Foto cedidaAndré Themudo, nuevo miembro del equipo de Ventas Institucionales de BlackRock en México.
Nuevos movimientos en los equipos de Ventas de BlackRock. La compañía ha comunicado que André Themudo, hasta ahora responsable de Distribución para Iberia, se incorporará al equipo de Ventas Institucionales de BlackRock en México, a partir del 1 de marzo de 2026. Además, ha anunciado que Francisco Guimarães Neto asumirá el liderazgo del negocio en Portugal, garantizando la continuidad para clientes y socios.
Con su incorporación al equipo de México, Themudo reportará a Charles Pilliod, Head of Institutional Business in Mexico en BlackRock. André forma parte de la firma desde 2011, lo que supone 15 años de trayectoria, y aporta una amplia experiencia con clientes y liderazgo en Iberia. Sobre su trayectoria durante estos años en el mercado ibérico, la gestora destaca que ha impulsado el crecimiento estratégico y ha reforzado las relaciones con clientes y socios locales clave.
“A lo largo de su trayectoria, ha demostrado una sólida dedicación al mercado ibérico y a su ecosistema en general, con un enfoque particular en la educación financiera y en la implicación de actores locales clave en Portugal. Estos esfuerzos no solo han fortalecido nuestras relaciones, sino que también han posicionado a BlackRock como un socio estratégico que impulsa un crecimiento sostenible y genera impacto en el mercado ibérico”, indican desde la gestora.
Cambios para el mercado ibérico
Desde BlackRock señalan que, como parte de esta transición, ya está en marcha el proceso de búsqueda de la persona que sucederá a André en España, y matizan que ese profesional que se incorpore reportará directamente a Javier García Díaz, Managing Director y responsable de Ventas de BlackRock para España, Portugal y Andorra.
Además, en paralelo, la firma ha anunciado que Francisco Guimarães Neto asumirá el liderazgo del negocio en Portugal, garantizando la continuidad para clientes y socios. Según explican, Francisco se incorporó a BlackRock en 2022 y ha desempeñado un papel fundamental en la expansión de la presencia de la gestora en Portugal, colaborando con distribuidores locales y clientes institucionales. “Su profundo conocimiento del mercado, sus sólidas relaciones con clientes y su probada capacidad para ofrecer resultados lo sitúan en una posición idónea para liderar el negocio en su próxima etapa. Desde su nuevo cargo, reportará a Javier García Díaz”, indican.
Las entradas récord de flujos de inversión hacia los ETFs a nivel mundial en los últimos años demuestran que estas estrategias se han consolidado entre los inversores privados e institucionales. Michael Mohr, director global de productos Xtrackers de DWS, observa que esta tendencia seguirá creciendo, ya que “el panorama de los ETFs está ahora tan diversificado, que los inversores tienen oportunidades prácticamente ilimitadas para dirigirse a diferentes segmentos y temas del mercado”.
Con estos precedentes, se pueden atisbar varias tendencias y predicciones de cara a los próximos 12 meses. Por ejemplo, Mohr señala que, en cuanto a los productos, “persistirá la diferenciación a través de nuevos tipos de ETFs activos o estructuras que ofrezcan oportunidades atractivas, incluso en fases de mercado volátiles”. En el caso de los ETFs activos en particular, cada vez hay más proveedores entran en el mercado quieren utilizar este segmento como puerta de entrada a los fondos cotizados. El reto será “garantizar que la reputación de los ETFs no se vea comprometida por el gran número de nuevos proveedores, manteniéndose una transparencia clara y en productos cuidadosamente diseñados”.
También apunta que la demanda y el interés por los ETFs temáticos “se mantendrá estable durante el próximo año”, con productos especializados que reflejen temas futuros o tendencias actuales. En definitiva, Mohr observa otras cuatro tendencias en fondos cotizados:
1.- El mercado seguirá creciendo. Además de los habituales usuarios de ETFs —inversores profesionales y gestores de activos—, los clientes privados y los responsables independientes “también se interesarán cada vez más por los ETFs activos”. Con el tiempo, se prestará una atención especial a los proveedores y productos que logren cumplir sus promesas en términos de rendimiento y calidad a largo plazo.
2.- Impacto de la IA en las estrategias de los ETFs y en el desarrollo de productos. Ya existen en el mercado ETFs dedicados a la inteligencia artificial (IA) y al big data. Además, la IA ya se ha incorporado a muchos ETFs, a través de puntos de datos individuales que se incluyen en la construcción de índices. La IA también se utiliza cada vez más para estabilizar los procesos, el uso de datos y los flujos de trabajo en la gestión de activos con el fin de hacerlos más eficientes. Su introducción en la gestión de activos es más un proceso gradual que una revolución.
3.- Regiones o sectores atractivos para los en ETFs en 2026. Hay potencial en las acciones europeas, especialmente en el mercado alemán. No obstante, la renta variable estadounidense también ofrece buenas oportunidades ante posibles recortes de los tipos de interés, especialmente en tecnología y comunicaciones. La valoración relativa de los mercados emergentes frente a los desarrollados sigue siendo interesante. El sector sanitario resulta atractivo por razones de diversificación, al igual que el estilo value sirve como contrapeso al sector tecnológico, que está “bastante caro”.
