Banco Mediolanum, entidad española especializada en el asesoramiento financiero a lo largo de todas las etapas de la vida de sus clientes, ha inaugurado una nueva Family Bankers’ Office en Zaragoza. Situada en el número 23 del paseo de la Independencia, este emplazamiento está diseñado para seguir impulsando el asesoramiento financiero personalizado, continuo y de larga duración que caracteriza a la entidad y seguir siendo un referente para clientes y profesionales en la zona.
La entidad consolida así su presencia en Zaragoza, donde ya operaba, trasladándose a este nuevo emplazamiento, con una localización más céntrica y con una superficie de 265 m². El espacio dispone de varios despachos, en que los Family Bankers pueden prestar sus servicios y acompañar a sus clientes en la gestión de sus ahorros y patrimonio y en la consecución de sus objetivos vitales, y una sala de actos.
“La inauguración de este nuevo emplazamiento en Zaragoza es un claro reflejo de nuestra apuesta estratégica de crecimiento en la zona, que lidera Juan Ramón Torruella. Desde esta Family Bankers’ Office queremos seguir acercando nuestro modelo de asesoramiento financiero personalizado a más familias y ofrecerles un acompañamiento profesional y continuado en cada etapa de su vida. También impulsar el crecimiento de nuestra red de Family Bankers, atrayendo talento y ofreciendo oportunidades de desarrollo profesional”, afirma Jaime García, responsable de la zona noreste e islas Banco Mediolanum.
Banco Mediolanum, que cerró 2025 con más de 3.000 clientes y 139,6 millones de euros de recursos totales de clientes en Aragón, continúa su estrategia de crecimiento territorial y refuerzo de su red de Family Bankers, con más de 80 Family Bankers’ Offices en toda España.
Foto cedidaJames Norton, director de jubilación e inversiones en Vanguard
Muchos ahorradores se muestran reacios a invertir por miedo a perder capital o por no saber cuál es el momento adecuado para hacerlo. Sin embargo, Vanguard ha analizado la rentabilidad del hipotético «inversor más desafortunado», que solo invirtió en los peores momentos posibles durante los últimos 30 años y los resultados demuestran que, incluso en este escenario, le habría salido más a cuenta invertir que mantener su dinero en efectivo.
La gestora examinó qué habría ocurrido si un inversor hubiera invertido justo antes de todas las grandes caídas registradas a lo largo de casi tres décadas. Incluso en este escenario, una estrategia sencilla de buy and hold, es decir, invertir y no vender estas inversiones, diversificada a nivel mundial, convirtió 45.000€ de aportaciones totales en un total de 155.580€ en febrero de 2026, lo que supone una ganancia de 110.580€ (+246%).
“Este análisis pone de relieve una verdad sencilla pero contundente: el tiempo que se permanece en el mercado es mucho más importante que intentar predecir su evolución. Incluso cuando la elección del momento ha sido sistemáticamente errónea, mantener las inversiones durante las caídas del mercado ha dado lugar históricamente a mejores resultados. Los picos y valles del mercado son extremadamente difíciles de identificar en tiempo real. Retrasar o vender las inversiones suele traducirse en oportunidades perdidas. De hecho, los nuevos máximos y mínimos son una característica normal de los mercados, cuyo crecimiento a largo plazo viene impulsado por la economía en general, las ganancias de productividad, la innovación y los dividendos reinvertidos”, explica James Norton, director de jubilación e inversiones.
Ejercicio teórico
Según Norton, la conclusión clave para los inversores es que mantener la disciplina y conservar una cartera ampliamente diversificada, a largo plazo, a bajo coste y capeando cualquier volatilidad, «puede generar buenos resultados incluso en las condiciones más difíciles”. Para simplificar, el análisis de Vanguard parte dedos premisas: exposición a renta variable diversificada a nivel mundial a través de un fondo que replica el índice FTSE All World; y estrategia a largo plazo de buy and hold, sin intentar predecir el comportamiento del mercado ni realizar ajustes en la cartera.
La primera parte de este informe refleja esta trayectoria de la inversión a través de los diferentes eventos de mercados:
Septiembre de 1997: se aportaron los primeros 2.500€ antes de la crisis financiera asiática; se perdieron 188€ en un mes.
Julio de 1998: se aportaron 2.500€ antes del impago de Rusia y la quiebra de Long-Term Capital Management; se perdieron 786€ en total en un mes.
Enero de 2000: se añadieron 10.000€ en el punto álgido de la burbuja puntocom; el colapso tecnológico, el 11-S y la guerra en Afganistán dejaron al inversor con una pérdida del 31% en septiembre de 2002. A continuación, se produjo una recuperación, y en octubre de 2007 las aportaciones totales de 15.000€ valiesen 19.034€.
Octubre de 2007: se añadieron 5.000€ en vísperas de la crisis financiera mundial. Mantener la inversión durante el repunte supuso que, en 2019, las aportaciones totales de 20.000€ valiesen 48.066€.
Finales de 2019: se añadieron 10.000€ justo antes de la caída provocada por la COVID-19 (el mercado cayó un 35% aproximadamente antes de repuntar en 2020-21).
Diciembre de 2021: se añadieron 5.000 € antes de la guerra de Ucrania, el repunte de la inflación y las rápidas subidas de los tipos de interés (los mercados cayeron un 26% aproximadamente antes de recuperarse en 2023-24).
Diciembre de 2024: se añadieron 10.000 € antes del «Día de la Liberación» y la volatilidad de los aranceles (el mercado cayó un 13 % antes de recuperarse en 2025).
