La II edición del Funds Society Leaders Summit, en colaboración con CFA Society España, contó con un panel de selectores que desgranó cómo están cambiando las carteras, como eje fundamental. Moderada por Leonardo López, CAIA, Country Head Iberia & Latam de Oddo BHF Asset Management, la mesa redonda desveló las demandas de los selectores, trató el papel de los ETFs, los activos alternativos y la inteligencia artificial en las carteras, entre otros temas.
Paloma Álvarez López, directora de equipo en DPM Solutions & Private Client Portfolio de CaixaBank AM, ve necesario para una correcta selección de fondos, primero, tener acceso a los mejores de cada categoría y, segundo, contar con fondos consistentes con las filosofías de inversión, “para que encontremos exactamente lo que se dice en la gestión”. Sin olvidar la transparencia, es decir, “un zoom de la composición de los fondos”.
Por su parte, Juan Luis Luengo, Senior Advisory Portfolio Manager de Santander Private Banking, admite que su obsesión era construir una lista que fuera “suficientemente grande” de productos y suficientemente buena “para tener ese escaparate con todas las opciones posibles. Pero el futuro depara una metodología distinta, según Luengo, apoyada en la búsqueda de descorrelación con el mercado, la consistencia del producto, un buen proceso de inversión, etcétera.
Asimismo, Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante Asesores, ve indispensable conocer mejor el producto. Mientras, Pablo Monjardín, Head of Global Asset Allocation de Abanca, ve indispensable conocer mejor el producto, pero también tener un proceso bien definido y contar con rapidez para llevar los productos incluidos en la lista a la cartera. En definitiva, “anticiparle al selector cuáles son los títulos que necesita, cuáles son las ideas que se están analizando desde el punto de vista de asesoramiento, desde el punto de vista del gestor de carteras, para que luego el selector se analice y tenga su responsabilidad de conocer muy bien el universo, conocer muy bien la industria”, explica Mojardín.
Álvarez, eso sí, es partidaria de contar con listas amplias porque “tenemos que atender la demanda de muchos tipos de clientes”. Además, lo idóneo es que esas listas estén respaldadas por análisis de inversión.
En este punto, De la Rosa desveló que observa concentración en la oferta de fondos elegibles pero también que hay muchos mercados en los que se han habilitado “muchas oportunidades abiertas”. Luengo, por su parte, admitió que una de las mejoras que han ido introduciendo en el equipo es incrementar la comunicación de análisis y gestión, o asesoramiento. “En el momento que sale una oportunidad que pensamos que es buena, pasamos al equipo de análisis esta propuesta” para aprobarla.
Indexación
La indexación fue uno de los grandes temas tratados en el panel. Monjardín apuntó queda juego en la parte de renta fija. En la parte de renta variable, asegura el experto, ve una tendencia muy clara hacia la indexación, pero él se inclina preferentemente por combinar la gestión pasiva dentro de la renta variable con gestores activos, que aporte algo diferente. De la Rosa coincidía en buena parte con Monjardín, puesto que es partidario de que parte de la cartera esté en gestión activa, pero también que existen fondos temáticos y sectoriales que cuentan con compañías interesantes que no entran en los grandes índices y que sirven para diversificar la inversión.
Álvarez ve interesante la indexación para tener exposición a “determinadas áreas geográficas, muy concretas”, mientras que Luengo admitió que la indexación es el futuro, pero también que, en su caso, se fija bastante en los costes.
Inteligencia artificial
También hubo tiempo para hablar de la temática de moda, la inteligencia artificial. Monjardín afirmó que la IA “ha venido a cambiar prácticamente cada una de las fases del proceso”, desde la análisis y selección de los fondos hasta la gestión de carteras, de tal manera, que “puede añadir un extra en gestión discrecional de carteras”, además de “ser capaces de cubrir un mayor universo de fondos” . Luengo hizo referencia a que la búsqueda de la eficiencia que promete la IA puede suponer, “más tiempo para tomar decisiones”, aunque también observa que la IA también está cambiando los clientes, “que llegan con respuestas de ChatGPT”.
Eso sí, pese a los cambios que se avecinan, Álvarez ve un aspecto inmutable a pesar de la IA: el criterio profesional, que “no va a desaparecer”. Es decir, será un complemento para tomar decisiones o distinguir la filosofía de inversión de los fondos, pero no sustituirá a la figura humana en otros aspectos, según la experta.
Alternativos
En inversión en mercados alternativos, De la Rosa asegura que los alternativos líquidos se irán incorporando a las carteras, mientras que el proceso de los ilíquidos será un poco más lento. Incluso, admite que han sido más selectivos en los últimos dos años a la hora de incluirlos en las carteras.
Por su parte, Luengo reconoce que la inclusión de este tipo de activos en las carteras ha sido cliente a cliente, examinando cuáles van a poder tener acceso en sus carteras dependiendo de su situación personal. Respecto a los alternativos semi líquidos, los evergreen, Luengo opinó que algo que es ilíquido per se, no se convierte en líquido por un mero cambio y rechazó por ahora su uso en detrimento de otras opciones, como los alternativos líquidos.
Monjardín, si bien observa cierta “sobre promesa” sobre la inversión en alternativos, sí ve margen o capacidad para incorporar alternativos con el formato tradicional de fondo cerrado, “sobre todo en la parte de banca privada”.
Álvarez ve valor en los activos líquidos e ilíquidos dentro de la inversión alternativa y valoró la descorrelación que implica este tipo de inversiones. “Hay futuro”, sentencia.
Como cierre del panel, los tres ponentes coincidieron en la necesidad de romper con la dinámica de entender la rentabilidad como un input y, por tanto, de romper con el sesgo de “mirar hacia atrás, del sesgo del retrovisor”.



