Óscar Esteban (Fidelity): “Ser grande no es motivo de supervivencia, al contrario, implica más responsabilidad”

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IA sin supervisión en inversión
Foto cedidaÓscar Esteban, responsable de Negocio para España y Portugal de Fidelity International. 

Fidelity ha alcanzado los 16.200 millones de dólares en activos bajo gestión y asesoramiento en España y Portugal tras más de 25 años de presencia en la península ibérica. El equipo cuenta con trece personas entre ventas, soporte al cliente, legal y marketing, y con el apoyo operativo de dos personas más desde Luxemburgo. “Tenemos el equipo adecuado para dar servicio al cliente” afirma Óscar Esteban, responsable de Negocio para España y Portugal de Fidelity International. 

2026 es un año de hitos para Esteban: en julio se cumplen dos años desde que asumiera la responsabilidad del negocio ibérico –“para mí ha sido como hacer un máster”, admite- y, en septiembre, cumplirá 20 años trabajando para Fidelity: “Siempre se ha tratado de ir cumpliendo hitos, pero queremos ir más allá. Para nosotros, la complacencia no existe. Pensamos que podemos hacerlo mejor”, afirma. 

Además, el pasado 1 de marzo se incorporó a Fidelity Samantha Ricciardi como nueva responsable para EMEA, con un mandato que Esteban resume así: “El cliente en el centro de todo”

2026 está siendo un año de mucha volatilidad y riesgo geopolítico. ¿Cómo acompaña Fidelity a sus clientes?

Como siempre hacemos en momentos de volatilidad: siendo proactivos para que el cliente sienta que estamos a su lado. Enseguida pusimos sobre la mesa nuestras perspectivas macro y las actualizamos periódicamente en nuestra web. A la semana de que empezara la guerra con Irán ya habíamos organizado un webinar con nuestros CIOs y distribuido nuestro “pack” de volatilidad actualizado, que incluye información sobre qué hacer en momentos así. También enviamos diversas notas sobre los fondos con más patrimonio actualizando su posicionamiento y perspectivas. Y a esto hay que añadir, por supuesto, las llamadas a los clientes para ver si necesitan información adicional o hablar con los equipos de inversión. 

¿Ha observado un cambio en las necesidades de los clientes hacia Fidelity? 

Empezamos a ver una cierta concentración en el número de proveedores con los que quieren trabajar los grandes inversores institucionales en el mercado español. Algo que ya hemos visto en Italia, en donde se han desarrollado acuerdos estratégicos entre gestoras internacionales y entidades financieras italianas. 

También es una realidad que el número de gestoras internacionales operando en España ha crecido al albur del buen comportamiento del mercado español, y ahora hay una demanda de los clientes por un servicio más integral por parte de esas gestoras internacionales, buscando proveedores que les ofrezcan una mayor oferta de servicios y productos. 

Esta tendencia, ¿ha elevado el nivel de exigencia a la hora de dar servicio? 

Sin ninguna duda. Muchas veces me comentan lo grande que es Fidelity cuando, en realidad, no se trata de ser grande sino eficiente y capaz de dar soluciones rápidas al cliente. Un mayor tamaño no facilita la supervivencia. Al contrario, implica una responsabilidad adicional para ser capaz de dar ese servicio que esperan de ti. 

¿Cómo va a influir la incorporación de Samantha Ricciardi en esta política?

La incorporación de Samantha es una gran noticia. Aporta una amplia experiencia en gestoras internacionales sin red propia de distribución, como es nuestro caso, pero también la de una gestora que sí cuenta con una en muchos países. Esto, unido a su capacidad para identificar las necesidades de los clientes y darles una respuesta inmediata, enriquecerá sin duda a Fidelity. 

Fidelity ha sido una de las gestoras que más ha apostado desde el principio por los ETFs activos. ¿Qué novedades van a traer a Iberia este año? 

Efectivamente, fuimos pioneros en crear ETFs activos aprovechado una de las piedras angulares de Fidelity, nuestro equipo de más de 160 analistas distribuidos por todo el mundo. Esto nos permitió -ya en 2017- lanzar ETFs de renta variable con bajo tracking error apoyados en una selección de valores de calidad y buena rentabilidad por dividendo para, posteriormente, lanzar una segunda tanda de ETFs también con bajo tracking error, pero, en este caso, compuestos por las empresas con mejor rating de compra basado en sus fundamentales según nuestros analistas -y una vez aplicado el filtro de nuestro equipo de inversión sistemática-. 

Y ahora estamos trayendo al mercado una gama de ETFs activos con un tracking error más alto y capaces por tanto de generar mucha más alfa, que usan estrategias ya consolidadas en el mercado norteamericano: uno centrado en compañías de gran capitalización y otro de pequeña y mediana capitalización. 

Por último, acabamos de complementar la gama de ETFs de renta fija, que hasta ahora eran todos artículo 9 del SFDR, con un ETF de renta fija corporativa euro y otra de renta fija corporativa americana que son artículo 8. 

¿Los clientes demandan específicamente ETFs activos, o demandan una estrategia en particular y luego ya se determina en qué vehículo van a invertir?

Los clientes simplemente demandan la estrategia. En ese sentido, para nosotros es bueno tener fondos y ETFs. Nuestro equipo de ventas ya tiene interiorizado esto: exponemos las distintas estrategias y ya después determinamos qué vehículo es el más apropiado para implementarlas. 

Pero la realidad es que no importa el vehículo si el producto es bueno. Aquí es plenamente aplicable el refrán “Lo barato sale caro”. Muchas veces no hay que mirar tanto el precio como la eficiencia del producto: si es bueno cómpralo, aunque cueste algo más.   

Dicho esto, es lógico que en Estados Unidos hayan triunfado los ETFs, ya sean pasivos o activos, porque allí hay un beneficio fiscal que en Europa no existe. Pero solo es cuestión de tiempo que el inversor europeo se dé cuenta de que los ETFs activos generan un alfa que no aportan los pasivos. Y en Fidelity ya estamos muy bien posicionados para atender esa demanda. 

En Fidelity empezasteis 2026 haciendo mucho hincapié en diversificación, descorrelación, calidad y stock picking. Considerando el fuerte repunte del riesgo geopolítico, ¿ha cambiado algo de esta receta? 

La receta sigue siendo la misma: diversificar al máximo. El inversor debe buscar ideas que no estén correlacionadas para poder mitigar el riesgo en shocks como el actual, que está afectando a todo tipo de activos, incluidos los supuestamente defensivos. En este contexto, y partiendo de la tesis de que el conflicto podría resolverse en semanas, sí vemos oportunidades en las correcciones del mercado. 

También anticipamos un impacto puntual sobre la inflación, lo que nos lleva una vez más a vigilar la diversificación y la descorrelación. En este sentido, una de nuestras propuestas para conseguirlo son las estrategias neutrales al mercado de renta variable, que ofrecen esa alta diversificación con liquidez diaria. 

