Cómo invertir en todo el espectro de influencia de la IA
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

“La inteligencia artificial está impulsando el futuro de nuestro presente. No es ciencia ficción, ya está aquí facilitando la vida de la gente”. Así arranca la presentación de James Chen, gestor del fondo Allianz Global Artificial Intelligence, de Allianz Global Investors. Toda una declaración de intenciones sobre la influencia que va a tener esta revolución tecnológica en marcha y las implicaciones que va a tener en la inversión.
De momento, Chen es consciente de que el desarrollo de la inteligencia artificial está en una fase muy temprana y aunque su boom es enorme, constata que la adopción real por parte de las empresas es aún baja. Incluso, muchas aún están experimentando, sobre todo, en lo relacionado con la autonomía de tareas, realización de contenido generativo y otras formas de productividad aumentada. Pero el potencial que tienen los inversores por delante en este terreno es muy amplio.
Cómo tener la cartera expuesta a la IA
El fondo Allianz Global Artificial Intelligence ofrece a los inversores exposición a un amplio espectro de tecnologías y sectores que están abrazando el poder disruptivo de la inteligencia artificial. Desde infraestructura de IA -big data, internet de las cosas, semiconductores y equipos, cloud, telecomunicaciones y almacenamiento, entre otros- a sectores que utilizan la inteligencia artificial -entre ellos, agricultura, automóviles, aeroespacial, transporte, real estate o finanzas- pasando por las aplicaciones de IA, entre las que se encontrarían el software inteligente, deep learning, robótica, automatización o sistemas cognitivos, por poner solo unos ejemplos.
Un ámbito de actuación que se traduce en una elevada diversificación de la cartera, a través de un creciente universo de oportunidades a lo largo y ancho de los diferentes sectores de inversión. Así, infraestructura de IA incluye compañías en semiconductores, componentes electrónicos y sectores de infraestructura de software. Aquí tendrían cabida compañías como Nvidia, Broadcom, Taiwan Semiconductor, Lam Research…
Por su parte, el área de aplicaciones de IA contribuye a impulsar mayores niveles de automatización, una toma de decisiones más ágil y un ahorro significativo en los costes. En este sentido, incluye a firmas como Apple, Meta Platforms, Microsoft, Tencent, etcétera. Por último, las compañías que adoptan la IA en forma de economías de escala también tienen cabida en este fondo. Entre esas compañías estarían Caterpillar, Eli Lilly, JP Morgan Chase, Tesla…
El posicionamiento de la cartera del fondo, a marzo de este año, da prioridad al área de Infraestructura de IA en detrimento de la parte de aplicaciones: la primera ha pasado en un solo año de pesar el 32% al 56%, mientras que la segunda presenta una ponderación del 5%, muy inferior al 27% de hace un año.
Chen justifica este cambio en tan solo 12 meses en que la continua expansión de los centros de datos globales de inteligencia artificial es más acusada de lo que muchos inversores son capaces de apreciar. Y, si bien reconoce que la incertidumbre sobre el gasto en capital va a persistir, también observa muchos cuellos de botella en el desarrollo de esta nueva revolución industrial impulsada por la inteligencia artificial. Entre ellos, áreas de semiconductores y equipamiento relacionado con la inteligencia artificial; disrupciones energéticas o redes avanzadas.
En aplicaciones de inteligencia artificial, el experto apunta que la era de las aplicaciones estáticas está dando paso a los futuros “agentes autónomos colaborativos”, que pueden actuar, recordar contextos y adaptarse a cada situación de forma relativamente eficiente. Esta nueva “ola de aplicaciones inteligentes” conllevará más automatización y abre oportunidades de nuevas fórmulas de monetización. Estas incluyen desarrollos escalables en la inteligencia artificial de empresa y una inteligencia artificial de consumo que es cada vez más esencial en el día a día de los ciudadanos.
Por último, las industrias que utilizan la inteligencia artificial se encuentran en las primeras fases de una verdadera adopción de la inteligencia artificial. Eso sí, el sentimiento de los inversores hacia los beneficiados por la inteligencia artificial está empezando a crecer entre las compañías que, tras haber adoptado la IA, son capaces de demostrar una mejora de la eficiencia y de los márgenes. Estas oportunidades “están subestimadas por los inversores” y representan una atractiva área de generación de alfa, según Chen. Aquí se incluirían los sectores financieros, salud, consumo e industriales, que “están empezando a ver incipientes beneficios de la aplicación de la inteligencia artificial”.
Posicionamiento geográfico y sectorial
Tecnologías de la información es el sector con más presencia en el fondo, con un peso del 55,36% que, en todo caso, está infraponderado con respecto al índice de referencia, donde representa el 63,2%. Industria, la segunda mayor posición, supone el 11,47%, más que el 5,64% del benchmark.
Asimismo, Estados Unidos es el área geográfica más representada en el fondo, que, en todo caso, tiene una vocación de inversión global. Supone el 82% del fondo, por encima de su peso en el índice de referencia (un 75,59%). Taiwán y Países Bajos completan las tres principales áreas de actuación del fondo.








