“El padre tiempo siempre gana”: la última lección de Warren Buffett al convertirse en presidente emérito de Berkshire

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

El mítico Warren Buffett cumplió hace poco 96 años y, en cumplimiento de la ruta sucesoria diseñada muchos años antes, ha dejado por completo las riendas de Berkshire Hathaway al asumir funciones de presidente emérito. Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad para también dejar una lección más como parte de su legado inmaterial pero igualmente valioso.

Sin sabor a derrota, Warren Buffett reconoció al único adversario al que ningún inversionista puede vencer. “El Padre Tiempo siempre gana”, escribió a los accionistas de Berkshire Hathaway al explicar su decisión de convertirse en Presidente Emérito. Pero, en su caso, añadió algo más: “ha sido generoso conmigo”.

La frase resume mucho más que el cambio de un cargo corporativo. En la carta que acompaña el anuncio de Berkshire Hathaway, Buffett no escribe como quien abandona una empresa después de seis décadas, sino como alguien que observa el paso de una generación a otra y evalúa qué parte de su obra debe sobrevivir cuando él ya no esté al frente.

Desde 1965, Buffett ha sido la figura central de Berkshire. Ahora deja la presidencia del Consejo y Howard G. Buffett, su hijo, asumirá esa responsabilidad, mientras Greg Abel continuará al frente de la operación como director ejecutivo. Warren Buffett permanecerá como miembro del Consejo.

La transición, por tanto, no supone una ruptura. De hecho, el propio Buffett la presenta como la conclusión lógica de un proceso que llevaba años preparándose. Lo novedoso de su mensaje está en otro lugar: en la forma en que explica qué considera realmente importante preservar de Berkshire.

Y su respuesta sorprende porque no se trata de una acción, tampoco de una adquisición, una reserva de efectivo o algún otro activo financiero, es algo que pare él es mucho más valioso: la cultura.

El verdadero activo está fuera del balance

Buffett escribe que Greg Abel dirige la compañía, mientras Howard Buffett tendrá la responsabilidad de proteger su cultura y sus valores. Enseguida establece una jerarquía poco habitual en el lenguaje de los negocios: ambos elementos tienen, dice, un valor superior al de cualquier activo registrado en el balance de Berkshire.

La afirmación resulta especialmente significativa viniendo del hombre que convirtió a Berkshire en uno de los mayores conglomerados empresariales del mundo y que durante décadas fue considerado una de las referencias más importantes de la inversión de largo plazo.

En el momento de entregar el control, Buffett no habla de preservar una determinada rentabilidad, tampoco de mantener una cartera específica o de alcanzar una determinada capitalización bursátil, habla de preservar una manera de hacer negocios.

Es justo ahí donde aparece una de las claves de su legado; Berkshire no fue construida únicamente alrededor de las inversiones que Buffett y Charlie Munger eligieron. También lo fue alrededor de una filosofía: pensar en décadas, evitar decisiones impulsivas, mantener una relación particular con los accionistas y otorgar a los administradores de las compañías adquiridas un grado considerable de autonomía.

Por eso la sucesión no consiste simplemente en encontrar a alguien que pueda ocupar la silla de Buffett, consiste en comprobar si una organización puede mantener sus principios cuando la persona que durante más de seis décadas los encarnó deja de estar al mando.

Una póliza de seguro para los accionistas

Buffett deja en su escrito una de sus habituales metáforas para explicar el papel de su hijo: Howard Buffett, dice, debe ser visto como “una póliza de seguro” propiedad de los accionistas, una que todos esperan no tener que utilizar nunca, esto resulta revelador tratándose de Buffett.

Además, Greg Abel está al frente del negocio. Howard no llega para administrar las operaciones cotidianas de Berkshire, sino para actuar como una especie de custodio de aquello que no aparece en los estados financieros: la cultura y los valores. La división de responsabilidades también muestra hasta qué punto la sucesión fue pensada como un proceso institucional y no simplemente como el reemplazo de un individuo.

Buffett recuerda que Howard ha sido director de Berkshire durante 33 años, un periodo incluso superior al que él mismo tuvo para aprender antes de asumir el control de la compañía a los 34 años; en este sentido la idea es clara: la sucesión no comienza el día en que Buffett deja un cargo, en realidad empezó décadas antes.

El tiempo como enemigo y como aliado

Hay una ironía que dice mucho deWarren Buffett en todo esto; durante décadas, el inversionista convirtió el tiempo en una de las principales ventajas de Berkshire. Mientras buena parte de los mercados financieros se mueve al ritmo de los resultados trimestrales, Buffett y Munger construyeron su reputación sobre la paciencia y la capacidad de pensar a largo plazo.

En su carta, Buffett recuerda precisamente que desde el principio buscaron accionistas que pensaran “en décadas en lugar de trimestres”; sin embargo, ahora el tiempo aparece desde otra perspectiva. Buffett acaba de cumplir 96 años y después de más de 60 años al frente de Berkshire, reconoce que ha llegado el momento de completar la transición.

Pero, no lo presenta como una tragedia ni como una crisis, al contrario. Dice que sigue teniendo “el mejor trabajo del mundo” y que nunca se ha sentido mejor respecto de lo que viene; es probablemente uno de los aspectos más interesantes de la carta: Buffett no describe su salida como el final de una era que deba ser lamentada, sino como una consecuencia natural del mismo principio que durante décadas recomendó a sus accionistas: pensar en el largo plazo.

El tiempo finalmente gana, pero la preparación puede determinar qué sucede después. Buffett no deja Berkshire sino que deja de necesitar dirigirla. También hay otra diferencia importante porque Buffett no abandona Berkshire, continúa como director y accionista. Y en su carta dice que espera seguir siendo accionista junto con los demás propietarios.

Eso cambia el significado de la transición; el hombre que durante décadas tomó las decisiones fundamentales ya no estará en la posición desde la cual las toma, pero seguirá observando la evolución de la compañía desde dentro y participando en ella como propietario.

Es una forma coherente con la relación que siempre buscó construir con los accionistas: estar del mismo lado de la mesa. Por eso, más que una despedida, la carta tiene el tono de una entrega de estafeta. Buffett parece estar diciendo que Berkshire ya no necesita que él sea su centro operativo porque las decisiones importantes pueden ser tomadas por otros y porque, al menos en su opinión, los principios que considera esenciales están suficientemente arraigados.

