Foto cedidaIván Díez, country head de La Financière de L’Echiquier para Iberia y Latinoamérica.
En 2026 arranca el plan estratégico a cinco años de La Financière de L’Echiquier (LFDE), casi tres años después de que la boutique fuera adquirida por la Banque Postale Asset Management (LBP AM Group). Es un plan que Iván Díez, Country Head de la firma para Iberia y Latinoamérica, califica como “muy ambicioso”, dado que el grupo se ha puesto como objetivo alcanzar los 100.000 millones de euros en activos bajo gestión para 2030, un 33% respecto al patrimonio actual, que se sitúa en 75.000 millones, y en el que la internacionalización de la firma jugará un papel clave. Funds Society repasa con Díez los principales hitos de 2025 y, sobre todo, qué novedades traerá LFDE a Iberia y Américas en 2026.
¿Qué balance hace del 2025?
Ha sido un año positivo tanto para la rentavariable como para la rentafija, a pesar de todos los altibajos que hemos vivido en los mercados. El 90% de nuestros activos son de renta variable. En 2025 la renta variable ha ido bien y los activos han crecido, no solamente por efecto mercado, sino también por captaciones. En el caso concreto de España este año ha sido un año muy bueno, sobre todo con nuestros fondos tecnológicos y temáticos: el Echiquier Artificial Intelligence y el Echiquier Space han funcionado muy bien, y nuestro fondo value, el Tocqueville Value Euro, también ha atraído bastantes suscripciones.
Eso nos ha permitido que hayan crecido el negocio y el equipo. En España hemos incorporado a una persona y tenemos como objetivo incorporar a un par de personas más en 2026 si las cosas siguen yendo bien.
Todo esto sin olvidar que la renta fija también ha funcionado. Los productos que tenemos de la Banque Postal AM en España son principalmente retorno absoluto de crédito. Es una solución muy conservadora que se comporta como un proxy a la renta fija a corto plazo y también ha funcionado muy bien, con rendimientos del 4,5 %.
¿Cómo encaráis 2026?
Estamos contentos de cómo ha ido 2025 y optimistas de cara al año que viene también. No sabemos si habrá un cisne negro o no, no sabemos qué cosas podrán ocurrir, porque al final son factores externos sobre los que no tenemos ningún tipo de control, pero la macroeconomía a nivel global muestra niveles de inflación más o menos controlados, tipos de interés bajos y un crecimiento que no va a ser boyante, pero tampoco estamos hablando de una recesión. Las empresas siguen presentando buenos beneficios y esto va a ser muy importante: después de años en los que parecía que la gestión pasiva lo podía hacer mejor, porque había una tendencia muy marcada, pensamos que 2026 va a ser un año positivo para el stockpicking. Hay mucha concentración, hay que prestar mucha atención a las valoraciones, y creemos que la gestión activa va a marcar la diferencia a la hora de aprovechar los picos de volatilidad para tomar beneficios, invertir en otras oportunidades y controlar el riesgo presente en cartera. También somos cautos, evidentemente, porque en 2026 van a seguir presentes los riesgos geopolíticos: veremos cómo se presenta la elección del nuevo presidente de la Reserva Federal, si se resuelve la guerra de Ucrania y Rusia y la de Israel y Palestina… Creo que puede actuar como un acicate para que los mercados vayan bien pero, como digo, son factores externos en el corto plazo que no podemos controlar. Las empresas en las que invertimos y sus modelos de negocio son lo que sí lo podemos controlar.
¿Qué feedback habéis recibido de los clientes en 2025?
Hemos visto mucha demanda de ETFs, de inversiones temáticas – sobre todo por tecnología- y también hemos visto mucho interés en torno a los mercados privados. En 2026 vamos a traer a nuestra región la oferta de inversión en activosprivados de LBP AM: de los 48.000 millones que tiene su gestora, 10.000 millones están en mercados privados, donde llevan invirtiendo más de 13 años. Son, sobre todo, inversiones en deuda privada ligada a infraestructuras y real estate, aunque también tiene algo de private equity. También queremos registrar un ELTIF 2.0. En resumen, hemos visto demanda por generar alfa, porque al final ahora mismo estamos en un mercado donde la gestión pasiva empieza a ganar mucho terreno y el cliente demanda productos que generen un alfa superior, de lo contrario prefieren soluciones en gestión pasiva, por ejemplo para clases de activos más eficientes.
¿Está LFDE valorando el lanzamiento de ETFs activos?
Es algo que está sobre la mesa, porque algo que va en nuestro ADN es que queremos ser una gestora innovadora y queremos estar siempre en vanguardia. De alguna manera tendremos que poner un pie ahí para poder ofrecer valor a nuestros inversores, pero tenemos que analizar si tiene sentido incorporarlos a la gama o estudiar otras alternativas, como bajar un poco el TER a fondos de nuestra gama que ya generan mucho alfa. Son planes que se están barajando sobre todo desde LBP AM, porque en LFDE nuestra gama de producto es pura gestión activa, pero lo cierto es que el mercado está yendo por ahí y desde luego tiene sentido, sobre todo para aquella gestión mal llamada activa y que realmente no ha generado alfa.
A mi modo de ver, el problema es que hay solo dos sacos en el mercado: gestión pasiva y todo lo que no es gestión pasiva. Y no todo lo que está fuera de la gestión pasiva tiene por qué ser gestión activa pura y dura, hay fondos que generan alfa, pero muy poca. Si se filtran los que realmente hacen gestión activa, se hace un buen proceso de selección, los fondos de auténtica gestión activa baten sin ninguna duda a la gestión pasiva.
Vuestros dos fondos temáticos ofrecen dos aproximaciones distintas para invertir en tecnología. ¿Qué aporta esta exposición de nicho? ¿Dónde estáis viendo oportunidades de inversión en IA y en el espacio?
Somos pioneros en la inversión en IA. Nuestro primero fondo temático de IA fue lanzado en Francia en 2018 y fue el primero de su categoría en el país y el segundo en Europa. Siempre intentamos anticiparnos e identificar temáticas o tendencias de crecimiento para el futuro, y hace ocho años detectamos que la IA era una de ellas. Lo que queríamos era que, cuando realmente explotase la temática, haber adquirido nosotros ya ese know-how para poder seguir navegando bien esa ola. Nuestro punto de vista es que, al final, lo que hace la IA es acelerar todo el bien que pueda hacer la tecnología, sobre todo en términos de productividad y optimización de procesos. Pero pensamos que el mejor mix es el binomio máquina-humano, porque la parte humana es importante para la toma de decisiones.
En cuanto a la estrategia aeroespacial, ¿la presentáis a vuestros clientes como una exposición puramente tecnológica de nicho, o cuenta con más verticales, como la exposición a defensa?
Nosotros lo que hacemos es invertir en el ecosistema espacial, cómo desde el espacio se puede mejorar la vida en la Tierra, por ejemplo, dando conectividad a muchas regiones en el mundo que hoy en día no tienen acceso a lo digital o a las comunicaciones, monitorizando el cambioclimático… Por ejemplo, desde el espacio te permite también optimizar y analizar las cosechas agrícolas también.
Uno de los verticales de la estrategia es la defensa espacial, todo lo que tiene que ver con satélites, telecomunicaciones, geolocalizaciones u observaciones desde la Tierra. Los estados no pueden permitirse perder sus comunicaciones, para garantizar su soberanía. Así que lógicamente nuestro fondo espacial tiene un peso ahora mismo en defensa, pero no es un fondo de defensa.
Lo bueno que tiene la exposición a espacial es que hay distintas verticales. Por ejemplo, la exploración espacial es otra vertical, porque estados como China o EE.UU. quieren tener colonias espaciales y programas espaciales para volver a mandar astronautas al espacio.
