Morningstar, han anunciado la firma de un acuerdo de licencia plurianual que permitirá a CME Group lanzar productos derivados basados en algunos de los principales índices bursátiles de Morningstar, entre ellos los índices Morningstar US Total Market, Large Cap, Large Cap Value, Large Cap Growth, Mid Cap y Small Cap.
CME Group ofrecerá por primera vez sobre los índices Morningstar Market, actualmente en proceso de cambio de marca tras la integración de CRSP. Esto permitirá a los clientes utilizar derivados vinculados a unos índices que sirven de referencia a más de 3 billones de dólares en activos.
El acuerdo permitirá ampliar la oferta de instrumentos de inversión y cobertura vinculados a algunos de los índices de renta variable más utilizados del mercado estadounidense. De esta forma, los inversores podrán acceder a herramientas para gestionar riesgos y tomar posiciones sobre distintos segmentos del mercado, desde las grandes compañías hasta las empresas de mediana y pequeña capitalización.
“Estamos encantados de colaborar con CME Group para ofrecer por primera vez productos derivados sobre los índices Morningstar Market, las referencias más completas y representativas del mercado de renta variable estadounidense”, afirmó Amelia Furr, presidenta de Morningstar Indexes. “Tras la adquisición de CRSP a principios de este año, nos hemos convertido en el principal proveedor de índices de renta variable de Estados Unidos, y esta nueva relación con CME Group acelerará aún más nuestro crecimiento. Lo más emocionante es que esperamos abrir nuevas oportunidades y llevar nuestros índices bursátiles de alta calidad a un segmento completamente nuevo del mercado global de inversión”.
“Nos complace asociarnos con Morningstar para ayudar a desarrollar herramientas de gestión del riesgo de nueva generación, más precisas y eficaces para la comunidad inversora global”, señaló Tim McCourt, Senior Managing Director y responsable global de renta variable, divisas y productos alternativos de CME Group. “La combinación del mercado altamente líquido de derivados sobre renta variable de CME Group con el ecosistema de datos e índices de Morningstar nos permitirá ofrecer a nuestros clientes de todo el mundo un marco optimizado para gestionar con seguridad la volatilidad de los mercados y aprovechar nuevas oportunidades de inversión”.
Los accionistas de BICE Inversiones Administradora General de Fondos S.A. aprobaron en Junta Extraordinaria de Accionistas, la fusión por absorción de AGF Security en BICE AGF, operación que forma parte del avance gradual de la integración de las distintas líneas de negocio del Grupo BICE. Tras esto se realizará el ingreso a la CMF la solicitud de aprobación de fusión de las entidades.
Con esto, BICE AGF incorporará a AGF Security, sucediéndola en todos sus derechos y obligaciones. En la Junta también se aprobaron las materias necesarias para avanzar en la materialización de la operación, entre ellas el aumento de capital requerido, la relación de canje y la dictación de un texto refundido de los estatutos sociales.
El presidente de BICE, Luis Felipe Gazitúa, destacó que “esta aprobación es consistente con el avance del proceso de integración en marcha de los diferentes negocios, que busca combinar capacidades, experiencia y equipos especializados para entregar una propuesta de mayor valor a nuestros clientes. La unión de ambas administradoras generales de fondos fortalece nuestra posición en la industria de gestión de activos para seguir desarrollando alternativas de inversión con una mirada de largo plazo”.
Con esta operación, BICE AGF se posiciona como la cuarta gestora de fondos mutuos del mercado.
En un año donde ni la inflación, ni las tensiones geopolíticas han logrado descarrilar a los mercados, la explicación dominante se ha reducido a un gran motor; la Inteligencia Artificial (IA). No es casualidad. Lo que antes era una narrativa incipiente hoy se ha transformado en el principal motor de los retornos globales. La evidencia es clara: resultados sólidos, guidance al alza y una demanda estructural por capacidades computacionales están empujando a máximos históricos a los mercados accionarios. La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en el eje central del ciclo.
Sin embargo, este liderazgo viene con un costo: una concentración de mercado pocas veces vista. Hoy, las principales compañías —las directamente vinculadas al desarrollo o habilitación de IA— explican una parte creciente de los índices y sus utilidades. Solo las diez mayores ya representan cerca de 40% del S&P 500. Más aún, esta concentración no es meramente geográfica o sectorial; es temática. Es una concentración en torno a una narrativa: la de que la IA será el principal driver de productividad y crecimiento en las próximas décadas.
