Banco Sabadell ha anunciado una nueva estructura organizativa que tiene como objetivo acelerar la transformación de la entidad, simplificar su organización y reforzar su modelo de banca de relación, eje estratégico sobre el que se sustenta el crecimiento futuro del banco.
La composición del Comité de Dirección se mantiene sin cambios, preservando la estabilidad de la gobernanza mientras se impulsa esta nueva fase de transformación. La nueva estructura entrará en vigor el próximo 1 de septiembre.
“Esta nueva estructura nos permitirá concentrar más recursos y capacidades en aquellas áreas que son clave para nuestra estrategia, acelerar la transformación del banco y aprovechar plenamente el potencial de la inteligencia artificial para mejorar nuestros procesos. Queremos una organización más simple, más ágil y más colaborativa, preparada para ofrecer el mejor servicio a nuestros clientes y afrontar con éxito los retos de los próximos años”, ha añadido Marc Armengol, CEO de la compañía.
La nueva organización responde a varios principios fundamentales, entre ellos ordenar los negocios de acuerdo con las prioridades estratégicas, aumentar el foco y la velocidad de transformación, simplificar la estructura, reforzar la accountability, evolucionar las formas de trabajo para fomentar una mayor colaboración entre equipos, así como garantizar la continuidad operativa durante el proceso de transición.
La IA como eje transformador
Entre las principales novedades destaca la creación del área de Transformación Corporativa e Inteligencia Artificial, integrada en la Dirección de Estrategia que lidera Marc Prat. Esta área, que tendrá al frente a Robert Duran, nace con el objetivo de dar un impulso adicional al despliegue de la inteligencia artificial en toda la organización. Asimismo, se refuerza en capacidades IA la Dirección de Operaciones y Tecnología, que dirige Elena Carrera.
Además, dentro del área de Negocio España, que dirige Carlos Ventura, se crea una nueva área de Transformación de Negocio orientada a acelerar la innovación en producto para clientes de valor, la digitalización y los proyectos con impacto directo en clientes. Al frente de esta nueva división estará Jorge Rodríguez Maroto, el responsable de banca de Particulares, que también incorpora Negocios y Autónomos a su ámbito de responsabilidad, del que ya formaban parte la financiación, los medios de pago, el crédito al consumo, los seguros, la gestión de activos y Sabadell Consumer Finance.
Dentro del área de actuación de Ventura se crea también la unidad de Banca Comercial, dirigida por Albert Figueras, quien suma a la coordinación de las direcciones territoriales las responsabilidades de ventas remotas y servicing remoto a clientes.
La tokenización de activos financieros comienza a dejar atrás su fase experimental para avanzar hacia una implementación operativa a gran escala dentro del sistema financiero global. Así lo concluye un nuevo informe elaborado por Citi a través de su área de análisis Citi Institute, que estima que este mercado podría alcanzar un volumen de 5,5 billones de dólares en 2030 en su escenario central.
Actualmente, el mercado global de activos financieros tokenizados, es decir, valores financieros representados como tokens digitales sobre infraestructura blockchain, mueve alrededor de 17.000 millones de dólares. Sin embargo, Citi proyecta un fuerte crecimiento durante los próximos años, con un escenario conservador de 2,7 billones de dólares y un escenario optimista que eleva la cifra hasta 8,2 billones.
A diferencia de lo que inicialmente se esperaba, el informe apunta a que la expansión estará liderada principalmente por activos cotizados en mercados públicos, especialmente acciones estadounidenses y bonos del Tesoro de Estados Unidos, mientras que los mercados privados continúan presentando mayores limitaciones estructurales y una adopción todavía incipiente.
Según Citi Institute, tres factores están acelerando este cambio estructural en los mercados financieros. El primero es la incorporación progresiva de la tokenización dentro de las grandes infraestructuras financieras tradicionales. Instituciones como Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), New York Stock Exchange y Nasdaq ya están integrando esta tecnología en procesos clave como emisión, negociación y liquidación de activos, superando la etapa puramente experimental.
El segundo gran catalizador es el crecimiento del denominado dinero digital regulado. Citi prevé que el mercado de stablecoins alcance los 1,9 billones de dólares en 2030, junto con un crecimiento paralelo de depósitos tokenizados, lo que permitiría construir una infraestructura de liquidación mucho más eficiente que en intentos previos de tokenización.
