Las operaciones de private equity en el sector salud alcanzaron los 190.000 millones de dólares en 2025
| Por cristina.lopez | 0 Comentarios

Según el análisis Global Healthcare Private Equity Report 2026, publicado por Bain & Company, el valor mundial de las operaciones de private equity en el sector salud alcanzó un nuevo récord en 2025, con un volumen estimado de 191.000 millones de dólares en transacciones, superando el máximo histórico registrado en 2021.
El informe señala que este incremento estuvo impulsado principalmente por el fuerte aumento de las operaciones superiores a 1.000 millones de dólares, lo que compensó la desaceleración del segundo trimestre provocada por los aranceles en Norteamérica y Asia-Pacífico. El volumen también se mantuvo sólido, con 445 adquisiciones anunciadas, la segunda cifra más alta registrada.
Asimismo, las desinversiones repuntaron con fuerza hasta alcanzar los 156.000 millones de dólares —el segundo mayor nivel histórico— frente a los 54.000 millones de 2024, gracias al regreso de las transacciones sponsor-to-sponsor tras los mínimos posteriores a la pandemia.
Para Cira Cuberes, socia de Bain & Company, “El mercado de private equity en el sector salud logró un desempeño récord el año pasado, con un gran aumento de las operaciones a gran escala y un crecimiento en todos los segmentos, liderados por el biofarmacéutico y proveedores, e impulsados por la actividad en el área de medtech. También observamos una sólida recuperación en el valor de las desinversiones tras los mínimos recientes, lo que indica el regreso de la actividad de salidas a medida que los patrocinadores reactivan procesos de venta para activos estratégicos. Todo apunta a un 2026 muy dinámico, respaldado por los altos niveles de liquidez y por un número creciente de activos en manos de patrocinadores que se acercan al final de su ciclo de inversión”.
Operaciones entre patrocinadores en auge
El análisis destaca que, tras la desaceleración registrada en 2023 y 2024, las operaciones entre patrocinadores volvieron a crecer con fuerza en 2025, alcanzando máximos históricos tanto en volumen como en valor. Se prevén más de 150 transacciones con un valor estimado superior a 120.000 millones de dólares.
Bain & Company también subraya el aumento del tamaño medio de las operaciones: más de 30 superaron los 1.000 millones de dólares, frente a solo ocho en 2024. Además, las operaciones public-to-private y los carve-outs continúan ganando protagonismo como alternativas para los inversores, con un crecimiento sostenido desde 2023.
Recuperación tras la caída del segundo trimestre
El informe apunta que el crecimiento global se sostuvo gracias a la actividad constante en Europa y a la recuperación de Norteamérica y Asia-Pacífico tras la ralentización del segundo trimestre. El volumen de operaciones aumentó un 39% entre el segundo y el tercer trimestre, y el segundo semestre cerró un 7% por encima del primero.
Norteamérica: el impulso de las grandes operaciones
Según el estudio, la región logró superar la desaceleración del segundo trimestre gracias al aumento de las transacciones de gran envergadura. Hasta noviembre de 2025 se registraron 26 operaciones superiores a 1.000 millones de dólares, frente a 14 en todo 2024, y más del 70% fueron sponsor-to-sponsor.
El volumen total de operaciones creció ligeramente respecto al año anterior, aunque todavía se sitúa por debajo del máximo histórico de 2021. En desinversiones, 2025 cerró con un valor estimado de 90.000 millones de dólares, muy por encima de los 35.000 millones de 2024.
Europa: liderazgo biofarmacéutico y grandes transacciones
El análisis indica que en Europa el valor de las operaciones apunta a duplicarse respecto al año anterior hasta alcanzar unos 59.000 millones de dólares. El sector biofarmacéutico lideró este crecimiento, concentrando las cinco mayores transacciones de la región y representando el 65% del valor total.
Las operaciones de gran tamaño reaparecieron con fuerza: en 2025 se registraron alrededor de 15 transacciones superiores a 1.000 millones de dólares, frente a solo tres en 2023 y cuatro en 2024. El número total de operaciones también aumentó, superando el récord de 2024 y manteniendo la tendencia alcista iniciada en 2022.
Las desinversiones repuntaron de forma significativa hasta unos 53.000 millones de dólares, tras la fuerte caída del año anterior, impulsadas principalmente por grandes operaciones entre patrocinadores.