Este fenómeno es una especie de “AI exceptionalism”: una extensión del excepcionalismo estadounidense, pero ahora ampliado a todos los actores cercanos a esta cadena de valor — desde “hiperescaladores” hasta semiconductores y economías como Corea del Sur y Taiwán. En efecto, no se trata solo de las grandes tecnológicas: todo el ecosistema que hace posible la IA está participando del rally.
Los “hiperescaladores”, en particular, se han convertido en el corazón financiero y operativo de esta revolución, impulsando un ciclo de inversión en infraestructura que recuerda a los cambios tecnológicos revolucionarios del pasado. El crecimiento de ingresos, la escala de las inversiones y la demanda energética asociada a la demanda por capacidades computacionales refuerzan la idea de que este no es un fenómeno táctico, sino estructural. Y eso explicaría por qué, pese a ciertas señales de fatiga, el mercado sigue avanzando.
Porque el rally no está liderado por expectativas vacías, sino por compañías que efectivamente están capturando valor dentro de esta nueva cadena productiva. Desde proveedores de chips hasta desarrolladores de modelos y plataformas, la “cadena de valor de IA” ha concentrado el flujo de capital, dejando rezagados a otros sectores y regiones menos expuestos. Pero todo “trade” dominante encuentra su punto de inflexión.
Se habla de valorizaciones exigentes y hay consenso en que podríamos enfrentar una pausa —no necesariamente un giro— en esta narrativa. Aun así, incluso entre quienes reconocen estos riesgos, persiste un matiz relevante: parece prematuro hablar de burbuja. La magnitud del crecimiento en ingresos, la inversión en infraestructura y la profundidad del cambio tecnológico sugieren que, más que un exceso sin fundamento, estamos frente a un ciclo que todavía tiene sustento —aunque posiblemente más volátil.
Y aquí entran las aperturas a bolsa o IPOs.
El listado de nuevas emisiones —con nombres como SpaceX, OpenAI o Anthropic— no solo representa una validación del ciclo, sino también un potencial factor desestabilizador. Estas operaciones podrían generar rotaciones de portafolio relevantes, ya sea por efectos de liquidez o por potenciales rebalanceos pasivos en índices; aunque esto último es ahora menos probable. En algunos casos, incluso se anticipan desplazamientos de capital desde otros activos —incluyendo criptomonedas— hacia estas nuevas historias de crecimiento.
La paradoja es evidente: el éxito de la IA puede terminar tensionando el propio mercado que ha impulsado.
En este contexto, el desafío para los inversionistas no es solo identificar a los ganadores de esta revolución, sino entender cuándo el liderazgo pasa a ser concentración excesiva. Porque si bien la IA sigue siendo un factor estructural de aumento de productividad —y probablemente lo será por años—, la historia muestra que ningún tema, por dominante que parezca, lidera indefinidamente sin correcciones.
Tribuna de Carolina Abuauad, VP de Global Investment Strategy de Vinci Compass.
Invesco ha ampliado su gama de ETFs activos con el lanzamiento de Invesco EUR IG Corporate Bond Active UCITS ETF e Invesco EUR IG Corporate Bond Short Duration Active UCITS ETF, dos estrategias diseñadas para ofrecer una exposición diferenciada al mercado europeo de bonos corporativos con grado de inversión. Ambos fondos estarán gestionados por el equipo europeo de renta fija de la gestora, con sede en Reino Unido, y comparten un enfoque de inversión similar, aunque el segundo se concentra en emisiones con vencimientos más cortos.
El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte crecimiento del mercado de ETFs activos en Europa. Según datos recopilados por Invesco, los UCITS ETFs gestionados activamente han más que duplicado su patrimonio desde finales de 2024 y superaban los 110.000 millones de dólares en activos bajo gestión a cierre de abril de 2026, distribuidos entre más de 390 productos. Además, en lo que va de año el segmento ha registrado un crecimiento del 8,4% impulsado por entradas netas de capital, frente al 4,6% registrado por los ETFs pasivos.
