Natixis CIB celebra 25 años en España con una trayectoria de crecimiento y nuevos objetivos de expansión

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Foto cedidaNatixis CIB celebra 25 años en España

Natixis Corporate & Investment Banking (Natixis CIB), ha celebrado su 25º aniversario en España, un hito que pone de relieve la evolución de su actividad en el país y el compromiso a largo plazo del Grupo con el mercado español. La entidad abrió su oficina de Madrid en 2001 con un equipo de cinco personas y, actualmente ha crecido hasta los cerca de 100 profesionales. En el conjunto de sus negocios, Groupe BPCE emplea a más de 400 personas en España. Natixis CIB Iberia presta servicio a clientes de España y Portugal, combinando la proximidad local con el alcance y la experiencia de una plataforma global.

Respecto a España, Natixis CIB trabaja con empresas, entidades financieras, inversores institucionales y fondos a través de un modelo especializado, centrado en sectores y actividades en los que aporta experiencia diferencial y capacidad de ejecución. A lo largo de los años, ha consolidado una posición destacada en infraestructuras, energía, financiación inmobiliaria y mercados de capitales, a la par que ha ampliado su actividad hacia áreas como las infraestructuras digitales, los acuerdos de seguros de banca, la financiación de adquisiciones, financiación estratégica, y mercados globales.

Según explica la firma, la presencia de BPCE en España se ha ampliado de forma progresiva. Además de Natixis CIB y de su filial especializada en fusiones y adquisiciones (M&A), Natixis Partners Iberia, el Grupo ha desarrollado otras actividades en el país, entre ellas BPCE Lease, Pramex y Natixis Investment Managers.

“Celebramos nuestro 25º aniversario en España con una sólida trayectoria de crecimiento y, sobre todo, con la confianza de nuestros clientes, que es lo que nos ha permitido llegar hasta aquí. De cara a 2030, nuestra ambición es seguir desarrollando nuestros negocios principales e impulsar nuestra actividad en financiación de adquisiciones y estratégica (Acquisition & Strategic Finance) y mercados globales (Global Markets), ámbitos en los que hemos reforzado nuestros equipos y ampliado nuestras capacidades. Todo ello, con el respaldo de Groupe BPCE y su compromiso a largo plazo con España”, ha afirmado Javier Santos, Senior Country Manager de Natixis CIB Iberia.

Patrocinio en el Museo Thyssen-Bornemisza 

En el marco de las iniciativas con las que Natixis CIB celebra su 25.º aniversario en España, la entidad patrocina la exposición “El universo freudiano de Dalí” del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, una de las muestras destacadas de la programación del museo para la temporada 2026-2027, que se ha inaugurado el 20 de octubre y permanecerá abierta hasta el 24 de enero.

Groupe BPCE cuenta con 36 millones de clientes en todo el mundo, 110.000 empleados y una ratio CET1 del 15,5 %. Por su parte, Natixis CIB se beneficia de la solidez financiera del Grupo y de sus calificaciones crediticias.

J.P. Morgan proyecta una rentabilidad del 7,0% anual para una cartera de inversión 60/40 a 10-15 años

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La rentabilidad anual proyectada para una cartera en dólares de acciones y bonos 60/40 en los próximos 10-15 años se eleva al 7,0 %, aunque unas correlaciones más altas entre acciones y bonos requieren de diversificación adicional. Esta es la principal conclusión de la 31ª edición del informe 2027 Long-Term Capital Market Assumptions (LTCMAs) realizado por J.P. Morgan Asset Management. El estudio ofrece una perspectiva integral, en un horizonte de 10-15 años, de la futura rentabilidad y los riesgos de las distintas clases de activos de inversión, en un contexto en el que la incertidumbre sobre la inflación y la volatilidad de los mercados siguen siendo elevadas.

Aunque los retos laborales y demográficos pueden limitar el potencial de crecimiento a largo plazo, el informe considera que una mayor inversión y adopción de la inteligencia artificial en todos los sectores impulsará los beneficios a corto plazo y aumentará la productividad a largo plazo. 

El informe destaca el potencial de la diversificación regional de la renta variable y de la incorporación de activos alternativos, en particular hedge funds y activos reales. Una cartera 60/40+ con una asignación del 30 % a alternativos diversificados podría elevar la rentabilidad hasta el 7,5 % y mejorar el ratio de Sharpe en un 21 % respecto a una cartera 60/40 convencional

“Nuestras hipótesis a largo plazo sobre los mercados de capitales ayudan a los inversores a orientarse en unos mercados transformados por el nacionalismo económico, la aceleración tecnológica y la redefinición de los flujos de capital. Las perspectivas para este año apuntan a un crecimiento a largo plazo más sólido y a nuevas oportunidades para construir carteras más robustas a través de la diversificación, combinando unos mayores rendimientos de la renta fija global con activos alternativos y reales que aporten fuentes de rentabilidad diferenciadas y una mayor protección frente a la inflación”, ha señalado John Bilton, director global de Investigación Estratégica para Soluciones Multiactivos de J.P. Morgan Asset Management.

Por su parte, David Kelly, estratega jefe global de J.P. Morgan Asset Management, ha comentado: “La economía mundial está entrando en un ciclo de inversión de gran dinamismo, en el que la adopción de la inteligencia artificial y las mejoras de productividad refuerzan las perspectivas de crecimiento. Al mismo tiempo, los retos demográficos, los elevados déficits públicos y un contexto geopolítico más complejo sugieren que la inflación seguirá siendo más volátil a lo largo de nuestro horizonte de previsión”.

Respecto a la utilidad del estudio, Grace Peters, Cohead Global de Estrategia de Inversión para J.P. Morgan Banca Privada ha explicado: “Cada año, los supuestos de nuestro informe LTCMA nos dan la base para construir carteras de clientes, y eso nunca ha sido más importante que en estos momentos. La rentabilidad importa, pero ya no es el único factor a tener en cuenta. En el entorno actual, lograr un equilibrio óptimo entre riesgo y rentabilidad resulta esencial. La elevada dispersión de los mercados abre oportunidades para los inversores que adopten un enfoque disciplinado en su asignación estratégica de activos, más allá de lo que puedan sugerir los titulares”.

Principales conclusiones del informe

Desde la firma explican que tres fuerzas configuran el futuro e impulsarán la rentabilidad. La primera será el nacionalismo económico, que impulsa la inversión estatal, pero persisten los riesgos asociados a la volatilidad de la inflación. Por otro lado, la adopción de la tecnología respalda la economía mundial al impulsar la inversión y la productividad; mientras que el aumento de la inversión nacional está favoreciendo una reasignación del capital y modificando la dinámica de los flujos públicos y privados.

Las mejores perspectivas de crecimiento del mundo desarrollado en 15 años. El informe señala que un auge de la inversión mundial, centrada en la inteligencia artificial y que se prolongará hasta 2040, impulsará la productividad total de los factores en un 50 %, hasta los 120 puntos básicos. Este incremento eleva la previsión de crecimiento del PIB real de EE. UU. hasta el 2,1 % y el crecimiento nominal del mundo desarrollado hasta el 4,2 %. Además, la combinación de PIB e inflación es la más favorable desde la pandemia.

Por otro lado, destacan las revisiones al alza de la renta variable estadounidense, una renovación de los bonos a nivel mundial y un primer análisis del bitcoin. Según explica el estudio, los márgenes de beneficio superiores al 15 % elevan la previsión para la renta variable de gran capitalización de EE. UU. en 80 puntos básicos hasta el 7,5 %, lo que lleva a que las previsiones de la renta variable en los mercados desarrollados superen a los de los emergentes por primera vez en la historia de este informe. A su vez, destaca que el aumento de las tires reales impulsa las previsiones globales para los bonos aggregate desde un mínimo del 2,1 % en 2021 hasta el 5,3 % actual, el nivel más alto en dos décadas. El documento incluye también un rango de rentabilidad para el bitcoin, pero este activo no se incluye como asignación en cartera.

En relación a los activos alternativos, ofrecen una mejor rentabilidad, diversificación y refuerzan la protección frente a la inflación. La mayor volatilidad de la inflación, el persistente riesgo de depreciación monetaria y las crecientes oportunidades de generación de alfa refuerzan el papel de los activos alternativos como componente esencial de las carteras y fuente de rentabilidad. El análisis revisa al alza en 140 puntos básicos las perspectivas para los hedge funds diversificados, apoyándose en la solidez sostenida del alfa y en un entorno de tipos de interés más elevados. Al mismo tiempo, mantiene unas perspectivas favorables para los activos reales, dada su capacidad para ofrecer protección en un contexto de mayor volatilidad de la inflación.

