Allianz GI: la dislocación en el sector de software ofrece una oportunidad para invertir en ciberseguridad

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El fabricante de coches de lujo Jaguar sufrió en septiembre de 2025 un ciberataque de ransomware tan grave que obligó a la compañía a tener que cerrar sus plantas de producción durante un mes, con un coste equivalente a medio punto del crecimiento del PIB de Reino Unido en ese mes. Este es un ejemplo muy ilustrativo del peso creciente de la ciberseguridad en la agenda de prioridades corporativas; de hecho, según una encuesta conducida por Allianz entre 3.000 risk managers, los ciber incidentes se situaron por sexto año consecutivo como el riesgo de mayor magnitud, por encima de los riesgos geopolíticos o disrupciones en la cadena de suministro. “Esta es la razón por la que hemos visto cómo las decisiones sobre ciberseguridad se han convertido en decisiones que se toman a nivel directivo”, indica Erik Swords, director y gestor de la estrategia Allianz Cybersecurity.

La ciberseguridad se ha convertido prácticamente en la única partida del presupuesto en el que las compañías se muestran reticentes a recortar. Esto explica que nunca se haya usado una ratio de retorno sobre el capital (ROE) para medir la inversión en ciberseguridad, aunque según Swords esto podría estar cambiando gracias a la IA: “Ahora es posible automatizar algunas de las capacidades que en el pasado eran hechas por humanos, puedes tomar a esas personas y llevarlas a desarrollar actividades de mayor valor”. Swords apunta que, de hecho, ha empezado a oír que algunas compañías de ciberseguridad están empezando a vender sus soluciones basándose en el ROE.

Este no es el único cambio que está viviendo actualmente la industria de la ciberseguridad. En una presentación realizada recientemente para inversores en Madrid, Swords ofreció una actualización del sector en cuanto a dinámicas de innovación y en el contexto de corrección bursátil que está viviendo el segmento del software.

Un castigo injustamente generalizado

El gestor comenzó su presentación admitiendo que últimamente ha habido mucho ruido en torno al sector de la tecnología, particularmente en dos vectores: las dudas en torno al elevado capex de los hiperescaladores – aunque el gestor afirma que “esas compañías tienen todas las razones del mundo para invertir mucho en infraestructuras de IA” y en torno a una potencial disrupción en el software por la adopción masiva de IA.

El experto divide al segmento del software en tres subcategorías -aplicaciones, infraestructura y ciberseguridad- y afirma que, frente al castigo generalizado a todo el sector por la percepción de que será ampliamente disrumpido, en realidad las dos últimas subcategorías “no se verán afectadas en absoluto por la inteligencia artificial”. “En todo caso, la inteligencia artificial será un factor adicional tanto para el crecimiento del mercado como para las capacidades”, declara.

Es más, el gestor afirmó en otro momento de la presentación que la industria de ciberseguridad está más que preparada para asumir el reto de la IA: “Cada vez que se ha producido una innovación tecnológica significativa, la industria de la ciberseguridad ha tenido que reinventarse. Lo que estamos viendo hoy ya ha pasado dos o tres veces antes en la misma industria, que lleva casi 30 años en funcionamiento”, explica el gestor, cuya propia carrera arrancó a principios de los 2000 y ha podido presenciar toda esta evolución. Swords indica que la industria de la ciberseguridad sigue siendo “muy fragmentada” y que lo es “a propósito”, porque muchas compañías no quieren depender de un único proveedor en lo que se refiere a la ciberseguridad.

Al mismo tiempo, Swords constata que las acciones de software dentro del grupo señalado están cotizando con descuentos de entre el 20 % y el 30 % respecto a los mínimos ya registrados en 2022, cuando se produjo otra fuerte corrección entre las compañías de software. Por tanto, el gestor habla de una “desconexión” entre valoraciones y fundamentales que están aprovechando en la gestora para encontrar oportunidades de inversión a precios atractivos.

Novedades en ciberseguridad en 2026

Según indicó el gestor, actualmente el gasto corporativo en IT se acerca a los dos billones de dólares, y dentro de ese gasto el mayor motor ha sido la transición a la nube, un área clave para las compañías de ciberseguridad y en el que el experto ve un gran potencial, pues calcula que solo el 25% de compañías a nivel global ha completado ya dicha transición. Según sus cálculos, podríamos alcanzar el 50% para 2030, con un gasto equivalente a 3 billones de dólares.

En palabras de Swords, lo interesante es que el gasto medio en ciberseguridad ha pasado de suponer el 2-3% del presupuesto de IT al 4-5% (equivalente a unos 433.000 millones de dólares para 2030), lo que supone una oportunidad de incremento en 100.000 millones anuales en los próximos cuatro años “que no está reflejada en las valoraciones”.

En lo que se refiere a cómo abordar los retos a la seguridad que plantea la IA y a cómo integrar la propia IA en la lucha contra ciberdelitos, el gestor empieza su análisis por lo más básico: la IA se alimenta de datos, y las vulnerabilidades nuevas que están apareciendo están vinculadas a esos datos – recogidas por apps instaladas en nuevos tipos de dispositivos-y están creciendo “exponencialmente” y muy probablemente “se vayan a acelerar” a medida que la adopción de la IA se consolide a más niveles, con el desarrollo de nuevos productos basados en IA por parte de grandes compañías como Apple u OpenAI.

A esto hay que añadir la aparición de la IA agencial, un mercado totalmente nuevo con un potencial todavía por descubrir en el que AllianzGI ve “un potencial significativo al alza en los próximos cinco a diez años”. Según Swords, los agentes de IA ya están superando a los humanos en una ratio de 10 contra 1, y el volumen de datos que son capaces de crear son de 100 contra 1, una cifra que previsiblemente se acelere y que plantea retos para la gobernanza y el cumplimiento legal de las compañías, en un contexto de creciente presión regulatoria.

La tercera área de innovación donde el gestor percibe oportunidades de crecimiento es en el uso de la ciberseguridad por parte del consumidor individual. “El lado de consumo de la ciberseguridad es muy pequeño y el corporativo, muy grande. El problema, actualmente, es que el mercado solo ve lo que han estado haciendo los consumidores”, explica el gestor que pone como ejemplo que muchas personas ya tienen ChatGPT o Gemini en sus teléfonos y lo usan habitualmente, pero no tienen una versión corporativa de Gemini o ChatGPT instalada en el mismo dispositivo, por lo que insiste en esa “desconexión” entre las cotizaciones y los fundamentales de las compañías de infraestructuras y ciberseguridad.

Actualización del Allianz Cyber Security

La estrategia Allianz Cyber Security es un fondo de renta variable temática gestionado con un enfoque bottom up de alta convicción que se refleja en una cartera concentrada entre 30 y 50 valores (actualmente tiene 42). Lanzada en 2021, el año pasado batió en rentabilidad en términos relativos y absolutos a sus comparables, gracias en parte a su asignación a semiconductores. En estos primeros meses del año, los gestores han reducido esa exposición y rotado a otras áreas, particularmente software de ciberseguridad e infraestructuras.

