La tregua de dos semanas anunciada esta semana merece una lectura sin sesgos. El acuerdo se alcanzó con menos de dos horas de margen respecto al plazo impuesto por Trump, con Pakistán actuando como mediador principal. Desde una perspectiva de gestión de crisis, es un resultado positivo. Desde la perspectiva del inversor, es el inicio de una fase de incertidumbre negociadora, no su resolución.
El propio Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní incluyó una advertencia significativa en su comunicado: “Se subraya que esto no supone el final de la guerra”. Una frase que debería ser suficiente para moderar el entusiasmo.
La arquitectura del acuerdo y sus fisuras inmediatas
El acuerdo descansa sobre pilares que entendemos que pueden resultar insuficientemente sólidos:
a) Dos planes de paz incompatibles. Trump describió el plan iraní de diez puntos como “una base de trabajo para negociar”, pero las posiciones de partida son diametralmente opuestas. El plan iraní contempla demandas como el control del Estrecho de Ormuz, el levantamiento de todas las sanciones y el pago de reparaciones de guerra. El plan estadounidense de quince puntos, presentado en marzo, exigía exactamente lo contrario: desnuclearización, fin del apoyo a intermediarios regionales y libertad de navegación sin condiciones.
b) Doble discurso iraní. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán afirmó en su declaración interna que “casi todos los objetivos de guerra han sido alcanzados”, mientras que en el plano internacional adoptó un tono conciliador. Esta discordancia es una señal de alerta: Teherán tiene pocos incentivos para hacer concesiones que erosionen su credibilidad interna, y se vería favorecida por la pérdida del control republicano en ambas cámaras en las legislativas de noviembre.
c) Postura Israel – Líbano, ¿coherente con la iniciativa estadounidense?
El Estrecho de Ormuz: reabierto en la forma, restringido en el fondo
Este es el punto que más impacto tiene sobre los mercados de energía y sobre el riesgo geopolítico estructural. El ministro de Asuntos Exteriores iraní Araghchi anunció que el tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz sería posible durante dos semanas “mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y con la debida consideración a las limitaciones técnicas”.
Sin embargo, la expresión “limitaciones técnicas” y la referencia a la “coordinación con las Fuerzas Armadas” son realmente la declaración de un peaje operativo. Antes de la guerra, cerca de 100 buques transitaban el Estrecho a diario sin coordinación alguna con el ejército iraní. Lo que se está normalizando ahora es un régimen de navegación condicionada que, de consolidarse en un acuerdo permanente, representaría un cambio estructural en el mercado energético global.
Según AP, el plan permitiría a Irán y Omán recaudar tasas por los tránsitos a través del Estrecho, lo que constituiría una violación directa de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
¿Implicación de inversión directa? Incluso en un escenario de paz, la prima de riesgo sobre el petróleo no desaparece; simplemente cambia de naturaleza, pasando del riesgo de cierre total al riesgo de peaje y restricción discrecional.
Valoración de escenarios
Asignamos probabilidades condicionales a tres escenarios en un horizonte de seis meses:
Los obstáculos al escenario de paz definitiva son considerables. Trita Parsi, experto en Irán, advierte de que las conversaciones de Islamabad podrían fracasar, aunque reconoce que “el terreno ha cambiado”. Compartimos ese diagnóstico, con un matiz importante: el terreno ha cambiado en lo táctico, pero no estratégicamente.
Lo que el rally no está descontando
Los mercados han reaccionado de forma racional a la eliminación del riesgo de cola más extremo (destrucción total de infraestructura iraní, cierre permanente de Ormuz).
Petróleo: El brent cotiza en torno a 95 dólares por barril, frente a los casi 110 previos al anuncio del alto el fuego, si bien el nivel previo al conflicto era de aproximadamente 70. La diferencia refleja que el mercado no cree en una normalización completa de flujos y coincidimos con esa lectura: mientras Ormuz opere bajo un régimen de coordinación iraní, la prima estructural no desaparece. La economía global hoy es menos dependiente del crudo, pero hay implicaciones macro; la demanda es extremadamente inelástica, y si el petróleo se mantiene consistentemente alto afectará el consumo de productos y servicios no energéticos.
Renta variable. El rebote del S&P 500 y del Euro Stoxx 50 está justificado por la reducción del riesgo de cola, pero conviene mantener la cautela ante la posibilidad de que las conversaciones de Islamabad generen nuevos picos de volatilidad. El jueves, el Wall Street Journal publicaba un artículo que recogía las dudas del equipo de Trump sobre la posibilidad de haber cantado victoria de forma prematura. En el momento de escribir estas líneas, Irán aún no ha abierto Ormuz y ha anunciado que hundirá los barcos que intenten transitarlo sin autorización previa. Además, ha filtrado que cobrará un peaje y que solo permitirá el paso a 12-15 embarcaciones diarias, frente al centenar que navegaban el estrecho antes del conflicto. Ni Estados Unidos ni la comunidad internacional aceptarán el control iraní del estrecho como solución definitiva. En esa misma dirección, el índice de aprobación de Trump se desploma. Si su administración llega a dar por perdido el control de ambas cámaras antes de noviembre, el presidente intensificará los ataques y, con el capital político agotado, se centrará en eliminar definitivamente la “amenaza” nuclear iraní.
La próxima semana arranca el período de publicación de resultados del primer trimestre. La incertidumbre puede llevar a las empresas a rebajar sus perspectivas para el segundo trimestre, lo que obligaría a los analistas a recortar sus proyecciones de crecimiento de beneficios, que han aumentado un 4,5% desde el inicio de las hostilidades. Aunque el PER ha comprimido en respuesta al aplanamiento de la curva, un consenso más conservador constituirá un obstáculo claro para que el mercado continúe subiendo a corto plazo en una dinámica similar a la que vivimos en abril de 2025, tras el Día de la Liberación. Según un informe reciente de la Fed de Dallas, si el conflicto se prolonga hasta fin de año, el PIB global podría verse impactado en un -1,3%, recortando 3-4 puntos porcentuales a la proyección de BPA 2026 (~14%).
Divisas y tipos. El dólar (DXY) ha caído alrededor de un 1% y los futuros de fed funds descuentan ahora once puntos básicos de recortes para diciembre frente a cero antes de la tregua. El mercado está apostando a que la Fed recuperará margen de maniobra si el shock energético se disipa. Las posiciones largas en DXY han comenzado a deshacerse y el dólar ha perdido el soporte de su media móvil de doscientas sesiones, lo que abre potencial para que el euro ataque de nuevo la zona de máximos.
