A vueltas con la debilidad del dólar: estas son las opciones del inversor
| Por Beatriz Zúñiga | 0 Comentarios

Esta semana, el dólar amplió sus caídas tras unos datos decepcionantes de ventas minoristas en EE.UU. En opinión de los expertos de las firmas de inversión, es previsible que el debilitamiento del dólar continúe, más en un contexto de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).
Tim Murray, estratega de Mercado de Capitales en la División Multi-Activos de T. Rowe Price, argumenta cuatro razones por las que considera que la divisa estadounidense probablemente continuará debilitándose después de casi 16 años de apreciación constante: “La reciente caída refleja una combinación de factores estructurales y cíclicos, lo que sugiere que el movimiento podría tener más recorrido, en lugar de representar solo una corrección a corto plazo. En primer lugar, las preocupaciones fiscales están ejerciendo cada vez más presión sobre la moneda. En segundo lugar, las expectativas de política monetaria se están convirtiendo en un claro obstáculo. En tercer lugar, la dinámica política está influyendo en la demanda extranjera de activos denominados en dólares. Y, finalmente, los flujos de capital globales están actuando como un factor adicional de presión”, señala Murray.
Sin embargo, desde el punto de vista de valoración, este experto considera que el dólar sigue elevado en relación con su propia historia y frente a la mayoría de las principales monedas. “Incluso después de su reciente debilidad, sigue siendo caro según los estándares históricos”, matiza.
La previsión de Axel Botte, jefe de estrategia de mercado en Ostrum AM (firma afiliada de Natixis IM), es similar: “El billete verde probablemente se enfrentará a vientos en contra estructurales durante los próximos años. El carry del dólar frente al euro caerá hasta alrededor de 100 puntos básicos y pasará a ser negativo frente a la libra esterlina y el dólar australiano este año”. Para Botte el estatus del dólar como activo refugio está en entredicho y puede caer al mismo tiempo que las acciones y los bonos estadounidenses.
“Este es el fenómeno conocido como ‘sell America’, que ha demostrado que el dólar ya no es la moneda refugio por excelencia. El excepcionalismo estadounidense también será puesto a prueba a medida que el auge de la IA se someta a un mayor escrutinio por parte de los inversores. Los flujos de cobertura del dólar podrían aumentar y las métricas de valoración sugieren que el billete verde tiene margen para ajustarse a la baja”, apunta Botte.
Las opciones del inversor
Si esta previsión se cumple, en consecuencia, la ventaja de tipos del dólar frente a otras divisas se erosionaría, además los esfuerzos de los inversores globales por diversificar podrían añadir más presión en contra y abriría oportunidades tácticas en divisas de mayor rendimiento. “Con la debilidad del dólar probablemente prolongándose, los inversores deberían revisar sus asignaciones en divisas y considerar los beneficios de la diversificación. Para quienes tengan afinidad por el oro, consideramos adecuada una asignación de hasta un porcentaje de un dígito medio dentro de una cartera diversificada”, apunta Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management.
En opinión de Murray, para los inversores que consideran formas de cubrirse potencialmente contra un dólar más débil, la opción es aumentar la exposición a activos fuera de EE.UU., ya que puede ofrecer beneficios de diversificación. “Los bonos de mercados emergentes y de moneda local pueden beneficiarse directamente de la depreciación del dólar, mientras que las acciones internacionales ofrecen tanto retornos de renta variable como posibles ganancias por tipo de cambio. Tras años de fortaleza del dólar que llevaron a algunos inversores a reducir su exposición internacional, un periodo sostenido de debilidad podría incentivar una reasignación hacia los mercados globales.
Pero sin duda, la gran tarea de los gestores y de los inversores será seguir vigilando el comportamiento del dólar. Desde la gestora de fondos estadounidense Muzinich & Co recuerdan que, “en el ámbito macroeconómico, el indicador clave a seguir será el dólar estadounidense, ya que una moneda soberana suele verse como un barómetro tanto de la salud de la economía como de la confianza en la administración que la dirige”.













