Crescenta: «Nuestra prioridad es que el minorista acceda al mismo private equity que un institucional, no a una versión descafeinada»

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Foto cedidaRamiro Iglesias, CEO y co fundador de Crescenta.

Ramiro Iglesias, CEO y co fundador de Crescenta, resalta en esta entrevista con Funds Society el carácter democratizador de la firma y su firme convicción por la transparencia de cara al cliente. La firma acaba de lanzar su último producto, el Crescenta S.A. Sicav ELTIF Private Equity Access I, un fondo de fondos concentrado, con formato ELTIF y domiciliado en Luxemburgo que permite inversiones desde 5.000 euros. Tras una «exigente» fase de negociación con gestoras internacionales, este fondo ofrece la posibilidad de invertir en los productos de siete firmas de renombre internacional. En su primera semana de comercialización, Iglesias admite que este producto ha despertado el interés de «perfiles muy distintos».

La relación con los reguladores en este proceso también ha sido muy estrecha. De hecho, es otra de las señas de la firma, pues, según Iglesias, «la democratización bien hecha del capital privado solo es posible con la industria y los supervisores remando en la misma dirección».

Crescenta ha rebajado el importe mínimo de inversión de su nuevo producto, el Crescenta S.A. Sicav ELTIF Private Equity Access I. ¿Qué razones les ha llevado a tomar esta decisión?

Es la consecuencia natural de la misión con la que nació Crescenta: democratizar el acceso al private equity de máxima calidad. Hasta ahora, la normativa española de los fondos de capital riesgo (FCRs) fijaba una inversión mínima de 10.000 euros y un patrimonio financiero de 100.00 euros. La estructura ELTIF, diseñada precisamente por la Unión Europea para acercar los mercados privados al inversor minorista, nos permite eliminar esa barrera. Ahora bien, hemos querido hacerlo con responsabilidad. Podríamos haber bajado el mínimo mucho más, pero hemos decidido mantenerlo en 5.000 euros y exigir unos ingresos brutos anuales de al menos 50.000 euros. Queremos que el inversor que entre lo haga de forma informada, con un peso razonable en su patrimonio y entendiendo la naturaleza ilíquida y de largo plazo del activo. Democratizar no es trivializar: es abrir la puerta progresivamente manteniendo la calidad del producto y la protección del inversor. Además, el desembolso es gradual: están previstas cinco llamadas de capital, una al año, y la primera es del 20% del compromiso. Es decir, quien entre con el mínimo desembolsará inicialmente 1.000 euros. Eso hace el acceso aún más asumible sin desvirtuar el funcionamiento del private equity.

¿Por qué no han optado por el formato evergreen a la hora de diseñar este fondo de inversión?

Porque nuestra prioridad es que el inversor minorista acceda exactamente al mismo private equity que un institucional, no a una versión descafeinada. El formato cerrado tradicional, con compromisos y llamadas de capital, es el que ha generado históricamente las rentabilidades que hacen atractivo este activo. Los vehículos evergreen tienen su lugar en el mercado, pero para ofrecer ventanas de liquidez obligan a mantener colchones de tesorería o activos líquidos que diluyen la rentabilidad y pueden generar en el inversor una expectativa de liquidez que no siempre casa con la naturaleza del subyacente. Nosotros preferimos ser transparentes: esto es una inversión a diez años, ilíquida, y a cambio el 100% del capital trabaja en la estrategia. Las distribuciones llegarán de forma progresiva a medida que los fondos subyacentes materialicen sus inversiones, como en el private equity de toda la vida. En definitiva: hemos usado el envoltorio ELTIF para bajar las barreras de entrada, no para cambiar la esencia del activo.

¿En qué activos invierte el fondo?

Es un fondo de fondos concentrado: entre cinco y siete fondos de gestoras internacionales con décadas de experiencia. La estrategia combina tres pilares del private equity: buyouts, growth y secundarios, lo que aporta diversificación por estrategia y también por añadas. La exposición es global y multisectorial con exposición en salud, tecnología, industrial, entre otros, y cubre distintos segmentos por tamaño de compañía: lower-mid market (compañías de hasta 100 millones de valoración), middle market (entre 100 y 1.000 millones) y, en menor medida, large cap. El objetivo es construir una cartera equilibrada con un tamaño objetivo de 35 millones de euros, una TIR neta anual objetivo del 15%* y la aspiración de duplicar la inversión en el horizonte de diez años del fondo.

¿Cómo ha sido la experiencia de negociar con las grandes gestoras la entrada en sus fondos para diseñar la cartera del Crescenta S.A. Sicav ELTIF Private Equity Access I?

Exigente, y eso es precisamente lo que le da valor. En el segmento alto del private equity, el acceso no se compra; se negocia y se gana. Estos fondos están sobresuscritos, con su capacidad comprometida con planes de pensiones, fondos soberanos y endowments que llevan décadas con ellos. Cuando abren un hueco, eligen ellos. Nuestro trabajo ha sido demostrar que Crescenta merece ese hueco: qué tipo de inversores traemos, con qué procesos y con qué compromiso de continuidad. El caso de Clayton, Dubilier & Rice, lo ilustra bien. El nombre nos llegó de uno de los grandes family offices de España, con acceso a prácticamente cualquier gestor del mundo y ningún incentivo para vendernos nada: cuando les preguntamos con qué pocos gestores se quedarían, respondieron sin dudar que CD&R. A partir de ahí vino lo importante: estudiar la casa a fondo, insistir y construir la relación. Tres años de trabajo antes de un solo euro invertido. CD&R se fundó en 1978 y ha atravesado la crisis de las cajas americanas, la burbuja .com, la crisis de 2008, la pandemia y el ciclo de subidas de tipos más brusco en 40 años. La mayoría de las firmas de su generación ya no existe. Pero lo que les distingue es el modelo: prácticamente inventaron la figura del operating partner, incorporando a ex consejeros delegados de grandes corporaciones para transformar las compañías desde dentro. Su tesis es que la mejor forma de ganar dinero es construir mejores negocios, y en el ciclo actual eso importa: cuando el retorno depende de mejorar el margen operativo de una compañía real, y no de que bajen los tipos o se expandan los múltiplos, sigues teniendo trabajo que hacer. Ese es el estándar de gestor al que damos acceso con este fondo: historial de décadas y añadas realizadas, no hipótesis. Es una forma de invertir radicalmente distinta a comprar un fondo del montón.