La cartera se construye a partir de un universo de inversión limitado a tan solo 215 compañías, porque una de las prioridades del equipo gestor es lograr una exposición lo más pura posible a la temática. La pureza se mide por el porcentaje de ventas ligado directamente a la ciberseguridad, y como resultado pueden invertir en compañías que a priori no estén categorizadas como de ciberseguridad, como Broadcom o Microsoft, dos de las mayores posiciones en cartera. Este criterio de inversión es clave, porque permite diferenciar a la estrategia de ETFs que invierten en la misma temática.

Es asimismo una estrategia calificada como artículo 8, aunque Swords explicó que algunas de las limitaciones ESG que presentaba se relajaron en septiembre del año pasado. Como resultado, ahora los gestores tienen capacidades para invertir en compañías aeroespaciales, de defensa y de servicios de IT para gobiernos, añadiendo una compañía aeroespacial llamada Kratos a la cartera. El gestor explicó que gracias a este cambio ahora el equipo dispondrá de más oportunidades para diversificar la cartera cuando sea necesario.

La cara B del conflicto en Oriente Medio para los inversores

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Ashmore LarrainVial LATAM
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Frente al conflicto en Oriente Medio, las firmas de inversión ponen el foco en no precipitarse y esperar a que los acontecimientos se vayan desarrollando. El primer mensaje que lanzan es poner atención a la duración del conflicto y su alcance, ya que determinarán la magnitud y persistencia de los movimientos de precios en materias primas, renta variable y otros activos de riesgo. 

Por el momento, explican que hemos visto un alza en el precio del petróleo y el gas, un mayor interés por los activos refugio y un aumento del sentimiento de incertidumbre. “Los mercados están ajustándose a un mayor riesgo geopolítico, pero todavía no se posicionan ante una guerra regional prolongada. Que esto cambie dependerá menos del ataque en sí —que ya ha remodelado el panorama político en Teherán— y más de lo que ocurra a continuación: cómo se desarrolle la sucesión, hasta qué punto decida Irán responder y si los flujos energéticos desde el Golfo permanecen seguros en los próximos días”, afirma Talha Khan, economista político de Capital Group. 

Duración y escala del conflicto

Para tranquilidad de los inversores, Khan destaca que los mercados energéticos suelen recuperarse rápidamente de los shocks geopolíticos. De hecho, desde 1967, ninguno de los grandes conflictos militares en los que ha participado Israel ha tenido un efecto duradero sobre los precios del petróleo, salvo la guerra árabe-israelí de 1973. “El sistema petrolero global actual es más flexible que durante las anteriores crisis del Golfo. La oferta no perteneciente a la OPEP, en particular el shale estadounidense, puede responder con mayor rapidez a los incentivos de precios. Existen reservas estratégicas como colchón. La intensidad energética del PIB es menor que en anteriores shocks petroleros. Estos factores no eliminan la vulnerabilidad ante una interrupción en el Golfo, pero reducen la probabilidad de que una confrontación breve derive en una crisis energética estructural”, argumenta Khan.

Igualmente, desde Banca March reconocen que están preservando su estrategia actual, ya que también consideran que se trata de un conflicto de corta duración. “A nivel regional, los mercados más penalizados están siendo los europeos y los asiáticos, más dependientes energéticamente. Sin embargo, el conflicto estalla al final del invierno en Europa y en una época de temperaturas más suaves en Asia, lo que implica una demanda estacional más contenida en las próximas semanas”, apuntan. 

Mensajes para el inversor

Al ponernos en la piel del inversor, Enguerrand Artaz, estratega de La Fiancière de l´Échiquier (LFDE), reconoce que se debe vigilar estrechamente los riesgos de escalada del conflicto, ya que creen que es importante evitar cualquier sobrerreacción negativa ante estos acontecimientos. “Conviene recordar que, en la gran mayoría de los casos, los mercados bursátiles europeos y estadounidenses registran un comportamiento positivo entre uno y tres meses después del inicio de un conflicto armado. Por tanto, es necesario mantener la racionalidad y la disciplina en este entorno”, indica.

Una segunda reflexión para el inversor es la que lanza Tobias Schafföner, responsable de Multi Asset en Flossbach von Storch, quien considera que este contexto refuerza su filosofía de inversión de diversificar entre distintas clases de activos, pero también dentro de cada clase de activo. “En nuestra opinión, los inversores harían bien en prepararse, al menos de forma implícita, para escenarios que a menudo quedan eclipsados por los grandes temas de mercado. Recientemente, el mercado se ha centrado principalmente en la inteligencia artificial (IA), ignorando riesgos potenciales más allá de esta temática”, critica Schafföner. 

Por ello, en su opinión, cuando los riesgos desatendidos se materializan, los activos refugio como el oro y, no menos importante, el dólar estadounidense, cobran protagonismo. “Los metales preciosos siempre han sido una parte integrante de nuestras carteras mixtas. Precisamente por esta razón de diversificación, no cubrimos completamente la exposición al dólar. La posición de liquidez también sigue el principio de diversificación y es, por tanto, lo suficientemente amplia como para aprovechar oportunidades de inversión a medida que surjan”, afirma.

Por último, Sonal Desai, CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, considera importante que los inversores no pierdan de vista los próximos pasos de los bancos centrales, ya que, a corto plazo, el aumento de los precios del petróleo debería elevar las expectativas de inflación y una postura menos acomodaticia por parte de la Reserva Federal (Fed), el Banco Central Europeo y otros bancos centrales relevantes. 

“Es probable que el dólar estadounidense se fortalezca temporalmente, reflejando tanto una revisión a la baja de las expectativas de recortes de tipos por parte de la Fed como el hecho de que la economía estadounidense es mucho menos vulnerable a un shock petrolero que el resto del mundo. Además, los bonos del Tesoro de EE.UU. podrían recibir flujos hacia activos refugio, aunque, dado el riesgo inflacionario, no espero un rally sostenido en el tramo largo de la curva. Los mercados emergentes se verán puestos a prueba, especialmente aquellos países importadores de petróleo, que son más vulnerables”, considera Desai.

Hablemos de oportunidades

En este contexto, Artaz insiste en que las fuertes caídas registradas en determinados valores y segmentos del mercado pueden ofrecer oportunidades para reforzar posiciones en compañías de calidad a buen precio o para iniciar posiciones en empresas cuyas valoraciones anteriormente considerábamos demasiado elevadas. “También mantenemos las estrategias de protección iniciadas en los últimos meses en determinados fondos, en particular en nuestros fondos diversificados”, matiza.

Para Nitesh Shah, Head of Commodities and Macroeconomic Research de WisdomTree, las empresas intensivas en activos físicos y con baja obsolescencia, como utilities, operadores de infraestructuras, productores energéticos y compañías de transporte, podrían mostrar mayor resiliencia. 

“Estas compañías están menos expuestas a disrupciones tecnológicas rápidas y suelen aportar insumos esenciales para los sistemas energéticos y las cadenas de suministro de defensa. En la primera jornada bursátil tras la escalada, el petróleo superó al oro. No obstante, el hecho de que el brent no haya superado de forma sostenida los 80 dólares por barril sugiere que los elevados inventarios actúan como colchón temporal. Si el conflicto persiste o se amplía, cabría esperar un aumento de las primas de riesgo, con el oro reflejando el estrés geopolítico de forma más marcada en las próximas semanas”, apunta Shah. 

