El crecimiento económico resiliente es favorable y la acción política favorable en hipotecas ofrece un impulso. Los diferenciales de crédito ajustados, sin embargo, subrayan la necesidad de vigilancia – aquí profundizamos en los sectores y temas que están impulsando nuestra asignación de activos y selección de instrumentos.
El crecimiento resiliente es favorable, pero la selectividad sigue siendo vital
El crecimiento del producto interior bruto (PIB) de EE.UU. en el cuarto trimestre de enero está muy por delante de las expectativas de hace solo un mes. Mirando hacia adelante, esperamos un crecimiento superior a la tendencia en 2026, respaldado por inversión de capital impulsada por inteligencia artificial (IA) y ganancias de productividad por la adopción de IA, desregulación y el paquete fiscal One Big Beautiful Bill (OBBB). El mercado laboral parece estar en un equilibrio de “baja contratación, baja despido”, y los datos recientes han sido alentadores, aunque la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) parece atenta a los riesgos a la baja.
Con la probabilidad de que la inflación caiga – pronto comenzamos a superar el aumento de aranceles – el rendimiento real positivo en la mayoría de las clases de activos de renta fija debería parecer cada vez más atractivo.
Los diferenciales permanecen estrechos, pero este entorno debería ayudar a mantenerlos dentro del rango por más tiempo, aumentando nuestra confianza de que podemos “ganar nuestro carry” en muchos sectores. Tenemos la intención de mantenernos tácticos en nuestra asignación de activos aprovechando las posibles dislocaciones sectoriales.
Preferimos los activos titulizados a los corporativos, ya que se han quedado rezagados con respecto a la tendencia general de endurecimiento y ofrecen más margen para una mayor compresión, además de beneficiarse de un carry comparativamente más alto. El hecho de que las empresas auspiciadas por el gobierno hayan recibido la orden de comprar 200 000 millones de dólares estadounidenses en valores respaldados por hipotecas debería suponer un apoyo.
En nuestro documento trimestral «Perspectivas» compartimos nuestras opiniones sobre el mercado de renta fija y nuestro ranking trimestral de asignación de activos. Destacamos un Chart to Watch oportuno, exploramos oportunidades de valor relativo y proporcionamos información sobre nuestro último ranking de asignación de activos por subsector de renta fija.
Tribuna de opinión firmada por John Lloyd, director global de Crédito multisectorial y gestor de fondos en Janus Henderson Investors.
Conozca más sobre las perspectivas de asignación de activos en crédito multisectorial de Janus Henderson en este enlace.
LinkedInBernardita Barberis, Vice President de Client Business Management de AllianceBernstein
Llevando consigo 18 años de experiencia trabajando con inversionistas institucionales, la ejecutiva Bernardita Barberis ya tiene una nueva morada. Esta semana, la profesional basada en Chile desembarcó en el equipo de AllianceBernstein, donde llegó con el cargo de Vice President de Client Business Management, según consigna su perfil profesional de LinkedIn.
Iniciando sus funciones este lunes 6 de abril, Barberis aporta cerca de dos décadas de experiencia, incluyendo trabajos relacionados con ETFs, fondos mutuos y gestores de alternativos con presencia en América. Su especialidad, detalló en su perfil, está relacionada con inversionistas institucionales y semi-institucionales.
Su parada más reciente, antes del cambio, fue una estadía de siete años y medio en la firma especializada en distribución Link Capital Partners. Ahí, la ejecutiva alcanzó el cargo de directora de Institutional Sales, donde estuvo a cargo de la distribución de terceros a clientes en la región andina. Ahí, representaba a marcas como Berenberg, Aktia, Virtus, Partners Group, Greystar, Hollyport y Apax, entre otras.
Anteriormente, también trabajó en Credicorp Capital, como Vice President de Institutional Sales; en Banchile –brazo de inversiones de Banco de Chile–, como broker del área de wealth management; y en Compass Group Asset Management –actual Vinci Compass–, como Head del área de ventas institucionales.
AllianceBernstein nació de la fusión de Alliance Capital, especialista en growth equity y renta fija corporativa, con Bernstein, una casa de inversiones dedicada al value equity y la renta fija exenta de impuestos, el año 2000. Actualmente, la firma tiene oficinas en cuatro capitales financieras latinoamericanas: Santiago, Buenos Aires, Sao Paulo y Ciudad de México.
Foto cedidaDe izq a der: Nicolás Bacarreza, socio y CEO de Grey Capital; Silvia Fernández, Country Manager para Chile de BlackRock; y Axel Christiensen, director de Estrategia de Inversiones para América Latina de la compañía
Frente a más de un centenar de asistentes, en el marco de su evento Grey Capital Summit, el multi-family office (MFO) Grey Capital anunció una nueva alianza, con BlackRock. El objetivo es apoyar la gestión de carteras globales de sus clientes, objetivo con el que también formaron lazos con otras firmas financieras internacionales.
Según informaron de la firma de matriz chilena a Funds Society, el emblemático ejecutivo Axel Christensen, director de Estrategia de Inversiones para América Latina de la gestora más grande del mundo, ratificó el acuerdo en el evento de Grey. Esta instancia reunió a 150 asistentes, incluyendo banqueros privados, inversionistas y otros actores del mercado local.
El objetivo del acuerdo es promover que los asesores patrimoniales se enfoquen en la administración de las relaciones, actuando como curadores y eligiendo custodios, pero que la elección de los activos sea gestionada por compañías líderes de inversiones en el plano global, con equipos internacionales. Esto, detallaron, mejora la probabilidad de éxito de largo plazo de las carteras de los clientes.
Persiguiendo esta meta, el MFO también lanzó acuerdos similares con UBS –la banca privada más grande del mundo–, Santander Suiza y Miami, Stonex y –con especial foco– la gigante local Moneda Patria Investments. Estas compañías presentaron carteras discrecionales para los clientes de Grey.
Para la firma de gestión patrimonial, el valor de la asesoría no está en la elección de activos particulares, ya que la probabilidad de error de los asesores aumenta cuando toman decisiones individuales o cuando equipos pequeños sólo compran carteras de alternativos, equivocándose en los flujos.
