La demanda de oficinas ha crecido un 84% en Ciudad de México en lo que va del año, según el Marketview de Oficinas CDMX del tercer trimestre de 2025 de la consultora CBRE.
Al cierre del tercer trimestre de 2025, el mercado de oficinas corporativas Clase A y A+ en la Ciudad de México registró un inventario total de 7,4 millones de m². Este periodo que tuvo la adición de 33.000 m², como nueva oferta en los corredores de Polanco y Reforma, reflejando un crecimiento anual del 0,6%.
La tasa de vacancia o disponibilidad para el 3T de 2025 se cerró en 18,6%, lo que representó una reducción de 2,9 puntos porcentuales con respecto al mismo periodo del año anterior.
La Absorción Neta trimestral alcanzó los 15.000 m², un incremento significativo del 84% en comparación con los 95.000 m² registrados en el tercer trimestre de 2024. De este total acumulado el 59% se concentró en el Centro de Negocios de la Ciudad de México (CBD).
Récord histórico de inversión extranjera
El flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) en México durante los dos primeros trimestres de 2025 alcanzó los 34.265 millones de dólares, un crecimiento interanual del 10%, estableciendo un récord histórico por quinto año consecutivo. La Ciudad de México captó 19.311 millones, representando el 56% del total nacional y un incremento del 36% respecto al año anterior. La manufactura (36%) y los servicios financieros y de seguros (27%) lideraron la distribución sectorial de la IED.
El robusto desempeño económico se complementa con el crecimiento del empleo formal, con 3,6 millones de trabajadores registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la CDMX a finales de agosto de 2025, un incremento del 1% interanual, con la incorporación de 24 mil nuevos empleos. Los servicios para empresas, personas y el hogar (43%) y el comercio (22%) impulsaron la generación de empleos. A pesar de una tasa de desocupación del 3.96% registrada a mediados de año.
El Reporte de la Encuesta de Sentimiento de Ocupantes de Oficinas en México 2025 reveló que el 78% de las empresas de servicios en la CDMX han adoptado modelos de trabajo presencial de tres o más días a la semana, con una clara tendencia hacia esquemas híbridos. Esta evolución del entorno laboral fomenta la inversión en tecnología y herramientas de colaboración, con un 87% de los usuarios proyectando un crecimiento en el espacio ocupado en los próximos tres años.
La actividad del mercado inmobiliario corporativo reflejó esta dinámica positiva. La Absorción Neta acumulada al cierre del tercer trimestre de 2025 alcanzó los 175.000 m², con una concentración significativa en el CBD (Polanco, Insurgentes y Lomas Palmas).
Finalmente, el indicador de construcción con siete proyectos activos que suman 246.000 m². Un 30% de esta superficie ya se encuentra pre arrendada y cerca del 60% se concentra en el CBD.
Gracias su plataforma de pagos instantáneos Pix, Brasil consolidó su liderazgo en inclusión financiera en America Latina. La situación en la región continúa mejorando, aunque comienzan a observarse señales de desaceleración, de acuerdo con el Global Financial Inclusion Index 2025 (el Índice), elaborado por Principal Financial Group y el Centre for Economics and Business Research (Cebr).
El puntaje general de América Latina aumentó a 44,7, lo que representa su cuarto año consecutivo de crecimiento, aunque el incremento fue modesto —de apenas 0,1 puntos— en comparación con los avances más sólidos de años anteriores.
El apoyo de los empleadores a la inclusión financiera disminuyó en la mayoría de las economías de la región, en consonancia con las tendencias globales derivadas de la incertidumbre empresarial provocada por tensiones comerciales y geopolíticas. Mientras los puntajes de apoyo del sistema financiero y de los empleadores retrocedieron en la región, los puntajes de apoyo gubernamental aumentaron 0,9 puntos, reflejando medidas como las reformas de pensiones en Argentina y las iniciativas de protección al consumidor en Chile y Perú.
La situación en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú
Brasil se consolidó como líder regional en infraestructura financiera digital gracias a su plataforma de pagos instantáneos Pix, que ha contribuido a un aumento de 19,3 puntos desde 2022. México permanece entre los diez últimos lugares del ranking general del índice y Chile registró avances modestos pero sostenidos (un incremento de un punto en 2025), impulsados por políticas de protección al consumidor y reformas al sistema de pensiones.
A pesar de las mejoras, las percepciones de inclusión financiera entre los consumidores disminuyeron en los seis mercados latinoamericanos analizados —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú— con una caída promedio de 8,8 puntos. Sin embargo, existen señales alentadoras: la mayoría de los mercados reportó mejores percepciones sobre el papel de sus gobiernos y sistemas financieros en la promoción de la inclusión, lo que sugiere que las reformas institucionales comienzan a tener efecto, aunque la confianza de los consumidores aún no lo refleje por completo.
“Estamos viendo un verdadero impulso en la historia de la inclusión financiera en América Latina, especialmente en los mercados que han adoptado la innovación fintech. La rápida expansión de Pix en Brasil ha revolucionado el acceso a los servicios financieros, mientras que las reformas digitales de pensiones en Argentina están ayudando a modernizar su infraestructura financiera. Estos avances no ocurren de manera aislada. En toda la región, los gobiernos están implementando políticas de protección al consumidor y marcos regulatorios que apoyan la innovación y la inclusión. En conjunto, la tecnología y la política están creando condiciones para un acceso financiero más equitativo», comentó al respecto Marcela Rocha, economista en jefe de Principal Asset Management América Latina.