Repensar la inversión a largo plazo

Ante este contexto, desde BlackRock Investment Institute (BII) van un paso más allá y argumentan que es necesario un nuevo planteamiento en la estructuración de carteras. “La asignación estratégica tradicional ya no basta en un entorno dominado por megafuerzas estructurales. Es esencial revisar de forma periódica las principales tesis de inversión y poner el foco en los motores económicos de fondo”, defienden. 

Según su visión, el nuevo conflicto en Oriente, la corrección del sector tecnológico y los resultados de Nvidia evidencian cómo las megafuerzas estructurales están transformando los mercados en tiempo real. “Aunque son ampliamente conocidas, la dimensión y dirección de su impacto a largo plazo siguen siendo inciertas. Al no existir un único escenario a largo plazo, conviene revisar con mayor frecuencia las tesis de inversión y priorizar los fundamentales económicos frente a las etiquetas tradicionales de activos. En un horizonte estratégico de al menos cinco años, sobreponderamos la deuda corporativa de alta rentabilidad y la inversión en infraestructuras”, indican.

Banca March transforma en filial su sucursal en Luxemburgo

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Foto cedidaOficinas Banca March.

Banca March, entidad financiera española con presencia en Luxemburgo desde 2012, da un paso decisivo en su estrategia de crecimiento y consolidación como entidad de referencia en banca privada y asesoramiento a empresas con la transformación en filial de su sucursal en el Gran Ducado. Se trata de un hito de gran alcance que va más allá de un cambio de estatus legal y que se enmarca en una apuesta firme por ofrecer a sus clientes asesoramiento patrimonial de alcance internacional y con visión de largo plazo.

Este movimiento está respaldado por una importante inversión en tecnología de vanguardia, desarrollada desde el centro de alta especialización de la entidad ubicado en Palma. Gracias a esta infraestructura, la filial luxemburguesa se convertirá en la base de la expansión internacional del Grupo. En la práctica, la entidad podrá ofrecer una experiencia de cliente óptima, facilitando una visión 360º de las posiciones financieras y capacidades operativas globales, con independencia de la jurisdicción.

Para situarse en el estado del arte del asesoramiento financiero, Banca March ha acelerado su transformación digital en los últimos años. Entre 2020 y 2024, la cifra total de gasto e inversión ascendió a 246 millones de euros, mientras que en 2025 alcanzó los 107 millones de euros, un 27% más que el ejercicio anterior, con el objetivo de afrontar los retos tecnológicos del sector y las nuevas demandas en ciberseguridad. Esta última cifra representó un 20% del margen bruto de la entidad, muy por encima de la media del sector (7%, según datos de Accenture).

Luxemburgo, base de la expansión internacional

Con esta transformación, Luxemburgo se convertirá en la plataforma desde la que Banca March impulsará su crecimiento hacia nuevos mercados. El paso de sucursal a filial otorga personalidad jurídica propia y pasaporte comunitario, lo que incrementa de forma significativa su capacidad de distribución internacional. De este modo, la entidad podrá comercializar sus productos de inversión —incluidas sus soluciones de coinversión— con mayor agilidad y eficiencia en toda la Unión Europea.

La elección de Luxemburgo responde a su consolidación como centro financiero clave para la banca privada. Su marco económico y regulatorio, reconocido por su flexibilidad, eficiencia y amplitud de alternativas de inversión, lo sitúa como epicentro de la gestión de activos en Europa. Además, la estabilidad financiera y jurídica del Gran Ducado, respaldada por una calificación crediticia AAA, ofrece un entorno óptimo para el desarrollo de estructuras de asesoramiento patrimonial, reforzando las ventajas en diversificación geográfica, de activos y regulatoria.

José Manuel Arcenegui, director general de Banca March y responsable de la expansión internacional del banco, ha señalado: «Reforzar nuestra presencia en Luxemburgo es un paso natural y estratégico. Luxemburgo ofrece un entorno de estabilidad regulatoria y financiera que favorece la innovación en tecnología, productos y servicios en aras de una mayor flexibilidad para el cliente. Este hito refuerza nuestra convicción de que la propuesta de valor de Banca March es plenamente exportable y competitiva a escala global. Desde Luxemburgo, ampliamos nuestra capacidad de distribución internacional, al poder distribuir nuestros productos y servicios, incluidas nuestras reconocidas soluciones de Coinversión, de manera más ágil y eficiente en toda la Unión Europea bajo la normativa UCITS. La filial será un pilar fundamental para la planificación patrimonial, la diversificación y el acceso a oportunidades de inversión globales».

Janus Henderson Investors organiza un webcast sobre activos titulizados con su equipo global de especialistas

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A medida que avanza 2026, los mercados titulizados continúan despertando el interés de los inversores globales en un entorno marcado por cambios en las condiciones económicas y valoraciones más ajustadas en renta fija. La evolución regulatoria y el aumento de los volúmenes de emisión, especialmente en Europa, están ampliando el universo invertible y reforzando el papel de la gestión activa para capturar valor relativo en un mercado cada vez más diversificado.

Janus Henderson Investors celebrará el próximo martes 17 de marzo a las 16:00 CET (15:00 GMT | 9:00 MDT) el webcast “Activos titulizados: oportunidades, riesgos y su papel en las carteras actuales”, un encuentro dirigido a inversores profesionales en el que analizará el entorno actual de este segmento de renta fija y sus implicaciones para la construcción de carteras.

El seminario online contará con la participación de John Kerschner, director global de Productos Titulizados, junto a los gestores de fondos Denis Struc e Ian Bettney, así como Kareena Moledina, Client Portfolio Manager. El equipo abordará dónde identifican actualmente oportunidades en los mercados titulizados, cómo evalúan los principales riesgos que configuran las perspectivas macro y de crédito, y de qué manera pueden posicionarse estos activos en las carteras de los clientes en el contexto actual.

El evento contará con traducción simultánea en francés, español, italiano y alemán. Además, la grabación estará disponible para todos los inscritos que no puedan asistir en directo.

Para confirmar la asistencia, puede registrarse en este enlace.

Por qué el estrecho de Ormuz es una pieza clave en los mercados globales

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El conflicto en Oriente Medio evoluciona con rapidez. Según los expertos de las gestoras internacionales, el cierre del estrecho de Ormuz nos lleva a un escenario con un mayor riesgo de inflación al alza y un probable impacto negativo en el crecimiento mundial. Por ahora, lo que estamos viendo es cómo los mercados, en general, se han ido ajustando a la elevada incertidumbre, más que sufriendo dislocaciones. 

En concreto, los precios del petróleo y del gas natural se dispararon el lunes y los futuros del Brent subieron aproximadamente un 9% hasta cotizar en torno a 79 dólares por barril, mientras que el WTI, referencia en EE.UU., avanzó cerca de un 8% hasta 73 dólares por barril el lunes por la mañana. Además, en Europa, los precios del gas natural subieron un 40%, dada su elevada dependencia de los envíos de GNL desde Oriente Medio.

“La renta variable estadounidense cayó inicialmente alrededor de un 1%, pero después se recuperó y cerró prácticamente plana, y las bolsas europeas bajaron más de un 2% debido a su mayor dependencia energética de Oriente Medio. Los bonos del Tesoro de EE.UU. han sufrido ventas significativas por las preocupaciones inflacionistas asociadas al repunte del precio del petróleo”, resumen desde Maximai Investment Partners.

