BlueOrchard Finace Ldt (BlueOrchard) ha anunciado el segundo cierre del BlueOrchard COVID-19 Emerging and Frontier Markets MSME Support Fund, creado para dar apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas por los efectos de la pandemia, con 207 millones de dólares.
Tras el anuncio, María Teresa Zappia, directora de impacto y finanzas combinadas, directora general adjunta de BlueOrchard, ha comentado: «En momentos como este, se necesita una acción decisiva y una fuerte cooperación para apoyar a los más necesitados. Estamos muy agradecidos y orgullosos de la confianza que han depositado en nosotros los inversores que comparten nuestra misión y nuestros objetivos».
Hasta marzo de 2021, el fondo ha invertido en 14 instituciones financieras de 13 países, que abarcan África, Asia, Europa del Este y Latinoamérica, y está apoyando a más de 26 millones de puestos de trabajo. Asimismo, el fondo cumple los criterios del Reto 2X, un compromiso de las instituciones financieras de desarrollo del G7 para movilizar capital hacia inversiones que apoyen el empoderamiento económico de las mujeres en los mercados emergentes.
Nuevos inversores
Así, el fondo da la bienvenida a nuevos inversores, como IDB Invest y la Fundación VISA. Aunque cuenta con otros inversores como son Schroders, CDC (la institución de financiación del desarrollo de Reino Unido), DFC (la Corporación Internacional de Financiación del Desarrollo de Estados Unidos), FSD Africa Investments (el brazo inversor de una agencia de desarrollo especializada que recibe ayuda del Reino Unido), JICA (la Agencia de Cooperación Internacional de Japón), KfW (el banco de desarrollo alemán) y SECO (la Secretaría de Estado de Economía de Suiza).
James Scriven, CEO de IDB Invest, dijo: «En IDB Invest, nos complace cerrar esta transacción con BlueOrchard. Nuestra asociación aumentará la disponibilidad de financiación de deuda privada para las MIPYMES en ALC, restaurando la solvencia crediticia y aumentando la oferta de financiamiento de emergencia para las MIPYMES que buscan mitigar los graves impactos del Covid-19 en los empleos y las cadenas de valor. El apoyo a las MIPYMES y a la creación de empleo es clave para una recuperación inclusiva de Latinoamérica y el Caribe«.
Graham Macmillan, presidente de la Fundación Visa, dijo: «La Fundación Visa se enorgullece de apoyar a los socios que permiten el acceso equitativo al capital para las pequeñas empresas y microempresas mientras se reconstruyen tras la pandemia. El enfoque de BlueOrchard, que proporciona financiación a medida a las instituciones de microfinanciación y a las pequeñas prestamistas empresariales ayuda a las pequeñas empresas, especialmente a las dirigidas por mujeres, a crear resiliencia y apoya el desarrollo comunitario a largo plazo».
*El fondo BlueOrchard Covid-19 Emerging and Frontier Markets MSME Support Fund”, no está disponible para su comercialización en España
Pixabay CC0 Public DomainTaj Mahal en Adra, India.. Taj Mahal en Adra, India.
El proveedor de fondos y productos cotizados (ETFs y ETPs, respectivamente) WisdomTree ha anunciado el lanzamiento del WisdomTree Emerging Markets ex-State-Owned Enterprises ESG Screened UCITS ETF (XSOE).
Listado en la London Stock Exchange, Börse Xetra y Borsa Italiana, busca replicar la rentabilidad del índice WisdomTree Emerging Markets ex-State-Owned Enterprises ESG Screened Index excluyendo comisiones y gastos y con un ratio de costes totales del 0,32%.
El índice, operativo desde 2014, está diseñado para replicar la rentabilidad de los valores de los mercados emergentes de compañías no estatales (es decir, excluye a las SOEs, las compañías estatales, por sus siglas en inglés). WisdomTree define a las SOEs como aquellas empresas cuya propiedad estatal es superior al 20% de las acciones en circulación.
Algunos inversores creen que la propiedad estatal puede impactar negativamente sobre los aspectos operativos de una compañía debido a que pueden estar influenciadas por un conjunto de intereses que van más allá de la generación de beneficios para los inversores.
El índice también busca excluir a las compañías del universo de inversión elegible que no cumplen con criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), excluyendo empresas involucradas en negocios de armas, tabaco o carbón térmico o que violan las directrices del Pacto Global de las Naciones Unidas (UNGC).
WisdomTree ahora proporciona a los inversores europeos acceso al XSOE, una estrategia de 4.800 millones de dólares ya con éxito en los EE.UU. Lanzado originalmente en el NYSE Arca en 2014, el WisdomTree Emerging Markets ex-State-Owned Enterprises ESG Screened UCITS ETF formará parte de la gama de estrategias de empresas no estatales de WisdomTree, de 5.800 millones de dólares.
