Acaba la semana y pasamos de poner el foco en las tensiones geopolíticas y comerciales a la Reserva Federal de EE.UU. (Fed). Tras las últimas tensiones entre Trump y Powell, la institución monetaria afrontará su primera reunión de 2026 la próxima semana.
Los expertos esperan que la presión política sobre la Fed disminuya para que los mercados se concentren en la temporada de resultados. Sin embargo, algunos consideran que la verdadera noticia en materia de política monetaria este mes es otra: la independencia de la Fed vuelve a ser objeto de atención. En opinión de RJ Gallo, subdirector de inversiones en renta fija de Federated Hermes, la investigación penal sobre el presidente Powell genera incertidumbre entre los inversores antes de la reunión de este mes. “En nuestra opinión, aumenta la probabilidad de que la próxima bajada de tipos no se produzca antes de que finalice el mandato del presidente Powell. Esperamos que gran parte del FOMC le respalde y parece que el mercado también se inclina por estar de acuerdo con el presidente Powell. La reacción inmediata más generalizada ha sido una debilidad del dólar, un aumento y una mayor pendiente de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y una caída de los futuros bursátiles”, comenta Gallo.
Por otro lado, parece que ha dado cierta tranquilidad a los mercados la vista oral sobre el caso de Lisa Cook ante el Tribunal Supremo. Según explican desde Banca March, al igual que en el asunto de los aranceles, varios jueces conservadores evidenciaron cierta cautela al interpelar a John Sauer, el Procurador General que representa al presidente en este procedimiento. “El caso busca determinar si la razón esgrimida por Trump para destituir a Cook –una investigación por supuesto fraude en su solicitud hipotecaria– resulta suficiente para justificar su remoción por parte del jefe del Ejecutivo. Además, algunos magistrados tanto conservadores como progresistas cuestionaron la urgencia de apartar a la integrante del comité, dado que la investigación sobre el préstamo ni siquiera ha concluido. De hecho, Sonia Sotomayor, jueza liberal, señaló que, en su opinión, sería prudente esperar a que los tribunales inferiores resuelvan el litigio hipotecario antes de emitir un fallo”, añaden.
“Tras el intento de destitución de la gobernadora Lisa Cook, a principios de 2025, el presidente de la Fed se ha visto recientemente envuelto en una serie de acusaciones relacionadas con la renovación de las oficinas de la Fed. Sorprendentemente, el presidente de la Fed se sintió obligado a responder en un histórico vídeo de dos minutos publicado en la página web de la Fed. Aunque no esperamos que el presidente Powell responda a preguntas sobre este asunto en la rueda de prensa, nos gustaría recordar que el anuncio de quién será nombrado su sucesor podría estar finalmente cerca. No nos sorprendería que coincidiera con la próxima reunión y trajera algunas sorpresas”, advierte Christian Scherrmann, economista jefe de DWS para Estados Unidos.
Qué pasa con la política económica
La reunión del FOMC de diciembre de 2025 decidió recortar 25 puntos básicos hasta el 3,625%, lo que indica una tendencia continuada hacia la flexibilización a pesar de las divisiones internas. Sin embargo, persistieron los matices hawkish: dos votos en contra formales se mostraron a favor de mantener los tipos sin cambios, y el resumen de las proyecciones económicas (SEP) revisó al alza el crecimiento para 2026, con algunos miembros apuntando a que no habría más recortes o incluso a una subida. La Fed también anunció la compra mensual de 40.000 millones de dólares en letras del Tesoro, lo que técnicamente no es una flexibilización cuantitativa, pero sí una notable expansión del balance. Además, los datos confirmaron la resiliencia de la economía estadounidense y varios responsables de la Fed han afirmado que la política monetaria actual está adaptada al entorno actual. Como resultado, no se espera que la Fed recorte los tipos en la próxima reunión del FOMC.
¿Qué hará la Fed la próxima semana? En opinión de Marco Giordano, Investment Director en Wellington Management, “las medidas futuras dependen de la calidad de los datos posteriores al cierre, por lo que los mercados se centran en las publicaciones de enero para evaluar el ritmo de la futura flexibilización”. Por su parte, Scherrmann añade: “Tras dos semanas de extensos discursos de la Fed y numerosas apariciones públicas de los responsables de los bancos centrales, las expectativas sobre una pausa en los recortes de tipos parecen bien afianzadas. La tasa de desempleo actual, del 4,4% en diciembre, sugiere que los mercados laborales se mantienen en pleno empleo o cerca de él, quizá con una ligera tendencia a la baja”.
Para Gallo, la rueda de prensa de enero debería ser interesante, y los próximos meses significativos para la independencia de la Fed. “Aunque la reacción del mercado se calmó durante la sesión matinal, creemos que la fuerza de la respuesta inicial apunta a posibles ramificaciones futuras si la investigación llega al punto de imputar a los dirigentes de la Fed”, concluye.
Los grupos de productos de gestión de activos tuvieron un año 2025 complejo. Si bien ya estaban ocupados adaptándose a la personalización fiscal, los ETFs activos y generando una mayor exposición a los mercados privados, un entorno político y regulatorio transformado aceleró el lanzamiento de productos de doble clase de acciones, despertó un mayor interés en distribuir asignaciones al mercado privado a través de planes de pensiones de contribución definida (CD) y prestó mayor atención a la tokenización.
«El considerable volumen de demandas competitivas entre productos y clases de activos, así como los desafíos de distribución, continuarán hasta 2026 y en adelante», señala Daniil Shapiro, director en Cerulli.
Según el estudio de la consultora, casi todos los gestores de activos consideran la estructura de los ETF como una gran oportunidad (96 %), ya que la industria continúa centrándose en el desarrollo y la distribución de ETFs activos.
«Los gestores de activos tienen varias vías para acceder a la oportunidad de los ETFs activos, incluyendo nuevos lanzamientos (ya sea con estrategias replicadas, modificadas o completamente nuevas) y la conversión de fondos mutuos», afirma Shapiro.
Según el estudio, si bien el 74 % de las empresas que ofrecían o evaluaban ofrecer ETFs en 2025 estaban considerando el uso de la clase de acciones de los ETF, pocas planean lanzar conjuntos completos de este producto.
Tan importante como el impulso hacia los ETF es el impulso hacia el acceso minorista a los mercados privados en crecimiento. Los gestores de activos están invirtiendo capital y esfuerzo en la iniciativa, pero Cerulli señala que la enorme competencia del mercado probablemente dificultará cada vez más la distribución.
En general, el 65% de los gestores que ofrecen productos de fondos de intervalo perciben una gran oportunidad de distribución para la estructura, y el 87% planea desarrollar nuevas estrategias.