4.- ETFs de bonos en un contexto de cambios en los tipos de interés. Los ETFs con vencimiento objetivo son productos que combinan las ventajas de los bonos —plazo fijo, ingresos predecibles y reembolso al final del plazo— con las ventajas de la diversificación y liquidez de los ETFs. A pesar de que los rendimientos son ligeramente inferiores, se sitúan como un buen instrumento para asegurar los rendimientos a largo plazo o durante el periodo deseado.
En Morningstar son conscientes de que el futuro es impredecible, por lo que es imposible predecirlo. Pero admiten que “especular es divertido” y permite que los inversores evalúen los posibles resultados. La firma realiza seis predicciones sobre ETFs para este año, que no pretenden servir como doctrina, pero tienen como finalidad destacar áreas, temas o tendencias que los inversores deben tener en cuenta de cara a 2026. “Lo que suceda puede coincidir con nuestras predicciones, pero es poco probable que sean totalmente exactas. Hay que tomarlas con cautela, pero es positivo estar atento a los temas y cuestiones que se señalan en cada una”, apuntan en la firma. Los fondos cotizados de renta fija protagonizan la primera de las predicciones:
1.- Los ETFs de bonos alcanzan una cuota de mercado del 33%. Las firmas lanzaron 149 ETFs de renta fija en 2025 y, durante la última década, han ido ganando cuota de mercado a los fondos de inversión. A finales de noviembre, el dinero invertido en ETFs de bonos representaba el 29,6% del total invertido en fondos de bonos o ETFs. Esto supone casi 20 puntos porcentuales más que el 10,2% de 2015. En definitiva, los ETFs de bonos ganan, de media, alrededor de 2 puntos porcentuales de cuota anuales. “Un año normal significa que los ETFs de bonos deberían terminar con una cuota de mercado de alrededor del 32% a finales de 2026. Con más ETFs de bonos que nunca, y nuevos en camino, tendrán un ejercicio por encima de la media”, apuntan desde la firma.
2.-Los ETFs similares al efectivo registrarán entradas récord. El efectivo será el rey en 2026, según Morningstar. La inversión fluyó hacia los ETFs similares al efectivo a un ritmo impresionante en 2025, al atraer más de 100.000 millones de dólares, pero es probable que este año se supere esa cifra. Dado que los tipos de interés ofrecidos por los bancos siguen siendo muy bajos y los rendimientos de los bonos siguen siendo relativamente altos, los inversores seguirán exigiendo más a sus ahorros, lo que llevará a muchos a invertir en ETFs de bonos a corto plazo. “Son fáciles y rápidos de negociar y ofrecen un rendimiento ligeramente superior”, apunta la firma.
La popularidad de este tipo de fondos cotizados es posible que se dispare en 2026 por dos razones. Primero, las acciones estadounidenses están sobrevaloradas según prácticamente todos los indicadores, lo que lleva a los inversores a buscar refugio en activos más seguros. Y segundo, la firma apunta a un posible aumento de la incertidumbre económica ante el deterioro del mercado laboral estadounidense.
3.-Los ETF activos discrecionales proliferarán. El mercado de fondos cotizados, históricamente sinónimo de inversión pasiva, vio el lanzamiento de casi 1.000 vehículos activos en 2025. Más de la mitad se centraron en estrategias de acciones individuales, opciones sistemáticas o criptomonedas. Morningstar prevé que las gestoras activas discrecionales tengan finalmente su momento ETF en 2026. El factor clave, según la firma, es la aprobación por parte de la SEC de las primeras clases de acciones ETFs activas, con más de 30 gestores de activos que obtienen luz verde para añadir un ETF a sus fondos de inversión.
4.- La fiebre por la IA revive los ETFs temáticos. Los fondos cotizados temáticos centrados en la tecnología captaron 10.600 millones de dólares en 2025 y terminaron el año con más de 55.000 millones de dólares en activos totales y se rompió una tendencia de tres años de salidas. Los proveedores de ETFs respondieron con 14 nuevos vehículos temáticos de tecnología, la mayoría centrados en inteligencia artificial y big data. La fuerte demanda de ETFs temáticos relacionados con la IA debería continuar en 2026, así como los nuevos lanzamientos.
5.- Una quinta parte de los ETFs con perfil de trading cerrarán. Los proveedores de ETFs lanzaron más de 1.100 nuevos ETFs en 2026. Casi un tercio se clasifican como «herramientas de trading»: son ETFs arriesgados que ofrece una exposición apalancada o inversa al rendimiento de un índice, una acción o una criptomoneda. Estos ETFs hiper específicos aumentan el riesgo del ETF con perfil de trading medio, ya que las acciones, y especialmente las criptomonedas, individuales son más propensas a experimentar mayor volatilidad que los índices generales. Estos ETFs tan específicos pueden colapsar cuando los mercados se mueven rápidamente y de forma inesperada en su contra, como ocurrió durante la fuerte caída del mercado en 2020. Entonces, cerraron casi el 30% de los ETFs con perfil de trading. Si los mercados se mueven rápidamente en contra de estos fondos cotizados en 2026, es probable que se produzcan cierres generalizados.
6.- Año decisivo para los ETFs de bonos estructurados. Han pasado desapercibidos en su mayoría, salvo algunos ETFs de resultado definido o «amortiguadores», pero 2026 puede ser el de su gran avance. “Veremos numerosos lanzamientos y entradas récord de inversión en ETFs de bonos estructurados, que en su día fueron novedosos, pero que resultan complejos”, aseguran en Morningstar. Los bonos estructurados han sido durante mucho tiempo una forma de lograr resultados no convencionales de una inversión, pero ahora muchos ETFs ofrecen la misma exposición que algunos bonos estructurados.