El estudio considera que elevar los niveles de alfabetización financiera en América Latina podría generar beneficios económicos significativos. Por ejemplo, si México o Perú incrementaran sus tasas de alfabetización financiera al 50%, cada país podría aumentar su crecimiento del PIB entre 0,5 y 0,6 puntos porcentuales adicionales hacia 2029. Esto demuestra que, más allá de la infraestructura y las reformas, la educación es un motor fundamental para una inclusión sostenible.
A nivel global, la inclusión financiera se ha estabilizado después de dos años de avances significativos. En su cuarta edición, el Índice examina cómo los gobiernos, los sistemas financieros y los empleadores fomentan mayores niveles de inclusión financiera en 42 mercados. El informe ofrece una evaluación integral y comparativa de la inclusión financiera a escala mundial, clasificando los mercados tanto en términos relativos como absolutos.
Explora el reporte completo y aprenda más acerca del Global Financial Inclusion Index aquí.
iCapital anunció en un comunicado una inversión estratégica y alianza con LYNK Markets, una plataforma fintech que impulsa la distribución de mercados privados en América Latina. Esta colaboración introduce una solución de inversión internacional escalable mediante ETNs (Exchange Traded Note) privados, títulos negociables que amplían el acceso a inversiones alternativas en el canal de gestión patrimonial latinoamericano.
“El mercado latinoamericano está atravesando una transformación profunda a medida que las inversiones alternativas dejan de ser exclusivas de los inversionistas institucionales para ser adoptadas cada vez más por un espectro más amplio de inversionistas. En iCapital ayudamos a los gestores de patrimonio y a sus clientes a acceder a las alternativas adecuadas para sus necesidades”, señaló Lawrence Calcano, presidente y CEO de iCapital.
“A través de nuestra alianza con LYNK Markets, las Notas Privadas de Fondos de Inversión Alternativos ofrecen una solución estructurada y escalable que brinda a los asesores financieros un acceso simplificado a inversiones alternativas, fortaleciendo la asignación de activos y la flexibilidad de portafolio. Para los gestores de fondos, estas ETNs privados reducen las barreras de entrada, aceleran los lanzamientos y optimizan la distribución, promoviendo una mayor transparencia y eficiencia en todo el ecosistema de inversión alternativa», añadió.
A través de esta alianza, los gestores de activos podrán adoptar estrategias de fondos alternativos simplificando los procesos de inversión, due diligence, reportes y liquidación a través de las principales plataformas internacionales de compensación.
«Cada ETN privado cuenta con un ISIN único para su distribución global, acelerando el tiempo de salida al mercado, fortaleciendo los canales offshore y reduciendo la complejidad operativa, al tiempo que se preserva la confidencialidad del cliente. Los gestores de patrimonio se beneficiarán de un mejor acceso a inversiones alternativas con mínimos de inversión más bajos, procesos de registro más simples, información en tiempo real y confianza regulatoria integrada a través de iCapital Marketplace. Esta nueva solución estará disponible en enero de 2026″, señala el comunicado.
“Asociarnos con iCapital une a dos líderes fintech comprometidos con transformar la inversión en mercados privados,” comentó Mario Rivero, CEO de LYNK Markets. “Al combinar la tecnología de LYNK Markets de ETNs privados con la capacidad de distribución y la solidez de la plataforma de iCapital, brindamos a los asesores financieros una nueva herramienta para facilitar las inversiones alternativas a nivel internacional.
El índice bursátil japonés Nikkei 225 ha subido alrededor de un 25 % desde principios de año y, con casi 50.000 puntos, se acerca a su máximo histórico. Los factores impulsores no son solo la euforia por la inteligencia artificial (IA) y la debilidad del yen, sino también una nueva realineación política en Tokio. Tras la elección de Sanae Takaichi como primera ministra y la formación de una coalición entre su Partido Liberal Democrático (PLD) y el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), orientado a las reformas, los participantes en el mercado tienen la esperanza de que se aplique una agenda favorable al crecimiento.
El optimismo se debe a la especulación del mercado de que Takaichi pondrá en marcha el «Abenomics 2.0«. Este término es sinónimo de la política económica del primer ministro Shinzo Abe, introducida en 2012 cuando llegó al poder por segunda vez. Consistía en aumentar la oferta monetaria del país, impulsar el gasto público y aplicar reformas para hacer más competitiva la economía japonesa. En aquel momento, el periódico The Economist describió el programa como «una mezcla de reflación, gasto público y una estrategia de crecimiento diseñada para sacar a la economía del letargo en el que ha estado sumida durante más de dos décadas».
Son precisamente estas expectativas -es decir, el estímulo fiscal, una política monetaria favorable y una mayor presión para la reforma- las que actualmente están avivando las esperanzas del mercado. Algunos expertos advierten de que gran parte del optimismo ya se ha tenido en cuenta. Sin embargo, la combinación de la estabilidad política y una agenda orientada al crecimiento podría suponer un importante apoyo para el desarrollo económico y los mercados.
