Foto cedidaDe izquierda a derecha: Juan Carlos Urbano (Director Financiero) Almudena Corbella (Directora de Personas y Organización) Juan Manuel Borrás (Director de Operaciones) Cristina Ontoso (Directora Comercial y de Marketing) Francisco Pérez (CEO) Jaume Borràs (Director de Negocio) Celso Gómez (Director de Inversiones y gestión de Suelo) Gema Muñiz (Directora Legal) María Ruiz (Directora de Mercado de Capitales).
La plataforma inmobiliaria Culmiaha reorganizado su Comité de Dirección con el objetivo de reforzar su estrategia de crecimiento mediante la captación de capital institucional, el impulso de alianzas estratégicas y la generación de nuevas oportunidades de inversión con dos nuevos nombramientos.
La compañía ha nombrado a María Ruiz como directora de Mercado de Capitales y ha promovido a Celso Gómez como director de Inversión y Gestión de Suelo, dos movimientos que refuerzan sus capacidades en el ámbito de la inversión y la gestión de suelo, pilares clave para el desarrollo de su actividad.
María Ruiz cuenta con una trayectoria de más de dos décadas en el sector inmobiliario internacional, con experiencia en Europa y Latinoamérica. En su última etapa, ha liderado la división de Asset Management de Goldman Sachs en Iberia y Grecia, desde donde ha gestionado activos y relaciones con inversores institucionales, aportando una visión integral del negocio. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, Ruiz aporta un sólido conocimiento en inversión y gestión de activos, clave para impulsar la estrategia de Mercado de Capitales de Culmia en esta nueva etapa.
Por su parte, Celso Gómez asume la Dirección de Inversión y Gestión de Suelo tras una trayectoria consolidada dentro de la compañía, donde ha desempeñado un papel clave en el desarrollo de la cartera de suelo y en la ejecución de proyectos durante su etapa como director de Análisis y Estrategia y director territorial Centro, Norte y Sur. Su promoción pone en valor el talento interno y refuerza el compromiso de Culmia con la continuidad y solidez en la ejecución de su estrategia.
Esta reorganización del Comité de Dirección responde a la ambición de Culmia de seguir evolucionando hacia un modelo con mayor peso de la gestión para terceros, apoyado en la captación de capital y el desarrollo de proyectos en colaboración con socios estratégicos, lo que permitirá escalar su actividad y ampliar su cartera de proyectos.
Este refuerzo en el ámbito de la inversión se complementa con la reciente incorporación de Ana Estrada como consejera independiente, en línea con la estrategia de Culmia de fortalecer su vinculación con el capital institucional. Su incorporación contribuye a reforzar la capacidad de la compañía para atraer inversión, estructurar alianzas y avanzar en su posicionamiento como gestor multicliente de referencia en el sector living en España.
Con estas incorporaciones, el Comité de Dirección de Culmia refuerza su estructura para afrontar esta nueva etapa y queda integrado por Francisco Pérez, CEO de la compañía; Juan Carlos Urbano, director financiero; Cristina Ontoso, directora comercial y de Marketing; Juan Manuel Borrás, director de Operaciones; Jaume Borràs, director de Negocio; Gema Muñiz, directora Legal; Almudena Corbella, directora de Personas y Organización; Celso Gómez, director de Inversión y Gestión de Suelo; y María Ruiz, directora de Mercado de Capitales.
Foto cedidaTheany Bazet, directora de inversiones en GSIF África.
Global Social Impact Investments (GSI), gestora española especializada en inversión de impacto social, ha anunciado la incorporación de Theany Bazet como nueva directora de inversiones de GSIF África, el fondo dedicado a invertir en pequeñas y medianas empresas africanas con modelos de negocio rentables, escalables y con alto potencial de impacto social y medioambiental.
Con estos movimientos, Global Social Impact Investments refuerza su apuesta por el talento especializado y su posicionamiento como actor relevante en la inversión de impacto con foco en África y España. Desde su nueva posición, Bazet será responsable de liderar la estrategia de inversión y el despliegue de cartera, reforzando las capacidades del fondo en materia de originación, análisis, estructuración de operaciones y acompañamiento activo de compañías en África subsahariana.
Su incorporación se produce en un contexto de expansión de GSIF África, que desde su lanzamiento ha ejecutado 58 inversiones en 21 compañías distribuidas en 8 países, con un volumen total de 33,7 millones de euros invertidos.La incorporación de Bazet se suma al reciente refuerzo del equipo de inversión de GSIF España, el fondo de private equity growth de GSI, con la llegada de José María Acín como asociado, desde donde participa en el análisis financiero, la estructuración y ejecución de inversiones de impacto en el mercado español.
En 2025, las empresas participadas alcanzaron a 3,7 millones de beneficiarios directos y contribuyeron a mejorar el acceso a mercados de más de 85.000 pequeños agricultores, consolidando la tesis del fondo centrada en el crecimiento económico inclusivo, la generación de empleo y la resiliencia climática. “Theany se incorpora a GSIF África en un momento muy relevante para el fondo. Su trayectoria y su conocimiento refuerzan nuestra capacidad para seguir creciendo con propósito, ambición y disciplina inversora”, ha señalado María Ángeles León, socia fundadora y CEO de GSI.
