Bancos centrales, gobiernos y déficit: un paseo por la curva de tipos

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Foto cedidaDan Siluk, responsable de Global Short Duration & Liquidity de Janus Henderson.

Para Dan Siluk, responsable de Global Short Duration & Liquidity de Janus Henderson, la gran lección que nos dejan las últimas dos décadas es que la respuesta acomodaticia de los bancos centrales no estimula la economía ni genera crecimiento económico si no va acompañada de estímulos fiscales.

“Creo que los países, las economías y los bancos centrales se han dado cuenta de que necesitan trabajar más juntos, más en un entorno en el que, sin ser negacionistas de la globalización, se ha comenzado a priorizar la localización de industrias y cadenas de suministro”, señala, poniendo como ejemplo lo ocurrido durante el COVID, la guerra de Ucrania y ahora el conflicto en Oriente Medio.

En su opinión, esta tendencia global traducida a política monetaria significa divergencia. “Cada gobierno se centra en su propio país o región y eso ha llevado a diferentes caminos en términos de crecimiento económico y a diferentes decisiones en política monetaria. Esa dispersión es buena para los participantes del mercado porque crea más oportunidades para la renta fija en las carteras. Hemos salido de ese entorno en el que los bancos centrales intentaban mitigar la volatilidad, para poner el foco en la inflación, que es su cometido”, argumenta. 

Dónde mirar

A la hora de definir las oportunidades que la dispersión y la vuelta de la volatilidad dejan para el mercado de renta fija, Siluk señala la parte corta de la curva de los tipos de interés. Defiende que los bonos a corto y medio plazo ofrecen una excelente oportunidad al encontrarse las tasas de interés en niveles atractivos. Este tramo de la curva permite a los inversores capturar un carry muy sólido y estable sin necesidad de asumir el riesgo de duración o los bandazos que sufren los plazos más largos. Para él, es la zona ideal para «mantenerse invertido» minimizando la volatilidad.

Según su visión, tras las dudas que han tenido los inversores sobre la renta fija, ésta vuelve a recuperar su papel en las carteras: “La posibilidad de una rescisión no es un escenario principal, así que no hay motivo para mirar en la parte larga de la curva. Mientras que en la frontera de la curva hay un yield atractivo, que no hemos tenido durante el ciclo anterior. Por ejemplo, un treasury estadounidense a dos años está dando entre el 4,1% y 4,2%, con una inflación al 3%, por lo tanto, estás logrando un retorno positivo”.

En este sentido, sostiene que la parte más larga de la curva sigue estando “un poco bajo presión”, en parte, debido a todos los adicionales estímulos fiscales. “Los estímulos fiscales no son solo un fenómeno de los Estados Unidos, también se están dando en Japón y en Europa, donde se han disminuido sus restricciones fiscales y aumentado el gasto en defensa”, afirma. 

Siluk se muestra bastante cauteloso con los bonos a largo plazo, como el Tesoro estadounidense a 10 años o más, y argumenta que existen fuerzas estructurales que presionan al alza los rendimientos de largo plazo -lo que hace caer el precio de esos bonos- y provocan un empinamiento de la curva: el aumento de los déficits gubernamentales y la inflación persistente

Justamente sobre el aumento de emisiones por parte de los gobiernos, matiza que el exceso de liquidez en la “frontera de la curva” ha llevado a los países a modificar la duración de sus emisiones y se ve una clara tendencia a disminuirla. “Hay mucho dinero en fondos monetarios que comienzan a salir y los gobiernos han visto una oportunidad para capturarlo, modificando las duraciones de sus emisiones y creando nuevos vencimientos, tanto en corto como a largo plazo. Sin duda, para los países es una oportunidad extender sus duraciones; incluso hemos visto casos de bonos a 50 o 100 años, sobre todo cuando los tipos estaban bajos. Nosotros, como compradores, obviamente queremos comprar rendimientos cuando son altos, pero desde la perspectiva de un vendedor, ellos quieren emitir esa deuda cuando los rendimientos son bajos. Creo que pierden la oportunidad de hacerlo. Esa es otra razón por la que se ha acortado el perfil de duración, porque quieren esperar a que los rendimientos caigan antes de poder extender la curva un poco”, explica.

Bancos centrales y déficits

De cara a cómo posicionar las carteras de renta fija para el segundo semestre, Siluk se resiste a contestar sin antes dejar claro que la experimentación con los tipos de interés, por fin, “ha llegado a su fin”. Es decir, bajo su visión, tras las últimas decisiones de los mandatarios de los principales bancos centrales -y cita en concreto a la Fed, el BCE y el BoJ-, las instituciones monetarias han vuelto a poner el foco en su función clásica, y han dejado a un lado esa labor que han hecho de complacer a las necesidades de los mercados y controlar la volatilidad.

“Warsh es un claro exponente de a lo que me refiero. En lugar de recortar tipos agresivamente como se esperaba a principios de año, la Fed de Warsh va a operar de forma independiente, se mantendrá en espera mientras analiza la nueva realidad económica, hablará mucho menos para no teledirigir al mercado y buscará reducir su balance”, apunta el gestor de Janus. 

Respecto a Europa, considera que Lagarde “está en un buen lugar en términos de inflación” y que, al igual que Japón, hay margen para estímulos fiscales. “Ya hemos visto una subida de tipos en junio, la primera en tres años, y no descarto que pueda haber otra a final de año. Dicho hecho, matizar que el BCE no está en una posición de urgencia, y que todo dependerá de cómo esos estímulos, programas y gastos de los estados generen ingresos y crecimiento económico”, añade. 

Ante esta visión, es inevitable preguntar al experto de Janus Henderson si está preocupado o no por el aumento de déficit de los países, a lo cual contesta que “no mucho, mientras sea para generar crecimiento económico”. Ahora bien, sobre su impacto en el mercado de renta fija, recuerda que el aumento del déficit provoca que los inversores ya no consideren los bonos a largo plazo como un activo libre de riesgo absoluto a cualquier precio. Siluk argumenta que el mercado exige ahora una mayor prima de término; es decir, una compensación o rentabilidad extra por el riesgo de comprometer su dinero a 10 o 30 años en un entorno donde el gobierno no para de endeudarse. 

Así que dado que los déficits públicos van a seguir presionando al alza las rentabilidades del tramo largo de la curva (provocando pérdidas por precio en esos bonos), la referencia estratégica de Siluk es clara: no es momento de jugar a ser «héroes de la duración».

Abante impulsa su crecimiento con la incorporación de 43 profesionales a sus equipos

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Foto cedidaEquipo de Abante

Abante ha incorporado 43 profesionales en lo que va de 2026, reforzando sus equipos y ampliando sus capacidades para acompañar cada día a más clientes en sus decisiones financieras y patrimoniales. El grueso de las incorporaciones se concentra en el equipo de consejeros financieros, responsables de la relación diaria con los clientes. La compañía también ha sumado nuevos profesionales a áreas especializadas como Asesoramiento patrimonial, Asesoramiento corporativo y Asesoramiento inmobiliario, además de Gestión, Servicios centrales y Personas.

Además de reforzar el área comercial de Madrid, Abante ha incorporado nuevos perfiles en las diez oficinas en las que tiene presencia -Barcelona, Bilbao, Pamplona, Logroño, Málaga, Sevilla, Valencia, Zaragoza, La Coruña y Valladolid-, con el objetivo de seguir acercándose a sus clientes y consolidar una cobertura nacional con fuerte arraigo local. De esta manera, la entidad cuenta actualmente con 408 profesionales.

