Abanca refuerza su propuesta en su área de Banca Privada con la incorporación de Íñigo Iturriaga, que llega a la firma como director de Advisory, un puesto de nueva creación.
Iturriaga cuenta con 24 años de experiencia en la industria. Inició su carrera profesional en M&B Capital Advisers como gestor de carteras, selector de fondos tradicionales y alternativos, analista de mercados financieros. En 2009 dió el salto a Credit Suisse, donde trabajó durante 14 años y ocupó diversos puestos hasta convertirse en Head of Multi-Manager Solutions en 2022. Continuó su carrera en UBS, firma por la que fichó en 2024 para el cargo de Executive Director.
Ahora inicia una nueva etapa en Abanca, donde aportará su amplio conocimiento en gestión discrecional de carteras y asesoramiento. Además, estará bajo el liderazgo de Javier Rivero, actual director de Banca Privada de Abanca.
Foto cedidaFabio Balboni, estratega macroeconómico en Wellington Management
Wellington Management refuerza su equipo de Global Macro con la incorporación de Fabio Balboni como estratega macroeconómico. Fabio aporta una amplia experiencia en macroeconomía europea, política monetaria, política fiscal y previsiones económicas.
Antes de incorporarse a la gestora, fue economista senior para Europa en HSBC y anteriormente ocupó distintos cargos en el Tesoro británico y la Comisión Europea. Como parte de la plataforma de Global Macro de Wellington Management, Balboni se centrará en la zona euro, Escandinavia y Suiza.
Asimismo, contribuirá al trabajo de análisis macroeconómico global junto a Eoin O’Callaghan y Mike Medeiros, y colaborará estrechamente con los equipos de inversión de toda la firma. Su incorporación refleja la continua ampliación y evolución de las capacidades de análisis macroeconómico de Wellington Management. Con el respaldo de un equipo global de estrategas con amplia experiencia, que cubre las principales economías y temáticas de mercado, la firma mantiene su compromiso de ofrecer un análisis diferencial que contribuya a fundamentar las decisiones de inversión en las carteras de sus clientes.
Wellington Management celebra la incorporación de Fabio y confía en que su experiencia contribuya a reforzar aún más las capacidades del equipo.
Empecé el año explicando a mis alumnos del IEB que el ciclo de política monetaria entraba en su fase más aburrida: bancos centrales recortando con parsimonia hacia el tipo neutral y mercados anticipando plácidamente el destino. Seis meses después, esa previsión ha saltado por los aires. La guerra en Oriente Próximo y el consiguiente shock energético han obligado a los dos grandes bancos centrales a hacer algo que parecía impensable a comienzos de 2026: dejar de recortar y, en el caso europeo, volver a subir.
El Banco Central Europeo elevó en junio su tipo de depósito hasta el 2,25%, su primera subida en casi tres años, con una inflación que en mayo repuntó al 3,2% y unas proyecciones que ya sitúan el IPC medio de 2026 en el 3%. La Reserva Federal, ahora presidida por Kevin Warsh, ha mantenido los tipos en el 3,5%-3,75%, pero su cuadro de previsiones, el célebre dot plot, ha borrado el recorte que anticipaba y apunta a una posible subida antes de fin de año. Dos instituciones, dos niveles de tipos muy distintos y, sin embargo, el mismo giro: del sesgo acomodaticio al restrictivo.
El dilema de siempre, con un disfraz nuevo
Lo que estamos viendo es la manifestación clásica del peor escenario para un banco central: un shock de oferta que empuja al mismo tiempo la inflación al alza y el crecimiento a la baja. El BCE ha recortado su previsión de crecimiento de la eurozona para 2026 hasta un raquítico 0,8%, mientras revisaba al alza la inflación. Subir tipos para anclar los precios agrava la desaceleración; no subirlos arriesga a que el repunte energético contamine salarios y expectativas (los temidos efectos de segunda ronda). No hay respuesta cómoda: solo la elección del error que uno prefiere cometer.
La gran incógnita del segundo semestre es precisamente esa: si la subida de precios es un fenómeno puntual, ligado al petróleo, o si ha empezado a incrustarse en la economía. Y aquí la película ha vuelto a girar en las últimas semanas. El principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del Estrecho de Ormuz han hecho caer el crudo y aliviado, de golpe, buena parte de la presión inflacionista. Voces del propio BCE llegaron a advertir de una inflación camino del 4%; hoy ese escenario parece menos probable. Pero la experiencia enseña que los bancos centrales, escarmentados por 2021-2022, tardarán en fiarse. Warsh ha hecho de la ambigüedad su estrategia: no ofrece orientación futura y deja que sean los datos, y el mercado, quienes marquen el camino.
Por qué esto importa para valorar una empresa
Aquí es donde, como profesor de valoración, pido a mis alumnos que dejen de mirar el titular y miren la tasa de descuento. Porque la política monetaria no es un debate abstracto sobre reuniones y comunicados: es el precio del dinero, y el precio del dinero es el corazón de cualquier valoración.
Cada vez que el tipo libre de riesgo sube, o que la prima de riesgo se ensancha por la incertidumbre, el coste de capital aumenta, y con él se comprime el valor presente de los flujos futuros. El efecto es especialmente violento en las compañías de crecimiento, cuyo valor descansa en beneficios lejanos: son las de mayor duración y, por tanto, las más sensibles a un punto más de tipos. Un WACC que pasa del 8% al 9% no parece gran cosa en una hoja de cálculo; en el valor terminal de un descuento de flujos, puede llevarse por delante un 15% o un 20% de la valoración.
