Amundi, cuatro meses después de convertirse en el patrocinador del único torneo de golf femenino europeo, rebautizado como “The Amundi Evian Championship”, ha lanzado dos nuevos programas de apoyo a las mujeres y a los jóvenes talentos del golf: el Amundi Women Talent y el Amundi Young Talent .
Según afirma el principal gestor de activos de Europa con más de 1,75 billones de euros de activos gestionados, este nuevo proyecto está impulsado por su compromiso con la diversidad y la igualdad, confirmando así su apoyo al deporte femenino.
A través del programa Amundi Women Talent, la compañía patrocina a cinco golfistas europeas durante un período de dos años, a fin de mejorar su perfil en el escenario del golf internacional.
Las cinco golfistas elegidas son las siguientes:
Camille Chevalier – Francia. Ranking 2020 del Ladies European Tour: 86ª. Clasificación internacional: 563ª / 9ª clasificada de las golfistas francesas.
Lucrezia Colombotto Rosso – Italia. Ranking 2020 del Ladies European Tour: 24ªClasificación internacional: 379ª / 2ª clasificada de las golfistas italianas.
Karolin Lampert – Alemania. Ranking 2020 del Ladies European Tour: 5ªClasificación internacional: 279ª / 6ª clasificada de las golfistas alemana.
Lucie Malchirand– Francia.Se convierte en profesional en junio de 2021.
Luna Sobron Galmes – España. Ranking 2020 del Ladies European Tour: 12ªClasificación internacional: 236ª / 4ª clasificada de las golfistas españolas
Además, Amundi apoyará a las nuevas generaciones ayudando a nueve jóvenes franceses, seleccionados durante el torneo U18 de Evian, a entrar en el proceso de selección de las universidades estadounidenses en colaboración con la AJGA (American Junior Golf Association).
«La igualdad de oportunidades forma parte de los valores fundamentales de Amundi y consideramos que la diversidad, en todas sus formas, es un activo real para la sociedad y para la empresa. Estamos encantados de poder contribuir a la visibilidad de estos cuatro prometedores jugadores y permitir que la nueva generación aproveche sus actuaciones para estudiar en el extranjero», apunta Alain Berry, desde Amundi.
Pixabay CC0 Public Domain. La industria de fondos europea resiste el impacto de la pandemia y se fortalece en términos ESG
La Asociación Europea de Fondos de Inversión y Gestión de Activos (Efama, por sus siglas en inglés) ha publicado el «2021 Industry Fact Book», en el que realiza un análisis de las principales tendencias del sector de fondos europeos, así como de la evolución de la normativa en los 29 países de Europa.
Las conclusiones de esta última edición se enmarcan dentro de la pandemia mundial del COVID-19, lo que ha supuesto una gran prueba de fuego para todo el sector, sus jugadores y también su legislación. “El 2020 estuvo innegablemente marcado por la pandemia del COVID-19. A pesar de los enormes daños económicos, los inversores de dentro y fuera de Europa siguieron confiando en los fondos UCITS y los FIAs. De hecho, sus ventas netas aumentaron hasta los 650.000 millones de euros. Los fondos ESG atrajeron más de un tercio de estas ventas netas. Confiamos en que esta tendencia al alza de los ASG continúe, especialmente si los responsables políticos adoptan las medidas necesarias para subsanar la actual carencia de datos ASG”, ha destacado Tanguy van de Werve, director general de EFAMA.
Según los datos recogidos en el documento, los fondos UCITS registraron unas salidas netas de 314.00o millones de euros en marzo de 2020, una de las cifras mensuales más altas en términos absolutos. Pero la confianza de los inversores regresó en abril, manteniéndose las ventas netas muy sólidas durante los siguientes meses, dando como resultado un total de 474.000 millones de euros de ventas netas a lo largo del año. Desglosado por tipo de fondo, el 2020 ha estado marcado por las ventas netas récord de los fondos del mercado monetario y por las fuertes entradas netas en los fondos de renta variable.
Respecto a las FIAs, las entradas netas se vieron ligeramente afectadas por la pandemia. Tras mantenerse positivas en marzo, se volvieron negativas en abril. “La resistencia de los FIAs en medio de la pandemia del COVID-19 confirma el horizonte de inversión a más largo plazo de las aseguradoras y los fondos de pensiones, que son los principales inversores en FIAs”, señala en el documento en sus conclusiones.
Algo que no alteró la pandemia fue la apuesta por la ESG dentro de la industria. Según el informe, los activos netos de los fondos UCITS ESG europeos han crecido fuertemente en los últimos cinco años, con aumentos más significativos en 2019 y 2020. La proporción de fondos ESG creció de casi el 7% del total de activos netos en 2015 al 11% en 2020, o 1,2 billones de euros. Según explican desde Efama, este crecimiento se vio respaldado por un aumento exponencial de las ventas netas de UCITS ESG en 2020, hasta un total estimado de 235.000 millones de euros, a pesar de la pandemia.
Estas tendencias van en línea con el comportamiento en la industria global. Las ventas netas de fondos a nivel mundial aumentaron en 2020 hasta alcanzar el segundo nivel más alto de la década. Las entradas netas en fondos del mercado monetario representaron más de la mitad de las entradas netas totales de 2020: un récord absoluto. Y las ventas netas de fondos de renta variable siguieron siendo bajas, a pesar de las fuertes entradas netas registradas en Europa. “Esto se debió principalmente a las salidas netas en Estados Unidos, que pueden explicarse en parte por el reequilibrio de las carteras de los inversores estadounidenses, que vendieron fondos de renta variable y compraron fondos de renta fija”, matizan.
