Lo que comenzó en 2014 como un esfuerzo por dar voz a los economistas en un entorno dominado por abogados, se ha consolidado hoy como el epicentro del análisis empírico sobre la vigilancia financiera. En la apertura de la Conferencia Anual de la SEC, el balance de más de una década de supervisión dejó sobre la mesa una advertencia clara: la regulación no puede ser una serie de «actos aleatorios» de castigo.
Uno de los puntos tratados durante la jornada fue el análisis de la política de “broken windows”. “Esta teoría, adaptada de la criminología urbana, sugiere que perseguir pequeñas infracciones previene delitos mayores. Sin embargo, el análisis presentado cuestiona si este enfoque es trasladable al complejo mundo de los delitos de cuello blanco», señalaron los expertos durante el evento.
Mark T. Uyeda, comisario de la SEC, explicó que si bien la evidencia empírica sugiere que la vigilancia de faltas menores puede reducir conductas financieras graves, el sector advierte sobre un efecto secundario peligroso: la desviación de recursos limitados. “Abusar de la autoridad discrecional socava la previsibilidad que requieren los mercados», se escuchó en el foro, señalando que la imposición de sanciones por cuestiones técnicas —como el uso de dispositivos móviles personales para comunicaciones de trabajo— no siempre refleja un consenso sobre lo que es una conducta inadmisible.
El debate también giró en torno a las métricas de éxito de la propia SEC. En este sentido, existe la preocupación de que, si el éxito de una gestión se mide únicamente por el número de acciones coercitivas y el monto de las multas recaudadas, el personal regulador podría priorizar la cantidad sobre la calidad de la justicia financiera. La complejidad del marco normativo actual deja, según los expertos, un margen excesivo para interpretaciones legales «novedosas» que podrían enfriar actividades económicas socialmente valiosas.
Más allá de la vigilancia, la conferencia también abordó la transformación del ahorro institucional con el uso de ETFs. Los datos son contundentes: en 2005, los ETFs representaban apenas el 3.2% de los activos frente a los fondos de inversión. Para 2025, esa cifra ha escalado hasta representar casi el 30% del mercado, con 13.4 billones de dólares en activos.
Según algunos estudios, se está generando un nuevo fenómeno: los gestores de estos vehículos podrían estar incentivados a adoptar estrategias de alta volatilidad para atraer a una base de inversores minoristas cada vez más amplia, lo que plantea nuevos retos para la estabilidad del sistema.
La conferencia concluyó reafirmando la necesidad de que la academia fiscalice al regulador. “En un mercado que ahora incluye criptoactivos y negociaciones nocturnas de acciones, el análisis de datos se presenta como la única herramienta capaz de garantizar que las políticas públicas no sean solo reacciones políticas, sino decisiones basadas en la realidad económica”, recordó Uyeta.
Foto cedidaChris Iggo, presidente de Investment Institute y director de inversiones de AXA IM Core, BNP Paribas Asset Management.
El gran entusiasmo que ha provocado la inteligencia artificial se ha centrado especialmente en los mercados de renta variable: los índices de fuerte componente tecnológico, como el Nasdaq, han registrado múltiples máximos históricos en los últimos doce meses. Sin embargo, los mercados de renta fija también se han visto favorecidos por el impulso de la nueva tecnología, tal y como apunta Chris Iggo, presidente de Investment Institute y director de inversiones de AXA IM Core, BNP Paribas Asset Management.
Aparte del efecto en la confianza de los inversores y las consecuencias de la inteligencia artificial en el contexto macroeconómico, Iggo es consciente de que «son numerosos los canales a través de los cuales esta nueva tecnología puede influir en los mercados de renta fija». Menciona tres de ellos: la creciente emisión de deuda por parte de las compañías tecnológicas; el efecto disruptivo en los modelos de negocio de los emisores corporativos y el potencial de mejora en los procesos de inversión derivado de los avances en inteligencia artificial.
Aumento de la emisión
La concentración de compañías tecnológicas que muestran los índices de renta variable es bien conocida. Sin embargo, no existe un grado comparable de concentración en los mercados de renta fija, donde la deuda emitida por las tecnológicas tiene un peso limitado en los índices. Según Bank of America/ICE, el sector de tecnología y electrónica apenas representa un 4,8% de su índice de crédito global. Esta proporción se ha mantenido estable en los últimos años pese al aumento del gasto de capital en el ámbito tecnológico. En el mercado de deuda estadounidense de grado de inversión, el porcentaje se sitúa en torno al 7%. En Europa es aún más bajo y, a escala internacional, el sector representa solo el 5% del universo de deuda de alto rendimiento.
Sin embargo, Iggo resalta que el volumen de emisión está aumentando, ya que durante el último año, los conocidos como «hiperescaladores», que son las grandes compañías de computación en la nube, han llevado a cabo importantes operaciones de emisión de deuda, en el marco de la enorme inversión de capital que están realizando para impulsar la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial.
En Estados Unidos, el valor nominal de la deuda corporativa emitida por las compañías del sector de la tecnología y la electrónica ha aumentado un 11% desde principios de año hasta el mes de marzo, aproximándose a los 685.000 millones de dólares. Además, y dadas las previsiones de las propias compañías, cabe esperar nuevas emisiones en el futuro, ya que el fuerte ritmo de gasto de capital no muestra señales de desaceleración.
Si bien la mayor parte de esta financiación mediante emisión de deuda se está produciendo en Estados Unidos, Iggo resalta que los emisores también han recurrido a los mercados de deuda investment grade en euros y libras esterlinas. Por ejemplo, Alphabet (1) matriz de Google, lanzó en febrero su mayor emisión de deuda hasta la fecha: una operación en libras con varios tramos, incluido un bono a 100 años con un cupón del 6,125%. Por su parte, Meta (2), propietario de Facebook, emitió deuda por valor de 30.000 millones de dólares en el mercado estadounidense el año pasado, y Oracle también ha sido un emisor especialmente activo.
La cotización de las grandes tecnológicas en los mercados respalda la calidad de estas compañías. «Se trata de emisores que registran un notable crecimiento de sus beneficios, y cuentan con unos balances firmes, con un nivel reducido de deuda y una sólida calificación crediticia», explica Iggo, que añade que el crecimiento del sector es «una buena noticia para los inversores, ya que favorece la diversificación de los índices de renta fija, que tienden a estar dominados por el sector financiero y por compañías industriales de perfil más cíclico».
El experto admite que la inversión temática es menos habitual en los mercados de renta fija, pero avanza que el aumento de la emisión por parte de compañías tecnológicas de calidad y con buena calificación crediticia «podría encontrar respaldo entre los inversores», ya que los cupones resultan atractivos y están respaldados por un sólido crecimiento de los beneficios. Para los inversores que ya mantienen exposición al sector tecnológico a través de sus posiciones de renta variable, «los títulos de deuda emitidos por las grandes compañías que están impulsando el desarrollo de la inteligencia artificial pueden resultar interesantes, ya que ofrecen una rentabilidad potencialmente más predecible», sentencia.