A ello se suma un tercer factor clave: el avance regulatorio. El informe destaca especialmente el progreso legislativo en Estados Unidos con el desarrollo de la Clarity Act, normativa que podría aportar mayor seguridad jurídica a la industria y acelerar la adopción institucional a partir de 2026.
Pese al potencial de crecimiento, Citi advierte de que la transición no será inmediata. Durante los próximos años dominarán modelos híbridos en los que convivirán infraestructuras blockchain junto a sistemas financieros tradicionales, lo que previsiblemente generará cierta complejidad operativa antes de que puedan materializarse plenamente las ganancias de eficiencia.
El estudio también anticipa una transformación profunda en la estructura del mercado financiero. Según la entidad, comenzarán a emerger nuevos actores capaces de controlar simultáneamente la emisión de activos y la infraestructura de liquidación, un modelo que Citi denomina “Structural Orchestrators”.
En este nuevo ecosistema podrían ganar protagonismo bancos, gestoras de activos y emisores de stablecoins capaces de integrar verticalmente procesos de emisión, distribución y liquidación, mientras que muchos intermediarios tradicionales vinculados al post-trade podrían enfrentarse a crecientes presiones estructurales a medida que los procesos se automatizan.
Entre las previsiones más relevantes, Citi estima que si solo un 10% de los inversores minoristas estadounidenses adoptan soluciones financieras on-chain antes de 2030, esto podría generar una demanda cercana a 2,6 billones de dólares únicamente en acciones públicas tokenizadas.
Para la entidad, la evolución de este mercado dependerá menos del desarrollo tecnológico, ya suficientemente avanzado, y mucho más de factores como la coordinación regulatoria internacional, la interoperabilidad entre plataformas, la liquidez disponible y la capacidad de gestionar eficazmente la convivencia entre sistemas tradicionales y digitales.
En opinión de Citi Institute, la tokenización no supone una revolución inmediata, sino una evolución gradual que podría reconfigurar profundamente la arquitectura de los mercados de capitales durante la próxima década.
Después de un período de intercambio de ideas, en el llamado proceso de Diálogo Social, el gobierno de Uruguay anunció una batería de medidas en el marco de la reforma a su sistema de pensiones. Entre el abanico de iniciativas –incluyendo materias de comisiones, nuevos afiliados y seguros colectivos, entre otros–, hay una que parece especialmente relevante para las casas de inversión internacionales: el aumento del límite de inversiones internacionales.
“Se considera oportuno implementar medidas que permitan alcanzar una mayor rentabilidad esperada de los ahorros de los trabajadores, mediante una mayor diversificación y diferenciación de las inversiones, con una ampliación gradual de los activos elegibles en el exterior, manteniendo la estricta regulación y supervisión profesional, sujeta a los más altos estándares que caracterizan el esquema actual de inversiones, protegiendo el financiamiento de las inversiones productivas domésticas”, indicó el Ministerio de Economía y Finanzas en la declaración con la que anunciaron los cambios.
La normativa vigente establece que sólo el 15% de los fondos de pensiones pueden estar invertidos en el extranjero, y sólo en deuda soberana de alta calidad crediticia e instrumentos emitidos por organismos multilaterales. Todo el resto está dedicado a activos radicados en el país austral, con un fuerte sesgo por la deuda estatal local.
Según cifras del Banco Central del Uruguay, los fondos de pensiones cerraron marzo de 2026 (último dato disponible) con activos por 1.085.066 millones de pesos uruguayos (cerca de 27.030 millones de dólares). De ese total, el posicionamiento en notas multilaterales del Banco Mundial y los bonos soberanos extranjeros alcanzaba: 13,8% del Subfondo Crecimiento, 15,7% del Subfondo de Acumulación y 11,7% del Subfondo de Retiro.
Hacia delante, falta que el gobierno decante las medidas anunciadas en un proyecto de ley, que será votado en el Congreso. De momento, no han entregado cifras de cuál sería el nuevo límite de inversiones en el extranjero, ni los plazos con los que se implementarán gradualmente.
Impulsando la cartera internacional
El régimen actual ha generado carteras previsionales que “presentan una elevada concentración geográfica y, al mismo tiempo, una importante concentración por tipo de activo y por emisor, siendo que más de la mitad de los fondos se encuentra invertida en deuda soberana uruguaya”, según explica a Funds Society el gerente de Inversiones de República AFAP, Agustín Giannini.