En definitiva, el alto el fuego es positivo y reduce la probabilidad de un escenario catastrófico en el horizonte inmediato. Pero los inversores que lo interpreten como el inicio de una normalización duradera están asumiendo riesgos.
Las negociaciones de Islamabad que arrancan el viernes serán el primer test real. Las posiciones de partida de ambas partes siguen siendo estructuralmente incompatibles: el actor israelí opera con agenda propia e Irán ha demostrado su capacidad para administrar el discurso interno de victoria con independencia del resultado diplomático.
LinkedInSamantha Muratori (AQR Capital Management).
Samantha Muratori se une al equipo de AQR Capital Management. Tras su paso por Voya IM, donde ocupaba el cargo de Vice President, Senior Regional Director- US Offshore desde 2023, Muratori se incorpora a AQR para llevar el mercado de US offshore. Estará ubicada en Nueva York y dependerá de Jorge Fernández-Cuervo, Executive Director de AQR Capital Management.
Muratori cuenta con una amplia experiencia en el mercado de US offshore. Además de Voya IM, ha desarrollado su carrera profesional en firmas como AllianzGI, donde ocupó el puesto de Vice President, Business Developer – NRB, y AXA IM, como US Offshore Sales Associate. Dentro de su formación académica, destaca que es licenciada en Ciencias Políticas y Antropología (B.A.), por Union College.
LinkedInPaul Brown, socio y director global de Distribución de Block Asset Management (BAM).
Block Asset Management (BAM) ha anunciado el nombramiento de Paul Brown como nuevo socio y director global de Distribución. Según destaca la firma, Brown aporta 40 años de carrera profesional en servicios financieros, incluyendo más de 35 años en gestión patrimonial internacional.
“Habiendo fundado su propia firma IFA en 1996, que expandió con éxito por Europa antes de fusionarse con el negocio de Blacktower Group en 2013, Paul posee un profundo conocimiento del panorama global de intermediarios y asesoría”, destacan. Brown se incorpora desde IFA Gateway, donde ocupaba el puesto de CEO desde hace ocho meses.
Desde la gestora explican que, en los últimos años, Paul Brown ha sido una figura clave en la evolución de los vehículos de inversión de nivel institucional. “Gracias a su liderazgo en Gateway Mastertrade, cultivó una red formidable y creciente de asignadores, especializada en la distribución de sofisticadas estrategias generadoras de alfa”, indican. Y añaden: “Su capacidad para alinear el capital institucional con entornos de mercado complejos, combinada con su experiencia en la construcción de asociaciones de alto nivel, será fundamental para impulsar la expansión continua del alcance de fondos de BAM”.
Su nombramiento supone un paso importante en el crecimiento continuo de BAM, reforzando nuestras capacidades de distribución y alineando aún más nuestra expansión comercial con la profundidad de experiencia que respalda nuestra oferta de inversión. “Paul aporta una rara combinación de experiencia comercial y perspectiva internacional. Su nombramiento fortalece nuestra capacidad para conectar globalmente con inversores, socios y distribuidores mientras seguimos escalando la empresa”, ha señalado Manuel Ernesto De Luque Muntaner, fundador y CEO de Block Asset Management.
En un movimiento clave para el fortalecimiento del mercado de valores uruguayo, la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay (BCU) otorgó formalmente la autorización a Puente Administradora de Fondos de Inversión (PUENTE AFISA) para operar bajo dicha figura legal en el país.
Esta habilitación permite a la compañía, integrante del Grupo PUENTE, diversificar su portafolio de servicios mediante la estructuración, gestión y desarrollo de fondos de inversión locales. La medida se alinea con la estrategia regional de la firma, orientada a sofisticar la oferta de instrumentos financieros y captar nuevas oportunidades de ahorro e inversión para clientes minoristas, corporativos e institucionales.
Trayectoria y compromiso local
La obtención de la licencia AFISA marca un hito en la historia de PUENTE en Uruguay, donde la entidad mantiene operaciones desde hace más de dos décadas. Según la dirección de la compañía, este paso no solo representa un crecimiento en su capacidad técnica, sino también una apuesta por el dinamismo del sistema financiero nacional.
«Esta autorización refuerza nuestro compromiso de seguir invirtiendo en Uruguay. Queremos aportar al crecimiento del mercado de valores local diversificando la oferta y generando nuevas oportunidades para personas y empresas», afirmó Ignacio de Castro, Country CEO de PUENTE Uruguay.
Liderazgo regional
PUENTE se consolida como una entidad de referencia en la gestión patrimonial y mercado de capitales en el Cono Sur. Con sede central en el Reino Unido y una sólida presencia en América y Europa, la firma administra actualmente activos superiores a los US$ 5.000 millones.
A través de sus equipos especializados y análisis de mercado, la empresa busca con esta nueva licencia facilitar el acceso al financiamiento y optimizar la toma de decisiones de inversión bajo un marco regulatorio sólido y transparente.
Cada año —y cada vez con mayor intensidad en los últimos años— Nueva York se convierte en el centro gravitacional de la diplomacia económica global. En paralelo a la agenda política y financiera que acompaña a la Asamblea General de Naciones Unidas, la ciudad reúne a ejecutivos, inversores institucionales, bancos de inversión y gobiernos que buscan posicionarse en el radar del capital internacional.
En ese contexto, Argentina ha encontrado un espacio propio: el Argentina Week, un roadshow financiero que busca reconstruir el vínculo entre el país y los mercados globales.
Lejos de los anuncios rimbombantes, el verdadero valor de Argentina Week está en la conversación. Durante varios días, funcionarios, gobernadores, empresarios y banqueros de inversión se reúnen con gestores de fondos, private equity y asset managers para discutir diagnósticos sobre la economía argentina, sus riesgos y —sobre todo— sus oportunidades. Para un país que históricamente ha tenido una relación ambivalente con los mercados internacionales, estos encuentros funcionan como una plataforma de reconstrucción de confianza.
Nueva York no es una sede casual. La ciudad concentra una parte significativa del capital institucional global: grandes bancos, fondos soberanos y gestores de activos que toman decisiones de inversión en mercados emergentes. Argentina suele despertar una curiosidad recurrente entre ellos: un mercado grande, con abundantes recursos naturales, capital humano sofisticado y ciclos económicos tan abruptos como sus oportunidades.
La edición más reciente del Argentina Week —organizada con el apoyo de bancos globales como JPMorgan, Bank of America y Citigroup— reunió a cientos de ejecutivos, inversores y funcionarios argentinos en Manhattan, con presentaciones en el consulado argentino, sedes de bancos internacionales y oficinas de fondos de inversión. El mensaje central del gobierno fue claro: mostrar que el programa de estabilización macroeconómica y desregulación está sentando las bases para una nueva etapa de inversión productiva.