Resultado final
Según Vanguard, el resultado final de la inversión para un importe total aportado de 45.000 euros a lo largo de 30 años, el valor de la cartera a febrero de 2026 sería de 155.580 euros, con una rentabilidad total de 246%, «a pesar de invertir sistemáticamente en los peores momentos», insisten desde la gestora. Con estos datos sobre la mesa, la firma defiende que «permanecer en el mercado es mejor que intentar predecir su evolución. Ni siquiera una sincronización perfectamente desajustada impidió una sólida creación de riqueza a largo plazo cuando las inversiones se mantuvieron durante las caídas».
Según la lectura que hace, las acciones recompensaron la paciencia a pesar de las repetidas crisis. «Las grandes crisis (crisis asiática, estallido de la burbuja puntocom, crisis financiera global, COVID-19, inflación, guerra y aranceles) provocaron fuertes caídas, pero los mercados finalmente se recuperaron y crecieron», apuntan. Además, señala que la rentabilidad a largo plazo de las acciones superó significativamente a la del efectivo: «Si se hubieran mantenido esos mismos 45.000 € en ahorros en efectivo durante ese periodo, se habrían alcanzado unos 56.871€ (+26,4%), tomando como referencia los tipos de interés de los depósitos del BCE. Incluso este inversor en renta variable «más desafortunado» superó ampliamente al efectivo. Es imposible identificar de forma fiable los máximos del mercado. Además, vender o retrasar la inversión debido a máximos históricos a menudo conduce a perder ganancias».
Según sostiene la gestora, el crecimiento a largo plazo se mantuvo porque la amplia expansión económica, las mejoras en la productividad, la innovación y la reinversión de dividendos han sustentado históricamente unos niveles de mercado más elevados a lo largo del tiempo. «Una estrategia de inversión en renta variable disciplinada, diversificada y a largo plazo puede generar buenos resultados incluso en momentos adversos. Mantener la inversión ha sido más importante que intentar adivinar lo que vendrá después», concluyen.
Bankinter Investment, SGIIC, S.A.U., la sociedad gestora de Bankinter Investment (filial del Grupo Bankinter centrada en inversiones alternativas), ha puesto en marcha un Fondo de Inversión Libre (FIL) que refuerza su estrategia de acercar la inversión directa en activos reales a un espectro más amplio de inversores. Este lanzamiento facilita el acceso a este tipo de oportunidades a través de una plataforma con una década de experiencia en activos alternativos, bajo una estructura de inversión flexible y con enfoque de largo plazo.
El vehículo, denominado Bankinter Investment Inversión Alternativa II, FIL, ofrece la posibilidad de invertir en una cartera diversificada de activos de la economía real mediante un único instrumento, a partir de 10.000 euros. Este importe de entrada resulta notablemente inferior al habitual en este tipo de inversiones, tradicionalmente restringidas a grandes patrimonios o inversores institucionales. Así, la entidad amplía el acceso a activos alternativos en sectores como energía, inmobiliario, infraestructuras o capital riesgo, integrándolos de manera estructurada y profesional en las carteras de los clientes y permitiendo una exposición diversificada a través de un solo vehículo.
La gestión del fondo correrá a cargo de Bankinter Investment SGIIC, bajo su modelo de inversión directa, que implica capacidad de decisión y control sobre los activos subyacentes, apoyándose en un ecosistema de profesionales especializados. Este enfoque diferencial ha situado a Bankinter Investment como una de las gestoras de referencia en inversión alternativa en la Península Ibérica. Además, como es habitual en sus vehículos, Bankinter participará como principal inversor del fondo, reforzando así el alineamiento de intereses con el resto de partícipes.
Se trata de un fondo cerrado orientado a construir una cartera diversificada de activos alternativos, principalmente en Europa y otros países de la OCDE, con horizonte de largo plazo. Su finalidad es complementar las inversiones tradicionales dentro de las carteras, aportando estabilidad, una relación rentabilidad/riesgo atractiva, descorrelación respecto a los mercados cotizados y generación sostenida de valor en el tiempo. El objetivo de rentabilidad se sitúa en una TIR neta del 9%, con un cupón medio anual estimado del 5% una vez concluido el periodo de inversión, aunque estos objetivos no garantizan resultados futuros.
El fondo presenta una política de inversión más flexible que la de los vehículos tradicionales de capital riesgo, lo que otorga a la gestora mayor margen para ejecutar operaciones que, por tamaño o sector, podrían verse restringidas en otros instrumentos.
Entre sus rasgos diferenciales destaca la posibilidad de realizar aportaciones mediante traspasos y de recibir distribuciones en otros fondos de inversión. Esta característica permite a personas físicas con residencia fiscal en España diferir la tributación de las plusvalías generadas, al igual que sucede con los fondos tradicionales. Este aspecto introduce una mayor eficiencia fiscal y facilita la reorganización del patrimonio sin impacto tributario inmediato.
Una inversión adaptada al contexto actual
El lanzamiento de este FIL se produce en un entorno donde la diversificación adquiere un papel clave. La inversión alternativa se consolida como complemento natural de las carteras de renta fija y renta variable, al ofrecer exposición a activos reales con menor correlación con los mercados financieros, capacidad de generar distribuciones recurrentes, mejora del binomio rentabilidad-riesgo y potencial de revalorización a largo plazo. En este escenario, no solo resulta relevante invertir en activos alternativos, sino hacerlo de forma diversificada y a través de plataformas con experiencia contrastada.
Cambios en los equipos de Estrategia de Inversión y Sostenibilidad de CaixaBank Wealth Management y en el de selección de fondos Long Only de CaixaBank Asset Management.
