Fidelity: Buen momento para repasar los argumentos a favor de las small caps estadounidenses
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

A lo largo de los últimos 12 años, las acciones estadounidenses de pequeña capitalización han experimentado una de las rachas de peor comportamiento relativo frente a las acciones de gran capitalización más prolongadas desde la Gran Depresión. Sin embargo, podría estar produciéndose un cambio en la relación cíclica entre estos dos grupos. Los pequeños valores batieron a los de gran capitalización durante el periodo de doce meses cerrado en marzo de 2026 y en el primer trimestre de este año. Está por ver si se mantendrá esta rentabilidad superior a largo plazo en un contexto de tensiones geopolíticas en Oriente Medio, subida de los precios del petróleo y temores inflacionistas que podrían frenar el actual ciclo de recortes de tipos y perjudicar enormemente a las empresas más pequeñas. Sin embargo, si las acciones de pequeña capitalización pueden superar estos obstáculos, el discurso podría cambiar considerablemente.
Ya han aparecido tendencias positivas en esta clase de activo. Las acciones de pequeña capitalización cotizan actualmente en niveles de valoración atractivos desde una óptica histórica, mientras que las perspectivas de beneficios y crecimiento de las ventas también parecen mucho mejores que en los últimos años.

Esta mejoría de las perspectivas de beneficios está respaldada por una combinación de factores:
1.- La solidez de la economía estadounidense.
2.- Un ciclo de recorte de tipos de la Reserva Federal de EE.UU. que podría ayudar a los pequeños valores, especialmente aquellos con una proporción relativamente elevada de deuda a tipo variable.
3.- Las recientes rebajas de impuestos a las empresas, que se traducen en más gasto en fabricación, infraestructuras y despliegues tecnológicos por parte de las pequeñas empresas estadounidenses centradas en el mercado interno.
El ciclo de los valores de gran capitalización frente a los de pequeña capitalización
Es importante entender cómo ha oscilado históricamente la relación entre los valores estadounidenses de pequeña y gran capitalización. La tabla que figura a continuación muestra los seis periodos de mejor comportamiento relativo de los valores de pequeña capitalización de EE.UU. desde 1929 y los siete periodos de peor comportamiento relativo. Estos ciclos han tenido una duración media de alrededor de siete años.

Las valoraciones importan
Resulta imposible afirmar si la tendencia cíclica está empezando a cambiar en favor de los valores de pequeña capitalización, ya que determinar cuándo se producen las rotaciones de las clases de activos es, por naturaleza, difícil. La inflación persistente, el impacto de los aranceles estadounidenses en los costes y las cadenas de suministro y el grado de incertidumbre económica complican aún más el análisis de las tendencias.
Sin embargo, lo que está fuera de toda duda es la ventaja en materia de valoración. En marzo de 2026, los valores de pequeña capitalización de EE.UU. se encontraban en su quintil de valoración más bajo frente a las grandes cotizadas desde 1990. A corto plazo (tres años o menos), la valoración relativa no ha valido de mucho para predecir el comportamiento relativo de los valores de pequeña capitalización, pero las probabilidades históricas de un mejor comportamiento relativo de estos son más convincentes en periodos más largos. Cuando los valores de pequeña capitalización de EE.UU. alcanzaron su quintil más barato durante los últimos 35 años, tendieron a destacar, especialmente en periodos a cinco y diez años.

Las tendencias de concentración del mercado también podrían jugar a favor de los pequeños valores. En marzo de 2026, las acciones de pequeña capitalización suponían alrededor del 4% del conjunto de la bolsa estadounidense, frente a una media a largo plazo de alrededor del 9%. Creemos que, con el tiempo, si los valores de pequeña capitalización regresan a su concentración media a largo plazo, su evolución frente a los grandes valores podría verse favorecida.
Tras un largo periodo de predominio de las grandes multinacionales, beneficiadas en parte por la solidez de sus posiciones sectoriales y sus fundamentales, creemos que el cambio en el contexto de inflación, geopolítico y de política monetaria podría dar lugar a un abanico más amplio de posibles ganadores y perdedores en diferentes categorías de inversión. Eso también podría favorecer a los valores de pequeña capitalización de EE.UU.
Tendencias que favorecen a las acciones de pequeña capitalización
De cara al futuro, varias tendencias de tipo fundamental podrían actuar en favor de los valores de pequeña capitalización de EE.UU. durante los próximos años. Algunas de ellas son:
1.- La continuidad de la buena salud general de los fundamentales del mercado estadounidense, según los indicadores económicos adelantados.
2.- Una posible bajada de los tipos de interés, lo que podría beneficiar enormemente a las empresas de pequeña capitalización debido a que, en conjunto, presentan una relación entre beneficios y gastos netos por intereses más baja que la de las grandes empresas cotizadas.
3.- La posibilidad de que se produzcan más adquisiciones de empresas de pequeña capitalización, impulsadas por los descuentos en las valoraciones y los esfuerzos por repatriar y localizar las cadenas de suministro de EE.UU.
4.- Las empresas de pequeña capitalización suelen estar más centradas en el mercado estadounidense que las de gran capitalización, lo que significa que algunas de ellas podrían verse menos afectadas por un posible deterioro de los beneficios asociado a las fluctuaciones de las divisas internacionales, las posturas de tipo político o las maniobras militares.
No todas las empresas de pequeña capitalización son iguales
Sin embargo, desde una perspectiva fundamental, es importante reconocer que la calidad de las empresas estadounidenses más pequeñas varía enormemente. A principios de 2026, alrededor del 41% de los integrantes del índice Russell 2000® de pequeña capitalización no generaban beneficios. Esta situación se explica, en parte, por el número de empresas en fases iniciales y orientadas al crecimiento que componen el índice.
Sin embargo, a lo largo del tiempo, independientemente del contexto económico, la evolución del mercado o el sesgo de estilo, ha existido la oportunidad de encontrar empresas con buenos resultados dentro del universo de las acciones de pequeña capitalización estadounidenses. En cada uno de los últimos 25 años naturales, la media de los valores con mejor comportamiento (entre los primeros 500, aproximadamente el primer 25%, atendiendo a la rentabilidad) del índice Russell 2000® superó a la media de los mejores valores (entre los primeros 125, aproximadamente el primer 25%, atendiendo a la rentabilidad) del S&P 500.