¿Qué objetivos, en general, tienen para el fondo?

Nuestro objetivo de tamaño del fondo es de 35 millones de euros. Más allá de la cifra, este fondo tiene para nosotros un valor estratégico: es nuestro noveno vehículo y el primero que baja del umbral de los 10.000 euros, así que es la prueba de que el modelo de democratización puede dar un paso más sin renunciar a la calidad. El fondo está diseñado para una diversidad de perfiles muy amplia, desde el ahorrador minorista que invierte por primera vez desde un ticket más asequible hasta el cliente con alto patrimonio recurrente que sigue ampliando su exposición a los mercados privados con nosotros. Con este fondo satisfacemos una demanda latente.

¿Qué feedback han recibido de los clientes en los pocos días de comercialización del fondo?

Ha sido una primera semana de muchísima actividad, y eso nos confirma que hemos acertado con el producto. Es pronto para hablar de números, pero el interés ha sido inmediato y muy transversal, con perfiles muy distintos acercándose al fondo desde el primer día. El feedback se concentra en tres cosas. Primero, la variedad de oportunidades de inversión: con un solo compromiso se accede a una cartera diversificada por estrategia, geografía y sector. Segundo, nuestros procesos: el cliente percibe rigor en cómo seleccionamos, cómo explicamos y cómo acompañamos. Cuando ves las gestoras a las que dará acceso este fondo, la decisión de inversión se toma con otra convicción. Y tercero, la transparencia: contamos con claridad qué se compra, cómo se desembolsa y qué implica invertir en un activo ilíquido.  Al final, lo que queremos construir va más allá de un fondo: una comunidad de inversores entendidos, que valoren la calidad y la especialización. En Crescenta nunca vamos por la vía rápida y fácil; preferimos innovar, y lo hacemos con la tecnología, la estructuración de producto (este ELTIF o el FIL traspasable son buenos ejemplos) y la formación del inversor. Ese es el estándar con el que hemos lanzado este fondo y con el que seguiremos creciendo.

¿Cómo ha sido la colaboración con el supervisor en el proceso de diseño del fondo?

Al tratarse de una estructura luxemburguesa, hemos trabajado más estrechamente con la CSSF, el supervisor de Luxemburgo. Y ha sido un proceso tan exigente como enriquecedor. La CSSF no sólo analizó con mucho detalle el fondo, sus características y la cartera objetivo; también quiso conocer a fondo Crescenta: nuestro histórico, nuestras métricas y nuestra forma de trabajar. Solo después de ese análisis en profundidad nos autorizó para estructurar el vehículo. Para nosotros esa autorización tiene un valor que va mucho más allá de este fondo: supone que una gestora española ha pasado el examen de uno de los supervisores de referencia en Europa.  En cuanto a la CNMV, que es nuestro supervisor como gestora, nuestra relación se apoya en un principio muy simple que no va a cambiar nunca: nuestro objetivo ha sido y será siempre cumplir con nuestra responsabilidad de gestionar la inversión colectiva de manera adecuada, con las máximas garantías de protección e información para el inversor. Por ejemplo, cuando la CSSF nos validó el fondo, lo compartimos con la CNMV.  Creemos que la democratización bien hecha del capital privado solo es posible con la industria y los supervisores remando en la misma dirección.

M&G lanza una estrategia de bonos investment grade con vencimiento a 2031

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M&G Investments ha anunciado el lanzamiento del M&G (Lux) Fixed Maturity Bond Fund IG 2031, una estrategia de bonos de vencimiento fijo a cinco años gestionada activamente, diseñada para ofrecer a los inversores acceso a rentas denominadas en euros y una mayor visibilidad sobre potenciales rentabilidades. En un contexto en el que el repunte de la volatilidad vuelve a situar los bonos europeos en el foco, el fondo busca aprovechar el actual entorno de rentabilidades, con una rentabilidad bruta simulada de la cartera de aproximadamente el 5%, basada en las condiciones actuales del mercado. 

La nueva estrategia amplía la gama de fondos de bonos de vencimiento fijo de M&G, que ha captado 1.900  millones de euros a través de ocho lanzamientos durante los últimos tres años, y se apoya en la experiencia  de la firma en crédito y en la solidez de su plataforma global de renta fija, que gestiona más de 160.000  millones de euros en activos y cuenta con más de 280 profesionales de la inversión en mercados públicos y  privados. 

Al menos el 60% de la cartera del fondo se invertirá en valores de deuda pública y corporativa con  calificación investment grade, con el objetivo de mantener una calificación media de BBB, mientras que la  exposición a bonos high yield estará limitada al 40%. Asimismo, se recurrirá de forma selectiva a la  exposición al crédito mediante credit default swaps (CDS) con el fin de mejorar el perfil de rentabilidad de  la cartera. El fondo se gestiona activamente, sin estar vinculado a ningún índice de referencia, y con un  enfoque de «comprar y vigilar», con una supervisión continua del riesgo de impago durante toda la vida del  fondo. 

La estrategia está gestionada por Stefan Isaacs, corresponsable de Crédito Macro de M&G, junto con  Matthew Russell, quien gestiona la estrategia M&G (Lux) Short Dated Corporate Bond Fund desde 2018,  y los gestores Carlo Putti y Anjulie Rusius. En conjunto, el equipo aporta más de 40 años de experiencia en  renta fija, gestión de carteras de bonos y selección de crédito. 

Stefan Isaacs señaló: “La reciente volatilidad en los mercados de deuda  pública ha reforzado el atractivo de las oportunidades existentes en Europa, donde las rentabilidades a  cinco años siguen situándose en niveles interesantes y ofrecen un punto de entrada atractivo para los  inversores en el actual entorno de la eurozona. La estrategia busca aprovechar esta oportunidad de  mercado para ofrecer un perfil de rentas más predecible, combinando una asignación predominantemente  orientada a deuda pública con una exposición selectiva al crédito y una gestión disciplinada del riesgo  crediticio”. 

“Para los  inversores españoles, esta estrategia ofrece acceso a la experiencia de M&G en crédito europeo a través de una solución de renta fija denominada en euros que proporciona una mayor visibilidad sobre la  rentabilidad potencial”, concluye Alicia García, responsable de M&G Investments para España, Portugal y Andorra.