El corolario para el segundo semestre es claro. Mientras los bancos centrales mantengan el sesgo restrictivo, conviene valorar con tasas de descuento normalizadas y resistirse a la tentación de extrapolar el dinero barato de la última década. La disciplina consiste en estresar el coste de capital, no en dar por hecho que volverá pronto a mínimos.
La ventana del mercado
Hay una segunda derivada que toca de lleno a otro terreno que conozco bien, el de los mercados de capitales. Los tipos altos y la volatilidad cierran las ventanas de emisión: cuando el coste de oportunidad del inversor sube y la aversión al riesgo domina, las salidas a bolsa y las ampliaciones de capital se posponen o se ejecutan a valoraciones más modestas. El primer semestre ha sido, en ese sentido, exigente para el mercado primario europeo.
Paradójicamente, ahí puede esconderse la mejor noticia del segundo semestre. Si la desescalada geopolítica se consolida, el crudo se estabiliza y los bancos centrales confirman que no habrá más subidas, la combinación de unos tipos que dejan de tensarse y de una prima de riesgo que se relaja podría reabrir esa ventana antes de que acabe el año. No sería la vuelta del dinero gratis, pero sí un entorno más navegable para quien busca financiarse.
La incertidumbre como impuesto
Si tuviera que resumir la política monetaria del segundo semestre en una sola idea, sería esta: la incertidumbre se ha convertido en el verdadero impuesto sobre las valoraciones. No sabemos si habrá una subida más, si el petróleo seguirá cediendo o si la paz será duradera. Y esa indefinición, más que el nivel exacto de los tipos, es lo que mantiene elevado el coste de capital.
Para el inversor y para la empresa, la lección es la de siempre, solo que más urgente: no confundir un rally de alivio con un cambio estructural, valorar con prudencia y recordar que, cuando el coste del dinero vuelve a mandar, no hay narrativa que sustituya a una buena tasa de descuento.
Tribuna firmada por Javier Hombría, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB
Los medios de comunicación han retratado al consumidor estadounidense como cada vez más cauto y presionado, aun cuando el gasto real se ha mantenido más sólido de lo que el sentimiento sugeriría. El conflicto en Oriente Medio ha empujado al alza los precios de la energía, y eso plantea una pregunta: ¿acabarán los hogares reduciendo su gasto y, de ser así, qué implicaría eso para los beneficios empresariales y para el crecimiento económico?
Cuando evaluamos la salud general del consumo y sopesamos los factores que lo respaldan, seguimos viendo un entorno fundamentalmente positivo. La imagen que surge de las transacciones con tarjeta de crédito, las tendencias del mercado laboral y las balance de los hogares no es la de un consumidor al borde del abismo; es la de un consumidor saludable que está ajustando, reasignando y continuando su gasto.
Lo que muestran los datos de gastos
Uno de los indicadores más útiles de la salud del consumidor proviene de los datos de gasto con tarjeta de crédito, que capturan la actividad en tiempo real a través de diferentes niveles de rentas y categorías. Visa y MasterCard proporcionaron actualizaciones a finales de mayo. Su mensaje fue coherente: las tendencias de gasto son estables a levemente acelerando.
Visa describió una «gran cantidad de resiliencia» en las categorías discrecionales y no discrecionales, en todas las bandas de gasto, con una ligera mejora continuada hasta mediados de mayo y más allá. MasterCard informó de un crecimiento continuo hasta mayo, con los consumidores realizando ajustes entre categorías. Estas tendencias indican que los consumidores no están reduciendo el gasto sino que se están inclinando algo hacia compras no discrecionales a medida que aumentan los precios de la energía.
La distinción importa. No estamos viendo angustia; estamos viendo presupuestación. Esto es especialmente cierto para los hogares donde la gasolina puede representar una mayor acción del gasto mensual. Pero la mayoría de los consumidores estadounidenses ha podido gestionar el aumento de los precios del gas y no ha reducido significativamente el gasto total. No pensamos que las bolsas de tensión se traduzcan automáticamente en un colapso más amplio de los consumidores.
Tres soportes subestimados
Hay tres factores que apoyan la salud del consumidor que a menudo se pasan por alto. Primero, la economía estadounidense es dramáticamente menos intensiva en energía de lo que solía ser. En comparación con los años 1980, 1990, 2000, o incluso la década de 2010, los hogares y las empresas requieren significativamente menos energía por dólar de actividad económica. Las energías renovables han crecido de forma constante en la combinación energética, y los mandatos de eficiencia de combustible han elevado los estándares de millas por galón para los vehículos durante la última década y media.
Para el hogar típico, la gasolina representa aproximadamente un 3 % a 4 % del gasto total. Un fuerte aumento de precios provoca un choque de cientos de puntos básicos en ese elemento – incómodo, pero manejable para la mayoría de los consumidores.
En segundo lugar, los salarios han superado la inflación desde 2022. Ese margen se ha estrechado recientemente, pero el efecto acumulativo de tres años de crecimiento real de los salarios ha fortalecido el poder adquisitivo (Exhibición 1). Además, el desempleo sigue siendo bajo en un 4,3 %, y las ofertas de trabajo siguen siendo considerables. Es un mercado laboral con baja velocidad – no mucha creación o pérdida de empleos – pero uno que es estable y no se está deteriorando. Además, los temores de que la inteligencia artificial (IA) pudiera canibalizar rápidamente el empleo no han aparecido en los datos agregados.