Con más de 18 años de experiencia en inversión, mercados internacionales e impacto, Bazet ha ocupado posiciones senior en entidades como Citigroup, Credit Suisse y Candriam, donde lideró el lanzamiento y captación de más de 150 millones de euros en estrategias de inversión de impacto centradas en derechos de la infancia e igualdad de género. Posteriormente, desarrolló su carrera en una institución financiera de desarrollo, gestionando una cartera de empresas en fases iniciales en África. Además de su trayectoria profesional, Bazet es Visiting Professor y directora de programas de emprendimiento y finanzas en ESSEC Business School, y forma parte del Consejo de la iniciativa Back to School for the Planet. Es ingeniera industrial y MBA por ESSEC.
“Me ilusiona incorporarme a GSI para contribuir a escalar la estrategia de GSIF África y acompañar a compañías que transforman cadenas de valor, impulsan el empleo y mejoran los medios de vida de miles de personas”, ha afirmado Bazet tras su nombramiento.
En la Unión Europea, los costes de los productos de inversión para minoristas, UCITS y fondos de inversión alternativa (FIAs), están bajando: así lo muestran los datos a largo plazo, aunque no ocurra de forma constante año a año. Pero, a pesar de esa tendencia, que beneficia al inversor, no siempre los vehículos -ya sea por su estructura de costes o por las rentabilidades obtenidas- logran mantener el poder adquisitivo de los clientes europeos: en el periodo de cinco años comprendido entre 2020 y 2024, y en el mundo UCITS, solo los vehículos de renta variable (ya fueran fondos o ETFs, y también los de la categoría ESG) permitieron al minorista mantenerlo, a diferencia de los de renta fija y mixtos.
Así, una cartera formada por todo tipo de vehículos habría dejado al inversor con una cifra real y neta (descontados los costes de los fondos y el efecto de la inflación) incluso por debajo de la invertida. A diez años, el panorama es algo más positivo, pero los beneficios para el inversor quedan muy mermados por esos dos efectos erosionadores (inflación y costes), dejando una inversión de 10.000 euros en 12.000, según los datos del octavo Informe de mercado 2025 sobre los costes y el rendimiento de los productos de inversión minorista en la Unión Europea que acaba de publicar ESMA, la Autoridad Europea de Mercados y Valores.
La pregunta es si los fondos alternativos podrían hacerlo mejor que sus homólogos UCITS y aportar más valor al inversor minorista. Según el informe, considerando costes y rentabilidades, una inversión hipotética de 10.000 euros a cinco años entre 2020 y 2024, basada en una cartera estilizada de FIAs, rendiría unos 11.700 euros, netos de comisiones, o 9.500 euros si se considera el efecto de la inflación. Es decir, tampoco funcionaron para mantener el poder adquisitivo de los minoristas.
Al analizar sus costes, los FIAs de la categoría «otros» son los que presentan los costes más bajos, con unos gastos de gestión del 1,1% en 2024, un nivel comparable al registrado en 2023. Los fondos de fondos ocupan una posición intermedia, con unos gastos de gestión del 1,5%, mientras que los fondos inmobiliarios registran los gastos de gestión más elevados (2,3%) (ver cuadro).
Por su parte, las rentabilidades anualizadas de los FIAs ofrecidas a inversores minoristas mejoraron significativamente de 2023 a 2024 para los fondos de fondos, mientras que otros FIAs y el resto del mercado registraron rentabilidades similares durante los dos años.Los fondos inmobiliarios registraron rendimientos brutos y netos ligeramente decrecientes.
Los fondos de inversión alternativa alcanzaron casi 8 billones de euros en activos en 2024, de los cuales se estima que algo más de 700.000 millones de euros estaban en manos de inversores minoristas (FIAs minoristas), lo que muestra un mercado dominado por profesionales. La proporción de inversores minoristas disminuyó por segundo año consecutivo hasta el 9% en 2024,frente a casi el 14% en 2022. Alrededor de una cuarta parte de la inversión minorista total en FIAs se concentra en fondos centrados principalmente en clases de activos tradicionales, como renta variable y renta fija.
El estudio destaca que la creación de nuevos fondos de inversión a largo plazo europeos (FILPE) aumentó recientemente, y el 62% de ellos se lanzaron en 2024 o 2025. Los FILPE clasificados como de capital riesgo (private equity) registraron las rentabilidades más sólidas en 2024 (10%).
Productos minoristas estructurados
Por su parte, los productos minoristas estructurados (SRP), con un valor en circulación de 392.000 millones de euros en 2024 (+8% respecto a 2023), siguen siendo un mercado mucho más pequeño que el de los UCITS y los FIA minoristas. Los productos referenciados a tipos de interés siguieron creciendo. Su cuota de mercado alcanzó el 27%, frente a solo el 1% en 2021. Los costes —cobrados en gran medida en forma de comisiones de suscripción— se mantuvieron estables en general en 2024 para la mayoría de los grandes emisores, aunque variaron sustancialmente según el tipo de rentabilidad (payoff) y el país.
