Cómo la Generación Z está reescribiendo las reglas del consumo

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

La Generación Z está transformando rápidamente el panorama mundial del consumo, no solo por su peso demográfico y económico, sino también por sus expectativas radicalmente diferentes sobre cómo descubren, evalúan y compran las marcas, según destaca el último estudio de Schroders.

Ella Thomas, especialista sectorial global de Schroders, afirmó que “el enfoque de consumo digital de la Generación Z recompensa a las marcas más ágiles y plantea retos para los modelos de negocio tradicionales. Los inversores en renta variable global deben estar atentos a los posibles errores de valoración del mercado que puedan derivarse de ello”.

El equipo gestor de Schroders explica que esta generación representa un motor de crecimiento único, potente y no occidental, y que las redes sociales y el comercio impulsado por los creadores de contenidos han trasladado el control de las marcas a los consumidores, especialmente en categorías como la belleza.

Sostienen que la aceleración de las tendencias, la disminución de la lealtad y el aumento de los costes de captación de clientes están cambiando estructuralmente la economía de las empresas de consumo. La conclusión clave es que el éxito favorecerá cada vez más a las empresas ágiles, nativas digitales y con capacidad de respuesta local, mientras que aquellas que dependen de la escala, el valor de marca heredado o se caractericen por la falta de innovación corren el riesgo de quedar desfasadas.

Una fuerza demográfica y económica sin precedentes

La Generación Z, definida como quienes nacieron entre 1997 y 2012, representa actualmente una cuarta parte de la población mundial y aproximadamente el 17% del poder adquisitivo, a pesar de que muchos de sus miembros aún no forman parte de la población activa, ya que los más jóvenes solo tienen 13 años. Con casi 2.000 millones de personas, es la generación más numerosa de la historia y se proyecta como una de las más influyentes económicamente.

Además, será la generación menos occidental: solo el 10% procede de Norteamérica o Europa, y es la primera en la que menos de la mitad del gasto provendrá de países occidentales. También se prevé que sea una de las generaciones más ricas, con ingresos significativamente más altos que los anteriores a la misma edad. Según un estudio comparativo de NielsenIQ, el Banco Mundial y GfK, el ingreso medio de la Generación Z en Estados Unidos supera los 40.000 dólares, más del 50% por encima del de los baby boomers en la misma etapa de la vida, ajustando impuestos, transferencias y inflación. Se estima que su potencial de gasto alcanzará los 12 billones de dólares en 2030.

Aunque la Generación X y los Millennials seguirán controlando los mayores fondos de gasto absolutos en 2034, la Generación Z será la que registre el mayor crecimiento incremental en dólares, aumentando su cuota de gasto del 17% actual al 19%, con un incremento de 9 billones de dólares durante los próximos 10 años.

Cuando los consumidores toman el control: la belleza en la era de las redes sociales

El auge de las redes sociales, especialmente para la Generación Z, ha transformado el comportamiento de compra. La COVID-19 aceleró este cambio, convirtiendo plataformas que antes eran meros canales de descubrimiento en ecosistemas comerciales integrales.

Históricamente, la influencia de la marca dependía de la publicidad masiva, los anuncios en televisión y revistas y la colocación en tiendas. Hoy, ese modelo se ha invertido. Las redes sociales han nivelado el campo de juego y permitido a pequeñas marcas vender directamente a los consumidores, representando alrededor del 30% de las ventas globales de productos de belleza (NielsenIQ).

Las decisiones de compra de la Generación Z están cada vez más influenciadas por el contenido seleccionado por algoritmos, las recomendaciones de creadores de contenidos y amigos, las pruebas de productos visibles en tiempo real, millones de reseñas agregadas y búsquedas hiperespecíficas, como “la mejor crema hidratante para pieles grasas y propensas al acné”.

Lo que comenzó con tutoriales largos en YouTube se ha convertido en vídeos cortos en TikTok e Instagram. Los consumidores actuales evalúan los productos mediante contenido generado por usuarios, en lugar de mensajes creados por las marcas.

El auge de redes sociales y la proliferación de marcas pequeñas han acelerado los ciclos de tendencias. Nuevos productos y microtendencias pueden volverse populares rápidamente, aunque su entusiasmo suele desvanecerse igual de rápido, como muestran los datos de búsqueda de Google en Estados Unidos. Las estrategias tradicionales de creación de marca resultan menos eficaces frente a un consumidor dispuesto a probar nuevas marcas y dependiente de las redes sociales para descubrir productos.

Consecuencias para las empresas: aumento de costes y mayor urgencia

  • Retención más cara: La disminución de la lealtad obliga a gastar más para atraer a los consumidores. En un entorno de vídeos cortos, mantener la atención requiere contenido constante e inversión continua en engagement.

  • Agilidad como ventaja competitiva: Multinacionales de consumo luchan por seguir el ritmo de empresas emergentes. Ciclos de tendencias acelerados y demandas fragmentadas favorecen a compañías con decisiones rápidas y ciclos de innovación cortos.

  • Innovación localizada: Los lanzamientos masivos pueden pasar por alto microtendencias y preferencias de nicho, especialmente en mercados emergentes donde la innovación ágil y local supera enfoques centralizados.

  • Marcas disruptivas: La Generación Z está abierta a probar nuevas marcas, lo que beneficia a empresas que innovan rápido, adoptan plataformas como TikTok Shop y mantienen compromiso continuo. Ejemplos claros incluyen Rhode, e.l.f. y Skinceuticals.

¿Quién puede salir ganando?

El panorama no es binario. Schroders identifica factores clave de rentabilidad potencial:

  • Mayor agilidad: Empresas que acortan el ciclo desde ideación hasta comercialización podrán seguir mejor el ritmo de la Generación Z.

  • Ejecución en canales online: Invertir en infraestructura digital y ver lo online como modelo repetible y escalable, no como eventos puntuales, marca la diferencia.

  • Innovación diferenciada: Es esencial satisfacer necesidades locales y demostrar ventajas reales y cuantificables que esta generación espera de los productos.

Valoración del mercado y oportunidades de inversión

Schroders advierte sobre posibles errores de valoración: las empresas tradicionales podrían estar sobreestimadas si se presupone que mantienen eficiencia y fidelidad previas, pese al aumento del coste digital y la pérdida de clientes jóvenes. Por el contrario, compañías que evolucionan activamente hacia innovación ágil, participación digital y estrategias localizadas podrían estar infravaloradas. Este enfoque permite identificar “brechas de crecimiento” para decisiones de inversión en renta variable global e internacional.

El impacto no será uniforme: sectores como maquillaje, con baja diferenciación y tendencias volátiles, son más vulnerables. La evidencia se refleja en e.l.f. Beauty, donde el descubrimiento impulsado por redes sociales y la rápida adopción de tendencias han generado crecimiento sostenido.

