“Estamos en un momento ideal para los bonos high yield a corto plazo”
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

Jack Holmes, co gestor de la gama de fondos de high yield de Artemis, Artemis Global High Yield Bond y Short-Dated Global High Yield Bond, considera que el momento actual es una buena oportunidad para la renta fija high yield. Sus fondos, distribuidos en España a través de Capital Strategies, se caracterizan por un enfoque de convicción firme, hasta tal punto, que rechaza proyectos con facilidad para centrarse en emisiones de pequeño tamaño.
La duración media de la cartera es de 1,9 años, mientras que el vencimiento promedio es de aproximadamente tres años. Prefiere emisiones denominadas en euros, un mercado más ineficiente que ofrece más oportunidades para los stock pickers que el mercado de emisores denominados en dólares, valorado de forma más eficiente. Evita los mercados emergentes y destaca su preferencia actual por empresas cíclicas, dado que presentan balances más sólidos y fundamentales ya puestos a prueba en escenarios de estrés.
¿Por qué invertir en deuda a corto plazo en el entorno actual del mercado?
En el entorno actual, donde se buscan activos que aporten estabilidad y protección a una cartera más amplia, la renta fija a corto desempeña un papel muy importante al brindar esa certeza a corto plazo y ayudar a proteger la cartera. Vemos un entorno en el que los bonos gubernamentales a largo plazo no ofrecen necesariamente el mismo nivel de cobertura y protección contra el riesgo que cabría esperar. Y existen varias razones para ello, no solo el contexto energético por la guerra en Irán o la política arancelaria de Donald Trump, sino también por la mayor disposición de los gobiernos a ampliar la política fiscal cuando las economías atraviesan dificultades, lo que provoca la eliminación de esa posible cobertura de riesgo que existía anteriormente. Por tanto, al centrarnos en bonos a corto plazo, nos beneficiamos de los ingresos de un bono, pero con menor exposición a la volatilidad de los títulos a largo plazo.
¿Y por qué high yield?
Todos los puntos que he mencionado sobre la deuda a corto plazo en general también se aplican al high yield, pero con mayor rentabilidad. En este momento, nuestro fondo de bonos high yield en euros a corto plazo ofrece un rendimiento aproximado del 5,5%, por lo que queda claro lo demostrado en los últimos años: esperar a que se produzca un evento de aversión al riesgo y mantener valores de muy bajo rendimiento implica sacrificar una gran cantidad de rentabilidad. Estamos en un momento ideal para los bonos high yield a corto plazo, donde se obtienen ingresos y rendimientos atractivos y se asume mucho menos riesgo que con los instrumentos de crédito a largo plazo.
¿Cómo seleccionan las posiciones en su cartera?
Gestionamos una cartera concentrada, de muy alta convicción, por lo que tenemos poco más de 100 posiciones. Un elemento clave, que muchos competidores no aplican, es que consideramos cada posición como independiente, invertimos en bonos que queremos poseer, mientras que muchos de nuestros rivales incorporan una emisión a su cartera porque representa una posición importante en el índice de referencia, o como una cobertura, por ejemplo. Los grandes problemas en el mercado de high yield a menudo ocurren cuando los inversores sienten que deben tener algo porque sería una locura no tenerlo. Nosotros, basándonos en nuestro análisis fundamental, rechazamos unas 30 inversiones potenciales cada semana. Cuando una emisión reúne todo lo que buscamos, aunque represente una pequeña parte del índice de referencia general, podemos invertir hasta un 2,5% del fondo. Este enfoque de alta convicción es fundamental.
Por otra parte, mientras que la mayoría de nuestros competidores se centran en grandes referentes, nosotros nos centramos en segmentos con compañías con emisiones pequeñas, porque no utilizan bonos high yield como una parte significativa de su estructura de financiación. Pensamos que nos da más posibilidades de encontrar una oportunidad con un precio ineficiente y crea una dinámica en la que ponemos el foco donde otros no lo hacen.