Mientras tanto, la oportunidad de los mercados privados en los planes de pensiones DC está cobrando un impulso significativo, lo que requerirá un esfuerzo sostenido para alcanzar la escala de los fabricantes de productos. El uso de la estructura de fideicomiso de inversión colectiva (CIT) y sus rieles se ha convertido en la solución ideal para incluir estrategias de mercado privado en los fondos con fecha objetivo.
«Los gestores deben evaluar las alianzas y apoyar las iniciativas, entendiendo que sentar las bases ahora les permitirá acceder a una oportunidad crucial en los próximos años», comenta Shapiro.
Por último, si bien es probable que la tokenización reciba una gran atención en los próximos años, será una iniciativa a largo plazo que trascienda los casos de uso más obvios que resulten en mejoras de eficiencia y ahorro de costos.
«La oportunidad actual de tokenización se centra principalmente en los ETFs de criptomonedas y los productos del mercado monetario, pero con el tiempo se trasladará a los activos del mundo real», afirma Shapiro.
Buscar alianzas con empresas especializadas en blockchain podría beneficiar a quienes carecen de experiencia interna. Más allá de los grandes gestores y custodios, adoptar una actitud expectante respecto a la tokenización también podría funcionar bien, concluye.
En un momento en que Brasil acelera su convergencia hacia las normas internacionales de transparencia y tributación, los family y multi-family offices brasileños viven una fase de profunda adaptación. El contexto está marcado por cambios en los impuestos sobre inversiones en el exterior, fondos exclusivos, dividendos y sucesiones, entre otros, lo que ha llevado a las firmas de gestión patrimonial a revisar procesos, ampliar áreas internas e invertir en una planificación tributaria cada vez más sofisticada.
El punto de origen de la actual transformación es un movimiento que comenzó hace más de una década, cambiando el foco de la atención en materia regulatoria.
“El Estado brasileño tardó en mirar a la persona física. Históricamente, la fiscalización se concentraba en las empresas, quizás por estrategia o por capacidad operativa”, afirma Manoela Dias, responsable del área de Wealth Planning de TAG Multifamily Office.
Ese escenario ganó fuerza con la adopción de estándares internacionales de transparencia, como FATCA –que obliga a instituciones de todo el mundo a reportar información de ciudadanos estadounidenses– y CRS, una especie de “FATCA global” creado por la OCDE para el intercambio automático de datos financieros entre países.
Con ello, estructuras antiguas, diseñadas en un ambiente de mayor secreto bancario, pasaron a ser revisadas frente a un debate global cada vez más riguroso sobre evasión fiscal, gobernanza y transparencia.
Instrumentos de eficiencia tributaria como el régimen de caja, las distribuciones exentas y los fondos exclusivos sin impuestos han pasado a revisarse en el país
“El resultado es un Estado mucho más atento a la renta, al patrimonio y a las estructuras utilizadas por individuos de alto ingreso, especialmente aquellas mantenidas en elexterior”, señala Dias. Esto hace que instrumentos de eficiencia tributaria como el régimen de caja, las distribuciones exentas y los fondos exclusivos sin impuestos han pasado a revisarse. “La sensación es que lo que funcionaba antes ya no funciona. El mundo cambió y la regulación cambió con él”, dice la profesional.
Revisión a estructuras offshore y fondos exclusivos
Los últimos años han traído unas serie de cambios en distintas aristas de la gestión patrimonial. Uno de los más profundos recayó sobre las estructuras en el exterior y los vehículos tradicionalmente utilizados por la alta renta para acumular patrimonio. En el caso de las estructuras offshore, Brasil pasó –por primera vez– a tributar anualmente las rentas de esas empresas controladas por brasileños, acercándose a prácticas internacionales como las reglas de CFC (Controlled Foreign Corporation) en 2023.
En la práctica, dice Dias, muchas familias están descubriendo que estructuras creadas hace 10 o 15 años ya no ofrecen los mismos beneficios. “Mucha gente montó una offshore para resolver sucesión o simplificar inversiones afuera, pero hoy es un punto de atención del Fisco. Ya no se puede dejar en piloto automático”, afirma.
Manoela Dias, TAG Multifamily Office: “El Estado brasileño tardó en mirar a la persona física. Históricamente, la fiscalización se concentraba en las empresas”
Según ella, el movimiento actual ha sido de revisión: algunas familias ajustan sus estructuras, otras migran hacia modelos más transparentes y alineados con las nuevas reglas.
Además, la misma ley que modificó la tributación de las offshores también rediseñó el funcionamiento de los fondos exclusivos, vehículos hechos a medida para familias de gran patrimonio.
Estructuras que antes pagaban impuestos solo en el rescate pasaron a estar sujetas a un pago semestral, a menos que se clasifiquen como “entidades de inversión” bajo estándares internacionales de gobernanza. Esto obligó a gestoras, administradores y familias a revisar mandatos, documentación y procesos para mantener la eficiencia tributaria.
Pero no se trata sólo de los vehículos que utilizan las fortunas familiares para invertir. Algunas materias tributarias y legales tienen al sector entero atento.
Asuntos tributarios y el Código Civil
Una arista relevante en materia tributaria tiene que ver con el Impuesto sobre Transmisión Causa Mortis y Donación (ITCMD), equivalente al Estate and Gift Tax estadounidense. Esencialmente, es el impuesto sobre herencias, un tema sobre el cual el gobierno se ha manifestado repetidamente y que se ubica como una de las modificaciones más sensibles.
“Brasil tiene una tasa bajísima de impuesto sobre herencia. Y ni siquiera esa baja tasa es recaudada entre los superricos, porque existen muchas formas de evitarla”, dijo el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, en 2024. Hasta ahora, Brasil siempre operó con tasas relativamente bajas, generalmente entre 4% y 8%, definidas por cada estado. Sin embargo, un conjunto de propuestas –a nivel estatal y federal– pretende elevar tasas máximas, ampliar la base imponible e incluir nuevas modalidades de transmisión, como donaciones encubiertas, reorganizaciones societarias y transferencias patrimoniales vía holdings familiares.
“Brasil está dejando de ser un país con impuesto simbólico sobre herencia. Quien no se planifique, será sorprendido”, advierte la ejecutiva de TAG.
En paralelo, la Receita Federal está buscando tratar la actualización del valor de los inmuebles, lo que podría impactar a grandes fortunas. Tradicionalmente, los inmuebles se declaraban según su costo histórico, a veces congelado por décadas. Eso reducía el impuesto sobre ganancia de capital al venderlos y creaba una gran diferencia entre el valor real de mercado y el valor declarado. Ahora, el Fisco busca aproximar el valor declarado al valor venal real, mediante verificaciones automáticas, cruce de datos con registros públicos y mayor fiscalización sobre discrepancias.