Greg Abel es la prueba de esa confianza. Buffett asegura que sus expectativas sobre él eran muy altas desde el principio y que Abel las ha superado. También afirma que Abel lleva tiempo tomando las decisiones verdaderamente importantes y que nunca ha tenido que dudar de ninguna de ellas.

La frase tiene un peso especial: la sucesión no comienza ahora porque Abel acaba de recibir el poder; formaliza algo que, en buena medida, ya estaba ocurriendo.

De Charlie Munger a Howard Buffett

La carta también tiene una dimensión generacional: durante buena parte de la historia moderna de Berkshire, Buffett y Charlie Munger fueron inseparables de la identidad de la compañía. Munger murió en noviembre de 2023, pocos días antes de cumplir 100 años, ahora Buffett da otro paso atrás y lo hace dejando una organización en la que la continuidad ya no depende de que existan dos figuras históricas al frente.

Ese puede ser uno de los mayores desafíos para Berkshire en los próximos años: demostrar que aquello que funcionó extraordinariamente bien bajo Buffett y Munger puede seguir funcionando cuando ambos formen parte de la historia de la compañía, Buffett parece confiar en que así será y no porque piense que exista un sustituto suyo, sino porque considera que la organización que construyó puede ser más importante que el hombre que la construyó.

Quizá por eso la última parte de su carta resulte más significativa que el anuncio corporativo; Buffett agradece a los accionistas la confianza que depositaron en él y califica haber sido su presidente como “el privilegio de toda una vida”, después vuelve al tiempo: “El Padre Tiempo siempre gana”, escribe.

Pero inmediatamente evita convertir la frase en una tragedia sino que dice que el tiempo fue generoso con él porque le permitió ver a Berkshire llegar a un punto en el que se siente más confiado que nunca respecto de su futuro. Es ese quizás el verdadero mensaje de su última carta como presidente y una de sus lecciones.

El éxito de una empresa no consiste solamente en cuánto dinero puede acumular mientras su fundador está al frente, también consiste en si puede conservar aquello que la hizo diferente cuando el fundador deja de estarlo y Buffett parece haber llegado a esa conclusión después de más de seis décadas.

El hombre que hizo de la paciencia una estrategia de inversión termina enfrentándose a su propia prueba de largo plazo: entregar el control y confiar en que el tiempo, que inevitablemente termina con todo liderazgo individual, no termine también con la filosofía que construyó.

Sobre la inflación de agosto y la subida de la Fed

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

El dato anticipado de inflación de agosto sorprendió negativamente. El índice general quedó en línea con las proyecciones de consenso (+0,4%) y sin cambios en tasa interanual (+3,4%), pero la subyacente superó la barrera del +0,2% (+0,3%), a pesar de una ligera disminución del crecimiento interanual (del 2,5% al 2,4%).

El repunte, concentrado sobre todo en el precio de los servicios de telefonía móvil y comunicación, billetes de avión y sector hotelero, puede filtrarse a la inflación subyacente del PCE, cuyo dato de agosto conoceremos el próximo día 30, resultando en un incremento de ~+0,3% en tasa interanual (desde el 0,2% de julio).

La suspensión de la esperada reunión entre Irán y los países del Golfo, que ahora se aplaza hasta el domingo para tratar de definir una ruta temporal alternativa de tránsito en Ormuz, y las nuevas declaraciones de Trump (“Irán está desesperado por hacer un trato rápidamente”), que destilan urgencia ante las inminentes elecciones legislativas de noviembre y ceden poder de negociación a Teherán, impulsan la cotización del barril de brent hasta los 109 dólares e incrementan la probabilidad de un ciclo de tensionamiento monetario más largo (el mercado descuenta casi 4 subidas de la Fed de aquí a verano de 2027).

Aunque, como hemos venido explicando en este espacio, la trayectoria de la inflación continúa acercándose al objetivo del 2% (como vemos en la gráfica, que recoge la media de los indicadores de inflación filtrada, supercore e inflación persistente), el progreso no está siendo todo lo rápido que le gustaría al Comité Federal de Mercados de la Fed. A esta preocupación se añaden también los efectos sobre los precios y el crecimiento de las inversiones en temática IA y un crecimiento nominal muy robusto, con las ventas reales finales calculadas por la Fed de Atlanta (que representan el valor total de la producción de bienes y servicios ajustado por inflación, pero excluyendo el cambio en inventarios) situadas en máximos de los últimos tres años.

 

 

Con todo ello, la probabilidad de un incremento de 0,25 puntos (que llevaría los tipos hasta el 4%) subió rápidamente hasta ~90% durante el fin de semana, lo que daba a Kevin Warsh una gran oportunidad para ganarse la credibilidad de los inversores con una subida “de seguridad” que no debería afectar en exceso a una economía que mantiene tasas de crecimiento nominal por encima del 7%. La inacción, como alternativa, sería incongruente después de su discurso restrictivo en Jackson Hole.

Lo cierto es que Kevin Warsh enfrentaba una situación delicada antes del anuncio: satisfacer las preferencias de un presidente ruidoso y persistente o dar al mercado de renta fija lo que le está pidiendo para ganarse así su confianza. Trump puede ser el hombre más poderoso del mundo, pero, como dijo el célebre James Carville, el mercado de bonos puede intimidar a cualquiera, más incluso que el Papa o el presidente de Estados Unidos.

Y optó por lo segundo, con una subida de 0,25 puntos, unánime y la primera desde 2023, para facilitar la consecución del objetivo de inflación del 2% en un plazo de tiempo razonable. Los comentarios y “el mapa de puntos” (una subida más en 2026, que la curva ubica en la reunión de diciembre, pausa en 2027 y rebajas en 2028) indican que este será un “miniciclo” de subidas preventivas. Es interesante señalar que la revisión al alza del tipo terminal por parte de la Fed puede justificarse tanto por el impacto que los avances en IA pueden tener sobre la productividad (algo en lo que Warsh cree firmemente) como por las políticas fiscales expansivas y cíclicas que vienen poniéndose en práctica en EE.UU. desde la primera presidencia de Donald Trump.

Posicionamiento en renta fija y factores a vigilar

En el ámbito de la renta fija, y si estamos en lo cierto en nuestras perspectivas de inflación, las sorpresas positivas son ahora más probables. Dado que el mercado ya ha anticipado el mensaje, una posición neutral en duración parece razonable, aunque conviene seguir de cerca la evolución de esas tendencias positivas en el mercado laboral que comentábamos la semana pasada y que podrían cambiar los planes de la Fed si adquieren más inercia. Estas eran: sueldos más altos para los que cambian de empleo, disminución en el porcentaje de personas marginalmente vinculadas a la fuerza laboral, incremento en la demanda de trabajadores en sectores ligados a desarrollos de infraestructuras IA y evolución en agosto de las peticiones de paro. 

