Los inversores se ahorraron cerca de 6.800 millones de dólares en gastos relacionados con sus fondos el año pasado, según una estimación que recoge el informe Morningstar’s 2026 US Fund Fee Study que analiza datos de 2025. “Cualquier reducción de las comisiones supone una gran ventaja para los inversores, ya que estas se acumulan con el tiempo y reducen la rentabilidad”, explica el estudio.
Todos los indicadores generales de las comisiones de los fondos estadounidenses volvieron a descender. La base de datos de Morningstar sobre mutual funds open-end y ETFs estadounidenses desvela que el ratio de gastos medio ponderado por activos fue del 0,32% en 2025, lo que supone un descenso del 5,6% respecto a 2024.
El informe recoge, entre otras conclusiones, que los ETF son considerablemente más baratos que los fondos de inversión -tanto la comisión media de los ETFs ponderada por igual como la ponderada por activos se situaron en torno a la mitad de la comisión que cobran los fondos de inversión, respectivamente- y que la diferencia de comisiones entre los nuevos fondos de inversión y los nuevos ETF se ha ido reduciendo durante años, pero se amplió en 2025. «El lanzamiento de unos pocos fondos de inversión de alto coste hizo que el coste medio de los nuevos fondos de inversión volviera a situarse por encima del 1% por primera vez desde 2015. Los ETFs de reciente lanzamiento también son más caros de lo que solían ser, lo que refleja la proliferación
de estrategias complejas y de alto coste que se están incorporando a la estructura de los ETFs», señala el informe.

La media ponderada por activos representa de manera más fiel los costes soportados por los inversores de los fondos, ya que se aproxima a lo que los inversores pagaron, de media, en comisiones por los fondos en los que invirtieron. Por ejemplo, el ratio de gastos medio ponderado por activos de los fondos de renta variable estadounidenses activos fue del 0,58% en 2025, frente al 1% obtenido al calcular una media ponderada por igual para este grupo. Los fondos con ratios de gastos superiores al 1% representaban una pequeña parte de los activos invertidos en fondos de renta variable estadounidenses activos a finales de 2025, según el estudio.
El informe, al analizar los lanzamientos de nuevos fondos y sus costes, reseña dos tendencias:
1.- Los ETFs siguen siendo el vehículo preferido tanto por los inversores como por los proveedores.
2.- Los lanzamientos relativamente caros ofrecen mejores oportunidades de negocio que los fondos más baratos.
Los ETFs activos marcan tendencia
La combinación de estas dos tendencias se traduce en la proliferación de los ETFs gestionados de forma activa. En 2025, se produjo una avalancha de lanzamientos de ETFs activos: de los 1.131 fondos cotizados que se crearon el año pasado, 950 eran de gestión activa. Sin embargo, muchos de ellos no encajan del todo con las características de los ETFs activos, según el estudio. Hubo algunos nuevos ETFs de bajo coste gestionados por gestores activos fundamentales, pero la gran mayoría de los nuevos lanzamientos «se adentran en terrenos que los grandes operadores tradicionales no suelen explorar».
Los proveedores de ETFs más pequeños, con el respaldo de empresas de ETFs de marca blanca, han inundado el mercado con una amplia gama de productos poco conocidos. Estos ETFs presentan perfiles de riesgo/rentabilidad novedosos y, por lo general, no tienen que hacer frente a la competencia de los mayores gestores de ETF. Vanguard, iShares y State Street no ofrecen fondos en la categoría “renta variable apalancada”. State Street e iShares ofrecen ETFs de renta derivada, pero su presencia en esa categoría es limitada.
Los fondos de estas categorías suelen aplicar comisiones más elevadas que los de las categorías más tradicionales, como las de acciones o bonos. Dado que las comisiones son una fuente importante de ingresos para las gestoras de activos, no es difícil entender por qué algunas empresas se están decantando por estos segmentos de mayor coste. Es difícil tener éxito con los ETFs, pero lograrlo con los ETFs relativamente caros puede suponer importantes beneficios extraordinarios para sus promotores. Estas categorías no han experimentado la competencia en materia de comisiones que se observa desde hace tiempo en otros ámbitos.
¿Qué ETFs activos tendrán éxito?
Los ETFs activos se enfrentan a una dura batalla. Aunque podrían suponer un salvavidas para los gestores de fondos de inversión que están sufriendo una fuga de activos, es imposible luchar contra las tendencias generales. Los inversores han preferido de forma abrumadora los fondos baratos y predominantemente pasivos.
Trasladar una estrategia de fondos de inversión a un ETF o añadir una clase de acciones de ETF puede despertar interés durante un tiempo. Pero, a tenor de los datos del informe, a la larga, «serán otros factores los que determinen la capacidad de resistencia de un fondo», según apunta Zachary Evens, Manager Research Analyst en Morningstar. El rendimiento es importante, pero las tendencias muestran que, para que los fondos activos tengan éxito, deben ser baratos. De esta forma, habrá que estar atentos a si la aparición de ETFs novedosos y relativamente caros es suficiente para invertir la tendencia a largo plazo de que los inversores paguen cada vez menos por sus fondos año tras año, según apunta el experto.