Sin embargo, el repunte de la bolsa japonesa no se basa únicamente en la política y el impulso de las políticas. Hay fuerzas estructurales que refuerzan la recuperación, como el regreso de los inversores extranjeros, las reformas de la gobernanza empresarial y las recompras de acciones casi récord por parte de las empresas japonesas. Estos acontecimientos pueden indicar un cambio cultural que se aleja de la tendencia japonesa de acumular efectivo. A principios de año, la Bolsa de Tokio instó a las empresas nacionales a utilizar el capital de forma más eficiente, fomentando así las recompras y el aumento de los dividendos.
La estructura del mercado también es un importante motor del impulso actual. Mientras que las acciones tecnológicas son cada vez más volátiles, las acciones industriales y financieras han impulsado al alza los índices, beneficiándose del aumento de los rendimientos y de las perspectivas de apoyo fiscal. El índice Topix, más amplio, también ha subido, impulsado por las acciones de los sectores electrónico y bancario. Las empresas de pequeña capitalización también están cobrando mayor protagonismo, ya que se ven especialmente afectadas por el llamamiento de la Bolsa de Tokio a utilizar el capital de forma más eficiente y necesitan ajustar su estructura de capital en consecuencia. Por lo tanto, el repunte es mucho más amplio de lo que sugieren los titulares centrados en el Nikkei.
La política monetaria del Banco de Japón sigue siendo un factor importante. Tras abandonar la política de tipos de interés negativos, es probable que se produzcan nuevas subidas de los tipos de interés, aunque actualmente esperamos que se retrasen algo debido a la fase de transición política y a las medidas de estímulo previstas. Estos retrasos deberían dar a los mercados tiempo suficiente para absorber el estímulo fiscal y suavizar la transición hacia unos rendimientos nominales más altos, salvaguardando así la recuperación económica.
El reciente repunte bursátil se basa en el nombramiento de Sanae Takaichi como primera ministra, los vientos favorables estructurales y la debilidad del yen. Los mercados anticipan un periodo de estabilidad política y expansión fiscal, un entorno que vuelve a situar a Japón en el punto de mira de la inversión mundial tras años de estancamiento. En nuestra opinión, las perspectivas siguen siendo positivas.
Tribuna de Lucas Brauner, economista especializado en Japón de DWS
Los expertos de las firmas de inversión coinciden en que la tregua comercial que han acordado Estados Unidos y China es una buena noticia. Según explican, el acuerdo parece integral, y el alivio derivado del levantamiento de diversos controles a la exportación, embargos a la importación y sanciones supone un respiro para la economía global en un momento clave. Ahora bien, también advierten de que, desafortunadamente, como en acuerdos previos entre estos socios comerciales, se trata solo de un acuerdo temporal: por el momento, solo tiene vigencia de un año.
En opinión de Raphael Gallardo, economista jefe de Carmignac, lo acordado entre Trump y Xi en Busán ha sido más bien un marco tentativo para una tregua de un año, no un tratado comercial y mucho menos un gran acuerdo. “Lo que se desprende es que pasamos de una serie de treguas de 90 días a un horizonte de un año. Claramente es algo positivo que impulsará el sentimiento del mercado, pero siguen existiendo salvedades. Primero, aún no se ha firmado nada. El cierre llegará durante la visita de Estado de Trump a Pekín en marzo. Hasta entonces podríamos ver otro aumento inesperado de tensiones. Y segundo, aparte del recorte del 10% en aranceles, este acuerdo simplemente nos devuelve a la tregua de Ginebra alcanzada en mayo, antes de la escalada relacionada con la regla del 50% y las represalias mediante los controles de tierras raras”, apunta Gallardo.
Dennis Shen, presidente del consejo macroeconómico de Scope, coincide en afirmar que aún quedan por definir muchos detalles sobre el acuerdo. “Es muy probable que surjan nuevas tensiones comerciales. La próxima decisión del Tribunal Supremo estadounidense sobre los aranceles también podría generar más incertidumbre. El patrón observado durante ambas presidencias de Trump sugiere ciclos repetidos de escalada de tensión para ganar poder de negociación, seguidos de desescalada en respuesta a la presión del mercado, la economía y/o la política”.
“La naturaleza temporal del pacto subraya el carácter táctico de esta tregua comercial en el contexto de una rivalidad estratégica que seguirá dando forma a la relación a largo plazo entre Estados Unidos y China. El acuerdo ofrece a ambas partes tiempo para adaptarse a esta dinámica cambiante, reducir sus dependencias mutuas y mitigar las perturbaciones económicas”, matiza Sophie Altermatt, economista en Julius Baer.
Concesiones significativas
Las conversaciones han abarcado una amplia gama de cuestiones críticas, entre ellas el control de las exportaciones de chips, el suministro de tierras raras, las estructuras arancelarias, las medidas relacionadas con el fentanilo y el comercio de productos clave como la soja y las exportaciones de Nvidia. Para Ray Sharma-Ong, Deputy Global Head of Multi-Asset Bespoke Solutions, en Aberdeen Investments, ambas partes han acudido a las negociaciones con puntos de ventaja distintos: “China tiene una influencia significativa gracias a su dominio en el sector de las tierras raras, mientras que Estados Unidos mantiene una ventaja en el diseño de chips avanzados. Cualquier prórroga de la actual tregua comercial o acuerdo parcial sería vista de forma positiva por los mercados, ya que evitaría la inminente fecha límite del 1 de noviembre de 2025 para imponer un arancel adicional del 100% si no se llega a un acuerdo. Es probable que los avances en estos frentes impulsen las acciones estadounidenses, así como los mercados chinos en general y el sector tecnológico de China”, señala Sharma-Ong.