En el fondo tenemos exposición en otra vertical a aplicaciones comerciales, porque el 78% del mercado espacial hoy en día son aplicaciones comerciales. Por ejemplo, los corredores o los jugadores de golf pueden usar su reloj Garmin para geolocalizarse, porque está conectado con satélite directamente. Convivimos con el espacio en nuestro día a día mucho más de lo que nosotros pensamos.
Con el aumento continuo de las temperaturas en todo el mundo como consecuencia del cambio climático y las emisiones globales, la industria del reaseguro se enfrenta a pérdidas crecientes. Aunque el debate público suele centrarse en el incremento de la frecuencia de los desastres naturales, el último análisis de Morningstar muestra que el verdadero problema para el sector es la mayor gravedad de estos eventos, lo que está impulsando realmente sus pérdidas económicas.
Sin embargo, el informe señala que, a pesar del aumento de las pérdidas relacionadas con el clima, el mercado entra en un ciclo blando, con un exceso de capacidad que está provocando una caída de los precios, especialmente en el ámbito del riesgo de catástrofes. Esto crea un entorno complejo y desafiante para el sector.
La visión del experto
Según explica Henry Heathfield, analista de renta variable en Morningstar, aunque se espera que el cambio climático impulse los volúmenes de negocio de los reaseguradores a largo plazo, el exceso de capacidad actual en el mercado de reaseguros está generando condiciones más suaves a medio plazo. “Este exceso de capacidad ha desencadenado un cambio en el ciclo del reaseguro, que ya está en pleno desarrollo, y se refleja en los precios ajustados al riesgo de los reaseguradores individuales y en el índice de tasa sobre línea de Guy Carpenter. Las líneas de propiedad con exceso de pérdida y las de catástrofes naturales son las que experimentan el mayor impacto en los precios. Cabe destacar que la exposición relativamente baja de Scor a las catástrofes climáticas la posiciona favorablemente como una mejor inversión para los accionistas”, afirma Heathfield.
Según su visión, la industria de los seguros y reaseguros es altamente cíclica, en particular el segmento de propiedad y accidentes, que ha disfrutado de un entorno de precios favorable desde 2021. “Normalmente, una baja capacidad conduce a una mayor demanda y alza de precios, lo que impulsa la rentabilidad sobre el capital y atrae inversiones, pero esto finalmente presiona los precios y reduce la rentabilidad”, advierte el experto de Morningstar.
En este sentido, recuerda que el ciclo más reciente se ha visto algo distorsionado por los bonos catastróficos, cuyas liquidaciones pueden tardar hasta dos años, lo que retrasa el inicio del mercado alcista. “Creemos que la fase de endurecimiento del mercado alcanzó su punto máximo el año pasado, pero su impacto total en las ganancias de los reaseguradores puede tardar uno o dos años más en materializarse; después de eso, es probable que los beneficios se estanquen o disminuyan”, concluye Heathfield.
Se avecinan cambios en el entorno macroeconómico, las fuentes de rentabilidad, los enfoques de inversión y las herramientas.
La posibilidad de un entorno macroeconómico menos favorable en el futuro tiene importantes implicaciones para las perspectivas del sector de la gestión de activos. Con el objetivo fundamental de preservar el poder adquisitivo a largo plazo, es posible que los propietarios de activos tengan que reexaminar sus asignaciones estratégicas y el diseño de sus carteras.
La inversión multiactivos es inversión activa
En ese futuro, vemos un papel más importante para la inversión en un contexto explícitamente multiactivos. La experiencia de 2022, con caídas tanto en la renta variable como en la renta fija, reveló lo que puede salir mal con una estrategia relativamente «pasiva» 60/40. Vemos la necesidad de un enfoque multiactivos diferente, más explícitamente activo.
Este enfoque puede adoptar muchas formas, incluidas estrategias diseñadas para superar un índice de referencia de efectivo o inflación, así como estrategias generadoras de income. También ha habido un mayor interés en los acuerdos para externalizar la función de director de inversiones (Outsourced Chief Investment Officer, OCIO) con gestores de activos (Display), dado el creciente desafío de lograr un rendimiento real específico y diversificar con los componentes tradicionales. Es posible que el enfoque OCIO deba evolucionar desde los enfoques tradicionales hacia la adopción de posiciones activas en todas las clases de activos.
Esta situación también parece haber renovado el interés por adoptar un enfoque holístico de la cartera total frente a la asignación estratégica tradicional de activos con silos de clases de activos predeterminados. Un enfoque más activo también nos lleva al tema de los factores: han tenido una historia accidentada, pero creemos que tienen un papel que desempeñar.
Activos privados y espectro de liquidez
Las necesidades de los ‘asset owners’ y un cambio estructural en la obtención de capital están impulsando las asignaciones a activos privados. Es probable que las asignaciones aumenten aún más, dada la necesidad de obtener rendimientos reales y diversificación más allá de los mercados públicos. Es probable que los gestores de activos tengan que buscar inversiones privadas y ayudar a los inversores a combinar cuidadosamente activos públicos y privados. Consideramos que la liquidez es la verdadera limitación para las asignaciones privadas, dada la naturaleza menos líquida de las carteras actuales y la liquidez más frágil de los mercados públicos.
Creemos que los inversores considerarán cada vez más la liquidez como un espectro, favoreciendo los activos que generan efectivo en pocos años o con eventos de liquidez predefinidos, como la deuda, frente a los activos a más largo plazo, como el capital privado. La mayor parte del capital asignado a los mercados privados durante la última década se ha destinado a la renta variable, pero esperamos que las asignaciones se amplíen a otros segmentos, incluida la deuda. La tarea de los asignadores estratégicos de activos y del sector de la gestión de activos es realizar una asignación cuidadosa entre estos diferentes tipos de riesgo.
El auge de las alianzas entre aseguradoras y gestoras de activos
Probablemente también será necesario rediseñar las asignaciones de los planes de pensiones, como consecuencia del aumento de la esperanza de vida y la reducción del papel de la deuda soberana como diversificadores. Desde un punto de vista macroeconómico, e independientemente de otras dinámicas del sector, es probable que las aseguradoras cobren mayor importancia como proveedoras de capital a largo plazo; una manifestación de ello será probablemente el aumento de las asociaciones estratégicas con gestoras de activos con experiencia en la generación de rendimientos reales a largo plazo.
Por otra parte, se necesitan flujos de rentabilidad para hacer frente a un entorno de mayor inflación y al riesgo de longevidad, lo que implica una mayor demanda de soluciones como las rentas vitalicias y los seguros de vida. Dado el entorno macroeconómico que hemos descrito, las soluciones con resultados variados podrían resultar más atractivas que las rentas fijas. Creemos que este conjunto de soluciones colectivas será clave en la planificación de jubilaciones más largas, y esperamos que surjan más oportunidades de acción conjunta entre aseguradoras y gestores de activos.
Abordar el problema actual de la jubilación
Un panorama de inversión menos favorable y una mayor longevidad también suponen un reto para los planes de contribución definida, en los que los individuos asumen una mayor carga para ahorrar para una jubilación que puede durar décadas. El sector de la gestión de activos tiene un papel clave a la hora de abordar esta cuestión.
En nuestra opinión, las trayectorias tradicionales con fecha objetivo deben replantearse ante unas perspectivas de inversión más difíciles. Las vías posibles incluyen una mayor exposición a la renta variable para acumular ahorros, la diversificación en áreas como los activos privados, la reducción de la exposición a los bonos a largo plazo, un mayor enfoque en los ingresos y un posible cambio en los índices de referencia, quizá incorporando la necesidad de superar la inflación. En última instancia, estos cambios reconocen que el ahorro para la jubilación es una decisión activa; no parece existir una trayectoria o asignación pasiva.
