En el marco de la celebración de los 250 años de EE.UU., el equipo de estrategia de inversión de Neuberger Berman, liderado por su Dirección de Inversiones (CIO), ha analizado las lecciones que dejan los últimos 50 años de historia bursátil. Desde la gestora concluyen que, aunque el entorno actual comparte ciertos paralelismos con el de 1976 debido a las tensiones geopolíticas y la volatilidad macroeconómica, la estructura del mercado ha cambiado de forma radical, obligando a los inversores a reestructurar la construcción de sus carteras.
Uno de los principales cambios señalados por la firma es la metamorfosis de la renta variable. En 1976, replicar el índice S&P 500 significaba invertir mayoritariamente en sectores industriales y energéticos muy vinculados al ciclo económico. En la actualidad, el selectivo está fuertemente ponderado por gigantes tecnológicos impulsados por la inteligencia artificial. “La inversión pasiva no es una opción neutral; replicar un índice ponderado por capitalización implica asumir, de forma implícita, decisiones de asignación sectorial con un nivel de concentración sin precedentes”, advierten los analistas de Neuberger Berman.
A esto se suma la democratización de las alternativas de inversión. Hace cinco décadas, mercados como el capital privado, el crédito privado, la deuda emergente o las estrategias líquidas alternativas no estaban al alcance del inversor institucional. Hoy, según subrayan los expertos de la gestora, estos activos constituyen una pieza fundamental en la asignación global para mitigar la volatilidad y generar rentabilidad descorrelacionada en un contexto de tipos de interés más elevados.
Por último, el estudio remarca la transformación en la gestión de la información. Mientras que en los años 70 la ventaja competitiva residía en conseguir el dato antes que el resto del mercado, la inmediatez actual y el auge de la IA trasladan el valor añadido hacia la capacidad analítica. En palabras del equipo de inversión de Neuberger Berman, “el diferencial del inversor ya no radica en el acceso prioritario a la información, sino en la disciplina analítica necesaria para interpretar los datos y abstraerse del ruido de corto plazo”.
Cuando Moderna y MSD anunciaron que su vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma había cumplido sus objetivos en fase 3, el mercado no esperó la letra chica. En cuestión de horas, ambas compañías sumaron decenas de miles de millones de dólares en valor bursátil, sin que existiera todavía una publicación científica revisada por pares ni un desglose completo de eficacia y seguridad. Funds Society consultó a tres gestoras de fondos con exposición al sector salud –Candriam, BNP Paribas AM y Groupama AM– para entender qué está descontando exactamente ese precio, y qué tendría que pasar para que la apuesta se sostenga.
«Los inversores están asignando valor a la posibilidad de que este enfoque pueda funcionar en varios tipos de tumor y contextos de tratamiento», resume Sara Torrecilla, analista sénior de Biotecnología en Candriam, sobre una suba que en su pico sumó unos 90.000 millones de dólares en valor combinado y se estabilizó en torno a 60.000 millones netos. Es, en sus palabras, una señal de alerta tanto como de entusiasmo: las estimaciones de ventas máximas que ya circulan en el mercado, por decenas de miles de millones de dólares, «deben verse como supuestos de mercado, no como evidencia clínica».
Groupama AM, gestora del fondo Global Disruption, llega a un diagnóstico parecido desde otro ángulo. «La subida del precio de las acciones de Moderna y Merck refleja una revalorización de ambas empresas gracias a una reducción histórica del riesgo de la plataforma de ARNm, considerada ‘first-in-class‘», explica Julia Kung, portfolio manager y analista de bonos convertibles y acciones internacionales de la gestora. El mercado, agrega, «también apuesta por que esto podría ampliarse más allá del melanoma a otros tumores, como el cáncer de pulmón no microcítico, el de vejiga, el de riñón y otros tipos de cáncer», aunque lo único publicado hasta ahora es «un resumen provisional de los resultados sobre dos criterios de valoración» sin el conjunto completo de datos de riesgo, confianza estadística y seguridad. Las cotizaciones bursátiles, recuerda, «siempre miran ‘hacia el futuro'», y reaccionaron así por tratarse del primer éxito en fase III de una terapia individualizada con neoantígenos y de cualquier tratamiento oncológico basado en ARNm.
Desde BNP Paribas AM, el gestor sénior Christian Fay coincide en que la reacción está justificada, aunque pone el acento en la necesidad médica de fondo: los datos provisionales mostraron mejoras «estadísticamente significativas y clínicamente relevantes» frente al tratamiento solo con Keytruda, en un tipo de melanoma —el cutáneo resecado de alto riesgo— donde la necesidad médica no cubierta sigue siendo alta. «Estos resultados refuerzan nuestra convicción de que la medicina personalizada y dirigida puede ser una estrategia especialmente eficaz para tratar determinados tipos de cáncer, como el melanoma», señala Fay.
Merck, Keytruda y la lectura defensiva
Hay una segunda capa en la historia que tiene que ver puntualmente con Merck. Kung, de Groupama, observa que, al combinarse la vacuna con Keytruda, «esta colaboración genera una narrativa de posible dominio del mercado no solo en el ámbito del melanoma, sino también en otros tipos de cáncer en los que se utiliza Keytruda». Y va más allá: «el repunte del precio de las acciones de Merck puede interpretarse como una narrativa defensiva exitosa: que Merck puede proteger y ampliar la franquicia de Keytruda mediante combinaciones, y también transmite confianza en la capacidad de Merck para crecer más allá de Keytruda». En otras palabras, parte de lo que festeja el mercado no es solo la vacuna en sí, sino la posibilidad de que Merck haya encontrado una forma de extender la vida útil comercial de su producto estrella.
¿Revolución o escalón intermedio?
Es en la magnitud de la promesa donde las miradas empiezan a distanciarse. Kung admite que, a largo plazo, esto «podría resultar ‘revolucionario’ y, por así decirlo, marcar el inicio real del mercado de las ‘vacunas contra el cáncer'». Pero matiza: «en la actualidad, se caracteriza mejor como un punto de inflexión a nivel de plataforma, análogo al primer inhibidor de cinasas que validó la terapia dirigida, más que como una reestructuración inmediata del liderazgo farmacéutico». La razón es doble: el melanoma adyuvante es «una indicación relativamente restringida», y la fabricación personalizada a gran escala —producir un tratamiento distinto para cada paciente— «sigue siendo compleja desde el punto de vista operativo y costosa».
