Los fondos de inversión y los fondos cotizados (ETFs) gestionados de forma activa en Estados Unidos recuperaron algo de terreno entre julio de 2025 y junio de 2026, pero siguieron por detrás de la media de los fondos pasivos comparables. Así lo desvelan los resultados del US Active/Passive Barometer de Morningstar. Este informe semestral compara el rendimiento de los fondos activos con el de los fondos pasivos y permite ayudar a los inversores a evaluar las probabilidades de éxito de los fondos activos en distintos ámbitos, basándose en las tendencias recientes y en los resultados a largo plazo.
La edición semestral del estudio desvela que los fondos de inversión y los ETFs gestionados de forma activa recuperaron algo de terreno entre julio de 2025 y junio de 2026, pero siguieron por detrás de la media de sus homólogos pasivos. “Algo más del 40 % sobrevivió y superó a su índice compuesto pasivo ponderado por activos, lo que supone un aumento de 7 puntos porcentuales con respecto al año anterior”, recoge el estudio.
Renta variable
Los gestores de renta variable estadounidense registraron una tendencia al alza, con una tasa de éxito del 38 % en el año hasta junio de 2026, lo que supone un aumento de 4 puntos porcentuales respecto al año anterior. Los gestores activos de pequeña y de mediana capitalización lideraron la mejora, con tasas de éxito del 49 % y del 47 %, respectivamente, mientras que los de gran capitalización (27 %) lastraron las tasas de éxito de los gestores de renta variable estadounidense.
Los gestores de fondos de renta variable internacional se mantuvieron estables con una tasa de éxito del 44 % en los 12 meses hasta junio, en línea con el año anterior. Los fondos activos diversificados de mercados emergentes registraron la segunda tasa de éxito más alta entre todas las categorías de este estudio, con un 70 %, lo que supone un aumento de 35 puntos porcentuales respecto al año pasado.
El informe desvela que las dificultades para los fondos activos globales «large-blend» -que combinan acciones extranjeras y nacionales continuaron, a pesar de un ligero repunte en las tasas de éxito. Solo un tercio de los gestores de fondos «large-blend» globales superó el índice de referencia pasivo en los 12 meses hasta junio de 2026; no obstante, este dato supone un aumento de 7 puntos porcentuales con respecto al año anterior, a juicio de la firma.
Renta fija
Los gestores de fondos de gestión activa de renta fija vivieron un semestre a favor. Las tasas de éxito se dispararon 22 puntos porcentuales hasta alcanzar el 52 % durante los 12 meses hasta junio de 2026. Los gestores activos de bonos «intermediate-core» lideraron el grupo con una tasa de éxito del 66 %, mientras que la de los gestores activos de bonos corporativos se disparó hasta el 34 %, frente al 4 % registrado en 2025. La tasa de éxito a 10 años del grupo de renta fija, del 45 %, superó a la de todos los grupos de categorías analizados en este informe.
Las tasas de éxito de los fondos inmobiliarios activos aumentaron 36 puntos porcentuales hasta alcanzar el 61 % en los 12 meses transcurridos hasta junio de 2026, tras un periodo difícil para los gestores activos un año antes.
Historial
El historial a largo plazo de los fondos gestionados de forma activa frente a sus homólogos pasivos aumentó en 4 puntos porcentuales durante los últimos 12 meses. Aun así, solo el 25 % de las estrategias activas sobrevivieron y superaron a sus homólogas pasivas en los 10 años hasta junio de 2026. Las tasas de éxito a largo plazo fueron más altas entre los fondos de renta fija e inmobiliarios y más bajas entre las estrategias de gran capitalización de Estados Unidos.
La distribución de las rentabilidades excedentarias a 10 años de los fondos activos que sobrevivieron frente a la media de sus homólogos pasivos varió según las categorías. En el caso de los fondos de gran capitalización de Estados Unidos, se inclinó hacia el lado negativo, lo que indica que la penalización en la rentabilidad por elegir a un gestor que no tuvo éxito superó la recompensa por encontrar a uno ganador. Lo contrario tiende a ser cierto en la categoría de bonos básicos a medio plazo, donde las rentabilidades excedentarias se inclinaron hacia el lado positivo durante la última década.
Los inversores han elegido los fondos activos con acierto. En los últimos 10 años, el dólar medio invertido en fondos activos superó al rendimiento medio de los fondos activos en 16 de las 20 categorías analizadas. Esto implica que los inversores se decantan por estrategias más baratas y de mayor calidad.
Los fondos activos más baratos tuvieron éxito con mayor frecuencia que los más caros. Durante los 10 años hasta junio de 2026, el 33 % de los fondos activos del quintil más barato de sus respectivas categorías superó a su homólogo pasivo medio, frente al 20 % de los fondos más caros.