Por lo mismo, y considerando que la dinámica de renta fija local se enmarca en la prima de riesgo país de América Latina, acotando la rentabilidad, la diversificación se vuelve especialmente relevante. “Un acceso gradual a vehículos de inversión globales ampliamente diversificados permitiría incorporar activos con mayor potencial de crecimiento de largo plazo”, indica el profesional, encargado de las inversiones de la AFAP más importante del país.
En ese sentido, el CIO califica la medida como “totalmente alineada con la premisa del grupo de trabajo: lograr cambios que impacten positivamente en las prestaciones”.
Desde AFAP Itaú también valoran la decisión del gobierno. “Su implementación sería una excelente noticia para los afiliados”, indica Mateo Fernández, gerente de Inversiones de la firma, agregando que “una mayor amplitud de activos permitiría más diversificación y, en consecuencia, portafolios más resilientes y con mayor potencial de retorno”.
El ejecutivo también hace hincapié de la gradualidad, asegurando que la implementación de los nuevos límites de inversión en el extranjero “debería ser progresiva y acompañada por reglamentación prudencial sobre qué activos serían elegibles”.
En su presentación en el Congreso FIAP 2026, realizado recientemente en Costa Rica, el director ejecutivo de la AFAP de Itaú, Ignacio Azpiroz, también destacó la modernización del esquema de inversiones. La idea, dijo el ejecutivo en la instancia, es llevar los límites de activos extranjeros más cerca de 40% o 50%.
El valor del diálogo y el acuerdo
Otro aspecto que los profesionales de la industria de AFAP valoran es que las medidas anunciadas recientemente provienen del proceso de Diálogo Social impulsado por el gobierno, donde distintos actores políticos, sociales e institucionales intercambiaron ideas.
Ciertos cambios anunciados en abril generaron resistencia entre las cuatro gestoras previsionales que operan en el país austral, como acotar el rol de las AFAP a la gestión de inversiones. Por lo mismo, las últimas modificaciones que el gobierno puso sobre la mesa fueron bien recibidas por el sector.
“Esta y otras líneas de cambio normativo son conclusiones de una mesa de diálogo, que tenía como objetivo mejorar las prestaciones para los trabajadores de nuestro país, donde autoridades y fondos de pensiones concluyeron en distintos aspectos que, en su mayoría (y como es el tema específico consultado), deben ratificarse vía ley”, comenta Giannini.
En ese sentido, el ejecutivo enfatiza en que “es un proceso que no termina aquí”, por lo que seguirán aportando su opinión profesional durante la discusión parlamentaria de la reforma.
La visión del CIO de República AFAP se alinea con las declaraciones que ha hecho el gremio, ante los anuncios. “Tras el trabajo técnico junto al Ministerio de Economía y Finanzas y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, las administradoras de fondos previsionales valoramos las instancias de diálogo y los avances alcanzados a lo largo del proceso”, señalaron desde la Asociación Nacional de AFAP (ANAFAP) en una misiva pública la semana pasada.
“Destacamos especialmente que la administración de las cuentas individuales y la responsabilidad fiduciaria de las AFAP en su administración, se mantengan como principio del sistema”, agregaron.
En la industria también valoran que el tema se esté tratando como una política de Estado, más allá de los cambios de signo político. “Nosotros partimos de la reforma del 2023, que la hizo el gobierno de otro color político”, explicó Azpiroz, de AFAP Itaú, destacando la continuidad del proceso, pese al cambio de gobierno.
Los inversores institucionales ya no son meros observadores ante el auge de la inteligencia artificial, sino que están contribuyendo activamente a su impulso. Sus amplios volúmenes de capital los convierten en financiadores naturales de los activos más costosos de la IA, desde centros de datos a hiperescala hasta sistemas de entrenamiento, según muestra el informe «Exuberancia y exposición: los inversores institucionales y el auge de la IA», elaborado por Economist Impact con el patrocinio de DWS.