El análisis de los escenarios de rendimiento muestra una diferenciación limitada entre los escenarios moderados y favorables tal como se presentan a los inversores minoristas en el documento de datos fundamentales. En general, tomando como referencia la rentabilidad del SRP mediano en el escenario moderado, una inversión hipotética de 10.000 euros realizada en 2024 rendiría unos 13.194 euros, en términos netos, al vencimiento. Esta cifra aumenta a 13.765 euros en un escenario favorable, pero cae a 10.000 euros en un escenario desfavorable y 1.519 euros en un escenario de tensión.
Los SRP que vencieron en 2024 ofrecieron sistemáticamente rentabilidades positivas en términos brutos, pero estas cifras no tienen en cuenta la incidencia de los costes pagados por los inversores.
Foto cedidaEn el evento estarán Hernán Cortés Lobato y Arancha Gómez Álvarez.
Olea Neutral es la estrategia elegida por Olea Gestión para su participación en el próximo Funds Society Investment Summit, que se celebrará en Lerma (Burgos) los próximos 21 y 22 de mayo. Se trata de un fondo multiactivo con un objetivo de retorno absoluto y que cuenta con más de 21 años de historia. Está cogestionado desde inicio por Rafael Peña (2004) y Hernán Cortés (2009). Mantiene la misma filosofía de inversión y obtiene resultados consistentes ajustados a su nivel de riesgo 5-9%.
Presentará el vehículo Hernán Cortés Lobato, fundador y gestor de Olea. Licenciado en derecho (CEU) y MBA (IESE), fue director de Mercado de Capitales y Ventas a Inversores Institucionales en Citibank durante más de 10 años, director dek Área de Tesorería en La Caixa y posteriormente Dtor. General de Invercaixa Valores SVB. También durante más de una década gestionó el Adriza Neutral en Tressis SGIIC y en 2020 fundó Olea Gestión de Activos SGIIC, gestionando los fondos de la firma.
En el evento también estará Arancha Gómez Álvarez, directora comercial de la gestora. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales (CEU), es socia, directora comercial y Marketing Certified ESG Analyst (CESGA), y European Financial Advisor EFA (EFPA). Ha trabajado en entidades como Grupo BME (Departamento Comercial y ventas dirigido a cliente institucional), RBC (Departamento Comercial y ventas dirigido a cliente institucional) y ha sido directora Institucional y de captación de Agentes en Tressis y directora comercial en Tressis Gestión. Desde 2020 es directora comercial y de Marketing en Olea Gestión.
Olea es una gestora española que cuenta con una filosofía de inversión patrimonialista y la implementa en su fondo Olea Neutral desde enero de 2004.
Presentaciones y golf
La cita será los días 21 y 22 de mayo en el Parador de Lerma, ubicado en el majestuoso Palacio Ducal, un alcázar del siglo XVII donde la historia es protagonista: aquí se alojaron desde Felipe III hasta Napoleón Bonaparte. La primera jornada del IX Funds Society Investment Summit contará con varias mesas redondas en las que se expondrán las estrategias más innovadoras de siete gestoras, y el segundo día tendrá lugar la séptima edición del Torneo de Golf de Funds Society España en el Golf Lerma. También habrá actividades paralelas para aquellos invitados que no practiquen este deporte. El evento finalizará con un almuerzo y un acto de entrega de premios.
El evento computará con 3,5 créditos de formación para el CFA.
Foto cedidaChristophe Herpet, Director de Inversiones (CIO) en Ofi Invest.
Ofi Invest Asset Management, filial de Ofi Invest —cuarto mayor grupo francés de gestión de activos— ha anunciado el nombramiento de Christophe Herpet como nuevo Director de Inversiones (CIO). Según informe la firma, Herpet sucede en el cargo a Eric Bertrand, quien fue designado CEO de la entidad el pasado 27 de marzo. Desde su nueva posición, el directivo será responsable de supervisar el conjunto de las áreas de inversión de la gestora y de contribuir a la implementación de la estrategia global dirigida a clientes institucionales, aseguradoras e inversores minoristas.
Según ha señalado la entidad, su incorporación se enmarca en la ambición de reforzar la capacidad de Ofi Invest para ofrecer soluciones de inversión de alto valor añadido, adaptadas a las necesidades específicas de cada perfil de cliente y a la evolución de los mercados. Con este nombramiento, Ofi Invest Asset Management refuerza su equipo directivo y su posicionamiento como actor relevante en la gestión de activos a nivel europeo.
Christophe Herpet, de 57 años, cuenta con más de 25 años de experiencia en gestión de activos y mercados financieros, con una trayectoria destacada en estrategias de gestión activa, productos alternativos, retorno total y soluciones de inversión para clientes institucionales, especialmente aseguradoras y fondos de pensiones. Hasta 2025, ocupaba el cargo de Director de Soluciones de Inversión y Asignación para Accionistas en AXA France, dentro del departamento de inversiones. Con anterioridad, entre 2019 y 2024, fue Director Global de Renta Fija en AXA Investment Managers, donde supervisó más de 330.000 millones de euros en activos y lideró equipos en Europa, Asia y Estados Unidos. Herpet inició su carrera en banca de inversión en entidades como BNP Paribas y Calyon, desarrollando actividades de trading y creación de mercado en los mercados de tipos de interés, crédito y derivados.
