¿Vuelve el riesgo de estanflación? la duración de la inestabilidad en Oriente Medio marcará las pautas

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mujeres europeas invierten menos
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La caída y muerte del líder chií Ali Jamenei, tras el ataque estadounidense e israelí de este fin de semana a Irán, podría marcar una nueva era en Oriente Medio. De momento, la escalada de violencia en la región -que también afecta a los países del Golfo, Líbano e Israel) ya está dejando consecuencias en los mercados, en forma de caídas bursátiles (el Ibex se dejaba a media tarde un 3%) y subidas en el precio del petróleo cercanas al 9% (con el Brent cerca de los 80 dólares y el Texas superando los 70). Mientras, los inversores se refugian en el oro (con subidas superiores al 1%) y el dólar, y en bolsa vaticinan repuntes en el sector defensa.

El petróleo y los precios de la energía están en el punto de mira, dado que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial, y sus consecuencias sobre la inflación y las políticas monetarias, hablando algunos incluso de riesgos de estanflación, si bien los expertos creen que la situación dependerá de la duración del conflicto. No faltan quienes hacen una lectura positiva, en la medida en el que el ataque podría contribuir a acabar con un régimen desestabilizador en Oriente Medio (Irán), y a aportar mayor estabilidad; aunque, de momento, lo que vemos es justamente lo contrario.

Para Guillermo Santos Aramburo, socio de iCapital y experto en economía internacional, puede ser una noticia positiva para la estabilidad de la zona y para los mercados financieros. «Aceptando la incertidumbre reinante, mi perspectiva es favorable, ya que podríamos ver desaparecer al principal elemento desestabilizador en el mercado del petróleo y en la zona de Oriente Medio y asistir a una mejora de la calidad de vida de los iraníes, cada vez más menoscabada en los últimos tiempos». En su opinión, «aunque nos encaminemos hacia una inestabilidad de corto plazo, puede que estemos ante un catalizador que acelere la transformación en la región, reduciéndose el riesgo geopolítico que es prácticamente permanente en la zona y mejorando el entorno económico global, lo que acabaría siendo propicio para los mercados financieros».

Con todo, cree que en los próximos días veremos impactos tanto en petróleo como en los mercados en general, algo que ya está sucediendo: «Las tensiones geopolíticas en la zona se intensificarán y las fuerzas iraníes intentarán bloquear el tráfico por el estrecho de Ormuz, una estrecha salida por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La subida en el precio del crudo es segura en el corto plazo, dado que la prima por riesgo geopolítico se disparará. Luego, veremos».

Y duda porque, según su análisis, «el cierre del estrecho de Ormuz perjudicaría más a la economía iraní y al flujo de petróleo a China, con el consiguiente disgusto de este país, que al consumo de petróleo de EE.UU. Además, se estima que China tiene actualmente niveles récord de reservas de crudo, y la OPEP tiene una producción inactiva que puede incorporarse rápidamente al mercado», dice. «Finalmente, debemos considerar la capacidad compensatoria de otros países productores (Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y el Norte de África), con capacidad suficiente y voluntad de aumentar la oferta para mitigar cualquier déficit provocado por la crisis en Irán».

En esa línea Jeffrey Cleveland, economista jefe de Payden & Rygel, matiza que «solo una parte relativamente pequeña, alrededor del 2%, del petróleo que transita por esta vía se destina a Estados Unidos. Esto no significa que el riesgo sea insignificante a nivel mundial, pero sugiere que el impacto directo en la economía estadounidense podría ser más limitado de lo que la reacción inicial del mercado podría anticipar».

Además de la subida del crudo -Irán exporta entre 3 y 3,5 millones de barriles de petróleo diarios-, el impacto también se deja sentir en los mercados bursátiles («un aumento de las tensiones geopolíticas debería aumentar la prima de riesgo de las bolsas globales«) y en los metales preciosos. «El oro se puede colocar de nuevo en el foco de muchos inversores como activo refugio ante la potencial debilidad del dólar, a la vez que la plata sigue siendo un activo altamente especulativo», explica Javier Cabrera, analista XTB. El experto habla también de otra consecuencia: «El ataque estaba bastante descontado por los mercados debido al despliegue de Estados Unidos en los alrededores, pero aun así el sector defensa podría repuntar».

Otro elemento a tener en cuenta es la diferente sensibilidad de las clases de activos: para Cleveland, la turbulencia se concentra principalmente en la renta variable, mientras que los bonos pueden ofrecer una estabilización parcial de las carteras, aunque no siempre.

Inflación y riesgo de estanflación: en el foco

La inflación está en el foco de los expertos: “El factor geopolítico añade una capa adicional de incertidumbre. La situación en Oriente Medio y su potencial impacto sobre el petróleo introduce un riesgo que puede afectar directamente a inflación y expectativas de tipos si se materializa en una subida sostenida del crudo. Por ahora, el escenario es abierto y dependiente de la evolución de los acontecimientos”, comenta Javier Molina, analista senior de mercados para eToro.

Aurelio García del Barrio, Doctor en Economía y director del Global MBA con especialización en Finanzas del IEB, destaca cómo la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz ha empujado a los inversores hacia activos refugio -oro y también dólar-, mientras las materias primas energéticas registran subidas verticales. Para el experto, si el precio del petróleo experimentara un repunte fuerte y sostenido, las consecuencias se trasladarían rápidamente al conjunto de la economía mundial. «La energía es uno de los principales componentes de los costes de producción y transporte, por lo que un encarecimiento prolongado del crudo podría elevar la inflación en Europa, Estados Unidos y buena parte de Asia. Este escenario complicaría además la estrategia de los bancos centrales, que en los últimos años han intentado contener la inflación mediante políticas monetarias restrictivas. Una nueva subida energética podría retrasar posibles bajadas de tipos de interés y frenar la recuperación económica», asegura, además de efecto negativos sobre el comercio internacional, encareciendo los costes logísticos.

