Foto cedidaÁlvaro Santos, Client Adviser en Rothschild & Co.
Rothschild & Co continúa reforzando su presencia en España con la incorporación de Álvaro Santos como Client Adviser en su área de Wealth Management, en respuesta a la creciente demanda de asesoramiento por parte de clientes de alto patrimonio y al proceso de expansión del negocio en el país.
Santos se incorpora procedente de Julius Baer, donde desarrollaba funciones como asesor patrimonial en banca privada, especializado en clientes high net worth. Con anterioridad, desempeñó el cargo de director de zona en Bank Degroof Petercam, tras haber adquirido experiencia en entidades como Banco Madrid, Unicorp S.V. y Barclays Bank.
Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, cuenta además con un Executive MBA por IEDE Business School, lo que refuerza su perfil técnico y estratégico en el ámbito del asesoramiento financiero.
La incorporación de Santos se enmarca en la estrategia de crecimiento sostenido de Rothschild & Co en el mercado español, donde la firma ha intensificado su inversión desde el lanzamiento de su negocio de Wealth Management en 2021. Desde entonces, ha ampliado de forma progresiva su oferta de asesoramiento y gestión patrimonial, al tiempo que refuerza las sinergias con su división de Global Advisory, presente en España desde 1988.
“Estamos muy satisfechos con la evolución de nuestro negocio de Wealth Management en España desde su lanzamiento. El mercado presenta oportunidades relevantes de crecimiento estructural, especialmente mediante la incorporación de talento con experiencia y capacidad de generar valor añadido. El nombramiento de Álvaro Santos refuerza este posicionamiento y contribuirá a potenciar nuestras capacidades de servicio y el desarrollo del negocio”, ha señalado Hugo Martin, director general de Wealth Management en España.
Con esta incorporación, Rothschild & Co consolida su apuesta por España como un mercado estratégico dentro de su red internacional, reforzando su posicionamiento en el segmento de grandes patrimonios y asesoramiento financiero de alto valor añadido.
Napa Capital ha iniciado formalmente su actividad como boutique independiente de servicios financieros, especializada en la distribución de producto de inversión diferencial, asesoramiento en deuda y corporate finance. La firma, con sede en Madrid, nace con el objetivo de posicionarse como socio estratégico de referencia para empresarios, family offices e inversores institucionales en los mercados ibérico y latinoamericano.
Con una propuesta centrada en la simplificación de estructuras complejas y la generación de valor a largo plazo, Napa Capital articula su actividad en torno a tres verticales principales. En primer lugar, la distribución e introducción de producto de inversión diferencial, facilitando el acceso a estrategias con baja penetración en el mercado local y conectándolas con inversores institucionales y grandes patrimonios.
En segundo lugar, el área de debt advisory, orientada al asesoramiento en financiación, refinanciación y optimización de la estructura de capital para pymes, empresas familiares y clientes de alto patrimonio. Por último, el área de corporate finance, centrada en el acompañamiento en operaciones de M&A, procesos de due diligence y transacciones corporativas complejas.
La firma se define como una plataforma de originación de negocio, con un enfoque proactivo y altamente personalizado, orientado a la generación de eventos de liquidez y a la ejecución de soluciones a medida para cada cliente.
“Contamos con un pipeline de operaciones en crecimiento y con un alto nivel de sofisticación. La formalización de Napa Capital responde a la necesidad de estructurar esta actividad bajo una propuesta coherente, escalable y ambiciosa, manteniendo un enfoque de acompañamiento integral en todas las fases del proceso”, afirma Luis Saravia de los Reyes, Managing Partner de la firma.
La denominación de Napa Capital refleja una filosofía de inversión basada en el largo plazo, inspirada en la analogía con el mundo del vino: la selección rigurosa de activos, la paciencia en la maduración de las inversiones y la resiliencia como elementos clave en la generación de valor sostenido.
El equipo fundador cuenta con una sólida trayectoria en el sector financiero internacional. Luis Saravia de los Reyes, licenciado en Derecho y ADE, acumula más de una década de experiencia en firmas como Deloitte, Bankinter e International Asset Management (IAM), con exposición a banca privada, consultoría y gestión de activos.
El proyecto se refuerza con la incorporación de dos socios con amplia experiencia sectorial. Jacobo Anes González, CAIA, Partner responsable de distribución de producto y captación de capital, cuenta con más de veinte años de trayectoria en la industria, habiendo ocupado posiciones como CEO de Anta Asset Management y Director de Estrategia de Ahorro-Inversión en Unicaja Banco. Por su parte, Virginia Cuéllar Simón, Partner de Debt Advisory, aporta una especialización en estructuración de deuda y financiación a medida, tras una carrera consolidada en Bankinter.
Desde el inicio de su actividad, Napa Capital ha asesorado a más de quince clientes y ha participado en operaciones que superan los 60 millones de euros en volumen agregado de transacciones.
A medio plazo, la firma aspira a consolidarse como una boutique de banca de inversión altamente especializada, integrando desde su origen herramientas avanzadas de inteligencia artificial para optimizar procesos, mejorar la eficiencia operativa y reforzar su propuesta de valor en un entorno cada vez más competitivo.