Según explica Gallardo, los resultados muestran concesiones significativas por ambas partes. “Por parte de EE.UU., ha reducido a la mitad los aranceles del 20% sobre el fentanilo a cambio de vagas promesas de Xi para frenar el envío de precursores del opioide. Además, los aranceles recíprocos se mantienen en el 10% en lugar del 36% durante un año, pero la ampliación de la Entities List estadounidense a subsidiarias con más del 50% de propiedad queda retrasada un año. Por parte de China, se establece la reanudación inmediata de importaciones de soja y otros productos agrícolas y vagas promesas de compra de energía estadounidense. Además, los controles a la exportación de tierras raras y otros minerales críticos se retrasan un año”, apunta.
Lo que más le llama la atención al experto del Carmignac es que se han quedado fuera los puntos más conflictivos. “No hay concesiones de EE.UU. sobre Taiwán, ni concesiones de China sobre Rusia, ni discusión sobre ventas de chips avanzados estadounidenses. Todos estos temas seguramente estuvieron sobre la mesa, pero sin resultados. Así que estamos muy lejos de un gran acuerdo. Por lo tanto, seguimos en un proceso de desacoplamiento gestionado de una relación económica simbiótica de 40 años”, afirma.
El impacto
En opinión de Garret Melson, estratega de carteras de Natixis IM Solutions, las negociaciones entre ambos países y el acuerdo son un punto crucial para los mercados en lo que queda de año. De todos los temas vistos esta semana,considera que la cumbre entre Xi y Trump haya sido posiblemente la más esperada, aunque reconoce también que puede que sea la menos impactante.
“Los mercados se han vuelto inmunes desde hace tiempo a las oscilaciones en la retórica comercial. Por supuesto, los titulares inesperados siguen teniendo el potencial de perturbar un mercado que sigue alcanzando nuevos máximos históricos, pero incluso la última escalada ha demostrado que la estrategia TACO (Trump Always Chicken Out) sigue vigente. Y dadas las declaraciones positivas de ambas partes al término de las conversaciones preliminares celebradas en Malasia durante el fin de semana, los mercados ya esperan que se establezca un techo para los aranceles, ya que es probable que China dé marcha atrás en su último anuncio sobre los controles de las tierras raras. Aunque una mayor distensión mediante la reducción de los aranceles relacionados con el fentanilo y la reanudación de algunas compras de soja y otros productos agrícolas podría suponer un ligero repunte del ánimo y de los precios de las acciones, mientras la tendencia siga inclinándose hacia la distensión, el comercio y los aranceles tendrán poca importancia para los mercados”, señala Melson.
Desde Scope consideran que la montaña rusa que representan las relaciones comerciales entre EE.UU. y China ha alcanzado otro punto álgido, incluso con Trump promoviendo la idea de un plan global de paz con Xi Jinping, lo que también muestra cuán vacías podrían haber sido muchas de las amenazas anteriores. Amenazas que ya han tenido impacto en las economías de ambos países. “Nuestras previsiones sugieren que los aranceles vigentes están lastrando a ambas economías, reduciendo la producción real media de China en alrededor de 0,6% y recortando el PIB de EE.UU. en 0,9%. Estos efectos económicos mutuamente dañinos subrayan la presión para una desescalada definitiva, incluso cuando los aranceles permanecen por encima de los niveles previos al conflicto, pese a haberse acordado algunas reducciones”, afirma Shen.
Por último, señala que otro impacto de este acuerdo es que “el enfoque de China podría además servir como un modelo para que bloques comerciales más grandes gestionen sus negociaciones con la Administración Trump”.
State Street ha publicado su estudio global 2025 sobre activos digitales y tecnologías emergentes, que revela un cambio decisivo en la adopción y el compromiso estratégico de los inversores institucionales hacia la tokenización y la transformación basada en blockchain. El estudio, basado en una encuesta global a altos ejecutivos de gestión y propiedad de activos1, recoge la opinión, la estrategia y la preparación operativa en diferentes regiones y tamaños de instituciones.
«La aceleración en la adopción de tecnologías emergentes es notable. Los inversores institucionales están yendo más allá de la experimentación, y los activos digitales son ahora una palanca estratégica para el crecimiento, la eficiencia y la innovación. A medida que convergen la tokenización, la inteligencia artificial y la computación cuántica, los primeros en adoptarlas están liderando el camino para dar forma al futuro de las finanzas», afirma Joerg Ambrosius, presidente de Servicios de Inversión de State Street.
Los activos digitales están ganando un papel estratégico en las carteras institucionales. Casi el 60% de los inversores institucionales planea aumentar su asignación en el próximo año, y se espera que la exposición media se duplique en los próximos tres años. Este creciente interés refleja la confianza en los activos digitales como herramienta de inversión a largo plazo, más allá de su dimensión tecnológica.
Por su parte, la tokenización se perfila como la primera aplicación práctica de este cambio. El capital privado y la deuda privada serán las primeras clases de activos en someterse a procesos de tokenización, con el objetivo de mejorar la liquidez y la eficiencia en mercados tradicionalmente ilíquidos. Para 2030, se estima que entre el 10% y el 24% de las inversiones institucionales podrían ejecutarse a través de instrumentos tokenizados, consolidando así esta tendencia como un componente estratégico de las carteras.