Efecto disruptivo en renta fija
Los datos demuestran cómo la inteligencia artificial puede tener un efecto disruptivo en los modelos de negocio de las compañías, mediante la automatización de tareas, la mejora de la eficiencia y la aceleración de procesos.
A principios de 2026, la atención de los mercados se centró en las compañías de software y en cómo algunos proveedores de aplicaciones, como los sistemas de gestión de relaciones con clientes, podrían ver amenazados sus productos por la capacidad de la inteligencia artificial para programar y crear soluciones con mayor rapidez. El ecosistema tecnológico es complejo, y las compañías de menor tamaño podrían estar más expuestas al riesgo de disrupción. «Este hecho ha preocupado especialmente en los mercados de deuda high yield, préstamos apalancados y préstamos directos, que han sido una fuente de financiación habitual para las empresas de menor tamaño», apunta Iggo.
«Como hemos comentado, el grado de concentración es menor en los mercados de renta fija que en los de renta variable. El sector tecnológico representa aproximadamente un 5% del mercado de deuda estadounidense high yield, y el segmento del software está en torno al 3,5%. Cuando a principios de año los inversores mostraron su preocupación por el posible efecto disruptivo de la inteligencia artificial en los servicios de software, los diferenciales de crédito aumentaron», explica el experto.
Sin embargo, Iggo matiza que los inversores están tratando de diferenciar entre los emisores más y menos expuestos a la amenaza que supone para ellos la inteligencia artificial, «no solo dentro del sector tecnológico, ya que otros sectores como el del juego y el de medios de comunicación también podrían sentir estos efectos disruptivos». Los inversores activos en renta fija deben centrarse en evitar a aquellos emisores cuyos flujos de caja puedan verse afectados, lo que podría deteriorar su calificación crediticia y aumentar el riesgo de impago, a juicio del experto.
«Pero tampoco aquí conviene exagerar. Se trata de un sector relativamente pequeño, y no todas las compañías tecnológicas son iguales. La exposición al segmento tecnológico está más concentrada en los mercados de préstamos directos y apalancados que en el mercado de deuda high yield».
Mejora de los procesos de inversión
La inteligencia artificial puede mejorar las actividades de análisis, negociación y construcción de carteras de renta fija. En los mercados de crédito, el uso de grandes modelos lingüísticos y del procesamiento del lenguaje natural puede mejorar de manera significativa el análisis fundamental de los emisores y ayudar a detectar información que puede utilizarse para generar alfa e identificar oportunidades de valor relativo entre emisores.
La inteligencia artificial puede facilitar la identificación de señales procedentes de los emisores de deuda que pueden fundamentar las decisiones de inversión, tanto en lo que respecta a los emisores concretos como a la propia cartera. El proceso de negociación ya está muy automatizado, lo que ha contribuido a aumentar la liquidez en los mercados de deuda corporativa en los últimos años.
«Para los gestores, la posibilidad de recurrir a la inteligencia artificial para reforzar la labor de análisis y de utilizar esta tecnología para identificar información relevante en materia de precios contribuirá a mejorar la gestión del riesgo y del perfil de liquidez de una cartera de renta fija», señala Iggo.
Renta fija 2.0
El aumento de la emisión de deuda por parte de las tecnológicas derivado del impulso de la inteligencia artificial ofrecerá acceso a los inversores de renta fija a los flujos de caja generados por esta revolución tecnológica. «A largo plazo, el valor dependerá de si los activos creados por esta nueva inversión, que serán los que respalden en última instancia el valor de la deuda, pueden continuar generando una rentabilidad suficiente sobre el capital como para mantener unos balances sólidos y una buena calificación crediticia, así como valoraciones elevadas y rentabilidades atractivas en el mercado de renta variable», apunta Iggo, que está convencido de que «dado el contexto actual, pensamos que quedarse al margen de esta revolución podría resultar una estrategia arriesgada».
Datos de rendimiento/fuente de los datos: LSEG Workspace DataStream, ICE Data Services, Bloomberg, BNP Paribas AM, a 20 de abril de 2026, salvo indicación en contrario.
Las rentabilidades obtenidas en el pasado no constituyen indicación alguna de rentabilidades futuras.
Si echamos la vista atrás a los últimos doce meses, bitcoin registró su mejor rendimiento mensual este abril, con una subida del 12% que pilló desprevenidos a muchos inversores institucionales. El repunte fue rápido y resultó muy incómodo para los gestores de carteras que aún esperaban un punto de entrada más claro.
La pregunta obvia es si, siendo realistas, se podía haber previsto este rally. Probablemente no. No se trata de un fallo de análisis. Es una característica distintiva del propio bitcoin.
Si bien el caso de inversión en bitcoin a largo plazo sigue reforzándose en un contexto de fragmentación geopolítica, expansión fiscal y preocupaciones persistentes en torno a la devaluación de las monedas fiduciarias, los movimientos de precios a corto plazo siguen siendo notoriamente difíciles de predecir con precisión. El bitcoin no se revaloriza de forma gradual. Tiende a moverse en ráfagas repentinas, impulsadas por cambios en las expectativas macroeconómicas, las condiciones de liquidez y los reajustes de posicionamiento.
En retrospectiva, los catalizadores siempre parecen obvios. En tiempo real, rara vez lo son.
Aquí es donde muchos inversores siguen teniendo dificultades. Se pone demasiado énfasis en identificar el punto de entrada “perfecto”. Los gestores de carteras esperan a tener confirmación, a que baje la volatilidad o a que haya un consenso institucional más amplio antes de aumentar la exposición. Sin embargo, para cuando se dan esas condiciones, a menudo ya se ha materializado una parte significativa de la subida.
Históricamente, la rentabilidad a largo plazo del bitcoin se ha concentrado en un número relativamente reducido de sesiones de negociación. Perderse esos periodos ha tenido un impacto desproporcionado en el rendimiento global. Abril volvió a reforzar esa dinámica.
La cuestión más importante, por lo tanto, no es si se podría haber anticipado perfectamente el repunte, sino si los inversores mantuvieron su exposición de alguna manera.
Esa distinción cobra cada vez más importancia a medida que el acceso institucional al bitcoin sigue madurando. Los productos cotizados en bolsa han mejorado significativamente la accesibilidad, mientras que la custodia, la ejecución y la infraestructura de mercado han evolucionado de manera sustancial en los últimos años. Las barreras estratégicas de entrada son mucho menores de lo que eran antes. Sin embargo, persisten los retos de implementación.