Supuestos de rentabilidades por clase de activo

Renta fija

En el caso de la renta fija, se espera que los bonos del Tesoro estadounidense a medio plazo ofrezcan una rentabilidad del 4,6 %. Respaldada por unas previsiones de tipos de interés más elevados y por la recomposición de las primas por plazo, que mejora las perspectivas de rentabilidad a largo plazo. 

Para la deuda corporativa estadoundense investment grade se prevé una rentabilidad del 6,1 %; mientras que la deuda corporativa estadounidense high yield tendrá una rentabilidad 6,7%, con un diferencial de fair value de 440 puntos básicos, gracias a una mejora en la calidad de los activos que componen el índice.

Renta variable

La previsión de la renta variable estadounidense de gran capitalización es que ofrecerá una rentabilidad del 7,5% (frente al 6,7% anterior), reflejando la continua adopción de tecnología y las ganancias en productividad. No obstante, las elevadas valoraciones iniciales y el riesgo de concentración siguen siendo factores clave a tener en cuenta. A nivel global, se proyecta una rentabilidad del 7,5% (en dólares), con los mercados fuera de Estados Unidos ofreciendo mayores oportunidades de diversificación y beneficiándose de una depreciación del dólar estadounidense que avanza a un ritmo más moderado.

En cuanto a los mercados emergentes, los supuestos del informe prevén una rentabilidad en renta variable del 7,1% (en dólares), una cifra inferior a la del año anterior, a medida que se normalizan los vientos a favor derivados de la IA y el gasto de capital (capex).

Inversiones alternativas

Las inversiones alternativas incluyen varias categorías: el Capital privado (Private Equity), con una rentabilidad estimada del 9,8%, lo que supone un ligero descenso. El potencial de rentabilidad sigue vinculado a la capacidad de generar valor de forma recurrente y a la identificación de eficiencias operativas, incluida la implementación de IA en las empresas que integran la cartera. Respecto al inmobiliario, se espera una rentabilidad del 8,1% para el sector inmobiliario core en Estados Unidos y del 7,1% en Europa. 

Para las infraestructuras core a nivel global se proyecta una rentabilidad del 7,1% —frente al 6,5% del año anterior—, reflejando la reconfiguración de las cadenas de suministro. Por su parte, la previsión de rentabilidad para una cesta amplia de materias primas aumenta al 4,8 %; el acceso a minerales críticos sigue siendo limitado y los riesgos geopolíticos influyen en las perspectivas. El oro se mantiene con una rentabilidad del 5,5%.

Se espera que los activos forestales a nivel mundial generen una rentabilidad del 6,2 %, lo que supone un ligero descenso respecto al 6,3 % del año anterior. Para concluir, los Hedge funds se proyectan con una rentabilidad del 6,7 % para los diversificados, que representa un incremento frente al 5,3 % del año pasado, lo que refleja estimaciones de alfa más elevadas.

El informe Long Term Capital Market Assumptions (LTCMA) es el resultado de un riguroso proceso de investigación que combina aportaciones cuantitativas y cualitativas de más de 90 gestores de, economistas y analistas líderes en el sector a nivel mundial. Estas proyecciones, que han demostrado su validez a lo largo del tiempo, abarcan más de 200 activos denominados en más de 20 divisas, estableciendo un referente para la asignación estratégica de activos y la planificación de inversiones a largo plazo en el cambiante panorama financiero actual.

Repensar, no retirarse: los LPs mantienen sus inversiones en los mercados privados pese al menor ritmo de distribuciones

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Los inversores institucionales que actúan como limited partners (LPs) mantienen sus compromisos con los mercados privados, pero están cambiando la forma de construir sus carteras, según una nueva encuesta de Goldman Sachs Alternatives. La encuesta 2026 Global Alternatives Survey: The LP View, titulada «Repensar, no retirarse», recoge las respuestas de 225 LP y otros inversores institucionales encuestados entre junio y agosto de 2026. Los participantes recurren cada vez más al mercado secundario para gestionar la liquidez, concentran el capital en gestores con los que ya trabajan y establecen requisitos más exigentes para incorporar nuevos gestores.

Más de un tercio de los LPs (37 %) prevé desplegar más capital que el año pasado y casi la mitad (47 %) piensa mantener su ritmo; solo el 11 % espera desplegar menos. El límite está en la liquidez: la falta de distribuciones es el factor más citado entre los que condicionan los planes de despliegue, y lo menciona el 35 % de los LPs. 

“Nuestros clientes siguen actuando con disciplina en este entorno de riesgo dinámico”, afirmó Marc Nachmann, director global de Asset & Wealth Management de Goldman Sachs. “Los LPs no se retiran, sino que replantean dónde desplegar el capital, con quién y en qué condiciones. Su confianza en los mercados privados sigue intacta, pero adoptan un enfoque más selectivo y se centran en los gestores capaces de crear valor para alcanzar la rentabilidad objetivo”.

La geopolítica encabeza la lista de riesgos por tercer año consecutivo

Por tercer año consecutivo, los LPs sitúan las tensiones geopolíticas como el mayor riesgo para la inversión. La geopolítica figura entre los cinco principales riesgos para el 82 % de los LPs y es, con diferencia, el que más se cita (36 %) como el mayor riesgo individual. La inflación ocupa el segundo lugar entre los cinco principales (67 %), seguida de la desaceleración económica o recesión en EE. UU. (63 %). 

Los inversores de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) son los más preocupados por la geopolítica: el 44 % la sitúa en primer lugar, frente al 31 % en Asia-Pacífico (APAC) y el 30 % en América. La inteligencia artificial (IA) empieza a percibirse como un riesgo: el 28 % de los LPs incluye entre sus cinco principales riesgos el desplazamiento de trabajadores por efecto de la tecnología, y la mayoría de quienes seleccionaron la opción “otros” citaron preocupaciones relacionadas con la IA. 

“Las tensiones geopolíticas y los tipos de interés elevados han ralentizado las salidas tradicionales, pero la carrera por suministrar energía a la infraestructura de IA está creando la ventana de despliegue más decisiva de la década. Esas tensiones preocupan especialmente a los LPs a la hora de planificar la asignación de capital y la selección de gestores”, ha comentado Jeff Fine, codirector global de Formación de Capital Alternativo de Goldman Sachs Alternatives.

Las infraestructuras y las secundarias encabezan un panorama resistente

La mayoría de los LPs considera que las oportunidades son iguales o mejores que hace un año. En concreto, el 43% percibe una perspectivas más favorable en infraestructuras y un 7% menos favorable. En cuanto a los secundarios, las opiniones más favorables superan ya a las menos favorables en una proporción de casi 3 a 1 (44 % frente a 15 %). Respecto a las coinversiones, solo 6% percibe una perspectiva más débil, mientras que el real estate, el 37% señala una perspectiva mejor y el 16 %, menos favorable.

En cuanto al capital privado, prevalece la estabilidad en las opiniones: el 56 % no percibe cambios en su perspectiva, y las valoraciones positivas y negativas se reparten de forma casi equitativa, con un 24 % y un 20 %, respectivamente. Por su parte, el crédito privado registra el mayor aumento interanual de la opinión negativa, que llega al 35 %, aunque el 65 % sigue viendo las oportunidades igual o mejor que antes. En cuanto al hedge funds, el interés va en aumento: el 34 % tiene una perspectiva más favorable y menos de uno de cada diez, menos favorable.

La intención estable y margen de crecimiento, pero la lentitud de las distribuciones marca el límite

Los LPs siguen estando más infraasignados que sobreasignados en los distintos mercados privados. La infraasignación en crédito privado subió 5 puntos porcentuales interanual, mientras que la sobreasignación cayó al 4 % desde el 12 %. El sector inmobiliario es el más avanzado en el ciclo de asignación, con el mayor grupo de LPs sobreasignados (18 %), aunque esa proporción ha bajado desde el 25 % de hace un año.

En conjunto, el 84 % de los LPs prevé desplegar el mismo capital que el año pasado o más, en línea con el 83 % de 2025. Dentro de ese grupo, son menos los que esperan aumentarlo (37 %, frente al 43 %). También son menos los que prevén reducirlo (11 %, frente al 14 %).

La falta de distribuciones es el factor más destacado entre los que afectan a los planes de despliegue (35 %, por encima del 31 % de 2025), por delante de los cambios en los objetivos de asignación (29 %). Solo el 2 % menciona preocupaciones regulatorias y fiscales. 

“La liquidez se ha convertido en una ventaja competitiva a medida que se han alargado los plazos de salida”, afirmó Stephanie Rader, codirectora global de Formación de Capital Alternativo de Goldman Sachs Alternatives. “Los LPs utilizan cada vez más las secundarias como herramienta central para la asignación de carteras y la gestión de los flujos de caja, con el fin de construir carteras más resilientes”.