La necesidad de una concentración activa del mercado y el conjunto de oportunidades activas
Dado que se prevé que los rendimientos de las clases de activos sean inferiores a los de las últimas décadas, el alfa podría desempeñar un papel más importante en la asignación. Los mercados concentrados han supuesto un reto para los gestores activos que solo operan en largo, pero seguimos escuchando el apoyo de los inversores a la gestión activa. Las altas valoraciones y las menores expectativas de crecimiento también implican menores rendimientos de las exposiciones amplias y pasivas a los índices, por lo que el alfa podría representar una mayor parte de los rendimientos. En nuestra opinión, es fundamental disponer de una amplia gama de herramientas de generación de alfa, que abarquen los ámbitos público y privado, cuantitativo y fundamental, y los distintos horizontes temporales. Las estrategias de alfa portátil ofrecen la posibilidad de obtener alfa de mercados que podrían no ser asignaciones importantes de la cartera.
Hay varias razones que explican el cambio secular hacia la gestión pasiva, entre ellas el bajo rendimiento después de comisiones, los sólidos rendimientos beta y el interés de los inversores por minimizar las comisiones nominales en lugar de maximizar los rendimientos netos de comisiones. Los rendimientos menos generosos que se avecinan y una visión más matizada de las comisiones deberían favorecer la gestión activa, pero el alfa debe ser persistente. Según nuestro análisis, el alfa idiosincrásico, despojado de exposiciones a factores simples y persistentes, tiene más probabilidades de ser duradero. La concentración del mercado sigue siendo un reto táctico, pero otros aspectos de la estructura del mercado son más benignos, como las bajas correlaciones entre las acciones y los factores (véase el gráfico).
Activos digitales: criptomonedas, monedas estables y tokenización
Innovaciones como la tokenización de activos reales también pueden ser un paso importante hacia la incorporación de flujos de rendimiento diversificados sin comprometer la liquidez. Creemos que la adopción de los activos digitales será significativa en los próximos años. Las criptomonedas están experimentando la mayor demanda en este momento, y algunos activos criptográficos tienen sentido como parte de una asignación complementaria al oro y a exposiciones más amplias a activos reales.
Las stable coins gozan de mayor claridad regulatoria y aceptación en Estados Unidos, pero no creemos que vayan a cambiar las reglas del juego en cuanto a la formación de opiniones de inversión, ni que vayan a modificar la gama de opciones de inversión como lo hacen las criptomonedas. La verdadera ventaja parece ser la tokenización, especialmente de activos reales, a los que los propietarios de activos necesitan una mayor exposición, dada la posibilidad de una mayor inflación y un menor crecimiento en el futuro.
La promesa de fraccionar la exposición a activos ilíquidos y de difícil acceso hará que esto se convierta en un elemento importante del diseño de carteras con el tiempo. Creemos que la tokenización acabará por subvertir el concepto de clases de activos y que es fundamental para una inversión activa más eficiente entre activos. Para los gestores de activos, lo que les piden los propietarios de activos es que les ayuden a crear activos tokenizados e incorporarlos a carteras multiactivos.
El sector financiero y la IA: exposición y herramientas
Según nuestro análisis más reciente, el sector financiero es el más expuesto a la IA (Display), ya que cuenta con muchas tareas adecuadas para la automatización mediante grandes modelos lingüísticos. Entre ellas se incluyen el resumen de documentos, la síntesis de datos, la codificación y la provisión de comentarios.
El uso actual de la IA en el sector de la gestión de activos se centra en tareas administrativas, comunicación y análisis de datosalternativos. Con el tiempo, se espera que transforme las funciones de los analistas de inversiones y que, potencialmente, altere la estructura misma de los modelos financieros, logros que el inicio de Excel y Python no lograron alcanzar. La eficacia predictiva de los modelos podría mejorar, pero la capacidad de explicar esas predicciones quizá no. Es difícil automatizar las decisiones de inversión con IA, porque los mercados financieros son autorreferenciales y siempre será necesaria la responsabilidad y las explicaciones humanas cuando los modelos fallen.
Tribuna de Inigo Fraser Jenkins, codirector de Soluciones Institucionales en AB y Alla Harmsworth, Codirectora de Soluciones Institucionales y Directora de Alphalytics en AB de Alliance Bernstein.
Janus Henderson Investors ha anunciado el lanzamiento del Janus Henderson Horizon Discovering New Alpha Fund (DNA), un fondo de renta variable global disponible en exclusiva para los clientes de HSBC Private Bank y Premier en Asia, Europa, Estados Unidos Offshore y Oriente Medio durante un periodo inicial de seis meses.
DNA es una cartera diversificada a nivel mundial que incluye aproximadamente 50 acciones de alta convicción alineadas con las tendencias estructurales que darán forma a los mercados del futuro. Se diseñó como una solución para abordar la creciente preocupación de los inversores por el hecho de que el rendimiento esté cada vez más impulsado por un pequeño grupo de empresas.
El fondo emplea un enfoque dinámico e innovador para las acciones globales, yendo más allá de los fondos e índices tradicionales para identificar oportunidades emergentes y empresas con potencial de crecimiento a largo plazo. Se utiliza un proceso de optimización propio para minimizar los sesgos y mejorar la diversificación.
Dirigido por los experimentados gestores de cartera Richard Clode y Nick Harper, DNA aprovecha el equipo global de expertos de Janus Henderson en tecnología, salud, finanzas, inmobiliario, mercados emergentes, sostenibilidad y recursos naturales, lo que proporciona acceso a una amplia gama de exposiciones en distintos sectores, capitalizaciones bursátiles y geografías. Este enfoque refleja el compromiso de Janus Henderson por ofrecer soluciones innovadoras que ayuden a los clientes a descubrir nuevas fuentes de alfa en medio de la dinámica global cambiante.
DNA utiliza temas para orientar la generación de ideas, centrándose en siete áreas de transformación —automatización más inteligente, movilidad, cambios en el estilo de vida, longevidad, biotecnología, soberanía y cero emisiones netas 2.0— para descubrir empresas con potencial de crecimiento a largo plazo. El fondo se basa en las mejores ideas de los experimentados seleccionadores de valores de Janus Henderson, combinadas para crear una cartera de acciones globales equilibrada.
«Cuando nos propusimos crear el fondo DNA, queríamos aprovechar el verdadero ADN de Janus Henderson, que es la experiencia diferenciada y probada de nuestros equipos en la selección de valores. Nuestro objetivo es identificar hoy a los ganadores del mañana», afirmó RichardClode, gestor de carteras de Janus Henderson.
Por su parte, Ali Dibadj, director ejecutivo de Janus Henderson, comentó que este acuerdo con HSBC «refleja nuestro compromiso compartido de poner a los clientes en primer lugar y ofrecer una propuesta diferenciada que ayude a los inversores a navegar por el cambiante panorama del mercado». Asimismo, Lavanya Chari, directora de Wealth and Premier Solutions de HSBC, añadió que esta colaboración con Janus Henderson «permite a nuestros clientes descubrir nuevas oportunidades de inversión más allá de la IA, al tiempo que se mitiga el riesgo de concentración de la cartera».
Foto cedidaEiko Sievert, director ejecutivo y Carlo Capuano, subdirector de ratings soberanos y del sector público de Scope Ratings
El aumento de las tensiones geopolíticas, la mayor polarización política y los persistentes retos fiscales superan el potencial de un crecimiento más fuerte y los casos de resiliencia fiscal, lo que nos lleva a una perspectiva general negativa para las perspectivas crediticias de los países.