Gary Buxton, responsable de producto para EMEA en Invesco, destacó que la firma cuenta con una amplia experiencia en la gestión de estrategias activas y en el desarrollo de ETFs. Según explicó, el creciente interés de los inversores por este formato responde tanto a la búsqueda de generación de alfa como a las ventajas estructurales que ofrecen los ETFs en términos de liquidez, transparencia y eficiencia operativa.
La gestión de ambos fondos combinará análisis macroeconómico, investigación fundamental crediticia, selección individual de emisiones y control de riesgos. El objetivo será generar valor mediante decisiones activas en áreas como la selección de bonos, la asignación sectorial, la calidad crediticia y el posicionamiento a lo largo de la curva de tipos.
Tom Hemmant, gestor de carteras de Invesco, explicó que la estrategia se basa en un enfoque que el equipo lleva aplicando desde hace más de dos décadas, aunque adaptado a las necesidades específicas de liquidez propias de los ETFs. El gestor señaló que la integración de la investigación macroeconómica y del análisis crediticio bottom-up constituye el núcleo del proceso de inversión y guía las decisiones de asignación de activos.
A diferencia de los ETFs tradicionales, ambos vehículos no buscan replicar un índice ni están condicionados por él. No obstante, los inversores podrán utilizar el Bloomberg Euro Corporate Index como referencia comparativa para el ETF general y el Bloomberg Euro Corporate Bond 1-5 Year Index para la estrategia de corta duración.
Los dos fondos han sido clasificados como Artículo 8 bajo el Reglamento europeo de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), lo que implica que promueven características ambientales y/o sociales dentro de su proceso de inversión.
Para Laure Peyranne, responsable de ETFs para Iberia, Latinoamérica y US Offshore en Invesco, la evolución del mercado europeo demuestra que los inversores demandan cada vez más estrategias activas diferenciadas dentro del formato ETF. En su opinión, tras el éxito de las estrategias cuantitativas de renta variable y de segmentos especializados de renta fija como los CLOs, el siguiente paso natural es la expansión de soluciones basadas en gestión activa fundamental tradicional.
Con estos lanzamientos, Invesco eleva a 49 su oferta de UCITS ETFs de renta fija, reforzando una gama que ya incluye exposiciones a deuda soberana europea, crédito corporativo investment grade, CoCos AT1 y CLOs con calificación AAA, además de diversas estrategias smart beta orientadas a mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo. La incorporación de estos nuevos productos amplía las alternativas disponibles para los inversores que buscan acceder al mercado de crédito corporativo europeo mediante una gestión activa dentro del formato ETF.
Janus Henderson ha anunciado que está desarrollando un conjunto de herramientas nativas de IA para transformar la forma en que invierte y presta servicio a sus clientes. Según explica, Percepta, empresa de transformación de General Catalyst, será la encargada de construir la infraestructura mientras que Claude, de Anthropic, actuará como capa de modelos de IA.
La firma considera que la IA de vanguardia genera un mayor impacto cuando potencia la experiencia humana, lo que permite un enfoque aún más centrado en el cliente tanto en materia de inversión como en servicio al cliente. Sobre la base de Claude, Janus Henderson está llevando este enfoque a la práctica de dos formas que podrían marcar el futuro de la utilización de la inteligencia artificial en la industria de gestión de activos.
En concreto, está desarrollando nuevas herramientas nativas de IA para sus equipos de inversión y de servicio al cliente. Por un lado, la gestora señala que está trabajando en Prism,una plataforma global de inteligencia y compromiso con el cliente, dirigida a los equipos de distribución de Janus Henderson. Impulsada por Claude, ayuda a los equipos comerciales a priorizar las acciones de contacto adecuadas, aprovechar datos internos y de terceros para comprender qué tienen y qué necesitan los clientes, y preparar comunicaciones personalizadas. De este modo, proporciona una herramienta única y coherente para los equipos de ventas y marketing de todas las regiones.
Por otro lado, la gestora habla de Libros, una herramienta de gestión de análisis nativa de IA para los equipos de inversión de Janus Henderson. También impulsada por Claude, sintetiza el análisis interno de la firma junto con análisis externos y datos de mercado públicos, ayudando a los analistas y gestores de carteras a identificar señales relevantes con mayor rapidez y así dedicar más tiempo al análisis y la toma de decisiones de inversión.
