La crisis geopolítica en Oriente Medio ha añadido presión al activo estrella de 2025: el oro. Si bien el metal precioso acumula una revalorización en lo que va de año que ronda el 10%, ha contabilizado altibajos en este 2026: llegó a marcar un récord en los 5.418 dólares por onza en enero, pero también a perder los 4.400 dólares a finales de marzo.
Una coyuntura que acarreó salidas de inversión de los ETFs de oro. Según datos de First Trust correspondientes a marzo, los fondos cotizados de materias primas registraron salidas netas de inversión por 11.900 millones de dólares en marzo, principalmente, por los reembolsos de los ETFs de oro, que ascendieron a 15.800 millones de dólares.
Los productos cotizados sobre la plata tampoco tuvieron un buen mes. En BlackRock apuntan que los ETPs sobre plata registraron ventas por valor de 2.200 millones de dólares, lo que también supone su mayor salida mensual registrada y el tercer mes consecutivo de ventas netas.
Desde el World Gold Council afirman que esta salida de inversión de los ETFs de oro supone la mayor salida mensual registrada y reducir a la mitad las entradas globales en los ETFs de oro con respaldo físico durante el primer trimestre. Antes de marzo, estos vehículos iban camino de registrar su mejor trimestre de la historia a nivel mundial. A pesar del volátil comienzo de año, se registró el séptimo trimestre consecutivo de entradas netas.
América del Norte registró importantes salidas de capital por valor de 13.000 millones de dólares en marzo, poniendo fin a una racha de nueve meses de entradas. La presión vendedora persistió a lo largo de todo el mes y supuso la mayor salida mensual registrada hasta la fecha, lo que convirtió a América del Norte en la única región que registró salidas netas en el primer trimestre, según los datos del World Gold Council.
Como justificación a esta oleada de salidas de los ETFs, la firma apunta que varios factores que anteriormente habían favorecido las entradas de capital cambiaron de rumbo en marzo y se convirtieron en claves de la debilidad regional. Primeramente, las condiciones generales de aversión al riesgo desencadenadas por la Operación Epic Fury2 en Oriente Medio, que “probablemente llevaron a los inversores estadounidenses a aumentar su liquidez vendiendo activos que antes habían obtenido ganancias, como el oro”. A este se suma que los asesores de inversión en materias primas (CTA) llegaron a mediados de marzo con posiciones largas elevadas y “parecen haber amplificado el impulso bajista de los precios, lo que obligó a los inversores más débiles a capitular”.
Por último, los costes de oportunidad aumentaron a medida que el dólar estadounidense y los tipos de interés subían, mientras que las expectativas sobre los tipos cambiaron sustancialmente, pasando de posibles recortes en 2026 a la previsión actual de que se mantengan sin cambios hasta septiembre de 2027, “lo que añadió incertidumbre y lastró la demanda de oro”.
Dos ETFs captaron el grueso de los reembolsos, según los datos del el World Gold Council: el SPDR Gold Shares y el iShares Gold Trust, que vivieron salidas conjuntas por 12.200 millones de dólares.
Eso sí, las perspectivas para el metal precioso no son pesimistas. Si bien el escenario de bajada de tipos de interés empieza a ensombrecer, otros puntos a favor del oro resurgen. Algunas firmas recuerdan que en los escenarios de riesgo, el oro es un depósito de valor y una cobertura contra los riesgos geopolíticos. Las crisis geopolíticas históricas demuestran que el oro obtiene sus mejores resultados cuando los tipos reales caen bruscamente o cuando se pone en entredicho la confianza en las principales divisas. Estas condiciones prevalecerían en un contexto de estanflación, y más aún en un escenario de recesión. Por lo tanto, “el oro debería aportar diversificación tanto en situaciones de inflación como en escenarios de crisis de crecimiento”, apuntan en Lombard Odier.
Foto cedidaLivia Zanini asumirá el cargo de Head of Sales Switzerland, y Florin Boetschi, Global Head of Distribution.
Bellevue Asset Management refuerza su estructura de distribución con el nombramiento de Florin Boetschi como nuevo Global Head of Distribution. Desde 2021, Boetschi ha sido el encargado de desarrollar el negocio de la gestora desde Singapur. Ahora, desde su nueva posición se centrará en impulsar la expansión de las actividades globales de distribución desde la sede central en Zúrich.
Además, como parte del desarrollo continuo de la estructura de distribución, Livia Zanini asumirá el cargo de Head of Sales Switzerland a partir de abril de 2026. Según explica la firma, en esta función, será responsable del mercado suizo y profundizará en las relaciones existentes con clientes, así como desarrollará nuevos canales de distribución. Livia Zanini trabaja en Bellevue Asset Management en Zúrich desde septiembre de 2024. Cuenta con un máster en Banca y Finanzas y es CFA Charterholder.
