Con el objetivo trazado de estimular la economía local y generar un clima de negocios más amigable en Chile, el gobierno liderado por José Antonio Kast está impulsando el proyecto de megarreforma económica bautizado como Plan de Reconstrucción Nacional. Y un apartado en particular ofrece una oportunidad para inversionistas de alto patrimonio: la iniciativa de eliminar el impuesto a la ganancia de capital generada por la venta de activos locales con presencia bursátil.
El texto busca reincorporar el régimen de ingreso no renta para la ganancia obtenida en la venta en bolsa –entre otros mecanismos– de acciones, fondos mutuos y de inversión con alta presencia bursátil ajustada. Esto eliminaría el impuesto vigente, de 10%, asociado al artículo 107 de la Ley sobre Impuestos a la Renta (LIR).
Esto daría pie atrás al tributo creado en 2022, que en su momento fue controversial, dado su potencial impacto en el mercado de capitales local.
Antes del 2 de septiembre de ese año, este tipo de ganancias –generadas por la enajenación de activos financieros que cumplen con ciertas características– no pagaban impuestos. Sin embargo, el gobierno, liderado entonces por el expresidente Sebastián Piñera, decidió gravar la actividad, dejando esa tasa fija en los activos con beneficio 107 LIR.
En el caso de que se elimine este fenómeno, desde la industria de gestión patrimonial auguran que tendría un efecto positivo para los altos patrimonios locales. “Los inversionistas locales de alto patrimonio se verían beneficiados de forma directa debido a la naturaleza de sus inversiones y la estructura del beneficio”, explica a Funds Society el gerente general de SP Capital MFO, Patricio Parra.
Si se cumplen las intenciones del gobierno con su megarreforma –que actualmente se está tramitando en el Senado chileno–, la eliminación de este impuesto generaría un aumento en la rentabilidad neta. “En carteras de gran volumen, ese 10% de ahorro directo se traduce en montos significativos que quedan inmediatamente disponibles para reinversión”, comenta Parra.
Buenas noticias para altos patrimonios
Para los contribuyentes en los tramos más altos del Impuesto Global Complementario, que tienen tasas marginales de hasta 40%, acota, “obtener rentas no afectas a impuesto mediante la bolsa es una de las estrategias de optimización patrimonial más eficientes y atractivas”.
Desde Grey Capital, el socio fundador y gerente general, Nicolás Bacarreza, recalca que el beneficio central es operativo, ya que “elimina el costo de fricción tributaria que hoy mantiene congelado al ahorro local”. Para el profesional, este impuesto de 10% actuó estos años como un “desincentivo artificial, obligando a los portafolios que se gestionan bajo estructuras de largo plazo —como el APV— a quedarse estáticos para evitar el devengo impositivo en cada rebalanceo”.
Con un retorno al régimen de ingreso no renta en estas operaciones, explica, los asesores financieros pueden volver a reportfoliar, rotar activos y tomar utilidades bajo criterios puramente técnicos y de mercado, “sin un freno impositivo que castigue el interés compuesto del ahorro patrimonial y previsional dentro del país”.
En esa línea, también se espera que la medida aumente el atractivo de invertir en activos locales, en un momento en que los mercados domésticos han visto una reducción relevante de liquidez en los últimos años, por una variedad de factores. “En la práctica, reduce el costo tributario de invertir localmente, mejora el retorno después de impuestos y puede hacer más atractivo mantener parte del patrimonio en instrumentos domiciliados en Chile”, acota Fernando Suárez, senior portfolio manager de la plataforma de inversiones Fintual.
La firma ya había apostado por esta arista de la ley tributaria para impulsar una seguidilla de fondos que se acogen al beneficio del actual artículo 107 LIR, que permiten a los aportantes con ingresos por sobre los 3,5 millones de pesos (en torno a 3.900 dólares) mensuales aprovechar esa tasa de 10% como punto de eficiencia tributaria.
Atractivo de inversiones locales
Han pasado varias cosas que han afectado la liquidez de los mercados locales, incluyendo una sequía de IPOs que se ha extendido desde 2019 –cuando fue el debut bursátil de Cencosud Shopping, el brazo de centros comerciales del grupo Cencosud– en la bolsa chilena y los retiros parciales de fondos de pensiones, que extrajeron cerca de 46.000 millones de dólares del sistema. Sin embargo, desde la industria de gestión patrimonial aseguran que el impuesto asociado al artículo 107 LIR jugó un rol clave en la pérdida de liquidez de los mercados locales.
“Tras la aplicación del impuesto del 10% en 2022, el mercado bursátil chileno experimentó una fuerte caída en los montos transados diarios. El eliminar este impuesto busca reactivar el volumen de transacciones, haciendo que las acciones chilenas vuelvan a ser competitivas frente a otros mercados de la región”, recalca Parra, de SP Capital MFO.
Además, agrega, esto se convertiría en un incentivo a la apertura de nuevas compañías, ya que un mercado más líquido y dinámico genera un entorno más propicio para el fondeo corporativo.
El diagnóstico general es que el cambio de 2022 fue un error, haciendo eco de las críticas que levantó la medida en su momento. Desde la industria acusan que el impuesto ni siquiera recaudó lo que se pensaba. “Los datos demostraron que este impuesto fue un error de diseño técnico”, señala Bacarreza, de Grey, considerando que el Fisco recaudó cerca de 8 millones de dólares, frente a los 90 millones de dólares anuales que se anticipaban. “El costo en liquidez superó con creces el beneficio fiscal”, subraya.
En esa línea, el ejecutivo enfatiza en que un aumento en la liquidez del mercado diversifica las opciones de financiamiento de la economía en general, disminuyendo la dependencia de las compañías nacionales del crédito bancario tradicional. “Reactivar esta llave del financiamiento interno impulsa directamente la inversión en proyectos reales, empujando el crecimiento y el empleo desde nuestra propia arquitectura financiera”, comenta.



