la realidad. Las verdades se han transformado en banderas identitarias, y la discusión pública en un campo de batalla sin escucha posible. A ello se suma la irrupción de la inteligencia artificial generativa, capaz de crear información falsa indistinguible de la real. Si ya era difícil sostener consensos básicos, ahora lo es aún más discernir qué es verdad y qué es fabricación algorítmica.
Cuando los hechos dejan de importar y la verdad depende del bando, la democracia se debilita. Y sin democracia, no hay sostenibilidad posible. La inversión de impacto debería ayudar a reconstruir espacios de diálogo, sistemas educativos que fomenten el pensamiento crítico, medios y tecnologías que protejan la verdad y comunidades con la persona en el centro.
Porque una sociedad que no puede hablarse termina por no poder vivirse.
Necesitamos parar. Reflexionar. Leer. Interpretar. Volver a mirar al otro como alguien con una verdad, no como un enemigo a derrotar. Y recordar que ninguna visión del mundo es legítima si deja de lado la dignidad humana.
En Portocolom nunca hemos creído en los extremos. Ni nos dejamos llevar por la euforia cuando la sostenibilidad parecía la solución a todo, ni vamos a bajarnos ahora del carro porque el mundo se haya vuelto más complejo. No se trata de elegir entre negocio o valores, entre paz o seguridad, entre planeta o desarrollo. Se trata de entender que todo está conectado.
El sistema financiero tiene un papel esencial en la construcción del futuro: mover el capital hacia donde se generan oportunidades, empleo, innovación, cohesión social y protección de nuestra casa común. Ese es el compromiso que renovamos en 2026: seguir adaptándonos, mejorar nuestros modelos, y poner siempre a las personas en el centro.
Porque solo así la inversión puede cumplir con su verdadera misión: impulsar un crecimiento económico que merezca llamarse progreso.
Ana Guzmán Quintana es directora de Inversiones e Impacto en Portocolom AV
La noticia llegó en la última semana de 2025 y supuso un bombazo para la industria: Trian Fund Management y General Catalyst anunciaban la compra de Janus Henderson por 7.400 millones de dólares. En ese momento, portavoces de la firma emitieron un mensaje de tranquilidad que, desde España, la directora de ventas para Iberia Martina Álvarez no ha dudado en respaldar: “La compra de Trian y Catalyst nos pone en una posición muy privilegiada para la estrategia que ya estábamos implementando”, declaró en un desayuno de prensa organizado recientemente en Madrid.
Tanto Trian como Catalyst presentan “un fuerte enfoque en el crecimiento”, que en palabras de la experta se traduce en “mucha exigencia”, pero también compromiso para seguir invirtiendo en “el negocio, en los clientes y en los colaboradores”.
Álvarez aprovechó el encuentro para recordar que la visión que ha estado desarrollando Janus Henderson en los últimos años, y que se mantiene completamente vigente, es “invertir en un futuro mejor juntos”, y se articula en tres pilares: proteger y crecer, innovación de producto y diversificación.
Estrategia basada en tres pilares.
Sobre el primer pilar, la directora de ventas se refirió a que la compañía se ha fijado ambiciosos objetivos de crecimiento exclusivamente en su negocio de gestión de activos, pero apostilló: “Tenemos el derecho a ser ambiciosos: la firma ya tiene cerca de 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión a nivel global y cerca de 5.000 millones en España”. Las áreas en las que están buscando mayor crecimiento, detalló la experta, son inversión temática (con las estrategias de Global Life Sciences y Global Technology Leaders como puntas de lanza), small caps, renta variable europea y estadounidense y en retorno absoluto.
En el pilar de innovación de producto, Álvarez se refirió específicamente a la fuerte apuesta de la compañía por los ETFs activos, un segmento en el que ya es líder en EE.UU. y que desde el año pasado ha impulsado con fuerza en Europa, donde ya ha registrado 8 ETFs activos que suman 1.000 millones en activos bajo gestión.
Destaca particularmente su ETF activo sobre CLOs con rating AAA (JCLO) se haya situado en el top 5 de ETFs activos con mayor crecimiento en Europa, siendo además el único de los 5 que lleva menos de un año, tiempo en el que ha atraído flujos por 350 millones de dólares. Álvarez habló de esta apuesta por los ETFs activos como una manera de “ampliar nuestras fortalezas”, al tiempo que puntualizó que es “de donde vemos mayor demanda por parte de nuestros clientes”.