“El conflicto con Irán no ha generado por sí mismo la vulnerabilidad del sistema; la ha expuesto. El trasfondo es un entorno global sobreapalancado y dependiente de la capacidad de los bancos centrales para amortiguar cualquier disrupción. Cuando la deuda soberana marca el ritmo, la geopolítica se adapta a las necesidades de financiación”, dice José Manuel Marín Cebrián, economista y fundador de Fortuna SFP. Sin embargo, los planes de Trump para reducir su deuda podrían torcerse, si con sus intervenciones en Venezuela y ahora Irán el precio del crudo acaba subiendo, en vez de moderarse. El planteamiento es técnicamente coherente, pero no exento de riesgos: los mercados no siempre responden a incentivos políticos”, dice el experto. Actualmente existe el riesgo de que la tensión geopolítica impulse el crudo; el crudo presione la inflación; la inflación condicione a los bancos centrales… y la política monetaria redefina la valoración de los activos. Marín habla incluso de peligro estanflacionista: “El encarecimiento energético actúa como un impuesto silencioso que se filtra por toda la economía (transporte, industria, cadena alimentaria) erosionando márgenes empresariales y poder adquisitivo. El verdadero riesgo no es un repunte puntual de inflación, sino la alteración de expectativas en un entorno ya tensionado. La amenaza de estanflación vuelve a entrar en el radar del mercado”, apostilla.

También habla de estanflación Germán García Mellado, gestor de Paradigma Flexible Bonds y High Income Bonds de A&G Global Investors: «El impacto macroeconómico dependerá de la duración de la crisis y, sobre todo, de su efecto sobre el petróleo. Un escenario acotado podría llevar el Brent en torno a los 80 dólares por barril; pero una disrupción prolongada —especialmente si afecta al suministro iraní o al tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde circula entre el 20% y el 30% del crudo y del GNL mundial— podría impulsar los precios hacia 100 dólares«. El canal de transmisión a la renta fija es claro: más inflación y esa cifra añadiría presión inflacionista, en un contexto en el que los precios ya se sitúan por encima del objetivo de los bancos centrales, apuntando también a un riesgo de «estanflación moderada, con menor crecimiento por el encarecimiento energético y las disrupciones logísticas, junto con mayores presiones inflacionistas».

En su opinión, para los bancos centrales, este entorno complica el proceso de normalización. La Reserva Federal vería reducido su margen para aplicar nuevos recortes si repuntan las expectativas de inflación, mientras que el BCE podría optar por prolongar una pausa e incluso endurecer su tono si el shock energético se consolida. En las curvas soberanas, dice, el ajuste tendería a concentrarse en los tramos cortos, más sensibles a las expectativas de tipos oficiales y, además, los bonos soberanos podrían no ejercer plenamente su papel de activo refugio si el mercado descuenta retrasos en las bajadas de tipos. «En crédito, ya se observan ampliaciones iniciales de diferenciales, aunque todavía de forma ordenada. El riesgo no parece, por ahora, sistémico, pero la experiencia indica que los efectos de segunda ronda pueden emerger con retraso. Si el conflicto se prolonga o el cierre de Ormuz se consolida durante semanas, cabe esperar un ensanchamiento adicional de spreads», advierte el experto.

Y pone el foco en la dispersión: «Sectores intensivos en energía, transporte o consumo discrecional podrían sufrir mayor presión, mientras que compañías vinculadas al sector energético podrían beneficiarse de mayores precios del crudo. Este entorno favorece la selección activa frente a una exposición pasiva al mercado». En definitiva, la renta fija afronta un escenario de elevada incertidumbre, con riesgos asimétricos y visibilidad limitada: «Ni la deuda soberana ni el crédito corporativo ofrecen refugios automáticos«, afirma.

Prudencia en las carteras

Por su parte, Asier Díez Hierro, presidente y director general de Gescooperativo, recuerda que la volatilidad es inherente a los mercados y que, cuando llega, suele venir acompañada de oportunidades, descartando que sea un buen momento para salir. En el actual escenario, opta por la prudencia, por mantener posiciones -y la calma- y no hacer grandes cambios en las carteras, y considera que lo que ocurra dependerá de la duración del conflicto. «El impacto energético está siendo relevante, es el principal riesgo; si el enfrentamiento dura una o dos semanas, a largo plazo este pico será poco relevante, pero si se extiende en el tiempo, afectará a la producción y el precio del crudo podría alcanzar los tres dígitos, aunque no es el escenario central«.

También habla de esas cifras Marian Fernández, responsable de macro de Andbank España: «Para los activos financieros, el principal canal de transmisión del riesgo sigue siendo el petróleo, con presión lógica al alza por el incremento sustancial del riesgo geopolítico. Históricamente, los cambios de régimen en países productores medianos o grandes han generado fuertes incrementos en precios, hasta un 76% desde el inicio del evento, y caídas prolongadas en la oferta. Los riesgos de producción y logísticos permanecen elevados, lo que nos lleva a un rango probable de 80-90 dólares por barril en el corto plazo y la posibilidad de superar los 100 dólares si se produjera un cierre prolongado del estrecho de Ormuz«.

En la misma línea de cautela que Díez se pronuncia César Sala Gamero, CEO y presidente de Tesys AF SGIIC: «Desde una perspectiva histórica, los episodios de mayor escepticismo suelen coincidir con momentos en los que las valoraciones se ajustan y mejoran las expectativas de rentabilidad futura para el inversor de largo plazo. La clave es distinguir entre cambios estructurales en el valor intrínseco de los negocios y movimientos emocionales en sus cotizaciones. La pregunta relevante no es únicamente qué está ocurriendo hoy en el plano geopolítico, sino si esos acontecimientos alteran de forma permanente la capacidad de las compañías para generar beneficios en los próximos cinco o diez años». Así, añade, «en entornos de mayor incertidumbre, con frecuencia la decisión más racional es no hacer cambios drásticos si las empresas en cartera continúan ejecutando adecuadamente sus planes de negocio. La gestión patrimonial exige serenidad y disciplina».

También Cleveland recuerda que «históricamente, las crisis geopolíticas tienden a producir reacciones inmediatas, pero a menudo de corta duración, en los mercados. La incertidumbre inicial alimenta la volatilidad y las correcciones, pero una vez que la situación se estabiliza, incluso sin una resolución completa del conflicto, los inversores tienden a reabsorber el evento y a volver a centrar su atención en los fundamentos económicos. En este sentido, las fases de debilidad pueden convertirse en oportunidades de compra, especialmente para quienes mantienen un horizonte a medio-largo plazo».