Mutua Madrileña lanza un seguro de ahorro con una rentabilidad bruta garantizada

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Foto cedidaMutua Madrileña

Mutua Madrileña ha lanzado al mercado Plan Ahorro Plus Fidelidad IX, un seguro de vida-ahorro con una rentabilidad bruta garantizada del 2,90% durante el primer año (la rentabilidad neta de gastos será del 2,40%). Posteriormente, la entidad fijará el tipo de interés garantizado de forma trimestral. El producto eleva su rentabilidad respecto a su versión anterior, que ofrecía un tipo de interés neto del 2,25%

Puede contratarse con una aportación mínima inicial de 5.000 euros y permite hacer aportaciones adicionales desde 750 euros. Además de garantizar a vencimiento el capital invertido y una rentabilidad atractiva, el seguro incluye una prestación por fallecimiento del asegurado, en cuyo caso los beneficiarios recibirán el ahorro existente en ese momento, más un capital adicional del 10% del ahorro acumulado al inicio de cada anualidad (con un mínimo de 150 euros y un máximo de 600 euros).

Mutuactivos AV comercializa esta nueva propuesta para clientes de perfil de riesgo bajo que demandan soluciones de inversión conservadoras, con capital garantizado y tipos de interés atractivos. La remuneración del producto de Mutua supera de forma destacada la rentabilidad media de cuentas bancarias y depósitos. Según datos del Banco de España a cierre de julio, las cuentas a la vista presentan una rentabilidad media del 0,16% y los depósitos a plazo, del 2,01%. 

Según explica la firma, Plan Ahorro Plus Fidelidad IX presenta un nivel de riesgo 1, en una escala que va de 1 a 6. Se trata de la novena edición de un producto que ha tenido una gran acogida en todas sus versiones. Está respaldado por la solvencia de Mutua Madrileña, matriz de Mutuactivos.

En cinco décadas de mercados, tres lecciones clave ante el 250º aniversario de EE.UU.

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En el marco de la celebración de los 250 años de EE.UU., el equipo de estrategia de inversión de Neuberger Berman, liderado por su Dirección de Inversiones (CIO), ha analizado las lecciones que dejan los últimos 50 años de historia bursátil. Desde la gestora concluyen que, aunque el entorno actual comparte ciertos paralelismos con el de 1976 debido a las tensiones geopolíticas y la volatilidad macroeconómica, la estructura del mercado ha cambiado de forma radical, obligando a los inversores a reestructurar la construcción de sus carteras

Uno de los principales cambios señalados por la firma es la metamorfosis de la renta variable. En 1976, replicar el índice S&P 500 significaba invertir mayoritariamente en sectores industriales y energéticos muy vinculados al ciclo económico. En la actualidad, el selectivo está fuertemente ponderado por gigantes tecnológicos impulsados por la inteligencia artificial. “La inversión pasiva no es una opción neutral; replicar un índice ponderado por capitalización implica asumir, de forma implícita, decisiones de asignación sectorial con un nivel de concentración sin precedentes”, advierten los analistas de Neuberger Berman.

A esto se suma la democratización de las alternativas de inversión. Hace cinco décadas, mercados como el capital privado, el crédito privado, la deuda emergente o las estrategias líquidas alternativas no estaban al alcance del inversor institucional. Hoy, según subrayan los expertos de la gestora, estos activos constituyen una pieza fundamental en la asignación global para mitigar la volatilidad y generar rentabilidad descorrelacionada en un contexto de tipos de interés más elevados.

Por último, el estudio remarca la transformación en la gestión de la información. Mientras que en los años 70 la ventaja competitiva residía en conseguir el dato antes que el resto del mercado, la inmediatez actual y el auge de la IA trasladan el valor añadido hacia la capacidad analítica. En palabras del equipo de inversión de Neuberger Berman, “el diferencial del inversor ya no radica en el acceso prioritario a la información, sino en la disciplina analítica necesaria para interpretar los datos y abstraerse del ruido de corto plazo”.

Vacuna de ARNm contra el melanoma: qué mide el mercado y cómo la leen los gestores de salud

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Julia Kung (Groupama AM) a la izquierda, Christian Fay (BNP Paribas AM) en el centro y Sara Torrecilla (Candriam) a la derecha.
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Cuando Moderna y MSD anunciaron que su vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma había cumplido sus objetivos en fase 3, el mercado no esperó la letra chica. En cuestión de horas, ambas compañías sumaron decenas de miles de millones de dólares en valor bursátil, sin que existiera todavía una publicación científica revisada por pares ni un desglose completo de eficacia y seguridad. Funds Society consultó a tres gestoras de fondos con exposición al sector salud –Candriam, BNP Paribas AM y Groupama AM– para entender qué está descontando exactamente ese precio, y qué tendría que pasar para que la apuesta se sostenga.

«Los inversores están asignando valor a la posibilidad de que este enfoque pueda funcionar en varios tipos de tumor y contextos de tratamiento», resume Sara Torrecilla, analista sénior de Biotecnología en Candriam, sobre una suba que en su pico sumó unos 90.000 millones de dólares en valor combinado y se estabilizó en torno a 60.000 millones netos. Es, en sus palabras, una señal de alerta tanto como de entusiasmo: las estimaciones de ventas máximas que ya circulan en el mercado, por decenas de miles de millones de dólares, «deben verse como supuestos de mercado, no como evidencia clínica».

Groupama AM, gestora del fondo Global Disruption, llega a un diagnóstico parecido desde otro ángulo. «La subida del precio de las acciones de Moderna y Merck refleja una revalorización de ambas empresas gracias a una reducción histórica del riesgo de la plataforma de ARNm, considerada ‘first-in-class‘», explica Julia Kung, portfolio manager y analista de bonos convertibles y acciones internacionales de la gestora. El mercado, agrega, «también apuesta por que esto podría ampliarse más allá del melanoma a otros tumores, como el cáncer de pulmón no microcítico, el de vejiga, el de riñón y otros tipos de cáncer», aunque lo único publicado hasta ahora es «un resumen provisional de los resultados sobre dos criterios de valoración» sin el conjunto completo de datos de riesgo, confianza estadística y seguridad. Las cotizaciones bursátiles, recuerda, «siempre miran ‘hacia el futuro'», y reaccionaron así por tratarse del primer éxito en fase III de una terapia individualizada con neoantígenos y de cualquier tratamiento oncológico basado en ARNm.

