Foto cedidaCharo Ruiz (directora de Inversión de Capital Riesgo), Javier Roca (Capital Riesgo), Pablo Lancry (director de Innovación y Capital Riesgo), Andrei MAnuel, Leif Ferreira, David Ortega, Eder Azebedo.
Bankinter ha alcanzado un acuerdo de inversión con Bit2Me, empresa líder en activos digitales del mercado hispanohablante, por el que adquiere una participación de su capital, y se suma así a la ronda de 30 millones anunciada en agosto pasado.
El objetivo de esta inversión es explorar y alcanzar sinergias tecnológicas y de conocimiento. Asimismo, Bankinter se posiciona, junto a un socio tecnológico nacional, en el desarrollo de soluciones con tecnologías DLT.
Para Bankinter, esta operación responde a la permanente apuesta de la entidad por la innovación tecnológica y por generar sinergias con startups especializadas en fintech, como es el caso de Bit2Me, que le permitan anticiparse al futuro en el ámbito de las finanzas.
Este acuerdo de inversión con Bankinter, junto a la obtención por parte de Bit2Me el 29 de julio de este año de la licencia regulatoria europea, y unido al respaldo de socios estratégicos como Telefónica, Inveready, Investcorp, Tether y BBVA, permitirá a la fintech española acelerar sus planes de expansión en toda la Unión Europea, así como reforzar su presencia en Argentina y otros países de América Latina, consolidando así su posición como uno de los actores clave del ecosistema cripto tanto en Europa como en el mundo hispanohablante. En el capital de Bit2Me también figuran Unicaja y Cecabank.
Para Pablo Casadío, CFO de Bit2me, «esta alianza ratifica que la banca puede aprovechar nuestro profundo know-how del sector para potenciar su oferta. En lugar de competir, integramos fortalezas. España y Europa presentan un escenario inmejorable y, gracias a nuestra solidez tecnológica y regulatoria, Bit2Me es el socio ideal para que las entidades financieras capitalicen este entorno, ofreciendo a sus clientes acceso al ecosistema cripto con máxima seguridad y garantías».
Foto cedidaCaniel Lacalle y José Miguel Maté, de izquierda a derecha.
A pesar de haber empezado 2026 en un entorno geopolítico de gran complejidad, en Tressis descartan que su impacto llegue al terreno macroeconómico y de los mercados financieros. Por eso su visión para el ejercicio 2026 apenas tiene en cuenta este factor y habla de un año marcado por un crecimiento global débil, sin recesión, pero condicionado por elevados niveles de deuda, un entorno fiscal exigente y un escenario monetario que seguirá siendo acomodaticio, según indicaron esta mañana en su presentación en Madrid. En este contexto, la entidad apuesta por una estrategia de prudencia activa, basada en la selección, la calidad y la flexibilidad como ejes fundamentales de la inversión.
«Venezuela no supone un riesgo de crisis, hay una visión pragmática. Ya sabemos que todas las operaciones que lleva a cabo la Administración Trump tienen un impacto económico y bursátil contenido», defendía Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis. «Si nos dicen que hay una intervención militar en Venezuela y una revuelta popular en Irán y que las bolsas están en máximos y el petróleo cayendo nos llevaríamos las manos a la cabeza. Pero los operadores no quieren un petróleo al alza, no quieren una escalada que genere un efecto negativo en las economías. El riesgo geopolítico es muy bajo y el objetivo de Trump es demostrar al mundo que esos riesgos que ocupan tantos titulares tienen muy poco impacto«, añade.
Su visión macro y de mercados para este año favorece a EE.UU. frente a Europa: “El mundo entra en una fase de crecimiento estructuralmente más pobre, en el que la abundancia de liquidez convive con una inflación que no termina de desaparecer y con niveles de deuda que limitan el margen de actuación de gobiernos y bancos centrales”, señala José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis. “No es un escenario de recesión, pero sí exige una gestión mucho más selectiva y disciplinada”, ha asegurado. Desde el punto de vista macroeconómico, estima que Estados Unidos seguirá liderando el crecimiento entre las economías desarrolladas. Europa mantiene un escenario frágil, marcado por tensiones fiscales y políticas en algunos países clave, mientras que en mercados emergentes el dinamismo se concentra en Asia, con un enfoque más selectivo.
Según la entidad, las políticas estadounidenses -arancelaria, fiscal y desregulatoria- son un acicate para el crecimiento económico y los beneficios empresariales, frente a una Europa donde ocurre todo lo contrario, por lo que podría haber factores de riesgo en sus plazas bursátiles. «Las valoraciones en EE.UU., tan exageradas a principios de 2025, se han moderado, algo que no ha ocurrido en Europa», explica Maté. Para el experto, supone un riesgo que las expectativas de beneficios empresariales (del 16% para el S&P 500 y del 10% en Europa) no acaben de cumplirse, un riesgo mayor en el caso europeo. «El relativo entre evolución de mercado y mejora de resultados no se ha compensado en Europa y los índices europeos, que presumen de infravaloración pero no es el caso», advierte.
Tsunami monetario
Lacalle habla de un crecimiento en 2026 «improductivo, que viene sobre todo de aumentar el gasto público y empobrecer a la clase media». Y es que uno de los conceptos centrales de su escenario para 2026 es el denominado “tsunami monetario”: años de políticas expansivas, déficits elevados y balances públicos sobredimensionados que siguen condicionando el entorno financiero. Esta combinación prolonga un ciclo de liquidez abundante y tipos reales contenidos, pero mantiene vivo el riesgo de inflación persistente, especialmente en el sector servicios. “La inflación ha bajado, pero no ha desaparecido como riesgo”, explica Lacalle.
