BlackRock ha ampliado su gama de ETFs temáticos en Europa con el lanzamiento del iShares Space Technologies UCITS ETF (ticker: STAR), un vehículo diseñado para ofrecer exposición a la creciente economía espacial global y a las compañías que participan en el desarrollo de satélites, cohetes, drones y tecnologías relacionadas.
El nuevo fondo, registrado para su distribución en España y otros mercados europeos, replica el comportamiento del STOXX Global Space Satellites and Drones Index, un índice que busca capturar las oportunidades de crecimiento derivadas de la progresiva comercialización del espacio y del desarrollo de nuevas infraestructuras tecnológicas vinculadas a esta industria.
Según explica la gestora, la estrategia invierte en empresas que obtienen una parte relevante de sus ingresos de actividades relacionadas con el espacio, los satélites o los drones, así como en compañías que forman parte de las cadenas de suministro de este ecosistema. Para ello, el índice utiliza una metodología basada en clasificaciones de ingresos de FactSet RBICS y en el análisis de relaciones dentro de la cadena de valor, con el objetivo de identificar exposiciones significativas al sector espacial más allá de los actores más evidentes.
Desde BlackRock destacan que la economía espacial está evolucionando rápidamente desde un modelo tradicionalmente liderado por gobiernos hacia un ecosistema industrial mucho más amplio, en el que participan empresas privadas, contratistas de defensa, fabricantes tecnológicos y compañías especializadas en sistemas autónomos y comunicaciones.
Según la gestora, el crecimiento del sector está respaldado por diversos factores estructurales, entre ellos el incremento de los presupuestos gubernamentales destinados a defensa y exploración espacial, el desarrollo de constelaciones de satélites, la reducción de los costes de lanzamiento y el creciente interés del capital privado por las tecnologías espaciales. Uno de los elementos diferenciadores del ETF es la incorporación de un mecanismo de entrada rápida para nuevas salidas a bolsa (IPO fast-entry). Habitualmente, las compañías recién cotizadas deben esperar hasta la siguiente revisión periódica para incorporarse a los índices bursátiles, lo que puede retrasar el acceso de los inversores a nuevos actores del mercado.
Para evitar esta situación, el índice de referencia de STAR permite incorporar compañías elegibles poco después de su debut bursátil mediante revisiones extraordinarias. De esta forma, las nuevas empresas podrán entrar en el índice normalmente entre 10 y 30 días después de su salida a bolsa, permitiendo a los inversores acceder antes a potenciales innovadores del sector.
Omar Moufti, estratega de productos temáticos y sectoriales de BlackRock, explicó que el espacio se está consolidando como una de las grandes tendencias de inversión a largo plazo. “A medida que disminuyen los costes de lanzamiento y aumenta la adopción de tecnologías satelitales, la economía espacial se convierte en una temática de inversión cada vez más relevante. STAR ofrece exposición a toda la cadena de valor del sector, desde cohetes y satélites hasta tecnologías autónomas, proporcionando una forma diferenciada de participar en este mercado en expansión”, afirmó.
El ETF cotizará en Euronext Ámsterdam y Xetra, contará con una comisión total anual (TER) del 0,50% y estará denominado en dólares estadounidenses. Con este lanzamiento, BlackRock continúa ampliando su catálogo de ETFs temáticos, una categoría que busca ofrecer acceso a tendencias estructurales de largo plazo como la inteligencia artificial, la transición energética, la ciberseguridad o, ahora, la economía espacial.
Edmond de Rothschild Asset Management ha dado un nuevo paso en el desarrollo de su plataforma de gestión cuantitativa con el lanzamiento de tres nuevos fondos de renta variable y la incorporación de dos especialistas al equipo de inversión. La iniciativa forma parte de la construcción de Quartz, una nueva gama de estrategias sistemáticas que combinará modelos cuantitativos avanzados, inteligencia artificial y supervisión activa por parte de los gestores.
Bajo la dirección de Bruno Taillardat, responsable de gestión cuantitativa de la firma, la nueva plataforma busca complementar la oferta tradicional de gestión activa del grupo mediante soluciones diseñadas para responder a las necesidades de los inversores en áreas como renta variable multifactor, estrategias defensivas, soluciones climáticas y enfoques long/short.
Los tres primeros vehículos lanzados son EdRF Quartz Core EMU Equity, EdRF Quartz Core US Equity y EdRF Quartz Defensive Global Equity, todos ellos domiciliados en Luxemburgo. Según explica la firma, las dos estrategias Core están concebidas como soluciones de renta variable plenamente invertidas y con un tracking error moderado respecto a sus mercados de referencia. Su construcción se apoya en una combinación de factores de inversión como value, momentum, calidad y otros criterios cuantitativos, con el objetivo de maximizar la generación de alfa dentro de un presupuesto de riesgo previamente definido.
Además, según la gestora, uno de los elementos diferenciales de estas estrategias es la integración de técnicas de inteligencia artificial para mejorar la diversificación de las carteras y aumentar su capacidad de adaptación a los cambios en el entorno de mercado. El objetivo es mantener una exposición cercana al mercado, con una beta próxima a uno, pero optimizando la rentabilidad ajustada al riesgo a lo largo de todo el ciclo económico.
Por su parte, el fondo Quartz Defensive Global Equity está diseñado para inversores que buscan una exposición global a la renta variable con menores niveles de volatilidad y una mejor protección frente a caídas de mercado. A diferencia de otros enfoques defensivos, la estrategia permanece totalmente invertida en acciones en todo momento, sin recurrir a decisiones de market timing. La filosofía del fondo consiste en ajustar dinámicamente el nivel de riesgo de la cartera en función de las condiciones de mercado, manteniendo un perfil defensivo que aspire a ofrecer una ratio de Sharpe superior a la de los índices tradicionales de renta variable.