Finalmente, en el pilar de la diversificación la responsable de ventas habló concretamente de “diversificar allí donde los clientes nos dan derecho a hacerlo”. Así, la firma se ha mostrado muy activa en operaciones corporativas; Álvarez habló de que solo el año pasado se estudiaron más de 70 posibles operaciones, aunque finalmente solo se materializaron dos adquisiciones: la compra de una firma especialista en deuda privada en Chicago, y otra en Oriente Medio. La experta añadió que la gestora está pendiente de registrar próximamente en Luxemburgo sus estrategias de private debt.
En segundo lugar, la firma también se ha mostrado activa en la firma de acuerdos estratégicos con compañías de seguros, un área en la que según Álvarez anticipan “un fuerte crecimiento en EE.UU. y Europa”.
En tercer lugar, está el desarrollo y lanzamiento de productos pensados para su distribución en bancas privadas, como el recientemente lanzado Janus Henderson Global IG CLO Active Core UCITS, un fondo gestionado por John Kerschner, director global de Productos Titulizados de la firma. Este producto ofrece exposición a CLOs estadounidenses y europeos con ratings con grado de inversión, centrándose particularmente en valores con calificación BBB para mejorar el potencial de ingresos. Martina Álvarez destacó especialmente este movimiento hacia el canal patrimonial por considerarlo una muestra del crecimiento y la evolución del negocio de Janus Henderson: “Hace diez años sería impensable que la banca privada nos eligiera como partners”.
La experta añadió que la firma espera innovar más en productos “si nos llegan peticiones desde la banca privada y tiene sentido para nosotros”. En esta línea, también resaltó el esfuerzo de formación que viene desarrollando Janus desde hace años; por ejemplo, afirmó que han firmado un acuerdo para la formación de 350 banqueros privados en CLOs para 2026.
“Queremos conocer mucho mejor a nuestros clientes, y esto nos lleva a una mayor personalización”, sentenció la experta.
Finalmente, de cara a 2026 y anticipando un escenario macroeconómico de inflación persistente, la directora de ventas detalló que la gestora está recomendado a sus clientes salirse definitivamente de productos de cash para rotar hacia soluciones de inversión que proporcionan un mayor nivel de rentas. Particularmente, mencionó la estrategia Multisector Income, así como la oferta de la firma en renta fija a corto plazo con un enfoque global.
Foto cedidaAlvaro Vitorero, consejero delegado y presidente del comité de inversiones; y Mikel Ochagavia, director de inversiones de Acacia Inversión
Acacia Inversión ha presentado su informe anual macroeconómico y de mercados, en el que anticipa un escenario global marcado por la fragmentación económica, el desfase de políticas monetarias entre regiones, un estímulo fiscal selectivo y un sesgo inflacionario al alza. En este contexto, la gestora multifamily office independiente considera que la gestión activa, la diversificación real y el análisis fundamental serán claves para capturar oportunidades fuera del consenso.
Tras un 2025 de resiliencia, actualmente el mercado se debate entre las dudas que generan las elevadas valoraciones de las compañías tecnológicas, el riesgo de concentración de los índices estadounidenses, la incertidumbre que genera la relación entre Estados Unidos y China y la independencia de la Reserva Federal a la hora de implementar su política monetaria. En resumen, las dinámicas macroeconómicas actuales hacen creer que el 2026 estará marcado por un desfase en los ciclos de política monetaria, estímulo fiscal expansivo, un sesgo inflacionario alcista, un dólar estadounidense aún más débil y mejor rendimiento de los activos en el sector de materias primas y en los mercados fuera de Estados Unidos.
No perciben un 2026 para replicar el consenso, sino para identificar desequilibrios, valorar correctamente los cambios estructurales y construir carteras resilientes. En un entorno menos sincronizado y más volátil, la gestora reafirma su compromiso con una gestión activa y flexible para transformar la complejidad del ciclo en oportunidades de inversión.