Entre los factores que impulsan la adopción de los activos digitales destacan la transparencia, la rapidez en la ejecución y la reducción de costes de cumplimiento. Más de la mitad de los encuestados apunta a un incremento significativo en la transparencia, mientras que casi un 40 % valora la mayor rapidez de las operaciones, y un tercio subraya la eficiencia en costes regulatorios. Casi la mitad de los inversores prevé que estas mejoras puedan generar un ahorro superior al 40% en sus procesos.
Paralelamente, el desarrollo de unidades especializadas en activos digitales refuerza su integración en la operativa institucional. El 40% de los inversores ya dispone de equipos dedicados a estos activos, y cerca de un tercio considera que las operaciones digitales forman parte de su estrategia global de transformación digital. Esto demuestra que la adopción no se limita a una capa tecnológica, sino que está remodelando la organización misma.
Las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial generativa y la computación cuántica se perciben como aceleradores complementarios de esta transición. Más de la mitad de los encuestados estima que tendrán un impacto mayor que la propia tokenización o la cadena de bloques, aunque coinciden en que ambas líneas tecnológicas son complementarias dentro de los programas de activos digitales.
«Estamos viendo cómo los clientes están reconfigurando sus modelos operativos en torno a los activos digitales. Muchos están creando equipos especializados y casi uno de cada cinco tiene previsto seguir su ejemplo. Desde bonos y acciones tokenizados hasta monedas digitales de bancos centrales y efectivo tokenizado, el cambio no es solo técnico, sino estratégico», concluye Donna Milrod, directora de Productos de State Street.
El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con las previsiones y ha mantenido sin variación los tres tipos de interés oficiales. Así, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito se mantendrán sin variación en el 2,00%, el 2,15% y el 2,40%, respectivamente. Además, el tamaño de las carteras del APP y del PEPP está disminuyendo a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo.
Según explica en su comunicado oficial, considera que la inflación continúa en niveles próximos al objetivo del 2% a medio plazo y la evaluación que hace el Consejo de Gobierno es que las perspectivas de inflación prácticamente no han variado. El BCE considera que la economía ha seguido creciendo pese al difícil entorno internacional. “El vigor del mercado de trabajo, la solidez de los balances del sector privado y las anteriores reducciones de los tipos de interés aprobadas por el Consejo de Gobierno continúan siendo factores que contribuyen de forma importante a la resiliencia. No obstante, las perspectivas son aún inciertas, debido especialmente a los actuales conflictos comerciales internacionales y a las tensiones geopolíticas”, apunta.
La institución monetaria insistió en su mantra: “El Consejo de Gobierno tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. El Consejo de Gobierno no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos”.
Primeras reacciones
Para Felix Feather, economista de Aberdeen Investments, la inflación moderada, el crecimiento resistente pero poco espectacular y un mercado laboral relativamente fuerte y estable apuntan a que la postura neutral actual del BCE en materia de política monetaria es la adecuada. “Se está llegando a un consenso en torno a la expectativa de que los tipos se mantengan en el 2% durante un periodo prolongado. Estamos de acuerdo y creemos que los tipos se mantendrán en su nivel actual a lo largo de 2026”, apunta Feather.
Ante su mantra de tomar decisiones en función de los datos, Simon Dangoor, responsable de Fixed Income Macro strategies, en Goldman Sachs Asset Management, considera que un recorte en diciembre o en la primera mitad de 2026 está subvalorada. “Nuestra hipótesis base sigue siendo que el BCE mantendrá los tipos sin cambios en el futuro inmediato. Las lecturas de datos siguen siendo mixtas, mientras que la posible lentitud en la implementación de la expansión fiscal de Alemania podría reducir las perspectivas de crecimiento y moderar a algunos de los halcones del comité. La reunión de diciembre trae consigo las proyecciones económicas para 2028; si muestran que la inflación se sitúa por debajo del objetivo durante tres años consecutivos, las palomas presionarán para que se produzca un recorte cuanto antes”, señala.
Desde Fidelity International destacan que el mensaje sobre la resiliencia del crecimiento en la zona euro, así como el hecho de que los recientes desarrollos comerciales y el alto el fuego en Oriente Medio han mitigado algunas preocupaciones sobre riesgos a la baja. «En conjunto, esto podría apuntar a una mejora en las perspectivas de crecimiento respecto a las previsiones de septiembre, que subestimaron el PIB del tercer trimestre. El BCE se mantiene en su narrativa de estar en una “buena posición”, y este mensaje se refuerza. En cuanto a la inflación, el BCE sigue destacando cuidadosamente dos riesgos laterales: por un lado, los riesgos al alza derivados de un euro más fuerte y una posible sobreoferta de importaciones; por otro, las presiones inflacionistas potenciales derivadas del estímulo fiscal y la fragmentación de las cadenas de suministro globales. De hecho, cada vez está más claro que el umbral para un nuevo recorte de tipos es más alto de lo que los mercados están descontando actualmente. El camino se estrecha, y requeriría una desinflación más rápida de lo previsto junto con evidencias de deterioro en la transmisión de la política monetaria. Creemos que hemos llegado al final del ciclo de recortes», defiende Salman Ahmed, responsable global de macro y asignación estratégica de activos en Fidelity International.