Nuevas incorporaciones
Paralelamente al lanzamiento de la gama, Edmond de Rothschild AM ha reforzado su equipo cuantitativo con la incorporación de Yu Sun y Juan Sebastián Caicedo como analistas cuantitativos y gestores de cartera en París. Yu Sun cuenta con una década de experiencia en gestión cuantitativa y sistemática, desarrollada principalmente en Amundi Asset Management y Lyxor Asset Management. Su especialización incluye estrategias factoriales, optimización de carteras y la integración de criterios ESG y climáticos en modelos cuantitativos.
Por su parte, Juan Sebastián Caicedo acumula más de quince años de experiencia en inversión cuantitativa tras haber desarrollado gran parte de su carrera en el grupo Natixis, Seeyond y Ostrum Asset Management. Su trayectoria se ha centrado especialmente en estrategias multifactoriales, carteras de baja volatilidad y objetivos climáticos aplicados a la gestión cuantitativa.
Estas incorporaciones completan el equipo creado por Edmond de Rothschild AM durante el último año, tras las llegadas en Ginebra de Xavier Marconnet y Frédéric Girod a finales de 2025. «En un entorno de mercado complejo, marcado por una mayor volatilidad, la gestión cuantitativa demuestra plenamente su valor. Se basa en un marco de inversión claro, un proceso adaptativo y dinámico centrado en el control del riesgo y en una investigación prospectiva, en el que el criterio de los gestores sigue siendo fundamental en cada etapa. Estamos orgullosos de anunciar el lanzamiento de estos tres primeros fondos, desarrollados en tan solo seis meses, y completaremos la gama con otros cuatro fondos adicionales antes de que finalice el año. Estas estrategias incluirán renta variable europea core, mercados emergentes, estrategias globales y core 3D Climate», ha señalado Bruno Taillardat, responsable de gestión cuantitativa en Edmond de Rothschild Asset Management.
La firma prevé completar la gama Quartz antes de que finalice 2026 con el lanzamiento de otros cuatro fondos adicionales, incluyendo estrategias de renta variable europea, mercados emergentes, soluciones globales y productos centrados en objetivos climáticos bajo su enfoque denominado 3D Climate.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Ali Dibadj, consejero delegado de Janus Henderson; Alex Veroude, responsable global de renta fija de Janus Henderson; y Dirk Notheis, cofundador y director general de Rantum Capital.
Janus Henderson ha alcanzado un acuerdo para adquirir Rantum Capital, gestora especializada en mercados privados con sede en Fráncfort, en una operación que refuerza significativamente su presencia en Alemania y consolida su estrategia de crecimiento en el negocio de activos privados en Europa. Fundada en 2013, Rantum Capital se ha especializado en ofrecer soluciones de crédito privado y capital riesgo a pequeñas y medianas empresas familiares o controladas por emprendedores en Alemania, Austria y Suiza. A lo largo de su trayectoria, la firma ha captado aproximadamente 1.200 millones de euros a través de sus distintas estrategias de inversión.
Para Janus Henderson, la operación supone un paso estratégico en uno de los mercados institucionales más relevantes de Europa. Además de incrementar su presencia local en Alemania, la adquisición le permitirá acceder a la red de relaciones desarrollada por Rantum con inversores institucionales de la región DACH, incluidos fondos de pensiones, aseguradoras y family offices. La firma espera que Rantum se convierta en una pieza clave dentro de la construcción de su futura plataforma paneuropea de crédito privado. La experiencia acumulada por el equipo gestor durante más de una década, junto con sus capacidades de originación y selección de operaciones, son considerados elementos fundamentales para impulsar la expansión del negocio de crédito privado de Janus Henderson en Europa.
La operación también amplía las capacidades de la gestora en el ámbito del private equity, un segmento que complementa su estrategia global en mercados privados y que podría servir como base para el desarrollo de nuevos productos de inversión en el futuro.
Uno de los aspectos más diferenciadores de Rantum es su red de socios industriales, integrada por antiguos consejeros delegados, miembros de consejos de administración y altos ejecutivos de algunas de las principales compañías alemanas. Esta estructura proporciona acceso privilegiado al tejido empresarial local, mejora la identificación de oportunidades de inversión y fortalece la capacidad de análisis sectorial de la firma.
Ali Dibadj, consejero delegado de Janus Henderson, señaló que la adquisición responde a la creciente demanda de los clientes por estrategias de mercados privados y encaja con el objetivo de la entidad de diversificar sus capacidades hacia segmentos con elevado potencial de crecimiento. “A medida que la demanda de los clientes por los mercados privados continúa aumentando, estamos encantados de incorporar Rantum Capital. La operación amplía nuestras capacidades en crédito privado y capital riesgo en Europa, una región estratégica para nuestra firma, y refuerza nuestra capacidad para responder a las necesidades cambiantes de los inversores”, afirmó.
Por su parte, Alex Veroude, responsable global de renta fija de Janus Henderson, destacó que la integración de Rantum fortalece la oferta de crédito privado de la entidad y complementa otras capacidades desarrolladas recientemente en distintas geografías.
La adquisición se produce tras una serie de movimientos estratégicos realizados por Janus Henderson en los últimos años para reforzar su presencia en activos privados. Entre ellos destacan las compras de Victory Park Capital en Estados Unidos y NBK Capital Partners en Oriente Medio durante 2024, así como el desarrollo de estrategias de inversión pre-OPV.
Desde Rantum Capital, su cofundador y director general, Dirk Notheis, destacó que la integración en Janus Henderson permitirá combinar el conocimiento local de los mercados privados europeos con una plataforma de distribución global, ampliando las oportunidades de crecimiento y creación de valor para los inversores.