La subida “dovish” de 0,25 puntos instrumentada por el Banco de Japón, llevando los tipos hasta el nivel más elevado de los últimos 30 años, es otro aspecto a monitorear por los efectos que una rentabilidad más elevada y un yen más volátil puedan tener sobre el “carry trade”, que ha sido una fuente de financiación para el mercado de renta fija de Estados Unidos.

La estabilización en el precio de la energía (el precio del barril cayó el jueves tras conocerse que el oleoducto saudí Este-Oeste podrá operar casi de inmediato a media capacidad, hasta su reparación definitiva en unas seis semanas) podría ser otra sorpresa positiva. Finalmente, nuestro monitor de actividad de bancos centrales muestra un claro punto de inflexión en las políticas globales de relajación de tipos de interés, que anticipa una disminución de la actividad industrial de cara a 2027.

En el ámbito de la renta fija, y si estamos en lo cierto en nuestras perspectivas de inflación, las sorpresas positivas son ahora más probables. Dado que el mercado ya ha anticipado el mensaje, una posición neutral en duración parece razonable, aunque conviene seguir de cerca la evolución de esas tendencias positivas en el mercado laboral que comentábamos la semana pasada y que podrían cambiar los planes de la Fed si adquieren más inercia. Estas eran: sueldos más altos para los que cambian de empleo, disminución en el porcentaje de personas marginalmente vinculadas a la fuerza laboral, incremento en la demanda de trabajadores en sectores ligados a desarrollos de infraestructuras IA y evolución en agosto de las peticiones de paro. 

La subida “dovish” de 0,25% instrumentada por el Banco de Japón, llevando los tipos hasta el nivel más elevado de los últimos 30 años, es otro aspecto a monitorear por los efectos que una rentabilidad más elevada y un yen más volátil puedan tener sobre el “carry trade”, que ha sido una fuente de financiación para el mercado de renta fija de Estados Unidos.

La estabilización en el precio de la energía (el precio del barril cayó el jueves tras conocerse que el oleoducto saudí Este-Oeste podrá operar casi de inmediato a media capacidad, hasta su reparación definitiva en unas seis semanas) podría ser otra sorpresa positiva. Finalmente, nuestro monitor de actividad de bancos centrales muestra un claro punto de inflexión en las políticas globales de relajación de tipos de interés, que anticipa una disminución de la actividad industrial de cara a 2027.

 

Renta variable: el impacto del miniciclo de subidas sobre la IA

Respecto a la renta variable, el aumento en costes de financiación que puede suponer este “miniciclo” de subidas puede afectar negativamente a las empresas con balance más tensionado en el ámbito de la IA. Pequeñas empresas de reciente creación, con balances estresados, sin calificación crediticia como algunas de las nuevas neocloud pueden tener problemas para sacar adelante sus proyectos de construcción de centros de datos.

Este obstáculo, unido a la oposición pública creciente en torno a la construcción de centros de datos (según información de Morgan Stanley, el 75% de los estadounidenses y el 83% de los demócratas no quieren albergar este tipo de construcción en sus comunidades; como resultado, ya en 2025 se pospusieron o cancelaron proyectos por valor de 156.000 millones de dólares y de 130.000 millones solo en el primer trimestre de 2026), puede constreñir la oferta de capacidad de computación, dando ventaja a los hiperescaladores, que se han movido más rápido.

Como podemos ver en la tabla, los hiperescaladores han cerrado buena parte de su financiación a tipo fijo, con vencimientos largos y, aprovechando su alta calificación crediticia, a un coste medio inferior a la rentabilidad actual del T-bond a 10 años.

 

 

El retraso en el despliegue de inversiones IA, que aportaron ~0,6% y ~0,4% al PIB del primer y segundo trimestre, respectivamente, puede ser otro factor que afecte positivamente a las lecturas de inflación.

Con una perspectiva más global y de acuerdo con nuestros cálculos, al analizar los últimos seis ciclos de subidas de tipos en Estados Unidos, observamos que la bolsa muestra cierta volatilidad a corto plazo, pero mantiene rendimientos positivos 12 meses después del primer incremento de tipos. La excepción en este caso viene representada por 2022, periodo en el que la Fed se mantuvo muy por detrás de la curva.

 

 

 

 

Amundi toma una participación del 9,9% en ICG

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaValérie Baudson, consejera delegada de Amundi, y Benoît Durteste, consejero delegado y director de inversiones de ICG.

Amundi ha anunciado la adquisición de una participación del 9,9% en ICG, lo que representa una inversión total de aproximadamente 620 millones de euros, en conformidad con la alianza estratégica y accionarial a largo plazo anunciada por Amundi e ICG en noviembre de 2025. A partir del tercer trimestre de 2026, los activos bajo gestión, las entradas netas y los resultados financieros de Amundi reflejarán la contribución correspondiente a su participación económica del 9,9% en ICG.

Este supone un hito importante en la alianza entre ambos grupos, consolidando aún más la posición de Amundi en los mercados privados. Como parte de este acuerdo, Amundi e ICG han suscrito un contrato de 10 años en virtud del cual Amundi actuará como distribuidor global exclusivo en el canal de banca privada y gestión de patrimonios para los productos de tipo evergreen y otros productos específicos de ICG. A su vez, ICG será el proveedor exclusivo de Amundi para dichos productos dentro del negocio de distribución de Amundi.

Según añade la gestora, esta alianza incluye el desarrollo conjunto de nuevos productos dirigidos específicamente a inversores particulares y patrimoniales. Se prevé que el primero de estos productos, centrado en el mercado secundario de private equity, se lance en las próximas semanas.

“Nuestra alianza con ICG marca un paso significativo en el desarrollo de la oferta de Amundi en mercados privados. Aprovechando las capacidades de primer nivel de ICG, junto con el alcance global de Amundi y nuestro profundo conocimiento de las necesidades de los clientes particulares, continuaremos ampliando el acceso a soluciones de mercados privados para inversores patrimoniales a nivel mundial. Esta alianza crea una sólida plataforma para la innovación con la ambición de desarrollar nuevos productos adaptados a las necesidades cambiantes de los inversores, al tiempo que genera un crecimiento rentable y a largo plazo en beneficio de todas las partes interesadas”, ha comentado Valérie Baudson, consejera delegada de Amundi.