Con esta decisión, la firma chilena apunta a consolidar el crecimiento que ha tenido. Durante 2025, destacó la socia fundadora de la compañía, Catherine Ruz, la expansión fue de más de 26% durante el año.
Junto con los anuncios, el seminario de Grey contó con una presentación de María “Cuky” Pérez, economista, experta en Data Science y directora de empresas con experiencia en Silicon Valley, enfocada en la inteligencia artificial.
La especialista profundizó en el impacto de esta tecnología en el sector y recalcó que el criterio y el contexto del asesor financiero seguirán siendo clave para la administración de patrimonios.
El comportamiento del oro durante marzo es un claro ejemplo del sentimiento de mercado frente al conflicto entre EE.UU. e Irán. El metal precioso, que venía de protagonizar un rally al que costaba encontrarle fin, tuvo un comportamiento claramente negativo, aunque logró registrar un cierto rebote durante los últimos días del mes. Tras el alto el fuego anunciado, el oro logró un subida intradía del 2,5%, ya que la incertidumbre frente a la guerra y su evolución no ha desaparecido del todo.
En este sentido, los mercados de materias primas están entrando ahora en una fase dominada por la incertidumbre, impulsada por la preocupación ante un conflicto prolongado, interrupciones en las exportaciones de petróleo y la ausencia de señales claras de desescalada. Además, la subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales está pesando considerablemente en la confianza de los inversores.
Yen un periodo de tan elevada incertidumbre y correcciones en los mercados, los metales preciosos están experimentando una alta volatilidad. ¿Qué podemos esperar de ellos? Según los expertos, la reciente inestabilidad en el Golfo alimenta la aversión al riesgo, reforzando el atractivo de los metales preciosos como activos refugio, y también impulsa los precios del petróleo y del gas. “Dado que la energía es un insumo clave en la producción de metales, el aumento de sus costes eleva los costes marginales de producción, apoyando incentivos a largo plazo para el encarecimiento de los metales”, advierte Daniel Lurch, gestor de carteras, y Joran Mambir, especialista en inversiones, de J. Safra Sarasin Sustainable AM.
Para Lurch, las actuales tensiones geopolíticas son también un catalizador clave de las interrupciones en las cadenas de suministro de metales críticos, especialmente porque su procesamiento está muy concentrado en China (domina el procesamiento de 19 de los 20 metales esenciales para la transición verde). “Estas materias también son necesarias para nuevas tecnologías y la industria de defensa. China ha aprovechado esta posición en disputas diplomáticas pasadas. Como resultado, países de todo el mundo están invirtiendo para asegurar el suministro de sus materiales estratégicos”, matiza.
Los movimientos del oro
“Reflejando estas dinámicas, los ETFs de oro vendieron aproximadamente 1,1 millones de onzas la semana pasada, con ventas menores observadas en los otros tres principales metales preciosos. La continua incertidumbre y la aversión al riesgo están determinando las estrategias de negociación, marcando un periodo en el que la cautela predomina en el sector de los metales preciosos”, destaca Regina Hammerschmid, gestora de carteras de materias primas en Vontobel.
Los expertos coinciden en que predecir el precio del oro es muy complejo debido a una particularidad propia: funciona como una moneda. Por ello, en última instancia, insisten en que lo que impulsa su precio es la demanda. “El metal amarillo ha experimentado una rápida subida de su precio, con una revalorización del 65% en el último año, rompiendo las correlaciones históricas con el crecimiento de la oferta monetaria. Históricamente, cabría esperar que el oro se revalorizara a una tasa anualizada de alrededor del 10%. Esto se debe a que algunas personas intentan establecer una comparación entre la subida del precio del oro y el crecimiento de la oferta monetaria, diciendo que, si se está imprimiendo más dinero a un ritmo X, entonces el precio del oro debería subir Y, sin embargo, lo que estamos viendo ahora es una clara ruptura de ese patrón”, argumenta Matthew Michael, analista de materias primas y deuda de mercados emergentes de Schroders.
Para Michael, incluso con las correcciones normales, este metal precioso seguirá revalorizándose en 2026, sin por ello generar una burbuja. “A menos que algo impida las compras, el precio seguirá subiendo, pues los fundamentos subyacentes del oro siguen siendo sólidos. Lo cierto es que, aunque subiera mucho más, el oro no entraría en una burbuja, ya que existe una serie de claves que lo hacen resistente a este tipo de fenómenos e impulsan su demanda como activo reserva: la falta de confianza en el sistema monetario, como las preocupaciones por la confiscación de activos; la tendencia a la desglobalización; y las dudas sobre la autonomía de los bancos centrales.
Buen punto de entrada
Por su parte, Sara Niven, gestora del Aberdeen Global Balanced Growth Fund de Aberdeen Investments, recuerda que con el repunte de los precios del petróleo, los tipos de interés se han revalorizado al alza y el dólar se ha fortalecido; dos factores negativos para el oro. “Además, ha habido especulaciones aisladas (especialmente en torno a Turquía) de que algunos bancos centrales podrían movilizar reservas de oro para obtener liquidez. Estos factores surgieron cuando el oro cotizaba un 25% por encima de su media móvil de 200 días, por lo que no fue una sorpresa que se produjera un retroceso de cierta magnitud desde niveles tan elevados”, explica.
Sin embargo, la gestora considera que dado que el oro ha bajado casi un 20% desde el inicio del conflicto, el punto de entrada resulta cada vez más atractivo. “Creemos que los factores impulsores a largo plazo siguen intactos. Desde el cuarto trimestre de 2025, hemos reducido la asignación del fondo al oro aprovechando su fortaleza, pasando del 9% a finales de septiembre de 2025 al 5% en febrero de 2026. Aunque la valoración parece más favorable, el impacto inicial del conflicto ha sido un endurecimiento de las condiciones financieras y, en consecuencia, creemos que es prematuro aumentar nuestra exposición”, afirma.