“Para modificar sustancialmente el escenario macroeconómico básico sería necesario que se produjera un cambio estructural y duradero en los precios de la energía. Solo una subida prolongada del petróleo, que afectara de manera significativa al consumo, los costes de producción y los márgenes empresariales, justificaría una revisión profunda de las perspectivas de crecimiento e inflación. Incluso en un escenario adverso, el encarecimiento sostenido del crudo tendría más probabilidades de actuar como freno al crecimiento, riesgo bajista para el ciclo, que como detonante de un nuevo régimen inflacionista estructural. El experto cree que, pese a la gravedad del contexto geopolítico, conviene evitar conclusiones precipitadas, pues no toda escalada política se traduce necesariamente en una crisis macroeconómica duradera.

Incertidumbre futura en Irán

Pero ¿qué pasará en Irán tras la muerte del jefe supremo del Gobierno? ¿Habrá cambio de régimen? Para Santos, en el corto plazo, los líderes políticos y religiosos iraníes buscarán la sucesión del líder supremo de su teocracia, e intentarán reorganizarse, así como defender sus intereses económicos, centrados muy especialmente en las exportaciones de crudo. El experto recuerda que Estados Unidos, tras descabezar a la cúpula gobernante, ha llamado a la insurrección y sublevación popular, iniciada hace semanas y que ha causado numerosos muertos, buscando un cambio de régimen desde dentro. 

Desde el IEB recuerdan que el «régimen de Teherán está en modo supervivencia; la única forma en que pueden sobrevivir es exportando rápidamente esta guerra a toda la región, desestabilizar tantos países como sea posible y hacer que esta guerra tenga consecuencias para todo Oriente Medio«, por lo que la inestabilidad podría expandirse, aunque ahora reina la incertidumbre: «Es un problema muy complejo con diferentes aristas y la pregunta es si este evento se sumará a las grandes crisis históricas (1973, 1990, 2022) o si será un golpe temporal que permita una desescalada rápida». Por otro lado analiza, «un eventual cambio de régimen podría alterar el equilibrio geopolítico y el control de las reservas mundiales de crudo, con implicaciones estratégicas para potencias como China y Rusia».

Fernández cree que los sucesos han superado las expectativas: «El ataque de EE.UU. e Israel sobre Irán estaba dentro del guion, pero no se preveía que se produjera de forma tan inmediata, dado que existían negociaciones previstas para la primera semana de marzo. La respuesta iraní también superó las expectativas: si bien era lógico que se centrara en Israel, la extensión de los ataques hacia bases militares ubicadas en distintos países de la península arábiga no formaba parte de los escenarios probables. El incidente registrado en Chipre se considera, de momento, un hecho aislado y no se interpreta como un ataque directo a la OTAN», explica. Irán no es Venezuela, dice, al igual que esta situación también difiere de la de los ataques de junio. «Tras el descabezamiento del régimen iraní, el escenario político central podría apuntar a la consolidación de una dictadura militar, dado que una transición democrática se considera improbable y la restauración de la monarquía carece de apoyo real».

Las mujeres europeas invierten menos que los hombres y eso cuesta billones

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MSCI compra Vantage
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Según la Comisión Europealas inversoras minoristas europeas controlan actualmente 5,7 billones de euros en activos. Esa cifra podría llegar a 9,8 billones en 2030 si se cerrara la brecha de género (de acuerdo con MCKinsey 2025). Cerrarla generaría entre 2 y 3 billones adicionales en capital privado y un impacto de hasta 600.000 millones en el PIB de la UE hasta 2040, según Frontier Economics. No estamos hablando de un problema de justicia social. Estamos hablando de uno de los mayores frenos al crecimiento económico de Europa.

En España, el contraste es llamativo: las mujeres ya representan el 41% de los consejos del Ibex 35, pero solo el 25% de los inversores minoristas en bolsa. Y cuando invierten, lo hacen mejor que los hombres, con mayor rentabilidad, menos rotación y mejor diversificación, según la CNMV. El talento está. Las barreras de acceso también.

Con motivo del 8M, Mintos hace un análisis de la brecha inversora femenina en España, y habla de barreras reales (brecha salarial, falta de educación financiera, sesgo cultural) y el impacto económico de no cerrarla. Y aporta un enfoque práctico, pues desde 50 euros cualquier persona puede invertir en préstamos, bonos o ETFs diversificados — la accesibilidad es parte de la solución.

Las inversoras

Entre los inversores activos en Mintos en España, las mujeres representan el 15%, aproximadamente 1 de cada 6. En España, las mujeres invierten cantidades comparables a las de los hombres, lo que demuestra que cuando se unen a la plataforma, comprometen niveles de capital similares. En toda la base de inversores europeos de Mintos, las mujeres inversoras son un 22% más propensas que los hombres a poseer Smart Cash y un 12% más propensas a poseer ETFs, los productos más accesibles y líquidos de la plataforma. Este patrón se mantiene en España.

La brecha de género en Mintos en España se está reduciendo gradualmente. Aunque los inversores masculinos llevan más tiempo en la plataforma (38 meses frente a 24 meses en el caso de las mujeres), los datos muestran que cada vez son más las mujeres que se unen y se convierten en inversoras activas.

“La brecha de género en la inversión es una de las desigualdades más persistentes en las finanzas europeas y una de las menos comentadas. En nuestra plataforma, ya estamos viendo las primeras señales: las inversoras en España son más jóvenes en su trayectoria de inversión, están aumentando en número y, cuando participan, invierten al mismo nivel que los hombres. La infraestructura para el cambio ya está en marcha. Las plataformas digitales han eliminado las barreras tradicionales: altos mínimos de inversión, complejidad y control de acceso. El siguiente paso es convertir el acceso en participación», afirma Kertu-Liina Lehismae, directora de marketing (CMO) en Mintos.

Por su parte, Inese Lazdovska, directora legal y de cumplimiento en Mintos asegura: “Como mujer que trabaja en el sector financiero, veo esta brecha todos los días, y también veo lo que sucede cuando se eliminan las barreras. Cuando las mujeres invierten en Mintos, invierten tanto como los hombres. Eligen productos inteligentes y diversificados. No les falta instinto ni capital. Lo que les falta es una industria que se haya construido pensando en ellas. Eso es lo que estamos aquí para cambiar: un inversor a la vez, desde 50 euros”.

MSCI compra la firma Vantager para transformar la due diligence previa en inversiones en mercados privados

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ETFs ING sin comision
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MSCI ha anunciado la compra de Vantager, una plataforma nativa de IA que agiliza la due diligence previa a la inversión para inversores institucionales de mercados privados. Según explican, esta adquisición acelera la estrategia de MSCI de ofrecer a los inversores una experiencia integral y fluida, de principio a fin, en mercados privados. Además, refuerza la capacidad de MSCI para dar servicio al ciclo de vida de la inversión en mercados privados, desde la fase de diligencia previa a la inversión hasta el post-trade, a través de su conjunto de soluciones líderes del sector en análisis y benchmarking.

