Con una nueva oficina, CFA Society Brasil busca impulsar su influencia local y ampliar sus operaciones en el país
| Por Antonio Sandoval | 0 Comentarios

Tras años operando sin una sede física, CFA Society Brasil ha iniciado una nueva etapa de expansión. La asociación, que agrupa a los profesionales certificados por el CFA Institute en el país, reabrió este año su oficina en São Paulo. La intención es utilizar estas nuevas instalaciones como base para ampliar su influencia en el mercado financiero, fortalecer su presencia más allá del eje Río-São Paulo e incrementar la oferta de eventos e iniciativas educativas.
«La Sociedad se mantuvo activa durante los últimos años, pero creemos que podemos hacer mucho más con el regreso de la oficina», afirma Lucas Dolabela Barcellos Correa, presidente de CFA Society Brasil, en una entrevista con Funds Society realizada en la nueva sede de la institución. La oficina abrió sus puertas el 27 de mayo en la calle Fidêncio Ramos, en el barrio de Vila Olímpia. «Queremos atraer a nuevos candidatos, generar valor para los miembros e influir positivamente en el mercado», señala.
La decisión de cerrar la oficina anterior se tomó durante la pandemia. Dado que los exámenes del CFA requerían asistencia presencial y existía incertidumbre sobre la duración de la crisis sanitaria, tanto el CFA Institute como las sociedades locales implementaron medidas de reducción de costos. La sede brasileña, ubicada en la zona de Faria Lima, cerró en 2020.
Según el presidente, la ausencia de una sede física limitó en cierta medida la capacidad de coordinación e integración de la organización, a pesar de que la Sociedad continuó promoviendo eventos e iniciativas a lo largo de ese periodo.
«Cuando se desmantela una oficina, puede parecer que solo se pierde un espacio físico, pero implica mucho más. Se trata de tener al equipo reunido y contar con una ubicación central para las actividades. Perdimos un poco de eso», comenta. Actualmente, CFA Society Brasil cuenta con 1.822 miembros y tiene previsto utilizar la nueva estructura para ampliar su participación en los debates sobre el desarrollo del mercado de capitales brasileño.
«Seguimos muy centrados en ampliar el alcance de nuestras iniciativas y fortalecer nuestra presencia entre los actores clave del mercado», afirma Correa.
Parte de esta estrategia implica estrechar vínculos con el ámbito de la educación superior y formar a nuevos profesionales. La organización mantiene iniciativas como el *Research Challenge* —un concurso mundial de análisis empresarial para estudiantes universitarios— y busca ampliar su presencia en instituciones educativas situadas fuera de los centros tradicionales de formación de profesionales del mercado financiero.
«Necesitamos tener una mayor presencia en las universidades», afirma. Según él, la idea es acercar la profesión a los estudiantes en una etapa temprana de su carrera y presentar la certificación CFA como una opción para el desarrollo profesional.
La expansión también conlleva una agenda de influencia institucional. La Sociedad participa regularmente en consultas públicas organizadas por la Comisión de Valores Mobiliarios de Brasil (CVM), mantiene un diálogo con entidades como Anbima y Previc, y busca contribuir a los debates sobre la regulación del mercado financiero y las mejores prácticas.
«Intentamos estar presentes y expresar nuestras opiniones de manera que ayudemos a orientar el mercado en la dirección correcta», señala.
Otra medida para ampliar el alcance de la organización consiste en la introducción de certificaciones especializadas desarrolladas por el CFA Institute. Además del tradicional Programa CFA, la institución ha ido creando credenciales dirigidas a nichos de mercado específicos, como ESG, mercados privados y fundamentos de inversión (Investment Foundations).
Un avance clave es que se prevé traducir algunas de estas certificaciones al portugués en los próximos años, lo que reduciría una de las principales barreras de entrada para los profesionales brasileños.
«Traducir estas certificaciones al portugués será muy beneficioso para atraer a más personas a nuestra comunidad», afirma Correa.
Sin embargo, este cambio ha suscitado debates internos entre las sociedades CFA de todo el mundo. Dado que estos programas no exigen completar el Programa CFA en su totalidad, aún no se ha decidido si los profesionales que obtengan estas nuevas credenciales podrán ser miembros de las sociedades locales.
«Por ahora, es una incógnita. Estamos viendo un perfil de público distinto al del titular tradicional de la certificación CFA (*Charterholder*), y seguimos debatiendo cómo encaja esto dentro de la Sociedad», comenta.
Según él, se trata de una cuestión estratégica para la organización. Por un lado, estas certificaciones podrían ampliar considerablemente el alcance de la marca CFA; por otro, generan un nuevo tipo de profesional dentro del ecosistema de la organización.