En cambio, el cuidado de la piel requiere mayor inversión científica y regulatoria, lo que protege la marca y el poder de fijación de precios. Ejemplo: Beiersdorf ha visto presión en sus acciones, mientras que L’Oréal mantiene estabilidad pese a la evolución de costes y la complejidad de atraer a consumidores jóvenes, planteando preguntas sobre valoración y coste de crecimiento futuro.

En conclusión, Schroders sostiene que la Generación Z redefine la dinámica competitiva global del consumo, beneficiando a empresas ágiles, nativas digitales y adaptadas localmente, y obliga a marcas e inversores a replantear estrategias tradicionales para no quedar rezagados.

Las empresas globales han recuperado su valor de mercado de 2014

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

El fuerte crecimiento de los beneficios empresariales ha permitido que las compañías cotizadas de todo el mundo recuperen en menos de doce años el equivalente a su valor de mercado conjunto de principios de 2014, según el último Value Watch, elaborado por Capital Group dentro de su Global Equity Study. El análisis concluye que la evolución de los beneficios ha justificado, de forma recurrente, las elevadas valoraciones de la renta variable durante la última década.

El estudio analiza el tiempo que tardan las empresas en recuperar su valor de mercado a través de los beneficios generados, una métrica que busca responder a una de las principales cuestiones para los inversores: si las valoraciones actuales están respaldadas por la capacidad real de las compañías para generar beneficios.

Según los datos de Capital Group, las 1.600 mayores empresas cotizadas del mundo sumaban una capitalización bursátil de 35,3 billones de dólares a comienzos de 2014. Entre ese año y 2025 obtuvieron beneficios acumulados de 36,7 billones de dólares, superando así el valor total que tenían hace algo menos de doce años.

A principios de 2014, la renta variable global cotizaba a un PER de 15,9 veces, lo que, en términos estáticos, habría supuesto esperar cerca de dieciséis años para recuperar esa valoración únicamente mediante beneficios. Sin embargo, el crecimiento de los resultados empresariales redujo ese plazo en aproximadamente cuatro años.

Los beneficios sostienen las valoraciones

Capital Group destaca que este patrón no ha sido un fenómeno aislado. Las empresas necesitaron trece años para recuperar la valoración conjunta registrada en 2010 y, en el caso del mercado posterior a la pandemia, ya han recuperado el 45% del valor bursátil que tenían en 2020. Además, una de cada siete compañías ya ha generado beneficios equivalentes a toda su valoración prepandemia.

Katharine Dryer, responsable de renta variable para Europa y Asia de Capital Group, explica que la valoración de una empresa «no solo depende del múltiplo que los inversores estén dispuestos a pagar, sino también de si el crecimiento futuro de los beneficios puede justificarlo». En este sentido, recuerda que la renta variable global cotiza actualmente en torno a 21 veces los beneficios esperados para 2026, lo que eleva las exigencias para las compañías.

La experta señala que, en este contexto, la gestión activa adquiere mayor relevancia al permitir identificar aquellas empresas capaces de cumplir sus previsiones de crecimiento frente a aquellas que no lo conseguirán.

Diferencias entre regiones

El informe también pone de manifiesto diferencias significativas entre mercados. Estados Unidos recuperó el valor de mercado registrado en 2014 en un plazo de doce años, impulsado por un sólido crecimiento de los beneficios pese a partir de valoraciones elevadas.

En Europa, la recuperación llegó en trece años gracias, principalmente, al mejor comportamiento reciente de los sectores financiero y energético tras una década de crecimiento más moderado.

En el caso de España, las empresas incluidas en el universo analizado por Capital Group recuperaron en catorce años el valor de mercado que tenían en 2012, cifrado entonces en 393.000 millones de dólares. A finales de abril de 2026, la capitalización conjunta de estas compañías ascendía ya a 1,08 billones de dólares.

La gestión activa gana protagonismo

Para Capital Group, el entorno actual, caracterizado por valoraciones más exigentes, incrementa la importancia de seleccionar compañías capaces de mantener un crecimiento sostenible de sus beneficios.

La gestora considera que los gestores activos desempeñan un papel clave tanto en la asignación eficiente del capital como en la disciplina de valoración de los mercados, especialmente en un contexto en el que el cumplimiento de las expectativas de beneficios resulta determinante para la evolución de las cotizaciones.

Mercados emergentes: una oportunidad que va más allá de las materias primas

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

Las gestoras internacionales son claras: los mercados emergentes están viviendo una transformación estructural que va mucho más allá de los ciclos económicosDurante años, invertir en mercados emergentes era sinónimo de asumir un mayor riesgo a cambio de un potencial de rentabilidad superior. Sin embargo, esa percepción está cambiando.

La mejora de los fundamentales económicos, la fortaleza de las instituciones, el auge de Asia y unas valoraciones que siguen siendo llamativas están devolviendo a los mercados emergentes al radar de los inversores. Tanto en renta variable como en renta fija, el consenso es que las oportunidades siguen siendo relevantes, aunque exigen un enfoque selectivo y una visión a largo plazo.

Una transformación estructural

Según Thomas Schaffner, gestor de carteras de Vontobel, los mercados emergentes son ahora mucho más resistentes que hace diez años. Schaffner explica que muchas economías han fortalecido sus posiciones fiscales además de que los bancos centrales han ganado credibilidad, la gobernanza empresarial ha mejorado y los mercados de capitales locales se han consolidado. Todo ello, según Thomas, ha permitido diversificar los motores de crecimiento, donde la inteligencia artificial, la innovación tecnológica y la demanda interna han ganado protagonismo frente al tradicional peso de las exportaciones de materias primas.

En su opinión, la superior evolución bursátil registrada desde 2025 no responde a un fenómeno coyuntural, sino a un cambio estructural. De hecho, considera que el riesgo principal para muchos inversores ya no es tener demasiada exposición a mercados emergentes, sino seguir manteniéndolos infraponderados en sus carteras.

Ibercaja Gestión mantiene una visión similar a Vontobel puesto que destaca que el índice MSCI Emergentes poco tiene que ver con el de hace una década. La entidad destaca que el universo emergente ha pasado de estar dominado por bancos, materias primas y Latinoamérica a concentrarse en Asia y en compañías tecnológicas de Taiwán y Corea del Sur. Según añaden desde Ibercaja, el peso de la tecnología ronda ya el 45% del índice, mientras que gigantes como TSMC tienen una relevancia comparable a la de países enteros como China.

Sin embargo, desde Ibercaja recuerdan que este cambio implica ciertos riesgos puesto que, aunque las valoraciones siguen siendo inferiores a las de Estados Unidos, los inversores tienen que tener en cuenta ciertos factores como, por ejemplo, los riesgos regulatorios o el carácter más cíclico de las compañías tecnológicas. Debido a esto, la entidad establece que la exposición a mercados emergentes debe formar parte de las carteras de manera estructural y no responder a modas pasajeras.