Desde BNP Paribas AM, el gestor sénior Christian Fay coincide en que la reacción está justificada, aunque pone el acento en la necesidad médica de fondo: los datos provisionales mostraron mejoras «estadísticamente significativas y clínicamente relevantes» frente al tratamiento solo con Keytruda, en un tipo de melanoma —el cutáneo resecado de alto riesgo— donde la necesidad médica no cubierta sigue siendo alta. «Estos resultados refuerzan nuestra convicción de que la medicina personalizada y dirigida puede ser una estrategia especialmente eficaz para tratar determinados tipos de cáncer, como el melanoma», señala Fay.

Merck, Keytruda y la lectura defensiva

Hay una segunda capa en la historia que tiene que ver puntualmente con Merck. Kung, de Groupama, observa que, al combinarse la vacuna con Keytruda, «esta colaboración genera una narrativa de posible dominio del mercado no solo en el ámbito del melanoma, sino también en otros tipos de cáncer en los que se utiliza Keytruda». Y va más allá: «el repunte del precio de las acciones de Merck puede interpretarse como una narrativa defensiva exitosa: que Merck puede proteger y ampliar la franquicia de Keytruda mediante combinaciones, y también transmite confianza en la capacidad de Merck para crecer más allá de Keytruda». En otras palabras, parte de lo que festeja el mercado no es solo la vacuna en sí, sino la posibilidad de que Merck haya encontrado una forma de extender la vida útil comercial de su producto estrella.

¿Revolución o escalón intermedio?

Es en la magnitud de la promesa donde las miradas empiezan a distanciarse. Kung admite que, a largo plazo, esto «podría resultar ‘revolucionario’ y, por así decirlo, marcar el inicio real del mercado de las ‘vacunas contra el cáncer'». Pero matiza: «en la actualidad, se caracteriza mejor como un punto de inflexión a nivel de plataforma, análogo al primer inhibidor de cinasas que validó la terapia dirigida, más que como una reestructuración inmediata del liderazgo farmacéutico». La razón es doble: el melanoma adyuvante es «una indicación relativamente restringida», y la fabricación personalizada a gran escala —producir un tratamiento distinto para cada paciente— «sigue siendo compleja desde el punto de vista operativo y costosa».

Candriam encuadra la misma cautela desde su mandato específico de oncología: las vacunas personalizadas de ARNm deben «evaluarse con la misma disciplina que otras modalidades de tratamiento», en un panorama terapéutico cada vez más multimodal donde otras innovaciones —los conjugados anticuerpo-fármaco, las terapias dirigidas— ya encontraron su lugar según el tipo de tumor. Torrecilla amplía el radar más allá de las farmacéuticas: la cadena de suministro de ciencias de la vida —secuenciación tumoral, fabricación de ARNm, nanopartículas lipídicas— sumó unos 50.000 millones de dólares en valor de mercado el día del anuncio, según estimaciones de Jefferies. Pero aclara el límite de esa tesis: «ningún proveedor externo ha sido confirmado públicamente como socio directo de fabricación o secuenciación», así que conviene no adelantarse a asignarle ese valor a compañías concretas todavía.

BNP Paribas, sin un fondo temático de salud dedicado, resuelve el dilema de otra manera: capturando la tesis desde carteras diversificadas que en conjunto superan los 5.000 millones de dólares, con exposición a compañías de salud y biotecnología que, según Fay, funcionan como «motores de innovación» para las grandes farmacéuticas. El telón de fondo, explica, es estructural: cerca de 200.000 millones de dólares en ventas de las grandes farmacéuticas quedarán expuestos a la pérdida de exclusividad de patentes en los próximos años, lo que mantendrá elevada tanto la innovación como la actividad de fusiones y adquisiciones, porque la I+D interna de las grandes compañías no alcanza para reponer ese hueco.

El próximo examen real de todo esto llega en octubre, con el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por su sigla en inglés), que se realizará del 23 al 27 en Madrid. Se trata de uno de los encuentros más influyentes del calendario oncológico mundial. y allí se compartirán los datos completos del ensayo.

Según Kung, «la discrepancia entre los datos generales y los detallados es donde se concentra el riesgo de valoración a corto plazo». Torrecilla lo dice en términos parecidos: «El mercado se centrará en la magnitud del beneficio», tanto para confirmar la oportunidad comercial en melanoma como para ganar confianza en que el enfoque se extienda a otros tumores.

En tanto, cada gestora sigue su propia lista de catalizadores. Groupama monitorea la presentación y revisión por parte de la FDA de la solicitud de licencia biológica para melanoma adyuvante, los resultados en cáncer de pulmón no microcítico, que consideran «la oportunidad de expansión más seguida, dado su mercado potencial, considerablemente mayor», las señales sobre precios y reembolsos —porque «la producción a medida para cada paciente supone una limitación comercial importante» y las entidades pagadoras «establecerán el límite máximo de ingresos»— y el ensayo de BioNTech en cáncer de páncreas con cevumerán autógeno, que «indicará hasta qué punto el concepto se puede generalizar a distintos tipos de tumores». Candriam suma a esa lista los datos de fase 1 en cáncer de páncreas y el resultado en carcinoma de células renales esperado hacia fin de año. BNP Paribas, por su parte, sigue de cerca también otros eventos como -entre otros- la JP Morgan Healthcare Conference, ampliando la mirada a otras áreas de innovación en salud donde detecta oportunidades similares.

Santander lanza un servicio independiente de consolidación de posiciones para grandes patrimonios

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Santander refuerza su propuesta de valor para clientes de alto patrimonio en España -a partir de dos millones de euros- con el lanzamiento de un nuevo servicio independiente de consolidación de posiciones patrimoniales. Es una de las primeras entidades financieras en el mundo en ofrecer un servicio de estas características totalmente independiente, confidencial y con una completa alineación de intereses con el cliente. Prueba de esa independencia, es que los banqueros de Santander Private Banking no tendrán acceso a esta valiosa información.

Además de ofrecer la consolidación de las posiciones patrimoniales, este nuevo servicio también muestra al cliente la rentabilidad de las mismas y hace un seguimiento de su evolución. El servicio, que se enmarca dentro de la estrategia de transformación e innovación de Santander para seguir liderando el sector en España, no tendrá coste para los clientes pertenecientes a los servicios especializados High Net y Ultra High de Santander Private Banking España.

