En 2026, los inversores de patrimonio privado planean incrementar sus asignaciones a inversiones en mercados privados, según las conclusiones de la Encuesta Global de Patrimonio Privado 2026 de Hamilton Lane, realizada a 390 asesores financieros de América, Europa, Oriente Medio y Asia-Pacífico.
La encuesta revela que el 86% de los profesionales de patrimonio privado prevé aumentar las inversiones en mercados privados este año, siendo la optimización de carteras el principal motivo. En la actualidad, el 97% de los profesionales encuestados asigna entre el 1% y el 20% de su volumen de negocio a mercados privados, y la mayoría espera que esas asignaciones crezcan en 2026. Dentro de esa asignación, los participantes informaron de un reparto bastante equilibrado entre estrategias: private equity (19%), inmobiliario privado (18%), crédito privado (16%), venture capital y growth (16%) e infraestructura privada (15%). “El 46% de los encuestados mencionó infraestructura como la estrategia a la que planea aumentar la asignación en 2026, justo por detrás de venture capital y growth (47%)”, matiza el documento.
En cuanto a los factores que impulsan el interés de los clientes, los asesores situaron el rendimiento y la diversificación como las principales razones para invertir en mercados privados.
En opinión de James Martin, responsable de Soluciones Globales para Clientes en Hamilton Lane, los resultados de la encuesta apuntan al papel cada vez más relevante que desempeñan los mercados privados en las carteras de gestión patrimonial, debido a los beneficios de optimización y diversificación que pueden aportar estas inversiones. “Tanto en nuestra base de clientes como en los resultados de la encuesta, observamos que los inversores y sus asesores patrimoniales son cada vez más sofisticados a la hora de evaluar el equilibrio entre riesgo y rentabilidad y de reconocer la fuerte relación entre educación e interés por esta clase de activo”, afirma.
Principales tendencias
Entre las conclusiones de la encuesta destaca que, a pesar de concepciones erróneas habituales, la mayoría de los clientes de patrimonio privado no percibe los mercados privados como más arriesgados que los mercados públicos. De hecho, el 83% de los encuestados considera que la relación riesgo/rentabilidad de los mercados privados es similar, o que la rentabilidad potencial es mayor en comparación con los mercados públicos, lo que refuerza la confianza en estas estrategias.
Por otra parte, aunque las asignaciones actuales están bastante repartidas entre estrategias, venture capital y growth se perfila como la preferida para 2026: el 47% planea aumentar la asignación a esta estrategia. Además, cuando se preguntó qué estrategias conectan más con los nuevos inversores —muy implicados—, más de la mitad señaló venture capital y growth.
Aunque el informe reconoce que los puntos de entrada a los mercados privados suelen comenzar por private equity y venture capital y growth, insiste en que la educación sigue siendo clave: el 81% de los profesionales de patrimonio afirma que la formación del cliente incrementa significativamente el interés por los mercados privados, lo que subraya la importancia de cerrar brechas de conocimiento, especialmente a nivel de producto.
A la luz de estas conclusiones, Beth Nardi, responsable de Patrimonio Privado en EE.UU. de Hamilton Lane, considera que este año ha puesto de manifiesto un giro entre los inversores de patrimonio privado y sus asesores hacia la construcción de carteras más resilientes. “Los resultados reflejan lo que estamos escuchando hoy en el mercado: los mercados privados se analizan con una óptica de riesgo-rentabilidad más matizada que en el pasado. Si observamos las distintas estrategias, venture capital y growth destaca a medida que los inversores buscan acceso a empresas privadas innovadoras y de alto crecimiento, muchas de las cuales no están disponibles en los mercados públicos”, afirma Nardi.
Grey Capital, Multifamily Office internacional especializado en gestión patrimonial, anunció en un comunicado un acuerdo con
Kaizen Multifamily Office en Perú, con el objetivo de atender a altos ejecutivos pertenecientes a convenios corporativos de primera línea. Esta alianza se hace en coordinación con sus corresponsales de Bestlife.
«Grey Capital cuenta con una sólida trayectoria en el desarrollo de convenios corporativos.Hace más de ocho años cerró su primer acuerdo con Walmart y Femsa, le sucedieron compañías como Mercado Libre, PwC, quienes están comprometidos en entregar valor a sus altos ejecutivos y a toda la organzación, y desde entonces ha ampliado su presencia en grandes compañías a nivel regional, posicionándose como un referente en asesoría financiera independiente para ejecutivos de alto nivel», señala la nota.
La firma se encuentra registrada y regulada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) tanto en Chile como en México, y fue el primer multifamily office en Chile en obtener la autorización como Enrutador de Órdenes bajo la Ley Fintech, lo que refuerza su estándar institucional y su rol como plataforma de arquitectura abierta.
“El alto ejecutivo requiere una asesoría personalizada, profesional y sin sesgos, que le entregue orden, confianza y una estrategia clara. Son personas con alto conocimiento financiero, pero con poco tiempo, que necesitan un acompañamiento equivalente al de un CFO patrimonial”, dijo al respecto Catherine Ruz, socia fundadora de Grey Capital.
El arranque de 2026 confirma la resiliencia del ciclo económico pese al ruido geopolítico (Groenlandia, Irán, Venezuela), y también el político (independencia de la Fed, ICE y posible shutdown).
