Amundi contribuye al reciente desarrollo de la Iniciativa Global de Bonos Verdes (Global Green Bond Initiative -GGBI), una innovadora iniciativa de coalición liderada por Europa cuyo objetivo es movilizar capital institucional privado para proyectos climáticos y medioambientales en los países socios de la Unión Europea, con especial atención a los mercados emergentes y las economías en desarrollo. La GGBI es una iniciativa emblemática en el marco de la estrategia Global Gateway de la UE.
En el marco de esta iniciativa, Amundi actuará como gestora de activos del fondo GGBI, lanzado recientemente en Bruselas. Este vehículo de inversión público-privado está diseñado para movilizar capital privado a gran escala, con un tamaño objetivo de hasta 3.000 millones de euros. Movilizará cerca de 1.000 millones de euros en capital de inversores procedentes de bancos multilaterales de desarrollo (BMD) e instituciones financieras de desarrollo (IFD), con el objetivo de atraer hasta 2 000 millones de euros de inversores privados. El fondo está destinado a actuar como inversor ancla en emisiones primarias de bonos verdes, contribuyendo a atraer inversión privada adicional para financiar proyectos climáticos y medioambientales. Cuenta además con el respaldo de una garantía EFSD+ de la Comisión Europea, que proporciona protección crediticia al consorcio GGBI.
El consorcio GGBI reúne a instituciones financieras de desarrollo (DFI por sus siglas en inglés) multilaterales y bilaterales en calidad de inversores de capital, entre las que se incluyen el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Gobierno de España, la Cassa dei Depositi e Prestiti, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el FMO (el banco neerlandés de desarrollo empresarial), KfW Responsible Bank, Proparco (Agence Française de Développement) y el Gobierno del Gran Ducado de Luxemburgo, a través de LuxDev, y se espera recibir financiación adicional del Fondo Verde para el Clima una vez finalizado el proceso de documentación más adelante este año. La estructura de gobernanza está definida por la Comisión Europea y las DFIs.
“Liberar capitales fundamental para facilitar una mayor participación de los mercados emergentes en la transición energética. En este sentido, la financiación combinada ofrece una oportunidad única para movilizar capital que genere tanto un impacto sostenible como rentabilidad financiera. Estamos muy satisfechos de contribuir a esta iniciativa histórica, como gestora de activos del mayor fondo de financiación combinada jamás lanzado. Esta iniciativa está plenamente en consonancia con las ambiciones estratégicas de Amundi en materia de inversión responsable. La colaboración entre las partes interesadas es esencial para diseñar estructuras eficaces y compartir conocimientos especializados, y seguiremos aprovechando nuestro liderazgo global y nuestras capacidades diferenciadas para impulsar la innovación en este ámbito”, afirmó Valérie Baudson, consejera delegada de Amundi.
Foto cedidaJonathan Steinberg, fundador y CEO de WisdomTree.
WisdomTree ha anunciado completado la adquisición previamente anunciada de Atlantic House Holdings Limited (Atlantic House), una gestora activa con sede en Londres especializada en estrategias de ‘defined outcome’ y basadas en derivados. Según explican desde la firma, esta operación impulsa la estrategia de WisdomTree de expandirse en áreas de crecimiento estructural dentro de la gestión de activos y patrimonios. Además, refuerza las capacidades de la firma en ‘defined outcome’ y estrategias basadas en derivados, incorporando un equipo de inversión dedicado con amplia experiencia y un track record probado en este ámbito.
La adquisición refuerza la capacidad de WisdomTree para diseñar, lanzar y escalar ETFs activos diferenciados a nivel global, acelerando la innovación en estrategias orientadas a resultados y respaldando el lanzamiento previsto de entre 15 y 20 ETFs de ‘defined outcome’ a nivel global durante los próximos 18 meses. Asimismo, amplía la plataforma de Carteras Modelo y Soluciones de Carteras al mercado de gestión patrimonial del Reino Unido, profundizando las relaciones con asesores y reforzando la distribución en Europa.
“Este es un paso importante para WisdomTree. La incorporación de Atlantic House impulsa nuestra estrategia de expansión en áreas de crecimiento estructural dentro de la gestión de activos, incluidos los ETFs activos, las estrategias orientadas a resultados y los modelos gestionados. Al combinar una experiencia diferenciada en derivados con nuestra red global de distribución, reforzamos nuestra capacidad para innovar y ofrecer soluciones más diferenciadas que generen valor a largo plazo tanto para nuestros clientes como para nuestros accionistas”, ha afirmado Jonathan Steinberg, fundador y CEO de WisdomTree.
Por su parte, Tom May, Chief Executive Officer de Atlantic House, ha añadido: “Unirnos a WisdomTree representa una oportunidad atractiva para ampliar nuestras estrategias de ‘defined outcome’ y nuestra oferta de carteras modelo con mayor escala y alcance a nivel global. Nuestro equipo de inversión permanece intacto y continuará gestionando las estrategias con el mismo enfoque disciplinado y la filosofía que nuestros clientes esperan. Juntos, estamos bien posicionados para ampliar el acceso a nuestras capacidades de ‘defined outcome’ a una base de inversores más amplia”.
En último lugar, Alexis Marinof, CEO de WisdomTree para Europa, ha comentado: “Esta adquisición representa un hito importante en nuestra estrategia de crecimiento en Europa. Atlantic House aporta una plataforma diferenciada, relaciones consolidadas con clientes y una profunda experiencia que encajan estrechamente con nuestro enfoque en ofrecer soluciones innovadoras y escalables. Con la operación completada, nuestro foco se centra ahora en la ejecución, es decir, llevar estas capacidades a una base de clientes más amplia a través de nuestra plataforma global”.
El precio de adquisición ha sido de 150 millones de libras esterlinas, aproximadamente 200 millones de dólares, pagaderos al cierre y sujetos a los ajustes habituales. Tras la finalización de la operación, WisdomTree gestiona aproximadamente 163.190 millones de dólares en activos a nivel global, incluyendo los activos procedentes de la adquisición de Ceres Partners en 2025, que marcó la entrada de WisdomTree en los mercados privados.
