Finserve Global Security Fund ha anunciado que el experto en espacio y defensa Stefan Gustafsson se ha incorporado al consejo asesor del fondo. Con una trayectoria que abarca las Fuerzas Armadas suecas, la industria de defensa y el sector espacial internacional, aporta una importante experiencia estratégica al desarrollo continuado del fondo en los ámbitos de defensa, espacio y ciberseguridad.
Entre 2013 y 2024, Stefan Gustafsson fue estratega jefe de Swedish Space Corporation (SSC), donde lideró el desarrollo y el posicionamiento global de los avanzados servicios espaciales de la compañía. También cuenta con una amplia trayectoria en las Fuerzas Armadas suecas, donde ocupó varios cargos de responsabilidad, entre ellos jefe de Análisis Estratégico y de Operaciones Navales. A lo largo de su carrera, Gustafsson ha trabajado estrechamente tanto con las estructuras de defensa de Estados Unidos y Europa como con cuestiones de seguridad y política industrial. Además, es graduado por el U.S. Naval Command College, uno de los programas internacionales de formación más prestigiosos para altos mandos militares.
Además de su experiencia operativa, Gustafsson cuenta con una extensa trayectoria en consejos de administración de instituciones públicas y organizaciones industriales nacionales de los sectores espacial, de defensa y aeroespacial. Actualmente ocupa varios cargos en consejos de administración y comités asesores de empresas de tecnología, defensa y espacio, entre ellas ECAPS, Ovzon, Frontgrade Gaisler y Frost Unmanned.
También participa activamente en varias academias relacionadas con la defensa y la tecnología. Gustafsson es vicepresidente de la Real Sociedad Sueca de Ciencias Navales (KÖMS) y miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias de la Guerra. Asimismo, ha sido elegido miembro de la Académie de l’air et de l’espace de Francia, una de las principales academias europeas en ciencias aeroespaciales.
Más allá de la experiencia
“Stefan aporta una combinación única de experiencia militar, conocimiento industrial y visión estratégica sobre la seguridad marítima y el sector espacial global, que está creciendo rápidamente. Su perspectiva internacional refuerza aún más nuestra capacidad para analizar compañías, valorar inversiones en defensa y evaluar tendencias tecnológicas dentro de nuestros sectores de inversión”, ha destacado Karl Engelbrektson, presidente del Consejo Asesor y exjefe del Ejército sueco.
En opinion de Joakim Agerback, gestor principal de cartera de Finserve Global Security Fund, “el espacio se está convirtiendo en un ámbito de defensa cada vez más importante, en el que se espera que tanto Europa como los principales países de la región del Pacífico realicen inversiones sustanciales en capacidades propias. La experiencia de Stefan tanto en la industria espacial como en el sector de defensa refuerza nuestra comprensión de cómo los cambios tecnológicos y la evolución geopolítica afectan a las compañías del sector, ayudándonos a seguir afinando la exposición del fondo en nuestras áreas principales”.
DWS ha firmado un acuerdo con Nippon Life India Asset Management Ltd (NAMI) para invertir en su filial Nippon Life India AIF Management Limited (NIAIF). Según indican desde la gestora, se trata de un hito clave en la colaboración estratégica entre ambas entidades, tras el anuncio conjunto realizado el 13 de noviembre de 2025 sobre la firma de un Memorando de Entendimiento (MoU) no vinculante entre ambas entidades.
Tras la suscripción de las nuevas acciones emitidas, DWS adquirirá una participación accionaria del 40% en NIAIF, formalizando así su papel como accionista minoritario y socio estratégico en el desarrollo de capacidades de inversiones alternativas enfocadas en India.
Ambas compañías indican que aspiran a que su joint venture se convierta en una plataforma líder y escalable de inversiones alternativas, permitiendo tanto a inversores indios como internacionales participar en las oportunidades de crecimiento a largo plazo del mercado de inversiones alternativas en India.
Hasta la fecha, NIAIF, que se encuentra todavía en una fase temprana de crecimiento, ha desarrollado una cartera integral de productos alternativos que abarca crédito privado, acciones cotizadas, Real Estate y capital riesgo. Como parte de esta joint venture, se prevé ampliar aún más la oferta de productos y extender su alcance a inversores internacionales. Según matiza, el cierre de la transacción sigue sujeto a la obtención de las aprobaciones regulatorias necesarias, así como a otras condiciones comerciales.
Además de la participación accionaria en NIAIF ya acordada, DWS y NAMI han afirmado que continuarán impulsando una estrecha colaboración estratégica para el desarrollo y lanzamiento de soluciones de inversión pasiva, así como un acuerdo global para la distribución de estrategias activas de inversión en India a través de la red internacional de distribución de DWS. “La alianza combinará la amplia experiencia de NAMI en el mercado y en inversiones en India con el alcance global y las capacidades de producto de DWS”, concluyen.
