Julián Zidan llega a Bolton Global Capital, con una trayectoria de más de 700 millones de dólares en relaciones institucionales

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Bolton Global Capital refuerza su apuesta por el mercado latinoamericano con la incorporación de Julián Zidan como asesor financiero, después de una trayectoria de más de 25 años en instituciones financieras internacionales, gestión de inversiones y relaciones con inversionistas institucionales.

El ejecutivo llega procedente de EFG Capital, donde se desempeñó como director ejecutivo de Instituciones Financieras para América Latina y encabezó relaciones con instituciones de seis países de la región por más de 700 millones de dólares. Su experiencia abarca Chile, Costa Rica, Honduras, México, Panamá y Perú, mercados en los que desarrolló vínculos con entidades financieras e inversionistas.

Su incorporación se produce en un momento en que Bolton busca ampliar su red de asesores independientes y fortalecer sus capacidades para atender a clientes con necesidades patrimoniales internacionales. La firma, fundada en 1985, reportaba más de 19.000 millones de dólares en activos de clientes, 55 oficinas afiliadas en el mundo y 135 asesores financieros a mayo de 2026, de acuerdo con información corporativa.

La cifra de 700 millones de dólares corresponde a las relaciones institucionales que Zidan encabezó en su anterior posición, y no necesariamente a activos que trasladará a Bolton con motivo de su contratación.

«Julián aporta una combinación excepcional de conocimiento de los mercados institucionales, sólidas relaciones en toda América Latina y un enfoque centrado en el cliente», señaló Steve Preskenis, CEO de Bolton Global Capital, quien destacó su experiencia en distintos mercados y su capacidad para asesorar a inversionistas sofisticados.

A la gestión patrimonial independiente desde la banca institucional

Antes de incorporarse a Bolton, Zidan pasó más de una década en Crédit Agricole Corporate & Investment Bank. En esa institución ocupó, entre otras responsabilidades, la dirección ejecutiva y la jefatura de Instituciones Financieras para América Latina, desde donde construyó y dirigió el negocio regional de la entidad.

Su trabajo comprendió asesoría en estrategias de inversión, financiamiento, liquidez y administración de riesgos, áreas que le permitieron desarrollar una perspectiva amplia sobre las necesidades de bancos, fondos de pensiones y otros participantes institucionales.

Su trayectoria también incluye responsabilidades ejecutivas en Banco Santander México, Citibank Private Bank e ING. En Santander estuvo al frente de las ventas institucionales y de fondos de pensiones privados, mientras que en ING se desempeñó como director de inversiones —CIO, por sus siglas en inglés— y administró una cartera de fondos de pensiones de aproximadamente 1.300 millones de dólares.

La combinación de experiencia institucional, conocimiento de los mercados regionales y contacto con clientes de alto patrimonio constituye uno de los principales elementos de su perfil profesional. Su incorporación también ilustra una vía de expansión para las plataformas independientes: atraer ejecutivos con experiencia en grandes entidades financieras que buscan desarrollar su actividad dentro de estructuras con mayor flexibilidad operativa.

Zidan explicó que su decisión responde a la posibilidad de combinar su experiencia institucional con una plataforma independiente de alcance global.

«La plataforma independiente de Bolton, su perspectiva global y su compromiso de dar prioridad a los asesores y a sus clientes se alinean perfectamente con la forma en que siempre he abordado este negocio», afirmó.

Una plataforma con alcance internacional

Bolton Global Capital opera como broker-dealer independiente registrado ante la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera de Estados Unidos (FINRA) y miembro de la Securities Investor Protection Corporation (SIPC). Los servicios de asesoría de inversiones se prestan a través de Bolton Global Asset Management, entidad registrada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

La firma ofrece acceso a los mercados financieros estadounidenses y globales, además de servicios de gestión patrimonial para clientes nacionales e internacionales. Su modelo busca dar soporte operativo y tecnológico a asesores que desarrollan sus propias relaciones con los inversionistas, en particular aquellos con patrimonios y necesidades financieras que trascienden las fronteras de un solo país.

En septiembre de 2026, Bolton anunció la selección de la plataforma tecnológica Black Diamond Wealth Solutions, de SS&C, para respaldar la expansión de su red de asesores y fortalecer las herramientas de gestión de carteras, elaboración de informes y atención a clientes.

La llegada de Zidan se suma a ese proceso de crecimiento. Para la firma, su experiencia en seis mercados latinoamericanos y sus antecedentes en instituciones financieras internacionales representan recursos para ampliar su actividad en una región donde los inversionistas y las familias con patrimonio elevado recurren a estructuras de inversión y asesoría cada vez más internacionales.

Zidan es licenciado en Administración de Empresas con especialidad en Finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y cuenta con las licencias Series 7 y 63 de FINRA.

Además de Buffett, ¿quiénes son las otras “leyendas” del mundo de las inversiones?

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El legendario Warren Buffett ha dejado la operación cotidiana de Berkshire y, de alguna manera, los mercados se han quedado sin un referente que por años los acompañó; sin embargo, la industria financiera tiene muchas otras figuras que transformaron la forma de entender el riesgo, el valor, los mercados y la construcción de patrimonio.

Ahora que Berkshire Hathaway ha entrado formalmente en una nueva etapa —Buffett fue nombrado presidente emérito el 18 de septiembre y Greg Abel mantiene el puesto de CEO— aparece una pregunta inevitable: ¿quiénes son las otras figuras que han construido escuelas de inversión capaces de trascender sus propios resultados? La respuesta no está en buscar otro Buffett.

De hecho, quizá esa sea la principal lección: el mundo de las inversiones no tiene una sola fórmula, tiene distintas escuelas: value investing, inversión macro, crédito, análisis cuantitativo, crecimiento, activismo corporativo y selección global de acciones.

Algunas de estas figuras administraron fondos durante décadas; otras construyeron instituciones; algunas se retiraron hace años y otras continúan participando activamente en los mercados. Pero todas dejaron algo más que una cuenta de resultados: una manera de pensar que sigue siendo estudiada por inversionistas profesionales. Estas son algunas de esas otras leyendas.

Peter Lynch: encontrar oportunidades donde otros no miran

Si Buffett convirtió el value investing en una filosofía casi universal, Peter Lynch hizo algo distinto: consiguió que millones de inversionistas comunes entendieran que la observación cotidiana también podía convertirse en una herramienta de análisis. Lynch dirigió el Magellan Fund de Fidelity entre 1977 y 1990. Durante esos 13 años, el fondo obtuvo un rendimiento anual promedio de 29,2%, frente a 15,8% del S&P 500, de acuerdo con Wharton. Su filosofía quedó condensada en una frase que se convirtió en parte del vocabulario de los mercados: “invest in what you know” (Invierte en lo que conoces).

Pero reducir a Lynch a esa frase sería simplificar demasiado su método. Detrás de la idea estaba una disciplina de investigación: observar empresas, entender sus negocios, identificar oportunidades de crecimiento y posteriormente analizar sus números. Lynch se retiró de Magellan en 1990, con apenas 46 años. Desde entonces se convirtió en uno de los grandes divulgadores de la inversión en acciones. Su legado quizá sea particularmente vigente en una época dominada por algoritmos, inteligencia artificial y grandes modelos cuantitativos: antes de comprar una acción hay que entender qué hace la empresa.

