El mercado de titulizaciones es una clase de activo estrechamente ligada a la economía real —desde hipotecas y préstamos de autos hasta créditos al consumo— y que mueve billones de dólares en todo el mundo, ofreciendo a los inversores una fuente adicional de diversificación y acceso a flujos de crédito muy amplios. John Kerschner, responsable global de productos de titulización y gestor de fondos de Janus Henderson, explica en un nuevo vídeo divulgativo por qué el mercado de titulizaciones se ha consolidado como una de las áreas más relevantes y dinámicas dentro de la renta fija global.
Según Kerschner, los activos titulizados permiten mejorar la calidad crediticia de las carteras y gestionar mejor la sensibilidad a los tipos de interés, gracias a una arquitectura que combina instrumentos a tipo fijo y variable. Además, la dispersión de emisores y préstamos subyacentes reduce el riesgo idiosincrático y contribuye a generar diferenciales de crédito históricamente atractivos frente a la renta fija tradicional.
El directivo subraya que este mercado evoluciona rápidamente en función del comportamiento del consumidor y de los ciclos económicos, lo que hace imprescindible un enfoque de gestión activa. Con miles de valores disponibles, el análisis fundamental detallado y la capacidad de evaluar el riesgo de forma homogénea frente a otras clases de activos son, a su juicio, elementos clave para identificar oportunidades de valor.
Kerschner pone en valor también la capilaridad del equipo global de Janus Henderson, con presencia en EE.UU., Europa y Australia, y su relación directa con los principales originadores y participantes del mercado. El experto afirma que esta combinación de alcance internacional y análisis exhaustivo resulta decisiva para detectar valor en un universo tan amplio. El vídeo que acompaña esta información ofrece una introducción clara al funcionamiento de las titulizaciones y, en particular, de los CLOs, y permite profundizar en los aspectos técnicos que sustentan este segmento en expansión.
El liderazgo de la renta variable global se ha concentrado cada vez más en un pequeño grupo de compañías tecnológicas y relacionadas con la IA de mega capitalización. En este entorno, combinar gestión activa, una amplia diversificación internacional y disciplina de dividendos puede ayudar a los inversores a construir carteras más resilientes.
Cuando unas pocas empresas impulsan el mercado, la resiliencia se vuelve aún más importante
En los mercados globales, un grupo reducido de grandes compañías tecnológicas, en su mayoría domiciliadas en EE. UU. y vinculadas al tema de la IA, ha impulsado una parte significativa de los rendimientos. Estas empresas han generado un crecimiento sólido, pero su dominio del mercado también ha despertado preocupaciones sobre el riesgo de valoración, el posicionamiento abarrotado y la sostenibilidad de un liderazgo tan concentrado. Para los inversores que buscan estabilidad a largo plazo, una pregunta clave es si las carteras se han vuelto excesivamente dependientes de una única narrativa.
En este entorno, tres elementos adquieren una importancia mayor: la gestión activa, la diversificación global y la contribución de la renta al rendimiento total. En conjunto, ayudan a ampliar las fuentes de retorno y pueden reducir la dependencia de un pequeño número de impulsores del mercado.
Gestión activa: vital cuando los índices se concentran
Las estrategias pasivas están diseñadas para seguir la capitalización bursátil — lo que significa que asignan de forma natural más peso a las empresas que ya han subido más. Cuando el liderazgo se estrecha, esto puede aumentar la exposición precisamente a las áreas donde las valoraciones parecen tensas.
La gestión activa ofrece un camino diferente. Mediante investigación fundamental y “bottom-up”, los gestores activos pueden identificar empresas infravaloradas en distintas regiones y sectores, ajustar el tamaño de las posiciones cuando cambia el valor relativo entre valores individuales y asignar capital hacia otras fuentes de beneficios diferenciadas y duraderas.
Es importante destacar que, mientras que los flujos pasivos están desconectados de los fundamentales de cada compañía, los gestores activos pueden evaluar las empresas según su solidez financiera, la resiliencia de sus flujos de caja y la disciplina en el uso del capital — cualidades que importan especialmente a medio y largo plazo, cuando los titulares y las modas del mercado pierden fuerza.
Diversificación global: oportunidades más allá de la narrativa de la IA
Muchas regiones del mundo ofrecen estructuras de mercado más equilibradas, valoraciones más atractivas y una combinación más amplia de sectores que los que están impulsando el rally estadounidense ligado a la IA. Europa, Asia-Pacífico y partes de los mercados emergentes presentan oportunidades menos asociadas a un único motor temático y más vinculadas a la ejecución operativa en torno a dinámicas locales, reformas estructurales o trayectorias de beneficios en mejora.
Al ampliar la exposición a renta variable en los mercados globales, los inversores pueden mejorar la diversificación, reducir el riesgo de concentración y acceder a un conjunto más amplio de posibles motores de retorno. Este abanico más amplio de oportunidades es especialmente valioso cuando un solo tema está dominando los índices globales.
Dividendos: una fuerza estabilizadora en condiciones especulativas
Las empresas que pagan dividendos siguen ofreciendo un ancla práctica para quienes buscan resiliencia. A lo largo de las décadas y a través de distintos ciclos de mercado, los dividendos han tendido a aportar alrededor de la mitad del rendimiento total de los mercados de renta variable. Las compañías que mantienen dividendos sostenibles suelen mostrar disciplina financiera y cuentan con balances sólidos — características que favorecen la protección a la baja y ayudan a amortiguar las carteras durante dislocaciones del mercado o cuando el miedo de los inversores se intensifica.
En muchos mercados internacionales, las rentabilidades por dividendo siguen siendo atractivas — son, de media, 200 puntos básicos más altas fuera de EE. UU. — ofreciendo una renta que compite con los rendimientos de la renta fija y que se complementa con unas buenas perspectivas de apreciación del capital. Con tantísimo dinero pasivo concentrado en el tema tecnológico, un gestor global activo puede construir una cartera centrada en la exposición a empresas de alta calidad y diferenciadas, cuyo desempeño esté impulsado por fundamentales más que por el mero impulso del mercado.
Un camino más resiliente hacia adelante
Combinando gestión activa, diversificación global y disciplina de dividendos, los inversores pueden reducir la sobreconcentración, reequilibrar el riesgo y perseguir resultados a largo plazo más duraderos. En Thornburg, nuestro enfoque independiente de índices y basado en investigación está diseñado para ayudar a los inversores a navegar mercados que recientemente han estado más moldeados por narrativas que por fundamentales.