Hoy en día, muchas instituciones reconocen ampliamente la relevancia estratégica del bitcoin, sobre todo en un mundo cada vez más marcado por el aumento de la carga de la deuda soberana y la creciente fragmentación geopolítica. Sin embargo, sigue siendo difícil trasladar esa convicción a la construcción de carteras. Intentar optimizar los puntos de entrada suele resultar contraproducente, ya que la evolución del precio del bitcoin a corto plazo sigue estando dominada por los flujos, el apalancamiento y el sentimiento, más que por los fundamentales por sí solos.
Las correcciones bruscas suelen verse amplificadas por episodios de desapalancamiento rápido, en los que se liquidan posiciones apalancadas por valor de miles de millones de dólares en periodos muy cortos. Del mismo modo, las recuperaciones pueden acelerarse de forma agresiva una vez que se reajustan las posiciones y vuelve la liquidez.
Para los inversores institucionales, esto crea una incómoda paradoja: la convicción puede ser a largo plazo, pero el comportamiento del mercado sigue siendo muy reactivo y a corto plazo.
Por lo tanto, un enfoque más duradero puede ser sorprendentemente sencillo: mantener una asignación modesta pero constante.
Históricamente, incluso las exposiciones relativamente pequeñas al bitcoin han tenido un impacto significativo en las carteras diversificadas. Los estudios sugieren que las asignaciones de entre el 1% y el 2% han mejorado a menudo la rentabilidad de las carteras y el rendimiento ajustado al riesgo, al tiempo que solo han incrementado marginalmente las caídas generales. El objetivo no es necesariamente realizar una apuesta agresiva, sino garantizar la participación en un activo caracterizado por un potencial alcista asimétrico.
El rebalanceo disciplinado cobra un papel central en este escenario. Permite a los inversores reducir sistemáticamente la exposición tras fuertes repuntes y aumentar la posición de forma gradual durante los periodos de debilidad, sin depender de decisiones discrecionales sobre el momento de entrada en el mercado.
Es importante destacar que esto permite integrar el bitcoin de forma más natural en los procesos de construcción de carteras institucionales. De este modo, pasa de ser un instrumento de negociación táctica a una asignación estratégicadentro de un marco multiactivos más amplio.
También ayuda a abordar un desafío conductual persistente. Los inversores tienden a reducir la exposición tras las caídas y a aumentarla tras las subidas; precisamente lo contrario de lo que recompensa la acumulación a largo plazo. Los marcos de asignación basados en reglas ayudan a mitigar este comportamiento procíclico. El objetivo no es maximizar la rentabilidad, sino evitar perderla.
Dovile Silenskyte, Director, Digital Assets Research, WisdomTree.
Foto cedidaDaniel Ender, gestor de cartera del equipo de crédito de Robeco.
Una de las tendencias más claras del mercado de crédito es lo ajustados que están los spreads en términos históricos. En opinión de Daniel Ender, gestor de cartera del equipo de crédito de Robeco, afirmar que esto se traduce en una fase de “complacencia de mercado” es ofrecer una visión simplista de lo que está ocurriendo con este activo. En esta entrevista, hemos profundizado con Ender sobre esta y otras tendencias del mercado de crédito.
Después del fuerte estrechamiento de los spreads en los últimos trimestres, ¿cree que el crédito investment-grade sigue ofreciendo valor relativo o ya estamos entrando en una fase más complaciente?
Creo que depende mucho de cómo se defina el valor, es algo bastante subjetivo. Los spreads son indudablemente ajustados en términos históricos, pero calificarlos como pura complacencia es demasiado simplista. La clave es que el punto de partida de las rentabilidades totales sigue siendo atractivo, lo que continúa sosteniendo la demanda, especialmente por parte de los inversores enfocados en la rentabilidad. Dicho esto, si se observan los spreads como compensación por el riesgo, la imagen es menos convincente. Creemos que los spreads ofrecen un colchón limitado frente al abanico de riesgos que se están acumulando en el sistema. Por tanto, no es una complacencia total, sino un mercado respaldado por fuertes factores técnicos y por la demanda de rentabilidad. A partir de aquí, los retornos tendrán que venir mucho más de la selección de emisores que de una mayor compresión general de spreads.
¿Qué riesgos cree que los inversores en crédito corporativo están subestimando actualmente?
Creo que el principal riesgo es que, en la superficie, todo parece estar bien, pero por debajo se está acumulando más tensión. Los tipos de interés altos en sí mismos no son el problema, las compañías en gran medida ya se han adaptado a ello. La cuestión es qué ocurre cuando se combinan mayores costes de financiación con una desaceleración del crecimiento y más presión sobre determinados modelos de negocio. Estamos empezando a verlo en algunos segmentos del mercado, especialmente en compañías más apalancadas y en sectores que afrontan disrupciones, como ciertas áreas del software. La refinanciación se está volviendo más complicada y, al mismo tiempo, los márgenes están bajo presión. No es un problema sistémico en esta fase, pero es algo que puede ir trasladándose gradualmente. Los mercados tienden a ignorarlo hasta que se vuelve más visible, y entonces el ajuste puede ser bastante rápido.
En su caso, ¿cómo están equilibrando actualmente carry y calidad en la cartera?
Estamos manteniendo la beta de la cartera en términos generales neutral, porque los spreads no justifican asumir más riesgo en este momento. El foco está claramente en generar alfa a través de la selección de emisores, en lugar de depender de la beta. En la práctica, eso significa: evitar áreas con poca transparencia y un estrés creciente, como los proxies de private credit y las BDCs; ser selectivos en nuevas emisiones donde las concesiones sean atractivas; favorecer estructuras y sectores donde la compensación sea estructural y no cíclica. Este no es un entorno de “comprar la caída”, sino un entorno de “ganarse la rentabilidad a través de la selección”.
Hemos visto una fuerte resiliencia en los fundamentales corporativos. ¿Hasta qué punto cree que esa fortaleza puede mantenerse si el crecimiento sigue desacelerándose?
Han sido muy resilientes hasta ahora, pero estamos empezando a ver señales tempranas de presión. El consumo está siendo sostenido por bajos niveles de ahorro, lo cual no es sostenible, y el mercado laboral se está debilitando gradualmente. Al mismo tiempo, los mayores precios de la energía están impulsando la inflación al alza y el crecimiento a la baja. Por tanto, no esperamos un deterioro brusco, sino más bien una erosión gradual de los fundamentales si esta situación continúa.
Desde una perspectiva sectorial, ¿dónde están viendo actualmente las mayores oportunidades y dónde, por el contrario, ven el mayor riesgo de compresión excesiva de spreads?