La inteligencia artificial cambia el mapa de oportunidades

Al igual que en numerosos campos, el impacto de la inteligencia artificial está siendo clave en la situación actual de los mercados emergentes. Desde Aberdeen Investments, Matt Williams, Senior Investment Director de la firma, considera que la revolución de la IA está redefiniendo las oportunidades de inversión en los mercados emergentes. Sin embargo, Williams establece que el mayor potencial no reside únicamente en las empresas que desarrollan inteligencia artificial, sino también en aquellas que hacen posible su despliegue comercial, como fabricantes de semiconductores, memorias, chips de conectividad…

Matt Williams considera que los mercados emergentes siguen cotizando con un descuento cercano al 40% respecto al S&P 500, mientras que los fundamentales continúan siendo sólidos. En este contexto, desde Aberdeen apuestan por una gestión activa centrada en compañías con generación recurrente de caja, beneficios sostenibles y capacidad para remunerar al accionista mediante dividendos. Según Williams, los ingresos por dividendo se han convertido en un componente de mayor importancia en la rentabilidad total de esta clase de activo.

Desde Vontobel también identifican la inteligencia artificial como uno de los grandes motores estructurales de crecimiento. Desde la entidad señalan que Taiwán, Corea del Sur y China ocupan posiciones estratégicas dentro de la cadena global de suministro de semiconductores, centros de datos, redes eléctricas e infraestructuras energéticas relacionadas con el desarrollo de la IA.

La deuda emergente gana atractivo

Actualmente, las oportunidades no se limitan a la renta variable puesto que la renta fija también está despertando un renovado interés, según las gestoras. Abdallah Guezour, responsable de deuda de mercados emergentes y materias primas de Schroders, sostiene que esta clase de activo ha demostrado una notable capacidad de resistencia incluso en episodios recientes de elevada tensión geopolítica. A su juicio, los mercados emergentes cuentan hoy con amortiguadores macroeconómicos mucho más sólidos que en crisis anteriores gracias a menores niveles de inflación, tipos reales elevados, bancos centrales más creíbles y balances externos más saneados.

Schroders considera especialmente atractiva la deuda emitida en moneda local y el segmento de alto rendimiento denominado en dólares. La entidad estima que ambos podrían ofrecer rentabilidades de entre el 10% y el 12% durante 2026, apoyadas tanto por factores cíclicos como estructurales. Además, destaca que la debilidad del dólar y la abundante liquidez global podrían seguir favoreciendo los flujos hacia esta clase de activo.

En esta misma línea, Guillaume Tresca, estratega sénior de mercados emergentes de Generali Investments, afirma que la deuda local representa actualmente la propuesta más atractiva dentro de la renta fija emergente. Según explica, ofrece un elevado carry, valoraciones interesantes y exposición a economías que mantienen un crecimiento relativamente sólido.

Tresca añade otro elemento diferencial: el desarrollo de la inteligencia artificial está impulsando las exportaciones y los superávits comerciales de varias economías asiáticas, cuyos excedentes están siendo reinvertidos en sus propios mercados de renta fija, reforzando así el atractivo de la deuda local.

Selectividad y largo plazo

Pese al renovado optimismo, las gestoras coinciden en que los mercados emergentes siguen requiriendo un elevado grado de selección. Mientras Aberdeen apuesta por identificar compañías con ventajas competitivas, generación consistente de caja y crecimiento sostenible de los dividendos, Vontobel centra su proceso de inversión en empresas capaces de mejorar de forma estructural su rentabilidad sobre el capital, combinando criterios financieros y de sostenibilidad.

En paralelo, Ibercaja recuerda que el perfil de los mercados emergentes ha cambiado profundamente y que hoy la inversión está mucho más ligada al crecimiento tecnológico asiático que a los ciclos de materias primas que tradicionalmente definían esta categoría.

En conjunto, el mensaje de las gestoras es claro: los mercados emergentes ya no representan únicamente una apuesta táctica para buscar rentabilidad adicional, sino una clase de activo cada vez más madura, respaldada por mejores fundamentales y nuevas tendencias estructurales. La clave, coinciden, estará en mantener una visión de largo plazo y seleccionar cuidadosamente tanto los países como las compañías y los segmentos de renta fija con mayor potencial.

Oro enterrado a ambos lados del Atlántico: el camino poco conocido para cobrar prestaciones de la Seguridad Social de España y Estados Unidos

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

Las historias de piratas que enterraban tesoros en lugares remotos han despertado la imaginación durante siglos. Los estadounidenses que han trabajado en España y los españoles que han trabajado en Estados Unidos quizá no estén cavando agujeros en islas tropicales, pero también podrían estar sentados sobre un tesoro que ha pasado desapercibido.

Ese tesoro son las pensiones de jubilación a las que podríamos tener derecho en Estados Unidos o en España. Tal vez pensemos que no hemos cotizado a la Seguridad Social los años suficientes para tener derecho a una pensión en Estados Unidos (por lo general, 40 créditos, equivalentes a unos 10 años de trabajo). O sabemos que no hemos trabajado el tiempo necesario en España para acceder a una pensión (normalmente, al menos 15 años de cotización). Afortunadamente, esto no significa que las cotizaciones que hemos acumulado queden “abandonadas” en una isla desierta. Gracias a un tratado entre Estados Unidos y España conocido como el Convenio de Totalización (U.S.–Spain Social Security Totalization Agreement), podemos combinar los períodos cotizados en ambos países para cumplir los requisitos mínimos de acceso a las prestaciones.

Lo mejor de todo es que el Convenio de Totalización funciona en ambas direcciones. Podemos utilizar las cotizaciones realizadas en España para reunir los requisitos necesarios para percibir prestaciones de la Seguridad Social en Estados Unidos, o emplear las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para acceder a prestaciones en España. Cuando una carrera profesional se ha desarrollado entre los dos países, es fácil quedarse por debajo de los mínimos exigidos en cada uno de ellos. El convenio resuelve este problema permitiendo sumar los períodos de trabajo, de modo que esos años no se pierdan. Es, en cierto modo, un moderno mapa del tesoro.

Tanto España como Estados Unidos revisan el historial combinado de cotizaciones para determinar si cumplimos los requisitos de acceso. Pero, igual que los piratas repartían el botín siguiendo un estricto código, las prestaciones de la Seguridad Social también se distribuyen conforme a reglas muy precisas. Cada país paga su parte por separado:

  • Prestaciones de Estados Unidos. Estados Unidos puede tener en cuenta los períodos cotizados en España para ayudarnos a reunir los requisitos mínimos. Si obtenemos el derecho gracias a este mecanismo, la prestación será proporcional y se calculará únicamente sobre la base de nuestra carrera laboral en Estados Unidos.
  • Prestaciones de España. España puede computar las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para ayudarnos a cumplir el período mínimo exigido y, posteriormente, abonará una pensión proporcional basada exclusivamente en las cotizaciones efectuadas en España.