Lo que ha mostrado es productividad: la economía sigue mostrando fuertes ganancias de productividad, cada vez más amplificadas por la adopción de la IA en sectores mucho más allá de la tecnología. Las empresas de consumo que implementan la IA de manera efectiva en las operaciones y la interacción con los clientes ya están viendo los beneficios. El crecimiento salarial impulsado por la productividad apoya directamente al poder adquisitivo.
Tercero, las balance de los hogares están en una forma fuerte generacional (ver Figura 2). Casi el 40 % de las viviendas ocupadas por sus propietarios no tienen ninguna deuda hipotecaria. La renta variable de los hogares en inmuebles residenciales está en niveles históricamente elevados. Además, los años de ganancias compuestas de renta variable han creado un efecto riqueza significativo.
Además, los tipos de interés más altos, a menudo mencionados como un simple obstáculo, son en realidad un beneficio neto para los hogares con más activos que pasivos. Esos hogares ganan más en su efectivo/liquidez y rentas de renta fija.
Dónde vemos oportunidades
La incertidumbre en torno a la inflación y la energía ha llevado a una compresión múltiple en partes del sector de consumo. Hemos encontrado un valor atractivo en empresas de consumo discrecional durante el retroceso, particularmente en restaurantes, minoristas y nombres relacionados con viajes. Varias de estas empresas cotizan ahora por debajo de sus rangos de valoración históricos a pesar del crecimiento de los beneficios que sigue estando en línea con las normas a largo plazo y de los modelos de negocio que probablemente no serán interrumpidos por la IA.
Parte de la razón detrás de esto es que la preferencia de los consumidores por experiencias – viajes, cenas, entretenimiento en vivo – sobre bienes físicos se ha estado construyendo durante años. Hemos estado siguiendo la tendencia con nuestro propio método de clasificación (ver gráfico 3). La preferencia por las experiencias fue interrumpida solo por los confinamientos pandémicos y desde entonces se ha reanudado sin señales de desaceleración. Las empresas orientadas al sector de viajes siguen reportando una fuerte demanda, con debilidad concentrada en la región de Oriente Medio – proporcionando algunas pruebas de que los viajeros simplemente están redirigiendo el gasto a otros lugares. Estas tendencias sugieren que las personas prefieren gastar en el próximo viaje que en mejorar los productos del hogar.
Razones para tener confianza
En general, seguimos siendo constructivos respecto al consumidor, pero también selectivos y atentos.
No todos los consumidores están en la misma posición. Algunos hogares están manejando el entorno actual cómodamente, mientras que otros sienten más presión. Un conflicto prolongado que mantenga el petróleo a niveles elevados podría ser una verdadera limitación para el crecimiento económico, lo que refuerza la importancia de ser selectivo y centrarse en empresas alineadas con donde el gasto del consumidor sigue siendo más fuerte.
Los precios más altos de la energía han moderado parte del potencial de crecimiento económico impulsado por el consumidor. Pero los soportes subyacentes – balance de los hogares, crecimiento de los salarios reales, y un mercado laboral estable – permanecen intactos. Para los inversores dispuestos a mirar más allá de la incertidumbre a corto plazo, creemos que la renta variable orientada al consumidor sigue ofreciendo oportunidades de crecimiento atractivas.
Tribuna de Jeremiah Buckley y Joshua Cummings, gestores de cartera de Janus Henderson
Caixabank, Santander y BBVA lideran el ranking por grupos en términos de evolución de patrimonios, en los seis primeros meses del año. Además del efecto mercado, esta cifra es el reflejo de sus estrategias de negocio que han sido, principalmente, alianzas y reestructuraciones orientadas a reforzar la oferta de productos y a poner mayor foco en los clientes.
Caixabank: la importancia de la estructura
Un claro ejemplo ha sido Caixabank AM que, tras arrancar el año superando los 100.000 millones de euros gestionados en fondos de inversión nacionales, decidió crear una nueva estructura organizativa con foco en el cliente, especialización en servicio de alternativos y excelencia en la gestión. Básicamente, la gestora estructuró en dos equipos diferenciados el área de dirección de Inversiones: uno especializado en funciones de gestión, con David Manso al frente como director de Inversiones; y otro enfocado en servicios de inversión y atención personalizada al cliente con Álvaro Martín Sauto como director de Servicios de Inversión. Además, la gestora creó una nueva dirección de Desarrollo y Gestión de Activos Alternativos, dependiente de la dirección general y liderada por Álvaro Villanueva como responsable de la Dirección de Desarrollo y Gestión de Alternativos.
Tras esta reorganización, la gestora ha tomado otra decisión para apuntalar su oferta: refuerza sus alianzas con firmas internacionales y lanza dos nuevos fondos multiadvisor. “CaixaBank refuerza sus alianzas con firmas internacionales con el lanzamiento de dos nuevos fondos dirigidos a clientes de Advisory GPS, el servicio de asesoramiento para altos patrimonios de CaixaBank Wealth Management, con el objetivo de reforzar la propuesta de valor en este ámbito con soluciones de inversión innovadoras adaptadas a las nuevas demandas del mercado”, explicaba la entidad hace un mes.