Cada clase de activo afronta un punto de presión distinto

Al pedirles que señalaran el mayor reto individual en cada parte de su cartera, los LPs apuntaron a problemas distintos. La liquidez encabeza la lista en capital privado (28 %), el rendimiento en el sector inmobiliario (32 %), el acceso en las coinversiones (21 %) y la selección de gestores en crédito privado (20 %) e infraestructuras (15 %). Las valoraciones ocupan el segundo lugar en tres de las cinco clases de activos, lo más parecido a una preocupación compartida. 

El análisis de las preguntas abiertas reveló que dentro de cada clase de activo se está produciendo una reevaluación. En capital privado, algunos LPs están consolidando su base de GPs, mientras que otros se orientan hacia gestores emergentes o hacia el segmento inferior del mercado medio (lower middle market). En crédito privado, muchos van más allá del préstamo directo y se abren a las secundarias, a nuevas geografías y a las estructuras evergreen. En el sector inmobiliario, varios están asumiendo más riesgo con estrategias value-add y oportunistas, y la deuda inmobiliaria está ganando asignaciones como alternativa al crédito privado.

A nivel regional, algunos LPs están reduciendo su exposición a Estados Unidos para hacer hueco a Europa, la región más citada por los inversores que están reforzando su enfoque internacional. 

Los nuevos gestores afrontan un listón alto, y los LPs ven cómo la IA transforma el sector

Los gestores ya establecidos mantienen su ventaja: la mayoría de los LPs indica que una parte significativa de sus compromisos de los últimos 12 meses fueron renovaciones con los GPs con los que ya trabajaban. Cuando los LPs incorporan nuevos gestores, lo que más cuenta es el historial de resultados (78 %). Además, buscan algo de lo que su cartera carece: acceso a nuevas estrategias o clases de activos (50 %), experiencia especializada (39 %) y diversificación entre sectores o regiones (35 %).

Los LPs señalan la IA como el mayor motor de cambio en los activos alternativos durante los próximos cinco años (34 %), muy por delante de la consolidación del sector y la disrupción económica (13 % en cada caso). La cuestión está pasando de obtener exposición a la IA a identificar a los gestores que pueden utilizarla para mejorar sus decisiones de inversión y crear valor en las empresas de su cartera. Como dijo uno de los encuestados: “Como ocurre con cualquier gran cambio tecnológico, probablemente se esté sobrestimando el corto plazo y subestimando los efectos de segundo y tercer orden a largo plazo”.

“Los nuevos gestores tienen que ganarse sus asignaciones”, afirmó Mike Brandmeyer, director global y director de Inversiones (CIO) del External Investing Group (XIG) de Goldman Sachs Alternatives. “El historial de resultados es fundamental, pero ahora los inversores quieren ver disciplina en el análisis de las inversiones, una ventaja clara sobre la competencia y la capacidad del gestor para adaptarse a los cambios estructurales, especialmente los impulsados por la IA”.

Ignacio Garralda (Mutua Madrileña): “La adscripción automática a planes de empleo es clave para lograr un sistema de previsión social más sólido”

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Ricardo González Arranz, director general de Mutuactivos Pensiones; Carlos Esquivias Escobar, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa; Olimpia del Águila Cazorla, responsable de Seguridad Social e Igualdad del Departamento de Empleo, Protección Social e Igualdad de CEOE; Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco; y Carlos Bravo Fernández, secretario de Políticas Públicas y Seguridad Social de CC.OO.

“Durante 2026 ha continuado acentuándose el desequilibrio entre la suficiencia actual del sistema público de pensiones y su sostenibilidad futura. Este año las transferencias del Estado necesarias para atender el gasto en pensiones podrían alcanzar los 60.000 millones de euros, una magnitud equivalente a alrededor del 3,5% de nuestro PIB.

Esta desviación explicaría por sí sola más de la totalidad del déficit público proyectado para 2026, situado en el 2,5%. En cuanto a los pilares complementarios al sistema público, este año no ha traído tampoco mejoras significativas. La ausencia de avances materiales en el desarrollo del segundo pilar, integrado por los planes de pensiones de empleo, constituye, posiblemente, el resultado más decepcionante de 2026”. 

Así ha comenzado Ignacio Garralda, presidente del Grupo Mutua Madrileña, durante la presentación del segundo encuentro del Observatorio de Pensiones de la entidad, foro de debate y análisis con el que la aseguradora reafirma su compromiso con la educación financiera, la divulgación objetiva y el desarrollo de herramientas que faciliten la planificación del ahorro para la jubilación. 

La clave del autoenroment

Durante su intervención, Garralda señaló que el autoenrolment, es decir, la adscripción automática de los trabajadores a los planes de empleo por parte de las empresas, es un punto de partida para lograr un sistema de previsión social empresarial más sólido y desarrollado.  En línea con esta idea, la aseguradora presentó durante el foro su informe Alternativas en el pilar II desde una perspectiva internacional, en el que cita precisamente el autoenrolment como una de las herramientas con mayor potencial. Manuel de Orte, director del Servicio de Estudios de Mutua Madrileña, se encargó de presentar el análisis, que subraya que la limitada cobertura del segundo pilar y la insuficiencia del ahorro previsional refuerzan la necesidad de promover nuevas fórmulas que amplíen la participación y fomenten el ahorro a largo plazo.

Según el informe, España tiene un amplio margen para crecer en previsión complementaria, pero las tres herramientas que la Comisión Europea recomendó para impulsarla hace un año siguen pendientes: autoenrolment, pension tracking system (sistema para consultar los derechos a futuras pensiones) y pension dashboard (panel que aglutina en un único lugar la información sobre futuras pensiones). En este contexto, el primer mecanismo, la adscripción automática de los trabajadores a los planes de empleo por parte de las empresas, gana peso como sistema eficaz para aumentar el ahorro complementario con vistas a la jubilación. 

“La implantación de este sistema en nuestro país debe formar parte de un modelo integral que combine aportaciones de trabajadores y empresas, mecanismos efectivos de salida voluntaria, incentivos adaptados a rentas bajas y una implantación gradual que tenga en cuenta la elevada presencia de pymes, autónomos y trabajadores con carreras laborales discontinuas”, señaló el director del Servicio de Estudios de Mutua. “La experiencia internacional demuestra su potencial, pero no existe un modelo único. Cualquier sistema de este estilo deberá adaptarse a las características económicas, laborales e institucionales españolas y contar con el necesario encaje constitucional y consenso social”, apuntó.

Los ejemplos de Reino Unido e Irlanda, como referencias destacadas, muestran que medidas como la adscripción automática a planes de empleo pueden contribuir de forma efectiva a impulsar la previsión social complementaria. “En ambos países existe la posibilidad de salir de forma voluntaria del plan, pero la realidad muestra que una vez incorporados por defecto, el porcentaje de empleados que opta por abandonar el sistema es reducido. En Suecia y Alemania, por su parte, funcionan los modelos de planes de empleo pactados en convenio colectivo”, explicó De Orte.

Escaso desarrollo del segundo pilar

Según el análisis de Mutua Madrileña, el pilar II ha tenido un escaso desarrollo hasta ahora en España por diversos factores, como el elevado peso del sistema público, la desigual negociación colectiva por sectores, el tejido empresarial fragmentado, el elevado peso de los autónomos (colectivo con mayor dificultad para acceder a instrumentos de ahorro colectivo), la histórica precariedad laboral y la limitada cultura financiera de la población.

Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña, ejemplificó con cifras la reducida cobertura del sistema español en comparación con el entorno europeo. “Únicamente alrededor del 15% de la población ocupada, unos 3,3 millones de personas, dispone de un plan de empleo, muy lejos del objetivo de alcanzar los 11 millones de partícipes en 2030. Todo ello a pesar del crecimiento del número de partícipes impulsado por los planes simplificados, con un protagonismo destacado del sector de la construcción que, sin embargo, supone una aportación media muy reducida de 117 euros en 2025, según la AIReF”, explicó. 

Teniendo en cuenta los números, España presenta uno de los mayores potenciales de crecimiento de la previsión complementaria de toda la Unión Europea. “Un informe de la Comisión Europea sitúa a España entre los países con un desarrollo más limitado de las pensiones complementarias y, al mismo tiempo, sometido a mayores presiones en materia fiscal y de suficiencia. Sin ir más lejos, el documento destaca a España como el país de la Unión Europea que sufrirá el mayor incremento, en términos de PIB, en su gasto en pensiones hasta 2040. Se elevará en 2,5 puntos porcentuales hasta el 16,2%”, señaló Garralda. 