Foto cedidaBrenda Bol, directora de la Sucursal de Cecabank en Luxemburgo, junto a Jean Marc Goy, presidente de ALFI.
La industria de fondos nacional y la luxemburguesa se han encontrado para hablar de retos, proyectos, tendencias e innovación en una nueva edición del roadshow de la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (ALFI) celebrada en Madrid y acogida por Cecabank.
La relevancia de estos encuentros se apoya en el papel central de Luxemburgo en la industria global de fondos de inversión. El país es el mayor domicilio de fondos en Europa y el segundo a nivel mundial, además de ser un referente internacional en la distribución transfronteriza de fondos. Su sólida infraestructura financiera, junto con un ecosistema que integra gestores de activos, depositarios, proveedores de servicios especializados y autoridades supervisoras, ha consolidado al Gran Ducado como un centro líder para el desarrollo de soluciones de inversión innovadoras y sostenibles.
Las gestoras nacionales ven en todo ello importantes ventajas competitivas para el desarrollo de sus negocios, por lo que llegar a Luxemburgo es el objetivo de muchas de ellas. Según explicó Jean-Marc Goy, presidente de ALFI, España ocupa el puesto 16º en cuanto a número de promotores extranjeros en el país y un quinto puesto si hablamos en términos de distribución de fondos extranjeros. “En 2024, nos encontrábamos con cinco gestoras españolas registradas en Luxemburgo y con 75 promotores. El vehículo UCITS y ahora el desarrollo de los ETFs activos, así como los ELTIFs representan un claro motivo para que las firmas españolas se instalen en el país y registren aquí sus fondos. En concreto, esperamos que la parte de fondos alternativos genere una mayor tendencia y crecimiento para que vengan más firmas españolas”, afirmó durante su intervención.
El encanto de Luxemburgo
Según su experiencia, lo que más aprecian las firmas nacionales es la oportunidad a la distribución transforteriza que les permite el vehículo UCITS. “Un dato que ilustra lo que esto supone es que, a finales de noviembre de 2025, la cuota de mercado de Luxemburgo en inversión transfronteriza era del 52%. También es llamativo que los españoles fueron los mayores compradores de fondos transfronterizos el año pasado, lo que significa que hay un interés del inversor por descubrir la propuesta de las gestoras internacionales. Esta es una tendencia que estamos viendo en más mercados como, por ejemplo, en Reino Unido, también en Francia, Suiza y Alemania”, añadió Goy.
A esta “tool box”, Goy explicó que la estabilidad jurídica y la fortaleza económica del país son otros dos argumentos a favor de Luxemburgo para las gestoras españolas. Por último, sumó un cuarto motivo: la innovación de producto y también fiscal.
“España sigue siendo un mercado clave para los fondos domiciliados en Luxemburgo, reflejo de la profunda confianza y cooperación entre nuestros dos centros financieros. En ALFI, queremos asegurarnos de que el toolbox luxemburgués —desde los UCITS consolidados hasta los desarrollos más recientes, entre ellos en private assets, ELTIFs y activos digitales— continúe potenciando a las gestoras españolas en su acceso a inversores globales. Tanto a través de las finanzas sostenibles como de la transformación digital de las operaciones de fondos, nuestros objetivos siguen siendo claros: proporcionar la estabilidad y el conocimiento necesarios para convertir los retos de la industria en oportunidades de crecimiento”, destacó Goy.
La experiencia de las firmas nacionales
A lo largo del evento, varias firmas nacionales explicaron su experiencia en el mercado. En palabras de Cecabank, que desde 2025 está presente en el país con su negocio de securities services, Luxemburgo es una pieza clave en su presencia internacional. Desde su implantación, Cecabank acompaña a gestoras españolas e internacionales en la operativa de vehículos transfronterizos —tanto UCITS como alternativos—, integrando sus capacidades con los estándares operativos y de gobierno propios del mercado local. Asimismo, se ha convertido en el primer banco custodio B2B en España en prestar servicios para activos digitales conforme a MiCA, aportando una propuesta única en un entorno regulado, fiable y con las máximas garantías, lo que a su vez le posiciona de manera ventajosa para operar en el mercado luxemburgués, donde este marco regulatorio tendrá un impacto significativo.
Durante su intervención, Brenda Bol, Country Head – Managing Director de la Sucursal de Cecabank en Luxemburgo, resaltó: “Luxemburgo se ha consolidado como un marco estratégico para las gestoras españolas, no solo por la profundidad de su mercado, sino por la capacidad que ofrece para impulsar proyectos con ambición internacional. Desde Cecabank trabajamos para que nuestras gestoras cliente tengan a su lado un socio experto, independiente y orientado a aportar soluciones, capaz de acompañarlas en el desarrollo de proyectos con verdadera escala y seguridad”.