Dias advierte que esta actualización puede crear situaciones delicadas para familias con gran patrimonio inmobiliario, pero poca liquidez. “Muchos inmuebles antiguos, especialmente los inmuebles de familia, estaban declarados por valores muy bajos, y la nueva orientación para ajustarlos al valor de mercado puede generar impuesto sobre una ‘ganancia’ no realizada”, señala.
Para familias con grandes carteras de inmuebles –muy comunes en generaciones más antiguas– esto cambia completamente la ecuación. “El patrimonio inmobiliario se veía como algo estable y simple. Ahora implica riesgo de fiscalización, revaluación obligatoria e impacto directo en la tributación futura. Las familias lo están revisando todo”, afirma.
Incluso el debate actual por la revisión del Código Civil es un flanco que están sondeando en el gigante latinoamericano. Actualmente está en discusión en el Congreso una iniciativa que podría alterar pilares clave de la organización patrimonial del país. Esto incluye nuevas reglas de regímenes matrimoniales y sucesión, cambios en el orden de herederos, la redefinición del concepto de patrimonio común y una mayor claridad sobre estructuras fiduciarias como el usufructo, el fideicomiso y mecanismos de blindaje patrimonial.
Aunque aún incipiente, el tema ya atrae atención. Para familias empresarias –un público muy relevante en Brasil–, estas reglas pueden redefinir cómo el control de las compañías pasa de una generación a otra.
Preparación y más necesidad de planificación
En este entorno de cambio en tantos frentes, ¿están preparadas las familias de la mayor economía latinoamericana? Según reporta Dias, de TAG, el nivel de preparación es desigual en el país. En visitas recientes a otros estados, la ejecutiva observa que muchas familias con gran patrimonio –especialmente fuera de São Paulo– aún ven el family office como “algo para quien tiene muchísimo dinero”, o simplemente no saben qué puede ofrecer un MFO.
Al mismo tiempo, la transferencia de riqueza entre generaciones –que se acelera en Brasil– aumenta la urgencia de planificación. “Hay mucha gente que heredó o heredará patrimonio sin tener experiencia en su gestión. Y quien no estructura gobernanza, sucesión y mecanismos jurídicos sólidos suele perder patrimonio en una generación”, dice.
En esa línea, desde EQI Investimentos –firma ligada a BTG Pactual– señalan que se trata de un nuevo ciclo para el patrimonio de alta renta en Brasil. En base a la experiencia con sus clientes, en la firman han identificado tres grandes tendencias que avanzan simultáneamente.
En primer lugar, observan una anticipación de sucesiones y reorganizaciones societarias. “Las familias están acelerando donaciones, reestructuraciones y acuerdos de gobernanza para evitar sorpresas futuras”, explica Leonardo Finelli, Head de Private/Wealth de la firma.
La evolución del panorama –y las necesidades que ha generado para los clientes– ha hecho que la industria de multi-family offices acomode sus negocios para adaptarse
Por el lado de los activos, también han registrado una migración, desde la economía real hacia estructuras financieras. “Patrimonios concentrados en inmuebles, operaciones propias y empresas familiares buscan eficiencia a través de fondos, FIIs y vehículos alternativos”, acota el ejecutivo.
Finalmente, el profesional delinea un crecimiento en los vehículos exclusivos y la gestión delegada en el segmento. Según Finelli, la demanda por profesionalización crece a medida que el entorno regulatorio se vuelve más técnico y menos tolerante a improvisaciones. “Las familias saben que el juego cambió. Y quien tiene mucho patrimonio se está moviendo rápido, porque este es un ciclo de décadas, no un ajuste puntual”, comenta.
Una parte que habrá que sondear a fondos son los costos, acota el profesional: “No hay forma: vamos a pagar más. La cuestión no es si, sino cuánto y cómo”. Esto resume el clima que domina no solo la industria de family offices, sino también el segmento de alta renta en Brasil.
La industria de gestión patrimonial se adapta
La evolución del panorama –y las necesidades que ha generado para los clientes– ha hecho que la industria de multi-family offices acomode sus negocios para adaptarse. Este es el caso de TAG Multifamily Office y EQI Investimentos.
En TAG, una gestora de patrimonio independiente que administra 10.000 millones de reales (unos 1.870 millones de dólares) de aproximadamente 120 familias, estructuraron internamente su área de Wealth Planning en abril de este año, inspirados en los cambios que enfrenta el sector.
Según Manoela Dias, responsable del área, esta decisión refleja la necesidad de ofrecer un servicio 360° a las familias, en un entorno regulatorio que se volvió más complejo, más dinámico y más alineado con las prácticas internacionales.
Desde EQI acotan que los últimos cuatro años exigieron una profunda sofisticación operativa: integración de gestión delegada, consultoría, vehículos exclusivos y atención personalizada en una plataforma única, capaz de responder a un entorno regulatorio más técnico y más exigente.
La firma administra hoy 49.000 millones de reales (cerca de 9.150 millones de dólares), de los cuales 18.000 millones de reales (3.360 millones de dólares) corresponden al segmento private. “Hemos crecido muy rápido y eso exigió una reorganización completa. El mercado se volvió más técnico, más regulado, más exigente —y decidimos anticiparnos a esta nueva fase”, relata el Head del área, Leonardo Finelli.
Según recalca el ejecutivo, EQI está estructurando una área propia de Wealth Planning, un movimiento que él describe como “inevitable” ante la creciente sofisticación del mercado y la complejidad que las familias enfrentan. “El cliente se sofisticó. El mercado se sofisticó. La regulación se sofisticó. Si no acompañamos ese proceso, nos quedamos atrás”, señala. El objetivo, acota, no es centralizar ni aislar decisiones, sino crear una capa de inteligencia técnica que complemente el trabajo de los asesores y aborde temas que hace pocos años no estaban en la agenda. Además, recalca Finelli, EQI pretende expandir servicios sin sustituir profesionales históricos de las familias, como contadores o abogados de confianza.
México es una de las estrellas de los mercados financieros internacionales: su cercanía con el mayor centro financiero del mundo, Wall Street, así como su condición de mercado emergente, le ha vuelto un imán para los capitales. Sin embargo, la tendencia de crecimiento de su economía genera alertas desde hace tiempo. Pareciera que existen dos países en uno solo: el de las inversiones y el de la economía real.
