Francesco Sedati, gestor del Eurizon Fund – Top European Research de Eurizon, explica qué significa el enfoque Quality At a Reasonable Price (calidad a un precio razonable) y qué ventajas aporta a un fondo de inversión. En esencia, para la cartera identifican «compañías que tienen una sólida ventaja competitiva en sus sectores y, potencialmente, las compran en momentos en los que están algo penalizadas por el mercado». La cartera, que cuenta con unos 90 valores, tiene una rotación de en torno al 60% por cada lado en un horizonte de un año, con el fin de incorporar nuevas ideas de inversión.
El experto destaca también la capacidad del mercado europeo para actuar como elemento diversificador e identifica oportunidades atractivas en inteligencia artificial, electrificación y materiales, aunque reconoce que el sector de defensa presenta unas perspectivas más dudosas a medio plazo.
¿Cuáles son sus perspectivas a medio plazo para los mercados de renta variable globales?
Somos optimistas. Esperamos seguir viendo un buen comportamiento, aunque posiblemente a un ritmo más moderado que en los últimos años. Prevemos un buen impulso industrial y un efecto positivo de la inteligencia artificial que, con el tiempo, se trasladará a los consumidores y a las empresas. Además, esperamos que la situación del petróleo se normalice, si no este año, el próximo. Sabemos que parte del suministro de petróleo está encontrando otras rutas para sortear el estrecho de Ormuz.
¿Se beneficiarían los mercados europeos de ese entorno?
Aquí diría que los mercados europeos son más sensibles al precio del petróleo. Europa tiene una producción propia limitada y, por tanto, una elevada dependencia de las importaciones de gas natural y petróleo. Así que, cuanto más se prolongue esta situación, más difícil será para las empresas hacer frente al precio del crudo. Y esto también está teniendo un impacto negativo en la inflación. Por ello, los tipos de interés están subiendo por varias razones. Algunas son positivas, ya que la economía es sólida y, en consecuencia, los tipos reales están aumentando. Pero también hay preocupaciones geopolíticas, puesto que 2027 es año electoral y existe incertidumbre sobre algunos resultados, sobre todo en Francia. A esto se suma la situación del petróleo, que podría traducirse en un posible repunte de la inflación. Por tanto, diría que existen algunos riesgos, pero los fundamentales de las compañías siguen siendo muy sólidos por el momento.
¿Qué significa Quality At a Reasonable Price para un fondo de inversión?
Significa encontrar compañías con una ventaja competitiva sostenible y poder adquirirlas cuando percibimos que su precio no refleja adecuadamente su valor fundamental a lo largo del ciclo. En esencia, se trata de identificar compañías que cuentan con un foso defensivo (moat) en sus sectores y, potencialmente, comprarlas en momentos en los que están algo penalizadas por el mercado o, simplemente, en un punto bajo del ciclo. Así, intentamos no pagar el precio completo que justificaría la calidad del negocio. Este es el tipo de compañías que nos gusta identificar. No son las únicas que buscamos, pero son con las que queremos construir nuestras carteras.
¿Y qué valor aporta la renta variable europea a la cartera?
Dentro de una cartera global, Europa es actualmente una fuente de diversificación. Principalmente porque, en comparación con Estados Unidos y Asia, cuenta con menos compañías tecnológicas y una menor exposición a la IA. Como resultado, tiene una beta más baja respecto a las tendencias dominantes. Se apoya en los sectores financiero e industrial. También depende de otros sectores que actualmente están desfavorecidos, como el consumo discrecional y el lujo. Por tanto, es cierto que Europa, dentro de una cartera global, aporta una fuente de crecimiento diferente. Y esto tiene sentido porque, de lo contrario, muchas posiciones de una cartera global estarían impulsadas por la IA, dado el gran peso de Estados Unidos en los índices globales y la importancia de Asia, especialmente de mercados como Corea y Taiwán. Incluso en Japón la tecnología tiene un peso significativo, así que al final uno puede acabar apostando por una misma temática en distintos mercados. Europa es un caso aparte y tiene sentido desde el punto de vista de la gestión del riesgo.
¿Qué sectores prefieren en el entorno actual de la renta variable?
Evidentemente, no podemos ignorar la IA. Este sector ha atravesado muchos cambios. Al principio se centró en las GPU y en los hiperescaladores, los proveedores de servicios en la nube; después se desplazó hacia la infraestructura y las compañías que se benefician de la construcción de centros de datos, como las de semiconductores y varias compañías industriales.
