LinkedInKathleen M. Hutchinson, directora de la Oficina de Asuntos Internacionales de la SEC.
La SEC (Securities and Exchange Commission, por siglas en inglés) ha anunciado el nombramiento de Kathleen M. Hutchinson como nueva directora de la Oficina de Asuntos Internacionales (OIA, por sus siglas en inglés). La OIA es el departamento encargado de asesorar a la Comisión en materia de política internacional, coordinar las acciones con autoridades extranjeras globales para facilitar la supervisión y el cumplimiento normativo transfronterizo (cross-border enforcement), así como de prestar asistencia técnica.
Hutchinson ocupaba el cargo de directora interina de la OIA desde enero de 2025. Su trayectoria en la SEC comenzó en 2003 como abogada asesora en la Oficina de Inspecciones y Exámenes de Cumplimiento (actual División de Exámenes), para incorporarse posteriormente a la OIA en 2008. Dentro de esta oficina, ha desempeñado diversos cargos de responsabilidad, entre ellos los de subdirectora y directora adjunta, habiendo asumido la dirección interina de la división en dos ocasiones.
«Kathleen ha demostrado una profunda dedicación al servicio público y un firme compromiso con nuestra misión durante más de dos décadas. Agradezco enormemente su disposición para asumir el liderazgo de la Oficina de Asuntos Internacionales de forma permanente. Ha liderado con éxito numerosas iniciativas internacionales junto a nuestros homólogos en el extranjero, y confío plenamente en su liderazgo continuo y en su asesoramiento en materia de política internacional y cooperación», ha señalado Paul S. Atkins, presidente de la SEC
Por su parte, Kathleen Hutchinson ha declarado: «El extraordinario talento del equipo que integra la Oficina de Asuntos Internacionales hace que sea un auténtico privilegio trabajar cada día al servicio de los inversores y de nuestros mercados. Impulsar las prioridades internacionales de la SEC mediante la colaboración con homólogos extranjeros —tanto en cuestiones políticas y de supervisión como en materia de cumplimiento normativo y asistencia técnica— es fundamental para que la SEC pueda cumplir su cometido. Agradezco al presidente Atkins esta oportunidad y espero seguir colaborando con la Comisión, mis compañeros de la SEC y las autoridades internacionales para hacer frente a los desafíos regulatorios a los que se enfrentan los mercados globales en la actualidad».
Hutchinson es licenciada en derecho y cuenta con una maestría en Relaciones Internacionales por la Washington College of Law y la School of International Service de la American University, además de un grado por la Binghamton University. Inició su carrera legal en la práctica privada en firmas de Washington D.C. y Nueva York.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Javier García, director general; Mario Catalá, director de Inversiones e Impacto; y Ana Guzmán Quintana, directora del departamento de Estrategia, Innovación y Desarrollo de Negocio.
Portocolom AV, firma de asesoramiento independiente especializada en inversión de impacto social y medioambiental, ha anunciado la reorganización de su equipo directivo que responde a una hoja de ruta estratégica orientada a consolidar su modelo de negocio, profundizar en su propuesta de valor diferencial y acelerar su desarrollo como referente del sector.
Según ha explicado, los cambios afectan a las más altas responsabilidades de la organización y son, en conjunto, “la expresión más visible de la madurez alcanzada por la firma tras más de quince años de trayectoria”.
En concreto, Javier García, hasta ahora director de gestión de riesgos y cumplimiento normativo, asume el cargo de director general. “Su profundo conocimiento de la entidad, su visión integral del negocio y su dilatada trayectoria, con más de 20 años en la gestión de riesgos lo sitúan en una posición natural para liderar la organización en esta nueva etapa”, afirman desde Portocolom AV. E indican que bajo su dirección, “Portocolom AV ejecutará su estrategia corporativa con el mismo rigor y la misma orientación a largo plazo que han definido su carácter desde el origen”.
Además, Mario Catalá, procedente de la dirección de gestión discrecional, pasa a ocupar el puesto de director de Inversiones e Impacto. En este rol, será el responsable de seguir desarrollando el enfoque de inversión responsable que distingue a la firma, velando por la integración efectiva de los criterios de impacto en cada decisión de inversión. Su amplia experiencia en la gestión de activos y su profundo conocimiento del universo de la inversión sostenible refuerzan la capacidad de la firma para seguir avanzando en un modelo de inversión cada vez más exigente en la integración de impacto.
Y Ana Guzmán Quintana, quien ha liderado el área de inversiones e impacto durante los últimos años, asume la dirección de un nuevo departamento de Estrategia, Innovación y Desarrollo de Negocio, en el que volcará toda la experiencia y el conocimiento adquiridos a lo largo de su dilatada carrera. Desde esta posición, tendrá la responsabilidad de identificar nuevas oportunidades de crecimiento, liderar proyectos de innovación en el ámbito de impacto social y fortalecer el posicionamiento estratégico de Portocolom AV de cara a sus clientes actuales y futuros.
Según la firma, estos nombramientos no son movimientos aislados. Son piezas de un mismo proyecto colectivo, articulado en torno a los valores fundacionales de Portocolom AV: la integridad, el compromiso con el impacto positivo y la independencia de criterio. Como señala Iker Barrón, consejero delegado de la firma, «esta reorganización responde a una decisión estratégica meditada. Tenemos el equipo, el modelo y el histórico para liderar la siguiente fase de crecimiento de la inversión de impacto en España y mercados internacionales. Cada uno de estos nombramientos refuerza una palanca distinta de ese proyecto: la gestión, la inversión y el desarrollo. Es la estructura que necesitábamos para hacer lo que siempre hemos hecho, pero con mayor alcance”.
En el año en que celebra su décimo aniversario, Dunas Capital AM muestra su visión y posicionamiento de riesgo bajo ante un entorno de valoraciones exigentes y tipos de interés más elevados para la segunda mitad del ejercicio 2026. En un contexto macroeconómico menos favorable que a comienzos de año, con mayores presiones inflacionistas, tipos de interés más altos durante más tiempo y unas expectativas de beneficios empresariales muy elevadas, la gestora inicia el segundo semestre del año con un posicionamiento prudente y un nivel de riesgo bajo en todas sus estrategias, con el objetivo de preservar capital y ofrecer una rentabilidad consistente a largo plazo.
Balance de la primera mitad de 2026
Durante los primeros meses del año, la gestora ha mantenido una exposición contenida al riesgo, especialmente en los segmentos de high yield, deuda subordinada, híbridos y AT1. Asimismo, las carteras han mantenido duraciones reducidas, particularmente en los fondos Dunas Equilibrado, Flexible y Audaz. En renta variable, la exposición se ha mantenido en niveles moderados y parcialmente protegida mediante coberturas vía opciones. Durante los episodios de mayor volatilidad, el equipo gestor ha realizado ajustes tácticos tanto en duración como en exposición a bolsa, manteniendo en todo momento una aproximación prudente.
La firma ha llevado a cabo una activa rotación de la cartera de renta variable, que ha incluido la desinversión total en Logista, DHL, TotalEnergies, Mercedes-Benz, Deutsche Börse, BASF y Evonik. Asimismo, ha reducido exposición en compañías como Michelin, AB InBev, Shell, Orange y Thales. Por el lado de las compras, la gestora ha incrementado posiciones tras las recientes correcciones en SAP, Redeia, Bureau Veritas, Sopra Steria, Vinci y Ayvens, y ha incorporado nuevas posiciones en Universal Music, Reckitt, Unilever, Deutsche Telekom y LVMH.
Contexto macroeconómico y visión de mercado
De cara a la segunda mitad del año, Dunas Capital observa un entorno macroeconómico más complejo que el existente a comienzos de ejercicio. En la Zona Euro, los indicadores adelantados apuntan a un escenario de crecimiento moderado, con tasas inferiores al 1% para 2026 y próximas a ese nivel para 2027. Además, la inflación subyacente continúa mostrando una mayor persistencia de la esperada.