El impacto negativo de la propiedad estatal
Aneeka Gupta, directora de análisis de WisdomTree, comenta: “Con el tiempo, la influencia de las administraciones públicas sobre las SOEs puede dar lugar a empresas muy grandes pero con bastantes ineficiencias. Esta influencia puede estancar el potencial de crecimiento a largo plazo de estas compañías en sus respectivas economías de mercados emergentes».
En su opinión, una gran parte de los índices sobre mercados emergentes existentes está compuesta de SOEs, lo que aumenta el riesgo que los inversores asumen en su exposición a emergentes. «Las SOEs suelen encontrarse en los sectores de la vieja economía y generalmente son menos innovadoras y dinámicas que los sectores prósperos de la nueva economía. Contemplamos que el crecimiento en los mercados emergentes vendrá de las partes innovadoras del mercado y de las compañías que muestran fundamentos sólidos –dos áreas en las que las empresas no estatales de mercados emergentes tienen una clara ventaja”.
El XSOE no solo ofrece una exposición diferenciada a los mercados emergentes al evitar empresas estatales y aplicar un filtro ASG, sino que también tiene una sobreponderación a los sectores de la “nueva economía” como el de tecnología de la información, consumo discrecional y servicios de comunicación. Los sectores de la nueva economía han sido algunos de los impulsores clave de las rentabilidades de los mercados emergentes y del crecimiento general de mercado ante la pérdida de cuota de mercado de algunos de los sectores más tradicionales de la “vieja economía”, como el de energía y el financiero, los cuales, pese a ello, continúan siendo los sectores con participación estatal más grandes.
Una rentabilidad superior
Desde el 31 de diciembre de 2007, la rentabilidad de las empresas no estatales de los mercados emergentes ha superado a la de las SOEs en un 93,85%. Los mercados emergentes han registrado una gran recuperación tras el desplome del mercado de 2020. Durante este período, la rentabilidad de las empresas no estatales ha superado a las de sus contrapartes en más de un 28,7%. Las condiciones actualmente favorables para una inversión potencial en mercados emergentes incluyen el debilitamiento del dólar, el incremento de la inflación, las valoraciones atractivas y precios de las materias primas más elevados.
Alexis Marinof, responsable en Europa de WisdomTree, agrega lo siguiente: “El XSOE es el primer producto de su clase en Europa, al ofrecer una exposición centrada a las compañías de mercados emergentes que tienen menos de un 20% de propiedad estatal. Representa el último ejemplo del énfasis de WisdomTree en el desarrollo de exposiciones únicas, a medida que continuamos construyendo sobre nuestra gama de productos innovadores y diferenciados. Al igual que con todos nuestros ETFs UCITS de renta variable que replican índices patentados por WisdomTree, hemos añadido un filtro ASG a XSOE. Creemos que esto aumentará el atractivo de XSOE, una estrategia que ya es exitosa en EE.UU. entre los inversores europeos que se centran cada vez más en la inversión ASG».
Pixabay CC0 Public Domain. Las firmas de inversión deben ver más allá del género, los ingresos y la edad
Las empresas de inversión deben centrarse en la forma en que los inversores se relacionan con las inversiones en función de su personalidad y superar los criterios de edad, ingresos y género, según un estudio realizado por los expertos en finanzas conductuales de Oxford Risk en colaboración con Nedgroup Investments.
El estudio, realizado sobre más de 3.000 inversores directos, inversores asesorados y asesores financieros en Sudáfrica que responden a título personal, pone de manifiesto cómo la presentación de información y la comunicación con los inversores en función de los rasgos de personalidad pueden proporcionar niveles óptimos de compromiso. La eliminación de los obstáculos que suponen los prejuicios personales contribuye a mejorar los resultados, según concluye el estudio.
El estudio sudafricano, en línea con el Informe de Personalidad y Comportamiento de los Inversores 2021 de Nedgroup Investments, evaluó a los inversores y asesores en función de 12 rasgos de personalidad, entre los que se incluyen la seguridad, la confianza, el deseo de orientación, la impulsividad y la disposición a acepta compensaciones a cambio de hacer un bien social. De esta forma, el estudio identifica seis grupos con combinaciones específicas de rasgos de personalidad, cada uno de los cuales contiene una variedad de niveles de ingresos, edades y sexos, lo que subraya los problemas que supone para las empresas de inversión basarse en los datos demográficos tradicionales.
Los tipos de personalidad se dividen en dos grupos, tres con altos niveles de serenidad y seguridad y tres con bajos niveles de compostura. Los grupos de baja compostura incluían a los inversores sensibles que necesitan más orientación, los inversores nerviosos que se preocupan por los gastos imprevistos y los inversores estresados que son financieramente precarios. Los grupos de alta compostura incluían a los inversores aislados, que son más autosuficientes, a los inversores asentados, que no están especialmente interesados o emocionados por la inversión y se sienten financieramente cómodos, y a los inversores seguros, que se sienten confiados y tranquilos, pero siguen interesados en recibir orientación.
