Banco Santandery su gestora de fondos, Santander Asset Management S.A., SGIIC, han cerrado la II edición de Comprometidos Somos MÁS, un programa que destina parte de las comisiones de gestión de la gama de fondos sostenibles y solidarios de la gestora a proyectos sociales de diferentes ONG. En esta convocatoria, el Comité Ético del fondo ha seleccionado 60 proyectos -de un total de 283 presentados en la plataforma Santander X en función de criterios de impacto social, viabilidad, coherencia presupuestaria y disponibilidad de fondos asignados en el marco del Programa. Otro de los objetivos ha sido que el reparto resultara equilibrado entre las diferentes regiones españolas.
Con esta iniciativa, la gestora de Banco Santanderdonará este año más de 1,5 millones de euros, que beneficiarán a más de 26.000 personas. Las donaciones se destinan a proyectos centrados en ámbitos como la educación, la inclusión social, el empleo dignoy la salud, dirigidos a colectivos vulnerables como la infancia, los jóvenes, las personas mayores, las personas inmigrantesy las personas con discapacidad.
En su primera edición el año pasado, esta propuesta permitió donar más de 700.000 euros a un total de 51 proyectos sociales, de los que se han beneficiado más de 60.000 personas en toda España.
“Estamos muy orgullosos de impulsar en España iniciativas de interés social que benefician a nuestras comunidades. Este tipo de proyectos nos permite ir de la mano del banco en cada región, facilitando que los partícipes de los fondos promuevan un impacto social positivo en su territorio”, señala Martín Chocrón, Country Head de Santander Asset Management en España.
Comprometidos Somos MÁS se financia a través de parte de las comisiones de gestión de la gama sostenible (Santander Sostenible Renta Fija Ahorro F. I., Santander Sostenible Bonos F. I., Santander Sostenible Crecimiento F. I. y Santander Sostenible Evolución F. I.) que Santander Asset Management convirtió adicionalmente en solidaria en 2025. Además de a través de su gama sostenible y solidaria, la gestora de Banco Santander lleva más de 20 años comprometida con la generación de impacto social a través del fondo Santander Compromiso
La incertidumbre geopolítica y la concentración del mercado están impulsando a los inversores españoles a reevaluar sus asignaciones de activos y reestructurar sus carteras y, además, muestran una mayor disposición a favor de confiar en la gestión activa, según revela el Estudio Global de Perspectivas de Inversión de Schroders (GIIS).
Según revelan desde Schroders, los resultados de este estudio, en el que se encuestó a más de 1.000 inversores institucionales, gestores de patrimonios y otros intermediarios de todo el mundo, con activos gestionados con un valor total de 72 billones de dólares estadounidenses, revelan que el 89% de los inversores españoles y el 85% de los globales esperan una mayor volatilidad en los mercados durante el próximo año. Ante este escenario, tanto los inversores globales como los inversores en España, reconocen que están dotando a sus carteras de activos que aporten mayor resiliencia y diversificación.
La encuesta, realizada tras el estallido de la guerra en Irán a principios de 2026, reveló que la incertidumbre en torno a la política exterior de EE.UU. y su liderazgo global y el conflicto en Oriente Medio son las principales preocupaciones geopolíticas de los inversores españoles a la hora de tomar sus decisiones de inversión actualmente. Además, una mayor escalada de los conflictos geopolíticos, las crisis de precios de las materias primas y la energía y la desaceleración económica o la recesión fueron destacados como los acontecimientos con mayor probabilidad de afectar a las carteras a lo largo del año, según explica Schroders.
Por ello, la diversificación y la protección frente a las caídas/preservación del capital se perfilaron como las prioridades más importantes de las carteras para los españoles. De hecho, la mitad de ellos afirmaron que, ante la expectativa de una mayor volatilidad en los mercados, están aumentando la diversificación geográfica fuera de EE.UU. y buscando oportunidades de compra.
“En un contexto de inversión cada vez más incierto, los inversores españoles se muestran firmemente convencidos del papel de la gestión activa. El 87% de ellos confía en que esta pueda ayudarles a alcanzar los objetivos de inversión en los próximos 12 a 18 meses, tales como aprovechar oportunidades para obtener una rentabilidad superior, aportar diversificación y gestionar el riesgo de concentración en los mercados de renta variable”, explican desde la compañía.
Además, según Schroders, es revelador que más de un tercio de los inversores afirmara que está aumentando la exposición a productos de inversión de gestión activa precisamente para reducir el riesgo de concentración en los índices.
Los ETF activos cobran impulso a medida que los inversores buscan flexibilidad y eficiencia
Los fondos cotizados en bolsa activos también están adquiriendo mayor protagonismo en las carteras, ya que los inversores los consideran un motor de diversificación. De hecho, según Schorders, llama la atención que casi tres cuartas partes de los inversores españoles encuestados destacan esta ventaja, frente a solo la mitad de los inversores globales.
Para la gran mayoría de los inversores encuestados, tanto a nivel local como global, el principal atractivo de los ETF activos son sus menores costes, en comparación con los de los fondos de inversión activos. No obstante, los españoles también destacaron la mejora de la liquidez en el mercado secundario, la liquidez intradía y flexibilidad de negociación y una mayor transparencia de la cartera como ventajas importantes.
Al indicar dónde resulta más valiosa la gestión activa de un ETF, los inversores españoles identificaron las estrategias temáticas o sectoriales como el área de mayor oportunidad, frente a las acciones de pequeña y mediana capitalización, que fueron señaladas por los inversores globales y europeos.
Un enfoque integral en los mercados de renta variable pública y privada
La encuesta también sugiere que los inversores están adoptando un enfoque más integral en la asignación de activos de renta variable entre los mercados públicos y privados. Más de la mitad de los inversores españoles afirmó que ahora evalúa las oportunidades de renta variable pública y privada de forma conjunta, en lugar de con asignaciones separadas.
Los inversores españoles adaptan cada vez más las estrategias de renta variable a los resultados específicos de la cartera y no lo consideran como un bloque único, según revela la encuesta. La renta variable activa basada en fundamentales, las estrategias de private equity de compra de grandes empresas y de growth & venture capital, así como las estrategias de pequeña y mediana capitalización, fueron señaladas como claves para respaldar el crecimiento a largo plazo. Por otra parte, cuando buscan protegerse de la inflación y preservar el capital, los españoles abogan por las estrategias long-short market neutral, la inversión activa cuantitativa o sistemática en renta variable y las estrategias basadas en factores / estrategias de beta inteligente.
“Cabe destacar que el 63% de los inversores españoles que utilizan estrategias de renta variable regionales o geográficas señalaron que la incertidumbre macroeconómica y geopolítica constituía un reto fundamental a la hora de tomar sus decisiones de asignación de activos”, explican desde Schroders.
En todo el espectro de activos, las cinco principales clases de activos elegidas por los inversores encuestados en España para obtener unos ingresos ajustados al riesgo en los próximos 12 a 18 meses fueron renta variable, crédito high yield, deuda privada negociada en mercados públicos y bonos del Estado. Esto sugiere que los inversores están adoptando cada vez más un enfoque multiactivos y holístico para la generación de ingresos, más allá del enfoque tradicional centrado exclusivamente en la renta fija.
