El desayuno organizado y moderado por Funds Society bajo el título “Invertir en EE.UU. sin emociones: disciplina, diversificación y enfoque sistemático” reunió a expertos de distintas entidades para debatir cómo afrontar uno de los principales desafíos que tienen actualmente los selectores de fondos: mantener la exposición a la renta variable estadounidense para seguir participando del crecimiento asociado a la inteligencia artificial, pero minimizando al mismo tiempo los riesgos derivados de la elevada concentración del mercado.
En el encuentro participaron Leonardo López, Head of Sales para Iberia de Oddo BHF Asset Management; Diego Rueda, responsable de gestión de fondos de fondos de Unicaja Asset Management; Jorge González, analista de fondos de Tressis; y Alejandro García Ruiz, selector de fondos de A&G Banca Privada. La conversación giró en torno a la estrategia Oddo BHF US Equity Trend, fondo de renta variable estadounidense basado en un modelo sistemático desarrollado por la gestora franco-alemana.
Uno de los principales temas abordados fue el denominado “trilema” del inversor: cómo mantener una asignación estructural a la renta variable estadounidense, cómo reducir el riesgo de concentración en las grandes tecnológicas y cómo seguir beneficiándose del potencial de la inteligencia artificial. Los participantes coincidieron en que Estados Unidos continúa siendo un mercado difícil de sustituir por la fortaleza de su crecimiento empresarial y por el liderazgo de sus compañías en innovación, aunque también reconocieron que la concentración en las denominadas Siete Magníficas obliga a replantear la construcción de las carteras.
En este sentido, Leonardo López defendió el papel de la inversión sistemática como una alternativa para la parte central de las carteras y afirmó que “la inversión sistemática es para el largo plazo y es un sustituto en la parte ‘core’ de las carteras, porque lo cierto es que las carteras van a seguir posicionadas en renta variable estadounidense”.
Por parte de Tressis, Jorge González puso el foco en la evolución de los beneficios empresariales y en las oportunidades ligadas a la inteligencia artificial, señalando que “¿Quién no se quiere comprar una empresa que cotiza con un PER 18x a 24 meses, con márgenes superiores al 50% y crecimiento de ventas superiores al 50%?”, en referencia a NVIDIA.
Desde Unicaja, Diego Rueda destacó los riesgos asociados al actual entorno de tipos de interés y advirtió de que “habrá compañías que puedan tener problemas a la hora de endeudarse”. Asimismo, subrayó cómo ha evolucionado el posicionamiento de los inversores hacia la renta variable estadounidense y las grandes tecnológicas, señalando que estas compañías siguen siendo un componente prácticamente inevitable de las carteras.
Por su parte, Alejandro García Ruiz, de A&G Banca Privada, defendió la importancia de mantener una visión de largo plazo en un mercado saturado de información y resumió su filosofía de inversión afirmando que “en el mercado hay compañías suficientemente buenas y de calidad como para irse a compañías más pequeñas que puedan tener más ruido”.
Como conclusión, el desayuno puso de manifiesto el principal dilema que afrontan actualmente los selectores: continuar invertidos en Estados Unidos para capturar el crecimiento derivado de la inteligencia artificial, sin asumir una dependencia excesiva de un reducido grupo de compañías. Frente a este desafío, los participantes expusieron distintas vías de diversificación —desde estrategias sistemáticas hasta una mayor exposición a medianas y pequeñas compañías o a otros mercados—, aunque con un consenso claro: la renta variable estadounidense seguirá ocupando un papel central en las carteras.
Participantes
- Leonardo López, Head of Sales para Iberia, Oddo BHF Asset Management
- Diego Rueda, Responsable de gestión de fondos de fondos, Unicaja Asset Management
- Jorge González, Analista de fondos, Tressis
- Alejandro García Ruiz, Selector de fondos, A&G Banca Privada