Estamos posicionándonos en torno a la idea de HALO: Hard Assets, Low Obsolescence. Se trata de sectores como infraestructuras, utilities, pipelines o minería, donde los activos son tangibles, difíciles de replicar y menos expuestos a la disrupción. Por otro lado, vemos riesgos claros en áreas expuestas a la disrupción de la inteligencia artificial, particularmente software, y en segmentos que dependen en gran medida de la financiación vía crédito privado. Lo interesante es que, bajo la superficie, la dispersión ya está aumentando, aunque los spreads generales todavía parezcan ajustados.
¿Nos hemos olvidado ya de la ESG? ¿Qué papel está desempeñando la integración ESG en la construcción de carteras de crédito?
Sigue siendo una parte central de cómo evaluamos el riesgo crediticio, no se ha relegado en absoluto. Seguimos integrando el análisis ESG en cada emisor que cubrimos como parte de nuestro trabajo fundamental de crédito, incluyendo nuestros marcos internos de scoring y las discusiones en comité de crédito. Por tanto, no es una capa adicional separada, está integrado en la forma en que construimos nuestras opiniones de inversión. En un sentido más amplio, no vemos los retornos y la sostenibilidad como elementos mutuamente excluyentes. Los recientes acontecimientos geopolíticos la han devuelto al centro de la agenda, especialmente en Europa, lo que resulta favorable para partes del espacio de renovables e infraestructuras. Por tanto, si acaso, ESG está evolucionando más que desapareciendo: está cada vez más vinculado a la resiliencia, la seguridad de suministro y la calidad crediticia a largo plazo.
De cara a los próximos 12 meses, ¿cuál cree que será el principal catalizador que podría cambiar significativamente el comportamiento del crédito?
El principal catalizador es la interacción entre crecimiento e inflación. El actual shock energético es un buen ejemplo de esa dinámica: es inflacionario, pero al mismo tiempo pesa sobre el crecimiento, lo que crea un contexto complicado para el crédito. Hay varios catalizadores que podrían cambiar ese equilibrio. Una desaceleración más pronunciada del crecimiento, por ejemplo a través de datos más débiles de empleo, incluyendo posibles efectos de segunda ronda derivados de la disrupción por inteligencia artificial, sería uno. Un conflicto prolongado en Oriente Medio, que lleve a precios de la energía estructuralmente más altos y potencialmente obligue a un cambio en la política de los bancos centrales, sería otro. El crédito privado forma parte del panorama de riesgos, pero no lo consideramos sistémico. El punto más relevante es que los titulares negativos procedentes de ese segmento podrían afectar al sentimiento del mercado y provocar episodios de volatilidad en los mercados públicos. Por tanto, aunque el escenario base sigue respaldado por unos factores técnicos sólidos, el principal riesgo es que el entorno macroeconómico resulte menos benigno de lo que actualmente está descontado por el mercado.
Foto cedidaManuel Sarti, gestor de carteras del equipo de estrategias de renta variable cuasi-indexada de Eurizon.
Eurizon, en un esfuerzo por atraer perfiles de clientes de todo tipo, presentó recientemente las fortalezas de YourIndex SICAV de la mano de Manuel Sarti, gestor de carteras del equipo de estrategias de renta variable cuasi-indexada de Eurizon. Se trata de un vehículo híbrido luxemburgués, nacido en mayo de 2025, que ofrece a la vez tanto ETFs UCITS cotizados en la Bolsa de Milán, y pronto en la bolsa de Fráncfort, como clases de acciones de fondos de inversión (institucional, minorista, minorista con retrocesiones y clases limpias).
Su filosofía de inversión tiene como principal objetivo superar el benchmark y lograr retornos extra dentro del nivel máximo asignado de Tracking Error Volatility (Error de Seguimiento). El proceso de inversión incluye el uso de un amplio espectro de modelos cuantitativos, además de análisis de tendencias de mercados, para tomar ventaja de ineficiencias y, de esta forma, generar retornos extra. Las carteras se optimizan minimizando los costes de transacción.
Se trata de dar respuesta a todo perfil de cliente, con la máxima flexibilidad. En este sentido, explica que un inversor que tiene en cartera fondos de inversión de YourIndex SICAV puede realizar movimientos internos el mismo día, entre los fondos de la sicav, por lo que el cambio de un fondo a otro no supone la pérdida de días de valoración derivado de la compraventa de posiciones.
La asignación estratégica de activos aplica un modelo multifactorial que incluye diferentes y diversificadas familias de factores, todas neutrales al mercado, al sector y a países. Aquí, la palabra ortogonal es muy relevante: la ortogonalidad a los factores de riesgo comunes garantiza la neutralidad al mercado, a la tendencia específica de un sector o país. Por lo tanto, el alfa que genera el modelo procede de la exposición a factores.
Los objetivos principales de YourIndex SICAV son la eficiencia y la transparencia. ¿Cómo se consiguen?
Con esta nueva Sicav, con este nuevo producto YourIndex SICAV, ofrecemos tanto fondos tradicionales como ETFs. Los fondos están disponibles en varias clases: institucionales, minoristas, con y sin retrocesiones, es decir limpias. Tanto para la clase Z institucional, como la clase ETF, también contamos con la opción de cobertura de divisa. Esto significa que, en términos de eficiencia, el inversor dispone de todo lo que necesita en cuanto a estructura y estrategias de cobertura de divisa. Respecto a la transparencia, los costes son totalmente transparentes; todas las clases cuentan con el mismo precio, que se indica claramente. Es más, el coste anunciado es el máximo que el cliente va a afrontar.
¿Por qué siguen manteniendo un compromiso ESG, a pesar de que este perfil ha dejado de estar entre las prioridades de muchas firmas?
El compromiso ESG es un pilar fundamental para nuestra empresa. Además, son unos objetivos que quedan claramente reiterados en el nuevo plan de negocio 2026-2029 de Intesa Sanpaolo, la empresa matriz de Eurizon Asset Management. En Eurizon creemos que, al integrar los factores ambientales, sociales y de gobernanza, así como al respetar el principio de inversión sostenible y responsable, podemos ofrecer un rendimiento sostenible al cliente y a todos los grupos de interés.
¿Cómo funciona el modelo híbrido de YourIndex SICAV?
Nuestro modelo híbrido implica que, dentro de la misma cartera, un inversor tiene acceso tanto al fondo de inversión tradicional como al ETF. De manera que adquiere la misma cartera, en lo que a composición se refiere, tanto si el cliente adquiere el ETF como el fondo tradicional. Por lo tanto, puede optar por el fondo para una posición estratégica o por el ETF si prefiere un posicionamiento más táctico, más de corto plazo. Pero en ambos casos, está comprando exactamente lo mismo. Por lo tanto, decimos que este modelo es híbrido porque abarca tanto un fondo de inversión como un ETF en el mismo producto.
¿Cómo invierte el ETF?