Además, Janus Henderson está implementando Claude de forma generalizada en toda la organización. Sus equipos de ingeniería utilizarán Claude Code, mientras que Cowork estará disponible para los empleados de las áreas de inversión, distribución y funciones corporativas, integrando aún más la IA en el trabajo diario. Por su parte, Prism y Libros están siendo desarrollados en colaboración con los equipos tecnológicos de Janus Henderson y Percepta. Percepta ayuda a grandes empresas a transformarse mediante la IA, integrando ingenieros, investigadores y gestores de producto especializados directamente en la organización y aprovechando la plataforma Percepta Mosaic para desarrollar con rapidez flujos de trabajo basados en agentes y herramientas personalizadas de apoyo en la toma de decisiones.
En Janus Henderson, los equipos de Percepta trabajan junto a los profesionales de inversión, distribución y tecnología de la empresa para desarrollar Prism y Libros en Claude y para construir la base de datos y conocimientos que conecta a Claude con los datos propios de análisis, de clientes y de mercado de Janus Henderson. Según añade la gestora, ese modelo integrado aborda un problema que ha frenado la adopción de la IA en la gestión de activos: las herramientas genéricas rara vez se ajustan a la forma en que un gestor activo analiza los mercados, gestiona carteras y atiende a sus clientes. El valor proviene de conectar la IA de vanguardia con los datos propios de la empresa y reconstruir los procesos de trabajo fundamentales en torno a ella, lo que generalmente requiere ingeniería integrada en el negocio, no software comprado externamente.
«Creemos que la transformación de la IA cambiará de forma fundamental la manera en que los gestores de activos prestan servicio a sus clientes cuando se integre en el núcleo del negocio. Esta colaboración con Anthropic y Percepta se suma a la asociación de Janus Henderson con Trian y General Catalyst, refuerza nuestro liderazgo innovador en IA y tokenización, y respalda nuestra ambición de ser la gestora de activos tecnológicamente más sofisticada del mundo. Creemos que mejorará la forma en que prestamos servicio a nuestros clientes: los 75 millones de personas* en todo el mundo que confían en nosotros para construir juntos un futuro más brillante», ha afirmado Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson.
Por su parte, Peter Nolan, director de Gestión de Activos y Patrimonios de Anthropic, afirmó: «La gestión de activos es una industria intensiva en conocimiento en el que una IA fiable puede ayudar a los equipos a trabajar con mayor rapidez y ofrecer un mejor servicio a los clientes. Janus Henderson está poniendo a Claude directamente en manos de los equipos responsables de gestionar inversiones y relaciones con los clientes: desde herramientas diseñadas específicamente como Prism y Libros hasta Claude Code y Cowork en toda la compañía».
«Transformar industrias con IA requiere replantearse de forma fundamental cómo se realiza el trabajo en las organizaciones y diseñar sistemas de ingeniería creados específicamente para una nueva forma de operar. Nuestro trabajo con Janus Henderson se centra en fortalecer el análisis y la inteligencia de mercado, así como en mejorar la interacción con los clientes. Estamos orgullosos de colaborar con Janus Henderson y Anthropic en la transformación del sector de la gestión de activos», ha comentado Hirsh Jain, consejero delegado de Percepta.
El Consejo de Gobierno se ha comprometido a fijar su política monetaria de manera que asegure que la inflación se estabilice en su objetivo del 2 % a medio plazo. En línea con este compromiso, el Consejo de Gobierno ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos. La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro.
El escenario de referencia de las nuevas proyecciones de los expertos del Eurosistema prevé que la inflación general se sitúe, en promedio, en el 3,0 % en 2026, el 2,3 % en 2027 y del 2,0 % en 2028. La inflación, excluidos la energía y los alimentos, se situaría en un promedio del 2,5 % en 2026 y 2027, y del 2,2 % en 2028, en ese escenario. En comparación con el ejercicio de marzo, los expertos han revisado al alza las proyecciones de referencia para la inflación en 2026 y 2027 debido a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. El escenario de referencia prevé que el crecimiento económico se sitúe, en promedio, en el 0,8 % en 2026, el 1,2 % en 2027 y el 1,5 % en 2028, lo que implica una revisión a la baja para 2026 y 2027, debido a un impacto más pronunciado de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza.