Según las previsiones de Scope Ratings, la evolución geopolítica seguirá siendo fundamental para los perfiles crediticios soberanos, especialmente en Europa. Esto tiene en cuenta las incertidumbres derivadas de la volatilidad de la política comercial y exterior de Estados Unidos, pero también el dominio de China sobre materias primas clave para las cadenas de suministro mundiales, así como el impacto de su creciente competitividad en las exportaciones de bienes de alto valor.
Para los países europeos, persiste una gran incertidumbre sobre el resultado de las posibles negociaciones de alto el fuego entre Rusia y Ucrania o, por el contrario, sobre una escalada militar. Cualquiera de los dos escenarios tendría importantes repercusiones económicas, fiscales y de gobernanza para Europa. Además, según recalcan, las condiciones internas también plantean retos para avanzar en las reformas estructurales.
“Los factores internos también desempeñan un papel crucial, sobre todo las difíciles perspectivas fiscales y la creciente polarización política, que dificultan cada vez más la aplicación de reformas estructurales”, indica Carlo Capuano, subdirector de ratings soberanos y del sector público de Scope Ratings.
Polarización política
Los expertos nos hablan de tener en cuenta que a lo largo de los próximos dos años se celebrarán varios procesos electorales clave, como las elecciones generales en Hungría y las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. en 2026. A estas se sumarán los comicios que tendrán lugar en 2027 en Francia, España, Polonia e Italia en 2027.
En su informe hablan sobre la actual polarización en Europa, incluido el creciente apoyo público a los extremos políticos, lastra el impulso de las reformas estructurales. Por ejemplo, en España la fragmentación parlamentaria, con un Gobierno en minoría desde 2016, ha imposibilitado aprobar nuevos Presupuestos Generales desde 2023. Además, en EE.UU., el debilitamiento de la gobernanzareduce la previsibilidad y la estabilidad de la formulación de políticas en el país, lo que aumenta el riesgo de errores políticos. En este sentido, la gobernanza de la Reserva Federal y las elecciones de mitad de mandato son claves para las perspectivas de EE.UU.
Los riesgos contrarrestan el potencial de un crecimiento económico más fuerte y la resiliencia fiscal
“Los importantes riesgos geopolíticos y fiscales superan los posibles efectos positivos del crecimiento más fuerte y los focos emergentes de resiliencia fiscal en la UE”, afirma Capuano.
Entre los potenciales factores favorables en Europa, cita las posibles ganancias vinculadas al crecimiento de la productividad impulsado por la inteligencia artificial y la aplicación de reformas en Europa relacionadas con el programa de financiación Next Generation EU.
Además, muchos países europeos mantienen una considerable flexibilidad de financiación, no solo en los países del sur de la eurozona, que se benefician de su consolidación fiscal, sino también en países como Francia, a pesar de las dificultades que siguen teniendo para reducir sus déficits presupuestarios.
La perspectiva general de Scope se refleja en las recientes acciones de calificación de EE.UU. (rebajada a AA-/Estable en octubre) y Francia (confirmada en A), pero con la perspectiva revisada a Negativa en septiembre— debido principalmente a la preocupación por los elevados déficits presupuestarios, el aumento de la deuda en relación con el PIB y las difíciles perspectivas políticas.
La tendente convergencia de los ratings desde 2019 continuará
Otro tema es la continua convergencia de las calificaciones entre los prestatarios soberanos con grado de inversión. Si bien ha habido una tendencia al alza entre los países anteriormente calificados con menor rating, como Chipre, Grecia, Italia, Portugal y España, existe una tendencia a la baja sobre Austria, Bélgica y Finlandia, además de Francia y Estados Unidos.
“Estamos viendo claramente una dinámica fiscal difícil entre varios países con alta calificación, agravada por la creciente polarización política en muchos países”, afirma Eiko Sievert, director ejecutivo de Scope.
“Los gobiernos se enfrentan a un delicado equilibrio entre reducir el déficit presupuestario y estabilizar los niveles de deuda, al tiempo que deben hacer frente al aumento de los pagos de intereses y a las demandas de los votantes de un gasto social elevado y creciente, a menudo vinculado a las presiones demográficas, y abordar al mismo tiempo las persistentes preocupaciones en materia de seguridad. La aplicación de reformas para lograr la sostenibilidad fiscal y mantener al mismo tiempo la estabilidad política supondrá un reto importante”, añade.
“Si no se logran avances significativos en los esfuerzos presupuestarios, podría producirse un debilitamiento de los perfiles crediticios a medio plazo, mientras que la volatilidad del mercado a corto plazo podría abordarse mediante la amplia gama de herramientas de intervención de que disponen los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo”, concluye el experto.
La oportunidad en los mercados privados no pasa percibida para neobancos y roboadvisors, que están innovando su oferta para ofrecer acceso al inversor. La última iniciativa llega desde Indexa Capital, que ha anunciado el próximo lanzamiento de Indexa Mercados Privados 2026, un fondo de fondos diseñado para ofrecer a los inversores acceso a los mercados no cotizados -capital privado, deuda privada e infraestructuras– de forma diversificada a nivel global y con unos costes significativamente más bajos que los de la industria tradicional.
El vehículo, que previsiblemente verá la luz a principios de año, será gestionado por Bewater Funds, gestora perteneciente al Indexa Capital Group, el mismo grupo que Indexa Capital AV. «Nuestras expectativas son en 2026 que el fondo llegue a 20 millones de euros», explica Unai Ansejo, co consejero delegado de Indexa Capital.
La entidad se ha decidido a dar el paso por dos razones: «La primera es que ahora tenemos una masa crítica de clientes que nos permite alcanzar un tamaño suficiente para que los costes fijos sean asumibles. Y en segundo lugar, porque desde hace tres años la norma permite que los clientes inviertan desde 10.000 euros si están asesorados», añade Ansejo.
El fondo estará dirigido a clientes de Indexa con un mínimo de inversión de 10.000 euros y un máximo del 10% de su patrimonio líquido, conforme a la normativa vigente. También podrán acceder clientes profesionales o minoristas que se comprometan a invertir al menos 100.000 euros a través de Bewater Funds.
Indexa adelantó que ofrecerá más detalles sobre el servicio en el momento de su lanzamiento, previsto para febrero de 2026.
Si echamos un vistazo a lo que hemos visto en el cambiante mundo de la tecnología en 2025 y el ritmo que está adoptando para 2026, la IA y la transformación digital siguen impulsando el panorama tecnológico, de la mano de la omnipresente tendencia de la nube híbrida.
Dentro del ámbito de la IA, el foco sigue estando en la IA generativa y la IA agéntica. Debido a que la IA predictiva está muy extendida en los servicios financieros, es importante ser más precisos. Las empresas siguen lidiando con el despliegue de la IA de manera holística, abierta y controlada, con mecanismos de protección respaldados por un AI Risk Framework, para que puedan confiar en ella y ser capaces de demostrar a sus reguladores, clientes y a la economía en general que es justa, correcta y ética (ética de la IA).
También estamos viendo que los clientes de Red Hat buscan equilibrar la experimentación con la consecución de ROI y ganancias de eficiencia. Con las tecnologías novedosas siempre es más difícil “hacerlo bien a la primera”, y estamos viendo que muchas iniciativas de IA luchan por cumplir las expectativas de ROI, por lo que esperamos un enfoque más reflexivo e intencional para el despliegue de la IA en 2026, con muchos equipos siendo preguntados “por qué” y “cómo se alinea esto con nuestra estrategia”. Cuando un estudio del MIT sugiere que el 95% de las iniciativas de IA fracasan, es importante revisar por qué y las expectativas.