¿Cuál es vuestra propuesta en activos alternativos? ¿Qué gama tenéis en activos privados?

En activos privados ofrecemos fondos de real estate indirecto y directo, principalmente para inversores institucionales. Son fondos (particularmente los de inversión directa) muy enfocados en Europa y contamos con estrategias que ofrecen exposición a logística y oficinas. 

También contamos con estrategias de alternativos ilíquidas que se gestionan desde Estados Unidos: son vehículos que incorporamos a algunos de nuestros fondos multiactivos, pero si un cliente institucional quiere en un momento determinado apostar por Fidelity para invertir en ilíquidos podemos hacerlo perfectamente. Asimismo, estamos trabajando en una versión ELTIF multi estrategia para Europa. 

En cualquier caso, históricamente Fidelity ha sido una casa muy conservadora: antes de lanzar un producto lo testamos a fondo para comprobar que funciona, y aquí todavía nos encontramos en esa fase. 

Por último, no hay que olvidar que los alternativos ilíquidos no son para todo el mundo. Está muy bien democratizar la inversión, pero siempre explicando muy bien al cliente qué implicaciones conlleva esa iliquidez a cambio de unas rentabilidades potencialmente superiores. Por eso nos sentimos más cómodos dirigiendo esa parte de la gama a nuestro cliente institucional. 

A un nivel más estratégico o estructural, ¿qué temas de inversión queréis abordar con los clientes?

Tenemos que seguir promoviendo la cultura financiera a los inversores finales e insistir en la importancia de obtener asesoramiento y planificación financiera profesional. Estuve en EE. UU. en octubre y allí el asesor no mira los índices de referencia, sino que se enfoca en la correcta planificación financiera que satisfaga las necesidades de sus clientes, estableciendo para ellos objetivos vitales. Esa estrategia ayuda a ir más allá de la volatilidad de los mercados en el corto plazo, algo que debería aplicarse más en España. 

Por último, otra temática estratégica para Fidelity es la longevidad. No se trata solo de que vayamos a vivir más y mejor, sino también de cuidar nuestra salud financiera para poder mantener nuestro estilo de vida una vez jubilados. Se trata de un espacio a cuyo desarrollo queremos contribuir.

Cómo conseguir un 5% en deuda de alta calidad con menos volatilidad que el Treasury: guía sobre bonos municipales de EE.UU. para inversores UCITS

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bonos municipales de EE.UU. para UCITS
Foto cedida

El estado de Nueva York emitió el primer bono municipal de la historia en 1812 para financiar la construcción de un canal. Más de dos siglos después, este mercado supera los 4 billones de dólares, con más de 60.000 emisores y una tasa de impago muy reducida. Con rendimientos en torno al 5 % y una fuerte exposición a infraestructuras —la mayoría de las emisiones financian activos de uso público como aeropuertos, hospitales, sistemas de agua o universidades—, esta clase de activo sigue siendo una de las menos cubiertas por inversores internacionales, que apenas representan el 3 % del mercado.

El fondo BNY Mellon US Municipal Infrastructure Debt cumple nueve años desde el lanzamiento de su versión UCITS. En este periodo ha superado en rentabilidad al índice US Aggregate, a la deuda corporativa estadounidense e incluso a los Treasuries. Este comportamiento responde tanto al mayor carry estructural del mercado como al aumento de la demanda internacional.

Jeffrey Burger, uno de los cinco cogestores de la estrategia de bonos municipales de BNY —firma con presencia en este mercado desde 1933 y 40.000 millones de dólares bajo gestión en este segmento—, ha visitado recientemente España para explicar el potencial de este activo. “El mercado de bonos municipales es el principal mecanismo de financiación de infraestructuras en Estados Unidos, tanto históricamente como en la actualidad”, señala. Se trata, además, de un mercado público, transparente y líquido, que ofrece “retornos y riesgos propios de la renta fija, frente al crédito privado”.

¿En qué se diferencia el mercado de bonos municipales de otros mercados de deuda pública de EE.UU.?

Es consecuencia de la estructura del sistema de gobierno estadounidense, dividido en tres niveles: federal, estatal y local. Por debajo del gobierno federal —que incluye Congreso, Presidente y Tribunal Supremo— existen 50 estados y miles de entidades locales, además de instituciones sin ánimo de lucro como universidades. Desde su origen, el modelo estadounidense buscó limitar el papel del gobierno federal y distribuir responsabilidades. Por diseño, este no asume la mayor parte de la inversión en infraestructuras.

¿Por qué el sector privado está menos involucrado en infraestructuras en EE.UU.?

El tamaño del país dificulta alcanzar economías de escala y limita la rentabilidad potencial para el sector privado. A ello se suman diferencias regulatorias entre estados, así como factores geográficos, climáticos y sociales. En este contexto, los bonos municipales tienden a comportarse como monopolios naturales, lo que contribuye a su baja tasa de impago. Los defaults son excepcionales, como el caso de Detroit en 2013.

¿Por qué esta clase de activo está poco analizada fuera de EE.UU.?

Hasta 1986, todos los bonos municipales estaban exentos de impuestos para los inversores estadounidenses, lo que reducía su atractivo para inversores extranjeros. Tras la reforma fiscal de ese año, algunos pasaron a ser gravables. El tratamiento fiscal depende del uso de los fondos: las emisiones destinadas a servicios públicos suelen estar exentas, mientras que aquellas con potencial de retorno económico pueden tributar. Para el inversor internacional, esto genera una oportunidad: bonos con igual calidad crediticia pueden ofrecer mayor rentabilidad en su versión gravable, sin impacto fiscal para el inversor extranjero.

¿Cómo se comparan los bonos municipales con los Treasuries?

El elevado endeudamiento federal —38 billones de dólares— lleva a algunos inversores a buscar alternativas dentro de la deuda pública estadounidense. En este sentido, los bonos municipales ofrecen mayor diferencial, mejor calidad crediticia y diversificación. A diferencia del gobierno federal, los estados no pueden incurrir en déficits presupuestarios. Además, los bonos municipales financian principalmente infraestructuras vinculadas a activos generadores de ingresos, no gasto corriente. Otra diferencia clave es la amortización: los bonos municipales suelen devolver tanto intereses como principal, mientras que la deuda federal se refinancia de forma recurrente. Esta disciplina fiscal reduce el riesgo de impago. Actualmente, ofrecen en torno a 85 puntos básicos de diferencial (OAS) y, con una duración similar a la de los Treasuries, rentabilidades comparables a la deuda corporativa con menor riesgo crediticio.

¿Cómo es el proceso de selección de bonos?

El equipo está compuesto por 23 profesionales, incluidos 10 analistas especializados en crédito municipal. Su objetivo es identificar valor relativo, detectando bonos infravalorados o sobrevalorados en función de sus fundamentales. Este análisis permite generar alfa frente al índice. La baja tasa histórica de impago en grado de inversión refuerza este enfoque. El equipo se completa con cinco gestores senior y un grupo especializado en negociación. La especialización exclusiva en este segmento es uno de los principales diferenciales de nuestra plataforma.