Desde la compañía destacan que su experiencia en toda la cadena de valor del ahorro, así como su capacidad para estructurar soluciones complejas, será clave para acompañar el crecimiento de los clientes en un entorno de inversión cada vez más exigente y diversificado.
Candriam ha anunciado el lanzamiento de un fondo temático de renta variable centrado en la autonomía europea. Según explica, el fondo está dirigido a empresas que permiten el avance de Europa hacia una mayor autonomía y estabilidad en sectores estratégicos clave de crecimiento, transformando la agenda de inversión de 1 billón de euros de Europa en una estrategia de renta variable de alta convicción.
Desde la firma destacan que la fragmentación geopolítica, la disrupción tecnológica, la transición energética y los cambios demográficos están transformando la economía global. Y Europa enfrenta vulnerabilidades estructurales en ámbitos como el suministro energético, la dependencia digital, la defensa y productos médicos críticos. Por lo tanto, el fondo busca aprovechar el impulso estratégico de autonomía europea, orientado a fortalecer la resiliencia, autosuficiencia y estabilidad ante crisis globales, invirtiendo en las compañías que lideran esta transformación.
Según explican, el fondo está gestionado activamente mediante un proceso de selección de valores bottom-up para identificar oportunidades en cinco pilares clave: tecnología, innovación en salud, transición energética, aeroespacial y defensa, y materiales estratégicos. La estrategia pretende captar el potencial inversor de la agenda europea de autonomía y el próximo ciclo de crecimiento estructural.
Además, está clasificado como artículo 8 SFDR y está liderado por Quentin Duquesne, gestor principal, junto con Elie El Kadi y Antoine Lensel como cogestores. Gestionado por el equipo de Renta Variable Global Temática de Candriam, que supervisa más de 13.100 millones de euros (15.400 millones de dólares) en activos, el fondo aprovecha el marco temático propio de Candriam para identificar megatendencias que configuran los mercados globales del futuro. Según indican, está disponible para su distribución en Austria, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, España y Suiza.
A raíz de este lanzamiento, Johan Van der Biest, Global Head of Thematic Global Equity en Candriam, ha señalado: “Europa está entrando en una nueva etapa de autonomía, impulsada por compromisos de capital reales, políticas industriales y cambios estructurales. Nuestra estrategia de Autonomía Europea está diseñada para canalizar estos flujos hacia oportunidades de renta variable duraderas que contribuyen y se benefician de la transformación estratégica de Europa. Con nuestro ADN en la inversión temática, creemos que esta estrategia ofrece un camino diferenciado para los inversores a largo plazo que buscan capitalizar el impulso a la autonomía europea”.
Norteamérica llega a 2026 en una clara fase de crecimiento, en lo que a industria de ETFs se refiere. Así lo recoge el último informe de State Street, titulado “2026 Global ETF Outlook: From wrapper to blackbone”. El estudio aclara que el mercado estadounidense de ETFs entró en 2026 con “una sólida posición tras dos años consecutivos de entradas que superan el billón de dólares”. El uso de ETFs continúa expandiéndose a medida que los inversores y asesores recurren cada vez más a ellos para “obtener liquidez, una exposición amplia y temática, facilidad de acceso y eficiencia en costes, todo ello dentro de un marco fiscalmente eficiente”.
En este contexto, el enfoque del estudio se centra en tres temas: la continua expansión del formato ETF hacia nuevos usos, cuáles son los motores de crecimiento adicionales para los ETFs activos y la evolución de la dinámica de distribución.
Nuevas fronteras
En el informe de 2025, la firma analizó el crecimiento de los ETFs de resultados definidos y el uso cada vez mayor de derivados en estos fondos. Una tendencia que se aceleró a lo largo del año, especialmente en las estrategias de ingresos basadas en opciones -opciones de compra cubiertas, opciones de venta y enfoques híbridos, “lo que refleja la demanda sostenida de los inversores por rentabilidad y protección ante pérdidas”. El informe desvela que los emisores “siguen apoyando estas estrategias”, como lo demuestra la adquisición de Innovator por parte de Goldman Sachs, un proveedor líder de ETF de resultados definidos.
Ahora, el estudio resalta que está surgiendo una nueva frontera: simplificar y democratizar el acceso a productos estructurados que antes estaban limitados a patrimonios privados o canales institucionales. “Las áreas que están ganando terreno incluyen los ETFs de criptomonedas diversificados con múltiples activos distintos del bitcoin y el ethereum, además de los ETFs vinculados a los mercados privados; la exposición previa a la salida a bolsa y las estrategias de ingresos con opción de compra automática”, apunta, para concluir que la adopción de estas estrategias más complejas “dependerá de la educación financiera de los inversores”.