La Inversión de Cartera (IC) alcanzó el año pasado un nivel histórico, el peso es una de las divisas más fuertes y sólidas del mundo, beneficiado por el carry trade. Todo lo relacionado con las inversiones financieras en el país hablan de un momento histórico, pero hay un problema estructural que preocupa sobremanera: la economía no crece, o lo hace a tasas insuficientes.
Este gran contraste preocupa a analistas e inversionistas, sobre todo porque se trata de un escenario que no es novedoso, y porque las cifras disponibles no muestran un cambio radical en la tendencia de crecimiento económico. Lo peor es que, al parecer, se trata de un problema estructural, según algunos de analistas que platicaron con Funds Society.
Productividad, una de las alarmas
«Es difícil señalar una causa concreta de por qué nuestra economía no crece. Definitivamente no es algo solamente de este sexenio o del partido gobernante en turno, es definitivamente un tema estructural. Desde mi punto de vista, mucho tiene que ver con temas de productividad. Los factores de crecimiento ahí están, casi todos: tienes consumo que va bien, tienes inversión con sus ciclos», indicó Luis Gonzali, Co-director de Inversiones en Franklin Templeton México. «Ya que quitas todos esos factores, el remanente es la productividad y este indicador se ha visto que ha bajado constantemente, contrario a lo que sucede en otras economías del mundo», agregó.
«Ese factor residual que los economistas llaman productividad en México ha ido constantemente a la baja y por su misma condición de residual es muy complicado señalar una causa concreta de este deterioro. Pero si hablamos particularmente de los dos años recientes, claramente tenemos el tema de la inversión como un determinante para el bajo crecimiento. Las inversiones prácticamente se han ubicado en cero, este año se espera un rebote y eso impulsará el PIB a niveles máximos de 1,5%, que pareciera un incremento muy favorable considerando el 0,3% que habría crecido la economía mexicana en 2025, pero que está muy por debajo de su tasa máxima potencial que es de 2,5%, y mucho muy lejos de lo que se requiere para dar el gran salto económico, entre 5% y 7%», explicó en una entrevista el profesional.
Una inversión dorada
Para Gonzali, no hay duda de que México es una de las estrellas principales de las inversiones en el mundo. Las cifras que existen al respecto tampoco dejan lugar a dudas. Tan solo la Inversión de Cartera al cierre del primer trimestre del año pasado se ubicó en 496.090 millones de dólares, prácticamente diez veces más respecto a los 49.000 millones de dólares que se registraron cinco años atrás, en el mismo periodo de 2020.
El atractivo de las tasas de interés, que después de la pandemia alcanzaron un máximo nominal de 11% en el mercado financiero mexicano, ha sido uno de los grandes imanes generando un fenómeno conocido como carry trade, inversiones que llegan de otras partes del mundo –incluso de un mercado que hasta ahora era casi desconocido para México: Japón– con la intención de aprovechar el beneficio de una tasa de interés más alta en México.
La cifra de Inversión de Cartera explica en gran medida otro fenómeno, el del «superpeso«, que en 2025 registró una apreciación de prácticamente 15%, la mayor desde que está vigente el régimen de libre flotación de la divisa, aquel traumático 21 de diciembre de 1994.
Incluso la Inversión Extranjera Directa (IED), que desde luego no refleja el atractivo de la inversión financiera en el país, habla de cifras históricas, el año pasado el dato final se ubicó en alrededor de 61.000 millones de dólares, aunque más del 50% de este monto en realidad fueron reinversiones, es decir, inversiones que ya existían previamente.
Tanto el peso, como el mercado de valores e incluso el desempeño de las tasas de interés reflejan un país muy atractivo para los inversionistas, y los datos de inversión así lo confirman. No es la primera ocasión en que México se constituye como un imán, pero definitivamente el momento actual es uno de los más relevantes en décadas.
Inversión, una causa determinante
Para Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, la causa de que la economía mexicana no crezca como debe ser está relacionada con la «trampa de la incertidumbre», que la ha llevado a un círculo vicioso del que no ha podido salir desde hace décadas.
«La incertidumbre lleva a la baja la inversión fija y la contratación de personal en el empleo formal. Sin empleo formal y sin inversión fija se limita la productividad y el crecimiento de largo plazo. Por ejemplo, en 2025 hasta el mes de octubre vemos que hay una caída en la inversión fija del país de 7%. Con esa cifra, en el largo plazo México no podrá crecer ni siquiera al 2%, el crecimiento potencial se reduce a 1,4%, y este año consideramos que ni siquiera alcanzará esa tasa. La inversión fija también lleva cierta inercia. Nadie quiere invertir en el sector privado y en el sector público sería necesario destrabar la inversión con un mayor gasto público en inversión física, pero en 2025 este indicador cayó 29%, su mayor desplome desde 1995. Así es muy difícil a pesar de que en este año se planea incrementar el gasto público en 12%», dijo la economista.
«Con este panorama de inversión, si bien nos va hacia los siguientes años creceremos alrededor de 1,4%, por debajo del potencial histórico de 2,5%», explicó.
En ese contexto, aunque la fortaleza financiera es un hecho, Siller alerta sobre el carácter volátil de estos capitales, una historia que en el país latinoamericano se ha repetido innumerables ocasiones.
«Vemos una fortaleza inusitada del peso, y la causa directa es el carry trade, no hay duda de eso. Son capitales golondrinos. A los inversionistas no les interesa el PIB del país, les interesa el rendimiento, una buena tasa y que no les dejen de pagar, y mientras este sea atractivo, se mantendrá la tendencia. Por ahora los capitales minimizan factores como el riesgo por el T-MEC, o el de la reforma judicial», recalcó la directiva de Banco Base.
Pero, en materia de crecimiento Gabriela Siller es pesimista. No espera que el país crezca de manera significativa en muchos años, y sí considera que estas inversiones financieras, originadas por el carry trade, podrían incluso significar un factor de alto riesgo en algún momento si se modifican las lecturas de riesgo para el país.
Reformas para el crecimiento, no hay otra opción
«Estamos a las puertas de otro sexenio perdido en materia de crecimiento económico en México», dice a Funds Society Julio Ruiz, economista en jefe en Citi México.
De acuerdo con las cifras del analista, la tasa promedio de crecimiento del país norteamericano en la primera mitad de este sexenio sería de alrededor de 0,5%, muy inferior a la tasa potencial de la economía mexicana ubicada entre 2 y 2,5%. Más allá, la tasa promedio en la segunda parte necesitaría registrar un repunte más que espectacular para que podamos hablar de un sexenio diferente, pero nadie, ni siquiera las expectativas oficiales, esperan algo así.