Sin embargo, estas inversiones conllevan riesgos específicos: elevados costes iniciales, rápida obsolescencia y crecientes tensiones geopolíticas en las cadenas de suministro. Estos riesgos plantean una cuestión más amplia: ¿hasta qué punto es sostenible el actual ciclo de inversión en IA? El auge de la IA guarda similitudes con anteriores olas de inversión industrial: transformadoras, pero con riesgo de exceso.
El informe analiza cómo los inversores institucionales están gestionando esta tensión. Basado en una encuesta global a 300 inversores, examina qué está impulsando las asignaciones, cómo reaccionarían ante una corrección brusca del mercado y cómo están posicionando sus carteras para capturar el potencial a largo plazo de la IA.
Conclusiones
El auge de la inversión en inteligencia artificial es frágil y está impulsado, en parte, por la inercia del mercado más que por fundamentos económicos. Más del 70% de los encuestados identifica al menos un factor vinculado al momentum como un motor clave de la inversión. En otras palabras, la subida de precios está contribuyendo a justificar nuevas inversiones.
Sin embargo, el argumento a largo plazo es más sólido: alrededor de la mitad señala las mejoras de productividad como principal motivación, mientras que solo un 14% espera ahorros de costes en el corto o medio plazo. El auge se sustenta en una combinación de convicción y momentum, una mezcla potencialmente inestable.
Los inversores institucionales anticipan una corrección significativa en las acciones vinculadas a la IA, pero podrían no estar preparados para absorber pérdidas de esa magnitud. Cerca del 80% espera caídas de al menos un 20% en los próximos 12 a 18 meses, mientras que menos del 1% afirma que podría soportar un descenso de ese nivel. A pesar de ello, más del 80% expresa confianza en sus carteras, aunque muchos matizan que se trata de una confianza “moderada”. Esta divergencia sugiere que la resiliencia podría estar sobreestimada.
Las carteras ya presentan una elevada exposición a la IA —principalmente a través de renta variable—, lo que genera un riesgo significativo de concentración. Aproximadamente dos tercios de los encuestados señalan que entre el 25% y el 50% de sus carteras de renta variable incluyen compañías relacionadas con la IA. La exposición se distribuye a lo largo de todo el ecosistema, desde proveedores de infraestructuras hasta desarrolladores y usuarios finales. Las posiciones están especialmente concentradas en infraestructuras y fondos pasivos, lo que sugiere una preferencia por apuestas indirectas. Aun así, cerca de un tercio de los inversores reconoce tener sobreponderadas las acciones vinculadas a la IA respecto a sus asignaciones estratégicas, lo que deja a las carteras expuestas a cambios en las valoraciones. Esta elevada exposición a la renta variable incrementa el riesgo de una falsa diversificación: si las valoraciones caen de forma simultánea, la diversificación podría ofrecer menos protección de la esperada.
Los inversores institucionales se están preparando para un entorno de volatilidad, pero muchos planean comprar en lugar de retirarse si las valoraciones caen. Las medidas de gobernanza —como un mayor control por parte de los comités de inversión y la definición de umbrales de rebalanceo— son las estrategias más extendidas. Pocos contemplan reducir su exposición. Por el contrario, la mayoría prevé incrementarla si las valoraciones bajan. Los inversores se posicionan así como compradores oportunistas en un contexto de corrección, más que como vendedores defensivos.
Los inversores esperan que la IA genere rentabilidades en múltiples sectores, aunque tecnología y finanzas siguen siendo los principales beneficiarios. El sector tecnológico se percibe ampliamente como el que ofrecerá mayores ganancias vinculadas a la IA. El sector financiero también ocupa un lugar destacado, impulsado por expectativas de mejoras en eficiencia y el desarrollo de nuevos productos financieros basados en IA. Algunos inversores regionales, especialmente en Asia-Pacífico, prevén mayores oportunidades en sectores como medios de comunicación o logística. Aun así, las expectativas siguen concentradas en sectores ya estrechamente ligados a la tecnología.
Los inversores están apostando claramente por Estados Unidos como líder en la carrera por la supremacía en IA. Más del 40% de los encuestados espera que las mayores rentabilidades provengan de este mercado en los próximos cinco años, muy por delante de cualquier otro. China queda rezagada con un 13%, lo que sugiere que su papel podría estar infravalorado. En conjunto, las expectativas se inclinan hacia los mercados desarrollados: un 27% prevé mayores retornos en ellos, frente a solo un 13% en mercados emergentes.