Antonia Conde, que se incorporó hace tres años al equipo de Arquitectura abierta de CaixaBank AM, donde asumía la selección de fondos temáticos sostenibles de renta variable, fondos mixtos y de renta fija emergente, ha cambiado su rol en el grupo. Así, se ha unido al equipo de Estrategia de Inversión y Sostenibilidad de CaixaBank Wealth Management, dirigido por Jorge Velasco.
En su nuevo rol, asumirá responsabilidades en sostenibilidad y asesoramiento en carteras.
Tras este cambio, el equipo de Selección de fondos de CaixaBank AM ha llevado a cabo una reestructuración de las responsabilidades del equipo de Long Only, dirigido por Rubén Ruiz. El equipo ha incorporado a Camila Castro, que se suma al área de inversión temática, donde trabajará junto a Pablo Rodríguez.
Tras este movimiento, el equipo queda formado por cuatro profesionales dedicados a la selección de renta variable y tres responsables de renta fija y estrategias mixtas, manteniendo una estructura especializada por clases de activo.
El Grupo Dunas Capital celebra su décimo aniversario como plataformas independientes de gestión de activos en España, con más de 5.300 millones de euros bajo gestión. La firma ha logrado este hito gracias a un modelo de inversión diversificado que combina estrategias líquidas, alternativos, real estate, basado en la gestión prudente, la preservación de capital y la generación de valor a largo plazo.
Solo en 2025, Dunas Capital Asset Management (DCAM) incrementó sus activos en 1.314 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 37% interanual, con productos líquidos que superaron los 4.884 millones de euros y un patrimonio total de grupo que superó los 5.000 millones al incluir activos alternativos. La gama Dunas Valor, ampliada con el lanzamiento de Dunas Valor Audaz, cerró el año con rentabilidades positivas y volúmenes gestionados superiores a 500 millones de euros por vehículo.
En términos de posicionamiento, durante el pasado ejercicio, la firma se situó en el número 10 del ranking de gestoras españolas por suscripciones netas en 2025, sobre un universo de más de 100 firmas, y en el primer decil del ranking global, manteniéndose un año más como primera gestora independiente en términos de captación. Por volumen de activos, DCAM continúa en el top 20 de gestoras nacionales (puesto 16) y en el pódium de las gestoras independientes.
Evolución estratégica y expansión internacional
A finales de 2025, el Grupo reforzó su plataforma con la creación de Dunas Capital Alternatives (DCA), gestora especializada en activos alternativos, que complementa la actividad de DCAM (centrada en estrategia líquidas), con la misma filosofía de preservación de capital. Para este año, DCA trabaja ya en el lanzamiento de dos nuevos fondos, Dunas Aviation II y un fondo de infraestructuras estratégicas, dando así continuidad a la estrategia del grupo y reforzando su posicionamiento en el segmento de inversiones alternativas que proporcionan descorrelación de los mercados financieros y protección contra la inflación.
Asimismo, la firma ha registrado sus fondos en Portugal, impulsando el desarrollo de la gestora en el mercado ibérico, y ampliando su capacidad de distribución tanto de estrategias líquidas como de activos alternativos.
En paralelo, el Grupo ha reforzado sus distintas áreas de negocio. Destaca el lanzamiento de Dunas Capital Debt, una nueva unidad especializada en asesoramiento en financiación y gestión de deuda, liderada por José María Sagardoy. En el área inmologística, Dunas Capital Real Estate ha constituido la Junta de Compensación del proyecto Alma Meco. Con ello, la firma refuerza su posicionamiento como uno de los principales gestores de suelo logístico en España.
Nueva identidad corporativa y página web
Coincidiendo con el décimo aniversario, Dunas Capital presenta una identidad corporativa renovada y una nueva página web, marcando el inicio de una nueva etapa de expansión y crecimiento como gestora independiente de referencia.
La nueva identidad visual refuerza los valores de la firma -solidez, experiencia, flexibilidad e innovación- y proyecta una imagen más contemporánea y alineada con su estrategia a largo plazo. Por su parte, la nueva web ha sido diseñada para ofrecer una experiencia más clara, intuitiva y accesible para inversores y clientes, facilitando el acceso a información detallada sobre las distintas áreas de negocio, productos y capacidades del grupo.
David Ángulo, Chairman de Dunas Capital, señaló: “En esta década hemos construido una plataforma de inversión independiente, sólida y diversificada, con un equipo de primer nivel conformado por más de 70 profesionales, siempre con un mismo objetivo: proteger y hacer crecer el patrimonio de nuestros clientes. Cumplir diez años no es solo una oportunidad para hacer balance, sino para reafirmar nuestra ambición de largo plazo. Iniciamos ahora una nueva etapa con el objetivo de seguir creciendo de manera sostenida, con más capacidades, mayor alcance y la misma convicción con la que empezamos”.
El ecosistema de startupsen España continúa mostrando dinamismo en el primer trimestre de 2026, con un total de 731 millones de euros invertidos en 79 operaciones, a pesar de la caída del 30% en volumen y del 21% en número de rondas respecto al mismo periodo del año anterior.
Este comportamiento refleja un inicio de ejercicio más débil, condicionado en parte por el elevado dinamismo registrado en el primer trimestre de 2025, que estableció una base comparativa especialmente exigente. Estas son una de las principales conclusiones del informe trimestraldel Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, que examina la evolución de la inversión, el papel de los distintos tipos de inversores, las fases de financiación, los sectores más activos y las principales operaciones y desinversiones del ecosistema en España.