Candriam encuadra la misma cautela desde su mandato específico de oncología: las vacunas personalizadas de ARNm deben «evaluarse con la misma disciplina que otras modalidades de tratamiento», en un panorama terapéutico cada vez más multimodal donde otras innovaciones —los conjugados anticuerpo-fármaco, las terapias dirigidas— ya encontraron su lugar según el tipo de tumor. Torrecilla amplía el radar más allá de las farmacéuticas: la cadena de suministro de ciencias de la vida —secuenciación tumoral, fabricación de ARNm, nanopartículas lipídicas— sumó unos 50.000 millones de dólares en valor de mercado el día del anuncio, según estimaciones de Jefferies. Pero aclara el límite de esa tesis: «ningún proveedor externo ha sido confirmado públicamente como socio directo de fabricación o secuenciación», así que conviene no adelantarse a asignarle ese valor a compañías concretas todavía.
BNP Paribas, sin un fondo temático de salud dedicado, resuelve el dilema de otra manera: capturando la tesis desde carteras diversificadas que en conjunto superan los 5.000 millones de dólares, con exposición a compañías de salud y biotecnología que, según Fay, funcionan como «motores de innovación» para las grandes farmacéuticas. El telón de fondo, explica, es estructural: cerca de 200.000 millones de dólares en ventas de las grandes farmacéuticas quedarán expuestos a la pérdida de exclusividad de patentes en los próximos años, lo que mantendrá elevada tanto la innovación como la actividad de fusiones y adquisiciones, porque la I+D interna de las grandes compañías no alcanza para reponer ese hueco.
El próximo examen real de todo esto llega en octubre, con el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por su sigla en inglés), que se realizará del 23 al 27 en Madrid. Se trata de uno de los encuentros más influyentes del calendario oncológico mundial. y allí se compartirán los datos completos del ensayo.
Según Kung, «la discrepancia entre los datos generales y los detallados es donde se concentra el riesgo de valoración a corto plazo». Torrecilla lo dice en términos parecidos: «El mercado se centrará en la magnitud del beneficio», tanto para confirmar la oportunidad comercial en melanoma como para ganar confianza en que el enfoque se extienda a otros tumores.
En tanto, cada gestora sigue su propia lista de catalizadores. Groupama monitorea la presentación y revisión por parte de la FDA de la solicitud de licencia biológica para melanoma adyuvante, los resultados en cáncer de pulmón no microcítico, que consideran «la oportunidad de expansión más seguida, dado su mercado potencial, considerablemente mayor», las señales sobre precios y reembolsos —porque «la producción a medida para cada paciente supone una limitación comercial importante» y las entidades pagadoras «establecerán el límite máximo de ingresos»— y el ensayo de BioNTech en cáncer de páncreas con cevumerán autógeno, que «indicará hasta qué punto el concepto se puede generalizar a distintos tipos de tumores». Candriam suma a esa lista los datos de fase 1 en cáncer de páncreas y el resultado en carcinoma de células renales esperado hacia fin de año. BNP Paribas, por su parte, sigue de cerca también otros eventos como -entre otros- la JP Morgan Healthcare Conference, ampliando la mirada a otras áreas de innovación en salud donde detecta oportunidades similares.
Foto cedidaWill Ballard y Giles Parkinson, gestores de renta variable global de Mirabaud AM.
Mirabaud Asset Management (MAM), la división de gestión de activos del Grupo Mirabaud ha incorporado a Will Ballard y Giles Parkinson como gestores de renta variable global con sede en Londres, reforzando sus capacidades de inversión activa de cara al lanzamiento de una nueva estrategia.
Will Ballard y Giles Parkinson se incorporaron a MAM el 1 de septiembre, y ambos reportan a Andrew Lake, director de inversiones (CIO). Will procede de Border to Coast Pensions Partnership, donde ocupaba el cargo de responsable de renta variable y lideraba el equipo de inversión en renta variable, supervisando 15.000 millones de libras esterlinas repartidas entre diversas estrategias. Giles se incorpora desde TrinityBridge, donde era responsable de renta variable y gestionaba 6.000 millones de libras esterlinas repartidas entre carteras de renta variable y multiactivo. Ambos trabajaron anteriormente en Aviva Investors, donde desarrollaron una filosofía de inversión común, antes de emprender sendas profesionales independientes y exitosas, en las que cada uno de ellos ha construido un sólido historial institucional a largo plazo.
Ahora, reunidos de nuevo en Mirabaud Asset Management, combinarán esta experiencia para desarrollar una estrategia de renta variable global en torno a una convicción compartida: la rentabilidad activa debe venir impulsada por las empresas en las que se decide invertir, y no por apuestas macroeconómicas no intencionadas. La nueva estrategia adoptará un enfoque basado en los índices de referencia para la renta variable global, con el objetivo de centrar el riesgo activo en la selección de valores individuales, al tiempo que gestiona cuidadosamente las exposiciones no deseadas a sectores, países y estilos. Invertirá en empresas de alta calidad con ventajas competitivas duraderas y fundamentos en mejora, respaldadas por un proceso de inversión sistemático y disciplinado.
A raíz de este anuncio, Umberto Boccato, CEO de Mirabaud Asset Management, ha señalado: “Will y Giles aportan una amplia experiencia institucional y una filosofía de inversión compartida que encaja perfectamente con el enfoque activo y a largo plazo de Mirabaud. Su nombramiento contribuye a la optimización de nuestra gama de productos de renta variable y permite reunir capacidades complementarias para desarrollar una estrategia de renta variable global focalizada y atractiva para los Clientes”.
Por su parte, Will Ballard, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha comentado: “Mirabaud nos pareció el destino natural para nosotros. Su combinación de tradición suiza, independencia y visión a largo plazo refleja claramente nuestra forma de entender la inversión. Nos brinda la oportunidad de aunar la experiencia de nuestras respectivas trayectorias profesionales y desarrollar una estrategia en torno a lo que consideramos más importante: invertir en grandes empresas, asumir los riesgos adecuados e invertir con disciplina”.
Y Giles Parkinson, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha añadido: “Es el momento de reconocer que la estructura de los mercados de renta variable ha cambiado. La concentración de los índices ha aumentado y las acciones que los componen se han vuelto más volátiles. Incorporarnos a Mirabaud nos ofrece la oportunidad de desarrollar una estrategia capaz de abordar estos retos y responder a las necesidades de los inversores actuales”.