En opinión de Raphael Thuïn, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, el comportamiento de los mercados muestra que la intervención estadounidense en suelo iraní estaba parcialmente anticipada por los mercados. “Si bien no puede descartarse la posibilidad de un conflicto más prolongado y la incertidumbre sigue siendo significativa, varios factores están moderando actualmente el riesgo de una escalada más sostenida”, matiza.

La importancia de Ormuz

Para comprender este escenario, es necesario dar un paso atrás y tomar perspectivas sobre qué significa el cierre del estrecho de Ormuz. Aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y casi una quinta parte del suministro mundial de GNL transitan por Ormuz. Por lo tanto, si el estrecho permanece bloqueado durante un periodo de tiempo significativo, las consecuencias en los precios serán no lineales. 

“Una ralentización parcial que dure una o dos semanas puede absorberse mediante la reducción de las reservas y el retraso de los cargamentos. Un cierre total o casi total que dure un mes o más requeriría una destrucción de la demanda a niveles que podrían empujar el crudo a cifras de tres dígitos y los precios del gas natural europeo hacia o por encima de los niveles de crisis observados en 2022. La relación entre la duración de la interrupción y el precio no es proporcional, sino que se acelera. Cada semana adicional de cierre agrava el problema, ya que se agotan las reservas de almacenamiento, se producen recortes en la producción de las refinerías y se tarda tiempo en movilizar cargamentos de sustitución procedentes de fuera de la región”, explica Hakan Kaya, gestor senior de Neuberger Berman

Para Jack Janasiewicz, gestor de carteras en Natixis IM Solutions, la situación sigue siendo incierta y la clave estará en la duración y el alcance de la interrupción en la cadena de suministro de petróleo. “Cuanto más se prolongue esta situación, mayores serán las probabilidades de que se produzca un aumento prolongado del precio del petróleo. Sin embargo, vemos pocos indicios de que esto vaya a suceder. El Gobierno tiene poco interés en prolongar el conflicto”, reconoce. 

Una mención aparte merece el gas, cuyos precios se han disparado, pese a que los daños en las instalaciones energéticas son mínimas y a que el mercado de gas natural ha entrado en la temporada de primavera. Según Norbert Rücker, responsable de Economía e Análisis Next Generation en Julius Baer, las noticias sobre el cierre de la principal planta de licuefacción y exportación de Catar, junto con recortes preventivos de producción en Oriente Medio, avivaron los temores sobre la seguridad del suministro energético, principalmente en Europa y Asia. “Catar se encuentra entre los tres mayores proveedores de gas natural transportado por mar, y una interrupción prolongada sería realmente preocupante. No sabemos qué parte de la instalación sigue fuera de servicio, pero, al parecer, el ataque con drones no causó daños significativos. Esto, entre otras cosas, ayuda a explicar la reacción sorprendentemente contenida del petróleo ante los acontecimientos en Oriente Medio”, explica. 

Más allá del petróleo

En su opinión, el mercado del gas natural parece más vulnerable a ataques en Oriente Medio, dado que el suministro procede de un número menor de instalaciones. “Históricamente, el gas natural también ha sido un mercado energético más nervioso, emocional y volátil que el del petróleo. Los recuerdos de la crisis energética siguen recientes. No obstante, el panorama general de una oleada de GNL (gas natural licuado) que presiona los precios a la baja sigue vigente, aunque actualmente esté ensombrecido por la geopolítica. Es poco probable que el repunte del gas natural se traslade a los precios de la electricidad en Europa”, añade Rücker.

Además, del petróleo y el gas, también están en riesgo aproximadamente el 15% del comercio marítimo mundial y el 30% del tráfico de contenedores que pasa por el mar Rojo hacia el canal de Suez. En este sentido, Mohammed Elmi, gestor senior de carteras de deuda de mercados emergentes en Federated Hermes, considera que una interrupción significativa, como la que se produjo durante los ataques hutíes del año pasado, podría lastrar el crecimiento mundial y reforzar las presiones estanflacionistas. “Más allá del petróleo, la ventaja energética del Golfo respalda una gran producción de fertilizantes nitrogenados, el 10% del suministro mundial, que abastece a mercados clave como la India y África. Las interrupciones podrían impulsar al alza los precios de las materias primas blandas”, añade. 

Economías que “sufrirán”

Según recuerda Elmi, históricamente, la inestabilidad ha favorecido a menudo a las economías del CCG (Consejo de Cooperación del Golfo Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Omán, Baréin) gracias al aumento de los precios del petróleo. 

“La clave estará en cómo equilibran los mercados el aumento de los precios del crudo con el incremento de las primas de riesgo regionales. Si el conflicto se prolonga, cabría esperar que las primas de riesgo de Oriente Medio se ajustaran de manera significativa. El contagio a los mercados emergentes fuera de Oriente Medio parece limitado, aunque los efectos secundarios podrían ejercer presión sobre las economías regionales más débiles, como Egipto, Pakistán y, potencialmente, Turquía”, apunta Elmi. Si nos fijamos en EE.UU., según análisis de la Fed, un aumento sostenido de 10 dólares por barril en el precio del petróleo se estima que añadiría aproximadamente entre 0,2% y 0,4% a la inflación general (IPC) de EE.UU. y reduciría ligeramente el crecimiento del PIB.

New York Life IM y su filial europea, Candriam, adquieren una participación mayoritaria en Kartesia

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Javier Carbone Inviu
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New York Life Investment Management y Candriam, su filial europea, han anunciado el incremento de su participación en Kartesia, gestora europea de crédito privado, desde el 33% hasta una participación mayoritaria de aproximadamente el 80%. Por su parte, los socios de Kartesia conservarán aproximadamente el 20% del capital, “preservando el espíritu emprendedor y la continuidad del equipo directivo que han caracterizado el éxito de la firma”, indican. 

El acuerdo, que da continuidad a la inversión minoritaria inicial realizada en 2020 por New York Life Investment Management y Candriam, marca una nueva etapa en la expansión de la plataforma de mercados privados de New York Life Investment Management, que gestiona en torno a 290.000 millones de dólares.

Kartesia, con aproximadamente 7.500 millones de euros en activos bajo gestión, está especializada en la financiación de empresas europeas del segmento middle market a través de soluciones de crédito privado. Desde el inicio de la alianza con Candriam, la firma ha casi triplicado sus activos bajo gestión, ampliado su equipo de 42 a 120 profesionales y extendido su presencia a nueve oficinas en Europa.

En los últimos cinco años, Kartesia y Candriam han lanzado con éxito diversas iniciativas innovadoras, entre ellas una estrategia de crédito privado con enfoque de impacto y, más recientemente, su primer ELTIF de deuda privada, un vehículo de inversión a largo plazo diseñado para facilitar el acceso a los mercados privados a una base más amplia de inversores europeos.

Según explican, tras el acuerdo, Kartesia mantendrá su autonomía en materia de inversión bajo la dirección de su experimentado equipo directivo, mientras que el fortalecimiento de la alianza con Candriam y New York Life Investment Management continuará proporcionando acceso a mayores recursos operativos, una infraestructura institucional consolidada y capacidades de distribución global, apoyos que ya han contribuido al crecimiento de los fondos y a la ampliación de la base de clientes.