A pesar de este ajuste, los datos del Observatorio apuntan a un ecosistema que continúa avanzando hacia una mayor madurez. La caída del ticket medio hasta los 9,5 millones de euros (–12%) junto con el incremento de la mediana hasta los 2,5 millones (+19%) sugieren un aumento del tamaño habitual de los tickets y a una mayor actividad en fases iniciales, en un contexto de menor concentración del capital en rondas grandes.
Un inicio de año condicionado por las megarrondas
El primer trimestre de 2026 ha estado claramente marcado por el protagonismo de las megarrondas, es decir, aquellas operaciones de inversión superiores a 50 millones de euros. Y es que sólo tres rondas, protagonizadas por PLD Space, Preply y Universal DX, concentran una inversión total de 370 millones de euros y representan el 51% de la inversión total en el ecosistema emprendedor español. La mayor operación del trimestre ha sido la de PLD Space, compañía aeroespacial con sede en Elche, que ha captado 180 millones de euros para el desarrollo de cohetes reutilizables destinados al acceso orbital comercial.
No obstante, incluso en este segmento de grandes operaciones se observa un ajuste interanual, con una caída del 15% en el volumen de megarrondas respecto al mismo periodo de 2025 y un descenso del 25% en el número de operaciones.
Y al excluir de la ecuación a estas megarrondas, el mercado muestra una contracción más acusada. El volumen invertido se reduce hasta los 361 millones de euros (–40%) en 76 operaciones, mientras que el ticket medio desciende un 25%, situándose en 4,9 millones de euros. Esta evolución evidencia una menor presencia de rondas de tamaño medio, lo que contribuye a explicar la caída global de la inversión.
Menor actividad, pero mayor concentración del capital
El comportamiento del ecosistema en el primer trimestre de 2026 confirma la tendencia de normalización iniciada en 2022. Tras los máximos alcanzados en 2021 y 2022, el mercado ha ido ajustando progresivamente sus niveles de actividad, con 2023 y 2024 caracterizados por una menor intensidad inversora y un 2025 que mostró signos de recuperación.
En este contexto, el arranque de 2026 se sitúa por debajo de la media histórica reciente en número de operaciones, aunque mantiene un volumen de inversión superior a los trimestres más bajos de 2024. Este patrón apunta a una mayor concentración del capital en menos operaciones.
La evolución por origen de los fondos también refleja esta tendencia. La inversión local desciende hasta los 91 millones de euros (–51%), mientras que la inversión extranjera cae un 25%, hasta los 272 millones. Por su parte, la inversión mixta desciende a los 363 millones de euros (–19%), pero mantiene su papel predominante al concentrar cerca del 50% del volumen total invertido.
En términos de número de operaciones, las rondas con participación exclusivamente local se reducen un 28%, hasta 34 operaciones, mientras que las mixtas caen un 13%, hasta 28 operaciones. Las operaciones financiadas únicamente por inversores internacionales se mantienen estables, con 13 rondas.
Entre los inversores más activos del trimestre destacan, en el ámbito nacional, Dozen (The Crowd Angel), Kfund, Easo Ventures, Swanlaab Ventures y Axon Partners Group. A nivel internacional, Andreessen Horowitz y Norrsken VC lideran la actividad con dos operaciones cada uno.
Cambio de dinámica en las fases de inversión
El análisis por fases revela un ajuste generalizado en prácticamente todas las etapas de financiación, con la única excepción de la Serie A, que crece un 48%. Este comportamiento se explica por un cambio en el tamaño de las primeras rondas, ya que cada vez más startups, sobre todo aquellas con equipos experimentados, estructuras consolidadas o tracción inicial, acceden directamente a rondas iniciales de mayor volumen.
Las etapas más tempranas concentran la mayor debilidad del trimestre: la fase Pre-Seed no registra operaciones y las rondas Seed caen un 34%. También retroceden las fases intermedias, con descensos del 25% en Serie B y del 75% en Serie C.
Nuevos polos emergentes en la inversión
La distribución sectorial del primer trimestre de 2026 está fuertemente condicionada por el impacto de las grandes operaciones. El sector Space & Navigation lidera el volumen de inversión con 199,5 millones de euros, impulsado por la ronda de PLD Space. Le sigue Edtech, con 159,6 millones, gracias en buena parte a la operación de Preply (126M€), mientras que Biotech & Life Sciences alcanza los 84,7 millones de euros, con un crecimiento del 88% apoyado en la ronda de Universal DX.
Este comportamiento refleja una elevada concentración del capital en unos pocos verticales directamente vinculados a megarrondas, mientras que el resto de los sectores mantienen niveles de actividad más moderados tanto en volumen como en número de operaciones.
Desde el punto de vista geográfico, Barcelona vuelve a liderar la inversión en España y certifica su posición como principal hub del ecosistema. La principal novedad del trimestre es el ascenso de Elche a la segunda posición, impulsado por la operación de PLD Space, lo que evidencia el impacto que una gran ronda puede tener en la configuración territorial de la inversión. Madrid se mantiene en tercer lugar y reafirma su papel estructural como uno de los principales polos de innovación del país, mientras que Sevilla alcanza la cuarta posición gracias a la operación de Universal DX (62M€).
Más allá de estas posiciones, el trimestre deja una lectura positiva en términos de diversificación territorial. Aunque aún no puede hablarse de polos consolidados fuera de las grandes ciudades, estas operaciones reflejan un mayor dinamismo en otras regiones.
Caída de las desinversiones en el arranque de 2026
El trimestre se cierra con un total de cinco exits, un 64% menos que en el mismo periodo del año anterior, en un contexto de menor dinamismo del mercado y de mayor cautela por parte de los compradores estratégicos y financieros.