Para Ruiz la clave para salir de la «trampa del crecimiento» que registra la economía mexicana es una sola: «Está claro que se trata de un problema estructural, la economía mexicana ligará casi con absoluta seguridad un sexenio más de crecimiento muy inferior a su potencial, entre 2 y 2,5%, y muy inferior a lo que necesita para dar el gran salto económico, que además necesitaría mantener por décadas. Por lo tanto, solo queda hacer grandes reformas estructurales para lograr ese impulso económico. De otro modo, se observa muy complicado», advierte.
El 5%: solo discurso político
Para los entrevistados, hablar de tasas de crecimiento del PIB de 5% o incluso mayores es solamente un discurso lejano de la realidad.
«El sexenio anterior, cuando nos prometieron tasas del PIB de 5% y hasta 7%, era solamente un discurso político. Ni siquiera era creíble y sostenido por las cifras oficiales, nunca en los proyectos de presupuesto, que elaboraron las autoridades hacendarias de entonces, vimos una propuesta en ese sentido. Solamente lo escuchamos en las declaraciones presidenciales. Fue un discurso absolutamente político, nada relacionado con la realidad», dice Luis Gonzali.
De esta manera, si bien, las causas del bajo crecimiento de México podrían ser variadas de acuerdo al especialista que se consulte, hay un consenso rotundo en el sentido de que el país está frente a un problema de carácter estructural, lo que requiere ajustes de fondo, que incluso pueden tardar años en reflejar los resultados esperados. Mientras, todo indica que esta será una década más de bajo crecimiento económico en el gigante global de las inversiones.
JPMorgan y Houlihan Lokey fueron los principales asesores financieros en fusiones y adquisiciones (M&A) en Norteamérica en 2025, por valor y volumen, respectivamente, según la última clasificación de asesores financieros de GlobalData, plataforma de inteligencia de mercado y productividad.
La base de datos de transacciones financieras de la firma reveló que JPMorgan alcanzó su liderazgo en valor al asesorar operaciones por valor de 763.900 millones de dólares, según informaron a través de un comunicado. Por su parte, Houlihan Lokey lideró en volumen de transacciones, asesorando un total de 210 operaciones.
«Houlihan Lokey y JPMorgan fueron los claros ganadores, tras superar a sus competidores por un margen significativo en términos de volumen y valor en 2025. Houlihan Lokey también fue el asesor líder en volumen en 2024”, comentó al respecto Aurojyoti Bose, analista principal de GlobalData.
Mientras tanto, JPMorgan mejoró su clasificación en valor desde la segunda posición en 2024, y el valor total de las operaciones que asesoró se multiplicó por más del doble gracias a su participación en operaciones de gran envergadura. Durante 2025, JPMorgan asesoró en 90.000 millones de dólares, incluidas 17 megaoperaciones valoradas en más de 10.000 millones de dólares. También ocupó el segundo puesto en volumen en 2025 con 168 operaciones.
Un análisis de la base de datos de transacciones de GlobalData revela que Goldman Sachs ocupó el tercer puesto en términos de volumen, con 166 transacciones, seguido de Morgan Stanley, con 155, y Jefferies, con 115.
Mientras tanto, Morgan Stanley ocupó el segundo puesto en términos de valor, asesorando en transacciones por valor de 686.400 millones de dólares, seguido de Goldman Sachs con 581.500 millones de dólares, Evercore con 459.200 millones de dólares y Bank of America con 432.400 millones de dólares.
Los principales asesores legales
Wachtell, Lipton, Rosen & Katz y Kirkland & Ellis fueron los principales asesores legales en fusiones y adquisiciones (M&A) en Norteamérica en 2025 por valor y volumen, respectivamente, según el último informe legal de la entidad.
La base de datos de transacciones financieras de GlobalData reveló que Wachtell, Lipton, Rosen & Katz alcanzó su liderazgo en valor al asesorar operaciones por valor de 669.600 millones de dólares. Por su parte, Kirkland & Ellis lideró en volumen, asesorando un total de 474 operaciones.
«Kirkland & Ellis, que fue el asesor líder tanto en valor como en volumen en 2024, logró mantener su liderazgo en volumen en 2025, pero perdió el primer puesto en valor frente a Wachtell, Lipton, Rosen & Katz. Kirkland & Ellis ocupó el tercer puesto en la clasificación de valor de las operaciones de 2025. A pesar de haber asesorado en un número relativamente menor de operaciones, Wachtell, Lipton, Rosen & Katz logró liderar la lista en términos de valor gracias a su participación en operaciones de gran envergadura. Durante 2025, la compañía asesoró en 45 operaciones de 1.000 millones de dólares, incluyendo 15 megaoperaciones valoradas en más de 10.000 millones de dólares”, señaló Aurojyoti Bose.
Un análisis de la base de datos de operaciones de GlobalData revela que Latham & Watkins ocupó el segundo puesto en términos de valor, asesorando en operaciones por valor de 605.200 millones de dólares, seguida de Kirkland & Ellis con 585.100 millones de dólares, Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom con 475.100 millones de dólares y Sullivan & Cromwell con 438.400 millones de dólares.
Mientras tanto, Latham & Watkins ocupó la segunda posición en términos de volumen con 337 transacciones, seguido por Gibson, Dunn & Crutcher con 170 transacciones, Paul, Weiss, Rifkind, Wharton & Garrison con 169 transacciones y Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom con 140 transacciones.
La agencia de calificación EthiFinance Ratings prevé que en 2026 los rating soberanos se mantengan estables, especialmente por el acceso continuado a los mercados, la gestión ordenada de la deuda y un entorno de política monetaria en proceso de normalización. Sin embargo, la agencia advierte que ladiferencia de los ratings es cada vez más pronunciada, impulsada por las diferencias de crecimiento potencial, la inestabilidad política e institucional, y las trayectorias fiscales desiguales.
Por países, el Mapa de Crédito Soberano de EthiFinance Ratings sitúa a Alemania, Países Bajos y los países nórdicos como aquellos con mayor nivel de confianza en la ejecución política y preservación fiscal; Portugal y Grecia muestran que los ajustes fiscales y las reformas estructurales pueden reconfigurar el perfil soberano; y Francia, Italia y España enfrentan posiciones fiscales “desafiantes”, con una deuda pública elevada y déficits fiscales persistentes, aunque con diferencias entre ellos.
Asimismo, EthiFinance Ratings muestra que los factores ESG son un importante amortiguador de la resiliencia de los créditos soberanos, ya que tienen “un papel fundamental en cómo los países absorben shocks, implementar ajustes fiscales y mantienen la confianza del mercado a lo largo del tiempo”. Este aspecto se ve claramente en España y Portugal, según el informe, mientras que Francia e Italia muestran que la débil gobernanza y los indicadores sociales pueden aumentar los desafíos fiscales. Alemania, Países Bajos, Austria e Irlanda mantienen perfiles ESG fuertes.
