Diversificación sectorial y de activos: así se mueve la inversión en IA
| Por Beatriz Zúñiga | 0 Comentarios

Durante este primer trimestre las acciones vinculadas a IA y software han mostrado un comportamiento mixto y con mayor volatilidad. Tras el fuerte rally de 2025, los inversores han podido identificar tres tendencias relevantes: una cierta desaceleración de algunas firmas de IA, presión sobre el sector software y mayor dispersión entre los subsectores. Según los expertos de las gestoras internacionales, estas tendencias han provocado que los inversores se centren en una mayor diversificación en términos de sectores, pero también de clases de activos.
“El mercado global de tecnología e IA está atravesando una transición estructural en lugar de una recesión cíclica. La reciente volatilidad, especialmente en las acciones de software, refleja la incertidumbre sobre cómo la IA generativa remodelará los modelos de negocio, el poder de fijación de precios y los márgenes a largo plazo, y no un debilitamiento de la demanda subyacente. A medida que las capacidades de la IA avanzan rápidamente, los mercados están reevaluando las valoraciones en todo el sector, a menudo con una diferenciación limitada entre las empresas que enfrentan una verdadera disrupción y aquellas que siguen siendo fundamentalmente sólidas” explica el equipo de gestores de DNB, que llevan 25 años gestionando una estrategia de tecnología.
Según su análisis, la creación de valor se está desplazando cada vez más hacia la infraestructura en lugar de los modelos de IA individuales. “Los gigantes tecnológicos se benefician estructuralmente de la creciente demanda de computación, independientemente de qué modelos dominen, mientras que los segmentos intensivos en capital enfrentan una mayor ciclicidad a medida que los ciclos de inversión se aceleran. Aunque la IA está ejerciendo presión sobre ciertos modelos de software, las plataformas empresariales profundamente integradas y la infraestructura crítica siguen siendo resilientes. En general, el riesgo clave radica menos en si la IA transformará el sector y más en cuán rápida y desigualmente se traducirá esa transformación en retornos económicos sostenibles”, añaden los gestores de DNB.
Euforia por la IA
Sin embargo, pese al contexto de ruido e incertidumbre que está generando la geopolítica en los mercados financieros globales, la euforia por la IA continuará, dentro de un entorno general positivo para los mercados de renta variable. Pero también consideran que será difícil invertir en una amplia cesta de IA, así que la selección de valores será cada vez más obligatoria.
“El impulso de la IA continuará en 2026. Se espera que los cinco principales ‘hyperscalers’ aumenten sus inversiones en más de un 50% interanual, superando una vez más las expectativas. Muchos lanzamientos de productos de IA también han superado las expectativas, y un número cada vez mayor de grandes empresas están informando del éxito en la implementación de la IA. La IA ya no es un tema nicho, sino un motor intersectorial de crecimiento de los ingresos y/o reducción de costes. A diferencia de lo que ocurrió durante la era puntocom, vemos casos aislados de sobrevaloración, pero no una burbuja en todo el mercado. A esto lo llamamos ‘exuberancia racional’, porque no hay signos de exceso de capacidad en el mercado ni de niveles peligrosos de endeudamiento en el sector. La reciente venta de bonos por valor de 32.000 millones de dólares de Google, completada en 24 horas, ilustra la facilidad con la que se sigue obteniendo financiación para la IA”, explica Vincenzo Vedda, Chief Investment Officer de DWS.
Búsqueda de oportunidades en sectores
El crecimiento de la IA y la necesidad de diversificación se ha traducido en una mayor búsqueda de oportunidades de inversión más allá de los nombres clave del sector. En opinión de Mark Casey, gestor de renta variable de Capital Group, han surgido tres áreas bien diferenciadas de oportunidad de inversión en IA: la pila tecnológica de cuatro capas sobre la que se apoyan los sistemas de inteligencia artificial, las compañías que proporcionan la infraestructura necesaria para las operaciones y las organizaciones que adoptan aplicaciones para aumentar la productividad.