Los términos financieros de la operación no han sido revelados. El cierre de la transacción está previsto para el tercer trimestre de 2026 y permanece sujeto a las condiciones habituales, incluida la obtención de las correspondientes autorizaciones regulatorias. Con esta adquisición, Janus Henderson continúa avanzando en una de las grandes tendencias de la industria de gestión de activos: la expansión de las capacidades en mercados privados para responder a la creciente demanda institucional de estrategias alternativas de crédito y capital riesgo.
A una semana de la primera reunión de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) presidida por Kevin Warsh como presidente, los expertos de las gestoras internacionales reconocen que asume la institución monetaria en un momento complejo: la inflación ha aumentado en medio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, los mercados laborales son desiguales y están surgiendo señales de creciente disenso interno dentro de la Fed.
“Aunque los cambios de liderazgo pueden influir en la comunicación y la tolerancia al riesgo en los márgenes, no sustituyen el marco existente de política monetaria. Los mercados deberían centrarse en los fundamentos subyacentes de la economía estadounidense, más que en quién ocupa la presidencia de la Fed, como principal motor de la política monetaria”, señala Álvaro Peró, director de Inversiones de Renta Fija de Capital Group.
Expectativas sobre los tipos
Este contexto complejo pone el foco en si la Fed rebajará los tipos de interés en su reunión de junio. Según reconoce Peró, un recorte antes de final de año sigue siendo posible, aunque sujeto a más condicionantes. “El aumento de los precios del petróleo y el gas ha acaparado titulares, aunque nuevas presiones en la cadena de suministro, incluidos efectos indirectos de insumos químicos e industriales, podrían añadir una presión moderada al alza sobre el índice de gastos de consumo personal (PCE) subyacente en los próximos meses. La Fed tendrá que valorar una posible desaceleración del crecimiento frente a una inflación elevada durante los próximos seis a doce meses. Las probabilidades de subidas de tipos implícitas en el mercado han aumentado desde comienzos de año, pero parecen exageradas en relación con los fundamentales subyacentes”explica el experto de Capital Group.
En este sentido, el escenario central de la gestora es que si la hipótesis de que los shocks de oferta se disiparán sin afectar a salarios o a la inflación general resulta incorrecta, la capacidad de la Fed para seguir siendo paciente podría ponerse a prueba. “Hasta entonces, la política seguirá siendo dependiente de los datos, con un sesgo hacia la relajación una vez exista suficiente confianza en la desinflación”, matiza Peró.
Para Mark Dowding, BlueBay Fixed Income CIO de RBC BlueBay, no se prevén cambios en la política monetaria en la reunión de junio del FOMC, pero sí reconoce que el sesgo de flexibilización de Powell está destinado a ser descartado, a medida que la Fed de Warsh da marcha atrás en su enfoque respecto a las indicaciones futuras forward guidance. “También creemos que Warsh querrá dejar su impronta, enfatizando que buscará actuar según lo considere conveniente y no estará sujeto a interferencias de la Casa Blanca, en su empeño por consolidar su propio legado”, matiza Dowding.
Por otro lado, parece que el listón para futuras bajadas de tipos por parte de la Fed ha subido. Para Benoit Anne, Senior Managing Director y responsable del Grupo de Análisis de Mercados de MFS Investment Management, es importante destacar que varios responsables de la Fed han reabierto la puerta a un mayor endurecimiento, señalando explícitamente su disposición a subir los tipos si la desinflación se estanca, mientras que otros subrayaron que la inflación sigue siendo “demasiado elevada” y no parece transitoria. “Las voces más moderadas hicieron hincapié en la opcionalidad, subrayando que los recortes no son inminentes y que no se pueden descartar las subidas. Para los inversores, la conclusión clave es que la función de reacción de la Fed ha vuelto a orientarse hacia el control de la inflación, con riesgos asimétricos que se inclinan hacia una política más restrictiva”, señala Anne.
El liderazgo de Warsh
En opinión de Deborah Cunningham, directora de Inversiones de Mercados Globales de Liquidez en Federated Hermes, la capacidad de Warsh para dirigir la Fed dependerá de que el mercado crea que no está supeditado al presidente Trump. “Haber prestado juramento en una ceremonia celebrada en la Casa Blanca no le ha favorecido. Fue la primera vez desde que el presidente Reagan tomó juramento a Alan Greenspan que la ceremonia tuvo lugar allí en lugar de celebrarse en la sede del banco central, situada en el National Mall. Sí, Trump elogió a Warsh y dijo que debería ser ‘totalmente independiente’. Pero el contexto lo es todo.
Los comentarios del presidente podrían reflejar que se ha dado cuenta de que sería contraproducente presionar a Warsh de inmediato. No podrá —ni siquiera querrá— ofrecer una bajada de tipos en la reunión de política monetaria de junio ante el aumento de la inflación, la incertidumbre geopolítica y la oposición de los miembros más restrictivos”, argumenta Cunningham.
Richard Clarida, asesor económico global de PIMCO, recuerda que la amplia experiencia de Warsh le avala como una figura muy cualificada para liderar la Fed y pese a las presiones de Trump, cree que hay una posibilidad de que la Fed prolongue su pausa en cuanto a los tipos de interés más allá de 2026. Clarida recuerda que Warsh no puede tomar las decisiones en solitario: “El poder de un presidente de la Fed reside en la persuasión, no en la acción unilateral. Warsh necesitará reunir una mayoría —es decir, al menos otros seis miembros con derecho a voto— dentro del FOMC para implementar cualquier cambio importante”.