Más allá del tono político de algunos discursos, el interés del capital internacional se concentró en tres sectores que hoy dominan la agenda de inversión en Argentina: energía, minería y economía del conocimiento.
En energía, el foco estuvo puesto en el potencial de Vaca Muerta y en la transición de Argentina hacia una posición de exportador neto de hidrocarburos. La expansión de la infraestructura de transporte y licuefacción de gas aparece como una de las oportunidades más relevantes para el capital internacional en la próxima década.
En minería, varias provincias aprovecharon el foro para presentar proyectos específicos ante inversores globales. San Juan, por ejemplo, expuso un pipeline de proyectos —principalmente de cobre— que podría movilizar inversiones cercanas a US$28.000 millones en los próximos años si avanzan las fases de desarrollo previstas.
El litio también ocupó un lugar central en las conversaciones. En un contexto global marcado por la transición energética y la demanda creciente de minerales críticos, el llamado triángulo del litio —que comparten Argentina, Chile y Bolivia— se ha convertido en uno de los focos de atención para compañías mineras y fabricantes de baterías.
El tercer eje fue la economía del conocimiento. Empresas tecnológicas y fondos especializados observaron con interés el ecosistema argentino de talento en software, inteligencia artificial y servicios profesionales, un sector que ya representa uno de los principales generadores de divisas del país.
Sin embargo, en los pasillos de los hoteles y las salas de conferencia donde se desarrolla Argentina Week, la conversación suele regresar a las mismas preguntas: estabilidad macroeconómica, previsibilidad regulatoria y acceso al mercado de capitales. Sin esos tres factores, cualquier narrativa de crecimiento queda inevitablemente en suspenso.
Gran parte del valor del evento ocurre fuera de las presentaciones públicas. Las reuniones privadas entre inversores y funcionarios —muchas de ellas cerradas— permiten discutir proyectos concretos, estructuras de financiamiento y posibles asociaciones estratégicas. En el ecosistema financiero internacional, estas conversaciones rara vez se traducen en anuncios inmediatos, pero construyen algo igualmente importante: relaciones.
La diplomacia económica moderna depende cada vez más de este tipo de espacios híbridos, donde se cruzan política pública, inversión privada y estrategia geopolítica. Países como Brasil, México o Chile han entendido desde hace tiempo la importancia de mantener presencia constante en los centros financieros globales. Para Argentina, recuperar esa continuidad es parte del desafío. Porque, en última instancia, el capital global es paciente pero exigente. Observa, compara y espera señales consistentes en el tiempo. Las conferencias pueden abrir puertas, pero son las políticas económicas sostenidas las que determinan si esas puertas se convierten en inversiones reales.
Aun así, el Argentina Week 2026 ha cumplido una función clave: mantener a Argentina en la conversación global.
Tribuna de opinión firmada por Juan Pablo Demichelis, abogado egresado de la Universidad Católica Argentina, con especialización en Derecho Fiscal Internacional.
Como Ariadna y su ovillo de hilo para guiar a Teseo frente al Minotauro, los asesores financieros y banqueros privados están haciendo un ejercicio de interlocución y acompañamiento para conducir a sus clientes por el laberínticocontexto actual. En sus mesas se sientan inversores cuyas preocupaciones y demandas han cambiado en los últimos seis meses, como respuesta al peso de la geopolítica, a la resiliencia del mercado y a los nuevos paradigmas de inversión. ¿Cómo los están guiando?
La actualidad trae nuevas normas geopolíticas, cambios en las relaciones comerciales, predilección por el oro y búsqueda de oportunidades en mitad del ruido. Aunque lo parezca, no estamos en la Creta del siglo XVI a.C., estamos terminando el primer trimestre de 2026; un año en el que se ha confirmado que caminamos hacia un nuevo orden mundial, en términos de seguridad, geopolítica y relaciones comerciales.
Este nuevo rumbo ha empujado a los inversores hacia sus asesores financieros y banqueros privados en busca de ese hilo que les ayude a transitar con éxito por el actual contexto, como le sirvió a Teseo para salir victorioso de la morada del Minotauro. Para ellos, el principal detonante no ha sido el amor, sino la relevancia que ha tomado la geopolítica.
Anna Rosenberg (Amundi Investment Institute)
“Hay que pensar en la geopolítica de una forma diferente: ya no es un riesgo, es la nueva macro a la hora de construir carteras, y hay que considerar que hay mucho riesgo geopolítico, pero también nuevas alianzas económicas y de seguridad que crean oportunidades y nuevas tendencias para los inversores”, apunta Anna Rosenberg, Head of Geopolitics del Amundi Investment Institute. Para la experta, estamos en un entorno marcado por un mayor grado de tensiones, fragmentación, incertidumbre e imprevisibilidad, que define como “desorden controlado”.
“Vemos en 2026 un escenario de desorden controlado, con una transición anárquica en el medio”, asegura. Rosenberg interpreta la volatilidad del mundo como fruto de megatendencias, como una guerra económica entre estados cada vez más proteccionistas, un mundo multipolar con mayor competencia y rivalidad entre las grandes potencias —Estados Unidos, China y Rusia—, una competición tecnológica similar a la de la Guerra Fría, e implicaciones políticas derivadas del cambio climático -prueba de ello, Groenlandia, ante las nuevas rutas marítimas que surgen del deshielo de los casquetes polares y la guerra por los nuevos recursos naturales-. En su opinión, todo ello se ve agravado por una política más inestable en muchos estados desarrollados.
Diagnóstico del cliente
Este nuevo marco ha hecho que las preocupaciones de los inversores hayan evolucionado. “2025 vino cargado de geopolítica y guerra arancelaria, generando un claro impacto en términos de volatilidad y amplitud de mercado hacia geografías o sectores alejados del excepcionalismo americano. Ahora, el cliente sigue preocupado por Oriente Medio, así como por la IA y sus valoraciones. También recibimos preguntas sobre materias primas y, residualmente, sobre criptodivisas”, comenta Silvia García-Castaño, directora de inversiones en Lombard Odier en España.
Esta evolución en las preocupaciones también ha supuesto un cambio en la forma de interpretar el mercado. Según el equipo de Grey Capital, en los últimos 6 a 12 meses, el cliente ha pasado de preocuparse por caídas puntuales a cuestionarse si los marcos tradicionales de inversión siguen siendo suficientes. “Hoy existe mayor conciencia de que la volatilidad ya no es un evento excepcional, sino parte del nuevo entorno estructural. Venimos de dos años excelentes en rendimientos y, por lo tanto, las preocupaciones están focalizadas en cuánto más espacio hay de crecimiento y cuánto de este empuje corresponderá a las tecnológicas”, señalan.