Por su parte, Benoît Durteste, consejero delegado y director de inversiones de ICG, ha añadido: “Estamos encantados de que Amundi haya completado la adquisición del 9,9% de participación económica en ICG, en línea con la alianza estratégica a largo plazo anunciada en noviembre de 2025. Nuestros equipos están trabajando estrechamente en diversos productos adecuados para el mercado patrimonial, y esperamos lanzar el primero de ellos en las próximas semanas: un fondo evergreen que dará acceso a nuestra estrategia de inversión LP Secondaries. Este es solo el primer paso para materializar los beneficios comerciales de nuestra alianza, la cual combina la capacidad inversora referente de ICG con la experiencia de Amundi en el mercado de pensiones y gestión de patrimonios. Ya estamos identificando múltiples oportunidades para profundizar nuestra colaboración a largo plazo”.

Groupama AM pone a Nicolas Leprince al frente del equipo de Absolute / Total Return

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

Groupama Asset Management continúa desarrollando sus expertises en renta fija con la creación de un equipo dedicado a las estrategias de Retorno Absoluto / Total Return, bajo la responsabilidad de Nicolas Leprince, CFA, con el fin de respaldar las ambiciones de la gestora en este segmento. Según explica la firma, este nombramiento y la creación de un equipo específico se enmarcan en la voluntad de la gestora de seguir desarrollando su experiencia en Absolute / Total Return. Desde el 1 de septiembre de 2026, Nicolas Leprince, CFA, está al frente del equipo de Absolute / Total Return. Depende directamente de Stéphan Mazel, director de Gestión de Renta Fija de Groupama Asset Management. 

Con más de veinte años de experiencia en la gestión de activos, Nicolas Leprince cuenta con una sólida experiencia en los mercados de renta fija y en las estrategias de gestión flexible. Antes de incorporarse a Groupama Asset Management, fue desde 2019 Senior Fixed Income Portfolio Manager en Edmond de Rothschild Asset Management, donde gestionaba, entre otras, una estrategia de renta fija flexible con un enfoque macroeconómico y una gestión activa de los tipos de interés y del crédito.

Anteriormente, trabajó durante más de quince años en BNP Paribas Cardif, donde, entre otras funciones, fue responsable de inversiones en renta fija entre 2016 y 2019. Además, dirigía un equipo dedicado a la gestión de cerca de 90.000 millones de euros en activos de renta fija. Según destacan desde Groupama Asset Management, la firma «continúa desarrollando su expertise» con este tipo de decisiones.

La sombra de ‘Terminator’ y la legislación se cuelan en el ciclo de inversión de la IA

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una temática habitual a tratar con las firmas de inversión. Cuando les preguntamos sobre si hemos llegado al tope de inversión en esta temática, tanto desde el ángulo de la renta fija como de la renta variable, nos insisten en que no. Argumentan que aún queda margen y oportunidades de inversión en el universo de la IA, incluso después de las advertencias de figuras clave de la industria —como Dario Amodei (CEO de Anthropic), Sam Altman (CEO de OpenAI) y Elon Musk (xAI)— sobre la necesidad de ralentizar el desarrollo por riesgos de seguridad. 

El impacto de la actual oleada de inversión en inteligencia artificial podría ser superior a los 20 billones de dólares. Según reconocen desde Capital Group, el gasto de capital de las grandes tecnológicas se está acelerando a un ritmo que podría superar el proceso de industrialización de China y alcanzar los 30 billones de dólares en 2032, apuntan como referencia.

“No cabe duda de que la inteligencia artificial se está convirtiendo en uno de los principales motores de la actividad económica. No obstante, no debe entenderse únicamente como una temática tecnológica, sino como un ciclo de inversión con amplias repercusiones en el conjunto de la economía. El ecosistema de la inteligencia artificial abarca múltiples niveles, desde el diseño de semiconductores y el desarrollo de software al suministro de energía, la construcción de infraestructuras y los sectores que integran la nueva tecnología en sus actividades, como los medios de comunicación y los servicios financieros”, recuerdan.

¿Debate o marketing?

Esta gran oportunidad de inversión ha convivido estos días con la sugerencia de moderar el ritmo de desarrollo tecnológico, lo que tuvo un cierto impacto en las empresas de semiconductores, mientras que favoreció a las compañías de software. “Los grandes desarrolladores de modelos disponen de escasos incentivos para ralentizar voluntariamente una tecnología que consideran estratégica, especialmente cuando los competidores chinos se encuentran a tan solo seis u ocho meses de distancia”, señalan desde Banca March.

Este debate, sumado a un horizonte de tipos de interés más altos, podría, según el último análisis de Banca March, “convertirse en el escenario perfecto para una corrección momentánea en las bolsas”. Ahora bien, los expertos de la entidad quitan hierro y apuntan que “la narrativa sobre una posible desaceleración en el desarrollo de la IA parece responder más a una estrategia de marketing institucional previa a dos de las mayores salidas a bolsa de la historia que a una realidad operativa”. 

“La competencia en este ámbito es extraordinariamente intensa, global y descentralizada, lo que dificulta enormemente cualquier intento de coordinación entre los principales actores. Más aún cuando la Administración Trump se ha mostrado abiertamente contraria, lo que descarta intervenciones gubernamentales sobre el sector”, añaden.

En opinión de Flavien del Pino, responsable de BDL Capital Management para España, la reciente corrección de las compañías tecnológicas más expuestas a la IA no responde únicamente a un movimiento coyuntural de mercado, sino que refleja una duda fundamental sobre la rentabilidad real de esta tecnología.

“El ritmo de gasto de los hyperscalers se está acelerando hasta niveles sin precedentes y está destruyendo la generación de free cash flow, acumulando una deuda que rozará los 2 billones de dólares. Para justificar los 7 billones de dólares que se invertirán en centros de datos hasta 2030 con un retorno (ROCE) de solo el 10%, el sector necesitaría generar 3,6 billones de dólares anuales en nuevos ingresos, cifra superior a todo el mercado mundial actual de software y servicios IT”, explica sobre la incertidumbre sobre el retorno del capital que esto genera.