Perfil del inversor
Sobre el perfil de los inversores el informe señala que las aseguradoras y los fondos de pensiones son, con diferencia, los mayores inversores: a finales de 2020, contaban con el 41% de los activos netos de UCITS y FIAs propiedad de los inversores europeos. En cambio, los hogares ocupan el segundo lugar, con una cuota de mercado del 25%. Otros intermediarios financieros, que son principalmente fondos de inversión a largo plazo, les siguen de cerca, con un 24%.
“Los países con mayores niveles de propiedad de fondos a finales de 2020 eran Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos e Italia. Como reflejo del tamaño de sus economías y poblaciones, los cuatro mayores países europeos figuran en este top cinco. Los Países Bajos ocupan el cuarto lugar en términos de propiedad de fondos, gracias al tamaño de los fondos de pensiones profesionales holandeses, que tienden a invertir una parte importante de sus carteras en fondos de inversión”, explica el documento en sus conclusiones.
Una de las características de la industria europea es la alta concentración, a finales de 2020, el 78% de los activos netos de los fondos UCITS y los FIAs estaban domiciliados en solo cinco países. Luxemburgo e Irlanda son los dos mayores domicilios, debido a su condición de principales centros de fondos transfronterizos, seguidos por Alemania, Francia y el Reino Unido, dado el relativo tamaño de sus economías y su mercado de fondos nacionales.
Por último, el informe desvela que el coste de los fondos UCITS ha disminuido constantemente en toda Europa en los últimos años. “Los costes de los fondos de renta variable y de renta fija gestionados activamente disminuyeron un 11% y un 18%, respectivamente, entre 2016 y 2020. Se espera que esta tendencia continúe en el futuro debido a la mayor transparencia en torno a las comisiones y a la continua presión de los fondos pasivos”, señala el informe.
Pixabay CC0 Public Domain. Segundo semestre de 2021: ¿hasta qué punto deberían preocuparse los inversores por la inflación?
Las perspectivas económicas son positivas a mediados de año gracias, en gran medida, a los importantes paquetes de estímulos económicos aprobados durante el pasado ejercicio, aunque puede que todo este crecimiento tenga un precio. Desde Allianz GI consideran que, en general, los inversores tendrán que plantearse navegar por un entorno de crecimiento global con altibajos y expectativas de inflación aumentadas.
Entre las principales conclusiones que lanza la gestora en sus perspectivas semestrales destaca que la inflación sigue representando uno de los principales riesgos a estas alturas del año, “lo que hace que sea importante preservar el poder adquisitivo y protegerse frente a la volatilidad del mercado”, advierten.
La gestora considera que la economía mundial continúa recuperándose tras la grave ralentización del pasado año y que, a pesar de que la pandemia del COVID-19 todavía no ha acabado, las vacunas están ayudando a que algunas partes del mundo alcancen un punto de inflexión y se espera que los riesgos desciendan a medida que avance el año. “De cara al futuro, los inversores tendrán que hacer frente a unos niveles heterogéneos de crecimiento económico en los diferentes países y sectores, así como a cantidades dispares de estímulos fiscales y monetarios en todo el mundo. Y es necesario que tengan en cuenta los inminentes riesgos de inflación”, señala como su principal escenario.
Según sus consideraciones, se observan signos de que el aumento de la inflación no es completamente transitorio. En este sentido, explican: “Por ejemplo, los agregados monetarios, es decir la cantidad de dinero en circulación en una economía, se han disparado durante la crisis del COVID-19 en respuesta a unos estímulos monetarios sin precedentes. Por otra parte, una continuación de la tendencia de desglobalización, por la que los países tratan de ser autosuficientes en productos esenciales, también intensificaría las presiones inflacionistas. Se observan asimismo algunas señales de aumento de la presión sobre los salarios, que se transmite en forma de aumento de precios”.
Teniendo en cuenta estos factores, desde Allianz advierten de que es posible que la inflación sea incluso más elevada de lo esperado después de 2021, o al menos que los mercados descuenten una mayor probabilidad de este resultado. “Si este escenario está sobre la mesa para el próximo año, creemos que los mercados comenzarían a descontarlo mucho antes. Los mercados financieros vigilarán de cerca la reacción de los bancos centrales a la inflación y a un crecimiento económico más sólido de lo previsto, en particular, la Reserva Federal estadounidense. La Fed aplica ahora un enfoque de objetivo de inflación media, lo que significa que se sentirá cómoda con una superación temporal de su objetivo del 2%. Pero cuanto más espere la Fed a que suba la inflación, mayor tendrá que ser su reacción. El mercado ya prevé que la Fed comenzará a recortar sus compras de bonos de forma progresiva, probablemente en 2022. Se espera que las subidas de tipos se produzcan más tarde. Estos dos acontecimientos podrían dar lugar a cierta volatilidad, dependiendo de cómo sean telegrafiados por la Fed”, apunta en sus perspectivas semestrales.