Asia-Pacífico: fortaleza generalizada
El informe recoge que el valor de las operaciones en Asia-Pacífico alcanzó un récord en 2025, superando en más de un 30% el máximo de 2021 pese a la ralentización del segundo trimestre. Los segmentos biofarmacéutico y proveedores continúan siendo los principales motores del mercado de private equity sanitario en la región, aunque medtech y la TI de salud también registraron un crecimiento relevante.
Japón, India y Australia–Nueva Zelanda mostraron avances notables respecto a 2024, mientras que China duplicó su desempeño del año anterior tanto en volumen como en valor, aunque su actividad global sigue por debajo de los niveles históricos más altos.
Sector biofarmacéutico: concentración de valor
El estudio señala que el valor de las transacciones en el segmento biofarmacéutico aumentó hasta unos 80.000 millones de dólares en 2025, frente a los 55.000 millones de 2024, y se espera que el volumen crezca cerca de un 20%, superando las 130 operaciones. Desde 2020, este sector representa aproximadamente el 30% del volumen total y al menos el 22% del valor global de las operaciones.
Europa lideró buena parte de este impulso, con un incremento cercano al 40% en el número de operaciones y del 70% en valor respecto a 2024. En Norteamérica, el crecimiento fue más moderado: el valor subió un 20%, mientras que el volumen se mantuvo estable.
Proveedores: crecimiento impulsado por tecnología
Según el análisis, el valor de las transacciones en proveedores y servicios relacionados aumentó un 57%, hasta unos 62.000 millones de dólares, mientras que el volumen se mantuvo estable, reflejando operaciones de mayor tamaño. El crecimiento estuvo liderado por las TI y los servicios de proveedores de salud, aunque la inversión exclusivamente en proveedores no mostró la misma aceleración.
Los inversores se enfocaron en activos habilitados por tecnología, como la analítica, la optimización de personal y las soluciones de plataforma. Dentro de este segmento, el valor de las operaciones en TI de salud se duplicó en 2025 hasta alcanzar una cifra estimada de 32.000 millones de dólares.
Medicina tecnológica: impulso en la era post-Covid
El informe destaca que el valor de las operaciones en medicina tecnológica prácticamente se duplicó respecto al año anterior, hasta unos 33.000 millones de dólares, mientras que el volumen creció cerca de un 20%, hasta unas 88 transacciones. El sector gana tracción a medida que los inversores identifican oportunidades para aplicar estrategias probadas de creación de valor, centradas en el crecimiento de ingresos, la expansión de márgenes y de múltiplos, al tiempo que gestionan los riesgos a la baja.
Tres tendencias clave para 2026
El análisis apunta que la tecnología de salud mantiene una tendencia ascendente en volumen y valor desde 2023, reflejando el interés sostenido de los inversores. Aquellos que se centren en palancas específicas de creación de valor —como desarrollar una estrategia integral de precios y empaquetado o impulsar fusiones y adquisiciones a gran escala para construir plataformas sinérgicas— estarán mejor posicionados para diferenciar sus ofertas y lograr salidas superiores en un contexto de valoraciones altas y competencia intensa.
En el mercado de servicios farmacéuticos, pese a tratarse históricamente de un espacio atractivo y de gran tamaño, los recientes desafíos han llevado a algunos inversores a adoptar una postura más cautelosa. Otros han optado por un enfoque selectivo, priorizando activos premium con alto potencial de mejora operativa, así como modelos de negocio más resistentes a la volatilidad del mercado.
Por su parte, aunque la actividad sigue por debajo de los niveles máximos de hace algunos años, el interés por los grupos médicos persiste entre los inversores estadounidenses. Las plataformas líderes se diferencian al ir más allá del clásico modelo de “buy-and-build”, avanzando hacia enfoques integrados y centrados en el clínico que elevan la calidad asistencial. Aquellos que inviertan en modelos de nueva generación, basados en tendencias atractivas como la exposición farmacéutica o la atención basada en valor, encontrarán oportunidades interesantes.
“Somos optimistas respecto a la evolución del mercado de private equity en el sector salud de este año, sobre todo porque la confianza de los inversores en los fundamentos del mercado se ha mantenido firme a pesar de las dificultades vividas la pasada primavera. La solidez de las operaciones public-to-private y de los carve-outs, junto con el regreso de las transacciones entre patrocinadores, refuerza la previsión de una actividad intensa. De cara al futuro, los inversores deberán tener claras sus estrategias de creación de valor para conseguir retornos destacados, en un entorno donde la competencia por los activos sigue siendo muy elevada”, concluye Cira Cuberes, socia de Bain & Company.