Desfase monetario y estímulo fiscal como motores de 2026
Mientras Europa podría mantener tipos estables, Estados Unidos seguiría con un proceso gradual de bajadas, condicionado por la persistencia de la inflación. Japón, por el contrario, se encuentra en un punto de inflexión hacia la normalización monetaria.
El estímulo fiscal jugará un papel central, con un fuerte impulso en Europa (liderado por Alemania), Japón, Estados Unidos y China, especialmente en sectores estratégicos como infraestructuras, defensa y transición energética. En Europa, un mercado laboral sólido y una política fiscal expansiva han impulsado el crecimiento por encima de su potencial, lo que, pese a una inflación general cercana al objetivo, mantiene la presión sobre la inflación subyacente. En este contexto, el ciclo de recortes del BCE parece haber concluido y el consenso apunta a tipos estables en torno al 2% en 2026, si bien se descuenta con una probabilidad pequeña que podría llegar a implementar una política monetaria con sesgo más restrictivo.
En Estados Unidos, el ciclo monetario avanza con retraso respecto a Europa. La Reserva Federal prevé continuar con las bajadas de tipos hasta finales de 2026, aunque de forma gradual, condicionada por el impacto inflacionario de los aranceles y la debilidad del mercado laboral. La persistencia de la inflación subyacente y el dinamismo de la demanda, apoyados por el estímulo fiscal, podrían limitar el margen para nuevos recortes. Japón, por su parte, se encuentra en una fase de transición tras décadas de tipos muy bajos y se espera que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria mediante subidas de tipos, en contraste con el resto de economías desarrolladas.
Durante 2025, las materias primas vivieron un año de elevada volatilidad. De cara a 2026, su perspectiva sobre las materias primas es constructiva, con la excepción del petróleo. La aceleración del crecimiento económico global, apoyada en el estímulo fiscal, la implementación de la inteligencia artificial y unos tipos de interés más bajos, favorecerá la demanda de metales industriales y metales preciosos. A ello se suma el impulso estructural derivado de la transición energética y la inversión en energías renovables. En este contexto, el oro y la plata podrían prolongar el rally iniciado en 2025, beneficiándose de un dólar estructuralmente más débil, de la persistencia de la inflación y de un entorno de mayor incertidumbre macroeconómica y geopolítica, consolidándose como activos refugio.
Asimismo, el escenario macro apunta a un crecimiento global sólido en 2026, con un sesgo inflacionario al alza. El traslado a precios de la política arancelaria estadounidense y el fortalecimiento de los precios de los commodities podrían aumentar la volatilidad de la inflación y presionar al alza los tipos de interés a largo plazo, incluso en un entorno de políticas monetarias más laxas. En el mercado de divisas, se espera que el dólar estadounidense continúe debilitándose, mientras que el yen japonés, actualmente infravalorado, podría apreciarse a medida que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria.
Cautela con la inteligencia artificial
En Acacia Inversión mantienen un enfoque cauteloso respecto a la inteligencia artificial (IA). Aunque su adopción se ha extendido a la mayoría de los sectores productivos y su potencial para mejorar la productividad global es indudable, las compañías que lideran su desarrollo cotizan con valoraciones exigentes, lo que incrementa los riesgos para el inversor. Observan varios factores que podrían presionar la sostenibilidad del actual auge de la IA, como señales de posible sobredemanda de chips, una desaceleración en la generación de caja de las principales compañías, el encarecimiento de la financiación y una mayor disciplina en el gasto de capital. A ello se suman el aumento de los costes energéticos y la creciente disponibilidad de soluciones abiertas, que podrían comprimir los márgenes del sector.
Si bien reconocen que los resultados empresariales siguen siendo sólidos y que el consenso de mercado no identifica, por el momento, una burbuja comparable a la de las puntocom, el enfoque es prudente. Prefieren evitar una exposición pasiva a las compañías líderes de IA, dada la elevada concentración de riesgos. Por ello, priorizan la inversión en la infraestructura que sustentará su desarrollo a largo plazo, como los metales industriales, los metales raros y la energía, donde identificamos un mejor equilibrio entre rentabilidad y riesgo.