Por consiguiente, con el aumento de la inflación, al menos de forma temporal, y los bancos centrales dispuestos a endurecer la política monetaria más tarde o más temprano, Allianz GI ve probable que las rentabilidades de los bonos avancen a partir de este punto, “tal vez incluso más avanzado el año”.
“Sin embargo, seguimos pensando que, a largo plazo, los tipos de interés reales (que se han ajustado por la inflación), se mantendrán en bajos niveles en comparación con sus medias a largo plazo, debido a que determinadas tendencias estructurales (incluyendo cambios en la demografía, bajo crecimiento de la productividad y elevados niveles de deuda) también refrenarán el crecimiento económico. Y si no hay otros cambios, el crecimiento económico y los tipos de interés evolucionan históricamente bastante en paralelo”, apuntan.
Implicaciones para la inversión
Con estas perspectivas sobre la inflación sobre la mesa, la gestora apuesta por las duraciones cortas en el caso de la renta fija. “Muchos bonos resultan caros y no solo la deuda soberana, sino también la deuda con grado de inversión y de alta rentabilidad. Si aumenta la preocupación de los mercados de bonos por la inflación y la actuación de los bancos centrales, es posible que las rentabilidades aumenten (y caigan los precios). En este entorno, los inversores querrán gestionar de forma activa sus posiciones, pero los precios más bajos también pueden brindar una oportunidad atractiva. El reemplazo de las rentas continuará representando un desafío en el actual entorno de bajas rentabilidades”, explican.
En el caso de la renta variable destaca que la liquidez de los bancos centrales y una actitud general de tolerancia al riesgo han impulsado los precios de las acciones. De hecho, considera que las acciones estadounidenses son caras, pero es posible que toquen techo en los próximos seis a doce meses. En cambio, ve que las acciones europeas y asiáticas son más baratas y ofrecen precios moderados en comparación con sus niveles históricos. “En estos momentos apostamos por el estilo de inversión value en detrimento del growth, pero, a largo plazo, las acciones tecnológicas desempeñarán un papel importante. Centrarse en empresas que conceden prioridad a las prácticas corporativas sostenibles, incluyendo las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG), puede ayudar a los inversores a afrontar el camino posiblemente accidentado que les espera”, añaden.
Por último, Allianz GI apuesta por las estrategias de gestión de “riesgo ágiles”, es decir, asumir el riesgo de forma gestionada. “En un entorno de bajas rentabilidades, muchos inversores reconocen que tendrán que asumir un mayor riesgo para alcanzar sus objetivos”, concluye.
Desde que comenzamos a trabajar en esta área, en 2015, la cadena de bloques continúa evolucionando como plataforma digital clave para operaciones, registros, tokenización de activos y (como su aplicación quizá más conocida) criptomonedas. Tras varios años de desarrollos alentadores en el área del blockchain corporativo, seguimos convencidos de que el mercado mantendrá su trayectoria hacia una oportunidad económica a largo plazo estimada en 3 billones de dólares.
El BNY Mellon Blockchain Innovation Fund trata de sacar partido al crecimiento en esta área concentrándose en compañías que se sirven del blockchain para generar nuevos flujos de ingresos o reducir sus estructuras de costes elevando su eficiencia operativa.
Transformación digital
El COVID-19 ha forzado enormes cambios a nivel mundial en el comportamiento de los consumidores y de las empresas. Afortunadamente, la transformación digital ya estaba bien avanzada antes de estallar la pandemia, lo cual ayudó a resolver muchos de los retos planteados por esta. El trabajo remoto, el aprendizaje a distancia, las videoconferencias, las compras en línea y la banca digital se han convertido en aplicaciones y servicios integrales para el buen funcionamiento de la sociedad. Las transformaciones generacionales y sociales resultantes tienen implicaciones extraordinarias.
En términos generales, la cadena de bloques es una base de datos que ofrece a sus usuarios —o “participantes de la red”— un modo de transferir y registrar información de forma segura sin un intermediario central o reconciliación manual. Esta capacidad revolucionaria puede ofrecer maneras únicas de reducir costes, eliminar ineficiencias y reducir el fraude. En nuestra opinión, representa un cambio de paradigma en ecosistemas que dependen de la confianza.
La aplicación más conocida de esta tecnología es el Bitcoin, pero el blockchain ya se está utilizando en múltiples sectores (como por ejemplo servicios financieros, sanidad, gestión de la cadena de suministro y seguridad alimentaria) y se halla en fase de pruebas en un amplio abanico de áreas de actividad adicionales. En teoría, cualquier aplicación que requiera una contabilidad subyacente puede ser respaldada o asistida por la tecnología de cadena de bloques. El sistema financiero global depende en gran medida de terceros para facilitar el intercambio, la liquidación y el servicio de activos. El blockchain puede trastocar este sistema establecido ofreciendo una manera única de evitar las ineficiencias y las oportunidades potenciales de fraude que plantea la intermediación.
Todo el ecosistema
El BNY Mellon Blockchain Innovation Fund se diferencia de sus homólogos en que trata de invertir en todo el ecosistema de la cadena de bloques, en lugar de concentrarse en las criptomonedas. Creemos que esta amplitud es capaz de aportar mayores niveles de rentabilidad ajustada al riesgo y una menor volatilidad a largo plazo frente a las alternativas más criptocéntricas.