Los inversores institucionales se están convirtiendo en actores centrales del ecosistema de la IA, tanto como financiadores como usuarios de la tecnología. Su exposición ha crecido rápidamente, especialmente a través de la renta variable, incluso cuando reconocen que las valoraciones pueden ser frágiles. En lugar de replegarse, se están preparando para la volatilidad: refuerzan la gobernanza, mantienen la diversificación y se posicionan para aprovechar oportunidades en un entorno de corrección. Sin embargo, esta confianza se basa en la premisa de que cualquier ajuste será limitado. En la práctica, la elevada concentración en renta variable y la creciente interconexión de los mercados dejan a las carteras expuestas a una posible repricing más amplia. Como gestores de capital a largo plazo, los inversores institucionales no solo condicionarán sus propios resultados, sino también la estabilidad del mercado y el ritmo futuro de la inversión en inteligencia artificial.
Los ETFs activos globales registraron entradas netas récord de 500.880 millones de dólares en lo que va de 2026, mientras que los activos bajo gestión ascendieron a 2,56 billones de dólares al cierre de junio, según destacan desde ETFGI. En concreto, durante junio, la industria mundial de los ETFs gestionados activamente registró entradas netas de 89.130 millones de dólares, lo que elevó las entradas netas acumuladas en el año hasta los 500.880 millones de dólares.
Desde ETFGI, los ETF gestionados activamente continuaron batiendo récords durante junio. Algunos de los puntos más destacados que señalan desde la compañía es que el cierre del mes, los activos bajo gestión alcanzaron los 2,56 billones de dólares, un nuevo máximo histórico que supera los 2,49 billones registrados a finales de mayo. En lo que va de 2026, el patrimonio del sector ha crecido un 34,2 %, al pasar de 1,93 billones al cierre de 2025 a los actuales 2,56 billones de dólares.
Solo en junio, estos vehículos captaron 89.130 millones de dólares en entradas netas, lo que eleva el total acumulado en el año hasta un récord de 500.880 millones de dólares, más del doble del máximo anterior, de 266.480 millones, alcanzado en 2025, y muy por encima de los 152.870 millones registrados en el mismo periodo de 2024. Además, en los seis primeros meses del año se han lanzado 1.019 nuevos ETF de gestión activa por parte de 253 proveedores, mientras que junio marcó el 75.º mes consecutivo de entradas netas para esta categoría de fondos a nivel mundial.
Al cierre de junio existían 5.524 ETF gestionados activamente en todo el mundo, con 7.582 cotizaciones, activos por valor de 2,56 billones de dólares, gestionados por 724 proveedores y negociados en 49 bolsas de 39 países.
Emisores y flujos
Dimensional es el mayor proveedor de ETF por volumen de activos, con 302.980 millones de dólares, lo que representa una cuota de mercado del 11,8 %. Le sigue J.P. Morgan Asset Management, con 299.870 millones de dólares y una cuota del 11,7 %, e iShares, con 174.880 millones de dólares y una cuota del 6,8 %. «Los tres mayores proveedores de ETF gestionados activamente, de un total de 724, concentran el 30,3 % de los activos bajo gestión (AUM) de los ETF activos globales, mientras que los 721 proveedores restantes cuentan individualmente con una cuota de mercado inferior al 6%«, indican desde ETFGI.
Los ETFs gestionados activamente centrados en renta variable cotizados a nivel mundial registraron entradas netas de 56.700 millones de dólares durante junio, elevando el total acumulado en el año a 298.880 millones de dólares, más del doble de los 148.610 millones de dólares captados en el mismo periodo de 2025.
Los ETFs gestionados activamente especializados en renta fija registraron entradas netas de 16.640 millones de dólares en junio, situando las entradas acumuladas en el año en 153.440 millones de dólares, una cifra significativamente superior a los 102.810 millones de dólares registrados hasta junio de 2025.
Una parte importante de estas entradas correspondió a los 20 ETF/ETP con mayor captación de nuevos activos, que en conjunto sumaron 33.080 millones de dólares durante junio. En particular, el Roundhill Memory ETF (DRAM US) captó por sí solo 9.350 millones de dólares. Durante junio, los inversores mostraron una clara preferencia por invertir en ETF gestionados activamente de renta variable.