En Estados Unidos, la principal preocupación continúa siendo la evolución de la deuda pública. La gestora considera que el retraso en las bajadas de tipos de interés puede incrementar aún más las presiones sobre las perspectivas fiscales del país. Por su parte, la reciente estabilización del conflicto en Oriente Medio no elimina completamente los riesgos asociados al mercado energético. Dunas Capital considera que el acuerdo alcanzado sigue siendo potencialmente frágil y que aún persisten incertidumbres sobre la evolución de los precios del petróleo y del gas.
Posicionamiento para el segundo semestre de 2026
Ante este escenario, el equipo gestor de Dunas Capital mantiene una estrategia de riesgo bajo. En renta fija, continúa apostando por duraciones reducidas, evitando especialmente los vencimientos superiores a cinco años y mostrando preferencia por la deuda estadounidense frente a la europea. La cartera sigue centrada en emisores de elevada calidad crediticia, principalmente del sector financiero, manteniendo una aproximación muy selectiva en high yield, subordinados e híbridos. La firma considera que la principal fuente de rentabilidad seguirá siendo el carry, dado que los diferenciales de crédito se encuentran nuevamente cerca de mínimos.
Asimismo, la gestora continúa identificando oportunidades en emisiones corporativas de corto plazo con fundamentales sólidos y en bonos senior convertibles, que ofrecen una prima de rentabilidad atractiva frente a otras alternativas de riesgo comparable. En renta variable, el posicionamiento continúa siendo selectivo. Dunas Capital sobrepondera sectores como utilities, salud y consultoría, mientras mantiene una visión más cautelosa sobre bancos, energía y compañías vinculadas a la inteligencia artificial. La estrategia se complementa con coberturas mediante opciones sobre mercados europeos a través de estructuras de put spread financiadas parcialmente con venta de call, con el objetivo de proteger las carteras frente a eventuales episodios de volatilidad.
David Angulo, Chairman de Dunas Capital, recalca: “El crecimiento que estamos registrando refleja la solidez de un proyecto independiente que ha sabido consolidar una propuesta diferencial en todas sus áreas de negocio. Este año, además, celebramos el décimo aniversario de Dunas Capital, un hito que pone de manifiesto la capacidad de la firma para crecer de forma sostenida, manteniendo siempre el foco en la preservación de capital, la excelencia en la gestión y el servicio al cliente. Durante los últimos meses hemos reforzado nuestro equipo con la incorporación de nuevos perfiles de gran experiencia y especialización, fortaleciendo nuestras capacidades de gestión, análisis y servicio al cliente para afrontar con garantías la siguiente fase de desarrollo de la firma. La combinación de gestión activa, control del riesgo y diversificación hacia estrategias alternativas nos permite seguir generando valor de forma consistente para nuestros clientes en distintos entornos de mercado”.
“La situación macroeconómica es hoy más exigente que a comienzos de año. Los tipos de interés serán previsiblemente más elevados durante más tiempo, los diferenciales de crédito vuelven a niveles mínimos y las valoraciones bursátiles se sitúan claramente por encima de sus medias históricas. En este entorno seguimos priorizando la preservación de capital y la búsqueda de rentabilidad sin sobresaltos”, esto es lo que ha contado Alfonso Benito, CIO de Dunas Capital Asset Management. Borja Fernández-Galiano, Head of Sales de Dunas Capital Asset Management, señala: “La confianza que nuestros clientes siguen depositando en Dunas Capital demuestra que existe una creciente demanda de estrategias capaces de combinar preservación de capital, control del riesgo y generación de rentabilidad consistente en entornos de mercado complejos. El crecimiento registrado durante el primer semestre del año refleja la solidez de nuestro modelo de gestión y de nuestra propuesta de valor”, añade
Por su parte, Borja de Luis, Head of Dunas Capital Alternatives de Dunas Capital, ha querido destacar: “Nuestro posicionamiento en inversiones alternativas ofrece oportunidades de diversificación a las carteras de nuestros clientes teniendo como objetivo la preservación de capital. Por ello apostamos por las inversiones en activos reales descorrelacionados de la economía, protegidos frente a la inflación y con capacidad de generación de flujos de caja recurrentes. En este contexto, Dunas Capital Alternatives trabaja en el lanzamiento de dos nuevos fondos para este año, Aviones II que está en proceso de registro en la CNMV y un fondo de infraestructuras que promuevan la soberanía estratégica a través de la eficiencia energética y la digitalización, fortaleciendo la descarbonización y la economía circular, dando así continuidad a la estrategia que el grupo comenzó en 2019”.
El panorama del venture capital en Estados Unidos mostró un comportamiento marcadamente dispar durante los primeros cinco meses de 2026: los inversores cerraron un número ligeramente menor de transacciones, pero movilizaron un volumen de capital sustancialmente mayor que en el mismo periodo del año anterior.
Según los datos de GlobalData, el número total de operaciones de capital riesgo anunciadas en EE.UU. cayó un leve 2% interanual entre enero y mayo de 2026, mientras que el volumen de financiación se multiplicó por más de tres. “Esta divergencia refleja una clara tendencia hacia rondas de financiación más grandes y megadeals muy selectos. Esto consolida a Estados Unidos como el epicentro indiscutible en la creación de valor para el capital riesgo global, incluso en un contexto de ligero enfriamiento en la actividad transaccional. Asimismo, cabe destacar que la mayor parte de este crecimiento en valor estuvo impulsada por las multimillonarias inversiones captadas por un puñado de startups de inteligencia artificial”, explica Aurojyoti Bose, analista principal de GlobalData.
Motivos de su liderazgo
Entre las operaciones de financiación más destacadas en EE.UU. durante este periodo (enero-mayo de 2026) se encuentran los 122.000 millones de dólares obtenidos por OpenAI, las dos rondas consecutivas de Anthropic por valor de 65.000 y 30.000 millones de dólares, y los 20.000 millones de dólares recaudados por xAI, entre otras.
El análisis de la base de datos de operaciones financieras de GlobalData revela que, a pesar de la caída en el volumen de transacciones, el país mantuvo su liderazgo mundial, concentrando en torno al 30% del total de operaciones de capital riesgo anunciadas en todo el mundo entre enero y mayo de 2026. Al mismo tiempo, el espectacular incremento en el valor de las operaciones catapultó a EE.UU. hasta acaparar un abrumador 81% de la inversión global en capital riesgo, lo que subraya el peso desproporcionado del país a la hora de marcar las tendencias en la asignación de capital internacional.
Según Bose, “la enorme brecha entre la cuota por número de operaciones y la cuota por valor financiero evidencia un mercado caracterizado por tiques medios más altos y una fuerte concentración del capital en oportunidades de alta convicción”.
Otros focos para el venture capital
Al comparar estos datos con otros mercados clave, se observa que EE.UU. aventaja a sus competidores por un margen muy amplio. China, el segundo mercado más importante por detrás del estadounidense, experimentó un sólido repunte: el número de operaciones aumentó cerca de un 41% interanual y el valor de las mismas creció aproximadamente un 220%. Con ello, el gigante asiático elevó su cuota global al 23% en volumen de transacciones y al 7% en valor financiero. Aunque estos datos reflejan un nuevo impulso en su mercado, la participación de China en el valor global sigue siendo una pequeña fracción de la de EE.UU..
Por su parte, el Reino Unido absorbió el 7% del volumen de operaciones mundiales y el 3% del valor global, mientras que la India concentró el 8% de las transacciones globales, pero apenas el 1% del valor financiero. “En comparación con las cifras de Estados Unidos, la actividad de capital riesgo en estos países apunta a un sentimiento inversor mucho más cauteloso y a una menor frecuencia de financiaciones a gran escala durante este periodo”, señalan desde GlobalData.
El rendimiento superior de la renta variable renovable en 2025 reflejó cambios genuinos en las prioridades de las políticas y la economía que han continuado en 2026. Las recientes y las tensiones geopolíticas duraderas han reforzado una realidad que muchos países están confrontando directamente: la seguridad energética importa.