La estrategia se propone identificar e invertir en empresas globales que facilitan o utilizan la tecnología blockchain y que son componentes clave de su ecosistema. En nuestra opinión, el tema extremadamente dinámico de la cadena de bloques puede dividirse en tres segmentos clave: 1) sistemas financieros, centrado en la transferencia de valor; 2) blockchain corporativo, centrado en la transferencia de bienes, servicios y datos; y 3) activos tokenizados, centrado en la transferencia de activos físicos. Esta última área será el próximo pilar significativo de crecimiento en el ecosistema de la cadena de bloques.
Hasta la fecha nos hemos concentrado principalmente en el blockchain corporativo, que ha visto crecer rápidamente las oportunidades a medida que las empresas diseñan y construyen plataformas de cadena de bloques a las que trasladan sus servicios y operaciones en el marco de la economía digital.
Nuestro proceso de inversión se basa en una plataforma colaborativa de análisis global que abarca a toda la firma, y que aprovecha los conocimientos y experiencia en múltiples áreas de más de 20 expertos sectoriales. Aplicamos un riguroso enfoque fundamental en busca de oportunidades de crecimiento sólido y sostenible en empresas que lideran sus respectivos mercados a través de la innovación mediante tecnología de cadena de bloques. Toda acción en cartera presenta idealmente una combinación de fundamentales sólidos, una gran relevancia en el tema de la cadena de bloques y un gran mercado final sensible a la disrupción. Nos limitamos a invertir en compañías con una capitalización bursátil mínima de 250 millones de dólares y un volumen de contratación diario adecuado, para asegurar la liquidez a medida que crece el patrimonio del fondo (en línea con el enfoque de gestión de riesgos y de liquidez de nuestra firma).
Creemos que el blockchain es una de las tecnologías más disruptivas que hayan surgido desde la adopción generalizada de internet, y que afecta a todos los sectores y regiones. No nos cabe ninguna duda de que la economía mundial se está moviendo con gran rapidez hacia una realidad digital, y esta tecnología es crucial para su avance en esta dirección. La oportunidad de la cadena de bloques ya está aquí. Ahora.
Tribuna de Erik Swords, gestor del BNY Mellon Blockchain Innovation Fund
Cajamar, banca cooperativa, ha obtenido la certificación de “Gran Lugar para Trabajar”, otorgado por la consultora Great Place to Work, líder en la identificación y certificación de entornos laborales. Este reconocimiento, uno de los más prestigiosos a nivel internacional, evalúa el ámbito de la gestión de personas y estrategia de las empresas y se otorga de forma anual.
Así, Cajamar recibe esta certificación tras un diagnóstico del ambiente organizacional, que incluye una encuesta global de los empleados, una auditoría cultural y una evaluación de los beneficios, políticas y buenas prácticas. “Grupo Cooperativo Cajamar ha obtenido esta certificación que le acredita como una organización financiera con una cultura de alta confianza basada en el respeto, el reconocimiento y el desarrollo profesional, capaz de atraer y retener talento”, aseguran desde la entidad.
Además, los datos de la consultora destacan las iniciativas y planes de acción relacionados con la gestión de personas del banco, destacados durante el estudio por sus 5.500 empleados. Entre las principales estrategias en materia de Recursos Humanos puestas en marcha por la entidad, la consultora destaca su labor para fomentar el desarrollo profesional, la implicación, el orgullo de pertenencia y la cooperación entre compañeros.
“Esta certificación es un reconocimiento que avala y refuerza, más si cabe, la exigencia y el compromiso que dedicamos en nuestra organización a la gestión de personas como estrategia fundamental de nuestro grupo”, añade Francisco Javier Rodríguez Jurado, director general de Recursos Humanos.
Great Place to Work es una consultora que busca identificar, crear y mantener culturas de alta confianza y alto rendimiento ayudando a las organizaciones a convertirse en mejores lugares para trabajar.
Las medidas de las autoridades regulatorias en varios sectores de la economía china se han intensificado recientemente, lo que ha sobresaltado a los mercados y ha provocado fuertes caídas en las bolsas. Sin embargo, en la opinión de Fidelity International, parte de estas ventas parecen exageradas, lo cual crea oportunidades para los inversores en los casos en los que el crecimiento a largo plazo se mantiene intacto y el impacto de las políticas públicas es neutral o incluso positivo.
Las acciones de muchas compañías chinas han registrado fuertes descensos en las últimas jornadas, después de que la publicación de un nuevo marco normativo más exigente de lo previsto para los proveedores de formación alimentara el miedo a que se agravaran las incertidumbres normativas en el sector empresarial de China.
A primera vista, la sacudida que ha sufrido el mercado es comprensible a la vista de la gravedad de las medidas de los reguladores, que amenazan de forma efectiva con poner fin a los servicios privados de formación extraescolar como actividad con fines de lucro. Eso se produjo después de un año en el que los reguladores chinos han tomado medidas contundentes en ámbitos como la privacidad de los datos, la ciberseguridad y las normas antimonopolio, entre otros.
Para algunos inversores, las medidas contra el sector de la formación extraescolar alimentaron el miedo a un escenario catastrofista en el que se desataría una presión normativa asfixiante y generalizada en amplias franjas de la economía china. Sin embargo, en Fidelity International creen que algunas de estas inquietudes están exagerándose y es necesario ver las cosas con perspectiva. Las intervenciones de los reguladores en China no son algo nuevo. Lo que es diferente esta vez es cómo se pusieron específicamente bajo el foco las variables económicas de un sector en concreto, los servicios privados de formación extraescolar para estudiantes de educación primaria y secundaria en materias curriculares clave.