Respecto a los criterios ESG, la investigación revela que una cuarta parte de los inversores está muy interesado en que las inversiones tengan un impacto social y medioambiental y están dispuestos a aceptar una menor rentabilidad para conseguirlo, siendo los inversores seguros los más interesados en el impacto de la inversión.
El doctor Greg B. Davies, director de Behavioural Finance, de Oxford Risk, dijo: «La elaboración de perfiles de personalidad trata de determinar hasta qué punto es probable que un inversor se sienta incómodo con diferentes elementos del proceso de inversión. Se trata de un proceso iterativo y es importante recordar que estos comportamientos son tendencias, no conductos de hierro fundido entre causas y efectos».
El informe sostiene que el sector debería aplicar el mismo nivel de sofisticación que aplica a la creación de carteras de inversión en el uso de perfiles psicológicos para ayudar a los inversores a tomar mejores decisiones en todo su recorrido de inversión.
De hecho, Oxford Risk, que crea programas informáticos para ayudar a los gestores de patrimonios y otras empresas de servicios financieros a tomar las mejores decisiones financieras frente a la complejidad, la incertidumbre y los sesgos de comportamiento, ha desarrollado un algoritmo propio que clasifica los productos, las comunicaciones y las intervenciones en función de su idoneidad para cada cliente en un momento determinado.
Pixabay CC0 Public Domain. SPACs: ¿cuándo se extenderá el boom más allá de los Estados Unidos?
El auge de las SPAC confirma el atractivo que supone cotizar en Nueva York a través de las llamadas “empresas cheque en blanco”. Desde que reaparecieron en la escena financiera en 2020, han ganado popularidad más allá de su uso en Estados Unidos. En opinión de la firma Morrow Sodali, consultora especializada en los procesos de SPAC, el uso de esta figura se extenderá con fuerza por otros mercados.
En su opinión, el interés por las SPAC continuó durante el primer trimestre de 2021, periodo en el que salieron a cotizar 320 nuevas recaudando un total de 88.500 millones de dólares. Pero además, este tipo de compañía comenzó a emerger en otros mercados internacionales.
El último análisis GAM Investments destacaba que el verdadero problema con las SPAC, y en particular el que se produjo en el primer trimestre de 2021, son los frenesíes de compra en el vehículo cotizado de la SPAC que, en algunos casos, multiplicaron los precios de las acciones sin ningún objetivo identificado. “Por ejemplo, el simple anuncio sobre la intención de la fusión de una SPAC con una empresa del sector de vehículos eléctricos sería capaz de provocar tal subida en la cotización. Las SPAC se emiten a 10 dólares por acción en EE.UU. y teniendo en cuenta los gastos del patrocinador, el efectivo real por acción se acerca a los 8-8,5 dólares. En el momento de la cotización, el valor tangible de la SPAC se limita a este valor. Puede que cuente con un equipo de gestión de gran prestigio y, en algunos casos, con algunas celebridades de alto nivel como inversores, pero el valor tangible no alcanza los 10 dólares por acción”, explicaba en su análisis.
En este sentido, desde Morrow Sodali reconoce que el modelo de las SPAC necesite “ciertas modificaciones” para tener en cuenta las diferencias culturales si desea tener un desarrollo tan exitoso fuera de EE.UU. “Hay una serie de razones por las que las SPAC podrían preferir cotizar en Europa frente a EEUU; como razones de índole fiscal, regulaciones o ciertas prácticas de gobernanza”, sin embargo dichas motivaciones no son las únicas diferencias existentes entre los dos entornos”, señala Borja Miranda, Head of M&A and Activism para Europa de Morrow Sodali.
Según Miranda, debido al perfil de los inversores y las tendencias de gobernanza, para ver a las SPAC despegar realmente en Europa, puede ser necesario adoptar prácticas significativamente diferentes.
“El papel de los accionistas minoristas es otro factor diferenciador entre Europa y EE.UU. y éste último es un mercado mucho más amplio no sólo en términos de inversores institucionales, sino también de accionistas individuales. En Europa, donde los pequeños inversores participan en el mercado principalmente a través de vehículos como los fondos de inversión, no se espera que el inversor particular juegue un papel significativo como notoriamente ha sido en algunos casos en EE.UU.”, añade.
Por ahora, las SPAC que cotizan en Europa son en su mayoría relativamente pequeñas y no ha habido ninguna que haya catapultado realmente el interés del público llevando a los inversores a pensar “esto es realmente interesante, quizás las SPAC sean el futuro”, señala Miranda. Pero el experto considera que esto puede cambiar en cualquier momento, y “los países de todo el mundo ya están preparando el terreno para que eso pueda ocurrir”.
Para Kevin Kelly, Head of SPAC Services, el actual desarrollo del mercado de SPAC de los EE.UU. podría repetirse, a su debido tiempo, en otros lugares. «Sin embargo, mientras EE.UU. continúe presentando SPAC con menos riesgo y menos regulaciones que en cualquier otro lugar, es probable que mantenga su posición dominante”, concluye.