En las previsiones de las gestoras internacionales de cara al segundo semestre del año, la palabra geopolítica se repetía con insistencia, y con razón. Lo ocurrido durante las últimas dos semanas en términos de conflictos bélicos y política comercial son un claro ejemplo de que la geopolítica será un factor a tener en cuenta.
De hecho, la semana acabó con los mercados financieros globales cerrando una jornada marcada por una intensa volatilidad geopolítica y macroeconómica, impulsada por la escalada del conflicto en Oriente Medio, los continuos enfrentamientos y ataques en el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz, y los renovados temores sobre el suministro energético que mantienen al petróleo rondando niveles elevados, a pesar de que los precios del crudo registraron un respiro temporal con el WTI cayendo hacia los 88 dólares y el Brent cediendo hasta los 91 dólares.
Este escenario de tensiones se vio complementado por el anuncio de la administración de Donald Trump sobre nuevos aranceles globales de entre el 10% y el 12,5% aplicados a 60 socios comerciales, lo que reaviva las fricciones comerciales, mientras que en el frente de deuda el rendimiento del Tesoro estadounidense a 30 años se disparó hasta el 5,19%, su nivel más alto en 19 años, elevando los costos de financiamiento global y tensionando a las economías.
«Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos, y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias”, señala Mark Haefele, director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management.
¿Hacia dónde vamos?
En opinión de Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quants,la jornada del viernes reflejó un punto de inflexión donde los mercados están comenzando a descontar de forma simultánea el coste real de un choque energético prolongado y una política monetaria restrictiva anclada en tasas de largo plazo históricamente altas.
“Los intentos de buscar rutas comerciales alternativas como la proyectada ola de endeudamiento de los países del golfo para sortear el estrecho de Ormuz, el aparente apoyo de China y la volatilidad intermitente del crudo demuestran que la geopolítica es actualmente el principal fuerte de la economía global. De cara a los próximos días, la atención de los inversores se mantendrá hiperactiva ante cualquier señal de escalada bélica o intervención militar en Oriente Medio y la respuesta de los bancos centrales, por lo que el sesgo de los mercados seguirá siendo defensivo, priorizando la liquidez y castigando los múltiplos excesivos en tecnología ante el temor de una estanflación inducida por la energía”, explica la experta.
Las gestoras miran hacia delante y destacan que seguimos ante una brillante temporada de resultados. Según la visión de Darrell Spence, economista de Capital Group, el crecimiento de la economía mundial está acusando la presión derivada del conflicto en Oriente Próximo, el aumento de los precios del petróleo y las disputas comerciales. Sin embargo, considera que hay un factor capaz de contrarrestar con creces estas presiones: la inversión relacionada con la inteligencia artificial.
“El auge de la inteligencia artificial es tan fuerte que, incluso en un escenario de actividad cero en el resto de los sectores, el crecimiento económico se mantendría en terreno positivo, sobre todo en Estados Unidos. Sigo siendo más bien prudente en lo que respecta a las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense, pero es posible que el PIB se mantenga muy por encima de lo esperado, en torno al 2,5% o incluso más. Así es cómo la carrera por la inteligencia artificial está eclipsando al resto de las áreas de la economía”, afirma.
Según su visión, mucho dependerá de la estabilización en Oriente Próximo, del aumento de las presiones inflacionistas, del deterioro de los fundamentales de consumo y de si el auge de la inteligencia artificial mantiene su impulso o acaba perdiendo fuerza. “La economía se encuentra sometida a fuerzas contrapuestas, y podría pasar algún tiempo antes de que una de ellas acabe imponiéndose con claridad”, matiza.
Tikehau Capital, gestora global de activos alternativos, ha anunciado hoy el cierre final de la sexta edición de su estrategia de préstamos directos europeos (European Direct Lending) por un importe de 5.200 millones de euros (excluyendo apalancamiento), lo que supone un crecimiento de casi el 60 % respecto a su fondo anterior. Este cierre marca un nuevo hito relevante para la plataforma de Crédito de Tikehau Capital y pone de manifiesto la continua confianza de su base de inversores en el enfoque de inversión a largo plazo del Grupo en el mercado mediano (middle market) europeo.