Estas medidas fueron una sorpresa, pero los problemas que tratan de abordar son una preocupación nacional de sobra conocida en China: cómo reducir las cargas económicas de los hogares para ayudar a impulsar la maltrecha tasa de natalidad del país.
La educación ha pasado a conocerse en China como una de los “tres grandes obstáculos” (junto con la vivienda y la sanidad), cuyos costes se han descontrolado en los últimos años y han supuesto una pesada carga para los nuevos padres. Así, los valores relacionados con la educación, los inmuebles y la sanidad se han llevado la peor parte en la oleada de ventas. También los valores tecnológicos se han visto afectados, pero eso lo consideramos una cuestión aparte. Las empresas tecnológicas y de Internet más grandes y dinámicas de China han estado bajo la lupa de las autoridades en aquellos casos en los que sus modelos de negocio nuevos y cambiantes pueden haber hecho que consigan una influencia económica enorme dentro de un marco regulatorio que necesariamente estaba evolucionando en paralelo con el sector. No es algo que ocurra solo en China, sino en todo el mundo, a juzgar por las recientes medidas de los reguladores contra las grandes empresas tecnológicas y de Internet en EE.UU. y Europa, por ejemplo.
Surgen oportunidades
Para los inversores a largo plazo que buscan empresas infravaloradas, las ventas a menudo indiscriminadas que hemos visto en los últimos días han creado buenas oportunidades para encontrar gangas, especialmente entre las empresas cuyas trayectorias de crecimiento se mantienen intactas.
En Fidelity International creen que el objetivo último de la reciente oleada regulatoria es alentar un crecimiento sostenible e impulsar la igualdad social. A pesar de los obstáculos de las políticas en algunos sectores, China sigue perfilándose para conseguir un crecimiento del PIB más que aceptable durante la próxima década, mientras que su clase media debería seguir creciendo y aumentando su poder adquisitivo con la reducción de las brechas de renta.
A contiuación se recogen las opiniones de los expertos en la región de Fidelity International:
Entrevista a Paras Anand, CIO Asia Pacífico, y Victoria Mio, directora de renta variable asiática en Fidelity International
¿El sector de la educación ha dejado de ser una opción de inversión?
Las variables económicas de algunas partes del sector de la educación privada de China se han transformado completamente. Por ejemplo, las autoridades ahora obligan a que ciertas áreas de los servicios de formación sean sin fines de lucro. Por otro lado, vemos un profundo desajuste en las cotizaciones, hasta el punto de que algunas empresas de formación cotizan por debajo de su tesorería neta. No se ha decretado una prohibición general contra los servicios de educación y algunas de estas empresas están tratando de adaptarse cambiando sus modelos de negocio.
El mercado ha tomado las noticias sobre la política educativa y ha extrapolado las posibles implicaciones a otros sectores de la “nueva economía”. ¿Es una apreciación sensata?
¿La educación es un caso aislado o estamos ante un esfuerzo coordinado para nivelar el terreno de juego en todo el sector empresarial? Lo que nos parece claro es que mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas es el objetivo primario. China está tratando de redibujar sus políticas económicas y sociales para conseguir un crecimiento más sostenible. Los tres “grandes obstáculos” de la educación, la vivienda y la sanidad han agravado las cargas económicas que deben soportar las familias y han ampliado las brechas sociales. Hemos visto una mayor vigilancia en el sector de Internet, pero pensamos que estas medidas no guardan relación con el deseo de mejorar el nivel de vida de las personas que sí hemos visto en la educación. Por el contrario, el sector de Internet tiene un efecto beneficioso para la sociedad, por ejemplo facilitando el comercio a lo largo de la pandemia y ampliando la inclusión financiera a través de la innovación.
¿Qué podéis decirnos de las acciones de los reguladores en el área de las entidades de participación variable (VIE)? ¿Lo consideráis probable o manejáis algún análisis de escenarios sobre el posible impacto que podría tener?
Las estructuras VIE existen en China desde hace dos décadas aproximadamente. No hemos visto nada que indique que se ha producido un cambio profundo en el statu quo. A lo largo de los años, estas estructuras han posibilitado un enorme volumen de inversión y desarrollo en algunos de los sectores más dinámicos de la economía china. Esta estructura no se aplica únicamente a las salidas a bolsa de empresas extranjeras; el primer Depositary Receipt de China que empleó una estructura VIE salió a bolsa con éxito en el mercado STAR de Shanghái el año pasado. Las empresas chinas con estructuras VIE también han buscado cotizaciones primarias o secundarias en Hong Kong.
¿Quién saldrá ganando y perdiendo con las medidas tomadas recientemente por los reguladores?
En términos generales, China está tratando de conseguir un crecimiento a largo plazo más equilibrado y de reducir las desigualdades sociales. Un crecimiento de más calidad solo puede traducirse en mejores oportunidades de inversión. Las áreas que presentan una mayor sintonía con los objetivos a largo plazo del gobierno son las energías verdes, los semiconductores, las nuevas infraestructuras, las cadenas de suministro del vehículo eléctrico y la fabricación avanzada.