La nueva estrategia se posicionará como una asignación core de renta variable global dentro de la gama de renta variable de Mirabaud AM y se lanzará el próximo 1 de octubre de 2026.
La emisión de bonos vinculada a la IA y la tecnología se ha vuelto más difícil de ignorar para los inversores de crédito, dada la magnitud de la oferta reciente y los episodios de volatilidad. Lo que empezó en gran medida como una historia de grado de inversión estadounidense se está ampliando a otras regiones y a todo el espectro de calidad crediticia. Aquí analizamos el dilema que esto plantea para una estrategia flexible centrada en la generación de rentas, y explicamos por qué actualmente mantenemos una exposición limitada al sector.
Puntos clave
Muchos grandes emisores tecnológicos combinan una elevada calidad crediticia, balances sólidos y un valor bursátil sustancial, al tiempo que ofrecen diferenciales atractivos frente a los bonos gubernamentales.
El rápido crecimiento del capex en centros de datos y de la emisión de deuda no tiene un precedente histórico claro, mientras que las rentabilidades finales de la inversión en IA siguen siendo difíciles de cuantificar. Históricamente, los sectores que han experimentado el crecimiento más rápido de la deuda a menudo han registrado posteriormente un peor comportamiento.
En lugar de tomar exposición simplemente porque la tecnología representa una proporción creciente de los índices de crédito, buscamos rentabilidades comparables o superiores en otras áreas del crédito global. Esto respalda una exposición limitada a la tecnología mientras siga siendo elevada la incertidumbre en torno a la emisión, los retornos de la inversión y los posibles ganadores y perdedores.
A favor
Desde hace tiempo defendemos el concepto de «rentabilidad segura» en renta fija. Aunque persisten las dudas sobre los balances y la disciplina fiscal de los mercados desarrollados, no cabe duda de que algunos de los créditos de mayor capitalización y mejor calidad del mundo se ven penalizados por tener que valorar sus bonos con un diferencial sobre el tipo «libre de riesgo», pese a contar con balances mucho mejores que los de los soberanos frente a los que se valoran. En ese contexto, recibir alrededor de 50-100 pb sobre los Treasuries o los Bunds, por ejemplo, por créditos sin apalancamiento con calificación AA o A es, en teoría, una buena propuesta para los inversores de rentabilidad total.
También vemos un gran valor en la relación deuda/valor de empresa como indicador útil del riesgo crediticio global. A menudo, esta métrica puede aportar mucha más información que otras más tradicionales, como deuda/EBITDA o flujo de caja libre/deuda. La deuda/valor de empresa ofrece una indicación inequívoca de cuánto valor atribuye el mercado a valores que están —al menos en teoría— subordinados a las reclamaciones que los acreedores tienen sobre los activos y los flujos de caja de la compañía. Por tanto, independientemente de lo que los hiperescaladores destinen a la IA durante los próximos años, su valor bursátil combinado de 13 billones de dólares probablemente significa que los acreedores no tienen que preocuparse por un deterioro del capital.
Las valoraciones actuales son convincentes. No cabe duda de que el sector tecnológico aparece como «barato» desde múltiples puntos de vista: valor relativo sectorial, diferencial por unidad de apalancamiento y diferenciales ajustados por calificación, por citar algunos.
¿Qué nos frena?
La velocidad y la magnitud del despliegue de la IA son tan enormes que empequeñecen cualquier comparación histórica digna de tal nombre. Que el capex en centros de datos avance hasta superar el 3% del PIB estadounidense en 2027 y añada 1,7 puntos de PIB en solo dos años representa el boom de capex más rápido de todos los tiempos (como ha señalado Apollo). Eso significa que su financiación también se está produciendo a una escala que nunca se ha puesto a prueba. Además, al ser un contribuyente tan importante al crecimiento del PIB, si el impulso se ralentizara o se revirtiera podría convertirse en un factor negativo significativo para la economía en su conjunto.
La rentabilidad derivada de la IA —tanto para los actores que acometen el capex como para los clientes que invierten en la tecnología— sigue siendo difícil de cuantificar. La financiación circular está ayudando a que el despliegue avance, pero los márgenes de beneficio de la economía fuera del sector tecnológico, así como los márgenes de los propios constructores, aún no han experimentado el tipo de cambio estructural que necesitamos ver para justificar la enorme cantidad de capital invertido.
La historia no respalda un comportamiento superior de los sectores con un elevado crecimiento de la deuda. Los sectores en los que la deuda ha crecido con mayor rapidez normalmente han quedado rezagados frente al mercado en horizontes clave, a menudo con consecuencias muy negativas —en particular tecnología/TMT en 2001, financieros/inmobiliario en 2007 y shale/energía en 2014—.
Hasta ahora, parece que el mercado de crédito ha optado por clasificar la mayor parte del riesgo en este ámbito como relacionado con la oferta, más que con un riesgo fundamental de crédito. De hecho, la oferta superior a la prevista ha sido sin duda un importante motor del peor comportamiento reciente de los bonos. Por tanto, el anuncio de Google de que no emitirá más deuda este año —en dólares—, así como cualquier otra señal de que el ritmo de la oferta podría estar moderándose, debería ser un factor materialmente positivo para un mercado que se resiente bajo el peso de la oferta tecnológica que ha llegado este año.
¿Qué implica esto para el posicionamiento en nuestras estrategias?
En primer lugar, como inversores agnósticos respecto al índice, podemos adoptar una perspectiva ligeramente distinta a la de los gestores relativos al índice. Los inversores referenciados a un índice deben centrarse en el tamaño de los sectores dentro de sus índices y en el tracking error correspondiente asociado a cada uno, para tener las mejores posibilidades de generar alfa. Un inversor sin restricciones, en cambio, puede tomarse el tiempo necesario para valorar si el sector en su conjunto y cada nombre en particular merecen o no su atención.
En segundo lugar, podemos encontrar rentabilidades equivalentes o incluso superiores a las del sector tecnológico en otras partes del mercado global de crédito, que no presentan el mismo conjunto de factores de riesgo. Eso puede implicar asumir riesgos en otras áreas, como una menor calidad crediticia (BB), riesgo de subordinación (financieros europeos e híbridos corporativos), riesgo de estructuración (CLOs) o riesgo cíclico (como inmobiliario o autos).