Las asignaciones a crédito aumentan, tanto en los mercados públicos como en los privados
Las asignaciones a crédito también están evolucionando, ya que los inversores buscan una combinación más amplia de flujos de caja, diversificación, resiliencia y oportunidades de rentabilidad tanto en los mercados públicos como en los privados, según revela la encuesta.
Dentro de los mercados de crédito públicos, más de la mitad de los inversores españoles consideran que los bonos corporativos con calificación de grado de inversión son atractivos para obtener ingresos reales y estables. Además, ven oportunidades en crédito en situaciones de estrés o especiales con el 67%.
El crédito privado sigue atrayendo el interés de los inversores locales en su afán por obtener fuentes diversificadoras de ingresos y potencial de rentabilidad, según detalla la encuesta de Schroders. En este sentido, los préstamos directos se consideran una fuente de generación de ingresos fiables, mientras que la resiliencia del capital se identificó como un objetivo importante para las asignaciones a activos inmobiliarios, concretamente para el 32% de los encuestados en España.
A raíz de estas conclusiones,Leonardo Fernández, director general para Iberia de Schroders, afirmó: “En un mundo cada vez más volátil, los inversores españoles están reestructurando sus carteras para dar prioridad a la diversificación y la resiliencia, al tiempo que deben hacer frente al riesgo geopolítico. Es revelador que, en estas circunstancias, un destacable 87% de los inversores se muestre convencido de que los gestores activos pueden ayudar a alcanzar esos objetivos en los próximos 12 a 18 meses. En los últimos años hemos pasado de un mundo globalizado propenso a las crisis deflacionistas a un mundo geopolíticamente fragmentado, en el que la reconfiguración de la cadena de suministro puede contribuir a generar crisis inflacionistas. La capacidad de ser selectivos, gestionar el riesgo y responder de forma dinámica a unas condiciones de mercado que cambian rápidamente es nuestra ventaja competitiva para navegar por estas aguas más turbulentas”.
Como era previsible, la ruptura del memorando de entendimiento del 17 de junio ha dejado de manifiesto el frágil equilibrio entre Irán y Estados Unidos. Aunque según Trump siguen las negociaciones, Estados Unidos ha realizado dos ataques consecutivos contra sistemas de defensa aérea, instalaciones de misiles y drones e infraestructura de vigilancia costera iraní. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán podría haber atacado bases vinculadas a Estados Unidos en el Golfo.
En el centro de la disputa está el párrafo quinto del memorando, que establece que Irán realizaría ajustes para restaurar el tráfico marítimo por Ormuz y, posteriormente, trabajaría con Omán para determinar cómo administrarlo en el futuro. Pero también incluía el compromiso iraní de garantizar un paso seguro eliminando obstáculos militares, tales como minas. La redacción del acuerdo deja margen para que las interpretaciones de uno y otro bando difieran sustancialmente; ni Estados Unidos ni sus aliados en el Golfo contemplan la hegemonía iraní en Ormuz como nueva normalidad.
Irán aceptó un alto el fuego que no acaba de cumplir en su totalidad con el objetivo de mantener el precio del barril en niveles que incomoden y desgasten a la administración Trump. Con las elecciones legislativas aproximándose, la baza ganadora de Irán pasa por conseguir que los demócratas se hagan con el control de ambas cámaras y, para ello, el petróleo debe cotizar más cerca de los 90 dólares que de los 70, mermando el poder adquisitivo de las familias estadounidenses y drenando la popularidad del actual presidente.
La palanca más efectiva para lograr este fin es obstaculizar el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, en contra de lo acordado en el memorando. Con ese propósito, Irán ha exigido que los buques que transiten el estrecho sigan una ruta preaprobada, que incluirá, a partir del mes próximo, el cobro de un seguro e incluso la posible aplicación de peajes.
No obstante, es probable que la volatilidad se mantenga más elevada y que el precio del petróleo se estabilice en torno a los 80 dólares, retrasando el regreso de la inflación a la zona del 2%, algo que prevemos ver con mayor claridad a la vuelta del verano.
El dólar, un soporte estructural frente a la divisa única
Con el riesgo geopolítico aún elevado y una economía estadounidense que continúa evolucionando mejor que la europea, es poco probable que el dólar se deprecie en exceso frente a la moneda única en los próximos meses.
De cara a los próximos meses, el escenario favorece un dólar bien soportado por la combinación de factores estructurales y cíclicos. Por un lado, la economía estadounidense sigue mostrando un crecimiento de la productividad claramente superior al de Europa, lo que sostiene mayores retornos sobre los activos estadounidenses y atrae flujos internacionales de capital. Por otra parte, el mercado laboral vuelve a carburar y la inflación subyacente se mantiene por encima del objetivo, reduciendo la probabilidad de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal y manteniendo un diferencial de tipos favorable al dólar.
Por su parte, la eurozona continúa inmersa en un crecimiento débil, con un sector manufacturero deprimido, pérdida de competitividad exterior y crecientes riesgos fiscales, especialmente en Francia, factores que limitan el potencial del euro y aumentan la probabilidad de una política monetaria más acomodaticia del BCE. Además, el dólar mantiene intacto su papel como principal moneda de reserva y de liquidación internacional, lo que sigue generando una demanda estructural de activos denominados en dólares.
Técnicamente, el dólar es una divisa de inercia y el índice DXY cotiza por encima de su media móvil de 200 días. Según el índice de posicionamiento inversor de Citi, las posiciones alcistas sobre el dólar se han ajustado significativamente desde los máximos de 2025.
El repunte temporal de la inflación, impulsado por el encarecimiento de la energía, llevó a la Fed a abandonar su sesgo hacia las bajadas de tipos, hasta el punto de que la mitad de sus miembros con derecho a voto ya respalda nuevas subidas. Aunque la curva —que desde finales de febrero ha ajustado al alza en más de 100 puntos básicos— descuenta un incremento este año que podría no llegar a materializarse, el contexto de los próximos dos o tres meses hace poco probable una apreciación contundente del euro frente al billete verde.
Pausa estival y valoración en renta variable
En cuanto a la renta variable, la fatiga acumulada por el cierre de Ormuz, el CAPEX desbocado en IA, la llegada de Warsh a la Reserva Federal y la subida descontrolada en los precios de las acciones de semiconductores apuntan a que el S&P 500 podría aprovechar el verano para consolidar.
La próxima semana comienza el período de publicación de resultados del segundo trimestre y el optimismo deja poco margen a las sorpresas positivas. El agregado de estimaciones de los analistas apunta a incrementos en beneficios por acción (BPA) del 19% para este año (342 dólares para el S&P 500) y del 18% para 2027 (403 dólares). Desde una perspectiva top down, la mediana de pronósticos de los estrategas se sitúa en 323 y en 370 dólares a diciembre de 2027, respectivamente, y el BPA a doce meses vista (julio 2026-julio 2027) —la cifra que utilizan los inversores para el cálculo del PER— se encuentra ya en 371,44 dólares. Es decir, la cifra bottom up que utilizamos para valorar el mercado hoy está descontando ya los niveles de beneficios que los estrategas apuntan para dentro de un año y medio.