Foto cedidaHenri Marcoux, Deputy Chief Executive Officer de Tikehau Capital y Chairman de Tikehau Investment Management.
Tikehau Capital consolida una plataforma inmobiliaria unificada y reforzada con presencia internacional tras haber finalizado la integración de Sofidy en Tikehau Investment Management, su sociedad de gestión de activos. Según explican desde la entidad, esta operación representa un “hito significativo” en el desarrollo del negocio inmobiliario del Grupo, que queda ahora más integrado y mejor posicionado para respaldar su crecimiento en Europa y a escala internacional.
Con 14.300 millones de euros en activos bajo gestión dentro de su estrategia de activos reales, que representan el 27% del total de activos bajo gestión del Grupo, Tikehau Capital da un nuevo paso en el fortalecimiento de su plataforma inmobiliaria. Con este movimiento, la nueva organización reúne capacidades complementarias en inversión, gestión de activos, gestión de fondos, distribución y atención al cliente, dentro de una plataforma más sólida, más diversificada y con presencia en múltiples geografías.
La firma explica que esta combinación refuerza aún más las capacidades de la plataforma mediante un enfoque compartido y mayores sinergias en toda la cadena de valor, desde la originación hasta la gestión de activos y fondos. Y señalan que las estrategias de inversión inmobiliaria de Tikehau Capital se desplegarán ahora de forma coordinada, apoyándose en las redes consolidadas de ambas entidades en Europa y Norteamérica.
Por su parte Sofidy seguirá siendo una marca de Tikehau Capital y continuará desarrollando su experiencia en soluciones de ahorro inmobiliario y en el acompañamiento a clientes privados a través de fondos abiertos. Esta integración forma parte de la experiencia inmobiliaria más amplia de Tikehau Capital y amplía la gama de soluciones de inversión ofrecidas tanto a clientes particulares como institucionales. “Al agrupar sus capacidades dentro de una única organización, Tikehau Capital acelera su desarrollo y se dota de una plataforma inmobiliaria más clara, más ambiciosa y mejor posicionada para captar las oportunidades del mercado”.
A raíz de este anuncio, Henri Marcoux, Deputy Chief Executive Officer de Tikehau Capital y Chairman de Tikehau Investment Management, ha señalado: “La finalización de esta integración representa un hito importante en el fortalecimiento de nuestra plataforma inmobiliaria. Al reunir áreas de especialización complementarias dentro de una única organización, estamos creando una plataforma más integrada, más diversificada y mejor posicionadapara respaldar el crecimiento de nuestras actividades inmobiliarias en Europa y a escala internacional”.
Por su parte, Jérôme Grumler, Deputy Chief Executive Officer de Tikehau Investment Management, ha añadido: “Esta operación nos permite incorporar la marca Sofidy y la reconocida experiencia de sus equipos a una nueva dinámica de crecimiento, dentro de una plataforma más sólida y plenamente integrada. Al combinar nuestras capacidades, reforzamos nuestra capacidad para acompañar a nuestros clientes y socios a largo plazo, con una amplia gama de soluciones adaptadas a todo tipo de inversores y un foco continuado en la innovación”.
Después de años de tribulaciones, el año pasado trajo luces de esperanza para la industria de private equity, con auge en los negocios, el capital recaudado y –una pieza fundamental para las necesidades de liquidez de los LPs– las salidas de compañías. Sin embargo, el actual panorama de volatilidad en los mercados globales pone en duda el futuro inmediato de los negocios, especialmente considerando la debilidad en la actividad de IPOs y la concentración en meganegocios que se observa en el pasado reciente.
El mercado global de capital privado empezó este año con bastante optimismo, según reportan desde la consultora KPMG. “Un pozo profundo de capital disponible, un mejor entorno de desinversiones y un sentido de que las condiciones macroeconómicas se estaban estabilizando les dio a los inversionistas una cautelosa confianza. Esto siguió a inicios del 1Q de 2026; sin embargo, el repentino conflicto en el Medio Oriente trajo, comprensiblemente, una contracción inicial en el mercado”, indicó Gavin Geminder, Global Head de Private Equity de la firma, en un reporte reciente.
Dados los tiempos del conflicto bélico entre EE.UU., Israel e Irán, el impacto fue relativamente contenido en el primer trimestre. Entre enero y marzo, se anunciaron 4.168 negocios asociados al private equity, alcanzando los 436.000 millones de dólares. Midiendo como 12 meses móviles, esto marca una caída leve, de 2,2 billones (millones de millones) de dólares a 2,1 billones. Y el número de negocios cayó más: de 21.026 el año pasado a 19.682 este año.
Los exits, particularmente, están viendo un panorama complicado, según describió Geminder. Pese a un sólido valor agregado de 294.000 millones de dólares, el primer trimestre cerró con sólo 635 negocios de desinversión, incluyendo una débil actividad de listados públicos, de sólo 31 operaciones. “El volumen de salidas cayó a lo largo de todos los tipos de desinversión , destacando la continua lucha por realizar activo y devolver capital a los inversionistas”, indicó el ejecutivo.
Esta debilidad no afectó sólo a los mercados públicos, como motor de desinversión para el capital privado. Cifras de S&P Global Market Intelligence reflejan 614 operaciones de M&A en el primer trimestre de 2026, marcando una baja de 22% respecto a las 785 operaciones del año anterior. Eso sí, con un aumento del valor agregado: subió 12,6% en el primer trimestre, de 137.310 millones de dólares a 154.640 millones de dólares.
Señales del primer trimestre
En plena temporada de reporte de resultados corporativos, algunos grandes nombres del private equity dan cuenta de un panorama de preocupación, pero también de convicción en las fórmulas de cada casa de inversiones en poder realizar sus inversiones. Y es que, pese a las incertidumbres que afectan a las mesas de dinero a nivel global, los gestores tienen hojas de ruta para dar liquidez a sus LPs.