Más allá del oro
En opinión delanalista de materias primas y deuda de mercados emergentes de Schroders, a medida que se agrava la crisis energética por el conflicto en Oriente Medio, las perspectivas para el aluminio se están volviendo alcistas. Y, según indica, lo mismo pasa en el sector agrícola, donde la escasez de fertilizantes ante el aumento del uso de biocombustible está impulsando la demanda de productos agrícolas al alza. “Creemos que el cobre y el oro son las opciones más atractivas dentro de los metales para este año”, afirma Michael.
En el caso del cobre, que está siendo objeto de una gran demanda debido a que el crecimiento económico mundial y a todo el universo de la IA, sigue siendo resistente y la demanda es particularmente fuerte en sectores críticos como la electrónica.
Según Lurch, se enfrenta a tensiones más inmediatas: el crecimiento de la demanda supera al de la oferta, que apenas logra sobrepasar el 1,5 % anual debido a la reducción de la ley del mineral y a los largos plazos de entrega. “En el caso del litio, la AIE espera que la demanda se multiplique por cuatro hasta 2040. El riesgo de sustitución del litio es bajo debido a su densidad energética única. Mientras tanto, la oferta actual está limitada por el cierre temporal de minas de alto coste y la reducción de la inversión de capital”, añade.
Si nos fijamos en la plata, la hermana pequeña del oro, que registró una subida de alrededor del 150% en 2025, superando los 120 dólares por onza, presenta un panorama diferente ya que suele estar menos demandada que el oro. “La plata es muy volátil, lo que atrae las operaciones especulativas a través de ETFs apalancados. Sin embargo, esto también la hace propensa a caídas pronunciadas debido a la realización de ganancias. Por otro lado, los altos niveles actuales de la plata no se consideran sostenibles a largo plazo, mientras que el oro seguirá teniendo una rentabilidad superior”, comenta Lurch.
Foto cedidaFranco Cassoni, Associate Director de US Offshore Sales de Janus Henderson Investors.
Janus Henderson Investors refuerza su equipo de US Offshore Client Group con una nueva incorporación. Según ha anunciado la gestora, ha fichado a Franco Cassoni como nuevo Associate Director, US Offshore Sales. Cassoni, que asumió el cargo el 6 de abril, estará ubicado en Miami y reportará a Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore. Desde este cargo será responsable de reforzar las relaciones existentes de Janus Henderson con instituciones locales y globales, así como de desarrollar nuevas alianzas en el mercado US Offshore.
Desde la gestora, consideran que Cassoni aporta una valiosa experiencia al puesto, ya que se incorpora a la firma desde Citi, donde trabajó durante cuatro años en dos posiciones diferentes; la más reciente como Assistant Vice President, lo que le permitió adquirir una visión profunda del mercado US Offshore. Franco es licenciado en Business Technology, Management and Marketing por la Universidad de Miami. Además, es bilingüe en inglés y español.
A raíz de este anuncio, Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore en Janus Henderson, ha comentado: “Estamos encantados de dar la bienvenida a Franco Cassoni a Janus Henderson. Su experiencia en el mercado US Offshore y su enfoque centrado en el cliente lo convierten en una incorporación muy valiosa para nuestro equipo. A medida que seguimos invirtiendo en el canal offshore de Estados Unidos, su foco en el desarrollo de relaciones a largo plazo respaldará la siguiente fase de nuestro crecimiento en la región y nuestra capacidad para ofrecer soluciones adaptadas a los inversores».
Para Anna Cohen, titular del grupo Cohen en Argentina, el mundo dejó atrás la lógica de eficiencia pura y se adentró en una era de resiliencia estructural. En diálogo con Funds Society, sostiene que “las variables de petróleo, los commodities en general y la actividad de la Fed van a marcar los nuevos niveles del mercado”, en un contexto en el que la multipolaridad y las tensiones geopolíticas, especialmente en rutas críticas como el Estrecho de Ormuz, se volvieron determinantes. Aunque el petróleo baje, su visión es que se mantendrá en una lógica de «higher for longer» (cerca de los USD 60), con un impacto directo en la inflación y las tasas.
Pese al riesgo de recesión, Cohen es enfática: «No somos suscriptores de la capitulación”. Su propuesta para clientes High Net Worth se basa en una mirada holística, una arquitectura abierta y monitoreo permanente de las variables internacionales. Su recomendación para inversores de largo plazo incluye:
Equity de alta calidad: enfoque en sectores como defensa, energía, ciberseguridad, salud e infraestructura.
Protección: uso de oro como refugio geopolítico y bonos soberanos protegidos por inflación (TIPS).
Táctica: Mantener un «colchón de cash» como hedge ante la volatilidad permanente.
– ¿Cuál es la propuesta que ofrecen para clientes de alto patrimonio?
Nosotros tenemos una propuesta de valor que tiene que ver con una mirada holística del cliente. No sólo atendemos al patrimonio, sino todo lo que a ese patrimonio lo asiste en términos de lo que es configuración de la situación patrimonial, de la situación impositiva, protección de los activos y los pasivos. Eso a nivel tanto corporativo como de las familias. Con una plataforma multijurisdicción y a través de dos canales distintos: uno es el típico de brokerage tradicional y, el segundo es un advisory o un servicio de advisory holístico, pero basado en una arquitectura abierta y una independencia de criterio en el que nosotros funcionamos solo como los administradores o gestores de la cartera y de las cuestiones familiares. Y el cliente trae o elige él de manera agnóstica quién es su custodio y el operador. – ¿Cómo integran la estrategia para clientes que quieren invertir en mercados como Uruguay o Miami?
Para aquellos clientes que necesitan administrar activos que ya se encuentran en el exterior, se les abre una cuenta en alguna institución con la cual nosotros tengamos un acuerdo. Tenemos un concepto de arquitectura abierta, tenemos más de un proveedor, con lo cual somos independientes en el proceso de decisión de quién custodia los activos de los clientes de Cohen. Y después tenemos una división bastante robusta, sentada en Uruguay y en Argentina, con cercanía al cliente de asset management y carteras muy tailor-made para ofrecerles a los clientes que tengan esta mirada independiente y diagnóstica. Somos convencidos de que la independencia es lo que debería regir los criterios de inversión para los clientes. Entonces, básicamente, la propuesta de valor es la independencia de criterio e inteligencia aplicada a los portafolios. Observamos de manera muy cercana los centros financieros del mundo, a la par que usamos muchísimo el talento de todos los bancos con los que estamos para profundizar el análisis que hacemos. El monitoreo es diario y permanente de todas las variables en todo el mundo. – ¿Cómo gestionan cuestiones como riesgo y liquidez para clientes y carteras sofisticadas?