La pausa debería refrescar el ánimo comprador más adelante. Si los nuevos ataques a Irán acaban demostrando ser un episodio de ruido en un proceso más largo de resolución (como parece probable), y teniendo en cuenta la sostenibilidad en el crecimiento de beneficios, el impulso por el lado de los múltiplos también ha mejorado.
Según nuestro cálculo del PER objetivo para el S&P 500 —que se construye, entre otros factores, a partir de la estructura de la curva, los tipos reales, los diferenciales de crédito, los márgenes empresariales, la volatilidad y la cotización del dólar— hay margen de mejora. Nos encontramos en 0,4 desviaciones sobre la media histórica.
La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) ha publicado su informe final sobre la simplificación de las obligaciones de comunicación de operaciones previstas en los reglamentos MiFIR, EMIR y SFTR, en el que plantea avanzar hacia un modelo único de reporte para las operaciones con instrumentos financieros.
Aunque el documento no incluye todavía propuestas legislativas definitivas, sí establece las líneas maestras de una reforma que supondría sustituir los actuales sistemas sectoriales de notificación por una única plantilla de información capaz de atender simultáneamente las distintas finalidades supervisoras. La propuesta revisa el planteamiento inicial de ESMA tras analizar las respuestas recibidas durante el proceso de consulta pública y opta finalmente por la alternativa más ambiciosa: un sistema basado en el principio de «report once», mediante el cual la información de cada operación solo tendría que comunicarse una vez.
Un modelo único de comunicación para todas las operaciones
Según explica ESMA, el nuevo sistema permitiría eliminar duplicidades en la información remitida por las contrapartes, reducir inconsistencias y utilizar una estructura de datos común adaptable a los distintos instrumentos financieros.
La autoridad europea también propone unificar los canales de comunicación y los mecanismos de validación, de forma que la información remitida pueda convertirse en una única fuente de datos para las autoridades supervisoras. La implantación del nuevo modelo exigirá importantes desarrollos tecnológicos por parte de las entidades, un despliegue gradual de las nuevas obligaciones y el establecimiento de mecanismos sólidos de gobernanza y acceso a la información. El calendario planteado por ESMA sitúa la entrada en funcionamiento del sistema durante el segundo semestre de 2031.
Ocho medidas para reducir la carga operativa durante la transición
Mientras se desarrolla el modelo único de reporte, ESMA plantea un conjunto de ocho medidas de simplificación destinadas a reducir las cargas operativas de las entidades y facilitar la transición hacia el nuevo sistema.
En concreto, propone:
Limitar los informes bilaterales previstos en EMIR y SFTR, promoviendo que una única contraparte reporte la operación en nombre de ambas partes.
Reducir de cinco a tres años el periodo durante el cual las autoridades podrán exigir correcciones sobre reportes ya presentados (back-reporting).
Simplificar los requisitos aplicables a las operaciones intragrupo, con el objetivo de reducir las obligaciones administrativas.
Excluir del transaction reporting aquellas operaciones que no aporten un valor significativo para la supervisión del abuso de mercado.
Despriorizar la supervisión de determinados campos opcionales tanto del transaction reporting como del sistema FIRDS.
Revisar los mecanismos de conciliación de EMIR para identificar aquellos campos en los que las discrepancias no tengan relevancia supervisora.
Simplificar el régimen de notificación de errores y omisiones previsto en EMIR.
Excluir del ámbito de SFTR determinadas operaciones de financiación de valores, reduciendo así las obligaciones de reporte en esos supuestos.
ESMA remitirá ahora las recomendaciones recogidas en el informe a las instituciones de la Unión Europea para que evalúen su posible incorporación al marco regulatorio. Si la propuesta prospera, el nuevo modelo de «report once» marcaría una transformación estructural del sistema europeo de comunicación de operaciones, sustituyendo los actuales esquemas sectoriales por un sistema integrado de reporte a partir del segundo semestre de 2031
Fidelity International afronta la segunda mitad de 2026 con una visión constructiva sobre los activos de riesgo. En su informe Perspectivas de mediados de año 2026, titulado «Los amortiguadores», la gestora sostiene que la fortaleza de los beneficios empresariales, la resiliencia de los fundamentales económicos y el mantenimiento de la inversión en inteligencia artificial (IA) deberían seguir respaldando a los mercados, pese al aumento de la incertidumbre geopolítica, las tensiones inflacionistas y el encarecimiento de la energía.
La firma considera que los mercados han mostrado una notable capacidad para absorber la volatilidad provocada por los conflictos internacionales y mantiene una posición favorable hacia la renta variable global, con especial preferencia por Japón y determinados mercados emergentes. Al mismo tiempo, advierte de que el nuevo entorno obliga a replantear el papel de los activos refugio tradicionales y concede un mayor protagonismo a las materias primas, especialmente las vinculadas a la energía.
«Los mercados han demostrado una resistencia impresionante frente a la volatilidad en los primeros seis meses de este año, pero su firmeza no debería sorprender. Se han vuelto expertos en ver más allá del ruido y reconocer el potencial alcista», afirma Salman Ahmed, responsable global de Macroeconomía y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International.
En su opinión, ahora no es momento de rehuir el riesgo, sino de asegurarse de que esté equilibrado en una cartera bien diversificada que amortigüe los inevitables golpes cuando se produzcan. No obstante, advierte de que, aunque los recientes avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán pueden aliviar parte de las preocupaciones más inmediatas, la incertidumbre geopolítica continúa siendo elevada y el escenario seguirá siendo complejo.
El conflicto en Oriente Medio seguirá marcando el escenario macro
Para Fidelity, la principal variable macroeconómica de corto plazo continúa siendo la perturbación del suministro energético derivada del cierre del estrecho de Ormuz. La gestora explica que su escenario central contempla una «resolución confusa» del conflicto. Aunque el memorándum de entendimiento para reabrir el estrecho de Ormuz y ampliar el alto el fuego apunta hacia una desescalada, considera que siguen siendo posibles distintos desenlaces y que, mientras no exista una solución duradera, los mercados continuarán incorporando una prima de riesgo geopolítico.
Este contexto, unido a unas presiones inflacionistas más persistentes y a un endurecimiento de las condiciones monetarias, debería limitar el crecimiento económico en la mayoría de las regiones durante los próximos meses.
La inteligencia artificial sigue siendo el gran motor de los mercados
A pesar de este escenario, Fidelity considera que los fundamentales empresariales continúan siendo sólidos. En particular, destaca que las grandes compañías tecnológicas estadounidenses siguen destinando miles de millones de dólares al desarrollo de la inteligencia artificial, lo que continúa impulsando el crecimiento de sus beneficios. La gestora subraya que este elevado gasto en inversión también está beneficiando a toda la cadena de valor, desde compañías industriales relacionadas con la construcción de centros de datos hasta empresas vinculadas al desarrollo de infraestructuras energéticas necesarias para alimentar esa demanda.