“En mi nuevo cargo, el foco está en impulsar nuestras actividades globales de distribución con un impulso adicional. Un factor clave es el desarrollo de nuestras actividades en cada uno de los mercados principales. Desde su incorporación a Bellevue, Livia se ha consolidado rápidamente como un pilar importante de nuestro equipo de distribución. En su nuevo puesto, desempeñará un papel clave en la expansión de nuestra posición en el mercado suizo”, ha destacado Florin Boetschi, nuevo Global Head of Distribution.
Por su parte, Livia Zanini, Head of Sales Switzerland, ha declarado: “Estoy muy satisfecha con este nombramiento y con la confianza depositada en mí. El mercado suizo requiere soluciones de inversión claramente diferenciadas. Precisamente ahí es donde ponemos el foco: con un fuerte énfasis en nuestras estrategias activas en salud, así como en renta variable suiza y europea. Junto con el equipo, haré todo lo posible para aprovechar de forma consistente estas fortalezas en el mercado”
Desde la firma aseguran que continúan ampliando su organización de distribución y tiene previsto reforzar aún más el equipo en julio de 2026.
WisdomTree, proveedor de productos financieros a nivel global, ha anunciado el lanzamiento del WisdomTree True Emerging Markets UCITS ETF (WEM). Este vehículo tiene como objetivo seguir la evolución del precio y el rendimiento, antes de comisiones y gastos, del WisdomTree True Emerging Markets UCITS Index, con una tiene una tasa total de gastos (TER) del 0,25%. Cotiza en Börse Xetra, Borsa Italiana, Euronext Paris y SIX Swiss Exchange, y comenzará a cotizar en la Bolsa de Londres el 16 de abril de 2026.
Este índice propio está diseñado para ofrecer una exposición diversificada a países que siguen siendo realmente emergentes en términos de desarrollo económico y madurez de los mercados de capitales, lo que brinda a los inversores una forma más selectiva de acceder al crecimiento a largo plazo de los mercados emergentes.
A diferencia de los índices de referencia tradicionales de los mercados emergentes, que pueden estar dominados por un pequeño número de mercados grandes y cada vez más maduros, el índice utiliza un marco sistemático y basado en múltiples indicadores para identificar las economías que siguen mostrando características de crecimiento impulsado por el desarrollo. Por ello, el ETF evita invertir en China, Corea y Taiwán, países que suelen estar presentes en la mayoría de las estrategias generales de mercados emergentes.
Los índices tradicionales de los mercados emergentes han evolucionado con el tiempo y, en la actualidad, pueden estar dominados por un pequeño número de grandes mercados y empresas de mega-capitalización. En consecuencia, una exposición generalizada a mercados emergentes puede comportarse cada vez más como una inversión concentrada en un país o acción concreta, en lugar de como una inversión diversificada en un crecimiento impulsado por el desarrollo.
El ETF WisdomTree True Emerging Markets UCITS está diseñado para hacer frente a este reto redefiniendo el universo de los mercados emergentes en función del desarrollo y la madurez del mercado, en lugar de basarse únicamente en las clasificaciones tradicionales.
Pierre Debru, Head of Research, Europe de WisdomTree, apunta que la inversión en mercados emergentes consiste, fundamentalmente, en «aprovechar el potencial de crecimiento que surge cuando las economías pasan de ser de bajos ingresos a ser de ingresos medios». Este proceso de desarrollo, según Debru, «suele ir acompañado de un aumento en la productividad, una expansión de la demanda interna, una mejora de las instituciones y unos mercados de capitales más desarrollados. Esta innovadora estrategia está diseñada para recuperar esa intención original, centrándose en países en los que el aumento de los ingresos, el cambio estructural y el desarrollo de los mercados de capitales siguen siendo potentes motores de la rentabilidad a largo plazo».
A diferencia de los índices de referencia tradicionales de los mercados emergentes, que se basan en clasificaciones de países obsoletas y suelen dar una ponderación excesiva a unas pocas economías grandes y más maduras, WEM utiliza un marco multi-métrico propio para identificar los países que cumplen los requisitos para ser considerados «verdaderos mercados emergentes».
Este marco analiza los datos macroeconómicos de cada país, incluyendo la clasificación de países del informe «Perspectivas de la economía mundial» del FMI, el PIB per cápita, el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, la calificación crediticia soberana y la dinámica de crecimiento del PIB, así como la accesibilidad y la negociabilidad del mercado bursátil local.
WEM ofrece una exposición específica a países de mercados emergentes de alto crecimiento y con baja presencia de inversores, como la India, Brasil, Arabia Saudí, México, Sudáfrica, Indonesia y Vietnam, economías en las que los factores demográficos favorables, el avance digital y la escasa penetración de los mercados de capitales siguen ofreciendo un importante potencial de crecimiento a largo plazo.