Howard Marks: el inversor que convirtió el riesgo en protagonista

Hay inversionistas conocidos por sus rendimientos. Howard Marks pertenece a una categoría distinta: es conocido también por cómo piensa y cómo escribe sobre el riesgo. Marks cofundó Oaktree Capital Management en 1995, después de haber desarrollado durante años experiencia en bonos de alto rendimiento, deuda distressed y convertibles.

Actualmente continúa como copresidente de Oaktree, pero su influencia va más allá de la administración de activos. Sus memorandos a inversionistas se convirtieron en textos de referencia dentro de la comunidad profesional, y libros como «The Most Important Thing» popularizaron una idea que parece sencilla, pero que resulta extraordinariamente difícil de ejecutar: invertir no consiste únicamente en buscar rendimiento, consiste en entender qué riesgos se están asumiendo para obtenerlo. La propia filosofía de Oaktree resume buena parte de su legado: un enfoque oportunista, orientado al valor y con control del riesgo, particularmente desarrollado en los mercados de crédito. Marks representa, en cierto sentido, la otra cara de Buffett: mientras Buffett construyó buena parte de su reputación alrededor de comprar extraordinarios negocios y mantenerlos durante mucho tiempo, Marks hizo de los momentos de estrés financiero y de la percepción equivocada del riesgo un terreno de oportunidad.

Seth Klarman: esperar también es una decisión de inversión

Seth Klarman es otro heredero directo de la tradición de Benjamin Graham, pero llevó el concepto de margen de seguridad hacia terrenos más amplios. Es CEO y gestor de cartera de Baupost Group, firma que fundó en 1982 y cuyas inversiones ha supervisado desde entonces. Baupost aplica una disciplina de valor con sesgo hacia situaciones especiales, incluyendo acciones públicas y privadas, deuda distressed, quiebras y bienes raíces.

Su libro «Margin of Safety», publicado originalmente en 1991, se convirtió en uno de los textos más buscados por quienes estudian el value investing. La enseñanza de Klarman tiene una característica particularmente incómoda para los mercados actuales: no invertir también puede ser una decisión de inversión. Cuando los precios no ofrecen suficiente margen de seguridad, el capital puede permanecer en efectivo hasta que aparezca una oportunidad. En una industria acostumbrada a medir el éxito por la cantidad de activos colocados y por la actividad de los gestores, esa paciencia constituye casi una provocación.

Stanley Druckenmiller: cuando la convicción pesa más que la etiqueta

Druckenmiller pertenece a una escuela completamente diferente. No construyó su reputación comprando compañías infravaloradas para mantenerlas durante décadas. Su terreno fue el macro investing: tasas de interés, monedas, ciclos económicos, política monetaria y grandes movimientos de mercado.

Al frente de Duquesne Capital Management obtuvo aproximadamente 30% anualizado entre 1981 y 2010 y no registró un año con pérdidas, según Morgan Stanley. Pero quizá lo más interesante de Druckenmiller no sea la cifra, sino su forma de pensar.

En una conversación reciente con Morgan Stanley explicó que no considera que ser contrarian sea una virtud por sí misma. El mercado puede tener razón muchas veces; lo importante, según su experiencia, es reconocer aquellos momentos en los que existe una convicción suficientemente fuerte como para apartarse de la mayoría.

Después de cerrar Duquesne Capital en 2010, continuó administrando su patrimonio a través de su family office. Druckenmiller representa una enseñanza distinta a la de Buffett: no todas las grandes inversiones necesitan décadas para madurar; algunas requieren identificar correctamente un cambio de régimen y tener la convicción para actuar.

Ray Dalio: convertir una filosofía en un sistema

Ray Dalio hizo algo que pocos inversionistas consiguen: transformó una filosofía personal en una institución. Fundó Bridgewater Associates en 1975 desde un departamento de dos habitaciones en Nueva York y la convirtió, con el paso de las décadas, en una de las grandes firmas de inversión alternativa del mundo. Dalio dejó el cargo de CEO en 2017, el de CIO en 2020 y la presidencia en 2021; actualmente se concentra principalmente en transmitir los principios desarrollados durante su carrera. Su aportación más conocida al mundo de las inversiones es el concepto de All Weather y el desarrollo de estrategias de risk parity, junto con una arquitectura de inversión basada en diversificación entre acciones, bonos, monedas y materias primas.

Pero su gran aportación conceptual quizá esté en otro lugar: la obsesión por convertir las decisiones de inversión en procesos repetibles. Bridgewater desarrolló sistemas que combinan investigación histórica, algoritmos, backtesting y juicio humano. La idea es sencilla: si los ciclos económicos se repiten con determinadas características, estudiar el pasado permite construir reglas para enfrentar escenarios futuros. Dalio convirtió así la experiencia del gestor en algo parecido a una ingeniería de decisiones.

Cliff Asness: cuando Wall Street se encuentra con la academia

Si Buffett representa la inversión basada en negocios y Marks la lectura del riesgo, Cliff Asness representa otra revolución: la inversión cuantitativa basada en evidencia estadística. Asness fundó AQR Capital Management junto con David Kabiller, Robert Krail y John Liew en 1998. Antes había sido director de investigación cuantitativa en Goldman Sachs. Su carrera está profundamente ligada a la investigación académica sobre factores como value, momentum, calidad y otras fuentes de rendimiento.

AQR nació precisamente de esa intersección entre economía, finanzas conductuales, datos y tecnología. Asness también ha defendido una idea que resulta especialmente importante en la era de la inteligencia artificial: un buen backtest no basta. En una entrevista publicada por el Journal of Portfolio Management, explicó que el desafío consiste en encontrar estrategias respaldadas tanto por evidencia estadística como por una explicación económica coherente. De lo contrario, el modelo puede terminar capturando simplemente ruido histórico. Su legado es, en esencia, una pregunta: ¿qué ocurre cuando la intuición del gestor puede ser convertida en datos, reglas y procesos que puedan ser comprobados?

Bill Ackman: el accionista que no se queda sentado

William Ackman pertenece a otra tradición: el activismo accionarial. Fundó Pershing Square Capital Management en 2004 y construyó una estrategia concentrada en un número relativamente reducido de compañías. Pershing Square señala que normalmente mantiene entre ocho y 12 posiciones principales, fundamentalmente en grandes compañías cotizadas de Norteamérica.

La filosofía es diferente de la diversificación convencional: seleccionar pocos negocios de alta calidad, estudiarlos profundamente y, cuando sea necesario, utilizar la posición accionaria para impulsar cambios operativos, financieros o de gobierno corporativo. El historial de Pershing Square también es parte de la conversación. Su documentación corporativa reporta que, desde 2004 hasta diciembre de 2025, el fondo Pershing Square, L.P. obtuvo un rendimiento anual compuesto y acumulado que superó materialmente al S&P 500 durante ese periodo, después de comisiones.

Ackman representa una evolución del papel del inversionista: no solamente asignar capital, sino intentar modificar el destino de la compañía en la que se invierte. Es una filosofía que puede producir enormes éxitos y también importantes controversias, precisamente porque el gestor deja de ser un accionista pasivo y se convierte en un participante activo de la estrategia empresarial.

John Templeton: comprar cuando el mundo quiere vender

Si hubiera que escoger a uno de los grandes precursores de la inversión global, sería difícil no mencionar a Sir John Templeton. Templeton comenzó su carrera en Wall Street en 1938 y en 1954 creó el Templeton Growth Fund, uno de los primeros grandes vehículos de inversión global. Su filosofía consistía en buscar oportunidades allí donde el pesimismo había llevado los precios a niveles extremos.