Además, Fidelity observa que cada vez un mayor número de compañías estadounidenses comienza a reflejar en sus resultados el impacto positivo de las inversiones asociadas a la inteligencia artificial, tanto en beneficios como en productividad. A su juicio, este efecto se está extendiendo progresivamente al conjunto del mercado y genera nuevas oportunidades de inversión más allá del reducido grupo de grandes tecnológicas que concentran actualmente las valoraciones más elevadas.
La firma añade que la fortaleza de los beneficios empresariales no responde únicamente al impulso de la IA, sino también a la moderación parcial de los aranceles comerciales y a la resistencia que siguen mostrando las principales economías.
Japón y los mercados emergentes, entre las principales apuestas
En cuanto al posicionamiento regional, Fidelity apuesta por mantener un enfoque selectivo. La gestora mantiene una infraponderación en renta variable europea, al considerar que la región presenta una mayor exposición a las perturbaciones energéticas y a un escenario de estanflación. Por el contrario, sigue viendo atractivo en la renta variable estadounidense gracias al apoyo que continúan ofreciendo la inteligencia artificial y los beneficios empresariales, aunque reconoce que algunas áreas del mercado ya acumulan una importante revalorización.
Japón figura entre sus principales convicciones para el segundo semestre, apoyado por la fortaleza de los beneficios corporativos y un entorno político favorable. También mantiene una elevada confianza en los mercados emergentes, que, además de beneficiarse del ciclo inversor ligado a la inteligencia artificial, cuentan con el respaldo de un dólar más débil y de una mejora estructural de la credibilidad de las políticas monetarias.
No obstante, Fidelity advierte de que el impacto del conflicto en Irán no es homogéneo dentro del universo emergente. Mientras los países exportadores de materias primas de Latinoamérica se benefician del incremento del precio de la energía, las economías asiáticas más dependientes de las importaciones energéticas y del tráfico por el estrecho de Ormuz se ven más perjudicadas.
Por ello, la firma considera imprescindible mantener una gestión activa y selectiva. Entre sus preferencias destacan Brasil, favorecido por el alza de la energía y unas valoraciones atractivas; Sudáfrica, respaldada por unos sólidos fundamentales económicos y por las materias primas; y Corea del Sur, donde el ciclo de los semiconductores y las reformas empresariales continúan ofreciendo soporte al mercado.
Fidelity considera que el aumento de la fragmentación geopolítica y de la inflación estructural obliga a replantear la construcción de las carteras. En este nuevo entorno, la gestora cree que los inversores no pueden depender exclusivamente de los activos refugio tradicionales para proteger sus inversiones.
En su opinión, el dólar ha perdido parte del atractivo que ofrecía históricamente como activo defensivo. Respecto al oro, aunque reconoce que su comportamiento durante el conflicto ha sido más débil de lo esperado, mantiene una visión positiva a largo plazo gracias a sus fundamentos, especialmente por su capacidad para proteger las carteras cuando la inflación penaliza a la renta fija o aumenta la correlación entre bonos y acciones.
Además, Fidelity considera que las materias primas, especialmente las energéticas, adquieren un papel creciente dentro de la diversificación, al ofrecer cobertura frente al riesgo geopolítico y ayudar a compensar el deterioro de la duración en un entorno de inflación persistentemente elevada.
La gestora explica que, mientras las presiones inflacionistas limiten el descenso de las rentabilidades de los bonos, la duración seguirá ofreciendo una protección más reducida. Sin embargo, añade que, si durante la segunda mitad del año reaparecen con fuerza los temores sobre el crecimiento económico, la renta fija de mayor duración podría recuperar su tradicional papel como cobertura frente a las caídas de la renta variable.
El Grupo Banco Europeo de Inversiones (Grupo BEI), junto a inversores institucionales, gestoras de activos y con el respaldo de los gobiernos de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, ha puesto en marcha la segunda fase de la iniciativa European Tech Champions (ETCI 2.0), un proyecto destinado a movilizar hasta 80.000 millones de euros para impulsar el crecimiento de scaleups tecnológicas europeas y favorecer que se conviertan en líderes mundiales sin abandonar el continente.
La presentación de la iniciativa ha tenido lugar en Bruselas, en el marco de la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (ECOFIN). ETCI 2.0 nace con el objetivo de canalizar financiación mediante inversiones de capital hacia empresas tecnológicas en fase de escalado, apoyándose en una alianza paneuropea de inversión más amplia y con una mayor participación tanto pública como privada.
La primera fase de European Tech Champions ya permitió respaldar a 15 megafondos especializados en startups europeas de alto potencial y contribuyó al desarrollo de 12 unicornios con sede en la Unión Europea, es decir, compañías valoradas en más de 1.000 millones de euros. Tras estos resultados, la nueva fase amplía significativamente tanto el volumen como el alcance de la iniciativa, con la posibilidad de contar con aportaciones de los 27 Estados miembros y una mayor implicación de inversores institucionales y privados.
«La alianza que ponemos en marcha hoy apuesta por la escala y la rapidez, y proporciona a los pioneros europeos el capital que necesitan para crecer», señaló Nadia Calviño, presidenta del Grupo BEI. «Hoy damos un paso decisivo para cerrar la brecha de financiación de las empresas en fase de escalado, asegurando que las ideas, tecnologías y empresas innovadoras nacidas en Europa puedan crecer y quedarse en Europa», añadió Calviño.
Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, destacó que «España reafirma su voluntad de ayudar a los innovadores europeos para que se conviertan en líderes mundiales». Según explicó, la segunda fase de European Tech Champions representa «un paso decisivo para reforzar la seguridad económica de nuestro continente, profundizando los mercados de capitales europeos y apoyando la innovación disruptiva que necesitamos en un momento en el que la tecnología está transformando el mundo».
Entre los inversores privados que ya se han incorporado a ETCI 2.0 figuran las entidades españolas AltamarCAM, Banco Santander y BBVA; el banco danés Danske Bank; las gestoras italianas Azimut Holding y Green Arrow Capital; la fundación Compagnia di San Paolo y otros inversores que se sumarán en los próximos meses.
Carlos Manzano, CEO de Santander Alternative Investments, afirmó que la entidad está «muy satisfecha de contribuir a ETCI 2.0, una iniciativa que refuerza la colaboración entre el sector público y el privado para impulsar el crecimiento de las empresas tecnológicas europeas». En su opinión, facilitar el acceso al capital será clave para que las compañías europeas puedan escalar, competir globalmente y seguir creando valor desde Europa.
En la misma línea, Santiago Muguruza, responsable de BBVA Spark, aseguró que Europa cuenta con «un talento emprendedor extraordinario y empresas con potencial para competir a escala mundial», aunque considera imprescindible garantizar el acceso a financiación de crecimiento y apoyo a largo plazo. A su juicio, iniciativas como ETCI 2.0 contribuirán a crear un ecosistema de inversión «más sólido y mejor conectado» para respaldar a la próxima generación de compañías tecnológicas europeas.