Cuando llega un cliente High Net Worth o Ultra High Net Worth, lo que le hacemos es un policy statement para definir con el cliente qué tipo de riesgo y de liquidez necesita abordar. Se hace un análisis muy profundo, se emite un documento con el que el cliente acuerda y después tenemos un comité de inversiones, cuyos miembros son parte del equipo de Cohen de estrategia, el equipo de asset management y el directorio de Cohen, y muchas veces algún consultor externo que va itinerando y vamos tomando definiciones mensuales, revisiones trimestrales y contacto diario.
– ¿Cómo observa el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados y qué sectores o empresas se recomiendan para invertir en este contexto?
Nosotros sentimos que el conflicto geopolítico debería ser un conflicto de corto plazo, que hay un riesgo de que se extienda y que entonces, de extenderse, todo lo que yo voy a decir ahora puede llegar a sufrir cambios. Pero que, en definitiva, vemos el petróleo bajando de los niveles en los que está cuando se pueda normalizar el estrecho de Ormuz y las consecuencias que eso tiene sobre el comercio, que en definitiva ese es el efecto que existe sobre el mercado. La guerra per sé no tiene un efecto más allá del momentáneo en el petróleo.
Aunque el petróleo baje, la sensación es que va a repetir higher for longer y que la nueva normalidad va a rondar los 60 USD el barril. Por supuesto, el contexto de volatilidad ya es permanente. Por supuesto, algo que antes era una tesis y que hoy es una realidad, es que el mundo ya dejó de tener un líder hegemónico para ser un mundo multipolar en el que vamos a tener de estos conflictos todo el tiempo, y que básicamente las variables de petróleo, los commodities en general y de la actividad de la Fed en los próximos meses van a marcar los nuevos niveles del mercado, de los mercados de equities y de bonos.
– Para inversores a largo plazo en este contexto de volatilidad, ¿qué recomendaciones ofrecen?
Sabemos que el riesgo de recesión y de inflación es más fuerte, con lo cual los mercados, con corrección, creo yo, están priceando eso, pero de largo plazo no somos suscriptores de la capitulación o del pesimismo. Creemos que en todo caso debe hacerse un reacomodamiento de sectores dentro de lo que es equities. Creo que de corto plazo también tenés que tomar medidas protectivas para que a largo plazo vos tengas parte de la cartera más estabilizada. Elegir equity de alta calidad, elegir instrumentos de crédito de alta calidad, ya sea públicos o privados, en un momento en el que también los privados están desafiados por las noticias. Tenés algunas opciones tácticas que tienen que ver con armar un colchón de cash como hedge. El oro me parece que más allá de sus vaivenes, sigue siendo un instrumento de protección geopolítica y fiscal. Y tenés una gran ayuda que son, por ejemplo, los TIPS, que hoy comparten probablemente la parte de bonos soberanos protegidas para la inflación en Estados Unidos, da la sensación de que eso puede ser algo interesante para proteger un poco y, siendo más prorriesgo de largo plazo, reacomodar la cartera para que estés seguro de que el equity que comprás de largo plazo tenga todo el potencial de crecimiento que debería tener: defensa, energía, ciberseguridad, salud.
– En definitiva, ¿qué tipo de compañías o sectores pueden ser atractivos en el actual contexto internacional?
Yo diría defensa, infraestructura, seguridad, ciberseguridad, salud, materiales. Y energía. Que la tendencia sea más visible que algunos otros sectores donde ya podés haber visto el crecimiento que necesitabas ver y que sean más dispares los rendimientos, por ejemplo, temas de tecnología.
– Pensando a futuro, de acá a tres o cinco años, ¿qué oportunidades de crecimiento ve para Cohen?
Claramente para nosotros, como te digo, hay dos o tres canales que nos sirven mucho, que es nuestro posicionamiento como wealth managers. Nos da mucho optimismo el crecimiento de las carteras de los clientes de wealth management, tanto locales como internacionales, activos custodiados en Argentina como offshore. Y te diría todo lo que tenga que ver con la financiación de proyectos de la economía real.
Janus Henderson Investors ha anunciado el lanzamiento de JREAL, un fondo de materias primas de gestión activa que combina derivados de materias primas y acciones de materias primas en una única cartera. Según explica, la estrategia “busca ofrecer una rentabilidad atractiva a largo plazo con características de diversificación y protección contra la inflación”, y está diseñado para complementar las asignaciones tradicionales en acciones y bonos.
En concreto, el fondo está diseñado para invertir aproximadamente un 60% en derivados de materias primas, mediante un programa propio de seguimiento de tendencias de tipo largo/corto, y un 40% en acciones vinculadas a las materias primas. En opinión de la firma, esta configuración de la cartera proporciona acceso tanto a las materias primas como a la cadena de suministro global de las mismas.
Además, el fondo ofrece exposición a cuatro sectores principales de materias primas: energía, metales industriales, metales preciosos y agricultura, junto con acciones relacionadas, como las de productores, procesadores, refinerías y proveedores de infraestructura. El fondo está disponible a través de Janus Henderson Fund SICAV, sociedad domiciliada en Luxemburgo, que cumple los requisitos para ser considerado un UCITS.
Según matiza, el enfoque de derivados long/short y de gestión activa proporciona exposición a 30 futuros de materias primas líquidos y cotizados en bolsa, y está diseñado para reducir las caídas y mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo a lo largo de los ciclos del mercado de materias primas, al tiempo que mantiene las ventajas de la diversificación.
