Groupama Asset Management ha anunciado la incorporación de Beatriz Franganillo Benito con el objetivo de consolidar el desarrollo de su actividad en la sucursal española. Antes de incorporarse a la compañía, desempeñó un papel estratégico como Head of Institutional Business Development en Santalucía Asset Management.
Según destacan desde la gestora, se une al equipo con más de veinte años de sólida experiencia en el sector de la gestión de activos, el asesoramiento financiero independiente y el desarrollo comercial institucional. Su trayectoria incluye funciones clave en entidades de referencia del sistema financiero español, como Acacia Inversión, Capitalia Familiar EAFI y Renta 4. Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y con un máster en Mercados Financieros por el IEB, cuenta además con la certificación EFPA (European Financial Advisor y ESG Advisor), lo que reforzará directamente el enfoque global de la compañía en materia de distribución de fondos e inversión responsable.
A raíz de este nombramiento, Juan Rodríguez-Fraile, Country Manager de la sucursal de Groupama AM en España, ha comentado: “Estamos verdaderamente encantados de dar la bienvenida a Beatriz a nuestro equipo. Es una excelente profesional, dotada de un conocimiento técnico impecable y de una capacidad única para crear vínculos con nuestros inversores. Su incorporación llega en el momento idóneo y refleja directamente el fuerte crecimiento que nuestra sucursal española ha experimentado en los últimos años. Seguimos atrayendo al mejor talento para responder al volumen de actividad y continuar, de manera sostenible, consolidando nuestra oferta en el mercado de la península ibérica”.
Con esta incorporación, Groupama AM continúa con su ambicioso plan de expansión en Iberia y América Latina, una zona histórica en la que la oficina de Madrid gestiona más de 6.500 millones de euros en activos bajo gestión. La llegada de Franganillo Benito permitirá reforzar el posicionamiento de la gestora entre clientes profesionales, banca privada, compañías de seguros y family offices.
Foto cedidaGonzalo Montes, CEO de Interpath en España.
Interpath aterrizó en España en 2025 con la ambición de trasladar al mercado local un modelo de advisory financiero más integrado e independiente. Según reconoce Gonzalo Montes, CEO de Interpath en España, este movimiento respondió tanto a una convicción estratégica, como a una oportunidad clara de mercado. «Veíamos que muchas compañías y fondos tenían dificultades para encontrar un asesor realmente independiente y con capacidad de ofrecer soluciones integrales en operaciones cada vez más complejas», afirma.
Desde su llegada, la firma ha acelerado su crecimiento y busca consolidarse como un actor de referencia en el advisory financiero para compañías, inversores y financiadores. En concreto, en solo un año han logrado 55 mandatos, cerrado 20 operaciones y tienen otras 20 operaciones en proceso de ejecución, lo que demuestra que el mercado ha salido valorar su propuesta. En esta entrevista con Montes hemos abordado cómo ven el mercado y cuáles son sus objetivos.
¿Qué necesidades concretas detectaban entonces en las empresas y fondos españoles que quizá no estaban suficientemente cubiertas por los actores tradicionales?
Hoy, muchas transacciones requieren combinar deuda, M&A y reestructuración bajo un mismo enfoque estratégico y de ejecución, algo que el mercado tradicionalmente ha abordado de forma más fragmentada. Estábamos convencidos de que había un espacio muy claro para un modelo de asesoramiento distinto, basado en un equipo senior con capacidades transversales integrado en una plataforma internacional, con una cultura muy orientada a la ejecución partner-led y a la colaboración entre países. Además, encontramos profesionales con experiencia y ambición que compartían nuestra visión y querían desarrollar un proyecto diferente al modelo tradicional de asesoramiento financiero. Gracias a ellos, hemos experimentado un crecimiento exponencial en tan solo un año.
En un entorno donde las operaciones son cada vez más complejas y rápidas, ¿cree que los clientes están priorizando más el acceso directo al socio frente a las grandes estructuras más jerarquizadas?
No me atrevería a decir que estamos ante un cambio de tendencia en el sector, pero sí que es cierto que estamos notando bastante interés por nuestro enfoque partner-led. Los procesos son cada vez más exigentes y nuestros clientes valoran especialmente que un socio esté involucrado en el día a día de la operación, participando activamente en la negociación y ejecución como partner estratégico. Ahora bien, creemos que este modelo únicamente funciona si además existe detrás un equipo senior muy sólido. En España hemos construido desde el inicio un equipo especializado en asesoramiento de deuda, M&A, situaciones especiales y valoraciones, con experiencia en la llamada ‘última milla’, así como con capacidades complementarias en due diligence, valoraciones y value creation. Precisamente, la combinación entre la involucración directa de los socios y la profundidad técnica y experiencia del resto del equipo es lo que realmente nos permite ejecutar operaciones complejas con agilidad y un alto nivel de especialización.
¿Hasta qué punto percibe que esa independencia se ha convertido en un factor decisivo para fondos, acreedores y compañías en España?
Cada vez vemos más compañías y fondos buscando asesores alineados con el éxito de la operación y no condicionados por productos concretos o conflictos internos. Y es precisamente aquí donde nuestro modelo marca una diferencia relevante. Operamos con una cuenta de resultados única para todos los países y socios, lo que elimina muchas de las barreras y conflictos habituales entre áreas, productos o geografías y favorece una colaboración real entre equipos. Nuestra filosofía es muy clara: no ofrecemos servicios, cubrimos necesidades. Cuando analizamos una situación, buscamos con objetividad cuál es la mejor alternativa para nuestro cliente, aunque no sea necesariamente la más evidente para ellos. Puede ser una refinanciación, la entrada de un socio, una recapitalización o incluso posponer una venta hasta que la compañía esté en una posición más sólida. Además, es fundamental contar con una plataforma internacional integrada que permita acceder a capacidades, inversores y soluciones en distintos mercados. Creemos que esta independencia, unida a una visión de largo plazo, es cada vez más importante para quienes buscan un asesor de referencia capaz de acompañarlos en distintas etapas y situaciones.
¿Está viendo una mayor demanda de asesoramiento integral en España frente al modelo más tradicional de servicios aislados?
Sí, como comentaba, cada vez vemos más operaciones que combinan distintas soluciones, como deuda y M&A, o procesos de reestructuración junto con la venta de una unidad productiva, por ejemplo. Las compañías y los inversores necesitan cada vez más un asesoramiento capaz de integrar distintas capacidades bajo un mismo enfoque estratégico y de ejecución y que, por supuesto, no presente conflictos entre las diferentes unidades de negocio. Es decir, si los clientes demandan un asesoramiento integral, nuestra respuesta también debe serlo y por eso tenemos que trabajar muy de cerca con ellos, para poder ofrecerles servicios que realmente se adapten al momento y necesidades de su compañía, sean las que sean.
¿Qué tendencias están definiendo hoy las necesidades de advisory financiero de las compañías e inversores?