Por su parte, Marcel Rafart, socio y responsable de capital riesgo de AltamarCAM, recordó que muchas empresas tecnológicas europeas se han visto obligadas históricamente a buscar financiación fuera del continente para crecer. «Sumarnos a ETCI 2.0 ha sido una decisión natural y nos complace incorporarnos a la principal red europea de inversores para contribuir a fomentar la inversión en crecimiento en toda Europa», afirmó.
La segunda fase de European Tech Champions aspira a captar hasta 15.000 millones de euros, aproximadamente cuatro veces más que el fondo de fondos original lanzado en 2023. Con ese volumen de recursos, ETCI 2.0 pretende movilizar hasta 80.000 millones de euros de inversión para financiar a más de 1.500 empresas tecnológicas en fase de crecimiento en Europa.
El tamaño definitivo del vehículo se concretará durante el segundo semestre de 2026, cuando se cierre la primera ronda de compromisos de inversión. El Grupo BEI aportará hasta 1.250 millones de euros adicionales.
Además de respaldar megafondos europeos, ETCI 2.0 incorporará por primera vez fondos de crecimiento de tamaño medio, superiores a 300 millones de euros. La previsión es que el programa sirva de base para crear más de un centenar de fondos, incluidos hasta 45 megafondos especializados en empresas en fase de expansión, con inversiones medias cercanas a 200 millones de euros por compañía.
La iniciativa también contempla la creación de una plataforma paneuropea de inversión que reunirá una cartera de fondos tecnológicos europeos para facilitar la identificación de oportunidades, mejorar el acceso a inteligencia de mercado y reforzar el conocimiento del ecosistema por parte de los inversores privados. Esta plataforma estará apoyada por una herramienta digital diseñada para simplificar la participación de nuevos inversores.
Según el Grupo BEI, ETCI 2.0 permitirá ampliar el acceso al capital para empresas en fases avanzadas de crecimiento, fortalecer los vínculos entre las iniciativas nacionales y europeas de inversión y ofrecer a los inversores institucionales una vía estructurada para acceder a algunas de las compañías tecnológicas más prometedoras del continente.
Asimismo, la iniciativa colaborará con programas nacionales y europeos ya existentes, como la francesa Tibi, la alemana WIN o el Scaleup Europe Fund, con el objetivo de reforzar un ecosistema europeo de inversión más integrado y evitar que los futuros líderes tecnológicos trasladen su crecimiento fuera de Europa.
Con ello, ETCI 2.0 pretende movilizar capital público y privado a escala europea, contribuir al desarrollo de unos mercados de capitales más profundos e integrados e impulsar la Unión de Ahorros e Inversiones de la UE, reforzando la autonomía estratégica europea, la innovación y el crecimiento de la productividad.
El Value Challenge, la competición anual de value investing orientada a acercar a los jóvenes financieros al mundo de la gestión de activos, celebró ayer en Madrid el broche final de su séptima edición, con más de 120 participantes. Desde su creación en 2020, el certamen ha superado ya los 620 participantes acumulados y se ha consolidado como un punto de encuentro entre talento emergente, formación especializada y profesionales del sector financiero. La final tuvo lugar en pleno centro de Madrid, en el Espacio Rastro, en una jornada que combinó análisis de inversión en vivo, debate profesional y networking entre participantes, asistentes y representantes de la industria.
Alonso Linares Cabrera, ha sido el ganador de esta nueva edición de un evento que se ha consolidado como un referente en España, atrayendo cada año a un creciente número de participantes. El ganador ha obtenido una membresía anual al Instituto Español de Analistas y un pack de libros y material de Azvalor y Argent. Esta rigurosa competición tiene como principal objetivo divulgar la filosofía de inversión conocida como value investingy generar oportunidades para que los participantes den el salto a la gestión de activos. A través de tres fases, los competidores ponen a prueba sus habilidades en análisis financiero, valoración de empresas e inversión.
En la fase final de la séptima edición de la competición, los participantes presentaron una tesis propia donde analizaban factores empresariales clave de ASML, una compañía neerlandesa que fabrica las máquinas de litografía más avanzadas del mundo, una tecnología imprescindible para producir los semiconductores de última generación que hacen posible desde los smartphones y centros de datos hasta la inteligencia artificial. Los cinco finalistas expusieron sus tesis ante un jurado de profesionales del sector financiero compuesto por Javier Campos, socio y analista senior de Azvalor Asset Management; Luis de Blas, consejero delegado y gestor de Valentum Asset Management; Pablo Istillarte de la Puente, director general de HAMCO SGIIC; Jesús Sánchez León, fundador y gestor de Castañar Investment Fund; y Javier Ruiz-Capillas, gestor de Santander Asset Management.
La exitosa final del Value Challenge se enmarca en el compromiso del Instituto Español de Analistas por apoyar a sus socios más jóvenes y acercarles oportunidades de formación, networking y desarrollo profesional que les permitan impulsar su carrera en el sector financiero. En este contexto, el Instituto cuenta con el apoyo de jóvenes profesionales como Cristina Diezma, presidenta de Argent y socia del Instituto, que contribuyen a conectar a las nuevas generaciones de analistas y gestores con actividades, referentes y espacios de encuentro orientados a la excelencia, el aprendizaje y el crecimiento profesional.
Foto cedidaMiembros de Horos Am, de izquierda a derecha: Javier Ruiz (Director de Inversiones y Miembro del equipo gestor), José María Concejo (CEO de Horos AM), Alejandro Martín (Miembro del equipo gestor) y Miguel Rodríguez (Miembro del equipo gestor)
La firma española de value investing Horos Asset Management ha superado por primera vez en sus ocho años de historia los 500 millones de euros en activos bajo gestión, frente a los más de 390 millones del cierre de 2025. La gestora finalizó el primer semestre con más de 115 millones de euros en captaciones netas, un dato que refleja tanto su sólido crecimiento, como la creciente confianza de sus partícipes. La primera parte del año también ha estado marcada por el refuerzo del proyecto empresarial de la firma, tanto en su núcleo de accionistas, con la entrada como socio de Rodrigo Blanco, como en su equipo, gracias a las incorporaciones de Marina Jordá y Jaime Escudier.
«Los últimos doce meses han sido especialmente activos y positivos para Horos. Al fuerte crecimiento en patrimonio y en número de partícipes, que ya superan los 26.500, se suma un hito clave: el lanzamiento de Horos Patrimonio, con el que damos respuesta a las necesidades de diversificación de nuestros copartícipes y llevamos las capacidades de nuestro modelo de value investing a la selección de activos de renta fija. Las rentabilidades históricas de nuestras estrategias lo avalan y los inversores así lo reconocen», subraya José María Concejo, CEO de Horos AM. Desde su creación hace más de 14 años por parte del equipo gestor, la estrategia internacional acumula una rentabilidad del 420%, que se traduce en un rendimiento anualizado del 12,4%, mientras que la estrategia ibérica se revaloriza un 388% o un 12,2% en términos anualizados. Por su parte, Horos Patrimonio, con ocho meses de vida, alcanza una rentabilidad del 2,3%.