En su opinión, “si aspiramos a consolidar el segundo pilar, los convenios colectivos deben incorporar de forma progresiva la previsión social complementaria como un componente ordinario del acuerdo laboral”. “Para hacerlo posible, empresas y sindicatos necesitan, asimismo, instrumentos sencillos, seguridad jurídica y costes proporcionados. No debemos configurar un segundo pilar reservado a las grandes compañías o a los sectores con mayor capacidad de negociación. A ello debe añadirse de manera ineludible el compromiso de las administraciones públicas, que ha de concretarse, entre otros ámbitos, en un marco fiscal estable y capaz de generar incentivos claros para fomentar este tipo de ahorro, agregó.

Para el presidente de Mutua Madrileña, España dispone, no obstante, de referencias valiosas. “El marco fiscal vasco y la experiencia de sus sistemas de previsión social ponen de relieve la importancia de combinar una cultura de ahorro consolidada, la participación de los agentes sociales y un tratamiento fiscal estable”, mencionó.

Como conclusión a su intervención, Ignacio Garralda puso en valor la I Encuesta sobre el Ahorro para la Jubilación llevada a cabo por el Observatorio de Pensiones de Mutua Madrileña, ejemplo de trabajo que aporta evidencia cuantitativa sobre diversas cuestiones ya identificadas y que deben tenerse en cuenta al diseñar reformas orientadas a aprovechar el gran potencial de mejora del segundo pilar en nuestro país señalado por la Comisión.

I Encuesta de Ahorro para la Jubilación Grupo Mutua

Los resultados de la I Encuesta de Ahorro para la Jubilación del Grupo Mutua Madrileña muestran que, aunque la percepción de que será necesario complementar la pensión pública va en aumento, la realidad no se traduce en decisiones efectivas de ahorro. 

Pese a que el asunto inquieta de forma mayoritaria, las conclusiones de la encuesta revelan una importante brecha entre preocupación y acción: un 50% de los consultados no ahorra para la jubilación. Además, el 56% de los no ahorradores señala la falta de capacidad de ahorro como la principal barrera y el 65% de quienes no ahorran actualmente para la jubilación tampoco planea hacerlo en el futuro. Ese mismo porcentaje, un 65% de encuestados, considera que su pensión pública no será suficiente para cubrir sus necesidades en la jubilación. Entre los que ya están jubilados, dos de cada tres (66%) afirmaron que han tenido que ajustar sus gastos tras su retiro laboral.

Por su parte, entre quienes sí ahorran para la jubilación, el esfuerzo anual suele ser moderado: el 74% de los ahorradores aporta menos de 5.000 euros al año. En cuanto a los productos de ahorro, el plan de pensiones individual sigue siendo la herramienta más utilizada, presente en seis de cada diez ahorradores. A la hora de elegir un producto, la seguridad se sitúa como el atributo más valorado, por delante de la rentabilidad y de las ventajas fiscales. Estas últimas no aparecen como un factor decisivo en las decisiones actuales, aunque casi la mitad de los encuestados afirma que incrementaría su ahorro si mejoraran los incentivos fiscales.

La penetración de los planes de empleo es reducida: menos de un cuarto de los encuestados cuenta con este producto. Entre los que sí lo tienen, únicamente un 35% realiza aportaciones adicionales a las efectuadas por la empresa. El 60% de los encuestados valoraría positivamente que su empresa ofreciera productos de ahorro para la jubilación.

Sistemas de pensiones complementarios

El encuentro de Mutua Madrileña ha reunido también a expertos de Unespa, Inverco, CEOE y sindicatos, que participaron en una mesa redonda, moderada por Ricardo González Arranz, director general de Mutuactivos Pensiones, en la que abordaron los avances que se han producido durante 2026 en los sistemas de pensiones complementarios en España y la situación actual de nuestro modelo. 

El presidente de Inverco, Ángel Martínez Aldama, recordó que los fondos de pensiones españoles invierten el 32% de su cartera en España. “Contribuyendo a nuestra jubilación, contribuimos al desarrollo económico de España”, comentó. Además, lamentó que entre 2020 y 2026 el sistema de pensiones individuales haya perdido 12.500 millones de euros sin que ese dinero se haya ido a planes de empleo.

Por su parte, Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa, señaló que el autoenrolment “es el camino que tenemos que seguir”, porque ha demostrado su eficacia en el marco internacional y “es una medida muy eficaz para incorporar a la previsión social complementaria a colectivos que no lo estaban, como los jóvenes, las mujeres y los trabajadores con rentas bajas”.

Olimpia del Águila, responsable de Seguridad Social e Igualdad del Departamento de Empleo, Protección Social e Igualdad de CEOE, defendió que el avance del autoenrolment en España requiere de un “clima en el que la negociación colectiva tenga facilidad de pactar”. “No puede haber una verdadera reforma del sistema si no es a través del consenso político y social. Necesitamos un debate a través de los datos, no a través de los sentimientos electoralistas”, sentenció la responsable de CEOE.

Sin embargo, para Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Seguridad Social de CC.OO., el problema de la falta de ahorro previsional en España reside en la distribución de rentas y en una “distribución de ahorro insana” centrada en el inmobiliario. “Estoy a favor del autoenrolment y de la necesidad de consensos, pero la clave de este asunto tiene que ver con la distribución de rentas”, aseguró el responsable sindical, que recordó que desde 2010 los beneficios empresariales se han incrementado un 83% y los salarios, un 35%.

Por último, se encargó de clausurar el acto María Francisca Gómez-Jover, subdirectora general de Organización, Estudios y Previsión Social Complementaria de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

El Consejo y el Parlamento Europeo alcanzan un acuerdo para revitalizar el mercado de titulizaciones de la UE

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Franklin Templeton ETFs UCITS Europa
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El Consejo y el Parlamento Europeo han alcanzado hoy un acuerdo político provisional sobre medidas para reactivar y simplificar el mercado de titulizaciones de la UE. El marco actualizado permitirá a los bancos liberar más capital que en la actualidad y canalizar un mayor volumen de préstamos a los hogares, las pymes y los proyectos de infraestructura. Para lograrlo, reducirá los requisitos de capital para las transacciones más seguras y mejor estructuradas, notablemente para una categoría «resiliente» recién introducida. También reducirá las cargas administrativas para los participantes del mercado.

La titulización describe la agrupación de activos financieros ilíquidos, como préstamos corporativos, préstamos hipotecarios o crédito al consumo, y su transformación en activos negociables para inversores institucionales. Como componente clave de la agenda «Una Europa, Un Mercado», el paquete contribuirá al objetivo más amplio de la UE, fijado por el Consejo Europeo, de reforzar la competitividad, la resiliencia y la autonomía estratégica de la UE.

El paquete también forma parte de la unión de ahorros e inversiones (SIU) de la UE, que busca mejorar la forma en que el sistema financiero de la UE canaliza el ahorro hacia inversiones productivas, creando oportunidades financieras para ciudadanos y empresas.

Principales elementos del acuerdo

El acuerdo alcanzado por los colegisladores tendrá un efecto notable en el mercado de titulizaciones de la UE al, primero, recalibrar los requisitos de capital en función del riesgo para los bancos que invierten en titulizaciones. Las titulizaciones de bajo riesgo se beneficiarán de requisitos de capital sustancialmente menores, mientras que se mantendrán requisitos más altos para las posiciones de mayor riesgo. En segundo lugar, se introduce una nueva categoría de titulizaciones «resilientes» y reforzar la ya consolidada etiqueta de simples, transparentes y normalizadas (STS), como parte de los esfuerzos para mejorar la sensibilidad al riesgo y mantener la prudencia. El efecto combinado de las características de resiliencia y STS proporcionará incentivos adicionales para prácticas de mercado seguras y aumentará la confianza de los inversores.

En tercer lugar, establecer una supervisión a escala de la UE para las entidades independientes que verifican el cumplimiento del estándar STS («terceros verificadores») y promover la convergencia en las normas y prácticas de supervisión sobre STS en la UE. Además de reducir las cargas administrativas en comparación con las normas actuales para disminuir los costes de los inversores; elevar los límites de inversión para los inversores institucionales conocidos como organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (OICVM) para estimular el crecimiento del mercado. Y por último, introducir cambios puntuales en la categoría de titulizaciones STS para apoyar la integración transfronteriza del mercado, permitir la participación de aseguradoras y reaseguradoras en el mercado de titulizaciones sintéticas y facilitar el uso de titulizaciones para financiar proyectos antes de que alcancen su fase operativa.