Eso sí, el estudio es consciente de que gestionar la capacidad dentro de este marco “se vuelve cada vez más difícil” a medida que las estrategias aumentan su complejidad. De esta forma, surgen “importantes interrogantes sobre la escalabilidad y la idoneidad”. En definitiva, “corresponderá a los emisores de ETFs determinar si las estrategias con limitaciones de capacidad inherentes son apropiadas para una distribución pública amplia”.
Pero, por otro lado, estas estrategias más sofisticadas también brindan a los emisores de ETFs “la capacidad de cobrar una prima en un producto conocido por su bajo costo”: los ETFs de gestión activa tienen un ratio de gastos promedio ponderado por activos de 42 puntos básicos, mientras que algunas estrategias complejas llegan a alcanzar un precio superior a los 70 puntos básicos.
Los ETFs activos han sido una fuerza determinante en el crecimiento y la innovación de los fondos cotizados y esta tendencia va a continuar, según el estudio. “Los ETFs activos se encuentran en el centro de los cambios más importantes del sector, transformando el diseño, la escala y la distribución de los productos”, señala y detecta varias áreas que propiciarán un aumento de los ETFs activos en toda Norteamérica en 2026.
1.- Conversiones de fondos mutuos a ETFs: Las conversiones siguen siendo un potente motor de crecimiento. En 2025 se produjeron más de 50 conversiones (otro récord), lo que elevó el total a más de 170, con activos que superaban los 125.000 millones de dólares. Los emisores de ETFs están encontrando maneras de desarrollar su estrategia de distribución de ETF aprovechando los activos que ya poseen internamente. Este impulso no muestra signos de desaceleración: en una encuesta reciente, el 50 por ciento de los emisores de ETF indicaron planes para convertir al menos un fondo mutuo en un ETF en los próximos 12 meses.
2.- Intercambios 351: Los casos de uso cada vez mayores del envoltorio de ETF también se extienden a la gestión de patrimonios a través de intercambios 351. Según la Sección 351 del Código de Rentas Internas, los inversores pueden aportar valores a un fondo diversificado sin que ello genere el reconocimiento de ganancias de capital, lo que permite a los gestores de patrimonios actuar como socios inversores externos, algo que un ETF recién cotizado requeriría dentro de un conjunto específico de normas sobre diversificación. Sin embargo, la estructura no está exenta de inconvenientes, ya que, entre otros, “la normativa sobre los intercambios 351 es limitada”.
3.- Renta fija: Los ETFs son especialmente adecuados para la inversión en renta fija. Las características de los bonos y las preferencias de los inversores crean una ventaja para la gestión activa de la renta fija, que “proporciona flexibilidad para ajustar la duración, la calidad y la exposición sectorial”, en un entorno de tipos de interés volátil. El estudio menciona que el flujo total de entradas a los ETFs de renta fija está creciendo, pero la gestión activa está acaparando una porción mucho mayor que nunca: aproximadamente el 42% de todas las entradas a los ETFs de renta fija se destinaron a la gestión activa en 2025, en comparación con solo el 6% en 2022. Aquí, el informe detecta dos fuerzas que convergen: la narrativa de la renta fija activa resuena entre los inversores y que el mercado de ETF ahora ofrece soluciones en exposiciones básicas, tácticas y dirigidas por gestores.
4.- Clases de acciones de ETFs: La estructura de clases de acciones de los ETFs aumenta la variedad y la accesibilidad a estos fondos y crecerán a través de los mismos canales que los ETFs independientes. El informe explica que, si bien existe la posibilidad de un cambio importante de la clase de fondos mutuos a la clase de ETFs, es poco probable que ocurra este año.
La nueva era de los ETFs
Los ETFs son uno de los vehículos de inversión dominantes en Norteamérica, ya que ofrecen menores costos, eficiencia fiscal, liquidez y facilidad de uso. También tienen una gran acogida entre los inversores más jóvenes: de media, los ETFs representan el 30% de las carteras de los millennials; el 26% de la generación X y el 21% de los baby boomers. Las encuestas apuntan a un aumento adicional del 20% o más en las asignaciones de cartera a ETFs en todos los grupos demográficos, con un aumento del 31% para la generación X.
Desde la perspectiva de los asesores, la situación también es positiva para los ETFs. La mayoría de los activos de ETFs en Estados Unidos se distribuyen actualmente a través de canales de asesores financieros. Las plataformas intermediarias, como los asesores de inversión registrados (RIA) y las grandes firmas de corretaje, poseen importantes posiciones en ETFs, impulsados por la preferencia de los asesores por estos fondos y por el crecimiento de los modelos de asesoramiento basados en honorarios por servicio.
La distribución digital también se está acelerando. PwC identificó el «despegue digital» como una tendencia clave para la distribución global de ETFs de cara a 2026, ampliando el acceso a inversores más jóvenes y nativos digitales. El estudio concluye que, al ampliar el panorama, “el desarrollo de productos, los sistemas y el asesoramiento se orientan hacia estas tendencias generacionales, se anticipan a las tendencias”.
Foto cedidaRafael Gascó y Hugo Aramburu, nuevo CEO de Diaphanum.
Diaphanum SV, entidad de asesoramiento financiero independiente en España, ha formalizado una operación de Management Buy Out (MBO) que marca la culminación de su proceso de relevo generacional y accionarial. Según señalan, la operación ha sido ya presentada a la CNMV, encontrándose pendiente de aprobación definitiva.