Desde Janus insisten en que JREAL se posiciona como una alternativa híbrida y moderna a las estrategias tradicionales de materias primas basadas en futuros de posición larga, que históricamente se han enfrentado a retos como el carry negativo, las grandes caídas, el aumento de las correlaciones durante los periodos de tensión en los mercados de renta variable y la capacidad limitada para integrar consideraciones ESG y de inversión responsable. “Al combinar derivados de materias primas con acciones vinculadas a las mismas, la estrategia ofrece acceso a toda su cadena de valor, creando un marco diseñado para buscar rentabilidades atractivas al tiempo que ofrece diversificación, protección potencial frente a la inflación y resistencia a las perturbaciones del mercado provocadas por acontecimientos puntuales”, indican.
Las convicciones de Janus Henderson
Al comentar sobre el lanzamiento, Rob Shimell, gestor de carteras de Diversified Alternatives en Janus Henderson, ha señalado: “Las materias primas están resurgiendo como una perspectiva de inversión atractiva, pero la forma en que los inversores acceden a ellas es importante. Los retos habituales de la exposición a futuros de posición larga, como el carry negativo, las fuertes caídas, los picos de correlación, la amplitud limitada y las restricciones ESG, pueden abordarse mediante un enfoque híbrido más moderno. Un enfoque que combina la asignación a acciones de materias primas con derivados de materias primas utilizando una estrategia de posiciones largas y cortas, accediendo así a toda la cadena de suministro”.
En su opinión, esto crea un marco diseñado para buscar rentabilidades atractivas, al tiempo que ofrece una diversificación genuina, el potencial de protección frente a la inflación y la consideración de las perturbaciones del mercado impulsadas por acontecimientos, todo ello manteniendo la liquidez diaria. “Con la desglobalización, la descarbonización y la geopolítica remodelando los mercados, un enfoque innovador de las materias primas es una respuesta prudente a las fuerzas estructurales que definirán la próxima década”, puntualiza.
El lanzamiento refleja la convicción de Janus Henderson de que las materias primas están entrando en un superciclo estructural a largo plazo, impulsado por siete temas seculares: la descarbonización; los centros de datos y la demanda de energía impulsada por la IA; la devaluación del dólar; el aumento del gasto en defensa; la desinversión prolongada en el suministro de recursos; la desglobalización; y los cambios demográficos, que en conjunto respaldan una perspectiva constructiva para las materias primas.
“Los clientes buscan cada vez más nuevas formas de diversificar sus carteras y protegerse contra la inflación, y JREAL tiene como objetivo proporcionar resiliencia durante períodos de elevada inflación, tensión geopolítica, interrupciones en el suministro y fenómenos meteorológicos extremos, que históricamente han influido en los mercados de materias primas”, añade Ignacio De La Maza, director del Grupo de Clientes de EMEA y Latinoamérica.
JREAL está gestionado por un experimentado equipo de inversión especializado en activos alternativos diversificados y acciones de recursos naturales, que se basa en la dilatada experiencia de Janus Henderson en activos alternativos líquidos y activos reales. El componente de activos alternativos diversificados está dirigido por Robert Shimell y Mark Richardson, mientras que la cartera de acciones de recursos naturales está gestionada por Daniel Sullivan, Darko Kuzmanovic y Tal Lomnitzer.
En 24 horas, los mercados han pasado de valorar un posible “cisne negro geopolítico” a amanecer con alzas generalizadas -por ejemplo, en Europa el DAX alemán subía en torno a un 5% y el FTSE 100 británico un 2%- y los futuros sobre el petróleo con un caída del 14% aproximante, dejando el barril de brent de nuevo por debajo de los 100 dólares el barril -alrededor de 94 dólares-. Además, el índice del dólar estadounidense ha caído alrededor de un 1%, con el euro/dólar regresando por encima del nivel de 1,17 por primera vez desde el inicio de la guerra. El motivo está claro: existe un sentimiento de alivio ante el anuncio de alto el fuego temporal entre EE.UU. e Irán, ya que se reduce el riesgo energético.
Para los mercados, lo relevante de este acuerdo habla de una “apertura total, inmediata y segura del estrecho de Ormuz”, aunque queda ver aún cómo se materializan estas palabras. “Los mercados no necesitan una certeza absoluta para repuntar; para los mercados, un alto el fuego reduce de manera significativa el riesgo de escalada a corto plazo. Esa reducción del riesgo extremo suele ser suficiente para desencadenar una rápida revalorización, incluso si persisten las incertidumbres a largo plazo”, señala Ray Sharma-Ong, subdirector global de Soluciones Personalizadas Multiactivos de Aberdeen Investments.
Para Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercado en Ebury, la palabra que describe los mercados hoy es alivio. “Ahora la atención se centra en las próximas negociaciones críticas entre Estados Unidos e Irán. La pregunta clave será si estas conversaciones lograrán una paz duradera o si el alto el fuego del martes solo ha pospuesto el problema”, afirma. En su opinión, los participantes del mercado no se comprometerán completamente con operaciones de «riesgo» ni los futuros del petróleo o el dólar regresarán a los niveles previos a la guerra hasta que se alcance un acuerdo permanente. “Tal como están las cosas, esto sigue siendo solo una pausa temporal en la guerra y, a pesar del alto el fuego, el dólar todavía se cotiza alrededor de un 1% más alto que antes del conflicto”, apunta.
Hacia el repunte
Por su parte, Sharma-Ong argumenta que los movimientos de mercado de hoy, ya los hemos visto antes: “El 9 de abril de 2025, el S&P 500 se disparó un 9,5% en una sola sesión después de que Trump anunciara una pausa de 90 días en los aranceles recíprocos introducidos el 2 de abril de 2025. En aquel momento, al igual que en la situación actual, seguían existiendo varias incertidumbres importantes. Sin embargo, la eliminación del riesgo extremo a la baja fue suficiente para desencadenar un fuerte repunte”.