Su primera gran operación es casi una parábola del value investing: cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, pidió dinero prestado para comprar 100 acciones de 104 compañías que cotizaban a un dólar o menos. De esas 104 empresas, 34 estaban en bancarrota; solamente cuatro terminaron siendo inversiones completamente perdidas. El resultado de aquella filosofía se convirtió en leyenda. Según la John Templeton Foundation, una inversión de 10.000 dólares en el Templeton Growth Fund desde su creación, con dividendos reinvertidos, habría alcanzado aproximadamente 2 millones de dólares en 1992, cuando Templeton vendió la familia de fondos al Franklin Group.

Su legado es especialmente interesante hoy, cuando los inversionistas tienden a concentrarse en determinados países, sectores y compañías. Templeton enseñó que las mejores oportunidades no siempre están donde está el entusiasmo, sino donde el precio refleja un pesimismo que puede estar exagerado.

Las escuelas sobreviven a sus maestros

Vista en conjunto, esta galería explica algo importante sobre la salida de Buffett de la conducción de Berkshire: No existe un sucesor intelectual único. Lynch enseñó a mirar las empresas desde la vida cotidiana. Marks convirtió el riesgo en el centro de la conversación. Klarman llevó el margen de seguridad hasta sus últimas consecuencias. Druckenmiller demostró el poder de la inversión macro y la convicción. Dalio convirtió la diversificación y la gestión del riesgo en un sistema. Asness llevó la inversión hacia los datos y la investigación cuantitativa. Ackman transformó al accionista en agente de cambio corporativo. Templeton hizo del pesimismo global una fuente de oportunidades.

Son filosofías diferentes e incluso, en algunos casos, contradictorias, pero justamente por eso resultan relevantes. En realidad, todo indica que la industria de inversiones no está entrando en una era posterior a Buffett, sino que está entrando en una etapa en la que la influencia de Buffett convive con muchas otras maneras de entender cómo se crea y se protege el capital. Quizá esa sea la verdadera herencia de las grandes leyendas de la inversión: no haber dejado una fórmula para copiar, sino haber demostrado que detrás de los rendimientos extraordinarios suele existir una manera particular —y disciplinada— de pensar.

Buffett seguirá formando parte de esa historia desde Berkshire, ahora como presidente emérito y director. Pero mientras su silla cambia de ocupante, las distintas escuelas que ayudaron a construir la inversión moderna siguen activas. Y los mercados, como siempre, continuarán poniendo a prueba cada una de ellas.

¿Qué comisiones están asociadas a la gestión activa?

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Pixabay CC0 Public DomainAutor: AS Photography from Pixabay

Elegir un fondo de gestión activa implica pagar por el trabajo de un equipo que selecciona activos con el objetivo de superar a su índice de referencia. Ese servicio tiene un precio, y conocer de qué se compone es clave: los costos reducen directamente la rentabilidad que recibe el inversor, año tras año.

La comisión de gestión es el cargo más conocido. Se expresa como un porcentaje anual del patrimonio del fondo y remunera al gestor y a su equipo de análisis. El inversor no la paga de forma explícita: se descuenta a diario del valor de la participación, por lo que rara vez se percibe como un desembolso. Su importe varía según la clase de activo y la estrategia. Los fondos de renta variable especializados o de mercados emergentes tienden a ubicarse en la parte alta del rango, mientras que los de renta fija suelen ser más baratos.

La comisión de éxito. Algunos fondos, sobre todo los alternativos, cobran además una comisión vinculada a los resultados, según las condiciones del producto. Entre los mecanismos que pueden proteger al inversor están la tasa mínima de rentabilidad (hurdle rate), que debe superarse antes de cobrar, y la marca de agua (high-water mark), que impide cobrar de nuevo por recuperar pérdidas anteriores dentro del período de referencia establecido. No todos los fondos incorporan ambos mecanismos. Esta comisión busca alinear los intereses del gestor con los del cliente, aunque también puede incentivar la toma de más riesgo.

Comisiones de suscripción, reembolso y distribución

Algunas gestoras cobran un porcentaje al entrar o salir del fondo. Es un cargo puntual, que muchas clases de acciones eliminan, en especial las dirigidas a clientes institucionales.

Conviene distinguir también los costos de distribución. Una parte de la comisión de gestión suele destinarse al banco, la plataforma o el asesor que comercializa el fondo, mediante retrocesiones o comisiones de seguimiento. Las reglas de transparencia varían según la jurisdicción, por lo que vale la pena preguntar cuánto de lo que se paga remunera la distribución.

Costos de operación y otros gastos

Cada vez que el gestor compra o vende un activo, el fondo asume corretajes, diferenciales entre precio de compra y venta e impuestos sobre transacciones. A mayor rotación de la cartera, generalmente mayor costo. En muchos mercados estos gastos se informan por separado del ratio de gastos, de modo que el inversor debe buscarlos en la documentación. A ellos se suman los gastos de custodia, administración, auditoría y asesoría legal.

Cómo compararlas

La referencia más utilizada es el ratio de gastos totales, conocido como TER (total expense ratio). También se utiliza el indicador de gastos corrientes, aunque ambos pueden incluir conceptos distintos, especialmente respecto a las comisiones de éxito. Resumen buena parte de los cargos anuales, pero no todos los costos de invertir. Conviene revisar qué incluye cada indicador en la documentación del fondo.

Para dimensionar su impacto, un ejemplo sencillo: una inversión de 100.000 dólares con una rentabilidad bruta del 6% anual durante 20 años.Suponiendo rendimientos y costos constantes y reinversión de ganancias, sin impuestos, con un costo anual del 1,5%, el rendimiento neto sería del 4,5% y el capital final rondaría los 241.000 dólares. Con un costo del 0,2%, el neto sería del 5,8% y el resultado, cerca de 309.000. La diferencia, de unos 67.000 dólares, muestra cómo un porcentaje que parece pequeño se acumula con el tiempo.

Esto no significa que la gestión activa no justifique su precio. La pregunta relevante es si el valor agregado del gestor, medido después de comisiones y frente a su índice de referencia y a fondos comparables, compensa el costo adicional. Conocer cada componente permite al inversor formular esa pregunta con criterio y elegir con mayor información.

Jupiter lanza un fondo de crédito corporativo global que combina investment grade e high yield

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Foto cedidaHilary Blandy, gestora de inversiones de GMIB

Jupiter Asset Management ha lanzado el Jupiter Global Monthly Income Bond Fund para Reino Unido, Europa, US Offshore y Latinoamérica. Según explica, se trata de un vehículo gestionado por Hilary Blandy, quien desde septiembre de 2020 se encarga de administrar una estrategia similar en Reino Unido, el Jupiter Monthly Income Bond (MIB). Bajo su dirección, este fondo ha pasado de contar con menos de 50 millones de dólares a superar los 600 millones de dólares en activos bajo gestión, con una rentabilidad que lo ha situado en el primer cuartil entre los fondos comparables del sector IA £ Strategic Bond en la mayoría de los periodos analizados.

Este vehículo invierte en crédito corporativo global, combinando bonos investment grade, más seguros y de mayor calidad, con crédito high yield, de mayor riesgo. Mantiene una sensibilidad a los temas de interés de duración moderada. Su objetivo es ofrecer un flujo de rentas atractivo y consistente, evitando al mismo tiempo grandes fluctuaciones de valor en periodos de volatilidad en los mercados. Según explica la firma, a diferencia de muchos fondos de renta fija flexible, GMIB se mide frente a un índice de referencia específico diseñado a medida, que combina bonos investment grade de menor vencimiento y bonos high yield emitidos por compañías de mercados desarrollados. Este índice sirve como referencia a largo plazo para determinar el nivel de riesgo de crédito que asume el fondo y su sensibilidad a las variaciones de los tipos de interés.