Esto no significa que ambos sistemas se fusionen en una única prestación. Cada país paga exclusivamente la parte que le corresponde. Las cotizaciones se combinan únicamente para acreditar el derecho a la prestación, no para incrementar su importe. Los períodos cotizados no se transfieren de un país a otro; permanecen en el sistema en el que fueron generados y simplemente son reconocidos por el otro Estado.

En otras palabras, aunque las cotizaciones puedan sumarse para cumplir los requisitos de acceso, el importe efectivo de cada prestación dependerá únicamente de los años trabajados en cada país. Por ejemplo, si hemos trabajado 6 años en Estados Unidos y 11 años en España:

  • La prestación estadounidense se calculará únicamente sobre esos 6 años cotizados en Estados Unidos.
  • La pensión española se basará exclusivamente en los 11 años cotizados en España.

Cada país abonará su parte correspondiente: no recibiremos un premio extraordinario, pero tampoco perderemos las cotizaciones que tanto esfuerzo nos costó acumular. La clave está en asegurarnos de cumplir los requisitos mínimos —al menos 6 créditos estadounidenses (aproximadamente un año y medio de trabajo) y al menos un año de cotización en España— para poder acogernos a las disposiciones del convenio cuando llegue el momento.

Quizá nunca encontremos un cofre pirata repleto de doblones de oro, pero si hemos trabajado tanto en España como en Estados Unidos, es posible que descubramos un tesoro igualmente valioso. Gracias al Convenio de Totalización, nuestro «tesoro escondido» no está enterrado bajo la arena: se ha ido construyendo a lo largo de años de trabajo y, con el mapa adecuado, está completamente a nuestro alcance.

La revolución de la IA y el envejecimiento replantearán los sistemas de pensiones, advierten expertos

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

La discusión sobre el futuro de las pensiones dejó de centrarse únicamente en la sostenibilidad financiera. Ahora, el verdadero desafío es cómo adaptar los sistemas previsionales a una economía transformada por la inteligencia artificial, una población que vive cada vez más años y un mercado laboral donde el empleo tradicional pierde terreno frente al trabajo independiente y las nuevas plataformas digitales.

Ese fue el principal mensaje que dejó el Seminario Internacional FIAP–World Pension Alliance (WPA) 2026, celebrado en San José, Costa Rica, donde reguladores, administradores de fondos de pensiones, organismos internacionales y especialistas coincidieron en que los cambios estructurales que enfrenta la economía mundial exigen una revisión profunda de los modelos previsionales.

La cumbre, inaugurada por la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, reunió durante dos días a representantes de América Latina, Europa y Norteamérica para discutir sobre cómo responder a tres fenómenos que avanzan simultáneamente: el envejecimiento acelerado de la población, la irrupción de la inteligencia artificial y la transformación de las relaciones laborales.

Una presión sin precedentes sobre los sistemas de retiro

La advertencia de los expertos sobre lo que viene no es menor. Las proyecciones de organismos como las Naciones Unidas muestran que el número de personas mayores de 65 años se duplicará durante las próximas décadas, mientras que la relación entre trabajadores activos y jubilados continúa deteriorándose en prácticamente todas las economías desarrolladas y en buena parte de América Latina.

A ello se suma la rápida incorporación de tecnologías de inteligencia artificial que modificarán la demanda de empleo, la productividad y la forma en que millones de personas generan ingresos, factores que inciden directamente sobre las contribuciones a los sistemas de pensiones.

Guillermo Zamarripa, presidente de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), resumió el desafío durante el encuentro: «El mundo está cambiando más rápido que nuestros sistemas previsionales. La inteligencia artificial, la longevidad y la transformación del empleo están redefiniendo el contexto en que operan las pensiones, por lo que no basta con reaccionar: debemos anticiparnos».

Del rendimiento financiero a la resiliencia del sistema

Uno de los mensajes que cruzó buena parte de las ponencias fue que el éxito de los sistemas previsionales ya no dependerá únicamente de obtener buenos rendimientos financieros.

Los especialistas señalaron que será necesario incorporar nuevas estrategias de inversión, ampliar el universo de activos elegibles —incluidos los activos alternativos—, fortalecer la regulación y utilizar herramientas tecnológicas que permitan mejorar la administración del ahorro previsional.

Bajo dicho contexto, en los últimos años, grandes fondos de pensiones de Canadá, Australia, Países Bajos y los países nórdicos han incrementado su exposición a infraestructura, crédito privado, energía, bienes raíces y capital privado, como una forma de diversificar portafolios y mejorar los rendimientos ajustados por riesgo en horizontes de inversión de largo plazo.

La tendencia comienza a observarse también en algunos mercados latinoamericanos, donde los administradores buscan ampliar las fuentes de retorno en un entorno de menores tasas reales y mayor volatilidad financiera.

La cooperación internacional gana protagonismo

Otro de los aspectos destacados del encuentro fue la realización, por primera vez, de una conferencia conjunta entre la FIAP y la World Pension Alliance, la mayor red mundial de asociaciones que agrupa a proveedores y organizaciones de pensiones, como una señal de que los desafíos previsionales están dejando de abordarse exclusivamente desde una perspectiva nacional. La World Pension Alliance fue fundada formalmente en 2016, representa a más de 400 millones de afiliados y cerca de 5.000 entidades que administran billones de dólares en todo el mundo.

Karol Fernández, vicepresidenta ejecutiva de FIAP y presidenta de la World Pension Alliance, sostuvo que, aunque los sistemas previsionales presentan diferencias importantes entre países, los riesgos estructurales son cada vez más comunes y requieren cooperación internacional e intercambio de experiencias.

América Latina, el reto de la «tormenta perfecta»

Para América Latina, el reto resulta particularmente complejo. La región combina elevados niveles de informalidad laboral, bajas tasas de ahorro previsional y un acelerado proceso de envejecimiento demográfico, lo que limita la capacidad de financiar pensiones suficientes sin introducir reformas estructurales.

Al mismo tiempo, la expansión de la economía digital y del trabajo independiente plantea nuevos desafíos para incorporar a millones de trabajadores que hoy permanecen fuera de los sistemas contributivos.

En los hechos, y pese a los avances macroeconómicos en la región, que hacen muy distinta su economía respecto a la que se registraba en el último cuarto del siglo pasado, Latinoamérica tiene el reto de enfrentar en las próximas décadas una «tormenta perfecta» en sus sistemas pensionarios, y por lo tanto en su economía.

En ese contexto, los participantes coincidieron en que las futuras reformas deberán apoyarse en evidencia técnica, mayor cooperación internacional y marcos regulatorios suficientemente flexibles para adaptarse a una economía que evoluciona mucho más rápido que la legislación previsional.