“La due diligencia es una de las etapas más consumen tiempo y más fragmentadas de la inversión en mercados privados, y a la vez una de las más críticas. Vantager aporta capacidades innovadoras de IA que ayudan a automatizar este paso, permitiendo a los inversores tomar decisiones mejores y más rápidas. Esta adquisición refuerza aún más nuestra estrategia de activos privados para integrar la gestión pre-trade y post-trade en una única experiencia de cliente de autoservicio”, ha comentado Luke Flemmer, responsable de Activos Privados en MSCI. 

Desde la firma insisten en que este movimiento estratégico refleja el compromiso más amplio de MSCI de dotar a los inversores de las herramientas, la investigación y los datos necesarios para respaldar una toma de decisiones informada en sus carteras. 

¿Quién es Vantage?

Fundada en 2024 y con sede en Nueva York, Vantager ha desarrollado una solución innovadora basada en IA para ayudar a los inversores a extraer y analizar con mayor eficiencia documentos no estructurados emitidos por los General Partners (GP) en los data rooms. La plataforma ayuda a automatizar la diligencia en fases tempranas mediante la generación de informes impulsados por IA y resultados estandarizados que apoyan la toma de decisiones de los inversores, incluidos propietarios de activos, gestores patrimoniales, *fund of funds* y estrategias de secundarios.

Según explican, la plataforma de Vantager está diseñada para atender a inversores en mercados privados, permitiéndoles evaluar gestores, fondos y carteras con mayor rapidez, consistencia y confianza. “Mejora la capacidad de los inversores para cribar gestores, extraer conclusiones a partir de los datos de los GP y generar informes de diligencia, aportando escala y estructura a una de las áreas más manuales de la inversión en activos privados”, comentan desde MSCI.

“Fundamos Vantager para ayudar a los LP a aportar rapidez, estructura y escala a la diligencia en mercados privados. Integrar nuestra tecnología en la oferta líder de MSCI para mercados privados nos ayudará a acelerar esa visión”, ha señalado Mason Lender, cofundador y CEO de Vantager.

ING amplía su oferta de ETFs y ya ofrece más de la mitad sin comisión de compra

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ING amplia la oferta de ETFs de su Bróker Naranja gracias a la colaboración con tres nuevas gestoras, Fidelity, Vanguard y VanEck. Con esta ampliación, el banco alcanza los 1.194 ETFs contratables en el mercado nacional e internacional como respuesta a una tendencia al alza de la inversión en este tipo de vehículos, especialmente entre los segmentos más jóvenes.  

El Bróker Naranja de ING ofrecerá los ETFs de estas tres nuevas gestoras, que se suman a los vehículos de inversión de iShares, Xtrackers, JP Morgan AM y WisdomTree, que ya se ofrecían en la plataforma. Además, el banco amplía a 638 los ETFs disponibles sin comisión de compra, más de un  50% de la oferta total, hasta el 31 de diciembre de 2026. 

Con esta ampliación, ING refuerza su propuesta de inversión a través de su Bróker Naranja, que ha  registrado un fuerte crecimiento en el último año, con un aumento del 30% de los activos bajo gestión (AuM), hasta los 10.400 millones de euros, y un incremento del 80% del número de clientes respecto  a 2024. Estas cifras llevaron a ING a superar los dos millones de transacciones en el bróker en 2025 como resultado de la evolución consistente del mercado y la adopción cada vez mayor de los productos estrella del banco, las acciones y los ETFs. En concreto, estos últimos registraron un fuerte impulso, multiplicando por dos las operaciones realizadas en el año.  

El crecimiento de la oferta del Bróker Naranja es también consecuencia de la llegada de nuevos clientes jóvenes. Estos perfiles han incrementado la base de clientes inversora del banco, atraídos por  su naturaleza 100% digital, con una experiencia de inversión completamente accesible desde el móvil, sus tarifas competitivas en el mercado nacional e internacional y la ausencia de comisiones de mantenimiento y de custodia si se realiza, al menos, una operación al trimestre. 

Por qué aplicar la IA con precisión marca la diferencia en el sector bancario

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El sector bancario global generó beneficios de alrededor de 1,2 billones de dólares en 2024, el mayor registrado jamás por cualquier industria. Sin embargo, los mercados de capitales siguen siendo escépticos: las valoraciones se sitúan casi un 70% por debajo de la media del resto de industrias. ¿Por qué?

Según explica McKinsey & Company en su informe McKinsey Global Annual Banking Review 2025: Why precision, not heft, defines the future of banking, los mercados dudan de que los máximos recientes de la banca sean sostenibles y los consideran impulsados por vientos de cola. “Para complicar aún más el panorama, intervienen fuerzas macroeconómicas, como la bajada de los tipos de interés, los cambios en la tecnología y en el comportamiento del consumidor, y el drenaje constante de atractivos nichos de rentabilidad por parte de las fintech, el crédito privado y los gestores de patrimonios. Esta confluencia de factores podría situar el ROE de los bancos por debajo del coste del capital propio en muchos mercados”, explica el documento.

Para hacer frente a este contexto, la firma considera que los bancos necesitan nuevas soluciones, y advierte de que las estrategias centradas en lo macro y apoyadas en la escala, que en su día prometían resiliencia, ya no son suficientes. “La precisión es el factor diferencial decisivo: separa a los bancos líderes de los más lentos y está reconfigurando la curva de rendimiento del sector”, matiza.

Cuatro dimensiones

Según su informe, esa “caja de herramientas de precisión” que se puede aplicar a bancos de cualquier tamaño, replantea la estrategia en cuatro dimensiones clave:

  • Tecnología: centrarse de forma quirúrgica en las tecnologías con mayor impacto —incluso dentro de la IA agéntica y la IA generativa— y, al mismo tiempo, reducir las inversiones que no mejoren los flujos de trabajo, la relación con el cliente o los modelos de negocio.
  • El nuevo consumidor: ir más allá de la segmentación amplia hacia la individualización (un segmento de cliente de uno), ofreciendo un acceso hiperpersonalizado y basado en datos a productos y servicios que generen confianza en una era de lealtad menguante.
  • Eficiencia de capital: pasar de grandes reasignaciones a una disciplina del balance a nivel micro —producto por producto, cliente por cliente, hasta llegar a activos individuales ponderados por riesgo— para liberar capital inmovilizado con precisión y destinarlo a donde genere mayores retornos.
  • Fusiones y adquisiciones selectivas: evolucionar desde la escala por la escala hacia la precisión, buscando operaciones que amplíen el alcance en micromercados o geografías concretas, o que aporten capacidades diferenciadas en un área especializada.