Visión estratégica para los inversores
En términos de posicionamiento, Acacia Inversión apuesta por una infraponderación en renta variable de Estados Unidos, ante el riesgo de concentración y valoraciones exigentes en el núcleo tecnológico, así como una mayor incertidumbre institucional y de política económica. Se prioriza la exposición a riesgo desde geografías y temáticas con mejor perfil rentabilidad-riesgo. Al otro lado, un posicionamiento positivo en metales preciosos y materias primas (excluido el petróleo), que recuperan un papel estratégico como cobertura frente a la volatilidad del dólar y la inflación. La transición energética y la inversión en infraestructura para inteligencia artificial refuerzan el atractivo de los metales industriales y de la energía vinculada a la electrificación.
Muestran preferencia por renta variable europea, japonesa y de mercados emergentes. En Europa, el impulso fiscal (liderado por Alemania) apoya el crecimiento y los márgenes en sectores cíclicos; en Japón, la combinación de reformas, normalización monetaria y potencial de apreciación del yen ofrece una oportunidad diferencial; en emergentes, la debilidad del dólar y el nuevo ciclo de inversión en recursos críticos favorecen un enfoque selectivo por países, con una visión constructiva pero prudente en China. Y una apuesta por activos reales como infraestructuras y real estate, por su capacidad para trasladar precios, preservar el poder adquisitivo y estabilizar carteras en un entorno de inflación más volátil.
Por sectores, prefieren energía estadounidense, banca europea y salud. La energía es un insumo clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos; la banca europea puede beneficiarse de una curva de tipos más empinada; y el sector salud aporta un perfil defensivo ante posibles repuntes de la volatilidad macroeconómica. Y muestran cautela en crédito estadounidense y en duración, ante diferenciales comprimidos y el riesgo de repuntes inflacionarios que podrían presionar los tipos largos. En contraste, se identifican oportunidades en la deuda emergente en moneda local, beneficiada por la debilidad del dólar, y en los bonos japoneses de largo plazo, apoyados en la transición de la política monetaria y la infravaloración del yen, que podría atraer flujos de capital. Todo, con un enfoque prudente en inteligencia artificial.
Foto cedidaDe pie: Carlos Torres Vila, presidente de BBVA y S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra. Sentados: Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB de BBVA y H.E. Majid Al Suwaidi, CEO de Altérra (JPG)
BBVA y Altérra, uno de los mayores vehículos privados de inversión en financiación climática del mundo, han anunciado una alianza mediante la cual BBVA se compromete a invertir 250 millones de dólares como inversor estratégico en un vehículo de coinversión climática que Altérra tiene previsto lanzar, sujeto a las aprobaciones regulatorias pertinentes. Esta alianza refleja el reconocimiento y el interés de BBVA en la estrategia y capacidades diferenciadas de Altérra y respalda la aspiración del banco de avanzar en su estrategia de financiación sostenible y su creciente interés en Oriente Medio.
Una vez lanzado y aprobado, el fondo estará domiciliado en el ADGM² y consolidará las coinversiones existentes de Altérra Acceleration³ en una estructura específica gestionada por Altérra, lo que representa un paso decisivo en su transición hacia su siguiente fase de crecimiento.
El fondo -denominado Altérra Opportunity– implementará una estrategia de inversión global diversificada en infraestructuras alineadas con el clima, a través de capital y crédito privado. Su estrategia refleja un enfoque inversor orientado a obtener rentabilidades superiores una vez ajustadas al riesgo y un impacto climático positivo, tanto en mercados desarrollados como emergentes. El fondo se destinará a inversiones en clima desde la transición energética, descarbonización industrial, hasta tecnología climática o estilos de vida sostenibles. Su alcance incluirá América del Norte, América Latina y Europa, además de mercados de crecimiento.
S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra, y Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, han anunciado esta alianza estratégica durante laSemana de la Sostenibilidad de Abu Dabi, que se clausura hoy 15 de enero en la capital de Emiratos Árabes Unidos.
“Este fondo marca un nuevo capítulo para Altérra al avanzar hacia nuestra siguiente etapa de crecimiento y profundizar nuestra capacidad para movilizar y desplegar capital global hacia inversiones de alto impacto. Nuestra alianza con BBVA supone un paso importante para reforzar la colaboración global en energía limpia, infraestructura sostenible e inversiones en tecnología, lo que nos permitirá continuar respaldando oportunidades de alta calidad y entregar valor a largo plazo”, comenta Al Jaber.