“De repente, los mercados públicos para los privados vuelven al centro de atención. Si bien podría haber, dada la incertidumbre de la guerra, algo de desaceleración en la monetización vía IPO, eso no significa que los sponsors sofisticados del mundo no están pensando, igual que algunos corporativos bien capitalizados, si pueden o no aprovechar algunas dislocaciones. Hay muchas formas de pensar en eso”, dijo Denis Coleman, CFO de Goldman Sachs, en una llamada con inversionistas.
Si bien la actividad de los sponsors de PE se ha visto lenta, señaló, en la gigante financiera estadounidense esperan que se acelere. “Ha estado más lento de lo que esperábamos, pero el negocio es lo suficientemente grande, amplio y diversificado para que, incluso con una actividad de sponsors más lenta, no tenga un gran impacto en el negocio en general”, acotó, recalcando que se están enfocando en generar una buena dinámica de exits en su cartera.
En su propia llamada de resultados trimestrales, EQT AB celebró el block trade protagonizado por un sponsor de PE más grande en la historia, que lograron con la venta de Galderma, parte de su octavo fondo de capital privado. Esta victoria, recalcó el CEO y Managing Partner, Per Franzén, se dio en un período de alta incertidumbre y volatilidad por las tarifas y las decisiones de la Casa Blanca.
Hacia delante, la firma anticipa mantener el ritmo. “Durante este período de volatilidad, seguimos enfocados en ejecutar nuestra agenda de exits”, aseguró el ejecutivo a los inversionistas, agregando que apuntan a unas 30 operaciones de desinversión este año, en línea con 2025. “Por supuesto, todo está sujeto a las condiciones de mercado, pero lo que me da confianza es que este pipeline de exits está bien repartido entre estrategias, clases de activos, infraestructura, private equity, etapas tempranas y también entre sectores”.
Blackstone también se refirió al asunto en su conference call trimestral. Michael Chae, ViceChairman y CFO de la gestora, destacó que lograron concretar cuatro IPOs en su cartera el año pasado, pero que el panorama hacia delante está marcado por la turbulencia. “La reciente y significativa volatilidad de mercado e incertidumbre generalizada han tenido el efecto de extender pipelines de salida y desacelerar la actividad de realización en el corto plazo”, comentó, agregando que “si hay una resolución duradera del conflicto en el Medio Oriente, esperamos una actividad robusta en la segunda mitad del año”.
En los próximos días, Apollo, Carlyle y New Mountain Capital tendrán sus propias conversaciones con analistas e inversionistas, dando su propia perspectiva.
Mejores números, para menos actores
Incluso antes de que el incierto contexto global complicara el panorama, la recuperación del private equity del año pasado ya tenía sus matices, especialmente considerando la concentración en meganegocios.
“La actividad de exits rebotó con fuerza en 2025, con el valor global de negocios alcanzando los 905.000 millones de dólares. Pero 78% se concentró en mega exits, dejando el inventario de mercado medio efectivamente estancado”, advirtió Allianz en un reporte durante el primer trimestre. “Hasta que la liquidez se amplíe más allá de la capa superior, la normalización de la distribución sigue incompleta estructuralmente”, indicaron desde la firma.
En ese sentido, Allianz ve a la industria en un “punto de inflexión”, donde la recuperación del año pasado se ve más selectiva que generalizada.
En cuanto a estrategias de desinversión, la firma ve que las IPOs son la pieza que falta, con una actividad de corporativos relativamente robusta –alcanzando un récord el año pasado, con negocios por 299.000 millones de dólares– y la actividad entre sponsors en recuperación. En ese sentido, la actividad de listados en bolsa se ve frágil en EE.UU. y en deterioro en Europa. “Esto sugiere que los mercados de IPOs pueden retomar en el futuro, aunque probablemente con un volumen estructuralmente inferior a ciclos pasados”, acotaron.
Desde PwC, el líder de PE global Eric Janson recalcó que, si bien hay señales de recuperación, este tipo de salida sigue siendo relativamente pequeña, en comparación con otras rutas. Por lo mismo, indicó el consultor en un reporte reciente, “se espera que las transacciones secundarias, incluyendo negocios entre sponsors y las operaciones de vehículos de continuación, se mantengan como la ruta dominante de salida para las firmas de private equity en 2026”.
En ese sentido, la expectativa es que estos desafíos tengan un efecto en la industria. En última instancia, señalaron en un reporte de McKinsey, “la habilidad de generar exits a través de secundarios u otras rutas, sigue siendo crítica para devolver capital a los LPs y, a la par, apoyar la capacidad de los managers de levantar nuevos fondos”.
Mientras que los GPs de mayor peso en la industria siguen levantando grandes fondos insignia, la “larga cola” de managers que les siguen no están pudiendo seguir el paso. “Algunos está enfrentando restricciones de capital, a medida que las desinversiones se han desacelerado y los LPs demandan retornos”, indicaron desde la consultora.
Los mercados privados se han consolidado como uno de los principales motores de crecimiento de las finanzas globales. Sin embargo, siguen operando sin uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema financiero moderno: un mecanismo robusto y transparente de formación de precios en tiempo real.
El valor agregado de las compañías privadas ya se mide en decenas de trillones de dólares, pero sus valoraciones continúan ancladas a eventos puntuales—como rondas de financiación o revisiones anuales tipo 409A. Como resultado, inversionistas, directorios y empleados toman decisiones de asignación de capital basadas en información desactualizada.
La liquidez suele presentarse como el gran desafío de los mercados privados. Sin embargo, el verdadero cuello de botella está en una etapa anterior: sin un proceso continuo y confiable de determinación de valor, cualquier mecanismo de liquidez—desde tender offers hasta programas de recompra—corre el riesgo de generar distorsiones.