En ese contexto, este verano se produjo un ligero cambio en las preferencias: los semiconductores tuvieron un comportamiento extraordinario, pero han ido retrocediendo ante la expectativa de cierta normalización de las tendencias. En concreto, dentro del sector de semiconductores, el mercado ha estado especulando sobre cómo evolucionarán los centros de datos con el tiempo, es decir, sobre cómo las tecnologías más nuevas se beneficiarían del entorno actual, mientras que las más antiguas podrían quedar obsoletas pronto. La siguiente fase exige empezar a ver los beneficios de la IA en los procesos de las empresas y para los consumidores. Se trata de demostrar por qué una empresa debería pagar por su agente de IA: si obtiene beneficios gracias a mayores márgenes y a una aceleración de los ingresos o, en el caso de los consumidores, si se traduce en ahorros significativos al elegir la mejor compañía de suministros o la mejor cuenta bancaria. Creo que 2027 va a ser el año en el que queramos ver este tipo de resultados.
También nos parece atractiva la electrificación, es decir, todo lo que abarca desde la electrificación de la red, la modernización de infraestructuras y las energías renovables hasta las infraestructuras de movilidad, los trenes, el ferrocarril, etc. Todo lo relacionado con la electrificación es una tendencia que va a continuar.
En tercer lugar, y en relación con la IA, están surgiendo oportunidades en las materias primas. Me refiero a que la demanda de cobre, y de muchos otros materiales, se va a mantener porque ahora tenemos centros de datos, coches y muchos otros productos que requieren el mismo tipo de recursos.
Por otro lado, tenemos algunas dudas sobre el gasto en defensa. Ha sido una tendencia muy fuerte, pero el problema ahora es que, con la subida del precio del petróleo y de los tipos de interés, los gobiernos están revisando sus presupuestos y dudan entre destinar el 5% del PIB a defensa o dedicar parte de ese presupuesto a ayudar a los consumidores, por ejemplo. En general, creo que muchas de las tendencias están ligadas al actual ciclo de inversión en capital (capex), que en última instancia lleva a invertir en compañías industriales, electrificación, inteligencia artificial, semiconductores, materias primas y utilities.
¿Qué aporta al fondo un enfoque «blend»?
Es un enfoque de gestión del riesgo, ya que implica que no dependemos de ningún estilo concreto para obtener buenos resultados. Así que diría que el enfoque blend significa que no tenemos ningún sesgo de estilo concreto, ya sea growth, value o calidad. Lo que intentamos es que los fondos estén impulsados por ideas concretas sobre valores. Por tanto, no dependemos de ningún entorno de mercado concreto para poder obtener buenos resultados.
¿Rotan con frecuencia las posiciones del fondo?
Sí, rotamos la cartera en un 60% por cada lado. Esto es fruto de la combinación de nuevas ideas, pero también de posiciones, de nombres que tenemos en cartera y que podemos aumentar o reducir en función de nuestro grado de convicción o de si el precio objetivo implica o no potencial de revalorización.
¿Cuál es el tamaño actual de la cartera?
Oficialmente tenemos 115 posiciones, pero en realidad son unas 90. Informamos de todas las posiciones, sean o no acciones. Tenemos acciones, actualmente de unas 90 compañías, pero también divisas para alinear la exposición cambiaria con la del índice de referencia. También utilizamos futuros sectoriales o de mercado para ajustar la exposición a determinadas tendencias o segmentos del mercado. En muchos casos, sencillamente no queremos alterar las ideas de los analistas y utilizamos futuros para operar. Así, si queremos aumentar o reducir la exposición al sector industrial, en lugar de comprar o vender las compañías que recomiendan los analistas y en las que tienen convicción, podemos utilizar un contrato de futuros.
¿Utilizan la inteligencia artificial en su día a día?
Sí. Por ahora contamos con un copiloto y con agentes. Entre las oportunidades que ofrece el uso de la IA está, por ejemplo, la posibilidad de que los analistas amplíen su cobertura de valores. Al analista le resulta mucho más fácil modelizar los valores y mantenerlos actualizados. Sigo pensando que, en última instancia, el analista es imprescindible para interpretar la información que va llegando, pero está claro que la IA podría hacernos más eficientes y más rápidos.