Ahora mismo estamos en un entorno de mercado claramente condicionado por la situación geopolítica, que está incrementando la volatilidad y obligando a las compañías a prestar mucha más atención a la liquidez, la financiación y la gestión del riesgo. Todo ello también está generando una mayor cautela inversora, pero no una paralización, ya que venimos sufriendo diferentes shocks en los últimos años que han llevado a una cierta normalización de la incertidumbre. En este sentido, estamos viendo un interés creciente del private equity por operaciones de crecimiento apalancadas con deuda, incluyendo add-ons y financiación CapEx. En lo que respecta a sectores concretos, sí que estamos notando que infraestructuras o defensa continúan mostrando un dinamismo bastante relevante, porque presentan buenos estados financieros, viabilidad en sus ingresos y el interés de los inversores internacionales sigue siendo fuerte. Al mismo tiempo, llevamos meses observando un aumento progresivo de compañías que empiezan a mostrar cierto estrés operativo o financiero, sobre todo en actividades relacionadas con energía, consumo, logística o Industrial. No hablamos de una situación generalizada, pero sí de un aumento relevante de situaciones que requieren soluciones de capital cada vez más sofisticadas y que llevan a muchas compañías a reestructurar, recapitalizar o redefinir su estrategia.
¿Cómo facilita este modelo la colaboración internacional y el acceso a talento y capacidades especializadas para operaciones complejas o transfronterizas?
Nuestro modelo de negocio está diseñado para compartir capacidades, conocimiento y recursos de forma natural, sin competir internamente por mandatos o presupuestos, y por supuesto tampoco entre equipos ni entre países. Esto nos permite movilizar experiencia sectorial y financiera de diferentes mercados sin fricciones internas, enriqueciendo cada operación con aprendizajes y referencias internacionales. Dependiendo de las características y necesidades de cada mandato, incorporamos rápidamente especialistas de cualquier oficina de la red, ya sea por su conocimiento sectorial o por su experiencia en una tipología concreta de operación. Para nuestros clientes, esto se traduce en un acceso inmediato a capacidades internacionales y a equipos que colaboran de forma verdaderamente integrada, algo especialmente relevante en operaciones cross-border o en sectores altamente especializados.
¿Cuál es su ambición para la firma en los próximos años y qué papel cree que puede jugar España dentro de la estrategia europea de Interpath?
Nuestro objetivo es consolidarnos como una firma de referencia en asesoramiento financiero para compañías, fondos de private equity y financiadores en el mid-market ibérico, así como en grandes mandatos internacionales que conecten España con el resto de la red. Desde nuestra llegada a España en abril de 2025, hemos experimentado un ramp-up espectacular, y no podemos estar más contentos. En solo un año tenemos más de 55 mandatos, hemos cerrado 20 operaciones y tenemos otras 20 operaciones en proceso de ejecución, lo que demuestra que el mercado ha salido valorar la propuesta de valor que estábamos haciendo. Por supuesto, esto no hubiera sido posible sin las personas – hoy ya somos más de 40 – que apostaron por este proyecto casi «a ciegas” y ahora están viendo como todo esfuerzo merece la pena. Nuestros planes de crecimiento en este aspecto pasan por seguir reforzando equipo con aquellos perfiles que veamos de interés para complementar nuestro offering en prácticas, como valoraciones, y por seguir ganando presencia en aquellas regiones españolas referentes para el tejido empresarial. Actualmente, tenemos oficina en Madrid y Barcelona y estamos presentes en Bilbao y Valencia.
A pesar del poco tiempo que llevamos en el mercado español, nos hemos convertido en una auténtica palanca de crecimiento para el grupo, así como en un enclave estratégico desde el que liderar determinadas prácticas sectoriales, especialmente en ámbitos como Infraestructuras, donde ya estamos exportando capacidades y experiencia al resto de la plataforma internacional. Estamos seguros de que la labor que desarrollamos desde España seguirá ganando peso dentro Interpath, no solo por generar nuevos mandatos, sino también por la capacidad profesional de las personas que forman parte de la firma en España. Lo más importante es que todo esto lo hemos conseguido trabajando mucho, pero disfrutando del camino y de la aventura en la que nos hemos embarcado.
Pictet Wealth Management (Pictet WM) ha anunciado la incorporación de Ana Queipo de Llano Argote como Wealth Planner con efecto 1 de junio de 2026. Según explica la firma, se suma al equipo de especialistas de la firma en Madrid, reforzando la capacidad de asesoramiento patrimonial integral para clientes de alto y ultra-alto patrimonio. De esta manera la firma, en el marco de su estrategia de crecimiento sostenido, amplía su servicio en España en aspectos fiscales y de estructuración del patrimonio.
En su nuevo puesto, Queipo de Llano reporta a Enrique Sendagorta, consejero delegado de Pictet WM en Iberia, reforzando tanto al equipo de banqueros como al de especialistas y de soporte. “Estamos muy contentos de incorporar a Ana en nuestro equipo de Wealth Planning. Su trayectoria, tanto en PricewaterhouseCoopers como Julius Baer, habla por sí sola. Como especialista, posee amplia experiencia fiscal, sólida formación y un profundo conocimiento del derecho. Su perfil encaja plenamente con la cultura y valores de Pictet. Estamos seguros de que con ella podremos elevar aún más la calidad del servicio que ofrecemos a nuestros clientes y potenciales clientes en planificación financiera, eficiencia fiscal, gobernanza familiar, sucesión y protección de activos”, ha indicado Sendagorta.
Por su parte, Ana Queipo de Llano ha destacado: “Afronto con enorme ilusión mi incorporación a Pictet Wealth Management, entidad de referencia en asesoramiento personalizado a personas de alto patrimonio, con una red global y presencia en las plazas clave de todo el mundo. Como especialista en planificación patrimonial y con la experiencia adquirida durante toda mi carrera, espero aportar el máximo valor a la situación particular de cada cliente, mediante un enfoque integral y visión a largo plazo más allá de la pura gestión de inversiones. Mi objetivo es acompañar a los clientes y sus familias en todos los hitos importantes de su vida”.
Ana Queipo de Llano cuenta con casi tres décadas de experiencia en planificación patrimonial y fiscal para grandes fortunas y familias empresarias. Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Asesoría Fiscal por el Instituto de Empresa, inició su carrera profesional en PricewaterhouseCoopers, donde durante catorce años lideró el área de High Net Wealth Individuals y Family Business, asesorando estructuras patrimoniales nacionales e internacionales, con planificación sucesoria y fiscalidad personal, societaria e indirecta. Desde noviembre de 2012, ha ejercido como Directora de Wealth Planning en Julius Baer Group, siendo miembro del Comité de Dirección local y liderando la función de planificación patrimonial para el mercado español, prestando servicio a las plataformas de Suiza y Luxemburgo y los equipos de asesores financieros en España y el resto de las oficinas de Julius Baer en el mundo.
Foto cedidaLudvig Uddeholt, responsable de Distribución Internacional y Ventas y Ryan Tolson, director del área en Sissener.
“Siempre bueno, a veces excelente, nunca terrible”. La célebre máxima de Howard Marks, fundador de Oaktree, no solo adorna las presentaciones corporativas de Sissener; es el verdadero faro inversor de esta boutique noruega que gestiona un patrimonio de más de 1.300 millones de dólares. Una filosofía de control de riesgos que ahora redoblan ante la comunidad inversora española.