En cuando a los sectores que se enfrentan a una mayor vigilancia de las autoridades, solemos abordarlos desde los fundamentales, centrándonos en empresas que cuentan con modelos de negocio más sostenibles o un mayor poder de fijación de precios. El sector del transporte urgente, por ejemplo, tiene margen para mantener e incluso subir tarifas para pagar salarios razonables a sus trabajadores. El refuerzo de la normativa puede ser un elemento positivo a largo plazo en muchos casos y hemos de fijarnos en las dinámicas sectoriales para identificar a los ganadores y los perdedores.
El sector inmobiliario tiene un gran peso en el mercado de renta fija de Asia y China. ¿Qué nos dicen los mercados de renta fija sobre estas repercusiones?
En nuestra opinión, es improbable que China redoble sus esfuerzos de contención del mercado inmobiliario; ya se han tomado muchas medidas restrictivas y si se tomaran más se podría ver afectada la estabilidad financiera. Sin embargo, la recuperación del sector podría tardar y la negociación de los bonos del sector inmobiliario podría sufrir volatilidad. Por ejemplo, las repercusiones negativas de los conocidos problemas que ha tenido recientemente Evergande, así como los impagos de algunos actores más pequeños como China Fortune Land, se han extendido a otras empresas del sector, lo que ha tirado a la baja de los precios.
En general, vemos que los fundamentales del sector están mejorando, ya que algunos grandes actores están progresando con sus planes de reducción del endeudamiento. El sector probablemente siga inmerso en un proceso de concentración, dado que los actores pequeños tendrán cada vez más dificultades para crecer.
Comentario de la gestora del FF China Consumer Fund, Hyomi Jie
La prima de riesgo de los sectores expuestos a la regulación tendrá que subir, por lo que he tenido en cuenta este factor en todas mis posiciones. Con dicho aumento de la prima de riesgo también estoy revisando varias oportunidades en acciones que se han vendido indiscriminadamente, ya que creo que los motores fundamentales del tema del consumo en China siguen intactos.
Además, si tenemos en cuenta el objetivo a más largo plazo de estas políticas, como el crecimiento de la población y una mayor igualdad de condiciones en lo que respecta a la competencia, pienso que también tendrá implicaciones positivas a medida que los beneficiarios evolucionen, como por ejemplo la creación de nuevas empresas, la transición de las compras en el exterior hacia el mercado interior y la creación de marcas locales emergentes. Por lo tanto, estos son catalizadores a largo plazo -y más sostenibles- que apoyarán el consumo en toda China.
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BBVA ha firmado la carta de adhesión al nuevo informe del Grupo de Trabajo para la Ampliación de los Mercados Voluntarios de Carbono (Taskforce on Scaling Voluntary Carbon Markets, TSVCM, por sus siglas en inglés), que define la hoja de ruta para articular y fortalecer la integridad y transparencia del mercado voluntario de carbono. BBVA es el único banco español miembro de este grupo de trabajo.
Ricardo Laiseca, director de la Oficina Global de Sostenibilidad de BBVA, ha señalado que “la necesidad de llevar a cabo acciones y de disponer herramientas para movilizar el capital que necesita una economía baja en carbono se hace más urgente cada día”. A su juicio, “esto exige impulsar la transición de toda la economía”.
“Todas las empresas e instituciones financieras van a tener que adaptar sus propias estrategias y modelos de negocio. El compromiso de BBVA para alcanzar las emisiones netas en 2050 es total. Además de una clara reducción de las emisiones, también va a hacer falta un mercado voluntario de carbono que sea transparente además de robusto. BBVA respalda el trabajo del TSVCM en la promoción de un mercado genuino con una elevada integridad operativa”, ha explicado.
Desde la entidad señalan que los mercados de carbono privados voluntarios son un complemento útil a los mercados públicos. Un precio del carbono con un diseño adecuado es un elemento clave en cualquier estrategia para reducir las emisiones. Supone un mecanismo que incentiva tanto la reducción del consumo energético como la transición hacia fuentes energéticas más limpias. Establecer un precio justo para las emisiones de carbono supone un paso fundamental para gestionar el riesgo climático e impulsar la asignación adecuada de capital durante la transición hacia un mundo de emisiones cero.
A medida que crece el número de empresas comprometidas a reducir sus emisiones, y aumentan las exigencias de los inversores sobre planes de transición claros y creíbles, es más evidente la importancia de un mercado voluntario de carbono sometido a unas normas óptimas de funcionamiento. Para satisfacer esta creciente demanda hará falta un mercado 15 veces mayor que el actual, según el propio TSVCM.
Por este motivo, el sector privado debe tomar la iniciativa, ofreciendo soluciones de mercado que realmente aporten un valor añadido. Así, los mercados de carbono deben desempeñar un papel clave para alcanzar los Objetivos del Acuerdo de París en 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2050. En este sentido, la coordinación entre el sector público y privado es imprescindible.
Tras una consulta pública en la que han colaborado más de 130 expertos de todo el mundo, elTSVCM ha publicado un informe con los próximos pasos para la articulación de este mercado voluntario. La hoja de ruta establece principios legales para regular el mercado y criterios comunes para garantizar que los créditos de carbono sean genuinos y que representen reducciones reales en las emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello, el Grupo de Trabajo trabajará a partir de ahora en la constitución de un órgano de gobierno independiente del mercado.