Para el experto, el elefante en la habitación es la deuda, el déficit, pues «la parte grande iceberg son pasivos ya comprometidos y no financiados, que suponen el 4% del PIB en Europa, lo que derivará en mayores impuestos, menor crecimiento productivo y riesgo de inflación persistente a futuro», dijo, criticando políticas que disparan la deuda y empeoran la posición de los ciudadanos, lo que genera polarización y hartazgo. «Existe una inflación de precios persistente y eso se nota en la expansión de múltiplos en las bolsas, y rentabilidades exigidas a los bonos desconectadas de la realidad de solvencia de los estados, además de un problema de poder adquisitivo de las monedas muy relevante», añade.
Una situación que también limitará las políticas restrictivas de los bancos centrales: «El objetivo de los bancos centrales no es controlar la inflación, aunque sea lo que dicen: es cierto que tienen un objetivo a medio plazo, del 2% anual pero hay que tener en cuenta que no tienen independencia, pues tienen como objetivo que los gobiernos se financien barato: por eso la animadversión de Trump con respecto a la Fed está tan justificada». Así, aunque no podrán repetir las políticas ultraexpansivas del pasado, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo afrontan 2026 con un sesgo acomodaticio: en concreto, Lacalle habla de entre dos y tres bajadas de tipos este año en EE.UU. mientras en Europa no descarta alguna bajada adicional, teniendo en cuenta que las últimas no han tenido ese efecto de depresión de la rentabilidad exigida en los bonos soberanos. «Los bancos centrales al final son rehenes de la política fiscal: lo que importa son las acciones y éstas han sido brutalmente acomodaticias en los últimos años».
Así las cosas, Tressis asume un aumento de la masa monetaria por encima del crecimiento del PIB nominal, lo que seguirá apoyando las valoraciones de los activos financieros, aunque con mayor volatilidad y divergencias.
Renta variable: calidad y prudencia, sin burbuja en la IA
En renta variable, la concentración y el optimismo de los inversores son dos de los factores que destacan desde la entidad. Tressis sigue sobreponderando la región norteamericana y Europa frente a los índices globales, si bien es cauta con las valoraciones y apuestan por una mayor participación sectorial. Entre las temáticas que destacan se encuentra salud, tras confirmar una mejora en los resultados; tecnología y comunicaciones con beneficios, haciendo mucho hincapié en compañías rentables; industriales, se estima una recuperación de las manufacturas a nivel global; y muy selectivos en consumo, dadas las correcciones en algunos segmentos.
Lacalle descarta una posible burbuja en la IA, y ve totalmente normal que las inversiones en tecnología incluyan destrucción creativa: «La visión apocalíptica de una burbuja no tiene sentido porque eso siempre ocurre con la inversión en tecnología. El endeudamiento de las empresas es muy bajo y no está basado en expectativas de aumentos de precios; de hecho, las empresas de IA invierten para bajarlos y no necesitan que suban para repagar su deuda. A veces hay un concepto falso con las burbujas: ahora se lanza al mercado el miedo a la burbuja de la IA, pero siempre aparece la evidencia de que la verdadera burbuja es la deuda soberana. La IA no es una entelequia basada en el futuro sino en una realidad, que genera rentabilidad y resultados positivos hoy, con endeudamiento bajo. No es que las compañías sean ganadoras de los últimos años, es que son las ganadoras del futuro».
Renta fija más selectiva y oportunidad en oro
La renta fija vuelve a ocupar un papel relevante en las carteras, si bien en un entorno más complejo. La creciente preocupación por la sostenibilidad fiscal ha elevado la volatilidad de la deuda soberana y ha incrementado las rentabilidades exigidas en los tramos largos. Por ello, Tressis prioriza duraciones medias, entre tres y cinco años, y una clara preferencia por la alta calidad crediticia. En deuda privada, las perspectivas son más favorables gracias a la solidez de los balances empresariales y a unas rentabilidades a vencimiento que siguen siendo atractivas, especialmente en Europa.
En materias primas, los metales preciosos —oro y plata— continúan ganando protagonismo como activos de protección frente a desequilibrios monetarios y geopolíticos, apoyados por las compras de bancos centrales. Los metales industriales, especialmente el cobre, se benefician de la inteligencia artificial y la transición energética, aunque son sensibles a la evolución de la economía China. «El oro es el ganador de ladestrucción de poder adquisitivo de las monedas fiduciarias y lo refleja el hecho de que todos los bancos centrales del mundo están reduciendo su peso en monedas y aumentando el de oro; la demanda vs la oferta sigue siendo potente», añade Lacalle.
Mientras, el petróleo afronta 2026 en un entorno de precios contenidos y de equilibrio entre oferta y demanda, lo que contribuirá a la estabilidad macroeconómica, aunque siempre está expuesto a episodios de volatilidad derivados de riesgos geopolíticos. «Veo una tendencia lateral en el precio del petróleo, no una caída brutal como en los últimos años», dice Lacalle. «Es difícil que el precio caiga muchísimo, o suba: en el momento en que hay un operador relevante que desaparece por razones geopolíticas (por ejemplo Venezuela) el efecto es cero».