Durante una reciente visita a Madrid, Ludvig Uddeholt, responsable de Distribución Internacional y Ventas de la firma, y Ryan Tolson, director del área, desgranaron las claves de su buque insignia: el Sissener Canopus. Se trata de un fondo de retorno absoluto en formato UCITS, con liquidez diaria y catalogado como Artículo 8 bajo los criterios ESG, que ha hecho de la resiliencia su mejor carta de presentación.
Los números respaldan el relato. Desde su lanzamiento en 2012, el fondo acumula un track record de 14 años con una rentabilidad anualizada superior al 12%. Lo más llamativo, sin embargo, no es cuánto gana, sino cuánto deja de perder: en más de una década, el vehículo solo ha firmado un año en negativo —el fatídico 2018—, e incluso entonces las pérdidas apenas alcanzaron la mitad de las registradas por los principales índices globales.
“Queremos ganar dinero en cualquier entorno de mercado, pero el imperativo categórico es no perderlo”, resume de forma tajante Uddeholt.
Esta asimetría en los rendimientos se ha logrado manteniendo una exposición media al mercado de apenas el 63%, gracias a una flexibilidad táctica que permite al equipo gestor elevar o reducir el riesgo de forma dinámica y veloz. El resultado de esta ecuación es una eficiencia sobresaliente, reflejada en un ratio de Sharpe superior a 3 en el último año. “El fondo brilla especialmente en periodos de incertidumbre y alta volatilidad; es un verdadero vehículo all-weather”, remata Tolson.
La obsesión de la firma por el control de riesgos tiene un fuerte componente biográfico. Su fundador, Jan Petter Sissener, curtido en mil batallas financieras, capitaneaba en 2008 la filial británica de Kaupthing, uno de los bancos islandeses arrastrados por la onda expansiva de Lehman Brothers. Tras el colapso, Sissener perdió su empleo, pero centró todos sus esfuerzos en blindar el capital de sus clientes.
Aquella experiencia catalizó la fundación de Sissener AS en 2009. El financiero arrancó el proyecto con capital propio, de familiares y amigos, articulando un fondo cerrado a tres años que pulverizó los marcadores con un rendimiento superior al 100%. El apetito del mercado por replicar ese modelo con una estructura más líquida dio origen, en 2012, al actual fondo Canopus.
Hoy, el negocio mantiene un marcado ADN familiar y de alineación de intereses:
Propiedad: La familia Sissener controla el 90% del capital de la gestora, mientras que el 10% restante está en manos de los empleados.
Coinversión y bonus: El 50% de los bonus de la plantilla se abona en participaciones del fondo Canopus, con un periodo de retención obligatorio de tres años.
Diversificación: La firma cuenta además con una estrategia de renta fija, el Sissener Corporate Bond Fund, pilotado por Philippe Sissener, hijo del fundador.
En un momento de reconfiguración de carteras a nivel global, Funds Society se ha sentado con Uddeholt y Tolson para analizar en detalle el posicionamiento actual de una estrategia que promete esquivar los nubarrones del mercado.
¿Cómo es su proceso de inversión? ¿Cuál es la clave que explica la performance histórica de la estrategia?
Compramos las acciones que nos gustan, sin complejos. Construimos una cartera concentrada de entre 35 y 45 compañías, poniendo el foco de manera obsesiva en la generación de caja (cash flow) y en el buen gobierno corporativo, un factor innegociable para el señor Sissener.
La otra gran palanca de rentabilidad es nuestra dualidad geográfica: el mandato de inversión es global, pero mantenemos un marcado sesgo nórdico. Históricamente, entre el 40% y el 50% de nuestra cartera de posiciones largas (long book) se ha localizado en la región nórdica. Aprovechamos a fondo nuestro conocimiento del terreno, lo que supone una ventaja competitiva brutal si se tiene en cuenta que el mercado noruego es pequeño y sustancialmente menos eficiente que los grandes parqués mundiales.
Cuénteme cómo trabaja su equipo de inversión. ¿En qué se diferencia Sissener de otras compañías?
Contamos con un equipo de inversión compacto de siete profesionales: dos analistas de crédito y cinco especialistas en renta variable. Es un bloque con mucha veteranía que promedia los 20 años de experiencia en la industria.
Trabajamos de forma muy estrecha en el análisis cruzado de cada cotizada. Buscamos sinergias analizando la misma compañía desde el prisma del equity y, simultáneamente, a través de su perfil de deuda. Este enfoque combinado nos permite identificar ineficiencias de valoración y monitorizar los riesgos de balance mucho mejor que si trabajáramos en silos independientes. Todo esto alimenta un ecosistema de debate constante, con comités y reuniones diarias.
¿Cuál es su visión actual de los mercados?
En la actualidad, nuestra exposición neta se sitúa en el 40 %. No obstante, hacemos gala de una gestión de la volatilidad muy táctica: la rebajamos drásticamente al 30 % en los compases iniciales del conflicto con Irán y, posteriormente, la elevamos de golpe hasta el 60 % para capturar las ventanas de oportunidad que identificamos tras las caídas. Invertimos en mercados desarrollados —principalmente Estados Unidos, Europa y Escandinavia—, pero siempre tratando de mirar el mundo bajo el prisma y la experiencia noruega.
Operamos mediante grandes temáticas de inversión. Por ejemplo, ahora mismo pivotamos con fuerza sobre una tendencia que denominamos «Powering up Europe» (Energizando Europa), centrada en la soberanía energética del Viejo Continente. Creemos que la energía seguirá siendo un vector de inversión estratégico durante años y Noruega, como país productor, está en el epicentro. Conocemos a las compañías energéticas noruegas al milímetro; ese es nuestro fortín.
Por descontado, también estamos expuestos al bum de la Inteligencia Artificial (IA) y estamos convencidos de que la demanda de semiconductores se mantendrá robusta. Sin embargo, preferimos mantener las distancias con las valoraciones exigentes de los llamados Siete Magníficos. Aplicamos el viejo aforismo de la fiebre del oro: los que más dinero ganaron no fueron los buscadores, sino los que vendían las palas. Ese es el enfoque que estamos replicando en el sector tecnológico.
¿Por qué es un fondo de retorno absoluto long short, pero no es market neutral?
Sissener Canopus siempre ha tenido un sesgo comprador (long bias). Solo hemos operado con una estrategia puramente neutral en una ocasión: cuando estalló la pandemia del Covid-19. En aquel momento, la falta de visibilidad sobre lo que iba a ocurrir era total y, en marzo de 2020, tomamos la decisión drástica de reducir nuestro perfil de riesgo hasta situar la exposición en un -4%.
Nuestra condición de boutique independiente nos otorga una flexibilidad extrema para ajustar la exposición a renta variable a golpe de timón. Además, al gestionar una cartera integrada por valores altamente líquidos, tendríamos la capacidad de deshacer la totalidad de nuestras posiciones en apenas un par de días si el mercado lo exigiese.
