Las claves para entender la saga de los fondos de pensiones privados en Colombia

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Wikimedia CommonsAndrés Velasco (izq), líder gremial de las AFPs, y Gustavo Petro (der), presidente de Colombia

Quien pensara que la aprobación de la reforma al sistema de pensiones de Colombia, en 2024, iba a terminar con las discusiones en torno al asunto se equivocó. Y es que a meses de que los tribunales locales suspendieran la implementación de la ley por un supuesto vicio legislativo, se está escribiendo un nuevo capítulo de esta teleserie, con las AFPs y el gobierno de Gustavo Petro trenzados en un tenso episodio relacionado con un billonario traslado de recursos desde el sistema previsional privado.

Entre decretos cruzados y medidas legales, las tensiones han estado elevándose recientemente. El objetivo del dilema: el traspaso de 5 billones de pesos colombianos (alrededor de 1.370 millones de dólares) del Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS) a Colpensiones, el vehículo estatal.

El gobierno ordenó el traspaso de estos recursos desde el sistema privado al ente estatal, pero el Consejo de Estado suspendió la medida. Ahora, la administración de Gustavo Petro –a través de una variedad de reparticiones estatales, incluyendo los ministerios de Hacienda y Trabajo y la Superintendencia Financiera, entre otras– está investigando a las gestoras locales. Por su parte, las AFPs defienden la decisión, asegurando que están velando por la protección de los ahorros de los trabajadores y que el traslado se ajuste a la ley y a criterios técnicos.

Este enfrentamiento está levantando preocupaciones en distintos frentes locales, con acusaciones cruzadas de actuar indebido. Para el Ejecutivo, las AFPs están reteniendo ilegalmente recursos que deberían fluir a Colpensiones para pagar pensiones de personas que cumplen con los criterios establecidos. Para el mundo privado, la presión del ejecutivo, en un contexto en que la reforma previsional aún no se zanja, pinta un panorama de intervención complicado.

El origen de esta saga está en la reforma de pensiones, que incluyó una oportunidad excepcional para que las personas que estuvieran a menos de diez años de jubilarse pudieran trasladarse al sistema público.

Los 5 billones de la discordia

Esta ventana quedó consagrada en el artículo 76 de la legislación que busca transformar el sistema previsional, la ley 2381 de 2024. Además de establecer esto, el documento indica que los recursos de las cuentas individuales seguirán siendo gestionados por las AFPs hasta el momento de consolidarse la prestación pensional.

Más adelante, la Corte Constitucional colombiana falló el año pasado –como parte de una revisión a la constitucionalidad de la reforma– por la suspensión de la entrada en vigencia de la ley, con dos excepciones: los artículos 12 y 76.

Considerando estas excepciones y basándose en ellas, el gobierno emitió en abril el Decreto 415 de 2026, un documento que –a través de su sexto capítulo– ordenó que los recursos de las cuentas de ahorro individual de las personas que se acogieron al traslado fueran transferidos a Colfondos.

Este decreto involucra aproximadamente 25 billones de pesos (cerca de 6.870 millones de dólares), incluyendo los 5 billones que ya fueron reclamados por los afiliados, que es el foco de la disputa actualmente.

En respuesta, la entidad gremial Asofondos –que reúne a las cuatro AFPs que operan en el país: Porvenir, Protección, Colfondos y Skandia– anunció inmediatamente que tomarían acciones legales.

Unas semanas después, consiguieron el respaldo del Consejo de Estado. Según señalaron en sus autos del 28 de abril y el 11 de mayo, la entidad determinó suspender el traslado de los recursos hasta que se zanje el futuro de la reforma, que actualmente está en una especie de limbo jurídico. Según el tribunal, el gobierno excedió sus facultades con su decreto, al modificar el destino de esos recursos al Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo (FAPC), que aún no se crea. Este asunto, fallaron, está reservado al Congreso.

Entonces, la situación tomó más ribetes políticos cuando el gobierno respondió con el anuncio de una investigación. A través de la Directiva Presidencial número 4, dirigida a una colección de entidades estatales y con carácter de urgente, el Ejecutivo llamó a las reparticiones a coordinarse y actuar para asegurar el traslado.

Petro también disparó contra el magistrado del Consejo, acusándolo de favorecer los intereses de la industria financiera con su fallo y pidiendo que lo demanden penalmente por prevaricación.

Las AFPs contra el gobierno

La Superintendencia Financiera estará a cargo de revisar la trazabilidad de recursos, derechos de afiliados e impactos del sistema, según solicitaron el ministro de Hacienda, Germán Ávila, y el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, en una misiva. En ella, los secretarios de Estado acusan inconsistencias en las cifras y el número de afiliados reportados por las AFPs.

Según estimaciones de Hacienda, la suspensión del traslado de recursos previsionales a Colpensiones perjudicaría particularmente a unos 20.000 pensiones colombianos.

“Las investigaciones anunciadas permitirán tomar las decisiones que legalmente correspondan para proteger los derechos de los consumidores financieros y velar por la estabilidad del sistema financiero colombiano”, acotó el regulador en un comunicado posterior.

Por su parte, la industria se mantiene firme en su postura: la ley señala que los recursos se quedan en las carteras privadas hasta que se consolide la pensión, momento en que serían transferidos al FAPC, según lo determinó el mismo gobierno. Si no se ha creado este fondo –ligado al Banco de la República–, la norma establece que se queden en gestión de las AFPs, recalcaron desde Asofondos.

“El llamado es a que todas las actuaciones relacionadas con el sistema pensional se desarrollen en estricto cumplimiento de la ley, respetando la seguridad jurídica y la destinación específica de unos recursos que pertenecen a millones de trabajadores colombianos y que tienen naturaleza de ahorro de largo plazo”, recalcó Andrés Velasco, presidente de la entidad, en un comunicado reciente.

La asociación también cuestionó el mensaje gubernamental de que la suspensión del traslado de estos recursos está afectando la continuidad de las pensiones, dadas las mesadas que debe otorgar a las personas que ya establecieron su pensión.