Amethis Investment Fund Manager S.A., gestora de fondos de inversión alternativa dedicada a la inversión en compañías localizadas principalmente en Europa, África y Oriente Medio, junto con su socio Edmond de Rothschild Private Equity, anunciaron el cierre final de Amethis Fund III S.C.A., SICAV-RAIF (“AFIII” o “el Fondo”) cumpliendo su objetivo de 406 millones de euros.
El fondo AFIII es el tercer vintage de la estrategia insignia panafricana de Amethis y tiene como objetivo realizar unas 10 inversiones en pequeñas y medianas empresas africanas con un claro enfoque de impacto, en participaciones mayoritarias o minoritarias, en los sectores de crecimiento del continente (fabricación y distribución (incluida la agroindustria), servicios empresariales (incluidos logística y tecnología), atención sanitaria, servicios relacionados con infraestructuras y energía), con tickets de inversión que oscilan entre 25 y 40 millones de euros.
Con AFIII, Amethis ha reforzado su estrategia de impacto, con mejoras específicas y medibles en áreas como la calidad del empleo, la igualdad de género, el desempeño ambiental y la gobernanza responsable. El Fondo está clasificado como “Artículo 9” según el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la UE (SFDR) y fue el primer fondo en adoptar este enfoque en el continente africano. Este fondo de impacto está estructurado con un mecanismo de carry vinculado a criterios ESG, lo que significa que una parte del interés diferido del equipo de inversión depende del cumplimiento de objetivos de impacto y sostenibilidad predefinidos. Esta alineación de incentivos refuerza el compromiso de Amethis de generar tanto rentabilidad financiera como resultados positivos tangibles para las economías y comunidades locales.
Apoyo de inversores globales y organismos
AFIII ha contado con el apoyo de numerosos inversores privados (incluyendo grandes corporaciones, fundaciones y family offices internacionales), entre ellos varias instituciones financieras de África del Norte, Oeste y Este. Junto a ellos, el fondo también ha recibido respaldo de instituciones de desarrollo líderes, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la International Finance Corporation (IFC), Bpifrance, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Swedfund, FinDev Canada, British International Investment (BII), Proparco, KFW DEG, AfricaGrow, gestionado por AllianzGI y asesorado por DEG Impact y el Banco de Desarrollo de Austria (OeEB).
El desarrollo de AFIII está ya avanzado, con cuatro inversiones firmadas o completadas y una transacción adicional en fase final de exclusividad. Los equipos de inversión de Amethis están evaluando actualmente varias oportunidades en todo el continente africano mediante un proceso altamente riguroso, diseñado para seleccionar únicamente las operaciones más atractivas, que ofrezcan alto potencial de impacto y rentabilidad financiera atractiva.
Amethis busca construir puentes sólidos entre inversores globales y empresas y emprendedores africanos, ayudando a canalizar capital hacia donde pueda generar crecimiento sostenible e impacto significativo.
François-Xavier Vucekovic, director de inversiones de Edmond de Rothschild Private Equity, comentó: «Amethis Fund III ejemplifica nuestra convicción compartida de que la inversión responsable a largo plazo puede liberar un potencial extraordinario en toda África. Estamos orgullosos de apoyar una plataforma que no solo genera un gran valor añadido, sino que también empodera a emprendedores visionarios y crea negocios resilientes y preparados para el futuro en todo el continente».
Los cofundadores y socios gestores de Amethis, Luc Rigouzzo y Laurent Demey, declararon: “Agradecemos sinceramente a nuestros inversores, tanto antiguos como nuevos, por su continua confianza en Amethis y en sus equipos. Junto con los emprendedores a los que apoyamos, estamos construyendo una colaboración mutua y enriquecedora que crea valor duradero, impulsa la innovación y contribuye al crecimiento sostenible del continente africano”.
Khady Koné-Dicoh y Jean-Sébastien Bergasse, senior partners responsables de la estrategia AFIII en Amethis, añadieron: «Estamos orgullosos de la renovada confianza que nos han demostrado los inversores de nuestro Fondo II y de nuestra capacidad para mantener este impulso con un equipo que cuenta con una sólida experiencia sobre el terreno y una estrategia totalmente alineada con las realidades y oportunidades del continente africano».
Foto cedidaDiego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae
Urbanitae, plataforma española de inversión inmobiliaria, da un paso más en su estrategia de crecimiento y diversificación con la creación de una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva (SGIIC) propia, autorizada por la CNMV: Urbanitae Asset Management SGIIC S.A.
El visto bueno de la CNMV permitirá a Urbanitae crear y gestionar fondos de inversión. La compañía continúa operando como proveedor de servicios de financiación participativa, a la vez que amplía su estructura con una gestora propia, lo que le permite articular de forma clara y complementaria tres grandes vías de inversión inmobiliaria: inversión colectiva vía crowdfunding, inversiones directas en activos singulares (Urbanitae Direct Investments) y fondos de inversión inmobiliaria.
Este movimiento no supone un cambio de modelo, sino una evolución natural de una propuesta de valor que Urbanitae lleva años construyendo: una red única de promotores, un equipo especializado en análisis inmobiliario y una capacidad operativa que la sitúa como el player que más operaciones recibe, analiza y ejecuta en el mercado. Solo en 2025 la compañía analizó más de 2.000 millones de euros en proyectos de inversión inmobiliaria.