Freno a la inversión

Entonces, ¿hay algún factor que podría frenar realmente la inversión en IA? Según los expertos, en este sentido, una cuestión clave será las regulaciones nacionales. En concreto, las perspectivas de regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos y las posibles restricciones al desarrollo de centros de datos. En opinión de Libby Cantrill, responsable de Políticas Públicas de PIMCO, aunque el Congreso estadounidense puede empezar a centrarse más intensamente en la seguridad de la IA y la participación del Gobierno federal parece inevitable en algún momento, «no es probable que veamos un marco regulatorio federal integral convertido en ley a corto plazo». De cara al próximo Congreso, apunta que probablemente habrá una mayor atención sobre esta cuestión, aunque «por ahora la regulación de la IA no parece inminente».

Ante la falta de avances a nivel federal, Cantrill considera que «es probable que los estados sigan avanzando con legislación sobre seguridad de la IA» y liderando las restricciones sobre los centros de datos. En este ámbito, ciudades de 32 estados ya han avanzado en la adopción de moratorias y hasta 26 estados están considerando actualmente moratorias a nivel estatal.

En este contexto, Cantrill anticipa que «en 2027, dada la situación política, podríamos ver más fricciones en el desarrollo de infraestructuras de IA, con un probable aumento generalizado de los costes de construcción de centros de datos» y, en algunos casos, estados que opten por detenerlos por completo. Esto implicaría, según concluye, «un mosaico más complejo tanto para las empresas como para los inversores».

Implicaciones para el inversor

Desde la óptica del inversor, Andrew Heiskell, estratega de renta variable, Wellington Management, y Brian Barbetta, Global Industry Analyst, Wellington Management, consideran que el debate ya no se centra en si la IA es relevante, sino en una cuestión más compleja: ¿qué eslabones del ecosistema capturarán el valor generado? 

“En un entorno tan dinámico, es poco probable que el progreso tecnológico a largo plazo y las expectativas de los mercados públicos a corto plazo avancen al mismo ritmo. En su lugar, cabe esperar que sigan produciéndose momentos en los que el sentimiento de los inversores sobrevalore o infravalore las cambiantes realidades empresariales y tecnológicas”, sostienen ambos expertos de Wellington Management.

Su planteamiento es que para invertir en el universo en constante evolución de la IA no solo requiere una selección de valores, una sólida capacidad de análisis y una gestión activa de primer nivel, sino también una comprensión integral de su ecosistema, ya que puede ofrecer a los inversores mayor serenidad frente a la volatilidad y la ambigüedad del mercado. “Es poco probable que la mera diversificación en una cesta de valores con exposición a la IA permita aprovechar todo el potencial de esta tecnología única y transformadora. En cambio, los gestores activos que posean sólidas capacidades de análisis y sean conscientes de que el liderazgo variará a medida que evolucione la tecnología y cambien las condiciones del mercado, estarán en una mejor posición para generar rentabilidad y gestionar el riesgo en esta nueva era de la IA”, defienden. 

Además, para los inversores, cada vez resulta más difícil evitar por completo a las grandes empresas tecnológicas, dado su peso en los índices bursátiles globales y su papel fundamental a la hora de impulsar la productividad, la innovación y el crecimiento económico. Sin embargo, “los inversores no necesitan concentrar su exposición en un puñado de empresas estadounidenses de gran capitalización para participar en las tendencias a largo plazo de la digitalización y la inteligencia artificial”, advierte Yan Taw Boon, director de estrategias temáticas para Asia en Neuberger

En su opinión, actualmente, uno de los avances más importantes es que el auge de las infraestructuras de IA se está extendiendo más allá de la propia tecnología. “La inversión se está dirigiendo cada vez más hacia sectores como la energía, la construcción, la automatización industrial y la fabricación de componentes especializados necesarios para construir y gestionar centros de datos de IA. Esto genera un abanico más amplio de oportunidades para los inversores que buscan exponerse al crecimiento relacionado con la IA, al tiempo que reduce la dependencia de un pequeño grupo de valores tecnológicos dominantes”, explica el experto de Neuberger.

Para Taw será clave diversificar la exposición entre distintas zonas geográficas, sectores y capitalizaciones bursátiles, para que “los inversores puedan participar en el crecimiento estructural del sector tecnológico y, al mismo tiempo, mitigar el riesgo de concentración”. 

PUENTE lanza su primer fondo de inversión en Uruguay

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

Reforzando su oferta de productos de ahorro para los inversionistas uruguayos, la firma PUENTE lanzó su primer fondo de inversión en el país austral. La meta, indicaron a través de un comunicado, es entregar una alternativo que genere rendimiento todos los días, apalancando las capacidad de inversión de la firma de gestión patrimonial y mercado de capitales.

El vehículo, denominado Puente Liquidez Pesos, fue lanzado luego de que la compañía recibiera la autorización del Banco Central del Uruguay (BCU) para operar como administradora de fondos de inversión, una licencia que se suma a la de corredor de bolsa, con la que ya desarrollaba sus operaciones en el mercado local desde hace más de 25 años.

El nuevo fondo está diseñado para quienes desean obtener rendimiento sobre su dinero con acceso inmediato a su capital, detallaron. La estructura permite realizar rescates en cualquier momento, con acreditación del dinero al día hábil siguiente, sin plazos fijos ni penalidades.

La cartera del vehículo está compuesta por Letras de Regulación Monetaria emitidas por el BCU, títulos de deuda a corto plazo que ofrecen alta liquidez. Por estas características, PUENTE Liquidez Pesos está orientado a inversores de perfil conservador, con un nivel de riesgo bajo en términos de crédito, liquidez, tasa, moneda, mercado y país.

«Con este lanzamiento damos un paso muy importante en nuestra estrategia de crecimiento en Uruguay. Queremos acercar soluciones de inversión simples, transparentes, accesibles y en este caso en moneda nacional, para que más personas puedan hacer rendir su dinero sin resignar liquidez. Este fondo responde a una necesidad concreta del mercado y amplía las alternativas disponibles para gestionar el patrimonio de nuestros clientes», destacó Ignacio de Castro, CEO de PUENTE Uruguay, en la nota de prensa.

Con presencia en América y Europa, PUENTE es una entidad especializada en gestión patrimonial y mercado de capitales que brinda servicios a más de 35.000 clientes y administra activos por aproximadamente 6.000 millones de dólares.