Alexis Marinof, CEO, Europe en WisdomTree, añadió: «Cuando lanzamos nuevos productos, nuestra intención es ofrecer soluciones de inversión que resuelvan los retos reales de las carteras. Este lanzamiento ofrece a los inversores una forma más meditada de acceder al crecimiento de los mercados emergentes, que se ajusta mejor a la razón de ser original de la inversión en mercados emergentes y que complementa las asignaciones de renta variable global de manera disciplinada y transparente».
Los asesores de inversión en Asia-Pacífico indican que planean reducir su exposición a acciones estadounidenses mientras aumentan las asignaciones a activos privados a un ritmo más rápido que las inversiones tradicionales, según datos de la encuesta Wealth Monitor de MSCI. Este doble cambio refleja una transformación en la forma en que las carteras equilibran la concentración geográfica y la generación de rentabilidad.
Según señala, Joseph Wickremasinghe, Executive Director, MSCI Research & Development, durante los próximos tres años, los encuestados señalaron que planean reducir las asignaciones a acciones estadounidenses en un 17%, mientras que aumentarán un 48% las inversiones en mercados desarrollados fuera de EE.UU. y un 33% en mercados emergentes. Se espera que los mercados desarrollados fuera de EE.UU. absorban la mayor parte del capital adicional, lo que sugiere que los asesores buscan diversificación sin perder liquidez ni profundidad institucional.
El alejamiento de la concentración en EE.UU., que se analiza con mayor detalle en el informe «Wealth Trends 2026» de MSCI, podría reflejar preocupaciones más amplias sobre aranceles e incertidumbre política. Mientras los asesores distribuyen el riesgo de acciones de manera más amplia entre distintas geografías, simultáneamente están aumentando las asignaciones a activos alternativos.
Activos alternativos: crecimiento a un ritmo recalibrado
Los asesores han reducido los incrementos previstos en alternativas en comparación con 2024, pero siguen aumentando la exposición a estos activos más rápido que en los mercados públicos:
El crecimiento previsto del 55% en activos privados sigue superando al 30% de renta fija y acciones cotizadas.
Los activos digitales muestran la expansión más fuerte, con un 57%, lo que podría reflejar el continuo interés de los inversores a pesar de la volatilidad y la incertidumbre regulatoria.
Otros activos alternativos registran un crecimiento del 23%, muy por debajo de los niveles de sus homólogos globales.
Los datos sugieren que los activos alternativos han pasado de ser diversificadores de cartera a convertirse en impulsores importantes de rentabilidad, y los asesores mantienen esta dirección estratégica a pesar de la moderación en el ritmo de expansión.
Construyendo capacidad para gestionar la complejidad
El resultado es una estructura de cartera que se vuelve más distribuida geográficamente, multi-activo y selectiva. El siguiente paso para los asesores en APAC es determinar si su infraestructura operativa puede soportar carteras que son cada vez más amplias, menos líquidas y más dependientes de activos alternativos para lograr sus objetivos de rentabilidad.
Activos digitales y privados lideran los planes de asignación en APAC
¿Cómo espera que cambien las asignaciones de activos en las carteras de inversores de alto patrimonio en las siguientes clases de activos durante los próximos tres años?
Fuente: Wealth Monitor 2025, encuesta de MSCI a 250 profesionales de la gestión patrimonial realizada en agosto en Estados Unidos, Europa y Asia.
El Grupo suizo Pictet planea lanzar cinco ETFs UCITS de gestión activa, que invertirán en renta variableestadounidense, europea, de mercados emergentes y globales. Con el objetivo de generar exceso de rentabilidad respecto a riesgo asumido, en la gestión activa, los nuevos productos combinarán sus capacidades de renta variable con su modelo de IA (aplicado en la estrategia Quest AI-Driven Global Equities lanzada en marzo de 2024).
La firma ha contratado a Waystone, proveedor de servicios con sede en Dublín, que aporta experiencia en ETFs. La fecha concreta del lanzamiento de estos productos, así como otros detalles como las comisiones, se conocerán a lo largo del año.
Los ETFs domiciliados en Irlanda que pondrá en marcha la firma serán el Pictet AI Enhanced US Equity UCITS ETF (PQUS); Pictet AI Enhanced European Equity UCITS ETF (PQEU); Pictet AI Enhanced Emerging Equity UCITS ETF (PQEM); Pictet AI Enhanced World-ex US Equity UCITS ETF (PQWX) y el Pictet AI Enhanced World Equity UCITS ETF (PQWD).
Pictet entró en el segmento de ETFs de gestión activa en octubre de 2025 en Estados Unidos con tres fondos cotizados que emplean el proceso de selección de acciones impulsado por IA para un alfa consistente, con bajo error de seguimiento con sus índices de referencia: Pictet AI Enhanced International Equity ETF (PQNT), de índice mejorado; Pictet Cleaner Planet ETF (PCLN) en inversión medioambiental y Pictet AI & Automation ETF (PBOT), que integra inversión temática digital, robótica y de seguridad. Añadió un cuarto, Pictet AI Enhanced US Equity ETF (PQUS), en febrero de 2026. Estos ETFs activos cotizan en la Bolsa de Nueva York.