“Urbanitae tiene algo que hoy nadie más tiene: el mayor volumen y la mejor calidad de oportunidades de inversión inmobiliaria, gracias a una red consolidada y a un equipo con enorme experiencia en originación y análisis. La gestora nos permite estructurar ese valor de nuevas formas, sin perder nuestra esencia”, asegura Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae.
Nueva vía de acceso al capital institucional
La incorporación de fondos de inversión al ecosistema de Urbanitae abre además una nueva vía de acceso a capital institucional y financiero, complementaria al capital privado que ya canaliza la plataforma. Esto permite ofrecer soluciones de financiación más amplias y sofisticadas a los promotores, abordar proyectos de mayor envergadura y acompañar operaciones que, por tamaño o estructura, requieren vehículos distintos.
Todo ello con un objetivo claro: profundizar aún más en la coinversión inmobiliaria, alineando intereses entre promotores, inversores privados e inversores institucionales, y manteniendo el foco en la calidad, el análisis riguroso y la transparencia que han definido a Urbanitae desde su origen.
Con esta evolución, Urbanitae refuerza su papel como infraestructura de referencia para la inversión inmobiliaria en Europa, capaz de canalizar capital a través de distintos vehículos, pero con un mismo origen: el acceso privilegiado a las mejores oportunidades del mercado.
Faltan tres días para que el encuentro anual de Davos arranque bajo el lema “Un espíritu de diálogo”. Un mantra que intenta ganar paso en mitad de un claro cambio en el enfoque en la geopolítica y en la política internacional. De hecho, el Foro Económico Mundial reconoce en su último informe sobre riesgos globales para 2026 que la confrontación geoeconómica se erige como el principal riesgo global para este año, seguida de los conflictos interestatales, los fenómenos meteorológicos extremos, la polarización social, la información falsa y la desinformación.
En este sentido, el panorama que prevén los líderes y expertos evidencia una profunda preocupación. La mitad de los encuestados anticipan un mundo turbulento o problemático para los próximos dos años, lo que supone un 14% más que el año anterior. Además, otro 40% prevé que el panorama a dos años sea, como mínimo, inestable, mientras que el 9% opina que será estable y un 1% considera que será apacible. En lo que respecta al panorama a 10 años, el 57% prevé un mundo turbulento o problemático, un 32% anticipa inestabilidad, un 10% estabilidad y el 1% considera que el panorama será apacible.
“Se está forjando un nuevo orden competitivo en el que las grandes potencias tratan de proteger sus intereses. Este entorno cambiante, donde la cooperación resulta muy distinta a la que había antes, refleja una realidad pragmática: los enfoques colaborativos y el espíritu de diálogo siguen siendo fundamentales. Nuestra Reunión Anual de Davos será una plataforma crucial para entender los riesgos y las oportunidades, y también para levantar los puentes necesarios para abordarlos”, señala Børge Brende, presidente y CEO del Foro Económico Mundial.
Según Brende, el Informe de Riesgos Globales ofrece un sistema de alerta temprana, ya que la era de la competencia acrecienta dichos riesgos —desde la confrontación geoeconómica hasta una tecnología sin control, pasando por la creciente deuda— y transforma nuestra capacidad colectiva para abordarlos. “Sin embargo, ninguno de esos riesgos es inevitable. Los retos que destaca el informe ponen de relieve tanto la magnitud de los riesgos potenciales que afrontamos como nuestra responsabilidad compartida de trazar el rumbo a seguir”, reconoce Saadia Zahidi, directora general del Foro Económico Mundial.
El línea con la visión de las gestoras
Las gestoras internacionales coinciden también en esta visión sobre un aumento de los riesgos geopolíticos y económicos. “Sin haber pasado una semana del nuevo año, hemos tenido que lidiar con un complicado contexto geopolítico. El principal acontecimiento, por supuesto, es la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Hasta ahora, la respuesta del mercado ha sido bastante moderada: el apetito por el riesgo en activos de riesgo, incluidas las acciones globales, parece mantenerse, mientras que el oro parece posicionarse como la mejor cobertura frente al riesgo geopolítico”, apuntaba recientemente Benoit Anne, Senior Managing Director y responsable del Grupo de Análisis de Mercados de MFS Investment Management.
En opinión de Vincent Chaigneau, director de investigación, Generali AM (parte de Generali Investments), la incertidumbre geopolítica continúa siendo elevada a muy corto plazo. “Aunque la Casa Blanca afirma que el uso de las fuerzas militares en Groenlandia es “siempre una opción”, nuestro escenario central se decanta por la vía diplomática. Vemos indicios de progreso en el acuerdo de seguridad de posguerra en Ucrania, aunque la división del territorio sigue siendo un gran obstáculo. La incertidumbre geopolítica supondrá un aumento del gasto militar; en todo caso, los acontecimientos de finales de año respaldan nuestra pequeña duración corta de los bonos”, resume sobre los principales temas que están generando ahora mismo esa incertidumbre.
Las conclusiones del informe
El informe analiza los riesgos en tres horizontes: inmediato (2026), a corto y medio plazo (próximos dos años) y a largo plazo (próximos 10 años). A corto plazo, los conflictos armados, la instrumentalización de las herramientas en materia económica y la fragmentación social entran en colisión. “Mientras se intensifican esos riesgos inmediatos, los retos a largo plazo derivados de la aceleración tecnológica y el declive medioambiental también crean efectos colaterales”, explica el documento.