Teniendo esto en cuenta, el experto de Aberdeen se aventura a afirmar que, en los meses siguientes, “los mercados superaron los máximos anteriores”. “Se espera que el repunte de alivio sea más fuerte en el norte de Asia. Los fundamentales volverán a ser el centro de atención, y serán estos, y no la geopolítica, los que lideren los mercados si la prima de riesgo geopolítico se desvanece. Además, esperamos un repunte más fuerte en los mercados que se vieron más afectados por la crisis del petróleo y el aumento de la aversión al riesgo. Es probable que los mercados bursátiles asiáticos más importadores de petróleo, en particular Corea, Taiwán y Japón, se recuperen más rápidamente. Estos mercados están más expuestos a las fluctuaciones de los precios de la energía y al sentimiento de riesgo global”, añade Sharma-Ong.
De cara al inversor, Michaël Nizard, responsable de Multiactivos y Overlay en Edmond de Rothschild AM, considera que la cuestión clave será evaluar los impactos macroeconómicos, en particular sobre el crecimiento, la inflación y la dinámica de la política monetaria. «Aunque el riesgo de recesión aún no es inminente, los efectos serán claramente perceptibles en la eurozona. De hecho, este shock geopolítico en Oriente Medio actúa como un shock de oferta energética, reavivando las presiones inflacionistas globales y afectando directamente al crecimiento. El aumento de los precios del petróleo y el gas es especialmente perjudicial para Europa, cuya industria sigue siendo dependiente de estos recursos, lo que incrementa el riesgo de pérdida de competitividad», afirma.
No obstante, Nizard considera que este contexto nos parece distinto al de 2022, cuando la economía mundial se enfrentaba simultáneamente a un shock de oferta y a un exceso de demanda vinculado entonces al ahorro acumulado durante la pandemia y a los amplios estímulos fiscales gubernamentales: «El mercado laboral no está sometido a la misma tensión severa que en 2022. Por todas estas razones, consideramos que los bancos centrales deberían actuar con prudencia y evitar una sobrerreacción al repunte de la inflación en los próximos meses. El menor riesgo de errores de política monetaria actuará, así como un viento de cola para los activos de riesgo, tanto en renta variable como en el mercado de deuda corporativa»
La cuestión energética
Otra conclusión clara tras el acuerdo es que los mercados energéticos podrían haber superado el shock de oferta. “En línea con la visión de nuestro analista de petróleo, es probable que los mercados energéticos hayan superado el pico del shock de oferta, ya que los precios ya habían alcanzado niveles económicamente dañinos, lo que suele activar dinámicas de desescalada”, destaca Christian Gattiker, Head of Research de Julius Baer.
De hecho, este alto el fuego llega en un momento en que los mercados energéticos ya mostraban señales iniciales de estabilización. “Incluso en el punto álgido de las tensiones, el escenario nunca fue el de una interrupción total del suministro, sino más bien el de una apertura parcial y cambiante. Como se ha destacado en los últimos días, los flujos de transporte a través del Estrecho de Ormuz han seguido aumentando, apoyados por rutas protegidas por Irán y una mayor participación internacional. Aunque aún por debajo de los niveles previos al conflicto, estos flujos —junto con canales alternativos de exportación— han mitigado el shock de oferta y han dado margen de ajuste a las cadenas de suministro energético. Esta resiliencia es clave”, añade Norbert Rücker, Head Economics and Next Generation Research, en Julius Baer.
Según la visión de Fidelity International, pese a la bajada del precio del brent el 8 de abril, es poco probable que los mercados energéticos vuelvan rápidamente a niveles de precios previos al conflicto, ya que probablemente se mantengan primas geopolíticas permanentes. «Trabajamos sobre el supuesto de que el brent cotizará en torno a los 85 dólares durante el resto del año, tras cualquier resolución. Además, los riesgos para las cadenas de suministro más allá de los mercados energéticos implican que este shock no desaparecerá de forma inmediata. Este impacto se sentirá con mayor intensidad en Asia, debido a la exposición directa al Estrecho, seguida de Europa. A pesar de estar relativamente aislado del impacto directo de este conflicto, Estados Unidos también sufrirá las consecuencias del shock macroeconómico global y de unos precios energéticos globales más elevados», sostienen en su último análisis.
Y ahora qué
Todo este optimismo de los mercados y de los expertos de las firmas de inversión vienen acompañadas de una advertencia: el riesgo y la volatilidad no han desaparecido totalmente. “El alto el fuego encaja bien en el patrón establecido de crisis geopolíticas, donde una fase intensa de escalada crea las condiciones para una eventual salida. Esto respalda nuestro escenario base de un shock rápido e intenso, con daños duraderos limitados sobre el suministro energético global. Aunque la geopolítica en Oriente Medio seguirá latente, esperamos que los mercados energéticos se desacoplen gradualmente del ruido político, reduciendo el riesgo de un shock macroeconómico sostenido impulsado por el petróleo. No obstante, los inversores deben ser cautelosos al interpretar esto como una resolución definitiva. El conflicto continúa siguiendo un ‘patrón de reality show’, caracterizado por escaladas rápidas, pausas tácticas y renovadas tensiones”, advierte Gattiker.
Sin duda, los expertos coinciden en que la durabilidad de un alto el fuego y de cualquier acuerdo condicional que le siga será cuestionable. Es más, existe cierto escepticismo en que EE.UU. o Israel acepten las condiciones de 10 puntos propuestas que Irán ha anunciado, sobre todo porque ven poco probable que EE.UU. ponga fin a su presencia militar en el Golfo.
“Si se mantiene el alto el fuego de dos semanas y se alcanza algún tipo de acuerdo que permita reabrir el estrecho, el impacto económico mundial derivado de este conflicto resultará gestionable. Consideraríamos esto como una perturbación temporal de los precios que puede que no repercuta en los consumidores ni en las empresas de algunas economías. Y, en tal caso, los bancos centrales podrían retomar en líneas generales la trayectoria que seguían antes del conflicto. De hecho, si los precios de las materias primas se normalizan rápidamente, la atención podría centrarse más en el impacto sobre el crecimiento”, explica Michael Langham, economista especializado en mercados emergentes de Aberdeen Investments.