El legado de una valoración episódica
Los mercados públicos resolvieron este problema hace décadas mediante la integración de centros de negociación, flujos de información estandarizados y marcos regulatorios sólidos. Esto permitió operar, cubrir riesgos y construir portafolios con referencias de mercado en tiempo real.
En contraste, los mercados privados siguen tratando la valoración como un requisito de cumplimiento, no como una señal financiera dinámica.
No es inusual que una empresa respaldada por venture capital mantenga una valoración basada en una ronda de 2021, a pesar de cambios significativos en ingresos, márgenes o condiciones macroeconómicas. Las transacciones en el mercado secundario suelen cerrarse con descuentos poco consistentes, los empleados subestiman el valor de su participación y la confianza del inversionista se ve afectada.
Incluso los proveedores de liquidez—incluidas las plataformas digitales de mercados secundarios—encuentran que la falta de referencias de valoración actualizadas es el principal factor limitante.
Los límites de las soluciones actuales
Instrumentos como los private ETNs o los interval funds han ampliado el acceso y mejorado parcialmente las condiciones de liquidez, pero no resuelven el problema estructural.
Por ejemplo, los interval funds permiten suscripciones diarias, pero dependen de cálculos mensuales o trimestrales de NAV (net asset value). Llevar ese proceso a una frecuencia diaria implica un esfuerzo operativo considerable, además de requerir tecnología escalable y un alto grado de juicio profesional.
Algunos gestores recurren a firmas externas de valoración para estimar el fair value, pero incluso ese proceso sigue siendo lento y costoso.
Sin un sistema de valoración más dinámico, el mercado no puede asignar precios de manera consistente, gestionar riesgos de forma eficiente ni diseñar productos que ofrezcan liquidez de manera creíble.
Hacia una capa de valoración continua
La evolución tecnológica en este ámbito sugiere un cambio de paradigma.
Nuevos frameworks de datos permiten integrar información operativa de las compañías, métricas financieras, comparables de mercado y señales provenientes de transacciones secundarias dentro de modelos adaptativos.
En lugar de depender de una valoración estática, el valor se ajusta a medida que evoluciona el negocio.
Este enfoque transforma la valoración de un ejercicio retrospectivo a una infraestructura prospectiva que sustenta la gobernanza, la formación de capital y el desarrollo de liquidez.
En este nuevo contexto, el precio deja de ser una estimación puntual para convertirse en una pieza central de la arquitectura del mercado.
Los tres pilares del nuevo modelo
1. Disponibilidad y estandarización de datos
Las compañías privadas deben proporcionar información financiera y operativa de forma consistente y oportuna. La fragmentación actual—donde cada actor utiliza formatos distintos—dificulta enormemente la agregación. La estandarización de diccionarios de datos y plantillas de reporte será un requisito imprescindible.
2. Transparencia y auditabilidad de los modelos
Los modelos de valoración continua deben resistir el escrutinio de auditores, reguladores y contrapartes. El uso de machine learning puede facilitar actualizaciones más frecuentes, pero los supuestos y fuentes de datos deben ser trazables y comprensibles.
Los inversionistas necesitan claridad sobre cómo variables como la volatilidad de flujos de caja, múltiplos comparables o métricas operativas impactan la valoración.
3. Infraestructura y gobernanza
La valoración en tiempo real requiere sistemas robustos y marcos de gobernanza bien definidos. Así como los mercados públicos cuentan con infraestructuras consolidadas, los mercados privados deberán desarrollar data hubs distribuidos o utilities de valoración.
En este contexto, proveedores especializados podrían alimentar modelos con datos verificados, mientras que las plataformas tecnológicas integran esta información vía APIs en sistemas de distribución y gestión de cap tables.
Más allá de la liquidez
Un sistema de valoración continua no solo facilita la liquidez; también mejora la eficiencia del mercado en múltiples dimensiones.
Permite a fundadores y directorios alinear mejor los incentivos internos, optimizar decisiones de fundraising y estructurar operaciones de M&A con mayor precisión. Los inversionistas pueden proyectar flujos de caja y gestionar riesgos con mayor rigor.
Además, habilita nuevos tipos de productos: desde fondos con ventanas de liquidez más flexibles hasta estructuras de private credit con umbrales dinámicos de loan-to-value (LTV).
Incluso los reguladores se benefician, al contar con mayor visibilidad sobre las prácticas de valoración y poder ajustar con mayor precisión los marcos de protección al inversionista.
Conclusión: el precio como infraestructura de mercado
Construir una infraestructura de valoración no es un reto menor. La valoración de compañías en etapas tempranas seguirá teniendo un componente subjetivo, y los shocks macroeconómicos pueden generar ajustes abruptos.
Pero la dirección es clara.
La liquidez no precede a la formación de precios; es consecuencia de ella.
En la próxima década, el liderazgo en los mercados privados no lo definirán quienes construyan la siguiente plataforma de trading, sino quienes logren establecer los estándares de valoración más confiables.
Ahí es donde reside el verdadero potencial de desbloquear trillones de dólares en valor.
Tribuna de opinión firmada por Juan Agualimpia, Chief Marketing Officer en LYNK Markets.
Poco a poco vamos conociendo cómo quedará el liderazgo de la Reserva Federal de EE.UU. a partir de mayo. Por un lado, la candidatura de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed ya ha sido aprobada por la Comisión Bancaria del Senado, y ahora pasará al pleno del Senado para su confirmación. Y por otro, Jerome Powell tambiénconfirmó, en su última rueda de prensa durante la reunión de abril, que permanecerá como gobernador de la Fed una vez finalice su mandato como presidente.
Ahora, cuando expire el mandato actual del presidente Powell, podrá optar por permanecer en la Junta de Gobernadores de la Fed hasta enero de 2028. “En los 113 años de historia del banco central, eso solo ha ocurrido una vez antes, cuando Marriner Eccles, presidente de 1934 a 1948, permaneció como miembro del Consejo de Gobernadores hasta 1951. Tanto Eccles como Powell dijeron estar preocupados por la integridad e independencia de la Fed bajo los presidentes Truman y Trump, respectivamente”, explica Phil Orlando, estratega jefe de Mercados de renta variable en Federated Hermes.