¿Cómo está posicionada actualmente la estrategia?

El fondo mantiene una duración de siete años, pero con una beta de entre 0,65 y 0,70, lo que implica menor volatilidad que el índice. Esto se debe, en parte, al perfil del inversor —principalmente patrimonios elevados estadounidenses con estrategias buy & hold— y a la presencia de opciones de amortización anticipada, que reducen la duración efectiva. La estrategia prioriza los revenue bonds, respaldados por ingresos específicos de activos como aeropuertos, sistemas de agua o instituciones educativas, con mecanismos que garantizan la cobertura del servicio de la deuda.

La cartera tiene una exposición relevante a educación y sanidad, especialmente en emisiones de alta calidad. En educación superior, la incertidumbre sobre estudiantes internacionales ha elevado las rentabilidades. En sanidad, la reducción de subvenciones ha presionado al sector, generando oportunidades en hospitales menos dependientes de ayudas públicas, ubicados en zonas de mayor renta o con un papel esencial en sus comunidades.

«La guerra contra Irán es un punto de inflexión para la inflación global, los riesgos de tipos y la valoración de los activos financieros globales»

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guerra contra Irán e inflación global
Foto cedidaKaspar Hense, gestor sénior de carteras en el equipo de Investment Grade de RBC BlueBay Asset Management.

«Creemos que EE.UU. en realidad saldrá mejor parado, dado que es exportador de petróleo. Tras Asia, Europa y el Reino Unido lo harán peor, ya que son tomadores de precios en materias primas. En este momento, se está volviendo imposible para los bancos centrales ignorar la presión de la inflación general». En esta entrevista exclusiva con Funds Society, Kaspar Hense, gestor sénior de carteras en el equipo de Investment Grade de RBC BlueBay Asset Management, expone su visión sobre las consecuencias macroeconómicas de la guerra con Irán.

La conversación aborda el shock inflacionario derivado de las disrupciones en el suministro energético, la divergencia en la resiliencia económica regional, las limitaciones a las que se enfrentan los bancos centrales de cara a las próximas reuniones de política monetaria, y las implicaciones para los tipos, los mercados de crédito y las valoraciones de grado de inversión en un entorno cada vez más incierto.

¿Cuál es su escenario macro principal? ¿Han alterado de alguna manera los acontecimientos recientes entre Irán y EE. UU. dicho escenario?

La guerra contra Irán es un punto de inflexión para la inflación global, los riesgos de tipos y la valoración de los activos financieros globales. Un cierre prolongado del estrecho de Ormuz provocará, según nuestros cálculos, un aumento de la inflación global de alrededor de dos puntos porcentuales y una significativa caída del crecimiento económico en Asia, pero también en Europa y el Reino Unido. El cierre actual del estrecho ya ha provocado la pérdida de unos 700 millones de barriles. China y Japón cuentan ambos con reservas significativas para amortiguar el shock, pero a medida que estas reservas se agotan, el riesgo de que la escasez real impulse los precios aún más al alza es muy real. Entre el 20 % y el 25 % del petróleo y gas mundiales, y un tercio de toda la demanda de fertilizantes y helio, pasan por este cuello de botella. Las reservas de gas en algunos países asiáticos están casi completamente agotadas, el almacenamiento de fertilizantes en EE. UU. ha sido bajo debido a los elevados precios inducidos por los aranceles, mientras que el helio no puede almacenarse de forma eficiente en costes.

Si se alcanza un acuerdo en las próximas semanas, el shock inflacionario podría ser transitorio y la contracción de la oferta podría ser absorbida por las reservas globales. La escasez se produciría solo a nivel local, principalmente en algunos países asiáticos.

Antes del inicio de la guerra, la trayectoria de la inflación parecía muy favorable. En este momento, se está volviendo imposible para los bancos centrales ignorar la presión de la inflación general.

¿Qué riesgos deberían vigilar más de cerca los inversores?

Los riesgos para el crecimiento son difíciles de prever. Como regla general, creemos que un aumento de un punto porcentual en la inflación reducirá el crecimiento en aproximadamente medio punto porcentual a nivel global. Pensamos que, en conjunto, EE. UU. saldrá mejor parado al ser exportador de petróleo. El shock inflacionario probablemente será similar debido a que los precios de la energía ya venían subiendo, con la electricidad aumentando un 6,5% interanual antes de la crisis. Lo más probable en este momento es que el petróleo siga subiendo gradualmente hasta los 130 dólares por barril, lo que implica que la presión sobre los bancos centrales, pero también sobre los tipos en general, seguirá siendo elevada. Tras Asia, Europa y el Reino Unido lo harán peor, dado que son tomadores de precios en materias primas. Además, el shock de costes de insumos para China frenará el dinamismo del comercio global. «Acuerdo o no acuerdo» es ahora mismo la única cuestión para el mercado.

¿Van a reajustar los bancos centrales (principalmente el BCE y la Fed) su política monetaria, o seguirán siendo dependientes de los datos y pragmáticos?

Como bien describió Lagarde, el BCE se encuentra en una buena posición tras haber podido reducir los tipos con anterioridad. Esto le permite ajustar en cierta medida la política monetaria para reaccionar a una mayor inflación general. En su escenario base, se inclinarían por mirar a través del shock. El crecimiento sigue siendo débil y por debajo de su potencial. Pero el escenario base contempla un mes de disrupción y el tiempo corre. Sin un final a la vista, la reunión de abril está abierta. Les gustaría actuar con rapidez, pero en incrementos de 25 puntos básicos.

Es más complicado para el Banco de Inglaterra, donde la inflación ha sido y seguirá siendo más persistente debido a una transmisión más rápida al consumidor y a efectos de segunda ronda consolidados en los salarios. Aunque la trayectoria de la inflación parecía muy favorable antes de la crisis, ahora es más probable que vuelva a subir hasta el 5 %. El Banco de Inglaterra afronta mayores problemas de credibilidad y no puede ignorarlo, aunque la trayectoria económica ya era débil previamente.

Aunque la Fed tiene un mandato dual y está menos presionada por los mercados para subir tipos, el impacto inflacionario también podría situarse en torno a dos puntos porcentuales por encima de un escenario base ya del 3%. Resulta difícil pensar que el mercado no reaccione frente a un banco central que pudiera inclinarse por recortar tipos en el entorno actual.

Kevin Warsh ha sido nominado como nuevo presidente de la Fed. ¿Qué deberíamos esperar de su mandato?

El mercado está muy polarizado respecto a Kevin Warsh y su nombramiento se percibe como fuertemente impulsado por motivos políticos. Mientras algunos destacan la presión de la administración estadounidense para reducir los tipos, en línea con la postura de Stephen Miran en la actual configuración de la Fed, Warsh ha defendido en el pasado que la Fed debería ser menos prospectiva. Con el escenario inflacionario en desarrollo, será difícil ignorar los riesgos.