Desde Fidelity International añaden una reflexión más: «Nuestra visión sigue siendo que el resultado más probable es una resolución desordenada, con primas de riesgo geopolítico que probablemente se mantendrán en los días posteriores a la guerra. Los riesgos de cola siguen siendo elevados, con el riesgo activo de encontrarnos en una situación en la que las partes continuen teniendo incentivos para escalar de nuevo con el objetivo de desescalar, lo que conlleva claros riesgos asimétricos. Aunque probablemente estemos más cerca del final que del inicio de este conflicto, persiste una elevada incertidumbre. Mientras tanto, el estrés de mercado sigue siendo claramente visible en algunos canales».
En México los trabajadores empiezan a tomar mayor conciencia de los beneficios del ahorro para el retiro y han incrementado sus aportaciones; sin embargo, lo hacen muy cerca del fin de su vida laboral, lo que limita los beneficios que pudieran tener.
De acuerdo con datos de Skandia, holding financiero con más de 65 años de historia en Latinoamérica, la edad promedio de sus clientes con Plan Personal de Retiro (PPR) en Mexico es de 51 años, mientras que el segmento en etapa de pre-retiro cuenta con una edad promedio de 57 años, aquí se concentra el 54% de los activos bajo administración.
Lo anterior, más que un dato demográfico sugiere un patrón persistente: una parte importante de los ahorradores comienza a fortalecer su retiro cuando el horizonte de tiempo ya es más corto.
En contraste, los datos oficiales reflejan una tendencia positiva en el comportamiento del ahorro. Entre 2023 y 2024 se reportó un crecimiento de 37% en nuevos aportes a PPR, alcanzando 615 millones de pesos (34,16 millones de dólares). Para octubre de 2025, los clientes ya habían aportado más del 90% de ese monto.
Dicho comportamiento ocurre en un contexto donde el ahorro voluntario cobra relevancia dentro del sistema de pensiones. De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, las aportaciones voluntarias permiten incrementar los recursos acumulados en las cuentas individuales, lo que puede incidir directamente en el monto disponible al momento del retiro.
Ahora bien, más allá del crecimiento agregado, el cambio también se observa a nivel individual. El ticket promedio anual pasó de 50,000 pesos en 2023 (2.777,77 dólares) a 68,000 pesos en 2024 (3.777,77 dólares), mientras que en 2025 de enero a octubre se mantuvo en 63,000 pesos por cliente (3.500 dólares). Esta evolución apunta a una mayor disposición a destinar recursos al retiro de forma constante.
El análisis por etapa de vida refuerza esta lectura. Las aportaciones más altas se concentran en fases de consolidación patrimonial, lo que sugiere que el ahorro para el retiro tiende a fortalecerse conforme las personas alcanzan mayor estabilidad económica.
Sin embargo, también emergen señales de cambio generacional. Actualmente, el 30% de los activos administrados en PPR dentro de Skandia corresponde a personas entre 18 y 50 años. Aunque no es el grupo dominante, su participación indica una incorporación progresiva de perfiles que comienzan a planear su retiro con mayor anticipación.
“Si bien el grueso del ahorro sigue concentrándose en etapas avanzadas, ya vemos una base de clientes más jóvenes que está entrando antes. Esto puede modificar de forma importante los resultados financieros en el largo plazo”, agregó Julio Méndez, CEO de Skandia.
En conjunto, los datos muestran un sistema en transición: por un lado, persiste la tendencia a concentrar el esfuerzo de ahorro en los últimos años de la vida laboral; por otro, se observa un crecimiento sostenido en las aportaciones voluntarias y una adopción gradual por parte de generaciones más jóvenes.
Lejos de ser tendencias aisladas, estos patrones apuntan a una transformación en la forma en que los mexicanos enfrentan el retiro, donde el ahorro voluntario comienza a jugar un papel cada vez más relevante dentro de la planeación financiera de largo plazo.
Los fondos cotizados en bolsa han transformado el mundo de la inversión. El número de lanzamientos de ETFs alcanzó un récord en 2025, con más de 1.000 nuevos fondos cotizados en el mercado. Pero los últimos lanzamientos se han vuelto “más especializados, menos diversificados y más caros”, como asegura un análisis de Morningstar.
Según la firma, el creciente número de este tipo de fondos cotizados especializados ha puesto de manifiesto una tendencia “preocupante”: en lugar de resolver problemas reales, muchos se suman a las tendencias dominantes.
Esto suele ocurrir después de que las acciones subyacentes ya han experimentado fuertes rentabilidades en el corto plazo, según Morningstar, que añade que “la ironía es que estos ETFs suelen salir al mercado en el momento álgido de una narrativa, o cerca de él, cuando las valoraciones están sobrevaloradas y las expectativas de rentabilidad son menos optimistas”.
El resultado es que los inversores acaban teniendo carteras especulativas con comisiones elevadas. Estos ETFs “amplifican el revuelo en torno a los temas subyacentes, y pueden contribuir a la formación de pequeñas burbujas”.
Históricamente, los lanzamientos de ETFs similares se han concentrado en períodos en los que temas específicos han obtenido buenos resultados, y han ido acompañados de un discurso sobre cómo ese tema «cambiaría el futuro». Un ejemplo fueron los ETFs centrados en aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, que pasaron por esa fase en 2021. Los ETFs vinculados a la inteligencia artificial y las criptomonedas son protagonistas desde 2025.
En lugar de basarse en principios de inversión sólidos, la mayoría de estos lanzamientos se programaron para aprovechar el entusiasmo que rodea una determinada temática.
El problema del rendimiento
Dado que muchos ETFs temáticos se lanzan al mercado cerca de máximos, a menudo se enfrentan a un futuro difícil desde el primer día. Años de análisis a lo largo de múltiples ciclos de mercado muestran que los ETFs temáticos tienden a quedarse rezagados con respecto al mercado bursátil mundial, en general, tras su lanzamiento, en gran parte porque “son caros y sus valoraciones en el momento de su introducción ya están infladas”, asegura la firma.