Para Max Stainton, estratega Senior de Macroeconomía Global en Fidelity International, la decisión de Powell de quedarse en la Fed no ha sido una sorpresa, “dadas las anteriores declaraciones de Powell en las que señalaba que podría seguir como gobernador para proteger la integridad institucional de la Reserva Federal”, explica.
Implicaciones para la institución
Sin embargo, ¿qué supondrá la convivencia de estos dos liderazgos para la institución monetaria? Tenemos claro los motivos que han llevado a Powell a permanecer como gobernador. “Mi preocupación radica en la serie de ataques legales contra la Fed, que amenazan nuestra capacidad para llevar a cabo la política monetaria sin tener en cuenta factores políticos. Estas acciones legales por parte de la Administración no tienen precedentes y existen amenazas continuas de que haya más. Me preocupa que estos ataques estén debilitando la institución”, dijo con palabras prudentes.
Según destaca Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, Powell permanecerá como gobernador “durante un tiempo”, al menos hasta que la investigación se resuelva “con transparencia y de forma definitiva”. También señaló que quiere ver cesar esos ataques políticos y que la situación se normalice antes de marcharse. Es un umbral exigente. “Aunque Powell pretende mantener un perfil bajo como gobernador y ayudar a Kevin Warsh a alcanzar consensos cuando sea posible, el mensaje de fondo es claro: salvaguardar la independencia de la Fed sigue siendo una cuestión central”, afirma Olszyna-Marzys.
Por lo tanto, la cuestión es si el hecho de que Powell permanezca en la Fed podría alterar la dinámica entre los miembros del FOMC. Si Powell y Warsh alguna vez estuvieran enfrentados, ¿cómo podrían responder el resto de los miembros?
En opinión de Orlando, Warsh, que fue integrante del Consejo de Administración de 2006 a 2011 (durante la crisis financiera global), dijo en su declaración inicial de la semana pasada que los banqueros centrales deben ser lo suficientemente fuertes para escuchar una diversidad de puntos de vista de todos los frentes; lo bastante humildes para estar abiertos a nuevas ideas y nuevos desarrollos económicos; lo bastante sabios para traducir datos imperfectos en perspectivas significativas, y lo bastante dedicados para emitir juicios fieles y sabios. “Uno se puede imaginar un debate sano, riguroso y respetuoso. Pero tener a un antiguo jefe sentado en la mesa con el nuevo podría ser demasiado”, apunta Orlando.
En este sentido, el experto recuerda que si Powell no abandona la Fed de inmediato, Warsh no tendrá lugar en el consejo. “Eso es algo sin precedentes. Como resultado, es probable que el escaño se abra con la salida de Stephen Miran, que se unió a la Junta el pasado agosto. Miran sustituyó a la gobernadora Adriana Kugler, que dimitió el verano pasado, y su mandato expiró el 31 de enero. Cuando Powell finalmente abandone, Trump podría nombrar a Miran para que regrese”, apunta Orlando.
Visión sobre los tipos
Hasta ahora, los mercados parecen haber interpretado las señales de la Fed como un giro hacia una postura más restrictiva. Sin embargo, Tiffany Wilding, economista de PIMCO, considera que la reacción del mercado parece moderada por la expectativa de que Kevin Warsh, el próximo presidente de la Fed, pueda mantener la institución en pausa pese a las presiones de estanflación derivadas del conflicto en Oriente Próximo. “Seguimos pensando que el listón está alto para que la Fed cambie de rumbo y suba tipos. Dada la elevada incertidumbre sobre los precios y el suministro energético, es probable que la Fed mantenga los tipos estables hasta que el equilibrio entre inflación y desempleo sea más claro”, defiende Wilding.
Por su parte, Stainton reconoce que este movimiento añadirá una mayor incertidumbre a las perspectivas de los tipos de interés en el futuro. “A la hora de hablar de posturas, en la última reunión, quedó claro que Powell adoptó un enfoque de orientación futura más basado en el comité. Reiteró que la ‘mayoría’ del comité no veía probable una subida de tipos y que el comité seguía estando, en gran medida, en modo de espera para evaluar cómo se desarrollan las perturbaciones en curso”, añade Stainton.
Antes estos cambios, el experto de Fidelity International señala que su escenario central sigue siendo más dovish que el implícito en los precios de mercado, “ya que espera que el próximo presidente, Warsh, y el conjunto del comité quieran contrarrestar el impacto negativo sobre el crecimiento derivado del shock energético con al menos un recorte antes de final de año”.
Foto cedidaOle Jorgensen, director de inteligencia artificial de Generali Investments
Generali Investments ha anunciado el nombramiento de Ole Jorgensen como director de Inteligencia Artificial, un paso significativo en la estrategia del grupo para acelerar el crecimiento y el avance tecnológico mediante una adopción responsable y coordinada de la inteligencia artificial en toda su plataforma global de inversión.
En su cargo, Jorgensen supervisará la integración de las capacidades de IA en la plataforma multiafiliada de gestión de activos de Generali Investments. Será responsable de definir e impulsar una estrategia unificada de IA, garantizando que las iniciativas orientadas a mejorar la productividad se desarrollen de forma colaborativa entre las distintas gestoras, al tiempo que se mantienen sólidos estándares de gestión de riesgos y gobernanza.
Este nombramiento refleja el compromiso de Generali Investments con la innovación. Dará impulso a la organización en un momento en el que el ritmo del cambio tecnológico se acelera, fomentando la disciplina y la colaboración, sin perder de vista la creación de valor a largo plazo.
«La aceleración exponencial de la inteligencia artificial transformará profundamente la industria de la gestión de inversiones, y estamos abrazando esta evolución. Estamos elevando el desarrollo de capacidades de IA a una prioridad estratégica en toda nuestra plataforma, con la ambición de construir una base sólida de IA que mejore los resultados de inversión, la eficiencia operativa y el servicio al cliente”, ha señalado Woody Bradford, CEO y director general de Generali Investments.