Según sus estimaciones, hay más de 100.000 personas cotizando activamente en el régimen público, aportando más de 600.000 millones de pesos (165 millones de dólares) al año. Esto, aseguran, supera con margen el valor de las mensualidades pagadas a los 20.000 pensionados en el corazón del conflicto, que suman alrededor de 450.000 millones (124 millones de dólares) anuales.

De Maradona a Mbappé: 40 años de inflación futbolera

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Cuando Diego Maradona llegó al SSC Napoli en 1984 por alrededor de 12 millones de dólares, el fichaje fue considerado una extravagancia financiera sin precedentes. Cuatro décadas después, el mercado global del fútbol mueve cifras que habrían parecido irreales incluso para los grandes magnates deportivos de los años ochenta.

La evolución de las transferencias en el fútbol profesional refleja mucho más que un cambio deportivo: es la historia de la financiarización de la industria del entretenimiento global. De los contratos locales y la televisión abierta se pasó a un ecosistema dominado por fondos soberanos, private equity, plataformas de streaming, comercialización global y economías digitales de atención.

Hoy, el fútbol es una industria donde un solo mercado de transferencias puede superar los 13 mil millones de dólares anuales.

El fichaje de Maradona que rompió el mercado

En 1982, Diego Maradona dejó Boca Juniors para incorporarse al FC Barcelona por aproximadamente 7,3 millones de euros ajustados retrospectivamente. Dos años más tarde, su traspaso al Napoli elevó el récord mundial a cerca de 12 millones.

La magnitud de aquella cifra solo puede entenderse en contexto. Según análisis retrospectivos de medios especializados y bases históricas de transferencias, el movimiento de Maradona equivalía a multiplicar varias veces el promedio de operaciones de la época.

En realidad, el caso Maradona representó el inicio de una nueva lógica:

  • El futbolista como activo global,
  • El club como plataforma comercial,
  • El fichaje como inversión estratégica.

La Serie A italiana dominaba entonces la economía futbolística mundial. Italia concentraba capital industrial, derechos televisivos crecientes y una capacidad financiera muy superior al resto de Europa. Clubs como Napoli, Juventus, Milan e Inter comenzaron una carrera inflacionaria que redefiniría el mercado.

La televisión cambió todo

La verdadera explosión económica llegó en los años noventa con la expansión de la televisión satelital y los contratos masivos de broadcasting. La creación de la Premier League en 1992 marcó un punto de inflexión. El nuevo modelo centralizado de derechos audiovisuales transformó radicalmente los ingresos de los clubes ingleses.

Ese fenómeno coincidió con: la globalización comercial del deporte; la liberalización del mercado europeo tras el fallo Bosman de 1995 y el crecimiento de patrocinadores multinacionales. Los fichajes comenzaron a crecer de forma acelerada: Alan Shearer rompió récords en 1996; Ronaldo Nazário superó nuevamente el mercado en 1997; y a partir de los años 2000, la llamada era “Galáctica” del Real Madrid CF convirtió las transferencias en eventos mediáticos globales.

El caso de Luis Figo en 2000 —del Barcelona al Real Madrid— no solo rompió récords financieros; mostró cómo el valor comercial y político de un fichaje podía ser tan importante como el deportivo.

Neymar y la ruptura definitiva

Si Maradona inauguró la era moderna del mercado de transferencias, el fichaje de Neymar al Paris Saint-Germain en 2017 redefinió completamente la escala económica del fútbol. Los 222 millones de euros pagados al Barcelona continúan siendo el mayor traspaso de la historia.

La operación tuvo implicaciones estructurales: disparó la inflación de precios; alteró las referencias de valuación y y consolidó el ingreso de capitales estatales y geopolíticos al fútbol europeo. A partir de entonces, los precios dejaron de crecer de forma lineal y comenzaron a comportarse como activos financieros altamente especulativos.

Según el CIES Football Observatory, la inflación del mercado de fichajes en las grandes ligas europeas llegó a superar tasas anuales del 26% durante ciertos periodos de la última década. El mismo observatorio documentó que los clubes de las cinco grandes ligas europeas pasaron de invertir 1.500 millones de euros en fichajes en 2010 a más de 6.600 millones en 2019.

Mbappé y el nuevo orden financiero

La figura de Kylian Mbappé simboliza otra transición relevante: el poder creciente del jugador como actor financiero independiente.

Aunque el francés protagonizó uno de los movimientos más caros de la historia cuando pasó al PSG, el verdadero terremoto económico llegó años después con su salida prácticamente libre hacia el Real Madrid.

El caso expuso una transformación central del mercado moderno: los salarios, primas de fichaje, derechos de imagen, bonos de lealtad y comisiones de agentes. Todo lo anterior puede ser hoy más relevantes que la transferencia misma.

En otras palabras, parte de la inflación futbolera ya no se refleja únicamente en el “transfer fee”, sino en estructuras contractuales mucho más sofisticadas. El crecimiento de las comisiones también se volvió explosivo. Informes recientes de FIFA muestran cómo los pagos vinculados a intermediarios y agentes se han convertido en una parte estructural del ecosistema financiero del fútbol global.

El fútbol como activo financiero global

La inflación futbolera no puede entenderse únicamente como un fenómeno deportivo. Está profundamente vinculada a:

  • liquidez global;
  • expansión de derechos audiovisuales;
  • entrada de capital soberano;
  • monetización digital;
  • y valorización internacional de marcas deportivas.

Hoy, clubes como Manchester City FC, Chelsea FC, Paris Saint-Germain o Real Madrid CF operan como plataformas globales de entretenimiento, branding y contenido. El propio CIES Football Observatory reportó en 2025 que los 100 clubes con plantillas más costosas del mundo acumularon inversiones superiores a 29 mil millones de euros.

La concentración financiera también se intensificó. Inglaterra domina actualmente la economía mundial del fútbol gracias al músculo comercial de la Premier League. Datos de FIFA muestran que los clubes ingleses encabezaron nuevamente tanto el gasto como los ingresos globales por transferencias en 2025: 3,82 mil millones de dólares gastados y 1,77 mil millones recibidos.

¿Existe una burbuja?