Nueva carta trimestral
De forma paralela a la presentación de sus resultados del primer semestre de 2026, Horos AM ha publicado una nueva edición de su Carta trimestral a los partícipes. En ella, Javier Ruiz, director de inversiones de la gestora, reflexiona sobre la valoración de la renta variable y del sector tecnológico tras la histórica salida a bolsa de SpaceX, el gran ciclo inversor ligado a la inteligencia artificial y los cuellos de botella que atraviesa la industria de los semiconductores.
Vuelve a señalar Ruiz: “Nos siguen preocupando ciertas turbulencias que se esconden bajo la superficie y que el mercado parece ignorar, por lo que mantenemos una visión cautelosa hacia determinados mercados y compañías”. “Obviamente, esto nos descorrelaciona, para bien y para mal, del comportamiento de muchos índices, pero puede contar con que nunca renunciaremos a nuestros principios de inversión. Nuestro objetivo sigue siendo siempre el mismo: conseguir unas rentabilidades satisfactorias y sostenibles a largo plazo”, explica a sus inversores en la misiva. En este contexto, el equipo gestor de Horos, compuesto por Javier Ruiz, Miguel Rodríguez y Alejandro Martín, han sido activos revisando la composición de las carteras de los fondos, aprovechando las fuertes revaloraciones de algunos valores para reducir exposición e incorporando nuevas compañías, como la española Línea Directa, que se integra en la estrategia ibérica por primera vez desde su salida a bolsa en la primavera de 2021, o Cirsa.
Horos Value International, sin Acerinox ni Talgo
Entre los movimientos más relevantes durante el segundo trimestre de Horos Value Internacional, que gana un 2,2% este año, y un 112% desde su lanzamiento en 2018, destaca la venta de Acerinox, tras la fuerte revalorización del sector del acero inoxidable en el último año, y de Talgo. La gestora ha canalizado parte de esa liquidez hacia Suzano, productor brasileño de celulosa que considera una oportunidad atractiva por su eficiencia en costes, su perfil familiar y su valoración.
Destaca, asimismo, la reducción de exposición a TGS, una de las apuestas de mayor convicción de Horos Value Internacional, aprovechando sus fuertes subidas bursátiles, que la han llevado a más que doblar su valor desde los mínimos de 2025. Aun así, la compañía de datos sísmicos continúa siendo una de las principales posiciones del fondo, ya que su potencial de revaloración es todavía muy elevado. La estrategia de Horos Value Internacional se replica en el plan de pensiones Horos Internacional PP y en los planes de empleo Horos Internacional Empleo y Horos Internacional Autónomos.
Horos Value Iberia reinvierte en aseguradoras e incorpora Cirsa
Mientras Horos Value Internacional vendía por completo su posición en Acerinox, Horos Value Iberia, que suma un 7,7% en 2026 y un 95% desde el nacimiento de la gestora, mantiene todavía exposición a la compañía del Ibex 35 tras su fuerte apreciación, si bien la ha reducido. En cambio, al igual que el fondo internacional, la estrategia ibérica sí se ha desprendido por completo de Talgo.
En cuanto a las entradas, el fondo ibérico ha incorporado por primera vez Línea Directa, con la que recupera la exposición al sector asegurador que perdió con la venta de Catalana Occidente. «Tras dos ejercicios complicados, las subidas de precios y la gestión activa de la cartera de clientes la han situado de nuevo en una posición óptima para capitalizar los futuros incrementos de primas que el sector tendrá que aplicar en el ramo del automóvil, donde la industria sigue operando con ratios combinados que apenas dejan margen para absorber la inflación. A nuestro entender, el mercado no está reflejando esta notable mejora en la dinámica del negocio, por lo que, ahora sí, hemos decidido tomar posición», explica Horos sobre la aseguradora dirigida por Patricia Ayuela.
Otra novedad es la incorporación de Cirsa, operador de juego con presencia en España, Italia y Latinoamérica y controlada por Blackstone. “Cirsa cuenta con un modelo de negocio muy rentable, con márgenes EBITDA y retornos sobre el capital empleado de dos dígitos altos, lo que aprovecha para ir escalando mediante pequeñas adquisiciones que rentabiliza en muy poco tiempo”, destaca Horos.
Horos Patrimonio gira hacia nuevos sectores
En cuanto a Horos Patrimonio, el producto de renta fija mixta de la firma, durante el segundo trimestre se ha desprendido de los bonos de Vermilion Energy y Cirsa. Con esa liquidez ha incorporado tres nuevas emisiones a la cartera: el bono de Fertiberia, líder en fertilizantes en la Península Ibérica; el de Serica Energy, uno de los principales productores de gas del Reino Unido; y el de Performance Shipping, naviera griega de transporte de crudo cuyos contratos de fletamento dan una gran visibilidad de ingresos para los próximos años.
Llegamos al viernes tras una jornada financiera marcada por un entorno de alta volatilidad geopolítica y divergencias macroeconómicas, destacando la ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, lo que inicialmente presionó al alza el crudo y generó nerviosismo en los mercados. No obstante, se sigue observando una gran resiliencia por parte de los mercados bursátiles, impulsados por un sólido desempeño sectorial. Esta foto fija de las últimas 24 horas identifica las principales claves que apuntan las gestoras internacionales de cara al segundo semestre del año.
En este sentido, el crecimiento, la inflación y la política monetaria son, según Goldman Sachs AM, las principales tendencias macro que siguen condicionando la inversión. Sobre la primera de ellas, el crecimiento, destaca que en EE.UU. se mantienen en torno al 2%, “respaldado por la mejora del mercado laboral, el estímulo fiscal, el impulso de la IA y la resiliencia empresarial”.
Además, reconocen que las previsiones de crecimiento de las principales economías de Europa y Asia se han revisado a la baja por el impacto de la volatilidad de los precios de la energía. “En Europa, la acusada desaceleración de la actividad de los servicios y del mercado laboral, junto con unas condiciones financieras más restrictivas, podría traducirse en un crecimiento del PIB inferior a la tendencia en 2026. Creemos que el crecimiento de Japón podría sostenerse gracias a la subida de los salarios y a la solidez de los beneficios empresariales”, apuntan desde Goldman Sachs AM.
El riesgo de inflación
Respecto a la inflación, existe un amplio consenso en que los riesgos a corto plazo siguen siendo elevados, impulsados por los aranceles y las perturbaciones energéticas, lo que podría mantener una correlación más alta entre la renta variable y la renta fija. “La inflación tiene memoria. Ha demostrado que puede arraigar, condicionando a las empresas a trasladar los costes y a los trabajadores a exigir salarios más altos. Ese reflejo entraña el riesgo de un ciclo de efectos de segunda ronda, que mantiene a la Fed reacia a relajar su política a costa del tramo inferior de la economía en forma de K y deja a los mercados anclados a los tipos y a la durabilidad de los beneficios”, afirma Alexandra Wilson-Elizondo, codirectora Global y Co-CIO de Multi-Asset Solutions de Goldman Sachs AM.