Con las recientes demostraciones del poder de la IA generativa y la democratización de la codificación, la ciberseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de las juntas directivas. El panorama de amenazas sigue creciendo, ya sea por la computación cuántica, la IA generativa, el robo de datos, los ataques a la cadena de suministro, los riesgos de seguridad y concentración en la nube, el ransomware, el phishing, la ingeniería social o incluso un aumento de los ataques DDoS. Esto significa que las empresas deben pasar de ser reactivas a proactivas, lo cual es más fácil de decir que de hacer. Posiblemente deban considerar la reestructuración del personal interno, así como asegurarse de que los equipos no estén sobrecargados dadas las amenazas en rápida expansión. Sigue siendo un desafío adoptar y desplegar toda esta nueva tecnología a buen ritmo, de forma segura y cumpliendo la normativa para proteger y hacer crecer el negocio, mientras los actores maliciosos la utilizan sin restricciones.
Las siguientes tres tendencias están relacionadas con lo anterior y entre sí: soberanía digital, gobernanza de datos y resiliencia (tanto digital como operativa). Podría haber llamado a esta sección simplemente GDPR y DORA, con algunos elementos geopolíticos incluidos, ¡pero eso podría no ser útil para quienes no disfrutan leyendo las leyes de la UE! La gobernanza de datos es un área que sigue siendo una tendencia tecnológica, así como un imperativo empresarial. Los datos son el nuevo oro y todos esperan que sus datos sean tratados con el mismo cuidado que si estuvieran en una bóveda, pero están, literal y figurativamente, “por todas partes”. Cuando las empresas pierden datos, se convierte en noticia de primera página, lo que tiene como consecuencia que los reguladores llaman a la puerta, y que pierdan clientes, así como cuota de mercado. Lo más importante es que, si los datos no son correctos o no se gestionan adecuadamente, ¿cómo pueden las empresas demostrar que ofrecen a sus consumidores los productos correctos (o más adecuados), garantizando así su protección? Esto se verá agravado por la IA, por lo que organizar, proteger, clasificar y controlar los datos en cada geografía no es solo una ventaja competitiva, sino un imperativo de seguridad y está bajo escrutinio regulatorio.
La resiliencia es una cuestión que no desaparecerá. Ha sido una tendencia durante al menos tres años y seguirá figurando en esta lista durante años. Hemos tenido la regulación DORA en la UE, las normas de resiliencia operativa del Reino Unido y hemos visto normas similares en Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Japón, Hong Kong, Singapur y en todo Oriente Medio. En el centro de todas estas normas hay cinco aspectos clave:
Tener una visión clara de qué proveedores externos componen la cadena de suministro tecnológica para los sistemas más importantes, incluyendo la cadena de suministro de software y los proveedores de cuarto y quinto nivel que prestan estos servicios.
Gestionar a los proveedores externos como si fueran parte de la propia organización.
Planificar los fallos, es decir, comprender los “planes B” o alternativas para mantener el negocio en funcionamiento, y documentarlos y practicarlos con los proveedores de tercer (y cuarto y quinto) nivel. O la recuperación ante desastres.
Previsión estratégica y prevención de la dependencia: capacidad de cambiar de proveedor de servicios, lo que implica no quedarse ligado a un único proveedor o elección tecnológica. Asimismo, es importante establecer planes de salida bien definidos y sin dificultades.
Mejorar la seguridad y las pruebas de penetración.
Además de la resiliencia operativa y digital, muchos legisladores en el mundo están cada vez más preocupados por tres riesgos, que añaden una dimensión de soberanía digital a esta tendencia:
Que otro gobierno pueda privarlos de servicios de TI.
Que otro gobierno pueda acceder a sus datos.
Que su software y/o datos sean gestionados por un país que les genere desconfianza o preocupación, o de cuya participación ni siquiera tienen conocimiento.
Para abordar estas preocupaciones, las empresas deben definir qué significa la soberanía para ellas y cómo desean conseguirla. Al igual que la resiliencia operativa es un continuo, también lo es la consecución de la soberanía digital, y está intrínsecamente vinculada al nivel de riesgo que una organización está dispuesta a asumir. Además, muchos legisladores han declarado públicamente que la transparencia inherente del software de código abierto es análoga a la soberanía. El software de código abierto empresarial, los modelos de IA de código abierto y las formas de trabajo abiertas podrán ofrecer a las empresas en países cuyos reguladores exigen la soberanía del software no solo mejorar sus posturas de soberanía, sino que aumentarán su resiliencia mediante la portabilidad y flexibilidad de las aplicaciones entre diferentes proveedores.
El último tema siempre ha sido uno de mis favoritos personales, y es la DLT o tecnología de registros distribuidos. Cuando la mayoría de la gente piensa en DLT o tecnología blockchain, piensa en criptomonedas, pero es mucho más que eso. La DLT es un pilar fundamental en el desarrollo de monedas digitales y otros instrumentos como los bonos. Esta es la base tecnológica de las monedas digitales de los bancos centrales y las plataformas de tokenización de activos, que están adquiriendo un gran protagonismo a medida que nos adentramos en 2026. También esperamos ver que los bancos corporativos y comerciales continúen explorando casos de uso relacionados con las funciones de financiación comercial y tesorería para mejorar la seguridad de la liquidación y la velocidad de las transacciones y pagos transfronterizos, optimizar la gestión de la liquidez intradía y mejorar los procesos de conciliación. La DLT es una tecnología que puede mejorar en gran medida las identidades digitales y los procesos KYC/KYB, creando identidades digitales reutilizables para reducir el fraude y el crimen financiero.
Tribuna de Monica Sasso, líder de transformación digital y servicios financieros globales en Red Hat
EFPA España, la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros, y el COIB, el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona, han alcanzado un nuevo acuerdo en el marco del Programa EFPA de Educación Financiera para reforzar la formación financiera de estos profesionales sanitarios.
Helios Gaya, tesorero del COIB, y Borja Manzanares, presidente del COIB; Andrea Carreras-Candi, directora de EFPA España, y Jordi Martínez, coordinador del Programa EFPA de Educación Financiera, fueron los encargados de formalizar la firma de esta colaboración, que ya se ha materializado en un primer taller celebrado el pasado 15 de diciembre. Esta primera sesión alcanzó un elevado nivel de satisfacción entre los participantes, con una valoración media de 4,5 sobre 5, y abordó cuestiones clave como el ahorro para la jubilación y la planificación financiera personal en el ámbito sanitario.
El acuerdo entre el COIB y EFPA España, el último formalizado por la asociación de asesores financieros en 2025, se enmarca en un programa que, con el paso de los años, se ha consolidado como una de las iniciativas más destacadas para acercar conocimientos prácticos sobre ahorro, inversión y planificación financiera a colectivos que no siempre cuentan con formación específica en esta materia.
Tras sumar 11 ediciones, EFPA ha colaborado con 424 colectivos profesionales, manteniendo actualmente 176 acuerdos activos en ámbitos tan diversos como la sanidad, la abogacía, la ingeniería o la educación, entre otros.
Solo en 2025, más de 20.000 profesionales han participado en talleres y seminarios organizados por EFPA España, impartidos de manera totalmente altruista por asesores certificados voluntarios. Desde su creación en 2015, el Programa EFPA de Educación Financiera ha formado a más de 45.000 personas, gracias al compromiso de esta red de voluntarios, que busca contribuir a una sociedad más preparada para afrontar decisiones económicas clave.
Una colaboración adaptada a los profesionales
La colaboración con el COIB se suma a la experiencia acumulada por EFPA España en el desarrollo de iniciativas formativas dirigidas a colectivos profesionales con necesidades específicas en materia financiera. En el ámbito sanitario, el Programa EFPA de educación financiera ha demostrado una elevada acogida en ediciones anteriores, reforzando el interés de estos profesionales por contar con herramientas que les ayuden a tomar decisiones informadas sobre ahorro, inversión y planificación financiera.