Santander AM: tres pilares
La línea seguida por el segundo del ranking, Santander, ha sido similar y, durante 2026, los movimientos corporativos de Santander Asset Management (SAM) y del área de Wealth Management & Insurance del grupo han estado enfocados principalmente en tres ejes estratégicos: alianzas de distribución global, consolidación interna de fondos e integración operativa. En este sentido, Santander ha reforzado su brazo de gestión de patrimonios y banca privada mediante alianzas clave con grandes gestoras globales como BlackRock, Goldman Sachs y JPMorgan. Según ha explicado, el objetivo es ampliar la gama de productos de gestión alternativa, mercados privados y fondos temáticos comercializados a través de las plataformas de Santander AM.
Además, a lo largo del año, ha continuado optimizando su catálogo de fondos y vehículos de inversión en España para ganar eficiencia. Muestra de ello ha sido la reestructuración e integración de productos antiguos (como las gamas Santander PB Target) mediante fusiones por absorción autorizadas por la CNMV, o la disolución y reordenación de varias SICAVs gestionadas por la entidad tras las juntas extraordinarias de accionistas celebradas a principios de año.
Pero, sin duda, la gran noticia de estos últimos meses ha sido el fichaje de Carmen Alonso como nueva CEO global de Santander Asset Management (SAM), y cuya incorporación se ha hecho efectiva este mes de julio. Desde la firma recordaban que este nombramiento llegaba cuatro meses después de haber nombrado a Miguel Ángel Sánchez Lozano CEO interino de la gestora para sustituir en el cargo a Samantha Ricciardi.
BBVA AM: reordenar la oferta
En el caso de BBVA AM,al igual que el resto de las grandes gestoras bancarias, BBVA AM ha continuado reordenando su catálogo de vehículos. Esto incluye la integración por absorción de fondos de renta fija y garantizados cuyos plazos vencían en 2026, como, por ejemplo, la transformación de series de la gama BBVA Bonos y BBVA Fusión, para concentrar liquidez en fondos más eficientes y con mejores ratios de costes.
Además, ha reforzado la oferta del área BBVA Asset Management & Global Wealth incorporando una mayor proporción de inversión alternativa en las carteras de sus clientes de altos patrimonios, para mejorar la diversificación frente a los mercados tradicionales. Es más, principios de año, BBVA señaló que su buscaba multiplicar por cinco la inversión en mercados privados dentro de las carteras de sus clientes de Banca Privada en España, pasando del 2% actual al 10%, con foco en capital riesgo, deuda privada, infraestructuras e inmobiliario especializado. Según indicaba, la estrategia de BBVA combina la experiencia de BBVA AM y Banca Privada con alianzas internacionales, asesoramiento riguroso y estructuras semilíquidas para acercar los mercados privados a clientes con horizonte de inversión a largo plazo y tolerancia a la iliquidez.
Sin embargo, para la gestora, lo más relevante durante los seis primeros meses de 2026, es que se situó a la cabeza de las suscripciones netas de fondos de inversión en España, acumulando más de 1.150 millones de euros en entradas netas.
En 2026, los mercados de crédito han tenido que valorar dos fuerzas muy diferentes: los efectos de la inteligencia artificial y el conflicto en Oriente Medio. Mientras la IA plantea un shock de oferta estructural, la guerra ha impulsado los precios de la energía y provocado una ampliación temporal de los diferenciales de crédito, que posteriormente se recuperaron, incluso con unas tires al alza.
Perturbaciones en el lado de la oferta, no de la demanda
Las fuerzas que están marcando 2026 proceden de la oferta, no de la demanda. La guerra en Oriente Medio constituye un shock de oferta inmediato e inflacionario, mientras que la inteligencia artificial representa un shock estructural con potencial para aumentar la productividad y presionar los precios a la baja. En este contexto, creemos que conviene mantener una duración algo menor, ya que su capacidad de diversificación no es tan evidente en el régimen actual.
Un entorno propicio para la selección
Las perturbaciones de la oferta afectan de forma desigual a los sectores y emisores, aumentando la dispersión. Aunque los diferenciales han vuelto a niveles históricamente ajustados, el promedio oculta oportunidades. La IA, los tipos de interés más elevados y una mayor selectividad de los inversores están ampliando la diferencia entre ganadores y perdedores, creando oportunidades en determinados títulos.
Los bonos de high yield, los de mercados emergentes, el crédito titulizado y los convertibles son los segmentos que consideramos más interesantes de cara al segundo semestre de 2026. Sin embargo, pensamos que el cambio que define este año es el equilibrio, ya que el incremento de la dispersión ha generado valor en muchos sectores de crédito, y esto, en nuestra opinión, exige trasladar una parte del riesgo hacia el high yield y los préstamos bancarios de mercados desarrollados, así como mantener una diversificación elevada.
High yield global
Tras el estrechamiento de los diferenciales, el segmento de high yield vuelve a ofrecer oportunidades. Las dudas sobre algunas compañías de software han permitido identificar empresas mejor posicionadas para beneficiarse de la IA o con modelos de negocio difícilmente sustituibles. El sector de materiales de construcción es otro ámbito donde la debilidad del mercado de la vivienda ha generado oportunidades para invertir en emisores capaces de resistir un entorno débil y beneficiarse de una recuperación en la actividad de renovación de viviendas. Según nuestro punto de vista, la clave está en centrarse en ciertos emisores cuyo balance pueda parecer poco saneado actualmente, pero en el que un análisis crediticio pueda revelar una senda de mejoría convincente.