Para protegernos de las caídas, combinamos coberturas sistemáticas y discrecionales. En la práctica, lo que hacemos es ponernos cortos (short) en índices de referencia como el EuroStoxx o el S&P 500 para neutralizar el riesgo de mercado general, mientras compramos los valores individuales que nos gustan bajo nuestra óptica noruega. Al final del día, todo orbita en torno al control de riesgos. Un vehículo que ofrece liquidez diaria está obligado a contar con una gestión del riesgo extraordinariamente rigurosa.
¿Qué lugar puede ocupar el Sissener Canopus en una cartera diversificada?
Concebimos este fondo como un activo estructural, un bloque fundamental (core building block) para capear el actual ecosistema de riesgos geopolíticos, la incertidumbre que rodea a las valoraciones y las dudas sobre la senda que tomarán los tipos de interés. Es una estrategia diseñada para mantenerse en cartera durante varios años porque aporta valor de forma recurrente, al tiempo que ofrece un colchón de protección implícito. No hay que olvidar que su ratio de Sharpe a 12 meses se sitúa holgadamente por encima de 3.
Muchos de los asesores financieros con los que colaboramos lo están incorporando como un complemento estratégico dentro del núcleo duro de la asignación a bolsa de sus clientes. A menudo, a los inversores particulares les cuesta mantener la disciplina de inversión durante las correcciones o las fases de alta volatilidad del mercado. Sin embargo, como profesionales, los asesores saben que lo correcto es recomendarles permanecer invertidos. Este fondo actúa, precisamente, como ese dique de contención que suaviza las curvas y mitiga la volatilidad para que el cliente no claudique en los momentos difíciles.
Ya se conocen los resultados: el auge de la inversión en IA está haciendo que las empresas se sientan mejor que en ningún otro momento desde las caóticas secuelas de la pandemia. Sin embargo, en el fondo persisten riesgos relacionados con los costes de las materias primas, los salarios y el gasto de los hogares que amenazan con lastrar la economía mundial durante los próximos años, más aún con el conflicto en Oriente Medio.
Esas son las conclusiones principales de la Encuesta a Analistas de Fidelity International de este año, fruto de las observaciones detalladas de más de 120 analistas especializados que cubren empresas de todo el mundo con un nivel de detalle formidable. Repartidos entre la renta variable y la renta fija, han informado sobre las más de 20.000 reuniones que han celebrado con altos directivos durante el último año, y, en general, el mensaje es positivo.
Los analistas tienen claro el origen de ese optimismo: nos encontramos en medio del mayor auge inversor de los últimos años, impulsado por el gasto en inteligencia artificial y toda la infraestructura necesaria para ponerla en marcha.
«El efecto de arrastre de la IA se está ampliando», afirma Terence Tsai, responsable de un equipo de analistas tecnológicos que cubren los fabricantes de semiconductores a nivel mundial. «El despliegue está ampliándose, no llegando a su punto álgido».
Ese desarrollo está impulsando el gasto de los clientes de una amplia gama de empresas y apunta hacia fuentes de ingresos que se prolongarán durante años en el futuro. Las tecnologías de la información son las principales beneficiarias, pero los efectos también son muy visibles en los sectores de los materiales y la energía, donde la demanda de electricidad y de las materias primas necesarias para construir un mundo de nuevos centros de datos y centrales eléctricas surge tras más de una década de estancamiento. Alrededor del 64% de los analistas del sector de los materiales afirma que los directivos de las empresas se muestran moderada o considerablemente más optimistas acerca del próximo año que del anterior, en comparación con el 81% en el sector de las TI.
«Los pedidos se han disparado», afirma Srishti Sinha, que cubre las empresas eléctricas estadounidenses encargadas de proporcionar varios puntos porcentuales de capacidad adicional cada año durante el resto de la década. «Las empresas de servicios públicos de mi sector han aumentado sus planes de inversión a cinco años en un 20% al renovarlos, y eso fue después de un aumento del 20% el año pasado también».
Las expectativas sobre fusiones y adquisiciones también reflejan el exceso de dinero en circulación. Aproximadamente la mitad de los analistas del sector industrial esperan que las operaciones de fusión y adquisición sean más frecuentes este año, frente a un tercio hace un año. Aunque el volumen de operaciones en el sector de las TI podría verse frenado en cierta medida por las empresas que están realizando grandes inversiones en el desarrollo de la IA, el 63% de los analistas del sector de las TI espera ahora un aumento de las fusiones y adquisiciones en los próximos meses.
«Lograr aumentos significativos de la productividad gracias a la IA en la integración de sistemas puede requerir un cierto nivel de escala», afirma el analista sectorial japonés Noriyuki Takizawa. «Por lo tanto, es posible que las grandes empresas busquen movimientos de concentración para reforzar sus capacidades de implementación de IA. Las valoraciones generales del sector son [también] significativamente más bajas de lo que eran hace dos o tres meses».
Por supuesto, hay una trampa. Los costes se han incrementado ostensiblemente durante el último año en todos los sectores y muchos esperan que esas presiones sigan aumentando en los próximos meses. Solo el 8% de los analistas que participaron en la encuesta esperaba que las presiones inflacionistas remitieran en los próximos 12 meses.
La mitad afirmó que las presiones se mantendrían al mismo nivel y el 40% esperaba un aumento. Sin embargo, lo más importante es que los resultados también apuntan a una divergencia en las presiones sobre los costes entre los salariales y los no salariales. El indicador trimestral de la encuesta sobre las expectativas de costes laborales para los próximos seis meses se sitúa cerca de cero por primera vez en tres años.
Así pues, resulta revelador que la mayoría de los analistas que cubren empresas de consumo en la encuesta anual señalen la asequibilidad, su impacto en los consumidores más pobres o la demanda general como su mayor preocupación para el año que viene. Aseguran que sí, que para la clase media estadounidense están construyendo una nueva central eléctrica al otro lado de la carretera para abastecer de energía al gigantesco centro de datos situado al otro lado de la ciudad. Y más allá de los barrios residenciales podría haber una mina de cobre que satisfaga la enorme demanda de cableado eléctrico. Pero para los consumidores que no se benefician de las ganancias bursátiles, ni de los tipos de interés más altos, ni de la rentabilidad del oro, el panorama es más sombrío. Los costes de los combustibles seguirán subiendo, pero los salarios no.
«Creo que el aumento del desempleo y la caída del gasto de los consumidores serían el mayor riesgo para los fundamentales de mis empresas durante los próximos 12 meses», afirma Chase Bethel, que cubre Walmart, Costco y otros grupos de distribución estadounidenses.
El otro gran riesgo que muchos mencionan es el contexto geopolítico. La pugna entre los gobiernos por las materias primas industriales eleva los costes y ejerce presión sobre los márgenes de los fabricantes. La inflación impulsada por la oferta podría impedir que los bancos centrales bajen los tipos de interés. La situación se complicará aún más si los gobiernos acaban sacando la chequera para compensar el impacto del aumento de los precios del petróleo y el gas en los hogares con rentas más bajas, lo que elevaría los tipos de interés básicos a largo plazo. Además, los fundamentales de la deuda corporativa no cotizada están presionados y muestran señales incipientes, pero crecientes, de tensión.