Las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico. Las plenas implicaciones de la guerra para la inflación y el crecimiento a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración de la perturbación de los precios energéticos, así como de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta. Esta incertidumbre se refleja también en el amplio abanico de resultados para la inflación y el crecimiento en los escenarios ilustrativos actualizados elaborados por los expertos del Eurosistema. Los escenarios se publicarán con las proyecciones de los expertos en el sitio web del BCE.
Con la decisión, el Consejo de Gobierno continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra. Realizará un atento seguimiento de la situación y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.
Tipos de interés oficiales del BCE
El Consejo de Gobierno ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos. En consecuencia, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito aumentarán hasta el 2,25 %, el 2,40 % y el 2,65 %, respectivamente, con efectos a partir del 17 de junio de 2026.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Alejandro Ferrero, Pablo Estupiñán.
Family Enterprise Partners (FEP) continúa fortaleciendo su área de Inversiones y Relación con Clientes con la incorporación de Alejandro Ferrero al frente del equipo, así como de Pablo Estupiñán y David López. Además, la firma sigue impulsando el desarrollo de capacidades a través de un equipo propio de Data Science e Inteligencia Patrimonial, integrando análisis avanzado y tecnología como apoyo a la toma de decisiones y al acompañamiento de las familias empresarias.
Según explica la firma, la incorporación de los tres profesionales se enmarca dentro del plan de crecimiento y en su apuesta por seguir fortaleciendo sus capacidades de asesoramiento patrimonial. Con ello, FEP busca combinar experiencia, cercanía con el cliente y análisis avanzado para ofrecer una propuesta de valor cada vez más sofisticada a las familias empresarias a las que acompaña.
Alejandro Ferrero contribuirá con una amplia experiencia en inversiones en mercados privados y una visión especialmente cercana de la empresa familiar, fruto de su trayectoria profesional en el Grupo Colpatria, uno de los grupos empresariales más relevantes de Colombia. Allí desempeñó un papel relevante en la implementación de estrategias de inversión en activos privados internacionales, incluyendo la selección y seguimiento de gestoras especializadas, así como en la gestión de activos en múltiples sectores como el financiero, asegurador y de pensiones, entre otros.
Por su parte, Pablo Estupiñán procede de Indosuez Wealth Management, entidad del grupo Crédit Agricole, donde formó parte del equipo de mercados, inversiones y estructuración. En su rol participó en la gestión de carteras multiactivo, análisis de inversiones y relación con inversores, desarrollando una visión integral de los mercados y del asesoramiento patrimonial. Juanto a él, David López se incorpora desde Orienta Wealth, donde participó en labores de análisis y seguimiento de inversiones.
Estas incorporaciones refuerzan la visión de Family Enterprise Partners de integrar conocimiento financiero, tecnología y acompañamiento personalizado en un modelo de asesoramiento independiente centrado en las necesidades de las familias empresarias
La industria europea de fondos de inversión arrancó 2026 con un fuerte dinamismo, impulsada por el apetito de los inversores por los productos cotizados y por las sólidas entradas de dinero hacia los fondos de renta variable, renta fija y multiactivos. Según la Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama) el dato más significativo que deja el primer trimestre para la industria europea de fondos es el récord alcanzado por los ETFs en términos de captaciones netas.
«La demanda de ETFs continuó sin mostrar signos de desaceleración en el primer trimestre de 2026, sin verse afectada por el estallido del conflicto con Irán a finales de febrero. Las entradas netas trimestrales superaron por primera vez la barrera de los 100.000 millones de euros, lo que pone de manifiesto el continuo atractivo de los ETFs tanto entre los inversores minoristas como institucionales», apunta Thomas Tilley, Deputy Director of Research & Senior Economist de Efama. En concreto, los ETF UCITS registraron ventas netas récord de 113.000 millones de euros, frente a los 94.000 millones de euros del cuarto trimestre de 2025.
Una visión del conjunto del primer trimestre
Desde Efama consideran que el récord alcanzado por los ETFs UCITS sirve para demostrar la fortaleza con que la industria europea de fondos ha arrancado el año. Si hacemos una valoración en conjunto de estos primeros meses, destaca que los vehículos UCITS y AIFs aumentaron su patrimonio un 0,5% hasta marzo. «En conjunto, los UCITS y los AIF captaron 274.000 millones de eurosen entradas netas. De esta cifra, los UCITS concentraron 251.000 millones de euros en ventas netas, mientras que los AIF registraron entradas netas de 24.000 millones de euros», indican.