Foto cedidaDe izquierda a derecha, Grégoire Bailly-Salins, Sébastien Chemouny y Nicolas Gromakowski.
Ofi Invest Real Estate, la división inmobiliaria de Ofi Invest, ha consolidado sus actividades bajo una única sociedad de gestión inmobiliaria regulada, efectiva desde el 1 de abril de 2026, acompañada de una renovada estructura de gobernanza. Este hito marca un paso decisivo en la ejecución de su estrategia de crecimiento y en el refuerzo de su posicionamiento en el mercado inmobiliario europeo.
Con el objetivo de maximizar la creación de valor a largo plazo, la compañía ha fusionado sus dos antiguas entidades —dedicadas respectivamente a la gestión de activos inmobiliarios y a la gestión de fondos— en una plataforma unificadaque opera bajo la marca Ofi Invest Real Estate.
Esta estructura simplificada mejora la claridad de la oferta y respalda el desarrollo de soluciones innovadoras adaptadas a las necesidades de sus clientes, en línea con su estrategia de crecimiento tanto nacional como internacional.
Para liderar esta nueva etapa, la firma ha establecido un modelo de gobernanza simplificado. Sébastien Chemouny ha sido nombrado Director General (CEO), acompañado por Grégoire Bailly-Salins, Director General Adjunto responsable de Desarrollo de Negocio e Inversiones, y Nicolas Gromakowski, Director General Adjunto responsable de Gestión de Fondos y Carteras. Esta estructura, que reúne a 120 empleados, está diseñada para respaldar las ambiciones estratégicas y comerciales de la empresa.
“Estoy orgulloso de liderar, junto con Grégoire y Nicolas, un modelo de gobernanza que reúne experiencia, visión y un alto nivel de exigencia. Juntos, estamos guiando a Ofi Invest Real Estate hacia una nueva fase clave, impulsada por una ambición clara: reforzar nuestra posición como actor líder en la gestión inmobiliaria, ampliar nuestra base de clientes y perseguir un crecimiento sólido, sostenible y creador de valor para nuestros clientes”, ha señalado Sébastien Chemouny.
Perfiles directivos
Sébastien Chemouny cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector inmobiliario. Antes de incorporarse a la compañía en 2023, dirigió las operaciones en Francia de Allianz Real Estate (actual Pimco Prime Real Estate). Previamente ocupó distintos cargos en Allianz Real Estate, incluyendo Director de Asset Management y Director de Portfolio Management, y trabajó en GE Real Estate en Europa y Norteamérica. Además, fue Presidente de ULI France. Es ingeniero por la École Privée des Sciences Informatiques.
Grégoire Bailly-Salins es responsable de todas las actividades de desarrollo de negocio y transacciones a nivel europeo. Antes de incorporarse a la compañía en 2020, trabajó en Union Investment Real Estate como Senior Investment Manager. Cuenta con habilitación del Colegio de Abogados francés (CAPA) y es graduado por ESSEC Business School, además de poseer un doble máster en Derecho francés y alemán.
Nicolas Gromakowski supervisa las actividades de gestión de fondos y mandatos. Con 20 años de experiencia en el sector, anteriormente fue Managing Director France en Generali Real Estate SGR y Director General Adjunto en Paref Gestion. También trabajó en AXA IM Real Assets, donde lideró la gestora inmobiliaria italiana del grupo. Es ingeniero por ESTP y cuenta con un MBA por la Universidad Bocconi de Milán.
Casi nueve de cada diez gestores de patrimonio declaran tener un buen o muy buen conocimiento sobre los stablecoins, un activo digital usado para realizar pagos o dentro de estrategias de inversión, y un 16% asegura que su conocimiento es excelente, según uno estudio global realizado por Brava Finance, plataforma de gestión de stablecoins. Su informe, realizado con gestores de patrimonio en 13 países, revela que más de nueve de cada diez ya han invertido en stablecoins, y de ellos, el 94% los utiliza para generar rendimientos.
Todos los gestores consultados en EE. UU., Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, la UE, Brasil, Singapur, Corea del Sur, Suiza y Hong Kong aseguran que están desarrollando una estrategia sobre cómo invertir en stablecoins y para qué utilizarlos. Aproximadamente el 36% ya cuenta con una estrategia implementada. De hecho, los casos de uso más importantes de los stablecoins, identificados por el 74% de los gestores de patrimonio, son las transacciones rápidas y de bajo coste. Otros usos principales incluyen el acceso a oportunidades de finanzas descentralizadas (72%); diversificación de carteras (66%); preservación de fondos en mercados volátiles (66 %); y generación de rendimientos mediante protocolos de préstamo (22%).
