La mayor selectividad de family offices se extiende al mercado inmobiliario de lujo
| Por Javiera Donoso | 0 Comentarios

En un contexto en que las cambiantes condiciones de los mercados globales tienen a los inversionistas cada vez más selectivos para las distintas clases de activos, no sorprende que esa cautela esté dictando también el ritmo del real estate de lujo en el estado de Florida, en Estados Unidos. Eso sí, eso no quita que los family offices de América Latina y España sigan mirando la clase de activos con interés, por distintos motivos. Ese es el escenario que describe desde Assets Funding Capital el fundador y CEO de la firma, Leonard Chinchay.
El profesional comenta a Funds Society que el interés sigue ahí, pero hay más pausa más antes de desplegar capital. La porción de inversiones inmobiliarias directas de un family office tipo ronda el 22,5%, según una encuesta global de Knight Frank, y que más que un 40% de los sondeados esperaban aumentar esa asignación.
“Knight Frank también identifica a Miami y Palm Beach entre los mercados estadounidenses impulsados por la movilidad de la riqueza. El interés por el sector se mantiene, pero el capital exige más información y un análisis más riguroso”, indica.
En Assets Funding Capital no ven un entorno donde los inversionistas hayan dejado de mirar Florida, sino que “están siendo más selectivos sobre cómo y dónde asignan capital. Evalúan tanto la inversión inmobiliaria directa como estructuras específicas de equity y crédito privado, según sus objetivos, horizonte y tolerancia al riesgo”.
La firma fundada por Chinchay trabaja con family offices, familias con alto patrimonio y gestores de activos de América Latina y Europa, con una red de clientes que se extiende de México hasta Argentina. En sus 20 años operando, suman una captación de más de 800 millones de dólares para más de 20 proyectos, con inversionistas de más de 20 países.
Lo que buscan los family offices iberoamericanos
En la experiencia del profesional, no hay una sola estrategia que determine a los inversionistas del mundo iberoamericano, pero hay ciertos patrones. Muchas familias latinoamericanas, señala, consideran el sur de Florida para diversificar geográficamente y mantener exposición a activos en dólares. Los inversionistas europeos, por su parte, suelen prestar especial atención a la estructura, la gestión a distancia y la claridad legal y fiscal de cada operación.
“En nuestras conversaciones con clientes de distintos países, vemos una demanda común: conocer con claridad el uso de los fondos, el activo que respalda la operación, el desarrollador y la fuente de repago. Más que atribuir una estrategia uniforme a una nacionalidad, destacaría la preferencia por la transparencia y por analizar cada oportunidad de forma individual”, comenta.
Estos inversionistas, explica, empiezan el proceso de inversión por entender el riesgo completo, incluyendo el desarrollador, el ratio de capital propio comprometido, el stock de deuda y el plan de salida, entre otros. “También analizan qué puede ocurrir si la construcción, el financiamiento o las ventas se retrasan”, agrega Chinchay.
Parte de la evolución del mercado inmobiliario de lujo de Florida es una transformación en lo que se considera un activo de lujo. “El lujo ya no se define solo por el precio o los acabados. Lo determinan la ubicación, la escasez, el servicio y la calidad de ejecución. Miami y Palm Beach concentran parte importante de la demanda internacional, mientras Naples ofrece un perfil costero diferenciado y una oferta limitada en ubicaciones privilegiadas”, comenta el CEO de Assets Funding Capital.
Activos y estructuras en evolución
Para el profesional, el mercado de branded residences es una de las señales más visibles de esta evolución.
Cifras de Savills muestran que el sur de Florida tiene 48 desarrollos completados y 55 en cartera, lo que lo coloca como el segundo mercado mundial por número de proyectos, detrás de Dubái. A escala global, los desarrollos de marca pasaron de 323 en 2015 a 910 en 2025; y la entidad contabiliza otros 837 proyectos contratados para llegar a 1.747 en 2032. “La marca puede aportar reconocimiento y un estándar de servicio, pero no sustituye una buena ubicación ni una ejecución sólida”, indica Chinchay.
Este tipo de residencias, destaca el ejecutivo, pueden ofrecer estándares de servicio y experiencias reconocibles para compradores internacionales. Además, en su compañía se enfocan en buscar propiedades activos residenciales de lujo en ubicaciones con atributos difíciles de replicar: frente al agua, vistas, servicios de calidad y oferta limitada.
Además de los activos, también ven tendencias en las preferencias respecto a las estructuras con las que invierten. “Vemos interés por el crédito privado respaldado por activos inmobiliarios”, indica, agregando que “en esas operaciones son fundamentales la calidad del colateral, el apalancamiento, la prioridad de cobro, las garantías y la fuente de repago”.
A los family offices con los que trabajan, relata el profesional, les gustan las estructuras específicas para cada operación, donde el inversionista puede identificar el proyecto, el patrocinador, el uso de los fondos y sus derechos. “Según la oportunidad y el perfil del inversionista, se puede participar mediante equity o crédito privado y a través de vehículos constituidos para la operación”, acota.
Perspectivas de mercado
Hacia delante, Chinchay ve un panorama mixto para la clase de activos. “A largo plazo, el sur de Florida conserva factores estructurales de atracción: conectividad internacional, movilidad de capital y oferta limitada en ubicaciones costeras de primer nivel. A corto plazo, el costo de capital, los seguros, los costos de construcción y la velocidad de absorción seguirán influyendo en la viabilidad de cada proyecto”, delinea.
En ese sentido, en Assets Funding Capital describen su perspectiva como “constructiva, pero selectiva”. “No basta con apostar a que el mercado subirá; cada proyecto debe sostenerse con supuestos prudentes y una estructura capaz de resistir retrasos o cambios en las condiciones financieras”, señala.
Según el CEO, el auge de las branded residences “confirma el interés de desarrolladores y marcas, pero también hace más importante diferenciar los proyectos bien ubicados y ejecutados”.
Respecto del entorno político en EE.UU. –que ha generado ciertas dudas sobre el clima de inversiones y las políticas relacionadas con los extranjeros en el país–, en la firma especializada advierte que muchas familias están diversificando gradualmente entre activos, monedas y regiones, en respuesta al riesgo geopolítico. “La incertidumbre política puede influir en el ritmo y la composición de las inversiones si afecta las reglas fiscales, migratorias o regulatorias, o si eleva la percepción de riesgo”, advierte.
Sin embargo, recalca, el análisis no termina con el tema político. “La calidad del activo, la ubicación, la demanda y la estructura de capital siguen siendo decisivas. La respuesta es evaluar distintos escenarios y evitar que la tesis dependa de una sola previsión política o económica”, indica Chinchay.


















