IA, transición energética y desglobalización para reconfigurar las estrategias de inversión
| Por Irene Rodriguez | 0 Comentarios

Los inversores institucionales de todo el mundo están ajustando sus estrategias de inversión a medida que tres importantes megatendencias —la inteligencia artificial (IA), la transición energética y la desglobalización— redefinen el panorama económico mundial, según las conclusiones preliminares de la 6ª Encuesta EQuilibrium a Inversores Institucionales Globales de Nuveen.
La encuesta revela que la IA se ha convertido en el factor que más influye en la estrategia de inversión, ya que el 63% de los inversores la identifica como la megatendencia que más influirá en sus decisiones durante los próximos cinco años. La transición energética ocupa el segundo lugar, con un 40%, seguida de la desglobalización, con un 36%.
Cada año, el sondeo EQuilibrium de Nuveen refleja las opiniones de los mayores inversores del mundo y analiza cómo las perspectivas cambiantes sobre cuestiones de mercado, geopolíticas y relacionadas con el clima están influyendo en las decisiones de asignación de activos, especialmente en los mercados privados. Este año se encuestó a 800 instituciones de 30 países, que representan casi 17 billones de dólares en activos gestionados.
«Los inversores institucionales se enfrentan a un momento decisivo definido por tres megatendencias transformadoras: la revolución de la IA, la transición energética y las fuerzas de la desglobalización», afirmó Harriet Steel, responsable mundial de distribución institucional de Nuveen. «No se trata de meros conceptos abstractos, sino que están influyendo en decisiones reales de inversión. Las instituciones están invirtiendo significativamente en infraestructuras de IA y producción energética, ajustando sus exposiciones regionales en respuesta a las perturbaciones comerciales y ampliando de forma sustancial sus asignaciones al mercado privado. El hilo conductor es que los inversores están tomando medidas decididas para posicionar las carteras ante un nuevo panorama de inversión».
Casi todas las instituciones invierten en IA
Los resultados de la encuesta indican un compromiso institucional sin precedentes con la IA, ya que el 96% de las instituciones invierte activamente en oportunidades relacionadas con ella. El 75% de los inversores cree que la IA generará un aumento significativo de la productividad económica durante la próxima década.
Los inversores están destinando capital a infraestructuras en la nube, capacidad de computación y semiconductores, desarrollo de modelos y software de IA y generación de energía para sostener la expansión de esta tecnología. Entre los inversores que asignan recursos a la IA, el 39% considera que la producción de energía y la infraestructura suponen la mayor oportunidad de inversión.
«Casi todas las conversaciones que tenemos con inversores institucionales incluyen un debate sobre las muchas formas de posicionarse respecto a la IA», indicó Steel. «En los últimos 12 meses, se ha producido una evolución no solo en el reconocimiento del potencial transformador de la IA, sino también en la sofisticación con la que los inversores la abordan. El interés por la infraestructura en la nube y los semiconductores continúa siendo elevado, aunque los inversores también busquen una exposición más directa a los despliegues de producción y transmisión de energía necesarios para impulsar esta revolución».
Transición energética: del riesgo a la oportunidad
Los inversores institucionales están cambiando su perspectiva sobre la energía y el clima, pasando de un enfoque centrado en el riesgo a una estrategia orientada a las oportunidades.
«Estamos observando una creciente demanda de exposición a nuevos enfoques de generación de energía, impulsada en particular por una mayor demanda energética en muchos sectores a nivel mundial», afirmó Steel. «En Nuveen, esto se traduce en oportunidades de inversión concretas en los mercados cotizados y privados: desde compañías eléctricas posicionadas para aprovechar el crecimiento de los beneficios cada vez más rápido hasta inversiones privadas en infraestructuras de generación de energía limpia, almacenamiento de energía y la construcción de centros de datos que sostienen el crecimiento de la IA.»
El 64% de las instituciones coincide en que el rápido crecimiento previsto de la demanda energética refuerza las oportunidades de inversión en energías limpias. Los proyectos de innovación energética y de infraestructuras son los que más inversión reciben por parte de los inversores centrados en el impacto.