En sus perspectivas de mercado para 2026, a comienzos de año esperaban que la emisión neta global de deuda IG aumentara en unos 200.000 millones de dólares este año debido a factores vinculados a la IA. ¿Cómo está evolucionando hasta ahora?

Ya hemos visto unas emisiones de unos 135.000 millones y la mayoría de los analistas han elevado sus previsiones hasta niveles similares a los que manejábamos previamente, en torno a los 200.000 millones de dólares. No obstante, con la actual disrupción de los mercados, podríamos ver una cierta revisión a la baja de las expectativas de oferta.

A lo largo de 2025 hemos visto un fuerte apetito por el riesgo entre los inversores en renta fija, traducido en entradas en todo el espectro de crédito. ¿Esperan que los inversores vuelvan a destinar más capital al segmento IG en 2026? ¿Serán más selectivos que en 2025?

La demanda sigue siendo muy sólida pese a la incertidumbre. No esperamos que esto cambie de forma significativa. Es más probable que los flujos se reduzcan en algunas asignaciones de mayor riesgo, como la deuda privada y la renta variable.

¿Esperan más emisiones de deuda por parte de sectores no tecnológicos?

Veremos una oferta algo mayor por parte de los gobiernos. La guerra supone un factor adicional de coste para EE. UU. Los costes operativos del conflicto ya rondan los 30.000 millones de dólares. Parece que cualquier acuerdo implicaría algún tipo de compensación financiera para Irán.

¿Diría que los mercados de bonos (especialmente IG) siguen siendo mercados de rentabilidad o se han convertido en mercados de carry?

Los mercados de bonos se han convertido aún más en mercados de rentabilidad tras las recientes caídas. Los diferenciales ya eran reducidos al inicio de la crisis y no se han ajustado demasiado en relación con los riesgos. Las rentabilidades han aumentado y son más atractivas, pero con el petróleo subiendo en los próximos dos meses, todavía es pronto para determinar el punto máximo.

¿Cómo están afectando todas estas dinámicas a las valoraciones? ¿Dónde encuentran oportunidades de valor?

Existe una elevada incertidumbre en torno al «acuerdo», al pico de los precios del petróleo y a los tipos. Hay una alta probabilidad de que surjan ganadores y perdedores a nivel geográfico. Asia debería ser la región más afectada por el encarecimiento de las materias primas. Hay algunos claros beneficiados, como Kazajistán y Noruega. También Latinoamérica parece estar en mejor posición y EE. UU. debería verse menos afectado que Europa.



EFPA España define cuatro grandes retos para la industria financiera en los próximos años

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retos de la industria financiera según EFPA
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El EFPA Congress 2026 celebrará su IX edición los días 6, 7 y 8 de mayo en Palma de Mallorca en uno de los momentos más complejos para el inversor de las últimas décadas. Aranceles, guerra en Oriente Medio, inflación al alza y un BCE en pausa configuran el escenario en el que EFPA España plantea una pregunta que ya no es si hay que invertir, sino cuál es el riesgo de no transformar el ahorro en inversión y qué implicaciones tiene para la economía.

Una parte significativa del ahorro de los hogares españoles permanece inmovilizada en depósitos y cuentas corrientes, alejada de los mercados de capitales y de su potencial para generar riqueza real. Esta realidad, amplificada por un contexto global de aranceles, guerra en Oriente Medio e inflación que el BCE ya proyectó en el 2,6% para 2026, representa uno de los principales riesgos económicos a los que se enfrenta España y el conjunto de Europa.

Tal y como ha avanzado Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España, en un acto de presentación del congreso, “el riesgo de no transformar el ahorro en inversión es que Europa pierda competitividad; que los hogares pierdan poder adquisitivo de su ahorro frente a una inflación que vuelve a repuntar; y que el capital europeo siga financiando la innovación americana o china en lugar de la propia”. 

Para EFPA España, trasladar ese caudal hacia los mercados de capitales no es solo una oportunidad: es una necesidad estructural.Los informes Letta y Draghi lo cuantifican y lo diagnostican. La Savings and Investments Union europea lo asume como mandato. El asesor financiero es una pieza clave que lo ha de impulsar, como sostiene EFPA España y como debatiremos en EFPA Congress 2026”, añade Josep Soler, consejero ejecutivo de EFPA España.

Frente al panorama geopolítico y macroeconómico planteado, el congreso articulará el debate en torno a cuatro grandes líneas de acción.

Cuatro grandes retos en la agenda del EFPA Congress

1. Europa ante el desorden mundial

Las viejas alianzas se cuestionan, la competencia tecnológica, energética y defensiva redefine prioridades, y los conflictos regionales generan impactos globales inmediatos. Este desorden no es el telón de fondo del congreso: es la razón por la que transformar el ahorro en inversión se ha vuelto urgente. En un mundo donde los aranceles, la inflación y la inestabilidad geopolítica erosionan el poder adquisitivo del ahorrador pasivo, invertir con estrategia deja de ser una opción y se convierte en una necesidad. ¿Dónde se encuentra Europa —y el ciudadano europeo— ante este escenario?

2. Del asesor tradicional al arquitecto patrimonial

El modelo de mera intermediación ha quedado atrás. La combinación de automatización, inteligencia artificial y una regulación europea todavía muy exigente está acelerando la evolución hacia un nuevo perfil profesional. Emerge una figura con un enfoque integral: asesoramiento continuo y personalizado, más allá de la transacción puntual; uso estratégico de la IA para mejorar el análisis y anticipar necesidades; y diseño de soluciones alineadas con los objetivos vitales del cliente, no solo con su cartera financiera. El asesor financiero se posiciona así como el gran facilitador del cambio de paradigma.

3. La transferencia del legado patrimonial generacional

Los baby boomers concentran una parte muy significativa de la riqueza financiera global. Ese patrimonio comenzará a transferirse de forma masiva en los próximos años a las siguientes generaciones, provocando un cambio estructural sin precedentes en la industria.

Lejos de ser una amenaza, EFPA España lo identifica como una oportunidad: el asesor puede posicionarse como figura de referencia multigeneracional, acompañando a familias enteras en una planificación que integre la gestión financiera, fiscal, sucesoria y emocional. «El asesor financiero dejará de ser únicamente un gestor de inversiones para afianzarse como un gestor de patrimonio familiar en sentido amplio, capaz de acompañar a sus clientes a lo largo de generaciones«, explica Soler.

4. Integración estratégica de la inteligencia artificial

La IA ya está transformando el sector financiero: mejora la eficiencia operativa, anticipa necesidades del cliente y optimiza carteras. Redefine prioridades, pero también plantea preguntas. Su verdadero valor no está en reemplazar al asesor humano, sino en potenciar su capacidad. De ahí que el reto no sea solo en adoptar la tecnología, sino integrarla con criterio: garantizando la calidad y transparencia de los datos, cumpliendo los marcos regulatorios y desarrollando las capacidades profesionales necesarias para combinar el potencial de la IA con el conocimiento experto del asesor.