Desde el equipo de Klosters reconocen que, hace un año, las conversaciones con los clientes, a pesar de las elevadas valoraciones, giraban en torno a la IA y la inversión en las grandes tecnológicas. “Hasta el ‘Día de la Liberación’, el único riesgo percibido era una posible recesión en Estados Unidos y que la inflación no permitiese bajar los tipos de interés en caso de necesidad. Hoy los riesgos económicos se han desvanecido y hay mayor preocupación por la geopolítica. Se mantienen los temores a las elevadas valoraciones y el impacto de las inversiones en IA, lo que hace que se alternen el Fear of Missing Out (FOMO) y el Fear of Being In (miedo a estar dentro justo cuando estalle). Así pues, la percepción del riesgo ha madurado, y el cliente ya no ve la volatilidad como algo que ‘pasará pronto’, sino como la nueva temperatura ambiente”, explican.
La paradoja de la prosperidad
Si el detonante ha sido la geopolítica, la sorpresa para los inversores ha sido la resiliencia del mercado, ya que los activos financieros muestran un buen comportamiento. En opinión de Marta Rodríguez, socia directora comercial de Abante, existe un consenso amplio en que este año el mercado está respaldado por indicadores sólidos: crecimiento del PIB razonable, inflación controlada, tipos de interés previsiblemente estables y beneficios empresariales estimados rondando el 10%, no solo en las compañías americanas, sino también en el resto del mundo. Igualmente, los expertos coinciden en que, en el frente geopolítico, el mercado ha mostrado una sorprendente capacidad para interpretar, digerir y seguir adelante ante los bandazos que, en otro tiempo, habrían desatado auténticas tormentas.
“Justamente, este entorno de bonanza es el que genera incomodidad. Consensos amplios suelen ser una señal interesante, aunque no necesariamente tranquilizadora. Cuando los precios suben mucho durante demasiado tiempo, el sentimiento dominante deja de ser la esperanza y se convierte en temor: cuanto más alto estás, mayor puede ser la caída. Ese miedo, no el riesgo visible sino el latente, es el que de verdad ocupa hoy la mente de muchos inversores”, afirma Rodríguez.
“La percepción del riesgo ha madurado, y el cliente ya no ve la volatilidad como algo que ‘pasará pronto’, sino como la nueva temperatura ambiente”, explica el equipo de Klosters
Es lo que en Boreal llaman la “paradoja de la prosperidad”. Según explica Fernando de Frutos, CIO de Boreal Capital Management, en ausencia de grandes crisis sistémicas visibles, tendemos a exagerar riesgos potenciales. “La economía y el orden mundial son sistemas complejos, con equilibrios potencialmente inestables, pero si uno vive permanentemente anticipando el colapso, corre el riesgo de dejar pasar el progreso sin participar en él”, advierte.
En un plano más fundamental, reconoce que preocupan las valoraciones elevadas, la dependencia de un número reducido de compañías para sostener el crecimiento y la posibilidad de una burbuja en las acciones vinculadas a la IA. “Es una inquietud comprensible, dada la magnitud y la velocidad de las inversiones en las infraestructuras asociadas. Sin embargo, desde una perspectiva inversora, observamos un perfil claramente asimétrico: la magnitud de la oportunidad estructural supera el riesgo de una eventual sobrevaloración. Y, aun en el supuesto de que se estuviera gestando una burbuja, su eventual corrección no sería cualitativamente distinta de otras grandes correcciones de mercado, sin implicaciones sistémicas”, matiza Frutos.
Para estos profesionales, lo relevante es si estas nuevas inquietudes han producido un cambio en la percepción del riesgo de sus clientes. En opinión de Nicolás Barquero, director de Soluciones Especializadas de Santander Private Banking España, en general no, aunque se muestran cautos: “Los titulares geopolíticos y el buen comportamiento de las bolsas hacen que se siga mirando con prudencia a las inversiones”.
Rodríguez recuerda que las percepciones no se ajustan tan rápido como los datos, y por ello los inversores buscan certezas, mientras que el mercado rara vez las ofrece. “Esa distancia entre lo que esperamos y lo que realmente ocurre genera un terreno inestable, donde es fácil dudar. Para interpretar esa incertidumbre, la definición de riesgo de Howard Marks resulta especialmente útil: el riesgo no es la volatilidad, ni los movimientos puntuales del patrimonio. El riesgo real es la posibilidad de sufrir una pérdida irrecuperable de capital y, en menor medida, de perder una oportunidad atractiva. Y justamente ahí es donde estamos ahora: ante la duda de si debemos seguir aprovechando la oportunidad —como la que ofrece la inteligencia artificial— o bajarnos del tren por miedo a una pérdida, siempre posible”, argumenta la socia directora comercial de Abante.
Es más, riesgos y oportunidades suelen ir de la mano; por eso el mensaje que lanzan es claro: hay que permanecer invertidos. “El 80% de la rentabilidad se obtiene en el 20% del tiempo, y esos días excepcionales suelen llegar inmediatamente después de los peores. Intentar anticiparlos o salir y entrar del mercado solo aumenta las probabilidades de perder gran parte de la rentabilidad final. Por eso, defendemos la importancia de mantenerse invertido, siempre dentro de una estrategia coherente con el proyecto biográfico del cliente y bien diversificada para atravesar tanto losm buenos como los malos momentos”, defiende Rodríguez.
Invertido, pero diversificado, tal y como recuerda García-Castaño: “Este año en particular, es importante estar diversificado en mercados que ofrezcan buenos beneficios de sus empresas y margen de valoración/ seguridad, así como incorporar estabilizadores en la cartera que encontramos en activos como la renta fija, especialmente en algunas categorías, en materias primas, algunas divisas, capital privado y otros productos financieros con cupón y protección de capital”.
Cambios en el marco de inversión
Para Oscar Niño de Zepeda Muñoz, Managing Director y gestor de inversiones de Criteria WM, el desafío más importante y continuo radica en evaluar adecuadamente las nuevas tendencias y definir si el perfil de inversión permite integrarlas o no, y en qué magnitud. “De lo más reciente, el shock inflacionario de 2022, conflicto Rusia-Ucrania y otros similares, el alcance de mercados privados y criptomonedas, y el buen ciclo de algunos metales, han sido momentos de testeo para evaluar permanentemente lo primero”, señala.