En este aumento de los riesgos geopolíticos, económicos y geoeconómicos, la confrontación geopolítica encabeza la clasificación de riesgos a corto plazo: un 18% de los encuestados la consideran el riesgo que con mayor probabilidad desencadenaría una crisis mundial en 2026. También sería el riesgo más grave para los próximos dos años tras escalar ocho puestos con respecto al año anterior. En este sentido, los conflictos armados en los Estados ocupan el segundo puesto para 2026 y caen hasta el quinto para el horizonte a dos años.
En un mundo de crecientes rivalidades y conflictos prolongados, la confrontación amenaza a las cadenas de suministro y a la estabilidad económica mundial en general, pero también a la capacidad de cooperación necesaria para hacer frente a los shocks económicos. En lo que respecta al panorama geopolítico, el 68% de los encuestados prevén un “orden multipolar o fragmentado” para los próximos diez años, cuatro puntos más que el año pasado.
Impactos económicos
En consecuencia, los riesgos económicos registran el mayor incremento colectivo en el panorama a dos años. Además, la preocupación por el aumento de la deuda y las posibles burbujas de activos en un contexto de tensiones geopolíticas podría desencadenar una nueva etapa de volatilidad. “La información falsa y la desinformación ocupa el segundo puesto en el panorama a dos años, mientras que la inseguridad cibernética se sitúa en el sexto. El riesgo de consecuencias adversas de la IA muestra la trayectoria más chocante, ya que pasa del 30.º puesto en el horizonte a dos años al 5.º en el horizonte a 10 años, lo que demuestra la inquietud por las repercusiones para los mercados de trabajo, las sociedades y la seguridad”, apunta el informe.
Los encuestados también señalan la desigualdad como el riesgo más interconectado por segundo año consecutivo, que además agrava otros riesgos al reducirse la movilidad social y la desaceleración económica es el segundo riesgo más interconectado. “En la base de estas interconexiones está la preocupación por las presiones sobre el coste de la vida y el afianzamiento de las economías en forma de K. Debido a que las preocupaciones a corto plazo superan a los objetivos a largo plazo, los riesgos medioambientales han perdido posiciones en el horizonte a dos años”, añade el documento.
Por último, destaca que el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos ha pasado del segundo al cuarto puesto, el riesgo de contaminación del sexto al noveno, y un cambio crítico en los sistemas terrestres y pérdida de biodiversidad pierden siete y cinco puestos, respectivamente. “Todos los riesgos medioambientales han descendido en la clasificación por gravedad, lo que no solo supone un cambio en términos relativos, sino también absolutos. Sin embargo, en el horizonte a 10 años siguen siendo los más graves: los tres primeros son fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y cambio crítico en los sistemas terrestres”, concluye el informe.
Goldman Sachs Asset Management ha anunciado el lanzamiento del ETF UCITS Goldman Sachs MSCI World Private Equity Return Tracker (GSPE), que ofrece exposición líquida a rendimientos similares a los del capital privado, utilizando acciones del mercado público. En este sentido, su objetivo es ofrecer resultados de inversión que se correspondan estrechamente con el rendimiento del índice MSCI World Private Equity Return Tracker. Según explica la gestora, el fondo combina la base de datos de empresas privadas y las capacidades del índice de renta variable pública de MSCI con la amplia trayectoria y su experiencia en activos alternativos líquidos.
Este ETF pasivo está gestionado por el equipo de estrategias de inversión cuantitativa de la empresa, un equipo especializado que emplea métodos cuantitativos avanzados para gestionar estrategias de inversión en diversas clases de activos. El equipo cuenta con más de 35 años de experiencia en la inversión sistemática en estrategias alternativas líquidas. El lanzamiento del GSPE subraya el compromiso de Goldman Sachs Asset Management de ampliar el acceso de los inversores a estrategias de inversión diferenciadas.
“Seguimos observando una fuerte demanda por parte de nuestra base de clientes europeos de soluciones que ofrezcan ventajas de diversificación en todo el espectro de liquidez. Con el lanzamiento del GSPE en Europa, ahora podemos ofrecer a los inversores exposición a rendimientos similares a los del mercado privado en una estructura líquida y transparente, aprovechando la sólida experiencia de MSCI en la construcción de índices”, afirmó Hilary López, directora del negocio de patrimonio de terceros para EMEA en Goldman Sachs Asset Management.
El conjunto de datos MSCI Private Capital Universe representa 7,7 billones de dólares en activos de fondos de capital privado en más de 9.700 fondos y aproximadamente 174.000 empresas individuales, a 30 de junio. El índice MSCI World Private Equity Return Tracker, en el que se basa el GSPE, trata de aproximarse a los rendimientos de este conjunto de datos de empresas privadas replicando las exposiciones por región, sector y estilo utilizando acciones que cotizan en bolsa.
“Este lanzamiento supone un paso importante en nuestra colaboración con Goldman Sachs Asset Management. El índice MSCI World Private Equity Return Tracker combina el enfoque transparente y basado en reglas de MSCI para la construcción de índices con nuestros datos sobre empresas privadas y nuestra experiencia analítica líder en el sector. El índice está diseñado para respaldar soluciones de inversión que buscan representar rendimientos similares a los del capital privado en el marco de los mercados públicos”, afirmó Sebastien Lieblich, director de índices para EMEA y APAC de MSCI.