La ventaja del enfoque activo
En un plano más general, las empresas estadounidenses de menor tamaño suelen presentar niveles estructuralmente más elevados de dispersión de las rentabilidades, lo que retrata un segmento de mercado en el que los factores particulares predominan sobre los factores macroeconómicos. La limitada cobertura de análisis en un universo de inversión tan diverso, la menor liquidez y los modelos de negocio menos diversificados suelen dar lugar a mayores divergencias en las cifras de beneficios y las trayectorias de valoración entre las distintas empresas.
Como consecuencia, la brecha entre los ganadores y los perdedores puede ser mayor en el segmento de las empresas estadounidenses de menor tamaño en comparación con las empresas medianas y grandes. Eso crea un entorno propicio para el análisis fundamental y la selección de valores, respaldando los argumentos a favor de la gestión activa para aprovechar las valoraciones inadecuadas e identificar negocios capaces de generar rentabilidades superiores, crecer a lo largo del tiempo y pasar de ser pequeñas a ser grandes empresas.

Por lo tanto, no es de extrañar que la gestión activa aplicada a las acciones de pequeña capitalización parezca haber dado buenos resultados históricamente. Nuestro análisis de la rentabilidad de los fondos de la categoría “EAA Fund US Small-Cap Equity” de Morningstar durante los últimos 10 años muestra que, de media, los fondos gestionados de forma activa han batido a los fondos pasivos.

En Fidelity Investments, el proceso de inversión se sustenta en una amplia cobertura de análisis. El equipo de inversión dialoga activamente con la dirección de las empresas y mantiene calificaciones de análisis, valoraciones, precios objetivo y tesis de inversión en una parte significativa del universo de pequeña capitalización de EE.UU., en busca de empresas con un sólido posicionamiento competitivo en nichos en crecimiento, activos ocultos o una gestión emprendedora.
Las acciones se califican del 1 (compra fuerte) al 6 (venta fuerte), lo que permite al equipo identificar nuevas oportunidades de forma rápida y coherente. Como gestor de fondos, evalúo las ideas de los analistas para seleccionar acciones con calificación de compra que presenten características financieras y de crecimiento únicas, integrando mi perspectiva con la de los analistas. Esto se traduce en una cartera que tiende a ser más barata (PER más bajo) y de crecimiento más rápido (tasa prevista de crecimiento de los beneficios) en comparación con el índice Russell 2000®.
Un enfoque activo en renta variable estadounidense de pequeña capitalización
A lo largo de los años, el liderazgo del mercado ha oscilado a menudo entre las empresas de gran capitalización y las de pequeña capitalización. No sabemos si las empresas de pequeña capitalización superarán a las de gran capitalización, ni cuándo lo harán. No obstante, creemos que las tendencias de valoración han aumentado las probabilidades históricas de que las empresas de pequeña capitalización estadounidenses obtengan rentabilidades superiores, especialmente durante los próximos cinco a diez años.
Los inversores siempre pueden elegir entre productos activos y productos basados en índices. Nuestros estudios nos dicen que las empresas de pequeña capitalización han sido una de las clases de activos en las que la selección de valores ha aportado valor añadido históricamente. En este contexto, exponerse con un enfoque activo a las empresas estadounidenses más pequeñas que resultan atractivas por sus características fundamentales, con sólidas posiciones competitivas en nichos en crecimiento, equipos directivos emprendedores y elevadas barreras de entrada, tiene bastantes probabilidades de beneficiar a los inversores en el segundo semestre de 2026 y más allá.