Estas cifras incorporan ya a los equipos de atl Capital, que trabajan de forma conjunta con los de Abante y han unificado sus estructuras en aquellas plazas donde ambas entidades compartían ubicación, reforzando así una propuesta de asesoramiento única para sus clientes. La entidad prevé continuar reforzando sus equipos en los próximos meses.

Inteligencia artificial y personas para reforzar el servicio

“Vivimos un momento de transformación profunda para nuestro sector, en el que la inteligencia artificial va a cambiar la forma de trabajar. En Abante estamos desarrollando herramientas que nos ayuden a ser más eficientes y formando a nuestros equipos para aprovechar estas nuevas capacidades. Pero seguimos convencidos de que las personas, el criterio profesional y la capacidad de construir relaciones de confianza a largo plazo son más importantes que nunca. Nuestro modelo se basa en personas que entienden las circunstancias de los clientes y les ayudan en decisiones relevantes para su patrimonio y para su vida”, ha señalado Santiago Satrústegui, presidente de Abante.

En este contexto, Abante está avanzando en el uso de la inteligencia artificial como una palanca para mejorar procesos, reforzar las capacidades de sus equipos y dedicar más tiempo a aquello que aporta más valor al cliente: el análisis, la planificación y el asesoramiento personalizado. Según señalan, estas incorporaciones coinciden con la evolución de la identidad de marca de Abante y el estreno de su nuevo posicionamiento, “Decisiones que enriquecen tu vida”, que integra bajo una misma visión a todas las entidades que se han incorporado al grupo en los últimos años. Con cerca de 25 años de trayectoria, Abante afronta esta nueva etapa con una estructura más amplia, una marca renovada y una propuesta de asesoramiento centrada en ayudar a las personas a tomar mejores decisiones sobre su patrimonio y sobre su vida.

Los fondos soberanos superan los 15 billones de dólares en activos

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Pixabay CC0 Public Domain

Los fondos soberanos continúan consolidando su protagonismo en los mercados privados. Según el Sovereign Wealth Funds Report 2026, elaborado por el Center for the Governance of Change de IE University en colaboración con ICEX-Invest in Spain, estos vehículos gestionan ya 15,1 billones de dólares en activos a escala global, frente a los 13,2 billones registrados en la edición anterior, lo que supone un incremento del 14%.

El informe, que analiza la actividad de estos inversores entre julio de 2024 y diciembre de 2025, identifica un universo de 109 fondos soberanos, cinco más que en la anterior edición. El crecimiento responde tanto a la revalorización de las carteras como a la creación de nuevos vehículos, especialmente en Asia, Europa y Oriente Medio.

Más allá del incremento patrimonial, el estudio refleja un cambio en la forma de invertir de estos actores. Durante el periodo analizado participaron en 391 operaciones de inversión directa, un 17% menos que en el informe precedente. Sin embargo, el volumen agregado ascendió a 404.000 millones de dólares, un 91% más, lo que evidencia una clara apuesta por operaciones de mayor tamaño y capacidad transformadora. «El informe muestra un capital más concentrado: menos operaciones, más impacto. Los soberanos lideran la mayoría de las transacciones valoradas en más de 1.000 millones de dólares, demostrando capacidad de ejecución», señaló Javier Capapé, editor del informe y director del Sovereign Wealth Research de IE University, durante la presentación celebrada en la sede de ICEX en Madrid.

Según Capapé, la creación de doce nuevos fondos confirma que estos vehículos se han convertido en una herramienta con la que los gobiernos afrontan una economía global más fragmentada y menos eficiente, reforzando la resiliencia y la autonomía estratégica de sus países. El experto destacó además que las inversiones vinculadas a inteligencia artificial representan ya uno de cada tres dólares del valor total de las operaciones en las que participaron los fondos soberanos durante el periodo analizado.

La consejera delegada de ICEX, Elisa Carbonell, subrayó durante la presentación que los fondos soberanos se han consolidado como «uno de los grandes actores de la inversión internacional» y constituyen una fuente de capital estratégico para el crecimiento empresarial. En su opinión, el informe permite comprender mejor sus estrategias de inversión y facilita la identificación de oportunidades de captación de capital, al tiempo que confirma el creciente interés de estos inversores por España.

Menos operaciones, pero de mayor dimensión

El cambio de estrategia también queda reflejado en las principales transacciones cerradas durante el periodo de estudio. Entre ellas destacan el respaldo del Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudí a la adquisición de Electronic Arts, valorada en 55.000 millones de dólares; la financiación de Anthropic, liderada por QIA (Qatar) y GIC (Singapur), por importe de 13.000 millones de dólares; la reorganización de TikTok en Estados Unidos con el apoyo del fondo tecnológico emiratí MGX, respaldado por Mubadala; y varias inversiones en infraestructuras energéticas europeas impulsadas por fondos de Noruega y Singapur.

El informe concluye que los fondos soberanos han dejado de desempeñar un papel secundario en los mercados privados para convertirse en los principales impulsores de muchas de las grandes operaciones internacionales.

Los mercados privados consolidan a los fondos soberanos como inversores de referencia

El estudio confirma que estos vehículos actúan cada vez más como socios estratégicos en los mercados privados globales. En más de la mitad de las operaciones superiores a 1.000 millones de dólares participan como inversores principales, sustituyendo el papel que tradicionalmente desempeñaban como coinversores minoritarios.

Otra de las tendencias que identifica el informe es la creciente apuesta por la inteligencia artificial y las tecnologías vinculadas a la digitalización. Los fondos del Golfo y de Singapur lideran esta transformación, reorientando sus carteras desde activos tradicionales hacia compañías relacionadas con IA, centros de datos, redes digitales e infraestructuras energéticas.

No obstante, el informe también pone de manifiesto que la capacidad de estos inversores para anticipar las empresas tecnológicas emergentes sigue siendo limitada. Apenas el 3% de sus inversiones corresponde a compañías antes de alcanzar la categoría de unicornio, lo que refleja que su función continúa siendo principalmente la de respaldar y escalar empresas que ya han demostrado su viabilidad.

Asia y Oriente Medio concentran cerca del 80% del capital soberano mundial

El informe vuelve a poner de manifiesto la elevada concentración geográfica de este tipo de vehículos. Asia-Pacífico y Oriente Medio reúnen aproximadamente el 79% de los activos soberanos bajo gestión en todo el mundo, mientras que Europa representa el 16% del total. América concentra alrededor del 2% y África mantiene una participación inferior al 1%.

Entre los fondos más activos por número de operaciones destacan Temasek y GIC, ambos de Singapur, junto con Mubadala, de Abu Dabi. Si el criterio es el volumen económico invertido, el liderazgo corresponde a GIC, seguido por el saudí PIF y el catarí QIA. El informe también destaca la irrupción de nuevos actores, entre ellos MGX, el nuevo fondo tecnológico de Abu Dabi, que ha protagonizado algunas de las mayores inversiones internacionales en inteligencia artificial.

Europa apuesta por fondos soberanos con vocación estratégica

El informe dedica un capítulo específico al papel de Europa dentro del ecosistema de los fondos soberanos, donde identifica un modelo claramente diferenciado respecto a otras regiones. Con la excepción del Government Pension Fund Global (GPFG) de Noruega —que alcanzaba los 2,1 billones de dólares en marzo de 2026, una cifra superior al PIB de España—, cerca del 80% de los fondos soberanos europeos responden al modelo de strategic investment funds, es decir, vehículos concebidos para impulsar sectores estratégicos, movilizar inversión privada y favorecer el desarrollo económico.