“Esta alianza está alineada con la estrategia de BBVA de hacer de la sostenibilidad un motor clave de crecimiento diferencial a nivel global y de profundizar nuestra presencia en centros de financiación climática de rápido crecimiento como Abu Dabi. Consideramos a Altérra un socio a largo plazo para movilizar capital a gran escala y esta alianza refleja nuestra confianza en su trayectoria y su estrategia centrada en el clima”, añadía Torres Vila.
BBVA mantiene una presencia histórica en Abu Dabi a través de su oficina de representación, establecida en 2013, lo que refleja el interés del banco en Oriente Medio como región estratégica para su actividad de banca corporativa y de inversión. La creciente importancia de la región en los mercados globales y su transformación económica la convierten en un área clave para BBVA, que busca acompañar a clientes institucionales y corporativos con presencia internacional. Este interés ha dado un paso significativo con la reciente aprobación inicial otorgada por la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros del ADGM para la apertura de una nueva sucursal de BBVA en Abu Dabi, lo que permitirá al banco ampliar su oferta de banca mayorista en la región y potenciar su servicio para clientes corporativos e institucionales a nivel local y vinculándolos con las capacidades de la red internacional de BBVA.
Al convertirse en inversor estratégico del nuevo fondo climático de Altérra, BBVA profundiza su relación con uno de los inversores más influyentes de Oriente Medio, respaldando la estrategia del banco de ampliar su presencia y visibilidad en la región y cumplir con sus aspiraciones en materia de sostenibilidad. Además de esta inversión de 250 millones de dólares (213 millones de euros) en Altérra, el banco ha invertido hasta la fecha aproximadamente 300 millones de euros en fondos climáticos centrados en la descarbonización, como parte de su estrategia climática global.
Foto cedidaCharo Ruiz (directora de Inversión de Capital Riesgo), Javier Roca (Capital Riesgo), Pablo Lancry (director de Innovación y Capital Riesgo), Andrei MAnuel, Leif Ferreira, David Ortega, Eder Azebedo.
Bankinter ha alcanzado un acuerdo de inversión con Bit2Me, empresa líder en activos digitales del mercado hispanohablante, por el que adquiere una participación de su capital, y se suma así a la ronda de 30 millones anunciada en agosto pasado.
El objetivo de esta inversión es explorar y alcanzar sinergias tecnológicas y de conocimiento. Asimismo, Bankinter se posiciona, junto a un socio tecnológico nacional, en el desarrollo de soluciones con tecnologías DLT.
Para Bankinter, esta operación responde a la permanente apuesta de la entidad por la innovación tecnológica y por generar sinergias con startups especializadas en fintech, como es el caso de Bit2Me, que le permitan anticiparse al futuro en el ámbito de las finanzas.
Este acuerdo de inversión con Bankinter, junto a la obtención por parte de Bit2Me el 29 de julio de este año de la licencia regulatoria europea, y unido al respaldo de socios estratégicos como Telefónica, Inveready, Investcorp, Tether y BBVA, permitirá a la fintech española acelerar sus planes de expansión en toda la Unión Europea, así como reforzar su presencia en Argentina y otros países de América Latina, consolidando así su posición como uno de los actores clave del ecosistema cripto tanto en Europa como en el mundo hispanohablante. En el capital de Bit2Me también figuran Unicaja y Cecabank.
Para Pablo Casadío, CFO de Bit2me, «esta alianza ratifica que la banca puede aprovechar nuestro profundo know-how del sector para potenciar su oferta. En lugar de competir, integramos fortalezas. España y Europa presentan un escenario inmejorable y, gracias a nuestra solidez tecnológica y regulatoria, Bit2Me es el socio ideal para que las entidades financieras capitalicen este entorno, ofreciendo a sus clientes acceso al ecosistema cripto con máxima seguridad y garantías».
Foto cedidaCaniel Lacalle y José Miguel Maté, de izquierda a derecha.