Desde la visión de Muatuactivos, Luis Ussia, presidente ejecutivo de la firma, insistió que Luxemburgo es la repuesta cuando quieres “distribuir sin límites”. Según la experiencia de la firma, su salto respondió a una cuestión de “convicción”: “Para irse hacen falta varias cosas como volumen, track record y también ambición. Nosotros hemos esperado hasta considerar que era el momento oportuno. Ahora que hemos crecido mucho durante los últimos siete u ocho años, hemos considerado que era el momento; y por ello hemos llegado con nuestro fondo más grande”.
Por su parte, Enrique Maestre, socio de Alaluz Capital, explicó que en su caso la opción fue directamente empezar gestionando vehículos luxemburgueses. “Empezamos allí hace 10 años por necesidad. Al final somos una IFEM, con licencias para activos tradicionales y alternativos. Empezamos con clientes latinoamericanos y dos de nuestros socios están en esta región. Nos dimos cuenta que al cliente latinoamericano le gustan los alternativos y donde quieren estar en Luxemburgo porque les transmite un mensaje de seguridad jurídica y estabilidad económica, flexibilidad y confidencialidad, que no opacidad. Estos elementos dan confianza, convirtiendo a Luxemburgo en la principal plaza de fondos después de EE.UU.”.
Una conclusión que lleva la atención es que, además de la distribución, Luxemburgo cuenta con el entorno operativo y jurídico más favorable para el desarrollo de la inversión alternativa y en mercados privados. “La principal razón es porque trabajamos con inversores internacionales y, para ellos, Luxemburgo sigue siendo un hub. En el caso de los alternativos, además del buen y amplio conocimiento sobre los activos, ofrece una plataforma estable; lo cual no lleva a nuestra segunda razón: confianza. Los inversores sienten confianza y esto hace que prefieran vehículos domiciliados en luxemburgo, dado los fuertes estándares de protección que tiene para los inversores”, comentó Leticia Corsini, Legal Director de Portobello Capital Gestión.
A esta reflexión, Juan José Fortún Menor, Head of Operations de Bestinver, añadió que “los aspectos operativos”. Según reconoce, los inversores también buscan producto luxemburgués por su operativa, “sobre todo esto es algo que valoran mucho las bancas privadas, los inversores institucionales y los selectores de fondos”.
El contenido del evento
A lo largo de la jornada, se celebraron cuatro paneles con expertos de primer nivel que profundizaron en las principales tendencias que están impulsando la evolución del ecosistema de fondos luxemburgués y su creciente atractivo para las gestoras españolas. El análisis de los mercados privados puso de relieve cómo la expansión de los vehículos luxemburgueses está generando nuevas oportunidades en la captación de capital y en la estructuración de estrategias de inversión en activos privados con alcance regional y global.
Asimismo, se abordó el creciente interés por la deuda privada, abordando los mecanismos que permiten un acceso más eficiente y alineado con las necesidades de los inversores institucionales. La conversación avanzó hacia el papel de Luxemburgo como plataforma estratégica para la internacionalización de las gestoras, ofreciendo un marco regulatorio sólido y canales globales de distribución para acceder a inversores en toda Europa. Para finalizar, la jornada concluyó con un análisis del potencial de crecimiento de los ETF activos, un segmento en plena expansión que combina la búsqueda de alfa con la liquidez intradía propia de este vehículo.
El evento, celebrado de forma presencial en la sede de Cecabank en Madrid, ha reunido a alrededor de 200 asistentes procedentes de más de 150 entidades y ha contado con la participación de representantes de ALFI, Maples and Calder, Portobello Capital Gestión, Bestinver, Stoneshield Capital, Elvinger Hoss Prussen, EY, Pictet Asset Management, Linklaters, AllFunds Bank, Alaluz Capital, Mutuactivos, Arendt & Medernach, BNP Paribas, Adepa Asset Management y Cecabank, reforzando su posición como un punto de encuentro clave entre la industria española e internacional.
A medida que la filantropía y la inversión de impacto asumen un papel más estratégico en la forma en que las familias gestionan su patrimonio, y a medida que se acelera la gran transferencia de riqueza, los family offices no solo se están adaptando, sino que están empezando a influir en cómo se despliega el capital para abordar los retos sociales y medioambientales.
En este sentido, el informe UBS Global Family Office Report 2025 identifica tres tendencias claras dentro de cómo afrontar estos altos patrimonios la filantropía: una mayor profesionalización de estos servicios, un mayor peso de los family offices dentro de la filantropía y un impacto que está pasando de estar aislado a integrarse en toda la cartera de activos familiares.
Según las conclusiones del informe, el panorama de las family offices no está cambiando en una única dirección, ni al mismo ritmo para todos. Por lo que estamos ante una tendencia global donde los distintos factores ponen de manifiesto un giro hacia formas más integradas de organizar el capital y de alinear patrimonio, empresa y filantropía.
