A pesar de las diferencias geográficas entre Estados Unidos, Europa o Asia, el informe detecta un denominador común que condiciona la competitividad futura de todas estas urbes: la fuerte revalorización de los mercados inmobiliarios, impulsada por la alta concentración de talento y atractivo económico.
Zúrich y Ginebra siguen disputándose el puesto de las ciudades más caras del mundo, seguidas ahora por Tel Aviv, Nueva York y San Francisco. En cambio, entre las principales ciudades de los mercados desarrollados, Tokio destaca por ser muy «barata», según el informe “Mapping the World’s Prices 2026” elaborado por Deutsche Bank Research Institute. A la hora de medir el atractivo global, el bienestar integral se ha convertido en un factor tan decisivo como el dinamismo económico. En este sentido, Luxemburgo revalida por segundo año consecutivo el primer puesto mundial en calidad de vida.
«Luxemburgo mantiene el primer puesto en calidad de vida por segundo año consecutivo. Copenhague, Ámsterdam, Viena y Múnich completan el top 5, mientras que Alemania también cuenta con Fráncfort en la sexta posición. Grandes centros financieros globales como París (43.º), Nueva York (46.º), Londres (47.º) y Hong Kong (55.º) obtienen puntuaciones más bajas en habitabilidad, lastrados por el alto coste de la vivienda, los largos desplazamientos y los elevados niveles de contaminación. Sin embargo, se trata de una medida muy subjetiva», indica el documento.
También destacan que, en la tabla salarial global, Zúrich vuelve a posicionarse en cabeza, seguida de San Francisco, Ginebra, Boston y Nueva York. Como dato curioso, el informe destaca que, en una década, los salarios en Budapest han subido un 161%, en Praga un 121 % y en Varsovia un 120 %. «Las ciudades que entran en el top 10 tanto en calidad de vida como en renta disponible son Luxemburgo, Copenhague, Fráncfort, Ginebra y Zúrich; todas ellas europeas. Ninguna ciudad estadounidense figura en ambas listas», apunta el informe.

Asia destaca como uno de los polos de creación y atracción de riqueza, lo cual también se refleja en sus ciudades. Según el documento, Hong Kong conserva el mercado inmobiliario más caro, aunque los precios han bajado un -10 % respecto a los niveles previos a la pandemia. Sin embargo, Seúl (3.º) se le acerca a medida que la fiebre tecnológica envuelve a un mercado con oferta limitada. «Zúrich, Singapur y Ginebra completan el top 5. El precio de la vivienda en Budapest se ha triplicado (+209 %) en 10 años, el mayor incremento de nuestra muestra», indican.
El atractivo de España
Según el informe, el gran salto, en esta edición del Mapping the World´s Prices, lo protagonizan los hubs del sur de Europa, cada vez más demandados por profesionales internacionales, grandes patrimonios de Latam e inversores offshore. En este caso, destaca España, donde Madrid y Barcelona continúan consolidándose entre las ciudades más atractivas de Europa para vivir y trabajar. El estudio refleja una evolución positiva de ambas ciudades en términos de calidad de vida y atractivo internacional, al tiempo que pone de manifiesto uno de sus principales desafíos: el fuerte incremento de los precios de la vivienda. Madrid ocupa el puesto 18 del mundo en calidad de vida, mejorando 15 posiciones respecto a 2019, una de las mayores progresiones entre las grandes ciudades analizadas.
La capital española destaca por factores como la seguridad, las infraestructuras, la movilidad y la calidad de los servicios urbanos. Barcelona, por su parte, mantiene una posición relevante entre las principales ciudades europeas gracias a su combinación de dinamismo económico, proyección internacional y calidad de vida, consolidándose como uno de los principales polos de talento y actividad empresarial del sur de Europa. La evolución de ambas ciudades durante la última década refleja una profunda transformación económica. En Madrid, el salario neto medio alcanza los 2.200 euros mensuales, un 45% más que hace diez años, mientras que el precio de la vivienda ha aumentado un 94%, hasta los 8.013 euros por metro cuadrado. El alquiler de una vivienda de tres habitaciones ha crecido un 77% en el mismo periodo, hasta situarse en 2.493 euros mensuales.
Pese a estas presiones, Madrid mantiene una posición competitiva en indicadores de renta disponible y calidad de vida, lo que explica parte de su ascenso en la clasificación internacional. La ciudad ocupa el puesto 40 en renta disponible tras alquiler, con 1.908 euros mensuales. El informe de Deutsche Bank Research Institute también destaca que ciudades europeas como Madrid y Barcelona continúan ofreciendo una combinación de bienestar urbano y oportunidades profesionales que resulta cada vez más relevante en la competencia internacional por atraer talento, inversión y actividad empresarial.
El coste de la vida: de la hegemonía suiza al giro histórico de Japón
En el informe de Deutsche Bank, también se pone en el punto de mira cómo la política monetaria y las divisas están alterando drásticamente el coste de la vida a nivel global. A nivel de precios, Europa mantiene las ciudades más caras del planeta, con Zúrich y Ginebra repitiendo un año más en lo más alto del ranking. Por otro lado, la geopolítica y la fortaleza de su divisa (el shekel) han impulsado a Tel Aviv hasta colarse entre las cinco ciudades más costosas del mundo.
El cambio estructural más llamativo del estudio se observa en Asia. Tokio, que hace tres décadas ostentaba el título de ser una de las ciudades más caras del mundo, ha retrocedido hasta situarse en la mitad de la tabla global. Este desplome relativo se explica fundamentalmente por la debilidad crónica del yen, que ha perdido un 51 % de su valor frente al dólar estadounidense desde el año 2012, sumado a un entorno de inflación históricamente contenida en el país nipón.