Otra dato significativo es que alrededor del 90% de los gestores de patrimonio consultados afirman que el uso de stablecoins por parte de inversores institucionales aumentará en los próximos tres años. «El lanzamiento del stablecoin de BTG Pactual por 1 $ en Brasil, la licencia especial de WisdomTree para emitirlos y la intención de la filial de Asset Management de Deutsche Bank, DWS, de lanzar uno este año, son pruebas de que los gestores de activos planean lanzar sus propios stablecoins», indican los autores del estudio.
Por ultimo, y en los próximos cinco años, las conclusiones señalan que el 98% de los gestores de patrimonio espera un aumento en la emisión de stablecoins, y un 42% prevé que dicho aumento será significativo. Cuando se les preguntó cómo cambiará el uso de los stablecoins por parte de los inversores institucionales en los próximos tres años, el 96 % dijo que su utilización para acceder a DeFi y para transacciones rápidas y de bajo coste aumentará. Según su interpretación de estos datos, los gestores de patrimonio anticipan un aumento en todas las demás categorías, incluyendo inversión para obtener rendimiento (86 %), diversificación de inversiones (84 %) y preservación de fondos (82 %).
«Los gestores de patrimonio han identificado que los activos digitales, como los stablecoins, les ofrecen oportunidades estratégicas y tácticas dentro de las finanzas descentralizadas. Ahora buscan construir estrategias de activos digitales que les ayuden a agilizar procesos, eliminar fricciones y reducir costes, ofreciendo fuentes diversificadas de rendimiento y mejorando los retornos ajustados al riesgo para sus clientes», declaró Graham Cooke, CEO y fundador de Brava Finance.
En el ecosistema empresarial español se está produciendo un cambio de fondo que trasciende los movimientos cíclicos del mercado. El tejido de pequeñas y medianas empresas, que durante décadas ha sostenido buena parte del empleo, la inversión y el arraigo territorial, se aproxima al mayor relevo generacional de su historiareciente.
Según estimaciones internas cerca de un millón de empresas podrían cambiar de manos en España durante las próximas dos décadas, un proceso sin precedentes en nuestra economía. No es un fenómeno nuevo, pero sí lo es su escala. El riesgo no está en la falta de empresas viables, sino en la ausencia de planes claros para garantizar su continuidad cuando el fundador decide dar un paso atrás.
La magnitud del reto se entiende mejor al mirar el peso de la empresa familiar en España. Según el Instituto de la Empresa Familiar, en 2025 las empresas familiares representaron el 92,4% del tejido empresarial, generando el 70% del empleo privado y aportando el 57,8% del VAB privado (Valor Añadido Bruto). Cuando la sucesión se gestiona tarde o mal, el impacto no se limita a una compañía o una familia, sino que afecta de lleno a la economía real. El propio informe aporta, además, indicadores claros de ciclo y continuidad. La edad media de estas compañías ronda los 30 años, el 29,3% ha superado al menos un relevo generacional y solo el 1,2% pertenece ya a la tercera o posteriores generaciones.
Este contexto está reordenando el interés de los compradores en el segmento del mid-market. Durante años, se asoció sobre todo a empresas industriales, fondos de inversión y estrategias de consolidación. Hoy, un actor con encaje natural en estas operaciones ha ganado protagonismo: los family offices. Su presencia crece de forma silenciosa, impulsada por capital paciente y, por empresas familiares que buscan continuidad con garantías.
En Deale hemos observado una presencia sostenida de family offices en el mid -market en los últimos años a través de las 124 operaciones que se han cerrado y facilitado a través de nuestra plataforma en los últimos años. En 2023, los family offices representaron el 33% del total. En 2024, el 25%. Y, en 2025, el 32%.
El mid-market ofrece algo cada vez más escaso en otros ámbitos de inversión como son las compañías con modelos de negocio probados, equipos consolidados y margen para crear valor mediante decisiones operativas. En un entorno marcado por la volatilidad económica y geopolítica, cambios regulatorios y exigencia de rentabilidad ajustada al riesgo, el atractivo de estos activos no cotizados reside en su capacidad de generar retorno sin depender exclusivamente de los mercados financieros.
Tradicionalmente, una parte significativa del capital familiar se ha dirigido al sector inmobiliario. Sin embargo, el actual entorno regulatorio, la presión sobre la rentabilidad y la búsqueda de mayor capacidad de regeneración del capital, por ejemplo, vía dividendos, ha impulsado que muchos family offices hayan decidido explorar la inversión directa en pymes. Este giro no supone ni mucho menos la desaparición de la inversión en real estate, pero sí una vía de diversificación para crear valor y obtener retornos más elevados cada vez más frecuente.