A pesar de haber empezado 2026 en un entorno geopolítico de gran complejidad, en Tressis descartan que su impacto llegue al terreno macroeconómico y de los mercados financieros. Por eso su visión para el ejercicio 2026 apenas tiene en cuenta este factor y habla de un año marcado por un crecimiento global débil, sin recesión, pero condicionado por elevados niveles de deuda, un entorno fiscal exigente y un escenario monetario que seguirá siendo acomodaticio, según indicaron esta mañana en su presentación en Madrid. En este contexto, la entidad apuesta por una estrategia de prudencia activa, basada en la selección, la calidad y la flexibilidad como ejes fundamentales de la inversión.
«Venezuela no supone un riesgo de crisis, hay una visión pragmática. Ya sabemos que todas las operaciones que lleva a cabo la Administración Trump tienen un impacto económico y bursátil contenido», defendía Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis. «Si nos dicen que hay una intervención militar en Venezuela y una revuelta popular en Irán y que las bolsas están en máximos y el petróleo cayendo nos llevaríamos las manos a la cabeza. Pero los operadores no quieren un petróleo al alza, no quieren una escalada que genere un efecto negativo en las economías. El riesgo geopolítico es muy bajo y el objetivo de Trump es demostrar al mundo que esos riesgos que ocupan tantos titulares tienen muy poco impacto«, añade.
Su visión macro y de mercados para este año favorece a EE.UU. frente a Europa: “El mundo entra en una fase de crecimiento estructuralmente más pobre, en el que la abundancia de liquidez convive con una inflación que no termina de desaparecer y con niveles de deuda que limitan el margen de actuación de gobiernos y bancos centrales”, señala José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis. “No es un escenario de recesión, pero sí exige una gestión mucho más selectiva y disciplinada”, ha asegurado. Desde el punto de vista macroeconómico, estima que Estados Unidos seguirá liderando el crecimiento entre las economías desarrolladas. Europa mantiene un escenario frágil, marcado por tensiones fiscales y políticas en algunos países clave, mientras que en mercados emergentes el dinamismo se concentra en Asia, con un enfoque más selectivo.
Según la entidad, las políticas estadounidenses -arancelaria, fiscal y desregulatoria- son un acicate para el crecimiento económico y los beneficios empresariales, frente a una Europa donde ocurre todo lo contrario, por lo que podría haber factores de riesgo en sus plazas bursátiles. «Las valoraciones en EE.UU., tan exageradas a principios de 2025, se han moderado, algo que no ha ocurrido en Europa», explica Maté. Para el experto, supone un riesgo que las expectativas de beneficios empresariales (del 16% para el S&P 500 y del 10% en Europa) no acaben de cumplirse, un riesgo mayor en el caso europeo. «El relativo entre evolución de mercado y mejora de resultados no se ha compensado en Europa y los índices europeos, que presumen de infravaloración pero no es el caso», advierte.
Tsunami monetario
Lacalle habla de un crecimiento en 2026 «improductivo, que viene sobre todo de aumentar el gasto público y empobrecer a la clase media». Y es que uno de los conceptos centrales de su escenario para 2026 es el denominado “tsunami monetario”: años de políticas expansivas, déficits elevados y balances públicos sobredimensionados que siguen condicionando el entorno financiero. Esta combinación prolonga un ciclo de liquidez abundante y tipos reales contenidos, pero mantiene vivo el riesgo de inflación persistente, especialmente en el sector servicios. “La inflación ha bajado, pero no ha desaparecido como riesgo”, explica Lacalle.
Para el experto, el elefante en la habitación es la deuda, el déficit, pues «la parte grande iceberg son pasivos ya comprometidos y no financiados, que suponen el 4% del PIB en Europa, lo que derivará en mayores impuestos, menor crecimiento productivo y riesgo de inflación persistente a futuro», dijo, criticando políticas que disparan la deuda y empeoran la posición de los ciudadanos, lo que genera polarización y hartazgo. «Existe una inflación de precios persistente y eso se nota en la expansión de múltiplos en las bolsas, y rentabilidades exigidas a los bonos desconectadas de la realidad de solvencia de los estados, además de un problema de poder adquisitivo de las monedas muy relevante», añade.