Pixabay CC0 Public Domain. Resiliencia operacional y tecnológica: los principales retos de la ciberseguridad en gestión de activos
La situación provocada por la pandemia ha supuesto un elemento disruptivo que ha propiciado el incremento de numerosos y variados ataques cibernéticos. Según la experiencia de KPMG, normalmente, los ataques se asocian al comercio online, a los bancos de datos o las instituciones públicas. Sin embargo, la industria de gestión de activos también está en el radar de los ciberdelincuentes.
Según una encuesta realizada por la propia firma a 700 empresas de 25 sectores, solo un 32% aseguró que pueden mantener su actividad por encima del 80%. Por ello, en gran medida la ciberseguridad se identifica como una de las principales preocupaciones de las compañías. “Aquí no hay un sector con más o menos riesgos, todos los sectores son igualmente vulnerables porque la escalabilidad de los ataques cibernéticos es sencilla. Puede que el sector bancario, por su historial, esté más preparado o cuente con una mayor regulación para protegerse. Pero la realidad es que todas las compañías deberían contar con planes de continuidad para su negocio tras un ataque”, señalaba Marc Martínez, socio de Technology Risk en KPMG.
En este sentido, la industria de gestión de activos se enfrenta a un reto muy grande a la hora de abordar cómo mitigar los riesgos de un ciberataque. Ahora bien, ¿cuál es el panorama al que se enfrentan? Según la experiencia de David Matesanz, CISO Global de Santander Asset Management, hay que tener en cuenta dos conceptos: comprender que las amenazas de ciberseguridad son competidores y desarrollar la resiliencia del negocio.
“Es determinante la resiliencia, de tal forma que si te atacan, puedes seguir operando. Por eso cualquier entidad o gestor de activos tienen que contar con una estrategia de ciberseguridad que pase por defender a la organización y también por anticiparse. Testear nuestras propias infraestructuras y analizar cómo reaccionamos a los diferentes ataques son fundamentales para identificar debilidades y fortalezas. No nos podemos olvidar que las amenazas a la seguridad no se pueden eliminar, solo las podemos gestionar”, destaca Matesanz.
Bajo estas premisas, Matesanz ve claramente cuatro tipos de empresas diferentes: “Compañías que no se preocupan, las que quieren hacer solo lo que dice la regulación, las que son grandes por lo que invierten y lo gestionan adecuadamente, y, por último, compañías que lo tienen integrado en su ADN y entienden lo relevante que es para los clientes y para ecosistema, y que ven en la ciberseguridad una ventaja competitiva.Creo que hay una brecha entre las grandes empresas y las pymes, que no tienen acceso a la misma información, recursos y skills”.
Desde la parte regulatoria, la resiliencia operacional ha sido el principal enfoque para los reguladores bancarios y de seguros durante algún tiempo, y ahora la atención se centra en los gestores de activos. Francisco del Olmo, subdirector responsable de Fintech y Ciberseguridad de la CNMV, señala que existen diferentes normas que establecen requerimientos generales, pero no hay nada específico. “Ocurre lo mismo para la sociedad de inversión colectivas y para las firmas de inversión. No hay requisitos para aspectos organizativos ni operativos, ni tan siquiera a nivel europeo. A nivel nacional hay algo de mayor detalle, ya que las circulares de la CNMV suelen ser más concretas”, explica.
Sin embargo, Del Olmo explica que el trabajo se está enfocando al ámbito del cloud o almacenamiento en la nube, sobre el que existen diferentes guías con recomendaciones. “Se trata de trasladar ideas como el gobierno, la vigilancia y la documentación que está en esa nube, los requisitos para hacer un buen contrato con los proveedores y cuál debe ser el nivel de seguridad, así como qué se debe comunicar al Supervisor o cómo debemos incorporar ciertos requisitos de estas guías a la supervisión que hacemos desde la CNMV”, añade.
Tras años de experiencia, la consultora ha identificado cuatro riesgos básicos: la falta de un plan de continuidad robusto, un aumento de los casos de phishing y malware, la falta de respuesta de proveedores ante un ataque y la seguridad en canales digitales.
Cómo mitigar las amenazas
Desde KPMG coinciden con la visión de los reguladores y con la experiencia de las entidades al destacar que la resiliencia operacional es la clave. En este sentido, desde la consultora destacan que los gestores de activos y los fondos de inversión han mostrado una gran capacidad de recuperación operativa durante la pandemia, pero los reguladores considerarán qué lecciones deben aprenderse y exigirán a las empresas que demuestren que han aprendido esas lecciones.