Un debate que apenas comienza

Más allá de las conclusiones específicas del seminario, el encuentro dejó una señal clara para gobiernos, reguladores y administradores de fondos de pensiones: el principal riesgo ya no es únicamente financiar las jubilaciones del futuro, sino hacerlo en un entorno donde la inteligencia artificial, la longevidad y la transformación del empleo modificarán profundamente la forma en que las personas trabajan, ahorran e invierten durante las próximas décadas.

El uso de la IA en mercados privados choca con la fragmentación de los datos y la falta de experiencia

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

La intención aplicar la  inteligencia artificial se está acelerando en los mercados privados, pero que la preparación de los datos sigue siendo una limitación estructural, según la General Partners Outlook Survey 2026, elaborada por el proveedor tecnológico Allvue Systems.

Según las conclusiones de la encuesta, aunque la IA se ha convertido en una de las principales prioridades tecnológicas para 2026, menos de una cuarta parte de las firmas se consideran por encima de la media del sector en adopción de esta tecnología. La mayoría identifica como barreras la fragmentación de los datos, la falta de experiencia interna, la limitada integración de sistemas, las preocupaciones regulatorias y la persistencia de procesos manuales.

La encuesta, realizada en colaboración con Crisil Coalition Greenwich, se basa en entrevistas a 102 altos responsables de inversión y operaciones de firmas de private equity, crédito privado y capital emprendedor en Norteamérica y Europa. Solo el 8% de las organizaciones califican su madurez de datos como alta —es decir, bien organizada, integrada y fiable—, pese a que casi dos tercios de los encuestados reconocen que sería extremadamente o muy valioso poder consultar información de forma transversal entre sistemas y funciones. Según el informe, sin sistemas sólidos y bases de datos integradas, las inversiones en IA difícilmente se traducen en eficiencia operativa y rendimiento escalable.

Principales frenos

Los resultados llegan en un contexto de creciente presión para que los gestores operen con mayor rapidez y transparencia. Con una competencia por el capital cada vez más intensa y mayores expectativas de creación de valor, el 65% de los participantes considera que la tecnología avanzada tendrá el mayor impacto en sus operaciones durante los próximos doce meses. Además, el 62% prevé que la inversión en IA ocupará un lugar destacado en sus decisiones tecnológicas y en sus procesos de toma de decisiones durante ese periodo.

No obstante, la adopción se ve frenada por la limitada experiencia interna y por preocupaciones persistentes relacionadas con la precisión, la fiabilidad y el cumplimiento normativo. A estos factores se suman la escasez de recursos técnicos y el coste y la complejidad de la implementación.Entre los principales obstáculos actuales para la adopción de la IA, los encuestados señalan tres factores clave: la experiencia interna limitada entre los usuarios (64%), las dudas sobre la precisión o fiabilidad  de los sistemas (59%) y las preocupaciones regulatorias (38%).

“Nuestra encuesta de 2026 muestra que las firmas quieren hacer mucho más con sus datos y utilizar la IA para agilizar los flujos de trabajo, pero muchas se ven frenadas por una madurez de datos limitada. Esa brecha es ahora un problema competitivo. Para cerrarla, los GPs y LPs deben invertir estratégicamente en plataformas de datos e integraciones que incorporen inteligencia impulsada por IA en los flujos de trabajo diarios y conviertan la inversión en datos en mejoras medibles de las operaciones y del rendimiento”, afirma Ivan Latanision, Chief Product Officer de Allvue.

El informe también advierte de que las empresas siguen teniendo dificultades para lograr consistencia, visibilidad y medición en sus carteras, lo que limita tanto las mejoras de eficiencia a corto plazo como la creación de valor a largo plazo. Casi dos tercios de los encuestados (65%) citan la falta de coherencia en los informes de las empresas participadas como un desafío central, mientras que el 51% reconoce tener una capacidad limitada para hacer seguimiento de la creación de valor de forma estandarizada en toda la cartera.

Las prioridades

La encuesta refleja además un cambio en las prioridades de inversión en datos y tecnología. Las firmas reclaman conjuntos de datos más robustos y capacidades analíticas avanzadas, como el acceso a datos comparativos de alta calidad para comprender mejor las carteras, paneles de control flexibles y personalizables, analítica predictiva para apoyar decisiones orientadas al futuro y herramientas de valoración que mejoren la coherencia y la confianza en las evaluaciones de cartera.

Pese a estos retos, el estudio destaca un dato positivo: las firmas con una madurez de datos alta o muy alta tenían el doble de probabilidades de afirmar que sus retornos estaban muy por encima de la media durante los últimos doce meses en comparación con aquellas con una madurez promedio. Este hallazgo refuerza la importancia de contar con bases de datos sólidas para escalar la IA y operar con mayor rapidez y precisión.

“Estos datos dejan claro que los resultados de la IA se están definiendo mucho antes de que se implementen los modelos. Las firmas con una fuerte madurez de datos están mejor posicionadas para aplicar analítica con confianza y ofrecer información más útil a audiencias internas y externas. Estas bases permiten velocidad, coherencia y mejores decisiones de inversión a escala. Sin ellas, la IA sigue siendo un experimento en lugar de un motor de rendimiento”, señala Dmitri Sedov, Chief Data and Analytics Officer de Allvue Systems.

Cambio en la dinámica de trabajo

Los resultados también evidencian que aún queda un trabajo considerable para conectar los datos, garantizar su coherencia y permitir que fluyan entre sistemas, elementos clave para alcanzar una madurez avanzada. La dependencia de Excel continúa siendo una limitación estructural en la industria. El 56% de los encuestados reconoce seguir dependiendo de hojas de cálculo pese a haber invertido en sistemas específicos, incluso entre las firmas con una adopción de IA superior a la media. Esta situación sigue absorbiendo capacidad de las operaciones financieras, y el 70% reporta una carga de trabajo exigente impulsada por procesos manuales y flujos de trabajo basados en Excel.

Asimismo, las organizaciones afrontan dificultades para integrar datos entre sistemas internos, limitaciones de personal y la complejidad operativa de gestionar estructuras de fondos cada vez más sofisticadas. En conjunto, el informe subraya que, sin reducir la dependencia de Excel y mejorar la integración tecnológica, las firmas seguirán teniendo problemas para convertir la inversión en IA en un impacto operativo real.

“Las conclusiones muestran que la ambición por la IA en la industria de los mercados privados es generalizada, pero la preparación de los datos no ha avanzado al mismo ritmo. Ese desequilibrio se está volviendo insostenible. Con seis de cada diez firmas calificando su madurez de datos como solo promedio y casi un tercio considerándola baja, muchos GPs y LPs están desplegando IA en entornos que aún no están preparados para soportar escala, coherencia o retornos de inversión fiables”, explica Kevin McPartland, Head of Market Structure and Technology Research en Crisil Coalition Greenwich.