2025 ha sido un gran año para la industria global de ETFs. Según últimos datos publicados por ETFGI, a cierre de diciembre, el patrimonio a nivel mundial en esta clase de vehículos alcanzó los 19,85 billones de dólares (19,85 trillions en inglés), lo que supone un crecimiento acumulado en el año del 33,7% en comparación con 2024.
Este crecimiento responde tanto al buen comportamiento de los mercados financieros como a las fuertes entradas que han experimentado los ETFs a lo largo de los últimos 12 meses. Si nos centramos en diciembre, estos fondos captaron 330.780 millones de dólares, lo que elevó las entradas netas acumuladas en el año a la cifra récord de 2,37 billones de dólares. De hecho, diciembre fue el 79.º mes consecutivo con entradas netas en ETFs.
Los ETFs de renta variable lideraron con 211.150 millones de dólares en nuevos activos netos, situando las entradas acumuladas del año en 1,14 billones de dólares, “ligeramente por encima de los 1,11 billones captados en el mismo periodo de 2024”, matizan desde ETFGI. Por su parte, los ETFs de renta fija también mostraron una demanda robusta con 50.950 millones de dólares en diciembre y con 458.630 millones en entradas netas acumuladas en todo el año. Según añaden, “esto está muy por encima de los 315.240 millones contabilizados al cierre de 2024”.
Respecto a otras clases de activos, destaca que los ETFs de materias primas registraron 106.650 millones de dólares en flujos de entradas en todo el año, según ETFGI, “un fuerte aumento frente a los 3.910 millones del mismo periodo del año anterior”. Además, los ETFs activos también continuaron ganando tracción, con 56.230 millones en diciembre y 637.470 millones en entradas netas en 2025, muy por encima de los 373.540 millones registrados en el mismo intervalo de 2024.
Los líderes del mercado
Según explican desde ETFGI, una parte sustancial de las entradas se atribuye a los 20 principales ETFs por nuevos activos netos, que en conjunto captaron 117.570 millones de dólares durante diciembre. “El iShares Core S&P 500 ETF (IVV US) registró 29.290 millones de dólares, la mayor entrada neta individual. iShares lidera la industria global de ETFs con 5,56 billones de dólares en activos, lo que supone una cuota de mercado del 28%, seguida de Vanguard con 4,25 billones (21,4%) y los ETFs SPDR de State Street con 1,99 billones (10%). En conjunto, estos tres proveedores concentran el 59,5% de los activos globales en ETFs, mientras que cada uno de los 964 proveedores restantes mantiene menos del 5% de cuota”, indican desde ETFGI..
A finales de diciembre, la industria mundial de ETFs contaba con 15.807 productos, 30.634 cotizaciones, 19,85 billones de dólares en activos, procedentes de 967 proveedores, en 83 bolsas de 65 países.
UBS Asset Management ha anunciado el lanzamiento del UBS Nuclear Economies UCITS ETF, que ofrece a los inversores exposición específica a la cadena de valor del uranio y la energía nuclear a través de un vehículo diversificado, transparente y eficiente en costes, conforme a la normativa UCITS.
Según explican, este nuevo fondo sigue el Solactive Global Uranium & Nuclear Economies Index, ofreciendo exposición diversificada a empresas con operaciones significativas en minería y exploración de uranio, inversiones físicas en uranio y tecnologías relacionadas con la industria del uranio, incluidos los productores de componentes nucleares, mientras que se excluye a los operadores de centrales nucleares.
Con la demanda global de electricidad prevista en aumento en las próximas décadas —impulsada por la urbanización, la industrialización y la rápida expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos—, la energía nuclear está ganando reconocimiento como una solución fiable para afrontar estos desafíos. Los avances recientes en tecnología nuclear y el creciente enfoque geopolítico en la seguridad energética subrayan aún más el potencial de inversión a largo plazo del sector. El ETF se cotizará en la SIX Swiss Exchange y en Xetra.
“A medida que crece la demanda de energía y la seguridad energética se convierte en una prioridad para varios países, las economías nucleares vuelven a entrar en la conversación sobre políticas de infraestructura e industrialización a largo plazo. Para los inversores que buscan participar en el crecimiento estratégico del sector de la energía nuclear, el UBS Nuclear Economies UCITS ETF proporciona una forma transparente y eficiente de acceder a un tema que podría desempeñar un papel central en el futuro del suministro energético global», ha explicado Amanda Rebello, responsable de Cobertura de clientes de ETF e Index Funds en UBS Asset Management.
Según matiza la gestora, el fondo está registrado para su venta en Austria, Suiza, Alemania, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Reino Unido, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Portugal, Suecia y Singapur.
Horizon AI, empresa tecnológica con raíces en Uruguay y sede operativa en San Francisco, anunció en un comunicado el cierre de una de las rondas semilla por un total de 3,5 millones de dólares.
La operación fue liderada por el fondo NXTP, con participación de Jeff Lawson, EWA Capital, Tom Hedrick, Matías Woloski, Ruben Sosenke y otros inversores estratégicos. Fundada por Nicolás Scopesi (CEO), Nicolás López (CPO) y Miguel Langone (CTO).