Para quienes están preocupados por un liderazgo tan estrecho y la persistencia del rally de la IA, este puede ser el momento adecuado para ampliar el conjunto de oportunidades — y devolver la calidad y la selectividad al centro de la ecuación.
La innovación en el sector de la salud se está produciendo a una velocidad nunca vista hasta ahora. Más allá del descubrimiento de nuevos fármacos, la introducción de una nueva categoría de sustancias terapéuticas con nuevos mecanismos de acción está desencadenando una revolución en el tratamiento de numerosos problemas de salud, como las enfermedades cardiovasculares, la obesidad y la diabetes. Estas afecciones tienen un impacto significativo en la salud mundial y son la causa de la mayoría de las muertes en todo el mundo. Como consecuencia, existe una necesidad creciente de contar con tratamientos eficaces que sean capaces de abordar estos problemas acuciantes. La buena noticia es que una serie de tratamientos revolucionarios están dando esperanza a muchos pacientes. Esta convergencia entre innovación y potencial de crecimiento a largo plazo representa una oportunidad de inversión única en el sector sanitario.
La próxima ola de innovación cardiovascular
Imaginemos una prueba diagnóstica habitual en la que se detecta un trastorno cardíaco silencioso previamente a la aparición de los primeros síntomas, y un solo tratamiento diseñado con precisión que transforma inmediatamente el pronóstico del paciente. Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte a escala mundial, con un coste de casi 18 millones de vidas al año o, lo que es lo mismo, aproximadamente una de cada tres muertes que se producen en el mundo. Los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares suponen el 85 % de estas muertes. Sin embargo, el panorama médico actual es muy distinto al de hace una década: las pruebas avanzadas de diagnóstico por imagen y de marcadores sanguíneos permiten ahora a los médicos identificar tipos específicos de cardiopatía, lo que convierte la atención generalizada de la insuficiencia cardíaca en un tratamiento preciso y específico. La insuficiencia cardíaca ya no se trata como una afección general para todos, sino que el tratamiento se centra en la enfermedad específica de cada paciente.
Actualmente, este cambio está reescribiendo el futuro de cuatro importantes afecciones cardiovasculares, desde enfermedades genéticas infradiagnosticadas hasta problemas de salud pública generalizados. ¿Qué tienen en común? La innovación, la cual está redefiniendo tanto los resultados clínicos como las oportunidades comerciales.
Soluciones de última generación para las miocardiopatías
Un ejemplo es la amiloidosis cardíaca por transtiretina (ATTRCM). Durante mucho tiempo se había considerado una enfermedad extremadamente rara, con menos de 100.000 casos diagnosticados. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que su prevalencia real (número de pacientes afectados) puede ser hasta cinco veces mayor. A menudo, la ATTR-CM sigue el mismo patrón que la insuficiencia cardíaca habitual, por lo que es fácil pasarla por alto. Afortunadamente, tanto las herramientas de diagnóstico modernas, como el diagnóstico por imagen avanzado y las pruebas genéticas, están sacando a la luz una población de pacientes hasta ahora oculta. La innovación en los tratamientos sigue avanzando continuamente. Los medicamentos estabilizadores de primera generación, que unen y estabilizan la proteína mal plegada, ya han demostrado ejercer una mejora en la evolución de la enfermedad. Más recientemente, los pequeños tratamientos con ARN interferente, conocidos como «silenciadores», van más allá al detener la producción de la proteína defectuosa en su origen. Estos tratamientos han demostrado reducir de forma significativa tanto la mortalidad como las hospitalizaciones. Conforme van siendo más conocidos, los diagnósticos mejoran su precisión y se introducen estos tratamientos novedosos, los analistas esperan que el mercado de la ATTR-CM supere los 30.000 millones de USD.
Una evolución similar está teniendo lugar en relación con la miocardiopatía hipertrófica (MCH), una enfermedad genética en la que se engrosa el músculo cardíaco y se restringe el flujo sanguíneo, que afecta a aproximadamente una de cada 500 personas y suele estar infradiagnosticada. Hasta hace poco, las opciones de tratamiento se limitaban a betabloqueantes tradicionales, mientras que los antagonistas del calcio no hacían más que aliviar los síntomas. Los inhibidores de la miosina cardíaca suponen un cambio importante al actuar sobre la causa subyacente, y los primeros datos apuntan a efectos modificadores de la enfermedad reales. Le siguen de cerca las genoterapias y los tratamientos basados en el ARN; y, juntas, estas innovaciones podrían impulsar el mercado de la MCH por encima de los 10.000 millones de USD.
Tratamientos eficaces contra el colesterol y la hipertensión
El tratamiento del colesterol también está entrando en una nueva fase, dado que ahora una sola pastilla puede lograr reducciones significativas del colesterol «perjudicial» que antes solo eran posibles mediante inyecciones. Durante años, los fármacos derivados de la mevastatina fueron la piedra angular del tratamiento, y las ventas de medicamentos de marca ascendían a más de 20.000 millones de USD, hasta que los tratamientos inyectables bloqueadores de los receptores se hicieron con una cuota de mercado de 4000 millones de USD gracias a su acción específicamente sobre las vías del hígado. A día de hoy, las versiones orales de estos tratamientos prometen un grado de eficacia y comodidad similar. Más allá de esto, están surgiendo nuevos fármacos que inhiben las proteínas de transferencia del colesterol y tratamientos contra las partículas lipídicas persistentes vinculadas al riesgo de enfermedad cardíaca, lo cual está sentando las bases para una nueva ola de crecimiento en los tratamientos para la reducción del colesterol.
Más de mil millones de personas tienen la tensión arterial alta,
y hasta un 30% continúan sin estar sujetas a ningún tipo de control
a pesar de estar tomando múltiples medicamentos
El obstáculo quizás más urgente sea la hipertensión resistente, dado que puede representar la mayor necesidad no cubierta. Más de mil millones de personas tienen la tensión arterial alta, y hasta un 30 % siguen sin estar sujetas a ningún tipo de control a pesar de estar tomando múltiples medicamentos. Los fármacos de nueva generación en ensayos de fase avanzada están generando reducciones impresionantes de la tensión tanto sistólica como diastólica, mientras que los primeros tratamientos con ARN interferente pequeño (siRNA) podrían garantizar un control a largo plazo con una dosificación más espaciada. Dada la magnitud de esta población de pacientes, estos tratamientos podrían mover un mercado de 13.000 millones de USD.