En opinión de Edmond de Rothschild Asset Management, tras varios años de moderación de la inflación, las principales economías desarrolladas afrontan un escenario marcado por la desaceleración del crecimiento y la reaparición de presiones inflacionistas. “El principal riesgo no es una recesión generalizada, sino la aparición de episodios de estanflación selectiva que afecten a determinados sectores y regiones. China, la eurozona y, en menor medida, Reino Unido, ya muestran algunos de los rasgos característicos de este entorno. En contraste, la economía estadounidense mantiene un crecimiento cercano al 3%, respaldado por la fortaleza de la demanda privada y por un potente ciclo inversor asociado al desarrollo de la inteligencia artificial”, sostienen desde la gestora.
Respecto a la política monetaria, el panorama de tipos sigue divergiendo entre regiones. De cara al segundo semestre, Muzinich & Co anticipa un cambio en el foco del mercado sobre la política monetaria: “El foco se ha desplazado hacia el riesgo de cometer errores de política monetaria y a determinar qué banco central es más vulnerable a incurrir en ellos”. En este sentido, la gestora estadounidense considera que “el Banco Central Europeo (BCE) podría disponer de un mayor margen que la Reserva Federal para centrar su atención en el apoyo al crecimiento económico”.
En esta línea, la Reserva Federal se encuentra más presionada por factores inflacionarios: “La dinámica inflacionista en Estados Unidos es mucho más amplia. La inflación ya no responde a un único factor, sino a la combinación de una demanda de los consumidores que sigue siendo sólida, el traslado a precios por parte de las empresas del incremento de sus costes derivado de los aranceles, las restricciones en las cadenas de suministro y la escasez de componentes relacionados con la inteligencia artificial”.
Asset allocation: las oportunidades
Con estas perspectivas de fondo, las gestoras internacionales no dudan de las oportunidades de inversión. Desde Fidelity International se mantienen optimistas en renta variable , pese a la incertidumbre geopolítica. A pesar de la fragmentación del orden mundial y la persistente incertidumbre en Oriente Medio, Fidelity considera que unos beneficios empresariales sólidos, unos fundamentales económicos resistentes y las inversiones sostenidas en inteligencia artificial (IA) deberían dar apoyo a los activos de riesgo durante la segunda mitad del año.
“Somos optimistas en riesgo de renta variable en general, pero en especial en Japón y una selección de mercados emergentes. No perdemos de vista la fuerte racha alcista que han experimentado los mercados desde el mes de abril. La inversión empresarial en IA ha sido la fuerza motora de los mercados internacionales y está dando apoyo a otras temáticas, como la escasez de energía y la modernización de las redes eléctricas. Además, las materias primas, en especial las que están vinculadas a la energía, pueden aportar una valiosa diversificación para el riesgo geopolítico cuando los activos tradicionales, como la duración y el oro, muestren un comportamiento menos fiable”, destacan desde la firma de inversión.
Desde La Financière de l’Échiquier (LFDE) coinciden con el atractivo de la renta variable japonesa como una de las oportunidades de diversificación más atractivas, y añaden que la calidad europea vuelve a ofrecer oportunidades, pero de forma selectiva. “Europa no debe abordarse como una apuesta generalizada de mercado, ya que se está volviendo tácticamente más atractiva tras meses de bajo rendimiento y un posicionamiento más ligero. La oportunidad reside en ser selectivos en la calidad europea: franquicias resilientes, exportadores de calidad, bancos de la eurozona y valores seleccionados del sector lujo. Las valoraciones relativas se han normalizado en gran medida tras las turbulencias de los dos últimos años y, en un entorno de crecimiento débil en la zona euro, las franquicias de calidad y las compañías orientadas a la exportación deberían recuperar atractivo”, indica Michel Saugné, CIO de La Financière de l’Échiquier (LFDE).
Un mirada a la renta fija
En el caso de la renta fija, desde Lombard Odier defienden dos activos: bonos soberanos de alto rendimiento y bonos convertibles. Según argumenta la firma, con los diferenciales corporativos, en niveles históricamente ajustados, algunos bonos gubernamentales de alto rendimiento seleccionados ofrecen una rentabilidad atractiva ajustada al riesgo. “Los Gilts, nuestra exposición preferida, han experimentado cierta volatilidad por motivos políticos, pero seguimos esperando que el Banco de Inglaterra recorte los tipos de interés oficiales en 2027 tras mantenerlos sin cambios este año. Esto provocará una caída de los rendimientos a largo plazo y unas perspectivas de rentabilidad total atractivas para los Gilts. También nos gustan los bonos del gobierno australiano: los rendimientos recientes más elevados ofrecen una oportunidad atractiva para entrar en este mercado. El endurecimiento actual de la política monetaria previsto parece desconectado de los fundamentos económicos; el crecimiento sigue siendo resistente, mientras que una mayor productividad y unos costes laborales unitarios más moderados apuntan a una moderación de la inflación sin necesidad de una política monetaria materialmente más restrictiva.”, argumenta desde Lombard Odier.
Sobre los bonos convertibles explican que es una clase de activos que combinan un bono con una opción de compra (call option) sobre acciones, o el derecho a convertir la deuda en acciones si el precio sube significativamente. Según su visión, “ofrece una protección contra las caídas, y el elemento de renta variable ofrece participación en los mercados bursátiles alcistas”.
España se ha consolidado como hub internacional, con un aura que ha atraído con fuerza a inversores latinoamericanos, especialmente posicionados en el sector inmobiliario en Madrid. Basta con dar un paseo por el Barrio de Salamanca, Chamberí, Recoletos, Castellana, Los Jerónimos o ir hasta La Moraleja para comprobarlo. Su campo electromagnético -basado en oportunidades rentables y diversificadoras, y atractivos como la seguridad, la calidad de vida o la comodidad de una cultura y lengua afines- ha actuado como un imán para aquellos que no solo buscan activos seguros para posicionar sus patrimonios, sino también una residencia-primera o posteriores-.
La preferencia de los latinoamericanos por los activos reales ha tenido su reflejo en la reciente evolución del sector inmobiliario, especialmente en ciudades como Madrid y en los segmentos más prime, donde los precios, disparados, empiezan a dibujar la sombra de algunos sectores sobrevalorados y una ralentización inversora, aunque no todos están de acuerdo. Pero sí hay consenso en algo: la convicción de que, aunque Venezuela y el resto de la región llegarán a transitar un camino de cambios que derivasen en apertura económica y en flujos crecientes de capital internacional, los latinoamericanos no desharían sus actuales posiciones inmobiliarias en España.
“La inversión inmobiliaria ha venido a España para quedarse, porque no se trata solo de eso, sino de una forma de vida: a todos los latinos les encanta Madrid, se sienten como en casa, les gustan los restaurantes, las tiendas, pasear por las calles, la seguridad, la cultura, el idioma… es una nueva forma de vida que compite directamente con Miami”, explica Jorge Martínez, Counsel de Andersen Iberia en Miami, haciendo hincapié en su origen español, en algunos casos, lo que supone “volver al sitio original familiar”.