Horizon es una plataforma de inteligencia para organizaciones de banca, servicios financieros y seguros: «Su IA habla con los empleados a escala y unifica el descubrimiento, el análisis y la planificación en un único sistema, transformando el conocimiento organizacional en un cerebro digital vivo. A partir de allí, los equipos detectan ineficiencias ocultas, priorizan las iniciativas de mayor impacto, pudiendo ejecutar en minutos lo que tradicionalmente lleva 18 meses», señala el comunicado.
“Estamos frente a un cambio de era. En los próximos meses, muchas organizaciones van a tener que replantearse no solo lo que hacen, sino cómo lo hacen. Horizon nació para ayudar a transformar ese ‘cómo’. Venimos a construir con propósito, aprender y adaptarnos sin detenernos. Esta ronda es una señal clara de que ese futuro ya empezó, y de que América Latina tiene un rol que jugar en él”, señaló Nicolás Scopesi, CEO y cofundador de la startup.
La firma posiciona este hito como parte de su hoja de ruta para consolidarse como infraestructura central para la transformación empresarial continua. Actualmente, integra el ecosistema de innovación de Cubo Itaú Uruguay, que promueve el desarrollo de startups tecnológicas con impacto regional. Este vínculo ha sido clave para validar la solución en entornos financieros altamente regulados.
En 2025, Horizon incrementó seis veces sus ingresos respecto al año anterior, trabajando con empresas líderes como Mercado Libre, Itaú, PwC, SURA y PedidosYa. Sus modelos de IA, realizaron más de 12.000 entrevistas a empleados en múltiples mercados, logrando más de 5.000 oportunidades de mejora, muchas con retornos estimados superiores a los 100.000 dólares por iniciativa.
La compañía cuenta con certificación SOC 2 (Service Organization Control 2) y ha lanzado más de 45 funcionalidades clave en el último año. Los fondos obtenidos en esta ronda permitirán ampliar los despliegues empresariales, profundizar integraciones técnicas y extender el alcance de la plataforma a más procesos organizacionales.
Horizon es la plataforma de inteligencia para organizaciones en banca, servicios financieros y seguros. Identifica ineficiencias ocultas y prioriza iniciativas de alto impacto. Está diseñada para equipos de mejora continua, excelencia operativa y transformación empresarial.
La plataforma fue desarrollada como un sistema de IA que conversa con empleados a escala, unificando diagnóstico, análisis y planificación en un solo entorno. Esto permite construir un cerebro digital, una representación viva y actualizada de cómo fluye el trabajo en las organizaciones, facilitando decisiones con base operativa concreta.
En opinión de BlackRock, durante el último año ha surgido una desconexión entre el sentimiento y el posicionamiento. “Las preocupaciones en torno a la IA, la volatilidad macro y el riesgo geopolítico han dominado el flujo de noticias, y nuestras encuestas a clientes muestran una disminución constante del optimismo declarado a lo largo de 2025. Sin embargo, al mismo tiempo, los ETPs globales registraron una cifra récord de 2,3 billones de dólares en entradas netas y la renta variable encadenó nuevos máximos históricos. En otras palabras, los inversores se han sentido más cautelosos incluso mientras aumentaban su exposición al riesgo”, explican en su último informe.
Según la gestora, ante este patrón de prudencia, ve conveniente aumentar selectivamente el riesgo en 2026, al tiempo que se equilibran las carteras con fuentes de ingresos diversificadas y un conjunto más amplio de herramientas de resiliencia. En este sentido, identifica tres temáticas para el primer trimestre del año: “Temática de crecimiento, con la IA como motor fundamental de rentabilidad para 2026. Segundo, la temática de rendimiento, apostando por la flexibilidad ya que los rendimientos siguen siendo el principal motor de la rentabilidad de la renta fija. Por ello, buscamos oportunidades en fuentes de rendimiento diversificadas y de alta calidad en todas las clases de activos. Y en tercer lugar, la temática de la resiliencia, diversificando la cartera mediante estrategias de amortiguación y alternativas (hedge funds y oro) para reforzar la resiliencia de la cartera en un contexto de elevados riesgos geopolíticos, políticos y de inflación”.
Activos de riesgo
Por su parte, desde Allianz GI mantienen una visión positiva sobre los activos de riesgo, pese a la volatilidad reciente de los mercados. La renta variable es nuestra clase de activo preferida, apoyada en unos beneficios empresariales resilientes impulsados por la inteligencia artificial. En renta fija, somos especialmente optimistas con los bonos que presentan curvas ascendentes y mantenemos una visión moderadamente positiva sobre la duración. La deuda de mercados emergentes continúa siendo una convicción clave por su atractivo carry y su solidez, complementando el crédito de alta calidad en nuestras carteras. El oro sigue siendo una apuesta estratégica a largo plazo, respaldada por la demanda de los bancos centrales, mientras que las perspectivas del cobre han mejorado gracias al aumento de la demanda y a las restricciones de oferta”.
Una visión que también comparte Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, quien considera que el entorno global favorece las estrategias pro riesgo. “Seguimos sobreponderando la renta variable. Los inversores comienzan 2026 con una economía global respaldada por el estímulo monetario generalizado -dos tercios de los principales bancos centrales recortando tipos de interés- y crecimiento robusto en mercados emergentes. Persisten focos de estanflación y preocupaciones geopolíticas, pero el entorno favorece las estrategias pro-riesgo, incluso tras el derrocamiento de EE.UU. del presidente venezolano Maduro”, señala Paolini.