Lejos de deteriorarse, el escenario central se consolida como una expansión desinflacionaria muy similar a la de 1995-1999. La transmisión retardada de los tres recortes de tipos de la Fed en el último trimestre de 2025 empieza a manifestarse, justo cuando el impulso fiscal (OBBBA, cheques, devolución de impuestos y estímulos en Japón y Alemania) deja de ser un lastre y pasa a convertirse en viento de cola para la actividad cíclica.
Política monetaria: Powell se apoya en los precios
La primera reunión de la Fed en 2026 fue ampliamente anticipada por el mercado. Powell ofreció una visión más constructiva sobre el crecimiento y el mercado laboral. Aunque su valoración podría leerse como ligeramente hawkish, el tono general fue dovish. El foco del discurso se desplazó desde el mercado laboral hacia la dinámica de precios.
Powell apuntó que el exceso de inflación reciente se explica principalmente por los aranceles, aportando hasta medio punto porcentual al coste de vida, y que, sin ellos, el core PCE ya estaría apenas por encima del 2%.
El mensaje fue claro: el sesgo es hacia una futura bajada de tipos, aunque el listón para actuar sigue alto. Las condiciones actuales justifican mantener los tipos estables durante un tiempo, con el mercado ya sin esperar un recorte antes de junio.
Sucesión en la Fed: riesgo de giro hawkish
Finalmente, el sucesor designado de Powell ha sido este viernes Kevin Warsh, exgobernador entre 2006 y 2011 y conocido por su visión crítica sobre la política monetaria expansiva. Warsh se ha opuesto a programas de QE posteriores al inicial post-subprime, argumentando que distorsionan los mercados, alimentan la inflación y politizan la Fed.
Su enfoque conservador y su preferencia por una política monetaria ortodoxa basada en disciplina de precios, balance reducido y escasa intervención preocupan a los inversores. Su visión cuestiona incluso decisiones recientes como el recorte de 50 puntos básicos en septiembre, que considera políticamente motivado. Por eso su nombramiento podría tensionar el equilibrio actual entre crecimiento y estabilidad financiera y favorecer al dólar.
Inflación, productividad y dinámica del dólar
La dinámica desinflacionaria continúa. El crecimiento de la productividad supera al del PIB, reduciendo la presión salarial. El precio del crudo acompaña y los alquileres se moderan, mientras que el efecto de los aranceles sobre el IPC debería disiparse en los próximos meses.
A pesar de esta evolución macro favorable, la caída reciente del dólar, coincidente con un rally en activos reales como oro, plata y cobre, parece responder más a una narrativa de pérdida de credibilidad monetaria que a fundamentales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió públicamente una política de “dólar fuerte”, lo que ayudó a estabilizar el cruce EUR/USD tras una sobreventa técnica. Sin embargo, el diferencial de tipos Estados Unidos-Eurozona sugiere que una prima de riesgo político está presionando al cruce, acercándolo a niveles de abril 2025.
Resultados y sentimiento de mercado: software en el punto de mira
La publicación de resultados del sector software evidencia una capitulación técnica. Compañías como MSFT, NOW o SAP han sufrido caídas notables. Y no se trata de una cuestión de malos resultados, sino de no justificar las valoraciones previas. A esto se suman los temores sobre cómo soluciones de IA como Anthropic Cowork podrían desintermediar a grandes proveedores SaaS, amenazando el modelo tradicional de licencias por usuario.
La sobreventa es clara. Pero el sentimiento y el daño técnico necesitarán tiempo para revertirse. La clave estará en próximos datos de NRR (Net Revenue Retention), cRPO y guías empresariales. El mercado espera que las renovaciones y la organización del flujo de trabajo muestren que la IA aún no tiene un impacto estructural negativo. Los resultados de Workday del 25 de febrero pueden ser el catalizador para revertir esta narrativa.
Circularidad en el ecosistema IA: ¿se inflan las rondas?
Otro frente de preocupación proviene del lado de la financiación. Las informaciones sobre una potencial ronda de 100.000 millones de dólares en OpenAI, supuestamente respaldada por sus propios socios (Nvidia, Amazon), reactivaron temores sobre una excesiva circularidad en el ecosistema IA. La percepción de que el capital gira dentro de un círculo cerrado de beneficiarios mina la credibilidad de los modelos de crecimiento proyectados.
Inversión en IA: persistencia y barreras
Pese a los temores, la inversión en IA no se detiene. El foco se ha desplazado hacia modelos cerrados con acceso a datos de usuario y capacidades de razonamiento, lo que podría construir barreras de entrada duraderas.
Aunque el mercado exige ahora resultados concretos, el potencial disruptivo y las oportunidades de monetización siguen justificando el despliegue de capital. En 2026, el CapEx asociado a IA seguirá siendo un componente clave del crecimiento empresarial.
En conclusión, a pesar de la volatilidad y los riesgos políticos, el trasfondo macroeconómico sigue siendo constructivo. La combinación de crecimiento robusto, desinflación y prudencia monetaria favorece la exposición a riesgo. No obstante, la rotación sectorial, el seguimiento de la narrativa de IA y la lectura de la política monetaria post-Powell serán claves para la construcción táctica de carteras durante el primer semestre de 2026. A corto plazo también hay señales técnicas que merece la pena monitorear con atención.
La espera terminó. Donald Trump nombró a Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). El reemplazo comenzaría en mayo, cuando el actual presidente de la Fed, Jerome Powell, expire su mandato. En las últimas semanas, Warsh se había convertido en el gran favorito para relevar al actual presidente. Cabe recordar que Trump eligió a Powell para liderar la Fed en 2017, pero este año lo ha criticado sin descanso por no reducir las tasas de interés lo suficientemente rápido.