Foto cedidaJuan Torres, gestor de cartera en Neuberger; Vera German, CFA, gestora de cartera en Neuberger; y José Cosio, responsable de intermediarios globales excluyendo EE.UU. en Neuberger
Neuberger ha anunciado el lanzamiento del Neuberger Emerging Markets Equity Fund, gestionado por Juan Torres y Vera German, que se incorporaron a Neuberger en 2025 y cuentan con más de tres décadas de experiencia conjunta en inversiones. Según explica la entidad, esta estrategia tiene como objetivo generar una revalorización del capital a largo plazo a través de la identificación de oportunidades infravaloradas en países, sectores y capitalizaciones bursátiles de los mercados emergentes. La selección de valores se basa en un enfoque bottom-up, independiente de los índices de referencia, diseñado para identificar empresas con valoraciones desajustadas que cotizan en el quintil más barato del universo de los mercados emergentes.
Basada en el principio de que los inversores deben ser debidamente compensados por el riesgo, la estrategia aplica una filosofía contrarian que los gestores describen como “consciente de la macroeconomía, no dirigida por la macroeconomía”. La cartera suele mantener entre 30 y 70 valores, seleccionados a partir de un marco value de cinco pilares que abarca Fallen Angels, cíclicas, situaciones especiales, desafíos estructurales y crecimiento oculto. Este enfoque pretende proporcionar diversificación entre distintos tipos de value, manteniendo al mismo tiempo un enfoque disciplinado de rentabilidad absoluta.
“Los mercados emergentes siguen siendo uno de los aspectos de la renta variable global con menor asignación y menor cobertura de análisis, y creemos que ahí es donde los inversores value disciplinados pueden encontrar oportunidades atractivas. La amplitud del conjunto de oportunidades, combinada con los desafíos estructurales que disuaden a muchos inversores activos, crea las condiciones para un enfoque contrarian y basado en el análisis que añade valor real a largo plazo. Buscamos deliberadamente compañías que se sitúan fuera de la atención generalizada de los inversores”, ha señalado Juan Torres, gestor de cartera en Neuberger.
Por su parte, Vera German, CFA, gestora de cartera en Neuberger, ha añadido: “El Neuberger Emerging Markets Equity Fund ofrece a los inversores una vía gestionada activamente y de alta convicción para acceder a estas oportunidades. Las valoraciones en el universo value se mantienen en niveles históricamente atractivos, y un conjunto cada vez más amplio de catalizadores en las economías emergentes hace que este sea un momento oportuno para considerar una asignación dedicada. El fondo está diseñado para ofrecer rentabilidades diferenciadas mediante un proceso riguroso bottom-up, enfocado en compañías que cotizan con un descuento significativo respecto a su valor intrínseco”.
“El lanzamiento llega en un momento en el que la renta variable de mercados emergentes cotiza con uno de sus descuentos de valoración más amplios frente a los mercados desarrollados de los últimos años, mientras que reformas favorables para los accionistas en mercados como Corea y Brasil están creando nuevos catalizadores para sectores orientados al value. Para los clientes que buscan diversificación más allá de las posiciones de consenso que dominan la mayoría de las estrategias de mercados emergentes, el fondo ofrece un conjunto de exposiciones claramente diferencial, basado en un proceso disciplinado e impulsado por el value”, comenta José Cosio, responsable de intermediarios globales excluyendo EE.UU. en Neuberger.
Con sede en Londres, los dos gestores, con calificación AA de Citywire cuentan con el apoyo de la plataforma global de análisis de Neuberger, incluidos analistas de investigación de la Gran China ubicados en Hong Kong y Taipéi, recursos basados en la India y el equipo global de análisis sectorial de la firma, integrado por 50 profesionales. Neuberger gestiona 147.000 millones de dólares en su plataforma de renta variable, incluidos enfoques tanto fundamentales como cuantitativos, para ofrecer soluciones de renta variable alineadas con los objetivos de cada cliente.
Pictet Asset Management (Pictet AM) ha anunciado el nombramiento, efectivo desde el 1 de Mayo de 2026, de Malick Badjie como nuevo codirector global de ventas y miembro de su Comité Ejecutivo, compartiendo responsabilidad con Niall Quinn, codirector global de ventas, en la firma desde 2016.
Se incorpora a Pictet AM procedente de Robeco, donde desarrolló su carrera profesional los últimos años y más recientemente como director global de ventas y marketing, formando también parte de su Comité Ejecutivo. Con una trayectoria de más de 23 años, ha desempeñado cargos de responsabilidad orientados al cliente en Londres, EE.UU. y Oriente Medio.
Desde la firma explican que tanto Malick como Niall reportarán a Raymond Sagayam, socio y co-CEO de Pictet Asset Management. Recoge el testigo de Luca Di Patrizi, quien tras 27 años en Pictet AM dejará su cargo de director de ventas europeas en Septiembre de 2026 y pasará a asesor estratégico. Hasta su jubilación, se centrará en proyectos específicos e iniciativas dirigidas a acelerar el crecimiento del negocio y transformación de Pictet AM. En este nuevo cometido, seguirá reportando a Raymond Sagayam.