Estos grandes avances no solo salvan vidas, sino que rediseñan los horizontes de inversión. Conforme la mejora del diagnóstico amplía los grupos de pacientes y los nuevos fármacos llegan a los centros sanitarios, se prevé que las oportunidades de rentabilidad se multipliquen. Para los inversores, la innovación en materia cardiovascular puede ofrecer una rara combinación de estabilidad defensiva y potencial de crecimiento, anclada en las necesidades médicas permanentes y alimentada por la ciencia de última generación. En este dinámico segmento con altas barreras de entrada, las carteras con visión de futuro podrían combinar la seguridad del sector sanitario con el impulso de los tratamientos transformadores.
Medicamentos GLP-1: crece la lista de afecciones aprobadas
En algunos ensayos clínicos, los medicamentos GLP-1 han ayudado a los pacientes a perder más del 20 % de su masa corporal y a controlar la diabetes. Además, estos prometedores medicamentos han sido autorizados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.) para el tratamiento de enfermedades renales crónicas y la apnea obstructiva del sueño, y para prevenir acontecimientos cardiovasculares potencialmente mortales como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares en adultos con enfermedades cardiovasculares. Los siguientes en la lista son la fibrosis hepática, la osteoartritis, los trastornos dermatológicos e incluso las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer: todas ellas enfermedades crónicas que se suman a la carga del gasto sanitario.
La adopción generalizada de los medicamentos GLP-1 podría alterar drásticamente el enfoque aplicado al tratamiento de la obesidad y las enfermedades conexas. Dado que en todo el mundo hay más de 1000 millones de personas candidatas tan solo al tratamiento contra la obesidad, el gasto anual en estas medicaciones podría ascender a varios billones de dólares. Morgan Stanley prevé que de aquí a 2035 el mercado de los medicamentos para el tratamiento de la obesidad podría alcanzar los 150.000 millones de USD en ventas anuales. Los desafíos económicos son considerables. Con la aparición de nuevos tratamientos y el aumento de la competencia entre farmacéuticas, el acceso a este tratamiento mejorará gradualmente. Conforme siga avanzando el desarrollo de los fármacos GLP-1, se podría sentar las bases para un importante punto de inflexión en la atención sanitaria, al pasarse de la atención a pacientes enfermos a la atención a pacientes sanos, el diagnóstico temprano y la prevención.
La innovación en materia sanitaria espoleará las oportunidades de inversión
La innovación en el sector sanitario no solo supone un salto cualitativo significativo para la salud pública, sino que también trae consigo oportunidades para los inversores que comprendan la ciencia y tecnología que hay detrás de estos cambios. Desde las enfermedades cardiovasculares hasta la obesidad y la diabetes, los avances en ciencia y tecnología están abordando algunas de las necesidades más urgentes en el campo de la medicina. En particular, las cuantiosas inversiones en investigación y desarrollo realizadas por compañías biotecnológicas en los últimos años ya están dando resultados prometedores. Por otra parte, las farmacéuticas poseen un potencial considerable para realizar grandes innovaciones, con varios posibles fármacos en el horizonte que se perfilan como la solución a grandes necesidades médicas sin cubrir. Como instrumentos para el desarrollo de medicamentos, las empresas del segmento de servicios relativos a las ciencias biológicas también presentan oportunidades de inversión atractivas. Conforme el sector sanitario continúa evolucionando, determinar el siguiente gran salto, a pesar de su complejidad, ofrece recompensas considerables a quienes afronten esta intersección dinámica entre ciencia, tecnología e inversión.
Tribuna de opinión escrita por Simone Poma, Gestor de JSS Sustainable Equity – Future Health y analista de inversión temática en J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management.
La Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME) ha presentado en Bruselas la octava edición de su informe ‘Indicadores clave de rendimiento de la Unión de los Mercados de Capitales’, en el que evalúa y estudia el rendimiento de los mercados europeos durante el primer semestre de 2025. En el caso de España, el documento refleja un incremento del 6% interanual en la financiación captada en los mercados procedente de bonos y acciones por parte de las sociedades no financieras durante el primer semestre del año, hasta los 16.000 millones de euros. En el periodo, hubo una fuerte apuesta por las emisiones de deuda frente a la captación de capital.
Estas empresas emitieron 10.800 millones de euros en bonos corporativos con grado de inversión, un 3% más que en 2024, y 4.000 millones de euros en bonos de alto rendimiento (high yield), lo que supone un fuerte repunte del 42% interanual. Sin embargo, durante este mismo periodo, las ofertas públicas de venta (OPV) experimentaron una caída del 49%, hasta los 800 millones de euros y las ampliaciones de capital se redujeron un 31%, hasta los 400 millones de euros.
La simplificación regulatoria, clave para el crecimiento
“El informe muestra señales positivas en el acceso al capital para las empresas españolas, que recurren cada vez más al mercado de deuda, pero también pone de manifiesto el estancamiento del mercado de renta variable y la necesidad de reforzar la financiación vía capital”, destaca Adam Farkas, director ejecutivo de AFME. «España necesita seguir avanzando hacia una Unión del Mercado de Capitales plenamente integrada, que permita diversificar las fuentes de financiación, movilizar el ahorro de los hogares y apoyar la transición verde y digital de las empresas”, agregó.
El director ejecutivo de AFME remarcó de igual forma la necesidad de una simplificación de la regulación: “También será determinante garantizar que el marco regulatorio europeo sea claro y ágil. Reducir la complejidad innecesaria y los costes asociados puede impulsar la inversión y la innovación, fortalecer la competitividad y ayudar a movilizar capital privado para que la UMCE pueda cumplir plenamente sus objetivos». “Para que las empresas sean competitivas a escala global, necesitan acceso a los mercados de capitales internacionales, un acceso que proporcionan los bancos. Por ello, es esencial contar con un entorno competitivo para la banca. Reducir la complejidad regulatoria permitirá canalizar capital público y privado, mejorar la liquidez del mercado y ayudar a que las empresas europeas crezcan y compitan a escala mundial», dijo.