Aprovechar y orientar la IA

Una de las puntualizaciones que hacen desde McKinsey & Company es que la “precisión”, no el tamaño de la entidad, es el gran igualador. “En la era de la IA, incluso los bancos más pequeños pueden obtener beneficios desproporcionados al incorporar la precisión en todas las dimensiones de su estrategia”, defiende en su informe. 

Según su visión, la IA, en particular la IA agéntica, ofrece un potencial significativo para la banca, y considera que los primeros adoptantes están asegurando una ventaja duradera frente a quienes se mueven más despacio. “Dado que aún estamos en las primeras etapas de la IA agéntica y la IA generativa, es imprescindible aplicar una precisión quirúrgica para identificar dónde estas tecnologías pueden generar un impacto real en los beneficios, en lugar de lanzarse a ellas por miedo a quedarse fuera”, indican. 

Su estimación es que, a medida que la IA se implante en el sector bancario, podría aportar reducciones brutas de hasta un 70% en determinadas categorías de costes.Y matiza que como parte de esos ahorros se verá compensada por el aumento de los costes tecnológicos, se espera que el efecto neto sobre la base de costes agregada de los bancos sea una disminución del 15% al 20%. “El impacto de estos ahorros, aunque bienvenido, no durará. Como ocurrió con innovaciones anteriores, es probable que la competencia erosione las ganancias para los bancos y que, con el tiempo, la mayor parte de los beneficios se traslade a los clientes”, matizan. 

El impacto en la rentabilidad

Otra de las reflexión que lanza el informe es que, a más largo plazo, es probable que la IA erosione la rentabilidad bancaria a medida que los consumidores empiecen a utilizar de forma habitual agentes de IA para optimizar sus finanzas (por ejemplo, trasladando automáticamente los depósitos a cuentas con mayor remuneración), lo que reduciría la inercia del cliente y reconfiguraría la economía del sector. Según reconocen, en particular, la IA agéntica podría trastocar los depósitos y el crédito con tarjeta al romper esa inercia.

En este contexto, indica que la amenaza de agentes de terceros podría ser relevante. “Si los bancos no reposicionan sus modelos de negocio para adaptarse, en la próxima década aproximadamente los profit pools (bolsas de beneficios) bancarios a nivel global podrían disminuir en 170.000 millones de dólares, o un 9%. Esto podría reducir la rentabilidad media sobre el capital tangible (ROTE) entre uno y dos puntos porcentuales y situar a muchos bancos por debajo de su coste de capital”, advierte el informe. Ahora bien, matizan que los efectos no se sentirán por igual y que los pioneros en IA podrían ver aumentar el ROTE hasta en cuatro puntos porcentuales, aprovechando su ventaja para reinventar modelos y capturar valor. En cambio, ven probable que los rezagados registren menores beneficios a largo plazo.

Por último, será clave “ganar con el consumidor también”. El informe plantea que la IA está transformando la forma en que clientes y bancos interactúan, elevando las expectativas de experiencias fluidas e hiperpersonalizadas, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Según defienden, los consumidores son más digitales, menos leales y más deliberados al elegir proveedores financieros. “En Estados Unidos, por ejemplo, solo el 4% de quienes solicitan una nueva cuenta corriente eligen su banco actual sin explorar antes alternativas, frente al 25% en 2018. En su lugar, los clientes otorgan más importancia a los primeros bancos que consideran en su proceso de compra. Los bancos que logran estar presentes en ese conjunto inicial de consideración están mejor posicionados para tener éxito”, apuntan. 

En esta relación, hasta ahora la transformación ha estado impulsada por la IA y el móvil. “La mayoría de los consumidores ya utilizan IA generativa y esperan que sus bancos también les ofrezcan estas herramientas, mientras que el móvil es ahora el canal bancario más utilizado. Los bancos que integren insights impulsados por IA con experiencias personalizadas “mobile-first”, combinando la facilidad digital con la conexión humana, definirán la próxima era de la relación con el cliente”, concluyen.

Alfi roadshow Madrid: punto de encuentro entre la industria española y luxemburguesa

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La Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (Alfi, por sus siglas en inglés) vuelve a incluir Madrid en su roadshow por Europa dirigido a los profesionales de la gestión de activos y fondos de inversión. El próximo 12 de marzo, ha organizado un encuentro para abordar la actualidad de la industria de fondos luxemburguesa, así como las principales tendencias en mercados privados y el papel de Luxemburgo en la industria de ETFs activos. 

El evento contará con la participación de Jan-Mar Goy, presidente de Alfi, quien, junto a Brenda Bol, Country Head Luxemburg de CecaBank,  se encargará de inaugurar el encuentro. En el panel sobre mercados privados participarán Leticia Corsini, Legal Director de Portobello Capital Gestión; Juan José Fortún Moner, Head of Operation de Bestinver; y Alejandro Maristany, COO y General Counsel de Stoneshield Capital. Además, antes de dejar tiempo y espacio para networking, se trata el tema de la financiación de los fondos, panel en el que participarán Adriana Boixados Prio, socia de EY, y Rocío Jaúreguizar Redondo, Senior Sales Manager y especialista en ESG de Pictet AM

Tras una breve pausa, Luis Cavero, Senior Sales Manager de Allfunds; Enrique Mestre Nieto, socio de Alaluz Capital; y Luis Ussia Bertrán, presidente ejecutivo y CEO de Mutuactivos; compartirán experiencias y sus claves para establecerse en Luxemburgo. Como cierre del evento, se abordará el papel de Luxemburgo en el desarrollo de la industria de ETFs activos. Un panel en el que participarán Daniel González Fuster, Head of ETF Solutions EMEA de BNP Paribas, y Carlos Alberto Morales, CEO de Adepa AM

El encuentro tendrá lugar el próximo jueves 12 de marzo a las 16:00h (registro y café de bienvenida desde las 15:00h), en las Instalaciones de CecaBank (C/Caballero de Gracia 28-30, Madrid). Si quiere asistir al evento, es necesario registrarse a través de este link.