A diferencia de lo que ocurre en muchos fondos de Oriente Medio o Asia, las fuentes de financiación de estos vehículos europeos no proceden de los ingresos derivados de materias primas, sino de superávits fiscales, participaciones en empresas públicas o recursos procedentes de programas de la Unión Europea.

En este sentido, el estudio destaca especialmente el papel desempeñado por el programa Next Generation EU, cuyas transferencias han servido como capital semilla para la creación de nuevos fondos soberanos en distintos países europeos. El informe también analiza las diferencias existentes entre los modelos nacionales. Mientras que economías como Francia, España o Italia gestionan varias estructuras de inversión pública con funciones diferenciadas, Irlanda ha optado por un modelo unificado articulado en torno a la National Treasury Management Agency.

Según los autores del estudio, el impacto de Next Generation EU ya es «sólido y medible». Como ejemplo, citan el fondo FOCO, gestionado por Cofides, y el recientemente anunciado España Crece, que representan un nuevo modelo de financiación basado en la transformación de las transferencias europeas de recuperación en capital soberano. En su opinión, este mecanismo podría favorecer una segunda ola de creación de fondos soberanos europeos entre 2026 y 2030.

El universo de los fondos soberanos sigue creciendo

El Sovereign Wealth Funds Report 2026 amplía este año su cobertura hasta 109 fondos soberanos, que gestionaban conjuntamente 15,1 billones de dólares en abril de 2026, frente a los 104 vehículos y 13,2 billones registrados en la edición anterior. El incremento agregado, cercano a los dos billones de dólares, responde a dos factores principales. Por un lado, aproximadamente la mitad del crecimiento procede de la evolución orgánica de los grandes fondos de cartera financiera. El Government Pension Fund Global de Noruega incrementó su patrimonio un 18%, hasta los 2,1 billones de dólares; el China Investment Corporation (CIC) creció también un 18%, hasta 1,57 billones; ADIA, de Abu Dabi, avanzó un 20%, hasta 1,19 billones; mientras que el fondo soberano de Kuwait aumentó un 23%, hasta los 232.000 millones de dólares. La otra mitad del crecimiento se explica por la incorporación de nuevos vehículos y por ajustes metodológicos realizados en el estudio.

Los fondos creados desde 2024 aportan cerca de 350.000 millones de dólares adicionales al patrimonio global. Entre ellos destacan Danantara, de Indonesia; MGX, en Abu Dabi, con un patrimonio inicial estimado en 50.000 millones de dólares; el National Wealth Fund (NWF) del Reino Unido, con 37.000 millones; y los nuevos fondos irlandeses FIF e ICNF, que suman conjuntamente unos 19.000 millones de dólares. Además, el informe incorpora cambios metodológicos como la ampliación del perímetro del Turkey Wealth Fund (TWF), cuyo patrimonio pasa de 26.600 millones de dólares a 44.700 millones al modificarse los criterios de clasificación utilizados.

Nuevos fondos y mayor concentración geográfica

El estudio confirma que la distribución geográfica del capital soberano continúa altamente concentrada. Asia-Pacífico y Oriente Medio concentran aproximadamente el 79% de los activos gestionados por los fondos soberanos del mundo. Europa representa el 16% del total —aunque el fondo noruego supone por sí solo el 85% de los activos soberanos europeos—, mientras que América apenas alcanza el 2% y África permanece por debajo del 1%.

Los autores también identifican varios países que preparan el lanzamiento de nuevos fondos soberanos. Portugal aprobó en junio de 2026 los planes para crear su vehículo nacional. También avanzan iniciativas similares en Saint Kitts y Nevis, Kenia y Canadá, donde el Canada Strong Fund fue aprobado en abril de 2026. En contraste, el informe señala que la orden ejecutiva firmada en Estados Unidos en febrero de 2025 para impulsar un fondo soberano federal parece haber perdido impulso y, por el momento, no ha registrado avances significativos.

España consolida su atractivo para el capital soberano

Como en anteriores ediciones, el informe incorpora un capítulo específico dedicado a España, donde constata el creciente interés de los fondos soberanos internacionales por el mercado nacional. Entre julio de 2024 y diciembre de 2025 se registraron 18 operaciones directas por un importe conjunto de 6.700 millones de euros, equivalentes a 7.600 millones de dólares. De estas operaciones, doce fueron realizadas por fondos soberanos internacionales y seis por vehículos españoles, reflejando tanto la capacidad del mercado español para atraer capital institucional de largo plazo como la consolidación de instrumentos nacionales de coinversión pública.

Por segundo año consecutivo, España ocupa el sexto puesto mundial por volumen económico de las operaciones en las que participan fondos soberanos y se sitúa como el segundo país de la Unión Europea, únicamente por detrás de Alemania. Las inversiones se concentraron en sectores considerados estratégicos para la economía española, como energías renovables, infraestructuras digitales, educación superior, residencias de estudiantes, tecnología e industria.

Entre las principales operaciones destacan las inversiones de Mubadala y Masdar en energías renovables y educación; la apuesta de GIC por infraestructuras y residencias de estudiantes; la actividad del ecosistema Temasek-Keppel en centros de datos; y las primeras inversiones realizadas por FOCO en compañías y plataformas españolas.

El informe también destaca el peso creciente de Noruega como inversor en España. A cierre de 2025, el Government Pension Fund Global mantenía posiciones superiores a 24.000 millones de euros en deuda soberana y corporativa, acciones cotizadas y activos de mercados privados, especialmente infraestructuras vinculadas a energías renovables. Con ello, el estudio concluye que España continúa consolidándose como uno de los principales destinos europeos para el capital soberano internacional, al tiempo que desarrolla una arquitectura propia de inversión pública destinada a movilizar capital privado y reforzar sectores estratégicos.

CriteriaCaixa relanza su negocio de inversión en startups de base científica y tecnológica

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CriteriaCaixa ha acordado dar un nuevo impulso a su negocio de inversión  en startups para facilitar el crecimiento de compañías emergentes de base científica y  tecnológica con alto potencial. A través de sus dos fondos, Criteria Bio Ventures y Criteria Venture Tech, prevé alcanzar un  volumen de inversión de 300 millones de euros en empresas innovadoras en las fases iniciales  de su actividad, con el objetivo de impulsar terapias y tecnologías transformadoras que puedan tener un impacto positivo en la sociedad priorizando la creación de valor a largo plazo. Las inversiones se centrarán prioritariamente en España y Portugal, y de forma selectiva, en Europa  y Norteamérica.  

Actualmente, cerca del 70% del valor de la cartera corresponde a inversiones en España, lo que refleja el firme compromiso de la entidad con el desarrollo del tejido empresarial y del  ecosistema de innovación del país, según destacan desde la compañía. En el marco del Plan Estratégico 2030, CriteriaCaixa también ha acordado cambiar el nombre de  la gestora de venture capital que gestiona ambos fondos para adaptarla a la realidad actual de  la compañía.  

A partir de ahora Caixa Capital Risc, nacida en 2002 en el seno de “la Caixa” y filial 100% de  CriteriaCaixa desde 2013, pasará a operar bajo la marca Criteria Capital Risc, reforzando así su  posicionamiento en el mercado como brazo inversor en venture capital de CriteriaCaixa. El cambio de marca no conllevará modificaciones en la estructura ni en la cartera de la gestora.

A través de sus dos vehículos especializados, Criteria Capital Risc lleva a cabo una gestión activa de sus inversiones mediante la presencia en los órganos de gobierno de sus participadas y su foco en la generación de valor. La entidad aporta apoyo estratégico, conocimiento especializado, solidez financiera y acceso privilegiado a empresas y a los principales venture capital y private  equities nacionales e internacionales.  