Fernando de Frutos (Boreal Capital Management)
Además de estas nuevas tendencias, se pone el foco en los nuevos paradigmas de inversión. “Estamos frente a cambios relevantes: menor efectividad de carteras tradicionales como el 60/40, mayor incorporación de activos privados, concentración temática en tecnología e inteligencia artificial y un acceso más amplio a plataformas y productos globales. Esto exige carteras con múltiples fuentes de retorno, distintas duraciones y una gestión del riesgo más sofisticada, donde la diversificación real y la estructura toman un rol central”, apuntan desde Grey Capital.
Desde Boral sostienen que el gran cambio al que se enfrenta el inversor es la concentración, ya que hoy el liderazgo de mercado está muy focalizado, y eso genera incomodidad. Frente a ello, Frutos se apoya en el “tradicional manual de inversión”: la diversificación real. “Algunos pilares del manual clásico han recuperado vigencia. Tras la normalización de los tipos de interés, los bonos han vuelto a ofrecer rentabilidad real y capacidad de amortiguación en fases de corrección, devolviendo atractivo a las carteras balanceadas. Después de años en los que la renta fija apenas aportaba diversificación efectiva, hoy vuelve a cumplir su función como estabilizador estructural. En el ámbito alternativo, han surgido productos semilíquidos más adaptados a la gestión patrimonial, y los productos estructurados permiten construir perfiles asimétricos que mejoran la gestión del riesgo sin renunciar completamente al crecimiento”, defiende Frutos.
Qué buscan los inversores
En consecuencia, los profesionales han detectado que los inversores están demandando soluciones integrales, visión global y acompañamiento continuo. Según ha observado el experto de Criteria WM, hay un alto interés por las commodities, el private equity y los activos digitales como principales temáticas alternativas y tácticas; aunque reconoce, los activos tradicionales mantienen el mayor foco. “Dentro de ellos, las tecnologías asociadas a la IA y mercados emergentes ofrecen el mayor atractivo en renta variable y deuda global flexible junto con emergente en renta fija”, afirma Niño de Zepeda.
Marta Rodríguez (Abante): “2026 nos ha aportado un nuevo concepto: el broadening o ensanchamiento del mercado”
Marta Rodríguez (Abante)
Para la experta de Abante, los clientes demandan encontrar valor más allá de los grandes nombres. “2026 nos ha aportado un nuevo concepto: el broadening o ensanchamiento del mercado. Desarrolla la idea de que las oportunidades de inversión pueden encontrarse más allá de los sospechosos habituales’ y que la irrupción de la IA debe comenzar a impactar en positivo en los resultados del resto de industrias”, comparte Rodríguez desde su experiencia.
El director de Soluciones Especializadas de Santander Private Banking España añade una idea más: “Todos tienen un interés particular en mercados privados y en el impacto de la IA, pero también en entender hasta qué punto tener un sesgo más o menos global en bolsa y si incorporar activos como el oro en sus carteras”.
Ahora bien, en su opinión, las firmas no pueden dar respuesta a estas peticiones de los clientes de cualquier forma. “Demandan una atención recurrente y personalizada. No esperan de nosotros que les presentemos un producto u otro, sino que los acompañemos en este proceso de construcción de carteras, gestionando y asesorando en esta diversificación”, insiste Barquero.
El hilo del asesor
Todos los profesionales coinciden en que este nuevo contexto, con cambios en el paradigma de inversión y en las demandas de los inversores, pone en valor su trabajo. “En este entorno es donde más podemos aportar a los clientes en la construcción de carteras, a través de una adecuada diversificación en activos -que no solo incluye bolsa y renta fija- y diversificación global. Conseguir aislarse de este ruido geopolítico, centrándose en los fundamentales de crecimiento, inflación, beneficios y tipos de interés, es básico para conseguir retornos reales por encima de la inflación”, argumenta Barquero, quien considera que la clave es “entender los objetivos de inversión del cliente, construir una cartera en línea diversificada y personalizada con estos objetivos y hacer un seguimiento continuo y recurrente de los resultados con el cliente, que genere confianza y que evite decisiones emocionales en los peores momentos”.
Frutos reclama que, ante el dominio de las narrativas extremas y la tentación de subirse al “siguiente tren”, que promete rentabilidades rápidas, el valor añadido consiste en aportar perspectiva, contexto histórico, disciplina y una mentalidad genuinamente inversora de largo plazo. “La gestión patrimonial exige disciplina inversora. Como en el tenis, se trata de evitar errores no forzados y ganar por acumulación de puntos, no de intentar ganar todos los puntos. Mantenerse invertido, no tomar beneficios antes de tiempo ni abandonar el mercado ante la primera corrección son decisiones que requieren más disciplina emocional de la que parece. También ofrecemos algo menos tangible pero esencial: optimismo informado, probablemente uno de los activos más infravalorados en el entorno actual”, defiende.
En opinión de Oscar Niño de Zepeda (Criteria WM), los inversores muestran interés por las commodities, el private equity y los activos digitales como las principales temáticas alternativas y tácticas
Oscar Niño de Zepeda (Criteria WM)
Una labor que para Niño de Zepeda se basa en dos pilares: la convicción en la visión de mercado y el asset allocation. “Desde esto se desprende la necesidad de revisión permanente de los elementos presentes en el mercado -cuantitativos y cualitativos-, el sentimiento como factor de evaluación de indicadores y contar con productos de calidad que faciliten la personalización de los portfolios”, comenta.
Para todos estos profesionales, su labor funciona cuando tienen claro cuál es su rol. Según la experiencia del equipo de Grey Capital, no consiste en seleccionar activos individuales, sino diseñar una arquitectura patrimonial sólida, apoyada encustodios de primer nivel, equipos especialistas por clase de activo y una visión integral que combine inversión, planificación fiscal, tributaria y planificación de largo plazo. “Nuestro enfoque ha sido reforzar el rol de acompañamiento estratégico. En contextos de alta incertidumbre, creemos que el valor no está en reaccionar, sino en ordenar la información y traducirla en decisiones coherentes con los objetivos de largo plazo del cliente. Hacemos un proyecto individual y familiar al cliente de corto, mediano y largo plazo, que incluye aspectos tributarios y sucesorios, que son clave para una correcta planificación”, defienden.
Una mirada nueva
Silvia García-Castaño (Lombard Odier en España)
Lograr estos objetivos exige que los asesores y los banqueros privados también cambien su forma de pensar. Es lo que García-Castañollama la filosofía del “rethinking everything”. “Este es nuestro lema: cuestionarnos el entorno, las decisiones de inversión y muchos de los principios dados por válidos en la gestión de carteras nos hace plantear escenarios muy trabajados con el objetivo de construir carteras sólidas y consistentes con nuestra visión”, explica.