Las medidas de distanciamiento social introducidas para frenar la situación actual han obligado a la industria hacer un mayor uso de la tecnología. Existe un enfoque regulatorio renovado en el gobierno y la gestión de la subcontratación y la delegación. Y la búsqueda de la ciberseguridad, que ya era una prioridad, ha ganado aún más protagonismo. La tecnología ha apoyado los esfuerzos para hacer que las reglas ALD / CTF sean más efectivas, pero ha introducido nuevas complejidades.
Según explica Alberto Blázquez, senior manager de ciberseguridad de KPMG en España, la gestión de activos tienen por delante el reto de seguir operando en un entorno complejo y cambiante, el ejemplo más claro ha sido la necesidad de garantizar la seguridad durante el teletrabajo. “Esto ha supuesto tener que reconfigurar los controles de seguridad y privacidad gestión de los mismos en el nuevo modelo de trabajo, un aumento en las amenazas tipo phishing y otras vulnerabilidades de perímetro y una mayor complejidad a la hora de gestionar proveedores tecnológicos y de seguridad”, enumera.
Frente a estos retos que impone la actual situación, Blázquez apunta algunas de las posibles soluciones: “Hay que garantizar la seguridad de los procesos de teletrabajo, dar soporte en el despliegue de los planes de continuidad de negocio, hacer revisiones express de controles de seguridad y/o privacidad, realizar ejercicios de phishing o pentest, y revisar los proveedores y el análisis de situación actual”.
Pixabay CC0 Public Domain. Las soluciones tecnológicas, aliadas en la gestión y el desarrollo de la inversión sostenible
En el encuentro ‘Soluciones tecnológicas para la gestión de la ISR‘, organizado por Spainsif, se ha analizado el papel que los avances tecnológicos están desempeñando a la hora de facilitar la gestión de la inversión sostenible y responsable (ISR), tanto desde el punto de vista de herramientas y soluciones ESG que emplean los actores del mercado financiero, como desde la integración de la inteligencia artificial, el big data o la medición de impacto en los análisis de las empresas y las carteras.
Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, ha puesto en contexto el desarrollo de la inversión sostenible desde un año 2000 donde los primeros fondos sólo valoraban la exclusión como estrategia de inversión. «En el crecimiento de la ISR ha jugado un papel fundamental la demanda institucional, el impulso del regulador, la inversión de impacto y, más recientemente, el engagement de los inversores institucionales con los emisores, no sólo en sus propuestas, sino también uniéndose con los activistas y, en un futuro próximo, reflejando también la opinión de los ahorradores individuales».
«Para propiciar este crecimiento han sido esenciales la influencia de la tecnología y el aumento de las fuentes de información». añadía. Además, Garralda ha considerado que, en esta nueva etapa de la inversión sostenible, “no diluir la relevancia del juicio humano dentro de la inteligencia artificial será uno de los grandes retos para las gestoras y suministradores de información«.
El encuentro ha contado con cuatro intervenciones especializadas de gestoras y empresas que han encontrado en la tecnología una palanca para el impulso de la inversión sostenible y su actividad.
Yuliya Plyakha Ferenc, MSCI ESG Portfolio Management Research, ha indicado que en el caso de este proveedor de información para inversores, «la inteligencia artificial y las diferentes técnicas de extracción de datos alternativos nos ayudan a minimizar la dependencia en información reportada por los emisores». Además, ha comentado que a través de herramientas como el Machine Learning o el Natural Language Processing ayudan a «incrementar la precisión en la selección, validación y análisis de datos con el propósito de generar contenido ESG financieramente relevante».
Javier Peñalva, director de estrategia y operaciones de Clarity AI, ha señalado las limitaciones técnicas a las que se enfrentan los inversores sostenibles, y ha recalcado la necesidad de ir más allá de la simple provisión de datos y ofrecer a los inversores herramientas tecnológicas que integren estos datos de forma intuitiva, sencilla y con un bajo coste, así como innovaciones en las metodologías científicas para medir el impacto social y medioambiental. Peñalva ha indicado que Clarity AI «es una empresa tecnológica cuya misión es traer impacto a los mercados, pero también a las empresas y negocios, a los gobiernos y reguladores y a los consumidores«.
Por su parte, Fernando Ibáñez, director general de Ética, ha afirmado que «además de las soluciones tecnológicas, es necesario aplicar análisis y conocimiento humano a los datos ESG para poder construir carteras eficientes». En los últimos dos años, en los que la sostenibilidad y la inversión sostenible han despegado, Ibáñez ha indicado que «las gestoras españolas demandan una solución integral de gestión ESG que no sólo resuelva la parte de análisis y gestión, sino también las necesidades en cumplimiento normativo, estrategias y políticas ESG y formación del equipo».
Pixabay CC0 Public Domain. La innovación y la transformación digital, la otra cara del COVID-19
El COVID-19, a pesar de haber tenido un impacto muy negativo en todos los ámbitos de nuestra sociedad, ha provocado la innovación, y con ello la aceleración de la transformación digital, en casi todas las industrias. Como en todas las grandes crisis, buscar soluciones que puedan hacer frente a los nuevos retos y desafíos es fundamental, es de ahí donde nacen las ideas más innovadoras.