Sin embargo, GMIB no sigue un enfoque basado en el índice de referencia para la asignación de activos. En su lugar, la gestora, construye activamente una cartera de entre 100 y 150 emisores cuidadosamente, seleccionados en estrecha colaboración con el equipo de análisis de crédito de Jupiter. La calificación crediticia media combinada del fondo se situará normalmente dentro de investment grade, mientras que la exposición a divisas extranjeras se cubrirá habitualmente respecto a la divisa base, minimizando así el posible impacto de las fluctuaciones de las divisas sobre la rentabilidad. Además, la empresa destaca la presencia internacional del GMIB, un subfondo UCITS de la SICAV Jupiter Global Fund, que está registrado en el Reino Unido, Irlanda, Alemania, Austria, Países Bajos, Italia, Francia, Luxemburgo, España, Portugal, Dinamarca, Finlandia y Suiza.

“Tenemos muy claro qué queremos ofrecer a nuestros clientes: unas rentas atractivas y consistentes con una baja volatilidad. Desde la pandemia, la inflación se ha mostrado persistente, el riesgo político se ha mantenido elevado y los mercados de deuda pública han registrado una mayor volatilidad. Este entorno ha supuesto un reto para muchos fondos tradicionales de renta fija flexible, pero la parte positiva es que los bonos ofrecen ahora rentabilidades más elevadas. Creemos que fondos como el nuestro, que pueden obtener potencialmente una rentabilidad atractiva asumiendo únicamente un riesgo moderado de tipos de interés y de crédito, están mejor adaptados a este nuevo entorno de mercado”, ha señalado Hilary Blandy, gestora de inversiones de GMIB. 

Por su parte, Piers Hillier, director de Inversiones (CIO) de Jupiter Asset Management, ha añadido: “Este lanzamiento supone una extensión natural de una capacidad ya consolidada en Jupiter. La estrategia se apoya en la experiencia y el historial de nuestro UK Monthly Income Bond Fund, trasladando la misma gestora, el mismo equipo de análisis de crédito y la misma filosofía de inversión a una base de clientes internacionales más amplia. Esta combinación de estructura, disciplina y análisis de crédito constituye un elemento central de nuestro enfoque. Nos da confianza en la capacidad del equipo para desenvolverse en distintos entornos de mercado, manteniendo al mismo tiempo el foco en ofrecer unas rentas atractivas con una volatilidad relativamente baja a lo largo del tiempo”.

 

Macquarie Asset Management lanza una oferta educativa sobre infraestructuras dedicada a asesores patrimoniales

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Macquarie Asset Management (MAM) anunció el lanzamiento de un programa educativo dedicado a asesores patrimoniales y centrado en infraestructuras privadas, con el fin de profundizar en su conocimiento sobre esta clase de activos y su papel en las carteras de los clientes. La primera entrega del programa, Inside Infrastructure: Charting the Asset Class, es un informe gráfico basado en investigaciones que analiza datos propios procedentes de las décadas de experiencia inversora de Macquarie en el sector.

Según destacaron en un comunicado, el programa combina contenidos educativos, investigaciones propias y perspectivas de los especialistas en infraestructuras de Macquarie Asset Management en una plataforma adaptada al mercado de gestión patrimonial. El lanzamiento de este programa educativo responde al aumento de inversores individuales cualificados que buscan una exposición directa a oportunidades de inversión en infraestructuras de nivel institucional, así como a la creciente necesidad de los asesores de contar con recursos para evaluar esta clase de activos, detallaron.

La oferta de contenidos abarcará desde los conceptos fundamentales hasta aspectos más avanzados, como el papel de las infraestructuras en la diversificación de carteras, su respuesta ante la inflación, el entorno de mercado actual y las oportunidades potenciales que ofrece a los inversores. El programa está diseñado tanto para perfiles introductorios como especializados, e incluirá una combinación de contenidos digitales, vídeos, seminarios web y otros formatos pedagógicos.

«Los asesores buscan herramientas que les ayuden a evaluar las oportunidades de los mercados privados y a comprender cómo encajan en la cartera general de un cliente», señaló Kimberly LaPointe, responsable global de Gestión Patrimonial en Macquarie Asset Management. «Este programa reúne en un solo lugar nuestra amplia experiencia, investigación y perspectivas de inversión, y nuestra primera entrega, Inside Infrastructure: Charting the Asset Class, proporciona a los asesores una base respaldada por datos para fundamentar su toma de decisiones. Nuestro objetivo es dotarles de los conocimientos necesarios para mantener conversaciones más profundas con sus clientes», agregó en la nota de prensa.

La primera entrega examina el comportamiento histórico de las infraestructuras privadas en diferentes entornos económicos y de mercado. Basándose en parte en datos propios de MAM —que abarcan transporte, servicios públicos y energía, infraestructuras sociales y digitales, energías renovables, residuos y reciclaje—, la investigación explora el papel potencial de las infraestructuras en la construcción de carteras, su resiliencia histórica durante periodos de tensión en los mercados, su relación con la inflación, los factores estructurales de crecimiento y el entorno actual de valoraciones. El estudio destaca la digitalización, la descarbonización, la demografía y la desglobalización como cuatro fuerzas estructurales que moldean la demanda de infraestructuras a largo plazo.

Esta iniciativa se enmarca en el esfuerzo global de MAM por trasladar su experiencia institucional en infraestructuras al mercado de gestión patrimonial. MAM es un referente mundial en la inversión en infraestructuras y se ha aliado con gestores patrimoniales globales para ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de los inversores particulares. Estas estrategias buscan potenciar la diversificación y el rendimiento potencial, aplicando el mismo enfoque de creación de valor que utiliza MAM en sus soluciones institucionales.

MFS Investment Management: Mantengan la calma y continúen diversificando

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Los mercados mundiales de renta fija se adentran en una fase más compleja. Los bancos centrales están siguiendo trayectorias cada vez más divergentes, persisten los riesgos geopolíticos y el ciclo de inversión en la IA continúa transformando tanto las economías como los mercados de capitales. Al mismo tiempo, el aumento de los rendimientos ha generado atractivas oportunidades de ingresos para los inversores dispuestos a mantener la disciplina y adoptar un enfoque selectivo. En nuestra opinión, el reto consiste en encontrar un equilibrio entre las oportunidades derivadas de los rendimientos elevados y la creciente dispersión del mercado, en un contexto de incertidumbre política y de riesgos estructurales en constante evolución.

Japón ha pasado a ser el epicentro de los mercados mundiales de renta fija

El país nipón se perfila ahora como un motor clave de los mercados mundiales de renta fija, a medida que el país prosigue con su transición para dejar atrás décadas de desinflación y crecimiento débil. La inflación se sitúa por encima del objetivo del Banco de Japón, mientras que el crecimiento salarial, las entradas de capital y el repunte de la actividad económica justifican una mayor normalización de la política monetaria. Creemos que la tendencia de los tipos de interés japoneses es alcista, aunque el ritmo es incierto. Es probable que el yen siga viéndose influido por las expectativas cambiantes en torno al calendario y la velocidad de los ajustes en materia de política monetaria, la intervención oficial y los flujos de capital. En lugar de una perspectiva unidireccional sobre el tipo de cambio, prevemos una mayor volatilidad a medida que los mercados evalúen la rapidez con la que el Banco de Japón reduce la brecha con respecto a otros grandes bancos centrales.