Con sólidas capacidades en private equity, deuda privada e inmobiliario tanto en Estados Unidos como en Europa, New York Life Investment Management sigue reforzando su plataforma global de mercados privados para responder al creciente interés y a las necesidades de los clientes en este segmento.

A raíz de este anuncio, Naïm Abou-Jaoudé, CEO de New York Life Investment Management, ha señalado: “El incremento de nuestra participación en Kartesia —así como la sólida colaboración que nuestros equipos han construido durante los últimos cinco años— refleja nuestro compromiso de ampliar nuestras capacidades en inversiones alternativas para atender la creciente demanda de activos de mercados privados por parte de los inversores. Esperamos seguir desarrollando esta alianza exitosa para continuar generando crecimiento sólido, innovación y colaboración”.

Por su parte, Vincent Hamelink, CEO de Candriam, ha añadido: “El crecimiento de Kartesia ha estado impulsado por una filosofía de inversión sólida y coherente, una ejecución disciplinada y un profundo conocimiento de las necesidades de los clientes. Durante los últimos cinco años, hemos construido una colaboración estrecha y eficaz, lanzando conjuntamente estrategias innovadoras. Nos entusiasma dar este siguiente paso y seguir ofreciendo un valor excepcional a nuestros clientes”.

Para Matthieu Delamaire, Managing Partner de Kartesia, este hito pone de relieve la solidez de nuestra alianza y la visión compartida que las tres firmas han cultivado a lo largo de los años. “Al combinar la trayectoria y la experiencia de Kartesia en crédito privado con el alcance global y los recursos de New York Life Investment Management y Candriam, estaremos en una posición óptima para ofrecer soluciones innovadoras y generar valor a largo plazo para nuestros inversores. Confiamos en seguir avanzando juntos, impulsando el crecimiento y la excelencia en los mercados privados”, ha destacado Delamaire.

Los sectores cíclicos recuperan el liderazgo: momento en financiero e industrial 

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Los sectores cíclicos recuperan el liderazgo a medida que las perspectivas de crecimiento económico se fortalecen gracias al apoyo monetario y fiscal. Los sectores industrial, financiero y de energía han liderado rendimientos desde finales del cuarto trimestre de 2025, en un entorno de avance generalizado en los sectores cíclicos.

Tras meses de debilidad en 2025, el sector de la energía experimentó una ruptura alcista técnica en el primer día de negociación después de la captura, el 3 de enero en EE. UU., del presidente venezolano Nicolás Maduro . Todavía más relevante, otros sectores cíclicos, como el financiero e industrial, también han comenzado el  año mostrando movimientos de precios notablemente positivos. Estos avances tienen sus fundamentos en el sólido desempeño de ambos sectores en diciembre.

La fortaleza de los retornos en el último trimestre de 2025 ha supuesto la reversión del bajo desempeño de ambos sectores frente al S&P500 en el tercer trimestre de 2025.

Sector financiero: la relajación monetaria y la desregulación actúan como impulso

Dentro del sector financiero, los bancos y las empresas de mercados de capitales fueron los principales contribuyentes al impulso alcista registrado en diciembre y protagonistas de la perspectiva positiva que se mantiene para 2026. Los recortes de los tipos de interés de la Reserva Federal (Fed)—tanto el efecto retrasado de los 75 puntos básicos acumulados en recortes desde septiembre pasado, como los dos recortes adicionales que el mercado espera para este año—podrían estimular el crédito empresarial y la actividad en los mercados de capitales y traducirse en una mejora de la rentabilidad en el sector financiero en general.

En materia de desregulación, las autoridades supervisoras del sector bancario han presentado algunos importantes cambios regulatorios, que reducen los requisitos de capital y los estándares de supervisión, incluidos ajustes en el Ratio de Apalancamiento Suplementario Mejorado (eSLR) y en los modelos de pruebas de estrés. Además, la implementación de un Basilea III Endgame neutral en capital y la reducción de los requisitos adicionales de capital para los Bancos de Importancia Sistémica Global podrían mejorar aún más la eficiencia de capital de los bancos, reducir el coste de capital y aumentar la rentabilidad sobre fondos propios.

Asimismo, con el respaldo de un entorno macroeconómico y antimonopolio más favorable, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) y de salidas a bolsa (IPO) dentro del sector podría seguir acelerándose más allá de sus niveles cíclicos actuales, lo que previsiblemente llevaría a un fuerte crecimiento de los ingresos para los bancos de inversión

El progreso regulatorio en la estructura del mercado de activos digitales y la tokenización de activos también serán un  estímulo probable para la innovación en los mercados de capitales, generarando nuevas oportunidades.

Sector industrial: impulsado por el gasto en defensa y la inversión en infraestructuras

El sector industrial revirtió su trayectoria negativa a finales del cuarto trimestre (Figura 2), apoyado por la mejora en el desempeño de la industria aeroespacial y de defensa. Debido a la volatilidad del panorama geopolítico mundial, (desde Venezuela y Ucrania hasta el Mar de China Meridional) la industria se ha beneficiando del aumento del gasto global en defensa, del incremento de la demanda de energía y  de la creciente competencia. 

Solo Estados Unidos ha asignado 1,16 billones de dólares a gastos nacionales de defensa e inversión bruta, una cifra récord, y el entorno geopolítico probablemente apunta a que ese dato seguirá aumentando de forma constante . Los analistas proyectan que los beneficios de la industria aumentarán un 51% en 2026, tras un incremento del 81,5% en el tercer trimestre de 2025 y anticipa un repunte del 144% en el cuarto trimestre de 2025.

Además del gasto en defensa, las industrias de maquinaria y material eléctrico, que representan más del 47% del sector industrial, se beneficiarán del aumento de la demanda e inversión en infraestructuras energéticas, un componente crucial en el actual ciclo de gasto de capital, impulsado por la inteligencia artificial.

Sector de la energía: catalizadores a corto plazo y limitaciones a medio plazo

Tras la captura de Maduro por parte de Estados Unidos, el sector energético experimentó una ruptura técnica positiva de un patrón triangular de varios meses (Figura 3). Esto hizo que el índice S&P 500 Energy alcanzara su precio intradía más alto desde noviembre de 20248.

Dada la naturaleza dinámica de la situación política, es probable que la evolución de los precios siga siendo volátil, como se evidencia en la elevada volatilidad implícita del sector. Los catalizadores a corto plazo para el sector energético están en marcha, ya que los principales productores y refinerías de petróleo, así como los proveedores de equipos y servicios energéticos, pueden tomar ventaja ante las expectativas de una mejor capacidad operativa y recuperación de activos en Venezuela.

Sin embargo, las perspectivas a medio plazo del sector siguen siendo limitadas; persiste el exceso de oferta de petróleo a nivel mundial y la posibilidad de un aumento de la producción petrolera venezolana a largo plazo restringe el potencial de cualquier repunte del crudo en el momento en que la demanda comience a recuperarse. Esta dinámica se refleja en la forma de contango de la curva de futuros del petróleo para este año.

Aunque Venezuela posea las mayores reservas de petróleo probadas del mundo, años de subinversión y deterioro en su infraestructura de producción y transporte implican que será necesario una importante inversión y soporte técnico para restaurar la producción a niveles significativos de producción. Cualquier aumento de la oferta a lo largo del tiempo probablemente ejercerá presión a la baja sobre los precios del petróleo y los beneficios del sector.