Sector bancario y ratings corporativos
En el plano sectorial, EthiFinance apunta que el sector bancario español entra en 2026 con “una posición de crecimiento consolidada” y, gracias a la reducción de los tipos de interés y el contexto macroeconómico, “con perfiles de ganancias, generación de capital y liquidez que, aunque menos cíclicos, siguen respaldando plenamente la calidad crediticia”. Además, la eficiencia se posiciona como pilar esencial para el crecimiento del sector: los ratios de eficiencia se mantendrán en niveles favorables.
En el ámbito corporativo, el análisis de 153 empresas que ha realizado EthiFinance muestra que se espera un crecimiento de bajo a moderado en las métricas de crédito, marcado por la facilitación de las condiciones monetarias y un desapalancamiento gradual, tras un 2025 que ha marcado un punto de inflexión en la calidad del crédito. Sin embargo, EthiFinance señala que las previsiones pueden cambiar debido al “entorno geopolítico complejo, que mantiene elevada la incertidumbre en los mercados energéticos, así como al comercio y las cadenas de valor internacionales”.
Crecimiento estable
La agencia prevé que el crecimiento económico mundial se mantenga estable en 2026, aunque advierte de la incertidumbre política, sobre todo en Europa, y las tensiones comerciales, especialmente de las políticas de la Administración de Estados Unidos, así como de las diferencias entre regiones.
En concreto, Estados Unidos crecerá un 1,7 % y la eurozona, un 1,3 %, mientras que China avanzará entre un 4 % y un 4,6 %, en un escenario de desaceleración estructural, e Indialiderará el crecimiento mundial, con un incremento del 6,7 % en 2026 y un 6,4 % en 2027. La agencia destaca que Estados Unidos puede verse, a la vez, favorecido y limitado por el desarrollo de la IA, y el perfil crediticio de la eurozona puede verse afectado por la fragmentación política, las brechas de competitividad y las vulnerabilidades fiscales, especialmente acusadas en Francia.
Por su parte, España mantendrá, en 2026, una estabilidad aparente que cubrirá las presiones estructurales crecientes: “la economía española comienza 2026 en un equilibrio frágil, conformado por riesgos geopolíticos, un espacio político restringido e influencias políticas crecientes en materia de gastos económicos”, según el informe.
Al igual que el crecimiento, la política monetaria se mantiene desigual entre las regiones, con políticas expansivas en Estados Unidos, donde la Reserva Federal bajará los tipos de interés al rango 2,75-3,25 % al cierre de 2026, mientras que el Banco Central Europeo mantendrá la tasa de depósito en el 2 %, aunque “las débiles condiciones económicas, especialmente en Alemania, podrían motivar recortes adicionales a lo largo del año”. Las proyecciones para Reino Unido sitúan los tipos de interés en el rango 3,25-3,5 % a finales de 2026.
Foto cedidaRafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research; Roberto Hernanz, responsable de Mercados de Banca Privada de BBVA en España; Álvaro Manteca, responsable de Análisis y Estrategia de Banca Privada de BBVA en España; y Belén García-Moya, directora de Asesoramiento y Altos Patrimonios de Banca Privada de BBVA en España.
Pese a los riesgos existentes, 2026 puede ser un año constructivo tanto desde el punto de vista macroeconómico como para los mercados financieros, siempre que no se materialicen los principales escenarios adversos. Son las conclusiones del área de Banca Privada de BBVA en España, que ha presentado sus Perspectivas Económicas y de Mercados para 2026, en un contexto global marcado por una creciente fragmentación geopolítica, el mayor protagonismo de la inversión frente al consumo y un entorno monetario que, en términos generales, seguirá siendo relativamente favorable.
Durante la presentación se ha analizado el impacto de la geopolítica en la economía global, la evolución de la inflación y la política monetaria, así como las principales oportunidades y riesgos para los mercados financieros en 2026.
Un crecimiento global apoyado en la inversión
Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, ha señalado que, a pesar del complejo entorno geopolítico, el escenario central de BBVA Research apunta a que la economía mundial podría crecer ligeramente por encima del 3% en 2026, un ritmo similar al de 2025. Este crecimiento estará sustentado principalmente en la rotación desde un modelo basado en el consumo hacia otro con mayor peso de la inversión, impulsada por el gasto en infraestructuras, defensa y el fuerte desarrollo de la inteligencia artificial.
“El crecimiento apoyado en la inversión permite aumentar la capacidad productiva y la productividad sin generar tensiones inflacionistas, lo que hace que el ciclo económico sea más equilibrado, sostenible y duradero”, ha explicado Doménech. Además, la solidez de los mercados laborales y un entorno de tipos de interés estables o ligeramente a la baja en algunas economías, como Estados Unidos, refuerzan este escenario.
Inflación y política monetaria: un entorno relativamente favorable
En cuanto a la inflación, Doménech ha indicado que en la eurozona se espera una convergencia clara hacia niveles cercanos al 2%, lo que permitiría al Banco Central Europeo (BCE) mantener los tipos de interés en torno al 2% durante 2026 y, previsiblemente, en la primera mitad de 2027.
En Estados Unidos, aunque la inflación podría mantenerse elevada en la primera parte del año por el impacto de los aranceles, el escenario central contempla una moderación progresiva que permitiría a la Reserva Federal (Fed) realizar hasta dos recortes de tipos de 25 puntos básicos en la segunda mitad de 2026, siempre que no se produzcan nuevas tensiones comerciales.
Doménech ha advertido que el escenario base convive con riesgos relevantes, entre los que destaca el uso de los aranceles como herramienta geopolítica, que podría generar nuevas presiones inflacionistas. A ello se suman los riesgos fiscales, que podrían provocar subidas en los tramos largos de las curvas de tipos, así como posibles correcciones en los precios de algunos activos financieros, aumentando la volatilidad de los mercados. No obstante, ha subrayado que los factores estructurales de fondo (tecnología, inversión y empleo) siguen presentes y sostienen un escenario razonablemente favorable para 2026.
Mercados financieros: un año constructivo y más equilibrado
Desde el punto de vista de los mercados, Álvaro Manteca, responsable de Análisis y Estrategia de Banca Privada de BBVA en España, ha señalado que 2026 puede volver a ser un año constructivo para los activos financieros, aunque con una diferencia clave respecto a ejercicios anteriores, debido a que el comportamiento positivo de las bolsas ya no vendrá tanto por la expansión de múltiplos, sino por el crecimiento de los beneficios empresariales.