En conjunto, los datos del primer trimestre de 2026 reflejan un mercado más selectivo, con menor actividad, pero mayor concentración del capital en operaciones de gran tamaño. Según el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, este comportamiento se enmarca en un proceso de ajuste del ecosistema, en el que la inversión se concentra en menos operaciones y gana peso en proyectos de mayor tamaño. Este escenario confirma la evolución hacia un mercado más maduro, con una actividad más contenida y una mayor exigencia en la asignación del capital.
Foto cedidaUlrik Fugmann, codirector del Grupo de Estrategias Medioambientales de BNP Asset Management.
Ulrik Fugmann, codirector del Grupo de Estrategias Medioambientales de BNP Asset Management, explica en el podcast Talking Heads de la firma los grandes cambios que se han producido recientemente, como la puesta en marcha del Fondo Europeo Estratégico de Inversión en Infraestructuras, y la posibilidad de restablecimiento de los créditos fiscales a la energía solar y eólica en Estados Unidos. Sobre las consecuencias puede tener la situación actual en Oriente Medio en los ámbitos de seguridad energética y energías renovables, Fugmann apunta que el coste prolongado derivado de una crisis de combustibles fósiles supera con creces las inversiones que se necesitan para seguir desarrollando las energías renovables. Por lo tanto, cree que la mejor forma para garantizar la seguridad energética está “en la relocalización y la internalización de los sistemas energéticos”.
En este sentido, toma como ejemplo a China, que en los últimos veinte años, ha realizado una fuerte inversión en el sector de las energías limpias. “Su motivación no ha sido únicamente la descarbonización, sino también reforzar su seguridad energética y reducir su dependencia de los combustibles fósiles, de Oriente Medio y de otros países productores de petróleo”, comenta el experto, que añade que la relación entre energías renovables, seguridad energética y geopolítica “ha provocado cambios reales y se ha acelerado con el conflicto”.
Europa también está viviendo cambios radicales en este campo. Fugmann señala que en el ámbito de la política energética europea, han pasado dos cosas realmente importantes: la Comisión Europea está impulsando una revisión de la energía nuclear en toda Europa –Alemania e Italia han confirmado su intención de reabrir algunas de sus centrales nucleares– y la puesta en marcha del Fondo Europeo Estratégico de Inversión en Infraestructuras, que, a 15 años vista, destinará en torno a 700.000 millones de euros anuales a la construcción de una infraestructura medioambiental mucho más sólida destinada a reforzar de forma muy significativa la seguridad energética.
A ambas se suman, tal y como recuerda Fugmann, los avances en los sectores del agua y de las redes de transmisión. “Se trata de unas iniciativas muy tangibles que deberían impulsar la rentabilidad de aquellas compañías europeas que mantienen exposición a estas temáticas tan interesantes”, concluye el experto.
Estados Unidos
Fugmann califica de “interesante” la situación en Estados Unidos en lo que a energía se refiere. Explica que las tasas de popularidad del gobierno están cayendo y que el precio de la energía es una de las principales causas por las que muchos ciudadanos estadounidenses, especialmente en los tramos de rentas medias y bajas, se muestran muy descontentos con el actual gobierno del país, ya que la factura eléctrica es una de las partidas de gasto más importantes de este grupo.
Los republicanos comienzan a entender las consecuencias que podría tener el aumento de los precios de la energía y lo que podría significar de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, por lo que han anunciado algunas iniciativas “bastante interesantes”. Aquí, el experto menciona la del republicano Brian Fitzpatrick, presidente del Comité de Medios y Arbitrios, que aboga por restablecer los créditos fiscales a la energía solar y eólica.
Así que, según Fugmann, las elecciones de noviembre “podrían suponer un auténtico revulsivo para los mercados eléctricos y las energías renovables en Estados Unidos”, porque si los demócratas lograran el control de la Cámara de Representantes o del Senado, volvería a plantearse el restablecimiento de los créditos fiscales a la energía solar y eólica. Pero los republicanos podrían adelantarse e intentar restablecerlos incluso antes de los comicios. “Todo esto daría un fuerte impulso a las energías limpias en Estados Unidos”, sentencia el experto.
Fugmann también puso el foco en la inteligencia artificial, en relación con la energía. Así, dejó claro que la IA “no responde a una dinámica de burbuja, va a seguir desarrollándose y creciendo” y que va a necesitar una enorme cantidad de energía para desplegarse. “La inteligencia artificial no se mide en bytes ni en megabytes, sino en electricidad”, afirma y explica que para alimentar esta infraestructura, “resultará decisivo contar con electricidad barata y de fácil acceso”.
Ya hay proyectos en marcha, como recuerda el experto: el 10 de marzo, uno de los mayores promotores estadounidenses de proyectos de energía solar anunció que desarrollará más de 1 GW de capacidad de generación solar en el próximo año y medio para dar soporte a uno de los mayores proyectos de centros de datos hiperescalables para inteligencia artificial del oeste de Estados Unidos.
“De hecho, en 2025, el 98% de la capacidad neta de generación añadida procedió de la energía solar, la energía eólica y el almacenamiento de energía, y solo el 2% procedió del gas, con caídas netas del resto de los combustibles fósiles. Pensamos que esta tendencia podría continuar hasta bien entrado el 2030”, apunta.