BBVA AM lanza un fondo de inversión con la gestión delegada en JP Morgan AM

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Tikehau MSCI World Small Cap
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BBVA AM ha lanzado el fondo JP Morgan AM European Equity for BBVA, un nuevo vehículo que supone un paso adicional en la evolución de su enfoque de arquitectura abierta y en su estrategia de colaboración con gestoras internacionales de primer nivel.

Hasta ahora, la entidad canalizaba este tipo de mandatos principalmente a través de vehículos de gestoras tercas. Con esta iniciativa, BBVA AM estructura la estrategia en un vehículo propio, reforzando su capacidad de diseño, supervisión y seguimiento del producto.

Este fondo es el segundo vehículo que BBVA AM lanza con estas características, tras el reciente lanzamiento de un fondo cuya gestión se ha delegado en Goldman Sachs. La entidad no descarta seguir ampliando, en el futuro, su oferta de fondos propios con gestión delegada.

El nuevo fondo cuenta con la gestión delegada de JP Morgan Asset Management, dentro de una estructura diseñada por BBVA AM para maximizar el valor aportado al cliente.

BBVA AM destaca que la incorporación de este tipo de fondos, que convivirá con el uso que actualmente realiza de fondos de gestoras internacionales, abre la puerta a una nueva forma de acceder a la arquitectura abierta. El objetivo es aportar un valor adicional al cliente, manteniendo el acceso a una gestión de terceros seleccionada con total independencia y, al mismo tiempo, incorporando la estructura que, en cada estrategia, resulte más beneficiosa, ya sea por un menor coste total, por la utilización de un vehículo nacional que pueda implicar ventajas fiscales, o por cualquier otro atributo que suponga una ventaja competitiva frente a otras alternativas de acceso a la gestión delegada.

Además, disponer de un fondo propio gestionado por una tercera gestora, frente a la inversión directa en un fondo de un tercero, permite un seguimiento más directo del riesgo, ofrece la posibilidad de ajustar el mandato en función del entorno de mercado o de determinadas preferencias estratégicas, y facilita una integración más eficiente de estas soluciones en las carteras gestionadas, permitiendo escalar estrategias de forma más ágil.

La selección de las gestoras y equipos en los que se delega la gestión se realiza internamente por BBVA AM, apoyándose en las capacidades de Quality Funds, mediante un proceso de análisis que evalúa tanto la estrategia como la gestora y el formato de vehículo más adecuado en cada caso.

Tikehau Capital se incorpora al índice MSCI World Small Cap

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Tikehau Capital, gestora global de activos alternativos, ha anunciado su inclusión en el índice MSCI World Small Cap, con efecto al cierre de mercado del 27 de febrero de 2026, tras la última revisión trimestral de los componentes de los índices MSCI.

Según destacan desde la gestora, “esta inclusión refleja la sólida trayectoria de crecimiento de Tikehau Capital, sus fuertes fundamentos y su mayor visibilidad entre los inversores globales”. Además, esperan que la incorporación a este índice contribuya a ampliar aún más la visibilidad del Grupo, mejorar la liquidez y diversificar su base de accionistas a nivel mundial.

El MSCI World Small Cap Index es un índice de referencia clave para los inversores globales que buscan exposición a compañías de pequeña capitalización con alto potencial. Este índice recoge la representación de small caps en 23 países de mercados desarrollados. Con 3.811 componentes, cubre aproximadamente el 14% de la capitalización bursátil ajustada por free float en cada país.

J. Safra Sarasin Group completa la adquisición de una participación mayoritaria en Saxo Bank

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Foto cedidaDaniel Belfer, su nuevo CEO de Saxo Bank, y Kim Fournais, presidente del Consejo de Administración de Saxo Bank.

Safra Sarasin Group ha anunciado que ha completado la adquisición de una participación mayoritaria en Saxo Bank, banco fintech internacional que presta servicio a inversores, traders y socios institucionales. Según explica, esta operación supone un hito importante para ambas compañías, “al abrir la puerta a un mayor potencial global y a un crecimiento estratégico”. Financiera (DFSA). 

En concreto, esta operación implica que J. Safra Sarasin Group pasa a controlar aproximadamente el 71% de Saxo Bank, participación que anteriormente estaba en manos de Geely Financials Denmark A/S, Mandatum Group y otros accionistas minoritarios. Mientras que Kim Fournais mantiene aproximadamente un 28% de Saxo Bank. Además, la transacción ha recibido todas las aprobaciones necesarias, incluidas las de la Autoridad Suiza de Supervisión del Mercado Financiero (FINMA) y la Autoridad Danesa de Supervisión. 

Implicaciones de la operación

Esta compra reforzará el potencial global a largo plazo tanto de J. Safra Sarasin Group como de Saxo Bank, con activos de clientes combinados superiores a 460.000 millones de dólares. Según indica la entidad, el cierre de la transacción refleja la estrategia de J. Safra Sarasin Group de realizar adquisiciones selectivas en negocios de servicios financieros innovadores y diversificados, complementando sus actividades consolidadas de banca privada, gestión patrimonial y gestión de activos con capacidades digitales avanzadas. “Al combinar la solidez bancaria con la agilidad fintech, J. Safra Sarasin Group queda en una posición única a escala global, preparado para ofrecer una propuesta atractiva y líder en la industria, alineada con las expectativas actuales y futuras de los clientes”, indican.

Para Saxo Bank, esta transacción representa una oportunidad sin precedentes para reforzar su base de crecimiento sostenible. Como parte de J. Safra Sarasin Group, “Saxo Bank está bien posicionado para seguir ofreciendo a clientes y socios sus premiadas plataformas de inversión y negociación, así como productos de última generación”, añaden. 

Cambios organizativos 

Con la adquisición, Kim Fournais pasará a ser presidente del Consejo de Administración de Saxo Bank. En este sentido, Saxo Bank ha anunciado el nombramiento de Daniel Belfer como su nuevo CEO, quien llega a este puesto desde su cargo como CEO de Bank J. Safra Sarasin y tras casi tres décadas de experiencia en la industria financiera, 26 de ellas dentro de J. Safra Sarasin Group.