Próximos pasos

Los textos legales correspondientes deben ser finalizados y aprobados formalmente por ambos colegisladores. «El paquete de titulizaciones actualiza dos legislaciones de la UE: el reglamento sobre requisitos prudenciales para la titulización y el reglamento sobre el marco de titulización. Los originadores no bancarios, como las empresas y los promotores de proyectos de infraestructura, también utilizan la titulización como herramienta de financiación o gestión de liquidez. El marco de titulización de la UE posterior a la crisis ha hecho que el mercado sea más seguro y transparente. Sin embargo, los requisitos más estrictos del marco, en particular los relativos a los costes de cumplimiento y los requisitos de capital, han sido criticados por limitar la actividad del mercado», explica el comunicado oficinal del Consejo Europeo.

En marzo de 2026, los líderes de la UE en el Consejo Europeo lanzaron la agenda «Una Europa, Un Mercado». La agenda identifica un conjunto de medidas concretas, incluido el paquete de titulización, con plazos ambiciosos para impulsar la competitividad europea, mejorar la autonomía estratégica y la seguridad económica de la UE, y sostener la prosperidad y el modelo social de Europa. Los líderes de la UE revisan periódicamente los avances en todos los ámbitos y proporcionan orientación estratégica adicional cuando es necesario, la última vez en su reunión del 15 al 16 de octubre de 2026. Revitalizar el mercado de titulizaciones también fue recomendado en los informes de Enrico Letta y Mario Draghi como un medio para reforzar la capacidad crediticia de los bancos europeos y ayudar así a aumentar la competitividad de la UE.

Dan Swift (Fidelity): “Los riesgos de concentración se han reducido en Estados Unidos, pero se han incrementado en otros mercados”

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Photo courtesyDan Swift, cogestor de la estrategia Fidelity Funds - Absolute Return Global Equity Fund.

El fondo de retorno absoluto de Fidelity International, el Fidelity Funds – Absolute Return Global Equity Fund (ARGE) es una de las estrategias flagship de la firma. Es una estrategia con seis años de vida que ha generado retornos del 6% al año desde su lanzamiento mediante un acercamiento muy basado en un análisis bottom up fundamental de alta convicción, para construir una cartera market neutral en torno a unas 150 ideas de inversión en posiciones cortas y largas dentro de la renta variable global. 

Para conseguirlo, el equipo gestor –compuesto por Daniel Swift, Matt Jones y Hiten Savani, que llevan trabajando juntos más de 10 años- se apoya en el fenomenal equipo de analistas con el que cuenta Fidelity International en todo el mundo y en un marco de inversión que les permite filtrar e identificar las mejores ideas de compra y venta a partir de un universo de 2.500 acciones de todo el mundo. Funds Society se ha sentado con Dan Swift para hablar con detalle de este producto y actualizar la visión del mercado de Fidelity sobre riesgos clave como el de concentración, el de inflación al alza o una posible burbuja tecnológica. 

¿Cómo aborda Fidelity la estrategia Absolute Return?

Para nosotros, una estrategia market neutral implica mantener una cartera completa de posiciones largas y cortas, con una beta muy próxima a cero y estrictamente controlada. Buscamos concentrar el riesgo y la rentabilidad en la selección de valores.

Esto conecta con lo que caracteriza a Fidelity desde hace más de medio siglo: la selección de acciones. Contamos con un equipo especializado, una gran cantidad de datos y recursos cuantitativos que nos permiten analizar y contrastar históricamente la información.

Nuestros analistas no solo identifican oportunidades, sino también compañías con un comportamiento relativo desfavorable dentro de sus sectores. Es una capacidad que han demostrado a largo plazo. De hecho, la contribución de las posiciones cortas a la rentabilidad de la cartera es comparable a la de las largas y, en algunos periodos de los últimos tres años, ha sido incluso superior.

¿Cómo funciona el proceso de generación de ideas?

Seguimos un enfoque híbrido que combina un marco cuantitativo para evaluar el potencial de alfa de las acciones y para construir la cartera. Disponemos de software y una plataforma propios que nos permiten gestionar el riesgo con precisión.

Construimos una cartera con beta cero y controlamos las distintas dimensiones de riesgo para evitar una exposición neta elevada a cualquier factor común. El objetivo es centrarnos en la selección de valores dentro de un marco relativamente diversificado.

La generación de oportunidades es uno de los elementos más relevantes. Los analistas de Fidelity generan dos resultados principales: sus recomendaciones de compra y venta y sus carteras modelo. Utilizamos ambas referencias, junto con otros indicadores de su comportamiento, como cambios recientes en sus recomendaciones o el lenguaje que emplean en sus análisis, que integramos en un sistema de puntuación. También incorporamos señales cuantitativas como las valoraciones o el sentimiento de los brokers. 

El proceso parte de unas 2.500 compañías y termina en una cartera de aproximadamente 75-80 posiciones largas y otras tantas cortas, unas 150 en total.

¿Es un proceso puramente bottom-up? ¿No tienen en cuenta ninguna visión top-down?

No. El entorno macroeconómico desempeña un papel importante en el análisis de los analistas y se incorpora al proceso bottom-up, pero no se impone una visión macro.

Por ejemplo, la inflación está afectando negativamente a algunos sectores con poca capacidad para trasladar los costes a los precios. En los bancos europeos, por el contrario, hemos visto beneficiarios significativos gracias a la evolución de sus márgenes de intereses.

El proceso de análisis está impulsado por personas. No es un proceso puramente cuantitativo. Hemos construido un marco que utilizamos como punto de partida, pero el equipo de gestión supervisa el proceso y tiene la decisión final sobre las operaciones.

¿Cuánto dura el proceso?

Es continuo. Los analistas de Fidelity tienen incentivos para pensar en historias de largo plazo y mirar más allá del ruido de corto plazo. Este año hemos visto mucha volatilidad, en buena medida relacionada con el posicionamiento y no con los fundamentales. Aunque estos entornos pueden resultar incómodos a corto plazo, también generan oportunidades para la selección de valores.

El proceso no se detiene, pero eso no significa que operemos constantemente. Tenemos un horizonte de inversión largo y una frecuencia de negociación relativamente baja.

¿Cuál es la rotación de la cartera?

Es relativamente baja, en torno al 40%. Para una estrategia market neutral, es un nivel reducido frente a muchos competidores, que utilizan procesos más cuantitativos, operan diariamente y mantienen miles de posiciones.

Muchas de nuestras posiciones permanecen en cartera durante años, no meses. Algunas llevan presentes desde el lanzamiento del fondo. Por tanto, el horizonte de largo plazo es real. Somos activos en el seguimiento de los analistas y cuidadosos con el tamaño de las posiciones.

¿Cómo reaccionan ante shocks de corto plazo, como el Liberation Day?

Ante cambios importantes que puedan afectar a factores fundamentales —beneficios, fiscalidad o costes—, el equipo de analistas realiza un trabajo exhaustivo de análisis y estrés.

En jornadas de fuertes shocks de mercado somos muy prudentes. No operamos activamente durante la volatilidad. Preferimos esperar a que el mercado se estabilice y operar cuando las condiciones sean más razonables. 

En el caso del Liberation Day, cerramos algunas posiciones antes del acontecimiento porque los analistas habían identificado riesgos significativos. No conocíamos el resultado, pero considerábamos que existía una dispersión excesiva entre los posibles escenarios y decidimos asignar el capital a otras oportunidades. Durante ese día y la semana posterior, de hecho, creo que no realizamos operaciones en la cartera.

¿Invierten mediante pares long/short?

Desde un punto de vista filosófico, nuestro enfoque está bastante alineado con el pairs trading, porque buscamos mantener posiciones largas y cortas en todas las industrias y países. La diferencia es que consideramos simultáneamente todas las dimensiones de riesgo. No se trata simplemente de estar largos en Mastercard y cortos en Visa, sino de analizar de forma más amplia la exposición de ambos activos y cómo encajan en el conjunto de la cartera. 

Disponemos de una herramienta cuantitativa de construcción de carteras que permite analizar y evaluar simultáneamente esas dimensiones de riesgo: exposición a mercados emergentes, industrias concretas o divisas, entre otras.

En nuestras 150 posiciones buscamos equilibrar cuidadosamente todos estos factores.

Por ejemplo, tenemos posiciones largas y cortas en distintas jurisdicciones cuyos activos pueden tener exposición económica a otras regiones. TSMC es un buen ejemplo: es una compañía de un mercado emergente, pero tiene una exposición muy significativa fuera de esos mercados. Nuestras herramientas de riesgo nos permiten modelizar esta situación y equilibrarla con otras posiciones largas y cortas.

La concentración de mercado ha aumentado mucho, pero al mismo tiempo existe dispersión. ¿Cómo gestionan ambos fenómenos?