Los analistas del sector sanitario también señalan las repercusiones de los conflictos armados para las cuentas públicas, lo que se suma a la preocupación generalizada en el sector por la presión política para regular los precios de forma más agresiva.
«La sanidad es una partida importante en los presupuestos de todos los países», afirma el analista Justin Teo. «Dado que otras prioridades (como el gasto en defensa) están imponiéndose, aumenta la presión sobre los presupuestos sanitarios».
Confianza
No obstante, la confianza empresarial sigue siendo elevada: las empresas se están beneficiando de la inversión en IA y del alza de las bolsas. La expectativa general es que mejoren la rentabilidad sobre el capital y los pagos de dividendos a los inversores. Más de la mitad de los analistas encuestados espera que aumenten los dividendos; en el sector de las TI, esa cifra es del 63%.
Una situación geopolítica más complicada, por las buenas o por las malas, está dando lugar a unas perspectivas económicas más confusas y, como comentan aquí nuestros analistas tecnológicos, la contribución de la IA podría consistir en facilitar a las empresas hacer más con menos y reducir el tamaño relativo de sus plantillas, pero en un momento en el que la economía ya está ejerciendo presión sobre los consumidores de renta media.
Sin embargo, nada de esto debería restar importancia al mensaje central: que la inversión de Microsoft, Meta y Google en IA no es solo un acicate para las valoraciones bursátiles. La clase media sigue sintiendo la presión de los costes, pero ese ingente volumen de capital acabará llegando a los albañiles y electricistas que están levantando las nuevas fábricas y centros de datos. Cuando eso ocurra, cabe esperar que el número de beneficiarios aumente de la mano de un nivel de vida más alto y una mayor variedad de rentabilidades bursátiles.
Foto cedidaDe pie, de izquierda a derecha: Carolina Badía (Funds Society), Fernando Gómez Mora (Caixabank AM), Domingo Barroso (Vanguard), Santiago Royuela (A&G), Elena Santiso (Funds Society). Sentados, de izquierda a derecha: José Cerón (Fonditel), Cecilia Prieto (Funds Society) y Álvaro Llenas (Tressis)
La diversificación como eje central de las carteras, el papel de la renta variable emergente y la evolución del income más allá de las etiquetas centraron el desayuno informativo “Diversificar es clave y gratuito: oportunidades fuera de EE.UU.”, organizado por Funds Society y patrocinado por Vanguard. El encuentro contó con la participación de Domingo Barroso, Senior Executive Sales en la entidad, quien subrayó que “en Vanguard tenemos tres pilares básicos de inversión: invertir con un enfoque de largo plazo, los bajos costes y la diversificación, y este año hay que poner más foco en la diversificación”, destacando el valor de esta última en un entorno de elevada concentración del mercado estadounidense.
El primer bloque se centró en la renta variable emergente, con intervenciones de Álvaro Lleras (Tressis), Santiago Royuela (A&G Banca Privada), Fernando Gómez Mora (CaixaBank AM), José Cerón (Fonditel) y el propio Barroso. Todos coincidieron en el atractivo estructural de esta clase de activo por valoración, demografía y diversificación, aunque con matices sobre el riesgo geopolítico, el dólar y los tipos estadounidenses. Lleras defendió su papel como “picante”o diversificador en cartera, Royuela destacó el ajuste de benchmarks para reducir el sesgo a EE.UU., Gómez Mora subrayó la gestión táctica ante el impacto de los conflictos geopolíticos, y Cerón insistió en la mejora de la calidad corporativa. Barroso, por su parte, defendió el uso de ETFs como vía eficiente de acceso y el atractivo del descuento de la región.
El segundo bloque abordó la rotación hacia value e income, con especial atención a la calidad del dividendo en un entorno dominado por la inteligencia artificial. Cerón advirtió de que una yield elevada no es suficiente sin sostenibilidad, mientras Gómez Mora destacó el “brillo” renovado de las estrategias de dividendo por el cambio en el comportamiento de las tecnológicas. Desde Vanguard, Barroso explicó que los ETFs de dividendos permiten exposición a sesgos value y menor concentración en las grandes tecnológicas, mientras Royuela y Lleras remarcaron la importancia del crecimiento del beneficio y la calidad del modelo de negocio.
El tercer bloque giró en torno a la diversificación global de carteras. Los participantes coincidieron en que la elevada concentración del mercado estadounidense exige ampliar el universo de inversión hacia Europa, Japón y emergentes. Royuela recordó que una parte muy reducida de compañías genera la mayor parte de la rentabilidad de los índices, mientras Cerón señaló el cambio de fase hacia mayor dispersión de retornos. Lleras defendió mantener exposición a EE.UU. mientras el ciclo tecnológico siga siendo favorable, y Barroso concluyó que la diversificación debe aplicarse “con sentido”, buscando mejorar correlación, rentabilidad y riesgo.
Participantes del desayuno
Domingo Barroso, Senior Executive Sales de Vanguard
Fernando Gómez Mora, Responsable de Soluciones de Impacto y Fondos de Banca Privada de CaixaBank Asset Management
José Cerón, Director de Multiactivos de Fonditel
Álvaro Lleras, selector de fondos y analista de Tressis
Santiago Royuela, del equipo de Selección de Fondos de A&G Banca Privada
La masificación de las estrategias semilíquidas ha cambiado el panorama de las inversiones en activos alternativos en los últimos años, abriendo las puertas a clientes de alto patrimonio y canales de wealth management a carteras y retornos a las que antes sólo podían aspirar los grandes institucionales. Y aunque la dinámica de los grandes fondos de deuda privada despertó dudas sobre el rol de la liquidez, de cara a retiros de capital extendidos, desde la industria ven que la demanda se mantiene.
“Algunos medios han advertido que los recientes rescates en algunos fondos evergreen de crédito privado podrían tener un efecto de cascada. Sin embargo, los flujos netos a estrategias evergreen de EE.UU. se han mantenido saludables, de hecho”, señaló la gestora especializada Neuberger en un informe reciente.
Según la firma, el interés ha sido sostenido. Hasta el cierre del año pasado, la industria de fondos evergreen de private equity acumuló 60 meses consecutivos de flujos positivos, de 2021 a 2025. En el segmento de vehículos de deuda privada se dio algo similar, pero la racha se rompió en diciembre del año pasado, cuando los flujos netos fueron negativos.
Esta demanda ha traído un fuerte aumento en el segmento de semilíquidos. Por ejemplo, los lanzamientos de vehículos evergreen llegaron a su punto más alto en una década durante el año pasado, con la creación de 123 nuevos vehículos de este tipo, según cifras de la firma especializada en mercado privados Preqin.
Además, los activos de los fondos evergreen alcanzaron los 530.000 millones de dólares al cierre de 2025, subiendo más de 100.000 millones de dólares respecto a 2024. Las estructuras más populares fueron las BDCs y las estrategias que primaron fueron las de crédito alternativo.
