El sistema de pensiones de Chile ya está en proceso de transformación, en el marco de la implementación de la reforma previsional que aprobaron en 2025. Con algunas cosas ya incorporadas –como algunos beneficios y procesos creados–, uno de los hitos más relevantes que están en el horizonte es el cambio de modelo de gestión de los fondos. El próximo año, este diseño cambiará, de un esquema de multifondos a uno de fondos generacionales. Y en este desafío, en AFP Cuprum se ven como la AFP que está mejor posicionada para enfrentar el cambio.
La clave, según describe Andrés García, gerente de inversiones de la gestora, en entrevista con Funds Society, está en el grupo financiero internacional detrás de la AFP chilena. “Principal es uno de los expertos mundiales en fondos generacionales”, indica, por lo que en Cuprum han estado aprovechando la experiencia internacional del grupo para prepararse.
En este momento, la AFP está haciendo los pasos previos para cuando se concrete el paso a los multifondos. El 31 de marzo de 2027 será el día en que se redistribuyan los activos de los cinco vehículos previsionales que existen actualmente a los fondos generacionales, divididos según edad de los cotizantes.
Actualmente, el régimen de inversión de estos vehículos está en consulta, recogiendo las impresiones del mercado. El 1 de septiembre es la fecha límite para entregar la normativa definitiva. Una vez que empiecen a operar los fondos generacionales, el 1 de abril del próxima año, tomará un año para que se empiece a medir el desempeño de las carteras, con el fin de activar los mecanismos de premios y castigos por rentabilidad.
Si bien quedan detalles por afinar y cosas por perfeccionar, García describe el cambio de modelo de gestión de fondos –a grandes rasgos– como “positivo”. El CIO asegura que el esquema de fondos generacionales permite alinear los horizontes de inversión de las personas con su ciclo de vida, lo que ve como “súper relevante para construir una buena estrategia de inversión que maximice la pensión de largo plazo”.
La ventaja de la experiencia internacional
Los fondos generacionales son una novedad en el sistema de pensiones de Chile, pero no son nada nuevo para Principal Financial Group y su estructura global. “Tenemos bastante experiencia en el tema. Nos hemos metido mucho en eso”, comenta el gerente de inversiones de Cuprum, que fue adquirida por el grupo financiero estadounidense en 2012.
Principal empezó su aventura con este tipo de vehículos a principios de los 2000, relata el ejecutivo, en Estados Unidos. Desde entonces, han participado activamente en la implementación de este modelo en México –donde operan a través de Afore Principal– y en algunos países asiáticos.
Para el CIO de Cuprum, tener esta experiencia en su grupo controlador es una ventaja competitiva, “por toda esta experiencia detrás de este grupo”.
En ese sentido, García ve a la AFP especialmente bien posicionada para los cambios del próximo año. “Somos la AFP más preparada para poder ejecutar esto. Estamos muy tranquilos con el cambio, contribuyendo de forma positiva para que el régimen que salga publicado ahora salga con un poquito más de amplitud y de flexibilidad para que las AFPs podamos ocupar nuestra expertise, nuestras capacidades”, señala.
Ahora, contrastando el nuevo modelo chileno con la experiencia internacional, el gerente de inversiones identifica un flanco de mejora para la normativa: el glidepath y el espacio para invertir en los distintos activos –que determinará el regulador– “es bastante más apretado y con más incidencia del regulador de lo que es en Australia, EE.UU., Europa”.
Poco espacio para maniobrar
“Creemos que es importante que haya más flexibilidad”, explica García. “Las AFPs hemos invertido bien los ahorros de los afiliados durante estos 45 años. Por lo tanto, creemos que esa autonomía y esa experiencia agrega valor a la gestión de los fondos de pensiones”, agrega.
El dilema, según comenta el ejecutivo, es que el nuevo régimen de inversión dejaría “bastante estrecha la cancha” para crear los portafolios más óptimos en los equipos de inversión de las AFPs. Entre el glidepath, con sus bandas de asignación estratégica, las bandas de precios y castigos y los benchmark, García ve poco espacio para maniobrar para las gestoras.
Con la banda de precios y castigos, que es “muy apretada”, según el profesional, el sistema crea “todos los incentivos para que las AFPs nos tengamos que indexar o estar muy cerca de los benchmark”. Esto, indica, podría generar distorsiones en el mercado de capitales local –dado su tamaño y liquidez más modesta–, impactando las pensiones finales.
“Creemos que se puede evitar eso, ampliando un poco estos parámetros y ampliando las bandas de asignación estratégica. Así quedaría bastante mejor”, comenta el CIO.
La compañía ya levantó el punto con el regulador en reuniones pasadas y en el marco del proceso de consulta. Y si bien no se sabe aún cómo quedará finalmente el régimen de inversión de los fondos de pensiones, García describe un contexto de autoridades receptivas a estas preocupaciones. “Vemos bastante disposición del regulador a pensar estos parámetros, a ampliarlos. Eso es una buena noticia”, relata.
Otros puntos para mejorar
Sobre qué otros espacios de mejora ve en la reforma, el gerente de inversiones de AFP Cuprum hace eco de una preocupación general de la industria: la licitación del 10% del stock de afiliados no pensionados cada dos años.
Este mecanismo complica el panorama de la gestión de fondos de pensiones, especialmente en la arista de los activos alternativos, de creciente importancia en el mercado local. Dada la naturaleza ilíquida de estas inversiones y la mayor dificultad para transferir los activos, el potencial cambio de un porcentaje relevante de los cotizantes de gestora complica el panorama.
“Los activos alternativos y la licitación de stock es un problema que a nosotros nos preocupa, que se tiene que solucionar”, indica el profesional. “Tenemos que hacer todo lo posible para evitar que esta licitación se transforme en menor rentabilidad de los fondos de pensiones”, agrega.
En ese sentido, García destaca que los fondos generacionales deberían tener un mayor espacio para alternativos, ya que el diseño permite planificar mejor el horizonte de inversión y las necesidades de liquidez de los portafolios. En cambio, advierte, la licitación de stock podría provocar que los alternativos sigan subexpresados en las carteras.
“Es un tema que hoy no se le está tomando el peso necesario y el efecto que puede tener en las pensiones de largo plazo. Que por buscar una mejora en costos, puede provocar un efecto en las pensiones”, comenta.
Otro punto perfectible, para el CIO de Cuprum es la libertad de elección. Con el esquema nuevo, la posibilidad de elegir un fondo –con su composición y su perfil de riesgo/retorno asociado– desaparece, en el caso de los ahorros obligatorios. Para García, esto invisibiliza la heterogeneidad de los grupos de cotizantes agregados en los fondos, que tienen distintas realidades demográficas, trayectorias laborales y tolerancia al riesgo, entre otros.
“Ojalá hubiera dos fondos generacionales por grupo etario, uno más agresivo y uno más conservador”, señala García. Es algo que han planteado al regulador, como una forma de que las personas elijan, dentro de un rango acotado, lo que más se acomoda a su realidad. “Eso sería súper bueno tenerlo en esta reforma y hoy, como está el régimen en consulta, no está”, dice.