Schroders amplía su gama de ETFs activos con dos estrategias de renta variable centradas en Europa y Japón

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Schroders ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos ETFs de gestión activa, con los que amplía las soluciones geográficas de su oferta de productos en continua expansión, con el objetivo de responder a la demanda de los clientes. El Schroder Europe Equity Active UCITS ETF y el Schroder Japan Equity Active UCITS ETF ofrecen a los inversores acceso a estrategias de renta variable regional gestionadas de forma activa, centradas en identificar empresas con características atractivas value y quality en Europa y Japón, respectivamente. 

Según explica la gestora, estos lanzamientos se enmarcan en la continua expansión de la oferta de ETFs activos de Schroders, tras la inscripción de sus dos primeros ETFs activos UCITS en septiembre de 2025 y la incorporación de un ETF de renta variable global a medida y un ETF de renta variable estadounidense en el primer semestre de 2026. La gama de ETFs UCITS de Schroders cuenta ahora con 3.700 millones de dólares en activos bajo gestión (AuM, por sus siglas en inglés) en menos de un año desde su lanzamiento¹, lo que pone de relieve el fuerte impulso conseguido hasta la fecha.

Los nuevos fondos de renta variable de Europa y Japón comparten una filosofía y un proceso de inversión subyacentes coherentes con los ETFs de renta variable ya existentes de Schroders, y guardan similitudes con la estrategia Schroder QEP, todos ellos gestionados por el equipo de inversión Quantitative Equity Products (QEP) de Schroders. La estrategia Global Core ha logrado un historial de rentabilidad muy convincente. 

“El lanzamiento de nuestros ETFs activos de renta variable de Europa y Japón, registrados por la normativa UCITS, supone otro paso importante en la expansión de nuestra plataforma de ETFs activos, que seguimos ampliando para satisfacer la fuerte demanda de los clientes. Estos ETFs proporcionarán a los clientes una mayor variedad de opciones a la hora de acceder a la experiencia de Schroders en inversión activa, ampliando nuestra oferta de renta variable regional altamente diversificada. Además, ofrecen soluciones con un riesgo relativo limitado respecto al índice, junto con el potencial de generar alfa adicional en distintos entornos de mercado”, ha señalado Tom Stephens, responsable de ETFs en Schroders.

¿Se están trasladando los riesgos de concentración al mercado de la renta fija?

  |   Por  |  0 Comentarios

Los grandes hiperescaladores han protagonizado varios hitos este año también en el mercado de crédito: en febrero, Alphabet (matriz de Google) recaudó casi 32.000 millones de dólares en menos de 24 horas, la emisión de mayor tamaño de su historia y que incluyó un bono con una duración a cien años inédito desde que Motorola emitiera uno de la misma duración en 1997. Entre tanto, Oracle anunció un ambicioso plan para captar entre 45.000 y 50.000 millones de dólares solo en 2026, para financiar la expansión de su capacidad en la nube, y Amazon vendió una operación de 37.000 millones de dólares a principios de 2026 a la que siguió otra oferta de 25.000 millones de dólares en julio. Aunque los inversores en renta fija comenzaron el año con elevadas expectativas respecto a la llegada de estos nuevos bonos al mercado de deuda IG, tan solo nueve meses más tarde las principales casas de activos ya están alertando sobre su impacto sobre la composición de los índices y el propio rol de los bonos como diversificadores en cartera.  

Nivel frenético de emisión

Si entre 2020 y 2024 el volumen de emisión de deuda combinado de los cinco principales hiperescaladores – Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle- fue de tan solo 35.000 millones al año, de media, solo en lo que va de año ya han emitido cerca de medio billón de dólares. Según datos de Amundi, supondría el equivalente al 13,9 % de toda la emisión de IG estadounidense hasta ahora este año.

Como apunta Lucas Baynes, estratega sénior de Vanguard, “para los inversores en renta fija la cuestión no es si estos emisores son solventes; muchos cuentan con balances excepcionalmente fuertes”. La cuestión, continúa el experto, es “qué significa un cambio rápido y concentrado en la composición del mercado de bonos para rol que juegan tradicionalmente los bonos en una cartera”.

En la misma línea Jeremy Rideau, Global Head of Exposure Management en State Street Investment Management, asevera que “unos fundamentales fuertes no se traducen automáticamente en valoraciones atractivas”. “Como las expectativas de crecimiento futuro se mantienen elevadas, los inversores deben seguir evaluando si los diferenciales de crédito les compensan adecuadamente por los riesgos asociados con programas de inversión de larga escala y dinámicas competitivas cambiantes”, añade.

Composición de los índices

Steve Flaherty, director de análisis de crédito con grado de inversión de Neuberger Berman, aporta otro dato que también sirve para visibilizar la envergadura del proyecto en el que están inmersos los hiperescaladores: antes del ciclo actual de inversión, estas cinco compañías representaban alrededor del 20 % de la capitalización del mercado de renta variable global, pero solo el 3,5 % de la deuda con grado de inversión.

Hoy, esta proporción ha escalado hasta alrededor del 10 %, mientras que la banca – el sector de mayor tamaño del Bloomberg US Corporate- equivale al 21 %. “En varios de los mayores índices, los emisores de tecnología han sobrepasado a los bancos en ponderación por primera vez”, apunta Flaherty.

Según datos aportados por Amundi, la emisión de bonos corporativos IG en Estados Unidos en 2026 ha alcanzado 1.426 billones de dólares acumulados hasta finales de agosto (más que toda la emisión de 2024 y a punto de superar los 1.535 billones emitidos en 2025), “un ritmo récord sustentado por financiación de IA y M&A”, apuntan desde la entidad. No obstante, desde Amundi puntualizan que “el ritmo récord de IG ha sido generalizado”, es decir, que no se ha limitado únicamente a tecnología, sino que también han participado bancos, compañías de servicios, infraestructuras y consumo, “aunque los hiperescaladores son el principal impulsor marginal del crecimiento de volumen”, matizan.

Según la gestora, los sectores Tech + Comunicaciones ahora representan alrededor del 16 % del índice de bonos corporativos estadounidenses de Bloomberg, frente al 13–14 % en 2023–2024, “con un crecimiento adicional probable dado el capex proyectado para 2027 de hiperescaladores de 1,09 billones de dólares”. Desde Vanguard, el estratega Lucas Baynes recuerda que la tecnología “ha supuesto históricamente una cuota modesta del mercado de deuda corporativa IG”. El experto alerta: “La concentración, largamente un fenómeno de la renta variable, está migrando hacia una clase de activo que muchos inversores tienen en cartera para diversificar”.

