Poco a poco vamos conociendo cómo quedará el liderazgo de la Reserva Federal de EE.UU. a partir de mayo. Por un lado, la candidatura de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed ya ha sido aprobada por la Comisión Bancaria del Senado, y ahora pasará al pleno del Senado para su confirmación. Y por otro, Jerome Powell también confirmó, en su última rueda de prensa durante la reunión de abril, que permanecerá como gobernador de la Fed una vez finalice su mandato como presidente.
Ahora, cuando expire el mandato actual del presidente Powell, podrá optar por permanecer en la Junta de Gobernadores de la Fed hasta enero de 2028. “En los 113 años de historia del banco central, eso solo ha ocurrido una vez antes, cuando Marriner Eccles, presidente de 1934 a 1948, permaneció como miembro del Consejo de Gobernadores hasta 1951. Tanto Eccles como Powell dijeron estar preocupados por la integridad e independencia de la Fed bajo los presidentes Truman y Trump, respectivamente”, explica Phil Orlando, estratega jefe de Mercados de renta variable en Federated Hermes.
Para Max Stainton, estratega Senior de Macroeconomía Global en Fidelity International, la decisión de Powell de quedarse en la Fed no ha sido una sorpresa, “dadas las anteriores declaraciones de Powell en las que señalaba que podría seguir como gobernador para proteger la integridad institucional de la Reserva Federal”, explica.
Implicaciones para la institución
Sin embargo, ¿qué supondrá la convivencia de estos dos liderazgos para la institución monetaria? Tenemos claro los motivos que han llevado a Powell a permanecer como gobernador. “Mi preocupación radica en la serie de ataques legales contra la Fed, que amenazan nuestra capacidad para llevar a cabo la política monetaria sin tener en cuenta factores políticos. Estas acciones legales por parte de la Administración no tienen precedentes y existen amenazas continuas de que haya más. Me preocupa que estos ataques estén debilitando la institución”, dijo con palabras prudentes.
Según destaca Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, Powell permanecerá como gobernador “durante un tiempo”, al menos hasta que la investigación se resuelva “con transparencia y de forma definitiva”. También señaló que quiere ver cesar esos ataques políticos y que la situación se normalice antes de marcharse. Es un umbral exigente. “Aunque Powell pretende mantener un perfil bajo como gobernador y ayudar a Kevin Warsh a alcanzar consensos cuando sea posible, el mensaje de fondo es claro: salvaguardar la independencia de la Fed sigue siendo una cuestión central”, afirma Olszyna-Marzys.
Por lo tanto, la cuestión es si el hecho de que Powell permanezca en la Fed podría alterar la dinámica entre los miembros del FOMC. Si Powell y Warsh alguna vez estuvieran enfrentados, ¿cómo podrían responder el resto de los miembros?
En opinión de Orlando, Warsh, que fue integrante del Consejo de Administración de 2006 a 2011 (durante la crisis financiera global), dijo en su declaración inicial de la semana pasada que los banqueros centrales deben ser lo suficientemente fuertes para escuchar una diversidad de puntos de vista de todos los frentes; lo bastante humildes para estar abiertos a nuevas ideas y nuevos desarrollos económicos; lo bastante sabios para traducir datos imperfectos en perspectivas significativas, y lo bastante dedicados para emitir juicios fieles y sabios. “Uno se puede imaginar un debate sano, riguroso y respetuoso. Pero tener a un antiguo jefe sentado en la mesa con el nuevo podría ser demasiado”, apunta Orlando.
En este sentido, el experto recuerda que si Powell no abandona la Fed de inmediato, Warsh no tendrá lugar en el consejo. “Eso es algo sin precedentes. Como resultado, es probable que el escaño se abra con la salida de Stephen Miran, que se unió a la Junta el pasado agosto. Miran sustituyó a la gobernadora Adriana Kugler, que dimitió el verano pasado, y su mandato expiró el 31 de enero. Cuando Powell finalmente abandone, Trump podría nombrar a Miran para que regrese”, apunta Orlando.
Visión sobre los tipos
Hasta ahora, los mercados parecen haber interpretado las señales de la Fed como un giro hacia una postura más restrictiva. Sin embargo, Tiffany Wilding, economista de PIMCO, considera que la reacción del mercado parece moderada por la expectativa de que Kevin Warsh, el próximo presidente de la Fed, pueda mantener la institución en pausa pese a las presiones de estanflación derivadas del conflicto en Oriente Próximo. “Seguimos pensando que el listón está alto para que la Fed cambie de rumbo y suba tipos. Dada la elevada incertidumbre sobre los precios y el suministro energético, es probable que la Fed mantenga los tipos estables hasta que el equilibrio entre inflación y desempleo sea más claro”, defiende Wilding.
Por su parte, Stainton reconoce que este movimiento añadirá una mayor incertidumbre a las perspectivas de los tipos de interés en el futuro. “A la hora de hablar de posturas, en la última reunión, quedó claro que Powell adoptó un enfoque de orientación futura más basado en el comité. Reiteró que la ‘mayoría’ del comité no veía probable una subida de tipos y que el comité seguía estando, en gran medida, en modo de espera para evaluar cómo se desarrollan las perturbaciones en curso”, añade Stainton.
Antes estos cambios, el experto de Fidelity International señala que su escenario central sigue siendo más dovish que el implícito en los precios de mercado, “ya que espera que el próximo presidente, Warsh, y el conjunto del comité quieran contrarrestar el impacto negativo sobre el crecimiento derivado del shock energético con al menos un recorte antes de final de año”.


Por Beatriz Zúñiga
