Con el telón de fondo del boom de la inteligencia artificial, los data centers se han ubicado en el centro de una intensa ola de inversión asociada con el auge de la demanda de esta tecnología. Esperando que el furor se mantenga, los inversionistas están mirando con atención la evolución de esta tendencia. Pero no son sólo los fondos de infraestructura. Otra clase de activos alternativa está ganando protagonismo en esta tendencia: el crédito privado, que es cada vez más importante en el financiamiento de estos proyectos.
Para Wellington Management, una de las tendencias estructurales que está dándole forma al mercado de crédito privado es una mayor conexión entre los mercados de deuda público y privado. Y un ejemplo de esto es el financiamiento de centro de datos.
Un análisis de la gestora –en base a datos de Pitchbook– identificó un universo de 330 transacciones de financiamiento de este tipo de proyectos, de enero de 2024 a junio de este año. Midiendo por número de operaciones, el crédito privado representa un 24% del financiamiento de data centers.
Esto complementa un 34% de recursos provenientes de la banca y un 31% de los mercados de valores públicos. El 11% restante es capital de distintas fuentes.
En un comentario de mercado reciente, la firma enfatizó en que esto da cuenta de necesidades de financiamiento complejas, que decantan en “un set de fuentes de capital más diverso e interconectado”. Para los gestores, agregó, “esto puede aumentar la importancia de la originación cross-market, el análisis de valor relativo, la disciplina con la documentación y la selección de riesgo”.
La ventaja de la flexibilidad
Desde la industria destacan la flexibilidad que tiene la industria de deuda privada como prestamista, complementando el mix de fondeo de los proyectos de centros de datos. El desarrollo de este tipo de activo, cabe destacar, es bastante intensivo de capital.
Desde Wellington hacen hincapié en la variedad de las opciones para posicionarse en esta tendencia. “Hay distintas oportunidades. Entonces, en vez de tener FOMO y sólo mirar un tipo de negocio, hay distintas formas en las que podemos participar”, dijo Liz Perenick, Head de Portfolio Management de Investment Grade Private Credit de la gestora, en un panel difundido por el canal de Youtube de la gestora.
“Es importante recordar que todas estas transacciones son diferentes”, con términos y documentación a la medida del negocio, recalcó.
A esto se suma el factor del tamaño de las operaciones, lo que genera distintas necesidades de financiamiento y, por consiguiente, distintas respuestas por parte de la industria financiera. Según un análisis de Principal Asset Management, a medida que los tamaños de las transacciones siguen creciendo, se espera que aumente la brecha entre las transacciones de centros de datos large-cap y las del mercado medio.
“Las oportunidades de middle market probablemente se van a inclinar más por inversiones grupales, más personalizadas”, indicaron en un reporte, agregando que “las transacciones de mayor capitalización van a requerir la participación de firmas de todo el espectro de mercado de capitales”.
Creciente demanda
A medida que se espera que el uso de inteligencia artificial transforme la economía global en todos los niveles, la apuesta de la industria es el desarrollo de data centers para poder captar este entusiasmo.
Además de la deuda, donde las gestoras internacionales han desarrollado una variedad de soluciones de inversión relacionadas con el auge de la infraestructura digital, también se ha visto un aumento en el interés en fondos de infraestructura y vehículos de capital privados orientados al sector.
Con el apoyo de todas estas fuentes de financiamiento, sumadas al fondeo bancario tradicional y los mercados públicos, entre otros, la expectativa es que la demanda se acelere. Estimaciones de McKinsey & Company apuntan a que la demanda de data centers podría casi triplicarse de aquí al cierre de la década, aumentando de alrededor de 82 gigawatts en 2025 a unos 220 gigawatts en 2030.
Este auge, explicaron en un reporte, está íntimamente ligado a la IA. Mientras que la demanda de centros de datos no relacionados con esta tecnología –aquellos dedicados a la computación en la nube, por ejemplo–, la consultora espera que la demanda crezca 1,7 veces en los próximos cuatro años. En contraste, la demanda ligada a IA crecería unas 3,5 veces.