A través de este nuevo acuerdo, EFPA España y el COIB refuerzan su compromiso conjunto con la difusión de contenidos financieros rigurosos, accesibles y orientados a la realidad profesional de los médicos, contribuyendo así a mejorar su bienestar financiero y su capacidad de planificación a largo plazo.
Más crecimiento en 2026
De cara a 2026, EFPA España trabaja en una nueva etapa de crecimiento del Programa de Educación Financiera, centrada en incrementar la presencialidad de las actividades formativas dirigidas a colectivos profesionales, ampliar la propuesta de contenidos con nuevos talleres, como aquellos enfocados a la gestión de la vivienda, y reforzar el papel del voluntariado.
Estas líneas se irán desarrollando a partir de la experiencia acumulada en las colaboraciones actuales, con el objetivo de seguir fortaleciendo el impacto del programa y su contribución a la promoción de la cultura financiera en España.
CaixaBank, a través de CaixaBank Wealth Management, su área de gestión de patrimonios, ha lanzado Family Governance, un nuevo servicio de asesoría y acompañamiento integral a familias empresarias de hasta 50 millones de euros de patrimonio.
La nueva propuesta de valor de la entidad evoluciona así su servicio Global Wealth, focalizado en clientes de altos patrimonios, hacia un servicio de asesoramiento de patrimonios holístico, con gestión integral e individualizada y con una cartera de servicios a medida de las necesidades complejas de esta tipología de clientes.
El servicio Family Governance, que no supone ningún coste adicional para los clientes del servicio Global Wealth, se adapta a la realidad única de cada familia y se sustenta en tres pilares claves: la consultoría en gobernanza familiar, la capacitación de NextGen y el asesoramiento en filantropía, en el que la entidad es ya pionera. De esta manera, CaixaBank Wealth Management quiere convertirse en referente nacional en asesoramiento a familias empresarias, gobierno corporativo y preparación de la siguiente generación, anticipándose a las necesidades de sus clientes a largo plazo.
“En un entorno de gran complejidad para las empresas familiares en el que las habilidades necesarias para liderar cambian rápidamente, asegurar una exitosa transición de liderazgo es una prioridad. Desde CaixaBank Wealth Management queremos acompañar a nuestros clientes y las nuevas generaciones en este proceso yendo más allá de la gestión financiera tradicional y evolucionando hacia un servicio integral de asesoramiento y consultoría familiar”, asegura Belén Martín, directora de CaixaBank Wealth Management.
El servicio integra tanto la gestión del legado económico de la familia empresaria -su negocio y patrimonio familiar-, como la gestión del legado socioemocional de ésta, entendido como el desarrollo de capital humano para asegurar el máximo potencial de cada miembro de la familia; el mantenimiento de los valores, la cultura, la reputación, la cohesión y la historia de la familia; y el desarrollo de su capital espiritual, con asesoramiento en filantropía.
Family Governance está dirigido a familias empresarias y grupos familiares con un patrimonio relevante, así como a fundadores, sucesores y family offices que buscan establecer reglas claras para la toma de decisiones y la protección de su legado. La propuesta seadapta a la complejidad y necesidades particulares de cada familia, ofreciendo un acompañamiento personalizado con diferentes niveles, abarcando desde el diagnóstico inicial y la formulación de recomendaciones hasta el acceso a expertos especializados cuando la situación lo requiere. De este modo, se garantiza una respuesta profesional y ajustada a las circunstancias de cada cliente.
Para ello, CaixaBank ha formado a sus gestores Wealth en gobernanza familiar y mediación de la mano de la IE University. El programa formativo para gestores Wealth se ha desplegado en cinco módulos centrados en la transición estratégica de empresa familiar a familia empresaria; behavioural finance, o finanzas del comportamiento; gobernanza y cohesión de las familias empresarias; planificación de la transición generacional, y plan de desarrollo personal.
Asesoramiento único para cada familia
El servicio Family Governance ofrece asesoramiento único y especializado para cada familia, acompañándola en todo el proceso: la generación de un diagnóstico de la estructura familiar y empresarial; la asesoría en estructuras de propiedad y toma de decisiones; y el diseño e implementación de las diferentes estructuras de gobernanza -consejo de familia, asamblea familiar, constitución familiar-. Ofrece, además, facilitación de reuniones familiares y protocolos de sucesión; y la mediación y resolución de conflictos familiares.
El proceso de acompañamiento a las familias empresarias se desarrolla de manera personalizada y progresiva, adaptándose a las necesidades y circunstancias de cada caso. A lo largo de este recorrido, se facilita la reflexión conjunta sobre los valores, objetivos y retos familiares, se asesora en la definición de estructuras y políticas que favorezcan la cohesión y la continuidad generacional, y se apoya en la formalización de acuerdos y documentos clave para la gestión del patrimonio y la empresa familiar. Los principales resultados de este proceso incluyen un diagnóstico inicial, recomendaciones especializadas y la elaboración de documentos que contribuyen a fortalecer la gobernanza y el legado familiar.
En cuanto a la capacitación NextGen, CaixaBank Wealth Management ofrecerá, de la mano del IE University, un programa de capacitación para preparar a la nueva generación en la toma de decisiones responsables sobre el patrimonio y el legado empresarial. Además, ofrecerá sesiones de educación financiera y patrimonial, e impulsará la red de contactos, facilitando el acceso y el networking en el ecosistema NextGen. La primera jornada NextGen está prevista para finales del mes de enero, y tendrá lugar cada mes.
Finalmente, la entidad refuerza su servicio de asesoramiento en filantropía, en el que ya es pionera, focalizado en empresas familiares, entendiendo la filantropía como una herramienta de cohesión, transmisión de valores y construcción del legado de cada familia, con el objetivo de conectar generaciones y proyectar a la familia más allá del ámbito empresarial.
De esta manera, CaixaBank Wealth Management evoluciona el servicio de filantropía para ir más allá de un asesoramiento en el que se identificaba el perfil filantrópico de la familia y se diseñaba el modelo a seguir, para acompañar, de la mano de socios externos, en la fase de ejecución, tanto en la implementación como en el seguimiento y evolución posterior con medición de impacto y revisión estratégica, asegurando un acompañamiento continuo en toda la actividad.
Los asesores financieros encaran 2026 insistiendo en la necesidad de mantenerse muy cerca de sus clientes y ayudarlos a ceñirse a su planificación financiera y a manejar sus expectativas de rentabilidad.
A pesar de que a principios de 2025 se produjeron dos desplomes importantes en los mercados –ante la aparición de DeepSeek y el Día de la Liberación-, el paso de los meses ha demostrado que, una vez más, mantenerse invertido ha compensado, dado que hemos presenciado nuevos máximos históricos en varios mercados importantes. Marta Rodríguez, socia directora comercial de Abante, afirma de hecho que, a pesar de las noticias negativas, 2025 “nos ha sorprendido siendo uno de los mejores ejercicios de mercado”. Por este motivo, Rodríguez pone en valor el papel del asesor financiero, “para ayudar a los clientes a transitar por momentos complicados y a mantenerse invertidos, que en última instancia es la clave para obtener las rentabilidades objetivo en el tiempo”.
¿Qué papel han jugado las emociones a lo largo de 2025? Funds Society ha consultado a diversas firmas de asesoramiento, y la opinión parece unánime: hoy, los inversores son menos viscerales que hace cinco o diez años. Y eso que este año tampoco lo han tenido nada fácil. Por ejemplo, desde iCapital, Guillermo Santos Aramburo cita como la principal preocupación de sus clientes “la prácticamente nula seguridad de las afirmaciones del presidente Trump, un día favorables al acuerdo comercial y ayudando a los mercados, y la jornada siguiente cambiándolo todo, amenazando y provocando un desplome de las cotizaciones”.