La transacción implica la salida ordenada de los socios fundadores y la incorporación de un mayor número de directivos y empleados al accionariado, reforzando así el alineamiento entre gestión y propiedad del proyecto. Como parte del proceso, un grupo de socios fundadores encabezado por Rafael Gascó abandonará el capital de la entidad, aunque continuará vinculado a la firma como presidente no ejecutivo, mientras que el resto de los socios mantendrán sus funciones ejecutivas dentro de la organización, garantizando la continuidad operativa. Además, Hugo Aramburu asumirá las funciones de consejero delegado,
La operación ha contado con el respaldo de Kartesia, fondo europeo especializado en soluciones de capital flexibles, que ha aportado financiación y ha acompañado al equipo gestor en el diseño de una estructura adaptada a las necesidades de la compañía. Según ha destacado Guillermo Ferré, socio responsable de Kartesia en España, la transacción “asegura la continuidad de un proyecto con fundamentos sólidos y refuerza nuestro compromiso como socio a largo plazo”.
Con este movimiento, Diaphanum inicia una nueva etapa estratégica centrada en el crecimiento sostenible, la consolidación de su modelo de asesoramiento independiente y el impulso del talento interno como eje de desarrollo. La entidad, que celebra su décimo aniversario, gestiona actualmente más de 4.000 millones de euros en activos bajo gestión y cuenta con más de 2.000 clientes, consolidándose como una de las principales referencias del asesoramiento financiero independiente en España.
A raíz de este anuncio, Hugo Aramburu, futuro consejero delegado, ha señalado que este proyecto “es el resultado del esfuerzo colectivo de todos los profesionales de la firma” y ha subrayado la ambición de la entidad de continuar su expansión manteniendo sus principios fundacionales. Con esta operación, Diaphanum refuerza su posición en el mercado y abre una nueva fase marcada por la continuidad del proyecto, el relevo generacional y la estabilidad del negocio.
Un cambio estructural, no cíclico. Durante casi ocho décadas, la economía global operó bajo reglas relativamente claras: producir donde los costos fueran menores, vender donde los rendimientos fueran mayores y confiar en cadenas de suministro globales altamente integradas. Este modelo permitió el crecimiento económico, expandió el comercio y brindó un período prolongado de estabilidad relativa.
Ese marco se está desmoronando. Las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados y las repetidas interrupciones en las cadenas globales de valor señalan que lo que presenciamos no es un ajuste económico convencional. Por el contrario, el mundo atraviesa una profunda redistribución de poder, capital y riqueza, comparable únicamente al período posterior a la Segunda Guerra Mundial.
De la euforia tecnológica al fin de la inocencia .A finales de la década de 1990, el auge de Internet impulsó una rápida expansión de las valoraciones. El colapso del Nasdaq en el año 2000, seguido poco después por los atentados del 11 de septiembre, expuso la fragilidad de ese optimismo y reveló vulnerabilidades estructuralesdentro de los Estados Unidos. A partir de ese momento, la confianza en el excepcionalismo estadounidense y en la estabilidad del sistema global comenzó a erosionarse.
China, materias primas y dependencia estratégica
La adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio marcó el inicio del mayor auge en la demanda de commodities de la historia moderna. Los precios globales se dispararon y las economías emergentes —especialmente Brasil— asumieron un papel central durante el superciclo de las materias primas.
Sin embargo, ese ciclo tuvo sus límites. La desaceleración económica de China, combinada con una inversión global excesiva en capacidad productiva, le puso fin. Al mismo tiempo, los inversores se alejaron de la minería y de los proyectos a largo plazo, favoreciendo en su lugar la tecnología y los activos financieros. La consecuencia estratégica fue clara: las economías occidentales se volvieron cada vez más dependientes de proveedores externos —especialmente China— para la obtención de minerales críticos.
El colapso de la confianza en la globalización
La globalización siempre se ha apoyado en tres pilares: paz entre las grandes potencias, previsibilidad institucional y confianza financiera. Esos cimientos se vieron profundamente sacudidos en 2022, cuando Estados Unidos y Europa congelaron aproximadamente 300 mil millones de dólares en reservas rusas. El mensaje fue inequívoco: ningún país está plenamente a salvo dentro del sistema financiero occidental. La confianza —piedra angular del papel del dólar como moneda de reserva mundial— se vio directamente socavada.
Tecnología, activos reales y una nueva rotación de capital
Históricamente, las grandes revoluciones tecnológicas desencadenan un desplazamiento de capital desde los activos financieros hacia los activos reales. Esto ocurrió durante la Segunda Revolución Industrial, las crisis del petróleo de la década de 1970 y el auge de las materias primas de la década de 2000. El mismo patrón se está repitiendo. La inteligencia artificial representa una disrupción incluso mayor que la de Internet. Expande la capacidad cognitiva global y acelera el descubrimiento científico a un ritmo sin precedentes. Esta vez, sin embargo, la tecnología ha llegado antes que la infraestructura necesaria para sostenerla.
