La regulación y la tecnología fueron los ejes del Congreso Anual que Aseafi celebró ayer en Madrid. Los ponentes que participaron en el evento navegaron a través de estos dos conceptos, describiendo cómo están reconfigurando la actividad de asesoramiento financiero y, sobre todo, dando forma a los modelos de negocio de las ESIS.
El punto de partida fue el balance del sector que, según los datos del primer trimestre del año publicados por Inverco, el 73,3% de la distribución de IICs en España se hace mediante gestión discrecional o asesoramiento. Al desglosar el dato, Inverco estima que un 25,8% corresponde a GDC y un 47,6% a asesoramiento. “El sector está claramente en un momento de crecimiento y en un contexto en el que el papel del asesor financiero es cada vez más relevante debido a la aparición de productos más complejos e innovadores, al incremento de los fraudes financieros y al objetivo que se ha marcado la UE de movilizar el ahorro minorista a inversión”, destacó Ana Martínez-Pina, socia de Regulatorio Financiero en Gómez-Acebo & Pombo.
Marco regulatorio: SIU y RIS
Más allá de su buen momento, los asesores financieros tienen el foco puesto en los cambios del actual marco regulatorio que condiciona el desarrollo de su actividad. En opinión de Matínez-Pina hay dos normativas en el horizonte que son determinantes para los asesores: SIU y RIS. “Por ejemplo, la SIU abre una clara oportunidad para los asesores, ya que lanza la cuenta de Ahorro e Inversión (CAI), cuyo éxito en otros países está relacionado con los incentivos fiscales. La aparición de este nuevo producto va a dar una oportunidad a los asesores para centrarse en el asesoramiento de productos de inversión sencillos. Además, normativas como RIS o MiCA van a poner en valor el papel del asesor financiero en términos de transparencia e información”, indicó la experta.
Estas reflexiones fueron compartidas y ampliadas por Cristina Esteban, Legal Associate Gómez- Acebo & Pombo, Gloria Hernández Aler, socia finReg360, y Pilar Galán Gavilá, socia responsable de Banca Privada y Gestión de Activos KPMG, durante una mesa de debate que añadió un nuevo matiz: qué supone la simplificación normativa que persigue la Unión Europea para los asesores.
Pese a que el auditorio reconoció tener dudas de si realmente se llegará a una simplificación normativa, Hernández se mostró optimista y destacó que la forma en que RIS permite catalogar a los clientes es un claro exponente de esa búsqueda de simplificación. “Esta normativa da una vuelta de tuerca al asesoramiento, introduciendo esa idea de asesorar de forma integral del patrimonio y, al mismo tiempo, introduce la idea del asesoramiento simplificado ligado a esos productos de inversión más simples. Creo que los asesores tienen una oportunidad de reflexionar sobre cómo posicionarse ante esa simplificación”, matizaba la socia de finReg360.
En opinión de Estaban, RIS también brinda la oportunidad de estructurar mejor el proceso de búsqueda de soluciones para el inversor, “teniendo un impacto claro en la eficiencia y el control de los costes para firmas de asesoramiento a lo largo de toda la cadena de valor”.
Tecnología: integral, flexible y escalable
Un punto crítico para las firmas de asesoramiento es la implementación tecnológica y los proveedores tecnológicos. En este sentido, Openfinace, Flanks, Wio y Wealthabout expusieron su experiencia con los asesores en un diálogo en el que llegaron a una conclusión común: la gestión de los datos y la conexión de sus herramientas son críticas. Para entender el reto tecnológico al que se enfrentan las firmas de asesoramiento, Joaquim de la Cruz, cofundador y CEO de Flanks, explicó que “el sector ha pasado de no poder hacer desarrollos tecnológicos a medida debido a su coste, a soluciones totalmente estándar y, ahora, con la introducción de la IA, crear soluciones a medida y escalables”. En consecuencia, afirmó que veremos, cada vez más, firmas que tienen su propia tecnología. “Ahora vemos que uno de cada 100 family offices tiene su propia aplicación, pero estoy seguro de que de aquí a unos años serán 10 de cada 100 y, a futuro, todos tendrán más o menos su aplicación”, afirmó.
Para esta adopción tecnológica, Gonzalo de la Peña, cofundador y ceo de WIO, destacó que las firmas de asesoramiento demandan claridad y transparencia sobre lo que los proveedores dominan y, sobre todo, la capacidad que tienen para conectarse con otras aplicaciones, plataformas y competidores. “Se trata de dar al usuario el poder, poniendo a su servicio soluciones y herramientas que han de poder conectarse con otras de forma eficiente. Además de darles el control, debemos acompañar esos procesos tecnológicos porque la tecnología avanza a una gran velocidad, y la única forma de acompañar eso es darles como valor añadido nuestra experiencia en esos cambios rápidos. Un claro ejemplo de esto es lo que estamos viviendo con la integración de la IA”, comentó.
Ahora bien, ¿dónde se pueden equivocar las firmas de asesoramiento? En sus conversaciones con asesores, Sergio Navarro, socio fundador y CEO de Wealthabout, reconoció que el error está en “no hacer nada hasta hallar la tecnología ganadora”, ya que “la tecnología evoluciona tan rápido que retrasar la toma de decisiones puede suponer cometer errores de negocio”, advirtió.
Por último, Juanjo Peña, Head of Business Management de Openfinance, destacó que para evitar esta clase de errores, los asesores deberían analizar su negocio para identificar en qué partes puede ser impulsado con la tecnología y probar diferentes soluciones hasta identificar las que más valor les aporte. “Como proveedores de tecnología en el sector financiero nuestro futuro es ser muy transparentes sobre aquellos campos que dominamos y buscar integrar nuestras herramientas con otros proveedores”, apuntó.


Por Beatriz Zúñiga
Por Alicia Miguel Serrano