Desde Amundi apuntan como otras dos derivadas del aumento de las emisiones ligadas a hiperescaladores la mejora de la calidad media – “el bucket AA-y-superior se ha expandido más de 130 puntos básicos en el año a medida que los hiperescaladores de mayor calificación dominan nueva emisión”-, así como la extensión de la duración media.

De este modo, actualmente Comunicaciones presenta la duración más larga en 8,11 años, “reflejando la pesada concentración de bonos de largo plazo de emisores tales como AT&T, Verizon y Comcast”, indican desde la gestora. Le sigue utilities, con 7,64 años, “de forma consistente con la preferencia tradicional del sector por financiación de infraestructura de largo plazo”, y Tecnología se sitúa en 6,81 años — en línea con Industriales y Bienes de Consumo Básico—, aunque desde Amundi puntualizan que “esta cifra está subiendo”. Financiero es el sector de duración más corta, con 5,03 años.

“Las emisiones de los hiperescaladores durante la reciente ola de endeudamiento han tenido, en su mayoría, vencimientos a largo plazo, incluyendo emisiones sustanciales a 30 años y más, lo que ha aumentado la exposición a la duración al entrar en el mercado de bonos corporativos con calificación de inversión”, explican desde Vanguard. “Los bonos a largo plazo de un puñado de emisores alargan la duración del propio índice, lo que aumenta sutilmente la sensibilidad a los tipos de interés de las carteras que lo replican”, añaden.

Implicaciones para las carteras

“La implantación de la inteligencia artificial en el mercado de bonos no es una señal de alerta, sino un indicador de que el ciclo de inversión está madurando”, sostiene Lucas Baynes desde Vanguard. Según el estratega, para los inversores de renta fija la pregunta es otra: si la ola actual de financiación es temporal o estructural, y cómo estructurar las carteras en consecuencia.

Más allá de la calidad crediticia de estas emisiones, el experto insiste en que la composición de la cartera es importante debido precisamente al uso que hacen los inversores de los bonos: “Los inversores tienen bonos de alta calidad en cartera en gran parte porque ofrecen diversificación del riesgo de renta variable”. Sin embargo, continúa, “los nuevos bonos que se incorporan al índice representan, cada vez más, un derecho sobre el mismo ciclo de inversión en IA que ha estado impulsando la rentabilidad de la renta variable”.

Considerando que, según previsiones de la propia Vanguard, el ecosistema de IA va a generar este año más de la mitad del crecimiento de los beneficios en 2026 y 2027, si ahora ese crecimiento se está canalizando a través de la nueva oferta de bonos y en algún momento hay una decepción, “los canales podrían estar conectados”.

“Si el aumento de los diferenciales de los títulos de deuda vinculados a la IA coincidiera con un debilitamiento de las acciones relacionadas con la IA, se reduciría, al menos ligeramente, la diversificación que los inversores esperan obtener de su asignación en bonos”, advierte el experto. En resumen: dentro del componente de crédito de una cartera, la concentración sectorial está aumentando, los diferenciales se sitúan cerca de niveles históricamente bajos y la compensación por esa concentración es” escasa”, a ojos del estratega, que hace la siguiente observación: “Un fondo de renta fija ‘básico’ de amplio espectro está adquiriendo cada vez más peso en la expansión de la IA, y un inversor con una exposición considerable a la IA en renta variable podría estar aumentando esa exposición, sin saberlo, en renta fija”.

En consecuencia, la recomendación de Vanguard es monitorizar una breve lista de indicadores: las concesiones en nuevas emisiones y la cobertura de la cartera de pedidos en grandes operaciones relacionadas con la inteligencia artificial; el comportamiento de los diferenciales de las curvas de los hiperescaladores en relación con el sector tecnológico en general; el ritmo al que la financiación se traslada a estructuras privadas; y, en última instancia, las previsiones de inversión en capital que determinan cuánto más suministro está por llegar.

Primeros signos de fatiga inversora

Para los expertos de Amundi, hoy el debate central lo ocupan “la compresión de spreads y la capacidad de absorción”. De hecho, afirman que “la fatiga inversora está emergiendo”, poniendo como ejemplo la emisión realizada por Amazon en marzo (3,4x de cobertura) frente a la de julio (2,4x de suscripción). “Esta dinámica ilustra una tensión clave: los hiperescaladores mantienen perfiles crediticios sólidos y calificaciones IG, pero el puro volumen de oferta está comprimiendo concesiones de nueva emisión y poniendo a prueba el mecanismo de formación de precios del mercado”, aseveran desde Amundi.

Es una observación que comparte Rick Rieder, CIO de Renta fija global de BlackRock: “Más del 40 % de las emisiones realizadas en lo que va de año en el sector de los bonos IG a largo plazo han estado relacionadas con la inteligencia artificial, y ese volumen se está encontrando con una menor demanda, lo que está ejerciendo presión sobre los diferenciales de los bonos IG relacionados con la IA en comparación con el índice general”.

Además, Rieder señala que estas compañías están complementando su financiación “a través de ofertas secundarias, salidas a bolsa y rondas de financiación privada, lo que está cambiando la dinámica de la oferta y la demanda, pasando de ser extremadamente favorable a cada vez más equilibrada”. Rieder alerta de que, si bien los balances “siguen siendo sólidos”, a medida que vayan aumentando los costes de financiación y disminuyendo la sobresuscripción, “el margen de error se está reduciendo”. “No todas las empresas generarán el mismo rendimiento de su inversión en IA. El mercado está empezando a valorar esa diferenciación en tiempo real, y los inversores deben analizar los flujos de caja, la estructura de capital y las condiciones de financiación, en lugar de tratar la inteligencia artificial como una oportunidad monolítica”, aconseja.

Desde Vanguard añaden que “una parte sustancial de la financiación de los centros de datos se está realizando a través de crédito privado y estructuras fuera del balance”. “Independientemente de los méritos de cada operación en particular, esta migración implica que los balances públicos y los índices de deuda pública ya no reflejan el panorama financiero completo de la expansión, y resulta más difícil observar la distribución final del riesgo”, concluye su estratega.

La firma de asesoramiento argentina Lantia Capital llega a España bajo el nombre de Lantia Iberia

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaSocios fundadores de Lantia Capital son: Laura Fernicola y Bautista Vassolo.