Denis Panel (Sycomore AM): “La confianza del inversor se gana con consistencia, no con promesas”

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaDenis Panel, CEO de Sycomore AM, que forma parte de la plataforma de gestoras de Generali Investments.

Frente a la profunda transformación que atraviesa la industria de gestión de activos, el gran reto para las gestoras es separarse del ruido y no subirse a cada tendencia a corto plazo que aparece. Para Denis Panel, CEO de Sycomore AM, que forma parte de la plataforma de gestoras de Generali Investments, además de acertar con la tenencia estructural, es clave mantener el enfoque de inversión disciplinado, una perspectiva de largo plazo y la convicción de que el análisis financiero y extrafinanciero generan valor cuando se combinan.

Muestra de esta convicción es que la firma ha pasado de gestionar 7.000 millones de euros en 2023 a más de 10.000 millones en 2026. Sobre cómo la firma está orientando este crecimiento y cuál es la hoja de ruta que la gestora se ha marcado en su plan estratégico a 2028 hemos charlado con Panel en nuestra última entrevista.

¿Cómo se logra el equilibrio entre adaptarse a las nuevas dinámicas globales y mantener la esencia de la firma?

Adaptarse a las nuevas realidades del mercado es esencial, pero nunca debe hacerse a costa de la coherencia. Nuestro plan Shaping 2028 busca precisamente reforzar nuestras capacidades sin renunciar a nuestro ADN. Formar parte de Generali Investments añade una dimensión valiosa: la fortaleza, los recursos y el alcance internacional de una plataforma líder, preservando al mismo tiempo la autonomía y la cultura basada en convicciones que definen a Sycomore AM.

Desde su perspectiva como CEO, ¿cuáles son los pilares fundamentales de su modelo de negocio?

La resiliencia empieza por tener claridad de propósito. Nuestro modelo de negocio se sustenta en tres pilares: una gestión activa basada en convicciones, una profunda integración del análisis extrafinanciero y un enfoque de relación a largo plazo con los clientes. En Sycomore AM creemos que la confianza se gana con consistencia, no con promesas. Los clientes esperan rendimiento, pero también transparencia, disciplina y la capacidad de navegar en condiciones de mercado cambiantes sin perder de vista los objetivos a largo plazo.

Nuestra filosofía “Human is Capital” refleja esta convicción. Invertimos en las personas, en la investigación y en las relaciones con los clientes porque el éxito sostenible proviene, en última instancia, de la calidad de las decisiones y de la fortaleza del compromiso colectivo.

Tras varios años de ajustes en la industria por el nuevo entorno de tipos de interés, estamos viendo un retorno de los flujos y una mejora notable en los resultados de Sycomore. Más allá del comportamiento del mercado, ¿qué factores específicos explican esta recuperación de la confianza de los clientes?

La mejora de nuestros resultados refleja mucho más que las condiciones de mercado. Hace tres años gestionábamos alrededor de 7.000 millones de euros; actualmente, gestionamos más de 10.000 millones. Este crecimiento es, ante todo, el resultado de una confianza renovada por parte de nuestros clientes. En los últimos tres años hemos avanzado en tres frentes: un fortalecimiento del rendimiento de nuestras estrategias, una recuperación de los flujos netos y una evolución de nuestra oferta de productos para responder mejor a las necesidades de los inversores. Creemos que los clientes buscan cada vez más a gestores que combinen disciplina de inversión, capacidad de adaptación y visión de largo plazo, y este impulso positivo refleja los resultados tangibles del esfuerzo de transformación que hemos llevado a cabo en toda la firma desde 2023.

Sycomore AM ha sido durante años una referencia en inversión sostenible, ¿cómo ha evolucionado la forma de gestionar la sostenibilidad?

Siempre hemos considerado el análisis ESG como una fuente adicional de información, no como un ejercicio separado. Hoy, el reto consiste en integrarlo con aún más eficiencia en el análisis fundamental y las capacidades tecnológicas.

A través de nuestro plan Shaping 2028, estamos reforzando la interacción entre los equipos de inversión, los analistas extrafinancieros y los expertos en tecnología. Los datos, las herramientas basadas en IA y las capacidades analíticas nos permiten procesar la información de manera más eficiente, mientras que el juicio humano sigue siendo central en las decisiones de inversión. Nuestro objetivo no es sustituir el análisis tradicional, sino enriquecerlo. La sostenibilidad debe seguir siendo pragmática, medible y orientada al rendimiento. Este enfoque integrado nos permite identificar mejor los riesgos, las oportunidades y la creación de valor a largo plazo.

La distribución y el análisis de datos se han vuelto tan críticos como la propia selección de activos. ¿Cómo lo están enfocando ustedes?

La distribución y los datos se han convertido en capacidades estratégicas para cualquier gestora de activos. Los inversores esperan interacciones más personalizadas, mayor transparencia y un acceso más rápido a la información relevante. Nuestro programa de transformación incluye el fortalecimiento tanto de los equipos de distribución como de nuestra infraestructura de datos. Un mejor análisis nos ayuda a comprender las necesidades de los clientes, mejorar la toma de decisiones y aumentar la eficiencia operativa en toda la organización.

De forma más amplia, estamos construyendo una plataforma más ágil, capaz de combinar la experiencia en inversión, la innovación tecnológica y la cercanía con el cliente. Esto es esencial no solo para ser competitivos hoy, sino también para seguir siendo relevantes durante la próxima década en un entorno cada vez más exigente.

La hoja de ruta de la firma parece girar en torno a cuatro pilares: innovación, impacto, tecnología y rendimiento. ¿Cómo se traducen estas prioridades?

Estas cuatro prioridades no son iniciativas independientes; se refuerzan mutuamente. La innovación nos permite desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades cambiantes de los clientes. La tecnología potencia nuestras capacidades de investigación y nuestra eficiencia operativa. El impacto nos ayuda a identificar empresas que crean valor sostenible. En Sycomore AM, no vemos el impacto y el rendimiento financiero como objetivos opuestos. Al contrario, las compañías que gestionan eficazmente el capital humano, los retos medioambientales y las relaciones con sus grupos de interés suelen estar mejor posicionadas para generar retornos a largo plazo.

Este enfoque se refleja en nuestra hoja de ruta de productos. Por ejemplo, estamos trabajando en el lanzamiento, antes de final de año, de un ETF activo innovador que combina la flexibilidad y accesibilidad de la estructura ETF con la experiencia de Sycomore AM en gestión activa y nuestras convicciones en inversión responsable. Nuestra ambición es ofrecer soluciones de inversión que combinen disciplina financiera, análisis prospectivo y una contribución positiva a la economía, creando valor para los inversores a lo largo del tiempo.