Por último, destacar que tenemos mucho interés en mercados desarrollados, pero somos globales. Solemos tener menos bonos en dólares y más europeos que el mercado en general. También vemos oportunidades interesantes en libras esterlinas, pensamos que el high yield denominado en libras presenta una discrepancia de precios. La razón es que un 80% del mercado son emisiones en dólares estadounidenses y si administro un fondo global, no lo considero una estrategia muy diversificada. Tampoco solemos invertir en emergentes; precisamente, porque emiten predominantemente en dólares. Además, las emisiones en dólares dificultan detectar ineficiencias, ya que es un mercado más desarrollado y eficiente que el europeo. Por tanto, tendemos a sobreponderar Europa más que Estados Unidos.
¿En qué sectores ven más oportunidades?
Estamos infraponderados en telecomunicaciones. Es un sector problemático debido a su elevada deuda para financiar nuevas tecnologías y crecimiento. Además, se ha convertido en un sector de perfil commodity, sin ventajas competitivas con sus rivales. Por el contrario, nos gustan mucho los cíclicos. Estas compañías han sobrevivido a múltiples sobresaltos desde la pandemia y han superado pruebas de estrés muy rigurosas. Las supervivientes han salido adelante con menores niveles de deuda y mejoras en las coberturas de flujo de caja libre. Muchas de ellas están mal valoradas dentro del mercado high yield porque los inversores subestiman las pruebas de estrés y la resiliencia inherente a estas empresas.
¿Y cómo gestionan el riesgo?
Una parte clave de nuestra estrategia de gestión de riesgos son nuestras interacciones periódicas con el equipo de riesgos, que realiza todos los controles habituales que cabría esperar sobre los riesgos y la volatilidad dentro de nuestra cartera. Nos reunimos mensualmente con ellos para asegurarnos de que no estamos haciendo nada imprudente, y nos hacen reflexionar sobre nuestras opiniones, lo cual es una parte muy útil del proceso. Pero la defensa definitiva contra el riesgo reside en nuestra evaluación de riesgos crediticios. Nos centramos en emisiones BB y B, el segmento de mayor calidad del mercado de high yield, lo que nos ha permitido una tasa de impago histórica anualizada del 0,7%, por debajo del 3% del mercado.
¿Qué papel juega un fondo como el suyo en la cartera de un inversor?
Creo que se relaciona con la importancia que le damos a los bonos a corto plazo en el mundo actual. Hubo un largo período en el que se podía decir fácilmente que, sobre todo en el caso de los bonos high yield, las yields eran bastante bajas. Es un mercado de riesgo, por lo tanto, en teoría, no es una posición indispensable en la cartera. Pero los rendimientos actuales y esa combinación de alta rentabilidad y menor duración crea un motor de rentabilidad constante que tendrá menores caídas y recuperaciones más rápidas. En comparación con, por ejemplo, la renta variable global, el high yield es una excelente opción para inversores que, si bien no buscan una estrategia completamente libre de riesgo, están interesados en una inversión que permita obtener beneficios si los mercados se mantienen saludables. Pero, en escenarios donde los mercados no están sanos y experimentan movimientos de riesgo significativos, los bonos high yield de corta duración probablemente se comportarían mejor que muchos otros activos de riesgo, como la renta variable.
¿Utilizan inteligencia artificial en alguna parte del proceso de inversión?
Una parte importante de nuestro trabajo consiste en revisar los contratos que respaldan los bonos. Podemos hacer todo eso con IA y tareas que antes tomaban tres, cuatro, tal vez cinco horas, ahora se hacen en cinco minutos. Y eso es una gran ventaja. Tenemos un proceso de triaje, que consiste en analizar rápidamente si algo es un no rotundo. Cuando encontramos algo que merece más trabajo, profundizamos en el tema. Antes de la IA, ese proceso de selección probablemente duraba tres días, mientras que ahora nos ocupa una sola jornada. Obviamente, después debemos completar todo el trabajo adicional. Las desventajas de un equipo pequeño como el nuestro, ahora, ya no son tan graves, porque la IA nos permite analizar de forma exhaustiva muchas más compañías.