Ha sido complicado. Al comenzar el año, la concentración ya era elevada en la mayoría de los mercados. En EE.UU. hemos visto cierta ampliación: algunos de los valores que habían liderado anteriormente no han mantenido ese comportamiento y algunos hiperescaladores han perdido atractivo frente a otras compañías tecnológicas.

En otros mercados, la concentración ha aumentado. En emergentes, por ejemplo, la rentabilidad ha estado muy condicionada por TSMC y dos fabricantes de memoria. En Europa, los factores que explican las rentabilidades también han sido muy reducidos. Hemos analizado tanto la cadena de suministro de semiconductores como algunos valores financieros y bancos.

La concentración sigue siendo un reto, al igual que la elevada dispersión, especialmente a escala sectorial. 

La concentración resulta especialmente problemática para los gestores que tienen como referencia un índice ponderado por capitalización. Nosotros tenemos el efectivo como benchmark. Esto significa que no tenemos que mantener, por ejemplo, el 70% de la cartera en EE.UU. Podemos asignar el capital donde consideremos que encaja mejor y no estamos obligados a invertir en determinadas regiones.

En cuanto a la dispersión sectorial, hemos reforzado nuestro control de las exposiciones netas a industrias, manteniéndolas muy próximas a cero. Por ejemplo, hemos mantenido una ligera infraponderación del sector energético, que ha sido una pequeña fuente de detracción este año. 

También mantenemos una visión relativamente negativa sobre el sector de bienes de consumo básico europeo. Muchas compañías subieron significativamente sus precios después de la pandemia y, ante el debilitamiento del consumidor y de su capacidad de gasto, actualmente tienen dificultades para seguir trasladando nuevas subidas de precios, lo que está afectando a sus márgenes.

¿Sigue habiendo espacio para el riesgo idiosincrático en este entorno?

Sin duda. Aunque la dispersión sectorial ha sido elevada, no ha dominado todos los sectores. Seguimos encontrando oportunidades de selección de valores.

A largo plazo, los mercados reflejan la evolución de los beneficios y los flujos de caja de las compañías. Sin embargo, a corto plazo los activos pueden comportarse de forma correlacionada y alejarse de sus fundamentales. En julio de este año, por ejemplo, se produjo un movimiento importante de risk-off en los valores relacionados con la IA. Nuestro analista de equipos para semiconductores señalaba que todos sus valores habían caído entre un 30% y un 40%, pese a que sus fundamentales habían mejorado. Para un gestor basado en la selección de valores, estas situaciones pueden representar una oportunidad para modificar las posiciones y aprovechar posibles ineficiencias de valoración.

Otro ejemplo son los hiperescaladors. El capex ha sido extraordinario y buena parte del mercado se ha preguntado por la rentabilidad que obtendrán de esas inversiones. Sin embargo, durante la última temporada de resultados del segundo trimestre vimos un crecimiento muy significativo de la demanda de servicios en la nube, una evidencia clara del aumento de la demanda relacionada con la IA. Podemos identificar estas tendencias, aunque a veces requieren cierta paciencia.

¿Cree que estamos en una burbuja?

No creo que estemos en una burbuja. Si nos referimos a la IA y todo lo relacionado con ella, el mercado de hardware de la IA está respaldado por un aumento de la demanda y una oferta insuficiente para satisfacerla. 

Como consecuencia, el crecimiento de los beneficios se está trasladando a lo largo de toda la cadena de valor: fabricantes de chips, productores de memoria y fabricantes de equipos se están beneficiando de esta situación.

La cuestión es si podrá mantenerse. Sin embargo, con algunas métricas basadas en los beneficios previstos para 2028, determinadas compañías parecen baratas. Creemos que la oferta seguirá siendo limitada. Por eso no consideramos que estemos ante una burbuja.

Más allá de la gestión pasiva: indexación mejorada para una cartera core con Robeco

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Para muchos inversores, la renta variable global de mercados desarrollados constituye la base sobre la que construir una cartera de inversión a largo plazo. Su atractivo es evidente, puesto que ofrece acceso a algunas de las mayores y más relevantes compañías del mundo a través de una única inversión.

Sin embargo, invertir en un índice global no implica, necesariamente, adoptar una posición neutral. La mayoría de los índices ponderan las compañías según su capitalización bursátil, de modo que aquellas que más suben aumentan automáticamente su peso en la cartera. El índice no se pregunta si una compañía sigue ofreciendo una valoración atractiva, si sus fundamentales continúan mejorando o si está gestionando adecuadamente sus riesgos.

Ahí es donde las estrategias de indexación mejorada de Robeco, en formato ETF activo, aportan valor. La estrategia Robeco 3D Global Equity UCITS ETF toma el índice de referencia como punto de partida y, a partir de él, incorpora numerosas pequeñas decisiones activas. El objetivo es mantener las características propias de una asignación core a renta variable global y, mediante una selección sistemática basada en el análisis, tratar de obtener mejores resultados a largo plazo.

La fuerza de combinar varias señales

La investigación académica lleva décadas mostrando que determinados rasgos de las compañías, conocidos como factores, se han asociado históricamente a diferencias de rentabilidad entre acciones. Entre ellos figuran el value, la calidad, el momentum y la rentabilidad empresarial, pilares de muchos enfoques sistemáticos de inversión.

Sin embargo, la recompensa asociada a estos factores no es constante. Existen periodos en los que algunos factores funcionan mejor que otros, y las definiciones más sencillas pueden perder eficacia a medida que evolucionan los mercados. Por eso, una selección sistemática de valores eficaz no puede depender de una única señal. Debe combinar distintas fuentes de información, estar respaldada por una investigación continua y adaptarse a los cambios del entorno de inversión.

Un proceso sólido analiza simultáneamente varias cuestiones: ¿tiene la acción una valoración atractiva?, ¿es la compañía financieramente sólida?, ¿están mejorando las expectativas de los analistas? La fortaleza del enfoque reside en combinar estas perspectivas de forma disciplinada y consistente.

La clave está en cómo se definen los factores

El Robeco 3D Global Equity UCITS ETF utiliza un modelo propio de selección de valores que combina distintas señales, entre ellas value, calidad, momentum, revisiones de analistas y señales a corto plazo. Cada una aporta una perspectiva diferente sobre el potencial de rentabilidad de una compañía. Estas señales se apoyan en definiciones desarrolladas por Robeco a partir de años de investigación cuantitativa, experiencia práctica y validación continua en distintos mercados y entornos de inversión.

Este aspecto es fundamental, porque no todos los factores se construyen de la misma manera. Un enfoque value genérico puede limitarse a diferenciar entre acciones baratas y caras. Un modelo más avanzado puede ajustar por efectos sectoriales, incorporar consideraciones de riesgo, evitar trampas de valor, reducir la rotación innecesaria o combinar distintos indicadores para obtener una visión más robusta.

El análisis histórico de las estrategias de indexación mejorada de Robeco sugiere que una parte significativa de la rentabilidad relativa obtenida no proviene únicamente de la exposición a factores ampliamente conocidos. También refleja el valor añadido generado por la investigación propia y por la forma en que esos factores se definen, combinan e implementan en cartera.

La estrategia es sistemática, pero no genérica. Su objetivo es identificar oportunidades de rentabilidad a través de la investigación propia de Robeco, manteniéndose al mismo tiempo lo suficientemente cerca del índice como para desempeñar el papel de una asignación core dentro de una cartera diversificada.

Reglas sistemáticas, investigación en evolución

La inversión sistemática suele asociarse a procesos rígidos o puramente mecánicos. La realidad es distinta; aunque la toma de decisiones se apoya en reglas claramente definidas, la investigación que sustenta esas reglas está en constante evolución.

Las señales que generan valor hoy no necesariamente lo harán con la misma intensidad en el futuro. Por ello, los analistas y gestores cuantitativos de Robeco revisan de forma continua el modelo, refinan las definiciones utilizadas, incorporan nuevas fuentes de datos y evalúan cómo interactúan las señales con el riesgo, la sostenibilidad y la rentabilidad esperada.

Este proceso continuo de investigación busca mantener la relevancia y eficacia del modelo a medida que evolucionan los mercados.

¿En qué consiste el enfoque 3D?

Tradicionalmente, la construcción de carteras se ha basado en dos dimensiones: la rentabilidad esperada y el riesgo. El enfoque 3D incorpora una tercera dimensión: la sostenibilidad. En este ETF UCITS, el potencial de rentabilidad, el riesgo relativo al índice y los indicadores de sostenibilidad se integran conjuntamente en el proceso de construcción de la cartera.