«Hace mucho tiempo que conozco a Kevin y no tengo dudas de que será recordado como uno de los grandes presidentes de la Fed, tal vez el mejor», dijo Trump en su red social, Truth Social. «Además de todo, es el candidato ideal, y nunca te decepcionará». Ahora bien, el nombramiento, que debe ser confirmado por el Senado, supone el regreso de Warsh, de 55 años, a la institución, de cuya junta formó parte entre 2006 y 2011. Fue el gobernador más joven de la historia con apenas 35 años. Actualmente, es investigador en la Hoover Institution, de tendencia conservadora, y profesor en la Escuela de Negocios de Posgrado de Stanford.
Qué esperar
Ante este nombramiento, desde Banca March apuntan que, entre los cuatro aspirantes, Warsh destaca como un institucionalista —economista reconocido y con buena relación con Bernanke—, aunque también se ha mostrado crítico con algunas decisiones recientes de la Fed y más alineado con la idea de mantener tipos más bajos. “No obstante, durante su etapa en la institución fue especialmente contrario a los programas de expansión del balance, formó parte del grupo que defendía retirar el QE con mayor rapidez y mantuvo un enfoque vigilante sobre la inflación. Con este perfil ambivalente, los mercados lo perciben como una opción relativamente restrictiva, así lo indica la revalorización del dólar”, apuntan en su análisis de hoy.
Por su parte, Mark Dowding, CIO de BlueBay Asset Management, considera que con Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed, se presume que tratará de justificar una postura moderada. «En comparación con algunos de los otros posibles candidatos, puede que Warsh sea percibido como menos acomodaticio que otros. En reuniones anteriores con otros miembros de la Fed, se percibe que Warsh es una figura muy respetada y que no sería un presidente de la Fed que suponga una amenaza para su independencia. En este sentido, algunos de los temores sobre un posible debilitamiento de la credibilidad institucional en EE. UU. pueden haber sido exagerados en ciertos ámbitos. También se entiende que Warsh se inclinará por reducir el balance de la Fed y acotar partes de su mandato», afirma.
Para este experto, y de cara a las próximas reuniones de la Fed, puede resultar interesante que, si se materializan medidas sobre el balance, esto también podría utilizarse como excusa para rebajar los tipos a corto plazo. «Sin embargo, puede que no contribuya en nada a reducir los costes de financiación a más largo plazo y, por tanto, a abordar el problema de la asequibilidad de las hipotecas», matiza.
En opinión de Luke Bartholomew, economista jefe adjunto de Aberdeen Investments, Warsh destaca por la reputación que se ganó como buen gestor de crisis en la Fed y por su larga trayectoria de pensamiento independiente sobre política monetaria. En su opinión, ambos aspectos le convierten en un candidato creíble. «Como presidente, es casi seguro que impulsará una bajada de los tipos de interés, en consonancia con nuestra previsión de dos recortes de 25 puntos básicos a finales de este año. Sin embargo, es poco probable que logre grandes avances en el cambio del marco operativo de la Fed y la reducción de su balance, lo que le restará gran parte de su potencial agresividad», apunta Bartholomew.
Incógnitas y próximos pasos
El nombramiento abre otras incógnitas como, por ejemplo, qué hará Powell una vez acabe su mandato. Desde Banca March explica que, hasta la fecha, solo ha existido un precedente en el que, finalizado su mandato, un presidente de la Fed permaneció en la institución: Marriner Eccles, quien siguió tres años más a petición del presidente Truman. “En el escenario actual, la salida de Powell generaría una vacante que podría ser utilizada para incorporar a otro perfil afín a Trump. Algunos analistas apuntan a que solo una eventual nominación de Waller motivaría que Powell cediera su asiento; de lo contrario, es probable que permanezca hasta el final de su mandato como miembro del comité en enero de 2028, reforzando así el contrapeso institucional frente a la Casa Blanca”, apuntan los expertos de la entidad.
Sobre cuáles son los próximos pasos a seguir, cabe señalar que las próximas nominaciones deberán pasar por el Comité Bancario del Senado, donde el senador republicano Thom Tillis ya ha manifestado su intención de bloquear cualquier candidatura hasta que concluya la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell. “Sin su apoyo, es difícil que un aspirante supere el primer filtro necesario para ser sometido a votación en el pleno”, aclaran desde Banca March.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Carlos Gutiérrez, director de Renta Variable; Borja Gómez, director de Análisis; José María Lecube, director de Renta Fija; Borja Fernández-Galiano, Head of Sales y Alfonso Benito, director de Gestión de Activos.
Dunas Capital ha desvelado que a cierre de 2025 ya ha superado los 5.000 millones de euros en activos bajo gestión, tras incrementar el año pasado el patrimonio de sus fondos en un 37%, es decir, en 1.314 millones de euros. Un hito que le ha valido para entrar en el número 10 del ránking de gestoras españolas en términos de suscripciones netas en 2025. Por volumen de activos, la firma sigue en el top 20 de gestoras nacionales y en el pódium de entidades independientes.