Para afrontar a la pandemia, los diferentes sectores han tenido que adaptarse e innovar en sus modelos de negocio, de manera que pudieran seguir con su actividad y resistir a esta situación.
“Debido a la pandemia, hemos podido observar que el proceso de digitalización, que se venía dando poco a poco, se ha visto acelerado de una manera que era poco previsible. Se volcaron grandes esfuerzos por parte de todos los sectores por adaptarse y buscar soluciones para hacer frente a los nuevos retos, donde la digitalización se ha vuelto una de las claves para reaccionar de manera rápida. Hoy en día, nos encontramos con una sociedad más desarrollada digitalmente”, afirma Enric Quintero, General Manager de Beabloo.
Según el informe anual de Red Hat, 2021 Global Tech Outlook Report, que encuesta a más de 1.400 líderes de los departamentos de Tecnología de la Información (TI) de diferentes empresas para averiguar en qué punto se encuentran respecto a la transformación digital, el 21% han afirmado haber tenido que activar sus planes de transformación digital antes de lo previsto a causa de la pandemia.
Si tenemos en cuenta también a las que ya habían empezado este camino y lo han seguido o acelerado debido al virus, podemos observar un total del 65% de los encuestados que afirman haber acelerado el proceso. Además, entre las empresas que no han empezado con este desarrollo a día de hoy, un19% declara estar dando sus primeros pasos para implementar nuevas tecnologías y caminar hacia la transformación digital.
En sectores muy tocados por la pandemia y otros que han tenido que seguir operando debido a su importancia, la digitalización no solo ha sido fundamental para el desarrollo de su actividad, sino que juega un papel esencial en el desarrollo de su futuro. El sector del turismo y el de la educación, son ejemplos perfectos de la necesidad e importancia de este proceso de transformación.
Antes de la pandemia, estos sectores centraban sus inversiones tecnológicas en proyectos digitales en el entorno online, siempre dando preferencia al trato humano. No obstante, con la situación actual han tenido que recurrir a la innovación tecnológica para seguir aportando un servicio de calidad esencial, al mismo tiempo que se garantice la seguridad y se controle el riesgo de contagio.
“La tecnología que permite a empresas y espacios públicos adaptarse a las normas y medidas sanitarias para poder funcionar con normalidad, también se está aplicando en estos sectores. Aplicar estas soluciones tecnológicas garantiza una reducción del riesgo de contagio y el cumplimiento de unas medidas clave para frenar la expansión del virus. Teniendo en cuenta la repercusión económica del mismo, proteger a las personas y aumentar la sensación de seguridad es fundamental”, explica el ejecutivo.
Proyectos como Interaction Care, de Beabloo, son el ejemplo de innovación tecnológica para hacer frente a la COVID-19 que se están aplicando en estos sectores, entre otros. La solución desarrollada para asegurar los espacios físicos frente al virus está basada en la sensorización de estos espacios. Incorpora sistemas de control de temperatura corporal, gestión de ocupación, detección de interacciones de riesgo y mascarilla. Aporta datos anonimizados sobre ocupación, audiencia e interacciones que pueden analizarse a posteriori, ayudando a optimizar los espacios y mejorar la experiencia de clientes y usuarios. Hecho que demuestra su utilidad también a futuro, una vez pasada la pandemia.
Centros educativos como la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona) y la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona), aeropuertos como el Istanbul Grand Airport (Turquía) o el hotel-refugio Ionis en Atenas (Grecia) son algunos ejemplos de donde el proyecto ya se está llevado a cabo, además de diferentes hospitales, farmacias, mercados y muchos otros espacios físicos que ya están utilizando esta tecnología.
La pandemia ha demostrado el papel fundamental de la digitalización y su protagonismo en nuestra sociedad. Esta está siendo una herramienta esencial para la gestión del COVID-19 y clave para la supervivencia y evolución de las empresas.
Foto cedidaOficina de CaixaBank Banca Privada. caixabank
CaixaBank ha recibido el premio ‘Mejor entidad de Banca Privada de Europa en análisis de Big Data e Inteligencia Artificial 2021’ (Best private bank for Big data Analytics and AI in Europe 2021) otorgado por la británica Professional Wealth Management (PWM), la revista especializada en banca privada y gestión de patrimonios del Grupo Financial Times.
Los Wealth Tech Awards de PWM, que celebran este año su cuarta edición, premian a las entidades de banca privada que destacan por la excelencia en su estrategia de transformación digital y por su continua innovación. El jurado, formado por profesionales especializados en el sector, ha analizado los productos y servicios de entidades de banca privada de todo el mundo para destacar aquellas innovaciones que más están contribuyendo a impulsar el cambio en el sector.