La gran pregunta dentro de la industria es si el fútbol atraviesa una burbuja estructural o simplemente una nueva etapa de valorización global. Los defensores del modelo argumentan que la audiencia mundial sigue creciendo, el streaming ampliará monetización y las marcas deportivas premium continúan apreciándose.

Pero también existen señales de presión por factores como deuda creciente, dependencia de ingresos televisivos, déficit operativos y aumento de costos salariales. El propio CIES ha advertido sobre el carácter cada vez más especulativo del ecosistema de transferencias.

En paralelo, regulaciones como el Financial Fair Play de la UEFA intentan contener parte de esa escalada, aunque con resultados limitados frente al ingreso de capitales prácticamente ilimitados.

Del romanticismo al capitalismo futbolero

La distancia entre el fútbol de Maradona y el de Mbappé no es únicamente económica: es estructural. En los años ochenta, un fichaje récord representaba una excepción extraordinaria. Hoy, el mercado global de jugadores funciona bajo lógicas similares a las de industrias financieras altamente competitivas:

  • valuación de activos,
  • amortización contable,
  • ingeniería contractual,
  • monetización digital,
  • y expansión global de marca.

Lo que comenzó como un deporte profundamente local terminó convertido en uno de los negocios de entretenimiento más sofisticados del planeta. Y aunque los números actuales parecen extremos, la historia reciente sugiere que la inflación futbolera todavía no ha encontrado su techo.

De Wall Street a WhatsApp: cómo está cambiando la distribución de fondos en América Latina

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La industria de gestión de activos en América Latina atraviesa una transformación silenciosa, pero profunda. Durante décadas, la distribución de fondos de inversión dependió de un modelo relativamente estable: grandes bancos, casas de bolsa y asesores financieros actuaban como los principales intermediarios entre las gestoras globales y los inversionistas finales. Hoy, ese esquema empieza a fracturarse.

La combinación de digitalización financiera, banca móvil, plataformas wealthtech y canales conversacionales está modificando la forma en que millones de latinoamericanos descubren, comparan y adquieren productos de inversión. Y en esa transición, herramientas como WhatsApp están adquiriendo un protagonismo inesperado.

La tendencia refleja un cambio estructural en el negocio de distribución de fondos: el paso de una lógica institucional y presencial hacia un modelo hipersegmentado, digital y basado en interacción directa.

Según datos de Americas Market Intelligence (AMI), América Latina sigue rezagada frente a mercados desarrollados en sofisticación digital publicitaria y financiera, pero el consumo de medios y servicios digitales continúa acelerándose en prácticamente toda la región.

Ese fenómeno coincide con un aumento sostenido en la adopción de canales financieros digitales. En México, por ejemplo, la Asociación de Bancos de México estima que alrededor del 77% de las operaciones bancarias ya se realizan mediante canales digitales, mientras que plataformas de mensajería como WhatsApp se consolidan como punto central de interacción entre usuarios y servicios financieros.

La transformación no es menor para la industria asset management. Tradicionalmente, las grandes gestoras internacionales dependían de redes privadas bancarias, distribuidores institucionales y asesores certificados. Hoy, sin embargo, el crecimiento del inversionista retail latinoamericano está empujando a las firmas hacia modelos de distribución mucho más cercanos al ecosistema fintech.

Firmas globales como BlackRock han acelerado su apuesta por plataformas de wealth technology y soluciones digitales para asesores y distribuidores. La propia compañía ha reforzado el desarrollo de Aladdin Wealth, una plataforma orientada a gestión patrimonial y distribución digital de inversiones.

La lógica detrás de esta evolución es clara: el inversionista latinoamericano más joven ya no necesariamente entra al mercado financiero a través de una sucursal bancaria o un asesor tradicional. Lo hace desde una aplicación móvil, una plataforma fintech o incluso mediante canales conversacionales.

WhatsApp se ha convertido en un caso paradigmático. En mercados como México y Brasil, la aplicación dejó de ser exclusivamente una herramienta social para convertirse en infraestructura comercial y financiera. De acuerdo con datos citados por firmas de comercio conversacional, el 72% del comercio conversacional en América Latina ya fluye a través de WhatsApp.

Aunque buena parte de ese volumen corresponde a retail y comercio electrónico, la industria financiera ha comenzado a adoptar el mismo modelo para:

  • onboarding de clientes
  • atención patrimonial
  • educación financiera
  • distribución de contenido de mercado
  • seguimiento comercial.

Incluso gestoras globales utilizan ya canales oficiales de WhatsApp Business para distribución de insights y comunicación con clientes profesionales en ciertos mercados.

La banca conversacional también gana terreno en la región. Un análisis de Infobip citado por medios especializados señala que WhatsApp, SMS y correo electrónico continúan siendo los principales vehículos de contacto entre instituciones financieras y clientes latinoamericanos. El cambio tiene implicaciones relevantes para la arquitectura de distribución de fondos.

Del modelo bancario al ecosistema híbrido

En América Latina, la concentración bancaria históricamente otorgó a los grandes bancos un control casi absoluto sobre la distribución de productos de inversión. Sin embargo, el auge fintech está fragmentando gradualmente ese dominio.

Plataformas digitales, asesores independientes y aplicaciones de inversión están reduciendo las barreras de entrada para nuevos participantes. El fenómeno es particularmente visible en:

  • Brasil, con el crecimiento de plataformas independientes
  • México, con el avance de fintech reguladas
  • Colombia y Chile, donde el wealthtech comienza a consolidarse como segmento relevante.

El ecosistema regional wealthtech ha ganado visibilidad aceleradamente en los últimos años. Comunidades especializadas como Latam Fintech Hub muestran el creciente número de startups enfocadas en inversión digital, asesoría automatizada y distribución financiera. Para las gestoras de activos, esto implica un desafío doble: adaptarse a canales digitales de adquisición y atención y mantener cumplimiento regulatorio en un entorno mucho más fragmentado.

La distribución tradicional ofrecía controles relativamente claros sobre suitability, perfilamiento y documentación. Los nuevos canales digitales exigen procesos automatizados capaces de cumplir regulación sin sacrificar experiencia de usuario.