Morningstar observa este patrón en varios periodos recientes. En 2021, se lanzaron 38 nuevos ETFs centrados en criterios ESG tras un 2020 muy alcista. A febrero de 2026, solo quedan 21 de esos 38 vehículos. “Esta elevada tasa de cierre podría atribuirse a un rendimiento irregular o decepcionante, a la incapacidad de atraer a nuevos inversores, o a ambos factores”. En 2025, se pusieron en marcha 70 nuevos ETFs centrados en activos digitales y criptomonedas. Algunos de ellos se limitan a replicar la evolución del precio de criptomonedas como bitcoin, solana, XRP, ethereum o dogecoin. Otros, toman criptomonedas “ya de por sí volátiles” y les añaden apalancamiento o una opción que modifica su relación riesgo/rentabilidad.
En la firma aseguran que estos lanzamientos se produjeron tras un par de años excelentes para las criptomonedas: el bitcoin se disparó un 150% en 2023 y un 125% en 2024. Pero “los inversores en ETFs de esta temática lanzados más recientemente no pudieron repetir esos espectaculares rendimientos”, en tanto que el precio del bitcoin alcanzó su máximo en octubre de 2025 y desde entonces ha caído casi un 50%.
Mientras, los índices de referencia diversificados seguían acumulando ganancias de forma constante. “A largo plazo, la combinación de una mala elección del momento, la volatilidad, las elevadas comisiones y la falta de diversificación suele dar lugar a un rendimiento inferior al de los ETFs que replican el mercado en general”, aseguran en la firma.
Concentración y diversificación limitada
Aunque los ETFs temáticos puedan parecer diversificados a simple vista, suelen estar mucho más concentrados de lo que se cree. La mayoría de estos vehículos incluyen solo un puñado de acciones, en comparación con los índices generales del mercado, que cuentan con entre 500 y más de 5.000 valores, tal y como afirman en Morningstar.
De los 1.117 ETFs que se lanzaron en 2025, solo 182 contaban con más de 100 valores en cartera. Esto significa que aproximadamente el 84% de los nuevos ETFs lanzados están considerablemente más concentrados de lo que muchos inversores creen. Además, casi el 46% de los 1.117 ETFs lanzados en 2025 tenían menos de 10 valores en cartera.
“Las carteras concentradas magnifican el impacto del riesgo específico de cada acción y hacen que la rentabilidad de los fondos dependa de forma desproporcionada de un pequeño grupo de acciones volátiles”, apuntan en la firma, donde aseguran que los ETFs temáticos que cuentan con muchas posiciones “pueden haber logrado esa diversificación al incluir acciones que apenas guardan relación con el concepto que se comercializa a los inversores”. De tal manera que, llegado un punto, el concepto se amplía demasiado y el ETF no ofrece realmente la exposición que afirma ofrecer.
Comisiones más elevadas y «miniburbujas»
Las comisiones también han empezado a evolucionar en “dirección equivocada”: los ETFs lanzados en 2025 presentaban, de media, un ratio de gastos más elevado que los fondos cotizados ya consolidados. Además, la firma no observa indicios que apunten a que ese coste adicional se tradujera en un beneficio para el inversor final.
El aumento de los ratios de gastos se debe en gran medida al auge de los ETFs de gestión activa. De los 1.117 ETFs lanzados en 2025, 943 no replican ningún índice y se considerarían gestionados de forma activa. El ratio de gastos medio ponderado equitativamente de este grupo se situó en 76 puntos básicos. El denominador común de estos lanzamientos recientes parece ser “unas comisiones elevadas, escasa diversificación y una complejidad injustificada”.
Cuando el entusiasmo que rodea a estos productos se desvanece, la corrección puede ser rápida y severa. Las valoraciones comienzan a normalizarse, lo que provoca fuertes caídas en las acciones subyacentes. Los ETFs basados en valores pequeños y especulativos pueden agravar esas caídas de precios cuando aumentan el miedo y la presión vendedora. Esto suele coincidir con una oleada de cierres de fondos cotizados, ya que aquellos que en su día atrajeron a los inversores durante el boom tienen dificultades para seguir siendo viables económicamente una vez que el rendimiento flaquea.
Al final, muchos inversores se encuentran con pérdidas que podrían haberse evitado si se hubieran centrado en principios sólidos en lugar de perseguir la rentabilidad. Irónicamente, intentar hacerse rico rápidamente suele ser la forma más lenta de hacerse rico.
Lo que deberían hacer los inversores
Los ciclos impulsados por las narrativas no son nada nuevo, según Morningstar, ya que los mercados ya han pasado por esta situación en el pasado y han seguido prosperando. Las claves del éxito a largo plazo no han cambiado: la diversificación sigue siendo la primera línea de defensa, para reducir los riesgos específicos de cada acción, inherentes a los temas limitados.
Las comisiones también merecen una atención especial: los ratios de gastos más elevados exigen un rendimiento superior para que el gasto merezca la pena. Los ETFs temáticos tienen un historial deficiente y la mayoría no logra superar al mercado global.
Es recomendable mantener una dosis saludable de escepticismo cuando ciertos temas acaparan los titulares: las tendencias que dominan los medios de comunicación y luego surgen como objetivo de un nuevo ETF suelen indicar que la narrativa ya se ha descontado por completo en el mercado.
Como conclusión, en la firma apuntan que la creciente variedad que han alcanzado los ETFs exige un mayor escrutinio que nunca por parte de los inversores. “Deben mirar más allá de la etiqueta de «ETF» y evaluar lo que realmente están comprando”, sentencian.
También aconsejan tener en cuenta el número de valores que componen la cartera, los fundamentos económicos que se esconden tras la propaganda, las comisiones en comparación con otras alternativas y si el rendimiento reciente refleja fundamentos sólidos o un entusiasmo pasajero. “La idea es evitar las trampas de los ETFs impulsados por narrativas y centrarse en estrategias con una base sólida”, ya que “los ETFs siguen siendo herramientas poderosas cuando se utilizan con el mismo cuidado y disciplina que definieron su éxito inicial”.
Por lo tanto, en un entorno de mercado en el que abunda la innovación y el entusiasmo se propaga rápidamente, “la toma de decisiones meditada sigue siendo la salvaguarda más fiable”.