Los ETF de YourIndex SICAV abarcan todo el mundo: contamos tanto con carteras globales como con fondos centrados en determinadas zonas geográficas, concretamente en Europa, Estados Unidos, Canadá, Japón y la región del Pacífico. La gama consta actualmente de 35 estrategias, que abarcan tanto la renta fija como la renta variable. Y nuestra oferta seguirá creciendo, como lo demuestra el hecho de que acabamos de lanzar un nuevo fondo de valor estadounidense (US Value Universal), y tenemos previsto lanzar un producto dedicado a los mercados emergentes.
¿Qué sectores y temáticas veis más interesantes?
La cartera modelo de YourIndex SICAV es neutral en cuanto a mercados, sectores y áreas geográficas. Por tanto, para un inversor que desea estar posicionado en una determinada área geográfica, lo mejor es optar por uno de nuestros fondos o ETFs focalizados en un determinado país o región. Teniendo en cuenta que los beneficios se mantienen estables o incluso aumentan en algunos sectores, la reciente corrección provocada por el conflicto en Oriente Medio representó una buena oportunidad para tomar posiciones en Estados Unidos. Sin embargo, también recomendaría estar atentos a los mercados emergentes, ya que, si bien la incertidumbre geopolítica ha afectado a estas economías, también es cierto que China es otra potencia geopolítica importante en la actualidad. Además, hay actores relacionados con la IA como Corea y Taiwán, así como exportadores de materias primas como Brasil y Sudáfrica. Por lo tanto, es una zona bien diversificada.
¿Reequilibran la cartera de manera periódica?
Sí, lo hacemos. La cartera modelo que tenemos, que es un modelo cuantitativo multifactorial, se reequilibra al comienzo de cada mes. Este ajuste es mensual porque nos permite modificar los factores que tenemos y adaptarnos más rápidamente al entorno. Dado que nuestros modelos son neutrales al mercado, es fundamental comprender rápidamente los cambios que se producen en él. Por eso, en las pruebas retrospectivas demostramos que la periodicidad mensual es la mejor. No se puede realizar semanalmente debido al elevado coste de rotación, pero la periodicidad mensual nos ofrece el equilibrio adecuado para adaptarnos al mercado y mantener los costes controlados.
¿Y cómo gestionan el riesgo?
En realidad, con mucho cuidado, ya que, al ser fondos indexados, buscamos generar una rentabilidad superior a la del índice de referencia para cubrir las comisiones de gestión. No somos activos, pero uno de nuestros objetivos es generar una rentabilidad superior para mantenernos lo más cerca posible del índice de referencia, teniendo en cuenta también las comisiones. Realizamos un control de riesgo ex ante, verificando que nuestra cartera se ajuste al límite establecido de Tracking Error Volatility (TEV). Además, llevamos a cabo un control de riesgo ex post, para identificar los principales factores que influyen en el rendimiento. Asimismo, realizamos un análisis de rendimiento, incluso a diario, para identificar los factores que más contribuyen al comportamiento de nuestro modelo y de los fondos en general.
¿Utilizan inteligencia artificial?
El modelo es cuantitativo, por lo que la optimización se realiza mediante nuestros sistemas. Sin embargo, la inteligencia artificial no es el núcleo de nuestra cartera. Utilizamos técnicas de aprendizaje automático para seleccionar los factores y optimizar la cartera, pero no inteligencia artificial generativa.
La fuerte depreciación del dólar frente al real brasileño ha sido una buena noticia para Avenue. En abril, la principal plataforma de acceso al mercado estadounidense registró la mejor captación mensual de su historia, según el Director Institucional de Avenue, Caio Azevedo. La empresa no divulga cifras.
“Tuvimos la mejor captación jamás registrada”, afirma el ejecutivo en entrevista con Funds Society, atribuyendo el movimiento a la volatilidad del tipo de cambio. “Ya sea al alza o a la baja, logramos captar muy bien. Habitualmente, la entrada de flujo en la plataforma es menor en períodos de menor oscilación”, señala.
Dice que el sentimiento del momento es algo parecido a un FOMO (Fear of Missing Out) por parte del público, que ve al dólar a 5 reales como un buen precio de compra. Y el flujo está pulverizado en diversos canales, como wealth, advisory y family office. La dirección de ese capital se concentra principalmente en los equities estadounidenses más populares.
“S&P, Nasdaq, ETFs y acciones siguen siendo los principales”, afirma. “Todavía tenemos un flujo relevante hacia el sector de IA. Hacia las Magnificent Seven”.
ETPs entran en la plataforma
En el lado institucional, Azevedo continúa buscando ampliar la oferta de estructuras para el mercado B2B. En este contexto, Avenue prepara el lanzamiento de ETPs (Exchange Traded Products) en asociación con FlexFunds, apuntando especialmente a asesorías y gestoras más pequeñas que buscan acceder a estructuras offshore sin necesidad de montar vehículos propios.
Los ETPs son certificados listados internacionalmente — normalmente vía Irlanda y distribuidos por plataformas como Euroclear — que permiten “empaquetar” estrategias de inversión en un activo negociable con ISIN propio. En la práctica, la estructura funciona como una alternativa más simple y eficiente a los fondos offshore tradicionales, reduciendo costos operativos y facilitando la distribución internacional de productos financieros.
“Si eres gestor o asesor y no tienes escala para operacionalizar una estructura offshore, el ETP resuelve eso”, afirma.
Según él, ya existen conversaciones con más de 15 gestoras y asesorías interesadas en el modelo. La expectativa es que la estructura esté operativa en los próximos tres a cuatro meses. El producto debe funcionar principalmente como herramienta para el mercado institucional y de asesorías, permitiendo empaquetar estrategias en un activo internacional con ISIN propio.
La plataforma lanza fondo con Verde Asset
El timing no podría ser mejor para algunas assets brasileñas que comenzaron a ver en Avenue una nueva forma de captar recursos del inversor local: a través de fondos internacionales. Con una estructura montada en Cayman, llamada Avenue Funds Hub, la empresa creó un nuevo canal potencial de distribución para gestoras brasileñas interesadas en acceder al inversor offshore.
“Montamos una estructura que facilita el acceso a esos fondos. Todo es operacionalizado por Avenue”, explica. Según él, las gestoras no necesitan necesariamente tener una estructura offshore propia para acceder a la plataforma.
“Conseguimos crear una estructura más simple, más directa y menos costosa”, afirma. El movimiento comenzó con nombres ya conocidos del mercado brasileño, como Kinea, Itaú Asset y Verde, que pasaron a disponibilizar productos globales a través de la estructura de la plataforma.
En el caso de Verde, la gestora debuta en Avenue con una estrategia global de acciones fuertemente expuesta al tema de inteligencia artificial, apostando a que el ciclo actual de inversiones en tecnología aún está lejos de terminar. La cartera combina empresas vinculadas a infraestructura, semiconductores y tecnología estadounidense, reflejando la visión de la casa de que la IA representa una transformación estructural de la economía global.