La nueva batalla: atención, confianza y datos

El verdadero activo estratégico ya no es únicamente el producto financiero, sino la capacidad de capturar atención digital y construir confianza en entornos móviles. En América Latina, donde la penetración de WhatsApp supera ampliamente a otros canales digitales, la interacción financiera se está desplazando hacia formatos más inmediatos y personalizados.

En México, por ejemplo, alrededor del 95,6% de los internautas utiliza WhatsApp diariamente, equivalente a más de 92 millones de personas. Ese nivel de penetración explica por qué bancos, aseguradoras, fintechs y plataformas de inversión están integrando herramientas conversacionales con CRM, automatización e inteligencia artificial.

El fenómeno también está transformando la economía comercial del negocio wealth management. Antes, la distribución dependía de relaciones altamente presenciales y costosas. Hoy, la automatización conversacional permite escalar interacción con miles de clientes de manera simultánea.

El cambio también trae riesgos

La proliferación de grupos financieros falsos, supuestos “clubes de inversión” y esquemas fraudulentos en WhatsApp ha obligado a gestoras y reguladores a reforzar advertencias sobre fraude digital. Comunidades en Reddit y otros foros documentan numerosos casos de grupos que utilizan indebidamente nombres de grandes firmas financieras para atraer inversionistas minoristas. Ese riesgo reputacional podría convertirse en uno de los principales retos para la siguiente etapa de distribución digital de fondos en la región.

La transformación aún está en fase temprana. América Latina continúa siendo una región subpenetrada en inversión financiera respecto a mercados desarrollados, pero precisamente por eso representa una oportunidad significativa para la industria global de asset management.

La siguiente ola de crecimiento probablemente no dependerá únicamente de abrir más sucursales o expandir redes bancarias, sino de construir canales digitales capaces de integrar: distribución, educación financiera, onboarding, servicio, personalización y asesoría automatizada.

En otras palabras, la industria de fondos en América Latina comienza a moverse desde el modelo tradicional de Wall Street hacia un ecosistema donde la primera interacción con un inversionista puede ocurrir, literalmente, en una conversación de WhatsApp.

BBVA AM da un paso más en la tokenización de activos junto a Hamilton Lane, Allfunds Blockchain y Apex Group

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Hamilton Lane, firma de inversión en mercados privados, ha anunciado el lanzamiento de una nueva clase de participaciones tokenizada para acceder al fondo Hamilton Lane Global Private Assets Fund (GPA), desarrollada en colaboración con Allfunds Blockchain, el área de innovación digital de Allfunds, y Apex Group. BBVA Asset Management se ha comprometido a participar como primer inversor y distribuidor exclusivo inicial para carteras institucionales de esta nueva clase de participaciones tokenizada.

Según explican, este lanzamiento marca un hito significativo en la evolución de la accesibilidad a los mercados privados, al aprovechar modelos de distribución basados en blockchain con el objetivo de ofrecer una experiencia de inversión más eficiente, transparente y flexible para los inversores. La clase de participaciones tokenizada del fondo estará disponible a través de la plataforma de Allfunds y contará con el soporte de Allfunds Blockchain como proveedor tecnológico y de Apex Group como agente de transferencias, permitiendo una suscripción, administración y prestación de servicios digitales de extremo a extremo.

Además, como parte del acuerdo, BBVA Asset Management se beneficiará de un periodo de distribución exclusiva de tres meses, reforzando el compromiso de la gestora con la innovación y con desempeñar un papel activo en la exploración de nuevos modelos digitales de distribución para activos de mercados privados en Europa.

Nuevo hito

Con este lanzamiento, Hamilton Lane amplía su trayectoria de evolución del acceso institucional a mercados privados, también a través de la innovación tecnológica y continúa desempeñando un papel pionero a nivel global en la tokenización y digitalización de productos de mercados privados. Hamilton Lane GPA es un fondo ‘evergreen’ diseñado para ofrecer a los inversores una exposición diversificada a los mercados privados a través de un único compromiso de inversión.

“Como parte de nuestro esfuerzo continuo por ampliar el acceso a los mercados privados mediante la tecnología, el lanzamiento de esta clase de participaciones tokenizadas acerca los beneficios de diversificación de los mercados privados a los inversores de una forma más económica, mejor y más rápida. Trabajar con socios consolidados como Allfunds Blockchain y Apex Group nos ha permitido ofrecer una propuesta eficiente y escalable, y nos complace dar la bienvenida a BBVA como primer inversor en esta iniciativa”, ha afirmado Victor Jung, director de Activos Digitales de Hamilton Lane.

Para Ruben Nieto, managing director en Allfunds Blockchain, este proyecto demuestra cómo la blockchain puede aportar mejoras de eficiencia a eficiencia reales y tangibles a la industria de fondos. “Nuestra colaboración con Hamilton Lane y Apex Group permite un nuevo modelo operativo digital que simplifica la distribución, mejora la transparencia y, en última instancia, beneficia tanto a los gestores como a los inversores. Estamos orgullosos de contribuir a hacer realidad este hito en el mercado”, ha señalado. 

Desde BBVA Asset Management recuerdan que está comprometido con impulsar la innovación en los servicios financieros:“Esta iniciativa refleja nuestra convicción sobre el potencial de la tokenización para favorecer un acceso más eficiente a oportunidades de inversión sofisticadas. Nos complace participar como primer inversor y distribuidor de esta nueva clase de participaciones tokenizadas y seguir explorando soluciones digitales que puedan mejorar la experiencia de inversión de los clientes”.

Po último, Peter Hughes, fundador y CEO de Apex Group, ha afirmado: “La tokenización está transformando la forma en de acceder a los mercados privados. En Apex Group, estamos construyendo la infraestructura digital que permite este cambio a escala. Trabajar con socios líderes como Hamilton Lane y Allfunds nos está ayudando a ofrecer un modelo más eficiente y transparente para el acceso de los inversores”.

El Sueño Americano 4.0: infraestructura tecnológica, migración patrimonial y la evolución del capital mexicano hacia EE.UU.