MÁS DE 2.000 MILLONES EN CINCO AÑOS
Según CBRE, el creciente flujo de inversión inmobiliaria latinoamericana en España ha superado los 2.000 millones de euros en los últimos cinco años, “impulsada por la estabilidad económica, yields atractivas y las oportunidades del mercado”. Los inversores de América Latina —especialmente de México (con el 56% del total en el periodo 2019 2025), Colombia, Argentina y Brasil— están aumentando su participación en la región, con un enfoque en activos residenciales y comerciales, señala Luis Llaca, director Cross Border España-México de CBRE. Los datos también muestran un crecimiento en la actividad de los venezolanos en los últimos años.
AUNQUE LATINOAMÉRICA TRANSITE CAMBIOS QUE DERIVEN EN APERTURA Y NUEVOS FLUJOS ECONÓMICOS, LOS LATINOAMERICANOS NO DESHARÁN SUS POSICIONES INMOBILIARIAS EN ESPAÑA
Solo en 2024, el capital latinoamericano superó los 500 millones, el 30% del total invertido desde 2019. “En el sector inmobiliario el volumen triplicó en años recientes con inversiones que alcanzaron 523 millones en 2024. El capital con origen en Brasil y México, seguido por Venezuela, han sido los mayoritarios”, explican Borja Durán y Jorge Coca, fundadores de Wealth Solutions. Los datos de DILS Lucax Fox hablan de 1.100 millones llegando al sector inmobiliario español desde América Latina en 2024, contabilizando las inversiones de más de medio millón de euros y encabezadas por México (430 millones), Colombia (290), Venezuela (270), Argentina (140) y Chile (90).
Gráfico de inversiones extranjeras en Madrid, España. Fuente: Diza Market elaborado con datos del Portal Estadístico del Notariado en la Revista Funds Society España Junio 2026.
VOLVERÁ EL DINERO, PERO SIN DESINVERTIR EN ESPAÑA
Desde iCapital AF niegan impacto en el real estate español si hay una estabilización, fruto de la potencial nueva situación de Colombia tras las elecciones de junio o la de Venezuela: “Las razones—seguridad jurídica y personal, convenios de fiscalidad y protección de inversiones, puerta de entrada a la UE…— siguen vigentes para la inversión o el traslado de familias de altos patrimonios de LatAm”, explican en la entidad, aunque reconocen que la estabilidad política, junto a la consolidación del marco inversor en Venezuela, resultaría en un flujo hacia el país de recursos offshore.Los expertos destacan el carácter emprendedor venezolano para reconstruir su país.
Para Ocampo, hay dos posibilidades: si todo evoluciona en positivo, el lati noamericano podría dejar de invertir en Europa, aunque siga viviendo ahí: “Si el cambio en Venezuela se suma al de Colombia, con un gobierno enfocado en la seguridad de la inversión extranjera, veremos una edad dorada en los próximos 10 años. La inversión volvería de forma exponencial”. Descarta que se vendan posiciones en Europa, contando con el número de nacionalidades pedidas en los últimos años, las atractivas tasas de financiación y su percepción de volatilidad en LatAm. Muchos volverán, pero la mayoría se apuntará solo a la inversión, seguridad jurídica mediante, algo que llevará tiempo.
UNA INVERSIÓN MÁS SELECTIVA
Los expertos reconocen que el capital latinoamericano ha contribuido a una subida de precios en el sector de real estate, pero hablan de más factores y se muestran divididos con respecto a una burbuja. “El capital latinoamericano es solo una parte del impulso del mercado, y especialmente concentrado en un segmento y áreas concretas. Aunque contribuye a la presión de precios en áreas específicas (centro de Madrid, zonas prime), no es el principal factor generador de las subidas, sino la falta de oferta, fiscalidad elevada, y fricción regulatoria”, explican desde Wealth Solutions. Guillermo Revilla, socio director de Diza Consultores, descarta la burbuja ante el ritmo de ventas, normalizado, y habla también de otros motivos: “La oferta en Madrid está estancada porque no se construye, y la demanda es creciente, tanto nacional como internacional”.
La EAF peruana Creuza descarta también ese escenario, pues considera que los precios en las grandes ciudades españolas, en relativo con respecto a otras grandes capitales mundiales, aún están desfasados, además de considerar Madrid la capital latinoamericana de Europa. Otros expertos sí ven algunos sectores sobrevalorados e inversiones más ralentizadas y selectivas: una tendencia que, en todo caso, se desliga de los recientes acontecimientos en Venezuela y explican por la situación del sector. Desde KPMG reconocen cierta ralentización en la inversión en inmuebles prime, el foco de inversión de los latinoamericanos, pero como tendencia que viene de 2025 y está relacionada con los altos precios en algunos puntos de Madrid. Además, no hay un inversor de reemplazo, con los asiáticos más interesados en Barcelona. Algunas fuentes apuntan que los venezolanos cuentan con unas 700 viviendas en el Barrio de Salamanca y Chamberí.
DILS LUCAS FOX: “EL CLIENTE INTERNACIONAL DE PLATA FÁCIL AL QUE NO LE IMPORTABA LO QUE COMPRABA YA TERMINÓ”
En DILS Lucas Fox no hablan de burbuja, pues creen que los precios seguirán al alza, pero reconocen que hay ciertos activos sobrevalorados, como pisos de 2-5 millones poco remodelados, frente a otros muy trabajados que se han revalorizado a ritmos del 20%. “El cliente internacional de plata fácil al que no le importaba lo que compraba ya terminó, ahora piden más criterio y sensibilidad en los acabados”, explica Felipe Ocampo, director de Inversión. Desde Andersen creen que sí podría estar gestándose una burbuja, pero, al mismo tiempo, el apetito y el interés siguen sobre la mesa, con los precios del metro cuadrado batiendo récords.
¿UNA VUELTA DE FLUJOS?
A la hora de invertir en real estate en España y considerando los posibles escenarios de oportunidad que podrían abrirse en Latinoamérica -con unas economías potencialmente más amigables para la inversión internacional en países como Venezuela y Colombia-, los expertos lo tienen claro: los flujos de capital volverían a mirar con fuerza a la región, pero sin deshacer posiciones en real estate en España. El dinero se movería desde posiciones financieras en otros centros offshore, o llegaría de las ganancias futuras o dinero “liberado”, dicen fuentes del mercado que cifran en 500.000 millones de dólares la riqueza “cautiva” que podría volver a los ciudadanos venezolanos. Una riqueza que podría también seguir diversificándose en Europa. “Nos parece poco probable un retorno masivo incluso aunque existan condiciones geopolíticas y económicas más claras en su país de origen”, explican Durán y Coca.
“Vemos difícil que el capital venezolano invertido en inmobiliario en España y Europa desinvierta y vuelva a Venezuela; los venezolanos se han posicionado muy bien en inmuebles y empresas, y disfrutan de seguridad, confort y oportunidades”, explica Carlos Bardavío, socio responsable de Real Estate de KPMG en España. Lo que sí reconoce es la posibilidad de que los empresarios venezolanos, de abrirse de nuevo la economía, vuelvan a invertir en el país, si bien contempla también la idea de que esos flujos se inviertan en España o Europa. “Si la economía venezolana vuelve a abrirse y a atraer inversión privada, podría ser el país más interesante de Latinoamérica, porque lo tiene todo, pero la duda es si el dinero generado con esa apertura se invertirá en el país o fuera”, advierte.