El comercio, los aranceles y la geopolítica provocan cambios en las carteras
Casi todos los encuestados (el 91%) realizaron cambios en sus carteras debido a cuestiones comerciales, arancelarias y geopolíticas en 2025. Entre los inversores que reasignaron capital por regiones, más de un tercio (36%) aumentó su exposición a Europa, lo que refleja un cambio estratégico hacia la diversificación ante el incremento de la incertidumbre.
En el caso de los inversores que reasignaron capital por sectores, los más citados fueron la tecnología relacionada con la IA (computación en la nube, aprendizaje automático, automatización industrial), el crédito alternativo y el capital privado, las criptomonedas, la tecnología blockchain y los activos digitales, la energía (renovables, semiconductores, suministros públicos), la ciberseguridad y la sanidad (biotecnología, farmacia, ciencias de la vida).
Si bien el 74% de los encuestados opina que 2025 fue más positivo que negativo para sus carteras, casi la mitad (44%) coincide en que las medidas arancelarias y comerciales sin precedentes adoptadas en 2025 tendrán repercusiones duraderas en la estrategia de inversión. De cara al futuro, el 48% de los inversores espera que el dominio del mercado de capitales estadounidense disminuya durante la próxima década.
Las expectativas de los inversores respecto a las bajadas de tipos están divididas. Casi la mitad (47%) de los encuestados espera recortes graduales y constantes de los tipos de interés de la Reserva Federal de EE. UU., lo que impulsaría a los mercados, frente al 32% que prevé recortes de tipos irregulares o imprevisibles, lo que causaría volatilidad. El 12% de los encuestados prevé una pausa en los recortes de tipos o que estos se retrasen debido al regreso de la inflación, mientras que el 8% indicó que esperaba una aceleración de los recortes por el temor a una mayor ralentización económica.
Aceleración y diversificación en mercados privados
Alrededor de ocho de cada diez inversores (81%) tienen previsto aumentar las asignaciones a los mercados privados en los próximos cinco años, y más de la mitad (51%) contempla incrementarlas en sus carteras entre cinco y 15 puntos porcentuales. Las infraestructuras privadas, la deuda corporativa y el capital privado son las principales opciones de inversión alternativa/privada en los próximos dos años. El 43% de las instituciones prevé aumentar sus asignaciones a infraestructuras privadas y deuda corporativa, seguidas de cerca por el capital privado (42%).
«La magnitud y el ritmo del capital institucional que fluye hacia los mercados privados sigue siendo considerable», afirmó Steel. «Los inversores institucionales están aprovechando al máximo la poderosa combinación de ventajas que ofrecen los mercados privados: diversificación frente a la incertidumbre de los mercados cotizados, mayor generación de rentas y potencial de mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo. Gracias a las nuevas tecnologías, que permiten integrar de manera más eficaz las inversiones en mercados privados en las carteras existentes, esperamos que este cambio estructural se acelere, sobre todo a medida que los inversores busquen resiliencia en un entorno de volatilidad persistente».
Pese a que la diversificación es una ventaja crucial para las carteras del mercado privado, casi la mitad (46%) de las instituciones coincide en que la diversificación de su asignación de crédito alternativo es una prioridad para los próximos cinco años.
Las opciones preferidas para la inversión en renta fija privada son las empresas privadas con calificación de grado de inversión (44%), la deuda privada de infraestructuras con calificación de grado de inversión (44%) y los valores respaldados por activos (ABS) privados (40%).
Casi la mitad de los inversores (46%) tiene previsto añadir uno o dos nuevos tipos de inversiones en crédito alternativo en los próximos dos años, y el 15% tiene previsto añadir tres o más.
Además de aumentar la diversificación dentro de los mercados privados, los inversores buscan diversificar fuera de los mercados desarrollados. De los inversores que tienen previsto aumentar sus asignaciones a la renta fija pública por debajo del grado de inversión, el 48% tiene previsto incrementar sus asignaciones a la deuda de mercados emergentes, frente al 27% del año pasado.