Cartera de Inversiones Alternativas  

Criteria Capital Risc y sus dos fondos de inversión forman parte de la Cartera de Inversiones  Alternativas de CriteriaCaixa. Esta cartera está orientada a diversificar las carteras Fundacional (CaixaBank) y de Inversiones Relevantes (otras sociedades cotizadas) a través de 3 tipologías de  activos: venture capital, compañías escalables y activos inmobiliarios.  

La Cartera de Inversiones Alternativas se gestiona, por razones operativas, a través de tres  compañías participadas al 100% por CriteriaCaixa. La primera Criteria Capital Risc, la segunda Criteria PE Management, gestora de reciente creación dedicada a la inversión en compañías no cotizadas de tamaño medio a través de fondos de terceros. La tercera, InmoCaixa, dedicada a la  gestión de la actividad inmobiliaria propia del holding.  

De acuerdo con el Plan Estratégico 2030, el valor bruto de la Cartera de Inversiones Alternativas (Criteria Capital Risc + Criteria PE Management + InmoCaixa) está limitado al 10% del valor total  de los activos brutos (GAV) de CriteriaCaixa.  

Inversión en startups de biotecnología y salud  

Criteria Bio Ventures es el fondo de inversión de Criteria Capital Risc especializado en  biotecnología y salud.  Su misión es identificar, financiar y acompañar a compañías innovadoras que desarrollan nuevas  terapias, con el potencial de transformar el tratamiento de enfermedades y mejorar la vida de  las personas.  

Según explican desde la compañía, apuesta por proyectos con una sólida base científica, equipos altamente cualificados y un claro potencial de escalabilidad e impacto. Busca trabajar junto con emprendedores que desarrollen abordajes terapéuticos disruptivos centrados en resolver necesidades médicas no cubiertas y que cuentan con el potencial de convertirse en nuevas soluciones terapéuticas. Trabaja para ayudar a las compañías a avanzar en hitos clave de desarrollo, fortalecer sus estrategias de crecimiento y maximizar el valor de sus innovaciones.  

A través de sus inversiones busca contribuir al desarrollo de un tejido empresarial innovador,  capaz de convertir la excelencia científica en soluciones que lleguen a los pacientes y generen  un impacto económico y social sostenible.

Entre sus actuales participadas destacan Minoryx Therapeutics (desarrolla terapias para  enfermedades raras como la adrenoleucodistrofia y síndrome de Rett) y Adaptam Therapeutics (inmunooncología), siendo en ambas su primer y principal inversor; Aboleris Pharma  (enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide), NRG Therapeutics (desarrolla  terapias en enfermedades neurodegenerativas como la ELA y el Parkinson), Tolerance Bio  (enfocada al desarrollo de terapias capaces de revertir el envejecimiento del sistema inmune) y  Cytospire (innmunooncología), entre otras.  

Inversión en startups tecnológicas  

Criteria Venture Tech es el fondo de inversión de Criteria Capital Risc especializado en  tecnología, con foco en deep tech y en verticales clave como la inteligencia artificial, la  ciberseguridad y las infraestructuras de software y datos.  A través de sus inversiones busca impulsar el desarrollo de un ecosistema tecnológico sólido, contribuyendo a atraer, desarrollar y retener talento de alto valor.  

Invierte en startups tecnológicas desde las primeras etapas (pre-seed y seed), con una estrategia  orientada a asumir posiciones de líder o colíder inversor (lead o co-lead investor). Cuenta con  capacidad para respaldar a las compañías con mejor evolución de su cartera también en fases de crecimiento avanzadas (growth). Este enfoque le permite participar activamente en el desarrollo de las compañías desde sus primeras etapas y contribuir a la configuración de rondas  con inversores de referencia.  

Criteria Venture Tech invierte con la ambición de que sus participadas se conviertan en  referentes globales, contribuyendo a situar el deep tech desarrollado en Europa en la primera  línea internacional. Entre sus actuales participadas destacan Ipronics (chips fotónicos programables para IA), Immfly (plataforma digital de comercio y entretenimiento aéreo), KD (chips para conectividad óptica avanzada) o Barbara (software industrial para IoT), entre otras.

Vanguard nombra a Rachel Baxter responsable de Gestión de Inversiones para Europa

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Foto cedidaRachel Baxter, Vanguard

Vanguard ha anunciado el nombramiento de Rachel Baxter como responsable de Gestión de Inversiones para Europa. Según explican desde Vanguard, en este cargo, Rachel supervisará la gestión de inversiones del negocio europeo, abarcando la gestión de carteras, el análisis de inversiones, los mercados de capitales y la negociación, además de liderar el equipo de índices de renta fija europea. El equipo de gestión de inversiones de Vanguard en Europa se encarga de supervisar aproximadamente 615.000 millones de dólares en activos domiciliados en el Reino Unido y Europa.

Con sede en Londres, Rachel sucede a Geoff Parish, que regresa a Estados Unidos como responsable global de indexación de renta fijaRachel aporta una amplia experiencia en gestión de carteras, tras haber ocupado anteriormente el cargo de corresponsable del equipo de índices de renta fija estadounidense, donde asumió responsabilidades de liderazgo sénior sobre una amplia cartera multidisciplinar que supervisaba más de 1,4 billones de dólares en activos bajo gestión en fondos de inversión, ETF y fondos de fondos. 

Antes de ello, fue gestora de carteras en el equipo global de índices de renta fija de Vanguard y ha desempeñado funciones en áreas como estrategia global de inversión en renta fija, construcción de carteras y análisis de crédito europeo. Jon Cleborne, responsable de Vanguard en Europa, comentó:  “Vanguard ha desarrollado una importante oferta internacional de inversión, en la que Europa y el Reino Unido desempeñan un papel cada vez más relevante dentro de nuestras capacidades globales de gestión de carteras, negociación y análisis. Vemos importantes oportunidades de cara al futuro y seguiremos invirtiendo en los productos, el expertise y la infraestructura necesarios para respaldar resultados sólidos y sostenibles a largo plazo para nuestros clientes”. 

“Rachel está excepcionalmente bien posicionada para liderar la siguiente etapa de nuestro desarrollo en Europa. Aporta una combinación poco habitual de experiencia en inversión, capacidad de liderazgo y un profundo conocimiento de las necesidades de nuestros clientes”, concluyó Cleborne.

La inversión en infraestructuras: de activo defensivo a motor de crecimiento estructural

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En un entorno marcado por la incertidumbre macroeconómica y la volatilidad de los mercados, las infraestructuras cotizadas emergen como una opción especialmente atractiva: un segmento tradicionalmente asociado a la estabilidad, que hoy también se beneficia de algunas de las grandes transformaciones económicas y tecnológicas que definirán los próximos años.

Las infraestructuras destacan por una serie de características que las convierten en un activo diferencial dentro de las carteras. Hablamos de activos esenciales, vinculados a servicios básicos no sustituibles como la electricidad, el agua, el transporte o la conectividad, con una demanda estructuralmente inelástica y una elevada visibilidad de ingresos.

Son, además, activos clave para el desarrollo económico, con barreras de entrada muy elevadas y modelos que, en muchos casos, incorporan mecanismos de protección frente a la inflación. Estas características explican su atractivo como activo estable y predecible.

A esto se suma hoy un impulso adicional derivado de una serie de tendencias estructurales que están acelerando la inversión en el sector y ampliando las oportunidades más allá de la infraestructura tradicional.

