Europa tiene la oportunidad de reforzar su posición como destino para la inversión y la innovación, incluso en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad macroeconómica. Sin embargo, para lograrlo será necesario avanzar en la integración de su infraestructura de mercados de capitales, actualmente fragmentada entre múltiples plataformas de negociación, cámaras de compensación, sistemas de liquidación, entidades de contrapartida central y proveedores de datos y tecnología distribuidos entre los distintos países de la región.
Esta es una de las principales conclusiones de «Reimagining European Capital Markets», el último informe elaborado por Citi GPS, que incorpora además los resultados de una encuesta realizada por Citi Investor Services entre sus clientes sobre la infraestructura de los mercados europeos y los procesos de post-trade o postcontratación.
El estudio sostiene que esta fragmentación tiene consecuencias directas sobre la formación de capital, la liquidez, la eficiencia y los costes de los mercados europeos. Además, advierte de que, en un momento en que los mercados internacionales están incorporando tecnologías como la tokenización y los activos digitales, la falta de armonización supone un riesgo para la competitividad de Europa. En este contexto, el informe defiende que una infraestructura sólida de postcontratación es un elemento esencial para garantizar el buen funcionamiento de los mercados de capitales.
La encuesta refleja que la mayoría de los participantes considera que Europa sigue muy lejos de disponer de un mercado de capitales plenamente integrado.
En concreto, el 63% de los encuestados afirma que persisten importantes diferencias regulatorias, normativas, fiscales y operativas que deben resolverse para avanzar hacia la armonización. Solo un 7% considera que la mayor parte de esas barreras ya han sido eliminadas.
Según Citi, la fragmentación también está teniendo un impacto sobre la capacidad de financiación de las empresas europeas. Entre 2020 y 2025, el valor de las salidas a bolsa (IPO) en la Unión Europea representó únicamente el 0,6% del PIB, frente al 2,1% registrado en Estados Unidos.
Asimismo, el informe destaca que la proporción de compañías europeas que optan por cotizar en el mercado estadounidense se ha triplicado desde 2015 y ya representa el 22% del valor total de las salidas a bolsa protagonizadas por empresas europeas. Otro de los factores que, según el estudio, explican la fragmentación es el elevado número de infraestructuras de los mercados financieros existentes en Europa.

El 50% de los participantes en la encuesta identifica el elevado número de Financial Market Infrastructures (FMIs) como uno de los principales elementos que dificultan la integración del mercado, al aumentar la complejidad operativa y reforzar los marcos legales nacionales frente a un verdadero mercado único europeo.
En este sentido, Citi plantea que reducir el número de depositarios centrales de valores —actualmente más de 30— hasta situarlo por debajo de diez contribuiría a mejorar la eficiencia de precios y facilitaría la creación de una estructura única de mercado.
A ello se suma la falta de homogeneidad regulatoria. Un 43% de los encuestados señala la inconsistencia legal y normativa como uno de los principales factores de fragmentación.
El informe considera que sustituir las actuales directivas divergentes por reglamentos homogéneos y eliminar procesos redundantes de diligencia debida podría desbloquear miles de millones de euros de inversión anual y elevar el PIB europeo un 1,5% durante los próximos diez años.
Los costes también aparecen como uno de los grandes obstáculos. El 40% de los participantes considera que las estructuras tarifarias elevadas y poco transparentes reflejan la existencia de monopolios nacionales y una competencia insuficiente entre infraestructuras.
Como consecuencia, los costes medios de liquidación en Europa son entre un 30% y un 300% superiores a los registrados en Estados Unidos, mientras que los costes de custodia oscilan entre un 160% y un 500% por encima de los del mercado estadounidense.
El informe también analiza el potencial de las nuevas tecnologías para impulsar la integración del mercado europeo. En este sentido, un 36% de los encuestados considera que la tokenización puede convertirse en una herramienta relevante para mejorar la eficiencia de los mercados gracias a la automatización de procesos en tiempo real, una mayor movilidad de las garantías, una mejora de la liquidez y la utilización de registros compartidos con datos unificados.
A partir de los resultados de la encuesta, Citi concluye que la armonización de los procesos de postcontratación constituye uno de los elementos esenciales para construir un mercado de capitales europeo más integrado, competitivo y preparado para afrontar la creciente digitalización de la industria financiera.