En tercer lugar, normalmente nos hemos centrado en emisores más grandes, con una larga trayectoria en los mercados de capitales y nombres conocidos, ya que creemos que, por lo general, esto se traduce en un menor riesgo de dificultades financieras e impago con el tiempo. Aunque el despliegue de la IA es real y su potencial económico es verdaderamente transformador, creemos que habrá ganadores y perdedores en esta revolución y que, en igualdad de condiciones, eso podría implicar una tasa de impago más elevada, especialmente en algunas de las estructuras más nuevas, pequeñas y especulativas que están llegando al mercado.
Tribuna elaborada por Izzi Halewood, especialista sénior de inversión en renta fija de Fidelity International y James Durance, gestor de renta fija de Fidelity International.
Los rendimientos de los bonos públicos de la zona del euro han seguido subiendo lentamente, y esta tendencia ya no puede explicarse únicamente por los precios de la energía. La ola de ventas inicial a principios de este año fue sencilla de entender. El aumento de los precios de la energía tras el conflicto con Irán impulsó al alza las expectativas de inflación y llevó a los mercados a descontar una postura más restrictiva por parte del Banco Central Europeo (BCE). Aunque los mercados energéticos han recuperado desde entonces una parte significativa de esa caída, los rendimientos de la deuda soberana no lo han hecho. De hecho, los rendimientos de la zona del euro se sitúan ahora por encima de sus máximos de primavera, lo que sugiere que hay otras fuerzas en juego. Vemos tres factores detrás de este movimiento.
1 Repercusiones de las tendencias mundiales
Los mercados de bonos no funcionan de forma aislada, y la revalorización de la duración a nivel mundial se ha extendido inevitablemente a Europa. El aumento de los rendimientos en EE. UU., el Reino Unido y Japón ha ejercido una presión al alza sobre los costes de financiación de la zona del euro, independientemente de los fundamentos económicos internos de la región. Para Europa, esto supone un endurecimiento importado de las condiciones financieras, lo que resulta especialmente difícil para las zonas más frágiles del bloque.
2 La incertidumbre política aumenta las primas de riesgo
El segundo factor es de carácter político. El debate fiscal en Francia sigue sin resolverse, y los inversores exigen cada vez más una compensación por el riesgo de que las finanzas públicas sigan deteriorándose de cara al ciclo electoral de 2027. La incertidumbre política también está aumentando en otros lugares de Europa.
Aunque esto dista mucho de ser una repetición de la crisis de deuda soberana de la zona del euro, los riesgos políticos persistentes mantienen las primas de riesgo en niveles más altos.
3 Una zona del euro resistente ofrece buenas perspectivas de crecimiento
El tercer factor, y posiblemente el más importante, es más constructivo. Más allá de un flujo de noticias generalmente negativo, los datos económicos de la zona del euro han mejorado discretamente. El crecimiento se ha estabilizado, las encuestas se han recuperado de su debilidad tras la guerra de Irán, y Alemania está mostrando por fin señales más convincentes de salir de varios años de estancamiento. Los beneficios empresariales se están acelerando. La columna vertebral de esta recuperación es el cambio macroeconómico de Europa hacia la reflación interna y la inversión.
Esto se aprecia sobre todo en los beneficios de los sectores que se encuentran en el centro de este cambio y que tienen margen para recuperarse después de que la deflación frenara los beneficios durante la década posterior a la crisis de la deuda soberana europea.
El aumento de los rendimientos podría apuntar hacia un contexto atractivo a largo plazo
Unos rendimientos más altos pueden reflejar un crecimiento económico más sólido, una mayor inflación o que los inversores exijan una compensación adicional por el riesgo de que la deuda pública se vuelva menos sostenible. Esta distinción es importante a la hora de determinar cómo construimos las carteras e identificamos oportunidades de alfa.
El aumento actual de los rendimientos no se debe simplemente a un riesgo fiscal o a presiones de mercado importadas. También es un reflejo de una economía más resistente de lo que muchos esperaban. Esto puede mantener la presión al alza sobre los rendimientos a corto plazo, pero también está creando un contexto más atractivo para los inversores en renta fija a largo plazo. Unos rendimientos más altos significan mayores ingresos, un carry más sólido y un mayor margen para beneficiarse del aplanamiento de la curva. Tras años de búsqueda de rentabilidad, a los inversores se les vuelve a recompensar por poseer bonos. La cuestión no es si invertir en renta fija, sino cómo hacerlo para aprovechar el entorno de rendimientos más altos durante más tiempo.
En busca de oportunidades con un enfoque activo y multiestrategia
Seguimos apostando por un enfoque activo, con oportunidades tácticas y de valor relativo por países en los tipos de interés básicos, en lugar de grandes posiciones direccionales en duración.
En el ámbito de los tipos de interés europeos, nuestro posicionamiento refleja actualmente dos temas clave. En primer lugar, tras haber aplicado ya una subida inicial de tipos y con los mercados descontando ahora más de 50 puntos básicos de endurecimiento adicional, el BCE destaca por tener una valoración agresiva en comparación con otros bancos centrales importantes. En segundo lugar, Alemania se está embarcando en una senda de aumento sustancial de la emisión de deuda para financiar su paquete fiscal a gran escala. En este contexto, vemos valor en los bonos del Estado en euros a corto plazo frente a los bonos del Tesoro de EE. UU. Al mismo tiempo, la dinámica relativa de la emisión nos lleva a mantener una infraponderación en los Bunds alemanes de plazo ultralargo en comparación con los Gilts británicos y los bonos emitidos por la Unión Europea.
En cuanto a las asignaciones estratégicas, nos decantamos por el crédito europeo de alta calidad con calificación de inversión, que ofrece atractivos rendimientos totales, donde el carry sigue proporcionando tanto una fuente convincente de ingresos como un colchón frente a la volatilidad del mercado.
Más allá de Europa, seguimos viendo ventajas en un enfoque global de renta fija multiestratégico que busque la resiliencia y el alfa en todos los sectores, regiones y primas de riesgo. La diversificación sigue siendo un valioso amortiguador, especialmente durante períodos de elevada incertidumbre.
Tribuna de Jenny Zeng, directora de inversiones (CIO) de renta fija de Allianz Global Investors
Foto cedidaJohn O’Toole, nuevo director de Inversiones (CIO) de Amundi para Asia.
Amundi ha anunciado varios nombramientos en Asia, reforzando aún más sus capacidades de inversión para prestar servicio a sus clientes a nivel local y seguir captando oportunidades de crecimiento en la región, en línea con su plan estratégico. Desde principios de año, Amundi ha reforzado su centro de inversión en Asia mediante el traslado y el nombramiento de líderes clave de inversión en la región.