“Damos la bienvenida a Malick a nuestro equipo directivo de distribución. Su visión y experiencia reforzarán nuestro compromiso con una atención de calidad excepcional a nuestros clientes. Sé que Malick, apoyado por Niall Quinn y Derick Bader, nuestro director de marketing y productos, impulsará aún más el crecimiento y la innovación en Pictet AM. También nos complace mantener a Luca Di Patrizi con nosotros y seguir beneficiándonos de su dilatada experiencia en el futuro inmediato”, ha declarado Raymond Sagayam, socio y co-CEO de Pictet Asset Management.
Foto cedidaMike Gitlin, presidente y CEO de Capital Group.
Capital Group ha anunciado sus planes para establecer su primera oficina en Oriente Medio, ubicada en el Abu Dhabi Global Market (ADGM) de los Emiratos Árabes Unidos. Según explica la firma prevé que la oficina de Abu Dhabi abra formalmente a finales de este año, pendiente de las aprobaciones regulatorias.
Desde la gestora añaden que este es un paso decisivo en la estrategia a largo plazo de Capital Group para acelerar su crecimiento a nivel mundial. Además, refleja la confianza de la empresa en la región de Oriente Medio, los Emiratos Árabes Unidos y Abu Dhabi como un ecosistema financiero sólido y en rápida evolución, con el respaldo de la Oficina de Inversiones de Abu Dhabi (ADIO).
La oficina prevista en Abu Dhabi será la número 35 de Capital Group en todo el mundo, mostrando el enfoque coherente de la empresa a la hora de establecer una presencia local que esté estrechamente vinculada a su plataforma global. Al igual que en otros mercados, su objetivo es crecer de forma gradual a lo largo del tiempo, en consonancia con las necesidades de los clientes y la cultura de inversión a largo plazo de Capital Group.
“Nos complace dar la bienvenida a Capital Group a ADGM, en un momento en que cada vez más instituciones financieras globales de primer nivel eligen Abu Dhabi como base para su expansión regional a largo plazo. Su decisión subraya el valor que los inversores otorgan a la seguridad regulatoria, a la fortaleza institucional y a un entorno estable que favorece un crecimiento sostenible. Gracias a un marco jurídico sólido y al acceso a capital abundante y de largo plazo, ADGM está diseñado para apoyar a las firmas globales que operan a gran escala. La presencia de Capital Group refuerza aún más el papel de Abu Dhabi como puente entre el capital internacional y las oportunidades regionales, y como un lugar donde se forjan alianzas duraderas con plena confianza”, ha destacado Ahmed Jasim Al Zaabi, presidente de Abu Dhabi Global Market (ADGM).
Por su parte, Mike Gitlin, presidente y CEO de Capital Group, ha añadido: “Adoptamos un enfoque deliberado y a largo plazo a la hora de construir nuestra presencia global, y solo avanzamos cuando tenemos una fuerte convicción. Este es uno de esos momentos. Establecer una presencia en Abu Dhabi demuestra nuestro compromiso de estar más cerca de nuestros socios comerciales en Oriente Medio, así como nuestra intención de explorar nuevas oportunidades de inversión en esta región dinámica”.
Capital Group trasladará a Benno Klingenberg‑Timm, responsable del negocio Institucional para Europa y Asia, quien asumirá además la responsabilidad de dirigir la oficina de Abu Dhabi. Klingenberg‑Timm comentó: “Los EAU se han consolidado como un centro financiero global de referencia, reflejo de la fuerte dinámica de crecimiento del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y de la región en general. Oriente Medio es importante tanto como mercado en sí mismo como por su papel natural de puente entre Europa, Asia y África”.
La expansión de Capital Group en Abu Dhabi refleja el compromiso de ADIO de crear un ecosistema de servicios financieros orientado al futuro, liderado por la plataforma de FinTech, Seguros, Digital y Activos Alternativos (FIDA) de ADIO. Fatima Al Hamadi, directora del clúster FIDA, señaló: “A través del clúster FIDA (Financial Investment and Digital Assets), ADIO está construyendo un ecosistema financiero integrado que reúne soluciones innovadoras, capacidades digitales y marcos regulatorios avanzados, reforzando la posición de Abu Dhabi como un centro financiero global de referencia. La expansión de Capital Group en Abu Dhabi refleja la solidez y el atractivo del ecosistema del emirato para instituciones globales con ambiciones a largo plazo. También subraya nuestro compromiso de facilitar inversiones estratégicas y de mejorar la integración entre los mercados globales, contribuyendo a un crecimiento sostenible y a una economía preparada para el futuro”.
Foto cedidaDave Bentley, socio y gestor en la firma Atlas Infrastructure.
Las infraestructuras han ganado atractivo entre los inversores, quienes, habitualmente, se enfrentan a la disyuntiva de optar por activos del mercado público o del mercado privado. En opinión de Dave Bentley, socio y gestor en la firma Atlas Infrastructure, no hay motivo para elegir: “En mi opinión, ambas son buenas opción, ya que cumplen funciones algo distintas en la cartera”.
Según su experiencia, y ya que gestiona un fondo de infraestructuras cotizadas, considera que al incluir activos públicos se obtiene una exposición mucho más amplia en términos de asignación sectorial y geográfica. “Obviamente, también tiene mejor liquidez, por lo que puede utilizarse para entrar y salir con mucha más rapidez. Por su parte, la infraestructura en mercados privados es que,aunque es muy estable e históricamente ha logrado muy buenas rentabilidades, se enfrenta al reto de que si inviertes ahora en infraestructura privada, la mayor parte de tu inversión irá a renovables y al ámbito digital. Es muy, muy difícil, por ejemplo, comprar un aeropuerto en el mercado privado, o comprar una autopista de peaje en el mercado privado; e incluso es difícil obtener exposición, por ejemplo, a utilities en el mercado privado. Así que creo que combinar infraestructura en mercados privados y en mercados públicos es lo más sensato, porque en cierto modo ofrecen exposiciones diferentes”, argumenta Bentley.