Otros expertos se muestran algo más cautos antes de afirmar que el BCE ha terminado con su trabajo. Por ejemplo, Irene Lauro, economista para la eurozona de Schroders, advierte de que si la inflación se sitúa por debajo de las previsiones actuales, el BCE podría seguir el enfoque de gestión de riesgos de la Fed y aplicar una bajada preventiva de los tipos. «Por ahora, las perspectivas para la zona euro han evolucionado positivamente tras meses de estancamiento», matiza.
Representantes de las 22 entidades públicas y privadas que integran el Plan de Acción contra el Fraude Financiero (PAFF), firmado en 2022, se han reunido en la sede de la CNMV para hacer seguimiento de las iniciativas desarrolladas e impulsar nuevas medidas.
La vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín, ha introducido la reunión y ha subrayado la necesidad de intensificar y mejorar la coordinación entre todos los firmantes para atajar la extensión de las estafas financieras y para que los ciudadanos cuenten con herramientas para identificarlas y evitarlas.
En esta comisión de seguimiento del PAFF se ha aprobado la creación de una web de referencia que ofrecerá toda la información y orientación práctica para que los ciudadanos puedan aprender a identificar posibles intentos de fraude y conocer los canales adecuados para denunciar si han sido víctimas de una estafa financiera.
Además, se incrementarán las acciones de comunicación y educación financiera para prevenir estos fenómenos, una actuación que los miembros del plan han considerado imprescindible. Estas acciones irán dirigidas principalmente a los colectivos y grupos de edad más vulnerables a este tipo de engaños.
Todos los participantes han resaltado la preocupación por la proliferación de intentos de fraude a través de redes sociales, internet y herramientas de mensajería, y la creciente complejidad en la detección e identificación de los defraudadores. Por ello, han abogado por intensificar y mejorar los mecanismos de intercambio de información entre las instituciones implicadas.
Igualmente, han mostrado su confianza en que la próxima aplicación del Reglamento europeo de Servicios Digitales facilite un mayor número de herramientas para actuar con más eficacia y rapidez contra la difusión de fraudes financieros a través de internet y de las redes sociales.
Por último, la CNMV ha anunciado que realizará una encuesta entre inversores para conocer la percepción e incidencia del fraude financiero.
A pesar del creciente interés por parte de los consumidores en invertir de forma sostenible, una encuesta a 11.000 europeos de entre 25 y 64 años realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en colaboración con otras asociaciones como las que forman parte de Euroconsumers, revela que el greenwashing, la baja calidad de los productos y el mal asesoramiento están desincentivando la inversión responsable en la Unión Europea.
La encuesta, realizada en 11 países europeos, señala un interés creciente por la inversión en este tipo de productos sostenibles: el 27% de los inversores europeos ya lo han hecho alguna vez en los últimos tres años, y otro 41% está considerando hacerlo. En concreto, siete de cada diez consumidores valoran positivamente inversiones que ayuden a sectores contaminantes a transitar hacia la sostenibilidad. Y un 62% desearía poder excluir a empresas que contribuyan al uso de combustibles fósiles.
Pero no siempre es fácil identificar productos de inversión sostenibles. Primero porque el 55% de los encuestados nunca han recibido una oferta concreta para invertir en algún producto denominado “sostenible”. Y segundo, porque no distinguen claramente entre los sostenibles y los convencionales (así lo afirman el 52%). Aun así, uno de cada dos consumidores cree que este tipo de productos cumplen con leyes estrictas y piensa que están verificados por supervisores. Dos suposiciones erróneas, advierte OCU.
Deficiencias del marco regulatorio actual
El Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) ha permitido que productos que no son realmente sostenibles se comercialicen como tales. Investigaciones recientes revelan que muchos fondos “verdes” incluyen inversiones en combustibles fósiles y aviación, lo que socava la confianza del consumidor y daña el medio ambiente.
Además, la información sobre sostenibilidad suele estar oculta en documentos complejos, y el asesoramiento financiero está frecuentemente orientado a los productos de inversión con las mayores comisiones, no por el interés del consumidor.
Son motivos que justifican la introducción de cambios en la normativa SFDR. Tanto para establecer dos categorías claras de productos: sostenibles y en transición, como para excluir empresas con prácticas dañinas, establecer reglas claras de marketing y asegurar que los asesores financieros tengan conocimientos sobre sostenibilidad.
Peticiones que coinciden con las planteadas por los consumidores que han participado en la encuesta
El 76% exige reglas estrictas para que un producto financiero pueda denominarse “sostenible”.
El 71% quiere que las afirmaciones estén respaldadas por datos científicos.
El 79% cree que las autoridades deben actuar contra proveedores que venden productos engañosos.
El 68% solicita pruebas independientes o etiquetas de verificación.
Los activos alternativos se abren paso en las carteras de los clientes de banca privada. Las entidades nacionales, hablando de forma general, apuntan que deberían tener un peso de entre el 10% y el 20% de los portfolios. Se trata de un rango similar al que señalan las firmas internacionales como, por ejemplo, BNP Paribas Wealth Management, que recomienda una asignación estratégica media del 12% a alternativos en las carteras equilibradas. Aunque también hay propuestas más contundentes: Bank of America Wealth Management sugiere una horquilla más amplia, de entre el 10% y el 40% dependiendo del perfil de riesgo; y Goldman Sachs Private Wealth recomienda una asignación del 24% en activos alternativos, siendo el private equity el activo de mayor peso.