A nivel europeo, el informe destaca que, pese a algunos progresos, la UE sigue rezagada frente a sus homólogos globales, con una actividad de OPV débil, un creciente peso de los mercados privados y fuertes diferencias nacionales en el acceso a capital, lo que subraya la necesidad de reformas para mejorar la competitividad y la canalización del ahorro.
Principales indicadores de España vs Europa
Entre los principales datos y conclusiones de los diferentes indicadores de este informe publicado por AFME respecto a los mercados de España durante el primer semestre de este año, las sociedades no financieras experimentaron un alza del 6% interanual en la financiación total (deuda + capital) captada en los mercados durante el primer semestre de 2025. Un resultado que se vio impulsado principalmente por un aumento de la emisión de bonos. Sin embargo, la emisión de acciones en el mercado de este tipo de empresas registró importantes caídas, con una reducción del 49% del valor de las OPV y de un 31% en las ampliaciones de capital secundarias.
En total, el 7% de la financiación de las empresas no financieras españolas procedió de la financiación basada en el mercado (bonos y acciones), una proporción que se mantiene sin cambios respecto al mismo periodo de 2024. Este porcentaje se sitúa por debajo de la media de la UE (13%), así como de la de Reino Unido (29,8%) y de la EE.UU. (29,8%).
En los seis primeros meses de 2025 salieron al mercado 10.800 millones de euros en bonos con grado de inversión, lo que supuso un aumento anualizado del 3%. Se trata del nivel más alto registrado en el país en los últimos años, si bien el crecimiento se sitúa por debajo de la media de la UE. La emisión de bonos de alto rendimiento (high yield) experimentó un aumento anualizado del 42% durante el primer semestre, hasta los 4.000 millones de euros. Durante el primer semestre de 2025, los mercados españoles registraron un nivel extremadamente bajo de OPV de sociedades no financieras. En total, se contabilizaron 800 millones de euros en OPVs, lo que supone una caída interanual del 49%. Por su parte, el volumen de las ampliaciones de capital cayó un 31%, hasta los 400 millones de euros.
Financiación sostenible
El informe de AFME destaca que España sigue siendo uno de los emisores más activos de financiación sostenible en Europa, aunque el volumen total de bonos ESG se redujo un 12% interanual, hasta los 9.500 millones de euros. Esta caída ha tenido lugar como consecuencia de una reducción en las emisiones de bonos verdes (- 40%) y sociales (-100%), compensada en parte por un repunte excepcional del 181% en bonos sostenibles, que, de mantenerse la tendencia, podrían alcanzar un volumen récord anual en 2025, según el informe de AFME.
Pese a este dinamismo, solo el 4,9% del total de bonos emitidos en España contaron con etiquetado ESG, frente al 10,7% de media en la UE, lo que amplía la brecha con respecto a otros mercados más avanzados. Aun así, España ocupa la sexta posición europea por volumen nominal de bonos ESG emitidos, confirmando su papel relevante en la financiación de la transición verde. Entre las emisiones realizadas en el primer semestre del año, destaca la emisión de 1.500 millones de euros realizada por la Comunidad de Madrid y otra por el mismo valor por parte de la Junta de Andalucía.
Capital riesgo
En el primer semestre de este año, el 1,7% de la inversión total en pymes procedió del capital riesgo, frente al 0,4% del mismo periodo de 2024. Durante la última década, el valor del indicador de capital de riesgo en la UE casi se ha duplicado, pasando del 1,8% en 2015 al 3,5% en 2025, aunque aún por debajo de los niveles observados en los dos años de euforia de mercado vinculada al COVID.
Este incremento sostenido a lo largo de diez años, sin embargo, queda rezagado respecto a otras regiones. En Reino Unido, por ejemplo, registró un 17% de la financiación de las pymes procedente del capital de riesgo, frente al 7,4% registrado hace una década.
Los datos muestran la importancia de los mercados privados: las empresas europeas, especialmente aquellas de rápido crecimiento, han experimentado un cambio profundo en su estructura de financiación. Según datos de AFME, más del 70% de los unicornios europeos de 2016 (es decir, empresas privadas valoradas en más de 1.000 millones de dólares) completaron una OPV en un plazo de cuatro años (un 55% cotizó en la UE y un 15% en Estados Unidos), mientras que solo el 18% permaneció privado. En cambio, en 2025, el 90% de los unicornios europeos de 2021 seguían siendo privados, y únicamente el 5% había realizado una salida a bolsa. Una evolución similar se ha observado en Estados Unidos, aunque allí el mercado de OPVs continúa siendo una vía de salida más dinámica. Esta tendencia refleja una dependencia creciente de losmercados privados para la financiación a largo plazo, así como una redefinición de las estrategias de salida ante la limitada profundidad y actividad del mercado europeo de OPVs.
La transferencia de préstamos hacia los mercados de capitales —a través de titulizaciones y ventas de carteras—aumentó al 2,8% del total de préstamos, frente al 2,5% en 2024, y se situó por encima de la media de la UE (1,6%). España también se consolida como un actor destacado en el desarrollo de los fondos europeos de inversión a largo plazo (ELTIFs, por sus siglas en inglés), al ofrecer la cuarta cifra más alta de la Unión, con 77 instrumentos registrados, frente a 51 en el ejercicio anterior.
Con respecto a las fintechs, España ocupa la decimoquinta posición en la UE en el indicador de desarrollo fintech, con ligeras mejoras en la financiación de empresas del sector, pero con descensos en la actividad innovadora. Durante el primer semestre de 2025 se registró un fuerte aumento del 201% en las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) y un 47% más de exits, aunque la inversión en fintechs españolas cayó un 10% y el número de patentes se redujo un 2%. El valor de los principales “unicornios” españoles se mantuvo estable. Según el informe de AFME, estos datos reflejan un ecosistema en consolidación, con mayor madurez en operaciones corporativas, pero que aún necesita reforzar su capacidad de innovación y desarrollo tecnológico para alcanzar los niveles de liderazgo europeos.
Ahorro de los hogares y competitividad del mercado
•El informe señala que los hogares españoles mantienen un bajo nivel de inversión en los mercados de capitales. En 2025, el equivalente al 66% del PIB nacional se encuentra invertido en acciones cotizadas, bonos, fondos de inversión y productos de seguros o pensiones, muy por debajo de la media europea (94%) y de economías como Dinamarca (194%) o los Países Bajos (164%).