Por su parte, Ole Jorgensen, director de Inteligencia Artificial de Generali Investments, ha añadido: “Nuestra visión es integrar un enfoque de IA compartido y sinérgico en toda nuestra plataforma global, donde la tecnología amplifique las capacidades humanas y la colaboración entre afiliadas impulse la productividad, el rendimiento y la ventaja competitiva. Con la contribución activa de nuestras personas, aspiramos a posicionar a Generali Investments como una organización unificada y de alto rendimiento, ágil y preparada para prosperar en un futuro impulsado por la IA”.
Ole Jorgensen aporta una profunda experiencia en la intersección entre la inteligencia artificial y la gestión de activos. Antes de su nombramiento, trabajó durante 12 años como director de Investigación en Global Evolution Asset Management, una de las gestoras afiliada de Generali Investments, donde contribuyó al crecimiento de la compañía y lideró la integración de técnicas de IA en el proceso de inversión. También ha ocupado cargos sénior en el Banco Mundial y fue presidente del Comité Asesor de los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas (PRI) sobre ESG en calificaciones crediticias. Es doctor y máster en macroeconomía internacional y ha ejercido como profesor de Economía. Jorgensen ha completado dos programas estratégicos de IA en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y un Executive Program en Singularity University, en Silicon Valley.
El año 2026 se perfila como un período desafiante para los mercados financieros y, en especial, para la renta
fija. Tras un 2025 favorable en términos de retornos, el nuevo escenario combina un punto de partida distinto,
con rendimientos aún atractivos en términos históricos, pero con un entorno macroeconómico y financiero más
complejo.
La mayor volatilidad, la persistencia de tensiones geopolíticas y los desequilibrios fiscales acumulados en las principales economías modifican las reglas de juego para los inversores en bonos. En este contexto, la renta fija deja de ser una simple ancla defensiva del portafolio y pasa a exigir un enfoque más analítico, dinámico y selectivo.
Uno de los cambios más relevantes del ciclo actual es la transformación del rol tradicional de los bonos soberanos globales. Durante décadas, la deuda gubernamental de economías desarrolladas ofreció protección en episodios de estrés, gracias a su baja o incluso negativa correlación con los activos de riesgo. Sin embargo, en el nuevo entorno esa función se ha vuelto menos confiable. Algunos episodios recientes muestran que los bonos soberanos pueden sufrir correcciones significativas al mismo tiempo que otros activos de riesgo, en especial, cuando los movimientos de mercado están impulsados por shocks inflacionarios, cambios abruptos en las expectativas de política monetaria o cuestionamientos sobre la sostenibilidad fiscal.
Este comportamiento no es meramente circunstancial. Existen factores estructurales que explican por qué la volatilidad en los mercados de bonos ha aumentado de forma persistente. El elevado nivel de endeudamiento público, junto con necesidades de financiamiento cada vez mayores, hace que los tramos largos de la curva sean sensibles a cualquier variación en el apetito de los inversores. Lo ocurrido de forma reciente con los bonos soberanos de Japón ha demostrado cómo los cambios en la política fiscal o en la dinámica de emisión pueden gene
rar ajustes abruptos en los rendimientos, con efectos que se propagan de manera rápida a nivel global.
En Estados Unidos, de manera similar, los repuntes en las tasas de largo plazo reavivan el debate sobre la deuda y actúan como un freno natural a políticas económicas más agresivas.
Desde el punto de vista macroeconómico, el año 2026 plantea, a su vez, límites más claros al potencial de apreciación de los precios de los bonos. Con rendimientos iniciales más bajos que en ciclos previos y una curva que podría empinarse de forma gradual, el margen para obtener retornos significativos vía caídas adicionales de tasas parece acotado. Al mismo tiempo, la inflación continúa como un factor de incertidumbre central. Si bien se ha moderado respecto de los máximos observados tras la pandemia, su reciente resistencia a seguir descendiendo im-
plica que cualquier sorpresa al alza podría traducirse en ajustes rápidos y desordenados en las tasas, que afecta en mayor medida a los activos de mayor duración.
Otro aspecto central del actual entorno es la compresión de los diferenciales de crédito. Si bien las tasas nominales ofrecen niveles atractivos de ingreso, los spreads se encuentran ajustados en muchas categorías, lo que reduce el margen de error para el inversor. En este contexto, la búsqueda de valor se vuelve más compleja y el riesgo de selec
cionar erróneamente una posición individual aumenta de manera significativa. La combinación de spreads estrechos y mayor volatilidad implica que episodios adversos pueden traducirse rápidamente en pérdidas
desproporcionadas para carteras mal posicionadas.
Frente a este panorama, diversificar de forma activa las carteras se vuelve una prioridad. Optimizar la construcción de portafolios requiere ir más allá de la simple asignación entre clases de activos y considerar factores como la duración, calidad crediticia, exposición geográfica y sensibilidad a variables macro. En este sentido, algunas áreas de la renta fija ofrecen características diferenciadas. La deuda de mercados emergentes en moneda local, por ejemplo, presenta fundamentos macroeconómicos más sólidos en varios países, con políticas monetarias creíbles, anclas fiscales relativamente más firmes y una participación extranjera aún por debajo de niveles históricos. A ello se suma una narrativa de debilitamiento del dólar, que podría actuar como viento de cola
adicional.
En este marco, la gestión activa adquiere una relevancia central. La heterogeneidad de riesgos y la rápida rotación de narrativas de mercado hacen que las estrategias pasivas resulten menos eficaces para navegar la complejidad actual. La capacidad de ajustar exposiciones, rotar entre sectores, gestionar la duración y seleccionar emisores con
criterios sólidos se vuelve clave para preservar capital y capturar oportunidades. Elegir gestores activos con procesos robustos, disciplina en la gestión del riesgo y una visión integral del mercado es, por lo tanto, una decisión estratégica.
