Los aranceles de Trump cambian el mapa del comercio global; estos son los ganadores según BBVA Research
| Por Antonio Sandoval | 0 Comentarios

Con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y la imposición de su agresiva política de aranceles, el escenario dominante entre analistas e inversionistas era que la mayor economía del planeta provocaría una contracción significativa del comercio internacional. Sin embargo, un análisis de BBVA Research plantea una conclusión distinta: el comercio global no desapareció ni se contrajo, simplemente cambió de origen.
La guerra comercial entre Estados Unidos y China está acelerando una transformación que ya estaba en marcha desde la pandemia: la búsqueda de cadenas de suministro más diversificadas, menos dependientes de un solo país y con mayor cercanía al mercado estadounidense.
De acuerdo con el estudio de BBVA Research “¿Qué impacto han tenido los aranceles de Trump en las importaciones?”, se concluye que los nuevos gravámenes sí tuvieron un efecto directo sobre los flujos comerciales: por cada incremento de un punto porcentual en los aranceles aplicados a un país, las importaciones estadounidenses provenientes de esa economía disminuyeron alrededor de 2%.
Pero el dato más relevante para los mercados y las empresas es que esa caída no significó necesariamente una reducción del comercio total. Estados Unidos simplemente comenzó a sustituir proveedores. El resultado es una redistribución de participación dentro de las cadenas globales de valor.
“Los aranceles están modificando los patrones comerciales más que reduciendo el comercio”, es la conclusión central que se desprende del análisis de BBVA Research. La pregunta ahora para inversionistas y empresas no es solamente cuánto comercio se pierde por las barreras comerciales, sino quién ocupa el espacio que dejan los proveedores afectados.
China pierde terreno y México gana participación
El principal cambio se observa en la relación comercial entre Estados Unidos y China. Durante décadas, China fue el gran proveedor manufacturero del mercado estadounidense. Sin embargo, la combinación de tensiones geopolíticas, restricciones tecnológicas y nuevos aranceles ha obligado a las compañías estadounidenses a buscar alternativas.
En este escenario, México aparece como uno de los principales beneficiarios de ese proceso. El país ya era el principal socio comercial de Estados Unidos antes de esta nueva etapa de tensiones comerciales. En 2023 superó a China como principal origen de las importaciones estadounidenses y en 2024 consolidó esa posición.
Datos del U.S. Census Bureau muestran que el comercio bilateral entre México y Estados Unidos alcanzó el año pasado niveles récord, con un intercambio superior a los 800 mil millones de dólares anuales, impulsado principalmente por sectores manufactureros como automotriz, maquinaria, electrónicos y equipo industrial.
El fenómeno responde a varias ventajas estructurales: cercanía geográfica con Estados Unidos; integración productiva bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); costos laborales competitivos; una amplia red de proveedores industriales y capacidad instalada en manufactura avanzada, entre otras.
Para BBVA Research, México no solamente está capturando comercio desplazado desde China, sino que está adquiriendo un papel más estratégico dentro de las cadenas regionales de suministro. El llamado nearshoring dejó de ser únicamente una expectativa de inversión futura y comenzó a reflejarse en los patrones comerciales.
América Latina busca aprovechar la nueva reconfiguración
El cambio en las cadenas globales no se limita a México. La fragmentación comercial entre Estados Unidos y China abre oportunidades para distintas economías latinoamericanas, aunque con diferentes capacidades para capturar inversión.
México es el caso más evidente por su integración con Estados Unidos, pero otros países pueden beneficiarse en nichos específicos. Por ejemplo:
Costa Rica: Este país ha desarrollado una posición relevante en manufactura médica y electrónica.
República Dominicana: Fortaleció sectores de zonas francas orientadas a exportación.
Brasil: Puede aprovechar oportunidades vinculadas con manufactura, energía y materias primas estratégicas.
Chile y Perú: Países que tienen una posición relevante en minerales críticos necesarios para la transición energética y tecnologías avanzadas, como cobre y litio.
Sin embargo, BBVA Research ha señalado en distintos análisis sobre inversión y nearshoring que la oportunidad no está garantizada debido a que la región necesita resolver obstáculos históricos como infraestructura logística insuficiente; incertidumbre regulatoria; baja integración regional; déficit de talento especializado y costos energéticos.
Adicionalmente, la competencia ya no es únicamente entre países emergentes de la región, ya que México compite contra Vietnam, India, Malasia y otras economías asiáticas que también buscan capturar la salida de manufactura desde China.
La IA abre una nueva ventana para México y Asia
Uno de los elementos más relevantes del análisis de BBVA Research es que la reorganización comercial no responde exclusivamente a los aranceles. Existe otro factor estructural: la nueva economía tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.
La explosión de la demanda global por infraestructura relacionada con IA —como semiconductores, servidores, componentes electrónicos y equipos especializados— está modificando nuevamente los flujos comerciales. BBVA identifica que en algunos productos vinculados con esta nueva economía Estados Unidos está reduciendo compras provenientes de China e incrementando adquisiciones desde economías como Taiwán y México.
La razón es que las empresas tecnológicas están buscando proveedores considerados más confiables desde una perspectiva geopolítica y logística. México tiene una oportunidad particularmente relevante en sectores como manufactura electrónica, componentes automotrices avanzados, centros de datos, equipo eléctrico así como semiconductores y ensamblaje especializado.
Aunque México todavía no compite directamente con Taiwán en producción avanzada de chips, sí puede capturar etapas importantes de la cadena tecnológica, especialmente manufactura, integración y logística. Para los inversionistas, esta tendencia abre una lectura diferente: el nearshoring ya no solamente está relacionado con trasladar fábricas tradicionales, sino con construir ecosistemas industriales alrededor de sectores estratégicos.
Los aranceles difícilmente resolverán el déficit comercial de Estados Unidos
A pesar de que la política arancelaria estadounidense busca reducir la dependencia externa y disminuir el déficit comercial, BBVA Research advierte que el resultado puede ser limitado. La razón es que los países no desaparecen como proveedores, simplemente cambian.
La lógica es contundente, si Estados Unidos reduce importaciones desde China, pero aumenta compras desde México, Vietnam u otras economías, el déficit comercial puede modificar su composición geográfica, pero no necesariamente desaparecer.
Además, los aranceles pueden generar efectos secundarios como mayores costos para empresas estadounidenses, presión sobre precios al consumidor, menor eficiencia en cadenas productivas y posibles represalias comerciales, varios de estos efectos de hecho ya son una realidad en la actualidad. Es por eso que el impacto final dependerá de cuánto puedan absorber las empresas los mayores costos y qué tan rápido logren reorganizar sus cadenas de suministro.
El punto relevante del análisis de BBVA Research consiste en el hecho de que la economía mundial no está entrando en una etapa de menor comercio, sino en una etapa de comercio más fragmentado y estratégico. En otras palabras: La globalización no desaparece, solo cambia de forma.
Durante las últimas décadas, las empresas buscaron principalmente eficiencia y menores costos. Ahora buscan también seguridad, resiliencia y menor exposición geopolítica. En ese nuevo escenario, México y algunos países latinoamericanos, en menor medida, parten con una ventaja relevante.
La combinación de su ubicación, el T-MEC en el caso específico de México, su base manufacturera y la cercanía con el mayor mercado consumidor del mundo, los coloca entre los países mejor posicionados para capturar una parte del nuevo mapa comercial. El verdadero ganador de la guerra arancelaria no necesariamente será quien imponga más barreras, sino quien logre convertirse en el proveedor alternativo cuando las empresas decidan cambiar de ruta.