Mercados emergentes
La deuda corporativa de high yield de mercados emergentes ha sido uno de nuestros sectores preferidos durante varios años. En cierta medida, esto no ha cambiado: las empresas de telecomunicaciones y de utilities con balances sólidos cotizan con descuento respecto a sus homólogas de los mercados desarrollados. No obstante, ante la mayor cantidad de oportunidades que brindan otras regiones, consideramos conveniente reducir de forma selectiva la exposición a los bonos corporativos de mercados emergentes. En nuestra opinión, la deuda soberana de mercados emergentes con grado de inversión sigue siendo poco atractiva.
Crédito titulizado
Dentro del crédito titulizado, vemos valor en reducir la exposición a valores de transferencia de riesgo de crédito (CRT) —actualmente instrumentos de corto vencimiento y comportamiento estable, con un potencial limitado de revalorización del capital— y rotar hacia titulizaciones hipotecarias estadounidenses no garantizadas por agencias, donde el mercado teme una repetición de 2022, algo que, en nuestra opinión, no está justificado. También nos resultan atractivas las titulizaciones hipotecarias comerciales (CMBS) vinculadas a oficinas “de lujo”, donde muchas emisiones siguen descontando un nivel excesivo de estrés, a pesar del notable aumento en los desplazamientos y en las políticas de vuelta a la oficina. Consideramos adecuado reducir la exposición a obligaciones garantizadas por préstamos (CLOs) y reajustar las posiciones restantes hacia tramos con grado de inversión.
Préstamos bancarios
El poco atractivo relativo de los préstamos bancarios ha dado paso a una situación más favorable. Los criterios de concesión de préstamos siguen siendo menos estrictos que antes, pero la ampliación de los diferenciales lo compensa y la dispersión ha aumentado a medida que los inversores se han vuelto más selectivos. Vemos potencial para aumentar la exposición, en concreto, en los emisores del sector del software y la tecnología que se han visto afectados por los temores relacionados con la IA y están brindando oportunidades en el segmento de high yield.
Bonos convertibles
Los bonos convertibles conservan todo su atractivo, sobre todo en los sectores tecnológico y biotecnológico, al combinar la participación en el capital de la empresa con protección frente a las caídas en un sector marginado por los mandatos tradicionales. Los bonos convertibles tuvieron buenos resultados en 2025 de la mano de la recuperación del sector biotecnológico, pero, teniendo en cuenta que las valoraciones parecen menos atractivas que hace un año, recomendamos reducir la exposición. En todo caso, seguimos creyendo que las ventajas estructurales de esta clase de activo no han variado.
Conclusión
Los diferenciales de crédito han revertido en gran medida la ampliación anterior, lo que deja las valoraciones del mercado en general relativamente exigentes en términos de diferenciales, si bien unas tires relativamente elevadas siguen apuntando a un atractivo potencial de rentabilidad total. En nuestra opinión, esto respalda una postura más defensiva en cuanto al riesgo de crédito y la necesidad de contar con suficiente liquidez para aprovechar posibles dislocaciones del mercado.
Ahora bien, el estrechamiento de los diferenciales de los índices no significa que no haya oportunidades. La dispersión entre sectores y emisores ha aumentado de forma significativa, y la media está ocultando un mercado más interesante bajo la superficie. En nuestra opinión, se trata de un entorno que favorece ser selectivo en el riesgo. A los inversores no se les remunera demasiado por invertir en una cartera media de crédito, pero no hay por qué concentrarse en los valores medios. Las mejores oportunidades siguen estando en aquellos títulos de crédito cuyos fundamentales permanecen sólidos pese a haber sido penalizados por el mercado.
Tribuna de Campe Goodman y Rob Burn, gestores de renta fija de Wellington Management
Ante el aumento de la volatilidad bursátil en el cambio de semestre de 2026, Cristià Calle, ProInvestor de eToro, analiza el comportamiento de los inversores minoristas en renta variable. En un contexto marcado por las valoraciones tensionadas en Wall Street, el experto enfatiza la necesidad de diversificar hacia mercados emergentes y geografías como Europa y Asia, mientras posiciona a China y a los REITs como los activos más atractivos por multiplicadores y rentabilidad por dividendo.
El cierre del primer semestre de este año ha estado marcado por un repunte en la volatilidad de las bolsas globales, un escenario que está llevando a los inversores minoristas a replantear la composición de sus carteras de renta variable. Según la interpretación analítica de Calle, la hegemonía de los mercados estadounidenses empieza a mostrar síntomas de agotamiento fundamental debido a las altas exigencias en sus valoraciones.
«Las valoraciones en Estados Unidos se han vuelto muy exigentes, lo que hace más difícil justificar nuevas subidas únicamente por fundamentales», explica el profesional. Aunque reconoce que la exposición a tecnológicas con fuerte generación de caja no es motivo de alarma, el experto alerta sobre la elevada presencia de valores cíclicos en niveles que recuerdan a patrones de sobrecalentamiento histórico.
Oportunidades de inversión
En este entorno, el capital busca alternativas en geografías donde la relación riesgo-beneficio resulte más equilibrada.
