Guía de inversión en patrimonial global
| Por Patricio Tesei | 0 Comentarios

En nuestra «Guía de inversión en patrimonio global» del segundo trimestre de 2026 analizamos cómo los inversores pueden desenvolverse en un entorno en el que la incertidumbre geopolítica, los obstáculos de la inflación y los rápidos cambios tecnológicos determinan cada vez más la evolución de los mercados.
Desde las implicaciones del conflicto en Oriente Medio y la reorganización de las cadenas de suministro hasta el impacto cada vez mayor de la inteligencia artificial en los modelos de negocio y la productividad, creemos que la dispersión está aumentando y que ello tiene consecuencias reales para la construcción de carteras.
En este contexto, seguimos abogando por carteras «de alta calidad«, haciendo hincapié en los activos de calidad, los flujos de caja duraderos, la diversificación y una construcción de carteras bien meditada. Los mercados públicos siguen respaldados por las ganancias de productividad, pero las valoraciones persistentemente elevadas y los diferenciales de crédito más ajustados sugieren que los inversores podrían tener que ser más selectivos a la hora de asumir riesgos en el futuro.
En concreto, creemos que los inversores deberían considerar lo siguiente:
- Dar prioridad a la calidad en todas las clases de activos, sectores y estructuras de capital.
- Reevaluar la construcción de la cartera, centrándose en fomentar la resiliencia, ya que las correlaciones entre acciones y bonos siguen siendo elevadas y los amortiguadores tradicionales pueden resultar menos fiables.
- Aprovechar las ventajas de la diversificación que ofrecen los mercados privados, aumentando la exposición a flujos de caja contractuales, a la creación de valor operativo y a características vinculadas a la inflación.
- Mantener las inversiones durante los periodos de volatilidad, en lugar de intentar predecir el comportamiento de los mercados, al tiempo que se mantiene una diversificación disciplinada.
- Nos centramos en modelos de negocio sostenibles y activos del «mundo real» en un contexto de disrupción impulsada por la inteligencia artificial y de concentración del mercado.
En los mercados privados, seguimos observando oportunidades atractivas en los sectores del capital riesgo, las infraestructuras, el sector inmobiliario y el crédito privado. Damos prioridad a aquellas áreas en las que los inversores pueden beneficiarse de flujos de ingresos garantizados, la creación de valor operativo, la protección frente a la inflación y resultados más controlables.
También creemos que los activos alternativos pueden desempeñar un papel cada vez más importante a la hora de ayudar a los inversores a generar ingresos, preservar el capital y mejorar la rentabilidad a largo plazo, en un contexto en el que el abanico de resultados esperados del mercado es cada vez más reducido. En definitiva, la guía «Global Wealth Investment Playbook» de este trimestre está diseñada para ayudar tanto a los asesores financieros como a los inversores a plantearse la asignación de activos de forma más estratégica.
Tribuna de Henry H. McVey, responsable de Macroeconomía Global y Asignación de Activos en KKR