“Es curioso, porque cuando el brasileño piensa en invertir en el exterior, siempre imagina a los grandes players globales. Pero el inversor también quiere acceder a las marcas que ya conoce aquí en Brasil”, afirma Azevedo.
Según él, Avenue mantiene conversaciones con diversas otras gestoras brasileñas interesadas en acceder al canal internacional.
“Están pasando muchas cosas y hay nombres a los que los clientes realmente les gustaría acceder”, dice.
Además de los fondos brasileños, la empresa también distribuye una amplia plataforma internacional. Hoy, la plataforma reúne más de mil fondos globales, incluyendo estrategias de renta fija, acciones, alternativos y UCITS.
Foto cedidaNatalia Bucci, directora de Renta Fija y gestora de Carteras de Alken AM.
Alken Asset Management ha anunciado el nombramiento de Natalia Bucci como directora de Renta Fija y gestora de Carteras. Según explica la firma, este anuncio se produce en un momento de gran impulso para la franquicia de renta fija de Alken, que ha obtenido una rentabilidad constante y reconocida con premios en los últimos años.
Natalia Bucci trabajará junto al actual equipo de inversión en renta fija de Alken, Robin Dunmall y Nicolas Dubourg, que ha establecido un proceso de inversión estructurado, disciplinado y coherente. Desde la gestora indican que su nombramiento tiene por objeto reforzar y aprovechar este enfoque bien consolidado.
“Natalia Bucci y los miembros del equipo comparten muchos años de experiencia trabajando juntos en J.P. Morgan AM, lo que respalda una filosofía de inversión común y la continuidad en la ejecución. El enfoque inicial se centrará en ampliar las estrategias de bonos convertibles y orientadas a los ingresos de Alken, aprovechando el sólido rendimiento ajustado al riesgo obtenido por la franquicia de renta fija en los últimos años”, señalan desde la firma.
Y añaden que la llegada de Bucci supone un paso más en el desarrollo estratégico de la plataforma de inversión diversificada de Alken, complementando la consolidada franquicia de renta variable de la empresa y su reciente expansión hacia los activos alternativos. La renta fija sigue siendo un pilar clave de esta estrategia, cuyo objetivo es ofrecer soluciones de renta resilientes y fuentes de rentabilidad diferenciadas para los inversores.
“Estamos encantados de dar la bienvenida a Natalia a Alken. La experiencia de Natalia y su larga colaboración con los miembros del equipo refuerzan una plataforma de inversión ya de por sí sólida y respaldarán nuestro desarrollo continuo en estrategias de renta fija y convertibles” ha destacado Nicolas Walewski, director ejecutivo de Alken AM.
Bucci cuenta con más de 20 años de experiencia en los mercados financieros, con un sólido historial en la creación y gestión de estrategias de renta fija y multiactivos. Esta experiencia incluye conocimientos especializados en bonos convertibles e inversiones en estructura de capital. Anteriormente, Natalia Bucci ocupó puestos de responsabilidad en J.P. Morgan Asset Management y Lombard Odier Investment Managers, donde codirigió la división de bonos convertibles.
La Autoridad Europea de Valores y Mercados, ESMA por sus siglas en inglés, ha publicado un comunicado sobre las medidas de la Listing act referidas a los folletos que entran en vigor el próximo 5 de junio.
ESMA informa que las últimas modificaciones al Reglamento de Folletos introducidas por la Listing Act se aplicarán a partir la citada fecha. No obstante, ESMA prevé un retraso en la entrada en vigor de los cambios del Reglamento Delegado (EU) 2019/980 introducidos mediante el Acto Delegado de la Comisión Europea. Esta situación puede generar incertidumbre sobre los requisitos de información a aplicar en los folletos aprobados a partir del 5 de junio de 2026.
Para paliar esa situación, el supervisor europeo indica que desde el 5 de junio de 2026 las disposiciones de Nivel 1 del Reglamento de Folletos ya serán aplicables. Por consiguiente, los emisores pueden basarse en estas para la elaboración de los folletos. Igualmente, ESMA recomienda a los emisores que, desde la citada fecha, hasta la entrada en vigor del Acto Delegado, utilicen las disposiciones del Acto Delegado adoptado por la Comisión Europea el 7 de mayo de 2026 para determinar la información de detalle necesaria para cumplir con los requisitos de información del Reglamento de Folletos.
Foto cedidaBorja Martos, responsable de Bank For Entrepreneurs de Deutsche Bank España.
El Bank for Entrepreneurs es la forma holística que tienen en Deutsche Bank de entender la banca privada -integra Business Banking, Banca Privada y Wealth Management- y responde a una realidad muy concreta: muchos clientes son al mismo tiempo empresarios y propietarios de un patrimonio personal, lo que influye en sus decisiones financieras.
En esta entrevista con Funds Society, Borja Martos, responsable de Bank For Entrepreneurs de Deutsche Bank España, nos habla de su forma de entender el negocio y de sus planes para seguir creciendo. Así, la estrategia para los próximos tres años pasa por «seguir escalando este negocio de forma rentable, con crecimientos recurrentes de ingresos superiores al 5% anual y una apuesta decidida por aumentar de forma sostenida los activos bajo gestión hasta 2028». La entrevista completa, a continuación.
¿Por qué es importante tener una visión holística del Business Banking, Banca Privada y Wealth Management, que aglutináis bajo Bank For Entrepreneurs?
El Bank for Entrepreneurs es la forma holística que tenemos en Deutsche Bank de entender la banca privada y responde a una realidad muy concreta del cliente emprendedor y de la familia empresaria. Muchos de nuestros clientes son al mismo tiempo empresarios y propietarios de un patrimonio personal, por lo que sus necesidades financieras no pueden abordarse de forma fragmentada.
Como venimos señalando desde hace tiempo, hemos constatado que un elemento diferencial en el mercado español para Deutsche Bank es poder sentarse con el cliente y hablar de su empresa y de su patrimonio personal como un único continuo. Integrar Business Banking, Banca Privada y Wealth Management nos permite ofrecer una única conversación, una propuesta coordinada y mucho más eficiente, generando sinergias que aportan mayor valor y una relación más sólida y duradera a largo plazo. Esta visión integrada está en el centro de la estrategia global del Private Bank y del modelo que denominamos “Global Hausbank”, y en mercados como España se materializa de forma especialmente clara a través del enfoque hacia clientes affluent, emprendedores y familias empresarias.
¿Y cómo integráis esa realidad empresarial del cliente a la hora de darle asesoramiento patrimonial? ¿Influye en su toma de decisiones?
En nuestro modelo, la planificación patrimonial suele ser el punto de partida, ya que es esencial para entender globalmente al cliente. A partir de ahí, incorporamos de forma natural su realidad empresarial, analizando cómo su actividad como empresario influye en variables clave como su perfil de riesgo, sus necesidades de liquidez, su horizonte de inversión o la estructura de su patrimonio.