La escasez está transformando el panorama de las inversiones

El tema de la escasez ofrece un marco útil para comprender el entorno actual del mercado mundial. La escasez de materias primas sigue influyendo en las expectativas de inflación, ya que los mercados energéticos, los metales industriales y los suministros agrícolas se ven afectados por las perturbaciones geopolíticas y las limitaciones del suministro. Al mismo tiempo, la expansión de la infraestructura de la IA está provocando escasez de energía, agua, mano de obra y emplazamientos adecuados para los centros de datos, lo que añade una presión inflacionista adicional. Puede que los más importante sea que los inversores se enfrentan ahora a una escasez de capital.

Los gobiernos, las empresas y los proyectos de infraestructuras de la IA compiten por obtener financiación en un momento en el que muchos proveedores tradicionales de capital tienen sus propias necesidades de financiación. En nuestra opinión, esta situación ayuda a explicar por qué los inversores exigen rendimientos reales más elevados y por qué los tipos podrían mantenerse en cotas altas a menos que se produzca un episodio significativo de aversión al riesgo.

La IA y el crédito privado están generando nuevas fisuras

El ciclo de inversión en la IA plantea una de las oportunidades y uno de los riesgos más importantes en el ámbito de la renta fija. Por un lado, el gasto relacionado con la IA favorece el crecimiento, los beneficios empresariales y los fundamentales del crédito. Por otro lado, la magnitud de la financiación necesaria está dando lugar a una emisión de deuda considerable, lo que aumenta la concentración en determinados segmentos del mercado y contribuye a una creciente dispersión entre emisores y sectores. Creemos que, en consecuencia, la selección de valores y el análisis del valor relativo están cobrando una importancia cada vez mayor.

El crédito privado constituye otro ámbito que merece una atención especial, ya que el aumento de los rendimientos y la rentabilidad cada vez más diferenciada entre los emisores de menor calidad sugieren que podrían estar apareciendo vulnerabilidades tras unos diferenciales a nivel de índice que, por lo demás, se muestran resistentes. Las liquidaciones forzadas por parte de grandes inversores institucionales o las dificultades de refinanciación en los próximos años podrían poner de manifiesto nuevas debilidades que aún no se reflejan plenamente en los mercados en general.

Posicionamiento para un entorno de renta fija más selectivo

Las perspectivas en materia de duración se han complicado y consideramos que los inversores deberían prestar mayor atención a las oportunidades de valor relativo, en lugar de a las perspectivas generales sobre la dirección de la duración. En Estados Unidos, el posicionamiento en la curva sigue resultando más atractivo que la exposición directa a la duración, dada la incertidumbre que rodea a la política de la Reserva Federal. En Europa, los mercados parecen estar descontando una trayectoria de política monetaria más agresiva de lo que justifican los fundamentales del crecimiento, lo que genera oportunidades en otros tramos de la curva. Seguimos apreciando el valor de la duración en el Reino Unido, especialmente, en el tramo central de la curva, mientras que los bonos locales de los mercados emergentes ofrecen diversificación, rendimientos reales atractivos y posibles oportunidades derivadas de una flexibilización de la política monetaria.

En los mercados de crédito, nos decantamos por el segmento «investment grade» como posición principal, al tiempo que mantenemos una duración más corta en los diferenciales. Asimismo, seguimos detectando oportunidades en determinadas empresas y entidades soberanas de los mercados emergentes, así como en los segmentos de mayor calidad del mercado de alto rendimiento estadounidense.

En cuanto a las divisas, el dólar estadounidense podría verse respaldado de forma táctica por los diferenciales de los tipos de interés, un crecimiento más sólido y la demanda de activos refugio, aunque las perspectivas estructurales a largo plazo parecen menos interesantes.

Conclusión

Creemos que los activos de renta fija mundial siguen ofreciendo oportunidades atractivas, a pesar de que la incertidumbre sigue siendo elevada. El aumento de los rendimientos permite a los inversores construir carteras con características de renta muy atractivas sin asumir un riesgo excesivo, mientras que la creciente dispersión genera un abanico más amplio de oportunidades para los gestores activos.

En este contexto, mantener la liquidez, la diversificación y un carry defensivo sigue siendo un enfoque prudente. De este modo, los inversores pueden beneficiarse de unos ingresos atractivos en la actualidad, al tiempo que conservan la flexibilidad necesaria para aprovechar las futuras perturbaciones cuando evolucionen las perspectivas relativas a los bancos centrales, la geopolítica y la temática de la IA. Creemos que la paciencia, la selectividad y un enfoque diversificado a escala mundial serán las herramientas más eficaces para afrontar la próxima fase de los mercados de renta fija.

 

 

Tribuna de Pilar Gómez-Bravo, co-CIO de renta fija de MFS Investment Management, y Benoit Anne Director ejecutivo sénior, responsable de Perspectivas del mercado de MFS

 

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Insigneo sondea sus próximos pasos: mira nuevos segmentos de patrimonios y a Panamá

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Foto cedidaRaúl Henríquez, presidente y CEO de Insigneo (fuente: web institucional)

La historia de crecimiento sostenido que ha trazado Insigneo Wealth en los nueve años que han pasado desde su fundación ha ido acelerando el paso en los últimos años, plantando su bandera en una variedad de países latinoamericanos y consolidándose en el mercado US Offshore, desde su centro neurálgico en Miami. Ahora, mirando hacia los pasos del futuro, hay algunos espacios que les llaman la atención. Uno de ellos es ampliar la banda de patrimonios que atienden –en ambas direcciones–, con miras a expandir la oferta a nuevos segmentos, y otro es uno de las principales plazas de Centroamérica: Panamá.

“Creo que tenemos un buen dominio en el segmento del high net worth, de 1 a 5 millones de dólares”, comenta Raúl Henríquez, presidente y CEO de la firma, en conversación con Funds Society, “y veo con inquietud y curiosidad los otros dos espacios”.

Minutos después de su presentación en el primer evento que realizó la firma en Chile –en un roadshow andino que coronó las nuevas capacidades de Insigneo en la región–, el máximo ejecutivo de la compañía de gestión patrimonial indica que están mirando con atención los espacios de patrimonios bajo 500.000 dólares –un segmento cada vez más competitivo en América Latina– y también los clientes entre 10 y 20 millones de dólares.

Para este último segmento, reflexiona Henríquez, la historia se está repitiendo. Esto, explica, porque están viviendo una dinámica que enfrentaron los inversionistas de 1 a 2 millones de dólares hace años. “Nos parece que los grandes bancos están a más no poder, con la riqueza que ha crecido a tal nivel”, asegura, con un exceso de demanda y una oferta limitada en la industria de banca privada.

Esta historia que hace eco del pasado augura oportunidades para Insigneo. Esta es la dinámica, recuerda Henríquez, “que nos permitió realmente salir del anonimato a convertirnos en un jugador relevante”.

Para poder captar negocio en esos dos frentes, la estrategia de la firma sigue por el lado de potenciar las capacidades humanas con tecnología y atraer a los mejores banqueros disponibles. El foco está en profesionales que se alineen con el modelo de servicio de la firma basada en Miami, que vean en Insigneo “un mejor ambiente para desarrollarse y potenciar su máxima capacidad”, según describe.

Apuesta por América Latina

El contexto en que se enmarcan estas ambiciones es uno donde la firma está apostando fuertemente por el negocio de wealth management en América Latina, ofreciendo una asesoría anclada en una fuerte oferta de soluciones offshore. Esta relación con la región, relata Henríquez, también es uno de los vectores que ha apoyado el crecimiento de Insigneo Wealth.