En toda Europa, la iniciativa REPowerEU de 300 000 millones de euros (353 000 millones de dólares estadounidenses) —lanzada en 2022 a raíz de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania— se ha fortalecido con medidas adicionales destinadas a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados en respuesta al conflicto en Oriente Medio. Alemania se ha comprometido a subastar 12 gigavatios (GW) adicionales de energía eólica terrestre en marzo1, mientras que Francia lanzó 10 GW de licitaciones de energía eólica marina en abril2, explícitamente vinculadas a la fabricación europea. Por su parte, el Reino Unido ha adelantado su octava ronda de subasta de asignación al mes de julio3. El esquema es el principal mecanismo del gobierno para apoyar la generación de electricidad baja en carbono.
En otras partes, China sigue con su fuerte inversión en energía limpia, confirmando su intención de duplicar la capacidad renovable para 2035 desde una base ya alta, mientras que EE. UU. mantiene un marco de incentivos para ciertas tecnologías renovables, como solar y almacenamiento en baterías a pesar de unas ambiciones menos pronunciadas a primera vista.
Los precios más altos del gas y la incertidumbre geopolítica han unido sus fuerzas para recordar a los países los méritos de la energía renovable confiable, por ejemplo, a través de la solar combinada con almacenamiento en baterías. Una «prima por fiabilidad verde» está surgiendo en mercados donde la energía renovable firmada ahora exige precios más altos que el gas natural sin restricciones.
A medida que los costos continúan disminuyendo gracias al desarrollo tecnológico y la producción a mayor escala, la economía unitaria de la energía renovable mejora. Esto crea un ciclo virtuoso que, en el caso del almacenamiento de baterías, está impulsando un crecimiento masivo de la capacidad, transformando las energías renovables intermitentes en energía despachable y confiable.
Los riesgos que los inversores todavía deben respetar
Esta no es una transición libre de riesgo. En este contexto estructuralmente positivo, aún hay algunos riesgos a considerar. Los proyectos renovables siguen siendo sensibles a los cambios en las tasas de interés, debido a su mayor intensidad de capital inicial en comparación con las alternativas de combustibles fósiles, lo que hace que los Costes Nivelados de Energía (LCOE) sean más vulnerables a una financiación más cara. La inflación de los costos de insumos, particularmente para el acero, el cobre, el litio y otros materiales críticos, también tiene el potencial de erosionar la economía de los proyectos si no se gestiona cuidadosamente.
Estos factores exigen selectividad. No todas las tecnologías renovables, desarrolladores o mercados son igualmente atractivos,y la disciplina de capital sigue siendo esencial. Según nuestra experiencia, los inversores que se centran solo en el crecimiento de la capacidad en lugar de en los balance, contratos y estructuras de costos corren el riesgo de decepcionarse.
¿Por qué las tecnologías habilitadoras pueden ofrecer los rendimientos a largo plazo más resistentes?
Desde una perspectiva de asignación de activos, vemos las oportunidades más convincentes donde la transición energética se cruza con la electrificación y el crecimiento de la demanda impulsado por la IA. El almacenamiento en baterías, la infraestructura de la red y la energía solar a gran escala destacan como áreas con crecimiento estructural duradero y catalizadores visibles.
El sistema energético del futuro será más electrificado, más distribuido y significativamente más complejo que el de hoy. Las empresas que permiten esa transformación, ya sea a través del almacenamiento, redes o tecnologías habilitadoras, son, en nuestra opinión, las que están mejor posicionadas para ofrecer rentabilidades duraderas a largo plazo.
Reconsiderando la energía ‘tradicional’
Las perspectivas para el petróleo y el gas son cada vez más específicas por región. En los EE. UU., el gas natural mantiene un fuerte valor estratégico dadas las abundantes reservas nacionales y la competitividad económica. Sin embargo, fuera de los EE. UU., los argumentos a favor de la inversión en hidrocarburos tradicionales se están debilitando.
La continua sensibilidad de la UE a los precios de la energía importada resalta este punto, con el bloque importando 337 000 millones4 de productos energéticos en 2025. Los estados miembros de la UE que tienen menores demandas de combustibles fósiles para generar electricidad, como Francia y España, han superado generalmente mejor los recientes choques de precios que aquellos que no las tienen; Italia es un ejemplo notable.
Dinámicas similares son evidentes en partes de Asia, donde el rápido despliegue solar en países como Pakistán ha ayudado a aislar su economía de la volatilidad de los precios del petróleo, mientras que Bangladés y otros pares dependientes de importaciones han sentido los picos de precios agudamente. Estos ejemplos refuerzan nuestra convicción de que la capacidad renovable autóctona es estratégicamente atractiva para las regiones importadoras de energía.
El gas natural mantiene un valor estratégico en EE. UU. y como capacidad de respaldo a nivel mundial. Se prevé que el crecimiento5 de la demanda de petróleo será de aproximadamente un millón de barriles por día (bpd) al año hasta 2030, pero la disciplina de capital y la volatilidad geopolítica así como los riesgos de proyectos de largo ciclo indican que la selectividad es crucial, especialmente fuera de Norteamérica.
Nuclear, metales e infraestructura detrás de la electrificación
Más allá de las energías renovables y los hidrocarburos, vemos una oportunidad significativa en la energía nuclear y los metales críticos. La energía nuclear está resurgiendo como una solución tanto para el clima como para la seguridad energética, con las principales economías acelerando sus programas de reactores. Japón tiene como objetivo una generación nuclear del 22 % para el 2030 (desde el 8 % actualmente)6, China apunta a 110 GW para 20307 (desde aproximadamente 62 GWe al final de 2025), y EE. UU. ha anunciado planes para construir 10 nuevos reactores para el 2030.8
Mientras se prevé que la demanda de uranio aumente, la oferta minera se espera que se reduzca, y el déficit resultante sugiere que los precios del uranio serán fuertes en el futuro previsible. Además, dado que los hyperscalers están dispuestos a pagar primas del 60 % al 100 % por encima de las tasas del mercado por la energía nuclear, sugiere un entorno favorable para los productores.
Los metales críticos son igualmente centrales para esta historia. El dominio de China en el procesamiento ha creado dependencias geopolíticas que ahora están redefiniendo los flujos de comercio e inversión. El cobre, el litio, las tierras raras, el grafito y otros materiales no se están suministrando lo suficientemente rápido para cumplir con los plazos de electrificación. A nuestro parecer, un período de «precios más altos durante más tiempo» es necesario para desbloquear la inversión precisa para cerrar esa brecha. No solo los productores de metales críticos se beneficiarán, sino también los fabricantes del equipo de minería y perforación necesarios para producirlos. Un ciclo de varios años se avecina.
¿Dónde somos optimistas — y dónde seguimos cautelosos?
Seguimos siendo muy optimistas sobre los subsectores relacionados con la infraestructura eléctrica, la competitividad y la resiliencia energética. El almacenamiento con baterías destaca en una amplia gama de escenarios, respaldado por las necesidades de estabilidad de la red, la economía de las energías renovables firmantes y el aumento de la demanda de electricidad. La inversión en transmisión y distribución también es crítica para resolver los cuellos de botella de la red y permitir tanto la integración de energías renovables como la expansión de los centros de datos.
Por el contrario, somos pesimistas hacia subsectores como los productores de petróleo upstream fuera de EE. UU. La dinámica de capacidad de reserva de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y una notable falta de inversión en refinería son argumentos de apoyo para los productores de petróleo integrados. Sin embargo, la dependencia de las importaciones de energía y los riesgos de activos varados pesan posiblemente sobre los proyectos upstream de petróleo de ciclo largo fuera de EE. UU. Además, el equilibrio entre riesgo y recompensa resulta menos convincente para partes del sector eólico offshore, donde el riesgo de ejecución y la presión sobre el margen se mantienen elevados, requiriendo apoyo externo para que la economía funcione.
Una oportunidad de inversión a nivel de sistema
Mirando hacia el futuro, creemos que invertir en energía en 2026 no se trata de elegir entre energías renovables y tradicionales, sino de comprender cómo evoluciona un sistema complejo. La fiabilidad, la resiliencia y la competitividad se están convirtiendo en los criterios de inversión definitorios.
Las empresas que posibilitan la electrificación, ya sean productores de metales, desarrolladores de proyectos o proveedores de equipos, y pueden hacerlo a gran escala, de manera segura y rentable, probablemente moldearán y cosecharán las recompensas de los cambiantes mercados energéticos durante años.