Si ampliamos la perspectiva, el universo de infraestructuras va más allá de los activos operativos tradicionales e incluye a compañías que participan en su desarrollo, construcción y operación. Este ecosistema se beneficia directamente de la inversión en el sector, ampliando las oportunidades y permitiendo capturar valor en distintos puntos de la cadena.

El sector está en una fase de crecimiento estructural. Durante años, la inversión en infraestructuras se ha mantenido por debajo del crecimiento del propio PIB, generando un déficit acumulado significativo. Según estimaciones de McKinsey, las necesidades de inversión global podrían superar los 106 billones de dólares hasta 2040, lo que refleja la magnitud de esta brecha.

A este déficit se suman varios factores que están impulsando un nuevo ciclo inversor. En primer lugar, la necesidad de renovación de infraestructuras envejecidas. En muchas economías desarrolladas, una parte relevante de los activos actuales fueron construidos hace décadas, lo que exige un esfuerzo sostenido de modernización.

A ello se suma elinfrestructuras. Se estima que cerca del 60% de la población mundial vivirá en ciudades en 2030, incrementando la presión sobre redes de transporte, energía y servicios básicos.

Pero, sin duda, uno de los principales motores es la digitalización. El desarrollo de la inteligencia artificial y el crecimiento exponencial del tráfico de datos están impulsando una nueva ola de inversión en infraestructuras digitales. Las grandes compañías tecnológicas están aumentando de forma muy significativa su capex, con estimaciones cercanas a los 600 mil millones de dólares anuales, principalmente destinadas a centros de datos y capacidad de procesamiento.

Esto tiene una implicación directa: la energía se convierte en un factor limitante. La demanda eléctrica asociada al desarrollo de la inteligencia artificial está aumentando de forma muy intensa, reforzando la necesidad de inversión en generación y redes.

Por último, la geopolítica está cada vez más presente. La infraestructura se ha convertido en una herramienta estratégica en términos de seguridad energética, autonomía industrial y soberanía tecnológica. La reconfiguración de las cadenas de suministro y el impulso a la relocalización están generando nuevas necesidades de inversión en logística, energía y capacidad industrial.

Además, todo esto ocurre en un entorno donde las cuentas públicas están cada vez más tensionadas. Los gobiernos tienen menos margen para invertir directamente, lo que está dando un mayor protagonismo al capital privado y a los modelos de colaboración público-privada.

Desde el punto de vista de mercado, seguimos viendo el sector atractivo. A nivel fundamental, muchas compañías están creciendo a ritmos de doble dígito en beneficios, especialmente en segmentos ligados a electrificación, redes e infraestructuras digitales.

Son, además, modelos de negocio con una elevada visibilidad de ingresos, lo que, combinado con este crecimiento, debería ir reflejándose progresivamente en su valoración.

En mi opinión, la inversión en infraestructuras tiene sentido abordarla desde una cartera diversificada a lo largo de toda la cadena de valor, combinando activos tradicionales con compañías que se benefician directamente del ciclo inversor. Esto permite evitar una excesiva concentración en utilities y tener una exposición más equilibrada a áreas como energía, transporte, agua o datos y telecomunicaciones.

 

Tribuna de Jaime Porcel, gestor de Renta Fija en CBNK Gestión de Activos

Tressis: metodología, toque humano y equipo complementan la tecnología

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Jorge González Gómez, director de análisis de fondos de Tressis, considera que la selección de fondos ha entrado en una nueva etapa gracias a las oportunidades que brindan la tecnología y la IA, pero también insiste en que este es un trabajo que no se puede hacer sin contar con el “toque humano” y, sobre todo, sin “instinto, experiencia y trabajo en equipo”.

Haciendo balance de su más de una década en la firma, reconoce que la rutina de su trabajo ha cambiado de forma considerable. “Recuerdo cuando manejabas conceptos innovadores, como lo era en aquel momento la ESG, que ahora son comunes, o cómo entre búsqueda y búsqueda en la terminal, daba tiempo a ir a comer”, apunta. 

Dejando a un lado las anécdotas, González considera que la mayor transformación se ha dado en la parte cuantitativa. “Todas las herramientas que usamos para el análisis, evaluación y selección de fondos han evolucionado muchísimo. Es decir, el track record o la ESG siguen siendo igualmente relevantes, pero la forma de acceder a la información ha mejorado. Antes se usaba una herramienta que filtraba listados históricos y ahora los proveedores, con la IA, han sofisticado las herramientas. Esto te permite hacer análisis cuantitativos con mayor recurrencia, diaria si quieres”, comenta. 

Respecto a la parte cualitativa de su trabajo, afirma que el gran salto llegó con el COVID: “Una parte relevante de nuestro día a día sigue siendo conocer a los equipos de gestión. Gracias a una mayor eficiencia en la parte cualitativa, somos más precisos a la hora de identificar a los gestores y las gestoras y organizar calls para hablar con ellos. Lo que antes tardaba, entre unas cosas y otras, tres meses, ahora lo puedes solucionar en diez días. Por parte de las gestoras, también se ha producido un salto en términos de información y transparencia sobre las carteras”.

Metodología y toque humano

Sin dar la espalda a estos cambios, para González, el factor humano es y seguirá siendo imprescindible en su disciplina de trabajo. Este profesional defiende que la IA no puede sustituir las reuniones directas con los gestores. Según su experiencia, “en la comunicación en directo se analizan factores psicológicos y sesgos cognitivos: ver cómo dudan, detectar silencios o reacciones ante preguntas incómodas es algo que la IA aún no puede replicar en una due diligence”. 

Para él, por ejemplo, es clave sacar al gestor del “discurso preestablecido”. Su estrategia en las reuniones consiste en evitar las presentaciones formales típicas y abordar directamente qué rentabilidad esperan alcanzar. “Está claro que nadie puede asegurar ni predecir el rendimiento de una inversión, no se trata de eso. Se trata de escuchar y dejar que el gestor desarrolle su razonamiento sobre cómo cree que la cartera puede alcanzar las cifras y en esa explicación, uno es donde descubre realmente los riesgos que está asumiendo el fondo y qué piensa el gestor más allá de las pautas de compliance”, comparte sobre su enfoque de trabajo. 

Ese “toque humano” que defiende no es solo el suyo, sino el que logra con su equipo que, actualmente, está compuesto por cuatro personas: Juan Hernando, director de asesoramiento; Samuel Pérez, analista senior; Gabriel Justiniano, analista senior; y Jorge González, director de análisis

En este sentido, reconoce que formar parte del Grupo MoraBanc -aunque no existe una integración 100% con Tressis y mantienen su independencia- “permite ser más eficientes al compartir información con las delegaciones de Andorra, Miami y Zúrich sobre los fondos, gestoras y gestores. Colaboramos y si un equipo ya tiene hecho un informe o comentario de un fondo, se lo facilitan a los otros para no duplicar esfuerzos”.

Del enfoque al trabajo: visión de mercado

Con estas premisas de trabajo, González reconoce que el activo que más “quebradero de cabeza” le está dando es la renta fija, debido a las políticas fiscales gubernamentales y a la volatilidad. “El cliente es muy sensible a esto, lo que obliga a decidir entre refugiarse en monetarios y quedar por debajo de la inflación, o asumir volatilidad y estar rotando las carteras constantemente. De hecho, en los últimos tres años hemos visto mucha más rotación dentro de la renta fija, entre gestión de duración, emisores públicos y crédito, que en renta variable”, afirma.  

También le preocupa el crédito privado y por eso señala que están teniendo mucha cautela con los fondos de esta clase de activo por su impacto a largo plazo. Según su visión, hay tensiones soterradas y peticiones de liquidez por parte de inversores institucionales que podrían acabar contagiando a los mercados públicos. Por ello, han reducido peso en crédito para moverlo a bonos gubernamentales.

