Las impresiones que dejó el primer Jackson Hole de Kevin Warsh
| Por Javiera Donoso | 0 Comentarios

En un momento en que la política monetaria y tasas de interés, todas las miradas están puestas recientemente en la Reserva Federal de EE.UU. y su nuevo presidente: Kevin Warsh. La semana pasado, durante el simposio de banqueros centrales de Jackson Hole –celebrado en la ciudad del mismo nombre, en Wyoming–, el profesional sorprendió a los inversionistas globales con un tono algo hawkish de lo esperado.
El evento sirvió como un espacio en que el economista reafirmó su compromiso con la lucha contra la inflación. Esto dejó a los capitales internacionales con la impresión de que podría haber subidas de tipos de referencia en el país norteamericano este año. Eso sí, Warsh no se refirió al anuncio del Tesoro de aumentar la recompra de bonos gubernamentales.
“Warsh no sorprendió mucho en Jackson Hole, manteniendo un tono hawkish en general y un compromiso con la estabilidad de precios sin señalar una subida inminente ni establecer un umbral de política”, señaló Alessia Berardi, directora de Macroeconomía Global del Amundi Investment Institute. Este mensaje, explicó, es un “obstáculo mayor“ para recortes de tasas y mantiene un sesgo más alto por más tiempo, con un endurecimiento aún posible si la inflación se acelera.
“El discurso confirmó poco interés por puntos de vista alternativos sobre lo que más importa para la Fed y un gusto limitado por la orientación a futuro. Los tipos de interés a corto plazo seguirán siendo la herramienta dominante, con herramientas poco convencionales que solo desempeñarán un papel limitado”, señaló la profesional.
Desde EBC Financial Group, el analista de mercados Felipe Mendoza concuerda con el diagnósticos. Para el profesional, el tono algo hawkish de Warsh se salió de las expectativas del mercado y subrayó el 2% como meta inflacionaria. “Esta postura podría reafirmar que la Reserva Federal priorizará la lucha contra la inflación aunque ello implique extender o endurecer el ciclo monetario, elevando de inmediato al 50% las probabilidades de un alza de tasas en septiembre en el mercado de futuros”, señaló.
Expectativas del mercado
En términos generales, los comentarios del presidente de la Fed no se salen de la norma. Para Paul Donovan, economista jefe de UBS Global Wealth Management, el contenido del discurso “no fue especialmente profundo”, destacando la subida de los precios al consumidor sobre el 3%, sin mención del efecto que las tarifas impulsadas por la Casa Blanca de Donald Trump en ellos. “Sin ningún shock inflacionario, los comentarios son consistentes con una política monetaria estable en EE.UU.”, señaló.
Lo que llama la atención de este discurso en particular –el primero de Warsh en Jackson Hole– es que llega después de una reunión de la Fed que se sintió diferente, marcando un estilo más difícil de leer para los inversionistas.
En esta ocasión, escribió Seema Shah, estratega global de Principal Asset Management, “Warsh despejó buena parte de la ambigüedad que había dejado la conferencia de prensa del FOMC de julio, ofreciendo una imagen más clara de una Reserva Federal que mantiene el foco firmemente puesto en llevar la inflación de regreso a su objetivo y que está preparada para subir las tasas si el progreso se estanca”.
Si bien la expectativa de Principal –y de otros actores del mercado global– es que los próximos datos de inflación muestren una mejora, la probabilidad de que haya una subida de tasas en septiembre aumentó. “La reacción positiva de los mercados pone de manifiesto que los inversionistas valoran la claridad en la política monetaria, incluso cuando esa claridad viene acompañada de un mensaje más restrictivo”, dijo Shah.
Para Mendoza, de EBC Financial Group, la reacción de mercado es menos concluyente. “La respuesta de los activos financieros ante este discurso refleja una recalibración apresurada de expectativas en un entorno de alta volatilidad. La fortaleza inicial del dólar y la corrección en el S&P 500 respondieron al ajuste de las tasas de corto plazo, sin embargo, la dinámica del mercado mostró matices de desacoplamiento interesantes”, comentó. “Posterior al impacto de los comentarios, los mercados se relajaron e incluso revirtieron su dirección inicial”, agregó.
Para el profesional, esta “reacción mixta entre los distintos activos sugiere que el mercado aún no ha asumido por completo el escenario”.
Un nuevo estilo en la Fed
La Fed siempre está presente en el radar de las instituciones financieras internacionales, considerando la importancia de las tasas de interés en EE.UU. para la economía internacional. Pero en la era Warsh, los inversionistas se ven particularmente atentos, buscando señales en un entorno de menor visibilidad.
“Desde el primer día, Warsh ha abandonado la orientación futura (forward guidance). Quiere que los mercados financieros evalúen las perspectivas económicas en lugar de guiarse por una Fed que anticipa sus movimientos; de este modo, según ha argumentado, la valoración de los mercados proporcionará información útil a la propia Fed”, explicó Sonal Desai, CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, en un comentario de mercado reciente.
Es más, para algunos esta presentación puso el foco en la credibilidad de la Fed, en un momento en que los capitales globales se ven cada vez más nerviosos con la deuda estadounidense.
“Los activos de riesgo estadounidenses han registrado un buen comportamiento durante años, pero los inversores en bonos exigen cada vez más compensación en forma de mayores rentabilidades”, recalcó Allianz GI, en un comentario firmado por el economista jefe Christian Schulz y el CIO de renta fija Jenny Zeng.
Según explicaron los profesionales, “los inversores en bonos tienen que absorber las crecientes necesidades de financiación derivadas de la inversión en inteligencia artificial, los elevados déficits fiscales y la refinanciación de deuda”. Esto, agregaron, en un entorno en que algunas de las principales fuentes de demanda se están debilitando, ya que los hogares están ahorrando menos, la Fed sigue reduciendo el tamaño de su balance y los inversores internacionales están diversificando sus reservas.