En esta edición, CaixaBank Banca Privada ha destacado por su liderazgo en el uso de las nuevas técnicas de análisis para mejorar sus productos y servicios, aprovechando las ventajas competitivas que ofrece la inteligencia de datos cumpliendo, al mismo tiempo, con los estándares de privacidad y seguridad que CaixaBank aplica a todos sus procesos.
En los últimos años, la entidad se ha posicionado como pionera en el análisis de big data, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático (machine learning) para la creación de algoritmos con los que llevar a cabo no sólo una segmentación más adecuada de sus clientes de banca privada sino también una detección temprana de patrones que indiquen que ese cliente es demandante de un servicio especializado. Además, también son una herramienta que permite a los gestores conocer mejor a sus clientes, asesorarles y personalizar la propuesta de valor de manera más flexible y eficiente, según su situación actual y futura. Estas nuevas tecnologías permiten a la entidad evolucionar desde el uso de técnicas más tradicionales, donde el saldo era la variable clave para identificar el servicio al cliente, hacia técnicas más sofisticadas donde es clave el conocimiento global de éste.
Para Víctor Allende, director de Banca Privada de CaixaBank: “El big data y la inteligencia artificial juegan un papel crucial en la innovación del sector del asesoramiento y la gestión de activos. A través del diseño de algoritmos sofisticados generamos una mayor eficiencia comercial y un mejor servicio al cliente, personalizando los modelos de atención y el diseño de productos, pilares fundamentales para CaixaBank Banca Privada”.
Además, la revista PWM ha premiado al negocio de banca privada de la entidad portuguesa Banco BPI, del Grupo CaixaBank, como la “Mejor Entidad de Banca Privada en Europa por el uso de la digitalización para la mejora de la relación gestor-cliente”.
Pixabay CC0 Public Domain. La inversión china en España aumenta en 2020 a pesar de la pandemia
En plena pandemia y en un contexto de descenso generalizado del apetito inversor chino en Europa, la inversión china en España aumentó en 2020 hasta los 370 millones de dólares, lo que supone un incremento del 362% comparado con los modestos 80 millones de dólares de inversión en 2019, según se desprende del estudio publicado por el despacho de abogados Baker McKenzie.
Los datos referentes a la inversión de las compañías chinas en España durante 2020 vienen impulsados principalmente por la toma de una participación por parte de la compañía China Railway en Aldesa, valorada en 277 millones de dólares.
La reintroducción de los controles de inversión exterior en China, el importante aumento del escrutinio regulatorio en muchas partes del mundo, las tensiones geopolíticas y la pandemia de COVID-19 han creado un contexto desfavorable para la actividad inversora de este país en el exterior en los últimos años. No obstante, la mejora de las condiciones, tanto políticas como macroeconómicas, parece indicar un cambio en la tendencia descendente. De manera particular, en Europa, tras el acuerdo de inversiones UE-China, se prevé un cierto repunte en la actividad inversora originaria del gigante asiático.
Siguiendo esta línea, Maite Díez, socia de M&A de Baker McKenzie, señala que «es importante mencionar el reciente acuerdo de inversiones entre la UE y China, que, pese a que no limitará el escrutinio regulatorio de carácter defensivo frente a ciertas inversiones en determinados sectores, envía un claro mensaje de bienvenida a las inversiones chinas en Europa, al mismo tiempo que otorga más garantías a las empresas europeas que invierten en China para competir en igualdad de condiciones con las empresas locales. Esto posiblemente hará que aumente el apetito inversor y facilitará que veamos una recuperación de la actividad«.
La actividad de fusiones y adquisiciones de China hacia el exterior en 2020 totalizó 29.000 millones de dólares, un 45% menos que los 53.000 millones de dólares alcanzados en 2019, siendo la cifra más baja desde 2008. Por regiones, solo las adquisiciones chinas en América Latina durante 2020 mantuvieron el ritmo comparando con los datos del año anterior. Los acuerdos alcanzados en una serie de adquisiciones en el sector energético y utilitiesen Brasil, Chile y Perú mantuvieron los datos prácticamente al mismo nivel que el curso pasado. Todas las demás regiones del mundo vieron disminuciones del ritmo inversor chino.
Norteamérica y Europa atrajeron de manera combinada un total de 15.200 millones de dólares en inversiones provenientes de China. Desglosando estos datos, podemos ver que la inversión norteamericana superó la inversión en Europa por primera vez en cinco años, impulsada por varias transacciones, como las llevadas a cabo por Tencent en Universal Music y Harbin Pharmaceuticals en GNC, que computaron varios miles de millones de dólares. Por su lado, la actividad inversora china en Europa ha estado más fragmentada, consistiendo en transacciones más pequeñas distribuidas en distintos países y sectores.