Ahora, considerando que ese fue el espacio donde se concentró la turbulencia ligada a las preocupaciones por liquidez, también fue donde se concentró la atención del mercado en general. “El último trimestre de 2025 y los meses de apertura de 2026 han visto una ola de titulares en torno a rescates actuales y potenciales en varios fondos de crédito, incluyendo algunos de los gestores más prominentes”, indicó Morningstar en un análisis.
El asunto de la liquidez
Pero lejos de extinguir el interés en el formato evergreen, resaltó la firma de servicios financieros, estos episodios “reflejan, en última instancia, una realidad estructural de la que los inversionistas están cada vez más conscientes”.
Esta, explicaron, es que “fuera de los fondos de intervalo, los términos de liquidez de las estructuras semilíquidas siguen bajo discreción de los directorios y permiten la restricción de rescates en períodos de estrés de mercado, y los managers van a ejercer esa habilidad cuando lo consideren como la mejor opción para el fondo”.
Raya para la suma, según la firma de servicios financieros, la liquidez no está garantizada y es responsabilidad de las gestoras proteger a los inversionistas de los eventos desestabilizadores. Aunque esto no quita que se haya convertido en un riesgo reputacional que las casas de inversión deben considerar.
En esa línea, cifras de Morningstar reflejan los fondos semilíquidos de capital privado manejan, en promedio, 15% de su portafolio en activos de liquidez, mientras que los de deuda privada promedian la mitad.
Ahora, es en esta variable donde las gestoras deben hacer un balance delicado. “Si tienen muy poco efectivo o activos fáciles de vender, podrían tener problemas para manejar consistentemente las ofertas sobre-suscritas de rescate. Tener demasiados activos líquidos, sin embargo, puede impactar los retornos”, advirtió la firma de servicios financieros.
Sentimiento de mercado
Pero aunque el foco de los dilemas de liquidez es la conexión de los canales de wealth management con las estructuras alternativas, la demanda sigue fuerte. Según un sondeo a bancas privadas globales realizado a fines de año por Hamilton Lane, un 86% del segmento de clientes planea aumentar su posicionamiento en alternativos este año.
La experiencia de la plataforma especializada CAIS confirma la tendencia. En base a los nueve eventos que han realizado este año enfocados en el segmento de asesores de inversión, aseguran que se ha visto un cambio estructural. “A medida que el entorno de alternativos se ha ido expandiendo y la implementación se ha vuelto más accesible, la conversación en torno a la construcción de portafolios ha evolucionado”, indicó la entidad.
Ahora los asesores tienen acceso a un amplio rango de estrategias en private equity, crédito privado, activos reales e inversiones estructuradas, yendo más allá de poner todo en el mismo paragua de “alternativos”.
Hacia delante, la expectativa es que los canales de gestión patrimonial sigan ganando terreno en el ecosistema de inversión en alternativos. Las estimaciones de la consultora PwC apuntan a que el total de capital invertible a nivel global llegaría a 481 billones (millones de millones) de dólares en 2030, y dos tercios de eso estarían ligados a los segmentos de mass affluent y HNWI. Estos polos de capital tendrían un CAGR de 5,7% y 6,5%, respectivamente, agregaron.
Foto cedidaFlavio Matter, responsable de valores vinculados a seguros de Schroders Capital.
El equipo de Private Debt & Credit Alternatives (PDCA) de Schroders Capital, en colaboración con Hannover Re, una de las principales compañías mundiales de reaseguros, ha anunciado la integración de una nueva funcionalidad de tokenización en su plataforma de inversión en Insurance-Linked Securities (ILS). El lanzamiento incluye además la ejecución de la primera operación de reaseguro colateralizada en condiciones reales de mercado a través de esta infraestructura.
La iniciativa representa un nuevo paso en la transformación digital del mercado de ILS, un segmento valorado en aproximadamente 130.000 millones de dólares, al introducir una estructura basada en activos tokenizados y contratos inteligentes que permite modernizar la operativa tradicional del reaseguro colateralizado.
La tokenización permite digitalizar el control y el flujo de los activos mantenidos dentro del contrato de reaseguro, al tiempo que optimiza el rendimiento mediante exposición a instrumentos del mercado monetario. A través del uso de smart contracts, el modelo automatiza procesos históricamente manuales y dependientes de documentación física e intermediarios, mejorando la eficiencia operativa, la transparencia y la accesibilidad para todas las partes implicadas.
Gracias a esta nueva infraestructura, los fondos insignia de ILS gestionados por Schroders Capital podrán acceder a una versión digital del contrato de reaseguro, facilitando procesos de transacción y liquidación más ágiles dentro de un entorno seguro y trazable.
Este desarrollo se apoya en el proyecto piloto lanzado en 2024 por Schroders Capital y Hannover Re, en el que ambas entidades lograron tokenizar y estructurar con éxito un instrumento ILS mediante un contrato inteligente. Aquel piloto, probado exclusivamente de forma interna por empleados de Schroders, fue reconocido posteriormente como la “Mejor iniciativa de finanzas descentralizadas” en los Premios de Activos Digitales 2024 organizados por The Digital Banker.
Según explica Flavio Matter, responsable de valores vinculados a seguros de Schroders Capital: “La tokenización de los contratos de reaseguro es un paso clave para racionalizar el mercado de ILS y mejorar su eficiencia operativa. Este lanzamiento aportará transparencia, liquidez y escalabilidad al mercado de reaseguros, demostrando nuestro compromiso con la innovación para mejorar las inversiones de nuestros clientes”.
Los ILS tokenizados estarán disponibles a través de varias estrategias de Schroders Capital y suponen una innovación tanto técnica como jurídica y regulatoria. El proyecto ha sido desarrollado en colaboración con Hannover Re e i.AM Innovation Lab, entidades que también participaron en el piloto de 2024.
Asimismo, la puesta en marcha de esta funcionalidad ha contado con el apoyo de especialistas de la plataforma regulada de activos digitales Archax, que actuó como intermediario y proporcionó los servicios de tokenización y custodia necesarios para facilitar el acceso digital al rendimiento del fondo monetario de Schroders.
La nueva funcionalidad se enmarca dentro de la estrategia global de activos digitales de Schroders y de su apuesta por el desarrollo de soluciones de inversión innovadoras. En este contexto, la firma participa activamente en el grupo de trabajo “Guardian”, centrado en la colaboración entre reguladores y entidades financieras para impulsar estándares de activos digitales a escala comercial. Además, Schroders inauguró el pasado julio su Centro Global de Excelencia en Activos Digitales en Singapur.
Las perspectivas económicas globales han empeorado de forma acusada en las últimas semanas, según la última edición del informe «Chief Economists’ Outlook» del Foro Económico Mundial. Casi nueve de cada diez economistas jefe encuestados esperan que el crecimiento mundial se debilite en los próximos 12 meses, revirtiendo el optimismo cauteloso observado a comienzos de año, en un contexto en el que el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz alimentan el temor a un gran choque económico global.
Los economistas jefe ya consideran que la duración actual del cierre del estrecho de Ormuz es significativamente más disruptiva que la turbulencia arancelaria del año pasado. Si el cierre se prolonga hasta la segunda mitad del año, estiman que su impacto podría acercarse a la gravedad de la crisis de la COVID-19, con efectos en cadena sobre las cadenas de suministro globales y los costes de la energía y los alimentos. Un abrumador 94% de los economistas jefe encuestados prevé que la inflación mundial aumente en el próximo año.