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Foto cedidaJuan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México

Mientras la economía global continúa ajustándose a un entorno de desaceleración y volatilidad, Estados Unidos mantiene una posición relativamente resiliente impulsada por inversión empresarial, infraestructura tecnológica y fortaleza institucional. De acuerdo con datos oficiales del U.S. Bureau of Economic Analysis (BEA) el PIB estadounidense registró un crecimiento anualizado de 2.0% durante el primer trimestre de 2026.

Parte de este dinamismo ha sido impulsado por el crecimiento en inversión vinculada a infraestructura digital, centros de datos y tecnologías relacionadas con inteligencia artificial, sectores que continúan atrayendo capital privado, talento especializado y desarrollo corporativo hacia distintos mercados estratégicos de Estados Unidos.

Este contexto coincide con una tendencia cada vez más visible entre inversionistas latinoamericanos de alto patrimonio: la búsqueda de diversificación geográfica, exposición a activos denominados en dólares y estructuras patrimoniales internacionales dentro de jurisdicciones consideradas estables y con alta profundidad financiera.

Miami y Florida como nodo de capital internacional

Dentro de esta transformación, Florida —y particularmente Miami— continúa consolidándose como uno de los principales puntos de atracción de capital privado internacional. Más allá del componente residencial o turístico, la región ha fortalecido su posición como hub financiero, empresarial y tecnológico, impulsado por crecimiento poblacional, conectividad internacional y un entorno fiscal competitivo, particularmente por la ausencia de impuesto estatal sobre ingresos personales.

La combinación de crecimiento demográfico, expansión corporativa y llegada de capital internacional ha incrementado el interés por activos inmobiliarios con demanda estructural, especialmente aquellos vinculados a vivienda multifamiliar, logística, hospitality y student housing.

La evolución del inversionista mexicano

De acuerdo con el análisis presentado por BAI Capital durante su ciclo de conferencias “Migración Patrimonial 2026”, el fenómeno de movilidad hacia Estados Unidos ha evolucionado significativamente en los últimos años.

“Ya no estamos frente a un fenómeno migratorio tradicional. Cada vez observamos más empresarios y familias mexicanas evaluando estrategias de diversificación patrimonial internacional, donde además de las personas, también comienzan a relocalizarse estructuras de inversión y portafolios”, explica Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México.

El fenómeno ocurre en un contexto de crecimiento sostenido de la riqueza transfronteriza. Según el reporte Global Wealth Report de Boston Consulting Group (BCG), la riqueza financiera offshore alcanzó aproximadamente $14.4 billones de dólares en 2024, reflejando una creciente internacionalización del capital privado.

EB-5 y activos inmobiliarios institucionales

Dentro de este entorno, el programa federal EB-5 continúa posicionándose como una de las principales rutas reguladas para inversionistas internacionales que buscan combinar exposición a la economía estadounidense con procesos de residencia permanente bajo un marco legal establecido.

El programa contempla inversiones a partir de $800,000 USD en proyectos que cumplan criterios específicos de generación de empleo y regulación federal.

Firmas especializadas en real estate institucional y estructuras EB-5 como BAI Capital, observan un interés creciente por proyectos vinculados a sectores con demanda estructural de largo plazo, incluyendo student housing en mercados universitarios con crecimiento sostenido.

Uno de estos desarrollos es ALMA Miami, proyecto de student housing ubicado en el corredor de Florida International University (FIU), una de las universidades públicas más grandes de Estados Unidos. El enfoque responde a una tesis centrada en demanda habitacional recurrente, crecimiento poblacional y exposición a la economía real estadounidense, más allá de tendencias de corto plazo o componentes aspiracionales asociados al mercado residencial tradicional.

En este contexto, BAI Capital ha reforzado su presencia en México ante el creciente interés de inversionistas que buscan evaluar alternativas internacionales de diversificación patrimonial, exposición a activos en dólares y planeación familiar de largo plazo dentro de marcos regulatorios establecidos.

Los fondos de pensiones de Chile, a cinco años de los retiros de AFP

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Foto cedida

Tiempos sin precedentes. Esa es una forma de describir la época de la pandemia de COVID-19, que sacudió a las economías del mundo transversalmente, sin excepción. Y en el caso chileno, una de las medidas de emergencia que se aplicaron fue la apertura de ventanas de rescates parciales en los fondos de pensiones, buscando dar liquidez a los abatidos hogares del país andino. Ya han pasado cinco años desde que se aprobó el tercer y último retiro y, si bien los vehículos previsionales ya recuperaron el AUM, desde la plaza local advierten que el impacto sigue vigente.

Dentro de todos los proyectos que ingresaron al Congreso en la época, fueron tres retiros de hasta el 10% de los recursos los que se materializaron. La primera ventana inició el 31 de julio de 2020, mientras que la segunda empezó el 10 de diciembre de ese año y la tercera partió el 28 de abril de 2021. Estas tres ventanas estuvieron abiertas por 365 días, desde esas fechas de inicio.

El resultado: una enajenación masiva de activos, con las AFPs acomodando las carteras para poder asegurar la liquidez necesaria para hacer frente al proceso. Con todo, las desinversiones acumulaban 45.809 millones de dólares al cierre de 2025, según cifras de la Superintendencia de Pensiones.

Para ponerlo en perspectiva, esto equivale a alrededor de un 25% de los fondos totales acumulados a julio de 2020 y al 18% del PIB de Chile ese año.

A estas alturas, gracias a los rendimientos de las carteras de los vehículos previsionales, el AUM ya se ha recuperado de este bache. Sin embargo, esto no compensa el impacto que los retiros han tenido, según especialistas locales, ya que hay un vacío que reponer en la rentabilidad que podría haber sido, sin las desinversiones.

Evolución en los últimos cinco años

Según la economista Carolina Godoy, fundadora y Managing Director de CG Economics, “la evolución posterior a los retiros ha estado marcada por dos dinámicas simultáneas”. Por un lado, explica a Funds Society, hubo una recuperación parcial de los fondos, gracias a las rentabilidades de las carteras, “especialmente en períodos donde los mercados internacionales mostraron retornos positivos”. Por el otro, hubo una “pérdida estructural” del ahorro previsional y la profundidad del mercado de capitales local, “que no se recupera automáticamente con mejores retornos de corto plazo”.