Para 2026, la gestora prevé rentabilidades en renta variable de un solo dígito medio, “gracias a un sólido crecimiento de los beneficios, aunque modesta contracción de los múltiplos de valoración”. Según su visión, las acciones estadounidenses parecen al límite, con el índice S&P 500 en 22 veces beneficios, frente a una media histórica cercana a 16 y ratios precio-ventas que han superado el máximo de la burbuja punto.com. “Su prima de riesgo frente a los bonos se mantiene en 2%, históricamente baja, aunque no tanto para infraponderar. En conjunto estamos neutrales en acciones estadounidenses por valoración y perspectivas económicas, y neutrales en renta variable europea”, añade Paolini.
El atractivo de la IA
Para las gestoras, la IA sigue siendo la tendencia de inversión estrella para este año, pese al contexto de mayor riesgo geopolítico. “La IA está impulsando un cambio cuantificable, y esto continuará en 2026. Sin embargo, la rápida inversión de capital ha provocado un aumento de las valoraciones en los sectores relacionados con la IA, lo que ha suscitado preocupaciones sobre burbujas especulativas y sostenibilidad. Los inversores deben equilibrar el entusiasmo con un análisis disciplinado y una gestión del riesgo. Mientras tanto, el mundo sigue lidiando con fuerzas ajenas a la IA”, apuntan desde T. Rowe Price.
Según su visión, para desenvolverse en el entorno actual, será necesario equilibrar la exposición a los líderes consolidados en IA con las oportunidades emergentes en los mercados cíclicos e internacionales, sin dejar de estar atentos a los riesgos macroeconómicos persistentes. “La era de la especulación está dando paso a los resultados del mundo real, pero los inversores deben tener en cuenta que los antiguos retos —la valoración, la inflación y la incertidumbre geopolítica— siguen estando muy presentes”, añaden.
Según destacan desde MFS Investment Management las valoraciones de la IA siguen siendo, en general, razonables. “A pesar del repunte de las valoraciones de las principales empresas tecnológicas, los ratios precio-beneficio actuales se sitúan por debajo de los máximos que se observaron durante la burbuja de las puntocom y están respaldados por unos sólidos fundamentales. La IA está transformando todos los sectores, pero sigue siendo necesario realizar un seguimiento prudente debido a los riesgos que entrañan unas previsiones sobre su adopción demasiado optimistas y los complejos acuerdos de financiación dentro del ecosistema de la IA”, explican.
Por otra parte, reconocen que también están analizando la adopción de la IA por parte de las empresas. En este sentido, argumentan que la IA está reconfigurando la creación de valor empresarial, aunque las empresas están actuando con prudencia debido a las necesidades de gobernanza y seguridad. “Superar los retos relacionados con la cultura y los datos acelerará el avance, lo que mejorará la productividad y la innovación en sectores como la sanidad y la logística. Los inversores deberían considerar la posibilidad de centrarse en empresas con un sólido I+D en IA y alianzas estratégicas”, sostienen desde MFSI IM.
El crecimiento de los dividendos en Europa continuará en 2026. Según los cálculos de Allianz Global Investors (AllianzGI)*, las compañías que integran el índice STOXX Europe 600 repartirán alrededor de 454.000 millones de euros en dividendos, frente a los 437.000 millones de euros de 2025, lo que supone un incremento interanual del 4%.
“La tendencia alcista de los dividendos en Europa se mantiene. Aunque en 2026 el crecimiento será similar al de 2025, esperamos un avance más significativo en 2027, impulsado por el aumento de los beneficios de las empresas europeas en 2026. Para 2026, observamos una tendencia a la baja en el reparto de dividendos en el segmento de consumo discrecional, que incluye, entre otros, los sectores de automoción y bienes de lujo, como consecuencia de los menores beneficios empresariales logrados en 2025. Por el contrario, los dividendos seguirán aumentando en el sector financiero, que previsiblemente continuará siendo el mayor pagador de dividendos más allá de 2026”, explica Grant Cheng, gestor de AllianzGI.
Implicaciones para el inversor
Según la gestora, los dividendos suponen una buena oportunidad de añadir rentabilidad a las carteras. “Supongamos que, hace 10 años, alguien invirtió 100.000 euros en el STOXX Europe 600, un índice de referencia ampliamente diversificado para el mercado europeo de renta variable. En función de los dividendos que se habrían pagado durante todo el periodo, un inversor podría haber obtenido algo menos de 42.000 euros. Al mismo tiempo, el importe originalmente invertido habría aumentado de 100.000 a alrededor de 168.000 euros (según el índice de precios)”, calcula.
El informe matiza que el índice de precios refleja únicamente la cotización de las acciones incluidas en el índice, a diferencia del llamado índice de “rentabilidad total” (total return), que también incorpora los pagos de dividendos. “Esto resulta razonable desde la perspectiva de un inversor que quiere materializar plusvalías y gastar —en lugar de reinvertir— los dividendos, mientras que el enfoque de rentabilidad total muestra cómo ha evolucionado el valor de la cartera una vez considerados los dividendos. En el caso del índice S&P 500 para el mercado estadounidense, las subidas de precios por sí solas habrían sido aún más notables, llevando la inversión original de 100.000 dólares hacia el entorno de los 330.000 dólares, aunque los dividendos habrían sido menores”, argumenta.
