La Encuesta a Analistas 2026 de Fidelity International, elaborada a partir de las opiniones de 122 analistas y más de 20.000 reuniones con compañías globales, muestra un inicio de año marcado por un repunte de la confianza empresarial, que se sitúa cerca de máximos posteriores a la pandemia. Este optimismo está impulsado principalmente por el fuerte ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA) y en la infraestructura asociada.
El informe destaca que la economía global atraviesa una fase de expansión de la inversión en IA que está reforzando la demanda a lo largo de las cadenas de suministro. Este efecto no se limita al sector tecnológico, sino que se extiende a materiales y energía, impulsado por el aumento del consumo eléctrico y de materias primas para centros de datos. En este contexto, el 81% de los directivos del sector tecnológico declara una mayor confianza de cara al próximo año, frente al 65% en el sector de materiales.

Sin embargo, el optimismo convive con un entorno de costes persistentemente elevado. Solo el 8% de los analistas prevé una relajación de las presiones inflacionistas en los próximos 12 meses, mientras que el 40% anticipa nuevas subidas. Las tensiones en materias primas, energía y fricciones comerciales derivadas del contexto geopolítico continúan presionando la inflación por el lado de la oferta.
Economía en forma de K
A ello se suma una moderación del crecimiento de los costes laborales, lo que introduce incertidumbre sobre el poder adquisitivo de los hogares. Según Fidelity, esto refuerza un patrón de “economía en forma de K”, en el que se amplía la brecha entre sectores beneficiados por el ciclo de inversión en IA y aquellos más expuestos al consumo.
En este sentido, las compañías vinculadas a la infraestructura tecnológica muestran mejoras en confianza, inversión y expectativas de beneficios, mientras que los sectores de consumo, especialmente los ligados a rentas medias, enfrentan mayor presión por el encarecimiento de la energía y la debilidad salarial. También el sector sanitario podría verse afectado por tensiones presupuestarias derivadas del aumento del gasto en defensa.
Niamh Brodie-Machura, CIO de Renta Variable de Fidelity International, subraya que la inversión en IA “se está extendiendo por las cadenas de suministro eléctricas e industriales”, aunque advierte de que el contexto actual refuerza la importancia de la selección activa de valores ante una creciente dispersión de resultados.



Por Alicia Miguel Serrano