En este sentido, el socio de Atlas Infrastructure -firma que cuenta con 5.100 millones de dólares en activos bajo gestión y que fue creada a comienzos de 2017- considera que hay tipos de infraestructuras que tienen más sentido invertir desde el mercado público y otras desde el privado. Por ejemplo, apunta que los centros de datos y las energías renovables probablemente sean más adecuados para el mercado privado; mientras que las utilities o la infraestructura de transporte o torres de telecomunicaciones es mejor abordarlas a través del mercado público. “En mi opinión, son simplemente formas distintas de acceder a esta clase de activo”, insiste.
Valoraciones y descorrelación
Sin embargo, Bentley sí considera que uno de los principales retos de las infraestructuras privadas es que tienden a ser bastante caras. “Los activos probablemente, de media, están cotizando un 20% más caro en el mercado privado que el mismo activo en el mercado público. Depende de la clase de activo, pero un aeropuerto en el mercado privado es, sin duda, entre un 20% y un 30% más caro que en el mercado público. La razón es que existe la percepción de que el mercado privado es menos volátil, por lo que los inversores aceptan un coste de capital más bajo”, explica Bentley.
Según su percepción, los inversores están dispuestos a pagar más dinero por un activo que no cotiza y que, por tanto, no tiene esa volatilidad diaria de valoración a mercado. “Existe la percepción de que el mercado público, como el precio de la acción sube y baja, es más arriesgado. Mi argumento sería que el precio de venta no importa. Lo que importa es lo que pasa con el flujo de dinero a largo plazo. Si compras un asset con un flujo de dinero volátil, es arriesgado, pero si compras un activo con un flujo de dinero día a día, no es peligroso”, argumenta.
Para el gestor, lo relevante es determinar qué clase de exposición quiere el inversor, para determinar si será mejor acudir a las infraestructuras públicas o privadas. “Si quieres construir un centro de datos, si quieres construir renovables, es mejor tenerlo en el
mercado privado porque los administradores de infraestructura privadas son mucho más inteligentes, pueden controlar lo que es la disposición de capital. Si estás construyendo nuevos activos, el mercado privado es genial. En el mercado público, estamos comprando activos que ya existen, como aeropuertos, carreteras y utilidades. En mi opinión esta es la reflexión que está detrás”, añade.
Ante el contexto actual, para el gestor, bien sea a través de una exposición a mercados públicos o a privados o ambas, el motivo para incluir activos de infraestructuras en las carteras es claro: ofrecen descorrelación. Según explica Bentley, “la justificación para tener infraestructura en el portafolio es que no está correlacionada con los mercados de renta variable. Además, tiene características defensivas, ya que protege los ingresos y frente a la inflación”.
Además de un genio, el multimillonario empresario, inversor, aviador, ingeniero, productor y director de cine texano Howard Hughes fue un personaje polémico por sus excentricidades y manías (se le atribuye un trastorno obsesivo-compulsivo). Dentro de ese marco, una de las partes más notorias de su historia fue su muerte, embarcado en un avión en México rumbo a Houston, entre misterios sobre el momento de su fallecimiento. Sobre todo, porque tras ese suceso, ocurrido hace ahora 50 años -en abril de 1976-, se desató una oleada de disputas legales por su fortuna, estimada en 1.500 millones de dólares entonces –y 2.500 millones unos años después cuando, en 1983, se dividió entre sus 22 primos-. Todo un ejemplo paradigmático de las consecuencias de no dejar una voluntad clara en el momento de morir, sobre que las que los expertos en gestión patrimonial cada vez advierten con más ahínco.
“A su muerte en 1976, sin un testamento válido y reconocido, su fortuna quedó atrapada en un limbo jurídico. Durante años, cientos de personas reclamaron derechos hereditarios, aparecieron más de 30 testamentos falsos, incluido el célebre “testamento mormón”, y se desencadenó una de las batallas sucesorias más complejas del siglo XX. No fue hasta 1983 cuando, tras años de litigios, se alcanzó un acuerdo que repartió la fortuna entre familiares lejanos y destinó una parte sustancial al Instituto Médico Howard Hughes”, recuerda el caso Berta Rabassa, abogada y socia de BPP Legal, firma integrada en Grupo Pérez Pozo. Más allá de lo extraordinario del mismo, su enseñanza es profundamente actual, defiende, «ya que la falta de previsión puede desdibujar completamente la voluntad de una persona sobre su propio patrimonio”.
Y no solo la voluntad: también puede añadir dolor al dolor: «Puede sonar cursi, pero el objetivo final es no agregar dolor al dolor. Cuando en una familia hay un divorcio, un fallecimiento, una incapacidad, ya hay cierto nivel de sufrimiento. Si a ello agregamos la incertidumbre, los costos y las peleas asociadas a la falta de planificación, estamos agregando otro tipo de padecimiento al que ya existía en dicha familia», comenta Martín Litwak, CEO de UNTITLED.