Además, los family offices encajan bien con la psicología del vendedor. En una sucesión empresarial, la conversación rara vez es únicamente económica. También se habla de legado, de equipo, de marca, de proveedores, de clientes y de comunidad local. El family office, con un horizonte más largo y mayor flexibilidad, suele percibirse como un socio menos agresivo en tiempos y más compatible con transiciones ordenadas.
Asimismo, hay un elemento de identificación importante, y es que muchos family offices proceden a su vez de procesos de venta corporativa, lo que favorece que el vendedor sienta una mayor comprensión y afinidad a la hora de negociar la sucesión. No porque renuncie a la disciplina financiera, sino porque su tesis no depende necesariamente de un calendario rígido de desinversión y, a diferencia de los fondos de private equity, pueden mantener una flexibilidad superior para acompañar el crecimiento de sus participadas a largo plazo. Suelen ser compradores que entienden muy bien la parte vendedora de una operación al haber estado al otro lado de la mesa.
Pero conviene no caer en una lectura simplista. Que exista interés no significa que el mercado sea fácil. El mid-market es un segmento intensivo en ejecución. La calidad del activo, la preparación del vendedor, el encaje entre comprador y compañía y la capacidad real de acompañar al equipo directivo determinan el éxito mucho más que el acceso a capital.
Aquí aparecen dos fricciones conocidas. La primera es cultural. Muchas pymes familiares llegan al mercado con un gobierno corporativo limitado, información financiera poco homogénea o dependencia excesiva del fundador. Nada de esto hace inviable una operación, pero sí exige tiempo y método si se quiere proteger el valor del activo y ampliar el abanico de compradores reales.
La segunda es estratégica. No todos los compradores están preparados para hacer lo que el mid-market exige. Entender el sector, construir una tesis operativa, profesionalizar sin destruir cultura y acompañar una transición sin convertirla en un shock. En un proceso de sucesión, el comprador no adquiere solo una cuenta de resultados. Adquiere una dinámica humana, y esa dinámica pesa en la continuidad del negocio.
Ahí está la oportunidad. Si se gestiona con visión, la sucesión puede convertirse en una palanca de transformación positiva. Profesionalización, incorporación de talento, inversión en tecnología, apertura de nuevos mercados y, en algunos casos, consolidación sectorial. En un tejido empresarial fragmentado, el capital paciente puede activar estrategias de crecimiento inorgánico con un enfoque de largo plazo y construir grupos más competitivos sin caer en la lógica del recorte inmediato.
La sucesión, bien orientada, puede ser el momento en el que esa decisión estratégica se vuelve posible. El fundador sale, el negocio se ordena y se abre la puerta a un crecimiento que antes no tenía espacio.
Y conviene detenerse en el riesgo de no actuar a tiempo. El error habitual en la sucesión empresarial es esperar a que el relevo se resuelva solo o a que el comprador ya esté en la puerta. La preparación no puede improvisarse, requiere anticipación. Ordenar la información financiera, profesionalizar la estructura, planificar la transición del fundador, definir el rol del equipo directivo y construir un proceso que permita seleccionar al comprador adecuado.
Cuando estas decisiones se toman tarde, el margen de maniobra desaparece y el mercado castiga. No por falta de calidad del negocio, sino por falta de previsión.
La llamada a la acción es doble. Para los fundadores, anticipar y planificar para que la compañía sea atractiva en resultados, estructura y continuidad. Para los family offices, definir tesis y proceso, concretar sectores, tamaños y criterios de inversión y asegurarse de poder acompañar. En el mid-market, la ventaja no está solo en el capital, sino en el método y en la ejecución.
España no puede permitirse que miles de pymes viables desaparezcan por falta de previsión. El relevo generacional es una cuestión de país, no solo de familia. El creciente protagonismo del family office en el mid-market puede ser una de las mejores noticias de esta etapa si se traduce en transiciones ordenadas, inversión productiva y crecimiento sostenido. La oportunidad existe. La diferencia estará en quién llegue preparado.
Tribuna de Gerard García, fundador y CEO de Deale.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Rocío López (Qualitas Energy), José Cloquell (Diaphanum), Victoria Díez (Singular Bank), Antonio Pérez-Labarta (atl Capital) y Rafael Soldevilla (A&G Private Bank)
En un entorno de tipos de interés que vuelven a estar en territorio positivo, en el que el mercado secundario está creciendo a gran velocidad y se mantiene el apetito inversor, pero con mayor nivel de exigencia, Funds Society reunión a profesionales destacados del sector para abordar cuál es el presente y el futuro del private equity en España. En el marco de su evento Funds Society Alternative Summit, organizado en colaboración con CAIA Association, el segundo panel de la jornada abordó las problemáticas ya citadas, así como otras como el regreso a un enfoque más defensivo o el rol de la banca privada como puerta de entrada a esta clase de activo de inversores no institucionales.