Esta evolución se podría dividir en tres grandes etapas, según acota Christopher Clavero, director y economista jefe de MMDV Consultores, centro de estudios boutique especializado en temas previsionales. Después de la caída inicial de stock en el ahorro de pensiones, vino una etapa de alta volatilidad, “marcada por alta inflación, alzas de tasas, ajuste monetario global, deterioro de precios de bonos y mayor incertidumbre local”. Un período que impactó particularmente a los multifondos más conservadores.

A continuación, el sistema vio un período de recuperación en las valorizaciones. Todos los vehículos cerraron 2024 con retornos reales positivos, fenómeno que se repitió –pero en mayor magnitud– en 2025.

El AUM del sistema, gestionado por las siete AFPs que operan en Chile, alcanzaba los 217.010 millones de dólares al cierre de julio de 2020, justo antes de que empezaran las solicitudes de retiro. Al cierre de abril de este año, ya se ubicaba en 251.154 millones de dólares, lo que representa un aumento de 15,7% en ese período.

Eso sí, los economistas concuerdan en que la valorización de los ahorros no ha sido pareja entre todos los aportantes, ya que es distinto el comportamiento de las carteras agregadas a las cuentas individuales de cada trabajador. “Esa recuperación ha sido heterogénea entre afiliados y multifondos, ya que muchas personas retiraron una parte importante de sus ahorros o incluso quedaron sin saldo previsional”, indica Godoy.

Además, las dinámicas de valorización y flujos han cambiado las ponderaciones de algunas clases de activos. Los activos chilenos bajo gestión disminuyeron levemente desde el primer retiro, pasando de 120.809 millones de dólares a 116.767 millones de dólares. Por el contrario, el portafolio de activos internacionales creció, de 96.201 millones de dólares a 134.386 millones en ese mismo período. En ambos casos, el posicionamiento que más aumentó fue renta variable.

¿Se puede hablar de una recuperación?

Si se trata de ver dónde estaba el volumen de recursos a mediados de 2020 y dónde está ahora, el gráfico describe una recuperación. Sin embargo, tanto Godoy como Clavero hacen énfasis en que la pérdida de la rentabilidad potencial de los recursos retirados no se ha cubierto.

Para el director de MMDV Consultores, pese al alivio de liquidez que entregaron en la pandemia, los retiros tuvieron un costo previsional y macrofinanciero relevante: “La recuperación reciente en términos de valor de los fondos de pensiones es positiva, pero no revierte por sí sola el efecto previsional de los recursos retirados: millones de personas retiraron una parte significativa de su ahorro y perdieron años de capitalización”, explica.

La fundadora de CG Economics concuerda con el diagnóstico. La recuperación de valorizaciones, recalca, “no implica necesariamente que las personas recuperen el nivel previsional que habrían alcanzado sin los retiros”. Por lo mismo, Godoy asegura que la recuperación de largo plazo va a depender también de otros factores, como la densidad de cotizaciones, el crecimiento de los salarios y la estabilidad macroeconómica, entre otros.

A estos puntos Clavero suma que la discusión en torno al tema debería centrarse en cómo se van a reconstruir los ahorros previsionales de las personas que quedaron más rezagadas y cómo se pueden blindar los fondos de posibles usos alternativos.

Además, está el efecto en el mercado de capitales. Ya que las AFPs son las grandes inversionistas de los mercados locales, los retiros trajeron un estrujón de liquidez que complicó un poco el panorama. Es más, en 2022 el entonces ministro de Hacienda, Mario Marcel, aseguraba en el seminario anual de Moneda Asset Management (actual Moneda Patria Investments) que “vamos a poder recuperar el piso perdido en el mercado de capitales entre 7 y 14 años”.

¿Cómo se pueden compensar esos retiros?

“Desde una perspectiva individual, la forma estricta de compensar plenamente los retiros sería reintegrar los recursos retirados y la rentabilidad que habrían generado de haber permanecido invertidos, lo que no se dio de manera masiva”, acota Clavero.

En el caso del tercer retiro, agrega el economista, se incorporó la alternativa de una cotización adicional para poder compensar la desinversión, pero “en la práctica, su aplicación ha sido casi nula”.

En ese sentido, en la plaza santiaguina concuerdan en que es necesario que haya una combinación de factores estructurales. “Compensar completamente esos recursos requiere una combinación de mayor ahorro previsional, más años de cotización y un entorno macro-financiero favorable por un período extenso. No se trata solo de obtener mejores rentabilidades, sino también de reconstruir capacidad de ahorro de largo plazo en una economía que quedó con un menor stock relativo de ahorro interno”, señala Godoy.

En esa línea, la economista agrega que la recuperación también depende de temas como la formalidad laboral –fuente de los recursos administrados por los fondos– y la estabilidad regulatoria e institucional.

Por su parte, para el gremio de gestoras previsionales, agrupadas en la Asociación de AFP (AAFP) de Chile, dentro de las alternativas resaltan dos medidas para que los afiliados vuelvan a la situación previsional previa a los retiros: aumentar la tasa de cotización y postergar la jubilación. Esas fueron las propuestas que delinearon en un documento publicado en 2024, dedicado al asunto.

Nuevo enfoque en renta fija: de la negociación de alfa a la generación de alfa

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alfa en renta fija
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¿Por qué el universo de inversión en expansión cambia cómo se genera alfa? En crédito, aproximadamente 2500 emisores de Investment Grade y 1500 emisores de alto rendimiento componen el universo del índice de referencia.1 Pero el volumen total de préstamos y créditos no gubernamentales a nivel mundial es un múltiplo mayor. Finanzas respaldadas por activos, préstamos de equipos, crédito legal, financiamiento de comercio, deuda de infraestructura, financiación de franquicias, hipotecas residenciales: un mercado direccionable estimado de 35 billones de dólares solo en los EE.UU., que históricamente ha estado en los balances o fuera del alcance del capital institucional.2 El crédito privado ha sido útil para despertar a los inversores sobre la magnitud del universo invertible, pero es solo una expresión de la democratización de las finanzas. Las fuerzas más importantes están en juego.