Es decir, según este ejemplo, los dividendos se habrían distribuido de forma desigual a lo largo del año. No obstante, habría sido posible generar pagos mensuales uniformes con la estrategia adecuada. “Evidentemente, se trata de cifras históricas y no de proyecciones futuras, y en el pasado también ha habido mucha volatilidad en precios —como la habrá en el futuro—. Aun así, este análisis ilustra que el valor de una inversión puede aumentar y, al mismo tiempo, proporcionar un flujo de ingresos regular”, señala el informe en sus conclusiones.
Infravalorado por el inversor
Sin embargo, desde Allianz GI advierten de que los dividendos aportan una contribución a menudo infravalorada a la rentabilidad total de una inversión en renta variable, para un horizonte de inversión de 20 años. “En cierta medida, la rentabilidad total de los respectivos índices de referencia (basada en el índice de rentabilidad en cada caso) está impulsada de forma significativa por los dividendos, como se aprecia al compararla con el índice de precios. Esto se debe a que, a diferencia de lo que ocurre en el índice de precios, los dividendos no se pagan, sino que se reinvierten. Esta reinversión genera el deseado efecto de capitalización (interés compuesto). La aportación de los dividendos a la rentabilidad total de una inversión se hace aún más evidente al analizar el comportamiento de los índices con y sin reinversión, en lugar de fijarse únicamente en la rentabilidad total media a lo largo del periodo de inversión”, defienden desde la gestora.
Y señalan que, aunque la historia nunca se repite, es significativo examinar qué parte de los retornos históricos de las inversiones en renta variable puede atribuirse a los dividendos. Según su análisis, los datos sugieren que los dividendos ayudaron a estabilizar el comportamiento global en los años de caídas en los precios de la renta variable.
“Si se analizan periodos más largos, la contribución de los dividendos se vuelve aún más pronunciada, en parte debido al efecto de capitalización. A lo largo de todo el periodo de los últimos 40 años, los dividendos representaron algo más del 39% de la rentabilidad total anualizada de una inversión en renta variable en el MSCI Europe. En Norteamérica (MSCI North America) y Asia-Pacífico (MSCI Pacific), los dividendos aportaron, respectivamente, algo más del 21% y algo más del 49% de la rentabilidad total de cada índice”, destaca el informe.
Un estabilizador de las carteras
La última reflexión que lanzan desde Allianz GI. “Las estrategias de dividendos también aportan una ventaja desde el punto de vista de las finanzas conductuales, al ayudar a los inversores a mitigar su aversión natural a las pérdidas”, afirma Hans-Jörg Naumer, director de Mercados de Capitales Globales e Investigación Temática de Allianz GI.
Sin embargo, matiza que la estabilidad de la cartera no se sustenta únicamente en la contribución de los dividendos a la rentabilidad total y en la política de distribución, intrínsecamente estable. “Las carteras con mayores ratios de payout de dividendos también presentan una volatilidad más baja que aquellas compuestas por acciones con ratios de payout reducidos. Para analizar esta cuestión, se construyeron dos subcarteras para cada uno de los índices de mercado amplio —el STOXX Europe 600 y el S&P 500—: una formada por el 25% de los componentes con los ratios de payout de dividendos más altos y otra formada por el 25% con los ratios de payout más bajos”, señala el informe.
La historia de crecimiento de la industria europea de ETFs se cuenta a base de máximos históricos. 2025 fue otro año de récord tras alcanzar los 3,22 billones de dólares en activos bajo gestión y unas entradas netas de 396.840 millones de dólares en esta clase de vehículos, según los datos publicados por ETFGI.
“Los activos invertidos en la industria europea de ETFs lograron un nuevo máximo histórico de 3,22 billones de dólares a finales de diciembre, superando el récord previo de 3,14 billones registrado en noviembre. Este hito refleja un aumento acumulado en el año del 41,8%, desde los 2,27 billones de dólares al cierre de 2024”, explican desde ETFGI.
Esta cifra no solo es reflejo del buen desempeño del mercado, también de los flujos de entrada: “Solo en diciembre se registraron 36.240 millones de dólares en entradas netas, contribuyendo a un récord de 396.840 millones entradas netas en el conjunto de 2025. Se trata del mayor volumen anual de entradas jamás registrado, por encima de los máximos anteriores de 270.420 millones en 2024 y 193.460 millones en 2021”, apuntan. En este sentido, la industria celebró además su 39.º mes consecutivo con entradas netas, lo que “subraya la fortaleza y resiliencia continuas de la adopción de ETFs en Europa”.
Los flujos de diciembre
Si nos centramos en los flujos del último mes, se observa que los ETFs de renta variable lideraron el mes con 23.590 millones de dólares en nuevos activos netos, elevando las entradas acumuladas en 2025 a 262.150 millone, muy por encima de los 201.580 millones de USD registrados en el mismo periodo de 2024. Y los ETFs de renta fija registraron 6.550 millones en entradas en diciembre, llevando el acumulado de 2025 a 77.730 millones de dólares.
Por su parte, los ETFs de materias primas contabilizaron 2.370 millones de dólares en entradas en diciembre y 14.440 millones de en el acumulado del año, “un giro notable respecto a las salidas netas de 7.640 millones registradas a estas alturas de 2024”, apuntan desde ETFGI. Destaca también el comportamiento de los ETFs activos, que captaron 3.700 millones de dólares en diciembre y 38.580 millones en el acumulado del año, más del doble de los 18.560 millones de entradas acumuladas en 2024.