La firma afronta el futuro con ambición. Borja Fernández-Galiano, Head of Sales de Dunas Capital Asset Management, admitió que el reto de la entidad sigue siendo seguir creciendo, con «objetivos ambiciosos» de crecimiento en todas las áreas. Transmitió que en el grupo no son ajenos al entorno de consolidación que vive la industria en España y que siguen atentos a oportunidades en el mercado. «Para ser independiente hay que participar en la consolidación», aseguró, tras recordar que la firma ya ha protagonizado operaciones de calado como la integración con Gesnorte y la venta de Inverseguros.
Fernández-Galiano también adelantó que la firma va a apostar fuerte por su división de alternativos. «Tenemos producto», aseguró, para referirse a su fondo de aviación, al de impacto, el de infraestructuras y el inmobiliario. En este punto añadió que ahora tienen que estructurar los medios y las capacidades internas con las que cuentan «para salir al mercado con un mensaje de cierta credibilidad». De esta forma, adelantó que «anunciaremos novedades» en el futuro.
Estrategia de mercados
De cara a 2026, el análisis de Dunas Capital AM destaca el contexto de elevado endeudamiento público a nivel global. En Estados Unidos, observa un crecimiento positivo, aunque desigual, con una inversión muy concentrada en inteligencia artificial y señales de ralentización en el mercado laboral en los últimos meses.
En este contexto económico, Dunas Capital afronta el nuevo ejercicio con un posicionamiento de riesgo bajo, en un entorno macro que aún ofrece cierto soporte a los activos financieros, pero donde persisten focos de vulnerabilidad. Como riesgos relevantes, identifica la evolución política en Estados Unidos, la situación en Japón o unas valoraciones exigentes en distintos segmentos de mercado, que limitan el potencial de revalorización de muchos activos de riesgo. En definitiva, el enfoque de protección de capital de la firma se ve reforzado ante estos potenciales riesgos.
En renta fija, la estrategia se centra en duraciones cortas, evitando vencimientos superiores a cinco años. Prefieren Estados Unidos frente a Europa. La selección se focaliza en emisores de elevada calidad crediticia, recela de la deuda high yield, subordinada e híbrida. La generación de valor se apoya fundamentalmente en el carry, más que en un estrechamiento adicional de diferenciales.
En renta variable, la cartera se mantiene en niveles similares a los de trimestres anteriores, con un sesgo eminentemente selectivo. Dunas Capital evita aquellos segmentos donde detecta un mayor riesgo de sobrevaloración —como la inteligencia artificial, el consumo en China o bancos con valoraciones exigentes y elevada sensibilidad a la rebaja de tipos. Sobrepondera utilities, salud, mid caps alemanas y financieras no bancarias.
El sólido cierre de China en 2025 mantiene firmes las perspectivas del país para 2026 y su objetivo de crecimiento en torno al 4%-5%, impulsado por la innovación tecnológica y la inversión. De cara al próximo año, se espera que algunos de los vientos de cola que impulse al gigante asiático sean el mayor impulso al consumo interno y la mejora de las relaciones diplomáticas con EE.UU..
“Aunque estos factores podrían respaldar el mercado bursátil chino, el error de política siempre es un riesgo, y las empresas y los consumidores deberían desempeñar un papel protagonista a la hora de impulsar el crecimiento”, matizan desde KraneShares.
Datos macro: el deflactor del PIB
Según explica Robert Gilhooly, economista senior especializado en mercados emergentes de Aberdeen Investments, el conjunto de medidas de flexibilización anunciadas durante las últimas semanas, y la señal de que se producirán recortes en los principales tipos de interés a su debido tiempo, contribuirán a apuntalar el crecimiento del PIB real en 2026.
“Sin embargo, el contexto para el crecimiento nominal puede seguir siendo más difícil, como lo ilustra la racha récord de 11 trimestres de crecimiento negativo del deflactor del PIB. De hecho, aunque los últimos datos sobre la inversión en activos fijos apuntan a cierto éxito en la reducción de la inversión en la industria automovilística, es probable que el exceso de capacidad de toda la economía siga pesando sobre la inflación, en parte porque el Banco Popular de China (PBOC) parece más dispuesto a permitir una mayor apreciación del renminbi. La gran cantidad de depósitos a plazo fijo que vencen abre la puerta a nuevas bajadas de tipos, al tiempo que protege los márgenes de interés netos (NIM) de los bancos. Una cuestión clave es si estos importantes ahorros de los hogares fluirán hacia el mercado de valores; sin embargo, es probable que resulte muy difícil provocar un mercado alcista lento”, concluye Gilhooly.
En este sentido, Ecaterina Bigos, directora de Inversiones para Asia, excepto Japón, de AXA IM Core (parte de BNP Paribas AM), considera que el deflactor del PIB del país se mantiene firme en territorio negativo y cae por tercer año consecutivo, marcando así la racha más prolongada de caídas generalizadas de precios desde finales de la década de 1970.
“Para los inversores de renta variable, el deflactor del PIB constituye un indicador clave para evaluar los resultados de las empresas, el potencial de crecimiento de los beneficios y las condiciones generales del mercado. Pese a los indicios de aumento de la inflación, China continúa teniendo que hacer frente a diversas fuerzas deflacionistas. La economía del país, que se ha visto afectada por la caída del mercado inmobiliario y la debilidad del consumo, ha tenido dificultades para salir de la deflación que venía registrando desde el final de la pandemia. El exceso de producción en ciertos sectores ha derivado en un exceso de oferta de bienes, lo que ha obligado a las empresas a reducir sus precios para mantenerse a flote”, argumenta Bigos.