Mayor riesgo en un mundo global
Y no solo eso: el riesgo de no hacer testamento y definir los destinatarios de la fortuna es todavía más patente en un mundo globalizado y con actividad internacional. “En una economía cada vez más globalizada, donde las personas viven, invierten y establecen vínculos en distintos países, la planificación sucesoria ha dejado de ser una cuestión doméstica para convertirse en un asunto de alcance internacional”, destaca la experta, además de ser “un riesgo jurídico innecesario”.
¿Cuáles pueden ser las consecuencias? En primer lugar, incertidumbre familiar, dicen los expertos, pero también someter el patrimonio a normativas complejas, divergentes y, en ocasiones, claramente desfavorables. “Las consecuencias no son meramente teóricas. Dependen del país en el que se fallece, de la nacionalidad del causante, de la localización de los bienes y de los convenios internacionales aplicables. En este contexto, la ausencia de planificación puede traducirse en pérdidas económicas significativas, conflictos familiares prolongados y, en casos extremos, en la intervención directa del Estado como heredero”, explican desde el Grupo Pérez-Pozo.
En el plano internacional, el problema se agrava debido a las diferentes normativas entre países: en Estados Unidos, por ejemplo, la ausencia de testamento puede dar lugar a la aplicación de las leyes de sucesión intestada de cada estado, con consecuencias fiscales y patrimoniales muy relevantes. En determinados supuestos, especialmente cuando no existen herederos directos claramente identificados, una parte significativa del patrimonio puede acabar en manos del Estado.
En otros países, como Francia o Alemania, existen sistemas de legítimas estrictas que limitan la libertad de disposición, mientras que en el Reino Unido prima una mayor flexibilidad testamentaria. España, por su parte, combina elementos de ambos modelos, con especial protección a los herederos forzosos, explica la experta.
Mortalidad en diferentes países
Pero, además, ¿qué ocurre si una persona, sin testamento, no fallece en su país de origen? Aquí entran los conflictos de leyes, según Rabassa. ¿Qué legislación se aplica cuando una persona española fallece en Estados Unidos con bienes en varios países? ¿Qué ocurre si existen varios testamentos otorgados en distintas jurisdicciones? Para Litwak, las consecuencias al morir en un país diferente (por ejemplo, siendo español y muriendo en las Américas, o latinoamericano o estadounidense y muriendo en España, o latinoamericano muriendo en EE.UU.), son muchas y variadas. En primer lugar, si los herederos no tienen un conocimiento profundo del patrimonio del fallecido, se pueden perder activos, advierte.
En segundo lugar en orden de importancia, está el tema de los impuestos a la herencia, que funcionan de manera muy diferente en un país del otro, pero que pueden alcanzar el 40% de la masa hereditaria si no se realiza una planificación sucesoria eficiente. “En tercer término yo incluiría las demoras en que se incurre y el hecho de que las sucesiones no planificadas son públicas”, explica. Finalmente, si una personal no asigna sus activos a sus herederos o beneficiarios a través de testamentos, trusts, etc., “suele pasar que aquellos terminen, en lugar de recibiendo activos de manera exclusivamente, siendo “socios” en ciertos activos, lo cual es una receta para problemas cuando existen entre estos herederos diferencias de necesidades, riqueza, urgencias, etc.”
Rabassa habla de una mayor normativa, que puede ayudar en estos casos, en Europa: «El Reglamento Europeo de Sucesiones ha supuesto un avance importante dentro de la Unión Europea, al permitir, entre otras cuestiones, elegir la ley nacional aplicable. Sin embargo, fuera de este marco, la coordinación sigue siendo limitada».
Para Litwak, “siempre es bueno que existan normas supletorias de la voluntad de las partes y reglamentos que establezcan de manera sencilla cómo hacer valer un documento emitido en un tercer país”, pero, en su opinión, lo principal en las Américas es las divulgación y la educación; “solo así se lograrán que cualquier persona que tenga un activo que no piensa consumir en el corto plazo, planifique”.
¿Más disciplina entre los grandes patrimonios?
En general, dicen los expertos, la planificación sucesoria no se hace de forma correcta pero también es cierto que hay mayor disciplina entre los mayores patrimonios. «En muchos casos, directamente no se hace. Y, cuando una persona o familia efectivamente planifica, suele cometer errores básicos, como no contar con asesores internacionales y asumir que las reglas del país en el cual residen son iguales que las de otros países en los que tienen activos o herederos«, advierte Litwak. Otro error muy común es no actualizar la planificación sucesoria luego de hechos que cambian las cosas, como ser una mudanza, un divorcio, el nacimiento de un nuevo heredero, entre otros, asegura. Y cuando todo se hace de manera correcta, aún puede fallar la comunicación, que es otro aspecto fundamental de la estructuración patrimonial, determina el experto.
Pero también está claro que, aunque sigue habiendo descuidos, en los últimos 20 años se ha democratizado bastante el tema de la planificación patrimonial y hay más gente que la lleva a cabo, sobre todo en el caso de familias de alto patrimonio. «De cualquier manera, sigue siendo una práctica minoritaria en América Latina, ya que se trata de una región donde es muy difícil hablar de dinero y de largo plazo, por múltiples motivos», asegura Litwak.