Según ETFGI, una parte relevante de las entradas se explica por los 20 ETFs con mayores nuevos activos netos, que en conjunto captaron 16.010 millones dólares en diciembre. En este sentido, el Amundi MSCI Europe Climate Action – Acc (AE5B GY) registró 1.880 millones de USD, la mayor entrada neta individual.
Según señalan desde ETFGI, iShares sigue siendo el mayor proveedor de ETFs en Europa, con 1,30 billones de dólares bajo gestión y un 40,4% de cuota de mercado, mientras que Amundi ETF ocupa el segundo lugar con 401.740 millones y una cuota del 12,5%, y que Xtrackers (DWS) se sitúa tercero con 336.210 millones de USD y un 10,4%. “En conjunto, los tres principales proveedores representan el 63,3% de los activos totales de la industria europea de ETF, mientras que los 139 proveedores restantes tienen cada uno menos de un 8% de cuota de mercado”, añaden.
A finales de diciembre, la industria de ETFs en Europa contaba con 3.543 productos, 14.721 cotizaciones, activos por 3,22 billones de dólares, de 142 proveedores, listados en 30 bolsas de 25 países.
Es probable que la prima de riesgo geopolítico del petróleo se mantenga limitada debido al exceso de oferta en el mercado mundial, a pesar de la mayor volatilidad del precio del petróleo, según Fitch Ratings.
Cualquier posible interrupción del suministro en Irán puede ser absorbida por un mercado con exceso de oferta. La futura postura estratégica de la OPEP sobre el volumen frente al valor será importante para configurar el mercado petrolero.
“Nuestra estimación del precio del petróleo Brent para 2026 es de 63 USD/bbl, mientras que nuestras calificaciones para las compañías de petróleo y gas se centran en las métricas crediticias basadas en nuestro precio de mitad de ciclo de 60 USD/bbl”, dice la nota de la calificadora.
El mercado petrolero mundial mantendrá un exceso de oferta en 2026. Fitch estima un aumento de la oferta de 3 millones de barriles por día (MMbpd) en 2025 y pronosticamos un aumento adicional de 2,5 MMbpd en 2026, con un crecimiento de la demanda de tan solo unos 0,8 MMbpd anuales.
La producción de petróleo de países no pertenecientes a la OPEP+ contribuye con el 55 % y el 48 % a estos aumentos, respectivamente, impulsados por Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guyana y Argentina, según la Agencia Internacional de la Energía. Fitch prevé cierta moderación en el crecimiento de la producción de países no pertenecientes a la OPEP+ en 2027.
Los productores de petróleo estadounidenses necesitan un precio del WTI entre 61 y 70 USD/bbl para perforar un nuevo pozo de forma rentable, según la Encuesta de Energía de la Reserva Federal de Dallas.
Datos sobre la producción de Venezuela
Venezuela posee el 17% de las reservas probadas globales, la mayor fuente de recursos petroleros del mundo, pero produjo solo el 0,8% del crudo mundial en noviembre de 2025. La producción petrolera venezolana se redujo significativamente en los últimos 15 años, de 2,5 millones de barriles diarios (bpd) en 2010 a 0,88 millones de barriles diarios (bpd) en 2024, debido a las sanciones y la falta de inversión. Su producción rondó 1 millón de bpd entre septiembre y octubre de 2025 y cayó a 0,86 millones de bpd en noviembre de 2025 debido a las sanciones y las tensiones con Estados Unidos. Las exportaciones de petróleo se redujeron a 0,67 millones de bpd.
La venta de crudo almacenado en Venezuela, tanto flotante como terrestre, y la eliminación de las sanciones podrían elevar la producción petrolera venezolana a aproximadamente 1 millón de bpd a corto plazo. Sin embargo, es poco probable que esto afecte significativamente al mercado global.
Venezuela enfrentará desafíos para aumentar la producción entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios (MMbpd), lo que podría permitirle regresar a los niveles de 2,5 millones de barriles diarios de 2010 a largo plazo. Esto requeriría una inversión sustancial para modernizar su deteriorada infraestructura. La mayor parte de las reservas venezolanas son de crudo extrapesado/amargo. La producción de este petróleo requiere conocimientos técnicos avanzados, generalmente proporcionados por las grandes petroleras internacionales. La renovación de la inversión por parte de compañías petroleras estadounidenses y otras compañías internacionales requeriría un marco regulatorio confiable y estabilidad fiscal en el sector, especialmente dada la expropiación de activos de compañías petroleras estadounidenses en 2007.
La situación de Irán y Rusia en el mercado mundial
Irán es un proveedor de petróleo mucho mayor en el mercado global, con una producción de 3,5 millones de barriles diarios y exportaciones de aproximadamente 2 millones de barriles diarios. El suministro de crudo iraní se ha mantenido relativamente estable a pesar del endurecimiento de las sanciones estadounidenses (en sus sanciones de noviembre, la Oficina de Control de Activos Extranjeros atacó a una red de compañías comerciales y navieras iraníes). Interrupciones significativas en la producción petrolera iraní impulsarían los precios, aunque el impacto sería limitado dado el exceso de oferta en el mercado global.
La producción rusa se mantiene prácticamente sin cambios en 9,3 millones de barriles diarios debido a las sanciones, y la mayoría de las exportaciones se redirigen a China e India. Las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido a las petroleras rusas Lukoil y Rosneft podrían reducir las exportaciones petroleras rusas, ya que estos productores representan aproximadamente el 50% de dichas exportaciones. Por el contrario, un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania y el levantamiento de las sanciones probablemente tendrían un impacto limitado en los volúmenes rusos a corto plazo, pero podrían aumentar la volatilidad de los precios en un mercado con exceso de oferta.