Apuesta por la innovación tecnológica
En este contexto, desde KraneShares esperan que el 15.º Plan Quinquenal de China, cuya publicación está prevista para el primer trimestre, respalde el desarrollo de las industrias de alta tecnología, incremente la autosuficiencia tecnológica y estimule la demanda interna y la inflación. “Los esfuerzos por frenar el exceso de capacidad y la competencia a la baja, especialmente en la industria de paneles solares, podrían dar frutos en 2026, lo que podría traducirse en mejores márgenes de beneficio empresarial e inflación”, añaden.
Por ahora, el borrador de este plan sugiere que la innovación tecnológica y la expansión económica amplia son prioridades clave. Al mismo tiempo, en segundo plano, los máximos niveles de gobierno están prestando especial atención al crecimiento del consumo interno.
Si nos centramos en cuáles son los principales objetivos que se desprendieron de la Conferencia Central de Trabajo Económico (CEWC, por sus siglas en inglés) de 2025 -es una reunión económica anual en la que el presidente Xi y el Consejo de Estado —, los expertos de KraneShares señalan profundizar la ampliación de la política de “Inteligencia Artificial +”; reformar las políticas para apoyar un desarrollo de alta calidad, corrigiendo además la competencia destructiva; y estabilizar el mercado inmobiliario mediante la aplicación de políticas adaptadas a cada ciudad para optimizar la oferta de vivienda, incluida la adquisición de parte del stock existente de vivienda comercial para destinarlo a vivienda asequible.
“En diciembre, el presidente Xi publicó un artículo titulado ‘Expandir la demanda interna es un movimiento estratégico’. En él se afirma que “la expansión de la demanda interna está relacionada tanto con la estabilidad económica como con la seguridad económica” y que la demanda interna se apoyará, entre otras medidas, en “promover el empleo y mejorar la protección social”, añaden.
La relación con EE.UU.
Los expertos de KraneShares consideran que el reinicio de las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y China podría aportar mayor claridad sobre los mercados globales de exportación para los bienes chinos, el estado de su capacidad para importar chips de alta gama, y una menor volatilidad en los mercados de renta variable, especialmente en el exterior.
“Creemos que los mercados están infravalorando el deseo del presidente Trump de restablecer las relaciones entre EE.UU. y China. Somos optimistas en cuanto a que las medidas comerciales y de seguridad nacional ya implementadas o en marcha podrían dar a la Administración la confianza necesaria para trabajar en una mejora de las relaciones a largo plazo”, apunta. Entre estas medidas se incluyen la relocalización en EE.UU. de la fabricación de automóviles y otras industrias críticas, así como las restricciones a la exportación de chips.
“Creemos que el presidente Trump podría ampliar la tregua comercial establecida con el presidente Xi durante su reunión en Corea del Sur a principios de este año. Aunque podríamos ver iniciativas legislativas más duras en el Congreso, como la BIOSECURE Act, pensamos que es poco probable que estas lleguen a descarrilar seriamente los esfuerzos de la Casa Blanca”, añaden.
Implicaciones para la renta variable china
Sin duda, 2025 fue un año robusto para la renta variable china, impulsado por la mejora de la confianza, especialmente en los sectores de crecimiento y tecnología. Muchos inversores reasignaron sus carteras durante el año, aunque algunos siguen al margen, especialmente los inversores estadounidenses sensibles a los titulares geopolíticos. Y, a pesar del complicado entorno macroeconómico, los mercados de renta variable china registraron rentabilidades superiores al 10% en 2025.
En opinión de Bigos, esta divergencia con respecto a las tendencias macroeconómicas puede deberse a los sólidos resultados que han alcanzado sectores como el tecnológico, gracias a los avances en inteligencia artificial, el biotecnológico y otros que se ven también favorecidos por las iniciativas contra la involución. “Además, el aumento de la liquidez ha favorecido la revalorización de las empresas, ya que el ahorro ha vuelto a canalizarse hacia la renta variable: una rentabilidad por dividendo más atractiva que los tipos de interés de los depósitos está logrando atraer a los inversores. Por otra parte, la rentabilidad de la renta fija se ha reducido, la volatilidad de los mercados ha aumentado y el mercado inmobiliario mantiene su debilidad, lo que lleva a los inversores a buscar vías de inversión alternativas”, matiza.
De cara a este año, los expertos de KraneShares que, justamente, el enfoque del 15.º Plan Quinquenal en la autosuficiencia tecnológica, las políticas contra la involución que mejoran las ganancias corporativas y el aumento del gasto de los consumidores permitan que sea un buen año para el mercado de acciones de China. “Mientras tanto, creemos que la administración Trump buscará avanzar en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con China, lo que reducirá los riesgos de titulares y permitirá que algunos inversores estadounidenses reasignen sus inversiones”, insisten.
Para la experta de AXA IM (parte de BNP Paribas AM), la debilidad de la confianza del sector privado y de los consumidores y los desequilibrios entre la oferta y la demanda limitan cada vez más el potencial de reflación y, en última instancia, los beneficios empresariales. “La reactivación de la demanda interna es esencial para lograr un crecimiento sostenido a largo plazo, pero aún se tardará un tiempo en redirigir la economía hacia unos niveles de consumo más elevados. Por ahora, la política económica sigue centrada en un modelo de crecimiento impulsado por la inversión y el comercio, poniendo el acento en el desarrollo de un sistema industrial moderno y en la autosuficiencia tecnológica. En este contexto, los inversores deben prestar especial atención a aquellas áreas que se ven favorecidas por esta política y por la innovación tecnológica”, concluye Bigos.