Por lo tanto, Fugmann concluye que con todo lo que estamos viendo actualmente en relación con la seguridad energética, las iniciativas que se están poniendo en marcha en Estados Unidos y en Europa, un contexto político que está dando un verdadero impulso a este sector y unas valoraciones que siguen siendo muy atractivas en términos históricos, “la temática de inversión de la energía limpia y las infraestructuras relacionadas se adentra en un nuevo ciclo de crecimiento que podría prolongarse durante varios años”.
Foto cedidaAlfonso Tolcheff, CEO de ING España y Portugal.
ING ultima el que será «uno de los grandes hitos» de la entidad este año: el lanzamiento del segmento de banca privada, previsto para la segunda mitad del año. Según ha podido confirmar Funds Society, esta nueva división supone «un camino natural de crecimiento dentro de la estrategia global del grupo, orientado a la gestión de patrimonios más altos, pero manteniendo la filosofía de ser el banco de referencia para la inversión».
En la firma reconocen estar «muy ilusionados» y trabajando con un equipo de más de 40 personas que incluye perfiles de tecnología, digitales, experiencia de cliente, producto y procesos. Los nueve primeros banqueros ya se han incorporado «para poner al servicio de nuestros clientes una nueva propuesta diferencial en el mercado que combine lo mejor del mundo digital con el acompañamiento humano». Operarán bajo la filosofía de ING: claridad, sencillez y sin complejidad innecesaria.
La nueva flagship en Colón «será clave» para este nuevo segmento y tendrá una planta específica dedicada a banca privada, preparada para ofrecer un servicio cercano, especializado y muy cuidado. Se trata de una «propuesta diferencial», que incluirá servicio altamente digital combinado con el asesoramiento humano y personalizado; gestión delegada (DPM), y servicios exclusivos; modelo ágil y pegado a necesidades reales del cliente.
Los profesionales que van a formar parte del proyecto son Sergio Vélez Díez, que cuenta con 13 años en el sector financiero, 12 de ellos en ING en su red de oficinas; Antonio Doménech da Cruz, que acumula más de cinco años de experiencia en el sector financiero y los últimos 3 años y medio, como banquero privado en atl Capital. A ellos se suma Gonzalo León Morenés, con ocho años en banca privada y sector financiero, en firmas que incluyen Creand Wealth Management, Equities First Holdings y Atl Capital; Carles Parés Perelló, que atesora 20 años de experiencia en sector bancario, los últimos 15 en Banca Privada de Deutsche Bank y Caixa Catalunya, junto a Marc Moral Gómez, que aporta 17 años de experiencia en el sector financiero, de los cuales 16 han sido en diferentes oficinas de ING.
Otros cuatro banqueros completan este grupo inicial de profesionales en el segmento de banca privada de ING: Zaira Llabres Cámara, con 20 años de experiencia en sector financiero ,18 de ellos en la red de oficinas de ING; Francisco Granado Santana, que suma 20 años en el sector bancario, con trayectoria en banca personal y vinculado a ING en los últimos siete; Ana Jurado Jurado, que atesora 10 años de experiencia en el sector financiero, que incluyen un año y medio de gestora comercial en CaixaBank y 6 años en ING. Finalmente, Alfonso Solà de Querol, con 25 años de experiencia en banca, la mayoría de ellos en banca privada con experiencia en Caixa Penedes, Banc Sabadell y Deutsche Bank.
Foto cedidaEnzo Puntillo, Head of Emerging Market Debt en Zücker Kantonalbank/ Swisscanto.
Enzo Puntillo, Head of Emerging Market Debt en Zücker Kantonalbank /Swisscanto, es responsable de una estrategia de mercados emergentes en divisas fuertes y locales que implementa en el vehículo Swisscanto (LU) Bond Fund Committed Emerging Markets Opportunities. El experto ve importante diversificar las carteras en el actual contexto de tipos de interés y, con esta estrategia que cuenta con un enfoque bottom up, con arbitraje entre estos dos mercados, trata de dar respuesta a un mayor interés de los inversores por la renta fija de mercados emergentes.
Puntillo admite que invertir en renta fija de mercados emergentes requiere un análisis exhaustivo para detectar oportunidades. “Somos especialistas en mercados emergentes y tratamos de extrapolar el valor de historias muy específicas en dichos mercados”, apunta.
¿Cuáles son las perspectivas para la renta fija de los mercados emergentes en 2026?
Esperamos que este año se materialicen tres temas. Uno es que la inflación de los mercados emergentes podría mantenerse baja en términos absolutos y relativos en comparación con el mundo desarrollado. Esta es una situación única en 30 años. A esto se suma la expansión fiscal de los gobiernos y el aumento de las exportaciones chinas a los mercados emergentes. China exporta deflación, lo que puede ser positivo para el país, ya que ha encontrado un nuevo mercado en sustitución de Estados Unidos, y para los mercados emergentes, ya que importan deflación. Otra razón reside en que la inflación relativamente baja en comparación con el mundo desarrollado también implica que las divisas son menos propensas a la depreciación. Esto podría resultar en una situación más estable. Además, una menor inflación podria traducirse en mayores rendimientos reales. Finalmente, creemos que, desde el año pasado, el crecimiento ha vuelto a repuntar en los mercados emergentes.
¿Qué papel juega la renta fija de los mercados emergentes en las carteras?
En 2016, los mercados emergentes tenían una ponderación de aproximadamente el 5% en el índice Bloomberg Global Aggregate. Hoy, ese porcentaje sería del 18%-19%. Por lo tanto, ignorar los mercados emergentes parece prácticamente imposible. Considerando los problemas políticos globales, la situación fiscal y de la deuda, así como la rentabilidad esperada, tiene sentido en nuestra opinión tener en cuenta a los mercados emergentes, porque pueden aportar diversificación. Además, en un contexto en el que probablemente el mundo ha dependido mucho de Estados Unidos en el pasado, tanto en términos políticos como financieros, el actual interés por reducir posiciones en dólares debe tener en cuenta a los mercados emergentes.