Pese a las dudas que persisten sobre la velocidad de su reactivación macroeconómica, China emerge como una de las plazas más interesantes. Según Calle, el foco desmedido en la infraestructura de inteligencia artificial occidental ha dejado en un segundo plano a los conglomerados chinos, los cuales cuentan con productos competitivos de IA y presencia en toda su cadena de valor. A este catalizador se suma el descuento histórico al que cotizan los mercados emergentes respecto a la bolsa estadounidense, lo que convierte a la región asiática en una herramienta clave para potenciar los retornos a medio y largo plazo.
En el caso de la renta variable europea, tras un ejercicio previo de fuertes avances —con índices como el IBEX 35 registrando alzas cercanas al 50%—, las valoraciones continúan ofreciendo márgenes razonables. Sin embargo, Calle matiza que para consolidar esta tendencia alcista será indispensable la expansión de los beneficios corporativos y una mayor estabilidad macroeconómica, especialmente en el suministro energético y la contención de la inflación.
Finalmente, como alternativa de generación de ingresos y protección en carteras diversificadas, el analista de eToro resalta el comportamiento de los REITs (fideicomisos de inversión inmobiliaria). A escala global, este sector se posiciona como una opción sólida al combinar valoraciones de activos en niveles de entrada atractivos con rentabilidades por dividendo muy competitivas para el inversor minorista.
La reactivación del bloqueo naval y la repentina escalada de la tensión militar en el estrecho de Ormuz han quebrado las expectativas de un acuerdo a corto plazo con Irán, sacudiendo de inmediato a los mercados financieros e institucionales. Según el último informe Middle East Weekly Tracker publicado por Natixis Corporate and Investment Banking (CIB) y firmado por los economistas Alicia García Herrero y Jeremy Ji, el repunte del riesgo de guerra ya se está traduciendo en una fuerte presión al alza sobre el petróleo, pérdidas generalizadas en la renta variable del Golfo y un encarecimiento de las primas de riesgo soberanas.
Impacto en renta variable y flujos de inversión institucionales
Las bolsas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han reaccionado a la baja ante el regreso de la incertidumbre geopolítica. Particularmente, la renta variable de Dubái ha registrado una caída de alrededor del 1,5% en la semana previa al 15 de julio, penalizada por su elevada exposición comercial, turística y financiera a las disrupciones físicas del estrecho.
Asimismo, el informe de Natixis CIB constata un cambio de tendencia perjudicial en el comportamiento del capital transfronterizo. Esto es lo que dicen en su informe: «Los flujos extranjeros se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida neta de 11 millones de dólares de los mercados de valores de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el bloqueo de vuelta, es más probable que estas salidas de capital sigan aumentando en lugar de revertirse».
El crudo a 85 dólares y tensión en los mercados de crédito (CDS)
La parálisis de esta vía marítima clave para el comercio internacional ha impulsado con fuerza las materias primas. Los contratos de futuros del crudo brent escalaron hasta los 85 dólares por barril el pasado 16 de julio, reaccionando al restablecimiento del bloqueo de los puertos iraníes por parte de la armada estadounidense y al cierre de Ormuz decretado por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC).
En el mercado de renta fija y derivados de crédito, los diferenciales de los CDS (Credit Default Swaps) a 5 años de los países del CCG se han ampliado de forma notable. Los analistas de la entidad francesa destacan que Baréin continúa siendo el soberano que se está reajustando con mayor rapidez al alza (encareciendo su coste de cobertura contra el impago), debido a su condición de anfitrión de bases estadounidenses, lo que le expone directamente a absorber las represalias de Irán.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis, Bloomberg y LSEG
Colapso de la actividad en la economía real
El impacto físico del conflicto ya es plenamente cuantificable en los datos de transporte de mercancías recopilados por Natixis. El tráfico diario de buques por el estrecho de Ormuz ha sufrido un severo colapso, desplomándose a tan solo 12 barcos comerciales el pasado 13 de julio, frente a los 25 registrados apenas una semana antes. Por el contrario, los vuelos programados y monitorizados en los aeropuertos de Dubái y Doha muestran variaciones mínimas, lo que confirma que, por ahora, el daño económico directo se mantiene concentrado de manera casi exclusiva en el transporte marítimo.
El informe detalla una sucesión de eventos críticos ocurridos entre el 11 y el 16 de julio de 2026, que incluyen ataques directos a petroleros de los Emiratos Árabes Unidos y bombardeos selectivos de las fuerzas aliadas. Para la firma, la resistencia política a retirar tropas de zonas en conflicto y la falta de consenso sobre el control de las rutas de navegación mantendrán completamente bloqueado cualquier acuerdo definitivo a corto plazo, dibujando un mapa de volatilidad que los gestores de fondos globales e inversores de mercados emergentes deberán vigilar de cerca en las próximas semanas.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis
La gran banca de inversión y los campos de fútbol de barrio raramente comparten el mismo relato. Con la primera edición de los EMEA Impact Through Innovation Awards, Morgan Stanley los ha unido a través de un programa de financiación para ONGs que desarrollan soluciones innovadoras para niños y jóvenes en Europa, Oriente Medio y África. En España, el premio ha recaído en Fútbol Más Spain, una organización que transforma clubes deportivos en entornos de bienestar psicosocial.