Los centros de datos (data centers) a gran escala demandan volúmenes masivos de energía y metales. Tan solo en 2026, se espera que Amazon, Google, Microsoft y Meta inviertan entre 650 y 700 mil millones de dólares en infraestructura relacionada con la IA, un salto histórico. La IA, que antes se percibía como una tecnología «limpia», está demostrando ser profundamente dependiente de los recursos físicos.
El nuevo ciclo de las materias primas
El oro ha vuelto al centro del sistema financiero global. La reducción de las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de China, sumada a la congelación de las reservas rusas, ha acelerado la carrera mundial por el oro físico. Por primera vez en tres décadas, los bancos centrales poseen ahora más oro que bonos del Tesoro de EE. UU.
El cobre ha consolidado su posición como el metal de la electrificación. Los centros de datos, los vehículos eléctricos, las redes de transmisión y las energías renovables están impulsando la demanda con fuerza, mientras que el crecimiento de la oferta sigue limitado por la disminución de las leyes de corte (concentración de mineral) y los largos plazos necesarios para poner en marcha nuevos proyectos. El déficit resultante es estructural.
Las tierras raras siguen siendo esenciales para la tecnología, la defensa y la inteligencia artificial; sin embargo, su suministro aún está fuertemente concentrado en China. En este contexto, Brasil emerge como una alternativa estratégica, al poseer las segundas reservas más grandes del mundo y atraer un interés creciente de los Estados Unidos.
La plata, que es simultáneamente un metal monetario, industrial y energético, se enfrenta a una escasez física sin precedentes. La demanda de la industria solar sigue aumentando, mientras que la oferta permanece inelástica, limitada además por el hecho de que la mayor parte de la producción de plata es un subproducto de otras actividades mineras.
Energía: el nuevo cuello de botella para la IA. La expansión de la inteligencia artificial está llevando la demanda eléctrica de EE. UU. a niveles récord. Las empresas tecnológicas ya están reactivando o adquiriendo plantas de energía completas —incluyendo instalaciones nucleares— para asegurar su suministro. Es probable que la disponibilidad de energía se convierta en la principal restricción para la expansión futura de la IA.
Brasil en el centro del próximo cambio global
Dentro de este panorama, Brasil se encuentra entre los países mejor posicionados para capitalizar esta transformación. Es el mayor exportador mundial de soja, el segundo mayor exportador de mineral de hierro, posee importantes reservas de petróleo offshore, cuenta con las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, se beneficia de una matriz energética predominantemente renovable y goza de abundantes recursos hídricos.
Más que eso, Brasil está consolidando su papel como una puerta de entrada natural para el capital global que busca exposición en mercados emergentes con un sólido respaldo en activos físicos.
El ciclo que se desarrolla ahora no es oportunista. Es estructural y de naturaleza multi-década. Comprender este cambio separará a quienes simplemente observan movimientos superficiales de aquellos que están verdaderamente posicionados para capturar las ganancias de esta nueva redistribución global de valor.
Tribuna de Luis Del Cistia, director de Infraestructura, Energía y Recursos Naturales, Turner & Townsend LATAM
Los mercados financieros globales operan en un delicado equilibrio entre euforia tecnológica y riesgo geopolítico, con el Nasdaq marcando nuevos máximos históricos impulsado por la resiliencia corporativa, mientras la tensión en el Golfo Pérsico mantiene en alerta a los inversores. La sesión de ayer estuvo marcada por un leve optimismo frente a la cierta «estabilidad» entre tensiones geopolíticas y resiliencia de los mercados financieros, en un entorno donde los inversores han optado nuevamente por privilegiar el riesgo pese a un flujo constante de titulares adversos.
La noticia clave del día fue, de nuevo, la geopolítica. Donald Trump, presidente de EE.UU., anunció que la operación estadounidense para escoltar a los buques varados a través del estrecho de Ormuz se suspenderá por un «breve período de tiempo», tras haberse logrado «grandes avances» hacia un acuerdo con Irán. Según los expertos, estas últimas declaraciones de Donald Trump han contribuido a moderar la percepción de escalada, insistiendo en que no buscan un conflicto directo, que Irán “quiere un acuerdo” y que el control del estrecho está garantizado, incluso en medio de amenazas explícitas de represalias.
En opinión de Felipe Mendoza, analista de mercados EBC Financial Group, los mercados globales enfrentan un reajuste estructural marcado por la convergencia entre tensiones geopolíticas y un ciclo de auge impulsado por la inteligencia artificial, en un entorno donde el precio del crudo brent ya supera los 119 dólares por barril tras la escalada en el Estrecho de Ormuz.
“A pesar de la solidez económica en Estados Unidos, la inflación se mantiene por encima del 3%, lo que refuerza la expectativa de tasas elevadas por más tiempo. En paralelo, el rendimiento de los bonos a 30 años podría superar el 5%, elevando el riesgo de estrés financiero, mientras el capital rota hacia tecnología y activos reales, impulsando incluso a Bitcoin por encima de los 80,000 dólares. En este contexto, aunque el S&P 500 se aproxima a sus objetivos anuales respaldado por el auge de la IA, el mercado opera sobre una base frágil, donde una disrupción mayor en la oferta energética podría consolidar un régimen de inflación estructural cercano al 4% y detonar episodios de volatilidad sistémica”, afirma.