En cambio, el selector se muestra optimista con la renta variable. “Lo somos debido al fuerte crecimiento de doble dígito en los beneficios empresariales y creemos que las bolsas no están caras pese a sus máximos históricos. En particular, creemos que la actual revolución tecnológica es una oportunidad clara de inversión, sobre todo manteniendo exposición al sector de los semiconductores, que  ha dejado de ser cíclico para convertirse en un activo estructural en las carteras”. Esta visión hace que estén muy posicionados en la cadena de valor de la IA: centros de datos, redes, tarjetas de memoria y el incremento general de necesidades de energía (nuclear y renovable).

A nivel geográfico, González apunta que mantienen una “cartera global con un peso estructural en EE.UU. en torno al 58%-60%” y que han incrementado su apuesta por Asia y mercados emergentes. “Estamos especialmente fascinados con la revolución tecnológica que se ve en China e India. En cambio, somos más cautos con Europa, donde vigilamos las continuas revisiones de crecimiento a la baja y los desequilibrios fiscales”, añade.

Algo que llama la atención es la ausencia de España en la cartera y revela que no tienen fondos de mercado español en cartera desde mayo de 2015. “Si los equipos de renta variable compran acciones individuales como Iberdrola o Inditex, lo hacen bajo un enfoque global por ser líderes internacionales en su sector, no por el hecho de ser empresas españolas”, aclara. 

Respecto a los mercados privados, el responsable del equipo explica que en Tressis la selección de multiactivos de mercados privados está delegada en Cedrus Partners en París, y que la parte de tecnología/biotecnología en un asesor externo, ya que consideran que requiere unos contactos y accesos a producto final que el equipo propio no tenía en mercados públicos.

Leasing de aeronaves: más allá de la crisis de los precios del combustible

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Foto: Astro-now, Flickr, Creative Commons.. avion

La guerra en Irán está aumentando la presión sobre las aerolíneas. El encarecimiento del combustible para aviación está reduciendo sus márgenes de beneficio y el riesgo de que el conflicto se prolongue podría lastrar la demanda de viajes en Europa y Asia. Sin embargo, para las compañías de leasing aeronáutico, este escenario adverso podría traer consigo una oportunidad.

Las empresas de leasing ocupan una posición única dentro de la financiación del sector aéreo, ya que son las propietarias de los aviones —activos tangibles con un valor intrínseco— que posteriormente alquilan a compañías aéreas de todo el mundo. La rentabilidad de este negocio se sustenta en contratos de larga duración, la escasez de aeronaves y el crecimiento de una clase media global con capacidad económica y deseo de viajar.

Creemos que centrarse en las compañías de leasing permite obtener exposición al crecimiento del transporte aéreo mundial sin depender en exceso de la evolución de aerolíneas concretas. De hecho, los datos muestran que, durante aproximadamente la última década, la rentabilidad media sobre el capital invertido del negocio de leasing de aeronaves ha sido, por lo general, superior y más estable que la rentabilidad obtenida por los accionistas de las aerolíneas cotizadas.

Un modelo de negocio diferente, con activos fácilmente reubicables

Es cierto que la crisis actual es mucho más manejable que la que afrontaron las aerolíneas durante la pandemia de COVID-19, cuando gran parte de la flota aérea mundial permaneció en tierra. Aun así, sigue planteando importantes desafíos, especialmente para muchas compañías europeas y asiáticas.

Actualmente, aproximadamente la mitad de la flota mundial de aviones está bajo contratos de leasing. Las aerolíneas de menor tamaño suelen alquilar prácticamente toda su flota, mientras que las grandes compañías combinan aeronaves propias con otras arrendadas. En ambos casos, el leasing proporciona flexibilidad y contribuye a reducir las necesidades de inversión.

Esta diferencia es relevante porque el negocio del leasing es muy distinto al de operar una aerolínea. La rentabilidad de las compañías aéreas depende en gran medida de la volatilidad del precio del combustible y de las fluctuaciones de la demanda de pasajeros. En cambio, las empresas de leasing basan sus ingresos en contratos de arrendamiento a largo plazo, que aportan una mayor visibilidad sobre los flujos de caja futuros, además de beneficiarse de una sólida demanda mundial de aeronaves.

Además, estas compañías no dependen de una ruta concreta, de un aeropuerto o de una base específica de clientes. Al ser propietarias de los aviones, pueden trasladarlos desde mercados con menor actividad hacia otros con mejores perspectivas.

Esta flexibilidad resulta especialmente valiosa en un momento en el que las restricciones derivadas del conflicto con Irán y las tensiones en Oriente Próximo están afectando a numerosas rutas operadas por compañías europeas y asiáticas. Si el conflicto redujera de forma prolongada los desplazamientos hacia esa región, una empresa de leasing podría retirar sus aeronaves de esos mercados y reasignarlas a otros con una demanda más sólida, como Norteamérica o Sudamérica.

En otras palabras, las compañías de leasing se sitúan al margen de la estructura de capital de las aerolíneas, no forman parte de ella. Por su parte, las compañías aéreas suelen verse obligadas a demostrar una situación de dificultades financieras antes de poder renegociar las condiciones de sus contratos de arrendamiento.

¿Dónde han desaparecido los aviones?

Al mismo tiempo, el sector de la aviación afronta un problema estructural de mayor calado: simplemente no existen suficientes aviones para satisfacer el crecimiento de la demanda de viajes.

La producción de aeronaves comenzó a reducirse en 2019, generando un déficit estimado de entre 5.000 y 8.000 aviones. Además, dado el elevado grado de complejidad tecnológica de estos activos, los fabricantes no han podido aumentar rápidamente su capacidad de producción para compensar ese déficit. Nuestra previsión es que esta escasez persistirá durante varios años.

Este aspecto resulta especialmente relevante porque, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda de transporte aéreo ha crecido históricamente entre 1,5 y 1,7 veces más rápido que el producto interior bruto mundial. Una vez finalicen las hostilidades en la región, esperamos que esa demanda vuelva a recuperarse con rapidez.

Sin embargo, incrementar la oferta será un proceso mucho más lento. El fuerte crecimiento de la clase media en Asia y Oriente Próximo ha ampliado significativamente el número de personas con recursos económicos y voluntad de viajar. Este desequilibrio entre oferta y demanda seguirá existiendo cuando desaparezcan las actuales restricciones, lo que previsiblemente continuará respaldando tanto las rentas de leasing como las valoraciones de los activos.

El aumento del precio del combustible podría impulsar las rentas de leasing

El encarecimiento del petróleo no se traslada de forma inmediata a las compañías de leasing. Inicialmente son las aerolíneas las que absorben el deterioro de los márgenes. Con el paso del tiempo, sin embargo, suelen repercutir parte de ese incremento de costes en el precio de los billetes. Si posteriormente el petróleo vuelve a abaratarse, las tarifas pueden mantenerse elevadas durante un tiempo, permitiendo a las aerolíneas recuperar parte de los márgenes perdidos.

Eso no significa que los inversores no deban esperar cierta volatilidad a corto plazo. Las rentas de leasing suelen reaccionar con retraso tanto a las variaciones del precio del combustible como a los cambios en los tipos de interés, y en ocasiones necesitan un año o incluso más para reflejar plenamente esos movimientos.

No obstante, a largo plazo, un mercado caracterizado por una oferta limitada de aeronaves, unos costes operativos elevados y una capacidad escasa debería traducirse en un aumento de las rentas de arrendamiento y del potencial de rentabilidad para los inversores especializados en estrategias de leasing.

