La operación del año, de la década, del siglo y más allá. Las expectativas revolotean en torno a SpaceX, una de las compañías emblema de Elon Musk, mientras la firma se prepara para la que se espera sea la oferta pública inicial (IPO, por su sigla en inglés) más grande de la historia. Pero este debut bursátil no está sólo entusiasmando a los institucionales y patrimonios más grandes del ecosistema de capital global. La efervescencia también se siente a nivel de inversionistas individuales en América Latina, quienes están sondeando sus opciones para participar.
Normalmente, el segmento retail es una porción poco considerada en las aperturas en bolsa, donde los bancos de inversiones privilegian a capitales de mayor tamaño. Sin embargo, esta operación tiene una particularidad: cuenta con una porción que se dedicará a este tipo de inversionistas.
Según documentos regulatorios ligados a la operación, SpaceX decidió que una porción relevante de las acciones involucradas en el IPO –reportes apuntan hasta un 30% del total– se venderán en plataformas de brokerage online. Esto incluye Robinhood, Fidelity, Charles Schwab, SoFi e E*TRADE.
Si bien estas plataformas ofrecen un acceso limitado a clientes latinoamericanos –de las cinco, los clientes sin residencia en EE.UU. sólo pueden acceder vía Schwab International, con una cuenta Schwab One–, fuentes de la industria de gestión patrimonial y gestión de activos aseguran que hay interés. Los clientes están preguntando cómo participar en la operación y evaluando opciones y precios, indican conocedores del negocio.
Cómo participar de la histórica operación
Los interesados para participar en apertura en bolsa pueden hacerlo a través de un broker que opere en EE.UU. y que ofrezca acceso directo a las nuevas emisiones en Nasdaq. Con esta firmas ejecutarían las órdenes de papeles de SPCX.
Algunas compañías latinoamericanas también se han sumado, permitiendo a sus usuarios colocar órdenes antes de que abra el libro. Este es el caso de las fintechs chilenas Fintual y Zesty, por ejemplo.
Eso sí, desde la industria advierten que colocar órdenes y conseguir acciones son cosas distintas. Dada la alta demanda de una mega operación como esta, lo más probable es que se sobresuscriba, por lo que los bancos de inversión a cargo de la transacción tendrían que prorratear, entregando sólo algunas –o ninguna– de las acciones solicitadas.
La IPO de Spacex está a cargo de un equipo de 21 bancos de inversiones. Liderados por los colocadores principales –Morgan Stanley, Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup–, la selección contempla redes de firmas dedicadas a gestionar las órdenes de las distintas regiones. En el caso de América Latina, las firmas dedicadas son BTG Pactual y Santander, según reportes recientes.
De momento, se planea que el precio de colocación de los papeles SPCX se determine el 11 de junio de este año, empezando a cotizar el día siguiente.
Otras opciones para invertir
Otra alternativa que se ha vuelto popular para invertir en SpaceX antes de su debut bursátil son las plataformas de activos privados secundarios.
La compañía de inteligencia artificial, tecnología aeroespacial e internet satelital lleva años captando capital de los mercados privados. Considerando que ya hay acciones en manos de inversionistas, estas plataformas permiten a personas con cierto nivel de patrimonio –tienden a tener tickets mínimos relativamente altos, para un público retail– adquirir estas participaciones antes de la IPO.
Forge Global y Hiive son dos de las plataformas más populares, de este tipo, pero no permiten acceso a inversionistas que no sean residentes de EE.UU. En cambio, EquityZen y Rainmaker Securities ofrecen la opción de invertir a clientes en el extranjero, incluyendo América Latina, siempre y cuando cumplan con los criterios de la SEC de inversionistas acreditados. Las excepciones son inversionistas en Cuba y Venezuela, por potenciales conflictos regulatorios.
Además, está la avenida cripto. Plataformas como Bing X y Bitget ofrecen opciones para invertir antes del IPO, pero hay que tener ojo con el subyacente.
A diferencia de las plataformas de trading que aceptan órdenes para la colocación inicial –las que serán prorrateadas en su momento–, estas firmas operan con criptoactivos que replican el desempeño de la acción de SPCX, de cara al IPO. Así, se trata de una inversión especulativa en el precio, que no tiene asociado un título de propiedad de la compañía de Elon Musk.
La operación del momento
Fundada en 2002 con el nombre de Space Exploration Technologies Corporation, el giro de la compañía fundada por Musk se ha ido expandiendo con el tiempo. Sumado a su negocio de cohetes espaciales, la firma entró al negocio de las comunicaciones satelitales, creando la marca de internet Starlink.
A esto se suma la rama de inteligencia artificial –la tecnología que ha dominado las conversaciones de inversión en los últimos años–, un flanco que se abrió en la compañía cuando se fusionó con xAI. Esta compañía opera el modelo de lenguaje extenso (LLM, por su sigla en inglés) Grok, la red social X (conocida anteriormente como Twitter) y el masivo data center Colossus.
El rol de xAI en la carrera de la IA ha realzado el interés en la IPO de SpaceX. “Estas son compañías transformadoras. Estas son oportunidades que se dan una vez en la vida. Y no todos los años hay una SpaceX o un OpenAI o un Anthropic. Eso es lo que creo que va a traer suficiente demanda, en última instancia, para llevar a estas empresas a la meta si se vuelven públicas”, comenta Renos Savvides, Head de Equity Capital Markets de Neuberger.
Por el lado del negocio aeroespacial, la prominencia de la operación podría levantar el perfil del sector entero. Para Christophe Pouchoy y Alicia Daurignac, gestores del Echiquier Space de La Financière de l’Échiquier, este debut bursátil debería “estimular el interés de los inversores por esta temática” y aumentar los flujos hacia empresas espaciales en rápido auge, como Intuitive Machines, Firefly Aerospace y MDA Space.
Ahora, un factor que le da pausa a algunos inversionistas son las valorizaciones implícitas en la operación. SpaceX ha señalado que planea vender 555,6 millones de acciones en su IPO, lo que recaudaría unos 75.000 millones de dólares, si consiguen emitir a 135 dólares por acción. Estas cifras dejarían a la compañía valorizada en 1,8 billones (millones de millones) de dólares.