Respuesta de los family offices
“Para algunos family offices, esto ha supuesto mirar más allá de la mera construcción de carteras y reflexionar de manera más deliberada sobre la alineación entre las estructuras de gobierno, las estrategias de inversión y los negocios operativos. Y otras están poniendo más énfasis en la coordinación interna, con la family office actuando cada vez más como el tejido conectivo entre entidades, asesores y responsables de la toma de decisiones”, explican desde UBS.
Según su visión, en la práctica, esto tiene menos que ver con adoptar una ideología concreta y más con responder a una complejidad creciente mediante un mejor gobierno, mandatos más claros y una ejecución más sólida.
Por otra parte, el informe detecta que la colaboración se ha consolidado como otro tema común: “Ya sea trabajando con pares, coinversores, instituciones públicas o socios filantrópicos, los family offices buscan operar de maneras más interconectadas. La capacidad de convocar y aportar dentro de alianzas está pasando a ser tan importante como la experiencia financiera”.
En este contexto, un aspecto relevante es el papel que está jugando la tecnología y la IA, que aún no están ampliamente integradas en la filantropía o el gobierno de los family offices. “Muchas firmas reconocen su potencial a más largo plazo, especialmente para mejorar la transparencia, la comparabilidad y el conocimiento en estructuras cada vez más complejas. Con el tiempo, la capacidad digital probablemente se convertirá en un apoyo importante para la toma de decisiones, junto con el criterio y la experiencia”, apunta como tendencia el informe.
Según sus conclusiones, los family offices mejor posicionados para lo que viene serán aquellas que combinen una ejecución disciplinada con la apertura a nuevas formas de trabajar; las que consideren la alineación, la colaboración y el aprendizaje continuo como capacidades esenciales. “Para aquellos que buscan gestionar su patrimonio con propósito e influencia, este momento ofrece una oportunidad: dar forma a su propio legado e, igual de importante, a los sistemas más amplios en los que opera su capital”, concluye el informe.
La Fundación BlackRock y Commonwealth ha publicado un nuevo informe, «Inversores Minoristas en Auge«, un análisis a gran escala de datos de transacciones que ofrece una perspectiva sobre cómo invierten los estadounidenses con ingresos bajos y moderados. El informe se elaboró en colaboración con el Instituto JPMorganChase, que analizó miles de millones de transacciones de datos anonimizados de aproximadamente 10 millones de usuarios activos de cuentas corrientes de JPMorganChase en EE.UU. con ingresos bajos y moderados, y elaboró análisis que abarcan el comportamiento de inversión entre 2015 y 2024.
Su principal conclusión es queel número de inversores con ingresos bajos y moderados se ha multiplicado por 2,7 (167%). «El crecimiento ha sido mayor entre las personas de ingresos bajos, cuya participación casi se ha triplicado durante el mismo período, lo que las convierte en el segmento de más rápido crecimiento entre los nuevos inversores. La mediana de las contribuciones a la inversión ha crecido un 77 % desde 2020 y los inversores con ingresos bajos y moderados están destinando una mayor proporción de sus ingresos: invirtieron aproximadamente un 30 % más de sus ganancias en el período 2020-2024 que en el período 2015-2019″, señala el documento.
Según el informe, los inversores con ingresos bajos y moderados aportaron las mayores cantidades a sus cuentas de inversión en enero y diciembre, seguidos de marzo y abril. Más de un tercio (aproximadamente el 37 %) de las inversiones anuales se realizan durante estos períodos, lo que sugiere patrones de inversión estacionales impulsados por picos de ingresos financieros, como bonificaciones de fin de año, aumentos salariales o devoluciones de impuestos.
“Cada vez más estadounidenses se están convirtiendo en dueños de la economía estadounidense, lo que les permite participar directamente en su crecimiento. Esto representa una oportunidad crucial para asegurar que estos nuevos inversionistas estén preparados para el éxito. A medida que profundizamos nuestra comprensión de este panorama de inversión en constante evolución, estamos mejor preparados para apoyar a los inversionistas con ingresos bajos y moderados en su camino hacia la seguridad financiera a largo plazo”, afirma Claire Chamberlain, presidenta de la Fundación BlackRock.
Los datos también subrayan la importancia crucial del ahorro líquido. Este ahorro es un indicador clave para determinar si continúan invirtiendo. Para los inversores minoristas con ingresos bajos y moderados, el análisis muestra que es más probable que inviertan cuando cuentan con al menos dos semanas de ahorro líquido (entre 1500 y 2000 dólares).
Además de documentar el comportamiento de inversión, el informe también ofrece información sobre oportunidades para apoyar mejor a los inversores con ingresos bajos y moderados. Los datos muestran que los aumentos de ingresos estacionales o a corto plazo, e incluso una cantidad modesta de ahorros líquidos, se asocian con una mayor actividad inversora, lo que sugiere que este tipo de reservas de efectivo pueden aumentar la probabilidad de una participación continua en los mercados minoristas. Estos hallazgos indican que las estrategias que fortalecen la liquidez, como el apoyo al ahorro de emergencia o la entrega de estímulos y comunicaciones oportunas en momentos de aumento de ingresos, pueden ayudar a reforzar la participación inversora sostenida a lo largo del tiempo.