Gestionar la obsolescencia y limitar el riesgo

Como ocurre con cualquier activo tangible, las aeronaves también conllevan riesgos. En la actualidad, algunos operadores están prolongando la vida útil de sus aviones mediante ciclos adicionales de mantenimiento, retrasando así su retirada del servicio.

En los próximos años, las compañías de leasing tendrán que gestionar además el riesgo de obsolescencia tecnológica conforme los aviones de nueva generación vayan ganando peso dentro de la flota mundial.

También será fundamental disponer de las capacidades necesarias para evaluar tanto la calidad de los activos como la solidez financiera de los operadores. Un avión de calidad puede reasignarse fácilmente si una aerolínea atraviesa dificultades. En cambio, un activo de menor calidad unido a un operador más débil configura un perfil de riesgo muy diferente.

¿Podría un conflicto más prolongado de lo previsto —o el riesgo de nuevos enfrentamientos— ejercer presión sobre las compañías de leasing? Sin duda es una posibilidad, aunque, en nuestra opinión, no constituye el escenario más probable.

Los inversores deberían plantearse una cuestión distinta: ¿seguirá existiendo el desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda de aeronaves? Nosotros creemos que sí. Y ese contexto debería seguir generando oportunidades para invertir en estrategias de leasing capaces de capturar el crecimiento económico a largo plazo.

 

 

Tribuna de Brian Resnick, Director y Estratega de Inversión Senior para Renta Fija y Multiactivos de AllianceBernstein

Desbloquear el valor con ETFs

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Foto cedidaDolly Moolchandani Chainai, Associate Investment Director en el equipo de Inversión Sistemática de Fidelity International.

El valor no debe considerarse de forma aislada como una mera inversión en empresas con «múltiplos bajos». En su lugar, debería centrarse en comprender el valor intrínseco en relación con el precio, incorporando tanto los fundamentales actuales como las expectativas a futuro. Esta distinción es cada vez más importante en los mercados modernos, donde el capital intangible (como la investigación y el desarrollo, la marca, los datos y el capital intelectual) y los modelos de negocio con bajo consumo de capital pueden hacer que las medidas contables tradicionales sean un indicador incompleto del valor económico. Basarse únicamente en métricas retrospectivas entraña el riesgo de malinterpretar tanto las oportunidades como los riesgos en juego.

Es evidente que las valoraciones importan, pero no siempre en el momento que a los inversores les gustaría. Los niveles de valoración tienen una capacidad predictiva limitada en horizontes cortos, particularmente en periodos de un año, sin embargo, pueden resultar cada vez más informativos en horizontes más largos. A largo plazo, los rendimientos de la renta variable frecuentemente se anclan en los flujos de caja que las empresas generan en relación con el precio pagado. Cuando las valoraciones se elevan, las rentabilidades futuras tienden a ser inferiores, y viceversa.

La persistencia del valor también está ligada al comportamiento del mercado. Históricamente, observamos una serie de patrones recurrentes: los inversores a menudo pagan de más por un rendimiento reciente sólido en un intento de evitar la incertidumbre, mientras que pueden pasar por alto e infraponderar las oportunidades de recuperación, lo que lleva a distorsiones en la valoración.

Esto es particularmente relevante en el entorno actual del mercado, donde el liderazgo del mercado se ha concentrado cada vez más y los inversores se han volcado en empresas que se percibe que ofrecen crecimiento estructural, resiliencia y certeza, a pesar de las valoraciones extendidas. En Estados Unidos, el quintil de acciones más caro ha cotizado aproximadamente a tres o cuatro veces los múltiplos de valoración del quintil más barato, y esta brecha se ha ampliado estructuralmente en los últimos 15 a 20 años. Cuando la dispersión alcanza tales extremos, incluso un modesto rendimiento inferior a las expectativas de crecimiento puede traducirse en ajustes de precios desproporcionados.

¿Cuál es el papel del valor en una cartera?

Con el potencial de oportunidades de rendimiento infravaloradas en un mercado disperso, un enfoque orientado al valor puede proporcionar a los inversores otra dimensión en la construcción de sus carteras. En este contexto, la cuestión no es tanto «¿es bueno el valor?» como «¿qué aporta que no pueda replicar fácilmente en otro lugar?».

Tanto la evidencia empírica como la historia del mercado sugieren que la inversión en valor sigue siendo una fuente de rendimiento superior a largo plazo, y que se comporta de forma diferente según los regímenes de mercado y los ciclos de estilo, lo que puede mejorar la resiliencia de la cartera si se implementa adecuadamente. También suele ofrecer un conjunto de oportunidades más amplio que el crecimiento, lo que puede traducirse en un menor riesgo de concentración y un entorno más rico para la selección de valores.

Este conjunto de oportunidades más amplio realza el papel del valor como diversificador frente a las narrativas dominantes del mercado. Si bien el liderazgo de estilo puede persistir durante períodos prolongados, el gráfico a continuación resalta que las rotaciones sí se producen. Las carteras deben posicionarse adecuadamente, con una exposición diversificada entre estilos. Poder utilizar una fuente de acceso al mercado eficiente y con una visión profunda, como un ETF activo, puede ser un recurso valioso para abordar las decisiones de asignación de activos.

El argumento de la diversificación resulta más evidente al observar las relaciones a largo plazo entre los factores. El valor ha mostrado una correlación negativa con los factores de momentum y crecimiento, y una correlación casi nula con los factores de mínima volatilidad y calidad. El impulso y el crecimiento a menudo se benefician cuando las tendencias persisten y el optimismo sigue arraigado, mientras que el valor tiende a beneficiarse cuando las expectativas vuelven a la media y la dispersión se comprime. En lo que respecta a las decisiones de construcción de carteras y asignación de activos, esto significa que el valor puede actuar como contrapeso cuando el liderazgo del crecimiento se debilita, sin que necesariamente duplique las exposiciones de los estilos de renta variable defensivos.

Un conjunto de herramientas moderno para evitar trampas de valor

La inversión en valor se asocia a menudo con bajos múltiplos de valoración, pero requiere cada vez más herramientas modernas para evaluar los impulsores intangibles del valor empresarial. Si bien el análisis tradicional puede cuantificar muchos de los factores más tangibles que influyen en el precio de las acciones, cuantificar otros aspectos como la propiedad intelectual, la investigación y el desarrollo, los datos y el valor de marca desempeña un papel cada vez más importante en la evaluación de las valoraciones de las empresas. Esto puede plantear una serie de desafíos para los enfoques de valor tradicionales que dependen en gran medida de los filtros de valoración estáticos por sí solos.

Es importante destacar que un sólido proceso de evaluación de valor puede ayudar a evitar trampas de valor. Las acciones pueden parecer baratas por buenas razones; el deterioro estructural, la rentabilidad débil o la mala gobernanza pueden mantenerlas persistentemente infravaloradas. Por lo tanto, es importante que los inversores puedan confiar en un proceso sólido para distinguir entre valoraciones erróneas genuinas y el deterioro fundamental, asegurando un enfoque en empresas con vías creíbles para la materialización del valor.

Los ETFs pueden proporcionar un acceso eficiente al valor

Para los inversores que buscan acceso a la diversificación y al potencial de rentabilidad de un enfoque orientado al valor, la implementación es crucial. En este contexto, los ETFs activos o mejorados por análisis ofrecen una propuesta atractiva: acceso eficiente al mercado y el potencial de generar alfa mediante la incorporación sistemática de análisis diferenciados, en lugar de depender de la replicación pura de índices.