El servicio se presta desde Beyond Wealth, entidad jurídica diferente al banco que atiende de forma integral las necesidades de grandes patrimonios familiares, con independencia de las entidades financieras con las que trabajen. Su propuesta de consultoría patrimonial independiente está dirigida a familias, single family offices e instituciones. En doce meses, Beyond Wealth ha alcanzado más de 3.500 millones de euros de activos bajo supervisión en España. Asimismo, este servicio es adicional a Wealth Check, que ya presta la entidad desde hace unos meses y que ofrece una radiografía completa del patrimonio para los clientes ultra high net worth (con más de 20 millones de euros de patrimonio).

El objetivo es analizar de manera conjunta los distintos elementos que conforman la riqueza del cliente y proporcionar una visión global que facilite la toma de decisiones. Este análisis permite detectar, entre otros aspectos, concentraciones no intencionadas, ineficiencias estructurales, sesgos en la composición del patrimonio, desajustes de liquidez o exposiciones al riesgo que no estén alineadas con los objetivos financieros del cliente.

Sobre esta base, Santander Private Banking aporta al cliente una visión estratégica orientada a mejorar la eficiencia, la estructura y el gobierno del patrimonio, teniendo en cuenta el conjunto de posiciones y no únicamente cada inversión de forma aislada.

Este enfoque permite identificar cuestiones que pueden quedar ocultas cuando los activos se analizan de manera fragmentada y ayuda a los clientes a disponer de una visión más completa de su patrimonio para gestionarlo con una perspectiva estratégica y de largo plazo

Mirabaud AM incorpora a los gestores Will Ballard y Giles Parkinson

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Foto cedidaWill Ballard y Giles Parkinson, gestores de renta variable global de Mirabaud AM.

Mirabaud Asset Management (MAM), la división de gestión de activos del Grupo Mirabaud ha incorporado a Will Ballard y Giles Parkinson como gestores de renta variable global con sede en Londres, reforzando sus capacidades de inversión activa de cara al lanzamiento de una nueva estrategia.

Will Ballard y Giles Parkinson se incorporaron a MAM el 1 de septiembre, y ambos reportan a Andrew Lake, director de inversiones (CIO). Will procede de Border to Coast Pensions Partnership, donde ocupaba el cargo de responsable de renta variable y lideraba el equipo de inversión en renta variable, supervisando 15.000 millones de libras esterlinas repartidas entre diversas estrategias. Giles se incorpora desde TrinityBridge, donde era responsable de renta variable y gestionaba 6.000 millones de libras esterlinas repartidas entre carteras de renta variable y multiactivo. Ambos trabajaron anteriormente en Aviva Investors, donde desarrollaron una filosofía de inversión común, antes de emprender sendas profesionales independientes y exitosas, en las que cada uno de ellos ha construido un sólido historial institucional a largo plazo. 

Ahora, reunidos de nuevo en Mirabaud Asset Management, combinarán esta experiencia para desarrollar una estrategia de renta variable global en torno a una convicción compartida: la rentabilidad activa debe venir impulsada por las empresas en las que se decide invertir, y no por apuestas macroeconómicas no intencionadas. La nueva estrategia adoptará un enfoque basado en los índices de referencia para la renta variable global, con el objetivo de centrar el riesgo activo en la selección de valores individuales, al tiempo que gestiona cuidadosamente las exposiciones no deseadas a sectores, países y estilos. Invertirá en empresas de alta calidad con ventajas competitivas duraderas y fundamentos en mejora, respaldadas por un proceso de inversión sistemático y disciplinado.

A raíz de este anuncio, Umberto Boccato, CEO de Mirabaud Asset Management, ha señalado: “Will y Giles aportan una amplia experiencia institucional y una filosofía de inversión compartida que encaja perfectamente con el enfoque activo y a largo plazo de Mirabaud. Su nombramiento contribuye a la optimización de nuestra gama de productos de renta variable y permite reunir capacidades complementarias para desarrollar una estrategia de renta variable global focalizada y atractiva para los Clientes”.

Por su parte, Will Ballard, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha comentado: “Mirabaud nos pareció el destino natural para nosotros. Su combinación de tradición suiza, independencia y visión a largo plazo refleja claramente nuestra forma de entender la inversión. Nos brinda la oportunidad de aunar la experiencia de nuestras respectivas trayectorias profesionales y desarrollar una estrategia en torno a lo que consideramos más importante: invertir en grandes empresas, asumir los riesgos adecuados e invertir con disciplina”.

Y Giles Parkinson, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha añadido: “Es el momento de reconocer que la estructura de los mercados de renta variable ha cambiado. La concentración de los índices ha aumentado y las acciones que los componen se han vuelto más volátiles. Incorporarnos a Mirabaud nos ofrece la oportunidad de desarrollar una estrategia capaz de abordar estos retos y responder a las necesidades de los inversores actuales”.

La nueva estrategia se posicionará como una asignación core de renta variable global dentro de la gama de renta variable de Mirabaud AM y se lanzará el próximo 1 de octubre de 2026.

Industrialización, cambios regulatorios y alternativos: las tres palabras en el radar de los CEOs

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Mario González, Managing Director; Head of Iberia, US offshore & LATAM; Head of Strategic Partnerships EMEA en Capital Group; Belén Blanco, CFA, CEO de BBVA Asset Management; Jorge Colomer, CEO de Mapfre AM; Marta Raga, directora general consejera de Singular Asset Management y Luis Ussía, presidente ejecutivo y Consejero delegado de Mutuactivos.

La II edición del Funds Society Leaders Summit, en colaboración con CFA Society Spain, contó con la opinión de varios de los CEOs de las principales gestoras españolas, que en un panel titulado “El mundo que viene en la gestión de activos: hablan los CEOs”, dieron su punto de vista sobre las tendencias de la industria.

La charla, moderada por Mario González, Managing Director; Head of Iberia, US offshore & LATAM; Head of Strategic Partnerships EMEA en Capital Group, dejó claro que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse; es necesaria una industrialización de la industria que sirva para personalizar el servicio al cliente; es necesario tener alternativos en cartera y las iniciativas regulatorias encaminadas a fomentar el ahorro de los europeos deben estar listas lo antes posible.