La importancia de la planificación
Desde Grupo Pérez Pozo corroboran cómo esta realidad contrasta con la falta de previsión de muchos particulares y familias empresarias, y defienden que la planificación sucesoria debe abordarse con una visión integral, anticipando escenarios internacionales y coordinando adecuadamente los distintos ordenamientos jurídicos. No se trata únicamente de redactar un testamento, dicen, sino de diseñar una estrategia que proteja el patrimonio y garantice su transmisión conforme a la voluntad del titular.
“La conclusión es clara, en un mundo global, no basta con tener patrimonio; es imprescindible planificar su transmisión. El testamento no es solo un instrumento jurídico, sino una herramienta de previsión, seguridad y responsabilidad. Permite ordenar el patrimonio conforme a la voluntad del testador, reducir la carga fiscal, evitar conflictos entre herederos y, sobre todo, dotar de certeza a un momento que, de por sí, ya es delicado. Posponer esta decisión es, en realidad, delegarla en terceros: en legisladores, en tribunales y, en última instancia, en sistemas que no siempre reflejan los deseos personales. Frente a ello, la planificación sucesoria bien asesorada y con una visión internacional, se presenta no como una opción, sino como una necesidad.Porque, en última instancia, no hacer testamento no significa no decidir, sino dejar que otros decidan por nosotros”, apostilla su experta.
En la última década, la gestión patrimonial latinoamericana ha crecido sostenidamente y se ha vuelto cada vez más sofisticada y moderna, dejando atrás los esquemas de banca privada de antaño. Y un ingrediente relevante de esta historia es el uso de tecnología, que ha permitido ampliar el acceso a los servicios de wealth management y hacerlo más eficiente, además de entregar herramientas para que las personas se interioricen más en sus carteras.
Cifras de PwC ubican el crecimiento en la industria de asset y wealth management latinoamericana en un CAGR de 13% desde la crisis global financiera. Pese a las volatilidades, la consultora estima un auge de 12,3% de CAGR entre 2020 y 2025. En el desagregado, la estimación de crecimiento para el período 2018-2025 es de 10,7% en el segmento de inversionistas de alto patrimonio, 9,4% en mass affluent y 7,8% en retail.
“La tecnología ha actuado como el principal motor para democratizar y escalar la gestión patrimonial en América Latina”, explica Gonzalo Reyes, cofundador de la fintech chilena Abaqus.
Democratizando la gestión patrimonial
El efecto de la transformación tecnológica ha afectado distintas aristas, según resalta el profesional. Por un lado, la automatización de procesos operativos ha provocado una reducción de cortos, abriendo las puertas a nuevos segmentos de clientes que la banca privada tradicional no atendía. “De la misma forma, esta evolución ha nivelado la cancha, permitiéndole a oficinas boutique y equipos más ágiles ofrecer una asesoría mucho más granular y competitiva frente a la gran banca”, acota.
Las plataformas digitales han “derribado las barreras tradicionales”, dándole un acceso directo, transparente y en tiempo real a todo tipo de productos financieros, indica Reyes.
El caso mexicano tiene un elemento estructural que ha dejado los servicios de gestión patrimonial particularmente concentrados en los más altos patrimonios. “Dominado por grandes grupos financieros y bancos, existe un conflicto de interés estructural, ya que estas instituciones tienden a priorizar mantener los recursos en cuentas de cheques o depósitos a plazo en lugar de fomentar la inversión. Como resultado, los servicios de banca privada se concentran principalmente en clientes de alto y ultra alto patrimonio”, explica Alicia Arias, Country Manager para México de la wealthtech LAKPA.
En este contexto, indica la ejecutiva, las plataformas digitales se han consolidado como una alternativa relevante, ampliando el acceso a inversionistas retail y afluentes.
Desde el frente tecnológico, la firma especializada Temenos ha visto cómo los modelos híbridos y las plataformas en la nube –con soluciones SaaS– han permitido atender a más perfiles de forma rentable. Esto incluye el cotizado segmento conocido como mass affluent, comenta Alejandro Masseroni, Regional Sales Leader de la compañía tecnológica, y responder mejor a nuevas generaciones de inversionistas, como millennials y generación Z.
Principales avances tecnológicos
Desde los monitores de precios en tiempo real a las plataformas transaccionales con asesoría personalizadas, la transformación tecnológica del sector ha tenido distintos hitos notables.
“La gestión patrimonial evolucionó desde un modelo tradicionalmente exclusivo, de procesos manuales y limitado a la oferta de productos propios, hacia un ecosistema digital, altamente accesible y basado en una arquitectura abierta”, relata Reyes, de Abaqus.
Para el profesional, este avance se basa en tres hitos tecnológicos. Primero, los algoritmos de inversión han permitido automatizar y optimizar la creación y balanceo de carteras. En segundo lugar, la integración vía APIs ha permitido conectar de forma fluida a las instituciones con diversas aplicaciones y plataformas financieras. Y en tercer lugar, la adopción de la infraestructura de nube ha traído una mayor agilidad operativa y menores costos.
A esto se suma un mayor foco en resiliencia operativa, continuidad y ciberseguridad y el desarrollo de capacidades realmente transfronterizas, con servicio remoto, cumplimiento multi-jurisdiccional y adaptación rápida a nuevas geografías. Esto, recalca Masseroni, es “algo cada vez más crítico, por la migración de clientes de alto patrimonio y estilos de vida más globales”.