En opinión de Timothy Flacke, director ejecutivo de Commonwealth, ahora que los datos muestran la correlación entre el ahorro líquido y la ayuda a los inversores con ingresos bajos y moderados para mantener su posición, las plataformas pueden apoyar a estos inversores para que mantengan su participación en el mercado de capitales. “Al ofrecer características que generan un colchón de ahorro líquido, como el acceso a una cuenta de ahorro de alto rendimiento junto con una cuenta de inversión, los actores del sector impulsarán la resiliencia financiera y la creación conjunta de patrimonio a largo plazo”. Y añade: “Nuestro objetivo es ayudar a la industria de servicios financieros a comprender mejor los comportamientos y las experiencias de este nuevo grupo de inversores y apoyar las necesidades específicas de los inversores con ingresos bajos y moderados”, destaca Flacke.
Por último, para Chris Wheat, presidente del Instituto JPMorganChase, la clave de este informe es que releva revela tanto el impulso como la fragilidad de la inversión en hogares con ingresos bajos y moderados. «Al basar las decisiones en datos reales, podemos ayudar a diseñar soluciones que hagan que la inversión sea más accesible, sostenible y promueva la prosperidad a largo plazo», concluye.
El sistema público de pensiones de Estados Unidos, el histórico Social Security, atraviesa hoy su momento de mayor vulnerabilidad desde que Franklin D. Roosevelt lo firmara como piedra angular del New Deal en 1935. Lo que nació como una red de seguridad innegociable contra la indigencia en la vejez se ha transformado en 2026 en un campo de batalla ideológico donde la demografía implacable y la política fiscal de Donald Trump chocan frontalmente. La pregunta que recorre los pasillos de Washington no es ya si el sistema necesita una reforma, sino qué quedará de su esencia pública tras el giro de timón de la actual administración.
El modelo estadounidense se diferencia de los sistemas de reparto europeos por una premisa fundacional: no busca la sustitución íntegra del salario, sino una base de dignidad. Se financia mediante un impuesto sobre la nómina del 12,4%, repartido entre empleador y empleado, que alimenta unos fondos fiduciarios hoy bajo asedio. A diferencia de otros países, el trabajador americano es consciente de que su jubilación es un taburete de tres patas: el Seguro Social, sus ahorros personales y los planes de empresa como el 401(k). Sin embargo, para casi la mitad de los jubilados actuales, la prestación pública es su única fuente de ingresos significativa, lo que convierte cualquier cambio en el sistema en una cuestión de vida o muerte social.
En este escenario de fragilidad, la administración de Donald Trump ha optado por una estrategia de «alivio inmediato» que genera tanto entusiasmo electoral como vértigo financiero entre los economistas. La medida estrella de este mandato ha sido la propuesta de eliminar los impuestos federales sobre las prestaciones de la Seguridad Social. Para el pensionista medio, esto representa un aumento neto de sus ingresos disponibles en un contexto donde el costo de la vida sigue siendo la principal preocupación en las cenas familiares. No obstante, esta bonanza tiene un reverso aritmético oscuro. Al privar al sistema de esta recaudación, se acelera el «momento de la verdad»: el agotamiento de las reservas del fondo de reserva, proyectado ahora para principios de la próxima década. Si el fondo se vacía, el sistema solo podrá pagar lo que recaude en el momento, lo que supondría un recorte automático del 20% al 25% en todos los cheques.
La visión de Trump no se limita a lo coyuntural; busca un cambio de paradigma hacia la propiedad individual frente al colectivismo estatal. La introducción de las denominadas «Cuentas de Inversión Generacional» marca el inicio de una transición lenta pero decidida hacia la capitalización. Es una apuesta audaz por el mercado de valores frente a la solidaridad intergeneracional. El mensaje implícito es que el ciudadano debe dejar de ser un beneficiario pasivo para convertirse en un inversor activo. Aunque atractivo en tiempos de bonanza bursátil, este enfoque traslada el riesgo del Estado al individuo, dejando a los trabajadores menos cualificados en una posición de extrema vulnerabilidad ante los ciclos económicos.
A nivel de gestión, el endurecimiento de los requisitos para las pensiones de incapacidad y el enfoque restrictivo en la fiscalidad de los no ciudadanos subrayan una retórica de «prioridad nacional» que resuena con fuerza en su base. Pero estas medidas son apenas parches para un problema sistémico de ingresos. Mientras sectores del Partido Republicano sugieren elevar la edad de jubilación hacia los 69 o 70 años para equilibrar las cuentas —una medida técnica pero políticamente radioactiva—, el presidente mantiene un delicado equilibrio. Evita el desgaste de anunciar recortes directos mientras fomenta políticas que, en la práctica, erosionan la base contributiva que sostiene el edificio entero.