La tokenización registra la propiedad en libros de registros distribuidos, haciendo que los activos que antes eran difíciles de rastrear, valorar o transferir sean de repente accesibles. Préstamos, arrendamientos, recibos y participaciones de renta variable que nunca aparecieron en la pantalla de un inversor institucional ahora pueden estructurarse, registrarse y gestionarse en una infraestructura moderna.

La inteligencia artificial hace que esta expansión sea práctica. Cientos de miles de inversiones potenciales son inviables sin tecnología para filtrarlas. El análisis impulsado por IA puede evaluar perfiles de flujo de caja, señalar factores de riesgo y priorizar oportunidades a una escala que ningún equipo humano puede igualar por sí solo. No reemplaza el juicio en las decisiones de inversión finales, pero hace que sea económicamente viable evaluar un conjunto de oportunidades dramáticamente más amplio.

Juntas, estas tecnologías están disolviendo los antiguos límites que separaban la cotización de la no cotizada, el índice de referencia del no índice de referencia, lo negociado de lo originado. El resultado no es un desarrollo de nicho. Es una expansión estructural del universo invertible que remodelará cómo se genera el alfa tanto en los mercados de renta variable como en los de crédito durante las próximas décadas.

 

Tribuna de opinión firmada por Alex Veroude, CFA, Head of Fixed Income en Janus Henderson Investors. 

El mercado secundario: una atractiva puerta de entrada al private equity para wealth managers

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Durante años, el private equity o capital privado fue percibido como un universo reservado para grandes inversores institucionales dispuestos a inmovilizar capital durante más de una década. Pero esa realidad está cambiando. Concretamente, el rápido crecimiento del mercado secundario está redefiniendo cómo wealth managers y family offices acceden a los mercados privados: con mayor visibilidad sobre los activos, potenciales distribuciones más tempranas y, en muchos casos, oportunidades de entrada con descuentos atractivos.

El mercado secundario permite comprar participaciones existentes en fondos de private equity que ya se encuentran avanzados en su ciclo de inversión. A diferencia de una estrategia primaria tradicional —donde el inversor compromete capital a un fondo aún no desplegado— aquí las compañías ya existen, tienen métricas operativas observables y, en muchos casos, valoraciones más tangibles.

Para inversores latinoamericanos, históricamente más sensibles a la liquidez, la volatilidad y la preservación de capital, esta diferencia no es algo menor. La posibilidad de evaluar carteras más maduras donde los activos ya están identificados, parcialmente valorizados y con métricas operativas observables, reduce parte de la incertidumbre inherente al capital privado y acerca esta clase de activo a un segmento mucho más amplio de inversores del segmento wealth. 

Además, al tratarse de fondos más maduros las distribuciones tienden a producirse antes que en las estrategias primarias. Esto contribuye a reducir el denominado J-curve effect, es decir, el período inicial en el que el inversor suele experimentar salidas netas de capital antes de comenzar a recibir retornos.

Precisamente, una de las principales ventajas de las estrategias secundarias es que permiten acceder a fondos que ya están en fases más avanzadas de monetización de activos, lo que potencialmente acelera los flujos de caja hacia el inversor.

Un mercado con cifras récord de expansión 

Según estimaciones de Lexington Partners, el equipo especializado en secundarios y coinversiones de Franklin Templeton, el mercado secundario de private equity alcanzó un nuevo récord en 2025, con un volumen de transacciones superior a los 240.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 48 % y la primera vez que este mercado supera la barrera de los 200.000 millones de dólares.  

Detrás de este crecimiento hay una combinación de factores estructurales y coyunturales. Por un lado, las ventanas de salida para el private equity siguieron limitadas: menos IPOs, menor actividad de M&A y procesos de desinversión más lentos. Por otro, muchos inversores institucionales necesitaron generar liquidez y recurrieron al mercado secundario como herramienta de gestión de cartera.

En este contexto, también ganaron protagonismo las denominadas operaciones GP-led, donde los propios gestores de fondos impulsan transacciones secundarias para ofrecer liquidez a sus inversores. Dentro de este segmento, los continuation vehicles se han convertido en una de las estructuras más dinámicas del mercado. Estos vehículos permiten transferir uno o varios activos de alta calidad desde un fondo antiguo hacia uno nuevo, extendiendo el período de creación de valor y ofreciendo al inversor original la posibilidad de vender su participación o reinvertir en la nueva estructura.

Este tipo de operaciones refleja cómo el mercado secundario evolucionó desde una simple herramienta de liquidez hacia un mecanismo sofisticado de gestión activa de carteras privadas.

Todo esto se dio en un contexto de elevada incertidumbre macroeconómica y geopolítica. Mientras los mercados públicos reaccionaron con fuertes episodios de volatilidad, los mercados privados mostraron una adaptación más gradual. Esa diferencia refuerza una tendencia de fondo: las compañías permanecen privadas durante más tiempo y necesitan fuentes de capital estables y de largo plazo.

Descuentos y oportunidades selectivas

Otro de los grandes atractivos del mercado secundario sigue siendo la posibilidad de acceder a descuentos sobre el valor neto de los activos. Tras la volatilidad registrada en 2022 y 2023, muchos compradores exigieron mayores descuentos ante el riesgo de ajustes en las valoraciones privadas. Al mismo tiempo, la caída en las distribuciones generó necesidades adicionales de liquidez entre inversores institucionales.

Un descuento, por supuesto, no convierte automáticamente una inversión en una buena oportunidad. Pero sí puede ofrecer un margen de protección adicional y mejorar el punto de entrada en determinadas operaciones. Factores como la calidad de los activos subyacentes, el momento del ciclo del fondo o las condiciones generales de mercado influyen directamente en el nivel de descuento observado.

En un mercado donde la selección de activos y la capacidad de análisis son cada vez más relevantes, el secondary private equity se ha vuelto mucho más sofisticado que una simple estrategia oportunista.

Protagonismo creciente entre inversores wealth

El perfil del inversor también está cambiando o mejor dicho ampliándose. Lo que antes era un nicho dominado por grandes instituciones hoy empieza a consolidarse como una alternativa cada vez más relevante para el segmento wealth. La combinación de diversificación, mayor visibilidad sobre los activos y potenciales retornos ajustados al riesgo está captando la atención de family offices y asesores patrimoniales en todo el mundo y, más específicamente, en América Latina.