•En cuanto a competitividad general del mercado de capitales, España se sitúa en la posición 14a del ranking europeo, con una ligera pérdida de terreno respecto al año anterior debido a la reducción de la liquidez, la contracción de la financiación sostenible y la menor disponibilidad de capital. No obstante, se observan mejoras en el acceso al crédito corporativo y en la calidad del ecosistema fintech.
Foto cedidaLanzamiento de la iniciativa de Scotia WM México
Con miras a apalancar una década de experiencia en el mercado canadiense, Scotiabank Wealth Management anunció la implementación de un nuevo modelo de banca privada en su rama mexicana. Este modelo, indicaron a través de un comunicado, integra la filosofía Total Wealth, fortaleciendo la propuesta de valor en México.
Esta oferta renovada, resaltaron, redefine su propuesta de gestión patrimonial bajo una visión holística. Esta renovación está anclada en la innovación y la asesoría multigeneracional, con una oferta de fondos que están mayoritariamente –sobre 95%–en los dos mejores cuartiles globales.
En el país latinoamericano, el mercado de fondos de inversión crece 30% de manera anual, pero representa solo 14% del PIB. En contraste, esta cifra alcanza el 80% en Brasil y el 25% en Chile. Esta diferencia, señaló Scotia WM, evidencia una oportunidad para acelerar el desarrollo y adopción de soluciones más especializadas y con mayor alcance en México.
La oferta de banca privada también incluye algunas soluciones financieras, de la mano de Visa, como la tarjeta Infinite Visa Scotia Wealth Management.
“Nuestra Banca Privada refleja el propósito de acompañarlos con atención personalizada, innovación tecnológica y asesoría integral, para que puedan alcanzar sus metas personales, familiares y de negocio con confianza y respaldo global”, afirmó Rodrigo Córdova, vicepresidente y director general adjunto de Wealth Management de Scotiabank México, en la nota de prensa.
La ciudad española de Sevilla fue escenario del Summit 2025 de Insigneo —el primer gran encuentro de la firma fuera de las Américas— y allí, su Chief Investment Officer, Ahmed Riesgo, propuso un giro conceptual que, según él, será determinante para el negocio de asesoramiento patrimonial en los próximos años.
Ante un auditorio compuesto mayoritariamente por asesores y profesionales de inversión, Riesgo sostuvo que el mundo ya se encuentra “en medio de un boom de longevidad” que obligará a replantear desde las finanzas públicas hasta los portafolios personales. El ejecutivo, que lidera la investigación macro y asignación de activos en Insigneo, insistió en que el desafío no es solo vivir más, sino financiar vidas más largas y saludables.
Longevidad: una tendencia estructural con impacto fiscal
El CIO destacó que la esperanza de vida global viene creciendo a razón de casi un año cada cuatro años desde 1990. De mantenerse la trayectoria, hacia 2050 se sumarán otros cuatro a cinco años a la media mundial. En su visión, esto dibuja un escenario probable de generaciones viviendo activamente hasta los 90 y más allá, con mejoras relevantes también en esperanza de vida saludable.
Pero ese avance abre un frente de tensión fiscal, según advirtió. Riesgo describió un “descalce histórico”: la sociedad invirtió un siglo en “ingeniería de vidas más largas”, pero casi nada en “ingeniería de balances” que sostengan ese nuevo ciclo vital. La combinación de mayor longevidad y caída de la fertilidad está elevando la tasa de dependencia de adultos mayores, lo que presiona el gasto público en jubilaciones, salud y cuidados de largo plazo.
Su conclusión macro clave es que habrá mayor endeudamiento estatal y, por lo tanto, presión alcista sobre las tasas reales. En consecuencia, señaló que los bonos soberanos de mercados desarrollados enfrentarán vientos en contra estructurales.
“Riqueza = dinero + tiempo + salud”
Uno de los ejes más repetidos de la charla fue la necesidad de redefinir el concepto de riqueza. Para Riesgo, la ecuación tradicional centrada en el patrimonio debe ampliarse: “la riqueza ya no es solo dinero: también es tiempo y salud”, aseguró.
De esa redefinición nació el título de su intervención en el evento de Sevilla: pasar de “net worth” a “net years”. El mensaje fue directo para los planificadores patrimoniales: las herramientas financieras diseñadas para una vida laboral de tres etapas y un retiro relativamente corto no funcionan en un mundo de “vidas multietapa” y potencialmente centenarias.
Riesgo atribuyó el salto de longevidad a motores tradicionales (medicina preventiva, menor mortalidad infantil, vacunas, mejoras cardiovasculares, aumento del ingreso), pero subrayó el peso creciente de nuevos catalizadores:
Plataformas de ARNm, que aceleran ciclos de vacunas y respuesta ante brotes.
Fármacos GLP-1, con efectos que trascienden la pérdida de peso y mejoran diabetes, riesgo cardiovascular y potencialmente demencia, reduciendo la morbilidad.
Inteligencia artificial, como acelerador de descubrimiento de drogas, diagnóstico temprano y medicina personalizada.
Robótica y automatización de cuidados, que sostendrán calidad de vida de cohortes envejecidas.
En su lectura, la IA reducirá significativamente los tiempos de investigación y ensayos clínicos, empujando una “era de abundancia” en salud y biotech.
Implicancias para portafolios: tres sectores ganadores
El CIO afirmó que la longevidad no solo es un tema social, sino una mega-tendencia invertible. Y planteó tres sectores con ventaja estructural:
Salud y biotech: med-tech, diagnósticos, farmacéuticas habilitadas por IA, plataformas de prevención.
Tecnología aplicada al envejecimiento: robótica, humanoides, software industrial que compensa escasez laboral.
Real estate e infraestructura de longevidad: senior housing, edificios médicos, laboratorios, rehabilitación, home care y servicios vinculados.
En particular, resaltó el retorno del senior housing como oportunidad luego del impacto pandémico, así como el atractivo de REITs de salud enfocados en consultorios médicos y life-science labs.