Por lo general, explica, cuando muchas firmas internacionales ven la región, “hay un arbitraje importante entre la perspectiva y la realidad”. Y esa percepción se ha convertido en una ventaja para la compañía que lidera Henríquez. “Eso nos ha permitido aprovechar ese espacio de una manera asombrosa. Y ojalá que siga así”, comenta.

Una seguidilla de adquisiciones en los últimos años ha dejado a la empresa con una fuerte red en el vecindario. Con más de 500 profesionales de las inversiones –atendiendo a 45.000 clientes, con un AUM de 38.000 millones de dólares–, la firma cuenta con operaciones en Colombia, Venezuela, Perú, Chile, Argentina y Uruguay.

“Ahora le hemos dado énfasis a los mercados que, con la transacción de Vector, nos dieron mayor relevancia, como Perú, Chile y Colombia”, comenta Henríquez, con el telón de fondo del Metropolitan Santiago Convention & Event Center. Eso sí, recalca que “siempre Argentina y Uruguay siguen siendo muy relevantes”.

Mirando hacia delante tienen la mirada puesta en Centroamérica. “Estamos viendo Panamá como un espacio interesante”, asegura el presidente y CEO de Insigneo, agregando que están evaluando tanto la opción de abrir una oficina como la alternativa del crecimiento inorgánico. “Creo que pronto estaremos por ahí”, asegura.

Con todo, en la compañía no pierden la fe en el potencial del wealth latinoamericano. “Latinoamérica crece, contra viento y marea, con sus vaivenes políticos, pero crece en riqueza y hay que atenderlo”, recalca Henríquez.

En los últimos años, la adquisición de activos ha ayudado a la compañía de gestión patrimonial a robustecer esta presencia regional. Entre 2022 y 2023, compraron los vehículos de Citi International Wealth Management en el vecindario y activos del área de International Wealth Management de PNG. La compra de VectorGlobal Wealth Management Group –una empresa con clientes de Chile, México, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Estados Unidos y Canadá– sumó a este robustecimiento este año.

MLT: tres letras tan poderosas como desconocidas en Chile

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En Chile hay tres letras que pueden valer más que muchos consejos de inversión y que casi nadie conoce: MLT, el Mandato de Liquidación y Traspaso. Detrás de esa sigla está una de las herramientas tributarias más potentes que tiene hoy el inversionista chileno: La posibilidad de cambiar de fondo mutuo postergando el pago de impuestos, lo que mejora inmediatamente la rentabilidad percibida por los inversionistas, ya que ésta no solo depende del desempeño de los mercados, sino que también del pago de impuestos asociado a esos retornos.

El artículo 108 de la Ley de Impuesto a la Renta establece que la ganancia obtenida al rescatar cuotas de un fondo mutuo es renta y paga impuestos. Hasta ahí, nada nuevo. Pero el mismo artículo agrega una excepción: si el inversionista liquida sus cuotas para reinvertir ese dinero en otro fondo mutuo, esa operación no se considera rescate. No hay ganancia realizada y no hay impuesto que pagar. La condición es que el dinero nunca pase por las manos del inversionista y que el traspaso se instruya mediante un mandato formal a la administradora. Ese mandato es el MLT.

La consecuencia es enorme. Un inversionista puede moverse de un fondo conservador a uno más agresivo, cambiar de estrategia, rebalancear su cartera o incluso cambiarse de administradora, postergando el pago de impuestos, el que recién se pagará cuando el dinero salga definitivamente del mundo de los fondos mutuos.

Para una persona ordenada, con un plan financiero de largo plazo, esa pausa puede durar décadas. En la práctica, puede ser casi una postergación indefinida. Y postergar impuestos no es un detalle técnico. Es plata que sigue trabajando y generando rentabilidad, en lugar de irse al Fisco a mitad de camino. El interés compuesto hace el resto.

Dicho de otra forma, un fondo mutuo invertido a través de MLT no es el mismo producto que un fondo mutuo rescatado y vuelto a comprar. Es un vehículo de inversión con un beneficio tributario que pocas alternativas pueden igualar.

¿Por qué entonces casi nadie lo usa? La respuesta es incómoda, pero simple. Para las administradoras, un MLT es trabajo operativo adicional: formularios, validaciones, coordinación con otras instituciones y trazabilidad del costo tributario de cada cuota. Y no reciben un peso extra por hacerlo. Si además el cliente se lleva su dinero a otra administradora, el incentivo es aún menor. Por eso rara vez lo ofrecen. La opción por defecto sigue siendo el rescate, y el rescate gatilla impuestos.

El resultado es que solo un grupo reducido de inversionistas bien asesorados conoce el mecanismo y lo exige. El resto paga impuestos que podría haber postergado, simplemente porque nadie le contó que tenía otra alternativa.

Hasta hoy, el MLT tiene una frontera. Funciona entre fondos mutuos, pero no entre un fondo mutuo y un fondo de inversión. Para el inversionista, ambos son muy parecidos: un vehículo colectivo, administrado profesionalmente, con una estrategia definida. Para la ley, son empaquetamientos distintos. Por eso, si alguien quiere pasar de un fondo mutuo a un fondo de inversión, debe rescatar, reconocer la ganancia y pagar impuestos antes de reinvertir. Esa barrera limita las decisiones de inversión por razones puramente tributarias, justo cuando los fondos de inversión dan acceso a activos como deuda privada, inmobiliario o infraestructura, cada vez más relevantes en una cartera bien construida.

El proyecto de ley de mercado de capitales conocido como MK4 propone derribar esa frontera. Si se aprueba, el diferimiento del artículo 108 se extenderá a los fondos de inversión públicos. Un inversionista podrá moverse entre fondos mutuos y fondos de inversión sin gatillar impuestos, mientras el capital siga invertido. Es una buena noticia. Ordena el sistema en torno a lo que realmente importa, la decisión de inversión, y no la forma jurídica del vehículo.

Pero una buena ley no sirve de mucho si nadie la usa. El MLT lleva años disponible y sigue siendo desconocido para la gran mayoría. Si el MK4 amplía su alcance y la industria mantiene la misma pasividad, el beneficio volverá a quedar en manos de unos pocos.

Por eso el llamado es doble. A los inversionistas: antes de rescatar un fondo, pregunte si puede traspasar vía MLT. A la industria: ofrecer esta alternativa no es un favor, es parte de dar una buena asesoría. Porque tres letras, bien usadas, pueden marcar una gran diferencia en el patrimonio de una familia.

Los mercados privados cambian de mapa: geopolítica, infraestructura e IA redefinen la inversión

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La geopolítica dejó de ser una variable que los inversionistas observan desde lejos. La desglobalización ya no significa necesariamente menos actividad económica, sino una redistribución de las cadenas de suministro; en este sentido la infraestructura dejó de ser sinónimo exclusivo de carreteras, aeropuertos o servicios regulados, hoy la inteligencia artificial está obligando a replantear incluso negocios considerados defensivos, y el crédito privado comienza a separar con mayor claridad a los gestores capaces de originar y administrar riesgo de aquellos que simplemente se beneficiaron de la abundancia de capital.

Ese fue, en buena medida, el hilo conductor del segundo día de trabajo del Alternatives Summit by LarrainVial and CIO Invest, en el que inversionistas y gestores internacionales analizaron desde el impacto de la geopolítica sobre el private equity hasta la transformación de la infraestructura y los nuevos desafíos para el crédito privado.