Estamos ante un experimento político de alto riesgo. Si el crecimiento económico derivado de la desregulación no logra compensar el déficit del Seguro Social, Estados Unidos podría enfrentarse a una crisis de pobreza en la tercera edad sin precedentes modernos. El éxito de la era Trump no debería medirse por los máximos históricos de Wall Street, sino por la integridad de ese contrato social que ha mantenido unida a la clase media estadounidense durante casi un siglo. Al final del camino, el gran interrogante es si estamos salvando el sistema para el futuro o si simplemente estamos consumiendo hoy los recursos que deberían sostener a los trabajadores de mañana.
Tribuna de Julio Fernández García CEO de JubilaME y Profesor de IE Business School Headspring.
En las últimas semanas, varias entidades financieras internacionales y grandes firmas de servicios financieros han adoptado medidas extraordinarias en Oriente Medio —especialmente en Dubái y otros centros financieros del Golfo— después de que Irán amenazara con atacar centros económicos y bancos” como parte de la escalada del conflicto regional. Estas advertencias provocaron evacuaciones temporales de oficinas, cierres de sucursales o el traslado de empleados al trabajo remoto en algunos de los principales hubs financieros de la región.
Uno de los casos más destacados es Citigroup. El banco estadounidense ordenó evacuar varias de sus oficinas en Dubái, incluyendo instalaciones situadas en el Dubai International Financial Centre (DIFC) y en el distrito de Oud Metha. Como medida preventiva, Citi también cerró temporalmente algunas sucursales en los Emiratos Árabes Unidos y pidió a sus empleados trabajar desde casa hasta que la situación de seguridad se estabilizara.
Otra de las entidades afectadas fue Goldman Sachs, que también pidió a su personal en Dubái y otros países del Golfo que evitara acudir a las oficinas.
JPMorgan Chase adoptó medidas similares: la entidad permitió que gran parte de su plantilla en Oriente Medio trabajara de forma remota mientras se evaluaban los riesgos para instalaciones corporativas y personal.
Entre los bancos con fuerte presencia histórica en el Golfo, Standard Chartered también pidió a sus empleados abandonar temporalmente oficinas en el distrito financiero de Dubái y continuar su actividad en remoto. El banco británico obtiene una parte significativa de sus ingresos de Asia y Oriente Medio.
Otra entidad internacional afectada fue HSBC, que cerró temporalmente algunas sucursales en Qatar y amplió las políticas de trabajo remoto para su plantilla en varios países del Golfo.
Además de los bancos, varias firmas globales de servicios financieros y consultoría, que forman parte del ecosistema financiero internacional, también adoptaron medidas similares. Entre ellas destacan PwC y Deloitte, que evacuaron o cerraron temporalmente oficinas en Dubái y en otros países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, Qatar y Kuwait, como medida de precaución ante las amenazas iraníes.
Nota realizada con fuentes de Euronews, Reuters/AFP (L’Orient Today), The Times, Bloomberg, Middle East Monitor, The New Arab.
Tensiones, crisis, recordatorio de una realidad estructural, punto de inflexión y oportunidad: en las últimas semanas el sector de activos alternativos y crédito privado ha tenido episodios de falta de liquidez inmediata que han llevado a limitar las salidas de capital por parte de grandes gestoras.
Este fenómeno no implica necesariamente insolvencia, pero sí refleja un problema estructural del segmento: la dificultad de ofrecer liquidez frecuente en vehículos que invierten en activos muy ilíquidos, como préstamos directos a empresas.
Hay un “mismatch de liquidez”, o como señala en un reciente informe Jaime Cruz , Porfolio Manager Deuda Privada USA Fynsa AGF”: “En términos simples, el mercado está recordando una realidad estructural: el crédito privado no es un activo líquido, aunque algunas estructuras intenten ofrecer ventanas periódicas de salida”.
Una nueva dificultad para inversores ya saturados de incertidumbre
En medio de la enorme incertidumbre que ha generado la nueva guerra en Oriente Medio y la inestabilidad crónica de los mercados públicos, los expertos observan estos movimientos que hasta hace poco “parecían improbables”, según el propio Cruz.
Para los analistas de Apollo Academy (firma especializada en activos alternativos) estamos ante un punto de inflexión
Durante el periodo comprendido aproximadamente entre 2010 y 2022, los bajos tipos de interés, la abundancia de liquidez y la expansión de múltiplos permitieron que muchos gestores generaran rentabilidades sin necesidad de recurrir intensamente a la creación de valor operativa. Sin embargo, el entorno macroeconómico ha cambiado de forma estructural, y el sector se enfrenta ahora a un escenario en el que esos factores ya no pueden sostener el mismo nivel de retornos. En este contexto el éxito futuro del private equity dependerá de recuperar los principios que históricamente definieron la industria: disciplina en las adquisiciones, mejora operativa de las compañías participadas y estrategias claras para generar liquidez en las salidas, sostienen David SamburPartner Co-Head of Private Equity and Head of Equity, Matt NordPartner Co-Head of Private Equity and Head of Hybrid y Antoine MunfakhPartner Deputy Glob, en un informe queles adjuntamos en este link.