John O’Toole es la piedra angular de esta iniciativa como nuevo Director de Inversiones (CIO) para Asia, al tiempo que conserva sus responsabilidades globales actuales como Director Global y CIO de la plataforma de Soluciones de Amundi. John tendrá su sede en Hong Kong.
Junto al nombramiento de John, otros profesionales senior de la inversión han asumido nuevos cargos en la región asiática aportando una dilatada experiencia. En el caso de Andriy Boychuck, es el Subdirector Global de Renta Fija de Mercados Emergentes (con sede en Singapur desde mayo de 2026). Vinculado a Amundi desde 2007, aporta más de 20 años de experiencia en mercados emergentes y crédito High Yield. Previamente, ocupó puestos de alta responsabilidad en la sede de Londres, incluyendo la co-dirección de Corporativos de Mercados Emergentes.
Por su parte, Ray Jian, es el Director de Renta Fija para el Norte de Asia ex-Japón y Director de Estrategias Agregadas de Deuda de Mercados Emergentes (Hong Kong, julio de 2026). Con 19 años de trayectoria en el sector, se unió a Amundi en 2013 tras su paso por el Bank of China. Hasta ahora, lideraba las estrategias agregadas de deuda desde Londres.
Nick McConway, es el Director de Renta Variable de Mercados Emergentes para Asia ex-Japón (Singapur, septiembre de 2026). Acumula más de 25 años de experiencia en renta variable asiática. Forma parte de Amundi desde 2017 y lidera este perímetro desde 2020, supervisando a los equipos de Londres, Hong Kong y Kuala Lumpur.
Por último, Siddharth Sanghvi, es el Gestor Senior de Carteras de Renta Variable de Mercados Emergentes (Singapur, septiembre de 2026). Cuenta con más de 20 años de experiencia inversora y lleva ligado a la firma desde 2008, donde llegó a ser promovido a Director de Análisis de Renta Variable de Mercados Emergentes en 2019.
Estos nombramientos refuerzan el compromiso de Amundi con sus clientes en toda Asia, consolidando un equipo con un profundo conocimiento de los mercados locales y globales.
Foto cedidaCongreso Regional Mercado de Capitales 2026, organizado por nuam y Asobolsa
La creciente adopción de activos alternativos en las carteras de inversión –de todo tipo y magnitud– es una tendencia innegable, que incluye a los inversionistas latinoamericanos. Sin embargo, si bien se ha visto un desarrollo general de este tipo de estrategias en la región, todavía hay un rezago en los vehículos locales, respecto a la experiencia internacional. Y para remediarlo, la visión de la industria es que los inversionistas retail jueguen un papel clave. Por lo mismo, profesionales del rubro llaman a desarrollar el mercado de fondos alternativos listados.
En la última versión del Congreso Regional Mercado de Capitales, organizado por nuam y Asobolsa –y celebrado en Cartagena de Indias–, representantes de tres grandes casas de inversión latinoamericanas delinearon el asunto, poniendo énfasis en la dinámica favorable entre capitales más masivos, asesores independientes y bolsas.
El caso de Brasil, el mercado más grande y desarrollado del vecindario, es emblemático, trazando una hoja de ruta para otras jurisdicciones. En el país, explicó Camilo Aristizabal, socio y CIO de BTG Pactual Colombia, “el tema de alternativos y mercado público está evolucionando de una forma de una forma muy interesante”. Y la clave son los inversionistas retail.
Para el profesional, las abundantes necesidades de capital en la región resalta la importancia de crear vehículos que puedan atraer a estos inversionistas. En esa línea, recalca que el éxito del caso brasileño viene del auge de los asesores independientes en el país y una estructura regulatoria que favorece la creación de productos financieros listados.
Esto amplía el acceso a los mercados privados, que actualmente cuentan con un universo de negocios atractivos que eclipsa a los mercados públicos, en volumen. “El mundo alternativo, en los últimos quince años, ha ganado mucho espacio versus el mundo tradicional”, destacó Carlos Rojas, CEO de la gestora CAPIA SAFI y presidente de la Asociación de Fondos de Inversión del Perú. En un contexto en que las empresas se están tomando mucho más tiempo en optar por el IPO –si es que lo hacen–, el ejecutivo advirtió que el valor se está inclinando más por los alternativos que por los mercados tradicionales.
El potencial de listarse en bolsa
Para ampliar el acceso a estas estrategias, una herramienta fundamental es la masificación del listado de estrategias alternativas. Haciendo eco de la experiencia en Chile –uno de los mercados de fondos alternativos más sofisticados de la región–, el Head Trader de LarrainVial Asset Management, Iván Tovar, destacó el rol que han jugado los beneficios tributarios y la arquitectura abierta de distribución en el desarrollo de este fenómeno en el país.
En ese sentido, actores del rubro ven potencial de sinergias en el proceso de integración que están impulsando las principales bolsas de valores de Chile, Perú y Colombia actualmente. “El listado de productos alternativos en los mercados integrados va a generar un montón de cosas positivas”, auguró Rojas, incluyendo sinergias en temas tributarios y de liquidez. Usando el ejemplo de las Fibras, en México, el profesional recalcó que la “conversión de un activo ilíquido a líquido hace magia”.
“Tenemos que empezar a construir más, más empaquetamientos de activos alternativos para llevarlos a la bolsa. Y ojalá no todos sean inmobiliarios. Ojalá podamos empaquetar otras cosas”, agregó Aristizabal. Considerando las necesidades de liquidez efectiva que tiene el segmento retail, el profesional mira con optimismo cómo esta variable “está empezando a evolucionar de una forma impresionante” en la región.
Para que esto suceda, es clave reducir las fricciones. Tovar puso el énfasis en los costos y la facilidad de crear este tipo de vehículos, además de crear un entorno más variado de vehículos, de todos los tamaños. “Debemos buscar listar los fondos y que haya una negociación de esos fondos en la bolsa, pero también tenemos que, como cultura, buscar que los fondos puedan ser de 50 millones de dólares”, dijo, generando las condiciones para que fondos de menor tamaño sean viables.