Respecto a los nuevos tipos de inversión, actualmente destaca la necesidad de nuevas infraestructuras, como un acceso más seguro a mercados privados y soporte a activos digitales y tokenizados.
Otra tendencia que se ve en el mercado la personalización a escala, según agrega Arias, de LAKPA, donde la inteligencia artificial está ayudando al sector a mejorar la atención a los inversionistas.
Desafíos que persisten
Si bien el impulso de la transformación digital en el rubro de wealth management es innegable, hay ciertas cosas que siguen pendientes, relacionadas con una variedad de factores.
Para Masseroni, de Temenos, unos de los principales retos pendientes están relacionado con los datos. “En muchas organizaciones siguen en silos, y sin datos consolidados no hay IA confiable ni decisiones consistentes”, indica el profesional. A esto agrega que el otro gran desafío es modernizar la base tecnológica de la industria, acelerando la adopción de nube/SaaS y arquitecturas modulares. “Si no se invierte en estos cimientos, la IA se queda en pilotos y no se convierte en una capacidad empresarial”, acota, agregando que “el siguiente paso es integrarla de verdad en el flujo de trabajo del asesor, con gobierno y controles acordes a un negocio fiduciario”.
Como la industria se está moviendo rápido, con family offices, boutiques financieras y gestores externos ganando terreno con propuestas cada vez más especializadas y experiencias digitales más ágiles, la competencia sube las expectativas de los clientes. “Sumado a la transferencia generacional de riqueza, la expectativa sube: más autoservicio, más personalización y colaboración omnicanal segura”, indica el líder regional de la firma tecnológica, con estándares de cumplimiento y resiliencia operativa que “ya son innegociables”.
En esa línea, Reyes hace hincapié en que la industria tiene que perfeccionar el modelo híbrido, “encontrando el equilibrio exacto entre la automatización y la escalabilidad que ofrece la inteligencia artificial, sin perder el ‘toque humano’ y la asesoría personalizada que los clientes de alto patrimonio exigen para sus decisiones financieras más complejas”.
Otros retos pendientes para la transformación digital del sector, agrega, son la dificultad de integrar sistemas anticuados –legado de la banca privada tradicional– con las nuevas herramientas; el desafío crítico de la ciberseguridad, con foco en las infraestructuras de nube y afines; y la fragmentación regulatoria, sin un marco normativo unificado para América Latina.
De todos modos, el componente humano de la asesoría no pierde su relevancia, según concuerdan los profesionales. “A pesar de los avances en el acceso a inversiones impulsados por plataformas digitales y fintech, existe una limitación estructural: la tecnología por sí sola no sustituye la necesidad de asesoría personalizada. Los inversionistas siguen requiriendo acompañamiento experto para tomar decisiones informadas”, recalca Arias. Por lo mismo, la ejecutiva de LAKPA ubica la escasez de asesores financieros como uno de los principales desafíos.
El mercado de high yield en Estados Unidos muestra un perfil de riesgo-retorno mejorado, según indicó John Colantuoni, gestor de la plataforma de bonos de alto rendimiento en Muzinich, firma global de gestión de activos fundada en 1988 que administra 42.000 millones de dólares en 18 oficinas alrededor del mundo. Su tesis central descansa en un argumento estructural: la calidad crediticia del mercado mejoró de forma sostenida en los últimos 15 a 20 años, lo que reduce el riesgo de default respecto a ciclos anteriores.
En el marco del Leaders Summit, un encuentro profesional en Miami organizado por Funds Society, en colaboración con CFA Society, Colantuoni hizo un panorama del mercado high yield estadounidense, y sostuvo que representa 1,5 billones de dólares en emisiones, frente a los 10 billones (trillones en nomenclatura anglosajona) del segmento investment grade, y agrupa a más de 800 emisores. Casi el 60% de los bonos están calificados BB, la categoría más alta dentro del universo de alto rendimiento, cuya tasa de default promedio de largo plazo se ubica por debajo del 2%. El rendimiento del índice BB se sitúa hoy en 6,25%, por encima del promedio histórico de 5,9%, con spreads en 230 puntos básicos frente a los 380 puntos del promedio histórico.
El gestor identificó el default como el riesgo central al invertir en este segmento. A lo largo de los últimos 25 años, repasó, el mercado atravesó cuatro grandes picos: la burbuja tecnológica (tasa de default del 10%), la crisis financiera global (16%), la ola de defaults en el sector energético (5%) y el shock del COVID-19 (7%). La probabilidad de repetir esos niveles es baja, según Colantuoni, en parte porque la composición del mercado cambió.
Un factor que explica esa mejora es la menor presencia de los leveraged buyouts (LBO). Este tipo de prestatario —con mayor apalancamiento y horizontes más cortos que las empresas públicas o privadas no LBO— llegó a representar casi el 40% del mercado en 2006-2007, coincidiendo con el ciclo de defaults más severo, el de la crisis financiera. Hoy los LBO representan el 15% del total. Las empresas (públicas, cotizadas en bolsa) con menor apalancamiento por la presión del mercado accionario sobre sus balances, concentran el 65% del mercado.