Los principales países receptores de inversión china en Europa en 2019 fueron Alemania (2.000 millones de dólares), Francia (1.000 millones de dólares), Polonia (780 millones de dólares), Suecia (719 millones de dólares) y Reino Unido (427 millones de dólares). En cuanto a las principales operaciones por tamaño, en 2020 destacan la adquisición tanto en Polonia como en otros países de Europa central de una red de almacenes logísticos por 1.100 millones realizada por GLP, la inversión de Huazhu Group en los hoteles alemanes Steigenberger por 780 millones de dólares, la transacción llevada a cabo por Universal Scientific Industrial en la compañía francesa Asteelflash valorada en 422 millones de dólares, o la inversión de Evergrande en la sueca National Electric Vehicle por 380 millones de dólares.
Los expertos de Baker McKenzie señalan que las perspectivas para 2021 son positivas, teniendo en cuenta factores como el cambio a la administración Biden en EE.UU. o el acuerdo sobre inversiones alcanzado a finales de 2020 entre la UE y China. Asimismo, el informe destaca otros posibles elementos que puedan facilitar la tendencia, como el aumento del superávit por cuenta corriente de China en 2020, o la recuperación de las exportaciones chinas frente a las de otras naciones afectadas por la pandemia de coronavirus. Esto ha ejercido una cierta presión sobre el yuan, creando una oportunidad para que China permita más salidas de capital hacia el exterior.
Como concluye Maite Díez, «es factible que 2021 sea un año positivo para la actividad inversora china hacia el exterior, especialmente si tomamos en consideración los datos macroeconómicos chinos, que señalan al gigante asiático como uno de los países que mejor resistirán las consecuencias económicas de la pandemia, junto a la mayor claridad regulatoria facilitada por el acuerdo de inversiones entre la UE y China y a la disminución notable de la tensión geopolítica con la próxima administración Biden en EE.UU.»
Pixabay CC0 Public Domain. Science Equity, ¿la clave para soportar futuras crisis similares a la del COVID-19?
Dentro de la cadena de valor del capital no cotizado, el science equity representa una categoría de inversión, al igual que lo hacen el venture capital o el private equity, donde las inversiones se destinan exclusivamente a empresas o proyectos surgidos del ámbito científico.
Así, estas estrategias pueden permitir la creación de una industria sólida, algo “básico para afrontar el futuro y garantizar nuestra supervivencia ante cualquier situación, preparándonos ante futuras crisis y situaciones que ponen a prueba nuestro tejido industrial, como ha ocurrido con la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19”, según afirman desde BeAble Capital.
BeAble Capital es una de las firmas de referencia en este sector, cuyo objetivo es la identificación e inversión en empresas tecnológicas industriales surgidas de la ciencia y cuyas tecnologías dan respuesta a necesidades no cubiertas en la sociedad. Se trata de un venture privado e independiente que invierte en sectores estratégicos y fundamentales, como el new space, los nuevos materiales, la inteligencia artificial, el medio ambiente, la robótica, o la salud, entre otros.
Según la entidad, la importancia de este sector radica en el binomio rentabilidad–impacto que busca. Así, su potencial debe medirse por este impacto, más que por el tamaño de las inversiones realizadas. Según la Oficina Europea de Patentes, las patentes activas en Europa, contribuyen a más del 40% del PIB de la región. Así, según la firma, la mejora del proceso de comercialización de los descubrimientos en ese ámbito podría generar un impulso masivo en la economía europea.
En España…
En España, la inversión en science equity es “clave para conseguir un tejido industrial avanzado, alineado además con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, logrando así una economía más sostenible, diversificada y competitiva”, afirman en BeAble Capital. La firma invierte en tecnologías surgidas de centros de investigación, centros tecnológicos, universidades, así como otro tipo de instituciones de investigación, tanto públicas como privadas.
Además, como fondo independiente, no está vinculado a ningún centro de investigación, ni universidad. Asimismo, cuenta con un proceso de acceso a la financiación democratizado, sin importar la capacidad económica o exposición de la universidad o centro de investigación de origen.
BeAble Capital fue fundado en 2008 por Almudena Trigo y David López.Almudena Trigo, actual presidenta y socia principal de BeAble Capital, es ingeniera de Telecomunicaciones y doctora en Biología Molecular, y desarrolló su carrera como científica en el Centro Nacional de Investigación Oncológica y el Centro Nacional de Biotecnología, pertenecientes ambos al CSIC. Posteriormente se convirtió en directora del departamento de transferencia tecnológica del Parque Científico de Madrid. “Con este bagaje profesional, su objetivo, y el del equipo de BeAble, es aplicar todo su conocimiento en ciencia, y su experiencia en transferencia tecnológica, en la creación de empresas capaces de generar una industria competitiva a nivel nacional e internacional”, añaden desde la entidad.
Con sede en Madrid, BeAble Capital es el primer y único fondo de alta tecnología industrial privado e independiente de España, especializado en science equity. El fondo apoya la creación de empresas surgidas de centros de investigación y universidades, siendo la salud, el bienestar y el medio ambiente áreas prioritarias a la hora de seleccionar las mejores tecnologías.