La realidad empresarial del cliente no solo influye en la toma de decisiones, sino que es una parte central de ella. Por ejemplo, los ciclos de su negocio, los procesos de desinversión, la internacionalización o la planificación sucesoria condicionan directamente las decisiones patrimoniales. Esta visión integrada nos permite diseñar soluciones mucho más ajustadas y realmente personalizadas.
Asimismo, Deutsche Bank mantiene el asesoramiento personalizado como eje central, con servicios como la gestión discrecional de carteras, que nos permiten trasladar esa visión holística a carteras perfectamente alineadas con la estrategia global del cliente. Estas se combinan con herramientas digitales y con el papel estratégico del Chief Investment Officer, cuya visión de mercado se integra de forma consistente en las soluciones de inversión ofrecidas, permitiendo a los clientes acceder a estrategias globales y sofisticadas, habitualmente reservadas a grandes patrimonios.
En Bank For Entrepreneurs, ¿qué volúmenes manejáis y a qué ritmos queréis crecer en los próximos años? ¿Qué metas os marcáis?
Este enfoque integral nos ha permitido consolidarnos como banco de referencia para las familias empresarias. En España, el modelo Bank for Entrepreneurs alcanzó una cifra de negocio de 22.300 millones de euros al cierre de 2025, apoyado en una mayor vinculación de clientes y en una propuesta claramente diferenciada. Esta evolución local está plenamente alineada con la estrategia global del Private Bank de Deutsche Bank, que —como ha señalado Claudio de Sanctis, responsable global de la división— se encuentra en una fase de aceleración del crecimiento en Wealth Management, con un foco claro en captación de activos, clientes emprendedores y economías europeas clave.
En el Investor Deep Dive, encuentro con inversores a finales del año pasado en que se detalló la estrategia para los próximos tres años, el grupo ha subrayado su ambición de seguir escalando este negocio de forma rentable, con crecimientos recurrentes de ingresos superiores al 5% anual y una apuesta decidida por aumentar de forma sostenida los activos bajo gestión hasta 2028. En este contexto, seguimos reforzando equipos, capacidades de asesoramiento y soluciones de inversión, con una visión de largo plazo y coherente con el posicionamiento europeo y global del banco.
¿Contempláis el crecimiento inorgánico?
Nuestro foco principal sigue siendo claramente el crecimiento orgánico, como ha venido ocurriendo en los últimos años, apoyado en la captación de nuevos activos, la profundización de la relación con nuestros clientes y el refuerzo de nuestras capacidades de asesoramiento. No obstante, como han declarado nuestros directivos a nivel global recientemente, el banco puede considerar hacer compras estratégicas (bolt-ons) en wealth management si es que aparece alguna oportunidad realmente buena, y España es uno de los nuestros mercados prioritarios en este negocio, junto con otros pocos más.
¿Qué objetivos de crecimiento os marcáis en el segmento de banca privada?
Preferimos no desglosar objetivos concretos por mercado. Sí podemos señalar que nuestra ambición es crecer de forma rentable y sostenible, apoyándonos en una mayor vinculación de clientes, crecimiento en activos bajo gestión y un uso cada vez más intensivo de soluciones de gestión discrecional. Este enfoque es coherente con la estrategia del grupo, que prevé que Wealth Management crezca por encima del ritmo medio de la banca privada dentro del perímetro global, tal y como se ha comunicado en el Investor Deep Dive de finales de 2025.
Crecéis en GDC, lo que llamáis DPM: ¿qué objetivos os marcáis en este sentido y cómo podría evolucionar vuestra oferta en los próximos meses?
La gestión discrecional de carteras es uno de nuestros principales motores de crecimiento. Tras dos ejercicios consecutivos de crecimiento a doble dígito en este negocio, la entidad cerró 2025 con un incremento neto del 22% y esperamos continuar creciendo en los próximos ejercicios. Este crecimiento en España se enmarca en una tendencia clara a nivel de grupo y es que la gestión discrecional es uno de los principales motores de valor para el negocio de Wealth Management, al permitir escalar el asesoramiento manteniendo altos estándares de personalización y control del riesgo, un eje clave del plan estratégico presentado al mercado.
Bajando más al detalle para lectores especializados, nuestra estrategia se basa en ofrecer soluciones de inversión altamente personalizadas, alineadas con los objetivos financieros y el perfil de riesgo de cada cliente, estructuradas bajo la visión del CIO global y local. La oferta de productos actual tiene un enfoque flexible y muy adaptado a las necesidades del cliente. Entre ellos contamos con fondos de Asignación Estratégica (SAA), que maximizan el retorno a largo plazo según el perfil del inversor. También fondos Multi-Activos ESG, que combinan asignación estratégica con gestión táctica activa, integrando criterios de sostenibilidad. Fondos de Activo Único, que permiten exposición específica a clases de activos como renta fija o renta variable global. O cuentas segregadas, carteras discrecionales totalmente personalizadas, desde renta fija pura hasta carteras con exposición total a renta variable.
La red de Deutsche es amplia, con 130 banqueros, más de 100 sucursales… ¿seguiréis ampliando esa red con nuevo talento?
En un entorno cada vez más competitivo y especializado, en Deutsche Bank seguimos ampliando nuestra red con nuevo talento en banca privada y wealth management. En los últimos meses hemos incorporado a varios profesionales en Madrid, Barcelona y Andalucía para fortalecer nuestras áreas clave de asesoramiento y gestión patrimonial. Nuestra prioridad es atraer perfiles con experiencia y visión, pero también construir equipos capaces de ofrecer un servicio altamente personalizado a clientes con necesidades cada vez más complejas.
También apostamos claramente por el desarrollo interno. Fomentamos la formación continua y ofrecemos trayectorias de crecimiento que permiten a profesionales evolucionar dentro de la organización. Esto nos ayuda no sólo a atraer talento, sino a retenerlo y mantenerlo alineado con una cultura centrada en el cliente, con las capacidades y oportunidades que les ofrece además una entidad global.
Habláis también de sucursales insignia: ¿qué son, en qué consisten y cómo las estáis dando forma y desarrollando?
Las flagships (nuestras sucursales insignia) son el espacio donde se materializa nuestra estrategia y nuestra propuesta de valor. Representan el nuevo modelo de servicio del banco, donde integramos en un mismo punto todos los servicios financieros, combinando cercanía, especialización y excelencia. Son clave para ofrecer una experiencia más completa, coherente y cercana al cliente. En la actualidad contamos con 25 oficinas flagship, que operan en ubicaciones emblemáticas de las principales capitales de provincia en España, destacando además por su liderazgo en calidad de servicio, según el indicador EQUOS de Stiga.
En cuanto a segmentación del cliente: ¿están cambiando las divisiones tradicionales?