Una situación que también limitará las políticas restrictivas de los bancos centrales: «El objetivo de los bancos centrales no es controlar la inflación, aunque sea lo que dicen: es cierto que tienen un objetivo a medio plazo, del 2% anual pero hay que tener en cuenta que no tienen independencia, pues tienen como objetivo que los gobiernos se financien barato: por eso la animadversión de Trump con respecto a la Fed está tan justificada». Así, aunque no podrán repetir las políticas ultraexpansivas del pasado, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo afrontan 2026 con un sesgo acomodaticio: en concreto, Lacalle habla de entre dos y tres bajadas de tipos este año en EE.UU. mientras en Europa no descarta alguna bajada adicional, teniendo en cuenta que las últimas no han tenido ese efecto de depresión de la rentabilidad exigida en los bonos soberanos. «Los bancos centrales al final son rehenes de la política fiscal: lo que importa son las acciones y éstas han sido brutalmente acomodaticias en los últimos años».
Así las cosas, Tressis asume un aumento de la masa monetaria por encima del crecimiento del PIB nominal, lo que seguirá apoyando las valoraciones de los activos financieros, aunque con mayor volatilidad y divergencias.
Renta variable: calidad y prudencia, sin burbuja en la IA
En renta variable, la concentración y el optimismo de los inversores son dos de los factores que destacan desde la entidad. Tressis sigue sobreponderando la región norteamericana y Europa frente a los índices globales, si bien es cauta con las valoraciones y apuestan por una mayor participación sectorial. Entre las temáticas que destacan se encuentra salud, tras confirmar una mejora en los resultados; tecnología y comunicaciones con beneficios, haciendo mucho hincapié en compañías rentables; industriales, se estima una recuperación de las manufacturas a nivel global; y muy selectivos en consumo, dadas las correcciones en algunos segmentos.
Lacalle descarta una posible burbuja en la IA, y ve totalmente normal que las inversiones en tecnología incluyan destrucción creativa: «La visión apocalíptica de una burbuja no tiene sentido porque eso siempre ocurre con la inversión en tecnología. El endeudamiento de las empresas es muy bajo y no está basado en expectativas de aumentos de precios; de hecho, las empresas de IA invierten para bajarlos y no necesitan que suban para repagar su deuda. A veces hay un concepto falso con las burbujas: ahora se lanza al mercado el miedo a la burbuja de la IA, pero siempre aparece la evidencia de que la verdadera burbuja es la deuda soberana. La IA no es una entelequia basada en el futuro sino en una realidad, que genera rentabilidad y resultados positivos hoy, con endeudamiento bajo. No es que las compañías sean ganadoras de los últimos años, es que son las ganadoras del futuro».
Renta fija más selectiva y oportunidad en oro
La renta fija vuelve a ocupar un papel relevante en las carteras, si bien en un entorno más complejo. La creciente preocupación por la sostenibilidad fiscal ha elevado la volatilidad de la deuda soberana y ha incrementado las rentabilidades exigidas en los tramos largos. Por ello, Tressis prioriza duraciones medias, entre tres y cinco años, y una clara preferencia por la alta calidad crediticia. En deuda privada, las perspectivas son más favorables gracias a la solidez de los balances empresariales y a unas rentabilidades a vencimiento que siguen siendo atractivas, especialmente en Europa.
En materias primas, los metales preciosos —oro y plata— continúan ganando protagonismo como activos de protección frente a desequilibrios monetarios y geopolíticos, apoyados por las compras de bancos centrales. Los metales industriales, especialmente el cobre, se benefician de la inteligencia artificial y la transición energética, aunque son sensibles a la evolución de la economía China. «El oro es el ganador de ladestrucción de poder adquisitivo de las monedas fiduciarias y lo refleja el hecho de que todos los bancos centrales del mundo están reduciendo su peso en monedas y aumentando el de oro; la demanda vs la oferta sigue siendo potente», añade Lacalle.
Mientras, el petróleo afronta 2026 en un entorno de precios contenidos y de equilibrio entre oferta y demanda, lo que contribuirá a la estabilidad macroeconómica, aunque siempre está expuesto a episodios de volatilidad derivados de riesgos geopolíticos. «Veo una tendencia lateral en el precio del petróleo, no una caída brutal como en los últimos años», dice Lacalle. «Es difícil que el precio caiga muchísimo, o suba: en el momento en que hay un operador relevante que desaparece por razones geopolíticas (por ejemplo Venezuela) el efecto es cero».