En primer lugar, Jorge Colomer, CEO de Mapfre AM, admitió que la consolidación de la industria “tiene que ver con la propia naturaleza de nuestra actividad”, con el fin de conseguir un volumen suficiente para poder acceder de manera eficaz, digamos, al lanzamiento. Y eso es concretar. Pero sí observa cambios en este proceso en los últimos 15 años: el umbral mínimo de activos bajo gestión que una gestora necesita para ser eficiente se ha ido incrementando como consecuencia de factores como la carga regulatoria, la tecnología, etcétera. Por lo tanto, considera que “la concentración tiene sentido económico, si es capaz de generar sinergias”. En su caso, admite que “habrá quien compita por conocimiento, por especialización, por actividad, o por cercanía al cliente, y es uno de los sitios donde nos estamos posicionando”. Colomer apoya la consolidación en el sector, pero no la homogeneización del mismo. 

Por su parte, Luis Ussía, presidente ejecutivo y consejero delegado de Mutuactivos, pone el foco en las personas a la hora de hablar sobre la consolidación sectorial. “Son operaciones de personas. No es tan fácil encontrar gente con la que realmente quieres trabajar, que es lo más importante”, argumenta. Eso sí, reconoce que en España, en la actualidad, no ve “un marco demasiado largo para que haya más operaciones corporativas” por varias razones. Una, porque requiere contar con un volumen mínimo para que una operación salga adelante. “No tiene mucho sentido comprar compañías muy pequeñas, que son precisamente las que más problemas pueden tener por los mayores los costes de regulación, de cumplimiento, departamentos de riesgo, etc” pero también es consciente de que compañías de cierto tamaño que puedan ser atractivas para una operación inorgánica “tampoco hay muchas”.

La mesa redonda también trató la industrialización del sector. En este ámbito, Belén Blanco, CFA, CEO de BBVA Asset Management, recuerda que se entiende la industrialización como un concepto contrapuesto a la personalización y, en su opinión, sucede “justamente lo contrario”, ya que “hay que industrializar mejor para conseguir personalizar más; y eso es lo que nos permite la tecnología”, apunta Blanco. En definitiva, ir hacia la “institucionalización del cliente retail”, en palabras de la propia Blanco, que afirma que gracias a la tecnología, “estamos siendo capaces de llevar a nuestros clientes una personalización y un servicio que antes realmente estaba exclusivamente accesible al cliente institucional”. En la firma tienen un proceso inversor “muy sólido, disciplinado, que permite acomodar cada una de las soluciones que hacemos a las necesidades y a las preferencias de clientes”. Con este sistema de industrialización y personalización se consigue, a juicio de Blanco, “tener muchísima más inmediatez, tal y como piden los clientes”, además de liberar tiempo, que se puede dedicar al acompañamiento del propio cliente. 

Marta Raga, directora general consejera de Singular Asset Management, admitió coincidir con Blanco en la necesidad de industrializar para personalizar. Eso sí, este proceso se está llevando a cabo “con un universo que se ha sofisticado, con mayor educación financiera y que es capaz de acceder a una cartera industrializada pero también requerir otro tipo de servicios”. Así, apunta que la industrialización puede aportar mucho en la ejecución o el control de riesgos, entre otras áreas. 

Respecto a la inversión en alternativos, Ussía pone el foco en la longevidad y aboga, por tanto, por la “planificación financiera de la longevidad”. En este contexto, cree que “deberíamos incluir siempre en las carteras productos alternativos”, sin importar la iliquidez del producto. Incluso, “debería ser obligatorio”. En este punto surgió las dudas sobre una crisis en los alternativos. Ussía, sin embargo, cree que sí ha habido crisis que han tocado a los alternativos, como la crisis inmobiliaria de principios de 2010 o la crisis en el venture capital. En lo alternativos, según Ussía, también hay que atender a las necesidades del cliente. 

Para Raga, el tema de los alternativos está muy ligado a la personalización y a la diversificación, aunque considera que no todos los alternativos son iguales, “cada uno de ellos tiene su objetivo”: con unos, se consigue más diversificación y con otros, activos reales, etcétera, según Raga. La directiva insistió en el tema de la gobernanza, al asegurar que los alternativos “necesitan una regulación que se adapte a los tiempos y que proteja al minorista”. Esta afirmación responde a la mayor democratización del acceso del minorista, al que hay que “informar bien”. Considera que los alternativos “están en una fase de maduración”, pero que aún queda mucho por madurar”. 

Arquitectura abierta

Blanco observa una evolución importante de la arquitectura ambiental tradicional hacia un trabajo conjunto entre instituciones internacionales y nacionales. Un camino que, según Blanco, “no tiene marcha atrás”. En resumen, según Blanco, “antes se buscaba el mejor fondo y ahora,  la mejor gestión”. Esto se logra debido a que “la estructura de gestora internacional es mucho más porosa” y las entidades nacionales “juegan mucho más el papel de orquestadores de la solución pero las gestoras internacionales tienen un papel muy relevante como especialistas globales de algunos de los activos o de las estrategias de gestión”. Así, “vamos a ver la combinación de fondos propios y de fondos de terceros, pero también de nuevas estructuras de mandatos, de fondos propios con gestión delegada a terceros o fondos de terceros hechos a la medida para algunas de las entidades”. Esta coyuntura permite tener, según Blanco, más escalabilidad de la solución, una mejora en márgenes y una mayor flexibilidad, además de más transparencia y que los agentes puedan situarse en la parte de la cadena donde generen más valor. 

Colomer observa que la industria ha encontrado un cierto equilibrio en cuanto a colaboraciones con otras gestoras. “Diría que los partners hemos convertido el partnership en que puede apretar al máximo precio, probablemente más justamente en economía de escala que el propio concepto de partnership. También nos hemos unido para conseguir un ecosistema de comunicación, de distribución, de tecnología”, apunta, para asegurar que “nuestras exigencias van más allá de la pura inversión”.

Regulación

Raga cataloga de “necesarios” los cambios regulatorios que está preparando la Comisión Europea y considera que deberían implantarse con rapidez. “Europa no tiene un problema de variedad de producto, de cantidad… al contrario”, apunta y considera que los cambios van por lado del ahorrador, del inversor, pero también a fomentar la inversión en compañías europeas. “Sería un error montarlo para que tuviera ese objetivo”, argumenta, para concluir que debe ser una iniciativa “enfocada principalmente a fomentar el ahorro y la inversión de una manera flexible y avanzada, por ejemplo, automática”.