Esta es una propuesta en la que coinciden los asesores, que no olvidan que el mercado no se puede controlar. “Nuestra filosofía es controlar lo controlable -costes, diversificación y comportamiento- y dejar que el mercado se encargue del resto. No podemos predecir el próximo tuit de un líder mundial o el dato exacto de IPC, pero sí podemos controlar que una caída del 10% no obligue a vender en el peor momento. Nuestro principal objetivo es que todas las inversiones tengan sentido dentro del conjunto del patrimonio y de los objetivos de nuestras familias/clientes”, sostiene el equipo de Klosters.
En este sentido, lanzan el concepto de la “arquitectura de la tranquilidad” que, según explican, es la clave de dónde ven ellos el valor del asesoramiento: “No se puede ser solo selectores de productos, sino gestores del patrimonio integral. El cliente valora más la planificación fiscal y sucesoria y la resiliencia de su cartera que el último tip de inversión. La independencia y la ausencia de conflictos de interés son fundamentales para poder tener total libertad y flexibilidad para poder tomar las mejores decisiones de inversión en cualquier entorno de mercado”.
Conjugar todos estos elementos es el principal reto al que se enfrentan estos profesionales. Según Niño de Zepeda, la piedra angular de la gestión de carteras es definir el perfil, objetivo y horizonte de inversión de cada cliente. “Desde ahí, la creación de valor se sitúa en una visión de mercado robusta que incorpore de manera eficiente y clara los distintos elementos presentes en los mercados, para luego definir la participación de cada clase de activo. No menos importante es la elección de los vehículos de inversión, que al final del día permiten la ejecución continua de las inversiones y además nos mantienen a la vanguardia en la incorporación de nuevas ideas y tendencias. Por último, diría que es importante atender el cambio generacional: los clientes van traspasando el manejo de su patrimonio a las siguientes generaciones, las cuales vienen preparadas en el muso de herramientas avanzadas, tanto en la reportería y evaluación de las carteras, como en la aparición de alternativas de inversión”, afirma.
Justamente, para Abante no solo se trata de repensar el contexto, el mercado y las soluciones de inversión, sino también de tener una visión diferenciadora sobre el propio cliente. Según su filosofía, la mayor certeza de la que dispone un inversor no está en los mercados, ni en los ciclos económicos, ni en las narrativas del momento, sino en su propio proyecto biográfico. “El asesoramiento es a la persona lo que la gestión es al dinero: solo profundizando en la vida, los objetivos y los límites emocionales de cada cliente podemos construir una estrategia patrimonial con verdaderas probabilidades de éxito. A partir de esa comprensión desarrollamos una propuesta de inversión diversificada y adaptada a ese plan vital”, defiende Rodríguez.
LinkedInAlberto Fuentes, nuevo Head of Private Markets Business Development Team de BlackRock para LatAm.
Cambios en el área de mercados privados de BlackRock en LatAm. La gestora ha promocionado a Alberto Fuentes como nuevo Head of Private Markets Business Development Team. Hasta ahora, Fuentes ocupaba el puesto de Director Alternatives para LatAm, por lo que asume nuevas responsabilidades orientadas al desarrollo del negocio de la firma en esta región.
“Me complace compartir que he asumido un nuevo puesto en BlackRock como Head of Private Markets Business Development para LatAm. Después de liderar campañas de levantamiento de capital para BlackRock en México durante 8 años, y más recientemente apoyar a Chile en colaboración con nuestros equipos de ventas, he ampliado mis responsabilidades para apoyar a la región en general. Será un honor seguir colaborando con nuestros equipos GIP y HPS, apoyando sus prioridades de captación de capital en toda la región”, ha afirmado Fuentes en su perfil de LinkedIn.
Fuentes se unió a BlackRock en 2018 como Associate Institutional Sales en México. Desde entonces, ha desarrollado su carrera profesional en la gestora, pasando por diferentes puestos de responsabilidad, entre ellos el de Vice President – Alternative Specialists y, más recientemente, como Director Alternatives para LatAm. Antes de incorporarse a BlackRock, inició su carrera en la firma Pensionissste, donde fue miembro del equipo de Asset Allocation. Fuentes es licenciado en Finanzas por la Universidad Estatal de Montana-Bozeman, y cuenta con un máster en Banca y Finanzas por la Stockholms Universitet.
El impacto negativo de la guerra entre EE.UU. e Irán también se deja notar en los vehículos alternativos. Es el caso de los hedge funds. Durante el mes de marzo, estos fondos reportaron alrededor del mundo sus caídas más profundas desde 2022, como consecuencia de la volatilidad generada por este conflicto bélico. De acuerdo con un reporte de Goldman Sachs para sus clientes, en el tercer mes de año en curso estas estrategias respondieron a la volatilidad retirándose, vendiendo acciones globales por cuarto mes consecutivo y al ritmo más rápido en 13 años.
Los hedge funds tienen generalmente como objetivo generar rendimientos extraordinarios para justificar sus comisiones, pero varias estrategias se vieron afectadas en el primer trimestre del año por el contexto geopolítico global, tras un 2025 espectacular. Según el informe, los grandes fondos multigestores, entre los que se incluyen el fondo multistrategia insignia de Dmitry Balyasny y ExodusPoint, de Michael Gelband, se enfrentaron a importantes caídas durante el mes y el trimestre. Por ejemplo, Balyasny Asset Management bajó un 4,3% en marzo y 3,8% durante el trimestre; por su parte ExodusPoint registró caídas del 4,5% en marzo y del 2% en total durante el trimestre. Y Citadel, el hedge fund fundado por el multimillonario Ken Griffin, que contaba con 69.000 millones de dólares en activos bajo gestión al 1 de marzo, tuvo un trimestre con resultados dispares. Su fondo Global Fixed Income cayó 8,2% en marzo y acumula un descenso del 5,5% en lo que va de año, mientras que su fondo Tactical Trading subió 1,8% en marzo y ha subido 5,3 % en lo que va de año.
Según las conclusiones de Goldman Sachs enviada a sus clientes el 1 de abril, la caída registrada durante marzo fue la mayor desde enero de 2022, cuando los inversores centraron su atención en torno a una Reserva Federal (Fed) cada vez más agresiva, así como a la tensión geopolítica. Para algunos expertos, este récord podría ser una advertencia temprana del deterioro en la liquidez del sistema financiero global.