Este crecimiento de resultados se está extendiendo a un número mayor de sectores, reduciendo la concentración del mercado y haciendo que el comportamiento sea más equilibrado y sostenible. En este contexto, la gestión activa recuperará protagonismo frente a la gestión pasiva.
Roberto Hernanz, responsable de Mercados de Banca Privada de BBVA en España, ha destacado que los sectores más favorecidos en 2026 estarán ligados al fuerte ciclo de inversión global, como semiconductores, industria, defensa y sector financiero, este último beneficiado por una mayor demanda de crédito y márgenes de interés todavía atractivos. Por el contrario, sectores como energía o algunos defensivos tradicionales, como telecomunicaciones y consumo básico, presentan un escenario menos favorable.
Desde el punto de vista geográfico, aunque Estados Unidos seguirá siendo un mercado de referencia, Hernanz ha subrayado la importancia de ampliar la diversificación regional, con oportunidades en Europa, especialmente por el impulso inversor en defensa e infraestructuras, Japón y mercados emergentes, que están recibiendo importantes flujos de inversión en centros de datos y redes.
Renta fija, divisas y materias primas
En renta fija, Manteca ha explicado que esta clase de activo volverá a ser una parte fundamental de las carteras en 2026, con rentabilidades reales positivas. BBVA Banca Privada apuesta por los tramos cortos y medios de la curva (entre dos y cinco años), evitando los tramos largos por su mayor sensibilidad a riesgos fiscales e inflacionistas. En crédito, se prioriza la alta calidad, así como la renta fija de países emergentes, tanto en moneda fuerte como local.
En el mercado de divisas, Hernanz prevé un comportamiento relativamente lateral del euro/dólar, con una ligera apreciación del euro hacia niveles en torno a 1,20. En materias primas, Manteca ha destacado el renovado atractivo del oro, impulsado por la demanda institucional y el reposicionamiento de algunos bancos centrales.
El papel creciente de los mercados privados
Belén García-Moya, directora de Asesoramiento y Altos Patrimonios de Banca Privada de BBVA en España, ha subrayado el creciente protagonismo de los mercados privados en las carteras de los clientes de Banca Privada. Activos como private equity, deuda privada, infraestructuras o real estate permiten acceder a oportunidades no disponibles en los mercados cotizados y contribuyen a reducir la volatilidad gracias a su baja correlación con otros activos. No obstante, ha insistido en la importancia de una correcta selección de vehículos, una adecuada comprensión de la iliquidez y una distribución ordenada, siempre de la mano de gestores expertos.
Como conclusión, García-Moya ha señalado que “2026 presenta un escenario macroeconómico razonablemente favorable y oportunidades claras en los mercados, aunque en un entorno geopolítico complejo. Por ello, el foco no debe estar en anticipar el próximo acontecimiento de mercado, sino en construir carteras bien diversificadas, con activos de calidad, disciplina y una gestión activa, que nos permita navegar en distintos entornos de mercado”.
El tejido empresarial español está formado, en gran medida, por empresas familiares y pymes. Según el informe más reciente del Instituto de la Empresa Familiar, 1,1 millón de las empresas españolas son negocios familiares, el 89% del total de las empresas españolas. Sin embargo, uno de los desafíos más importantes a los que se enfrentan actualmente es asegurar un relevo generacional exitoso. Tal como advierte Jorge Fernández, socio del despacho de abogados AF Legis, “la transición entre generaciones rara vez es sencilla, y solo una de cada tres familias consigue culminarla con éxito”.
En base a la experiencia de esta firma jurídica con sede en Barcelona, los expertos advierten que solo un tercio de las familias consiguen el éxito en el relevo generacional. Fernández señala que “que el fracaso en la sucesión de estas empresas se debe a una combinación de factores que incluyen falta de planificación, conflictos familiares, ausencia de protocolos claros y resistencia por parte de la generación saliente a ceder el control de la compañía”. Esta realidad, explican, supone una amenaza directa para la continuidad de miles de negocios y, por extensión, para el conjunto de la economía española.
El traspaso de las empresas familiares, una fuente de conflictos
Uno de los principales escollos que se observan en los procesos de sucesión es la falta de voluntad para alcanzar acuerdos entre las partes implicadas. “Muchas veces, quienes han constituido una empresa que se ha convertido en el día a día de sus familias, no encuentran el momento de dejar en manos de la siguiente generación el control y la gestión, tanto a nivel interno como externo, del rumbo de la compañía”, apunta el socio de AF Legis.
La tensión que acarrean estas situaciones, relata el experto, puede desembocar en conflictos familiares que, en muchos casos, suponen la caída de las empresas. Disputas entre hermanos por la gestión de la empresa, lucha de egos, pulsos por lograr un mayor reconocimiento y, en consecuencia, una mayor retribución, son algunas de las “guerras” más habituales.
Por último, los expertos también hacen hincapié en la importancia de que las nuevas generaciones tomen el timón con humildad y conscientes de su inexperiencia. “Considerar que una empresa en funcionamiento, saneada, con beneficios, es fácil de gestionar, orillando todo el buen hacer y la experiencia de quienes han sabido planificar un proyecto empresaria, es un gran error”, advierte Fernández. “Es vital evitar minusvalorar la formación, dedicación, aptitudes y actitudes necesarias para gestionar adecuadamente una compañía” añade.
La utilidad del protocolo familiar
Ante este tipo de situaciones, desde AF Legis recomiendan una solución preventiva: la elaboración de un protocolo de empresa familiar. Se trata de un documento que recoge acuerdos y medidas suscritas entre los socios – unidos por lazos de parentesco– con el objetivo de establecer reglas claras de funcionamiento, reparto de responsabilidades y toma de decisiones.
Así queda recogido en el Real Decreto 171/2007, del 9 de febrero, cuyo objetivo es “regular las relaciones entre familia, propiedad y empresa que afectan a la entidad”. Este protocolo, indican los expertos, “aborda pactos con contenido del derecho de familia, del derecho de sucesiones y del derecho societario”. Fernández insiste en que es una gran herramienta para asegurar la continuidad de la compañía “evitando así que, por azar, separaciones, divorcios o defunciones, el capital social termine en manos ajenas al núcleo familiar”.
Este documento, además, constituye la vía para establecer mecanismos que determinen las responsabilidades y el rol de cada miembro de la familia, los criterios y tempos para culminar la sucesión de forma ordenada y las consecuencias de un hipotético incumplimiento. “Es aconsejable asesorarse por expertos y desarrolla un buen protocolo para asegurar la continuidad de estas empresas ya que, a fecha de hoy, solo un 30% sobreviven”, sentencia Fernández.