La firma argentina Lantia Capital desembarca en España con una oficina dedicada a familias y empresas latinoamericanas que viven, trabajan o invierten su patrimonio entre América Latina y Europa. Según explican, desde Madrid, la firma, que operará bajo el nombre Lantia Iberia, acompañará el ordenamiento patrimonial, la planificación fiscal, sucesoria y la transmisión generacional, sumando el asesoramiento en estructuración de financiamiento para compañías de la región con presencia en Europa.

La nueva sede está dedicada a familias y empresarios latinoamericanos cuyo patrimonio y negocios se dividen entre América Latina y Europa, generando estructuras patrimoniales diversificadas, complejas de administrar y que, por ello, requieren un análisis integral y especializado. En este contexto, Lantia Iberia busca ofrecer desde Madrid el mismo acompañamiento integral que la firma brinda en la Argentina: consultoría patrimonial para las familias y asesoramiento en estructuración de financiamiento para las compañías.

En el marco del lanzamiento, se llevó a cabo en Madrid una presentación de la nueva oficina ante colegas, empresarios y referentes del ámbito financiero y patrimonial. El encuentro contó con la presencia de Laura Fernícola y Bautista Vassolo, fundadores de la firma, junto con Tomás Pérez Bacchi, quien asume como Country Manager de Lantia Iberia en España. A su vez, Raúl Salas, socio del Departamento Fiscal de Roca Junyent, junto a su equipo, José Andrés Lorenzo y Fernando García, compartieron su visión ante los invitados sobre planificación fiscal y las principales claves para preservar y ordenar el patrimonio familiar en un contexto de creciente movilidad internacional.

“Madrid se convirtió en el punto de encuentro del patrimonio latinoamericano en Europa. España se consolidó en los últimos años como el principal destino de la migración latinoamericana fuera de la región. Lo previsible para una firma argentina habría sido crecer solo entre países vecinos, pero esta decisión estratégica va de la mano de pensar dónde estará el patrimonio de las familias latinoamericanas en los próximos años, y eso lo determina la siguiente generación. Cuanto más incierto es el contexto, más se diversifica para mitigar riesgos; y cuantas más jurisdicciones entran en juego, más complejo se vuelve administrarlo. Por eso elegimos estar donde las familias deciden construir y preservar su patrimonio», señaló Laura Fernícola, fundadora y presidenta de Lantia Capital durante el evento de ayer.

Por qué Madrid

Según explican, la oficina de Madrid es el punto de contacto local a las áreas que la firma desarrolla desde Buenos Aires: Multi Family Office, M&A, Corporate Finance y Strategic Advisory. De esta manera, los empresarios latinoamericanos radicados en Europa podrán contar con un único interlocutor tanto para el ordenamiento y la planificación de su patrimonio como para la venta, compra o reestructuración de sus compañías en la región y para el análisis de oportunidades y operaciones entre ambos continentes. La firma añade que la decisión de abrir una oficina en Madrid responde a un movimiento que se aceleró en los últimos años, ya que un número creciente de familias latinoamericanas fijó su residencia en Europa sin desprenderse de sus vínculos de origen, conservando inmuebles, empresas en marcha, participaciones societarias y cuentas en América Latina.

A este grupo se suman las familias que no se mudaron, pero cuyos hijos estudian o trabajan en Europa. Esta situación incorpora una dimensión adicional a la planificación patrimonial, por sus potenciales implicancias fiscales, y llevó además a muchas familias a considerar Europa como destino para diversificar su patrimonio y mantener la cercanía con quienes ya viven allí. Desde Lantia Iberia consideran que esta dispersión geográfica abre preguntas que no pueden resolverse mirando un solo país: dónde se es residente fiscal y desde cuándo, cómo se declara lo que quedó fuera de la jurisdicción de residencia, qué régimen resulta más conveniente al momento de llegar, cómo tributa la renta que continúa generándose en el país de origen o qué ocurre con una sucesión cuando los bienes están distribuidos en diferentes jurisdicciones y los herederos también.

Sumado al hecho que Europa no funciona como un único régimen fiscal. La tributación del patrimonio y de las sucesiones no está armonizada dentro de la Unión Europea: cada país fija sus propias reglas y las diferencias entre jurisdicciones son sustanciales, desde las que dejan prácticamente exenta la transmisión a hijos y cónyuge hasta las que la gravan con tipos elevados. 

“Cuando el patrimonio empieza a cruzar fronteras, sea porque la familia se muda, porque los hijos se van o porque parte de los activos queda afuera, aparece una pregunta nueva: cómo se ordena todo eso bajo reglas que ya no son las de un solo país. Ahí no hay una receta única. Depende de qué tiene cada familia, dónde lo tiene y qué se propone hacer con su empresa y su patrimonio en los próximos años. Nuestro trabajo empieza por ahí: entender el contexto general antes de armar una propuesta integral”, explica Tomás Pérez Bacchi, Country Manager de Lantia Iberia, quien con más de diez años de experiencia en finanzas y estructuración patrimonial en América Latina y Europa lidera desde Madrid la relación integral con las familias y compañías que la firma acompaña en la región.

Nobilis fortalece su equipo de asesores financieros con la incorporación de Carolina Mora

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaCarolina Mora, asesora financiera de Nobilis

Para continuar potenciando su propuesta de valor, la firma de gestión patrimonial Nobilis anunció la incorporación de la contadora Carolina Mora como nueva asesora financiera.  Su llegada reafirma el compromiso institucional de seguir consolidando un equipo enfocado en la gestión patrimonial, la cercanía y la construcción de relaciones de confianza a largo plazo con sus clientes, destacaron en un comunicado.

Mora es egresada de la Universidad Católica del Uruguay y cuenta con un posgrado en Inversiones por la Universidad de Montevideo. Acumula más de 12 años de trayectoria en el sector financiero, con un marcado perfil en el asesoramiento y la gestión de carteras para clientes de alto patrimonio, habiendo desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en HSBC, actualmente Grupo BTG Pactual.

La incorporación de Mora refuerza la visión estratégica del equipo de liderazgo de Nobilis. Su llegada se alinea con el trabajo que la firma viene desarrollando bajo la dirección de su CEO, Salvador Ferrer, y su gerente comercial, Mauricio Tchilingirbachian, impulsando una propuesta de valor integral que combina el máximo rigor profesional con una atención humana, personalizada y cercana.

Con esta incorporación, Nobilis continúa marcando el rumbo en el mercado local de gestión patrimonial, sumando talento técnico con una probada solvencia que comparte la pasión por proteger y potenciar el patrimonio de sus clientes bajo sólidos pilares de confianza y excelencia.