El riesgo del conflicto
El documento también repara en que detrás de la caída del 4,63% del índice S&P 500, se esconde la ola de ventas globales de acciones más rápida en 13 años. «Este fenómeno indica que, ante la incertidumbre macroeconómica, los fondos institucionales están llevando a cabo una profunda reevaluación y configuración de activos defensivos. Si el conflicto geopolítico se intensifica aún más provocando una interrupción real en el suministro de petróleo, la economía global podría enfrentarse a la severa prueba del riesgo de estanflación. En este escenario, la reducción en las expectativas de ganancias empresariales resonará con las altas tasas libres de riesgo, llevando el mercado bursátil a enfrentar una segunda ola de presión para reducir valoraciones», según señalan los análisis recurrentes de las gestoras
Por su parte, en el mercado de renta fija, el rendimiento de los bonos a largo plazo está siendo tironeado por la prima de inflación y las entradas de capital en busca de seguridad, mostrando un patrón de alta volatilidad y oscilación. Mientras tanto, en los mercados de divisas las monedas con características de refugio seguro y aquellas relacionadas con exportación de materias primas han recibido soporte, mientras que las de las economías asiáticas altamente dependientes de importaciones de energía han sufrido una notable presión, lo que en parte explica el trasfondo macroeconómico detrás del fuerte golpe al valor neto de los hedge funds asiáticos.
Foto cedidaDe izquierda a derecha, Sol Moreno, responsable de Servicios Especializados de Santander Private Banking España; Martin Chocrón, director general SAM España; y Nicolás Barquero, responsable de Soluciones de Inversión de Santander Private Banking España.
La banca privada transita desde un modelo centrado en el producto a otro con foco en el servicio y es en este contexto en el que Santander ha movido ficha. La entidad ha anunciado tres nuevas soluciones pioneras en España con las que complementará su oferta de servicios, y con posibilidad de ser exportadas a sus centros de banca privada global. Se trata de Wealth Check, un servicio de análisis patrimonial con un enfoque integral a partir de 20 millones de euros; una plataforma de arquitectura abierta de servicios que permitirá acceder al asset allocation de terceras gestoras a partir de 2 millones de euros; y Active Advisory Funds, un servicio de asesoramiento recurrente y automatizado en fondos, con clases limpias, a partir de 500.000 euros.
Los servicios se lanzarán inicialmente en España pero, al desarrollarse de la mano de equipos globales, los responsables reconocen que podrían ser replicables a nivel global. Especialmente el primero, Wealth Check, que llega de la mano de Beyond Wealth España pero ya tiene intención de extenderse al resto de países y mercados donde está presente esta área, como Suiza, Brasil o Miami. El objetivo de estos lanzamientos es -dicen los responsables de la gestora y la banca privada del grupo en España-, el crecimiento en servicios y el refuerzo de la propuesta de valor, sin marcarse metas patrimoniales.
«Chequeo médico» de la mano de Beyond Wealth
Las dos primeras iniciativas (Wealth Check y la gestión discrecional de terceras gestoras) son las que están en proceso más avanzado. Especialmente Wealth Check, un nuevo servicio de análisis patrimonial con un enfoque integral, especializado e independiente que tomará la consolidación de posiciones como punto de partida y busca mejorar la propuesta de valor para clientes de alto patrimonio (UHNW),a partir de 20 millones de euros. Una especie de “chequeo médico disponible tanto para clientes de la entidad como para aquellos que no lo son -a diferencia de las otras dos iniciativas, solo dirigidas a clientes-. Todo, en línea con el asesoramiento integral hacia el que camina la nueva regulación europea RIS.
El nuevo servicio se ofrecerá desde Beyond Wealth, entidad jurídica diferente al banco que garantiza así la independencia, puesto que atiende de forma integral las necesidades de grandes patrimonios familiares, con independencia de los bancos con los que trabajen. Se trata de un servicio de consultoría patrimonial independiente, dirigido a familias, single family offices e instituciones. En menos de doce meses ha alcanzado ya más de 2.500 millones de euros de activos bajo supervisión en España y más de 7.700 millones de dólares a nivel global. En conjunto, la banca privada de Santander cuenta con 95.000 millones de euros de patrimonio asesorado para clientes ultra high en España, de 500 grupos familiares.
A partir de una metodología estructurada, Wealth Check ofrece, además de una consolidación de posiciones, una radiografía completa del patrimonio del cliente. El servicio permite analizar de forma global el sistema patrimonial, identificando posibles concentraciones no intencionadas, ineficiencias estructurales, sesgos, desajustes de liquidez o exposiciones al riesgo no alineadas con los objetivos financieros, aportando una visión estratégica para mejorar la eficiencia y el gobierno del patrimonio. El valor diferencial del servicio no reside solo en el informe final, sino en el propio proceso, que implica un diálogo profundo y estratégico con el cliente. Este enfoque permite generar un impacto estructural, ayudando a transformar la forma en que los clientes comprenden y gestionan su riqueza.
Para llevar a cabo sus planes, desde Beyond Wealth incrementarán su equipo con tres incorporaciones e irán sumando talento según vayan creciendo. De momento, se incorporarán dos personas externas -de las que la entidad no ofrece información- y una interna, David Batalha, que será el responsable del nuevo servicio y reportará a Javier Lafarga, CEO de Beyond Wealth. “Beyond Wealth cuenta en España con un equipo de 12 personas, que se ha incrementado con dos nuevos profesionales, y que, junto a estos tres últimos comentados, llegará a 17. A nivel global, los 50 profesionales pasarán a ser 55 tras las nuevas incorporaciones en España para dar cobertura a estos nuevos proyectos”, comenta Sol Moreno, responsable de Servicios Especializados de Santander Private Banking España. La cobertura de los otros dos nuevos servicios se llevará a cabo con los equipos actuales.
Gestión discrecional personalizada de terceras gestoras
También Santander Private Banking evoluciona, junto a Santander Asset Management (SAM), su modelo desde una arquitectura abierta de producto hacia una arquitectura abierta de servicios, facilitando el acceso a soluciones de gestión discrecional personalizadas de algunas de las principales gestoras internacionales, más allá de su propia gestora. Así, los clientes podrán beneficiarse de las capacidades de asignación de activos entidades como JP Morgan AM, BlackRock o Goldman Sachs Asset Management, un servicio accesible para patrimonios superiores a 2 millones de euros, es decir, clientes HNW y UHNW.
Esta plataforma abierta de servicios de gestión complementa la actual oferta, permitiendo a los clientes no solo acceder a soluciones de terceros, sino también a la visión de mercado de tres de las principales gestoras del mundo en la gestión de su patrimonio. Se trata de dar acceso a su asset allocation o asignación de activos, que implanta un gestor de Santander a través de fondos indexados y ETFs, en función de la naturaleza del inversor. Cada cliente podrá seleccionar la entidad gestora que mejor se adapte a sus necesidades, optar por estrategias indexadas de bajo coste y ETFs y mantener la capacidad de personalizar su cartera, con el acompañamiento de su gestor en Santander.