Ussía, ahondando en esta cuestión, lamentó el solapamiento de iniciativas para fomentar el ahorro y la inversión por parte de los distintos reguladores. “Hace un año estábamos hablando de las cuentas de ahorro, y un año después seguimos hablando de o mismo, pero con una ignorancia total sobre qué va a pasar”, afirma y observa que en España, los gobernantes parecen inclinarse por la vía de la cuenta que de la etiqueta, pero es consciente de la escasa información sobre los detalles que existe en la actualidad. En este punto, coincide con Raga en su oposición a que esta iniciativa fomente la inversión en empresas europeas: “Si no son productivas, son peores que las americanas, no recibirán financiación. Pero para ayudar a los inversores a que ahorren para su jubilación, se debe invertir en los activos que creamos que puedan ser más atractivos”, apunta Ussía. “Me encantaría tener realidades lo antes posible”, concluye.

Inteligencia artificial

Respecto a la aplicación de la inteligencia artificial, Blanco señala que “ya no es un futurible” porque “ya es algo que está con nosotros”. En su caso, lo han trabajado en tres etapas. Primero, un cambio cultural;  el segundo, mejora de la capacidad de decisión, y el tercero, la personalización. “Estoy orgullosa y sorprendida de la velocidad que hemos tenido en el cambio cultural”, asevera Blanco. Mientras, Ussía reconoce que la IA permite más eficiencia en contestar a las preguntas de los clientes con información mejor organizada.

Fidelity: Tecnología, IA y el dilema del crédito

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La emisión de bonos vinculada a la IA y la tecnología se ha vuelto más difícil de ignorar para los inversores de crédito, dada la magnitud de la oferta reciente y los episodios de volatilidad. Lo que empezó en gran medida como una historia de grado de inversión estadounidense se está ampliando a otras regiones y a todo el espectro de calidad crediticia. Aquí analizamos el dilema que esto plantea para una estrategia flexible centrada en la generación de rentas, y explicamos por qué actualmente mantenemos una exposición limitada al sector.

Puntos clave

Muchos grandes emisores tecnológicos combinan una elevada calidad crediticia, balances sólidos y un valor bursátil sustancial, al tiempo que ofrecen diferenciales atractivos frente a los bonos gubernamentales.

El rápido crecimiento del capex en centros de datos y de la emisión de deuda no tiene un precedente histórico claro, mientras que las rentabilidades finales de la inversión en IA siguen siendo difíciles de cuantificar. Históricamente, los sectores que han experimentado el crecimiento más rápido de la deuda a menudo han registrado posteriormente un peor comportamiento.

En lugar de tomar exposición simplemente porque la tecnología representa una proporción creciente de los índices de crédito, buscamos rentabilidades comparables o superiores en otras áreas del crédito global. Esto respalda una exposición limitada a la tecnología mientras siga siendo elevada la incertidumbre en torno a la emisión, los retornos de la inversión y los posibles ganadores y perdedores.

A favor

Desde hace tiempo defendemos el concepto de «rentabilidad segura» en renta fija. Aunque persisten las dudas sobre los balances y la disciplina fiscal de los mercados desarrollados, no cabe duda de que algunos de los créditos de mayor capitalización y mejor calidad del mundo se ven penalizados por tener que valorar sus bonos con un diferencial sobre el tipo «libre de riesgo», pese a contar con balances mucho mejores que los de los soberanos frente a los que se valoran. En ese contexto, recibir alrededor de 50-100 pb sobre los Treasuries o los Bunds, por ejemplo, por créditos sin apalancamiento con calificación AA o A es, en teoría, una buena propuesta para los inversores de rentabilidad total.

También vemos un gran valor en la relación deuda/valor de empresa como indicador útil del riesgo crediticio global. A menudo, esta métrica puede aportar mucha más información que otras más tradicionales, como deuda/EBITDA o flujo de caja libre/deuda. La deuda/valor de empresa ofrece una indicación inequívoca de cuánto valor atribuye el mercado a valores que están —al menos en teoría— subordinados a las reclamaciones que los acreedores tienen sobre los activos y los flujos de caja de la compañía. Por tanto, independientemente de lo que los hiperescaladores destinen a la IA durante los próximos años, su valor bursátil combinado de 13 billones de dólares probablemente significa que los acreedores no tienen que preocuparse por un deterioro del capital.

Las valoraciones actuales son convincentes. No cabe duda de que el sector tecnológico aparece como «barato» desde múltiples puntos de vista: valor relativo sectorial, diferencial por unidad de apalancamiento y diferenciales ajustados por calificación, por citar algunos.

¿Qué nos frena?

La velocidad y la magnitud del despliegue de la IA son tan enormes que empequeñecen cualquier comparación histórica digna de tal nombre. Que el capex en centros de datos avance hasta superar el 3% del PIB estadounidense en 2027 y añada 1,7 puntos de PIB en solo dos años representa el boom de capex más rápido de todos los tiempos (como ha señalado Apollo). Eso significa que su financiación también se está produciendo a una escala que nunca se ha puesto a prueba. Además, al ser un contribuyente tan importante al crecimiento del PIB, si el impulso se ralentizara o se revirtiera podría convertirse en un factor negativo significativo para la economía en su conjunto.

La rentabilidad derivada de la IA —tanto para los actores que acometen el capex como para los clientes que invierten en la tecnología— sigue siendo difícil de cuantificar. La financiación circular está ayudando a que el despliegue avance, pero los márgenes de beneficio de la economía fuera del sector tecnológico, así como los márgenes de los propios constructores, aún no han experimentado el tipo de cambio estructural que necesitamos ver para justificar la enorme cantidad de capital invertido.

La historia no respalda un comportamiento superior de los sectores con un elevado crecimiento de la deuda. Los sectores en los que la deuda ha crecido con mayor rapidez normalmente han quedado rezagados frente al mercado en horizontes clave, a menudo con consecuencias muy negativas —en particular tecnología/TMT en 2001, financieros/inmobiliario en 2007 y shale/energía en 2014—.

Hasta ahora, parece que el mercado de crédito ha optado por clasificar la mayor parte del riesgo en este ámbito como relacionado con la oferta, más que con un riesgo fundamental de crédito. De hecho, la oferta superior a la prevista ha sido sin duda un importante motor del peor comportamiento reciente de los bonos. Por tanto, el anuncio de Google de que no emitirá más deuda este año —en dólares—, así como cualquier otra señal de que el ritmo de la oferta podría estar moderándose, debería ser un factor materialmente positivo para un mercado que se resiente bajo el peso de la oferta tecnológica que ha llegado este año.

¿Qué implica esto para el posicionamiento en nuestras estrategias?

