Bruselas y el equilibrio entre mercado y flujos marcarán el ritmo de la industria española de fondos en 2026
| Por Beatriz Zúñiga | 0 Comentarios

Tras un año de récords en la industria española de gestión de activos -en términos de patrimonio, rentabilidades y aportaciones-, ¿qué factores podrían seguir empujando al sector en 2026? Para saber por dónde seguirán los pasos, es necesario analizar cómo es la composición de estos máximos históricos y qué dinámicas están detrás.
Según el informe anual de Inverco -presentado en una comida con prensa esta mañana en Madrid-, en el crecimiento del 11,6% del patrimonio total de planes de pensiones y fondos de inversión en 2025 -que alcanzó los 980.725 millones de euros-, el peso de las rentabilidades fue del 44,5%, mientras que el restante 55,5% correspondió a las suscripciones. Esta foto es relevante, porque a partir de ella se pueden identificar los factores de crecimiento para este año.
Partiendo de una base legislativa igual, Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, considera que la industria seguirá dependiendo de la rentabilidad de los mercados. “En pensiones, hemos crecido los tres últimos años gracias a la rentabilidad de los mercados y no a las aportaciones positivas. Ojalá esta dinámica revierta, porque los mercados acompañan una época, pero no siempre te acompañan. Es verdad que, en el largo plazo, sí lo hacen, lo cual explica la tónica que hemos tenido los últimos años. En fondos de inversión, la dinámica ha sido similar, ya que veníamos también de años muy buenos en los mercados financieros. En este sentido, al descomponer la rentabilidad y las aportaciones, estábamos entre el 40% y el 60%; y esa es la tónica que hemos seguido hasta ahora. Dicho esto, lo que hagan los mercados es una incógnita y no podemos controlarlo”, ha señalado Martínez-Aldama.
El impulso regulatorio
También es innegable que gran parte de la dinámica para este 2026 y los próximos ejercicios esté marcada por la regulación y el desarrollo normativo que llega desde Bruselas. En este sentido, Martínez-Aldama ha identificado siete desafíos de cara a este año que van desde el desarrollo de la etiqueta “Finance Europe” hasta estimular las inversiones alternativas en ELTIFs, pasando por la educación financiera como eje estructural. Todo ello también contribuirá a la evolución del sector este año.
“La Comisión Europea ha presentado un programa muy ambicioso con la SIU y muchas de las propuestas son relevantes para nuestra industria, como, por ejemplo, el tema de la etiqueta y la cuenta de ahorro”, ha señalado Martínez-Aldama. Pese a no conocerse aún cómo se concretarán ambas iniciativas -que ahora mismo están bajo consulta pública-, el presidente de Inverco ha insistido en que seguirán todas las iniciativas que se impulsen y que ayuden a dotar al marco de la Cuenta de Ahorro e Inversión y a la etiqueta “Finance Europe” de un enfoque funcional, evitando estructuras innecesarias y reconociendo los productos preexistentes.
“Sobre cómo se va concretar esto es algo que aún no sabemos. La consulta pública del Gobierno habla de dos fórmulas de ahorro y persigue los mismos objetivos: la etiqueta a un producto directamente y/o el establecimiento de una cuenta donde eventualmente podría haber una serie de subyacentes previamente definidos. Tanto en un supuesto como en el otro, lo que nosotros hemos pedido es que estén los fondos de inversión y los planes individuales, porque entendemos que ambos productos casan perfectamente con los requisitos que se establecen”, ha comentado Martínez-Aldama.
Además de la SIU, con estos puntos sobre la mesa, las actuaciones de la asociación a lo largo del año se centrarán también en aspectos como la recomendación de la Comisión Europea sobre los sistemas de seguimiento de las pensiones (PensionTracking-System), y los cuadros de indicadores de las pensiones (Pension Dashboards) y la autoadscripción (auto-enrolment); la negociación de normativas como la Estrategia de Inversión Minorista (RIS), PEPP e IORP; las mejoras del marco competitivo local en el ámbito de las IICs y fondos de pensiones; el estímulo de las inversiones alternativas en ELTIFs/FILPEs (fondos de inversión a largo plazo); la atención a directivas pendientes de transposición como las reformas de UCITS y AIMFD; o la continuidad del impulso a la educación financiera.
Fortaleza en la distribución pero retos en pensiones
Para Ana Martín de Santa Olalla, presidenta de la Agrupación de Instituciones de Inversión Colectiva (IICs) de Inverco, también será relevante este año la dinámica que ha tomado la distribución de fondos. Según ha destacado, en 2025 la actividad de gestión discrecional de carteras (GDC) desarrollada por las gestoras de IICs y sus grupos financieros experimentó un “continuado crecimiento”: a septiembre de 2025 (último dato disponible), la cifra estimada de patrimonio en GDS se situaría en torno a 156.000 millones de euros. Respecto a la distribución de IICs en España, el porcentaje de IICs comercializadas de terceros se situó en el 33% del total (150.369 millones de un total de 456.306 millones), al tercer trimestre de 2025. Es decir, 7 de cada 10 euros son distribuidos con asesoramiento o gestión discrecional.
En su opinión, el crecimiento del asesoramiento y la gestión discrecional puede crear un entorno más estable en caso de que las turbulencias lleguen al mercado. “Estos modelos de comercialización pueden tener la capacidad de generar esa confianza en el partícipe y que su inversión sea más sostenible y menos reactiva a las circunstancias del mercado. Tengo esperanza en que todo este marco de distribución genere robustez”, ha comentado.
Por último, Álvaro Anguita, presidente de la Agrupación de Fondos de Pensiones de Inverco, quiso destacar que, pese al gran comportamiento que han tenido estos vehículos -que incrementaron su patrimonio un 4,7%- hay elementos que siguen siendo muy preocupantes. “Si analizamos los 138.000 millones de patrimonio histórico que hemos alcanzado, observamos que fundamentalmente se deben a los rendimientos de los fondos de pensiones”, reconoció.
Sin embargo, lo que más parece preocupar es que cinco años después del cambio de Ley, 12.500 millones de euros se han dejado de aportar al sistema individual como consecuencia de la reducción de los límites. “La ley 12/22 para el impulso de los planes de pensiones de empleo no ha tenido los efectos deseados. El motivo es que en los fondos individuales en el Tercer Pilar, hemos perdido la posibilidad de aportar 12.500 millones en los últimos años y eso no ha entrado en los fondos de empleo. En 2025, lo que vimos fue que el sistema individual perdió 711 millones, mientras que el empleo solamente aumentó en 359 millones, fundamentalmente, otra vez por los planes simplificados, tanto sectoriales como de autónomos. Quiere decir que los efectos que todos deseábamos de esa ley, que era el impulso de los planes de empleo, realmente por ahora no ha sucedido”, ha añadido Anguita.