El informe de Apollo plantea que el private equity debe volver a sus raíces: “Tradicionalmente, el atractivo de esta clase de activo se basaba en la capacidad de los gestores para adquirir empresas con potencial de mejora, implementar cambios estratégicos y operativos y, posteriormente, monetizar ese valor a través de una salida. Este enfoque implicaba una participación activa en la gestión de las compañías, con el objetivo de mejorar su eficiencia, optimizar su estructura de costes, impulsar el crecimiento o redefinir su posicionamiento competitivo. Al no estar sometidas a la presión de los resultados trimestrales propios de los mercados públicos, las empresas bajo propiedad de private equity podían adoptar estrategias de transformación a largo plazo”.
Una mayor diferenciación entre gestoras
Los expertos coinciden en que las oportunidades del sector pasarán por una diferenciación de las propuestas de las gestoras.
“La mayor competencia entre gestores, junto con el regreso de algunos bancos a ciertos segmentos de financiamiento corporativo, ha comenzado a presionar las condiciones de originación. Esto se ha traducido en menor originación en algunos segmentos y una compresión gradual de spreads, particularmente en el direct lending corporativo, donde participan la mayoría de los BDCs.
Este ajuste está generando una diferenciación cada vez más clara dentro del universo de private credit. Mientras gran parte de los BDCs compiten en el segmento de direct lending corporativo, existen otras áreas del crédito privado donde la competencia sigue siendo significativamente menor”, señala Jaime Cruz , Porfolio Manager Deuda Privada USA Fynsa AGF
En particular, el financiamiento respaldado por activos reales —como el asset-backed lending y el financiamiento inmobiliario— continúa ofreciendo spreads atractivos y estructuras más defensivas, con dinámicas de originación que siguen siendo favorables, añade el experto.
“Para quienes invierten con horizonte de largo plazo, esta dinámica no necesariamente es negativa. De hecho, puede fortalecer el ecosistema. Cuando los flujos especulativos disminuyen y el capital que permanece es verdaderamente paciente, los gestores pueden enfocarse en lo que realmente genera valor: originar crédito de calidad, estructurar operaciones sólidas y capturar spreads atractivos. En ese sentido, lo que hoy ocurre con los BDCs privados no es una crisis, sino una transición natural en un mercado que ha crecido de manera acelerada durante la última década. Y como suele suceder en los mercados financieros, los momentos de ajuste suelen ser también los que terminan consolidando las oportunidades de largo plazo”, concluye Cruz.
LinkedInWagner Guida, director de Link Capital Partners
La firma financiera chilena Link Capital Partners está interesada en fortalecer músculo de distribución y, como parte de ese plan, dieron la bienvenida a un ejecutivo senior. Se trata de Wagner Guida, un histórico de la rama chilena del grupo Itaú, quien fue fichado como director de la firma.
Según comentan desde Link, el profesional se centrará en el desarrollo de nuevos canales de distribución para productos de inversiones, tanto de mercados privados como de fondos mutuos, con foco en Brasil.
Guida es un ejecutivo de inversiones con una larga trayectoria, que lo ha hecho pasado por los negocios de gestión patrimonial, distribución de activos y mercados de capitales en América Latina. En ese período, destaca sus casi dos décadas en Itaú Unibanco, cumpliendo una variedad de roles.
Dentro de los cargos de alta responsabilidad que ocupó en el grupo brasileño –según consigna su perfil profesional de LinkedIn– destacan Head of Private Banking & Wealth Management, Head of Investment Products y CEO de Asset Management en Itaú Chile. Además, se desempeñó como Head of Wholesale Distribution & ETF Business Development.
Anteriormente, también tuvo pasos por HSBC, como Head of Multimanager para América Latina y portfolio manager, y la gestora de fondos de pensiones brasileña Funcef, como Head of Equity and Fixed Income y trader del área.
A lo largo de su carrera, recalcaron desde Link, ha colaborado estrechamente con inversionistas institucionales, family offices y clientes de banca privada en Brasil, Chile, Colombia y Estados Unidos.
El 11 de marzo de 2022 se publicó en el Diario Oficial el Decreto N° 74/022, que introduce modificaciones al Decreto N° 77/017, reglamentario de la Ley N° 19.484 de Transparencia Fiscal Internacional. Esta normativa regula en Uruguay la implementación del Common Reporting Standard (CRS), el estándar de intercambio automático de información financiera promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Las modificaciones responden principalmente a observaciones formuladas por el Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Fiscales, en el marco de las evaluaciones internacionales a las que se someten los países que aplican el sistema de intercambio automático de información.