En primer lugar, como inversores agnósticos respecto al índice, podemos adoptar una perspectiva ligeramente distinta a la de los gestores relativos al índice. Los inversores referenciados a un índice deben centrarse en el tamaño de los sectores dentro de sus índices y en el tracking error correspondiente asociado a cada uno, para tener las mejores posibilidades de generar alfa. Un inversor sin restricciones, en cambio, puede tomarse el tiempo necesario para valorar si el sector en su conjunto y cada nombre en particular merecen o no su atención.

En segundo lugar, podemos encontrar rentabilidades equivalentes o incluso superiores a las del sector tecnológico en otras partes del mercado global de crédito, que no presentan el mismo conjunto de factores de riesgo. Eso puede implicar asumir riesgos en otras áreas, como una menor calidad crediticia (BB), riesgo de subordinación (financieros europeos e híbridos corporativos), riesgo de estructuración (CLOs) o riesgo cíclico (como inmobiliario o autos).

En tercer lugar, normalmente nos hemos centrado en emisores más grandes, con una larga trayectoria en los mercados de capitales y nombres conocidos, ya que creemos que, por lo general, esto se traduce en un menor riesgo de dificultades financieras e impago con el tiempo. Aunque el despliegue de la IA es real y su potencial económico es verdaderamente transformador, creemos que habrá ganadores y perdedores en esta revolución y que, en igualdad de condiciones, eso podría implicar una tasa de impago más elevada, especialmente en algunas de las estructuras más nuevas, pequeñas y especulativas que están llegando al mercado.

Tribuna elaborada por Izzi Halewood, especialista sénior de inversión en renta fija de Fidelity International y James Durance, gestor de renta fija de Fidelity International.

La nueva generación de filántropos prioriza el impacto, la innovación y la rendición de cuentas

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Lombard Odier, gestora global de patrimonio y activos, publica hoy su nuevo informe The Next [Gen] Chapter of Philanthropy, basado en los resultados de una encuesta realizada a 260 personas de alto patrimonio (HNWI) en Suiza, Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido. El informe revela cómo las generaciones más jóvenes están influyendo en la evolución de la filantropía en el contexto de la mayor transferencia de riqueza de la historia, y analiza las motivaciones de los donantes, sus formas de contribuir, los desafíos a los que se enfrentan, el apoyo que buscan y cómo la innovación y el surgimiento de nuevos vehículos filantrópicos moldean sus donaciones. 

A diferencia de la percepción de que existe una brecha generacional, el 80% de los encuestados afirmó que las generaciones más jóvenes y las de mayor edad comparten los mismos valores y motivaciones en el ámbito de la filantropía. No obstante, los donantes más jóvenes están transformando la forma en que esta se lleva a cabo: es casi tres veces más probable que esta generación considere el impacto medible como una prioridad (19% frente al 7%) y más del doble de probable que priorice la innovación (27% frente al 13%). 

Este cambio también está impulsado por la creciente concentración de capital filantrópico en un pequeño grupo de donantes, aun cuando el volumen total de donaciones alcanzó niveles récord en 2025. A medida que la riqueza pasa a la siguiente generación, las donaciones se vuelven más estructuradas, intencionales y basadas en evidencias. Los donantes más jóvenes tienden a utilizar nuevas herramientas y datos, explorar diversos mecanismos de donación y plantear interrogantes más exigentes sobre la gobernanza, los resultados y el impacto a largo plazo.

Cada mercado tiene sus propias tradiciones, cultura e infraestructura filantrópica

El informe revela que, si bien el deseo de donar es firme y constante en todos los mercados, no existe un modelo único para la filantropía de la próxima generación. Más allá de los factores biográficos que influyen en las decisiones individuales de donación, el enfoque de cada mercado viene determinado por la cultura local, la dinámica familiar y el grado de madurez de la infraestructura filantrópica de cada país. No obstante, hay un denominador común en los cuatro casos: la próxima generación desea donar con mayor intencionalidad.

En primer lugar, la filantropía en Suiza evoluciona mediante el perfeccionamiento más que a través de la reinvención. Sustentada en una cultura de donación consolidada, los donantes perciben cada vez más la filantropía como parte de la planificación patrimonial familiar a largo plazo; de hecho, el 50% señala la integración de la filantropía en las estrategias de patrimonio familiar como el principal servicio que esperan de los gestores de patrimonio.

En el caso de Singapur combina la sofisticación digital con un marcado interés por la innovación. El 60% de los encuestados prevé utilizar nuevos o diferentes mecanismos e instrumentos de donación en el futuro, lo que pone de manifiesto su disposición a adoptar nuevos enfoques para lograr un mayor impacto. Por su parte, en los EAU, la filantropía sigue profundamente arraigada en la fe, la familia y la responsabilidad humanitaria, pero los donantes buscan un enfoque más estructurado. El país registra la mayor demanda de apoyo para desarrollar estrategias filantrópicas con indicadores clave de desempeño (KPI) (57%), lo que pone de relieve una tendencia hacia un impacto más medible.

Y, por último, el Reino Unido cuenta con una sólida cultura de donaciones orientadas a la comunidad, pero los donantes reconocen cada vez más el valor de la colaboración. Si bien el 80% de los encuestados expresa interés en colaborar con otros filántropos, solo el 8% lo hace actualmente, lo que pone de manifiesto una oportunidad para transformar la generosidad en un mayor impacto colectivo.

«La filantropía entra en la segunda mitad de esta década arrastrando una contradicción aún no resuelta. Si bien el volumen total de las donaciones nunca ha sido tan elevado, la base de personas que donan se está reduciendo rápidamente. A medida que la riqueza pasa a la siguiente generación, la filantropía se vincula cada vez más a un debate de mayor envergadura sobre la sucesión, la gobernanza, los valores familiares y el propósito a largo plazo. En este contexto, los donantes más jóvenes no están abandonando los valores de las generaciones anteriores, sino que se plantean cómo un enfoque más profesional puede transformar esos mismos valores en un impacto más duradero. Esta evolución está transformando el tipo de apoyo que requieren las familias. La filantropía ya no puede abordarse como una cuestión aislada; esta nueva generación de filántropos demanda un enfoque integral que articule estas diversas facetas, combinando estructuras organizativas con ambiciones de mayor alcance para traducir sus aspiraciones en cambios concretos y medibles», ha destacado Maximilian Martin, director global de filantropía del Grupo Lombard Odier.