¿Qué ponderación debería tener la deuda de mercados emergentes en una cartera diversificada de renta fija?
La mayoría de los inversores han pasado de una asignación estratégica cercana a cero a otra entre el 3% y el 5% en los últimos diez años, aunque muchos inversores aún no han dado ese paso. Como los emergentes ponderaban un 5 % en los índices hace diez años, y hoy esa ponderación debería estar cerca del 18 %, creo que lo sensato sería un posicionamiento en un punto intermedio, siempre en función de la tolerancia al riesgo del cliente.
¿Prefiere emisiones en divisa fuerte o en divisa local?
Nos centramos más en el análisis por país, dado que muchos países tienen mejores oportunidades a nivel local por el momento, independientemente del comportamiento del dólar. Nuestro vehículo es un fondo mixto, por lo que invierte analizando en detalle la diferencia entre la moneda fuerte y la local a nivel país, independientemente de la evolución del dólar. En los últimos cinco años superamos al mercado en un 11%,(rentabilidad bruta en USD) generando una rentabilidad mucho mayor que la del índice de referencia.
¿Qué regiones ofrecen las mejores perspectivas?
No pensamos en términos de regiones, sino en términos de país. Ahora, donde tenemos exposición y vemos las oportunidades más interesantes es Brasil, ya que presenta tasas de interés reales superiores al 10% y creemos que el Banco Central comenzará a recortar tipos este año. Esto generará un mayor rendimiento en el futuro. También nos interesa Sudáfrica, donde llevamos dos años con una tesis de inversión contraria al consenso. Otro mercado que hemos incluido recientemente es Turquía. Después de mantener un posicionamiento cero durante cinco años, en 2025 comenzamos con una posición en moneda turca y posteriormente también en bonos, porque creemos que la inflación está convergiendo a la baja y los tipos de interés se mantienen estables en el 37%, lo que debería generar una rentabilidad decente. Países como República Dominicana, que probablemente no estén en el radar de muchos inversores, también ofrecen tasas de interés del 10%, con una inflación estable entre el 3,5% y el 4%, lo que ofrece atractivo.
¿Qué perspectivas maneja para Argentina?
No invertíamos en Argentina antes de la primera victoria del presidenteJavier Milei. Cuando ganó, teníamos cierto escepticismo; no sobre sus logros, porque, para ser justos, está obteniendo buenos resultados: la inflación está bajando y las cuentas fiscales están siendo muy atractivas. Pero vemos cierto riesgo, centrado en Milei, en el caso de que llegue el momento de que deje de ser presidente y Argentina podría convertirse en la Argentina de siempre. Así que ahora mismo mantenemos una posición neutral.
¿Prefiere los tramos cortos de la curva de tipos o los tramos largos?
Realmente depende de si esperamos una situación de carry donde podamos obtener retornos y rendimientos, o si esperamos que las tasas de interés bajen y podamos generar ganancias de capital. Por ejemplo, en Brasil intentamos mantener la mayor duración posible, incluso con bonos ligados a la inflación con vencimiento a 2050 o más allá, mientras que en Turquía o Egipto preferimos el carry, por lo que mantenemos duraciones muy cortas.
Intentamos invertir en situaciones muy específicas donde tenemos control sobre lo que invertimos y no en cifras agregadas.
¿Han detectado interés de los inversores por esta clase de activo?
No hemos visto una gran demanda, pero sí un interés creciente. Los mercados emergentes tienden a ser cíclicos, y parece que estamos en una etapa muy temprana de un ciclo de rendimientos atractivos tras 10 años de bajas rentabilidades. Ya contabilizamos un buen año en 2025, pero no hay muchos inversores muy expuestos a los mercados emergentes. Muchos inversores no han cerrado el posicionamiento que tenían en el pasado y en algún momento aumentarán esa exposición por el mayor peso actual de los emergentes en los índices.
¿Cómo se realiza el análisis para identificar el valor en una economía emergente?
Realizamos dos análisis principales para la toma de decisiones. En el primero, identificamos países candidatos a crisis para averiguar cuáles de los 100 destinos potenciales de inversión presentan un riesgo de crisis que el mercado no identifica. En segundo lugar, para los países que no están entrando en crisis, valoramos si, en caso de que se produzca, preferimos que sea una crisis local o severa: La razón es que cuando un país entra en crisis, la decisión sobre qué clase de activo preferirían las instituciones o los políticos en ese momento es muy aleatoria y suele ser política. También analizamos factores como el crecimiento económico. Desde hace unas décadas, estas economías se han vuelto muy idiosincrásicas y tienen su propia historia, por lo que es importante comprender qué está sucediendo en términos de ciclos económicos y ciclos monetarios para detectar oportunidades por dispersión. Intentamos averiguar también cómo son los flujos de capital en estos países: los más importantes provienen de actores nacionales, como Argentina y Turquía, cuando comienzan a convertir sus depósitos de liras turcas a dólares.
El inicio de semana deja un reguero de novedades en torno al conflicto entre EE.UU. e Irán, que ahora el mercado debe digerir. El punto más sensible sigue siendo la situación del estrecho de Ormuz y el impacto que tienen en el mercado energético, y para la economía global. En opinión de los expertos de las firmas de inversión internacionales, la falta de avances en las conversiones entre ambos países y el cierre perimetral de Ormuz ha puesto a prueba el optimismo de los mercados acerca de un conflicto breve y obligado a los inversores a ajustar sus carreteras. ¿Hacia dónde vamos?