El ETF cotiza actualmente en la Deutsche Boerse, y pronto lo hará en otras bolsas. El ratio de gastos totales del ETF Goldman Sachs MSCI World Private Equity Return Tracker UCITS es del 0,50 %. Goldman Sachs Asset Management gestiona actualmente 69 estrategias de ETF en todo el mundo.
El 1 de diciembre de 2025, Goldman Sachs anunció un acuerdo para adquirir Innovator Capital Management, pionera en ETF de resultados definidos en Estados Unidos. Innovator gestiona 28 mil millones de dólares en activos en 159 ETF de resultados definidos a 30 de septiembre de 2025, lo que situará a Goldman Sachs Asset Management entre los diez principales proveedores de ETF activos a nivel mundial.
Altum Faithful Investing ha recibido la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para operar como agencia de valores, según resolución fechada el 9 de enero de 2026. Según explican, este hito consolida la evolución de la firma y refuerza su capacidad para «ofrecer asesoramientofinanciero riguroso, transparente y alineado con el interés de los inversores con sensibilidad católica».
En este sentido, apunta que la condición de agencia de valores permite a Altum desarrollar su actividad bajo el marco regulatorio aplicable a este tipo de entidades, incorporando exigencias reforzadas en materia de gobierno corporativo, control interno, cumplimiento normativo y gestión de riesgos, en línea con los estándares del sector financiero. Asimismo, la firma amplía el alcance de los servicios que prestará a sus clientes, ya que al asesoramiento financiero se suman la recepción y transmisión de órdenes y la gestión discrecional de carteras.
«Este avance refuerza la profesionalidad y solidez de Altum en su compromiso con un asesoramiento financiero alineado con la Doctrina Social de la Iglesia y consolida la inversión coherente con la fe dentro del sector financiero», señalan. En esta nueva etapa, Altum podrá ofrecer soluciones adaptadas a distintos perfiles de inversor, con el objetivo de hacer más accesible la inversión coherente con la fe católica, manteniendo su metodología propia de análisis y construcción de carteras conforme a los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia.
«La autorización como agencia de valores permite a Altum ampliar y reforzar su oferta de soluciones de inversión, facilitando al inversor una mayor capacidad de elección coherente con su fe, a través de la integración de criterios de inversión claros y consistentes», añaden. Además, la firma fortalece sus herramientas de implicación accionarial, como el ejercicio del derecho de voto en juntas generales (proxy voting), de acuerdo con su política de voto y sus guías de inversión.
Según explican, este paso responde a una demanda creciente en un contexto de resurgir religioso en la sociedad. “Cada vez más personas, y especialmente los jóvenes, no quieren vivir una vida fragmentada, tampoco en sus decisiones de inversión. Buscan coherencia. Ser agencia de valores nos permite elevar el nivel del servicio y ofrecer más y mejores soluciones para que el inversor pueda invertir de acuerdo con su fe sin renunciar al rigor, la transparencia y la profesionalidad financiera”, afirma Borja Barragán, fundador de Altum.
Invertir con coherencia en la fe católica
Altum articula su propuesta de valor a través de un enfoque propio que permite al inversor alinear sus decisiones financieras con criterios coherentes con la Doctrina Social de la Iglesia. Sus guías de inversión se sustentan en cuatro pilares fundamentales: la promoción de la dignidad humana, la promoción de la vida humana, la promoción de la familia y el cuidado y protección de la creación.
El objetivo de la firma es ofrecer carteras y recomendaciones que, apoyadas en estos principios y en un análisis financiero exhaustivo, demuestren que es posible invertir de manera coherente con la fe católica sin renunciar a la rentabilidad.
El sector europeo de los fondos cotizados (ETFs) ha entrado en una nueva fase de crecimiento, con activos que superaron los 3 billones de dólares estadounidenses en el tercer trimestre de 2025. Esto se debe, en parte, a que los inversores dan prioridad a la liquidez, la transparencia y la rentabilidad, al tiempo que exploran soluciones alternativas, como los productos tokenizados. En este contexto, en 2026 Janus Henderson pretende ofrecer soluciones de ETFs con un enfoque diferenciado que combine la innovación con la orientación al cliente.
Los ETFs han evolucionado desde simples índices pasivos hasta convertirse en sofisticadas herramientas de inversión. Si bien las exposiciones beta (de mercado) tradicionales siguen siendo dominantes, el auge de los ETFs activos y las estrategias temáticas señala un cambio hacia soluciones que ofrecen alfa incremental sin sacrificar la rentabilidad. Para los gestores de activos, esta evolución presenta tanto retos como oportunidades: ¿Cómo pueden innovar los gestores de activos manteniendo la confianza de los inversores que valoran la previsibilidad y el control del riesgo?
Adopción global de los ETFs y dinámica del mercado
Los activos gestionados por los ETFs siguen aumentando, y los ETFs activos y las estrategias temáticas están ganando impulso. La dinámica competitiva sigue siendo intensa, ya que los emisores buscan diferenciarse a través del coste, el rendimiento y la innovación. En Europa, la demanda está pasando de estrategias puramente pasivas a estrategias «índice plus» o «núcleo activo», que ofrecen la posibilidad de obtener un rendimiento superior moderado con comisiones incrementales bajas.