La mesa, moderada por Rocío López, Head of Retail Investors en Qualitas Energy, contó con la participación de José Cloquell, CFA y Illiquid Investments Head en Diaphanum; Victoria Díez Pérez, Head of Investments & Private Equity Products en Singular Bank; Antonio Pérez-Labarta, Partner & Head of Private Assets en atl Capital; y Rafael Soldevilla, General Manager of Products & Services en A&G Private Bank.
Adaptación estratégica y cautela en el nuevo entorno
José Cloquell puso el acento en la necesidad de adaptar la asignación estratégica a un entorno más incierto, en el que, si bien el ciclo no debería condicionar en exceso las decisiones de inversión, sí introduce ruido que obliga a ser más dinámico en la construcción de carteras. En este contexto, defendió que el private equity debe ocupar un lugar relevante, aunque acotado en términos de peso: “Para nosotros el private equity es lo más importante, en torno al 70% de asignación en privados”, señaló, si bien matizó que para los clientes el límite razonable se sitúa en torno al 20%.
El experto también abordó la evolución del mercado secundario, subrayando que ha pasado de ser una herramienta para resolver problemas de liquidez a convertirse en un instrumento de gestión de carteras: “En un momento se vio al secundario como una solución para gestionar problemas de inversores y esto ha derivado más a un mercado de gestión de carteras, no de gestión de problemas”.
Asimismo, advirtió sobre el impacto de los vehículos evergreen en este segmento, especialmente en operaciones LP-led, donde la necesidad de construir cartera puede distorsionar valoraciones: “Lo que sí estamos viendo es que vehículos como los evergreen están teniendo impacto sobre los secundarios, y esto impacta sobre las valoraciones. Para nosotros, esta situación no es una sorpresa”.
En términos de posicionamiento, destacó que en su caso no están observando impactos significativos gracias a un enfoque prudente, especialmente en estrategias de consolidación. En este sentido, insistió en que la clave está en “dar con equipos que realmente tienen capacidades operativas para gestionar esas compañías”.
Cómo lidiar con el cambio de ciclo y los cambios en el perfil inversor
De parte de Singular, Victoria Díez Pérez subrayó que, aunque el private equity se asocia a descorrelación, no está exento de factores como la valoración, la prima de iliquidez o el momento de mercado. En su opinión, el sector atraviesa un nuevo ciclo que obliga a recuperar disciplina inversora: “Venimos de una época de “todo vale” y determinadas estrategias se han sobreponderado en exceso. Hay que volver a pesos relativos más conservadores y bajar las expectativas de los inversores”. Esto implica ser más selectivos en la elección de gestores y estrategias, priorizando aquellas centradas en mejoras operativas y con menor dependencia del apalancamiento.
En este sentido, defendió una vuelta a fondos ‘core’, especialmente en el segmento de primarios de buyout, gestionados por firmas con amplio track record. “Reducir riesgo y adaptar carteras. No hay mucho secreto”, resumió.
Díez también destacó la transformación del inversor privado: “El inversor privado es más impaciente, no le gusta mucho la curva J”. En este contexto, apuntó a los secundarios como herramienta para dinamizar carteras y capturar oportunidades de entrada con descuento, aunque advirtió de que estos podrían reducirse progresivamente: “Se van a ir ajustando y cada vez serán más difíciles de alcanzar”.
Por otro lado, señaló el creciente interés por estrategias de infraestructuras, especialmente en segmentos core plus y value-add, que permitan modernizar activos y adaptarlos a nuevas necesidades: “Con el cambio de orden geopolítico vemos una oportunidad en este segmento”.
La experta también destacó la capacidad de Singular para brindar esta oportunidad a inversores wealth: “La banca privada ha dado acceso y asesoramiento. Ha jugado ese papel de impulsar la educación financiera y ha permitido conectar el acceso de grandes gestoras y grandes fondos privados con este tipo de clientes de bancas privadas a través de vehículos más amigables”. Díez aclaró que, si bien es verdad que los grandes inversores privados y family offices “ya no necesitan a la banca privada como antes”, en cambio los inversores con tickets de 15.000 euros a un millón de euros “sí necesitan que se facilite el acceso”.
Generación de alfa y educación del inversor
Antonio Pérez-Labarta, el representante de atl Capital, coincidió en la idea de un retorno a los básicos en el private equity, marcado por la pérdida de algunas palancas tradicionales de generación de valor tras el cambio en el entorno de tipos. “Tenemos que adaptarnos, adaptar carteras y buscar alfa de verdad”.
Desde su perspectiva, la asignación a private equity debe partir del análisis del perfil del inversor —tamaño de patrimonio, horizonte temporal y necesidades de liquidez—, situándose habitualmente en un rango de entre el 5% y el 20%.