El debate comenzó con una conclusión que habría sido difícil de imaginar hace algunos años: la macroeconomía y la geopolítica sí importan —y cada vez más— para el capital privado.

En el panel Geopolitics as a Portfolio Variable: Defense, Industrials & the Reshoring Premium, los participantes coincidieron en que las tensiones entre grandes potencias, la modernización militar, la relocalización de cadenas productivas y la necesidad de contar con proveedores confiables están modificando directamente las oportunidades de inversión.

La discusión pasó rápidamente de lo macro a lo micro. La guerra en Ucrania, por ejemplo, está cambiando la naturaleza de la actividad militar y creando oportunidades para empresas capaces de trasladar tecnologías desarrolladas en Europa hacia Estados Unidos. Entre los ejemplos mencionados estuvieron compañías alemanas vinculadas con tecnologías de misiles y drones.

Pero quizá uno de los puntos más relevantes para México apareció cuando el debate llegó al reshoring y al friend-shoring. Para los inversionistas, México sigue siendo una alternativa atractiva para las compañías estadounidenses que buscan reducir su exposición a Asia. Incluso con la incertidumbre comercial, la proximidad geográfica mantiene al país dentro de la ecuación de inversión.

La lógica que plantearon los participantes es más amplia que la relación bilateral entre México y Estados Unidos: el verdadero eje de reorganización de las cadenas productivas sería, en su visión, el que divide a China y Occidente, con Estados Unidos, Europa y sus aliados latinoamericanos formando parte de una red económica cada vez más integrada. El cambio no es solamente geográfico. También está modificando el atractivo de cierto tipo de compañías.
Los gestores señalaron que buscan negocios vinculados con necesidades de largo plazo, como la modernización de la defensa, las comunicaciones seguras, la resiliencia espacial y determinadas áreas de tecnología gubernamental. El objetivo es evitar inversiones cuyo atractivo dependa exclusivamente de una prioridad política o presupuestaria temporal.

En ese contexto, incluso una compañía con un solo cliente puede ser considerada defensiva si su producto es crítico, existe una base instalada difícil de sustituir y cuenta con contratos o necesidades de mantenimiento de largo plazo. La concentración, en otras palabras, no necesariamente equivale a mayor riesgo si detrás existe una demanda estructural y difícil de reemplazar.

La selectividad también apareció en las valoraciones. Los múltiplos de las compañías relacionadas con defensa y electrónica han aumentado, llegando en algunos casos a acercarse a 20 veces EBITDA, según los participantes. Frente a ese encarecimiento, algunos gestores están dispuestos a pagar precios elevados cuando consideran que existe suficiente crecimiento orgánico y capacidad de adquisiciones para reducir el múltiplo de entrada mediante estrategias de buy-and-build. Otros, en cambio, prefieren desplazarse hacia sectores donde todavía encuentran una mejor relación entre precio y potencial de creación de valor.
En esta línea, aparece el potencial de la inteligencia artificial como palanca de generación de valor, el consenso no fue que la IA vaya a sustituir indiscriminadamente a las empresas existentes, sino que está cambiando la naturaleza de la competencia. En tecnología gubernamental, por ejemplo, puede acelerar la modernización de sistemas heredados y abrir espacio tanto para los operadores establecidos como para nuevos participantes. La capacidad de combinar experiencia sectorial, tecnología y conocimiento de los clientes se vuelve así una fuente de valor.

La misma cautela apareció frente al auge de los centros de datos. Algunos inversionistas prefieren no apostar directamente por negocios cuya suerte dependa completamente del crecimiento del capex asociado con la IA. En cambio, buscan los llamados «picks and shovels»: empresas que suministran productos y servicios necesarios para esa expansión, pero cuya supervivencia no dependa exclusivamente de que el auge de los centros de datos continúe al mismo ritmo.

La infraestructura ya no cabe en una definición tradicional

La conversación encontró continuidad en el panel Investing in the Backbone of Tomorrow: Infrastructure in a Changing World. Aquí la pregunta dejó de ser qué activos son infraestructura para pasar a una más relevante para los inversionistas: ¿qué necesidades esenciales de la economía requieren capital, tienen barreras de entrada y pueden sostener flujos de efectivo previsibles?

La respuesta amplía considerablemente el universo. Hace dos décadas, la infraestructura podía asociarse principalmente con carreteras, aeropuertos o ferrocarriles. Después llegaron las redes de fibra óptica, ahora los centros de datos, las baterías, la energía para instalaciones digitales e incluso determinados negocios de arrendamiento de equipos pueden formar parte de esa categoría.

El criterio, explicaron los participantes, no debería ser la etiqueta del activo sino la existencia de una necesidad esencial, barreras de entrada, capacidad de crecimiento mediante capex y previsibilidad de los flujos de efectivo.

La expansión de los centros de datos es quizá el mejor ejemplo de esta transformación, que comenzaron a invertir en el segmento desde 2016, cuando la expansión de la nube empezó a generar una demanda estructural por instalaciones críticas. Pero, el mensaje fue igualmente claro: un gran tema no garantiza una buena inversión.

Los inversionistas deben considerar la ubicación del activo, la disponibilidad de energía, la cadena de suministro, la financiación, la inflación, la concentración de clientes y la capacidad del equipo gestor para ejecutar proyectos complejos. Un activo puede pertenecer a un sector extraordinariamente atractivo y, aun así, ser una mala inversión.

La desglobalización también apareció aquí bajo una perspectiva diferente. Para los gestores de infraestructura, la fragmentación de las cadenas de suministro no necesariamente destruye oportunidades: puede crear nuevas necesidades de resiliencia en manufactura, distribución, logística y almacenamiento.

«La desglobalización es un factor de disrupción, pero no significa que vaya a recortar la actividad económica; simplemente la redirige», fue una de las ideas centrales del panel. Y esa redirección también está cambiando el concepto de infraestructura. Servicios considerados secundarios hace una década pueden convertirse en activos esenciales cuando las empresas y los gobiernos buscan reducir vulnerabilidades en sus cadenas de suministro.

La infraestructura, por tanto, comienza a adquirir un papel que va más allá de ofrecer rendimiento: se convierte en una forma de invertir en la resiliencia de la economía.

El crédito privado entra en una etapa de selectividad

El último gran tema del día llevó esa misma lógica al crédito privado. En el panel Private Credit: Separating Signal from Noise in a Crowded Market, la discusión partió de un mercado que durante años recibió cantidades crecientes de capital y que ahora enfrenta una etapa distinta: menores diferenciales, mayor competencia, presión sobre algunas carteras y un entorno de tasas diferente al que acompañó buena parte de las originaciones recientes.

La conversación señaló que el mercado pasó de una situación de abundancia a una de mayor escasez. Durante el periodo de abundante capital, la competencia por colocar dinero llevó a una relajación de términos, mayores niveles de apalancamiento y, en algunos casos, a una menor calidad crediticia de las nuevas operaciones. El cambio actual, paradójicamente, puede ser una buena noticia para los gestores más selectivos: menos capital persiguiendo operaciones puede traducirse en diferenciales más amplios, mejor documentación y mejores condiciones para los prestamistas.

El verdadero examen, sin embargo, está en las añadas de 2021 y 2022, originadas en un contexto de tasas extraordinariamente bajas. Lo cual puso el acento en algo que puede ser decisivo para diferenciar a los gestores: el análisis del crédito no termina cuando se firma el préstamo.