El mercado de ETFs activos en Europa sigue estando dominado por estrategias de bajo trackingerror, es decir, aquellas que se desvían solo ligeramente del índice de referencia. Estos enfoques atraen a los inversores que desean obtener un alfa incremental sin asumir un riesgo significativo ni pagar comisiones elevadas. Aunque los ETFs activos de «alta convicción» aún no han ganado terreno, el camino hacia soluciones más activas está en marcha.
Esta evolución gradual refleja la psicología de los inversores. Los asignadores europeos se enfrentan a incentivos asimétricos: rara vez se les recompensa por asumir riesgos adicionales, pero se les penaliza cuando las estrategias obtienen un rendimiento inferior. Como resultado, prefieren mejoras incrementales, como las carteras diseñadas a partir de análisis, que prometen un rendimiento superior modesto y mantienen una baja volatilidad.
Prioridades de los inversores: liquidez, transparencia y rentabilidad
Los inversores europeos suelen seguir siendo reacios al riesgo y prefieren estrategias con resultados más predecibles. Están dispuestos a pagar un poco más por un alfa incremental —a menudo solo 10 puntos básicos por encima de las comisiones pasivas— si se puede obtener de forma constante. Esta dinámica está configurando la demanda de ETFs mejorados por análisis y con mayores ingresos, que prometen un rendimiento superior modesto y mantienen una baja volatilidad. Más allá de los ETFs tradicionales, los productos tokenizados y las mejoras basadas en derivados están surgiendo como herramientas para la eficiencia fiscal y la personalización. Estas innovaciones respaldan la tendencia generalizada de alejarse del concepto «ETF = pasivo»; se están convirtiendo en componentes flexibles para carteras sofisticadas.
Las soluciones para los clientes son lo primero: resolver los retos de los inversores
La filosofía de Janus Henderson se centra en resolver los problemas de los clientes utilizando la propiedad intelectual existente. Esta flexibilidad incluye el lanzamiento de ETFs bajo demanda y la creación de vehículos eficientes para las necesidades complejas de los clientes. Entre los casos de éxito se encuentran nuestros productos tokenizados, que ofrecen exposición a bonos del Tesoro de EE. UU. y activos titulizados de alta calidad, y que hasta la fecha han recaudado 1.400 millones de dólares estadounidenses al ofrecer liquidez y transparencia en formato digital.
Los ETFs forman parte cada vez más del conjunto de soluciones para clientes de Janus Henderson. A diferencia de los vehículos de inversión colectiva tradicionales, que ofrecen una gama fija de productos, los ETFs permiten una rápida personalización y escalabilidad. Esta capacidad de respuesta es fundamental en un entorno en el que los inversores institucionales demandan soluciones a medida en múltiples jurisdicciones.
La innovación y la diversificación son fundamentales para satisfacer las necesidades de los inversores en 2026
Aprovechando sus puntos fuertes en obligaciones de préstamos garantizados (CLO), valores respaldados por hipotecas (MBS) y renta fija a corto plazo, Janus Henderson está ampliando su conjunto de herramientas de ETFs para satisfacer las diversas necesidades del mercado. También estamos adaptando estrategias de renta variable de alta convicción a ETFs con un tracking error moderado, aprovechando el análisis propio para ofrecer alfa incremental y controlar la volatilidad.
Por ejemplo, el enfoque de Janus Henderson aprovecha los conocimientos de sus carteras de alta convicción para ofrecer ETFs con una diversificación más amplia, lo que reduce el tracking error y preserva el alfa. Esta evolución refleja una respuesta pragmática a las preferencias de los inversores por una exposición activa con control del riesgo.
El concepto de «alfa portátil» sustenta esta estrategia. Al diluir las exposiciones de alta convicción en carteras más diversificadas, Janus Henderson puede distribuir el alfa entre un mayor volumen de activos gestionados, al tiempo que satisface la demanda de previsibilidad de los clientes. Este enfoque también se ajusta a las tendencias de compresión de las comisiones: los inversores no están dispuestos a pagar por apuestas concentradas, pero sí están dispuestos a pagar primas modestas por mejoras incrementales.
El camino por delante: los ETFs como soluciones para los clientes
Los ETFs se posicionan cada vez más como parte del negocio de soluciones para clientes de Janus Henderson. A diferencia de los vehículos tradicionales, los ETFs pueden lanzarse bajo pedido, lo que permite estrategias a medida para clientes institucionales. También sirven como soluciones eficientes para exposiciones complejas, incluidas las mejoras basadas en derivados para la optimización fiscal.
Esta flexibilidad es importante en un contexto global. Los ETFs UCITS domiciliados en Europa se están convirtiendo en la solución por defecto para los inversores institucionales no estadounidenses, ya que ofrecen un formato estandarizado, líquido y transparente en múltiples jurisdicciones. A medida que Janus Henderson amplía su presencia en el mercado de ETFs en EMEA, se hará hincapié en la personalización, la escalabilidad y la integración con soluciones multiactivos.
A medida que ayudamos a los inversores a posicionarse para un futuro más brillante, nuestro objetivo es seguir siendo líderes del sector con soluciones innovadoras, centradas en el cliente y con una perspectiva global.
Tribuna de opinión de Michael John (MJ) Lytle, director de Innovación de Productos de Janus Henderson
Foto cedidaBorja Mesa-Jareño, Alfonso Gallego y Abdón Nieto, socios de Amchor IS.