En síntesis, el año 2026 se perfila como un año exigente para los inversores en renta fija. Las tasas actuales ofrecen una base atractiva, pero los riesgos asociados a la volatilidad, la compresión de spreads y la positividad de las correlaciones de los bonos con otras clases de activos obligan a un enfoque más sofisticado. En este nuevo régimen,
la diversificación bien entendida y la selección cuidadosa de gestores activos con estrategias robustas no son solo herramientas tácticas, sino los cimientos sobre los cuales construir retornos estables y consistentes en el largo plazo.
Desde una perspectiva práctica, este diagnóstico se traduce hoy en una preferencia clara por segmentos de la renta fija que permitan equilibrar ingreso y control de riesgos. Se ve valor en crédito corporativo, grado de inversión, con preferencia en vencimientos intermedios, en particular en el rango de cinco a diez años, y con cupones atractivos que permitan capturar ingreso sin asumir una duración excesiva. Dentro del universo high yield, la recomendación se concentra en emisores con calificación BB, evitando los tramos más largos de la curva y priorizando vencimientos no superiores a entre cinco a siete años, donde la relación riesgo-retorno resulta más favorable.
En mercados emergentes se encuentran oportunidades interesantes, en especial, en América Latina, una región que combina rendimientos elevados con mejoras graduales en los fundamentos macroeconómicos. En este segmento, la preferencia se orienta hacia emisores con calificaciones entre BBB y BB y plazos que no superen los siete a diez años, que buscan limitar la exposición a shocks externos y a episodios de volatilidad. Para acceder a otros mercados emergentes fuera de la región, se considera más eficiente hacerlo a través de fondos mutuos especializados, que permiten reducir el riesgo idiosincrático de cada emisor y mitigar problemas de con-
centración, así se mantiene al mismo tiempo una adecuada diversificación geográfica y sectorial.
La evolución de los clientes internacionales, la creciente sofisticación patrimonial, la presión sobre los modelos tradicionales de comisiones y la importancia de la cultura organizacional marcaron la discusión del panel integrado por líderes del negocio de gestión patrimonial internacional durante una conferencia especializada del sector en el marco de la primera edición del Funds Society Leaders Summit en colaboración con CFA Society Miami.
El panel estuvo conformado por Paula Alvis, Branch Manager at Snowden Lane; Marlen López, Senior Wealth Advisor at the López Private Wealth Group, part of Excelsis Global Private Wealth; Nicolas Terlonge, Branch Manager at Raymond James y Jesus Valencia, Director at Florida International Market at UBS.
La moderación estuvo a cargo de Jonathan Schumann, Head of International at Thornburg Investment Management.
Durante la apertura, Schumann señaló que los participantes son responsables del crecimiento de ingresos, rentabilidad, supervisión regulatoria, reclutamiento y cultura corporativa dentro de sus organizaciones, describiéndolos como los “CEOs” de sus respectivas franquicias locales.
Cambio generacional y nuevas prioridades del cliente
Uno de los principales temas abordados fue la transformación de la base de clientes en el negocio global de wealth management.
Marlen Lopez destacó que, tras 25 años en la industria, observa una transición generacional relevante dentro de las familias empresarias y de alto patrimonio. Según explicó, las nuevas generaciones muestran una mayor disposición hacia el crecimiento y una menor aversión al riesgo en comparación con generaciones anteriores.
“La generación anterior operaba muchas veces desde una mentalidad de escasez o miedo a perder el patrimonio. Los jóvenes hoy buscan crecimiento y están abiertos a distintos tipos de inversión”, afirmó Lopez.
La ejecutiva añadió que, para conectar con este nuevo perfil de clientes, su firma ha integrado herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en la operación diaria. En particular, mencionó el uso de Jump AI para analizar conversaciones y profundizar en los objetivos patrimoniales de las nuevas generaciones familiares.
Por su parte, Jesus Valencia señaló que las familias de alto patrimonio son hoy “más globales y sofisticadas que nunca”, con una creciente demanda de asesoramiento holístico y capacidades institucionales.
Valencia destacó además dos tendencias estructurales: la feminización del patrimonio y la digitalización de los servicios financieros. Explicó que, para responder a estas necesidades, UBS se apoya en especialistas internacionales en estructuración patrimonial, soluciones de lending, gestión de liquidez y servicios de family office.
Nicolas Terlonge coincidió en que las estructuras familiares y patrimoniales se han vuelto significativamente más complejas.
“Los días de estructuras estáticas han terminado”, aseguró el ejecutivo de Raymond James, al señalar que hoy es común encontrar estructuras domiciliadas en una jurisdicción mientras los beneficiarios viven en distintas partes del mundo, lo que exige mayor flexibilidad regulatoria y operativa por parte de las plataformas de inversión.
Presión sobre comisiones y mayor valor del asesoramiento
En el bloque dedicado a la economía del negocio de gestión patrimonial, los participantes coincidieron en que la industria atraviesa una fuerte transformación derivada de la compresión de comisiones y el creciente valor del asesoramiento especializado.
Jesus Valencia resumió el fenómeno señalando que “la beta se está abaratando mientras el asesoramiento se vuelve más valioso”.
El directivo de UBS explicó que los clientes muestran mayor disposición a pagar por propuestas diferenciadas y sofisticadas, particularmente en segmentos como capital privado, crédito privado y bienes raíces, donde el componente de asesoramiento tiene un peso más relevante.
“El negocio se está alejando del producto para centrarse en la relación”, sostuvo.
Nicolas Terlonge agregó que las firmas compiten hoy por la “misma cuota de atención” del cliente, especialmente en el mercado offshore, donde los asesores estadounidenses compiten directamente con actores locales en los países de origen de los inversionistas.
Además, indicó que existe una creciente demanda por soluciones de financiamiento y lending, lo que obliga a las firmas a evolucionar constantemente para mantenerse competitivas.