Según su análisis, entre los cambios prioritarios que Warsh probablemente abordará, destaca tres: cambiar la comunicación de la Fed, mejorar la disciplina de la Fed y reequilibrar el balance. “El nuevo presidente considera que el liderazgo de la Fed ha sido demasiado ad hoc y no ha estado suficientemente anclado a un marco rector. Además, Warsh ha sido crítico con el tamaño y la composición de la enorme cartera de bonos acumulada por la Fed a través de varios ciclos de expansión cuantitativa”, insiste Clarida.
Los activos globales de pensiones han alcanzado máximos históricos al superar los 68,3 billones de dólares, pero ¿cómo ha evolucionado su asignación de activos? Sabemos, según publica el informe Global Pension Assets Study del Thinking Ahead Institute (TAI), promovido por WTW, que en los siete mayores mercados, durante los últimos 20 años, el peso de la renta variable ha caído un 9%, hasta el 48% del total de activos, mientras que los bonos y otras clases de activos han subido un 3% y un 6%, respectivamente, hasta el 31% y el 19% del total de activos.
Si nos fijamos en el año pasado, ejercicio en el que las pensiones superaron los 68,3 billones de dólares en patrimonio, hubo ganancias generalizadas en los mercados globales, con la mayoría de las principales clases de activos ofreciendo retornos positivos. “Las acciones tuvieron un rendimiento especialmente bueno, mientras que la renta fija también registró ganancias a la luz de los recortes globales de tasas y el estrechamiento de los diferenciales de crédito”, apunta Jessica Gao, directora del Thinking Ahead Institute.
De cara a 2026 destaca que el apoyo fiscal y la inversión relacionada con la IA deberían seguir siendo impulsores importantes del crecimiento. “Las tendencias de inflación y las acciones de los bancos centrales serán clave, particularmente en EE.UU., donde el fuerte gasto de capital y la política fiscal de apoyo pueden seguir impulsando el crecimiento y mantener los rendimientos relativamente elevados”, añade Gao.
Cambio de enfoque
La principal conclusión que aporta el informe es que la asignación agregada de activos actual se parece más a la de hace 15 años. Además, argumentan que el Enfoque de Cartera Global (Total Portfolio Approach o TPA, por sus siglas en inglés) ha alcanzado un momento decisivo, ya que las carteras han superado los silos tradicionales de clases de activos. “Lo que comenzó como un concepto de vanguardia entre un pequeño grupo de propietarios de activos se ha consolidado en la corriente principal, respaldado por adoptantes de alto perfil. Este cambio refleja un reconocimiento cada vez mayor de que la gestión de las carteras actuales requiere decisiones sobre la totalidad de la cartera en lugar de la optimización por clases de activos, así como una resiliencia organizativa y de cartera en lugar de la simple gestión de la volatilidad y los riesgos de tracking error”, explica el documento en sus conclusiones.
Desde WTW consideran que el enfoque TPA cambia la pregunta fundamental: “Ya no se trata de cómo rinde un activo de forma aislada, sino de cómo contribuye cada exposición a los objetivos globales del fondo, lo que convierte a este enfoque tanto en una prueba de madurez organizativa como en un marco de inversión”.
En este sentido, el informe defiende que una perspectiva de cartera global se adapta mejor a los riesgos interconectados a los que se enfrentan ahora los inversores, incluidos los riesgos de inflación, liquidez, concentración, sistémicos y climáticos, todos los cuales atraviesan las distintas clases de activos. “El TPA respalda una construcción de cartera más coherente al clarificar el papel de cada exposición, la siguiente unidad de riesgo que el fondo está dispuesto a asumir y las compensaciones entre las oportunidades del mercado privado, la liquidez y la resiliencia a largo plazo. Su enfoque en la toma de decisiones integrada y en la mejora de los datos ayuda a los inversores a gestionar el riesgo a lo largo del tiempo —no solo la volatilidad a corto plazo— y promueve la adaptabilidad mediante el análisis de escenarios y una visión del riesgo más amplia de lo que permiten los modelos tradicionales”, sostiene el informe en sus conclusiones.
Y argumenta que el TPA es crucial ahora porque el entorno de inversión es más incierto, complejo e interdependiente que los modelos de gobernanza para los que se crearon muchos fondos. “El rápido cambio tecnológico y el aumento de los riesgos políticos y sistémicos exigen marcos que puedan operar con menor certeza y una menor estabilidad de los modelos. El TPA aborda esto al permitir decisiones más rápidas y coordinadas, respaldadas por mejores datos, tecnología y una perspectiva que abarca a toda la organización”, insisten.
En febrero de 2025, State Street y Apollo recibieron aprobación efectiva de la SEC para lanzar el SPDR SSGA Apollo IG Public & Private Credit ETF, el primer ETF listado en Estados Unidos cuya política de inversión contemplaba explícitamente una asignación relevante a instrumentos de private credit originados desde la plataforma de un sponsor.
En menos de doce meses, BondBloxx, Capital Group junto a KKR, y varias alianzas adicionales registraron o lanzaron productos similares enfocados en private credit, infraestructura debt e incluso estructuras híbridas con componentes de private equity.
El mercado que tardó tres décadas en aceptar los private markets como una clase de activo institucional ahora está comprimiendo el acceso dentro de wrappers exchange-traded con pricing diario.
Para los wealth managers que atienden clientes U.S. Offshore y latinoamericanos, la reacción inicial ha sido una combinación de curiosidad y escepticismo.
Ambas son razonables.
Estos nuevos vehículos resuelven problemas históricos, pero también crean nuevos riesgos. Una evaluación objetiva es indispensable.
Qué son realmente estos vehículos
La primera generación de ETFs de private markets consiste en fondos open-end regulados bajo el Investment Company Act de 1940, con mecanismos continuos de creación y redención.