En un contexto marcado por la moderación del crecimiento económico y un acceso al crédito cada vez más condicionado por criterios de riesgo, Bet Capital ha cerrado un acuerdo con un fondo de inversión internacional con sede en Malta que le permite ampliar su oferta de financiación alternativa para empresas y empresarios en España.
La operación se produce en un momento en el que, según las previsiones del sector financiero, las entidades bancarias mantendrán durante 2026 políticas de concesión de crédito prudentes, priorizando estructuras financieras sólidas, activos claros y una elevada calidad en la información presentada. En este entorno, el capital existe, pero se canaliza de forma más selectiva.
“El problema hoy no es la falta de dinero, sino la dificultad para estructurar las operaciones de una forma que encaje en los modelos de riesgo actuales de bancos e inversores”, explica Alfonso Bayón, presidente de Bet Capital, que añade que “muchas empresas viables se quedan fuera no por falta de negocio, sino por una mala presentación financiera o por no entender cómo piensan quienes deciden”.
Durante los últimos meses, Bet Capital ha incrementado de forma significativa el volumen de financiación estructurada para sus clientes, apoyándose en una metodología orientada a anticipar los criterios de análisis de las entidades financieras. El trabajo previo incluye un análisis profundo del negocio, la ordenación rigurosa de la información económico-financiera y una evaluación realista del riesgo asumible.
El acuerdo con el fondo maltés permite ofrecer préstamos con garantía hipotecaria como complemento o alternativa a la financiación bancaria tradicional, especialmente en operaciones donde se requiere mayor flexibilidad en plazos, estructura o rapidez de ejecución. Según Bayón, esta vía será cada vez más relevante en los próximos años.
“Estamos entrando en un ciclo en el que la financiación alternativa va a ganar peso, no como sustituto del banco, sino como pieza complementaria en operaciones bien estructuradas. La clave estará en saber combinar capital bancario y no bancario de forma coherente”, señala el presidente de Bet Capital.
Las previsiones para 2026 apuntan a un mercado en el que los proyectos con activos sólidos y estructuras claras seguirán accediendo a financiación, mientras que aquellos con debilidades en su planteamiento financiero encontrarán mayores dificultades. En este escenario, la figura de intermediarios especializados adquiere un papel creciente.
“Cada vez vemos más operaciones que no fracasan por el negocio en sí, sino por errores en la forma de plantear la financiación”, concluye Alfonso Bayón, que señala que “nuestro trabajo consiste en reducir ese gap entre empresas, bancos e inversores”.
Con este movimiento, Bet Capital refuerza su posición en un mercado donde la profesionalización en la obtención de financiación se consolida como un factor crítico para la viabilidad y el crecimiento empresarial.
Foto cedidaJosé María Ferrer, director comercial de WorkCapital
Las nuevas herramientas de financiación empresarial se centran en alternativas digitales y colaborativas a la banca tradicional, como el crowdfunding, el venture capital o business angels, fintech, y la financiación vía capital riesgo que, «junto con aceleradoras e incubadoras ofrecen no solo fondos, sino también asesoramiento para alcanzar proyectos innovadores cerrando, de esta forma, la brecha financieras de las pymes”. Son palabras de Isabel Giménez, directora general de la FEBF, en la charla “Nuevas herramientas de financiación empresarial” en el marco del Foro de Asesoramiento Patrimonial y Tecnológico (Faptech) en su edición de enero 2026.
El foro virtual contó con la participación de WorkCapital, empresa financiera de ámbito nacional especializada en la financiación de la pequeña y mediana empresa. Este Foro fue promovido por el Consejo General de Socios de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF) en 2015.
En el panorama financiero actual, las empresas requieren un abanico de fuentes de financiación adaptadas a sus necesidades específicas, que les permitan alcanzar sus objetivos de crecimiento y desarrollo.
Por su parte, José María Ferrer, director comercial de WorkCapital, reflexionó sobre el proceso de concentración de la financiación bancaria y cómo esta evolución ha dificultado el acceso a la financiación para las pymes, sobre todo las de menor tamaño. Asimismo, examinó la variedad de opciones de financiación alternativa que están ganando cada vez más relevancia en el mundo empresarial, y analizó cómo estas alternativas ofrecen nuevas oportunidades para las empresas de todos los tamaños y sectores.
José María destacó que “en un entorno de menor tolerancia al riesgo por parte de las entidades financieras tradicionales, miles de pequeñas y medianas empresas se han visto obligadas a buscar nuevas vías de acceso a financiación para sostener su actividad y sus planes de crecimiento«.
En relación a ello, afirmó que «la financiación alternativa con un volumen de 400.000 millones de euros, según el informe sobre la intermediación financiera no bancaria en España que publica la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha experimentado un notable desarrollo en los últimos años, consolidándose actores especializados como fondos de deuda, plataformas de crowdlending, private equity, business angels o mercados como BME Growth”. Y añadió que “estos instrumentos aportan flexibilidad, rapidez y soluciones adaptadas a las necesidades reales del tejido empresarial, convirtiéndose en un complemento esencial ante las limitaciones del sistema bancario convencional«.
José María comentó que “el análisis concluye subrayando que la creciente sofisticación de la industria financiera no bancaria está permitiendo a las pymes acceder a fuentes de capital más diversificadas y eficientes«. Asimismo, matizó que “en un contexto marcado por incertidumbre macroeconómica, los proveedores de financiación alternativa se consolidan como aliados estratégicos del tejido productivo, aportando especialización, agilidad y nuevas oportunidades de desarrollo«.
En este sentido, WorkCapital ofrece soluciones específicas para aquellas pymes con descuadre temporal entre sus periodos medios de cobro y de pago, con un sistema automatizado que ofrece respuesta en menos de 24 horas y mayor flexibilidad al admitir perfiles de riesgo más amplios a los de la banca tradicional.
Por último, a modo de conclusión, destacó que el segmento de financiación alternativa está creciendo y está prevista una mayor personalización por parte de los operadores, con incorporación de tecnología y respuestas adaptadas en función de las necesidades y mayores importes en las operaciones.
La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros promueve desde hace 10 años el Foro Faptech, encuentro liderado por el Consejo General de Socios para compartir conocimiento especializado y ofrecer propuestas de inversión entre profesionales y directivos de referencia, otorgando visibilidad a expertos y formación de interés para inversores y empresas familiares de la plaza financiera valenciana.
Dentro de sus actividades destacan los programas formativos orientados a la cualificación profesional de los departamentos financieros y jurídicos, así como la preparación para las acreditaciones EFA y ESG Advisor de EFPA, y los libros de Compliance para Pymes o Valoración de Empresas y otros Activos editados con Thompson Reuters.