El financiamiento digital alternativo continúa consolidándose como uno de los motores de transformación del sistema financiero chileno. Así lo confirmó la primera edición del estudio Foco Fintech Lending: Financiamiento Digital Alternativo, presentado por el Comité de Lending de FinteChile en el encuentro “La nueva infraestructura financiera: innovación, acceso al financiamiento y regulación”, realizado en Banco BICE. El informe evidencia un crecimiento de 72% en la base de usuarios durante los últimos dos años y financiamientos por USD 17.707 millones entre 2023 y 2025.
Los resultados muestran que cerca de 260 mil empresas y personas accedieron a soluciones de financiamiento digital alternativo en el período analizado, reflejando una creciente adopción de herramientas tecnológicas para acceder a liquidez, capital de trabajo y financiamiento productivo.
«Con más de 107 mil usuarios y un crecimiento superior al 70% en dos años, vemos una industria que madura, genera datos y comparte conocimiento, entendiendo que su desarrollo también impacta positivamente en emprendedores y en la economía del país», destacó Franco Cisternas, presidente del Comité de Lending de FinteChile y CRO y Co-Founder de Simpli.
“Las fintech ya son parte del ecosistema. Por ello, es fundamental el trabajo con las instituciones tradicionales para desarrollar las soluciones financieras que las empresas hoy necesitan y que permitirán seguir fortaleciendo un sistema financiero más innovador y sostenible”, afirmó la moderadora Loreto Matta, Subgerente de Negocios BaaS de Banco BICE y Vicepresidenta del Comité de Lending de FinteChile en un panel en el que participaron el presidente y fundador de Cumplo, Startup Chile y Asech, Nicolás Shea; el director de Altas Cumbres y presidente de FinteChile, José Gabriel Carrasco; y Matías Langevin, abogado del Consejo Asesor de Fintechile.
Factoring digital lidera el ecosistema
Entre los distintos mecanismos analizados, el factoring digital se consolidó como la principal herramienta de financiamiento alternativo, representando el 92% del volumen total financiado. Durante el período 2023-2025, este segmento movilizó más de USD 16.322 millones, posicionándose como un instrumento fundamental para mejorar la liquidez de las empresas.
Tecnología e inclusión financiera
El estudio concluye que la tecnología se ha transformado en la principal palanca de escalabilidad de la industria, permitiendo aumentar significativamente la cantidad de usuarios atendidos sin incrementos proporcionales en las estructuras operativas. Esto ha sido posible gracias al uso de datos, automatización e inteligencia analítica para optimizar procesos de evaluación, onboarding y gestión de riesgo.
Proyección regional y marco regulatorio
Otro de los hallazgos relevantes del informe es la expansión internacional de las fintech chilenas. Actualmente, empresas del sector mantienen operaciones activas en seis mercados de América Latina, demostrando la capacidad de exportar modelos de negocio desarrollados localmente.
El desarrollo de esta industria ha sido acompañado por la implementación de la Ley Fintech N°21.521, que busca equilibrar innovación, transparencia y estabilidad financiera, fortaleciendo las condiciones para el crecimiento sostenible del ecosistema.
Sobre el estudio
Esta primera edición del Foco Fintech Lending: Financiamiento Digital Alternativo fue desarrollada por el Comité de Lending de FinteChile con información recopilada entre 2023 y 2025 de 11 empresas participantes del ecosistema. El reporte analiza la evolución del factoring digital, leasing, crowdfunding, créditos con garantía, garantías técnicas y créditos en cuotas, entregando una radiografía del estado actual y las perspectivas del financiamiento digital alternativo en Chile.
Aunque el dato de empleo del viernes pasado sorprendió al alza, la mirada de la Fed —y de los inversores— se mantiene en la publicación del IPC de agosto.
Las nóminas no agrícolas crecieron en 162.000 puestos, muy por encima de los 55.000 pronosticados por el consenso de economistas, rompiendo la tendencia a la baja iniciada en marzo y situando la media móvil de tres meses en 71.000 empleos (desde los 38.000 de julio).
La tasa de paro, que de no ser por la caída en la tasa de participación estaría cerca del 6%, se mantuvo en 4,1%, pero los salarios continuaron moderando su tasa interanual de crecimiento situándose en 3,1%. El crecimiento en productividad y unos sueldos que van creciendo menos deprimen los costes laborales unitarios y en un contexto que sigue marcado por “pocos despidos y pocas contrataciones”, la sorpresa del viernes no debería afectar la decisión de la Fed. Los anuncios de nuevos puestos de trabajo continúan en tendencia bajista, el porcentaje de ofertas de empleo en la encuesta JOLTS se ha estabilizado en torno al 4% desde junio del 2024, las pymes tampoco dinamizan sus planes de contratación, la demanda de trabajo temporal se ha estancado desde enero, y el modelo de % de cambio en nóminas se mantiene en niveles de actividad en mercado laboral muy neutros.
Hay indicios, no obstante, que pueden apuntar a cierta aceleración en la creación de empleo, impulsados por sectores como el de construcción y tecnología, ligados a la revolución IA; el porcentaje de personas marginalmente vinculadas a la fuerza laboral (U6) viene descendiendo desde abril (7,7% desde 8,2%) y el índice de la Fed de Atlanta del cambio en sueldo percibido por personas que cambian de trabajo también parece haber tocado suelo en diciembre del año pasado. Son aspectos a vigilar, que de consolidarse puede incrementar la preocupación de Warsh y empujar a la Fed a actuar con mayor contundencia más adelante.
Tipos e inflación: el dato de agosto como faro
La curva ha incrementado las probabilidades de subidas de tipos respecto a la semana pasada hasta un 70%, y el manejo de Scott Bessent de las actuaciones del Departamento del Tesoro —menos predecibles— incrementan la volatilidad y empujan al alza la prima por plazo, pero todo dependerá en gran medida de si la inflación subyacente de agosto supera o no el umbral del +0,2%.
Con el barril de brent otra vez por encima de los 100 dólares, los precios se mantendrán volátiles por un tiempo, que es precisamente lo que vimos con el repunte en índice de precios de producción industrial de agosto.
La TIR del bono del Tesoro alcanzó el miércoles, tras el anuncio del Tesoro de recomprar hasta 6.000 millones de dólares (algo por debajo de las proyecciones del mercado; recompras de aproximadamente 16.000 millones al mes) en el tramo largo (bonos de 10 y 20 años), los niveles más altos de los últimos tres años. No obstante, seguimos pensando que, más allá del ruido que a corto plazo inyecta la foto fiscal, las medidas de Bessent o el cambio de liderazgo en la Fed, será la tendencia en datos macro la que acabe dictando el movimiento en precio de la deuda pública estadounidense los próximos meses. Como explicábamos la semana pasada, y a la espera del importante dato de inflación, hay argumentos para defender un escenario en el que los tipos federales suben menos de lo que la curva descuenta de aquí a final de año.