Por su parte, Bank J. Safra Sarasin ha nombrado a Elie Sassoon como su nuevo consejero delegado (CEO). Sassoon, miembro del Comité Ejecutivo del Grupo y anteriormente responsable de Banca Privada de Bank J. Safra Sarasin, lleva 49 años en el Grupo J. Safra. Además de los cambios en la alta dirección y en la presidencia del Consejo de Administración, se implementará en Saxo Bank una nueva estructura de gobernanza y un marco de liderazgo que supone que Henrik Juel Villberg, deputy COO y responsable de Group Client Journeys, que lleva más de 20 años en Saxo Bank, será nombrado viceconsejero Deputy CEO, mantendrá su responsabilidad al frente de Group Client Journeys y entrará a formar parte del Comité de Dirección (Board of Management) de Saxo Bank. Además, Julio Carloto, actual COO Asia de J. Safra Sarasin en Singapur, asumirá el cargo de Chief Risk and Compliance Officer (CRCO)de Saxo Bank y también se incorporará al Board of Management. Así, el Board of Management de Saxo Bank estará formado por Daniel Belfer (CEO), Henrik Juel Villberg (Deputy CEO), Mads Dorf Petersen (CFO) y Julio Carlotto (CRCO).

Principales valoraciones

Al comentar la transacción, Jacob J. Safra, presidente de J. Safra Sarasin Group, ha declarado: “Estamos orgullosos de haber completado esta transacción y estamos ilusionados por lo que nos depara el futuro. Al abrir este nuevo capítulo, quiero dar la bienvenida a nuestro Grupo a todos los clientes, socios y empleados de Saxo Bank. Juntos, combinaremos el espíritu pionero de Saxo Bank con la fortaleza y la visión a largo plazo de J. Safra Sarasin para redefinir la experiencia del cliente en los servicios financieros”.

Por su parte, Kim Fournais, CEO y fundador de Saxo Bank, ha añadido que esta operación representa un hito significativo para Saxo Bank, para sus empleados, clientes y socios de confianza, y para él personalmente. “Estoy increíblemente orgulloso de lo que hemos construido juntos desde que fundé Saxo Bank en 1992, y me da tranquilidad saber que Saxo Bank ha encontrado a su accionista ideal a largo plazo. Hemos trabajado intensamente durante años para fortalecer Saxo Bank en beneficio de nuestros clientes, socios y empleados. Con J. Safra Sarasin Group como nuevo accionista mayoritario, pasamos a formar parte de un grupo bancario familiar con una rica trayectoria y una visión de largo plazo. Me complace ceder el testigo como CEO a Daniel Belfer, cuya experiencia y liderazgo guiarán a Saxo Bank en este nuevo y emocionante capítulo. Al dar la bienvenida a J. Safra Sarasin, expresamos nuestro agradecimiento al Consejo de Administración saliente y a Geely y Mandatum por su valioso apoyo y liderazgo”, ha afirmado Fournais.

Por último y comentando su nuevo rol como futuro CEO de Saxo Bank, Daniel Belfer ha comentado: “Hoy marca un momento decisivo para Saxo Bank. Asumir el cargo de CEO de Saxo Bank es un verdadero privilegio, y tengo muchas ganas de trabajar con el Consejo, el resto del equipo directivo y todos los empleados para reforzar la base de Saxo y, al mismo tiempo, acelerar nuestra ambición: unir la innovación digital y centrada en el cliente de Saxo Bank con el legado de estabilidad, la prudencia en la gestión del riesgo y las relaciones duraderas con los clientes de J. Safra Sarasin. Juntos, atenderemos aún mejor a nuestros clientes y construiremos una plataforma para un crecimiento sostenido en un mundo financiero que cambia rápidamente”.

Oriente Medio: ¿cómo digieren los mercados otro conflicto?

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Las tensiones en Oriente Medio finalmente estallaron este fin de semana después de que Estados Unidos e Israel lanzasen ataques contra objetivos militares iraníes y el conflicto comenzara a escalar y sentirse en toda la región. En consecuencia, el petróleo subió a sus máximos en siete meses y los mercados comenzaron la sesión con pérdidas. 

En opinión de Christian Schulz, economista jefe en AllianzGI, los mercados afrontan un shock significativo, pero que todavía no es desestabilizador. “La implicación inmediata es una revalorización de los riesgos extremos, con una posible subida de los precios del petróleo, una caída de los activos de riesgo y un repunte de los activos refugio. No obstante, mucho dependerá de si el conflicto se extiende hacia una inestabilidad regional o interna más amplia”, explica este experto. 

Según advierte Adam Hetts, director global de multiactivos de Janus Henderson, hay otros canales de transmisión clave del mercado que hay que vigilar si persiste la incertidumbre generada por este conflicto. En su opinión, una mayor incertidumbre frena el ánimo de los inversores, lo que puede afectar en general a los activos de riesgo a nivel mundial. “Esto probablemente haría más atractivos los bonos soberanos de los mercados desarrollados, incluidos los bonos del Tesoro de EE.UU., y las divisas refugio. En un período prolongado de incertidumbre, el aumento de los precios del petróleo podría generar un temor inflacionista a nivel mundial, lo que a su vez podría reducir la probabilidad de que la Reserva Federal de EE.UU. recorte los tipos de interés, algo que actualmente se espera para finales de este año”, señala.

Impacto en los mercados

Según la previsión Schulz, los mercados exigirán una prima de riesgo más elevada, al menos de forma temporal, hasta que haya mayor claridad sobre la estabilidad interna de Irán y las intenciones de sus socios geopolíticos. “Además, en los mercados financieros más amplios, los bonos del Tesoro de Estados Unidos, el dólar estadounidense y el oro podrían apreciarse, mientras que la renta variable podría registrar una fuerte corrección, aunque potencialmente de corta duración”, añade.

Si miramos, por ejemplo, los mercados de oro y plata, se observa que la evolución de los futuros perpetuos durante el fin de semana mostró una reacción muy típica de alzas. “Esto alimenta aún más el tono alcista en los mercados, pero la contención de los países implicados indirectamente y el riesgo limitado de una crisis del petróleo deberían poner techo a las subidas de precios. Aunque aportan estabilidad a una cartera en un momento de mayor volatilidad en los mercados financieros, el manual geopolítico sugiere que comprar oro y plata el día de una escalada geopolítica difícilmente sea una estrategia rentable”, apunta Carsten Menke, responsable de Investigación de Next Generation de Julius Baer.