En opinión de William Davies, Global Chief Investment Officer de Columbia Threadneedle Investments, a medida que entramos en el segundo trimestre de 2026, la economía global está siendo moldeada por una combinación de transformación tecnológica, inestabilidad geopolítica y resultados económicos cada vez más divergentes entre regiones. “En conjunto, estas fuerzas apuntan a un entorno definido menos por un único ciclo global y más por la fragmentación. Es probable que las políticas, las tasas de crecimiento y los resultados de mercado difieran notablemente entre países y sectores. La disrupción tecnológica derivada de la IA creará ganadores y perdedores significativos, los riesgos geopolíticos seguirán reconfigurando las cadenas de suministro, y la inflación seguirá siendo más volátil que en la década anterior a la pandemia”, sostiene Davies.
Y añade que, en este contexto, la incertidumbre no es una fase temporal, sino una característica definitoria de la actual era económica: “Para gobiernos, empresas e inversores por igual, la capacidad de adaptación, más que las previsiones de estabilidad, será esencial a medida que navegamos el resto de 2026 y más allá”.
Los expertos de Bank of America son algo más duros en su mensaje y advierten a los inversores de que el alto al fuego no nos devolverá al escenario anterior a la guerra. “Recientemente hemos revisado nuestras previsiones económicas globales en consonancia con nuestras nuevas previsiones sobre materias primas para reflejar el impacto económico de la guerra hasta la fecha. En cuanto al crecimiento global, hemos revisado a la baja nuestra previsión para 2026 en 40 pb, hasta el 3,1%, mientras que mantenemos la de 2027 en el 3,4%. En cuanto a la inflación mundial, hemos revisado al alza nuestra previsión para 2026 en 90 pb, hasta el 3,3%, y la de 2027 en 10 pb, hasta el 2,5%”, sostienen Claudio Irigoyen y Antonio Gabriel, economistas de Bank of America
Ajustar el portfolio
Ante ese escenario, las firmas de inversión intensifican sus mensajes e ideas sobre qué hacer con las carteras. Por ejemplo, Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, reconoce que siguen aconsejando a los inversores que aseguren la resiliencia de sus carteras mediante la diversificación y la cobertura. “Vemos valor en bonos de calidad a corto plazo, en el oro y en un amplio conjunto de materias primas, así como en alternativas como los hedge funds para aquellos que puedan y estén dispuestos a gestionar riesgos inherentes como la iliquidez”, señala.
Otros gestores prefieren aumentar el peso de sus ideas de alta convicción. Es el caso de Raphaël Thuin, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, que acaba de hacer una reasignación selectiva en sus fondos líquidos. “En marzo, aumentamos selectivamente nuestra exposición a determinados valores europeos del sector defensa, cuyo comportamiento en mercado había quedado rezagado respecto a lo que el contexto geopolítico podría haber anticipado. En nuestra opinión, el incremento de los presupuestos militares está impulsando una tendencia positiva duradera para el sector, acompañada de nuevas oportunidades de exportación. También reforzamos nuestra posición en bancos europeos ante la expectativa de un rebote y ajustamos nuestra exposición a industriales”, apunta como principales cambios.
Para muchos inversores, la pregunta clave es cómo posicionarse en renta variable más allá de este conflicto. En opinión de los analistas de J. Safra Sarasin Sustainable AM, una vez completado el rebote, los fundamentales sectoriales deberían volver a convertirse en el principal motor de la rentabilidad. “En este sentido, el sector tecnológico nos parece especialmente atractivo. Los beneficios han aumentado y las valoraciones han caído en semiconductores, hardware y software en los últimos meses, dejando al sector como una de las propuestas más interesantes del mercado actualmente. Esto también debería favorecer a las bolsas de mercados emergentes y a la renta variable estadounidense dentro de una asignación regional”, afirman.
Una mirada a la renta fija
Llama la atención que varias gestoras coinciden en que ciertos activos de renta fija pueden aportar equilibrio y diversificación a las carteras en estos momentos de incertidumbre. Desde Capital Group, por ejemplo, señalan a los bonos. “Los mercados se centran en las posibles crisis inflacionistas vinculadas a una interrupción del suministro mundial de petróleo, más que en la posibilidad a largo plazo de una desaceleración del crecimiento. Es posible que Estados Unidos se muestre menos sensible a las presiones inflacionistas derivadas de una crisis de los precios de la energía que otros países, lo que daría a la Fed margen para responder a los retos de crecimiento que puedan surgir de unos precios energéticos más elevados. Además, dado que los bonos ofrecen un buen potencial de ingresos, los inversores podrían asumir menos riesgo con bonos de alta calidad sin dejar de cumplir sus expectativas de rentabilidad”, argumenta a favor de la renta fija.
Para los gestores de Neuberger Berman la lectura es casi similar: los tipos de interés casi neutrales, unos diferenciales estrechos y los elevados riesgos macroeconómicos y políticos, hacen que el panorama de la renta fija se haga cada vez más complejo, pero a la vez esté llena de oportunidades. Por ello sostienen que ampliar el abanico de oportunidades a una selección más amplia de mercados y estructuras de plazos permite aprovechar las características y oportunidades específicas de los mercados mundiales. “Las asignaciones absolutas y relativas entre distintos países y vencimientos aumentan las posibilidades de generar ingresos y alfa”, afirman. Y concluyen: “Consideramos que la ampliación de las exposiciones globales es un punto de énfasis, más que un cambio radical respecto a las ponderaciones actuales”.