Respecto al impacto que esta situación puede tener sobre la evolución de la bolsa, debemos recordar que el PER del S&P 500 ha comprimido 4x (de 23x a 19x) desde su máximo de valoración en octubre 2025, muy cerca del valor fiel que calcula nuestro modelo. Adicionalmente, si la normalización en TIR es progresiva y ordenada, un TBond moviéndose cerca del 5% no debería ser impedimento para que los mercados de acciones superen los niveles actuales de cara al cierre del año.
Como vemos en la gráfica, históricamente han sido los movimientos desordenados los que habitualmente han desencadenado correcciones (caídas de 10%) o mercados bajistas.
BCE y Europa: el riesgo de repetir el error de 2011
En este contexto de incertidumbre respecto a la duración de la guerra en Irán y las implicaciones que pueda acabar teniendo sobre la inflación, el BCE subió – como se esperaba ampliamente- su tipo de referencia en 0,25 puntos, hasta el 2,5%, y también revisó sus expectativas de inflación al alza para 2027 y 2028.
Sin comprometerse respecto a cuál será el siguiente movimiento en octubre, sí mostró un tono más restrictivo – en línea con el reajuste de expectativas de inflación-, llevando a la curva OIS a descontar hasta tres subidas adicionales en los próximos doce meses (los mismos que descuenta la curva de futuros estadounidense a julio de 2027).
Las perspectivas macro para Europa, por lo tanto, se complican. El repunte del conflicto en Irán encarece la energía y tensiona la cadena de suministro, el segundo golpe estanflacionario en cinco años.
Bajo el shock energético, las fuerzas de fondo apuntan a mayor desinflación de lo que sugieren los datos: China exporta su exceso de oferta hacia Europa, la moderación salarial continúa y la inflación subyacente persistente sigue anclada en el 2% y afecta al poder adquisitivo de las familias.
La política monetaria ya es más restrictiva que en los picos de ciclos previos, y el BCE se dispone a endurecerla, pudiendo repetir los errores de 2008 y 2011. El punto de partida es además más débil que en 2022, con el consumidor más deprimido y el crédito retrayéndose.
A diferencia de lo que sucede en EE.UU., la TIR de los bonos gobierno ya opera por encima del crecimiento de PIB, drenando inversión. El dato de PIB del 2º trimestre maquilla la realidad por la desproporcionada aportación irlandesa, que explica el 68% del crecimiento publicado. Ajustando por este efecto, no crecimos +0,6% sino ~+0,2%, con países como Francia o Italia mostrando estancamiento.
La demanda de computación continua con su fuerte crecimiento
Los resultados trimestrales de Oracle evidencian que las inversiones en IA van a continuar, y esto es positivo para el crecimiento de la economía estadounidense.
Su oferta OCI creció 120% en tasa interanual, y de los $26 mil millones de nuevos contratos pendientes de servicio (los RPO se sitúan ya en $664 mil millones), $11 mil millones fueron pre pagados por los clientes.
Es un indicio claro de la urgencia por asegurar capacidad de computación, que va en línea con la suspensión de ventas por parte de OpenAI de su suscripción Pro al no poder asegurar el acceso a su nuevo modelo Astra, o con los comentarios ayer del Co-CEO de Oracle, Clay Magouyrk, en los que aseguraba que el coste de alquiler de los GPUs de Nvida se ha incrementado en 20% el último trimestre.
Foto cedidaPaul Lacroix, Head of Products de Ossiam (Natixis).
Antes de hablar de ideas de inversión y productos, Paul Lacroix, Head of Products de Ossiam (Natixis), hace una pequeña pausa para explicar los beneficios de las estrategias cuantitativas, con las que “evitamos los sesgos humanos”. A lo largo de nuestra entrevista, insiste en la innovación de productos que ofrece la firma y resalta los beneficios que les aporta formar parte del entorno multi boutique de Natixis. En el momento actual de mercado, sus carteras de renta variable favorecen los sectores de servicios de comunicaciones, atención médica, bienes de consumo discrecional y bienes de consumo básico, mientras que son reticentes con respecto a la tecnología y la energía por los elevados precios que presentan sus integrantes.
¿Cuáles son las ventajas de ser especialista en un entorno tan competitivo?
Fundamos Ossiam en 2009, después de la crisis. El objetivo era tener una gestora de activos centrada en estrategias cuantitativas. Creamos modelos y luego los seguimos rigurosamente en nuestras estrategias. La ventaja de la estrategia cuantitativa es que permite implementar la gestión de riesgos y todas las herramientas de liquidez dentro de la propia estrategia, por lo que evitamos los sesgos humanos que a veces pueden llevar a comprar o vender acciones basándonos en la opinión del gestor de cartera, lo cual puede ser positivo o negativo. Gracias al trabajo previo al lanzamiento del producto, sabemos con exactitud el tipo de riesgo que prevemos. Además, reducimos en cierta medida los sesgos humanos una vez lanzado el producto. Así pues, sí, el entorno es muy competitivo para todos. Y también muy exigente. La mayor parte de nuestros activos se encuentran actualmente en productos de renta variable.
¿Y qué les aporta trabajar con el formato multi boutique de Natixis?
Nos resulta muy útil. Cuando fundamos la empresa, decidimos centrarnos en las inversiones cuantitativas y en los ETFs, un sector que sabemos que aún no está tan extendido en España como en otros países. Debido a esta configuración, necesitábamos una gran firma para captar capital y distribuir nuestros productos en diferentes países. Natixis nos está ayudando con la distribución a nivel mundial. Nos resulta muy útil contar con un especialista. Cuando viajamos a Latinoamérica, tenemos allí a alguien que conoce nuestros productos y también al cliente, lo que es importante, así que contamos con un especialista en todo el mundo.
¿Estáis en Latinoamérica?
Sí, a veces vamos. Solemos ir a Perú, Chile y Colombia, además de México, donde hay grandes inversores institucionales que compran fondos UCITS, especialmente ETFs. Es un país importante para nosotros.
¿Y qué comentarios reciben de los inversores latinoamericanos sobre los productos UCITS?