Tribuna de opinión firmada por Tal Lomnitzer, CFA, Senior Investment Manager en Janus Henderson Investors.
El rendimiento superior de la renta variable renovable en 2025 reflejó cambios genuinos en las prioridades de las políticas y la economía que han continuado en 2026. Las recientes y las tensiones geopolíticas duraderas han reforzado una realidad que muchos países están confrontando directamente: la seguridad energética importa.
En toda Europa, la iniciativa REPowerEU de 300 000 millones de euros (353 000 millones de dólares estadounidenses) —lanzada en 2022 a raíz de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania— se ha fortalecido con medidas adicionales destinadas a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados en respuesta al conflicto en Oriente Medio. Alemania se ha comprometido a subastar 12 gigavatios (GW) adicionales de energía eólica terrestre en marzo1, mientras que Francia lanzó 10 GW de licitaciones de energía eólica marina en abril2, explícitamente vinculadas a la fabricación europea. Por su parte, el Reino Unido ha adelantado su octava ronda de subasta de asignación al mes de julio3. El esquema es el principal mecanismo del gobierno para apoyar la generación de electricidad baja en carbono.
En otras partes, China sigue con su fuerte inversión en energía limpia, confirmando su intención de duplicar la capacidad renovable para 2035 desde una base ya alta, mientras que EE. UU. mantiene un marco de incentivos para ciertas tecnologías renovables, como solar y almacenamiento en baterías a pesar de unas ambiciones menos pronunciadas a primera vista.
Los precios más altos del gas y la incertidumbre geopolítica han unido sus fuerzas para recordar a los países los méritos de la energía renovable confiable, por ejemplo, a través de la solar combinada con almacenamiento en baterías. Una «prima por fiabilidad verde» está surgiendo en mercados donde la energía renovable firmada ahora exige precios más altos que el gas natural sin restricciones.
A medida que los costos continúan disminuyendo gracias al desarrollo tecnológico y la producción a mayor escala, la economía unitaria de la energía renovable mejora. Esto crea un ciclo virtuoso que, en el caso del almacenamiento de baterías, está impulsando un crecimiento masivo de la capacidad, transformando las energías renovables intermitentes en energía despachable y confiable.
Los riesgos que los inversores todavía deben respetar
Esta no es una transición libre de riesgo. En este contexto estructuralmente positivo, aún hay algunos riesgos a considerar. Los proyectos renovables siguen siendo sensibles a los cambios en las tasas de interés, debido a su mayor intensidad de capital inicial en comparación con las alternativas de combustibles fósiles, lo que hace que los Costes Nivelados de Energía (LCOE) sean más vulnerables a una financiación más cara. La inflación de los costos de insumos, particularmente para el acero, el cobre, el litio y otros materiales críticos, también tiene el potencial de erosionar la economía de los proyectos si no se gestiona cuidadosamente.
Estos factores exigen selectividad. No todas las tecnologías renovables, desarrolladores o mercados son igualmente atractivos,y la disciplina de capital sigue siendo esencial. Según nuestra experiencia, los inversores que se centran solo en el crecimiento de la capacidad en lugar de en los balance, contratos y estructuras de costos corren el riesgo de decepcionarse.
¿Por qué las tecnologías habilitadoras pueden ofrecer los rendimientos a largo plazo más resistentes?
Desde una perspectiva de asignación de activos, vemos las oportunidades más convincentes donde la transición energética se cruza con la electrificación y el crecimiento de la demanda impulsado por la IA. El almacenamiento en baterías, la infraestructura de la red y la energía solar a gran escala destacan como áreas con crecimiento estructural duradero y catalizadores visibles.
El sistema energético del futuro será más electrificado, más distribuido y significativamente más complejo que el de hoy. Las empresas que permiten esa transformación, ya sea a través del almacenamiento, redes o tecnologías habilitadoras, son, en nuestra opinión, las que están mejor posicionadas para ofrecer rentabilidades duraderas a largo plazo.
Reconsiderando la energía ‘tradicional’
Las perspectivas para el petróleo y el gas son cada vez más específicas por región. En los EE. UU., el gas natural mantiene un fuerte valor estratégico dadas las abundantes reservas nacionales y la competitividad económica. Sin embargo, fuera de los EE. UU., los argumentos a favor de la inversión en hidrocarburos tradicionales se están debilitando.
La continua sensibilidad de la UE a los precios de la energía importada resalta este punto, con el bloque importando 337 000 millones4 de productos energéticos en 2025. Los estados miembros de la UE que tienen menores demandas de combustibles fósiles para generar electricidad, como Francia y España, han superado generalmente mejor los recientes choques de precios que aquellos que no las tienen; Italia es un ejemplo notable.
Dinámicas similares son evidentes en partes de Asia, donde el rápido despliegue solar en países como Pakistán ha ayudado a aislar su economía de la volatilidad de los precios del petróleo, mientras que Bangladés y otros pares dependientes de importaciones han sentido los picos de precios agudamente. Estos ejemplos refuerzan nuestra convicción de que la capacidad renovable autóctona es estratégicamente atractiva para las regiones importadoras de energía.
El gas natural mantiene un valor estratégico en EE. UU. y como capacidad de respaldo a nivel mundial. Se prevé que el crecimiento5 de la demanda de petróleo será de aproximadamente un millón de barriles por día (bpd) al año hasta 2030, pero la disciplina de capital y la volatilidad geopolítica así como los riesgos de proyectos de largo ciclo indican que la selectividad es crucial, especialmente fuera de Norteamérica.
Nuclear, metales e infraestructura detrás de la electrificación
Más allá de las energías renovables y los hidrocarburos, vemos una oportunidad significativa en la energía nuclear y los metales críticos. La energía nuclear está resurgiendo como una solución tanto para el clima como para la seguridad energética, con las principales economías acelerando sus programas de reactores. Japón tiene como objetivo una generación nuclear del 22 % para el 2030 (desde el 8 % actualmente)6, China apunta a 110 GW para 20307 (desde aproximadamente 62 GWe al final de 2025), y EE. UU. ha anunciado planes para construir 10 nuevos reactores para el 2030.8
Mientras se prevé que la demanda de uranio aumente, la oferta minera se espera que se reduzca, y el déficit resultante sugiere que los precios del uranio serán fuertes en el futuro previsible. Además, dado que los hyperscalers están dispuestos a pagar primas del 60 % al 100 % por encima de las tasas del mercado por la energía nuclear, sugiere un entorno favorable para los productores.
Los metales críticos son igualmente centrales para esta historia. El dominio de China en el procesamiento ha creado dependencias geopolíticas que ahora están redefiniendo los flujos de comercio e inversión. El cobre, el litio, las tierras raras, el grafito y otros materiales no se están suministrando lo suficientemente rápido para cumplir con los plazos de electrificación. A nuestro parecer, un período de «precios más altos durante más tiempo» es necesario para desbloquear la inversión precisa para cerrar esa brecha. No solo los productores de metales críticos se beneficiarán, sino también los fabricantes del equipo de minería y perforación necesarios para producirlos. Un ciclo de varios años se avecina.
¿Dónde somos optimistas — y dónde seguimos cautelosos?
Seguimos siendo muy optimistas sobre los subsectores relacionados con la infraestructura eléctrica, la competitividad y la resiliencia energética. El almacenamiento con baterías destaca en una amplia gama de escenarios, respaldado por las necesidades de estabilidad de la red, la economía de las energías renovables firmantes y el aumento de la demanda de electricidad. La inversión en transmisión y distribución también es crítica para resolver los cuellos de botella de la red y permitir tanto la integración de energías renovables como la expansión de los centros de datos.
Por el contrario, somos pesimistas hacia subsectores como los productores de petróleo upstream fuera de EE. UU. La dinámica de capacidad de reserva de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y una notable falta de inversión en refinería son argumentos de apoyo para los productores de petróleo integrados. Sin embargo, la dependencia de las importaciones de energía y los riesgos de activos varados pesan posiblemente sobre los proyectos upstream de petróleo de ciclo largo fuera de EE. UU. Además, el equilibrio entre riesgo y recompensa resulta menos convincente para partes del sector eólico offshore, donde el riesgo de ejecución y la presión sobre el margen se mantienen elevados, requiriendo apoyo externo para que la economía funcione.