Los cuatro ejes confluyen en un entorno macroeconómico y geopolítico que les otorga una urgencia sin precedentes. La volatilidad se ha convertido en la nueva normalidad, el conflicto en Oriente Medio deteriora las perspectivas de crecimiento, el mercado de capitales busca alternativas al dólar en un escenario condicionado por la política arancelaria de Washington, y los depósitos han dejado de ser un refugio efectivo con el BCE en pausa: quien no invierte pierde poder adquisitivo.

El sector del asesoramiento financiero afronta un momento decisivo marcado por la transformación tecnológica, los cambios demográficos y la necesidad de impulsar una cultura de inversión a largo plazo, en un contexto de actualidad que evidencia la necesidad de acompañar al ciudadano del depósito a los mercados de capitales.

Mercer capta más de 3.800 millones de dólares para la octava añada de su programa de mercados privados

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APIs en private markets
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Mercer, negocio de Marsh en gestión de riesgos, reaseguro y capital, personas e inversiones y consultoría estratégica que asesora a clientes, ha anunciado el cierre de la captación de fondos para Mercer Private Investment Partners VIII, que ha conseguido  compromisos de capital por parte de inversores (LP) por un total de más de 3.800 millones de dólares estadounidenses

Se trata de la octava edición de la serie PIP de Mercer, diseñada para ofrecer a los inversores acceso flexible a una amplia gama de activos privados a nivel global: capital privado, deuda privada, infraestructuras y sector inmobiliario.  PIP cuenta con un vehículo estadounidense para inversores de EE.UU. (onshore) y vehículos luxemburgueses para  inversores internacionales (offshore). Estos fondos invierten en estrategias primarios, coinversiones y secundarios, proporcionando exposición diversificada a diferentes clases de activos privados a través de una única estructura de fondo en cada caso y reduciendo de manera significativa la carga operativa para los inversores. 

“El crecimiento y la sofisticación de los mercados privados han aumentado la complejidad de las carteras y elevado el reto de ejecución para los inversores institucionales. Hemos diseñado la serie PIP para que ofrezca un acceso sencillo a oportunidades atractivas en  distintas clases de activos privados, ayudando al mismo tiempo a los inversores a mantener el control sobre su perfil de  riesgo y la asignación de activos, siempre bajo un enfoque integral de gestión del riesgo de cartera. Esto es fundamental  hoy en día, cuando riesgos latentes asociados a tendencias inversoras como la inteligencia artificial desafían los  supuestos tradicionales de diversificación”, explica Niall O’Sullivan, director global de soluciones de  inversión de Mercer.

Según los análisis de Mercer, los grandes inversores institucionales tienen intención de aumentar su exposición a mercados privados más allá del private equity, abarcando también deuda privada e infraestructuras. En PIP VIII  se ha percibido un notable incremento en la demanda de acceso a operaciones secundarias y coinversiones,  reflejando la evolución de las necesidades institucionales. 

Los compromisos de capital para el fondo proceden de un grupo diverso de inversores institucionales, incluyendo  gestores de patrimonios, endowments, fundaciones, family offices, aseguradoras y fondos de pensiones. Muchos inversores ya presentes en ediciones anteriores del PIP han vuelto a participar, a lo que se suma un fuerte impulso por  parte de inversores de Reino Unido, Europa y Estados Unidos que no habían invertido en ediciones previas. 

El nuevo mapa del Wealth Management: decisiones estratégicas en un entorno más complejo

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UNTITLED y planificación patrimonial
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Leonardo López (CAIA Association), José Miguel Maté (Tressis), Jaime Lázaro (BBVA), José de Alarcón (Andbank) y David Cienfuegos, (Willis Towers Watson Investments)

Funds Society celebró en Madrid la tercera edición de su evento Funds Society Alternative Summit en colaboración con CAIA Association, consolidándose como un punto de encuentro clave para analizar los grandes retos de la industria. El primer panel reunió a cuatro voces destacadas del sector: David Cienfuegos, Managing Director y Head of Investments, Western Europe & International de Willis Towers Watson Investments (WTW); José de Alarcón Yécora, Managing Director de Andbank; Jaime Lázaro, CFA y Head of Asset Management & Global Wealth de BBVA; y José Miguel Maté Salgado, CEO de Tressis SV-SA.

El evento fue presentado por Leonardo López, CAIA, Head of Iberia Chapter de CAIA Association, que también se encargó de moderar este primer panel. López estableció un interesante paralelismo entre la inversión en activos alternativos y la misión Artemis II, al compartir ambos una visión de largo plazo y la necesidad de tener conocimientos profundos para alcanzar sus respectivos objetivos: “No se viaja a la luna con planes de tres meses. Tiene que haber compromisos para ir a la luna. Tiene que haber una paciencia estratégica, y gestión profesional: no se pueden permitir errores de amateurs. No se puede enviar un civil a la luna si no se prepara como un astronauta. Y, si los alternativos están creciendo, no podemos hacer alternativos sin un entrenamiento adecuado”.

La creciente influencia de la geopolítica, el cambio de régimen de los mercados y la evolución del propio cliente de banca privada fueron algunos de los principales temas abordados en este debate, con los activos alternativos como una asignación cada vez más importante para reforzar la resiliencia de las carteras.

Geopolítica y volatilidad: una nueva normalidad

Dada la intensa actualidad, el primer punto de debate en el panel fue hasta qué punto influyen los eventos geopolíticos sobre la asignación a alternativos en una cartera diversificada, más allá de una lógica preocupación por parte de los clientes. David Cienfuegos constató que el entorno actual ha cambiado radicalmente la frecuencia de los episodios de estrés: antes se producían cada 10 o 15 años, mientras que ahora surgen aproximadamente cada 18 meses. Este nuevo escenario obliga a recalibrar las carteras y pone el foco en su solidez.

Desde su perspectiva, los inversores institucionales ya han avanzado en este terreno, incorporando una mayor exposición a activos alternativos que han contribuido a mejorar el comportamiento en entornos adversos. En cambio, los clientes de wealth management están aún en fase de adopción, aunque avanzando en esa dirección.

Jaime Lázaro aportó una visión geográfica, señalando que los efectos de la inestabilidad se han percibido especialmente en regiones más expuestas, como Turquía, mientras que en España y Latinoamérica el impacto ha sido más limitado. A su juicio, estos episodios refuerzan la importancia de la diversificación y de mantener una perspectiva de largo plazo, recordando que los ciclos favorables no son permanentes.

Por su parte, José Miguel Maté destacó la relevancia de la disciplina inversora y la planificación. Según explicó, el trabajo realizado en los últimos años en formación y comunicación con los clientes está dando resultados: en episodios recientes de volatilidad, los inversores han mostrado mayor calma y confianza en sus estrategias.

José de Alarcón coincidió en que estos momentos de tensión generan un aumento significativo en la demanda de información por parte de los clientes, lo que obliga a las entidades a redoblar esfuerzos en comunicación. No obstante, subrayó un elemento diferenciador clave: “En el último periodo ha habido demasiado ruido alrededor de los activos alternativos”, aunque su propia naturaleza ilíquida contribuye a evitar decisiones precipitadas.