Les gusta la seguridad y la normativa que los respalda. Saben exactamente qué esperar de un UCITS. Ya conocen las limitaciones de diversificación, pero también la gestión de riesgos. La reputación mundial de los UCITS es muy buena. Para ellos, invertir en fondos UCITS representa, en cierto modo, una red de seguridad.
¿Cómo opera su estrategia estrella, el Ossiam Shiller Barclays CAPE US Sector Value?
Todo comienza con el profesor Robert J. Shiller, ganador del Premio Nobel de Economía en 2013. En 2012, justo antes de recibir el galardón, Shiller creó, junto con Barclays, un índice llamado Shiller Barclays CAPE US Sector Value Index. Su objetivo era utilizar parte de la investigación que el profesor Schiller realizó en los años 80 sobre el índice CAPE. El CAPE es como una relación precio-beneficio, pero aplicada a lo largo de 10 años en lugar de uno solo. Permite evaluar la valoración de un índice de referencia, como el S&P 500, pero también funciona a nivel sectorial. Y eso es lo que utilizamos en la estrategia. En resumen, selecciona cada mes cuatro sectores estadounidenses en función de su valoración y dinamismo, infravalorados según su promedio a largo plazo. La idea es que la valoración vuelva a su media, lo que significa que un sector muy barato se encarecerá debido al aumento de precios, y viceversa. Se trata de una estrategia sistemática que se repite cada mes.
¿Y cuáles son los sectores más baratos?
En agosto, la cartera Shiller de Estados Unidos incluía los sectores de materiales, salud, consumo discrecional y consumo básico. El sector de servicios de comunicación fue el más barato del mercado estadounidense en agosto, por lo que, en teoría, podríamos haberlo incluido, pero lo excluimos debido a su escaso impulso. En cuanto a los sectores más caros, los líderes en este apartado fueron el industrial y el tecnológico. No hemos invertido en tecnología desde mediados de 2023, lo que resultó ser un poco prematuro. Sin embargo, en el pasado mantuvimos posiciones en el sector tecnológico y nos beneficiamos de él durante mucho tiempo, hasta que se volvió demasiado caro para el modelo. Seguiremos rotando entre sectores a lo largo del tiempo siguiendo nuestro modelo sistemático. Una de las principales diferencias con respecto a la inversión en valor tradicional es que nos basamos en la valoración relativa: empezamos comparando la valoración actual de un sector con su propia valoración a largo plazo, lo que permite comparar los distintos sectores.
¿Por qué lanzaron una versión ETF?
Hay varias razones. La primera es que lanzamos el ETF en 2015, hace poco más de 10 años. Y este vehículo tiene muchas ventajas, entre ellas, la transparencia y la liquidez. Dado que se trata de una estrategia cuantitativa, no queríamos que fuera una caja negra que pudiéramos modificar. Queríamos que fuera totalmente cuantitativa, por lo que sigue un índice. Y también totalmente transparente. Esto significa que, con el ETF, publicamos diariamente los activos del fondo. Así, nuestros clientes saben exactamente en qué vamos a invertir y cuentan con total transparencia. Además, disponen de liquidez, ya que pueden vender su posición en el ETF, incluso durante el mismo día si lo desean.
¿Entonces se trata de un ETF activo?
La diferencia entre ETF activos y pasivos siempre es una buena pregunta. A los clientes les resulta difícil de entenderla. Por ley, si estás replicando un índice, incluso si es un índice extremadamente complejo, se trata de un ETF pasivo. Por regulación, este ETF es pasivo, ya que replica un índice. Sin embargo, el benchmark en cuestión, es bastante diferente al S&P 500. Por lo tanto, existe un error de seguimiento: a veces supera al índice y otras veces, no. Así que, en cierto modo, se trata de un fondo activo. Por lo tanto, existe una diferencia entre lo que establece la regulación, que los define como pasivos, y cómo los perciben los clientes, que los consideran un poco más activos, con el objetivo de superar al S&P 500.
Otro de vuestros productos estrella es el Serenity Ossiam. ¿En qué consiste?
Se trata de una estrategia similar a la del mercado monetario cuyo objetivo es ofrecer una rentabilidad superior al tipo del mercado monetario, sin los riesgos de crédito y de duración inherentes a muchas soluciones tradicionales del mercado monetario. Para lograrlo, el fondo utiliza la réplica sintética y celebra swaps de rentabilidad total con contrapartes bancarias líderes. El fondo mantiene una cartera de activos, generalmente acciones estadounidenses, pero no tiene exposición económica a ellos, ya que su rentabilidad total (positiva o negativa) se transfiere diariamente al banco de inversión a través del swap. A cambio, el banco paga al fondo el tipo de interés del mercado monetario más un diferencial. Para las empresas y los grandes inversores institucionales, se trata de una nueva forma de generar rentabilidad con su efectivo. Otra ventaja de estos fondos es su total liquidez, sin comisiones de entrada ni de salida.
¿Y planean lanzar más ETFs?
Sí. Tenemos la intención de lanzar muchos fondos cotizados y fondos mutuos. Nos gusta ser innovadores.
¿Cómo han reaccionado los inversores ante este tipo de productos? ¿Les gustan los ETFs en general?
Al fin y al cabo, un ETF sigue siendo un fondo de inversión. Se trata de un fondo en el que, además de la inversión tradicional, también se puede comprar o vender en bolsa. Por lo tanto, para ellos solo hay ventajas. Si no hay diferencia en la tributación, que sabemos que en España es algo distinta, pero en otros países es lo mismo o incluso más fácil acceder a través de plataformas online. Por ejemplo, en Italia y Alemania, los ETFs están creciendo a un ritmo vertiginoso. En lugar de lanzar nuevos fondos de inversión, los gestores emiten nuevos ETFs.
¿Y cuál es su opinión sobre la nueva cuenta que se va a aprobar en la Unión Europea para incentivar a los ahorradores a convertirse en inversores?
Me parece un buen paso en la dirección correcta, pero aún hay una gran necesidad de educación en finanzas en general, dependiendo de cada país. Depende también de cada país, pero la forma en que gestionamos la jubilación en Europa es muy diferente a la de Estados Unidos. En Estados Unidos, casi todos tienen su propia cuenta de acciones, invierten en ellas y saben cómo funcionan. En Europa, en algunos países sí, en otros no. Por lo tanto, existe una gran necesidad de educación, y ese es también el papel no solo de los reguladores, sino también de los gestores de activos, quienes deben brindar retroalimentación y asegurarse de que todos comprendan el producto.