Estamos viendo un cambio claro en la forma de segmentar, no tiene por qué ser exclusivamente por volumen de patrimonio sino también por necesidades reales. Nuestro enfoque es precisamente ese, entender al cliente en su conjunto y adaptar la propuesta en función de sus objetivos, lo que nos permite ofrecer un servicio mucho más relevante y diferencial. En nuestro caso, dentro de nuestra estrategia de Private Bank, combinamos los servicios de Banca Privada y Wealth Management, el primero está especializado en clientes de entre 500 mil y 2 millones de euros, mientras que el segundo es una gestión patrimonial a partir de dos millones de euros. Igualmente, en Banca de Empresas ofrecemos servicio a empresas de mediana capitalización, empresas internacionales y empresas familiares.
Acaba de salir el borrador de RIS, que apunta hacia un modelo de asesoramiento holístico: ¿la regulación está apuntando en una buena dirección, al menos en este sentido?
La evolución regulatoria va en la línea de lo que ya estamos haciendo, que es avanzar hacia un modelo más transparente, robusto y centrado en el cliente. Reformas como Basilea III y DORA elevarán de forma estructural las exigencias de capital, riesgo y resiliencia operativa. Esto obligará a todas las entidades a reforzar capacidades tecnológicas y de control, un esfuerzo que favorece modelos con escala y capacidad de inversión sostenida. El resultado será un sector más sólido y estandarizado, donde la eficiencia y la fortaleza operativa marcarán la diferencia.
Además, la evolución del marco europeo —con la actualización de MiFID/MiFIR y el creciente papel de ESMA— avanza hacia una mayor armonización entre supervisores y una oferta de productos más europea y escalable. Este entorno beneficia a las entidades capaces de operar de forma integrada en varios mercados, con plataformas globales y equipos especializados, lo que permite absorber la complejidad regulatoria y transformarla en una propuesta más sólida, transparente y eficiente para el cliente.
Otro tema clave es la tecnología y la IA: ¿hasta qué punto la aplicáis y la equilibráis con el talento humano?
Estamos avanzando hacia un modelo claramente híbrido, en el que la tecnología y la inteligencia artificial nos ayudan a mejorar la eficiencia y la personalización, pero siempre manteniendo al banquero como eje de la relación. El factor humano sigue siendo clave, especialmente en clientes de alto patrimonio, donde el asesoramiento experto marca la diferencia e influye en las relaciones a largo plazo. Hablamos entonces de la tecnología como un complemento, no sustituto. Por ejemplo, los clientes pueden acceder a servicios y seguimiento de sus inversiones online, pero siempre con el respaldo de un profesional que interprete sus necesidades y adapte las soluciones, manteniendo así el componente relacional como eje central.
Además, la tecnología nos permite entender mejor a nuestro cliente, su perfil, sus objetivos o su situación patrimonial, facilitándonos propuestas de inversión más ajustadas. En este sentido, las carteras y soluciones se construyen a partir de la visión global del equipo de inversión (CIO), pero adaptadas individualmente al caso de cada cliente.
Otro tema clave es la gran transferencia patrimonial a las nuevas generaciones: ¿cómo lo afrontáis y os posicionáis?
Estamos viendo un relevo generacional que implica clientes más digitales, informados y exigentes. Para responder a este cambio, en la misma línea, combinamos herramientas digitales con asesoramiento personalizado, reforzando además el acceso a soluciones de inversión más sofisticadas y adaptadas a sus expectativas, no solo de rentabilidad sino también de propósito. Cobra especial relevancia, por ejemplo, el papel del Chief Investment Officer, cuya visión de mercado se traslada a las carteras y soluciones de inversión que se ofrecen a los clientes, permitiendo acceder a estrategias globales y sofisticadas normalmente reservadas a grandes patrimonios.
Además, reforzamos nuestra propuesta para este tipo de clientes mediante una mejor experiencia de cliente, acceso a inversiones avanzadas y servicios de valor añadido. En conjunto, estas estrategias combinan personalización, integración de servicios y capacidades globales de inversión, lo que permite a Deutsche Bank atraer y fidelizar a nuevas generaciones en un entorno cada vez más competitivo.
Este relevo generacional no solo implica un cambio en los canales o en las herramientas, sino también una oportunidad de crecimiento estructural para el negocio de Wealth Management, al ampliar el universo de clientes y reforzar relaciones a largo plazo, especialmente en familias empresarias y emprendedores
Los mercados alternativos están cada vez más demandados por clientes también de banca privada: ¿apostáis por ellos?
Los activos alternativos forman parte de una oferta cada vez más relevante para clientes cualificados en un entorno en el que la diversificación y la búsqueda de fuentes adicionales de rentabilidad son clave. En nuestro caso, el análisis y la selección de este tipo de inversiones se realiza de forma centralizada a nivel global, lo que nos permite acceder a oportunidades y aplicar un enfoque riguroso en términos de liquidez, valoración y adecuación al perfil del cliente. En todo caso, más allá del vehículo concreto, nuestro enfoque es siempre prudente y selectivo, integrando estas inversiones dentro de una cartera bien diversificada y alineada con los objetivos de largo plazo del cliente.
¿Habéis entrado ya en criptoactivos?
Nuestro foco en banca privada sigue estando en ofrecer soluciones de inversión alineadas con los objetivos y el perfil de riesgo de cada cliente, apoyadas en un proceso de análisis riguroso y en la visión global de nuestros equipos de inversión. En ese contexto, priorizamos aquellas estrategias que permiten construir carteras sólidas, diversificadas y consistentes en el tiempo, siempre dentro de un marco de control de riesgos y transparencia para el cliente.
LinkedInCarmen Alonso, CEO global de Santander Asset Management a partir de julio.
Banco Santander ha fichado a Carmen Alonso como nueva CEO global de su gestora, Santander Asset Management (SAM). Alonso era responsable de Clientes en Europa y Oriente Próximo de la gestora de activos alternativos Patria Investment y su incorporación será efectiva en el próximo mes de julio.
Este nombramiento se produce cuatro meses después de haber nombrado a Miguel Ángel Sánchez Lozano CEO interino de la gestora para sustituir en el cargo a Samantha Ricciardi.
Alonso atesora más de 30 años de experiencia internacional en gestión de activos y banca de inversión. Antes de ejercer su cargo en Patria Investments, fue responsable de Reino Unido e Iberia en Tikehau Capital. Anteriormente desempeñó el cargo de directora general en Morgan Stanley, en el área de financiación apalancada y adquisición de deuda. También ha ocupado puestos de alta responsabilidad en UBS, Merrill Lynch y HVB.
Es licenciada en Administración de Empresas por la Universidad de Boston, y ha completado el Stanford Executive Program en la Stanford Graduate School of Business. Además, posee un MBA por Babson College.