¿Cambio de régimen o vuelta a la normalidad?

El segundo bloque del panel tuvo un enfoque más largoplacista, al girar en torno a la posible transición hacia un nuevo régimen de mercado tras años de políticas monetarias ultraexpansivas. Para Jaime Lázaro, más que un cambio estructural, se trata de una vuelta a la normalidad, en el que el inversor puede beneficiarse de que la renta fija vuelve a ofrecer rendimientos positivos.

David Cienfuegos matizó esta visión al señalar que, más que un cambio de régimen, el contexto actual abre una ventana de oportunidad para recalibrar las primas de riesgo entre distintos activos. En su opinión, este entorno permite ajustar de forma más táctica la construcción de carteras y explorar nuevas fuentes de rentabilidad.

En este punto, destacó el concepto de enfoque integral de cartera, señalando que “nosotros hablamos mucho del total portfolio approach, ver lo que compone la cartera y ver si incorporar nuevos activos mejora la rentabilidad y atender a retorno absoluto”. Este planteamiento implica analizar la cartera en su conjunto, más allá de compartimentos estancos, para optimizar su comportamiento global.

Un cliente más informado y exigente

La evolución del cliente en los últimos años fue otro de los ejes del debate. José de Alarcón destacó que, tras un ciclo muy favorable para la renta variable, los activos alternativos han sido, en términos relativos, los que más han contribuido a la rentabilidad. Además, subrayó el avance en cultura financiera, impulsado por una mayor disponibilidad de información y por el desarrollo tecnológico, un proceso que considera imparable con la irrupción de la inteligencia artificial.

En paralelo, apuntó que el cliente actual valora cada vez más la multicanalidad y se ha adaptado a mayores exigencias regulatorias. También destacó dos tendencias clave: la recuperación del atractivo de la renta fija con la subida de tipos y la creciente presencia de los mercados privados en las carteras.

José Miguel Maté identificó una segmentación cada vez más clara entre tipos de cliente. Por un lado, aquellos que siguen demandando un servicio altamente personalizado y una relación cercana; por otro, perfiles —generalmente más jóvenes— que priorizan la inmediatez, las soluciones automatizadas y el precio. En su opinión, ambos modelos coexistirán sin que uno desplace al otro.

Jaime Lázaro añadió que la verdadera diferenciación en banca privada no vendrá tanto de la sofisticación de los productos, sino de la capacidad de conectar las decisiones de inversión con los objetivos vitales y familiares de los clientes. La planificación patrimonial, en este sentido, se convierte en el eje central de la propuesta de valor.

Retos estructurales y transformación del sector

En cuanto a los desafíos del sector, David Cienfuegos apuntó dos tendencias internacionales con potencial impacto. Por un lado, la creciente conexión entre previsión social y ahorro, con un papel más activo de las empresas en el bienestar financiero de sus empleados. Por otro, el avance del private equity en la adquisición de firmas de asesoramiento, buscando generar economías de escala y mayor eficiencia.

El debate sobre la arquitectura abierta también ocupó un lugar destacado. José de Alarcón defendió que, ante una oferta cada vez más amplia, el papel del asesor es fundamental para filtrar y adaptar las soluciones a las necesidades concretas de cada cliente.

José Miguel Maté coincidió en que el sector evoluciona hacia una mayor concentración. Tras una etapa de oferta muy extensa, considera que el mercado tiende a simplificarse, con un mayor peso de carteras gestionadas y asesoramiento. En paralelo, advirtió que la presión sobre los márgenes, derivada de la regulación y los costes, refuerza la importancia del tamaño, aunque la tecnología —y en particular la inteligencia artificial— podría permitir a firmas más pequeñas competir con éxito.

Por su parte, Jaime Lázaro señaló que uno de los grandes retos es la fidelización del cliente en un entorno marcado por la digitalización y la entrada de nuevos competidores. En este contexto, subrayó la importancia de gestionar adecuadamente el relevo generacional, ampliando el foco desde el cliente individual hacia la unidad familiar.

Finalmente, José de Alarcón puso el foco en los activos alternativos, defendiendo su papel creciente en las carteras, pero siempre bajo un adecuado asesoramiento. Recordó que se trata de productos complejos que requieren una correcta explicación y encaje dentro de la planificación financiera, y destacó que, en su entidad, la asignación media a alternativos ronda el 10% en clientes de mayor patrimonio.

El Comité Consultivo de la CNMV se pronuncia sobre la guía técnica para las gestoras de vehículos de inversión colectiva cerrados

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guía técnica de la CNMV para gestoras
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El Comité Consultivo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado sus respuestas a las cuestiones planteadas por este supervisor en la consulta pública previa, del 7 de noviembre de 2025, sobre el proyecto de «Guía técnica sobre el control interno en la gestión de vehículos cerrados». Aunque la posición del Comité Consultivo no es vinculante para la CNMV, sus criterios y aportaciones reflejan la posición del sector1 y pueden marcar las líneas principales de la guía técnica.

Esta guía resultará de gran relevancia para las entidades gestoras de vehículos cerrados, pues definirá expresamente criterios importantes que tener en cuenta para autorizar y poner en marcha nuevas gestoras y para la supervisión de la CNMV, analizan desde finReg360.

Aunque sus respuestas se refieren solo a sociedades gestoras, debe entenderse que abarcan también a los vehículos autogestionados, explican desde el despacho.

Principio de proporcionalidad

El Comité considera que las obligaciones de control interno deben aplicarse teniendo siempre en cuenta el principio de proporcionalidad, por lo que la guía debe recoger con claridad los factores que describan este principio y que deberían de ser:

  • El volumen de activos gestionados de la gestora.
  • El perfil de los inversores.
  • El número y tipos de los vehículos gestionados.
  • El volumen de las operaciones y la complejidad operativa.
  • El canal o canales de de comercialización utilizados por la gestora.
  • La pertenencia o no a un grupo empresarial.

En relación con el perfil de los inversores, además de la clásica distinción entre minorista y profesional, propone introducir un criterio económico objetivo dentro de la categoría minorista, pues esta puede albergar realidades muy distintas y merecedoras de un nivel de protección diferente. Así distingue entre:

  • Minoristas de baja cuantía, con, por ejemplo, compromisos de en torno a 10.000 euros y que requieren máxima protección.
  • Minoristas de patrimonio elevado, con, por ejemplo, compromisos de en torno a 1 millón de euros por vehículo, que normalmente cuentan con asesoramiento y experiencia inversora.

Sobre el criterio de pertenencia a un grupo empresarial, el Comité destaca que si la gestora forma parte de un grupo con sistemas de control interno consolidados, se deberían considerar esos controles para evitar duplicidades y reducir cargas adicionales.

Unidad de control interno

Recomienda que, de forma predeterminada, el órgano de control interno esté formado por las unidades de cumplimiento normativo y gestión de riesgos, de manera que la separación de estas funciones se trate como una excepción.