Cero emisiones
BBVA se ha incorporado, como uno de los 43 miembros fundadores, a la alianza bancaria de cero emisiones netas (Net-Zero Banking Alliance: NZBA, por sus siglas en inglés). Los bancos de esta alianza internacional se comprometen a que todas sus carteras de crédito y de inversión sean neutras en emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 como fecha límite, en línea con la ciencia y los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París. Además, el impacto directo de su actividad también tendrá que ser neutro, algo que BBVA ya ha conseguido en 2020.
La consulta pública ha logrado alcanzar un amplio consenso en torno al mandato y la misión del órgano de gobierno, así como las bases legales por las que debe regirse el mercado y los criterios de integridad de los bonos de carbono: los Principios Básicos del Carbono (CCP – Core Carbon Principles). Además, dicha consulta ha dejado patente la importancia del papel del órgano de gobierno en la unificación de lo que actualmente es un mercado fragmentado y garantizar la calidad e integridad de los bonos.
El órgano de gobierno fomentará el desarrollo del mercado global voluntario de carbono mediante la estandarización y umbrales de alta calidad que impulsarán el crecimiento del mercado y trabajará de manera independiente del Grupo de Trabajo. Así, el mercado permitirá a los participantes operar con la máxima confianza y la seguridad de que su actividad genera un impacto positivo para el planeta y la población mundial, además de complementar sus iniciativas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Acerca del TSVCM
El Grupo de Trabajo para la Ampliación de los Mercados Voluntarios de Carbono (Taskforce on Scaling Voluntary Carbon Markets, TSVCM por sus siglas en inglés), es una iniciativa impulsada desde el sector privado con el objetivo de construir un mercado de carbono voluntario eficaz y eficiente que contribuya a la consecución de los objetivos del Acuerdo de París. Su impulsor es Mark Carney, enviado especial de la ONU para la acción climática y las finanzas, y está patrocinado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).
En septiembre de 2020, el TSVCM comenzó a trabajar en la creación de la infraestructura necesaria para el desarrollo de un mercado voluntario escalado y de alta integridad para la comercialización e intercambio de bonos de carbono.
Entre las más de 250 instituciones miembros del TSVCM se encuentran compradores y vendedores de bonos de carbono, emisores de normas, representantes del sector financiero y proveedores de infraestructuras de mercado; así como organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales y académicos. Además, cuenta con un consejo asesor, formado por 20 miembros representantes de ONG medioambientales, alianzas de inversores, académicos y organizaciones internacionales.
Las asociaciones bancarias AEB y CECA han firmado un documento por el que se comprometen a promover entre sus entidades una serie de principios de actuación para reforzar su apoyo a la sociedad y canalizarlo a través de medidas específicas.
En la actual coyuntura, marcada por la crisis derivada de la pandemia, las asociaciones han sellado el ‘Protocolo Estratégico para Reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca’, tras informar puntualmente de su contenido y desarrollo a la Secretaría General del Tesoro.
Este documento incluye medidas de fomento de la formación de la plantilla, recolocación y asignación eficiente del trabajo, mantenimiento de la actividad de los antiguos profesionales ahora retirados, educación financiera y digital, inclusión financiera, sostenibilidad, digitalización, y relativas a las retribuciones.
Una de las medidas es la creación de un Observatorio para la Inclusión Financiera, que elabore y actualice el mapa del acceso a servicios financieros en la España rural, de modo que en el futuro se puedan arbitrar, en su caso, conjuntamente entre el sector y las administraciones públicas, mecanismos para ampliar el acceso a los servicios financieros básicos de la población.
El sector bancario está muy ligado al crecimiento económico del país. Con su actividad ha apoyado el emprendimiento, la creación de empresas, con especial foco en las pymes, la financiación de familias y el impulso de nuevos proyectos sociales y medioambientales, contribuyendo, en definitiva, al desarrollo de las comunidades en las que está presente.
Asimismo, el sector bancario tiene una larga trayectoria de apoyo a la sociedad con acciones diversas en las que cabe destacar, entre otras, el apoyo a la educación financiera de jóvenes y mayores, el constante impulso y financiación de iniciativas de ayuda al desarrollo e integración de los colectivos más desfavorecidos, y la inversión en el patrimonio histórico y cultural.
«Ahora que comenzamos a ver indicios de recuperación, es el momento idóneo para demostrar que la banca, aunque afectada por las circunstancias económicas, no solo quiere mantener su apoyo a las familias y a las empresas, sino reforzarlo, por el bien del conjunto de la sociedad española», explican.
CaixaBank fue la entidad líder en financiación sostenible de la banca española en Europa durante el primer semestre del año, según la clasificación de Refinitiv, quien sitúa al banco como quinto en Europa en este tipo de financiaciones.
CaixaBank ha concedido 7.200 millones de euros en financiación sostenible en la primera mitad del presente ejercicio, un 45% más respecto al volumen financiado en todo 2020, consolidándose como uno de los focos de actividad de la entidad.
De esta cantidad, Refinitiv ha considerado 5.900 millones de dólares para la elaboración de su ranking, los procedentes de las operaciones en las que CaixaBank es considerada por esta plataforma de información como entidad de máxima relevancia otop tier lender.