El experto subrayó la importancia de identificar gestores capaces de generar valor de forma recurrente sin depender excesivamente del apalancamiento, tanto en el mercado primario como en el secundario. Para ilustrarlo, comparó la construcción de cartera con una partida de ajedrez, donde cada decisión debe contribuir a un objetivo global de diversificación y generación de rentabilidad.
En paralelo, destacó el aumento de la inquietud de los clientes, especialmente en torno al crédito, lo que refuerza la necesidad de educación financiera. En particular, alertó sobre los riesgos de una mala comprensión de los vehículos evergreen: “Es un tema de educación financiera: si estás vendiendo liquidez en un vehículo evergreen, estás educando mal. Hay que explicar muy bien cómo se estructura y construye un vehículo evergreen”.
En este sentido, insistió en que la educación debe ser un pilar central de la relación con el cliente, junto con una comunicación honesta sobre expectativas de rentabilidad: “Tenemos que ser muy realistas con rentabilidades que les transmitimos a los clientes. El private equity sigue siendo un gran complemento para construir las carteras, pero hay que ser transparentes y selectivos”.
A favor de la democratización del acceso
Rafael Soldevilla (A&G Private Bank) confrontó cómo las noticias que estamos viendo en el presente no tienen por qué tener un impacto directo hoy sobre el private equity, al tratarse de una inversión ilíquida, pero insistió en que los gestores deben hacer un ejercicio de análisis a más amplitud de miras: “El rabioso presente está poniendo de manifiesto tendencias de más largo plazo como la escasez de energía, que puede tener impacto sobre estrategias de inversión. Eso es en lo que tenemos que fijarnos. También hay que fijarse en impactos a medio plazo: subida de la inflación y del coste de financiación”.
Soldevilla recordó que el private equity es, por definición, una inversión de largo plazo, con ciclos de aproximadamente ocho años, por lo que analizar su comportamiento en horizontes de pocos meses puede llevar a conclusiones erróneas. No obstante, reconoció que en el ámbito del fundraising se está observando cierta pausa, ya que los inversores necesitan más tiempo para tomar decisiones.
En cuanto a la estructura del mercado, destacó que los fondos primarios siguen concentrando la mayor parte del capital, especialmente en grandes operaciones de buyout, a pesar del crecimiento del mercado secundario.
Asimismo, puso en valor la evolución del acceso a los activos alternativos, destacando la creciente oferta de vehículos y estrategias disponibles para el inversor privado. “Es una democratización que vemos como positiva”, afirmó, aunque advirtió de los riesgos de extenderla en exceso, especialmente mediante la reducción de tickets mínimos, lo que podría dificultar la correcta comprensión del producto.
En términos de posicionamiento, explicó que están focalizando sus inversiones en el middle market estadounidense a través de coinversiones, así como en oportunidades en España en sectores como el real estate —coliving, senior living o residencial— y en infraestructuras vinculadas a la transición energética, siempre bajo un enfoque de creación de valor propio del private equity.
Foto cedidaChristian Rouquerol, Managing Director, Co-Head of Iberia & Head of Sales Europe & Latin America de Tikehau Capital.
Christian Rouquerol, Managing Director, Co-Head of Iberia & Head of Sales Europe & Latin America de Tikehau Capital, considera que entender el cambio estructural que vive la economía mundial “es clave para mirar las temáticas en las que observamos valor para la próxima década y así replantear la asignación de activos”.
Rouquerol parte de que el mundo de la inversión “ya no opera bajo las reglas de la era de tipos extremadamente bajos”, por lo que desde la firma creen que la gestión activa y la capacidad de adaptación “serán determinantes”, de tal manera que “cada vez habrá más diferencias entre los resultados de una asset manager y otro”.
En crédito europeo, Rouquerol considera que la calidad de las emisiones y la capacidad de análisis fundamental “son claves en un entorno de estabilidad monetaria y compresión de diferenciales”. Por tanto, el posicionamiento pasa por una exposición prudente a high yield europeo, con fuerte disciplina de crédito, análisis fundamental granular y gestión activa del riesgo apoyada en fundamentales que siguen siendo realmente sólidos.
Asimismo, ve interesantes los fondos de deuda a vencimiento, porque “combinan visibilidad temporal con disciplina de crédito y gestión activa del riesgo”, y destaca Tikehau 2027, Tikehau 2029 y Tikehau 2031.
La soberanía europea ha dejado de ser “un concepto puramente político para convertirse en una realidad inversora”, según Rouquerol, que cree que las oportunidades se encuentran en múltiples ámbitos. En capital privado como en renta variable, observa compañías con atractivo en los sectores de la industria aeroespacial, el farmacéutico y la transición energética.
En definitiva, estas oportunidades surgen en un buen contexto para el fundraising, como lo demuestra que 2025 ha sido el cuarto año consecutivo récord en captaciones para Tikehau Capital, con 10.500 millones de euros de entradas brutas y 8.000 millones de euros de entradas netas.