El periodo de inversión del fondo comenzó en marzo de 2024. Desde entonces, la estrategia ya ha completado 30 transacciones y ha realizado cuatro desinversiones generando rentabilidades de doble dígito, lo que demuestra la capacidad de la plataforma para desplegar capital de forma selectiva y ofrecer resultados favorables.
A día de hoy, el fondo ya ha invertido el 44 % de su capital en empresas europeas con modelos de negocio consolidados y una sólida posición competitiva, lo que refleja tanto una originación disciplinada como un proceso de análisis y selección sumamente riguroso. La cartera se ha construido con un firme enfoque en la diversificación, con una exposición media por sector del 10 %. El apalancamiento inicial en el momento de la entrada se limitó a 4,0 veces la deuda neta sobre el EBITDA y actualmente se sitúa en 3,5 veces, respaldado por la sólida evolución de las empresas en cartera.
El fondo ha contado con el respaldo de una base de inversores institucionales amplia y diversificada; la mayoría del capital captado procede de inversores de fuera de Europa, incluyendo un 18 % de Norteamérica y un 28 % de Asia y Oriente Medio.
Tikehau Capital sigue aprovechando sus consolidadas capacidades de originación y sus relaciones con patrocinadores (sponsors) en toda Europa. Su equipo de deuda privada, compuesto por 30 profesionales de la inversión, busca de forma activa oportunidades en el segmento clave del mid-market europeo junto a patrocinadores de capital privado de primer nivel con los que el Grupo ha forjado estrechas relaciones a lo largo de sucesivas añadas.
A través de esta última edición, Tikehau Capital reafirma su compromiso de ofrecer soluciones de financiación a medida a empresas europeas de alta calidad, manteniendo al mismo tiempo un riguroso enfoque de análisis financiero y priorizando la preservación del capital y la diversificación de la cartera.
España tiene potencial inversor, pero algo lo frena. 8 de cada 10 personas están abiertas a invertir. Sin embargo, solo 4 de ellas lo hace realmente. ¿Qué ocurre con el resto? La falta de dinero, el miedo a perderlo y la necesidad de mantener liquidez son las principales barreras, según el «Barómetro Mintos 2026: El Mapa de la Inversión en España», un estudio elaborado por Mintos en colaboración con Sapio Research, que radiografía los hábitos, actitudes y obstáculos de los españoles frente a los productos financieros. La investigación revela que el inversor más habitual es un hombre de entre 35 y 44 años, residente en una gran ciudad como Madrid o Barcelona, con un nivel de conocimiento financiero todavía limitado y una actitud cautelosa frente al riesgo.
El ahorro disponible refuerza ese retrato. El 46% de los inversores actuales cuenta con entre 1.000 y 19.999 euros ahorrados, lo que indica que hay capacidad para invertir, pero también una sensibilidad muy alta ante cualquier pérdida potencial. Solo el 21% se describe como bastante conocedor del mundo de la inversión, lo que apunta a una base de alfabetización financiera todavía en construcción.
«Los datos muestran que en España hay interés por invertir y que se valora mucho la confianza, la seguridad y la claridad a la hora de poner a trabajar el dinero. Pero hay una brecha entre la intención y la materialización de esa intención. Por ello, en Mintos defendemos una inversión que esté al alcance de todos, sin importar grandes patrimonios y a través de una plataforma regulada y fácil de entender como la nuestra», señala Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos.
La brecha también tiene una dimensión generacional relevante. Los españoles de entre 25 y 34 años son el grupo más activo, con un 56% que invierte actualmente, desmontando el mito de que invertir es una práctica reservada a etapas más avanzadas de la vida.
Del interés a la acción
Entre quienes no invierten, el estudio identifica un patrón de bloqueo bastante transversal, aunque con algunos matices territoriales y socioeconómicos. El principal freno declarado es la percepción de no disponer de dinero suficiente (35%), seguido del miedo a perder lo ahorrado (28%) y de la necesidad de mantener liquidez para gastos corrientes (27%). En cuarto lugar, aparece la falta de confianza en el propio conocimiento financiero (24%). Estas barreras reflejan que más allá de las limitaciones económicas, hay también una necesidad clara de acompañamiento, educación financiera y herramientas más simples para facilitar la toma de decisiones.