Una oportunidad de inversión a nivel de sistema
Mirando hacia el futuro, creemos que invertir en energía en 2026 no se trata de elegir entre energías renovables y tradicionales, sino de comprender cómo evoluciona un sistema complejo. La fiabilidad, la resiliencia y la competitividad se están convirtiendo en los criterios de inversión definitorios.
Las empresas que posibilitan la electrificación, ya sean productores de metales, desarrolladores de proyectos o proveedores de equipos, y pueden hacerlo a gran escala, de manera segura y rentable, probablemente moldearán y cosecharán las recompensas de los cambiantes mercados energéticos durante años.
Tribuna de opinión firmada por Tal Lomnitzer, CFA, Senior Investment Manager en Janus Henderson Investors.
El rendimiento superior de la renta variable renovable en 2025 reflejó cambios genuinos en las prioridades de las políticas y la economía que han continuado en 2026. Las recientes y las tensiones geopolíticas duraderas han reforzado una realidad que muchos países están confrontando directamente: la seguridad energética importa.
En toda Europa, la iniciativa REPowerEU de 300 000 millones de euros (353 000 millones de dólares estadounidenses) —lanzada en 2022 a raíz de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania— se ha fortalecido con medidas adicionales destinadas a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados en respuesta al conflicto en Oriente Medio. Alemania se ha comprometido a subastar 12 gigavatios (GW) adicionales de energía eólica terrestre en marzo1, mientras que Francia lanzó 10 GW de licitaciones de energía eólica marina en abril2, explícitamente vinculadas a la fabricación europea. Por su parte, el Reino Unido ha adelantado su octava ronda de subasta de asignación al mes de julio3. El esquema es el principal mecanismo del gobierno para apoyar la generación de electricidad baja en carbono.
En otras partes, China sigue con su fuerte inversión en energía limpia, confirmando su intención de duplicar la capacidad renovable para 2035 desde una base ya alta, mientras que EE. UU. mantiene un marco de incentivos para ciertas tecnologías renovables, como solar y almacenamiento en baterías a pesar de unas ambiciones menos pronunciadas a primera vista.
Los precios más altos del gas y la incertidumbre geopolítica han unido sus fuerzas para recordar a los países los méritos de la energía renovable confiable, por ejemplo, a través de la solar combinada con almacenamiento en baterías. Una «prima por fiabilidad verde» está surgiendo en mercados donde la energía renovable firmada ahora exige precios más altos que el gas natural sin restricciones.
A medida que los costos continúan disminuyendo gracias al desarrollo tecnológico y la producción a mayor escala, la economía unitaria de la energía renovable mejora. Esto crea un ciclo virtuoso que, en el caso del almacenamiento de baterías, está impulsando un crecimiento masivo de la capacidad, transformando las energías renovables intermitentes en energía despachable y confiable.
Los riesgos que los inversores todavía deben respetar
Esta no es una transición libre de riesgo. En este contexto estructuralmente positivo, aún hay algunos riesgos a considerar. Los proyectos renovables siguen siendo sensibles a los cambios en las tasas de interés, debido a su mayor intensidad de capital inicial en comparación con las alternativas de combustibles fósiles, lo que hace que los Costes Nivelados de Energía (LCOE) sean más vulnerables a una financiación más cara. La inflación de los costos de insumos, particularmente para el acero, el cobre, el litio y otros materiales críticos, también tiene el potencial de erosionar la economía de los proyectos si no se gestiona cuidadosamente.
Estos factores exigen selectividad. No todas las tecnologías renovables, desarrolladores o mercados son igualmente atractivos,y la disciplina de capital sigue siendo esencial. Según nuestra experiencia, los inversores que se centran solo en el crecimiento de la capacidad en lugar de en los balance, contratos y estructuras de costos corren el riesgo de decepcionarse.
¿Por qué las tecnologías habilitadoras pueden ofrecer los rendimientos a largo plazo más resistentes?
Desde una perspectiva de asignación de activos, vemos las oportunidades más convincentes donde la transición energética se cruza con la electrificación y el crecimiento de la demanda impulsado por la IA. El almacenamiento en baterías, la infraestructura de la red y la energía solar a gran escala destacan como áreas con crecimiento estructural duradero y catalizadores visibles.
El sistema energético del futuro será más electrificado, más distribuido y significativamente más complejo que el de hoy. Las empresas que permiten esa transformación, ya sea a través del almacenamiento, redes o tecnologías habilitadoras, son, en nuestra opinión, las que están mejor posicionadas para ofrecer rentabilidades duraderas a largo plazo.
Reconsiderando la energía ‘tradicional’
Las perspectivas para el petróleo y el gas son cada vez más específicas por región. En los EE. UU., el gas natural mantiene un fuerte valor estratégico dadas las abundantes reservas nacionales y la competitividad económica. Sin embargo, fuera de los EE. UU., los argumentos a favor de la inversión en hidrocarburos tradicionales se están debilitando.
La continua sensibilidad de la UE a los precios de la energía importada resalta este punto, con el bloque importando 337 000 millones4 de productos energéticos en 2025. Los estados miembros de la UE que tienen menores demandas de combustibles fósiles para generar electricidad, como Francia y España, han superado generalmente mejor los recientes choques de precios que aquellos que no las tienen; Italia es un ejemplo notable.
Dinámicas similares son evidentes en partes de Asia, donde el rápido despliegue solar en países como Pakistán ha ayudado a aislar su economía de la volatilidad de los precios del petróleo, mientras que Bangladés y otros pares dependientes de importaciones han sentido los picos de precios agudamente. Estos ejemplos refuerzan nuestra convicción de que la capacidad renovable autóctona es estratégicamente atractiva para las regiones importadoras de energía.
El gas natural mantiene un valor estratégico en EE. UU. y como capacidad de respaldo a nivel mundial. Se prevé que el crecimiento5 de la demanda de petróleo será de aproximadamente un millón de barriles por día (bpd) al año hasta 2030, pero la disciplina de capital y la volatilidad geopolítica así como los riesgos de proyectos de largo ciclo indican que la selectividad es crucial, especialmente fuera de Norteamérica.
Nuclear, metales e infraestructura detrás de la electrificación
Más allá de las energías renovables y los hidrocarburos, vemos una oportunidad significativa en la energía nuclear y los metales críticos. La energía nuclear está resurgiendo como una solución tanto para el clima como para la seguridad energética, con las principales economías acelerando sus programas de reactores. Japón tiene como objetivo una generación nuclear del 22 % para el 2030 (desde el 8 % actualmente)6, China apunta a 110 GW para 20307 (desde aproximadamente 62 GWe al final de 2025), y EE. UU. ha anunciado planes para construir 10 nuevos reactores para el 2030.8
Mientras se prevé que la demanda de uranio aumente, la oferta minera se espera que se reduzca, y el déficit resultante sugiere que los precios del uranio serán fuertes en el futuro previsible. Además, dado que los hyperscalers están dispuestos a pagar primas del 60 % al 100 % por encima de las tasas del mercado por la energía nuclear, sugiere un entorno favorable para los productores.
Los metales críticos son igualmente centrales para esta historia. El dominio de China en el procesamiento ha creado dependencias geopolíticas que ahora están redefiniendo los flujos de comercio e inversión. El cobre, el litio, las tierras raras, el grafito y otros materiales no se están suministrando lo suficientemente rápido para cumplir con los plazos de electrificación. A nuestro parecer, un período de «precios más altos durante más tiempo» es necesario para desbloquear la inversión precisa para cerrar esa brecha. No solo los productores de metales críticos se beneficiarán, sino también los fabricantes del equipo de minería y perforación necesarios para producirlos. Un ciclo de varios años se avecina.
¿Dónde somos optimistas — y dónde seguimos cautelosos?