La inversión responsable ha perdido foco de atención en los titulares de los medios especializados, pero no en la mente de los inversores. Según Amundi, los reajustes geopolíticos y la aceleración de las tendencias climáticasy tecnológicas remodelarán las prioridades y asignaciones de inversión para el próximo año en el campo de la ISR.
En su último informe, la gestora señala que, en 2025, la renta fija lideró una normalización de la inversión responsable y la demanda en renta variable pasó de criterios restrictivos hacia enfoques de bajo tracking error. Además, concluye que la recalibración de las coaliciones climáticas intensificó la gestión responsable y aumentó el enfoque corporativo en la adaptación.
“La inversión responsable está pasando de ser una aspiración para convertirse en una realidad. Las expectativas en materia de gestión responsable, especialmente en Europa, siguen intensificándose. Cada vez se hace más hincapié en dirigir el capital hacia soluciones climáticas que tengan un impacto medible y real. Para 2026, el enfoque se extenderá más allá de los planes de transición para abarcar cuestiones fundamentales como la resiliencia y la preservación del capital natural. A medida que aumentan los riesgos físicos y los sistemas energéticos se transforman a una velocidad sin precedentes, lo que diferenciará a los líderes no será la ambición, sino la capacidad de actuar —de forma decisiva y a gran escala— para garantizar la autonomía estratégica y la resiliencia financiera duradera”, defiende Elodie Laugel, directora de Inversión Responsable de Amundi.
Sus convicciones
El enfoque de la gestora en el campo de la inversión sostenible se basa en las siguientes seis convicciones:
El principal obstáculo para el desarrollo de las energías limpias ha pasado de la ampliación de capacidad a la integración del sistema. Según la gestora, a medida que las energías renovables son cada vez más competitivas en términos de costes, las limitaciones vinculante son ahora las redes, la flexibilidad, el almacenamiento y una conexión más rápida, que deben facilitarse mediante políticas (permisos, colas de espera de conexión, reglas de mercado…). “Para los inversores, la asequibilidad para el usuario final es un factor cada vez más importante que hay que vigilar, ya que los fallos de integración o los retrasos regulatorios pueden aumentar las facturas y ralentizar la adopción”, apuntan.
Los esfuerzos de autonomía estratégica están fragmentando el panorama energético. Partimos del hecho de que los gobiernos están relocalizando cadenas de suministro críticas, desde tecnologías limpias y minerales críticos hasta partes de la cadena de valor de los combustibles fósiles, con el fin de aumentar la resiliencia. Esto ocurre en las principales regiones del mundo. Por ejemplo, Europa da prioridad a la rapidez, mientras que Estados Unidos utiliza incentivos y la localización, pero envía señales contradictorias; y Asia, liderada por China, ya domina la fabricación de tecnologías limpias.
La adaptación al cambio climático es ahora un imperativo para los inversores, al mismo nivel que la transición. En opinión de Amundi, los inversores están dando prioridad a la adaptación a medida que aumentan los efectos del cambio climático, y el 60% de las empresas esperan que los riesgos físicos tengan un impacto financiero significativo en los próximos cinco años. “Para gestionar mejor los riesgos mientras se persiguen los objetivos de descarbonización, los inversores deben integrar el análisis de los riesgos climáticos, incluidos los de las cadenas de suministro, en sus procesos de due dilligence y de asignación de activos, y dar prioridad al desarrollo de métricas de adaptación a los riesgos de cola a nivel de activos, que aún están poco desarrolladas”, matizan.
El capital natural se está generalizando en la inversión responsable y con razón. Resulta relevante que la financiación mundial de la naturaleza asciende a 200.000 millones de dólares anuales, pero debe triplicarse para 2030, por ello el capital privado, que actualmente solo representa el 18% de los flujos, es fundamental para ampliar la inversión. Según la gestora, la vía más directa para los inversores son los activos reales, como los bosques, las tierras agrícolas y los derechos sobre el agua, que generan rendimientos a través del uso sostenible (créditos de carbono, madera, agricultura) y se integran cada vez más en las carteras sofisticadas. “Para acelerar el crecimiento, instrumentos financieros como los bonos verdes, los canjes de deuda por naturaleza y los bonos de impacto pueden canalizar capital adicional hacia estos activos. Ambos canales pueden ofrecer rendimientos ajustados al riesgo atractivos con impacto”, argumenta.
La IA está redefiniendo la inversión responsable, desde el uso de datos hasta el mercado laboral. Para la gestora, es probable que se encuentren oportunidades en plataformas integradas de salud/atención sanitaria, robótica/automatización para servicios con escasez de mano de obra e infraestructura digital inclusiva para todas las edades. El año 2026 también cristalizará lagunas normativas en torno a la IA, como en materia de ética o de divergencias regionales, lo que obligará a los inversores a reorientar capital hacia casos de uso social y económicamente útiles.
2026: una oportunidad para alinear los productos de inversión responsable con las preferencias de los inversores. Por último, advierte de que la capacidad para responder a la fuerte demanda declarada por parte de los particulares, especialmente los inversores jóvenes, se ve frenada por la falta de claridad de las etiquetas y las complejas obligaciones de información. “En Europa, 2026 podría ser un punto de inflexión: SFDR 2.0, combinada con la armonización técnica de MiFID II y la IDD, puede simplificar las etiquetas y reducir la complejidad del asesoramiento para desbloquear la participación de los particulares, siempre que las categorizaciones de los productos permitan una verdadera adecuación entre los productos y el mercado”, reconocen desde Amundi.