Este servicio complementa las capacidades de gestión y personalización propias del grupo, potenciadas por la integración de los equipos de gestión de Santander Asset Management y Santander Private Banking Gestión. La entidad ya muestra resultados destacados en este sentido, con un crecimiento del 43% en carteras gestionadas y una ganancia de cuota de mercado de 2,75 puntos porcentuales.
“De momento contemplamos estas tres gestoras para complementar los servicios de AA de SAM y ofrecer diferentes visiones, con un servicio personalizado y un seguimiento periódico tanto por el equipo de banca privada y relación con el cliente como por el gestor que lleve la cartera. Es un paso natural hacia la búsqueda del valor añadido”, señala Martin Chocrón, director general SAM España. “Los servicios de asignación de activos de las gestoras internacionales son muy institucionales y lo estamos aunando con el conocimiento local de fondos comercializables en España, especialmente indexados, que permiten la traspasabilidad”, añade Nicolás Barquero, responsable de Soluciones de Inversión de Santander Private Banking España. Moreno, por su parte, recuerda que la mayor parte de la rentabilidad obtenida viene precisamente del asset allocation. El servicio está disponible para carteras independientes con cada gestora a partir de 2 millones de euros.
Asesoramiento híbrido en fondos
En tercer lugar, la entidad avanza en su estrategia de asesoramiento financiero con el lanzamiento en los próximos meses de Active Advisory Funds, un servicio de asesoramiento recurrente en fondos de inversión automatizado y digital que está basado en clases limpias (caracterizadas por menores costes) y permite la máxima personalización en función del perfil de riesgo y sesgos del cliente. Se ofrece a partir de 500.000 euros.
Con esta propuesta, la entidad extiende a todos los clientes de banca privada un modelo tradicionalmente reservado a grandes patrimonios e inversores institucionales, reforzando su compromiso con la transparencia, la alineación de intereses y la personalización de las soluciones de inversión. En un entorno de mercado cada vez más complejo, marcado por la incertidumbre y las presiones inflacionistas, Santander apuesta así por evolucionar desde un modelo de distribución de productos hacia un enfoque centrado en la construcción de carteras diversificadas. Este modelo incorpora activos diversificadores que complementan la exposición tradicional a renta fija y variable.
El servicio se beneficia de la potencia de un motor de rebalanceo de carteras que permite el alineamiento con la distribución de activos propuesta por el banco o con la definida por el propio cliente. El cliente tiene siempre la última decisión en las propuestas recibidas y puede bloquear las posiciones si quiere mantenerlas.
Asimismo, introduce un modelo de cobro explícito que contribuye a reducir potenciales conflictos de interés y a reforzar la confianza del cliente. Para ello, Santander ha desarrollado un modelo híbrido que combina la cercanía del banquero con capacidades digitales avanzadas de firma y ejecución: el cliente firma su propuesta de inversión y esta se ejecuta, pues la propuesta lleva toda la información pre y post contractual y las órdenes. La incorporación de herramientas de inteligencia artificial facilita la generación de un reporting específico y contenidos, optimizando la experiencia del cliente y la eficiencia del servicio.
“Construir y asesorar en una cartera de fondos aumenta en 20 puntos la satisfacción del cliente”, añade Barquero. La clave, en su opinión, es el carácter híbrido del servicio, con un asesoramiento personal pero una digitalización que lo hace escalable, usando también la IA en la interacción del banquero con el cliente. “Lanzaremos el servicio en los próximos meses, solo con clases limpias de fondos, y se tendrán en cuenta las posiciones globales del cliente”, explica.
Con estas tres iniciativas, la entidad, cuyo negocio de banca privada en España creció el pasado año casi un 20%, amplía sus capacidades en inversión, asesoramiento y gestión patrimonial, en un contexto de creciente demanda de soluciones más sofisticadas y personalizadas.
El crecimiento económico resiliente es favorable y la acción política favorable en hipotecas ofrece un impulso. Los diferenciales de crédito ajustados, sin embargo, subrayan la necesidad de vigilancia -aquí profundizamos en los sectores y temas que están impulsando nuestra asignación de activos y selección de instrumentos-.
El crecimiento resiliente es favorable, pero la selectividad sigue siendo vital
El crecimiento del producto interior bruto (PIB) de EE.UU. en el cuarto trimestre de enero está muy por delante de las expectativas de hace solo un mes. Mirando hacia adelante, esperamos un crecimiento superior a la tendencia en 2026, respaldado por inversión de capital impulsada por inteligencia artificial (IA) y ganancias de productividad por la adopción de IA, desregulación y el paquete fiscal One Big Beautiful Bill (OBBB). El mercado laboral parece estar en un equilibrio de “baja contratación, baja despido”, y los datos recientes han sido alentadores, aunque la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) parece atenta a los riesgos a la baja.
Con la probabilidad de que la inflación caiga – pronto comenzamos a superar el aumento de aranceles – el rendimiento real positivo en la mayoría de las clases de activos de renta fija debería parecer cada vez más atractivo.
Los diferenciales permanecen estrechos, pero este entorno debería ayudar a mantenerlos dentro del rango por más tiempo, aumentando nuestra confianza de que podemos “ganar nuestro carry” en muchos sectores. Tenemos la intención de mantenernos tácticos en nuestra asignación de activos aprovechando las posibles dislocaciones sectoriales.
Preferimos los activos titulizados a los corporativos, ya que se han quedado rezagados con respecto a la tendencia general de endurecimiento y ofrecen más margen para una mayor compresión, además de beneficiarse de un carry comparativamente más alto. El hecho de que las empresas auspiciadas por el gobierno hayan recibido la orden de comprar 200 000 millones de dólares estadounidenses en valores respaldados por hipotecas debería suponer un apoyo.
En nuestro documento trimestral «Perspectivas» compartimos nuestras opiniones sobre el mercado de renta fija y nuestro ranking trimestral de asignación de activos. Destacamos un Chart to Watch oportuno, exploramos oportunidades de valor relativo y proporcionamos información sobre nuestro último ranking de asignación de activos por subsector de renta fija.
Tribuna de opinión firmada por John Lloyd, director global de Crédito multisectorial y gestor de fondos en Janus Henderson Investors.
Conozca más sobre las perspectivas de asignación de activos en crédito multisectorial de Janus Henderson en este enlace.