Bci ficha un nuevo gerente para su área de Distribución Institucional

  |   Por  |  0 Comentarios

LinkedInDiego Castro, gerente de Distribución Institucional de Bci. Diego Castro, gerente de Distribución Institucional de Bci

Tras cerca de seis años en el sell side, el jefe del área de distribución de la boutique financiera chilena ALTIS volvió al circuito de grandes instituciones financieras locales. El nuevo hogar de Diego Castro Gana, según informó a su red profesional de LinkedIn, es Bci, uno de los mayores bancos del ecosistema local.

El profesional se incorporó a la firma con el cargo de gerente de Distribución Institucional. Ahí, estará a cargo de la distribución de productos financieros de terceros para clientes del banco.

Castro aporta más de 12 años de trayectoria en el sector financiero, donde ha sumado experiencia en gestión de portafolios –manejando más de 500 millones de dólares en activos de clientes, señaló en su perfil– y representando a gestoras internacionales, con más de 7.500 millones de dólares invertidos en América Latina.

Antes de llegar a Bci, el ejecutivo trabajó como Head de Distribución de Servicios Financieros ALTIS. Ahí, estuvo a cargo de ese negocio tanto para los segmentos institucional como de gestión patrimonial.

Anteriormente, se desempeñó como portfolio manager en Banco Santander, donde fue responsable de la estrategia de asset allocation y decisiones de inversión para estrategias locales y extranjeras. En Grupo Security, trabajó como portfolio manager dedicado a las estrategias internacionales, y en Banco Penta, inició su carrera como analista de inversiones.

Las aseguradoras chilenas anticipan un auge en AUM en el negocio de rentas vitalicias

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

En un contexto en que se espera que el aumento de la cotización previsional, uno de los ejes principales de la reforma de pensiones aprobada en Chile el año pasado, traiga un aumento de los flujos a los vehículos de pensiones, las aseguradoras podrían captar miles de millones de dólares. Las compañías de seguros de vida tienen una participación relevante en el negocio previsional, a través de las rentas vitalicias, por lo que la reforma que está en proceso de implementarse no las deja indiferentes.

“En el mercado de capitales se espera un efecto significativo, dado que la mayor cotización previsional incrementará el volumen de ahorro previsional, y por lo tanto el de los activos gestionados por los inversionistas institucionales”, indicó la Asociación de Aseguradoras de Chile (AACH) en un reporte. Esto incluye a las AFPs, las compañías de seguros de vida y el nuevo vehículo colectivo creado por la reforma: el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).

Considerando sólo el aumentado de cotización, que lo llevará de 10% en 2024 a 16% en 2054, la estimación de la entidad gremial es que los activos pensionales administrados por las aseguradoras aumentarán un 5%, respecto a un escenario sin reforma. Esto equivale a UF 283 millones adicionales (11,6 billones de pesos chilenos o unos 12.000 millones de dólares).

Más adelante, a medida que el porcentaje adicional va aumentando, la expectativa del sector es que la diferencia suba a 16% para el año 2070. Con esto, el sistema de rentas vitalicias sumaría UF 1.786 millones (cerca de 73 billones de pesos o 77.000 millones de dólares).

“En el largo plazo, cuando la cohorte que empiece a cotizar el 2054 se jubile, luego de cotizar toda su vida laboral un 16% de su remuneración, se observará la mayor diferencia en activos respecto del escenario sin reforma, es decir un 60% adicional”, destacó la AACH en su reporte.

Un motor para los AUM

En la industria financiera en general califican como positivo el aumento de cotización, ya que aportará más recursos en la época de acumulación de los fondos de pensiones.

Estos activos tienen un peso relevante en el ecosistema financiero chileno, según recalcó la AACH, donde han alcanzado niveles muy altos en la última década. Con el auge de los fondos de pensiones y las rentas vitalicias tomando fuerza, las carteras pasaron de representar menos del 1% del PIB, a finales de los 80, al punto en que cerraron el año pasado, cerca del 90%.

A fines de 2025, acotaron en el informe, los fondos gestionados por las AFP ascendieron a cerca de 240.000 millones de dólares, mientras que las rentas vitalicias de las compañías de seguros de vida superaron los 80.000 millones de dólares. “Ambos han mostrado una recuperación tras su brusca caída en 2021-2022, producto de retiros extraordinarios aprobados en un contexto de pandemia”, acotaron.

Esto tendría un impacto en la economía real, dada la importancia de la industria de rentas vitalicias en el sistema previsional chileno. El rubro, comentaron, “canaliza cerca del 60% del ahorro previsional hacia inversiones de largo plazo, contribuyendo al financiamiento de proyectos de infraestructura, empresas y al desarrollo económico del país”.

Naturalmente, el gremio de AFPs también anticipa un auge en los flujos, producto del aumento de cotización. La estimación de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP) es que el sistema crecerá en 681 millones de dólares hacia agosto de 2028, cuando la tasa adicional alcance 1%. El volumen adicional de acercaría a los 40.000 millones de dólares en agosto de 2035, cuando la tasa de cotización adicional alcance a 4,5%.

Los desafíos de la nueva normativa

Si bien el aumento de cotización podría engrosar las carteras de las compañías de seguros que ofrecen rentas vitalicias, la reforma previsional que está en proceso de implementar Chile también trae consigo algunos desafíos para el sector.

La AACH recalcó en su reporte que la nueva normativa instaló –con el espíritu de aumentar la transparencia y la competencia– dos disposiciones con efecto directo en el régimen de rentas vitalicias. Ambas empezaron a regir en septiembre del año pasado.

La primera eliminó la posibilidad de que las compañías de seguros realicen ofertas externas a los clientes, asociadas a una oferta interna de rentas vitalicias en el SCOMP (Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión). “Cuando una persona cumple con los requisitos para pensionarse, accede a la plataforma SCOMP, en la medida que pueda financiar una pensión mensual de renta vitalicia de al menos UF 2 (en torno a 40.800 pesos o 42 dólares)”, explicaron.

Esto abre un flanco para el sector, considerando que más del 70% de las rentas vitalicias se contrataban mediante esta modalidad –que contempla un acuerdo bilateral entre el cliente y la aseguradora– antes de la reforma.

La segunda disposición relevante redujo el requerimiento de pensión mínima para poder optar por una renta vitalicia, desde UF 3 (unos 122.500 pesos o 126 dólares) a UF 2.

“Considerando las tablas de mortalidad y tasas de descuento actuariales vigentes, este umbral implicaba un saldo acumulado aproximado de 25 millones de pesos en la cuenta individual de capitalización. Con la entrada en vigor de la reforma, el umbral se redujo a UF 2 mensuales, equivalente a un saldo requerido cercano a 16 millones de pesos”, comentaron desde la AACH.

Esta modificación, agregaron, “amplía el universo de afiliados elegibles para la modalidad de renta vitalicia, incorporando a pensionados de menores saldos que antes quedaban excluidos del mercado”.