En un entorno donde la filantropía corporativa convive cada vez más con exigencias de medición de impacto y retorno social, la propuesta social de Morgan Stanley va más allá de la donación puntual. La entidad ha creado los EMEA Impact Through Innovation Awards para identificar iniciativas que han demostrado potencial y necesitan un primer empuje para crecer. Según explica la entidad, el diseño del premio responde a una lógica precisa: Morgan Stanley no busca sustituir a las instituciones públicas ni competir con otros vehículos filantrópicos, sino ac tuar como catalizador. Su objetivo es aportar la financiación inicial y reforzar las capacidades de las organizaciones seleccionadas, a través de una serie formativa impartida por especialistas del sector y conectada con su red institucional. El fin es que ese impulso genere evidencia de impacto suficiente para atraer cofinanciación adicional en el futuro. En su primera edición, el programa ha seleccionado nueve organizaciones en nueve países de la región EMEA, entre ellos Irlanda, Alemania, Francia, Países Bajos, Hungría, Italia, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, además de España. “Con los EMEA Impact Through Innovation Awards, queremos apoyar a organizaciones que ofrecen soluciones innovadoras y escalables para los jóvenes”, señaló Andrés Esteban, Country Head de Morgan Stanley en España.
Cuatro criterios, una ganadora
La selección de las organizaciones premiadas no recayó en un único decisor. El panel evaluador estuvo compuesto por expertos independientes del ámbito filantrópico y por miembros de la alta dirección de Morgan Stanley, que revisaron todas las candidaturas elegibles En cambio, los dos últimos años han marcado un punto de inflexión. Fútbol Más Spain ha consolidado alianzas con administraciones públicas, entidades sociales y clubes en distintos territorios, lo que ha permitido pasar de proyectos piloto a programas con mayor estabilidad y alcance. Y hoy trabaja principalmente con niños y jóvenes en edades escolares, desde la infancia hasta la adolescencia, en barrios con renta por debajo de la media, altas tasas de desempleo o absentismo escolar y entornos de alta diversidad cultural. Su intervención no se limita a los participantes, involucra también a familias y centros educativos, bajo la premisa de que el cambio es más sólido cuando alcanza al entorno. “Empezar desde cero en un país nuevo ha supuesto construir todo a la vez: alianzas, confianza institucional, equipos y presencia en el territorio. No es solo replicar un modelo, sino adaptarlo a una cultura, a un sistema educativo y deportivo distinto”, afirma Aitor Hernández, director ejecutivo de Fútbol Más Spain.
El Club como agente social
Según su visión, el deporte de base en España ha operado históricamente bajo una lógica de rendimiento. “Los clubes miden su éxito en victorias, clasificaciones y cantera”, afirma. En este sentido, su propuesta es diferente: “Trabajamos precisamente en ese espacio, pero con la premisa de que los clubes ya son agentes sociales, aunque la mayoría no lo tenga sistematizado. Los acompañamos para estructurar ese rol, ofreciéndoles herramientas concretas que les permiten atender el bienestar de sus deportistas sin que eso suponga una carga adicional sobre su funcionamiento habitual” Su propuesta no es sustituir el enfoque deportivo, sino integrarlo en una mirada más amplia que mejora lo que los clubes ya hacen. “En ese marco, los entrenadores y voluntarios reciben formación práctica para identificar situaciones de vulnerabilidad y crear entornos donde los jóvenes deportistas se sientan protegidos y valorados”, apuntan desde la entidad no lucrativa.
AITOR HERNÁNDEZ, DIRECTOR EJECUTIVO DE FÚTBOL MÁS SPAIN: “EL FÚTBOL ES UNA METÁFORA DE LA COMUNIDAD: IDENTIFICA TALENTOS, VALORA A LAS PERSONAS Y VISIBILIZA LA DIVERSIDAD”
En su experiencia, la relevancia de este planteamiento va más allá del deporte. “En un contexto en el que la salud mental infantil y juvenil ocupa cada vez más espacio en la agenda pública, y en el que muchos jóvenes dependen de los clubes deportivos no solo para hacer ejercicio sino para encontrar estabilidad y pertenencia, la conversión del club en un espacio de bienestar activo tiene implicaciones que trascienden el ámbito sectorial”, defienden.
Lo que el premio hace posible
En la consecución de estos objetivos entra la financiación de Morgan Stanley. La dotación del premio permitirá a Fútbol Más Spain poner en marcha el programa Health Promoting Clubs en Madrid, trabajando con 25 clubes de base y alcanzando directamente a más de 1.500 personas, entre niños, jóvenes, familias y entrenadores. Se trata de la primera implementación del programa a esta escala en el territorio español, y su función no es únicamente operativa, ya que los datos de impacto que genere servirán como evidencia para atraer cofinanciación adicional de otras fuentes en fases posteriores. “Nos sentimos honrados de recibir este premio. Todos los niños merecen sentirse seguros, apoyados y valorados cuando juegan. Esta colaboración con Morgan Stanley nos permite llegar a más clubes con menos recursos, reforzar las redes comunitarias y promover una cultura de seguridad e inclusión en el deporte juvenil”, afirma Hernández.
Más allá de la dimensión económica, el reconocimiento aporta algo que el dinero no compra directamente: visibilidad dentro de la red de Morgan Stanley y en el conjunto del sector. Según reconocen, la presidencia de Fútbol Más en los Laureus World Sport Awards refuerza un posicionamiento que la organización busca traducir en expansión territorial dentro de España.