“Hace solo unos meses, la comunidad de economistas jefe era cautelosamente optimista. El conflicto en Oriente Medio ha cambiado eso, y las cicatrices económicas de la situación hasta ahora ya se espera que perduren en los próximos meses”, afirmó Saadia Zahidi, directora general del Foro Económico Mundial. “Cuanto más dure la disrupción, mayor será el coste a largo plazo para quienes menos pueden permitírselo”.
Un panorama regional desigual
Las consecuencias se prevén especialmente graves en la región de Oriente Medio y Norte de África. Tras haber sido considerada hace apenas unos meses una de las regiones económicas más dinámicas, el 88% de los economistas jefe encuestados espera ahora un crecimiento débil o muy débil, el mayor giro a la baja regional del estudio. En otras regiones, las perspectivas son mixtas: las expectativas de inflación han aumentado con fuerza en el África subsahariana, que registra ahora los niveles más altos entre todas las regiones, mientras que Europa afronta crecientes riesgos de estanflación ante la debilidad del crecimiento y el aumento de las presiones inflacionistas. En contraste, India y Estados Unidos muestran mayor resiliencia, respaldados por la demanda interna y la inversión.
Bajo riesgo de recesión, pero elevada volatilidad
Pese al fuerte deterioro, la encuesta no apunta a una recesión significativa. La mayoría de los economistas jefe no espera una recesión en los próximos 12 meses, aunque tampoco anticipa una mejora clara de la resiliencia económica a corto plazo. La evolución dependerá en gran medida de la duración de la disrupción: un choque breve podría permitir la recuperación, mientras que un cierre prolongado intensificaría la presión sobre la economía global. Se espera además una mayor tensión en los mercados financieros, con un 79% de los encuestados anticipando un aumento de la volatilidad en los mercados de deuda privada en el próximo año, ante señales de estrés en el crédito privado; un 74% prevé también mayor volatilidad en la deuda pública y un 68% en los mercados bursátiles.
Optimismo en la IA, pero más moderado
La inteligencia artificial sigue actuando como un factor de impulso para la economía global, con un 92% de los economistas jefe que prevé una mayor adopción de la IA en el próximo año. Sin embargo, el optimismo sobre la velocidad de las ganancias de productividad derivadas de su adopción se ha vuelto más prudente. Se espera que los avances significativos en productividad tarden más en materializarse en casi todos los sectores en comparación con las previsiones de enero de 2026. Solo los sectores de tecnología de la información y educación mantienen expectativas estables, mientras que los mayores retrasos en las mejoras de productividad se anticipan en ingeniería, construcción, servicios públicos, sanidad y servicios de cuidado.
La vida en el eje Prado-Recoletos se organiza bajo el ritmo del tráfico, las prisas financieras y el movimiento constante de la capital. Sin embargo, tras las imponentes puertas del número 48 de la calle Alcalá, el tiempo parece haberse detenido para, ahora, empezar a hablar. El Banco de España, históricamente percibido como una fortaleza inexpugnable de cifras, solvencia y hasta hermetismo, ha decidido descorrer el cerrojo. No lo hace para revelar estrategias monetarias a tiempo real, sino para entregar su alma. El edificio aguarda un legado acumulado durante más de dos siglos que, por primera vez, se ofrece como un recorrido estructurado, gratuito y con una firme vocación de permanencia. Un patrimonio que refleja la historia económica y cultural del país. Fundado en 1782 como Banco de San Carlos, con el impulso del comerciante Francisco de Cabarrús y el respaldo del Conde de Floridablanca, la institución nació para convertir en efectivo los vales reales y apoyar financieramente al Estado. A lo largo de los años, su función ha evolucionado, pero su edificio central sigue siendo un testimonio vivo de esa historia.
Un legado que se abre a la ciudadanía
El programa “Puertas Abiertas” transforma la sede en un espacio de encuentro cultural. Ahora, los ciudadanos pueden recorrer espacios que, durante décadas, estuvieron reservados al trabajo administrativo o a la representación institucional: la Escalera Imperial, el Patio de Efectivo (actual Biblioteca), el Patio de Operaciones, y la recientemente restaurada Sala de Cobradores. La iniciativa no solo permite conocer el patrimonio artístico del banco, sino también comprender cómo la arquitectura y el arte dialogan con la historia de la institución.
Esta apertura no es un gesto menor, representa la transición de una institución de “custodia” a una de “divulgación”. El programa permite al visitante cruzar el umbral del que fue catalogado en 1999 como Bien de Interés Cultural para comprender que, en estas salas, el arte y el poder siempre han hablado el mismo idioma: el de perdurabilidad y excelencia. En un mundo financiero que a menudo se percibe como intangible y digital, el Banco de España ofrece una respuesta táctil, de mármol y óleo, sobre lo que significa construir una nación.
La arqueología de la luz: el renacer del Salón de Cobradores
Banco de España
El corazón de esta metamorfosis reside en un espacio que, hasta hace poco, se debilitaba bajo la servidumbre de los usos administrativos y el peso de los archivos: el Salón de Cobradores, situado estratégicamente bajo el patio de efectivo, hoy la majestuosa biblioteca. Este salón representaba originalmente el umbral de entrada para el público que accedía por el emblemático chaflán que mira a la fuente de Cibeles. Su reciente y meticulosa rehabilitación, coordinada por la Unidad de Obras e Instalaciones y ejecutada por los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García Pedrosa, bajo la dirección de obra de Álvaro Rábano, ha sido un ejercicio de “arqueología del progreso” supervisado por el Ministerio de Cultura y Deporte y la Comisión Institucional para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico y Natural del Ayuntamiento de Madrid.
El proceso incluyó la retirada de archivadores y falsos techos, la restauración de cornisas y molduras de yeso y cerámica, así como la recuperación de la carpintería original y la estructura metálica de soporte. La iluminación, ahora artificial, recrea la sensación de la luz natural que penetraba desde el antiguo patio, manteniendo la coherencia original y adaptándose a los diferentes eventos llevados a cabo en la sala. Lo que el visitante encuentra hoy es una interpretación magistral de la arquitectura neoárabe española, un estilo que Eduardo de Adaro y Severiano Sainz de la Lastra proyectaron con una audacia excepcional a finales del siglo XIX. Aquí, el exotismo de los arcos de herradura y los azulejos de inspiración alhambreña dialogan con la cruda honestidad del hierro fundido de la Revolución Industrial. Incluso han rescatado tres modelos de cerámica vitrificada procedentes de la Real Fábrica de la Moncloa, cuyas tonalidades lila, verde y tierra han sido replicadas respetando la “lectura del monumento”.
La intervención ha sido de gran complejidad técnica: se han eliminado capas de pintura de las columnas de fundición mediante la técnica del granallado, proyectando partículas metálicas a alta presión hasta alcanzar el hierro original, protegiendo después la delicada ornamentación de los capiteles con pinturas especiales contra el fuego. Se combinan así elementos de Al-Ándalus, como los arcos de herradura, con los azulejos geométricos y avances tecnológicos de la época, como el hierro fundido y el vidrio translúcido del techo.