AMCHOR IS anuncia el nombramiento de Borja Mesa-Jareño, Alfonso Gallego y Abdón Nieto como socios de la firma, con efecto desde el 1 de enero de 2026.
«Esta designación reafirma nuestro compromiso con el desarrollo del talento interno, el fortalecimiento del partnership y la consolidación de un liderazgo alineado con los valores y la cultura de Amchor», explica la entidad en una comunicación en redes sociales.
Cada uno de ellos ha desempeñado un papel clave en el crecimiento y la consolidación de la firma. Así, Borja Mesa-Jareño ha forjado su carrera profesional en la compañía en el área de Capital Raising, donde se incorporó en 2013, destacando por su papel en el estrechamiento de lazos con las entidades distribuidoras, gracias a su innata empatía para detectar sus necesidades y a su vocación por la excelencia en el servicio a la hora de resolverlas.
Alfonso Gallego se unió a Amchor IS en 2018, procedente de Altamar Capital Partners, para estructurar el Equipo de Operaciones de las estrategias en mercados privados, departamento que ha liderado hasta convertirlo en una de las piedras angulares de la estructura de la compañía.
Abdón Nieto, por su parte, se incorporó a la compañía en 2022 como Managing Director en el Área de Institutional Solutions, tras una dilatada trayectoria profesional en entidades como Nomura, BlackRock y BBVA. Abdón ha ampliado notablemente el espectro de actuación de Amchor Is gracias a su profundo conocimiento del sector institucional europeo y su experiencia en el diseño de soluciones a medida para este tipo de inversores.
Como socios, continuarán liderando sus respectivas áreas y participarán activamente en el desarrollo e implementación del plan estratégico de Amchor, reforzando su posición en el sector y la relación de confianza con los inversores, dice el comunicado.
El informe sobre el sentimiento de los inversores europeos preparado por la gestora de fondos Fidelity International desvela que, de media, las españolas esperan obtener unos retornos del 4,2% a corto plazo (12 meses o menos) y del 5,3% a largo (cinco años o más), frente a los 4,6% y 6,1% respectivos que prevén los hombres.
Por su parte, los varones tienen una mayor tolerancia al riesgo. Un 8% tiene una tolerancia alta, frente al 2% de mujeres. En torno a un 60% de ambos sexos tiene tolerancia moderada, mientras que el 31% de hombres afirma que su tolerancia es baja (frente un 39% de ellas), tal y como desvela la gestora de fondos Fidelity International en su Informe sobre el sentimiento de los inversores europeos para el que entrevistó a 1.000 personas en España.
También hay una gran diferencia en el plazo de inversión. Ellas tienen un horizonte temporal de 2,6 años, frente a los 3,6 de los varones; casi un 30% menos. Con todo, la cantidad que invierten ambos es similar. De media, los hombres prevén invertir algo más de 11.300 euros en los próximos 12 meses, frente a los casi 11.000 de las mujeres.
Las españolas afirman comprender peor sus finanzas que los varones. Un 48% admite que le cuesta entenderlas, frente a un 35% de los hombres. A pesar de ello, el porcentaje de personas que afirma gestionar sus propias finanzas es similar (un 77% en el género masculino vs. un 76% en el femenino).
En torno a un 60% de ambos sexos confían en asesores profesionales para educarse en estos temas. Sin embargo, los varones depositan su confianza en mayor medida en la prensa económica (un 33% frente a un 26% del género femenino). Mientras, ellas se apoyan más en familia y amigos (28%) que los hombres (23%).
Los varones consiguen sus objetivos a largo plazo en mayor medida que las mujeres. Un 70% de hombres afirma que está logrando sus metas financieras, frente al 64% femenino. Al mismo tiempo, un 58% del género masculino señala que ahorra suficiente para la jubilación, frente a un 52% del femenino.
Óscar Esteban, responsable de negocio en España y Portugal en Fidelity International, abunda en tres estrategias básicas que los inversores deberían considerar a la hora de lidiar con la inestabilidad geopolítica.
En primer lugar, mantener las inversiones: “Puede sonar ilógico, pero la mejor estrategia es mantener las inversiones en momentos de volatilidad. No importa lo experimentado que sea uno como inversor; resulta increíblemente difícil predecir cómo va a comportarse el mercado. Por lo tanto, jugar con los tiempos es una mala idea y es más probable fallar que acertar. Es más probable obtener el resultado deseado adoptando un enfoque a largo plazo y manteniendo las inversiones a pesar de los altibajos”.
En segundo término, no olvidar la diversificación: “La diversificación es vital para asegurarse de que el riesgo está bien repartido, ya que la probabilidad de que todos los activos se hundan al mismo tiempo es entre baja y nula. Contar con una combinación de activos, desde acciones y fondos hasta bonos y liquidez, en diferentes sectores y regiones es una buena forma de asegurarse de que una cartera esté protegida frente a la volatilidad”.
Y, además, las correcciones del mercado pueden crear oportunidades atractivas: “A veces, durante la tormenta se puede vislumbrar una oportunidad y es importante mantener los ojos bien abiertos y posicionarse para aprovecharla. Aunque supone en cierto modo adoptar un enfoque contracorriente, comprar acciones de una empresa o un fondo que está cayendo podría merecer la pena. En otras palabras, la volatilidad puede ser tu mejor aliada”.