Dentro de la gama de ETFs Value Research Enhanced de Fidelity, la inversión en valor no se considera simplemente como la compra de las acciones con los múltiplos más bajos de forma aislada. En cambio, nuestro enfoque busca mantener una amplia exposición al valor a la vez que incorpora análisis con perspectivas a futuro, una construcción sistemática de carteras y controles de riesgo diseñados para mejorar la selección de valores dentro del universo general de valor. Con esto se pretende eliminar las exposiciones no deseadas, gestionar el riesgo de concentración y crear una plataforma sólida para obtener resultados atractivos a largo plazo.

 

 

 

Acurio Ventures cierra un fondo de 115 millones de euros para invertir en secundarios de fondos de venture capital europeos

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Foto cedidaAnder Michelena, socio fundador de Acurio Ventures.

Acurio Ventures ha cerrado Acurio Secondaries I FCR, un fondo de 115 millones de euros destinado exclusivamente a invertir en operaciones del mercado secundario de fondos de venture capital (VC) europeos, en una estrategia que la firma considera pionera en el continente.

El nuevo vehículo supone un paso más en la estrategia de crecimiento de Acurio Ventures, que aspira a consolidarse como una gestora de referencia de capital riesgo tecnológico en Europa. Con este lanzamiento, la firma eleva sus activos bajo gestión hasta más de 450 millones de euros, distribuidos en cinco vehículos de inversión: tres enfocados en inversión directa en startups y dos en fondos de venture capital.

“Seguimos buscando estrategias creativas y diferenciadas adaptadas a las circunstancias de mercado con el objetivo de seguir generando valor para nuestros inversores y desarrollarnos como una firma de referencia en Europa”, señaló Ander Michelena, socio fundador de Acurio Ventures.

Un fondo diseñado para responder al problema de liquidez del venture capital

El lanzamiento de Acurio Secondaries I FCR llega en un momento en el que el mercado de capital riesgo, y especialmente el segmento de venture capital, afronta un escenario condicionado por la escasez de liquidez y el reducido volumen de desinversiones registrado durante los últimos años.

Aunque la segunda mitad de 2025 comenzó a mostrar algunos signos de recuperación en el mercado de exits, el capital privado continúa enfrentando importantes retos derivados de las limitadas salidas de los últimos cinco años. Esta situación ha incrementado la presión tanto sobre los gestores como sobre los inversores de fondos, especialmente en un entorno en el que la capacidad de devolver capital se ha convertido en un factor cada vez más relevante para evaluar el desempeño de los gestores.

Según explican desde Acurio, en este contexto, las operaciones en mercados secundarios se han consolidado durante la última década como una vía complementaria a las tradicionales salidas mediante ofertas públicas iniciales (OPVs) o fusiones y adquisiciones. De hecho, 2025 se convirtió en el año récord para el mercado secundario global, con un volumen de inversión superior a los 200.000 millones de dólares.

Sin embargo, frente a otros segmentos del capital privado como buyouts o middle market, el mercado secundario de fondos de venture capital en Europa continúa siendo una actividad incipiente, impulsada principalmente por grandes gestores estadounidenses con miles de millones de dólares bajo gestión.

Una oportunidad en un segmento aún poco desarrollado

El nuevo fondo de Acurio Ventures busca aprovechar este espacio de mercado mediante una estrategia centrada exclusivamente en fondos europeos de venture capital y, en particular, en operaciones inferiores a 20 millones de euros, un segmento que considera todavía desatendido.

El vehículo ofrece distintas soluciones orientadas a proporcionar liquidez tanto a gestores como a inversores de fondos de VC, apoyándose en la experiencia acumulada por Acurio Ventures y en su red dentro del ecosistema europeo. La firma destaca como una de sus principales ventajas competitivas el acceso a una amplia comunidad de gestores de venture capital europeos, así como la relación construida tras haber invertido hasta la fecha en alrededor de 120 startups y unos 20 fondos de VC. El objetivo del fondo es completar su periodo de inversión en un plazo de entre 18 y 24 meses, centrándose en fondos de fases tempranas maduros, con más de ocho años de vida, carteras consolidadas, value drivers identificados y planes realistas de desinversión a dos o tres años. La estrategia busca alcanzar un múltiplo neto para los inversores de al menos dos veces el capital invertido, con tasas internas de retorno (TIR) superiores al 25%.

El fondo cuenta ya con una cartera inicial relevante, tras haber comprometido cerca de 45 millones de euros. Gracias a los descuentos acordados con los vendedores y al comportamiento de la cartera subyacente, el valor liquidativo sobre el capital desembolsado (TVPI) alcanza actualmente 1,75 veces, evitando la tradicional curva J en una fase todavía temprana de construcción de cartera.

Una captación de 115 millones en un entorno desafiante para el VC

Acurio Ventures ha alcanzado el cierre del fondo apenas doce meses después de su cierre inicial, realizado a finales de junio de 2025, superando el objetivo inicial de captación de 100 millones de euros. El vehículo ha contado con el respaldo tanto de inversores que ya habían participado en fondos anteriores de la firma como de nuevos inversores privados. La gestora considera especialmente relevante el resultado de la captación en un entorno que califica como el más complejo desde principios de siglo para levantar capital en venture capital.

El nuevo fondo refuerza además la expansión institucional e internacional de la base inversora de Acurio Ventures. Cerca del 30% del capital comprometido procede de inversores institucionales, mientras que los inversores internacionales representan aproximadamente una cuarta parte del vehículo.

Al igual que ocurrió con Acurio Ventures III, fondo de inversión directa en startups cerrado en 2024 con más de 150 millones de euros comprometidos, el nuevo vehículo cuenta con la participación de uno de los mayores endowments internacionales con sede en Estados Unidos, que ha actuado como inversor ancla.

Además, más de 35 family offices y patrimonios familiares españoles, junto con emprendedores tecnológicos y planes de pensiones, han participado en el fondo. El compromiso del equipo gestor supera los 15 millones de euros, manteniendo la política de alineación de intereses entre gestores e inversores que caracteriza a Acurio Ventures.

“Estamos muy agradecidos por la confianza de nuestros inversores, tanto de los nuevos como de los que repiten. Lanzar con éxito un fondo de estas características en un mercado tan difícil para la captación como el actual para el VC, y hacerlo además con una base inversora 100% privada, con inversores internacionales e institucionales de prestigio, es un hito”, afirmó Diego Recondo, socio de Acurio Ventures.

Dos estrategias complementarias para impulsar el ecosistema europeo de startups

Además de su estrategia en fondos de venture capital europeos, Acurio Ventures mantiene una plataforma de inversión directa en startups mediante tres vehículos especializados en compañías en fases semilla y series A.

El último de ellos, Acurio Ventures III, cerrado en 2024 con más de 150 millones de euros comprometidos, continúa actualmente en periodo de inversión y cuenta con una cartera superior a las 40 compañías participadas. A través de su estrategia directa, la firma ha invertido en aproximadamente 120 startups europeas, reflejando su vocación internacional desde su fundación. Entre las compañías de la cartera destacan Seedtag, Voy, Preply, Jobandtalent, Indexa Capital, Lingokids y Refurbed. La firma considera que la combinación de sus dos estrategias —inversión directa en compañías y participación en fondos de VC— permitirá reforzar sus relaciones con gestores, inversores, emprendedores y otros actores del ecosistema tecnológico europeo.

Acurio Ventures cuenta actualmente con un equipo de 17 profesionales distribuidos entre Bilbao, Madrid, Barcelona y Londres, liderado por Ander Michelena, Kate Cornell, Diego Recondo y Hugo Fernández-Mardomingo.