El mercado secundario probablemente ya no deba verse como una estrategia complementaria dentro del private equity, sino como una categoría con dinámica propia. En un entorno donde la liquidez vale más, la volatilidad sigue presente y los inversores exigen mayor transparencia, los secundarios ofrecen algo especialmente valioso: acceso al mundo de los mercados privados, pero con más información, más flexibilidad y menos puntos ciegos.

De cara al futuro, se prevé que esta tendencia no haga más que consolidarse. La búsqueda de liquidez, la maduración del ecosistema de mercados privados y el creciente interés del segmento wealth continúan transformando el acceso al private equity a escala internacional. En ese contexto, el mercado secundario se posiciona como una de las áreas más dinámicas dentro de los mercados privados. Para un análisis más detallado sobre las tendencias que marcarán el próximo ciclo, recomendamos consultar nuestro Private Markets Outlook 2026.

 

 

Tribuna de opinión de Sergio M. Guerrien, Head of South America de Franklin Templeton. 

JP Morgan Private Bank suma un nuevo miembro a su equipo de Miami para cubrir Brasil

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LinkedInKarl Justa, banquero y Associate en JP Morgan Private Bank

Un movimiento interno ha llevado a Karl Justa al equipo de JP Morgan Private Bank dedicado a atender clientes brasileños de alto patrimonio. El profesional asumió las funciones de Associate y banquero, según anunciaron en la compañía a través de LinkedIn.

En su publicación, la VP de reclutamiento del banco de inversiones estadounidense, Alezandra Hernández, detalló que Justa se suma al equipo dedicado a Brasil, dentro de la oficina de Miami. Desde este nuevo puesto, acotó, el banquero se concentrará en atender las necesidades de los clientes de alto patrimonio de la compañía.

Así, Justa sigue profundizando una carrera de más de una década en la industria de gestión patrimonial. Esa trayectoria reside en JP Morgan & Co desde 2023, cuando ingresó con el cargo de Vice President, según consigna su perfil profesional.

Anteriormente, el banquero se ha desempeñado en las bancas privadas de distintas firmas. Entre 2013 y 2017 trabajó en Itaú Unibanco en Sao Paulo, donde alcanzó el cargo de General Manager. Años después, entre 2021 y 2022, Justa tuvo otro paso por la firma, esta vez como AVP y Personal Wealth Manager en Itaú USA.

Además, trabajó en XP en Miami, desempeñándose en el área de Private Wealth Management, y en HW Corp, como C Manager.

JP Morgan Private Bank cubre el mercado brasileño desde sus oficinas en EE.UU. –ocho de las cuales están ubicadas en distintas ciudades del estado de Florida– y Suiza. En Miami, las figuras claves de la firma son Alexandre Zanuto, Managing Director y Market Manager para Brasil; Thiago Caiuby, Managing Director y Head de Investments and Advice; y Carolina Cintra, Executive Director de Wealth Advisory.

La Ciudad de México registra una creciente demanda de oficinas premium

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Con una variedad de factores como viento a favor, el mercado de oficinas de México se ha estado consolidando como uno de los mercados corporativos más atractivos de América Latina para proyectos de oficinas premium y real estate de alta especificación (la categoría Triple A). Esa es una de las conclusiones del estudio Global Office Fit-out Cost Guide 2026, publicado por la consultora especializada Turner & Townsend, según destacaron en un comunicado.

En el reporte, la firma recalcó que la capital mexicana atraviesa un período de transformación del mercado de oficinas impulsado por el nearshoring, la llegada de corporaciones internacionales y la creciente demanda de espacios de trabajo de alta calidad, resilientes y alineados con estrategias ASG (relacionadas con criterios ambientales, sociales y de gobernanza) y modelos híbridos de operación.

En este contexto, las organizaciones están evolucionando su estrategia inmobiliaria para equilibrar la optimización de espacios con la experiencia del usuario, respondiendo a las necesidades actuales y futuras de los colaboradores, al tiempo que maximizan el desempeño de los activos y extienden su vida útil.

La Ciudad de México se ubicó en la posición número 40 del ranking global –que analiza 58 ciudades en el mundo–, con costos promedio de 2.237 dólares por metro cuadrado, manteniéndose como una alternativa altamente competitiva, según Turner & Townsend.

En comparación, el mercado más caro en costos de construcción interior de oficinas de alta especificación es Nueva York, registrando 5.885 dólares por metro cuadrado.

Para Teresita Cordero, Occupier & Portfolio Director de la consultora en México, la capital del país latinoamericano “no sólo se está consolidando como un receptor estratégico de inversión corporativa por su ubicación geográfica, sino también como un referente regional en el diseño de espacios de trabajo resilientes, flexibles y preparados para el futuro”.

En este contexto, el crecimiento del mercado ha estado impulsado por un ciclo activo de renovaciones, expansiones y relocalizaciones, según la profesional. Esto, agregó, “refleja tanto la confianza corporativa como la evolución de las necesidades operativas. A medida que los proyectos se vuelven más complejos y estratégicos, la gestión de proyectos desempeña un papel clave para garantizar una ejecución eficiente y una toma de decisiones estructurada en un entorno de costos cada vez más desafiante».

Eso sí, el informe advierte que el mercado mexicano comienza a registrar una presión sostenida sobre los costos, derivada del aumento en la demanda de oficinas AAA, especificaciones técnicas más sofisticadas y mayores requerimientos tecnológicos y de sostenibilidad.

Respecto a la competitividad de la ciudad frente a hubs corporativos como Chicago o Los Ángeles, la consultora aseguró que se está fortaleciendo la atractividad del país como destino estratégico para operaciones regionales y sedes corporativas vinculadas al nearshoring.

Asimismo, el reporte subrayó cómo la inteligencia artificial está redefiniendo las necesidades de infraestructura en los espacios corporativos. En México, esta tendencia comienza a emerger en el mercado, con señales iniciales de creciente interés, y se espera que cobre mayor impulso en los próximos años.