En los últimos doce meses, Japón ha sido responsable de cierta volatilidad en los mercados, algo a lo que no nos tiene acostumbrados. Muestra de ello ha sido la reciente fuerte venta de bonos, que llevó las rentabilidades a niveles récord, atrajo la atención mediática. La combinación de un yen débil, el repunte de las tires en el tramo largo, los retos fiscales que tiene que abordar y el proceso de normalización de la política monetaria del Banco de Japón (BoJ) son parte de los elementos que están detrás de estos movimientos.
A esto se suma que, en el fin de semana, el país celebrará elecciones anticipadas, que fueron convocadas a primeros de año por Sanae Takaishi, primera ministra y líder del Partido Liberal Democrático de Japón (PLD). “Esta medida de Takaishi tiene como objetivo afirmar el control sobre su propio partido y su coalición, para poder implementar su estrategia de reflación plurianual. Los mercados temen, con razón, que darle más capital político signifique más déficits fiscales y presiones inflacionistas, de ahí la venta masiva en el mercado de bonos y el salto en las acciones. El yen refleja el temor de que el Banco de Japón se vea impedido por el ejecutivo de normalizar los tipos reales con la rapidez suficiente para contener las presiones inflacionistas”, explica Raphael Gallardo, economista jefe de Carmignac.
Por ahora, la actual política fiscal expansiva y la incertidumbre en el frente político ponen de relieve los obstáculos estructurales a los que se enfrenta el país, entre los que se incluyen los rendimientos reales negativos y una deuda ya de por sí elevada. “La nueva primera ministra quiere aprovechar su altísimo índice de popularidad actual para ganar escaños para el Partido Liberal Democrático y recuperar el control de la Cámara Baja frente a un Partido Democrático para el Pueblo, el partido de la oposición, que no está preparado”, añade Martin Schulz, director del grupo de renta variable internacional de Federated Hermes.
Además, las acciones reaccionaron positivamente impulsando el “Takaichi Trade”, que incluye los sectores aeroespacial y de defensa, nuclear, cibernético y de exposición nacional. “Aunque hemos observado cierta depreciación del yen, las restricciones a las exportaciones chinas y el aumento de las presiones inflacionistas podrían afectar negativamente a la confianza de los hogares y las empresas japonesas a corto plazo, por lo que garantizar la unidad política interna a largo plazo podría ayudar a su posición negociadora a nivel internacional, especialmente con la próxima cumbre entre Japón y Estados Unidos. Entre los riesgos que estamos observando se encuentran el estancamiento político interno y una mayor depreciación no deseada del yen”, apunta Schulz.
Implicación para los mercados
Para comprender por qué la cita electoral de Japón de este fin de semana es necesario reflexionar sobre el papel que juega el país nipón en los mercados. En primer lugar, después de varias décadas, parece estar escapando del estancamiento económico.“Las valoraciones de la renta variable japonesa se han visto especialmente afectadas por el escenario de reflación persistente. En estos entornos, la relación entre los tipos de interés y las ratios precio-beneficios (PER) tiende a invertirse. Ello ha provocado que las ratios PER de las compañías japonesas apenas hayan superado las 17 veces en los últimos veinte años, frente a la media de casi 20 veces en periodos móviles de 10 años que ha registrado la renta variable estadounidense”, explica Noriko Chen, gestora de Capital Group.
Y en segundo lugar, hay que recordar que Japón juega un papel relevante como “gran financiador” de los últimos años con el gran carry trade que muchos aprovecharon como estrategia técnica y sobre el cual se construyó gran parte del apalancamiento que existe hoy en día. “Japón al mantener tasas de interés en niveles de cero e incluso negativos, el Banco de Japón permitió que una gran cantidad de billones de dólares fluyeran hacia activos de riesgo en todo el mundo, especialmente Estados Unidos. Hoy, ese ciclo parece estarse acabando con la normalización de la política monetaria que está forzando un cierre de posiciones masivas”, afirma Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants.
Ante la convocatoria de las elecciones adelantadas de este fin de semana, Ray Sharma-Ong, director global adjunto de Soluciones Multiactivos Bespoke en Aberdeen Investments, explica que si el Partido Liberal Democrático (PLD) obtuviera la mayoría y siguiera adelante con su agenda fiscal, cabría esperar varias repercusiones macroeconómicas en los mercados.
“El crecimiento y la demanda agregada aumentarán, impulsados por un considerable impulso fiscal y una inversión seleccionada en sectores estratégicos como la defensa y la energía. Además, las expectativas de inflación y los rendimientos de los bonos del Estado japonés subirán, reflejando que el mercado prevé un mayor déficit financiero, un aumento del gasto público y una mayor incertidumbre en torno a la trayectoria fiscal a largo plazo. Y, por último, el el yen japonés se debilitará, ya que los mercados descontarán una posición fiscal más débil, un mayor déficit fiscal y la posibilidad de una consolidación más lenta de las finanzas públicas”, defiende Sharma-ong.