La capacidad de producción excedente de la OPEP+ de 4 millones de barriles diarios respaldará el mercado en caso de interrupciones de la producción. La estrategia de la OPEP y el equilibrio entre el apoyo a los precios y el mantenimiento de su cuota de mercado serán otro factor determinante para el mercado petrolero si se producen interrupciones o si entran al mercado volúmenes adicionales de países no pertenecientes a la OPEP.
El año 2025 habrá sido una suma de noticias de flujos ascendentes para los ETFs en Estados Unidos y, a la hora de los datos consolidados, el récord histórico que anuncia el último informe de ETFGI no sorprenderá a nadie. La lectura por clase de activo confirma la tendencia: la gestión pasiva triunfa en renta variable. Queda también una tercera conclusión que es la extrema concentración del sector con tres marcas dominantes iShares (BlackRock), Vanguard y State Street.
Un año histórico
El año 2025 fue excepcional para la industria de fondos cotizados en bolsa (ETFs) en Estados Unidos, marcando récords históricos tanto en el nivel de activos bajo gestión como en los flujos netos de capital. Los ETFs en EE.UU. captaron un total de 1,50 billones de dólares (trillions en inglés) en flujos netos durante 2025, impulsando los activos totales hasta 13,43 billones de dólares al final de diciembre de 2025, un máximo histórico para la industria estadounidense.
Crecimiento de activos y flujos netos en 2025
El dato más destacado del informe es que durante 2025 los inversores aportaron 1,50 billones de dólares en net inflows (entradas netas de capital) al sector de ETF en Estados Unidos, una cifra sin precedentes en la serie histórica. Las entradas netas mensuales también mostraron un fuerte impulso sostenido, con 223.000 millones durante diciembre de 2025 solamente. Este flujo mantiene una larga tendencia de acumulación de capital por parte de inversores institucionales y minoristas en fondos cotizados.
Como resultado de estas significativas entradas de capital, los activos totales bajo gestión por ETFs en EE. UU. alcanzaron 13,43 billones de dólares al finalizar diciembre de 2025, superando ampliamente los 10,35 billones registrados a finales de 2024. Este crecimiento representa un aumento cercano al 2,.8 % interanual en activos gestionados, indicativo de una fuerte preferencia de los inversores por la flexibilidad, eficiencia de costos y liquidez que ofrecen los ETF comparados con otros vehículos de inversión tradicionales.
Este fenómeno no es aislado: otros informes de ETFGI muestran que la industria global de ETFs también experimentó un rápido crecimiento en activos y flujos en 2025, llegando a récords superiores a 19 billones de dólares al cierre de noviembre, con más de 78 meses consecutivos de flujos netos positivos.
Principales segmentos y tipos de ETFs
Un aspecto clave de la expansión del mercado estadounidense en 2025 fue la contribución diferenciada de los tipos de ETF.
Así, los fondos de renta variable (equity ETFs) fueron los que atrajeron la mayor parte de los flujos, con 149.00 millones de dólares sólo en diciembre de 2025, llevando los flujos anuales a 656.095 millones de dólares. Esto demuestra la continua preferencia de los inversores por exposiciones diversificadas en acciones estadounidenses y globales, según el informe.
En lo referente a la renta fija también se registraron entradas positivas, con 23.079 millones de dólares en diciembre, y un acumulado de 258.014millones en 2025. Esto refleja el interés de los inversores por instrumentos de menor riesgo o retornos ajustados frente a la volatilidad de los mercados de acciones.
Los ETFs de materias primas, aunque más modestos en comparación con acciones y bonos, captaron 9.033 millones de dólares en diciembre y sus flujos acumulados aumentaron considerablemente respecto al año anterior.
Una tendencia notable este año fue el crecimiento de los ETFs administrados activamente. Estos productos atrajeron *43.079 millones de dólares sólo en diciembre, sumando 514.056 millones en 2025, muy por encima de las cifras de años previos. La mayor adopción de ETF activos indica que, aunque la gestión pasiva sigue siendo dominante, los inversores están dispuestos a pagar por estrategias más especializadas que buscan mayores retornos ajustados al riesgo.
Principales proveedores y concentración del mercado
El informe también analiza la participación de mercado entre los principales proveedores de ETF en Estados Unidos. Los datos revelan una **clara concentración en los líderes del sector, con tres firmas controlando más de dos tercios del mercado:
iShares (BlackRock) se mantiene como el proveedor dominante con 3,99 billones de dólares bajo gestión, representando aproximadamente el 29,7 % del mercado total de ETF en EE.UU.
Vanguard sigue de cerca con 3,86 billones de dólares y una participación de mercado de 28,7 %*, consolidando su posición como uno de los gestores más influyentes para productos pasivos.
State Street SPDR ETFs se ubica en tercer lugar, con 1,83 billones de dólares y una cuota de mercado de 13,7 %.
En conjunto, estos tres proveedores concentran aproximadamente 72,1 %* del total de activos en ETF en Estados Unidos, mientras que los 457 emisores restantes representan menos del 6 % cada uno, lo que ilustra la fuerte concentración en pocas manos dentro del mercado estadounidense de ETF.