La detección temprana de señales de deterioro, la capacidad de intervenir antes de que un problema se convierta en una crisis y contar con equipos especializados en reestructuración forman parte de la gestión del riesgo. La cultura interna también importa: los analistas deben tener incentivos para advertir que una operación comienza a deteriorarse, en lugar de ocultar el problema por haber participado originalmente en su aprobación.

La IA añadió otra capa a la discusión. El software continúa siendo atractivo para el crédito privado por sus ingresos recurrentes, márgenes y generación de efectivo, pero la tecnología está creando ganadores y perdedores. Por eso, la evaluación ya no puede limitarse a observar el crecimiento histórico de una compañía. Los gestores están buscando negocios con un moat suficientemente fuerte para resistir la sustitución tecnológica: software crítico para operaciones, con datos sensibles, barreras regulatorias o elevados costos de cambio.

En otras palabras, el riesgo no está necesariamente en prestar a una empresa de software; está en prestar a la empresa de software equivocada. Y ese fue quizá el mensaje que terminó conectando los distintos debates del segundo día: en un mercado donde abundan las grandes narrativas —defensa, reshoring, infraestructura, centros de datos, IA o crédito privado— el reto del gestor no es descubrir la tendencia, sino distinguir entre una tendencia estructural y una moda cara.

De perseguir tendencias a entender necesidades

Los distintos paneles terminaron convergiendo en una misma idea. El nuevo entorno de mercados privados exige una combinación mucho más sofisticada entre visión macro y análisis micro. La geopolítica puede determinar dónde se construye una fábrica; la desglobalización puede crear una nueva necesidad de infraestructura; la IA puede convertir una compañía tecnológica en ganadora o perdedora; y un cambio en las tasas puede revelar las debilidades ocultas de una cartera de crédito. Pero ninguno de esos factores, por sí mismo, garantiza un buen retorno.

El segundo día del Alternatives Summit dejó así una visión menos complaciente de los mercados privados. Hay oportunidades, y muchas, pero también hay capital abundante persiguiendo algunas de ellas, valoraciones que ya reflejan buena parte del entusiasmo y riesgos que no siempre aparecen en los titulares.

La respuesta de los gestores parece ser volver a principios bastante tradicionales: entender profundamente el activo, conocer al equipo que lo opera, analizar la duración de la demanda, protegerse frente a escenarios adversos y, sobre todo, distinguir entre crecimiento estructural y euforia temporal.

En defensa, eso significa buscar necesidades que puedan sobrevivir varios ciclos políticos. En infraestructura, activos que respondan a necesidades esenciales y tengan flujos previsibles. En crédito, prestar a compañías capaces de soportar los ciclos y contar con la capacidad de detectar los problemas antes de que se vuelvan pérdidas.

Y quizá esa sea la conclusión más importante del segundo día: en un mundo cada vez más incierto, la ventaja de los mercados privados no estará necesariamente en asumir más riesgo, sino en saber dónde vale la pena asumirlo.

Snowden Lane Partners nombra a Paula Alvis vicepresidenta y líder de mercado para el sur de Florida

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Snowden Lane Partners nombró a Paula Alvis vicepresidenta y líder de mercado para el sur de Florida, una posición desde la que estará a cargo de supervisar las oficinas de la firma en el estado y encabezar iniciativas para ampliar su presencia en una de las regiones relevantes para el negocio de gestión patrimonial dirigido a clientes internacionales.

“Estoy muy agradecida por la oportunidad de asumir este nuevo rol y continuar creciendo junto a Snowden Lane Partners. Me entusiasma especialmente poder liderar nuestras oficinas en Florida, apoyar a nuestros asesores financieros, fortalecer nuestra presencia en el sur de Florida y contribuir a atraer nuevos talentos y oportunidades para la firma”, señaló Alvis al referirse a su nombramiento.

La ejecutiva destacó también el momento que atraviesa la organización y las perspectivas de desarrollo de su equipo. “Contamos con un excelente equipo y estamos en un momento de gran crecimiento, por lo que me ilusiona mucho todo lo que podemos seguir construyendo juntos”, añadió.

El nombramiento combina responsabilidades de gestión operativa con objetivos de desarrollo comercial. Además de supervisar las oficinas de Florida, Alvis deberá impulsar el crecimiento de la red de asesores financieros, fortalecer las capacidades del equipo y contribuir a la incorporación de nuevos profesionales y oportunidades de negocio.

Su trayectoria en la industria de gestión patrimonial incluye experiencia en el desarrollo de relaciones con asesores financieros, la consolidación de equipos y la expansión de negocios, con especial conocimiento de los mercados internacionales y latinoamericanos. Estas áreas de especialización son relevantes para una firma que busca atender a clientes con necesidades patrimoniales que pueden trascender las fronteras de Estados Unidos.

Alvis ha desarrollado su carrera profesional principalmente en el sector bancario y de gestión patrimonial en Estados Unidos. Se incorporó a Snowden Lane Partners en 2021 como vicepresidenta de Operaciones y Cumplimiento, y en 2023 asumió la dirección de una sucursal como Branch Manager y vicepresidenta de Operaciones, con sede en Miami.

Antes trabajó durante casi una década en Wells Fargo y Wells Fargo Advisors, donde ocupó posiciones en banca empresarial, atención a clientes y coordinación de cuentas, además de desempeñarse como directora de grupo y analista. Su trayectoria combina experiencia operativa, cumplimiento normativo y conocimiento del negocio de asesoría patrimonial, competencias que ahora llevará a su nueva responsabilidad de liderazgo regional.

El sur de Florida constituye un mercado estratégico para los servicios de gestión patrimonial internacional, en particular por su vinculación con América Latina y por la presencia de empresarios, inversionistas y familias con activos e intereses en distintas jurisdicciones. En ese entorno, la capacidad de construir relaciones de largo plazo, desarrollar equipos de asesoría y comprender las necesidades de clientes internacionales forma parte de la competencia entre las firmas del sector.

Con esta designación, Snowden Lane Partners refuerza su estructura de liderazgo en Florida y coloca el crecimiento de sus equipos de asesoría entre las prioridades de su estrategia regional. Para Alvis, el nuevo cargo representa la oportunidad de ampliar su responsabilidad dentro de la organización y participar directamente en la siguiente etapa de desarrollo de la firma en el sur del estado.

La relevancia del sur de Florida para la industria de gestión patrimonial va más allá de su dinamismo económico y del atractivo de Miami como destino de inversión inmobiliaria. La ciudad se ha consolidado como un centro financiero internacional para bancos privados, gestores de patrimonio, asesores financieros independientes y family offices que atienden a clientes de América Latina y el Caribe.

Un análisis publicado en abril de 2025 por Family Wealth Report estimó que Miami albergaba entonces alrededor de 1.800 gestores de dinero, además de 60 bancos internacionales, 600 bancos comerciales estadounidenses y cientos de firmas de asesoría financiera independiente y oficinas familiares.

El atractivo de este mercado también está vinculado con la evolución del patrimonio latinoamericano. El Global Wealth Report 2026 de UBS registró un crecimiento de 23,3% de la riqueza personal en América Latina durante 2025, medido en dólares, la segunda tasa más elevada entre las regiones y subregiones analizadas.

Este avance amplía las oportunidades para las instituciones que ofrecen servicios de inversión, planificación patrimonial y asesoría a empresarios y familias con activos en más de un país. Para los gestores con presencia en Estados Unidos, Miami funciona como un punto de conexión entre ese patrimonio y los mercados financieros internacionales. Negocio hay, y mucho.