Seguimos siendo muy optimistas sobre los subsectores relacionados con la infraestructura eléctrica, la competitividad y la resiliencia energética. El almacenamiento con baterías destaca en una amplia gama de escenarios, respaldado por las necesidades de estabilidad de la red, la economía de las energías renovables firmantes y el aumento de la demanda de electricidad. La inversión en transmisión y distribución también es crítica para resolver los cuellos de botella de la red y permitir tanto la integración de energías renovables como la expansión de los centros de datos.
Por el contrario, somos pesimistas hacia subsectores como los productores de petróleo upstream fuera de EE. UU. La dinámica de capacidad de reserva de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y una notable falta de inversión en refinería son argumentos de apoyo para los productores de petróleo integrados. Sin embargo, la dependencia de las importaciones de energía y los riesgos de activos varados pesan posiblemente sobre los proyectos upstream de petróleo de ciclo largo fuera de EE. UU. Además, el equilibrio entre riesgo y recompensa resulta menos convincente para partes del sector eólico offshore, donde el riesgo de ejecución y la presión sobre el margen se mantienen elevados, requiriendo apoyo externo para que la economía funcione.
Una oportunidad de inversión a nivel de sistema
Mirando hacia el futuro, creemos que invertir en energía en 2026 no se trata de elegir entre energías renovables y tradicionales, sino de comprender cómo evoluciona un sistema complejo. La fiabilidad, la resiliencia y la competitividad se están convirtiendo en los criterios de inversión definitorios.
Las empresas que posibilitan la electrificación, ya sean productores de metales, desarrolladores de proyectos o proveedores de equipos, y pueden hacerlo a gran escala, de manera segura y rentable, probablemente moldearán y cosecharán las recompensas de los cambiantes mercados energéticos durante años.
Tribuna de opinión firmada por Tal Lomnitzer, CFA, Senior Investment Manager en Janus Henderson Investors.
Foto cedidaAmadeo Amadeo Alentorn, gestor de inversiones en renta variable sistemática de Jupiter Asset Management, y William López, responsable para Europa y América Latina de la gestora
Con el objetivo de usar las bendiciones de las inversiones cuantitativas en una variedad de estrategias de renta variable, el equipo Systematics de Jupiter Asset Management se ha convertido en una pieza clave de la oferta de la casa de inversión especializada en vehículos de gestión activa. Liderado Amadeo Alentorn, gestor de inversiones en renta variable sistemática, el equipo goza de un amplio reconocimiento dentro de la industria.
Actualmente, detalla el profesional en entrevista con Funds Society, el equipo gestiona alrededor de 26.000 millones de dólares en activos en sus estrategias sistemáticas. Dentro de esa parrilla –que incluye estrategias long-short y long-only–, el vehículo más grande, y el más famoso, es el Jupiter Merian Global Equity Absolute Return (GEAR), un fondo long-short de acciones globales. La estrategia cuenta con un AUM de 11.000 millones de dólares.
Este vehículo, comentan desde Jupiter, ha sido una estrategia especialmente exitosa, respaldado por un track-record consolidado y un enfoque centrado en la consistencia y la adaptabilidad, con el objetivo de mantenerse firme en entornos de volatilidad y sin estar correlacionado con los mercados de renta variable.
En el corazón de esta historia está el modelo que Alentorn ha pasado los últimos 20 años desarrollando, junto con su equipo, que actualmente cuenta con siete profesionales. El modelo combina tecnología, datos y una afinada estructura de modelos de distinto orden para analizar miles de compañías en el mundo, modificando todos los días la cartera, para poder adaptarse a los vaivenes de los mercados globales.
Además de los profesionales que componen el equipo, y del ecosistema de recursos de Jupiter en los que se apoyan, el área cuantitativa también está respaldada por el mundo académico. Según describe el gestor que lidera la estrategia, cuentan con una red de 15 catedráticos de distintas universidades, que abarcan campos de investigación desde análisis fundamental y contabilidad hasta behavioral finance y econofísica.
El proceso sistemático de inversión
La fórmula detrás de las estrategias long-short y long only de Jupiter, según Alentorn, apunta a implementar estrategias “que, en muchos casos, no son tan diferentes de lo que haría un gestor fundamental”, pero completamente anclada en el modelo que han desarrollado: “Se hace de forma totalmente disciplinada, en vez de que nuestra opinión personal intervenga en el análisis, que se basa en estadísticas e investigación”. Este modelo incluso incorpora variables más abstractas, como el sentimiento de mercado, utilizando información de flujos en 150.000 fondos y ETFs para determinar el efecto rebaño y correlaciones.
A través del modelo que han afinado por las últimas décadas, el equipo Systematics sondea las acciones de 7.000 empresas globales todos los días y optimizan los portafolios de sus vehículos. Hacen esta construcción de cartera, explica Alentorn, “balanceando expectativas de rentabilidad, de riesgo, minimizando costes de transacción y tratando de garantizar que todas las restricciones se cumplan de forma eficaz”.
Si bien el modelo está a cargo de las decisiones, no es sin un componente humano relevante. Además de su trabajo colaborativo con los 15 catedráticos internacionales, el equipo de Systematics tiene el modelo bajo permanente supervisión. “Aquí no estamos hablando de una caja negra que está mandando órdenes al mercado”, recalca el gestor de inversiones de Jupiter. Y si bien no es frecuente que tengan que intervenir, los profesionales del equipo se turnan la supervisión diaria del modelo.
La historia de las cotizaciones también es un componente relevante del modelo, permitiendo tomar decisiones observando patrones recurrentes que ayudan a reducir la probabilidad de errores. “Somos muy buenos estudiantes de historia, a pesar de nuestro background matemático y estadístico”, indica.
Este enfoque sistemático, acota Alentorn, ha ayudado a las carteras a mitigar los efectos del FOMO y a navegar los imprevistos de los mercados. Además, les ha permitido sondear de forma selectiva tendencias de alta efervescencia en las bolsas globales, como la inteligencia artificial.
Los fondos market neutral y el GEAR
El equipo cuantitativo de Jupiter gestiona dos familias de estrategias. Los vehículos market neutral son fondos long-short, diseñados para ayudar a diversificar las carteras y hacerle contrapeso a la correlación de los mercados de renta fija y renta variable, cada vez más común en el plano internacional.
Una de las estrategias más destacadas dentro de este segmento es el fondo GEAR. Este vehículo cuenta con un libro largo, donde se seleccionan alrededor de 500 acciones identificadas por el modelo como atractivas, y un libro corto, donde se busca captar caídas en otros 500 nombres. Con esto, indica el gestor de la estrategia, el fondo trata de neutralizar la beta.
Esta estrategia cumple 17 años este mes y se ha consolidado como una herramienta para diversificar los portafolios. “Es importante, cuando se está hablando de diversificación, desde nuestro punto de vista, añadir componentes que no te dupliquen riesgos que ya tengas en cartera”, indica Alentorn, recalcando que los riesgos de activos como private equity y deuda privada están relativamente alineados con la renta variable y la renta fija, respectivamente.
Si bien la volatilidad del fondo ha generado algunos períodos más débiles –como marzo de este año–, en términos generales ha logrado resultados positivos a lo largo del tiempo. Considerando toda su historia, el vehículo ha rentado cash + 5%, con una volatilidad del 5%.
“La correlación histórica del fondo con renta variable, renta fija u otros alternativos, como el oro, ha sido prácticamente de cero. Eso es lo que te ayuda al añadir un componente en tu cartera multiactivo, que puede contribuir a la diversificación en periodos de estrés de mercado”, explica el gestor de Jupiter.
Estrategias long-only
La otra gran rama de fondos son las estrategias long-only, que se comparan con índices globales de renta variable más amplios. La mayor de estas oportunidades long-only es la estrategia global del equipo, el fondo Jupiter Merian World Equity, que toma como referencia el índice MSCI World y busca generar una rentabilidad relativa superior utilizando un tracking error del 3-4%. Además, el equipo gestiona una amplia gama de estrategias temáticas, como tecnología y consumo, y regionales, como Norteamérica y Asia.
Este tipo de vehículos, recalca Alentorn, representan una opción estratégica core. Una de las principales bendiciones es que pueden utilizarse como componente core dentro de las carteras, según el profesional, ya que están diseñados para adaptarse continuamente a los distintos estilos de inversión y a las oportunidades de mercado.