La lección aprendida
En opinión de Andrés Esteban, “Fútbol Más Spain es un ejemplo muy potente de cómo el deporte comunitario puede generar confianza, resiliencia y un mayor sentido de pertenencia en los niños”. De hecho, los datos que maneja Fútbol Más Spain apuntan a una paradoja que el mundo del deporte raramente se detiene a nombrar: el mismo espacio donde muchos niños y jóvenes buscan estabilidad y pertenencia es también aquel en el que una parte significativa ha vivido experiencias negativas, y donde la mayoría calla cuando se trata de salud mental. El deporte de base tiene un potencial enorme, pero no es un entorno neutro. Morgan Stanley ha decidido poner su primer gran premio de impacto español precisamente ahí, no donde las soluciones ya están consolidadas, sino donde la intervención todavía tiene margen real de transformación.
Santalucía Asset Management publica su Carta Trimestral correspondiente al segundo trimestre de 2026, un periodo en el que los mercados han dejado atrás el impacto inicial del conflicto geopolítico para volver a centrar su atención en los fundamentales económicos y empresariales. “El segundo trimestre ha demostrado que importa menos anticipar los acontecimientos que descifrar los incentivos que los mueven y que el mercado aprende rápido a leer la retórica que los acompaña”, afirma Agustín Bircher, director de Inversiones.
Tras el fuerte repunte de la volatilidad registrado durante los primeros meses del año, la expectativa de un acuerdo en Oriente Próximo ha favorecido una rápida recuperación de los activos de riesgo, el estrechamiento de los diferenciales de crédito y la relajación de los tipos de interés a medio y largo plazo.
Este cambio ha llevado a la gestora a incrementar el riesgo en cartera, si bien mantiene una visión prudente ante un escenario que sigue sujeto a importantes incertidumbres geopolíticas. “No conviene confundir tregua con paz. Lo notable es que el mercado está absorbiendo esta segunda ronda mucho mejor, al interpretar la beligerancia como táctica negociadora. Aun así, nuestro escenario base es de desgaste prolongado, con riesgos de cola abiertos. En este contexto, seguimos evitando las apuestas binarias y compramos riesgo por asimetría, pero no confundimos lo táctico con lo estructural”, señala Bircher.
Aunque la desescalada del conflicto ha permitido normalizar parcialmente el escenario macroeconómico, la economía global sigue acusando el impacto de varios meses de tensiones geopolíticas. Para la zona euro, se ha revisado cuatro décimas a la baja su previsión de crecimiento para este año, hasta el 0,8%, mientras que la inflación esperada aumenta 1,1 puntos hasta el 3%. “Ese crecimiento es dispar: frente a la desaceleración industrial alemana, destaca la resiliencia de España e Italia. En este contexto, el BCE ha suavizado su tono restrictivo y prevemos que la Fed mantenga los tipos sin cambios en 2026”.
Posicionamiento en renta variable
En renta variable, la inteligencia artificial ha recuperado el protagonismo como principal motor de los mercados, aunque con una creciente diferenciación entre compañías. “La IA está aumentando la dispersión entre ganadores y perdedores”, señala Antonio Manzano, responsable de Renta Variable, y “mientras los fabricantes de semiconductores, hardware e infraestructuras digitales continúan beneficiándose del fuerte crecimiento de la demanda, las compañías de software han sufrido una mayor presión por las dudas sobre la monetización de sus modelos de negocio”.
Ante este escenario, Santalucía AM ha reforzado su exposición a compañías de software de calidad capaces de integrar la inteligencia artificial como ventaja competitiva, con elevados márgenes, ingresos recurrentes y balances sólidos. Para Manzano, “la inversión quality no consiste en evitar volatilidad a cualquier precio, sino en mejorar la calidad del riesgo asumido”, apostando por negocios capaces de defender su posición competitiva y mantener una elevada rentabilidad sobre el capital a largo plazo.
Posicionamiento en renta fija
En renta fija, “la volatilidad de los tipos de interés nos ha dado oportunidades para gestionar la duración de las carteras de manera muy dinámica”, explica Luis Merino, director de Estrategia y Análisis Macro. Tras la firma del preacuerdo de paz, la gestora ha neutralizado la duración de las carteras, manteniendo flexibilidad para aprovechar nuevos movimientos de mercado durante la segunda mitad del año.
En cuanto al posicionamiento sectorial, Santalucía AM continúa rotando gradualmente las carteras desde el sector financiero hacia el crédito corporativo, después de la fuerte compresión de diferenciales registrada en las entidades financieras en los últimos años. La estrategia combina posiciones flotantes en titulizaciones sénior, crédito corporativo a tipo fijo y un incremento de la exposición a pagarés corporativos, un segmento donde la capacidad de análisis resulta especialmente relevante y que aporta rentabilidad con una reducida duración. «En el entorno actual, la calidad del crédito vuelve a marcar la diferencia. Tras varios años en los que el sector financiero ha liderado el estrechamiento de diferenciales, vemos mayor valor relativo en determinados segmentos del crédito corporativo, especialmente cuando se combina un análisis exhaustivo del emisor con una gestión activa de la duración», explica.
Porque, como concluye Bircher: “Nos enfocamos en la calidad de lo que compramos. Nuestras carteras están construidas para perdurar”.