Según los datos de Efama, los fondos a largo plazo fueron los principales beneficiarios de estos flujos, con entradas netas de 217.000 millones de euros. Dentro de esta categoría destacaron los fondos de renta variable, que captaron 90.000 millones de euros, seguidos por los fondos de renta fija, con 69.000 millones, y los fondos multiactivos, con 43.000 millones de euros. Por su parte, los fondos monetarios (MMF) registraron captaciones netas de 57.000 millones de euros durante el primer trimestre de 2026, frente a los 17.000 millones de euros del trimestre anterior.
En el ámbito de la inversión sostenible, los fondos a largo plazo clasificados bajo el Artículo 9 del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) encadenaron su décimo trimestre consecutivo de salidas netas, con reembolsos por valor de 1.700 millones de euros. En contraste, los fondos del Artículo 8 captaron 53.400 millones de euros en nuevo patrimonio durante el trimestre.
Asimismo, Efama destaca que las adquisiciones netas de fondos por parte de los hogares europeos se mantuvieron en niveles elevados durante el cuarto trimestre de 2025, alcanzando los 54.000 millones de euros. En conjunto, las cifras del primer trimestre muestran una sólida actividad de captación en la industria europea de fondos, impulsada por los productos a largo plazo y por la fuerte demanda de ETFs, cuyas entradas netas trimestrales superaron por primera vez los 100.000 millones de euros.
El infinito se organiza. El sector espacial se perfila como una infraestructura esencial para la economía y podría vivir un momento decisivo en 2026, un año marcado por el éxito de la misión Artemis II el pasado mes de abril y por la probable salida a bolsa de SpaceX, anunciada como la más importante de la historia de los mercados financieros. Patrimonio exclusivo de los estados en el pasado, el ecosistema espacial registra actualmente un crecimiento anual exponencial, aupado por una intensa dinámica empresarial y comercial. Esta trayectoria de crecimiento se nutre principalmente de la aceleración por laexploración espacial, que abarca unos gigantescos retos estratégicos y abre a los inversores unas perspectivas infinitas.
El objetivo ya no es plantar una bandera: la misión Artemis ha rubricado el retorno del ser humano a la Luna para establecer una presencia permanente en el satélite. La Luna está a punto de convertirse en un centro industrial y un trampolín para el lanzamiento de futuras misiones de exploración extraterrestre, sobre todo con destino a Marte. Iniciado por la NASA, el programa Artemis ha vuelto a abrir las puertas del espacio y prefigura el desarrollo de una economía interplanetaria a la que contribuye el abaratamiento de los costes de acceso al espacio. La carrera espacial se ha intensificado —la propia China aspira a pisar la Luna a partir de 2030— con el concurso cada vez más frecuente de los actores privados, lo que supone contratos de varios miles de millones de dólares.
Periplo bursátil
En plena efervescencia, este universo ha ganado en madurez y no deja de ampliarse con nuevos estrenos en el parqué, como el que prevé protagonizar SpaceX antes del verano. Este debut bursátil, cuyo impacto probablemente será de primera magnitud, debería estimular el interés de los inversores por esta temática, animarlos a interesarse por las empresas espaciales y, sin duda, aumentar los flujos de inversión en estos actores que están experimentando un rápido auge. Otras empresas espaciales deberían seguir este ejemplo y salir a bolsa.
Las oportunidades derivadas del desarrollo lunar son vertiginosas. Con unas perspectivas de crecimiento del ecosistema espacial que se sitúan entre el 9 y el 10 % anual, según McKinsey & Company, el mercado debería alcanzar un valor de 1,8 billones de dólares en 2035 (Foro Económico Mundial). Por su parte, los ingresos de la industria espacial mundial podrían superar el billón de dólares en 2040, según datos de Morgan Stanley. El creciente peso de los actores privados en la conquista del espacio se ve estimulado por el ritmo acelerado de las misiones de transporte de astronautas, suministros e infraestructuras, que actuarán como un potente motor de la economía espacial.