Ahmed Riesgo cerró su exposición con un set de lineamientos prácticos para una cartera “longevity-aware” para los asesores y gestores que escuchaban atentos su charla:
Más crecimiento (más equity) y menos cash: en horizontes largos, el efectivo deja de ser “rey” y se vuelve un lastre.
Asignación explícita a la economía de la longevidad: crear un bloque temático específico dentro del portafolio.
Cobertura del riesgo de longevidad en carteras con pasivos: swaps de longevidad, annuities diferidas, bonos largos ligados a inflación.
Rebalancear tiempo, no solo activos: financiar carreras múltiples, sabáticos, reinversión en capital humano a mitad de vida.
Sesgo hacia sistemas resilientes: compañías y países con infraestructura sanitaria sólida y tecnología para telemedicina, trabajo remoto y cuidado automatizado.
En línea con esa lógica, sugirió una asignación estratégica más orientada a renta variable, activos reales e instrumentos de ingreso vitalicio, con un peso mucho menor de bonos de mercados desarrollados.
Miami será nuevamente sede de uno de los encuentros más relevantes de la industria de mercados privados en Norteamérica. Del 16 al 18 de marzo de 2026, el hotel InterContinental recibirá a una nueva edición de SuperReturn North America, conferencia que reúne a actores clave del ecosistema de inversión alternativa, con participación de gestores, inversores institucionales y especialistas de distintas regiones del mundo.
El evento, considerado el principal foro de private markets de la región, espera convocar a más de 800 tomadores de decisión, entre ellos más de 250 limited partners (LPs) y 350 general partners (GPs), provenientes de más de 30 países. Tras su regreso a Miami en 2025, la conferencia repite en la ciudad por segundo año consecutivo con la promesa de una agenda “más grande, más audaz y mejor”.
Una agenda amplia y foco en emergentes
Durante tres jornadas, los asistentes podrán acceder a paneles y sesiones con más de 200 expertos de la industria. La programación incluye cumbres especializadas dedicadas a deuda privada, venture capital, gestión de patrimonio privado y hedge funds dentro del universo de mercados privados.
Según detallaron desde la organización, este año se sumará, además, mayor contenido orientado a emerging managers y nuevas sesiones exclusivas solo para LPs, en línea con el crecimiento de estos actores en el mercado.
Networking y reuniones preagendadas
SuperReturn North America 2026 también reforzará su propuesta de vinculación profesional. A través de SuperReturn Allocate, los participantes podrán potenciar sus reuniones precoordinadas, mientras que el formato social del evento incluirá actividades temáticas pensadas para ampliar el networking: noche de casino, almuerzos para mujeres del sector, mesas redondas con champán y otros espacios informales de contacto.
LPs confirmados
Entre los inversores institucionales ya confirmados figuran Aksia, American Student Assistance, Healthcare of Ontario Pension Plan (HOOPP), LCG Associates, Mitsui Sumitomo Insurance Co, NEPC, Prime Healthcare, Public Investment Fund, Reinsurance Group of America y Symetra Investment Management, entre otros.
Descuento exclusivo de Funds Society
Funds Society es media partnership de SuperReturn North America 2026, por lo que nuestros lectores tienen acceso a un descuento exclusivo.
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Con una convocatoria internacional en ascenso y una agenda centrada en las principales tendencias del capital privado, SuperReturn North America 2026 buscará consolidarse como punto de encuentro estratégico para el mercado norteamericano y global.
Crescenta, la primera gestora digital de España para la inversión en fondos de capital privado, inicia la comercialización de su nuevo fondo Crescenta Private Equity Growth Top Performers III, FCR. Se trata de la tercera edición de su vehículo insignia, que ofrece, a través de una selección de fondos, exposición a megatendencias y empresas tecnológicas.
“Los gestores de Private Equity Growth están especializados en identificar y escalar a los grandes ganadores de la próxima década. Invertimos en fondos de gestoras que llevan décadas invirtiendo en las empresas que abanderan las megatendencias y que han sabido posicionarse como líderes”, explica Ramiro Iglesias, CEO y cofundador de Crescenta.
El nuevo vehículo busca obtener una rentabilidad neta anual del 18% y multiplicar por 2,5 veces la inversión y tiene un tamaño objetivo de 50 millones de euros. El portfolio estará compuesto por una selección de entre cinco y siete fondos, con una combinación única de tres estrategias: Private Equity Growth, Private Equity Tech Buyouts y secundarios de Venture Capital. La estrategia de los fondos subyacentes, con un profundo conocimiento sectorial, se centra en identificar compañías tecnológicas en fases avanzadas de expansión que combinan estabilidad operativa y alto potencial de revalorización.
“Lanzamos una nueva edición de nuestro fondo estrella, después del gran recibimiento obtenido por las dos primeras añadas y ampliando de nuevo el tamaño objetivo. Con Growth III queremos aprovechar el potencial que ofrecen las empresas tecnológicas, cuyas mayores fases de crecimiento ocurren en los mercados privados”, destaca Ramiro Iglesias.
El vehículo invierte en fondos internacionales de gestoras con décadas de experiencia y que han descubierto a las grandes tecnológicas de los últimos años. Su primera inversión ha sido en un fondo de Hg, gestora especializada en la adquisición de compañías tecnológicas. Desde un punto de vista geográfico, el fondo se centrará en Estados Unidos y Europa, que concentran los principales polos globales de innovación tecnológica. En cuanto a la construcción de cartera, el fondo combinará exposición al mercado primario (80%) con una participación selectiva en secundarios (hasta un 20%), lo que permitirá diversificar el riesgo, acceder a compañías de la estrategia de venture capital, reduciendo el riesgo y el efecto de la curva J. Esta estructura proporciona acceso a múltiples motores de creación de valor y optimiza la generación de rentabilidad ajustada al riesgo.
Se trata de un fondo cerrado, con una duración estimada de 10 años, en los que se contemplan destinar los primeros 4-5 a realizar llamadas de capital y los siguientes 5-6 a realizar distribuciones. Cabe destacar que es un fondo ilíquido. Objetivo basado en la rentabilidad neta histórica simulada obtenida por los fondos anteriores con misma estrategia a los subyacentes seleccionados y gestionados por la misma gestora que los subyacentes seleccionados, bajo un escenario conservador.
El mercado coincide en que ya hemos dejado atrás los tipos de interés máximos en todo el mundo, aunque la futura senda es muy incierta debido a varios factores macroeconómicos y políticos. ¿Cómo pueden entonces los inversores optimizar sus carteras en este entorno incierto?