La mayoría mantiene una porción dominante de activos líquidos públicos —investment-grade corporates, high-yield bonds o exposición amplia a equities— junto con una asignación definida, normalmente entre 10% y 35%, hacia instrumentos privados.
Ese sleeve privado proviene directamente de las plataformas de originación del sponsor asociado: la plataforma de direct lending de Apollo, el negocio de crédito de KKR, entre otros.
El mecanismo que permite mantener liquidez diaria funciona sobre dos pilares.
Primero, el sleeve público actúa como buffer natural para absorber creación y redención diaria de participaciones.
Segundo, el sponsor asociado funciona en la práctica como contraparte de liquidez para el sleeve privado, asumiendo obligaciones contractuales o protocolos acordados para recomprar posiciones si la presión de redenciones obliga a vender activos.
Esta relación de contraparte representa el componente estructural más importante del wrapper y probablemente será también el principal foco de escrutinio regulatorio y operativo.
Para el inversionista, la experiencia se asemeja mucho más a un ETF tradicional que a un interval fund.
Los inversionistas compran y venden intradía a precios listados; los expense ratios normalmente oscilan entre 60 y 120 puntos básicos; el tax reporting sigue convenciones estándar de ETFs estadounidenses; y no existen capital calls, documentos complejos de suscripción ni ventanas trimestrales de tender.
Cómo encajan —y cómo no encajan— dentro del toolkit offshore
La pregunta natural para wealth managers latinoamericanos y U.S. Offshore es si estos vehículos reemplazan, complementan o compiten con los feeders offshore y wrappers evergreen semi-líquidos que actualmente dominan los programas de alternativos.
La respuesta honesta es que cumplen una función específica, no universal.
Los ETFs de private markets son particularmente adecuados para clientes que desean una exposición moderada y diversificada a private credit dentro de una asignación core de renta fija, que no necesitan la economía más agresiva de vehículos puramente privados y que valoran liquidez diaria para rebalanceo o manejo de pasivos.
Son menos adecuados para inversionistas que buscan el perfil completo de riesgo-retorno de private equity puro o direct lending puro, porque el sleeve público diluye tanto el upside como el alpha asociado a originación privada.
Existe además una advertencia estructural importante.
Muchos inversionistas offshore no pueden mantener ETFs listados en Estados Unidos directamente sin generar exposición potencial a U.S. estate tax o retenciones fiscales desfavorables.
El workaround tradicional —utilizar una estructura corporativa no estadounidense— sigue disponible, pero la matemática operativa y tributaria debe reevaluarse cuidadosamente para cada jurisdicción.
Varios emisores ya indicaron que desarrollarán versiones UCITS irlandesas o estructuras listadas en Cayman equivalentes a sus ETFs estadounidenses.
Hasta que esas estructuras existan para una estrategia determinada, muchos clientes latinoamericanos seguirán estando mejor posicionados utilizando feeders Cayman hacia los fondos privados subyacentes en lugar del ETF estadounidense.
Qué preguntar antes de incorporarlos a un portafolio
Cinco preguntas separan los ETFs comercialmente atractivos de los realmente útiles.
Primero: ¿qué porcentaje del portafolio está invertido en instrumentos privados y cuál es la metodología utilizada para marcar diariamente esas posiciones?
Un ETF con 5% en privados y valuaciones de terceros es operacionalmente muy distinto a uno con 30% y valuaciones derivadas directamente por el sponsor.
Segundo: ¿cuál es la obligación contractual del sponsor para recomprar posiciones privadas durante escenarios de estrés de redención?
Lenguaje basado en “best efforts” es radicalmente distinto a un compromiso firme de recompra bajo fórmulas predefinidas.
La OCC, FINRA y la SEC ya señalaron atención regulatoria sobre este punto.
Tercero: ¿cómo está diversificado el sleeve privado?
Un ETF con liquidez diaria cuya exposición privada está concentrada en pocos borrowers representa un perfil de riesgo muy distinto al de un portafolio ampliamente diversificado entre cientos de préstamos subyacentes.
Cuarto: ¿qué ocurre en escenarios de estrés?
La turbulencia bancaria regional de 2023 y el liquidity squeeze de marzo de 2020 son escenarios razonables para modelar.
Los inversionistas que ya experimentaron mutual funds con gating o non-traded REITs restringiendo liquidez difícilmente tolerarán experiencias similares dentro de un wrapper ETF.
Quinto: ¿cómo luce la estructura de fees look-through?
Un expense ratio de 75 puntos básicos a nivel del wrapper más un spread implícito de 100 puntos básicos dentro de la economía del sleeve privado implica un costo económico total considerablemente mayor al headline fee.
Algunos sponsors ya divulgan blended look-through economics; otros todavía no.
La implicación más amplia para la distribución de private markets
Los ETFs de private markets deben entenderse como el siguiente paso dentro de una tendencia mucho más amplia: el colapso gradual de la separación estructural entre mercados públicos y privados a nivel del wealth channel.
El mismo inversionista que compra un ETF SPDR en la mañana puede suscribirse a un feeder Cayman por la tarde y revisar una clase tokenizada de participaciones en la noche.
La capa de wrappers se está volviendo cada vez más fluida.
La selección subyacente de activos y el due diligence de managers no.
Para las plataformas patrimoniales offshore, esto tiene consecuencias prácticas inmediatas.
Los investment committees y equipos de producto necesitan desarrollar frameworks coherentes para evaluar wrappers a lo largo de todo el continuo público-privado, incluyendo metodologías consistentes para analizar fees, liquidez, valuación, tratamiento tributario y diversificación look-through.