En cambio, Jeffrey Cleveland, economista jefe de Payden & Rygel, recuerda que pese a la gravedad del contexto geopolítico, conviene evitar conclusiones precipitadas: no toda escalada política se traduce necesariamente en una crisis macroeconómica duradera. De hecho, apunta que, históricamente, las crisis geopolíticas tienden a producir reacciones inmediatas, pero a menudo de corta duración, en los mercados. “La incertidumbre inicial alimenta la volatilidad y las correcciones, pero una vez que la situación se estabiliza, incluso sin una resolución completa del conflicto, los inversores tienden a reabsorber el evento y a volver a centrar su atención en los fundamentos económicos. En este sentido, las fases de debilidad pueden convertirse en oportunidades de compra, especialmente para quienes mantienen un horizonte a medio-largo plazo”, apunta Cleveland.

En su opinión, el verdadero canal de transmisión macroeconómica sería la energía, y en particular las posibles interrupciones prolongadas en el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, enclave estratégico para el comercio mundial de crudo. Además, para este experto, otro elemento a tener en cuenta es la diferente sensibilidad de las clases de activos: “Las tensiones geopolíticas suelen afectar con mayor intensidad a las renta variable, aumentando la volatilidad y comprimiendo temporalmente las valoraciones, mientras que la renta fija, especialmente los bonos de alta calidad, tienden a beneficiarse de los flujos hacia activos refugio”.

Anthony Willis, economista sénior del equipo de Soluciones Multiactivos de Columbia Threadneedle Investments, coincide con la visión de Cleveland y va un paso más allá: «El aumento de los precios del petróleo probablemente amplificará los riesgos de inflación en las economías desarrolladas, justo cuando las nuevas publicaciones del IPC comienzan a influir en las expectativas sobre las tasas de interés. El aumento de los costos de la energía también puede amenazar la tendencia desinflacionaria observada en varios mercados y podría ejercer una nueva presión sobre los bancos centrales para que reevalúen el momento y la magnitud de los recortes de tasas».

En este sentido, Samy Chaar, economista jefe de Lombard Odier, sostiene que el riesgo de un choque por el petróleo no solo afectaría a EE.UU. y a su previsión de crecimiento e inflación, también al conjunto de la economía. «El crecimiento real del PIB en EE. UU. disminuiría y la tarea de la Fed de equilibrar su doble mandato se volvería más difícil. Para otras economías, especialmente en Asia y en los mercados emergentes de Europa, Oriente Medio y África, el segundo escenario justificaría una mayor revisión a la baja del crecimiento real del PIB y revisiones al alza de la inflación debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas procedentes del exterior», apunta.

Sobre el precio del petróleo

No hay que olvidar que el petróleo es un termómetro de la geopolítica y su reacción ha sido clara tras el agravamiento del conflicto en Oriente Medio. Aunque el petróleo se ha negociado principalmente en el rango de 60-70 dólares estadounidenses durante los últimos 12 meses, los precios ya han superado los 70 dólares y se prevé que sigan al alza con el inicio de la negociación el lunes. Para Adam Hetts, estos movimientos son significativos, pero aún no son especialmente preocupantes en el contexto más amplio de las implicaciones para la inversión. 

“Un aumento continuado hasta los 80 dólares estadounidenses sería coherente con el conflicto de junio de 2025, y 90 dólares estadounidenses con el de abril de 2024, cuando los mercados mundiales pudieron ignorar en gran medida las subidas de precios, ya que los conflictos se resolvieron en un plazo relativamente corto. Tomando como referencia la invasión rusa de Ucrania a principios de 2022, este conflicto elevó los precios del petróleo por encima de los 100 dólares estadounidenses durante un periodo prolongado, con picos breves por encima de los 120 dólares. Los precios actuales del petróleo reflejan un conflicto limitado y de duración relativamente corta”, explica Hetts. 

En opinión de Norbert Rücker, responsable de Economía e Investigación de Next Generation de Julius Baer, en las próximas semanas, veremos el patrón habitual de un repunte breve de los precios del petróleo y del gas, pero considera que esta vez será más intenso. “Este patrón podría prolongarse por las complicaciones asociadas a una misión de cambio de régimen, o acortarse por el agotamiento militar de Irán. En este escenario base, durante los próximos meses, el precio del petróleo dependerá de si Irán sufre una interrupción de sus exportaciones y, de ser así, de si la compensación llega de los países productores o del negocio del shale (petróleo de esquisto) estadounidense. Asumiendo una combinación de ambos, elevamos nuestra previsión del precio del petróleo a tres meses a 60 dólares por barril. Mantenemos nuestra visión neutral sobre el petróleo y cambiamos nuestra visión sobre el gas natural europeo a neutral desde cautelosa”, indica. 

Y el papel del Estrecho de Ormuz

En este contexto, de nuevo, la atención de los expertos está puesta en el Estrecho de Ormuz. Aunque Schulz considera poco probable su cierre de forma inminente, su estabilidad es clave para el mercado energético mundial. Es importante recordar que de producirse su cierre, la producción  mundial de petróleo podría reducirse un 20%. “La OPEP+ decidió aumentar el suministro en 206.000 barriles diarios, y la capacidad excedentaria (algo menos de 3 millones de barriles diarios) podría, en teoría, compensar la pérdida de las exportaciones iraníes (1,6 millones), mientras que las reservas de la OCDE se encuentran dentro de los límites normales. Sin embargo, evitar que los precios del petróleo superen los 100 dólares/barril depende de la reapertura de Ormuz”, apunta Paolo Zanghieri, economista sénior de Generali AM.

Según aclara Zanghieri, una interrupción parcial mediante ataques esporádicos a buques y el minado del estrecho podría elevar los precios a 90 dólares o más. “Los ataques directos a las instalaciones petroleras del Golfo elevarían considerablemente los precios, pero también comprometerían las ya débiles relaciones regionales de Irán y molestarían a China”, añade.

En cambio, en opinión de Rücker, el escenario más temido no es su cierre, sino daños graves a la infraestructura clave de petróleo y gas de la región. “Hasta ahora, o bien Irán no ha intentado atacar la infraestructura clave de petróleo y gas de la región —lo cual sería sorprendente—, o bien no lo ha logrado. Un intento así provocaría una respuesta contundente, arrastraría a las potencias regionales —incluidas Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos— al conflicto, y probablemente no podría sostenerse en el tiempo. Por tanto, el escenario más temido —una interrupción del suministro de petróleo y gas con impacto económico— requeriría daños graves a la infraestructura, más que el cierre del Estrecho de Ormuz, algo que debería haber ocurrido en los primeros días del conflicto”, argumenta este experto de Julius Baer.