La rentabilidad de un valor de tipo flotante, como un CLO con calificación AAA, se compone de un diferencial de crédito y un tipo de interés de depósito subyacente basado en el euribor. Por tanto, estas rentas aumentarán y disminuirán con los movimientos del tipo de interés de depósito. Cuando los tipos de interés disminuyen, el diferencial de los instrumentos de tipo flotante incide más en su rendimiento global (ver gráfico 1).
Sensibilidad a los movimientos de los tipos de interés
Además, en un entorno de curva de tipos plana o invertida (cuando los tipos a corto plazo son similares o superiores a los tipos a largo plazo), los instrumentos de tipo flotante de menor duración pueden ser ventajosos, ya que ofrecen atractivas oportunidades de carry de rentas, sin tener que asumir un riesgo de duración innecesario. Si lo desean, los inversores pueden gestionar de forma táctica el riesgo de duración en otra parte de su cartera. Esto se muestra en el gráfico 2, donde el tramo inicial de la curva de tipos de los swaps en euros está invertido. También cabe señalar que, aunque se espera que los tipos de interés de depósito de los tramos iniciales caigan durante el próximo año, se espera que la curva se mantenga bastante plana incluso después de eso.
Evidentemente, también es cierto que las expectativas del mercado pueden estar equivocadas y que los tipos evolucionen de forma muy diferente y volátil, como hemos visto en los últimos años. La insignificante sensibilidad de los CLO con calificación AAA a los tipos de interés puede ser útil durante dichos períodos de volatilidad. Dados los estrechos diferenciales de la renta fija en general, esto hace que los mercados de deuda puedan ampliarse durante períodos de volatilidad, ya sea por motivos políticos, arancelarios u otras variables macroeconómicas. La menor duración de los diferenciales y la alta calidad crediticia de los CLO con calificación AAA conllevan una menor sensibilidad a los movimientos de los diferenciales de crédito comparado con otras clases de activos de renta fija, como la deuda de categoría de inversión (investment grade). Este es uno de los factores que ha ayudado a los CLO con calificación AAA europeos a ofrecer una rentabilidad más moderada a largo plazo comparado con la deuda investment grade.
El colchón del diferencial
Los CLO con calificación AAA han pagado históricamente un diferencial de crédito más alto que los bonos corporativos investment grade. Durante el último período de diez años cerrado a 31 de diciembre de 2024, los CLO con calificación AAA pagaron una media de 130 puntos básicos (pb) adicionales por encima del tipo libre de riesgo, comparado con los 78 pb de la deuda investment grade[1]. En un entorno de tipos a la baja, el valor relativo cobra importancia, dado que, como se ha comentado, el componente del diferencial supone una mayor proporción del rendimiento total.
Si nos fijamos en los diferenciales relativos actuales, para lograr un nivel similar de diferencial de crédito y rendimiento disponible en los CLO con calificación AAA, los inversores tendrían que descender en el espectro de crédito hasta la deuda corporativa con calificación BBB (gráfico 3). Tenga en cuenta que estos rendimientos de los CLO con calificación AAA se basan en estimaciones conservadoras de la curva de tipos a plazo del euro, que se prevé que disminuya con el tiempo. En la actualidad, el rendimiento corriente de los CLO con calificación AAA es más alto, en torno al 4%[2].
Sin cesiones en cuanto al riesgo
También es cierto que los rendimientos de los CLO con calificación AAA tienden a superar a los del crédito investment grade más amplio si analizamos la última década (gráfico 4). Dicha rentabilidad suele entregarse con aproximadamente la mitad de la volatilidad de la deuda investment grade. Además, si observamos los recientes períodos de caídas extremas, como la pandemia de covid-19 y el aumento de los tipos en 2021/2022, los CLO con calificación AAA han registrado caídas similares o menos profundas y más breves que la deuda investment grade.
Mejorar la diversificación
Dada la incierta evolución de los tipos de interés, creemos que los inversores deben ser conscientes del riesgo de volatilidad de los tipos y de sus posibles repercusiones en las carteras, tanto de forma directa como indirecta mediante los movimientos asociados de los diferenciales de crédito. Añadir diversificación a una asignación de renta fija, por ejemplo, mediante exposición a tipos flotantes, puede ayudar a garantizar que no se oriente todo a los mismos factores o riesgos. La diversificación del riesgo es clave para mantener la estabilidad de las rentabilidades a largo plazo.
La asignación a CLO con calificación AAA puede convertirse en el pilar de las carteras de inversión con diferentes factores de riesgo y rentabilidad, dado su tipo flotante, su duración del diferencial relativamente corta[3], su alta calidad crediticia y sus factores técnicos de mercado diferenciados. Nuestro equipo de Estrategia y construcción de carteras de Janus Henderson Investors lo ha analizado observando la composición por clases de activos de una cartera típica de renta fija de un cliente europeo y cómo añadir un 10%, 20% o 30% de CLO con calificación AAA mejora la dinámica de riesgo y rentabilidad de la cartera (gráfico 5).
Es probable que las rentas y la diversificación sigan siendo clave
Se espera que los CLO con calificación AAA europeos ofrezcan un flujo de rentas atractivas para los inversores, incluso cuando bajen los tipos de interés de depósito. De hecho, el diferencial de los instrumentos de tipo flotante, como los CLO con calificación AAA, cobra cada vez más importancia a medida que disminuyen los tipos de interés, lo que ofrece un colchón que respalda la continua generación de rentas. Esto, junto con sus beneficios de diversificación, subraya el valor de incluir CLO con calificación AAA en las carteras de inversión. Aunque se requiere la experiencia de un gestor para acceder a esta atractiva área de los mercados de renta fija, en el fondo los CLO con calificación AAA son inversiones relativamente sencillas y seguras que han demostrado su capacidad de resistencia en varios períodos de extrema volatilidad macroeconómica y de mercado. Con más de 600 operaciones europeas de alrededor de 67 gestores de CLO[4] y un flujo constante de nuevas emisiones primarias, los gestores activos pueden explorar tanto el mercado primario como el secundario en busca de oportunidades convincentes de valor relativo y optimización del riesgo de la cartera.