Carlos Farrás Fernández, socio fundador y CIO de DPM Finan zas, clasifica las principales preocupaciones de sus clientes a lo largo de este año en dos bloques. Por un lado, también apunta a la actual dinámica de desglobalización, el aumento de las tensiones geopolíticas y las guerras comerciales: “Nuestros clientes entienden que este nuevo orden mundial (marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro, el nuevo mercantilismo y el incremento del gasto en defensa) ha venido para quedarse y que su impacto en los mercados es importante a largo plazo”, afirma.
Marta Rodríguez (Abante): «No es tan importante el momento, sino invertir en carteras que respeten los límites emocionales de cada uno»
Por otro lado, cita el impacto de la inflación: “A nuestros clientes les pre ocupa el fuerte aumento del coste de vida en España para ellos y sus descendientes, especialmente en materia de vivienda y los gastos recurrentes. Esto está haciendo que sea más relevante su necesidad de proteger su patrimonio contra la inflación y de poner su dinero a trabajar”, resume.
“Este año, más que el miedo a perder dinero, lo que más hemos es cuchado de los clientes es una preocupación real por el mundo en el que vivimos”, afirma Marta Lantero San Román, directora de Gestión Discrecional de Carteras y Asesoramiento de Fondos en Creand Asset Management, en referencia a que la inestabilidad geopolítica, el proceso de desglobalización y la cantidad de conflictos activos “han generado una sensación de inquietud que va más allá de lo financiero”.
En este entorno, la experta explica que muchos clientes “han prioriza do la estabilidad frente a la rentabilidad”, fijándose en productos que ofrecen protección ante escenarios de mayor volatilidad. Así, en Creand AM han observado una mayor de manda de estrategias defensivas, “con un giro hacia activos refugio (especialmente oro) y fondos más diversificados, con menor exposición a EE. UU. y China”.
Sin embargo, como indica Leticia Ontañón, del equipo de gestión y asesoramiento de carteras de A&G, “con el paso de los meses, tanto el mercado como los propios inversores se han ido adaptando con notable rapidez a este contexto”, de modo que desde la firma constatan “una reacción mucho más racional y mesurada”, dado que “los clientes son capaces de relativizar mejor las noticias y mantener una visión más equilibrada”.
Desde Abante, Rodríguez habla de “cierto descontento” entre los clientes debido precisamente a los fuer tes contrastes que hemos vivido este año: “El mundo ha estado “revuelto” y, sin embargo, las empresas han incrementado sus beneficios alrededor del 12%. En este entorno, muchos clientes se han preguntado durante el año si era un buen momento para invertir o debían esperar”. Rodríguez explica que el papel de Abante ha pasado por “recordarles que no es tan importante el momento, sino invertir en carteras que respeten los límites emocionales de cada uno de ellos, evitando superar el porcentaje de caída puntual máxima que cada inversor pueda soportar”.
Guillermo Santos (ICapital): «No contar con las compañías tecnológicas de manera directa o indirecta en una cartera de inversiones es un gran error»
¿Qué hacemos con la inteligencia artificial?
La efervescencia de las acciones ligadas al avance de la inteligencia artificial (IA) ha sido sin duda el motivo de consulta más repetido en 2025. Muchos inversores se han de batido entre la preocupación ante la posible gestación de una burbuja y el FOMO (Fear of Missing Out), es decir, el temor a perderse la oportunidad de participar en las fuertes ganancias que han registrado estas compañías a lo largo del año.
“Los inversores perciben el enorme potencial transformador de la IA y el impulso que está dando a determinados valores tecnológicos. Sin embargo, junto con ese entusiasmo también surgen dudas razonables sobre la capacidad real de monetización y el horizonte temporal para materializar esos beneficios”, resume Ontañón desde A&G. Ésta constata que muchos clientes se muestran interesados, “pero también conscientes de que se trata de un proceso que puede generar volatilidad en el camino”.
Desde A&G prefieren hablar de “interés comprensible”, no de euforia excesiva, y matizan que lo importante es “distinguir entre el atractivo que genera una tendencia y las valoraciones a corto plazo, ya que en ocasiones esas expectativas futuras ya están recogidas en los precios”.
La manera en que han gestionado estos sentimientos de preocupación y euforia desde A&G han sido mostrando cercanía y proactividad. La experta habla de “contacto constante”, organizando conferencias especialmente en los momentos de mayor incertidumbre y reforzando el mensaje de lo importante que es “mantener la estrategia definida, delimitando posibles escenarios, evitando decisiones impulsivas como vender en los peores momentos”.
Carlos Farrás (DPM Finanzas): «Aplicamos el principio de OMO («Ok of Missing Out» / «Estar tranquilos si nos lo perdemos») en lugar de dejarnos llevar por el FOMO»
La profesional señala como segunda temática que ha suscitado un gran interés este año el sector de defensa, “especialmente en compañías europeas”. La manera que ha tenido A&G de reflejar esto en cartera ha sido asignando un peso mayor y un enfoque más estructural en el sector tecnológico, “reflejando la convicción en su papel de motor de crecimiento a medio y largo plazo”, mientras que han tenido una presencia más táctica y selectiva en defensa.
Xavier Riestra, director general de Negocio Andorra de Mora Banc, también considera que, más que hablar de una euforia excesiva en torno a la IA, “estamos en un nuevo contexto de valoraciones”. El experto anticipa la posibilidad de que entremos en un ciclo “en el que las valoraciones de la renta variable se mantengan por encima de la media histórica, principalmente por el mayor peso que tienen las compañías tecnológicas en los índices globales”, y subraya que esas compañías presentan “modelos de negocio muy escalables, alta rentabilidad y una capacidad de crecimiento estructural ligada a la innovación, lo que puede justificar en parte esas valoraciones más elevadas”. Dicho esto, desde Mora Banc subrayan la importancia de mantener la prudencia: “No todos los segmentos del sector tecnológico tendrán el mismo recorrido, y la selección de activos sigue siendo clave para diferenciar entre valor y pura expectativa”.
En cuanto a cómo se ha reflejado este interés en las carteras, en MoraBanc han incrementado la ex posición a compañías vinculadas a la innovación tecnológica, “aunque siempre manteniendo una gestión diversificada y prudente”. “Nuestro papel ha sido ayudar a equilibrar ese entusiasmo con una visión de riesgo adecuada, evitando concentraciones excesivas y preservando la coherencia con los objetivos a largo plazo de cada cliente”, concluye Riestra.
Diversificación y acompañamiento
El mensaje que lanzan desde Abante también incide en la importancia de la diversificación y en que “lo más sensato en estos momentos es evitar las certezas absolutas sobre uno u otro sector”. “Participar de muchas ideas de inversión nos garantiza minimizar errores y esto en
sí mismo es un gran acierto”, recalca Rodríguez.
La socia directora comercial explica que las claves para acompañar a los clientes han pasado por la comunicación y el acompañamiento y la revisión de sus planes financieros: “En momentos de volatilidad, estar cerca de los clientes, mantenerles informados y darles herramientas que les permitan, en definitiva, tomar mejores decisiones de inversión, es una responsabilidad ineludible para un asesor financiero”.
Marta Lantero (Creand AM): «Más que el miedo a perder dinero, lo que más hemos escuchado de los clientes es una preocupación real por el mundo en el que vivimos»
Desde iCapital, Santos también se refiere al dilema que plantea la IA, afirmando que “no contar con las compañías tecnológicas de manera
directa o indirecta en una cartera de inversión es un gran error”. No obstante, el experto recuerda que ha habido más focos de atención y euforia este año, como el récord de rentabilidad de la Bolsa española o el renacer de inversiones muy olvidadas como la renta fija emergente o las acciones europeas.