Perspectivas para los sectores cíclicos: dónde centrar la atención en 2026

En medio de la incertidumbre en Venezuela, una implicación de inversión se cristaliza: se está gestando una nueva oportunidad en los sectores cíclicos. La fuerte, aunque volátil, ruptura en energía ha /atraído mayor atención en el liderazgo emergente de los sectores cíclicos, pero los sectores financiero e industrial se encuentran especialmente bien posicionados para avanzar aún más gracias a una perspectivas de beneficios sólidas, relajación de la política monetaria y al estímulo fiscal expansivo.

 

 

 

Tribuna de Ana Concejero, directora de Intermediary Client Coverage y responsable de las actividades de distribución para el mercado español de State Street Investment Management

Qualitas Funds lanza su primer fondo de secundarios con un tamaño máximo de 100 millones de euros

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Foto cedidaMariano Núñez (abogado), Lucía Carrasco (directora), Sergio García (socio fundador), Raffaella Otey (asociada), Eric Halverson (socio fundador), João Pita Rua (director de Inversiones), Javier Alemán (socio), Emma Hernanz (directora), Víctor Romero (socio) y Bernardo Marques dos Santos (socio).

Qualitas Equity Funds, SGEIC, SA, plataforma de inversión de capital privado con sede en Madrid, ha anunciado el lanzamiento de su primer fondo de secundarios, Qualitas Secondary Opportunities I. El nuevo vehículo con un tamaño máximo de 100 millones de euros estará focalizado en el mid-market europeo , incluido Reino Unido.

Con su nueva estrategia de secundarios, Qualitas Funds amplía su gama de productos y complementa la oferta de soluciones dirigidas a sus inversores. Al mismo tiempo, completa una propuesta de vehículos de inversión capaces de responder a los distintos retos de financiación que pueden surgir a lo largo de la vida de un fondo. La estrategia de secundarios se suma así a sus programas de fondos, fondos de coinversión y fondos de financiación NAV .

Qualitas Funds forma parte de Ridgepost Capital, proveedor líder de soluciones para los mercados privados que cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE: RPC). La experiencia de más de 15 años en fondos de secundarios de RCP Advisors, también una estrategia de Ridgepost Capital, contribuirá positivamente a la puesta en marcha de Qualitas Secondary Opportunities I y al desarrollo y consolidación de la nueva estrategia.

El fondo, estructurado como FCR y SCR , invertirá en participaciones LP, operaciones GP-led y primarias tardías . Esta combinación de diversas tipologías de transacciones en el mercado secundario le otorgará flexibilidad para desplegar capital en distintos entornos de mercado y acceder a oportunidades tanto originadas por LPs como por gestores, con la ventaja adicional de ofrecer horizontes de retorno más cortos que otros vehículos de Private Equity.

«Hemos detectado un gran interés entre nuestra base inversora por los fondos de secundarios, que han pasado de ser una estrategia puntual a un componente estructural dentro de las carteras de private equity. También influye la coyuntura actual, con menor volumen de desinversiones y una mayor necesidad de liquidez y reequilibrio por parte de determinados inversores. Con el lanzamiento de Qualitas Secondary Opportunities I, ampliamos nuestra capacidad para ofrecer soluciones de capital a lo largo de todo el ciclo de vida de un fondo», destacan Sergio García y Eric Halverson , socios fundadores de Qualitas Funds.

Cuatro de cada diez inversores son mujeres y su ticket medio es superior al de los hombres

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riesgo de estanflacion
Foto cedida

SegoFnance, compañía líder en inversión alternativa en España, presenta un nuevo análisis del Barómetro SegoFinance de la inversión alternativa en España, que analiza el comportamiento inversor por género dentro del ecosistema de la inversión minorista.

El análisis se ha elaborado a partir de los datos propios de SegoFinance y de la actividad registrada en su comunidad de más de 45.000 inversores, lo que permite ofrecer una radiografía fiel y representativa del comportamiento real del inversor minorista en el ámbito de la inversión alternativa en España.

Este nuevo análisis confirma que las mujeres ya representan en torno al 43% de los inversores, una cifra significativamente superior a la media histórica del sector financiero, aunque su peso en el volumen total invertido sigue siendo menor. Según los datos del Barómetro Segofinance, las mujeres concentran entre el 18% y el 20% del volumen total invertido, frente al 80% correspondiente a los hombres. Esta diferencia no responde a una menor actividad, sino a un enfoque distinto en la gestión del capital.

De hecho, el análisis revela que el ticket medio femenino es entre un 25% y un 30% superior al masculino, lo que indica que las mujeres realizan menos operaciones de gran volumen agregado, pero con importes medios más elevados por inversión. “Que cuatro de cada diez inversores sean mujeres confirma que la inversión alternativa se está consolidando como una opción real y accesible para perfiles cada vez más diversos. El reto ahora es seguir reduciendo la brecha en volumen y acompañar a más mujeres en el crecimiento de su actividad inversora”, explica Javier Villaseca, CEO de SegoFinance.

Diferencias por edad y tipo de inversión

El peso de la inversión femenina varía de forma significativa en función de la edad y del producto. En los tramos más jóvenes, la participación de las mujeres en volumen se sitúa entre el 15% y el 20%, mientras que en los perfiles sénior, especialmente entre la Generación X y los baby boomers, su presencia aumenta hasta el 23–25% del volumen invertido.

Por líneas de inversión, Real Estate y Creative (proyectos audiovisuales), son las áreas donde la participación femenina alcanza su mayor peso relativo. En estas verticales, las mujeres concentran en torno al 20–25% del volumen invertido, con una presencia especialmente destacada entre los perfiles de mayor edad, lo que refleja un interés creciente por activos tangibles y proyectos vinculados a la economía real. A continuación, el factoring se consolida como la principal puerta de entrada a la inversión alternativa tanto para hombres como para mujeres. Aunque concentra la mayor parte del volumen total invertido, la participación femenina en esta línea se sitúa cerca del 20%, en línea con la media general del mercado y apoyada por el uso de herramientas de inversión automatizada.

Por último, la inversión en Venture Capital sigue siendo la vertical con mayor brecha de género. En este segmento, las mujeres representan entre el 10% y 12% del volumen invertido, según la edad, lo que pone de manifiesto un amplio margen de crecimiento y la oportunidad de seguir impulsando la participación femenina en la financiación de startups y proyectos innovadores.

¿Vuelve el riesgo de estanflación? la duración de la inestabilidad en Oriente Medio marcará las pautas

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mujeres europeas invierten menos
Pixabay CC0 Public Domain

La caída y muerte del líder chií Ali Jamenei, tras el ataque estadounidense e israelí de este fin de semana a Irán, podría marcar una nueva era en Oriente Medio. De momento, la escalada de violencia en la región -que también afecta a los países del Golfo, Líbano e Israel) ya está dejando consecuencias en los mercados, en forma de caídas bursátiles (el Ibex se dejaba a media tarde un 3%) y subidas en el precio del petróleo cercanas al 9% (con el Brent cerca de los 80 dólares y el Texas superando los 70). Mientras, los inversores se refugian en el oro (con subidas superiores al 1%) y el dólar, y en bolsa vaticinan repuntes en el sector defensa.

