Private equity: por qué los mercados privados ganan terreno en las carteras globales, según Becon IM
| Por Patricio Tesei | 0 Comentarios

Los mercados privados están ganando protagonismo dentro de las carteras globales de inversores tanto institucionales como minoristas. En un escenario en el que los índices públicos presentan niveles elevados de concentración y valuaciones exigentes, el private equity ofrece acceso a un universo empresarial más amplio y a fuentes de creación de valor diferentes a las de los mercados cotizados.
Actualmente, cerca del 40% del S&P 500 está concentrado en apenas diez compañías, frente a un promedio de aproximadamente 25% durante los últimos 30 años. Al mismo tiempo, el mercado público estadounidense cotiza alrededor de 17,7 veces EV/EBITDA, cerca de los niveles más elevados de la última década.
El universo privado, en cambio, continúa expandiéndose. Aproximadamente 74% de las compañías estadounidenses con ingresos superiores a USD 100 millones son privadas, mientras que en 2025 existían 13.261 empresas respaldadas por private equity en EE.UU. frente a 5.489 compañías cotizantes. Esto significa que limitar una cartera exclusivamente a los mercados públicos deja fuera una parte significativa de la economía y de las oportunidades de inversión disponibles. Y si tenemos en cuenta el ecosistema de IA, algunos jugadores importantes como Anthropic y OpenAI aun son privadas.
Más que una prima de iliquidez
El atractivo del private equity no reside únicamente en una potencial prima por iliquidez. Su modelo de propiedad permite a los gestores trabajar activamente con las compañías en su estrategia, crecimiento, eficiencia operativa y estructura de capital, con un horizonte de inversión menos condicionado por los resultados trimestrales.
De hecho, más del 55% de la creación de valor típica de un buyout proviene del crecimiento de ingresos y la mejora de márgenes, y no simplemente del apalancamiento o la expansión de múltiplos. A esto se suma un punto de entrada históricamente atractivo: durante los últimos 27 años, los buyouts estadounidenses se realizaron, en promedio, con múltiplos aproximadamente 29% inferiores a los del mercado público.
Los resultados históricos también muestran el potencial del activo como complemento de una cartera tradicional. Entre 2003 y 2025, el MSCI Global Buyout Index generó un retorno anualizado de 14,8% frente al 11,7% del S&P 500, con una volatilidad anualizada de 10,1% frente al 15,6%. En los ultimos 5 anios, si desglosamos el rendimiento del índice americano en el S&P4493 (ex Magificent-7), el rendimiento del mismo cae significativamente (grafico adjunto).

Incorporar private equity puede, por lo tanto, aportar algo más que retorno potencial: permite diversificar las fuentes de creación de valor de una cartera. Un análisis histórico de 25 años muestra que agregar una asignación a mercados privados mejoró el perfil de riesgo-retorno de diferentes combinaciones de acciones y bonos, desplazando la frontera hacia mayores retornos para niveles similares de riesgo.
Una nueva forma de acceder al private equity
La aparición de estructuras evergreen está reduciendo varias de las barreras que tradicionalmente limitaron el acceso al private equity. Frente al modelo drawdown, estos vehículos permiten invertir el capital desde el inicio, evitan la necesidad de gestionar capital calls, reducen el efecto de la J-curve y ofrecen ventanas periódicas de liquidez, sujetas a las condiciones de cada fondo.
En este contexto, Neuberger creó el fondo Neuberger Global Private Equity Access Fund (“Global Access”), un vehículo evergreen que busca ofrecer una puerta de entrada diversificada y más sencilla a los mercados privados.
El fondo construye su cartera principalmente mediante coinversiones directas, y un pequeño allocation a transacciones secundarias, aprovechando la plataforma y las relaciones de Neuberger con algunos de los principales private equity sponsors globales. Desde una única inversión, permite acceder a una cartera diversificada por compañías, sectores, geografías, sponsors y años de inversión. El fondo ya cuenta con mas de tres años de track record y un AUM de 2 mil millones de USD, con un retorno en lo que va de 2026 de 12.76% (clase LI USD).
Uno de sus principales diferenciales es la simplicidad operativa frente al modelo tradicional de private equity: no requiere capital calls, no establece un período mínimo de permanencia y permite acceder con inversiones desde USD 10.000. Además, su operatoria se asemeja a la de un fondo mutuo tradicional: el inversor realiza una única orden indicando el ISIN de la clase correspondiente y el monto a invertir, sin necesidad de gestionar llamados de capital posteriores. A esto se suman suscripciones y rescates mensuales, estos últimos sujetos a un límite trimestral neto del 5% del NAV
La cartera combina oportunidades junto a firmas como 3i, Ares, EQT, KKR, Thoma Bravo y Platinum Equity, entre otras, y ha incluido compañías como Action, Bending Spoons, Vinted y Ryan. De esta manera, el vehículo busca combinar las ventajas del private equity —acceso a compañías privadas, diversificación y creación activa de valor— con una estructura más sencilla de incorporar a una cartera.
Una asignación complementaria a los mercados públicos
El objetivo no es reemplazar la renta variable cotizada, sino complementarla. Para inversores con un horizonte de largo plazo y capacidad para asumir menor liquidez, el private equity puede ampliar el universo de oportunidades, diversificar las fuentes de retorno y reducir la dependencia de índices públicos cada vez más concentrados.
La evolución de las estructuras evergreen agrega además una pieza importante: una forma más accesible de construir y mantener esa exposición. Según encuestas recientes, 83% de los asesores financieros estadounidenses planeaba aumentar sus asignaciones a activos alternativos durante los próximos tres años, una señal del creciente interés por incorporar mercados privados a la construcción de carteras.
En definitiva, el atractivo del private equity combina un universo de inversión más amplio, valuaciones de entrada históricamente atractivas, creación activa de valor y potencial de diversificación. Vehículos como Global Access buscan acercar esas características a un universo mayor de inversores, reduciendo varias de las barreras operativas que históricamente acompañaron a esta clase de activo.
Sobre Neuberger. Es una gestora de inversiones independiente, fundada en 1939, con presencia global y una larga trayectoria en la gestión activa. La firma administra una amplia gama de estrategias de renta variable, renta fija, alternativas y multiactivos, con un enfoque de largo plazo, análisis fundamental profundo y una fuerte cultura de gestión de riesgos. Es reconocida por su estabilidad, alineación de intereses con los clientes y compromiso con la inversión responsable.
Tribuna de Florencio Mas (CFA), Lucas Martins (CAIA) y José Noguerol, managing directors en BECON





