Las private banks latinoamericanas que construyan hoy esa disciplina superarán competitivamente a aquellas que simplemente agreguen ETFs de private markets a su oferta sin integrarlos dentro de una arquitectura integral de alternativos.
El wrapper híbrido no representa una amenaza para la distribución tradicional de private markets.
Es simplemente un nuevo instrumento dentro del teclado.
Los advisors que aprendan a utilizarlo con sofisticación construirán mejores portafolios; quienes lo ignoren por considerarlo unfamiliar descubrirán que sus clientes terminarán adoptándolo sin ellos.
Tribuna de opinión firmada por Juan Agualimpia, Chief Marketing Officer en LYNK Markets
BNYInvestments celebró en Denver, Colorado, INSITE26, su conferencia anual para clientes de Pershing, el custodio y liquidador más utilizado por broker dealers y RIAs de América y líder indiscutible en el ámbito del wealth management en Latinoamérica y US Offshore. Más de 1.100 personas se dieron cita en el evento, un 25% de ellas vinculadas al ecosistema de estas regiones. En este marco, Robin Vince, CEO de la firma, hizo un diagnóstico sobre el estado de situación global: «Tenemos guerras, niveles récord de deuda pública y privada, turbulencias en materias primas, máximos históricos en renta variable e incertidumbre sobre la inflación. Y, por si fuera poco, revoluciones tecnológicas simultáneas: activos digitales e inteligencia artificial», remarcó.
Desde su posición de observatorio —BNY custodia 60 billones de dólares (trillions en nomenclatura anglosajona) y liquida 30 billones en bonos del Tesoro cada día—, Vince describió clientes que ya no buscan proveedores especializados sino socios capaces de sostener múltiples transformaciones al mismo tiempo.
Sobre la tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés), el sistema que utiliza BNY para modernizar el sistema financiero tradicional, Vince apeló a la perspectiva histórica de una institución de 242 años. «Estamos pasando del libro contable clásico a algo mucho más multifacético», indicó. Sin embargo, rechazó una visión más extrema o exagerada sobre blockchain: la tokenización universal e inmediata no le parece probable. «Esto es una evolución generacional de cinco o diez años, a un ritmo diferente al de la IA«, sostuvo.
Lo que BNY quiere ser es el puente entre el mundo tradicional y el digital. El banco fue el primero entre las grandes entidades en ofrecer custodia nativa de Bitcoin, y opera hoy con stablecoins, tokenización de depósitos y valores. «Alguien tiene que volver a unir todos los hilos. Ese es nuestro trabajo», resumió. Con 4.000 millones de dólares de inversión tecnológica anual, la escala es lo que hace posible esa posición.
Eliza: la IA con nombre propio
Pocas semanas después del lanzamiento de ChatGPT, BNY tomó una decisión temprana: invertir antes de que la industria terminara de calibrar el fenómeno. El resultado es Eliza —por Elizabeth Schuyler Hamilton, esposa del fundador del banco—, una plataforma multiagente conectada a todos los grandes modelos del mercado que opera en tres niveles: productividad individual para los casi 50.000 empleados, automatización de procesos operativos complejos, y soluciones de IA ofrecidas directamente a clientes. «No hace falta que construyas tu propia IA. Nosotros construiremos la adecuada para ti dentro de nuestra plataforma», explicó Vince.
La advertencia sobre la autonomía también fue explícita. «Con las tecnologías más avanzadas hemos visto que pueden tener un poco de mente propia. Ceder el control total de tus activos a un agente no me parece realista por ahora», consideró.
En otro pasaje de su exposición, Vince rechazó de plano el paralelismo con el robo-advisor. «En el negocio que todos ustedes gestionan hay tres cosas que deben converger: buen asesoramiento, buena tecnología y la magia humana que nace de la relación. La confianza es un concepto humano. ¿Confiarás en la IA de la misma manera que confías en la persona que lleva años cuidando tu patrimonio y conoce a tu familia?», se preguntó. Lo que la IA sí hará, sostuvo, es multiplicar las capacidades del asesor. «Nos va a dar superpoderes para dar un asesoramiento más inteligente y hacer que las cosas parezcan fáciles porque la IA trabaja por detrás», destacó.
La voz de los clientes
El diagnóstico de Vince tuvo eco inmediato entre los asistentes al Summit. Clientes de Pershing con más de una década de relación coincidieron en señalar que la plataforma ha evolucionado desde su rol como custodio hacia algo más parecido a un integrador tecnológico.
«Llevo viniendo al INSITE más de veinte años y Pershing es el custodio más grande que tenemos. Para los clientes offshore no hay ninguna otra custodia que pueda compararse», señaló Rocío Harb, branch manager en Miami de IPG, firma que crece en estos momentos con foco en productos alternativos.
Sebastián Ballester Molina, socio de Insigneo, describió una relación que arranca en 2013 y que vio crecer a Pershing hasta consolidarse como referente indiscutido. «Hoy es número uno para Latam, número uno internacional. Y lo que estamos viendo ahora es que Pershing está buscando ser líder también en tecnología», planteó. Ariel Kay, managing partner de Safebay Capital, añadió la dimensión de integración: «Se ha consolidado como integrador de tecnologías y de servicios. Los líderes indiscutidos en Latinoamérica en custodia, y a nivel global también», agregó.
Carlos Martín, CEO de Bci Securities, ilustró cómo esa arquitectura permite construir negocio nuevo: «Estamos escalando las relaciones en SMAs (Cuentas de Gestión Individualizada) a través de Canvas. La idea es usar el conocimiento que tenemos en Chile para fabricar productos a medida aquí para clientes offshore», indicó. Martín señaló, además, que explora una colaboración más amplia con BNY a nivel de custodia local en Chile y Perú: «Tiene mucho sentido asociarse con el banco más antiguo de EEUU y el custodio más grande a nivel global», dijo.