El petróleo y los precios de la energía están en el punto de mira, dado que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial, y sus consecuencias sobre la inflación y las políticas monetarias, hablando algunos incluso de riesgos de estanflación, si bien los expertos creen que la situación dependerá de la duración del conflicto. No faltan quienes hacen una lectura positiva, en la medida en el que el ataque podría contribuir a acabar con un régimen desestabilizador en Oriente Medio (Irán), y a aportar mayor estabilidad; aunque, de momento, lo que vemos es justamente lo contrario.

Para Guillermo Santos Aramburo, socio de iCapital y experto en economía internacional, puede ser una noticia positiva para la estabilidad de la zona y para los mercados financieros. «Aceptando la incertidumbre reinante, mi perspectiva es favorable, ya que podríamos ver desaparecer al principal elemento desestabilizador en el mercado del petróleo y en la zona de Oriente Medio y asistir a una mejora de la calidad de vida de los iraníes, cada vez más menoscabada en los últimos tiempos». En su opinión, «aunque nos encaminemos hacia una inestabilidad de corto plazo, puede que estemos ante un catalizador que acelere la transformación en la región, reduciéndose el riesgo geopolítico que es prácticamente permanente en la zona y mejorando el entorno económico global, lo que acabaría siendo propicio para los mercados financieros».

Con todo, cree que en los próximos días veremos impactos tanto en petróleo como en los mercados en general, algo que ya está sucediendo: «Las tensiones geopolíticas en la zona se intensificarán y las fuerzas iraníes intentarán bloquear el tráfico por el estrecho de Ormuz, una estrecha salida por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La subida en el precio del crudo es segura en el corto plazo, dado que la prima por riesgo geopolítico se disparará. Luego, veremos».

Y duda porque, según su análisis, «el cierre del estrecho de Ormuz perjudicaría más a la economía iraní y al flujo de petróleo a China, con el consiguiente disgusto de este país, que al consumo de petróleo de EE.UU. Además, se estima que China tiene actualmente niveles récord de reservas de crudo, y la OPEP tiene una producción inactiva que puede incorporarse rápidamente al mercado», dice. «Finalmente, debemos considerar la capacidad compensatoria de otros países productores (Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y el Norte de África), con capacidad suficiente y voluntad de aumentar la oferta para mitigar cualquier déficit provocado por la crisis en Irán».

En esa línea Jeffrey Cleveland, economista jefe de Payden & Rygel, matiza que «solo una parte relativamente pequeña, alrededor del 2%, del petróleo que transita por esta vía se destina a Estados Unidos. Esto no significa que el riesgo sea insignificante a nivel mundial, pero sugiere que el impacto directo en la economía estadounidense podría ser más limitado de lo que la reacción inicial del mercado podría anticipar».

Además de la subida del crudo -Irán exporta entre 3 y 3,5 millones de barriles de petróleo diarios-, el impacto también se deja sentir en los mercados bursátiles («un aumento de las tensiones geopolíticas debería aumentar la prima de riesgo de las bolsas globales«) y en los metales preciosos. «El oro se puede colocar de nuevo en el foco de muchos inversores como activo refugio ante la potencial debilidad del dólar, a la vez que la plata sigue siendo un activo altamente especulativo», explica Javier Cabrera, analista XTB. El experto habla también de otra consecuencia: «El ataque estaba bastante descontado por los mercados debido al despliegue de Estados Unidos en los alrededores, pero aun así el sector defensa podría repuntar».

Otro elemento a tener en cuenta es la diferente sensibilidad de las clases de activos: para Cleveland, la turbulencia se concentra principalmente en la renta variable, mientras que los bonos pueden ofrecer una estabilización parcial de las carteras, aunque no siempre.

Inflación y riesgo de estanflación: en el foco

La inflación está en el foco de los expertos: “El factor geopolítico añade una capa adicional de incertidumbre. La situación en Oriente Medio y su potencial impacto sobre el petróleo introduce un riesgo que puede afectar directamente a inflación y expectativas de tipos si se materializa en una subida sostenida del crudo. Por ahora, el escenario es abierto y dependiente de la evolución de los acontecimientos”, comenta Javier Molina, analista senior de mercados para eToro.

Aurelio García del Barrio, Doctor en Economía y director del Global MBA con especialización en Finanzas del IEB, destaca cómo la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz ha empujado a los inversores hacia activos refugio -oro y también dólar-, mientras las materias primas energéticas registran subidas verticales. Para el experto, si el precio del petróleo experimentara un repunte fuerte y sostenido, las consecuencias se trasladarían rápidamente al conjunto de la economía mundial. «La energía es uno de los principales componentes de los costes de producción y transporte, por lo que un encarecimiento prolongado del crudo podría elevar la inflación en Europa, Estados Unidos y buena parte de Asia. Este escenario complicaría además la estrategia de los bancos centrales, que en los últimos años han intentado contener la inflación mediante políticas monetarias restrictivas. Una nueva subida energética podría retrasar posibles bajadas de tipos de interés y frenar la recuperación económica», asegura, además de efecto negativos sobre el comercio internacional, encareciendo los costes logísticos.

“El conflicto con Irán no ha generado por sí mismo la vulnerabilidad del sistema; la ha expuesto. El trasfondo es un entorno global sobreapalancado y dependiente de la capacidad de los bancos centrales para amortiguar cualquier disrupción. Cuando la deuda soberana marca el ritmo, la geopolítica se adapta a las necesidades de financiación”, dice José Manuel Marín Cebrián, economista y fundador de Fortuna SFP. Sin embargo, los planes de Trump para reducir su deuda podrían torcerse, si con sus intervenciones en Venezuela y ahora Irán el precio del crudo acaba subiendo, en vez de moderarse. El planteamiento es técnicamente coherente, pero no exento de riesgos: los mercados no siempre responden a incentivos políticos”, dice el experto. Actualmente existe el riesgo de que la tensión geopolítica impulse el crudo; el crudo presione la inflación; la inflación condicione a los bancos centrales… y la política monetaria redefina la valoración de los activos. Marín habla incluso de peligro estanflacionista: “El encarecimiento energético actúa como un impuesto silencioso que se filtra por toda la economía (transporte, industria, cadena alimentaria) erosionando márgenes empresariales y poder adquisitivo. El verdadero riesgo no es un repunte puntual de inflación, sino la alteración de expectativas en un entorno ya tensionado. La amenaza de estanflación vuelve a entrar en el radar del mercado”, apostilla.

También habla de estanflación Germán García Mellado, gestor de Paradigma Flexible Bonds y High Income Bonds de A&G Global Investors: «El impacto macroeconómico dependerá de la duración de la crisis y, sobre todo, de su efecto sobre el petróleo. Un escenario acotado podría llevar el Brent en torno a los 80 dólares por barril; pero una disrupción prolongada —especialmente si afecta al suministro iraní o al tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde circula entre el 20% y el 30% del crudo y del GNL mundial— podría impulsar los precios hacia 100 dólares«. El canal de transmisión a la renta fija es claro: más inflación y esa cifra añadiría presión inflacionista, en un contexto en el que los precios ya se sitúan por encima del objetivo de los bancos centrales, apuntando también a un riesgo de «estanflación moderada, con menor crecimiento por el encarecimiento energético y las disrupciones logísticas, junto con mayores presiones inflacionistas».