Trayectorias ascendentes
Entre las empresas bien posicionadas en el ámbito de la exploración espacial, algunas ya cotizan y forman parte de la cartera de nuestro fondo Echiquier Space. Intuitive Machines, por ejemplo, una empresa estadounidense del Nuevo Espacio con una capitalización bursátil de 7000 millones de dólares, es conocida por su experiencia en el mercado de las infraestructuras espaciales y las soluciones de transporte hacia y en la Luna. Su módulo IM-1 se posó en la Luna en 2024, la primera vez que EE. UU. lo hacía desde la misión Apolo 17 en 1972. Firefly Aerospace, especializada en lanzadores y vehículos de alunizaje, consiguió la proeza de posar su sonda Blue Ghost en la Luna en 2025. La empresa anunció una fuerte mejora de sus resultados en 2026, aupada por la aceleración del crecimiento orgánico (lanzadores y fabricantes de componentes de satélites) y la contribución de la adquisición de SciTec.
Otro actor clave es MDA Space, empresa especializada en la robótica espacial y los sistemas satelitales que también presenta una importante cartera de pedidos cifrada en 3700 millones de dólares canadienses y que ofrece una visibilidad notable a medio plazo.
Una estrategia pionera
Con Echiquier Space, el primer fondo europeo dedicado al ecosistema espacial, apoyamos las transformaciones en esta área desde 2021 e invertimos en todos los segmentos: fabricantes de lanzadores, de satélites o de módulos lunares, proveedores y usuarios de datos geoespaciales y empresas que suministran loscomponentes y el software que necesitan los cohetes y los satélites. Echiquier Space, cuyo patrimonio gestionado ha superado ya la barrera de los 500 millones, ha cumplido cinco años (a 31 de mayo de 2026) y tiene ante sí unas perspectivas infinitas. La odisea no ha hecho más que empezar.
Tribuna de Christophe Pouchoy y Alicia Daurignac, gestores del Echiquier Space de La Financière de l’Échiquier (LFDE)
Phil Orlando, estratega jefe de mercados globales de Federated Hermes, abrió su intervención en el INSITE 2026 con un ejercicio de memoria histórica: desde Eugene Black en 1933 hasta Jerome Powell, se produjeron once transiciones de liderazgo en la Reserva Federal de Estados Unidos, y el mercado puso a prueba a cada nuevo presidente sin excepción. «El mercado atraviesa un bache, testea al nuevo líder, y luego se recupera. Al final del año el nuevo responsable gana credibilidad», señaló.
La transición actual, sin embargo, acumula particularidades que la distinguen de las anteriores. La confirmación del nuevo presidente fue la más ajustada de la historia reciente, con un resultado de 54 votos a favor y 45 en contra. Además, Jerome Powell optó por permanecer como miembro de la Junta de Gobernadores tras el vencimiento de su mandato como presidente el 15 de mayo, algo que solo había ocurrido una vez antes, con Marriner Eccles en 1948. Eso genera una dinámica inédita, con el presidente saliente y el entrante sentados en la misma mesa. Por último, en la reunión de fines de abril se registraron cuatro votos disidentes, la mayor cantidad desde 1982. El argumento de los disidentes: la Fed debería neutralizar su sesgo en función del doble mandato —inflación y mercado laboral—, dado que el empleo muestra solidez mientras la inflación continúa presionando al alza.
Con ese telón de fondo, Orlando señaló el calendario crítico para los próximos meses: reuniones el 17 de junio, el 29 de julio y el 16 de septiembre, con el discurso inaugural del nuevo presidente de la Reserva Federal en Jackson Hole (Wyoming), el 28 de agosto, como momento bisagra. «Ese será el momento en que presentará su visión. No sabemos qué dirá ni qué hará, pero el mercado estará muy atento», advirtió. Su conclusión: existe una probabilidad real de turbulencias durante el verano.
A pesar de las incertidumbres monetarias, Orlando se mostró constructivo sobre el estado de la economía. Las ventas minoristas de marzo y abril combinadas crecieron un 4,5% interanual, un resultado que calificó de sólido. Reconoció el argumento de la economía bifurcada, pero lo relativizó con un ejercicio de aritmética directa: el 10% más rico de la población representa aproximadamente el 50% del gasto del consumidor, y el consumo privado equivale al 70% del PIB. Por tanto, ese decil superior explica cerca de un tercio del PIB. «Los precios de las acciones están en máximos históricos y el valor de las viviendas subió un 50% desde los mínimos del COVID. El 60% de los estadounidenses tiene acciones y propiedades. Están bien, y están gastando», explicó.
