Para JP Morgan AM la economía global seguirá creciendo a pesar de las tensiones geopolíticas. Según ha compartido Lucía Gutiérrez Mellado, directora de Estrategia para España y Portugal de J.P. Morgan Asset Management, en el encuentro trimestral sobre perspectivas que organiza la firma con periodistas celebrado en Madrid, a nivel mundial, las economías se encuentran en entornos de incertidumbre, pero los gastos e inversiones por parte de los gobiernos y compañías están impulsando el crecimiento, en particular, en Estados. “Los países tienden a fomentar una mayor independencia, lo que está impulsando su economía, a diferencia de las tendencias anteriores más globalizadas”, ha comentado.
Es cierto que sigue existiendo cierta incertidumbre, sobre todo con las tensiones en Oriente Medio, que se han reflejado claramente en el precio del petróleo al superar los 100 dólares. En este sentido, Gutiérrez apunta que “ya hemos vivido otros momentos recientes en el que el precio del petróleo ha estado por encima de este precio”. Y considera que “si el resto del conjunto de economía es bueno, estos precios no afectan tanto al crecimiento”.
Según explica, los países se están esforzando por impulsar sus economías: “EE.UU. es un ejemplo de ello, dónde estamos viendo un crecimiento ligado a la inversión en tecnología y a un fuerte plan fiscal que le permite mantener una independencia energética. En el caso de Europa, la región presenta mayor dependencia energética que EE.UU., pero ha conseguido resultados positivos como en el caso del plan fiscal de Alemania. Por último, China muestra una economía fuerte en exportaciones y desarrollo tecnológico, pero con un problema en la demanda interna que ralentiza el crecimiento”.
Visión de mercados
A la hora de hablar de mercados, Gutiérrez explicó que el incremento de las TIRes de renta fija se debe a distintos factores: el gasto de los gobiernos, las inversiones de las compañías e inflación provocada por el aumento del precio del petróleo ha provocado este fenómeno. “En este escenario, los bancos centrales tienen como prioridad luchar contra la inflación y evitar lo que ocurrió en 2022”, matiza. Eso le hace pensar que vamos hacia un escenario de subidas de tipos y no de bajadas.
“Nos parece que el mercado y, sobre todo desde que empezó la guerra, ha sido súper agresivo con las subidas que se esperan. Para nosotros, claramente vemos más subidas en Estados Unidos, mientras que vemos menos de las que está descontando el mercado para el BCE”, añade.
La segunda reflexión que lanza tiene que ver con las valoraciones. Según comenta, la mayoría de regiones se encontraban a principios de año por encima de sus valoraciones, factor que se ha ido corrigiendo. Sin embargo, se reafirma en su visión sobre que las economías, tanto emergentes como desarrolladas, seguirán creciendo. “El sector que genera un mayor impulso en las economías es el tecnológico, con beneficios 10 veces mayores de lo que eran hace 15 años. El índice de este sector tiene mucho peso y mayor relevancia con respecto al siguiente en magnitud de inversión”, apunta.
En este sentido, es inevitable hablar de IA, ya que se ha convertido en uno de los objetivos que persiguen las economías de todo el mundo. “Tenemos que ver una demanda que luego se justifique o que rentabilice toda la inversión que están haciendo las grandes tecnológicas”, ha explicado. Y añade que, en su opinión, la concentración del índice estadounidense con todo lo relacionado con la tecnología provoca la percepción de ausencia de variedad: “Las carteras deben tener enfoques globales y diversificados”.