Además, la función de auditoría interna podrá formar parte del órgano de control interno cuando las gestoras sean pequeñas y medianas empresas.

Consejero no ejecutivo o independiente

El Comité sugiere suprimir la obligación de contar con un consejero no ejecutivo o independiente en la gestora que, reconoce, no es operativo aplicar a sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado (SGEIC).

Esta obligación está prevista en la normativa sobre las gestoras de instituciones de inversión colectiva y la CNMV la viene aplicando de forma supletoria a las SGEIC, pero estas entidades tienen una realidad muy distinta y no resulta adecuado exigírselo, máxime teniendo en cuenta que la mayoría de ellas son pymes.

Conflictos de intereses

Además de enumerar ciertos conflictos característicos de las gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado (entre otros, coinversiones o asignación de inversiones entre vehículos «paralelos»), propone crear una comisión de conflictos de intereses en la gestoras medianas y grandes.

Asimismo, considera conveniente divulgar: los tipos de conflictos previsibles de la gestora y la política de gestión de conflictos de intereses, en la documentación legal de los vehículos de inversión (folleto o reglamento de gestión); y los conflictos de intereses que les hayan afectado y las medidas de mitigación aplicadas, notificándolos a los inversores con posterioridad, aunque la Ley 22/2014,2 de entidades de capital riesgo ya lo prevé.

El Comité también propone incorporar una relación de políticas y procedimientos necesarios dentro de una gestora (atendiendo al principio de proporcionalidad); crear plantillas para esos procedimientos y para los informes que se generen dentro de la gestora; y relacionar las actividades que deben realizar las funciones de control interno.

Silverway Asset Management colabora con el Grand Prix Madrid de tenis para impulsar su crecimiento

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La gestora de fondos Silverway Asset Management colabora con el torneo de tenis Grand Prix Madrid al que ha dado nombre en esta edición y del que este fin de semana tendrán lugar las semifinales y finales. La Federación de Tenis de Madrid (FTM) Silverway Asset Management refuerzan así una alianza estratégica que  sitúa a la capital como un referente creciente del tenis profesional, tanto  masculino como femenino. 

En esta quinta edición, el torneo ha dado un salto cualitativo e histórico ya con la denominación Open Villa de Madrid by Silverway Asset Management, ya que su cuadro femenino ha ascendido a categoría WTA 125, con una  dotación de 100.000 euros en premios y 125 puntos para el ranking mundial.  Por su parte, el torneo masculino, el Open Comunidad de Madrid by Silverway Asset Management, ostenta la categoría ATP Challenger 75 con 97.640  euros en premios. 

Apuesta estratégica para el crecimiento del tenis 

La celebración simultánea del cuadro femenino y del masculino posiciona  internacionalmente el torneo y maximiza su impacto deportivo y mediático. En este contexto, el apoyo de Silverway Asset Management responde a una  visión a largo plazo: impulsar el crecimiento del torneo y acompañar la  consolidación de Madrid como uno de los grandes hubs del tenis en Europa. 

Esta apuesta conecta además con la propia historia de la firma. El fundador  y presidente de Silverway Asset Management, Pedro Escudero, extenista, traslada al proyecto empresarial los valores del deporte de alto  nivel, como la disciplina, la resiliencia y la ambición de crecimiento sostenido, que hoy se reflejan en el impulso a competiciones como el Grand Prix Madrid.  Para Pedro Escudero, “afrontar el tramo final del torneo como patrocinador  principal, en un fin de semana decisivo, refuerza nuestro compromiso con el  crecimiento del tenis en Madrid. Este proyecto refleja plenamente nuestra  manera de entender el esfuerzo, la constancia y la búsqueda de la  excelencia”. 

El Real Club de Campo Villa de Madrid, situado a orillas del Manzanares,  cuenta con seis pistas de competición y cuatro de entrenamiento para acoger  a algunas de las principales promesas y figuras del circuito internacional, en  una semana clave que culminará con la proclamación de los campeones. 

Por su parte, Tati Rascón, presidente de la Federación de Tenis de  Madrid, destaca que “llegar a las finales con este nivel competitivo y  organizativo demuestra el potencial del torneo. La alianza con Silverway Asset  Management nos permite seguir creciendo y proyectar Madrid como una  referencia internacional en el tenis”. 

Compromiso con el ahorro y la democratización de la inversión de  élite 

Esta alianza estratégica con la Federación de Tenis de Madrid y el Real Club de Campo Villa de Madrid coincide con un momento clave para la gestora.  Silverway Asset Management, entidad registrada y aprobada por la CNMV,  ultima el lanzamiento de su primer fondo de inversión con una aportación mínima de tan solo 500 euros. Esta iniciativa busca democratizar  el acceso a estrategias de inversión de élite, trasladando al ámbito financiero  una filosofía basada en la constancia, la planificación y la visión a largo plazo.

Alto el fuego en Irán: comprar el alivio, no la paz

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La tregua de dos semanas anunciada esta semana merece una lectura sin sesgos. El acuerdo se alcanzó con menos de dos horas de margen respecto al plazo impuesto por Trump, con Pakistán actuando como mediador principal. Desde una perspectiva de gestión de crisis, es un resultado positivo. Desde la perspectiva del inversor, es el inicio de una fase de incertidumbre negociadora, no su resolución.

El propio Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní incluyó una advertencia significativa en su comunicado: “Se subraya que esto no supone el final de la guerra”. Una frase que debería ser suficiente para moderar el entusiasmo.

La arquitectura del acuerdo y sus fisuras inmediatas

El acuerdo descansa sobre pilares que entendemos que pueden resultar insuficientemente sólidos:

a) Dos planes de paz incompatibles. Trump describió el plan iraní de diez puntos como “una base de trabajo para negociar”, pero las posiciones de partida son diametralmente opuestas. El plan iraní contempla demandas como el control del Estrecho de Ormuz, el levantamiento de todas las sanciones y el pago de reparaciones de guerra. El plan estadounidense de quince puntos, presentado en marzo, exigía exactamente lo contrario: desnuclearización, fin del apoyo a intermediarios regionales y libertad de navegación sin condiciones.

b) Doble discurso iraní. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán afirmó en su declaración interna que “casi todos los objetivos de guerra han sido alcanzados”, mientras que en el plano internacional adoptó un tono conciliador. Esta discordancia es una señal de alerta: Teherán tiene pocos incentivos para hacer concesiones que erosionen su credibilidad interna, y se vería favorecida por la pérdida del control republicano en ambas cámaras en las legislativas de noviembre. 

c) Postura Israel – Líbano, ¿coherente con la iniciativa estadounidense?

El Estrecho de Ormuz: reabierto en la forma, restringido en el fondo

Este es el punto que más impacto tiene sobre los mercados de energía y sobre el riesgo geopolítico estructural. El ministro de Asuntos Exteriores iraní Araghchi anunció que el tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz sería posible durante dos semanas “mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y con la debida consideración a las limitaciones técnicas”.