José Andrés Martínez, global wealth Advisor de BBVA en Estados Unidos, aportó la lectura institucional: «Pershing BNY Mellon es nuestra entidad bancaria donde se custodian los activos de nuestros clientes. PAS es el broker dealer que provee la plataforma para que el cliente pueda ver sus posiciones y hacer su trading, siempre asesorado por nosotros como RIA (Asesoría Registrada de Inversiones)».
La industria de activos alternativos en América Latina está dejando de ser un segmento complementario para convertirse en uno de los principales motores de la evolución del sistema financiero regional.
El auge del crédito privado, la infraestructura, el capital privado y los activos reales ha comenzado a modificar las estrategias de asignación de portafolios de fondos de pensiones, aseguradoras, family offices y grandes inversionistas institucionales, al tiempo que obliga a reguladores y participantes del mercado a revisar las reglas bajo las cuales opera el ecosistema financiero.
Durante años, los mercados latinoamericanos estuvieron dominados por instrumentos tradicionales —renta fija gubernamental, deuda corporativa y acciones—. Sin embargo, la búsqueda de rendimientos superiores, la necesidad de financiar sectores con insuficiente acceso al crédito bancario y el crecimiento de las necesidades de infraestructura han abierto espacio para una expansión acelerada de los mercados privados.
La tendencia forma parte de un fenómeno global. Los activos bajo administración de la industria mundial de crédito privado pasaron de alrededor de 158.000 millones de dólares en 2010 a casi 2 billones de dólares a mediados de 2024, según estudios académicos recientes.
América Latina, la dinámica adquiere características propias
De acuerdo con el CFA Institute, la región enfrenta una brecha anual de financiamiento cercana a 650.000 millones de dólares en sectores como infraestructura, transición energética, logística y financiamiento corporativo. El limitado alcance de la banca tradicional y de los mercados públicos ha permitido que los fondos privados comiencen a cubrir parte de esa necesidad.
Aunque el crédito privado representa todavía menos del 1% del financiamiento corporativo regional, el crecimiento del segmento es evidente. Solamente los fondos especializados en deuda privada con estrategias enfocadas en América Latina levantaron alrededor de 800 millones de dólares en 2025, mientras que actores regionales como Patria, Darby International Capital y otros administradores locales han comenzado a desarrollar vehículos dedicados para este tipo de activos.
Infraestructura y activos reales desplazan al private equity tradicional
La transformación también se refleja en los flujos hacia activos reales. Datos de la Global Private Capital Association (GPCA) muestran que las inversiones de capital privado en mercados emergentes aumentaron 33% durante 2025 hasta alcanzar 150.300 millones de dólares. El crecimiento fue impulsado principalmente por infraestructura y crédito privado, que registraron máximos históricos de 43.900 millones y 22.300 millones de dólares, respectivamente. Ambos segmentos concentraron prácticamente la mitad del capital invertido.
La Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina (LAVCA) señala que 2024 y la primera mitad de 2025 marcaron un año de inflexión para los activos reales en la región, con una creciente participación de deuda para infraestructura y vehículos vinculados con recursos naturales.
Entre las operaciones más relevantes sobresalen:
Patria Infrastructure Fund V, de Brasil, que levantó 2.355 millones de dólares.
BTG Pactual Brazil Timberland Fund II, con 1.240 millones de dólares.
CAF-AM Ashmore Colombia Infrastructure Debt Fund II, con 440 millones.
Ashmore Andean Fund III, con 420 millones.
Vinci Climate Change Fund, con 389 millones.
CIFI Sustainable Infrastructure Debt Fund, enfocado en América Latina, con 300 millones de dólares.
Los datos de LAVCA muestran además que en 2024 se registraron 65 fondos dedicados a América Latina con cierres de captación y 707 transacciones de capital privado divulgadas en la región.
Brasil encabeza la sofisticación; México y los países andinos aceleran
Brasil continúa siendo el mercado más desarrollado en activos alternativos, impulsado por la profundidad de sus fondos de pensiones, una mayor sofisticación del inversionista institucional y una regulación relativamente avanzada.
Gestoras como Vinci Compass administraban alrededor de 327.000 millones de reales al cierre de 2024 y captaron 1.100 millones de reales adicionales en el primer trimestre de 2025. Un elemento significativo es que aproximadamente 30% de los nuevos compromisos en deuda corporativa latinoamericana provienen ya de inversionistas internacionales.
México, Colombia, Chile y Perú también han incrementado su exposición a infraestructura, crédito privado y vehículos especializados, impulsados por la creciente necesidad de financiar proyectos de energía, transporte, digitalización y transición climática.
El nuevo desafío regulatorio
El crecimiento de los alternativos está obligando a replantear algunos principios fundamentales de supervisión financiera.
Entre los principales desafíos destacan:
Liquidez
La mayoría de estos instrumentos son ilíquidos y presentan horizontes de inversión de largo plazo, lo que genera potenciales descalces con las obligaciones de algunos inversionistas institucionales.
Valuación
La ausencia de mercados secundarios profundos dificulta la formación de precios y aumenta la dependencia de metodologías de valoración internas.
Transparencia
Los mercados privados suelen ofrecer menos información pública que los instrumentos listados, complicando las tareas de supervisión y administración de riesgos.
Concentración
La creciente participación de grandes administradores internacionales y el tamaño de algunos vehículos puede incrementar riesgos sistémicos.
Gobierno corporativo
La naturaleza de las estructuras privadas exige marcos más robustos en materia de conflictos de interés, revelación de información y protección a inversionistas.