La reflexión de Santos es que serán los resultados empresariales los que determinarán si ha habido excesos y en qué medida: “El mercado es siempre soberano y no deja pasar sine die las valoraciones exageradas ya que, si eso sucede y se mantiene en el tiempo, la corrección, tarde o temprano, es inevitable”.
El socio de iCapital termina enfatizando la necesidad del asesor financiero de ejercer “una labor de psicólogo con los inversores”, así como “una correcta concreción de los parámetros de inversión de cada uno”. Santos destaca la versatilidad que proporciona un asset allocation flexible de tipos y subtipos de activo, con una selección de productos de inversión altamente diversificada y de calidad, “sin olvidar ninguna categoría en las inversiones líquidas e ilíquidas”.
Sesgos y errores
“Pese a la mayor madurez del inversor, vemos que hay sesgos y errores comunes del pasado que se repiten, como la sobrevaloración que vemos ahora en torno a sectores como la IA, o en menor medida el sector defensa o el crédito, lo cual demuestra que pese a los eventos que hemos vivido atrás, el ser humano es capaz de tropezar en la misma piedra varias veces”, comenta Farrás desde DPM Finanzas.
Leticia Ontañón (A&G): El asesoramiento debe ser «más proactivo, pedagógico y personalizado, para acompañar al cliente en la toma de decisiones financieras y en la gestión emocional que ello rodea»
Su punto de vista es que muchos de los activos que están suscitando este gran interés “tuvieron su momento”, pero ahora presentan valoraciones “excesivas”. Así, explica que, siguiendo la filosofía de paciencia, disciplina e inversión en fundamentales con un racional sólido detrás, ahora en DPM Finanzas están tomando beneficios en alguno de estos activos, como el oro, donde habían entrado con la onza a 1.150 dólares. Ahora están invirtiendo en otros activos que en su día estuvieron de moda y ahora han quedado en el olvido, como el sector de transición energética, donde encuentran valoraciones atractivas. “En DPM Finanzas aplicamos el principio de OMO (“OK of missing out” / estar tranquilos si nos lo perdemos”) en lugar de dejarnos llevar por el FOMO, manteniendo la disciplina evitando reaccionar impulsivamente”, resume el experto.
Farrás indica que, antes de iniciar el asesoramiento con cualquier cliente, le explican qué puede esperar de DPM en cada situación de mercado (preocupación/euforia), para facilitar la gestión de esos momentos. “Esto no quita que sea incómodo para ellos (y para nosotros en determinados momentos), tomar según qué decisiones, sobre todo con clientes que no llevan tanto tiempo con nosotros y no han experimentado los beneficios a largo plazo de la consistencia en la toma de decisiones”. También aplican esa filosofía en la selección de gestores de fondos, buscando gestores con experiencia y track record contrastados en varios ciclos de mercado, analizando sobre todo lo fieles que han sido a su proceso de inversión en entornos de mercado adversos.
Xavier Riestra (Morabanc): «Valoramos especialmente el horizonte temporal de cada cliente y trabajamos para evitar decisiones impulsivas»
Finalmente, desde Creand AM, Lantero afirma que este año “el verdadero entusiasmo de nuestros clientes se ha centrado en el sector de defensa europeo”, dado que el contexto geopolítico y el aumento de gasto militar “han impulsado la aparición de nuevos fondos y ETFs temáticos, que han tenido una excelente acogida”. La experta también constata “un renovado apetito por las materias primas, especialmente el oro y la plata” y concluye que esta combinación de inversiones “ha llevado a diversificar más carteras que, antes, estaban más concentradas en EE.UU.” Dicho esto, la experta incide en la necesidad de no dejarse llevar por el entusiasmo: “A veces, esa emoción va por delante del análisis. Hemos visto carteras que se han cargado demasiado en determinadas temáticas, sin tener en cuenta los riesgos o la sostenibilidad de esas apuestas”.
Retos para el asesoramiento emocional en 2026
El comienzo del próximo ejercicio parece un poco menos incierto que el arranque de 2025. Ello no significa que sea menos complejo, pues muchos de los frentes que han estado abiertos en 2025 remiten a temáticas estructurales que seguirán desarrollándose en el largo plazo. Al preguntar a las firmas de asesoramiento qué retos anticipan para 2026, las respuestas se dividen en dos: ayudar a mantener la calma y gestionar las expectativas sobre retornos.
En el primer bloque se encuentran A&G y Creand AM. Ontañón habla de la dificultad de abstraerse del ruido informativo y los movimientos a corto plazo, y de la necesidad de gestionar expectativas, “principal mente en valores tecnológicos”. La respuesta de A&G en este contexto pasa por reforzar el asesoramiento al cliente haciéndolo “más proactivo, pedagógico y personalizado”, de manera que “se le pueda acompañar no solo en la toma de decisiones financieras, también en la gestión emocional que ello rodea”.
En cuanto a Creand AM, Lantero corrobora que “la incertidumbre geopolítica, el miedo a una escalada de conflictos y la sensación de que el mundo está cambiando de forma acelerada generan una carga emocional que va más allá de lo financiero” y afirma que esto exige “un asesoramiento más humano, más cercano y con mucha empatía”.
Desde Abante, Rodríguez afirma que quizás la emoción que impere en el 2026 sea “el miedo a una caí da que pueda llevarse gran parte de lo ganado” tras un año de máximos históricos como 2025, “si no cambian las circunstancias”. Como antídoto, recuerda que “tomar decisiones de inversión no significa invertir exclusivamente en el mercado de activos cotizados tradicionales”, sino que los inversores también deberían fijarse en activos privados como una forma de obtener diversificación y descorrelación. “La barrera de entrada es la liquidez y el plazo, pero siempre que estos activos tengan el peso adecuado en la cartera y que no pongan en riesgo las necesidades futuras de liquidez son un gran aliado y una fuente re levante de aportación de rentabilidad”, concluye.
Desde DPM, Farrás habla no tan to del miedo a un desplome, sino al hecho de que, tras dos años de fuertes subidas, el potencial de re tornos probablemente disminuya, planteando como reto la gestión de las expectativas de rentabilidad para 2026. “Queremos evitar que los clientes quieran asumir mayores riesgos para tratar de alcanzar una mayor rentabilidad, en un momento donde la prima de riesgo no está justificada (en muchos activos)”, resume.
Desde iCapital, Santos profundiza en este enfoque al referirse concretamente al reto que tendrán muchos inversores de afrontar el bajo retorno que ofrecerán las inversiones más conservadoras ligadas a activos monetarios después de varios años de tipos de interés altos. El experto cita como otros retos “la entrada en productos ilíquidos (capital privado, inmobiliario, etc.) y el control de volatilidad de la cartera bien diversificada, con unos merca dos de renta variable y de renta fija que no pondrán las cosas fáciles”.
Desde MoraBanc, Riestra reivindica la esencia de la entidad, que ante pone disciplina financiera y racionalidad a las emociones: “Valoramos especialmente el horizonte temporal de cada cliente y trabajamos para evitar decisiones impulsivas”. Así, desde la firma apuestan por una planificación financiera global, en la creencia de que este enfoque “aporta un valor diferencial al asesoramiento, porque ayuda al cliente a centrarse en el destino y no tanto en las pequeñas turbulencias del camino”. Finalmente, destaca el enfoque en marcar objetivos financieros que sean verdaderamente vitales y significativos para el cliente, al considerar que “permite humanizar y personalizar la relación en banca privada, convirtiendo el proceso de inversión en algo más cercano, con propósito y sentido”.