Foto cedidaJavier Villegas, director para Latinoamérica e Iberia en Franklin Templeton
Franklin Templeton ha anunciado el lanzamiento del Franklin Core US Enhanced Equity UCITS ETF, un ETF de renta variable activa sistemática diseñado para proporcionar crecimiento de capital a largo plazo a través de una cartera diversificada de acciones estadounidenses, y gestionada por Franklin Templeton Investment Solutions. Tras el lanzamiento de la gama de fondos Core Enhanced de Franklin Templeton en octubre de 2025, el ETF sigue el mismo enfoque de inversión que el FTIF Franklin Core US Enhanced Equity Fund, ofreciendo a los inversores una opción adicional eficiente en costes para acceder a la estrategia a través de un ETF.
A raíz de este lanzamiento, Matthew Harrison, director para América (excepto EE. UU.), Europa y Reino Unido de Franklin Templeton, ha señalado: «2025 marcó otro año récord para nuestra gama de ETFs, impulsado por el sólido desempeño de nuestras estrategias de renta variable. Estamos aprovechando ese impulso con la expansión de nuestra línea de ETFs de renta variable activa, ofreciendo a los clientes acceso a acciones estadounidenses mediante una estrategia diseñada para servir como un pilar central de la cartera. Esto refleja nuestro enfoque de ofrecer soluciones de inversión innovadoras aprovechando capacidades especializadas, de modo que los inversores tengan opciones reales para acceder a nuestra experiencia activa a través de múltiples vehículos de inversión».
Por su parte, Javier Villegas, director para Latinoamérica e Iberia, comentó: «Este lanzamiento refuerza aún más el compromiso a largo plazo de Franklin Templeton con el formato ETF, así como la expansión de nuestra plataforma de ETFs para clientes. Al introducir un ETF UCITS gestionado activamente en nuestra gama Core Enhanced, ampliamos el acceso a nuestras capacidades de renta variable activa de manera transparente y eficiente en costes. Esto también respalda nuestra ambición de seguir fortaleciendo nuestro negocio de ETFs en Iberia y Latinoamérica, donde la demanda de soluciones de inversión flexibles y eficientes está creciendo».
Enfoque de inversión Core Enhanced de Franklin
El Franklin Core US Enhanced Equity UCITS ETF sigue un proceso de inversión activo y cuantitativo para invertir dinámicamente en valores de renta variable, manteniendo el nivel esperado de tracking error entre 1% y 2% en condiciones normales de mercado. Los fondos emplean un proceso de selección cuantitativo propio que utiliza un modelo multifactorial para asignar una puntuación ponderada según calidad, valor, sentimiento y factores alternativos. El proceso también incorpora una puntuación alfa a partir de las señales e información propias de los gestores expertos de Franklin Templeton.
Diseñados para ser una asignación fundamental de renta variable, los fondos Franklin Core Enhanced son neutrales por sector, industria y factor, y la cartera global ofrece exposición diversificada a las principales regiones. El ETF está clasificado como Artículo 8 bajo el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR).
El Franklin Core US Enhanced Equity Fund será gestionado por un equipo experimentado que incluye a Brett E. Risser, director de gestión de carteras de renta variable cuantitativa; Jacqueline Hurley Kenney, directora de investigación de soluciones; y Adrian Chan, director de inversiones cuantitativas, cada uno aportando amplia experiencia en investigación cuantitativa y gestión de carteras.
Lisa Wang, directora de estrategia de inversión EMEA de Franklin Templeton Investment Solutions, añadió: «El Franklin Core US Enhanced Equity UCITS ETF está diseñado para ser ‘core, pero mejor’: consciente del benchmark, diversificado y con riesgo controlado. Nuestro proceso combina señales de factores sistemáticas con un ajuste por convicción y un modelo de riesgo propio para ayudar a mantener las exposiciones no deseadas bajo control y el tracking error estrictamente gestionado».
El nuevo ETF está listado en la Deutsche Börse Xetra, en la Borsa Italiana y la London Stock Exchange (LSE). Además está registrado para distribución en Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda (país de domicilio), Italia, Luxemburgo, Países Bajos, España, Suecia y Reino Unido.
Los activos globales en ETFs de gestión activa alcanzaron un nuevo máximo histórico de 1,92 billones de dólares a cierre de diciembre, superando el récord previo de 1,86 billones establecido en noviembre de 2025. Eso significa que, en 2025, el patrimonio aumentó un 64,5%, pasando de 1,17 billones a cierre de 2024 a esos 1,92 billones.
Según el análisis que hacen desde ETFGI de los datos, “durante diciembre, la industria mundial de ETFs de gestión activa registró entradas netas de 56.230 millones de dólares, lo que elevó las entradas netas de 2025 a un récord de 637.470 millones de dólares”. Este movimiento de los flujos estuvo liderado por los ETFs de renta variable cotizados a nivel mundial y gestionados de forma activa, que registraron entradas netas por valor de 33.310 millones de dólares, “lo que elevó las entradas totales del año a 361.330 millones de dólares, una cifra significativamente superior a los 211 340 millones acumulados en 2024”, indican.
Por su parte, los ETFs de renta fija gestionados activamente también registraron una fuerte demanda, con 18.560 millones de dólares en diciembre y 237.930 millones de dólares en entradas en lo que va de año, muy por encima de los 139.690 millones registrados en 2024.
Según matizan, “las entradas sustanciales pueden atribuirse a los 20 principales ETFs activos por activos netos nuevos, que en conjunto reunieron 15.890 millones de dólares durante diciembre”. En concreto, el ETF JPMorgan Active Bond (JBND US) reunió 1.190 millones de dólares, la mayor entrada neta individual.