Después de mucha espera, muchas dudas y un proceso de consulta que recibió la visión de la industria en lo que muchos apuntan como uno de los mayores cambios que ha vivido el sistema de pensiones privado en Chile, la Superintendencia de Pensiones publicó el régimen de inversión de los fondos generacionales. Con esto, el país está más cerca de cambiar su actual diseño de multifondos a uno de fondos generacionales. Y de momento, la industria de gestores local ve con buenos ojos las modificaciones que se implementaron respecto al proyecto en consulta.
Luego de que la Superintendencia informara las medidas, con los cambios realizados tras el proceso de consulta, las primeras impresiones son, en general, relativamente positivas. Si bien los equipos de las AFPs –y de quienes están evaluando entrar al negocio– están macerando actualmente los parámetros del régimen y sus alcances, hay una valoración por lo que anunció el regulador.
“Ya se publicó el régimen de inversión y esto es muy importante, porque va a definir la manera en la que vamos a implementar los fondos generacionales, uno de los cambios más relevantes del sistema de pensiones chileno”, recalcó Martín Mujica, gerente general de AFP Cuprum, invitando a afiliados y otros interesados a participar en un webinar explicativo esta semana.
“Probablemente es el cambio más profundo que tiene la reforma, porque aquí lo que hace es cambiar completamente las estrategias de inversión de las carteras de los fondos de pensiones”, dijo el presidente de la Asociación de AFP de Chile, León Fernández de Castro, unos días antes de la publicación del régimen, agregando que el mayor desafío “es que la implementación de la reforma salga impecable”.
La visión de la industria
Ahora, documento en mano, el ejecutivo dijo a la prensa local que, “en general, hay una mejora importante en el diseño, permitiendo mayor flexibilidad para establecer las estrategias de inversión de las administradoras”.
En esa línea, Fernández de Castro destacó que, “al disminuir rigideces se deja más espacio a la diferenciación de carteras, para que cada AFP pueda competir, innovar y buscar la mejor rentabilidad en beneficio del ahorro de sus afiliados”.
Por su parte, Renzo Vercelli, gerente general AFP Capital, hizo hincapié en el rol que ha jugado el regulador en el proceso. “Este fue un proceso donde la Superintendencia de Pensiones escuchó activamente a la industria”, señaló en una declaración pública, agregando que varias de las sugerencias que propusieron –en base a análisis propios, la visión de SURA Asset Management y el trabajo con firmas como JPMorgan, BlackRock y Pimco– fueron consideradas.
El ejecutivo calificó los cambios anunciados como “un buen punto de partida” para la implementación de la reforma. “El nuevo régimen de inversión favorece la simplicidad para los afiliados, permite aspirar a mayores retornos en los ahorros, mantiene la seguridad de éstos y le permite a las AFP gestionarlos con adecuada flexibilidad, innovación financiera, y una buena competencia por mejores retornos”, comentó.
La fintech Fintual –que está evaluando entrar al negocio de gestión de fondos previsionales, pero aún no ha zanjado nada– también celebró la flexibilidad en la normativa nueva. “Frente al texto sometido a consulta, la norma entrega bastante más espacio para construir carteras eficientes y diferenciadas, con mayor flexibilidad para buscar mejores resultados de inversión para los afiliados, y reduce varios riesgos operativos que podían afectar especialmente a una AFP entrante”, indicó el CIO de la firma, Omar Larré.
Premios, castigos y límites
Particularmente, una de las medidas que más tenía a la industria en vilo es el mecanismo de premios y castigos por desempeño con el que las autoridades buscan incentivar a las AFPs. El documento publicado por la Superintendencia contempla carteras de referencia para cada fondo generacional, tanto para definir la asignación estratégica de las distintas clases de activos como para evaluar el desempeño.
El desempeño de cada vehículo, informaron desde el regulador, se evaluará mensualmente sobre un período móvil de 36 meses, comparando su rentabilidad con el bechmark. “Para esto, se establece una banda de desviación en torno a la rentabilidad de la cartera de referencia: si el FG (fondo generacional) tiene un desempeño dentro de la banda no se generan retribuciones ni aportes por parte de la AFP; si obtiene un desempeño superior al límite máximo de la banda, accederá a una retribución; y si está bajo el límite inferior, deberá efectuar un aporte con recursos propios al respectivo FG”, indicaron.
Así, el nuevo régimen contempla una banda de entre 240 y 290 puntos base anuales, que se suma y resta a la rentabilidad de la cartera de referencia para determinar si corresponde la retribución o el aporte por parte de las AFP.
“Uno de los cambios más relevantes es la ampliación de las bandas que determinan cuándo una AFP debe aportar o puede recibir una retribución por desviarse del desempeño de su cartera de referencia. Las bandas permanentes pasan de 60-90 puntos base anuales de la propuesta original a 240-290 puntos base”, destacó Larré.
Además, el nuevo régimen tiene límites generales para categorías de activos y exposiciones, y límites por emisor y por gestor para evitar concentraciones. “En materia de límites generales, incorpora un límite máximo de activos de crecimiento para cada FG que establece la máxima exposición que puede mantener en activos de mayor riesgo y disminuye gradualmente a medida que sus integrantes se acercan al momento del retiro laboral. En este diseño, la reducción gradual del riesgo comienza en un nivel de 95% permitiendo que las y los afiliados más jóvenes dispongan de mayor capacidad para asumir riesgo y recoger las ganancias asociadas a horizontes largos de inversión, capacidad que disminuye al aproximarse la edad de pensión”, explicó la Superintendencia.