En su opinión, para los bancos centrales, este entorno complica el proceso de normalización. La Reserva Federal vería reducido su margen para aplicar nuevos recortes si repuntan las expectativas de inflación, mientras que el BCE podría optar por prolongar una pausa e incluso endurecer su tono si el shock energético se consolida. En las curvas soberanas, dice, el ajuste tendería a concentrarse en los tramos cortos, más sensibles a las expectativas de tipos oficiales y, además, los bonos soberanos podrían no ejercer plenamente su papel de activo refugio si el mercado descuenta retrasos en las bajadas de tipos. «En crédito, ya se observan ampliaciones iniciales de diferenciales, aunque todavía de forma ordenada. El riesgo no parece, por ahora, sistémico, pero la experiencia indica que los efectos de segunda ronda pueden emerger con retraso. Si el conflicto se prolonga o el cierre de Ormuz se consolida durante semanas, cabe esperar un ensanchamiento adicional de spreads», advierte el experto.

Y pone el foco en la dispersión: «Sectores intensivos en energía, transporte o consumo discrecional podrían sufrir mayor presión, mientras que compañías vinculadas al sector energético podrían beneficiarse de mayores precios del crudo. Este entorno favorece la selección activa frente a una exposición pasiva al mercado». En definitiva, la renta fija afronta un escenario de elevada incertidumbre, con riesgos asimétricos y visibilidad limitada: «Ni la deuda soberana ni el crédito corporativo ofrecen refugios automáticos«, afirma.

Prudencia en las carteras

Por su parte, Asier Díez Hierro, presidente y director general de Gescooperativo, recuerda que la volatilidad es inherente a los mercados y que, cuando llega, suele venir acompañada de oportunidades, descartando que sea un buen momento para salir. En el actual escenario, opta por la prudencia, por mantener posiciones -y la calma- y no hacer grandes cambios en las carteras, y considera que lo que ocurra dependerá de la duración del conflicto. «El impacto energético está siendo relevante, es el principal riesgo; si el enfrentamiento dura una o dos semanas, a largo plazo este pico será poco relevante, pero si se extiende en el tiempo, afectará a la producción y el precio del crudo podría alcanzar los tres dígitos, aunque no es el escenario central«.

También habla de esas cifras Marian Fernández, responsable de macro de Andbank España: «Para los activos financieros, el principal canal de transmisión del riesgo sigue siendo el petróleo, con presión lógica al alza por el incremento sustancial del riesgo geopolítico. Históricamente, los cambios de régimen en países productores medianos o grandes han generado fuertes incrementos en precios, hasta un 76% desde el inicio del evento, y caídas prolongadas en la oferta. Los riesgos de producción y logísticos permanecen elevados, lo que nos lleva a un rango probable de 80-90 dólares por barril en el corto plazo y la posibilidad de superar los 100 dólares si se produjera un cierre prolongado del estrecho de Ormuz«.

En la misma línea de cautela que Díez se pronuncia César Sala Gamero, CEO y presidente de Tesys AF SGIIC: «Desde una perspectiva histórica, los episodios de mayor escepticismo suelen coincidir con momentos en los que las valoraciones se ajustan y mejoran las expectativas de rentabilidad futura para el inversor de largo plazo. La clave es distinguir entre cambios estructurales en el valor intrínseco de los negocios y movimientos emocionales en sus cotizaciones. La pregunta relevante no es únicamente qué está ocurriendo hoy en el plano geopolítico, sino si esos acontecimientos alteran de forma permanente la capacidad de las compañías para generar beneficios en los próximos cinco o diez años». Así, añade, «en entornos de mayor incertidumbre, con frecuencia la decisión más racional es no hacer cambios drásticos si las empresas en cartera continúan ejecutando adecuadamente sus planes de negocio. La gestión patrimonial exige serenidad y disciplina».

También Cleveland recuerda que «históricamente, las crisis geopolíticas tienden a producir reacciones inmediatas, pero a menudo de corta duración, en los mercados. La incertidumbre inicial alimenta la volatilidad y las correcciones, pero una vez que la situación se estabiliza, incluso sin una resolución completa del conflicto, los inversores tienden a reabsorber el evento y a volver a centrar su atención en los fundamentos económicos. En este sentido, las fases de debilidad pueden convertirse en oportunidades de compra, especialmente para quienes mantienen un horizonte a medio-largo plazo».

“Para modificar sustancialmente el escenario macroeconómico básico sería necesario que se produjera un cambio estructural y duradero en los precios de la energía. Solo una subida prolongada del petróleo, que afectara de manera significativa al consumo, los costes de producción y los márgenes empresariales, justificaría una revisión profunda de las perspectivas de crecimiento e inflación. Incluso en un escenario adverso, el encarecimiento sostenido del crudo tendría más probabilidades de actuar como freno al crecimiento, riesgo bajista para el ciclo, que como detonante de un nuevo régimen inflacionista estructural. El experto cree que, pese a la gravedad del contexto geopolítico, conviene evitar conclusiones precipitadas, pues no toda escalada política se traduce necesariamente en una crisis macroeconómica duradera.

Incertidumbre futura en Irán

Pero ¿qué pasará en Irán tras la muerte del jefe supremo del Gobierno? ¿Habrá cambio de régimen? Para Santos, en el corto plazo, los líderes políticos y religiosos iraníes buscarán la sucesión del líder supremo de su teocracia, e intentarán reorganizarse, así como defender sus intereses económicos, centrados muy especialmente en las exportaciones de crudo. El experto recuerda que Estados Unidos, tras descabezar a la cúpula gobernante, ha llamado a la insurrección y sublevación popular, iniciada hace semanas y que ha causado numerosos muertos, buscando un cambio de régimen desde dentro. 

Desde el IEB recuerdan que el «régimen de Teherán está en modo supervivencia; la única forma en que pueden sobrevivir es exportando rápidamente esta guerra a toda la región, desestabilizar tantos países como sea posible y hacer que esta guerra tenga consecuencias para todo Oriente Medio«, por lo que la inestabilidad podría expandirse, aunque ahora reina la incertidumbre: «Es un problema muy complejo con diferentes aristas y la pregunta es si este evento se sumará a las grandes crisis históricas (1973, 1990, 2022) o si será un golpe temporal que permita una desescalada rápida». Por otro lado analiza, «un eventual cambio de régimen podría alterar el equilibrio geopolítico y el control de las reservas mundiales de crudo, con implicaciones estratégicas para potencias como China y Rusia».

Fernández cree que los sucesos han superado las expectativas: «El ataque de EE.UU. e Israel sobre Irán estaba dentro del guion, pero no se preveía que se produjera de forma tan inmediata, dado que existían negociaciones previstas para la primera semana de marzo. La respuesta iraní también superó las expectativas: si bien era lógico que se centrara en Israel, la extensión de los ataques hacia bases militares ubicadas en distintos países de la península arábiga no formaba parte de los escenarios probables. El incidente registrado en Chipre se considera, de momento, un hecho aislado y no se interpreta como un ataque directo a la OTAN», explica. Irán no es Venezuela, dice, al igual que esta situación también difiere de la de los ataques de junio. «Tras el descabezamiento del régimen iraní, el escenario político central podría apuntar a la consolidación de una dictadura militar, dado que una transición democrática se considera improbable y la restauración de la monarquía carece de apoyo real».