“Un problema de la industria de fondos es que hay una oferta muy grande de vehículos y muchos fondos que tienen un sesgo muy fuerte a una temática”, advierte el gestor. Como, “por lo general, la industria se centra mucho en el corto plazo, fondos que quizá deberían utilizarse como posiciones satélite a menudo acaban empleándose como posiciones core”, comenta.
Este tipo de estrategia, señala López, ha generado un alto interés en los inversionistas, particularmente con su fondo World Equity. “Lo que hemos visto en este entorno de mercado es que temáticas como la diversificación, y estrategias que ofrecen exposición a los mercados de renta variable, al tiempo que aportan adaptabilidad y consistencia, han despertado una fuerte demanda entre nuestros clientes”, indica.
Foto cedidaAmadeo Amadeo Alentorn, gestor de inversiones en renta variable sistemática de Jupiter Asset Management, y William López, responsable para Europa y América Latina de la gestora
Con el objetivo de usar las bendiciones de las inversiones cuantitativas en una variedad de estrategias de renta variable, el equipo Systematics de Jupiter Asset Management se ha convertido en una pieza clave de la oferta de la casa de inversión especializada en vehículos de gestión activa. Liderado Amadeo Alentorn, gestor de inversiones en renta variable sistemática, el equipo goza de un amplio reconocimiento dentro de la industria.
Actualmente, detalla el profesional en entrevista con Funds Society, el equipo gestiona alrededor de 26.000 millones de dólares en activos en sus estrategias sistemáticas. Dentro de esa parrilla –que incluye estrategias long-short y long-only–, el vehículo más grande, y el más famoso, es el Jupiter Merian Global Equity Absolute Return (GEAR), un fondo long-short de acciones globales. La estrategia cuenta con un AUM de 11.000 millones de dólares.
Este vehículo, comentan desde Jupiter, ha sido una estrategia especialmente exitosa, respaldado por un track-record consolidado y un enfoque centrado en la consistencia y la adaptabilidad, con el objetivo de mantenerse firme en entornos de volatilidad y sin estar correlacionado con los mercados de renta variable.
En el corazón de esta historia está el modelo que Alentorn ha pasado los últimos 20 años desarrollando, junto con su equipo, que actualmente cuenta con siete profesionales. El modelo combina tecnología, datos y una afinada estructura de modelos de distinto orden para analizar miles de compañías en el mundo, modificando todos los días la cartera, para poder adaptarse a los vaivenes de los mercados globales.
Además de los profesionales que componen el equipo, y del ecosistema de recursos de Jupiter en los que se apoyan, el área cuantitativa también está respaldada por el mundo académico. Según describe el gestor que lidera la estrategia, cuentan con una red de 15 catedráticos de distintas universidades, que abarcan campos de investigación desde análisis fundamental y contabilidad hasta behavioral finance y econofísica.
El proceso sistemático de inversión
La fórmula detrás de las estrategias long-short y long only de Jupiter, según Alentorn, apunta a implementar estrategias “que, en muchos casos, no son tan diferentes de lo que haría un gestor fundamental”, pero completamente anclada en el modelo que han desarrollado: “Se hace de forma totalmente disciplinada, en vez de que nuestra opinión personal intervenga en el análisis, que se basa en estadísticas e investigación”. Este modelo incluso incorpora variables más abstractas, como el sentimiento de mercado, utilizando información de flujos en 150.000 fondos y ETFs para determinar el efecto rebaño y correlaciones.
A través del modelo que han afinado por las últimas décadas, el equipo Systematics sondea las acciones de 7.000 empresas globales todos los días y optimizan los portafolios de sus vehículos. Hacen esta construcción de cartera, explica Alentorn, “balanceando expectativas de rentabilidad, de riesgo, minimizando costes de transacción y tratando de garantizar que todas las restricciones se cumplan de forma eficaz”.
Si bien el modelo está a cargo de las decisiones, no es sin un componente humano relevante. Además de su trabajo colaborativo con los 15 catedráticos internacionales, el equipo de Systematics tiene el modelo bajo permanente supervisión. “Aquí no estamos hablando de una caja negra que está mandando órdenes al mercado”, recalca el gestor de inversiones de Jupiter. Y si bien no es frecuente que tengan que intervenir, los profesionales del equipo se turnan la supervisión diaria del modelo.
La historia de las cotizaciones también es un componente relevante del modelo, permitiendo tomar decisiones observando patrones recurrentes que ayudan a reducir la probabilidad de errores. “Somos muy buenos estudiantes de historia, a pesar de nuestro background matemático y estadístico”, indica.
Este enfoque sistemático, acota Alentorn, ha ayudado a las carteras a mitigar los efectos del FOMO y a navegar los imprevistos de los mercados. Además, les ha permitido sondear de forma selectiva tendencias de alta efervescencia en las bolsas globales, como la inteligencia artificial.
Los fondos market neutral y el GEAR
El equipo cuantitativo de Jupiter gestiona dos familias de estrategias. Los vehículos market neutral son fondos long-short, diseñados para ayudar a diversificar las carteras y hacerle contrapeso a la correlación de los mercados de renta fija y renta variable, cada vez más común en el plano internacional.
Una de las estrategias más destacadas dentro de este segmento es el fondo GEAR. Este vehículo cuenta con un libro largo, donde seleccionan alrededor de 500 acciones identificadas por el modelo como atractivas, y un libro corto, donde se busca captar caídas en otros 500 nombres. Con esto, indica el gestor de la estrategia, el fondo trata de neutralizar la beta.
Esta estrategia cumple 17 años este mes y se ha consolidado como una herramienta para diversificar los portafolios. “Es importante, cuando se está hablando de diversificación, desde nuestro punto de vista, añadir componentes que no te dupliquen riesgos que ya tengas en cartera”, indica Alentorn, recalcando que los riesgos de activos como private equity y deuda privada están relativamente alineados con la renta variable y la renta fija, respectivamente.
Si bien la volatilidad del fondo ha generado algunos períodos más débiles –como marzo de este año–, en términos generales ha logrado resultados positivos a lo largo del tiempo. Considerando toda su historia, el vehículo ha rentado cash + 5%, con una volatilidad del 5%.
“La correlación histórica del fondo con renta variable, renta fija u otros alternativos, como el oro, ha sido prácticamente de cero. Eso es lo que te ayuda al añadir un componente en tu cartera multiactivo, que puede contribuir a la diversificación en periodos de estrés de mercado”, explica el gestor de Jupiter.
El éxito de esta estrategia los ha llevado a duplicarla, con una versión apalancada domiciliada en las Islas Caimán. El GEARx –lanzado el año pasado– tiene un apalancamiento de 2x, por lo que duplica la volatilidad de la estrategia sistemática y busca amplificar el potencial de rentabilidad en línea con su mayor nivel de riesgo.
Este lanzamiento, acota William López, responsable para Europa y América Latina de la gestora británica, responde en parte a la demanda de retorno absoluto de segmentos de clientes como los family offices. “Hemos lanzado esta plataforma de Caimán, con una generación, un objetivo de retorno más alto en el GEARx, con el fin de complacer esa necesidad de este segmento de clientes que quiere generar más rentabilidad, de acuerdo a sus exposiciones alternativas relativas”, comenta.
Estrategias long-only
La otra gran rama de fondos son las estrategias long-only, que se comparan con índices globales de renta variable más amplios. La mayor de estas oportunidades long-only es la estrategia global del equipo, el fondo Jupiter Merian World Equity, que toma como referencia el índice MSCI World y busca generar una rentabilidad relativa superior utilizando un tracking error del 3-4%. Además, el equipo gestiona una amplia gama de estrategias temáticas, como tecnología y consumo, y regionales, como Norteamérica y Asia.
Este tipo de vehículos, recalca Alentorn, representan una opción estratégica core. Una de las principales bendiciones es que pueden utilizarse como componente core dentro de las carteras, según el profesional, ya que están diseñados para adaptarse continuamente a los distintos estilos de inversión y a las oportunidades del mercado.