Marlen Lopez explicó que su práctica ha migrado hacia un modelo predominantemente fee-based, que actualmente representa 95% de su negocio. Asimismo, detalló que están transitando de una estructura fija basada en activos bajo gestión (AUM) hacia un esquema escalonado o tier-based, con el objetivo de competir de manera más eficiente en el segmento ultra high net worth (UHNW).
Cultura y talento, factores estratégicos
En materia de reclutamiento y desarrollo de talento, Paula Alvis sostuvo que la cultura corporativa y la autenticidad son elementos fundamentales para atraer profesionales adecuados.
“El talento comienza con la cultura y la honestidad sobre quiénes somos”, comentó la ejecutiva de Snowden Lane, quien destacó la importancia de reconocer al personal de apoyo y construir equipos alineados no solo con objetivos corporativos, sino también humanos.
Nicolas Terlonge definió el reclutamiento como un “deporte de contacto de tiempo completo” y enfatizó que el encaje cultural debe tener prioridad sobre las habilidades técnicas.
“Prefiero contratar a la persona y enseñar la habilidad”, afirmó.
El ejecutivo también subrayó la relevancia de acompañar el desarrollo profesional desde etapas tempranas, particularmente en áreas operativas, donde pequeños gestos de reconocimiento pueden generar un impacto significativo en la retención y motivación del talento.
Recomendaciones para nuevas generaciones
Al abordar los consejos para jóvenes profesionales que buscan ingresar al negocio de wealth management global, Jesus Valencia recomendó desarrollar tanto capacidades técnicas como inteligencia emocional.
“Es difícil competir al más alto nivel sin un equilibrio entre análisis y coeficiente emocional”, afirmó.
También sugirió obtener rápidamente licencias regulatorias como la SIE (Securities Industry Essentials) y Serie 66 (Uniform Combined State Law Examination), además de desarrollar redes de contacto y mantener paciencia en una industria que describió como meritocrática.
Paula Alvis, por su parte, llamó a las nuevas generaciones a mantenerse auténticas, conocer todos los procesos operativos del negocio y asumir nuevos retos antes de caer en zonas de confort.
Cultura organizacional como ventaja competitiva
En la parte final del panel, los participantes coincidieron en que la cultura interna se ha convertido en un diferenciador estratégico para las firmas de gestión patrimonial.
Marlen Lopez explicó que en su organización impulsan iniciativas enfocadas en el equilibrio entre vida profesional y personal, incluyendo retiros anuales fuera de la oficina para fortalecer vínculos entre colaboradores.
Nicolas Terlonge sostuvo que la cultura no puede “tercerizarse” a oficinas centrales y debe construirse diariamente en cada mercado local. Añadió que el liderazgo debe reflejarse en detalles cotidianos como la puntualidad, el profesionalismo y la cercanía con los equipos.
Jesus Valencia reforzó esa idea al señalar que los líderes deben intervenir cuando detectan conductas inadecuadas. “Donde permites, promueves”, afirmó.
Finalmente, Paula Alvis resumió su visión señalando que “la cultura es difícil de explicar, pero fácil de sentir”, y aseguró que su objetivo es construir organizaciones basadas en conexión humana y sentido de pertenencia.
Bolton Global Capital anunció la incorporación de Luiz Ottoni, un experimentado ejecutivo con más de 35 años de experiencia en los mercados financieros globales, como parte de su estrategia de fortalecimiento de capacidades en gestión patrimonial y asesoría internacional.
La firma destacó que Ottoni cuenta con una amplia trayectoria en construcción de portafolios, estrategias de inversión discrecional y asignación multi-activos, tanto en mercados desarrollados como emergentes. A lo largo de su carrera ha administrado capital para clientes de alto patrimonio, family offices e instituciones financieras, con un enfoque centrado en estrategias macroeconómicas y manejo disciplinado del riesgo.
Steve Preskenis, director ejecutivo de Bolton Global Capital, afirmó que la llegada de Ottoni fortalece la red internacional de asesores de la firma gracias a su visión global y experiencia en inversiones.
“Su perspectiva internacional, la profundidad de su experiencia y su enfoque disciplinado de inversión lo convierten en una incorporación estratégica para nuestra creciente red de asesores. Luiz representa el tipo de profesional de alto nivel que prospera en un entorno independiente y genera un valor significativo para los clientes”, señaló Preskenis.
Ottoni seguirá enfocado en el diseño de soluciones de inversión personalizadas, apoyándose en su experiencia en renta fija, renta variable, productos estructurados y derivados, con una especialización destacada en mercados latinoamericanos.
La flamante adquisición de Bolton Global Capital señaló que la independencia y el alcance global de la empresa fueron factores determinantes para sumarse a la organización.
“El compromiso de la firma con una verdadera independencia, junto con su sólida plataforma y presencia internacional, crea un entorno excepcional para atender a los clientes con flexibilidad y enfoque estratégico”, comentó Ottoni.
Antes de integrarse a Bolton Global Capital, Ottoni se desempeñó como Director y Banquero Privado en Banco BTG Pactual en Miami, donde lideró estrategias globales de asignación de activos y asesoró a clientes de alto patrimonio, administrando alrededor de 400 millones de dólares en activos.
Su trayectoria también incluye posiciones relevantes en Safra National Bank of New York y Genesis Investment Advisors, además de funciones de liderazgo en Itaú BBA. Inició su carrera profesional en Banco Sul América.
Bolton Global Capital indicó que mantiene su estrategia de expansión mediante la incorporación de asesores con experiencia internacional, en un contexto donde la demanda por soluciones patrimoniales personalizadas y acceso a mercados globales continúa creciendo.
Fundada en 1985, Bolton Global Capital es una firma independiente de broker-dealer y gestión patrimonial enfocada en clientes internacionales y estadounidenses. La compañía cuenta con una fuerte presencia entre inversionistas latinoamericanos y europeos y administra 19 mil millones de dólares en activos, con cifras al cierre de octubre de 2025.