Sin embargo, la expresión “limitaciones técnicas” y la referencia a la “coordinación con las Fuerzas Armadas” son realmente la declaración de un peaje operativo. Antes de la guerra, cerca de 100 buques transitaban el Estrecho a diario sin coordinación alguna con el ejército iraní. Lo que se está normalizando ahora es un régimen de navegación condicionada que, de consolidarse en un acuerdo permanente, representaría un cambio estructural en el mercado energético global.

Según AP, el plan permitiría a Irán y Omán recaudar tasas por los tránsitos a través del Estrecho, lo que constituiría una violación directa de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

¿Implicación de inversión directa? Incluso en un escenario de paz, la prima de riesgo sobre el petróleo no desaparece; simplemente cambia de naturaleza, pasando del riesgo de cierre total al riesgo de peaje y restricción discrecional.

Valoración de escenarios

Asignamos probabilidades condicionales a tres escenarios en un horizonte de seis meses:

Los obstáculos al escenario de paz definitiva son considerables. Trita Parsi, experto en Irán, advierte de que las conversaciones de Islamabad podrían fracasar, aunque reconoce que “el terreno ha cambiado”. Compartimos ese diagnóstico, con un matiz importante: el terreno ha cambiado en lo táctico, pero no estratégicamente.

Lo que el rally no está descontando

Los mercados han reaccionado de forma racional a la eliminación del riesgo de cola más extremo (destrucción total de infraestructura iraní, cierre permanente de Ormuz). 

Petróleo: El brent cotiza en torno a 95 dólares por barril, frente a los casi 110 previos al anuncio del alto el fuego, si bien el nivel previo al conflicto era de aproximadamente 70. La diferencia refleja que el mercado no cree en una normalización completa de flujos y coincidimos con esa lectura: mientras Ormuz opere bajo un régimen de coordinación iraní, la prima estructural no desaparece. La economía global hoy es menos dependiente del crudo, pero hay implicaciones macro; la demanda es extremadamente inelástica, y si el petróleo se mantiene consistentemente alto afectará el consumo de productos y servicios no energéticos.

Renta variable. El rebote del S&P 500 y del Euro Stoxx 50 está justificado por la reducción del riesgo de cola, pero conviene mantener la cautela ante la posibilidad de que las conversaciones de Islamabad generen nuevos picos de volatilidad. El jueves, el Wall Street Journal publicaba un artículo que recogía las dudas del equipo de Trump sobre la posibilidad de haber cantado victoria de forma prematura. En el momento de escribir estas líneas, Irán aún no ha abierto Ormuz y ha anunciado que hundirá los barcos que intenten transitarlo sin autorización previa. Además, ha filtrado que cobrará un peaje y que solo permitirá el paso a 12-15 embarcaciones diarias, frente al centenar que navegaban el estrecho antes del conflicto. Ni Estados Unidos ni la comunidad internacional aceptarán el control iraní del estrecho como solución definitiva. En esa misma dirección, el índice de aprobación de Trump se desploma. Si su administración llega a dar por perdido el control de ambas cámaras antes de noviembre, el presidente intensificará los ataques y, con el capital político agotado, se centrará en eliminar definitivamente la “amenaza” nuclear iraní.

La próxima semana arranca el período de publicación de resultados del primer trimestre. La incertidumbre puede llevar a las empresas a rebajar sus perspectivas para el segundo trimestre, lo que obligaría a los analistas a recortar sus proyecciones de crecimiento de beneficios, que han aumentado un 4,5% desde el inicio de las hostilidades. Aunque el PER ha comprimido en respuesta al aplanamiento de la curva, un consenso más conservador constituirá un obstáculo claro para que el mercado continúe subiendo a corto plazo en una dinámica similar a la que vivimos en abril de 2025, tras el Día de la Liberación. Según un informe reciente de la Fed de Dallas, si el conflicto se prolonga hasta fin de año, el PIB global podría verse impactado en un -1,3%, recortando 3-4 puntos porcentuales a la proyección de BPA 2026 (~14%).

Divisas y tipos. El dólar (DXY) ha caído alrededor de un 1% y los futuros de fed funds descuentan ahora once puntos básicos de recortes para diciembre frente a cero antes de la tregua. El mercado está apostando a que la Fed recuperará margen de maniobra si el shock energético se disipa. Las posiciones largas en DXY han comenzado a deshacerse y el dólar ha perdido el soporte de su media móvil de doscientas sesiones, lo que abre potencial para que el euro ataque de nuevo la zona de máximos.

En definitiva, el alto el fuego es positivo y reduce la probabilidad de un escenario catastrófico en el horizonte inmediato. Pero los inversores que lo interpreten como el inicio de una normalización duradera están asumiendo riesgos.

Las negociaciones de Islamabad que arrancan el viernes serán el primer test real. Las posiciones de partida de ambas partes siguen siendo estructuralmente incompatibles: el actor israelí opera con agenda propia e Irán ha demostrado su capacidad para administrar el discurso interno de victoria con independencia del resultado diplomático.

Block Asset Management nombra a Paul Brown socio y director global de Distribución

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Paul Brown en Block Asset Management
LinkedInPaul Brown, socio y director global de Distribución de Block Asset Management (BAM).

Block Asset Management (BAM) ha anunciado el nombramiento de Paul Brown como nuevo socio y director global de Distribución. Según destaca la firma, Brown aporta 40 años de carrera profesional en servicios financieros, incluyendo más de 35 años en gestión patrimonial internacional.

“Habiendo fundado su propia firma IFA en 1996, que expandió con éxito por Europa antes de fusionarse con el negocio de Blacktower Group en 2013, Paul posee un profundo conocimiento del panorama global de intermediarios y asesoría”, destacan. Brown se incorpora desde IFA Gateway, donde ocupaba el puesto de CEO desde hace ocho meses.

Desde la gestora explican que, en los últimos años, Paul Brown ha sido una figura clave en la evolución de los vehículos de inversión de nivel institucional. “Gracias a su liderazgo en Gateway Mastertrade, cultivó una red formidable y creciente de asignadores, especializada en la distribución de sofisticadas estrategias generadoras de alfa”, indican. Y añaden: “Su capacidad para alinear el capital institucional con entornos de mercado complejos, combinada con su experiencia en la construcción de asociaciones de alto nivel, será fundamental para impulsar la expansión continua del alcance de fondos de BAM”. 

Su nombramiento supone un paso importante en el crecimiento continuo de BAM, reforzando nuestras capacidades de distribución y alineando aún más nuestra expansión comercial con la profundidad de experiencia que respalda nuestra oferta de inversión. “Paul aporta una rara combinación de experiencia comercial y perspectiva internacional. Su nombramiento fortalece nuestra capacidad para conectar globalmente con inversores, socios y distribuidores mientras seguimos escalando la empresa”, ha señalado Manuel Ernesto De Luque Muntaner, fundador y CEO de Block Asset Management.