El consumo estadounidense sigue tirando: resistencia en un entorno de mayores costes

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

Los medios de comunicación han retratado al consumidor estadounidense como cada vez más cauto y presionado, aun cuando el gasto real se ha mantenido más sólido de lo que el sentimiento sugeriría. El conflicto en Oriente Medio ha empujado al alza los precios de la energía, y eso plantea una pregunta: ¿acabarán los hogares reduciendo su gasto y, de ser así, qué implicaría eso para los beneficios empresariales y para el crecimiento económico?

Cuando evaluamos la salud general del consumo y sopesamos los factores que lo respaldan, seguimos viendo un entorno fundamentalmente positivo. La imagen que surge de las transacciones con tarjeta de crédito, las tendencias del mercado laboral y las balance de los hogares no es la de un consumidor al borde del abismo; es la de un consumidor saludable que está ajustando, reasignando y continuando su gasto.

Lo que muestran los datos de gastos

Uno de los indicadores más útiles de la salud del consumidor proviene de los datos de gasto con tarjeta de crédito, que capturan la actividad en tiempo real a través de diferentes niveles de rentas y categorías. Visa y MasterCard proporcionaron actualizaciones a finales de mayo. Su mensaje fue coherente: las tendencias de gasto son estables a levemente acelerando.

Visa describió una «gran cantidad de resiliencia» en las categorías discrecionales y no discrecionales, en todas las bandas de gasto, con una ligera mejora continuada hasta mediados de mayo y más allá. MasterCard informó de un crecimiento continuo hasta mayo, con los consumidores realizando ajustes entre categorías. Estas tendencias indican que los consumidores no están reduciendo el gasto sino que se están inclinando algo hacia compras no discrecionales a medida que aumentan los precios de la energía.

La distinción importa. No estamos viendo angustia; estamos viendo presupuestación. Esto es especialmente cierto para los hogares donde la gasolina puede representar una mayor acción del gasto mensual. Pero la mayoría de los consumidores estadounidenses ha podido gestionar el aumento de los precios del gas y no ha reducido significativamente el gasto total. No pensamos que las bolsas de tensión se traduzcan automáticamente en un colapso más amplio de los consumidores.

Tres soportes subestimados

Hay tres factores que apoyan la salud del consumidor que a menudo se pasan por alto. Primero, la economía estadounidense es dramáticamente menos intensiva en energía de lo que solía ser. En comparación con los años 1980, 1990, 2000, o incluso la década de 2010, los hogares y las empresas requieren significativamente menos energía por dólar de actividad económica. Las energías renovables han crecido de forma constante en la combinación energética, y los mandatos de eficiencia de combustible han elevado los estándares de millas por galón para los vehículos durante la última década y media.

Para el hogar típico, la gasolina representa aproximadamente un 3 % a 4 % del gasto total. Un fuerte aumento de precios provoca un choque de cientos de puntos básicos en ese elemento – incómodo, pero manejable para la mayoría de los consumidores.

En segundo lugar, los salarios han superado la inflación desde 2022. Ese margen se ha estrechado recientemente, pero el efecto acumulativo de tres años de crecimiento real de los salarios ha fortalecido el poder adquisitivo (Exhibición 1). Además, el desempleo sigue siendo bajo en un 4,3 %, y las ofertas de trabajo siguen siendo considerables. Es un mercado laboral con baja velocidad – no mucha creación o pérdida de empleos – pero uno que es estable y no se está deteriorando. Además, los temores de que la inteligencia artificial (IA) pudiera canibalizar rápidamente el empleo no han aparecido en los datos agregados.

Lo que ha mostrado es productividad: la economía sigue mostrando fuertes ganancias de productividad, cada vez más amplificadas por la adopción de la IA en sectores mucho más allá de la tecnología. Las empresas de consumo que implementan la IA de manera efectiva en las operaciones y la interacción con los clientes ya están viendo los beneficios. El crecimiento salarial impulsado por la productividad apoya directamente al poder adquisitivo.

 

Tercero, las balance de los hogares están en una forma fuerte generacional (ver Figura 2). Casi el 40 % de las viviendas ocupadas por sus propietarios no tienen ninguna deuda hipotecaria. La renta variable de los hogares en inmuebles residenciales está en niveles históricamente elevados. Además, los años de ganancias compuestas de renta variable han creado un efecto riqueza significativo.

Además, los tipos de interés más altos, a menudo mencionados como un simple obstáculo, son en realidad un beneficio neto para los hogares con más activos que pasivos. Esos hogares ganan más en su efectivo/liquidez y rentas de renta fija.

Dónde vemos oportunidades

La incertidumbre en torno a la inflación y la energía ha llevado a una compresión múltiple en partes del sector de consumo. Hemos encontrado un valor atractivo en empresas de consumo discrecional durante el retroceso, particularmente en restaurantes, minoristas y nombres relacionados con viajes. Varias de estas empresas cotizan ahora por debajo de sus rangos de valoración históricos a pesar del crecimiento de los beneficios que sigue estando en línea con las normas a largo plazo y de los modelos de negocio que probablemente no serán interrumpidos por la IA.

Parte de la razón detrás de esto es que la preferencia de los consumidores por experiencias – viajes, cenas, entretenimiento en vivo – sobre bienes físicos se ha estado construyendo durante años. Hemos estado siguiendo la tendencia con nuestro propio método de clasificación (ver gráfico 3). La preferencia por las experiencias fue interrumpida solo por los confinamientos pandémicos y desde entonces se ha reanudado sin señales de desaceleración. Las empresas orientadas al sector de viajes siguen reportando una fuerte demanda, con debilidad concentrada en la región de Oriente Medio – proporcionando algunas pruebas de que los viajeros simplemente están redirigiendo el gasto a otros lugares. Estas tendencias sugieren que las personas prefieren gastar en el próximo viaje que en mejorar los productos del hogar.

Razones para tener confianza

En general, seguimos siendo constructivos respecto al consumidor, pero también selectivos y atentos.

No todos los consumidores están en la misma posición. Algunos hogares están manejando el entorno actual cómodamente, mientras que otros sienten más presión. Un conflicto prolongado que mantenga el petróleo a niveles elevados podría ser una verdadera limitación para el crecimiento económico, lo que refuerza la importancia de ser selectivo y centrarse en empresas alineadas con donde el gasto del consumidor sigue siendo más fuerte.

Los precios más altos de la energía han moderado parte del potencial de crecimiento económico impulsado por el consumidor. Pero los soportes subyacentes – balance de los hogares, crecimiento de los salarios reales, y un mercado laboral estable – permanecen intactos. Para los inversores dispuestos a mirar más allá de la incertidumbre a corto plazo, creemos que la renta variable orientada al consumidor sigue ofreciendo oportunidades de crecimiento atractivas.

 

 

Tribuna de Jeremiah Buckley y Joshua Cummings, gestores de cartera de Janus Henderson