Una parte relevante de la financiación sostenible se ha formalizado bajo el formato de préstamos sostenibles (ESG-Linked), que vinculan el tipo de interés de la financiación a objetivos sostenibles (KPIs o Ratings ESG). En esta categoría, en 2021 CaixaBank ha cerrado 38 operaciones por valor de 3.730 millones de euros. Entre ellas, destacan la financiación sindicada de Acciona, la mayor financiación sostenible hasta la fecha en España y pionera a nivel global al garantizar los impactos planteados como objetivos en la financiación, el sindicado de Atresmedia, que se convirtió en el primer préstamo sostenible en España en el sector audiovisual o las financiaciones sostenibles sindicadas formalizadas por Naturgy, Roca o Werfen. En todas estas transacciones, CaixaBank ha actuado como coordinador de sostenibilidad y agente.
Por otro lado, CaixaBank ha realizado ocho préstamos verdes por valor de 211 millones de euros. Los préstamos verdes se caracterizan por financiar proyectos con un impacto positivo directo en materia medioambiental. Dentro de esta categoría, destaca la financiación concedida en febrero a la Área Metropolitana de Barcelona para financiar su programa de movilidad sostenible o el Project Finance de energía renovable de Cúbico, ambas operaciones públicas.
En cuanto al ámbito transaccional, CaixaBank está liderando la innovación en España en este segmento de productos, movilizando 3.340 millones de euros en nueve operaciones vinculadas a productos transaccionales, donde destacan varias operaciones formalizadas con Endesa, con quien la entidad formalizó ya en 2020 el primer factoring sostenible del mercado español.
14.600 millones de euros en emisiones sostenibles
En cuanto a la actividad de mercado de capitales, durante el primer semestre el banco ha participado en España y Portugal en emisiones de bonos ESG por 14.600 millones de euros, lo que supone duplicar el volumen total registrado en 2020. En concreto, ha participado en 2021 como bookrunner en la emisión de 13 bonos calificados como verdes, sociales o sostenibles.
En la actividad sostenible desarrollada por CaixaBank durante el primer semestre en el mercado de capitales, destacan los bonos verdes o sostenibles de Red Eléctrica, Telefónica, Iberdrola o Enel, y las emisiones del bono sostenible de la Comunidad Autónoma Vasca, Comunidad de Madrid y Andalucía.
Por su parte, CaixaBank ha seguido apostando por una política de funding vinculada a sostenibilidad. Así, durante el primer semestre del ejercicio, ha realizado cuatro emisiones de bonos, tres verdes y uno social, por un importe de 3.000 millones de euros y 500 millones de libras. Con ello, la entidad suma siete emisiones en el mercado de bonos verdes y sociales desde 2019, por un volumen total de 6.000 millones de euros y 500 millones de libras. Esto sitúa a CaixaBank como la entidad financiera con mayor volumen de bonos ESG en el mercado euro.
CaixaBank es una de las entidades financieras más comprometidas con la sostenibilidad, dado que su Plan de Banca Socialmente Responsable recoge cinco importantes principios de actuación que suponen una contribución directa a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
La entidad apoya, mediante su actividad, iniciativas y proyectos respetuosos con el medio ambiente, que contribuyan a prevenir y mitigar el cambio climático, a impulsar la transición hacia una economía baja en carbono y el desarrollo social.
Pixabay CC0 Public Domain. El fondo Allianz Green Bond supera los 1.000 millones de euros bajo gestión
Allianz Global Investors ha anunciado que su estrategia Allianz Green Bond supera los 1.000 millones de euros bajo gestión. Además, según destaca la gestora, este fondo sostenible está catalogado dentro del artículo 9 del Reglamento de Divulgación (SFDR) de la Unión Europea.
Lanzado en vísperas de la Conferencia sobre Cambio Climático (COP21), en noviembre de 2015, el fondo ha cumplido cinco años y es uno de los más veteranos de Europa. Su objetivo es movilizar los mercados de capital para impulsar la transición hacia una economía con bajas emisiones de CO2.
“Si bien los bonos verdes son similares a otros bonos tradicionales, el dinero generado a través de ellos se emplea explícitamente en proyectos con beneficios ambientales cuantificables, abordando cuestiones como: energía renovable, eficiencia energética, edificios limpios, transporte limpio, agua y gestión de residuos. Los bonos verdes cotizan en línea con los bonos estándar del mismo emisor y ofrecen un nivel de riesgo similar. Una de las ventajas de los bonos verdes es la transparencia que brindan a los inversores, ya que las empresas indican de forma clara cómo utilizan el capital, y proporcionan informes sobre los proyectos”, destacan desde la gestora.
El equipo de gestión explica que, fruto de la filosofía de inversión del fondo, han optado por sobreponderar los emisores corporativos. “Esta preferencia se explica por el hecho de que el capital aportado por organismos públicos como los Gobiernos no podrá alcanzar las enormes cuantías anuales que exigen los objetivos del Acuerdo de París sin la participación esencial de las empresas privadas”, aclaran.
La estrategia tampoco evita ningún sector, salvo el de las tabaqueras. En este sentido, defienden que apoyan que empresas de sectores intensivos en emisiones de gases de efecto invernadero puedan emitir bonos verdes si muestran el compromiso de transformar su negocio y emprender una verdadera transición hacia un modelo en sintonía con los objetivos climáticos del Acuerdo de París, con una estrategia sólida y ambiciosa.