Expansión más allá de São Paulo
Aunque cerca del 80% de sus miembros se concentra en São Paulo, la organización busca ampliar su alcance regional. Los planes incluyen la celebración de eventos en capitales estatales como Belo Horizonte, Porto Alegre, Brasilia y Curitiba, así como el fomento de vínculos más estrechos con universidades y profesionales de otras partes del país.
«Necesitamos tener más influencia fuera de esta zona también. Tiene sentido contar con una mayor presencia más allá del centro neurálgico tradicional», afirma el ejecutivo.
Además de la expansión geográfica, la Sociedad pretende aumentar la relevancia de sus eventos y fortalecer las relaciones con los miembros de todo el país. El plan consiste en utilizar la nueva oficina como punto de encuentro para debatir sobre inversiones, regulación, educación financiera y el desarrollo del mercado de capitales.
Atracción de nuevos profesionales
La estrategia de crecimiento también contempla la formación de nuevos candidatos al CFA. La organización lleva a cabo programas con universidades —como el *Research Challenge*, una competición global de análisis empresarial— e iniciativas dirigidas a integrar a las mujeres en el sector financiero.
Un aspecto destacado es el programa *Women in Investment Management* (YouWIM), que selecciona a estudiantes universitarias para una inmersión en el mercado financiero y busca conectarlas con oportunidades de prácticas en bancos, gestoras de activos y otras instituciones del sector.
«Queremos incorporar a más mujeres al mercado financiero», señala Correa.
Según explica, la iniciativa busca aumentar la representación femenina en un sector históricamente dominado por hombres, al tiempo que introduce a las futuras profesionales en el ecosistema CFA durante sus estudios universitarios.
Correa subraya que el objetivo es ampliar el alcance de la certificación sin comprometer el rigor técnico que caracteriza al programa. Actualmente, solo una pequeña fracción de los profesionales del mercado financiero brasileño posee este título.
«Estamos hablando de unas 1.800 personas en un mercado que puede contar con entre 500.000 y 700.000 profesionales. Es un factor diferenciador muy potente», afirma.
Asimismo, destaca que el CFA requiere aproximadamente 900 horas de estudio repartidas en tres niveles de examen, y que solo una parte de los candidatos completa todo el proceso sin suspender ninguna prueba.
La ética como valor fundamental
Aunque el mercado suele asociar la certificación con conocimientos técnicos de inversión, Correa afirma que la misión principal de la organización sigue siendo promover los más altos estándares éticos de la profesión.
«Aquí hemos hablado mucho sobre valoración, flujo de caja descontado y competencias técnicas. Pero el CFA se fundó, en gran medida, sobre la base de la ética. Es un tema recurrente en todos los exámenes y uno que reafirmamos cada año», señala.
Para él, el papel de la Sociedad trasciende la formación profesional; también implica participar en consultas públicas, debates regulatorios y discusiones sobre el futuro del mercado financiero brasileño.
«Queremos ser el referente del sector y el estándar de oro en materia de ética», concluye.
¿Quién es Lucas Dolabela Barcellos Correa?
El actual presidente de CFA Society Brasil, Lucas Dolabela Barcellos Correa, desarrolló su carrera en el mercado financiero antes de pasar al sector corporativo. Graduado por el IBMEC, comenzó su trayectoria en Itaú BBA, donde trabajó durante varios años en áreas relacionadas con productos y relaciones con clientes. Obtuvo la certificación CFA en 2015 y poco después se incorporó a la junta directiva de la organización.
Tras completar un MBA en el extranjero, regresó a Brasil para lanzar Horizonte Capital, un vehículo de inversión centrado en la adquisición de pequeñas y medianas empresas. Más tarde, dio el salto a la economía real y actualmente ocupa el cargo de director financiero (CFO) en Dome Serviços Integrados, una empresa de logística vinculada al Puerto de Açu que se especializa en dar soporte a operaciones *offshore* para la industria del petróleo y el gas.
La propia trayectoria profesional de Correa refleja uno de los cambios que la CFA Society busca transmitir al mercado: la certificación ya no se limita exclusivamente a gestores de inversiones y analistas.
Según él, cada vez más profesionales de la economía real —como directores financieros, ejecutivos de finanzas corporativas y especialistas en fusiones y adquisiciones (M&A) y planificación financiera— recurren al programa para profundizar sus conocimientos técnicos e impulsar sus carreras.
«Cada vez hay más personas dentro de las empresas que buscan estos conocimientos para diferenciarse. Hoy en día soy director financiero y sigo viendo un gran valor en el CFA», afirma.