La capacidad de los CLO con calificación AAA de ofrecer rendimientos atractivos sin comprometer la calidad crediticia pone de relieve el potencial de esta clase de activos para mejorar las rentabilidades ajustadas al riesgo de una cartera. Su escasa sensibilidad a los tipos de interés y su menor duración del diferencial también permiten amortiguar la volatilidad. A medida que el panorama de la inversión en renta fija evoluciona con la relajación de los bancos centrales, complicada por un contexto macroeconómico y político cambiante en muchas economías, una asignación estratégica a CLO con calificación AAA puede mejorar la resiliencia de la cartera, ofreciendo una combinación equilibrada de rendimiento, calidad y estabilidad ante tipos fluctuantes y continuos desafíos económicos.
Tribuna de Colin Fleury, director de Crédito Garantizado de Janus Henderson, y de Denis Struc, gestor de carteras
[1] Fuente: Bloomberg, basado en el Citi EUR CLO 2.0 AAA Index y el ICE BofA Euro Corporate Index, del 31 de diciembre de 2014 al 31 de diciembre de 2024. [2] Fuente: estimación de Janus Henderson, a 31 de enero de 2025. El rendimiento corriente es la renta anualizada actual de una inversión en relación con su precio actual. Es un porcentaje que se utiliza a menudo para describir la rentabilidad de un bono. [3] La duración del diferencial mide cuánto cambia el precio de un bono en respuesta a un cambio en su diferencial de crédito. [4] Fuente: Janus Henderson Investors, Bloomberg, Index Calc y JPMorgan Indices, a 7 de febrero de 2025.
La volatilidad generalizada de los mercados tras la imposición de los aranceles estadounidenses del «día de la liberación» provocó un marcado aumento de los diferenciales en todos los sectores de renta fija. Como productos de crédito, las obligaciones garantizadas por préstamos (CLOs) mostraron una reacción inicial similar al pesimismo generalizado del mercado.
En entornos de mercado difíciles, como se observa en el gráfico 1, la caída de los CLOs con calificación AAA europeos ha sido menor que la deuda corporativa y la variable renta. Esta misma tendencia se ha evidenciado durante este último período de volatilidad, pues los CLOs europeos con calificación AAA han ofrecido una rentabilidad plana total de 0 puntos básicos (pb), frente a otras clases de activos de renta fija europea que cayeron (desde finales de febrero) hasta abril de 2025.
Caídas de precios por la volatilidad
Los precios se debilitaron en todos los mercados con la volatilidad observada hasta abril. El nivel de diferencial del JP Morgan Euro AAA CLO Index se amplió de 125 pb a principios de abril a un nivel máximo de 145 pb el 9 de abril y cerró el mes todavía más amplio, en 141 pb. Desde abril, los diferenciales se han vuelto a restringir en lo que va de mes, lo que benefició a la rentabilidad en mayo[1]. Los CLOs con calificación AAA han seguido resistiendo bien, movidos principalmente por unos excelentes niveles de rentas, que ayudaron a mitigar los efectos de la volatilidad de los precios en los desajustes del mercado. Las rentas elevadas y atractivas son esenciales para los clientes que buscan carteras de renta fija que se comporten bien tanto en condiciones de mercado normales como difíciles.
El gráfico 2 muestra los niveles de diferenciales del Euro AAA CLO Index y y de la deuda corporativa comparable, evidenciando el perfil de rentabilidad algo más moderada de los CLOs AAA durante ese período.
Menor sensibilidad a los movimientos de los diferenciales
Las estructuras de amortización y la naturaleza a corto plazo de los CLOs AAA reducen naturalmente la duración del diferencial o la sensibilidad de un bono al movimiento de los diferenciales de crédito. Esto contribuyó a un descenso relativamente menor de los precios que en otras clases de activos de renta fija, ya que los diferenciales de crédito se ampliaron. La ausencia de duración de los tipos de interés en los CLOs ayudó a estabilizar las rentabilidades, ya que los mercados de bonos soberanos se han enfrentado a una fuerte volatilidad desde principios de año. Factores como las menores rentas, la mayor duración de los diferenciales y el aumento de la volatilidad de los diferenciales contribuyeron a unas caídas más pronunciadas en los mercados de bonos corporativos.
Aprovechar el valor relativo
Tras las subidas, los diferenciales de los CLOs europeos se movieron hacia el rango del percentil medio (percentil 50) en términos históricos[2], con los CLOs bien posicionados para ofrecer rentabilidades atractivas comparado con los mercados de renta fija más amplios. Para los inversores, obtener un valor relativo atractivo resulta cada vez más importante en un entorno de tipos de interés a la baja, ya que los diferenciales de crédito se convierten en un componente cada vez mayor dentro del rendimiento global, lo que favorece la rentabilidad.
La aparición de un valor relativo más atractivo en los CLOs AAA también puede ayudar a que los precios se normalicen tras un período de volatilidad, a medida que los inversores intervienen para comprar lo que siguen siendo inversiones de alta calidad. Tras alcanzar su máximo en abril, los diferenciales de los CLOs AAA empezaron a normalizarse. El Euro AAA CLO Index cayó a 141 pb a finales de abril y aún más, a 135 pb a mediados de mayo, recuperándose en parte tras la debilidad sufrida. Durante los periodos de volatilidad, los CLOs suelen recuperar la caída en un plazo de seis a 12 meses. Los inversores pueden beneficiarse de esta recuperación de los precios y de las rentas a tipo flotante de alta calidad que ofrecen los CLOs AAA europeos, lo que ayuda a la diversificación de las carteras de renta fija.
La gestión activa también puede ayudar a sostener la rentabilidad, ya que la dispersión de precios puede surgir claramente durante una grave inestabilidad del mercado entre distintas operaciones de CLOs AAA. La selección crediticia, centrada en gestores y operaciones de CLOs de mayor calidad y más conservadores, es un enfoque valioso para buscar una rentabilidad superior en el mercado de CLOs más amplio en mercados difíciles. Esto requiere conocimientos especializados, y una comprensión profunda de las garantías subyacentes, para identificar oportunidades de valor relativo que puedan captar un potencial de rentabilidad superior al tiempo que se gestiona el riesgo bajista.
Columna de Denis Struc, gestor de carteras en el equipo de Deuda corporativa garantizada de Janus Henderson Investors