Las preocupaciones no son teóricas. En los mercados desarrollados ya se observan episodios de estrés. Datos de RA Stanger muestran que las entradas de recursos hacia fondos de crédito privado orientados a inversionistas patrimoniales cayeron 45% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior, reflejando una mayor cautela respecto a la valuación y la liquidez de estos instrumentos.
La región podría estar entrando en una nueva etapa financiera. Más que una moda pasajera, el crecimiento de los activos alternativos parece representar un cambio estructural en la forma en que América Latina financia su desarrollo.
La industria privada está comenzando a asumir funciones que históricamente correspondían a la banca y a los mercados bursátiles. El crédito privado financia empresas medianas; los fondos de infraestructura cubren déficits de inversión pública; y los activos reales se consolidan como una fuente de diversificación para los portafolios institucionales.
La consecuencia es que la arquitectura financiera regional está evolucionando desde un modelo dominado por mercados públicos hacia un ecosistema híbrido, en el que los mercados privados adquieren una relevancia creciente.
La gran interrogante para reguladores, administradores de fondos y supervisores en la región será si las reglas diseñadas para un sistema financiero del siglo XX son suficientes para una industria en la que los activos alternativos podrían convertirse en uno de los principales motores de crecimiento y asignación de capital durante la próxima década.
Un fondo de inversión se compone en su mayoría de acciones y bonos, ya que las primeras generan mayores ganancias y los segundos ofrecen estabilidad, pero, para construir un portafolio verdaderamente diversificado, las materias primas o commodities juegan un papel fundamental, ya que representan activos vinculados al mundo físico y constituyen la base sobre la que operan múltiples industrias.
Son bienes como metales, alimentos y energía que se comercializan a nivel global. Invertir en ellos permite diversificar un portafolio, protegerse frente a la inflación y aprovechar tendencias estructurales de largo plazo.
Cuando el contexto se torna complejo es más común escuchar sobre los commodities. Por ejemplo, en contextos de guerra, tensiones comerciales o sanciones, las materias primas suelen convertirse en activos de refugio por su naturaleza física y global. Cuando las bolsas caen por temor a una recesión, el oro suele subir. Cuando la economía global frena, los precios del petróleo pueden descender… o dispararse, dependiendo de la geopolítica.
En general, estos activos suelen tener una baja correlación con acciones y bonos, lo que contribuye a generar mayor balance y reducir la volatilidad dentro de un portafolio. Por ello, pueden convertirse en un complemento estratégico, especialmente en periodos en los que los mercados tradicionales presentan caídas simultáneas, como ocurrió recientemente durante el aumento de las tensiones en Irán.
La inflación no suele afectar negativamente a los commodities; al contrario, pues cuando se eleva, los precios de las materias primas suelen subir, lo que puede ayudar a proteger el poder adquisitivo de un portafolio.
Es importante no perder de vista que, aunque la economía digital continúa fortaleciéndose, el mundo físico sigue siendo la base que sostiene el funcionamiento de todas las industrias. La digitalización, urbanización y avance de la Inteligencia Artificial que experimentamos son fenómenos que demandan materias primas como cobre, litio, alimentos y energía, lo que garantiza su demanda en el largo plazo.
Su carácter estratégico hace que estos activos sean relevantes dentro de un portafolio, siempre con una asignación estratégica y moderada que también contemple invertir no solo en petróleo y oro sino en una amplia gama de commodities.
Existen diversos índices que, al igual que el S&P 500, siguen el rendimiento de una cesta que agrupa distintos bienes físicos, de esta forma, los inversionistas pueden integrar materias primas a su portafolio de una manera simplificada.
Finalmente, es importante tener en cuenta que su integración en una estrategia de inversión dependerá también del perfil del inversionista y de sus objetivos, lo único cierto es que no considerar a las materias primas en un portafolio puede hacerlo menos resiliente. Dejarlas fuera de una estrategia es ignorar el contexto y factores estructurales muy relevantes, como la transición energética, la demanda de alimentos o la construcción de centros de datos, todos ellos escenarios que impulsan la demanda de diversos commodities.
Foto cedidaPedro Fernandes, Associate Director del equipo de US Offshore de Janus Henderson.
Janus Henderson ha anunciado el nombramiento de Pedro Fernandes como Associate Director dentro del equipo de US Offshore Client Group. Fernandes se incorporó a la firma el 1 de junio de 2026 y está basado en Florida, reportando a Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore.
En este cargo de nueva creación, Fernandes será responsable de fortalecer las relaciones existentes de Janus Henderson con clientes intermediarios mayoristas (wholesale), al tiempo que desarrollará nuevas alianzas en las regiones del noreste y sureste de los Estados Unidos.
Se incorpora a la firma procedente de Citi, donde pasó cuatro años ocupando diversos cargos, el más reciente como Assistant Vice President, acumulando una sólida experiencia en el mercado de US Offshore. Cuenta con una licenciatura en administración de empresas con especialización en finanzas y tecnología empresarial por la Universidad de Miami, y habla inglés, español y portugués con fluidez.
“Estamos muy complacidos de dar la bienvenida a Pedro a Janus Henderson. Combina una profunda experiencia en el mercado de US Offshore con una sólida trayectoria en la construcción de relaciones duraderas con los clientes. A medida que continuamos invirtiendo en talento de alta calidad, su enfoque orientado al cliente nos ayudará a satisfacer mejor las necesidades cambiantes de los inversores, fortalecer las alianzas en toda la región y respaldar la próxima fase de nuestro crecimiento en este mercado clave”, ha señalado Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore en Janus Henderson.
Según la gestora, el nombramiento de Pedro es la incorporación más reciente al equipo de US Offshore Client Group de Janus Henderson, tras la contratación de Franco Cassoni en abril de 2026.