Podríamos seguir hablando de porcentajes, pero la realidad es que las bancas privadas reconocen que muchos de sus clientes están invirtiendo por debajo de estas cifras y recomendaciones. Así que el primer paso sigue siendo hacer accesible este segmento del mercado al inversor minorista y ofrecer vehículos que puedan comprender y con los que se sientan cómodos.
Por el lado de los proveedores, las gestoras alternativas buscan la forma de traspasar la frontera institucional y hacer llegar sus vehículos a los inversores de banca privada o incluso minoristas.
Formación y comprensión: el primer paso
“Para invertir adecuadamente en activos alternativos, es imprescindible comprender en profundidad su funcionamiento, sus características específicas y la importancia de construir un programa de inversión basado en compromisos recurrentes a lo largo del tiempo. Por ello, es necesaria una segmentación adecuada que permita adaptar la oferta a las necesidades específicas de cada cliente, destacando también la importancia de la formación de los banqueros y de proporcionar información clara y transparente a los inversores minoristas”, afirman desde el equipo de Relación con Inversores de AltamarCAM Partners.
Una visión que comparte Andrés Dancausa, vicepresidente de Spaincap y General Partner de TheVentureCity, que se centra en los mercados privados: “Todavía existe cierto desconocimiento sobre qué son exactamente los mercados privados y qué papel pueden jugar en una cartera de inversión bien estructurada”, explica. Además, Dancausa considera que existe un componente estructural relevante: “Si comparamos España con otros países europeos, aseguradoras y fondos de pensiones invierten proporcionalmente muy poco en este tipo de activos. Por ejemplo, según los datos de Invest Europe, nuestra participación institucional en capital privado sigue siendo baja respecto a otras economías de referencia. Incrementar esa presencia sería también una forma muy efectiva de avanzar en la democratización del acceso a estos mercados, canalizando más capital hacia este tipo de activos de forma institucional y eficiente”, señala.
Para Carlos Torres, director en FS Consulting Strategy de KPMG en España, uno de los principales retos para democratizar las inversiones alternativas es la iliquidez de los productos. “Al ser inversiones ilíquidas por el tipo de subyacente en el que invierten, los inversores deben tener la capacidad financiera para poder mantener un horizonte a largo plazo y para no tener que deshacer inversiones si necesitan liquidez”, afirma.
Superada la barrera de la comprensión del activo, incluida su liquidez, Dancausa pone el foco en cómo abordar la llamada “democratización” de los activos alternativos: mejorando su acceso. “Necesitamos seguir desarrollando los canales adecuados para que más personas puedan invertir en este tipo de productos. En este sentido, la banca está avanzando, pero aún hay mucho margen de mejora para facilitar el acceso también a clientes cualificados”, defiende.
Antes de invertir en alternativos, desde AltamarCAM Partners reconocen
que es imprescindible que el inversor comprenda en profundidad su
funcionamiento, sus características específicas y la importancia del largo plazo
Democratización a base de acuerdos y alianzas
Según la experiencia de Torres, esta democratización es un reto al que el sector de la inversión todavía no ha encontrado una respuesta estándar, pero sí una vía para avanzar: generar alianzas entre gestoras de fondos y bancas privadas. “Para las gestoras de fondos, es una estrategia habitual asociarse con bancas privadas para poder distribuir este tipo de producto, ya que utilizan su red de clientes como potenciales partícipes. Para las bancas privadas, es una forma de ofrecer productos de gestión alternativa en exclusiva a sus clientes con mayores patrimonios. Adicionalmente, existen players con redes extensas de bancas privadas que no quieren desarrollar internamente este tipo de producto por distintos motivos, como por su coste o el knowhow tan específico que se necesita, por lo que las alianzas y los acuerdos son una forma de proveer a sus clientes de manera diferencial”, afirma.
Desde hace más de dos años, esta es una tendencia que hemos comenzado a ver en el mercado español. En enero de 2023, Edmond de Rothschild y Abanca firmaban un acuerdo estratégico de colaboración, el cual permite a los clientes de banca privada de Abanca acceder a las ventajas competitivas que ofrece Edmond de Rothschild en Luxemburgo. Por ejemplo, servicios de custodia, servicios para fondos e institucionales soluciones para vehículos de inversión, soluciones de lending y, también, acceso a soluciones de private equity y real estate.
Asimismo, en junio de 2023, Kibo Ventures, gestora de capital riesgo, alcanzaba un acuerdo con Renta 4 Banco para que distribuyera entre sus clientes de banca privada su fondo de private equity denominado Nzyme. Ese mismo año, MyInvestor comercializaba su primer fondo de capital riesgo gestionado por Arcano –una oferta que se ha ampliado en los últimos meses, a la par que Bestinver alcanzaba un acuerdo con BlackRock para ofrecer soluciones de inversión en private equity a los inversores en España, Portugal y Andorra. En 2024 UniCredit ampliaba su colaboración con Blackstone para ofrecer a sus clientes de alto patrimonio el Blackstone Private Equity Strategies Fund (BXPE), un fondo de private equity tradicionalmente reservado para inversores profesionales.
En ocasiones, este tipo de acuerdos tienen un foco muy regional, como fue el caso de la alianza que firmó Arcano Partners con Luderiz Asesores con el objetivo de fortalecer y expandir su presencia en el sector de capital privado en la Comunidad Valenciana.