Lo cierto es que, durante los últimos quince días, los principales índices bursátiles han mantenido una tendencia alcista. Por ejemplo, el S&P 500 acumula avances cercanos al 9 % en el último mes y volvió a marcar máximos históricos recientes, mientras que el Nasdaq ha liderado las subidas gracias al impulso de las tecnológicas y la inteligencia artificial, con ganancias superiores al 14 % en el último mes. En Europa, el EuroStoxx 50, el DAX alemán y el Ibex 35 también han registrado avances moderados, apoyados por resultados empresariales sólidos y expectativas de bajadas de tipos del BCE.
El patrón del mercado
Si analizamos el patrón de comportamiento del mercado desde el inicio de la guerra de EE.UU. contra Irán, la conclusión clave es que los principales riesgos se encuentran fuera del sistema financiero. “Un shock externo generó un período de incertidumbre antes de que el mercado perdiera interés y se recuperara con una rapidez y magnitud impresionantes. Si bien las consecuencias económicas reales aún están por verse, tanto Washington como Teherán tienen incentivos para alcanzar una solución, un escenario que los mercados han descontado rápidamente, con los principales índices bursátiles alcanzando nuevos máximos. El ciclo de inversión en IA y las divergencias entre las empresas que se consideran ganadoras y perdedoras en este ámbito siguen siendo los principales impulsores endógenos del mercado y el foco central de la actual temporada de resultados”, señala Yves Bonzon, Chief Investment Officer (CIO) de Julius Baer.
Bozon añade que, dado que la mayoría de los participantes del mercado son prácticamente indiferentes a las valoraciones, los flujos y los análisis técnicos prevalecen sobre los fundamentos a corto plazo. “La reciente evolución del mercado ha seguido un patrón conocido: una perturbación externa (en esta ocasión, la guerra con Irán) generó un periodo de incertidumbre antes de que el mercado perdiera interés y se recuperara con una velocidad y una magnitud impresionantes”, afirma. En este sentido, el mensaje del experto de Julius Baer es claro: “Los mercados de valores han demostrado una vez más ser solo temporalmente vulnerables, de forma similar a lo que presenciamos poco después de la crisis arancelaria del ‘Día de la Liberación’ la primavera pasada”, recuerda.
Para Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, el clima de inversión ahora es favorable. «Aunque persiste mucha incertidumbre, sin que se vislumbre el fin de la guerra en Irán, con barcos atrapados en el estrecho de Ormuz y precios del petróleo en alza, los peores escenarios no se han materializado y el balance de riesgos apunta a un clima más favorable de inversión. En este sentido los inversores pueden volver a centrarse en lo que, en general, son fundamentales positivos: amplia liquidez global, fuerte dinamismo de beneficios empresariales, crecimiento económico, aunque no espectacular, inflación moderada -aunque con riesgos al alza- y valoraciones en muchas clases de activos más atractivas que hace dos meses», argumenta.
Impacto de una crisis energética
Por ahora, la realidad es que, por ahora, el estrecho de Ormuz continúa cerrado por el bloqueo iraní y estadounidense. En estas condiciones, a los expertos no le sorprende que el precio del barril de brent se mantenga muy por encima de los 100 dólares. Para Sebastian Paris Horvitz, director de análisis de LBP AM, los riesgos para la economía mundial están acrecentándose a causa de una crisis energética prolongada que aúna alzas importantes de los precios y escasez.
“Si se mantienen durante un mes más en los niveles actuales, los precios del petróleo y el gas asestarían un golpe mucho más grave al crecimiento mundial y debilitarían segmentos que resisten hasta ahora. Es el caso de la industria, que parece aguantar a juzgar por el índice PMI mundial de JP Morgan: el indicador avanzó en abril hasta alcanzar 52,6, su nivel más alto en más de cuatro años. No obstante, esta dinámica podría verse alterada, ya que la aceleración de la actividad se ha originado en gran parte en los pedidos efectuados por unas empresas llevadas por el temor a nuevos incrementos de los precios y a posibles carestías futuras”, explica Paris.
Para Simon Webber, responsable de renta variable global de Schroders, la gran pregunta es si las bolsas están valorando correctamente el impacto a largo plazo de la crisis energética. Según su visión, ya hay indicios claros de que el aumento y la mayor volatilidad de los precios de los combustibles fósiles se están traduciendo en una mayor demanda de energía eólica, solar y de almacenamiento a escala de red. Sin embargo, ve que los mercados de renta variable siguen mostrándose escépticos.
“Los precios de las acciones y las valoraciones en gran parte de la cadena de valor de las energías renovables siguen indicando que se trata de un repunte cíclico de corta duración, en lugar del inicio de un periodo más duradero de mayor crecimiento impulsado por consideraciones de seguridad energética. Esta desconexión hace que en determinados segmentos del sector los precios reflejen escaso reconocimiento de la mejora de los fundamentales o de la mayor visibilidad sobre la demanda futura”, concluye Webber.