En el segmento de menores ingresos, las reformas impositivas recientemente aprobadas generaron ahorros de alrededor del 18% interanual, suficientes para absorber el impacto del aumento en los precios de la energía durante aproximadamente seis meses.
En el plano empresarial, Orlando destacó la deducción inmediata de inversiones de capital (full expensing of corporate capex) como el elemento más estimulante de la legislación fiscal aprobada. El resultado: la productividad creció un 3% en los últimos cuatro trimestres, muy por encima del promedio histórico de casi el 2% de las últimas cinco décadas. Con todos estos elementos, proyectó un crecimiento del PIB para 2027 en torno al 3%, sensiblemente por encima del consenso del mercado, que se ubica cerca del 2%.
Sobre política monetaria, Orlando fue directo. El bono del Tesoro a dos años pasó de 3,40% —nivel en que se encontraba cuando se presionaba a la Fed para bajar tasas— a 4,10% actualmente, como reflejo del shock de oferta energético y la inflación. Mirando los datos con honestidad, el movimiento más probable sería una suba de tasas antes que un recorte. Sin embargo, aclaró que ante shocks de oferta transitorios la Fed suele no reaccionar: «Lo más probable es que la Fed no haga nada y espere a que la situación energética y la inflación se normalicen».
Sobrevaloración, no burbuja: el diagnóstico y la estrategia
Orlando fue enfático en rechazar la comparación con la burbuja tecnológica de finales de los años noventa. «Estas son empresas reales, con productos reales, ingresos reales, ganancias reales y valuaciones reales», dijo. No obstante, admitió que las valoraciones están por delante de los fundamentales: su estimación para el S&P 500 es de 20 veces las ganancias esperadas de las empresas para los próximos 12 meses, mientras que el múltiplo actual ronda las 22,5 veces, lo que implica que el mercado cotiza con un adelanto de entre el 12% y el 13% respecto a donde debería estar.
«¿Podría haber un ajuste del 10% durante el verano y comienzos del otoño? Absolutamente. Pero no estamos ni cerca del colapso del 85% que vimos en el Nasdaq entre 2000 y 2003», precisó.
En términos de asignación de activos, Federated Hermes mantiene un sesgo de 6 puntos porcentuales hacia la renta variable sobre su referencia —66% en acciones, 34% en bonos y efectivo—, pero Orlando fue preciso sobre dónde concentrar esa exposición. No en tecnología de megacapitalización, que cotiza a entre 30 y 40 veces beneficios, sino en sectores con valuaciones en la zona de 14 o 15 veces: grandes y pequeñas capitalizaciones domésticas y mercados emergentes. Estos sectores además ofrecen dividendos de entre el 3% y el 5%.
«Si la tecnología cae un 20% o 30%, esos sectores quizás caigan un 5%, compensado en parte por el dividendo. La clave es mantenerse invertido pero enfocado en la valuación», resumió. En renta fija, señaló que el mercado de bonos reaccionó con más claridad que el de acciones ante el repunte de la inflación: el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió desde alrededor del 4,33% hasta cerca del 4,70%.
El ciclo electoral: el bache que siempre es una oportunidad
Para cerrar, Orlando situó el momento actual en perspectiva histórica. En los últimos 80 años del S&P 500, los dos trimestres centrales del año electoral de mitad de mandato han sido históricamente los más débiles, en parte porque el partido en el gobierno suele perder escaños. Este año confluyen además una transición en la Fed y un ciclo electoral de mitad de mandato, combinación que solo se ha producido seis veces en los últimos 93 años, siempre con un bache de mercado de alrededor del 10% en el período central del año.
Pero esa debilidad también ha sido, de forma consistente, una oportunidad de entrada: desde el suelo del mercado en esos años, la renta variable protagonizó aumentos sostenidos durante los dos años y medio siguientes. «Si estoy en lo correcto y hay un bache en el próximo trimestre o dos, ese será el momento de comprar con convicción. Creo que estaremos en máximos históricos nuevamente antes de fin de año», concluyó.