El análisis territorial confirma que estos frenos son transversales, pero con matices. El miedo a perder dinero está más extendido en Andalucía y Cataluña (donde lo expresa el 32% de los no inversores en ambos casos) que en Madrid, donde ese porcentaje baja al 27%. En las tres comunidades, alrededor de 1 de cada 3 no inversores afirma que el dinero disponible es insuficiente, una percepción que apunta no solo a una percibida limitación económica, sino también a una cuestión de confianza y preparación.
“Cuando se les pregunta qué les motivaría a dar el paso, los españoles son claros. Hablan de alcanzar mayor seguridad e independencia financiera, de ahorrar para la jubilación u objetivos a largo plazo y de comprender mejor cómo funciona la inversión”, matiza Martins Sulte.
España, preparada para una nueva ola de inversión
“Los datos expuestos anteriormente apuntan a un escenario de transición en el que España es un mercado en fase de activación. El alto nivel de interés, combinado con la capacidad de ahorro existente y el hecho de que los grupos más jóvenes muestren una mayor propensión a invertir, sugiere una base sólida para el crecimiento de la inversión particular en los próximos años”, señala Sulte.
En este contexto, Mintos se posiciona como una plataforma diseñada para facilitar ese paso entre la intención y la acción. Su propuesta se centra en ofrecer acceso a oportunidades de inversión diversificadas, con un enfoque en la transparencia, la gestión del riesgo y la simplicidad del proceso, con el objetivo de ayudar a más personas a empezar a invertir con confianza. A partir de 50 euros se abre camino hacia la inversión en productos financieros diversificados, de forma sencilla y directa a través de un móvil u ordenador.
Portobello Capital, gestora independiente de capital privado centrado en el middle market, ha anunciado que amplía su equipo de inversión con una nueva incorporación. Según ha publicado en su perfil de redes sociales, ha contratado a Diego de San Román de Simón para este equipo, quien se une a la firma como vicepresidente.
“Su paso por Merrill Lynch y AZ Capital le ha permitido trabajar en un entorno altamente exigente y adquirir una visión integral del mercado. Estamos convencidos de que su incorporación contribuirá a seguir impulIsando el crecimiento de Portobello y de las compañías con las que trabajamos”, indica en su publicación.
Diego de San Román de Simón, CFA, es licenciado en Economía y Finanzas por la Universidad Autónoma de Madrid. Inició su carrera profesional en AZ Capital, para posteriormente trabajar en Bank of America Merrill Lynch y GPF Partners.
Como uno de los países más afectados por el fenómeno de El Niño, no sorprende que la situación climática esté dejando una huella en la actividad económica en Perú. Según un análisis del BCP, el mayor banco del país andino, El Niño Costero en particular impactó las métricas del segundo trimestre de este año.
En la última versión de su Reporte Semanal Macroeconómico y de Mercados, el Área de Estudios Económicos de la firma financiera estimó que el PIB primario registró una fuerte contracción debido al fenómeno climático, iniciado en marzo.
Esto se produjo a raíz de una caída en la pesca, de 73% interanual. Tras la interrupción de la primera temporada de anchoveta –que sólo alcanzó capturas por medio millón de toneladas, frente a una cuota de 1,9 millones–, la industria registró su peor resultado en seis años.
Este fenómeno, agregaron, también afectó a la manufactura primaria vinculada al procesamiento pesquero, con una contracción de 42% entre junio de este año y junio de 2025.
Desde BCP recalcaron que las condiciones climáticas adversas también están afectando al sector agropecuario. En mayo, la actividad agrícola cayó un 0,6% interanual, reflejando menores rendimientos en diversos cultivos, entre ellos aceituna (-96%), cebolla (-38%), paprika (-27%), cacao (-11%) y palta (-4%).
Los analistas del banco peruano sostuvieron que, hacia adelante, la persistencia de un evento de intensidad fuerte o extraordinaria podría generar mayores disrupciones durante la segunda mitad del año. En este contexto, la probabilidad de que El Niño Costero se extienda hasta el verano de 2027 ha aumentado significativamente y constituye el principal riesgo a monitorear, indicaron.
El Niño, en combinación con El Niño Global, podría afectar la segunda temporada de anchoveta y comprometer el desarrollo de cultivos relevantes como arroz, papa, palta, arándanos, espárragos y uva. En este contexto, el BCP estima una caída del PIB agrícola y pesquero en torno al 4% en 2026, algo mayor a lo observado en 2023.