Amethis Investment Fund Manager S.A., gestora de fondos de inversión alternativa dedicada a la inversión en compañías localizadas principalmente en Europa, África y Oriente Medio, junto con su socio Edmond de Rothschild Private Equity, anunciaron el cierre final de Amethis Fund III S.C.A., SICAV-RAIF (“AFIII” o “el Fondo”) cumpliendo su objetivo de 406 millones de euros.
El fondo AFIII es el tercer vintage de la estrategia insignia panafricana de Amethis y tiene como objetivo realizar unas 10 inversiones en pequeñas y medianas empresas africanas con un claro enfoque de impacto, en participaciones mayoritarias o minoritarias, en los sectores de crecimiento del continente (fabricación y distribución (incluida la agroindustria), servicios empresariales (incluidos logística y tecnología), atención sanitaria, servicios relacionados con infraestructuras y energía), con tickets de inversión que oscilan entre 25 y 40 millones de euros.
Con AFIII, Amethis ha reforzado su estrategia de impacto, con mejoras específicas y medibles en áreas como la calidad del empleo, la igualdad de género, el desempeño ambiental y la gobernanza responsable. El Fondo está clasificado como “Artículo 9” según el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la UE (SFDR) y fue el primer fondo en adoptar este enfoque en el continente africano. Este fondo de impacto está estructurado con un mecanismo de carry vinculado a criterios ESG, lo que significa que una parte del interés diferido del equipo de inversión depende del cumplimiento de objetivos de impacto y sostenibilidad predefinidos. Esta alineación de incentivos refuerza el compromiso de Amethis de generar tanto rentabilidad financiera como resultados positivos tangibles para las economías y comunidades locales.
Apoyo de inversores globales y organismos
AFIII ha contado con el apoyo de numerosos inversores privados (incluyendo grandes corporaciones, fundaciones y family offices internacionales), entre ellos varias instituciones financieras de África del Norte, Oeste y Este. Junto a ellos, el fondo también ha recibido respaldo de instituciones de desarrollo líderes, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la International Finance Corporation (IFC), Bpifrance, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Swedfund, FinDev Canada, British International Investment (BII), Proparco, KFW DEG, AfricaGrow, gestionado por AllianzGI y asesorado por DEG Impact y el Banco de Desarrollo de Austria (OeEB).
El desarrollo de AFIII está ya avanzado, con cuatro inversiones firmadas o completadas y una transacción adicional en fase final de exclusividad. Los equipos de inversión de Amethis están evaluando actualmente varias oportunidades en todo el continente africano mediante un proceso altamente riguroso, diseñado para seleccionar únicamente las operaciones más atractivas, que ofrezcan alto potencial de impacto y rentabilidad financiera atractiva.
Amethis busca construir puentes sólidos entre inversores globales y empresas y emprendedores africanos, ayudando a canalizar capital hacia donde pueda generar crecimiento sostenible e impacto significativo.
François-Xavier Vucekovic, director de inversiones de Edmond de Rothschild Private Equity, comentó: «Amethis Fund III ejemplifica nuestra convicción compartida de que la inversión responsable a largo plazo puede liberar un potencial extraordinario en toda África. Estamos orgullosos de apoyar una plataforma que no solo genera un gran valor añadido, sino que también empodera a emprendedores visionarios y crea negocios resilientes y preparados para el futuro en todo el continente».
Los cofundadores y socios gestores de Amethis, Luc Rigouzzo y Laurent Demey, declararon: “Agradecemos sinceramente a nuestros inversores, tanto antiguos como nuevos, por su continua confianza en Amethis y en sus equipos. Junto con los emprendedores a los que apoyamos, estamos construyendo una colaboración mutua y enriquecedora que crea valor duradero, impulsa la innovación y contribuye al crecimiento sostenible del continente africano”.
Khady Koné-Dicoh y Jean-Sébastien Bergasse, senior partners responsables de la estrategia AFIII en Amethis, añadieron: «Estamos orgullosos de la renovada confianza que nos han demostrado los inversores de nuestro Fondo II y de nuestra capacidad para mantener este impulso con un equipo que cuenta con una sólida experiencia sobre el terreno y una estrategia totalmente alineada con las realidades y oportunidades del continente africano».