Estos objetivos están interrelacionados. Una cartera diseñada exclusivamente para maximizar la rentabilidad esperada podría asumir demasiado riesgo activo. Una cartera centrada únicamente en la sostenibilidad podría generar sesgos no deseados por sector, país o estilo. Y una cartera enfocada exclusivamente en minimizar las desviaciones respecto al índice podría tomar demasiado pocas decisiones activas para generar valor añadido.

El marco 3D busca equilibrar estas consideraciones, integrando los riesgos ASG con relevancia financiera y preservando al mismo tiempo el papel del ETF como una exposición amplia a la renta variable global.

En formato ETF activo, transparente y flexible, la estrategia Robeco 3D Global Equity UCITS ETF ofrece una exposición amplia a la renta variable global de mercados desarrollados. Representa una alternativa sistemática a la inversión pasiva tradicional: una estrategia diseñada para mantener la amplitud y diversificación de una exposición global, incorporando al mismo tiempo un proceso disciplinado de selección de valores basado en investigación propia. Lo suficientemente amplia para constituir la base de una cartera. Lo suficientemente selectiva para mirar más allá del índice.

Descubre más sobre nuestra gama de ETF activos.

 

Mario Palao, Client Relationship Manager de Robeco

Tikehau Capital: Tipos de interés más elevados y nuevas oportunidades en el mercado de crédito

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Foto cedidaLaurent Calvet, responsable de Estrategias de Renta Fija de Tikehau Capital.

El entorno de tipos de interés más elevados y curvas de rentabilidad con mayor pendiente está transformando las condiciones de inversión en el mercado de crédito. En este contexto, consideramos que mantener una duración corta y reforzar la selección de emisores resulta especialmente relevante. La calidad crediticia y las oportunidades en el mercado primario son factores esenciales en la construcción de carteras.

En Tikehau Capital, nos hemos posicionado para una curva de rentabilidad con mayor pendiente, centrándonos principalmente en mantener una duración corta, de aproximadamente dos a tres años. Este enfoque busca limitar, en la medida de lo posible, la exposición a la volatilidad y a las variaciones de los tipos de interés. Tanto las curvas de rentabilidad como las de diferenciales presentan una pendiente pronunciada hasta el tramo de tres años y son relativamente planas a partir de ese punto. Por tanto, ampliar la duración aumentaría la exposición a la volatilidad de los tipos de interés sin ofrecer una compensación proporcional. El entorno actual del mercado es inusual: los inversores pueden mantener una duración corta sin renunciar a tanto carry como sería habitual.

Por último, este posicionamiento también podría beneficiarse de unas perspectivas de los bancos centrales más acomodaticias de lo que anticipan actualmente los mercados. Si la Fed o el BCE suben los tipos menos de lo que descuentan los futuros, las expectativas de nuevas subidas de tipos podrían moderarse, especialmente en el tramo corto de la curva y en los vencimientos de entre dos y tres años. Los bonos de este segmento podrían beneficiarse entonces de una revalorización de sus precios.

Los fondos a vencimiento se diseñaron originalmente para invertir en emisiones investment grade con vencimientos alineados con el plazo del fondo, ya que, por lo general, estos bonos no pueden ser amortizados anticipadamente por los emisores. Por el contrario, los bonos high yield suelen refinanciarse antes de alcanzar su vencimiento. En consecuencia, nuestros fondos high yield a vencimiento se gestionan de forma activa, teniendo debidamente en cuenta los calendarios y las condiciones de refinanciación de los emisores.

Esta diferencia se refleja en nuestros fondos. Tikehau 2027, que se aproxima a su vencimiento, ha evolucionado desde una estrategia de beta elevada y alta rotación hacia un fondo high yield de corta duración, potencialmente menos sensible al mercado, pero también con un menor potencial de rentabilidad. Su gestión está ahora más centrada en el corto plazo y en el mantenimiento de posiciones (buy-and-hold).

Por su parte, Tikehau 2029 es un fondo investment grade a vencimiento basado en una estrategia de comprar y mantener (buy-and-hold). Su cartera está compuesta exclusivamente por emisores investment grade y el fondo mantiene los bonos hasta su vencimiento, habiéndose incorporado a la cartera cuando se constituyó el fondo. Consideramos que es un producto sencillo, transparente y generalmente predecible, aunque su rentabilidad final está sujeta a posibles impagos de los emisores y a cambios en las condiciones del mercado.

Tikehau 2031, nuestro fondo high yield a vencimiento, tiene un horizonte de inversión más largo y un enfoque de gestión activa. Buscamos oportunidades tanto en el mercado primario como en el secundario, teniendo en cuenta los calendarios de refinanciación de los emisores. Como resultado, la cartera puede incluir bonos con vencimientos anteriores o posteriores a 2031 cuando consideramos que ofrecen un valor atractivo. El mayor horizonte de inversión del fondo también le permite participar en nuevas emisiones que, en un entorno de tipos de interés más elevados, generalmente ofrecen cupones más altos y pueden respaldar el potencial de carry de la cartera.

Las rentabilidades atractivas deben ir acompañadas de un análisis riguroso del riesgo de crédito. A diferencia de la renta variable, nuestro análisis no se centra principalmente en el potencial de crecimiento, sino en la resiliencia de los modelos de negocio y en la capacidad de las empresas para devolver su deuda. Buscamos compañías líderes en sus mercados, resilientes a lo largo de los ciclos, capaces de mantener su poder de fijación de precios y, por tanto, proteger sus márgenes, generar caja y reducir su apalancamiento.

Esta selección resulta especialmente relevante en un contexto marcado por la evolución de la situación en Oriente Medio y Ucrania, el aumento de los precios de la energía, la inflación y los tipos de interés. La dispersión entre compañías está aumentando respecto a los últimos tres años. Una empresa que presenta resultados sólidos puede experimentar una subida de entre uno y dos puntos en el precio de sus bonos, mientras que otra que decepciona al mercado o revisa a la baja sus previsiones puede registrar caídas de entre 10 y 15 puntos. Por ello, la sostenibilidad de los balances es esencial cuando aumentan los costes de financiación.

Nuestro proceso de selección se apoya en un equipo de 20 analistas de crédito y en un modelo interno de evaluación basado en el análisis fundamental. Podemos limitar la exposición a sectores como el químico, el transporte, la automoción, la construcción o el embalaje cuando buscamos reducir la volatilidad, mientras que la banca, los servicios, el sector del juego y la salud presentan características relativamente resilientes. Nuestra regla en crédito es sencilla: cuanto más resiliente sea el negocio, mejor.

Los fundamentales del mercado también ofrecen elementos de apoyo. La tasa de impago del high yield se sitúa en torno al 2,5%, según CreditSights e ICE Data Indices, a 30 de abril de 2026. Además, los niveles de apalancamiento, márgenes, cobertura de intereses y generación de caja se mantienen en niveles históricamente saludables. A ello se suma un contexto técnico favorable, con un mercado primario activo en el que buena parte de las emisiones se destinan a refinanciaciones.

Tikehau 2031 ofrece un mayor potencial de rentabilidad, pero también un mayor potencial de caída y riesgo de crédito. Tikehau 2029 puede utilizarse como alternativa para la gestión de liquidez, aunque el riesgo de impago es bajo, no es inexistente. Tikehau 2027 también puede desempeñar esa función por su corta duración, sin olvidar que sigue siendo un fondo de crédito y no un fondo monetario. 

Más allá de la fecha de vencimiento de cada vehículo, lo importante es la exposición al crédito y el papel que puede desempeñar dentro de una asignación de activos. En nuestra opinión, las rentabilidades actuales resultan atractivas y los fundamentales continúan ofreciendo respaldo.

 

Tribuna elaborada por Laurent Calvet, responsable de Estrategias de Renta Fija de Tikehau Capital.

El vídeo con los protagonistas del desayuno de Amiral Gestion

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Foto cedida

¿Por qué invertir en compañías de calidad en un mercado marcado por la concentración, la inteligencia artificial y unas valoraciones exigentes? En el desayuno “Quality: el factor que perdura cuando cambian los mercados”, patrocinado por Amiral Gestion y organizado por Funds Society, expertos del sector analizaron las oportunidades actuales de este estilo de inversión, cómo identificar compañías con ventajas competitivas sostenibles y qué papel puede desempeñar el factor Quality en la diversificación y la gestión del riesgo a largo plazo.

En el encuentro participaron Borja Aguiar, Sales Director Iberia de Amiral Gestion; Silvia García Dorado, portfolio manager en Creand Asset Management; Santiago Royuela, analista de fondos de inversión de A&G; y Álvaro Braceras, analista y selector de fondos de Andbank.