Si bien se trata de ajustes de carácter técnico, el decreto introduce precisiones relevantes en materia de entidades obligadas a reportar, cuentas financieras reportables, procedimientos de debida diligencia y conservación de documentación, con impacto directo en instituciones financieras y estructuras internacionales utilizadas por inversores.
Nuevas obligaciones para entidades financieras
Entre los cambios introducidos, el Decreto N° 74/022 incorpora una obligación adicional para determinadas entidades financieras obligadas a reportar —distintas de los fideicomisos— que mantengan residencia o cuentas abiertas en otra jurisdicción. En estos casos, dichas entidades deberán cumplir también con los procedimientos de reporte y debida diligencia previstos en la jurisdicción extranjera, siempre que exista un acuerdo de intercambio de información con Uruguay. La disposición refuerza el alcance internacional del sistema de cooperación fiscal.
Ajustes en la definición de “Entidad de Inversión”
El decreto modifica uno de los supuestos que determinan cuándo una entidad puede ser considerada “Entidad de Inversión” a efectos del CRS, particularmente cuando los ingresos brutos derivan de actividades de inversión, reinversión o negociación de activos financieros y la entidad es administrada por otra institución financiera.
Asimismo, establece que el concepto de entidad de inversión deberá interpretarse en línea con la normativa dictada por el Banco Central del Uruguay (BCU) en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, en consonancia con las Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Clarificación sobre gestores de portafolio
El decreto introduce una precisión relevante respecto al tratamiento de los gestores de portafolio. Si bien estas entidades pueden calificar como entidades financieras obligadas a efectos del CRS, se aclara que no mantienen cuentas financieras reportables, en la medida en que —al igual que los asesores de inversión— no tienen permitido mantener la custodia de fondos o valores de sus clientes. En consecuencia, los activos administrados por estos gestores se encuentran depositados en otras instituciones financieras obligadas a reportar, que son las que, en definitiva, deben efectuar el correspondiente reporte bajo el régimen CRS.
Este aspecto las distingue de los intermediarios de valores, que sí pueden ejercer funciones de custodia y, por tanto, mantener cuentas financieras reportables. La aclaración normativa contribuye a alinear el alcance del régimen CRS con la operativa efectiva del mercado financiero, aportando mayor certeza jurídica respecto a las obligaciones de reporte aplicables a estas figuras.
Definiciones en materia de contratos de seguros
El decreto introduce definiciones más precisas respecto a los conceptos de contrato de seguro, contrato de renta vitalicia y contratos con componente de ahorro en cuenta individual, con el objetivo de delimitar con mayor claridad qué productos financieros pueden quedar comprendidos dentro del régimen de reporte.
Cuentas excluidas de reporte
En relación con las cuentas financieras, se amplían las hipótesis en las que una cuenta puede ser considerada inactiva y, por tanto, quedar excluida del reporte. Además del supuesto original de ausencia de transacciones durante tres años, se incorporan casos en los que no haya existido contacto entre el titular y la institución financiera durante un período de seis años.
Sanciones por declaraciones falsas de residencia fiscal
El Decreto N° 74/022 dispone que las declaraciones de residencia fiscal falsas realizadas por titulares de cuentas o beneficiarios finales podrán dar lugar a la sanción prevista en el artículo 95 del Código Tributario, sin perjuicio de eventuales responsabilidades civiles o penales.
No obstante, desde el punto de vista jurídico, la previsión podría suscitar debate, en la medida en que la introducción de sanciones suele requerir una habilitación legal expresa, y no únicamente reglamentaria.
Conservación de documentación
Finalmente, el decreto modifica el criterio para el cómputo del plazo de conservación de la documentación respaldante vinculada al régimen CRS. Se establece que el plazo de cinco años comenzará a contarse desde el 1° de enero del año siguiente a aquel en que la información debió ser reportada, y no desde la fecha efectiva de remisión a la administración tributaria.
Un nuevo ajuste en la agenda de transparencia fiscal
Las modificaciones introducidas por el Decreto N° 74/022 reflejan la tendencia sostenida hacia mayores estándares de transparencia fiscal internacional y cooperación administrativa entre jurisdicciones.
Para instituciones financieras y estructuras patrimoniales con presencia en distintas jurisdicciones, estos cambios refuerzan la necesidad de revisar periódicamente los procedimientos de debida diligencia, la correcta identificación de residencia fiscal y la clasificación de entidades y cuentas bajo el régimen CRS.
En un contexto de creciente intercambio de información entre administraciones tributarias, el cumplimiento adecuado de estos estándares se ha convertido en un componente central de la seguridad jurídica y la gestión del riesgo regulatorio en las operaciones financieras internacionales.