“Un problema de la industria de fondos es que hay una oferta muy grande de vehículos y muchos fondos que tienen un sesgo muy fuerte a una temática”, advierte el gestor. Como, “por lo general, la industria se centra mucho en el corto plazo, fondos que quizá deberían utilizarse como posiciones satélite a menudo acaban empleándose como posiciones core”, comenta.
Este tipo de estrategia, señala López, ha generado un alto interés en los inversionistas, particularmente con su fondo World Equity. “Lo que hemos visto en este entorno de mercado es que temáticas como la diversificación, y estrategias que ofrecen exposición a los mercados de renta variable, al tiempo que aportan adaptabilidad y consistencia, han despertado una fuerte demanda entre nuestros clientes”, indica.
El próximo 1 de julio finaliza el periodo transitorio previsto por el Reglamento Europeo de Mercados de Criptoactivos (MiCA), a partir de esa fecha, solo podrán prestar servicios sobre criptoactivos en España aquellas entidades que hayan obtenido la correspondiente autorización como proveedores de servicios de criptoactivos por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Hasta ahora, las entidades que ya operaban bajo el registro de proveedores de servicios de cambio de moneda virtual y custodia de monederos gestionado por el Banco de España han podido continuar desarrollando su actividad mientras se adaptaban al nuevo marco regulatorio europeo, desde este momento, las entidades que no hayan obtenido autorización deberán cesar su actividad o articular mecanismos para garantizar una migración ordenada de clientes y activos. Más allá de una cuestión estrictamente regulatoria, este hito marca el inicio de una nueva etapa para el ecosistema FinTech y de activos digitales en Europa. La AEFI (Asociación Española de FinTech e InsurTech) analiza las principales implicaciones de este cambio para las empresas, los inversores y el conjunto del sector FinTech.
El inicio de una nueva etapa para el mercado de criptoactivos en Europa
La industria entra en una fase caracterizada por una mayor profesionalización, un marco regulatorio homogéneo y un nivel superior de protección para los usuarios. Al mismo tiempo, las empresas deberán afrontar nuevos retos relacionados con el cumplimiento normativo, la escalabilidad de sus modelos de negocio y la creciente competencia en el mercado europeo. Para el ecosistema FinTech, el verdadero impacto de MiCA no radica únicamente en la regulación de los criptoactivos, sino en la creación de las condiciones necesarias para que la innovación pueda desarrollarse sobre una base de confianza, seguridad jurídica y acceso a un mercado único europeo.
Un verdadero mercado regulado de ámbito europeo
Durante el periodo transitorio han coexistido dos realidades regulatorias: por un lado, las entidades registradas ante el Banco de España y, por otro, las entidades autorizadas bajo MiCA, pero, a partir del 1 de julio, esta dualidad desaparece. El ecosistema de activos digitales evoluciona hacia un modelo armonizado de licencias europeas, el cambio estructural más relevante para la industria desde la aparición de los primeros exchanges de criptomonedas. La principal consecuencia es la creación de un auténtico mercado único europeo para los servicios relacionados con criptoactivos. Las entidades autorizadas podrán beneficiarse del pasaporte comunitario y operar en los distintos Estados miembros bajo un marco regulatorio homogéneo.
Más exigencia regulatoria, mayor profesionalización
La aplicación plena de MiCA supone un incremento significativo de los requisitos regulatorios exigidos a las empresas del sector. Aspectos como el gobierno corporativo, la gestión de riesgos, los controles internos, el cumplimiento normativo, la protección de clientes o las obligaciones de reporte pasan a formar parte de la operativa habitual de los proveedores de servicios de criptoactivos. Esta evolución eleva las barreras de entrada, pero también impulsa una mayor profesionalización del sector. Las empresas deberán desarrollar estructuras organizativas más compactas y modelos de negocio capaces de operar en un entorno supervisado como ocurre con otros segmentos financieros.
Consolidación y maduración del ecosistema
La nueva regulación también acelerará los procesos de consolidación empresarial, las entidades que no hayan obtenido autorización deberán cesar su actividad o buscar acuerdos con operadores autorizados para garantizar la continuidad de sus clientes. Una situación que favorecerá alianzas estratégicas, adquisiciones y procesos de integración dentro del sector. El aumento de las exigencias regulatorias puede reducir el número de operadores, pero también fortalece a aquellos proyectos que cuentan con modelos sostenibles y capacidad para crecer a largo plazo. En definitiva, MiCA puede contribuir a una evolución natural del ecosistema desde una fase de experimentación hacia una etapa de mayor madurez empresarial.
La necesidad de promover una verdadera homogeneización
El carácter directamente aplicable de MiCA debería, en teoría, eliminar las diferencias entre los Estados miembros. Sin embargo, en la práctica, la interpretación y ejecución de las normas depende de las autoridades nacionales competentes. Estas diferencias se traducen en distintos criterios sobre plazos, requisitos de gobernanza, régimen de agentes o subcustodia. En este sentido, la AEFI destaca la utilidad de los documentos de preguntas y respuestas (Q&A), que se han consolidado en la práctica como el instrumento interpretativo de mayor influencia tanto para los supervisores como para las entidades.
En este sentido, la asociación considera fundamental establecer un mecanismo claro, abierto y periódico para la publicación de Q&A, acompañado de consultas públicas o, al menos, de canales de interlocución estructurada con las asociaciones del sector. Esto permitiría garantizar que las respuestas tengan en cuenta la realidad operativa de los participantes del mercado y favorezcan una aplicación más coherente y armonizada de la normativa en toda la Unión Europea.
Una oportunidad para que España se consolide como hub europeo de innovación financiera
La entrada en vigor completa de MiCA también pone el foco sobre la capacidad de los distintos Estados miembros para acompañar el desarrollo de la industria. El reglamento establece reglas homogéneas para toda la Unión Europea, pero será fundamental la agilidad de los procesos de autorización, la coordinación supervisora y la capacidad institucional de cada país para generar seguridad jurídica. En un entorno donde las empresas pueden prestar servicios a escala europea, factores como la rapidez en la tramitación de licencias, la predictibilidad regulatoria o la interlocución con los supervisores se convierten en elementos determinantes para atraer inversión, talento y nuevos proyectos empresariales.
Coste y mantener la capacidad innovadora del sistema, los grandes retos
La entrada en vigor completa de MiCA supone un avance significativo para la industria, pero también plantea desafíos importantes para el ecosistema FinTech. En primer lugar, la capacidad de las empresas para absorber los costes derivados del cumplimiento normativo, por las exigencias de inversión en tecnología, recursos humanos especializados, sistemas de control y estructuras de gobernanza.
Otro desafío relevante será la evolución de ámbitos que actualmente quedan fuera del perímetro regulatorio de MiCA, como determinadas aplicaciones de finanzas descentralizadas (DeFi), nuevas formas de tokenización o futuros desarrollos tecnológicos vinculados a blockchain. La velocidad de la innovación continuará siendo superior a la velocidad regulatoria, por lo que será necesario mantener espacios de diálogo permanentes entre supervisores e industria. Asimismo, será necesario evitar que la mayor carga regulatoria reduzca la capacidad innovadora del ecosistema, habrá que mantener el equilibrio entre protección del inversor, estabilidad del mercado y promoción de la innovación.
Certidumbre para atraer más inversiones e impulsar infraestructuras de activos digitales
MiCA abre importantes oportunidades para el ecosistema FinTec a nivel nacional y comunitario, al propiciarse un marco regulatorio armonizado y armonizado y un entorno de seguridad jurídica. La existencia de mecanismos de supervisión, protección de usuarios y requisitos homogéneos reduce parte de la incertidumbre que históricamente ha acompañado al mercado de criptoactivos e incrementar la confianza de los clientes. Un entorno de mayor certidumbre que puede favorecer la llegada de nuevas inversiones, impulsar el desarrollo de infraestructuras vinculadas a activos digitales y acelerar proyectos relacionados con tokenización, pagos digitales o nuevas soluciones basadas en tecnología blockchain. Para FinTech español, MiCA representa una oportunidad para consolidar proyectos empresariales con vocación europea y reforzar el posicionamiento de España como uno de los principales polos de innovación financiera del continente.