Pero lo importante es que el listado no ha dejado de crecer. En abril de este año, Mirabaud y AltamarCAM Partners anunciaron el lanzamiento de una estrategia evergreen semilíquida enfocada en la inversión en capital privado en todo el mundo. Según explicó en aquel momento Pilar Junco, Managing Partner y Co-Chief Client Officer de AltamarCAM Partners, el lanzamiento de esta estrategia era una forma de acercar oportunidades de mayor rentabilidad y diversificación propias de los mercados privados. Más recientemente, Amchor ISfirma especializada en soluciones de inversión y Mutuactivos gestora de Mutua Madrileña han lanzado de forma conjunta su primer programa de deuda privada, que ofrece la posibilidad de mantener una exposición recurrente a crédito privado a lo largo del tiempo.
Según Carlos Torres (KPMG), para las bancas
privadas, crear alianzas es una forma de ofrecer
productos de gestión alternativa en exclusiva
a sus clientes con mayores patrimonios
Analizando la tendencia
Estos ejemplos visibilizan dos conclusiones claras: que no hay una única forma de generar sinergias y que, poco a poco, se han ido sofisticando esta clase de acuerdos. Así, existen diferentes tipos de alianzas que están apoyando el crecimiento y la expansión de las inversiones alternativas. Según los expertos, podemos hablar de acuerdos de bancas privadas con gestores de fondos para comercializar productos concretos; lanzamientos de plataformas o vehículos de forma conjunta; acuerdos con inversores institucionales; o incluso alianzas de distribuidores y gestores con fintech o plataformas.
Según Dancausa, la tendencia de mayor peso es la sofisticación en la estructuración de productos, las alianzas estratégicas y un enfoque más flexible hacia los inversores. “Algunas gestoras están planteando vehículos híbridos o semilíquidos, mediante fondos de continuidad, por ejemplo, que combinan lo mejor del capital privado tradicional con condiciones de liquidez más atractivas, abriendo así la puerta a nuevos perfiles de partícipes”, afirma. Además, destaca que los avances regulatorios y tecnológicos están contribuyendo decisivamente a este proceso: “Herramientas digitales, plataformas de inversión y nuevos marcos normativos permiten diseñar productos más accesibles, transparentes y eficientes, lo que facilita la participación de un espectro más amplio de inversores”.
Las entidades de banca privada reconocen los beneficios que implican estos acuerdos para sus clientes. Ventajas que se podrían aglutinar en cuatro: diversificar las carteras al acceder a una gama más amplia de activos y de mercados; beneficiarse de la experiencia de firmas especializadas en activos alternativos; ofrecer estrategias consolidadas y vehículos con un mayor volumen; y encontrar una vía de innovación sobre esta clase de activos.
Concentración: la dinámica “oculta”
Para el vicepresidente de Spaincap y General Partner de TheVentureCity, estos acuerdos y alianzas son el preludio de una tendencia mayor: la concentración de la industria en el ámbito de las inversiones alternativas, principalmente entre las gestoras. De hecho, no solo existen alianzas entre gestoras y bancas privadas, sino también entre los proveedores de los vehículos alternativos.
En su opinión, esta realidad responde a dos grandes dinámicas globales que, por supuesto, también están teniendo impacto en España. “Por un lado, las gestoras buscan ampliar su alcance y ofrecer productos cada vez más especializados a sus inversores. La sofisticación de la demanda requiere alianzas que permitan acceder a nuevas capacidades, geografías o segmentos, y la colaboración entre firmas se ha convertido en una vía natural para responder a esta necesidad. Por otro lado, ‘la costumbre hace el cariño’ y, fruto de años de convivencia y cooperación dentro de la industria, se ha consolidado una relación de confianza entre gestoras que hoy facilita la puesta en marcha de estrategias conjuntas. El ecosistema se ha profesionalizado y fortalecido, lo que ha generado un entorno más colaborativo y unido”, defiende Dancausa.
A nivel internacional, también se observa un proceso de concentración del mercado. “Tras años de fuerte crecimiento y creación de nuevas gestoras, es lógico pensar que se abra ahora una etapa de integración sectorial, donde algunas de estas alianzas deriven en fusiones o adquisiciones estratégicas. Desde SpainCap vemos esta evolución como una oportunidad para seguir construyendo un sector más sólido, competitivo y con mayor capacidad de impacto. Creemos que este proceso debe ir acompañado de una mayor transparencia, regulación adaptada y educación financiera, para que la democratización de los alternativos sea sostenible y beneficiosa para todos los actores del ecosistema”, concluye.
¿Seguirá esta tendencia a lo largo de 2025? Para el experto de KPMG, podría continuar en el tiempo, sobre todo por la particularidad de este tipo de activos, en los que generar un buen track record implica una profundidad histórica suficiente para que se reconozca en el mercado. “Ya está habiendo operaciones tanto en el mercado local como en el internacional, y solo por citar alguna, la entrada de Permira en el accionariado de AltamarCam Partners o la adquisición de BlackRock de Global Infraestructure Partners (GIP) y HPS Investment Partners”, indica. Otra de ellas: la compra de Tresmares Capital, plataforma de financiación alternativa y private equity, por parte de Santander, para impulsar su crecimiento en la gestión de activos alternativos.