Los ponentes abordaron la evolución de las valoraciones, el impacto de la inflación y la inteligencia artificial, los criterios para identificar negocios de calidad y la importancia de combinar fundamentales sólidos, ventajas competitivas y disciplina en los precios de entrada. También debatieron sobre las oportunidades que ofrece el contexto actual para invertir con una visión de largo plazo.

 

 

El vídeo «Factor Quality: Oportunidad histórica de inversión» ya está disponible. 

Puede leer el artículo completo a través de este enlace 

Fed: hacia una pausa en octubre

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Pixabay CC0 Public Domain

La Reserva Federal dará a conocer su próxima decisión en materia de política monetaria el próximo miércoles y el mercado asigna una probabilidad de casi el 85% a una pausa en este miniciclo de subidas.

Desde que Kevin Warsh asumió la presidencia del banco central más poderoso del mundo, uno de sus objetivos ha pasado por desmontar el modelo de comunicación que desde 2012 la Fed venía utilizando para comunicarse con el mercado. En su ponencia en Jackson Hole dijo que “se había agotado” la utilidad de las guías adelantadas y que la Fed necesitaba señales del mercado “lo menos filtradas posible”. 

En rueda de prensa tras la reunión de septiembre fue aún más explícito: la Fed “no está en el negocio del forward guidance”. Por aquel entonces no creía que las condiciones financieras fueran restrictivas: los diferenciales de crédito se movían cerca de mínimos históricos, los estándares de concesión de crédito se mantenían relajados, y el índice dólar (DXY) estaba prácticamente donde había comenzado el año. Así, justificó la subida al 4% como el retiro de “una dosis de acomodación” con la idea de alinear mejor las condiciones económicas con los objetivos de la Fed.

Condiciones financieras: más tensas, pero con matices

Los movimientos de las últimas semanas encajan bien con el esquema de preferencias de Warsh. El brent, que cotiza por encima de los 100 dólares (con una revalorización próxima al 60%), el bono superando puntualmente el 5,3% —el máximo desde 2002— y el DXY acumulando una ganancia superior al 4% desde enero han endurecido los índices de condiciones financieras.

Sin embargo, hay matices importantes. El encarecimiento de la energía como consecuencia de las guerras en Ucrania e Irán es por definición un shock de oferta ante el que las herramientas tradicionales de un banquero central se han mostrado históricamente poco efectivas, y un combustible más caro puede estar trasladándose al coste de los servicios, justo lo que Warsh quiere evitar: los efectos de segunda ronda.

El incremento en la rentabilidad de los bonos lo achacamos, en primer lugar, a la normalización tras la anomalía de la década posterior a la burbuja subprime, caracterizada por el desapalancamiento, la desinflación, los crecimientos discretos y las políticas ZIRP de los bancos centrales. También lo atribuimos a la solidez de la expansión del PIB nominal y al ruido geopolítico. Sin embargo, puede tener otras justificaciones. Aunque en una primera fase el repunte de la  TIR estuvo claramente liderado por los tipos reales, asociados al crecimiento y a la competencia por el capital que generan las fuertes inversiones en IA, las subidas más recientes también han estado apuntaladas por el aumento de la prima por plazo y de las expectativas de inflación, algo que incomoda al banco central. Adicionalmente, la subida del dólar es solo moderada y en los últimos días apunta a cierta reversión desde la sobreventa de corto plazo. Y no olvidemos que, a pesar de todo, el S&P 500 sigue cerca de máximos, facilitando que el efecto riqueza permita a los hogares obviar la necesidad de aumentar su colchón de ahorro, que está en horas bajas.

Con todo ello, el tensionamiento de las condiciones financieras probablemente no sea suficiente para sostener un giro de 180 grados en la narrativa, pero sí para certificar esa pausa en octubre y también para, quizá, suavizar el tono restrictivo que Kevin Warsh viene imprimiendo en sus comunicados desde agosto.

 

 

Esto último es complicado de llevar a la práctica sin asumir un riesgo de credibilidad. Warsh ha subido los tipos por primera vez en tres años, en contra de las preferencias del presidente que apoyó su candidatura y, por lo tanto, no puede permitirse ceder ante un shock energético sin que el mercado lo interprete como una pérdida de independencia. El resultado sería un aumento de la prima de inflación y, paradójicamente, tipos largos más altos. 

En términos de posicionamiento, la conclusión es que no debe esperarse que la Fed ponga un techo a la parte larga de la curva a través de los tipos. Un alivio duradero en el bono a diez años dependerá de la evolución del petróleo y de los datos de inflación, no de un cambio de tono del presidente Warsh. El principal riesgo a corto plazo sigue siendo una nueva subida en diciembre, coherente con unas actas que reflejan que la mayoría del Comité contempla otro movimiento antes de cerrar el año.

Inteligencia artificial: el problema no es la demanda, sino la financiación

En el ámbito que ahora más preocupa a los inversores en renta variable, la inteligencia artificial, los resultados de Meta —que inicialmente gustaron al mercado— acabaron precipitando una fuerte caída en los sectores de tecnología e internet, que afectó con particular dureza a los fabricantes de “picos y palas” necesarios en la búsqueda del tesoro del liderazgo en IA. El índice SOX de semiconductores y componentes se dejó el jueves un 6,69% y se sitúa ahora sobre el delicado soporte de su media móvil de 200 sesiones.

Los resultados de la compañía fueron sorprendentes. Sus ventas aumentaron un 28%, pero lo más llamativo es que este aumento de los ingresos se produce sobre una base de 241.600 millones de dólares en los últimos doce meses. La acción comenzó la sesión al alza, pero terminó  con una caída del 6,98%.

El problema no está en la demanda potencial de la tecnología, sino en cómo financiar la capacidad para poder abastecerla. Desde julio hasta octubre, los comentarios de los hiperescaladores respecto a la fortaleza de la demanda son incontestables. En cuanto a este este trimestre, de momento solo ha publicado Meta. 

Microsoft factura a una tasa anualizada de 37.000 millones de dólares en sus negocios de IA, que crecen un 123%. Los de Amazon crecen a un ritmo de tres dígitos y el libro de pedidos de AWS se situó el último trimestre en 496.000 millones (+154%). Alphabet muestra unos ingresos de 24.800 millones en GCP, su negocio de nube, un libro de pedidos de 514.000 millones y un crecimiento del 82% en las ventas de sus negocios de IA. Por su parte, Meta publicó el jueves unos ingresos trimestrales de 60.800 millones.

El problema es que estas empresas están absorbiendo mucha capacidad de crédito del sistema, aunque esta absorción todavía no tiene un efecto notorio sobre los diferenciales, y el papel se está colocando con relativa facilidad. Los emisores ligados a la IA cotizan en torno a 115 puntos básicos frente a los 78 del índice, y los hiperescaladores con rating A o superior ya pagan más que, por ejemplo, las utilities. Los diferenciales del resto del mercado, en cambio, apenas se han movido. 

El impacto real no es tan directo y llega por otros canales. El primero es el de los tipos. Un boom de inversión cercano al 2,5% del PIB estadounidense eleva a priori el tipo neutral, presiona los costes, y coincide con el shock de Ormuz. Con la Fed ya subiendo, la inteligencia artificial apenas nota el aumento en el coste del capital, pero el resto de la economía sí lo hace: vivienda, small caps y prestatarios a tipo variable. 

El segundo canal es el de los acreedores con balances de peor calidad y mayor apalancamiento. CoreWeave financiándose cerca del 15%, la retirada de la salida a bolsa de Firmus y el aplazamiento de la de SB Energy muestran que el acceso al mercado para los proyectos más débiles se está restringiendo. El tercero es el paso (¿natural?) a financiarse con acciones. La nueva clase de acciones sin voto de Meta, que también responde a motivos de control, anticipa que los hiperescaladores dejarán de financiar su capex solo con caja propia. Alphabet ya lo hizo.

Rotación sectorial: un ajuste discutible

Por todo ello, sorprende el aparente reajuste reciente desde tecnología hacia otros sectores que potencialmente se ven más perjudicados por el efecto expulsión (crowding out) en el crédito.

 

 

La TIR del bono del Tesoro está de vuelta en el 5%, lo que beneficia a las acciones de empresas de mayor duración como las tecnológicas, el consumo crece a niveles saludables y, aunque hay que vigilar el aplanamiento en la curva (el diferencial 2-10 se sitúa en en 30,7 puntos básicos, cerca de los mínimos de 2025), no hay indicios que apunten a contracción económica en el medio plazo.

Parece que el temor en torno al capex en IA es el factor que ha generado el rebalanceo, y hay que ser conscientes de la diferencia en calidad de balance entre los neocloud, como CoreWeave o Nscale, y empresas como Microsoft o Amazon. En cualquier caso, este cambio en preferencias del inversor es algo a lo que merece la pena prestar atención.