“Aún nos encontramos en una fase muy temprana tanto del desarrollo como de la implantación de la inteligencia artificial. Creo que, a lo largo de los próximos diez años, la inteligencia artificial va a ir integrándose en la mayoría de los productos de software y hardware, y también que utilizaremos todo tipo de robots en nuestra vida cotidiana”, afirma Casey.
Las firmas de inversión también consideran que la adopción a gran escala de modelos generativos, la expansión del cloud y del edge computing, y la creciente difusión de aplicaciones intensivas en datos han dejado cada vez más claro que el despliegue pleno del potencial de la IA está indisolublemente ligado a la disponibilidad de infraestructuras de red fiables, ubicuas y de baja latencia. Por ello, Marco Mencini, responsable de análisis en Plenisfer Investments SGR (parte de Generali Investments), ve una clara oportunidad para los inversores en el sector de las infraestructuras, en concreto, en las europeas.
“Desde una perspectiva de asignación de activos, las telecomunicaciones y la energía pueden considerarse componentes de una asignación de infraestructura más amplia, caracterizada por horizontes de inversión largos, altas barreras de entrada y flujos de caja relativamente estables, a menudo regulados o contratados. La convergencia de las transiciones digital y energética refuerza el papel de la infraestructura como clase de activo estratégica, con un potencial de diversificación frente a las clases de activos tradicionales y una mayor protección en escenarios de elevada volatilidad macroeconómica. Desde una perspectiva de largo plazo, consideramos por tanto que el sector europeo de las telecomunicaciones está recuperando gradualmente relevancia dentro de carteras diversificadas”, argumenta Mancini.
Salto al mercado de crédito
Para los expertos, un punto relevante es cómo el desarrollo de este sector se ha conectado con el mercado de crédito. La demanda de tecnología impulsada por la IA y los recursos necesarios para sostenerla superan con creces la oferta, por lo que se está produciendo un desplazamiento desde los mercados de renta variable hacia los mercados de crédito como fuente principal de capital para la infraestructura de IA.
“El crecimiento exponencial de la IA está provocando un aumento significativo del gasto de capital (capex), con inversiones en centros de datos a hiperescala, plantas de semiconductores de última generación y redes eléctricas. Este gasto impulsa el ciclo económico actual, incluso mientras los motores de crecimiento tradicionales pierden fuerza. Hasta hace poco, esta expansión acelerada se centraba principalmente en el mercado de valores. Sin embargo, la manera en que se financia está cambiando con rapidez, lo que tiene importantes implicaciones para los mercados de crédito”, explican Derek Hynes, Fixed Income Portfolio Manager de Wellington Management, y Will Prentis, Fixed Income Investment Specialist de Wellington Management.
En concreto, se espera que los mercados de deuda, tanto públicos como privados, asuman una parte significativa de las necesidades de financiación en este ciclo de capital, en el que desempeñarán un papel importante los valores respaldados por activos, los fondos de infraestructura y las nuevas estructuras de financiación. “Consideramos que el mercado de deuda corporativa de grado de inversión se convertirá en el vehículo preferido para la financiación, dado su tamaño y su capacidad para absorber grandes cantidades de emisiones, tanto en el extremo corto como en el largo de la curva”, matizan los expertos de Wellington.
En su opinión, esta transición se está produciendo a un ritmo sorprendente y viene acompañada de numerosas innovaciones, ya que los grandes emisores de alta calidad buscan aprovechar la profundidad de la demanda en el mercado de deuda pública. “Confiamos en que, a medida que más emisores del ecosistema de IA adopten soluciones de financiación personalizadas, estas estructuras innovadoras sigan evolucionando y que las soluciones híbridas, que combinan elementos de financiación corporativa y de proyectos, se vayan consolidando progresivamente”, sostienen.