Desde la perspectiva sectorial, energía lidera el high yield con el 11% del mercado, aunque solo el 4% corresponde a productores de petróleo y gas; el resto es infraestructura energética. Muzinich no sobrepondera productores de crudo, sino activos de infraestructura con flujos recurrentes.
Otro cambio estructural que Colantuoni señala es la caída en la duración de los bonos emitidos. Mientras antes predominaban las emisiones a 10 años con cupones bajos, hoy el mercado emite a plazos de 5 a 7 años con cupones más altos. La duración promedio cayó de 4,25 a 3 años, lo que reduce la volatilidad de precios ante subas de tasas de interés. En el último episodio de tensión de mercado —vinculado al conflicto con Irán y la presión inflacionaria—, el high yield mostró un desempeño comparable al del investment grade.
Desde 2010, cada vez que el rendimiento del índice BB superó el 6%, el retorno forward promedio fue superior al 8%, un dato que Colantuoni usó para fundamentar el atractivo actual del mercado.
Así, la estrategia de Muzinich apunta a activos no cíclicos con flujos recurrentes: infraestructura energética, telecomunicaciones, leasing de aeronaves, real estate y salud. En períodos de volatilidad, la firma prioriza compañías con balances sólidos antes que activos de mayor riesgo. Como referencia, bonos de software con calificación BB rinden entre 7% y 8%, frente al 5,75% del promedio del segmento.
Entre los riesgos monitoreados, Colantuoni mencionó el conflicto con Irán —con impacto acotado dado que EEUU es autosuficiente en energía—, la exposición al segmento de software (5% del mercado) y a data centers (2% del índice), y la mayor concentración de LBO en el crédito privado, lo que refuerza la calidad relativa del high yield público, cotizado en bolsa.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) de Argentina dio el paso más profundo de desregulación financiera en décadas, al lanzar un paquete de reformas que transformará el funcionamiento del mercado de capitales del país y, especialmente, la dinámica de la industria de Fondos Comunes de Inversión (FCI).
El organismo busca reemplazar gran parte de los sistemas de aprobación previa por mecanismos de autorización automática, con el objetivo de reducir tiempos, eliminar trabas administrativas y permitir que las empresas aprovechen con mayor rapidez las ventanas de oportunidad del mercado.
La iniciativa, que dentro del propio organismo ya es definida como un “Big Bang regulatorio”, se instrumenta a través de una serie de resoluciones generales que aún deberán atravesar un período de consulta pública antes de su entrada formal en vigor. El corazón de la reforma está en la Resolución General 1132, que crea el nuevo Régimen de Oferta Pública con Autorización Automática por su Mediano Impacto Ampliado.
El cambio implica una modificación estructural en la lógica regulatoria argentina: en lugar de esperar meses por una aprobación formal para emitir instrumentos financieros, las compañías podrán acceder a autorizaciones automáticas bajo determinados parámetros, manteniendo obligaciones de transparencia e información posterior. La filosofía, según explicó el presidente de la CNV, Roberto Silva, es pasar de un esquema centrado en la aprobación previa a uno basado en supervisión y fiscalización posterior.
La medida alcanza a obligaciones negociables, acciones, fideicomisos financieros y fondos comunes de inversión. En el caso de las ON (Obligaciones Negociables), las emisiones por debajo de 100 millones de UVAs (Unidades de Valor Adquisitivo) —equivalentes actualmente a unos 138 millones de dólares— podrán obtener autorización automática. Incluso por encima de ese umbral, el trámite seguirá siendo automático si la oferta está dirigida exclusivamente a inversores calificados.
Uno de los sectores más beneficiados será precisamente el de los fondos comunes de inversión. Las Resoluciones Generales 1134 y 1135 establecen que todos los trámites de constitución y modificación de los FCI Abiertos pasarán a contar con autorización automática, una decisión que podría acelerar significativamente el lanzamiento de nuevos vehículos de inversión y reducir costos operativos para las administradoras.
Para los FCI Cerrados, incluidos los inmobiliarios, también se habilita una vía rápida cuando estén dirigidos a inversores calificados o cuando el monto de emisión no supere determinados límites. Además, la CNV amplió la definición de “inversor calificado”, reduciendo el umbral patrimonial requerido, lo que potencialmente ampliará la base de participantes del mercado.
La reforma también tiene implicaciones estratégicas de largo alcance. En la industria consideran que el nuevo esquema podría aumentar la profundidad del mercado local y evitar que empresas argentinas opten por emitir instrumentos en el exterior para escapar de procesos burocráticos extensos. Al mismo tiempo, la CNV anticipó que parte de los recursos técnicos que hoy se destinan a aprobar expedientes pasarán a enfocarse en tareas de supervisión y control.
El paquete regulatorio además coincide con la futura implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), previsto en la reforma laboral argentina, que podría canalizar nuevos flujos de ahorro corporativo hacia el mercado de capitales y generar una mayor demanda de vehículos de inversión y estructuras fiduciarias.
Con esta ofensiva desregulatoria, Argentina busca construir un mercado más ágil, competitivo y atractivo para emisores e inversionistas. Para la industria de fondos, el cambio representa posiblemente la mayor flexibilización operativa de los últimos años y abre la puerta a una expansión más dinámica del negocio en un contexto donde la velocidad de ejecución financiera se volvió un factor decisivo.