Abrir el Banco de España es un ejercicio de transparencia cultural: el patrimonio histórico se revela ahora como un activo tan sólido y valioso como las reservas que custodia en su cámara acorazada
La rehabilitación ha devuelto al salón su volumen original, eliminando falsos techos de escayola instalados hace décadas que ocultaban los sistemas de climatización. Los arquitectos han logrado que el espacio “respire” desde el suelo, desplazando toda la red de energía, voz y datos bajo un pavimento de mármol blanco y tarima de roble, dejando las visuales libres de interferencias. La restauración del Salón de Cobradores no solo devuelve al espacio su esplendor histórico, sino también lo adapta a los usos contemporáneos: reuniones, exposiciones y eventos. Esta intervención ejemplifica cómo la apertura de un espacio tradicionalmente cerrado puede convertirse en un relato cultural accesible para todos.
El recorrido de la majestuosidad
Caminar por el Banco de España es asistir a una lección de coherencia estética y poder simbólico. El itinerario diseñado para el programa Puertas Abiertas permite conocer espacios que añaden al valor artístico su peso como lugares de alta representación. El Salón del Consejo de Gobierno, por ejemplo, no es solo una estancia de gran belleza decorativa, sino el escenario donde se toman decisiones que afectan al pulso financiero del país y a su estabilidad dentro de la Unión Europea. La visita permite al ciudadano contemplar de cerca los comedores de gala y las salas de audiencias, donde el mobiliario, las alfombras de la Real Fábrica de Tapices y las lámparas de cristal de La Granja crean una atmósfera de excelencia técnica y artesanal. El Patio de Operaciones, con su imponente estructura de hierro y cristal, nos recuerda la vocación de servicio público original del edificio. Es aquí donde el visitante percibe la escala monumental del proyecto de Adaro, una obra que logró unificar la diversidad de estilos en una sede histórica que hoy es referencia internacional.
Un diálogo entre siglos: de la Ilustración a la Vanguardia
Si la arquitectura es el continente, la colección pictórica es el pulso narrativo de la institución. El visitante que asciende por la Escalera Imperial, labrada en mármol, con una solemnidad que invita al recogimiento, no solo sube peldaños físicos, sino históricos. En las paredes del Banco cuelgan las miradas de quienes han regido los destinos económicos del país desde los tiempos del Banco de San Carlos, configurando una de las pinacotecas institucionales más importantes de Europa.
La presencia de Francisco de Goya es el eje gravitacional incuestionable. Sus retratos de los primeros gobernadores, como el del Conde de Floridablanca, son documentos de una época de Ilustración donde la luz definía la ambición de una nación que despertaba a la modernidad administrativa. Sin embargo, el valor diferencial del nuevo relato público del Banco es su capacidad para no quedarse anclado en la nostalgia. El recorrido conecta la pincelada de Goya, Zuloaga o Sorolla con la contemporaneidad más absoluta, demostrando que el coleccionismo es, en el fondo, una declaración de intenciones sobre el presente.
La colección ha experimentado un crecimiento exponencial desde la llegada de la democracia, girando su mirada hacia el arte español de posguerra y, tras la integración del Banco de España en el Eurosistema, hacia el escenario internacional. Hoy, aproximadamente el 80% de los fondos artísticos de la institución corresponden a su colección contemporánea. Este diálogo constante entre el retrato académico y los nuevos lenguajes visuales refleja una institución que, al igual que los mercados que supervisa, está en constante evolución y atenta a los debates sociales y estéticos de nuestro tiempo.
Cada obra, desde Goya hasta Leibovitz, convierte la colección artística en un testimonio vivo de la historia y la identidad del Banco de España
Puertas Abiertas: un relato público
El programa Puertas Abiertas permite que todos los ciudadanos accedan a este patrimonio, con modalidades adaptadas a fines de semana, grupos educativos y visitas guiadas por personal voluntario del propio Banco. La iniciativa busca democratizar el acceso a la historia y el arte, fomentando la transparencia y consolidando un modelo de mediación cultural estable y profesional. A través de estas visitas, la ciudadanía no solo observa arquitectura y obras de arte; participa en un relato que convierte lo privado en público, que transforma un espacio históricamente cerrado en un punto de encuentro entre memoria institucional y experiencia ciudadana. Aunque parte de la curiosidad del público sobre la Cámara de oro queda insatisfecha en estas visitas por seguridad máxima.
El valor de lo compartido
El desenlace de este viaje no se encuentra en una cifra de inversión en restauración ni en la cotización de sus obras de arte, sino en la sensación de pertenencia. Al abrir sus puertas de forma gratuita, el Banco de España realiza una inversión estratégica en capital cultural. El patrimonio, cuando es cerrado, corre el riesgo de convertirse en un fetiche estático, en una joya de una caja fuerte; cuando se abre de forma pedagógica, se convierte en educación, en transparencia y en prestigio social.
Madrid tiene un nuevo itinerario emocional que trasciende lo museístico. Es un lugar donde el ruido ensordecedor de la ciudad se apaga para dejar paso al susurro del mármol, al brillo de la cerámica vitrificada y a la mirada imperturbable de los personajes de Goya. El guardián ha hablado, ha desvelado su historia y ha recordado a la sociedad que el patrimonio histórico es un activo tan sólido, valioso y necesario como las reservas que custodia en su cámara acorazada. La apertura es, en última instancia, un acto de confianza en el ciudadano y en el valor de la cultura como pilar de la estabilidad institucional.
La firma de Annie Leibovitz: el nuevo encuadre de la tradición
Banco de España
La entrada de la fotografía en la pinacoteca del Banco de España no ha sido un proceso fortuito, sino una declaración de principios estética. Durante más de doscientos años, el óleo fue el lenguaje exclusivo para inmortalizar a las figuras que han marcado la historia de la institución y del Estado. Sin embargo, con la reciente incorporación de los retratos de los Reyes de España, realizados por la célebre fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz, el Banco ha ejecutado un cambio de paradigma. La fotografía ya no es solo documento, es alta representación institucional.
Leibovitz, conocida por su capacidad para dotar de una técnica casi pictórica a sus sujetos, ha logrado que sus imágenes dialoguen de tú a tú con los gobernadores de Goya que habitan en las salas contiguas. El uso de una iluminación dramática y una composición que evoca la solemnidad de los maestros clásicos permite que estos retratos fotográficos no desentonen en un entorno de mármol y bronce, sino que lo actualicen. Esta elección subraya la modernización de la colección, donde el 80% de los fondos son ya contemporáneos. Al confiar en la mirada de Leibovitz, el Banco de España no solo adquiere una obra de arte; adquiere un símbolo de su apertura al mundo y a los nuevos lenguajes visuales. Es el reconocimiento de que la fotografía, bajo el prisma de la excelencia, posee la misma densidad histórica y el mismo prestigio que el lienzo más antiguo de la colección del Banco de San Carlos.